Asignatura:
Estudios de la Literatura Española.
Tarea:
Facilitadora:
Mayra Castillo.
Participante:
Rocío Nahomi Mendoza López.
Matricula:
16-0290.
TEMA IV
VANGUARDIAS LITERARIAS ESPAÑOLAS
Desde el principio, el arte vanguardista adquiere una impronta provocadora contra lo
antiguo, lo naturalista o lo que se relacionara con el arte burgués. No será causalidad
que todas las primeras manifestaciones de estos vanguardismos estén repletos de
actos y gestos de impacto social, como expresión de un profundo rechazo a la llamada
cultura burguesa. La Primera Guerra, como expresión del afán imperialista y del
profundo fracaso de esa burguesía por conseguir la paz, será el período en que, junto
a actitudes diversas de rechazo a la guerra, afloren todas estas manifestaciones
artísticas extraordinarias con una versatilidad y agilidad desconocidas hasta entonces.
La Vanguardia surge en medio de la guerra europea del 14, crece al calor de los años
de desarrollo económico que siguen y desemboca en la crisis posterior a 1929. No es
ninguna casualidad que el surgimiento de los vanguardismos artísticos y literarios esté
relacionado íntimamente con el periodo de mayor intensidad social, ideológica, en
definitiva histórica, del siglo XX: el periodo que va desde la Primera guerra del 14 al
inicio de la Segunda en 1939. En esos 15 ó 20 años cuajan las experiencias del nuevo
arte: unas pasarán rápidamente, otras quedarán incorporadas al arte para
siempre, pero la revolución de las formas y de los contenidos se producirá, sin duda, a
partir de aquellas vanguardias de los años 20.
Los vanguardismos despuntan inmediatamente antes o durante la Primera Guerra,
llegan a su apogeo durante la década de los años 20, entran en crisis a partir de 1929
y desaparecerán en la década de los 30.
Los movimientos de vanguardia en europa: expresionismo, futurismo, cubismo,
dadaísmo y surrealismo.
Como veremos, los "ismos" vanguardistas se sucederán en Europa a un ritmo muy
rápido. Algunos pasan como efímeras modas; otros dejan una huella imborrable.
Nosotros nos limitaremos a examinar a continuación aquellos que aportaron cambios
sustanciales en la literatura entre principios de siglo y 1939.
Expresionismo: Surge en Alemania en 1911, teniendo como mayor difusor a Ivan
Goll. Es el movimiento de vanguardia más difícil de identificar. Es el resultado de la
situación política de Alemania antes y tras la Primera Guerra Mundial. Se basa en la
expresión de sentimientos subjetivos, más que en una descripción de la realidad.
Personajes y escenarios se presentan de un modo distorsionado, con la idea de
producir un gran impacto emocional. Por este mismo motivo se realza la fealdad, lo
demoníaco, el poder de las tinieblas y un gusto sadomasoquista por lo catastrófico.
Destacan el caos como medio donde se desenvuelve el protagonista.
El futurismo: En 1909, Marinetti, escritor italiano, publica su primer Manifiesto. Niega
cualquier forma de arte pasado y presente, y exalta con optimismo la civilización
mecánica y las conquistas de la técnica. La literatura escogerá, por tanto, nuevos
temas, nuevos mitos: la máquina, el avión, la energía eléctrica, el deporte... De dichas
composiciones derivaba igualmente cierto tipo de humor mundano entre lúdico,
admirativo y desesperanzado. El estilo busca el dinamismo, la rapidez verbal,
rompiendo a veces con la sintaxis", para dejar “las palabras en libertad”. La figura más
significativa del futurismo es el ruso Mayakovski. Su verdadera importancia reside en
el hecho de que abrió sus puertas a temas inéditos hasta entonces y a nuevas
posibilidades de lenguaje.
El cubismo: Nace como escuela pictórica hacia 1907 destacando, sobre todo, la
figura del malagueño Picasso. Pero el llamado cubismo literario arranca en 1913
gracias a Guillaume Apollinaire y a otros poetas franceses. Como en la pintura, el
cubismo literario se propone descomponer la realidad para proceder a composiciones
libres de conceptos, imágenes o frases. El cubismo nació del simple modo de mirar un
objeto: Cezanne pintaba una taza veinte centímetros más abajo de sus ojos, los
cubistas la miran desde arriba complicando su aspecto.
El dadaísmo: Nace en Zurich (Suiza) en 1916 de la mano del poeta Tristan Tzara. Su
nombre “dadá” no significa nada, es el de un balbuceo infantil. Fue elegido al azar,
abriendo un diccionario con un cuchillo. Dadá tiene en común con otros ismos el afán
de ruptura, el gusto por la provocación y el escándalo. Nota predominante es el
sentido del humor. No se toman nada en serio, ni siquiera el Arte. Se trata de la
rebeldía pura: contra la lógica, contra las convenciones estéticas o sociales, contra el
sentido común. En el fondo, es la violenta repulsa de una racionalidad que ha llevado
al absurdo de la 1ª Guerra Mundial (1914-1918). Propugna liberar la “fantasía de cada
individuo”, superar todas las inhibiciones y recurrir a un lenguaje incoherente. Junto a
Tzara destacan Breton, Eluard, Aragon... luego importantes surrealistas. En el fondo,
el gran papel de Dadá fue preparar el camino para el Surrealismo.
El surrealismo: Se trata de un cambio radical en la concepción del arte y del trabajo
del artista. André Breton lo preside y publica en 1924 el Primer Manifiesto, en donde a
las audacias del Dadaísmo añade concepciones filosóficas de Freud y Marx. Pretende
ser una revolución integral. Su gran lema sería "transformar la vida". Y propugna la
liberación del hombre y de su capacidad creadora. Liberación de los impulsos
naturales del hombre reprimidos en el subconsciente por una razón sumisa a las
convenciones morales y sociales.
De ahí también el propósito de liberar el poder creador del hombre. Se deberá escribir
(o pintar, etc.) al dictado de un pensamiento libre de toda vigilancia ejercida por la
razón. Se utilizaron para ello técnicas diversas: la escritura automática, realizada sin
reflexión, a veces bajo la influencia de drogas, wel collage de frases recortadas al azar
de periódicos, la interpretación de sueños,... Según Freud, en los sueños aflora el
mundo del subconsciente, pero en forma de imágenes ilógicas, cuya estructura
patente, o superficial es símbolo de contenidos latentes o profundos, en virtud de
ciertas transformaciones.
Los movimientos de vanguardia puramente hispanos fueron:
Ultraísmo: Hallamos elementos futuristas, cubistas... Es un efímero movimiento
español, cuyo primer manifiesto aparece en 1919, en la revista Cervantes. En 1923
estaba ya agonizando. Sus principales características son:
Piden la independencia de la metáfora y de la imagen.
Desdeñan lo ornamental: sus versos (siempre libres) son simples, casi
esquemáticos, sin concesiones a la belleza externa y, a menudo, buscan
la tipografía expresiva, aunque sin llegar al caligrama.
Desprecia lo sentimental y buscan emociones intelectuales o
irracionales. Aman lo industrial y lo mecánico.
Su principal motor fue Guillermo de Torre, y también estuvieron ligados al ultraísmo
Borges, Ramón Gómez de la Serna, Gerardo Diego...
Creacionismo: Iniciado en París por el poeta chileno Vicente Huidobro y el francés
Pierre Reverdy. En 1918, Huidobro lo da a conocer en España. “Los creacionistas
queremos hacer un arte que no imite ni traduzca la realidad”. Se aleja, por tanto, de la
realidad y tiende a la abstracción. El poema será un objeto autónomo, “creación
absoluta” (no imitación). El poeta cultivará el juego de azar de las palabras. La imagen
no se basará en la comparación entre dos realidades: éstas se aproximan de modo
gratuito en virtud de una relación arbitraria que el poeta “crea” entre ellos. Seguidores
de Huidobro son Juan Larrea (luego surrealista) y Gerardo Diego (su máximo
representante).
Postismo: Nace en 1945 en Madrid. Está representado, sobre todo, por Eduardo
Chicharro y Carlos Edmundo de Ory, que se hallan en el café Pombo. Su intento, muy
próximo al surrealismo (se habla de surrealismo hispánico) es, no obstante, revisar la
estética de todas las vanguardias de las primeras décadas del siglo. Reivindica la
libertad expresiva, la imaginación, lo lúdico.
Surrealismo: Fue conocido tempranamente: a la traducción del Manifiesto en 1925
hay que añadir las visitas de Breton a Barcelona (1922) y la de Aragon a la Residencia
de Estudiantes de Madrid (1925), donde vivían Buñuel, Lorca, Dalí... Pero la difusión
del Surrealismo en España debe mucho al poeta Juan Larrea. A él debe atribuirse
(según Cernuda) la orientación surrealista de varios poetas del “27”.
Otra vanguardia presente en la literatura española fue:
Futurismo: Se conoció pronto en España: Ramón publicó en 1910 su manifiesto en la
revista Prometeo. Pero no creó escuela. Sí se hallaran huellas de su temática,
esporádicamente, en poetas del 27 (Salinas escribe poemas a la bombilla eléctrica o a
la máquina de escribir; Alberti canta a actores de cine o a un portero de fútbol...).
Los representantes del vanguardismo más influyentes
1- Salvador Dalí: nació el 11 de mayo de 1904 en Figueres, España. Desde muy
pequeño se animó a practicar arte, por lo que finalmente fue a estudiar a Madrid. En la
década de 1920, se trasladó a París y comenzó a interactuar con artistas como
Picasso, Magritte y Miró. Dalí es quizás mejor conocido por su pintura de 1931 “La
persistencia de la memoria”, que muestra relojes derretidos en un ajuste del paisaje. El
ascenso del líder fascista Francisco Franco en España condujo a la expulsión del
artista del movimiento surrealista, pero eso no lo detuvo para seguir creando. Muere
en su ciudad natal en 1989.
2- Pablo Picasso: Pablo nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga, España. Fue un
pintor español, escultor, ceramista, grabador y escenógrafo. Es reconocido como uno
de los artistas más influyentes del siglo XX y el creador del cubismo junto a Georges
Braque. Su inusual habilidad para dibujar comenzó a manifestarse alrededor de los 10
años de edad, cuando se convirtió en alumno de su padre, a quien logró superar en
habilidades. A los 13 años el pintor realizó su primera exposición con el apoyo de su
progenitor.
Durante casi 80 años, Picasso se dedicó a una producción artística que contribuyó
significativamente y paralelamente a todo el desarrollo del arte moderno en el siglo XX.
Picasso falleció el 8 de abril de 1973 en Mougins, Francia.
3- Pierre Alechinsky: Nació en Bruselas, donde recibió formación en ilustración de
libros y tipografía en la École Nationale Supérieure d’Architecture et des Arts
Décoratifs. Trabajó en diversos medios, desde la pintura hasta la poesía y el cine. Fue
miembro original de COBRA, un grupo internacional de artistas daneses, holandeses y
belgas que se desarrolló entre 1948 y 1952. En camaradería con otros artistas, tenía
grandes expectativas de una nueva sociedad de posguerra y una nueva escuela de
arte.
4- Wolf Vostell: Nació en 1932 en Leverkusen, Alemania. Estudió en la Escuela
Nacional Supérieur de Bellas Artes de París. Desde principios de los años sesenta,
Vostell utiliza una variedad de medios y materiales en sus acontecimientos, acciones e
instalaciones sin ser artista de medios en sentido estricto. Su concepto de Dé-collage
difiere de “collage” en que destaca el aspecto agresivo y destructivo de las estructuras
encontradas y visuales.
A partir de 1963, utiliza los televisores en su arte y publica siete números de la revista
“Dé-collage / Boletín aktueller Ideen” de 1962 a 1967, un foro importante en ese
momento. Muere en Berlín en 1953.
5- Igor Stravinsky: Igor Fedorovich Stravinsky nació el 17 de junio de 1882 en
Oranienbaum cerca de San Petersburgo, Rusia. Su padre era un cantante estrella de
la Ópera Imperial, que esperaba que su hijo se convirtiera en un burócrata, por lo que
Igor realizó un curso universitario de derecho antes de tomar la decisión de convertirse
en músico.
Era un buen pianista aficionado, un entusiasta lector de puntajes vanguardistas (no
tradicionales) de Francia y Alemania, y un aficionado a los idiomas (sabía italiano,
francés y ruso).
6- Luigi Russolo: Nació en Portogruaro (Véneto) en 1885. Después de unirse a su
familia en Milán en 1901, decidió adentrarse en la pintura. En 1909 mostró un grupo de
grabados en la Famiglia Artistica en Milán, donde conoció a Umberto Boccioni y Carlo
Carrà.
Sus obras periodísticas divisionistas fueron influenciadas por Previati y particularmente
por Boccioni. Después de su encuentro con Marinetti, Russolo firmó tanto el
“Manifiesto de Pintores Futuristas” como el “Manifiesto Técnico de Pintura Futurista”.
Posteriormente, participó en todas las veladas y exposiciones futuristas.
Sus lienzos, futuristas maduros, están abiertos a la influencia cubista y se basaban
principalmente en los ejemplos del foto-dinamismo de Anton Giulio Bragaglia y la
crono-fotografía de Etienne-Jules Marey.
7- Will Alsop: Will Alsop es un prominente arquitecto y artista nacido en 1947 en
Northampton, Inglaterra. Ha sido galardonado con el Premio RIBA Stirling de la
Biblioteca Peckham de Londres y el primer Premio Mundial RIBA por el Centro Sharp
de Diseño (OCAD) de Toronto.
Su trabajo abarca todos los sectores de la arquitectura, incluyendo el diseño urbano y
la planificación. Su práctica de estudio también incorpora pintura y diseño de producto,
y además es profesor de arquitectura en la Universidad de Viena y de la Canterbury
School of Architecture, UCA. Se ha encargado de la regeneración del distrito
londinense de Hounslow. Desarrollando esquemas para la regeneración de Vauxhall y
trabajando internacionalmente en China, Canadá y Europa.
8- Allora & Calzadilla: Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla, son conocidos como
Allora & Calzadilla, un dúo colaborativo de artistas visuales de San Juan, Puerto Rico.
Han producido una amplia gama de esculturas, fotografías, arte de performance,
sonido y video. Su práctica artística se relaciona con la historia y la política, abordando
las cuestiones socioculturales y territoriales, haciendo hincapié en las fracturas de la
línea en la sociedad.
9- Martin Boyce: Nació en en 1967 en Hamilton, Escocia, y actualmente vive y trabaja
en Glasgow. Asistió a la Escuela de Arte de Glasgow, donde recibió un BA en Arte
Ambiental en 1990 y un MFA en 1997. En 1996, también estudió en el Instituto de
California para las Artes en Valencia, CA. Es ganador del Premio Turner 2011 de Tate,
Boyce. Su obra está representada en las colecciones del Museo de Arte Moderno de
Nueva York, Tate en Londres, Museum für Moderne Kunst de Frankfurt, Alemania,
entre otras instituciones en todo el mundo.
10- Martin Creed: nació en Wakefield, Inglaterra, en 1968 y asistió a la Slade School
of Art en Londres. Ha tenido numerosas exposiciones individuales y proyectos
alrededor del mundo. Las palabras y la música siempre han sido parte integral de la
práctica de este artista. La simplicidad con el uso de pocas notas y palabras,
demuestran un acercamiento simple pero intelectual. Creed escribió una pieza de
cuatro minutos, “Work No. 955” para la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de
Birmingham, siendo una pieza complementaria para una exposición individual en la
Galería Ikon de Birmingham. Este trabajo se repitió en un concierto dado en Japón
para la Orquesta Sinfónica de Hiroshima. Actualmente, como curioso que combina
diferentes formas de arte, Creed sigue creando obras con gran ingenio.
God Bless You!♥