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Historia y Orígenes de Portugal

La historia de Portugal se remonta a la Edad Media, cuando logró su independencia de Castilla. Durante los siglos XV y XVI, Portugal creó un vasto imperio colonial y se convirtió en una potencia mundial gracias a los descubrimientos marítimos. Sin embargo, entró en decadencia al perder gran parte de su riqueza y colonias. Tras varios periodos de dictadura, Portugal se estableció como democracia en 1974 y se unió a la UE en 1986.

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Historia y Orígenes de Portugal

La historia de Portugal se remonta a la Edad Media, cuando logró su independencia de Castilla. Durante los siglos XV y XVI, Portugal creó un vasto imperio colonial y se convirtió en una potencia mundial gracias a los descubrimientos marítimos. Sin embargo, entró en decadencia al perder gran parte de su riqueza y colonias. Tras varios periodos de dictadura, Portugal se estableció como democracia en 1974 y se unió a la UE en 1986.

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La Historia de Portugal es la propia de una nación europea cuyos orígenes se remontan a

la Baja Edad Media, ampliando sus territorios durante la Era de los Descubrimientos hasta
crear un vasto imperio y convirtiéndose en una potencia mundial entre los
siglos XV y XVI. Portugal entró en decadencia perdiendo gran parte de su riqueza y estatus,
lo que comenzó por la pérdida de su fuerza militar y naval en el desastre de Alcazarquivir, y
de su flota, que fue incorporada a la Armada Española. Volvió a ser arruinado en 1755 con
la destrucción casi total de su capital por un terremoto, a comienzos del siglo XIX con
las Guerras Napoleónicas y en 1822 con la independencia de su mayor colonia, Brasil. Una
revolución en 1910 depuso la monarquía, pero la República fue incapaz de solventar los
problemas de un país inmerso en la conflictividad social, la corrupción y los enfrentamientos
con la Iglesia. En 1926 un golpe de Estado dio paso a una dictadura que se mantuvo en el
poder hasta 1974, cuando una revolución de militares llevó al establecimiento de
la democracia. Al año siguiente, Portugal declaró la independencia de todas sus posesiones
en África. Es socio fundador de la OTAN, OECD y la EFTA. En 1986 ingresó en la CEE
actual Unión Europea.

Origen de Portugal
Para conocer bien la historia y origen de Portugal, antes
tienes que conocer su situación geográfica y cómo es. Es un
territorio con climas oceánico, continental y mediterráneo,
Portugal se sitúa en el extremo más suroccidental de Europa
entre España y el océano Atlántico.
De 561 km de longitud y de 112 a 218 de anchura, comprende
los archipiélagos de Azores y Madeira. Su paisaje se escalona, de
norte a sur, desde las verdes tierras del Duero hasta los agrestes
acantilados del Algarve, sembrado de blancas playas y pequeños
pueblos.
Portugal comparte con España la península Ibérica y buena parte
de su historia. La antigua Lusitania romana conoció después la
dominación árabe y forjó su identidad nacional muy pronto, en el
siglo XII, a pesar de los esfuerzos de su enemiga Castilla por
incorporarla a sus dominios
A partir del siglo XV se convirtió en una gran potencia colonial,
pero era un país muy pequeño para un proyecto tan enorme. El
imperio le costó sangre y lágrimas, pero también dio vida a la
mejor literatura y a las más bellas artes.

Hoy día, después del paréntesis de la dictadura que terminó en


1974, Portugal vive en una completa democracia y libertad,
dentro del marco de la Unión Europea, a la que ha ligado su
destino para el bien común.

 Continente: Europa
 Superficie: 92.072 km2
 Capital: Lisboa
 Población: 10.562.124 habitantes
 Mondea: euro
 Lengua oficial: portugués
Historia de Portugal – Pueblos primitivos hasta
la reconquista
El tipo étnico portugués aparece definido desde finales del
mesolítico. Los yacimientos de cobre y estaño provocaron
contactos con pueblos de Asia Menor que establecieron en el
litoral algunas factorías y aportaron a los indígenas sus técnicas
mineras.

Al norte de río Tajo las poblaciones primitivas sufrieron, a partir


del siglo VI a.C., la influencia de las invasiones célticas que
introdujeron la metalurgia del hierro. Entre los pueblos indígenas
“celtizados” del territorio destacaron los lusitanos, que
habitaban las tierras entre el río Tajo y el río Duero.
Su espíritu de independencia los convirtió en enemigos de los
romanos, que solo pudieron someterlos después de una larga
guerra y del asesinato de su caudillo Viriato (139 a.C.).
Posteriormente los lusitanos se levantaron varias veces, pero su
pacificación definitiva concluyó con la expedición de César (61
a.C.).
Las primeras invasiones de los pueblos bárbaros (alanos,
vándalos y suevos) se produjeron en la Península en 409. A los
romanos sucedieron los suevos (411-585), los
visigodos (585- 711) y los árabes. Los musulmanes dejaron
numerosas aportaciones culturales.
Historia medieval de Portugal
Con Alfonso III el Magno (866-911), Rey de Asturias, empezó la
repoblación del norte de Portugal, realizada por magnates
gallegos que actuaron como delegados del monarca.

Desde el siglo X las tierras situadas al sur del Limia constituían


ya un condado o distrito administrativo del reino asturleonés,
vinculado a familias de la nobleza gallega, que, sobre todo desde
mediados de siglo, habían mostrado diversas tendencias
secesionistas.

A mediados del siglo XI Alfonso VI cedió el gobierno del territorio


portugués con el título de conde a Enrique de Borgoña por su
matrimonio con su hija Teresa (1095). Enrique recibió el territorio
en plena propiedad, con carácter hereditario, aunque quedaba
sometido a la supremacía y vasallaje del rey castellanoleonés.
Comenzaba la era de los Borgoña.

El hijo y sucesor de Enrique, Alfonso Henríquez. prosiguió la labor


reconquistadora, ocupó Lisboa, Évora y Beja y derrotó a los
musulmanes en Ourique (1139), tras lo cual comenzó a utilizar
el título de rey.
En adelante el nuevo soberano no figuró, como García Ramírez
de Navarra o Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, entre los
vasallos del emperador Alfonso VII. La preocupación de los
monarcas portugueses fue entonces la empresa de la
Reconquista.

La toma de Elvas en el año 1220 permitió fijar definitivamente la


frontera portuguesa con los musulmanes en Évora, y con Alfonso
III (1248-79) era conquistado el Algarve, terminando la
Reconquista portuguesa.

La situación atlántica y la orientación oceánica de Portugal, sin


posibilidades de expansión interior y con una economía agraria
insuficiente, provocaron el creciente desarrollo de la marina
y el comercio portugueses, y con ello el florecimiento de una
intensa vida municipal.

En el año 1254, por primera vez, el estado llano estuvo


representado en las Cortes (Cortes de Leiria). La monarquía
portuguesa actuó con el apoyo de las ciudades. Esta orientación
política se mantuvo en los tres reinados posteriores: Dionisio el
Liberal (1279-1325), Alfonso IV (1325-1357) y Pedro I (1357-
1367).

Datan de este período la fundación de la Universidad de


Lisboa (1290), la institución de la bolsa de mercaderes, la
organización de seguros de comercio marítimo (ver historia
de los seguros) en 1293 y las primeras expediciones
marítimas.

La guerra de los Cien Años y el conflicto castellano entre Pedro


el Cruel y Enrique de Trastámara obligaron a Portugal a participar
en la lucha, actuando como aliada de Inglaterra y del duque de
Lancáster, el cual después de los hechos de Montiel pretendía la
sucesión de Pedro I de Castilla.
Representación de una batalla de la Guerra de lo cien años

La participación portuguesa en el conflicto internacional consistió


en una importante ayuda militar marítima que aceleró la
construcción naval portuguesa y favoreció la aparición de una
sólida escuadra de guerra.

A pesar del conflicto exterior, el rey portugués Fernando I no


abandonó el gobierno del país y en 1375 dictó la ley Das
Sesmarias, que beneficiaba a la agricultura y castigaba con la
pérdida de sus tierras a aquellos que las poseían sin cultivar.

La muerte de Fernando I trajo consigo un conflicto dinástico de


sucesión. El país quedó dividido entre la nobleza terrateniente,
partidaria de Juan I de Castilla, y la burguesía urbana de Lisboa,
partidaria de Juan de Avis, hermano bastardo de Fernando I, el
cual contaba también con la adhesión de los sectores populares
del país. La batalla de Aljubarrota (1385) significó el triunfo de la
burguesía urbana y la entronización de la dinastía de Avis (Juan
I, 1385-1433).

La era de expansión y los descubrimientos


(siglos XV y XVI)
Juan de Avis gobernó con el apoyo de las Cortes y procuró crear
una nueva nobleza adicta, y al mismo tiempo impulsó la política
expansiva y marítima: inició la intervención en África llevado de
la iniciativa de su hijo Enrique el Navegante (Enrique de
Portugal), el cual inauguró la expansión portuguesa con la
conquista de Ceuta (1415).

Don Enrique disponía de buenos medios económicos, y estableció


en Sagres (cabo San Vicente) un centro de estudios náuticos,
geográficos y cosmográficos con geógrafos mallorquines y
navegantes italianos.

La labor de Sagres y la política portuguesa eran impulsadas por


la curiosidad científica, por el interés político frente a Castilla y
militar frente a los musulmanes y, sobre todo, por el deseo
económico-mercantil de la burguesía portuguesa de romper el
monopolio musulmán y veneciano sobre el comercio oriental y,
frente a la crisis monetaria del siglo XV, por el afán de buscar el
oro procedente del Sudán y a la vez procurarse esclavos y
especias.

La toma de Ceuta significó la posesión de una buena plaza para


combatir a la piratería musulmana y al mismo tiempo una entrada
al Mediterráneo y al Africa del Norte, a la vez que un punto
importante para canalizar el tráfico comercial portugués en
Marruecos y una base para anular la expansión castellana en este
país y el Atlántico.

Con la toma de Ceuta se inició la era de los descubrimientos


portugueses por la ruta del Atlántico y del África occidental: los
reinados de Juan de Avis y don Duarte presidieron los comienzos
de la expansión.

Alfonso V (1438-81) subió al trono siendo aún niño, y un tío suyo,


el infante Pedro, adversario de la política marroquí y mal visto por
la nobleza, consiguió hacerse con la regencia del reino durante la
minoría del monarca. Terminada ésta, el partido de la nobleza
predominó de nuevo y Pedro fue asesinado en Alfarrobeira
(1449).

Este episodio señala el inicio de un período caracterizado por la


sumisión de la política nacional a las necesidades económicas de
la nobleza y por frecuentes expediciones militares al norte de
África, en las que se conquistaron algunas ciudades costeras
(Alcazarquivir, Tánger, Arcila, Larache).

Juan II (1481-95) imprimió un giro brusco a la política del país,


haciendo ejecutar o detener a algunos de los más poderosos
caballeros portugueses.

Se interrumpieron las expediciones militares al norte de África y


se procuró buscar una vía marítima que uniera Europa a la India
para el comercio de las especias orientales.

Convencido Juan II de que esa ruta existía al sur del continente


africano, procuró asegurar los derechos de los portugueses en
esa dirección.

Las rivalidades de Castilla y Portugal por la posesión de las islas


Canarias y el monopolio comercial en las costas de Guinea
obligaron a los soberanos de Portugal y Castilla a establecer un
tratado que zanjara estas rivalidades.

Con el tratado de Alcaçobas (1479) Portugal obtuvo el derecho


sobre la costa africana, incluidos el reino de Fez y las tierras de
Guinea, Azores. Madera y las islas de Cabo Verde. El
descubrimiento colombino obligó a nuevos entendimientos.

Mediante diversas bulas pontificias (1493) se acordó trazar una


línea de polo a polo a cien leguas al occidente de las islas Azores
y Cabo Verde y reconocer a Castilla todos los descubrimientos
que se hicieran al oeste y mediodía de esta línea.

Con el tratado de Tordesillas (1494) se estableció la línea de


demarcación más al oeste, a 370 leguas al occidente de las islas
de Cabo Verde, habiendo contribuido a esta modificación la
habilidad diplomática de Juan II de Portugal

Portugal y su imperio colonial


La expansión ultramarina portuguesa continuó durante el reinado
de Manuel I (1495-1521): en 1498 Vasco da Gama llego a
Calicut (India), después de haber doblado el cabo de Buena
Esperanza. Comenzó entonces un período de intensa actividad
marítima, comercial y militar que se prolongó hasta fines del siglo
XVI.

Vasco de Gama
En 1510 Alfonso de Albuquerque conquistó Goa, que los
portugueses transformaron en una gran ciudad del comercio
marítimo entre las áreas del Pacífico y del Indico. La posesión de
Ormuz desde 1515 aseguró el control de la navegación y el
comercio en el golfo Pérsico.

En el espacio de un siglo el dominio portugués abarcaba las bases


del N. de África, los archipiélagos atlánticos de Azores, Madera,
Cabo Verde y Sao Tomé, factorías de Guinea y costa occidental
de África y ciudades africanas del Indico, isla Socotora, Máscate,
Ceilán, norte de Sumatra, archipiélago de las Molucas.

Sus navios alcanzaban los mares de China (estableciéndose en


Macao) y los del Japón. Entretanto, una escuadra mandada por
Pedro Álvares Cabral, que se dirigía en el año 1500 hacia la India,
abordó las tierras del Brasil.

En este punto te puede ayudar la historia de Brasil

La colonización y el comercio con la India fueron desde muy


pronto organizados en forma de monopolios del Estado, por lo
que la corona pasó a disponer así de grandes recursos.

A mediados del siglo XVI comenzó la colonización del Brasil.


Se introdujo la caña de azúcar, base de la economía brasileña
durante más de un siglo, y se importaron esclavos negros para
su cultivo.
Llegada de los portugueses a las costas de Brasil

De este modo se organizó el circuito comercial que vitalizó el


imperio portugués: la metrópoli recibía del Extremo Oriente
especias y del Brasil caña de azúcar, productos que exportaba a
los mercados europeos.

Angola y Guinea le facilitaban esclavos, que introducía en Brasil


o los reservaba para la venta, de la que sacaba el dinero necesario
para el comercio de las especias con Extremo Oriente. Este
comercio pronto decayó, a causa de la política de altos precios
implantada por Portugal, que necesitaba un control absoluto del
tráfico del mar Negro y golfo Pérsico para resultar eficaz.

Desde 1530 sus esfuerzos para conseguirlo fracasaron ante el


crecimiento de la potencia del Islam. La creación de un imperio
colonial, explotado por la corona en régimen de monopolio,
favoreció en la metrópoli el auge de las clases más directamente
ligadas al monarca (grandes comerciantes, nobles empleados en
la administración y el ejército).

La Inquisición fue introducida en Portugal en el reinado de Juan


III, entre los años 1531 y 1547, y funcionó como instrumento de
la política centralizadora, dirigida en parte contra los judíos, cuyo
poder financiero ponía obstáculos a la interferencia del Estado en
las actividades económicas.
Encargada de la censura ideológica, la Inquisición constituyó una
barrera para la difusión de las ideas nuevas y el movimiento
científico se interrumpió. El monopolio oriental se pudo mantener
durante el siglo XVI, que fue una época de expansión económica.

No obstante, este barniz de riqueza escondía una realidad más


pobre: disminución de la importancia de la pequeña y media
burguesía mercantil, aumento del número de profesiones
improductivas, decadencia del campo a consecuencia de la
sangría emigratoria que originó escasez de mano de obra.

La unión de Portugal a España


La muerte del rey don Sebastián en Alcazarquivir (1578), en una
expedición que formaba parte de un plan de conquista de
Marruecos, dio la corona a su tío, el anciano cardenal don Enrique,
último descendiente masculino directo de la dinastía de Avís, y
planteó la cuestión sucesoria.

La dinastía de Avis había establecido lazos dinásticos con los


sucesores de los Reyes Católicos con la esperanza de unir las
coronas portuguesa y española. A la muerte del cardenal don
Enrique (1580), Felipe II (descendiente directo de Manuel I por
línea femenina) hizo valer sus derechos a la corona y con el apoyo
de la nobleza y del ejército del duque de Alba frustró las
pretensiones de Antonio, prior de Crato (1580).

La unión de ambas coronas beneficiaba a la alta burguesía


portuguesa, que pudo disponer de un ejército y un mercado
importantes y participar de la plata americana.

No obstante, la discriminación cada vez mayor para con los


portugueses en las colonias españolas y la competencia de otras
naciones mercantiles, sobre todo Holanda, que debilitó el
monopolio de las Molucas, se apoderó de Ormuz (1622) y
comenzó la penetración en Brasil (desde 1624), sin que la corona
española pudiera impedirlo.

Todos estos hechos históricos hicieron que las minorías dirigentes


portuguesas dejaran de considerar ventajosa la unión con
España.

Las imposiciones de Olivares acabaron de decidirlas. En 1637 la


sublevación de Évora fue un primer aviso. En 1640, aprovechando
la revuelta de Cataluña y la guerra con Francia, la nobleza
portuguesa expulsó del país a la regente Margarita de Saboya y
proclamó rey al duque de Braganza (Juan IV).

Independencia de Portugal y colonización de


Brasil
Aunque durante veinticinco años (1641-1665) tuvo que luchar
con España (Guerra de Restauración), gracias a la alianza con
Inglaterra y Francia, a la debilidad española y a la unidad del
país. Portugal consiguió mantener su independencia, reconocida
por España en el tratado de Lisboa (1668).
La derrota española tuvo como consecuencia la sustitución de la
influencia castellana por la inglesa, en cuya órbita política y
económica penetró Portugal.

Después de un intento de industrialización según los principios


mercantilistas (1670-90), se convirtió en cliente de la industria
textil inglesa, pagando sus importaciones con vinos (oporto,
madera).

El tratado de Methuen (1703), que consagró esta situación,


condenó a Portugal al monocultivo vinícola e impidió la
recuperación de su economía.

En el orden colonial el hecho más destacado fue la recuperación


y colonización de Brasil, simultáneamente a la desaparición del
imperio colonial oriental, lo que originó un desplazamiento del eje
de las relaciones comerciales al Atlántico Desde 1621 fue
perdiendo las colonias orientales y solamente conservó Goa,
Daman, Diu y Macao.

Las relaciones comerciales con Brasil, interrumpidas por la


ocupación holandesa de Pernambuco y la guerra luso-holandesa,
se desarrollaron desde mediados de siglo.
Después de una etapa de crisis provocada por la competencia del
azúcar antillano, el descubrimiento de oro (1696) y diamantes
(1720) fue un estímulo para su colonización y permitió equilibrar
la balanza comercial. La producción de oro alcanzó su máximo a
mediados del siglo XVIII.
Gracias a este oro, a los diamantes, al azúcar y al tabaco, Brasil
pudo comprar a Río de la Plata cueros y plata, muy solicitados en
el mercado de Lisboa, e intensificar la importación de esclavos.

La corona recibía una quinta parte de toda la producción, pero


esta riqueza, como ya era tradicional, redundó casi
exclusivamente en beneficio de los grupos vinculados a la corte.
Durante el reinado de Juan V (1706-50) la mayor parte del oro
brasileño sirvió para pagar las importaciones de trigo,
manufacturas y artículos de lujo.
Sin embargo, el intercambio comercial entre la colonia y la
metrópoli favoreció la formación de una burguesía en la que fue
prendiendo el espíritu ilustrado. Este espíritu tuvo ocasión de
manifestarse durante el gobierno del marqués de Pombal,
ministro de José I (1750-77).
Pombal acometió un enérgico programa de reformas: prohibió a
la Inquisición celebrar autos de fe sin permiso del gobierno
(1751); expulsó a los jesuítas bajo la acusación de complot
(1759); introdujo en la enseñanza los métodos modernos;
terminó con el monopolio de los cargos públicos por la
aristocracia, y estimuló la intervención estatal en el desarrollo
económico.
En este sentido cabe destacar la creación de manufacturas y la
fundación de compañías comerciales. La muerte de José I terminó
con el programa reformista. Pombal fue apartado del gobierno y
se permitió el regreso a los jesuitas, aunque no se pudo impedir
la difusión de las ideas revolucionarias, introducidas por los
comerciantes extranjeros.
La alarma que ello produjo en la corte fue la causa de una efímera
alianza con España, rota cuando ésta se adhirió a Francia. En
adelante Portugal, por su amistad con Gran Bretaña, tuvo que
enfrentarse a los ejércitos españoles y franceses.
En 1801 cedió Olivenza a las tropas de Godoy En 1807 las tropas
napoleónicas, bajo el mando de Junot, entraron en Lisboa,
mientras la familia real buscaba refugio en Brasil. Si la ocupación
fue bien acogida por la minoría ilustrada, el ejemplo español del
2 de mayo cundió en Portugal en forma de levantamiento general
(mayo-jumo 1808).
Un ejército luso-británico dirigido por Wellesley obligó a Junot a
capitular en Cintra y consiguió, parapetado en las fortificaciones
de Torres Vedras, rechazar los ejércitos de Soult y Masséna
(1810-11) y eliminar la ocupación francesa. Entretanto. Gran
Bretaña había aprovechado la ayuda prestada a Portugal para
imponer en 1810 un ventajoso tratado de comercio.

Historia portuguesa siglo XIX


Después de la expulsión de los franceses, los monarcas
continuaron residiendo en Brasil (Juan VI, 1816-1826), dejando
como regente al general Beresford, quien no pudo impedir la
difusión de las ideas liberales.

Juan VI de Portugal
En efecto, las libertades comerciales inherentes al
establecimiento de los monarcas en Brasil, que acabaron con el
monopolio portugués, la influencia ideológica de la Revolución
francesa, la reacción contra la ocupación extranjera y el
subsiguiente intervencionismo británico crearon las condiciones
favorables para la revolución liberal.
Esta comenzó en 1820 en Oporto, puerto abierto a las influencias
europeas, con la formación de una Junta Revolucionaria que
expulsó a los británicos, exigió el regreso del rey y convocó
elecciones para la Asamblea Constituyente, El rey regresó a
Portugal y aceptó la Constitución de 1822, que sustituía la
monarquía absoluta por un gobierno constitucional.
En Brasil quedó como regente el príncipe Pedro, a quien se ordenó
regresar a Portugal, lo que originó un conflicto que terminó con
la separación definitiva proclamada por el mismo Pedro I de Brasil
y IV de Portugal (7 septiembre 1822),
El sistema aprobado en 1822 duró poco. En 1823 el infante don
Miguel, hijo de Juan VI, se puso al frente de un gobierno militar
y obligó al rey a disolver el Congreso y suspender la Constitución.
Con la muerte de Juan VI (1826) se originó un conflicto de
sucesión entre el infante Miguel, apoyado por los absolutistas, y
Pedro I de Brasil, apoyado por los liberales, quien abdicó la corona
de Portugal en su hija María, a la vez que envió a Portugal un
nuevo texto constitucional (1826) que pretendía conciliar los
principios de la soberanía popular con la autoridad real.
Miguel fue proclamado rey por los absolutistas (1828), pero
Pedro, forzado a abdicar la corona imperial brasileña en su hijo
Pedro II (1831), embarcó hacia Portugal, donde derrotó a Miguel
(1834) y restauró a su hija María II (1826- 53).
Durante su reinado se aprobaron leyes que completaron la
revolución burguesa iniciada en 1820: supresión del diezmo,
disolución de las órdenes religiosas, confiscación de los bienes del
clero y de la nobleza rebelde.
A partir de entonces la lucha por el poder se estableció entre los
partidarios de la Constitución de 1822, que agrupaba el ala
izquierda del liberalismo, y los elementos moderados, liberales
también, pero antirrevolucionarios, partidarios de la Carta
Constitucional de 1826. El equilibrio entre ambos bandos no se
estableció hasta 1851, con el triunfo del movimiento militar
conocido por Regeneración, en el que destacó el mariscal
Saldanha.
A fines del siglo XIX las relaciones de la corona con las altas
finanzas, una administración desastrosa y la aceptación del
ultimátum británico de 1890, relativo a la retirada de las tropas
portuguesas del territorio comprendido entre Angola y
Mozambique, desprestigiaron la monarquía y facilitaron el
desarrollo de una corriente republicana.
En 1891 fue reprimido un intento de establecer la república. En
1908 fueron asesinados el monarca (Carlos I) y el príncipe
heredero. En 1910, aprovechando un golpe militar que expulsó
del trono a Manuel II, los republicanos se hicieron con el poder.

Primera República portuguesa y dictadura de


Oliveira Salazar
Proclamada la República, se procedió a elegir una Asamblea
Constituyente, que redactó la Constitución de 1911. En ella se
estableció la separación entre Iglesia y Estado, el derecho de
huelga y la enseñanza laica y obligatoria.

Asamblea Constituyente 1ª República portuguesa


Durante la I Guerra Mundial la joven República intervino junto a
los aliados. Siguió una etapa de crisis y en 1926 triunfó un golpe
militar que llevó a la presidencia de la República al general
Carmona (1928), quien en 1932 nombró primer ministro a
Antonio de Oliveira Salazar, ministro de Hacienda desde 1928.
En 1933 Salazar hizo aprobar por plebiscito una Constitución que
estableció un régimen de tipo corporativo y autoritario. En el
exterior. Salazar apoyó a Franco desde el comienzo de la guerra
civil española y durante la II Guerra Mundial mantuvo la
neutralidad, si bien permitió a Gran Bretaña y [Link]. instalar
bases militares en las Azores.
La oposición al salazarismo aumentó en la posguerra y entre 1946
y 1947 fueron sofocadas tres revueltas militares. Carmona,
reelegido en 1942 y 1949, murió en 1951 y fue reemplazado por
Craveiro Lopes, a quien sucedió en 1958 Américo Tomás.

Antonio de Oliveira Salazar


En el plano internacional, Portugal se alineaba en el marco de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y prestaba
su colaboración a [Link]. (cesión de bases en las Azores en 1963).
En 1961 la India ocupó las posesiones portuguesas de Goa,
Daman y Diu, y comenzó la rebelión nacionalista en Angola, que
pronto se extendería a Mozambique y Guinea. El progresivo
incremento de esta lucha en las colonias socavó los cimientos del
régimen por el elevado coste económico que supuso y porque
debilitó la moral del ejército ante un conflicto sin solución militar
viable, al mismo tiempo que la oposición interior aumentaba,
pese a la dura represión.
Tras sufrir un ataque de trombosis cerebral, Salazar fue sustituido
por Marcelo Caetano (septiembre 1968), quien tendió a dar al
régimen una fachada más liberal sin variar sus estructuras. Tras
la reelección de A. Tomás (1972), que representó un triunfo para
los sectores más derechistas del régimen, creció la oposición
interior y el deterioro de la situación colonial y también el
desprestigio internacional de Portugal.
En septiembre de 1973 los rebeldes proclamaron unilateralmente
la independencia de Guinea-Bissau, que obtuvo el apoyo
inmediato de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fin de la dictadura y descolonización


Las elecciones legislativas de octubre de 1973, con una
participación testimonial de la oposición más moderada, no
resolvieron nada. La publicación del libro Portugal e o futuro, del
general Antonio de Spínola (febrero 1974), confirmó la existencia
de un ala liberal del ejército opuesta a la continuación de las
guerras coloniales.

General Antonio de Spínola


El rechazo por el gobierno de las sugerencias de Spínola para
acabar con las guerras coloniales provocó un levantamiento
militar, que la dictadura pudo aún dominar (marzo 1974), pero el
25 de abril un nuevo golpe militar, organizado por jóvenes
oficiales del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), puso fin
al régimen de Caetano y Tomás, que fueron deportados. Fue la
denominada Revolución de los claveles.
Tomó el poder una Junta Militar de Salvación, presidida por el
general Spínola, designado presidente de la República, que
devolvió al pueblo las libertades democráticas y en mayo de 1974
dio paso a un gobierno de civiles, presidido por Palma Carlos.

Soldados con claveles en sus fusiles (25 abril 1974)


Este gobierno inició negociaciones con los diversos movimientos
nacionalistas de las colonias, abriendo un proceso de
descolonización que quedó prácticamente acabado en diciembre
de 1975. Las primeras disensiones en la Junta provocaron la
dimisión de Palma Carlos (julio 1974), sustituido por el coronel
Vasco Gonçalves, que inició un proceso de socialización
controlado por el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA).
El fracaso de un supuesto complot de la derecha (28 septiembre
1974) acarreó la dimisión de Spínola, a quien reemplazó el
general Francisco Costa Gomes como presidente de la República,
y reforzó a la izquierda.
En medio de gran agitación callejera, y tras el fracaso de Spínola
en su intento de recuperar el poder (11 marzo 1975), los militares
más izquierdistas crearon el Consejo de la Revolución que asumió
el poder supremo de acuerdo con los principales partidos políticos
(partido socialista, PSP; partido comunista, PCP; partido popular
democrático, PPD; Centro Democrático Social, CDS), y adoptó
una política radical de nacionalizaciones (banca, seguros) y de
expropiación de lincas rústicas, con la intención de promover un
régimen socialista.
En las elecciones generales para la Asamblea Constituyente (25
abril), sin embargo, triunfaron los partidos moderados, el PSP y
el PPD. Vasco Gonçalves, con el apoyo del PCP, se enfrentó al PS
por la clausura del periódico República, y a la Iglesia católica
(conflicto en la emisora del episcopado Radio Renascença).
La retirada del gobierno del PSP y el PDP abrió una grave crisis,
hizo saltar la alarma en la OTAN ante el protagonismo del PCP y
dividió al MFA entre radicales y moderados, con ventaja de los
segundos, que forzaron la dimisión de Vasco Gonçalves,
reemplazado por el almirante Pínheiro de Azevedo (29 agosto),
el cual formó un gobierno de unión nacional con predominio de
los militares de la línea moderada, encabezados por E. Melo
Antunes.
Tras un frustrado intento insurreccional de la extrema izquierda
(25 noviembre), desbaratado por los militares moderados al
mando del coronel A. Ramalho Eanes, la situación se estabilizó en
favor del gobierno.

La Segunda República portuguesa


Promulgada la Constitución de la II República (2 abril 1976),
que estableció un régimen semipresidencialista y socializante, en
las elecciones legislativas del 25 de abril se impusieron de nuevo
el PSP y el PPD (convertido después en partido socialdemócrata,
PSD).

En las presidenciales de junio siguiente triunfó el general Ramalho


Eanes, quien encargó al socialista Mario Soares la formación de
nuevo gobierno, que aplicó un programa de austeridad para hacer
frente a la calamitosa situación económica.
El gobierno socialista fue derribado en la Asamblea (8 diciembre
1977), pero Soares formó otro de coalición con el CDS (febrero
1978), aprobó nuevas medidas de rigor presupuestario, devaluó
el escudo y obtuvo un préstamo del FML.
Pero cuando el CDS se retiró de la coalición, el presidente Eanes
destituyó a Soares (27 julio). Tras varios gobiernos de “iniciativa
presidencial”, en las elecciones generales anticipadas (2
diciembre 1979) triunfó la Alianza Democrática de centro-derecha
(PSD, CDS y PPM, Partido Popular Monárquico), y Francisco Sá
Carneiro, del PSD, encabezó un gobierno de coalición.
En las nuevas elecciones del 5 de octubre de 1980 Sá Carneiro
obtuvo una clara victoria, y anunció su intención de proseguir su
política moderada y promover una reforma de la Constitución.
Pero murió poco después en un accidente de aviación (4
diciembre 1980), y le sustituyó como jefe del Gobierno José P.
Pinto Balsemao.
En las elecciones presidenciales (7 diciembre 1980) R. Eanes
consiguió una amplia victoria. En diciembre de 1982 Balsemao
dimitió, y Carlos Alberto Mota Pinto fue encargado de formar
gobierno hasta las elecciones. Mediante un acuerdo PSP-PSD, el
Parlamento aprobó una reforma de la Constitución (julio 1982)
que disminuyó los poderes del presidente de la República y abolió
el Consejo de la Revolución.
En las elecciones anticipadas de 1983, el PSP se convirtió en la
principal fuerza política, y bajo la presidencia de M. Soares se
formó, en junio de 1983, un gobierno de coalición (PSP-PSD). La
colaboración entre estas dos fuerzas resultó conflictiva y se
rompió en junio de 1985.
En las elecciones generales anticipadas (octubre) triunfó el PSD y
Aníbal Cavaco Silva fue designado primer ministro pero en las
presidenciales de 1986 triunfó Mário Soares con el apoyo de toda
la izquierda.

Ingreso de Portugal en la Unión Europea


El ingreso en la Comunidad Europea (1 enero 1986) abrió un
proceso de adaptación de las estructuras económicas y de
cohabitación entre un jefe de Estado socialista y un gobierno
derechista.
Firma de la incorporación de Portugal en la Unión Europea
La caída del gobierno minoritario por una moción de censura del
Parlamento (abril 1987) obligó a M. Soares a convocar nuevas
elecciones anticipadas (julio 1987), en las cuales por primera vez
un partido, el PSD, obtuvo mayoría absoluta. Bajo el mandato del
PSD, que se ha mantenido en el poder hasta 1995, se reformó la
Constitución (1989), se mantuvo una política de rigor económico
y se decidió ingresar en el sistema monetario europeo.
A partir de 1995 el PS (socialista) triunfó en los comicios
legislativos (A. Gutérres) y presidenciales (J. Sampaio), y pudo
gobernar en solitario definitivamente.
El gabinete socialista concibió un plan de concertación social con
sindicatos y empresarios, incrementó el salario mínimo y redujo
la semana laboral, pero su fracaso ante los socialdemócratas del
PSD en las elecciones municipales de diciembre de 2001 provocó
una crisis interna que llevó a Gutérres a presentar la dimisión, y
a la convocatoria de elecciones anticipadas.
Desde entonces, gobierna Portugal un gabinete de coalición
formado por el PSD y el Partido Popular. Portugal formó parte
desde el primer momento de la unión monetaria europea que
estableció una moneda única (1999), el euro, que entró en vigor
en 2002. En diciembre de 1999 Portugal devolvió a China la
colonia de Macao, la última y más antigua posesión europea en
Asia
Historia de la bandera de Portugal

La revolución estaba en pleno auge, y el rey Manuel II renunciaba


a su autoridad antes de ser perseguido por los insurgentes. Era
el año 1910 y la república acababa de ser instaurada en
Portugal. La bandera nacional de este país, cuyas fronteras son
las más antiguas de Europa, fue oficializada en 1911.
Si te preguntas el significado de los colores de la bandera de
Portugal, debes saber que:

1. El color rojo simboliza la insurrección


2. El color verde representa la esperanza.

Respecto al escudo que aparece en la bandera


portuguesa y su significado:

1. Se colocó en homenaje al príncipe Enrique el


Navegante, gran impulsor de las exploraciones
marítimas del siglo XV (Madeira y las islas Azores son hoy
territorios insulares portugueses).
2. Se colocó en el centro de la bandera una esfera
armilar, instrumento de navegación y astronomía.
3. Los siete castillos del escudo rojo representan los
territorios adquiridos por Alfonso I Enríquez el
Conquistador, quien en el siglo XII logró la
independencia de Portugal.
4. Los cinco escudos azules ordenados sobre un fondo
plateado en forma de cruz simbolizan las victorias sobre
los cinco príncipes musulmanes en la batalla de Ourique.
5. Los cinco besantes (moneda bizantina) en cada uno de
estos escudos evocan las cinco heridas de Cristo y la
protección divina que permitió a Alfonso III el Reformador
(1210-1279) obtener la victoria frente a los musulmanes
durante la Reconquista.

.Cuáles son los bailes típicos de


Portugal

Te explicamos cuáles son los bailes típicos de Portugal

Portugal es sin duda uno de los países con un folclore y cultura


más marcados. que conoces su popular música el Fado, pero ¿
sabes algo de sus bailes? Estos son los bailes típicos de
Portugal.

Los bailes típicos de Portugal

Muchas son las danzas y bailes típicos de Portugal si tenemos


en cuenta que cada región tiene el suyo, al que se suma su
música tradicional, cuyos orígenes se pierden en el tiempo.
Pero quizás los mejores y más populares ejemplos de bailes
típicos de Portugal son el vira, la chula, el corridinho y el
fandango, en que hombres y mujeres ejecutan una animada
coreografía al sonido del golpe de palmas, guitarras y
acordeones. Muchas de estas danzas reflejan las tradiciones de
citas y galante de cada región y se ejecutan con gran alegría y
exuberancia.
Veamos como son estos bailes típicos de Portugal uno a
uno:
Vira

Es la danza reina del Alto Miño. Dispuestos en rueda las parejas


se colocan con los brazos erguidos y van girando lentamente
en el sentido contrario a las agujas del reloj. Los hombres
van avanzando y las mujeres retrocediendo. El baile se desarrolla
hasta que la voz de un bailador se impone, gritando "fuera" o "se
volvió". Los hombres se dan media vuelta por el lado de dentro y
se colocan frente a frente con la muchacha que los precedía. Este
movimiento se va sucediendo hasta que todos cambien de pareja,
al mismo tiempo que la rueda va girando, en el mismo sentido.
Chula

Una danza nacida en el campo y muchos dicen que originaria


de Oporto, la Chula es un baile en el que las parejas
dispuestas de una a una en círculo giran en cinco tiempos,
durante los cuales las parejas se mueve sobre sí en pasos más
anchos. Al final de estos giros se da un salto.
Existe además otra versión de este baile que se bailaba en las
aldeas, que tenía una coreografía diferente en la que mujeres y
hombres se disponían en fila, frente a frente. Se acercaban y
alejaban sucesivamente y golpeaban el ritmo con los pies. El final
de la danza ocurría cuando todos cerraban la rueda y saltaban.
Corridinho

En los primeros años del siglo XX nace el célebre


Corridinho (que podemos traducir como Cariño o Corrido) que
en realidad, se originó a partir de un salón de baile nacido en la
mitad del siglo pasado, en algún lugar de Europa del Este, y
llevado al Algarve por un español llamado Lorenzo Álvarez
García, que decidió atraer a la joven Loulé María de la Conceição,
dedicándole La Azucena (una polca). El corrido nace entonces
como danza de cortejo.
Instrumento fundamental del corridinho es el acordeón, que
llegó a la región algarvía a finales del siglo XIX.
El corridinho era bailado con las parejas siempre
agarradas, formando una rueda, las chicas por dentro y los
chicos por fuera. Al girar la rueda, los parejas se van moviendo
de lado. A medida que la música avanza los pies golpean el suelo
con más vigor, parando la rueda, para proseguir enseguida. Más
adelante, los parejas se juntan bailando agarrados girando en el
mismo lugar, después de lo que la rueda de nuevo retome su
evolución, siempre hacia el lado derecho.
Fandango

Cabeza erguida, cuerpo firme y piernas ligeras, estos son los


requisitos necesarios para ser un buen fandangueiro. La danza
más tradicional del Ribatejo, se desarrolla con influencias del
fandango español siendo un baile de parejas pero que acabó
evolucionando hasta ser un baile que bailan los hombres los
cuáles, sujetando la pernera de su chaleco con las manos,
van dando puntadas con el pie mientras se mueven de lado
a lado.
A todo lo mencionado cabe añadir que es popular también que
durante la demostración de estos baile típicos, los participantes
exhiban coloridos trajes locales que reflejan tanto la
vestimenta del campo o los trajes festivos.

COMIDAS TÍPICAS DE
PORTUGAL

Bacalhau (bacalao)
.
Sardinas y otros pescados y mariscos frescos

Cocido a la Portuguesa

Leitão

Caldo verde y otras sopas


Francesinha

Ameijoas à Bulhão Pato

Feijoada

Alheiras
Postres portugueses y el Pastel de Belém

Letra HIMNO
Portugués
Portugués (letra Español (traducción
(letra original de
oficial) de la letra oficial)
1890)

I I I
Heróis do mar, Herois do mar, Héroes del mar, noble
nobre povo, nobre povo, pueblo,
Nação valente e Nação valente e Nación valiente e
imortal, imortal inmortal,
Levantai hoje de Levantai hoje de ¡Levantad hoy de
novo novo nuevo
O esplendor de O esplendor de El esplendor de
Portugal! Portugal! Portugal!
Entre as brumas da Entre as brumas da Entre las brumas de la
memória, memoria, memoria,
Ó Pátria, sente-se a Oh patria, sente-se ¡Oh Patria, se siente la
voz a voz voz
Dos teus egrégios Dos teus egrégios De tus egregios
avós, avós abuelos,
Que há-de guiar-te Que há-de guiar-te Que ha de guiarte a la
à vitória! à vitória! victoria!
Às armas, às Às armas, às ¡A las armas, a las
armas! armas! armas!
Sobre a terra, sobre Sobre a terra, Sobre la tierra, sobre
o mar, sobre o mar, el mar,
Às armas, às Às armas, às ¡A las armas, a las
armas! armas! armas!
Pela Pátria lutar Pela patria lutar! ¡Por la patria luchar!
Contra os canhões Contra os Bretões ¡Contra los cañones
marchar, marchar! marchar, marchar! marchar, marchar!
II II II
Desfralda a invicta Desfralda a invicta Desenfalda la invicta
Bandeira, bandeira, bandera
À luz viva do teu À luz viva do teu A la luz viva de tu
céu! céo! cielo.
Brade a Europa à Brade a Europa à Brame Europa a la
terra inteira: Terra inteira: Tierra entera:
Portugal não Portugal não ¡Portugal no pereció!
pereceu. pereceu! Besa tu suelo,
Beija o solo teu, Beija o teu sólo jocundo,
jucundo, jucundo el océano al rugir de
O oceano, a rugir O Oceano, a rugir amor,
de amor, de amor; ¡Y tu brazo vencedor
E o teu Braço E o teu braço Dio mundos nuevos al
vencedor vencedor mundo!
Deu mundos novos Deu mundos novos ¡A las armas, a las
ao mundo! ao mundo! armas!
Às armas, às Às armas, às Sobre la tierra, sobre
armas! armas! el mar,
Sobre a terra, sobre Sobre a terra, ¡A las armas, a las
o mar, sobre o mar, armas!
Às armas, às Às armas, às ¡Por la patria luchar!
armas! armas! ¡Contra los cañones
Pela Pátria lutar Pela patria lutar! marchar, marchar!
Contra os canhões Contra os Bretões III
marchar, marchar! marchar! Saludad al sol que
III III despunta
Saudai o Sol que Saudai o sol que Sobre un risueño
desponta desponta porvenir;
Sobre um ridente Sobre um ridente Sea el eco de una
porvir; porvir; afrenta
Seja o eco de uma Seja o eco de uma La señal del resurgir.
afronta afronta Los rayos de esa
O sinal de ressurgir. O sinal do resurgir.
aurora fuerte
Raios dessa aurora Raios dessa aurora Son como besos de
forte forte madre,
São como beijos de São como beijos de Que nos guardan, nos
mãe, mãe, sostienen,
Que nos guardam, Que nos guardam,
nos sustêm, nos sustêm,
Contra as injúrias Contra as injurias Contra las injurias de
da sorte. da sorte. la suerte.
Às armas, às Às armas, às ¡A las armas, a las
armas! armas! armas!
Sobre a terra, sobre Sobre a terra, Sobre la tierra, sobre
o mar, sobre o mar, el mar,
Às armas, às Às armas, às ¡A las armas, a las
armas! armas! armas!
Pela Pátria lutar Pela patria lutar! ¡Por la patria luchar!
Contra os canhões Contra os Bretões ¡Contra los cañones
marchar, marchar! marchar!! marchar!
Presidente de Portugal

Estandarte del presidente de Portugal

Titular
Marcelo Rebelo de Sousa
Desde el 9 de marzo de 2016

Residencia Palacio de Belém

Duración 5 años, renovable una vez

Primer titular Manuel de Arriaga

Creación 5 de octubre de 1910

Sitio web Presidencia de la República Portuguesa


Municipios de Portugal

Los 18 distritos y 2 regiones autónomas de Portugal,


subdivididas en sus municipios.
Esta es una lista de los municipios de Portugal. Portugal está
dividido en 18 distritos (en portugués, distritos) y 2 regiones
autónomas, Azores y Madeira. Los distritos y las regiones
autónomas se subdividen en 308 municipios (en
portugués municípios o concelhos). Normalmente un municipio
tiene el nombre del pueblo más grande o ciudad, o por lo menos,
de su pueblo o ciudad más importante históricamente, sin
embargo, los municipios normalmente son más grandes que la
ciudad o pueblo que les dan nombre

Lista de distritos de Portugal

Distrito Municipios Distrito Municipios


Aveiro 19 Leiria 16

Beja 14 Lisboa 16

Braga 14 Portalegre 15

Bragança 12 Oporto 18

Castelo Branco 11 Santarém 21

Coimbra 17 Setúbal 13

Évora 14 Viana do Castelo 10

Faro 16 Vila Real 14

Guarda 14 Viseu 24

Región autónoma Municipios Región autónoma Municipios

Açores 19 Madeira 11

República Portuguesa
República Portuguesa
Estado miembro de la Unión Europea

Escudo
Bandera

Capital Lisboa
(y ciudad más 38°43′00″N 9°10′00″OCoordenadas:
poblada) 38°43′00″N 9°10′00″O (mapa)

Idioma oficial Portugués1

Gentilicio portugués, -a y luso, -a

Forma de gobierno República unitariasemipresidencialista2

• Presidente Marcelo Rebelo de Sousa

• Primer ministro António Costa

Órgano legislativo
Asamblea de la República
Independencia del Reino de León
• PazdeZamora 5 de octubre de 1143
• República 5 de octubre de 1910
• Estado Novo 28 de mayo de 1926
• Actualidad 25 de abril de 1974

Superficie Puesto 111.º

• Total 92 090 3 km²

• Agua (%) 0,5 %

Fronteras 1 224 km 3

Línea de costa 1 793 km 3

Punto más alto Montaña del Pico

Población total Puesto 82.º

• Censo 10 562 178 (2 011)4 hab.

• Densidad 114,3 hab./km²

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