A) Proporcionar múltiples medios de Presentación y Representación
b) Proporcionar múltiples medios de Ejecución y de Expresión
c) Facilitar múltiples formas de Participación
Las directrices que se desprenden de cada uno de estos principios son flexibles y deben ser combinadas en el
diseño de planificaciones de aula, contextualizadas a la disciplina y al nivel educativo correspondiente. No
pretenden ser una "receta", sino un conjunto de estrategias que pueden emplearse con el fin de superar las
barreras al aprendizaje que generan las clases concebidas bajo un esquema homogéneo y pensadas para el
estudiante promedio. Ellas pueden servir como base para dar flexibilidad a la planificación del currículum,
garantizando así oportunidades de aprendizaje significativas y pertinentes para todos los estudiantes.
I. Proporcionar múltiples medios de Presentación y Representación
Los estudiantes, en general, difieren en la manera en que perciben y comprenden la información que se les
presenta, por lo cual, no existe una modalidad de representación que sea óptima para todos. Por ejemplo, las
personas con discapacidad sensorial (ceguera o sordera), dificultades de aprendizaje, procedentes de otras
culturales, entre otras, pueden requerir modalidades distintas a las convencionales para acceder a los contenidos.
La planificación debe considerar diversas modalidades de presentación de los contenidos escolares, lo se puede
concretar a través de las siguientes estrategias:
a) Modalidades alternativas para favorecer la percepción de la información
Los materiales de estudio deben presentar información de una manera que sea perceptible a todos los estudiantes,
para evitar que las dificultades y/o diferencias en los estilos perceptivos se transformen en barreras al aprendizaje.
Al planificar, los docentes deben considerar variadas modalidades alternativas de presentación de la información y
los contenidos, en particular si en el grupo curso asisten estudiantes con discapacidad sensorial (ceguera, sordera).
Sin embargo, estas modalidades alternativas pueden ser útiles para todos los estudiantes, por ejemplo:
Alternativas de presentación a la información auditiva y visual. Por ejemplo descripciones (texto escrito o hablado)
de gráficos, vídeos o animaciones, gráficos táctiles para claves visuales, etc.
Modalidades que permitan al estudiante personalizar la percepción de la información. Por ejemplo, el tamaño del
texto o imágenes, la amplitud de la palabra o el sonido, el contraste entre fondo y texto, el color utilizado para
resaltar información, la velocidad de animaciones, sonidos, etc.
b) Modalidades alternativas de lenguaje y simbolización de la información
Los estudiantes poseen diferencias en los estilos de trabajo con diferentes formas de representación de la
información, lingüística y no lingüística: (por Ej. una palabra puede aclarar un concepto a un estudiante, y a la vez
puede resultar confuso para otro; un gráfico que ilustra la relación entre dos variables pueden ser comprensible a
un estudiante e inaccesibles a otro; una imagen puede tener diversos significados para estudiantes de diferente
cultura, experiencia, o antecedentes familiares).
Al planificar, una importante estrategia de enseñanza es proveer variadas formas de representación de modo de
garantizar, no sólo la accesibilidad, sino también la claridad y la comprensión a todos los estudiantes.
Esta estrategia es fundamental para aquellos estudiantes que requieren un mayor apoyo para la comprensión de
ideas y conceptos complejos, sin embargo, también son útiles a todo el grupo de estudiantes, por ejemplo:
Presentar la información a través de lenguaje y símbolos alternativos y/o complementarios y con distintos niveles
de complejidad. Por ejemplo, incorporar apoyo de símbolos dentro de un texto, incorporar apoyo a las referencias
desconocidas dentro del texto, presentar los conceptos principales en forma de representación simbólica como
complemento o como una forma alternativa (ilustración, diagrama, modelo, vídeo, cómic, guión, fotografía,
animación); ilustrar con vínculos explícitos la relación entre el texto y cualquier representación de esa información,
destacar y hacer explícitas las relaciones estructurales.
Opciones alternativas de decodificación: Para asegurar que todos los estudiantes comprendan la información, se
deben ofrecer alternativas de simbolización para reducir los obstáculos a aquellos estudiantes que no están
familiarizados o no dominan la lengua predominante.
c) Modalidades alternativas para favorecer la comprensión
El objetivo de la educación no es sólo hacer accesible la información, sino sobretodo enseñar a los estudiantes a
transformar la información en conocimiento utilizable. Este proceso de construcción depende, además de la
percepción de la información, de los procesos de elaboración y construcción responsables de la integración de la
nueva información con el conocimiento previo.
Los estudiantes difieren significativamente en el tipo de habilidades de elaboración de la información (los llamados
estilos de aprendizaje o estilos cognitivos). Una buena planificación debe proporcionar diversidad de apoyos y
estrategias para responder a estos distintos estilos, para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso al
conocimiento.
Entre ellas: Estrategias alternativas para activar conocimientos previos: Activación de conocimientos previos
pertinentes, uso de organizadores gráficos, mapas conceptuales, enseñanza de pre-requisitos (conceptos) a través
de demostración, modelos, objetos concretos, uso de analogías y metáforas.
Estrategias alternativas para apoyar la memoria y la transferencia: Por ejemplo, listas, organizadores, notas
adhesivas, preguntas para activar estrategias de memorización, mapas conceptuales para apoyar el registro escrito
y toma de apuntes.
Estrategias alternativas para guiar el procesamiento de la información. Por ejemplo, instrucciones explícitas para
cada paso en un proceso secuencial, modelos que guían la exploración y la ejecución, múltiples puntos de entrada y
vías opcionales para abordar la tarea, entrega de la información en elementos más pequeños, liberación progresiva
de la información destacando la secuencia.
Relevar los conceptos esenciales, las grandes ideas, y las relaciones. Por ejemplo, resaltar o destacar elementos
clave en un texto, gráfico, diagrama, fórmula, utilizar múltiples ejemplos y contra ejemplos para destacar las
características esenciales, reducir o enmascarar los elementos no pertinentes de la información, utilizar señales y
mensajes para llamar la atención sobre aspectos críticos.
II. Proporcionar múltiples medios de Ejecución y de Expresión
Se refiere al modo en que los estudiantes ejecutan las actividades y expresan los productos de aprendizaje. Los
estudiantes presentan diversidad de estilos, capacidades y preferencias para desenvolverse en un ambiente de
aprendizaje y expresar lo que saben por lo que no existe un único medio de expresión que sea óptimo para todos.
Por ejemplo, las personas con discapacidades motoras, o quienes presentan dificultades en la función ejecutiva, o
los que tienen las barreras del idioma, entre otras, van a demostrar su dominio en las diferentes tareas de modos
muy diversos. Algunos pueden ser capaces de expresarse bien en la escritura, pero no con el discurso oral, y
viceversa.
Proporcionar variadas alternativas de ejecución de las actividades y diferentes tareas permitirá a los estudiantes
responder con los medios de expresión que prefieran; esto se puede concretar en las planificaciones de clases a
través de las siguientes estrategias:
a) Alternativas para la expresión y la fluidez
No existe un medio de expresión que sea adecuado para todos los estudiantes o para todo tipo de comunicación.
Dentro de las diversas modalidades y medios de comunicación deben proveerse alternativas para aquellos
estudiantes que se encuentran en diferentes niveles de expresión, por ejemplo:
Modalidades alternativas de comunicación: Expresarse en múltiples medios de comunicación: Texto escrito,
discurso, ilustración, diseño, manipulación de materiales, recursos multimedia, música, artes visuales, escultura.
Apoyar la práctica y la fluidez a través de estrategias diversas. Por ejemplo, proporcionar modelos que muestran
resultados similares pero con estrategias distintas; modelar la ejecución de las tareas con diferentes enfoques,
estrategias, procedimientos, habilidades, etc.; tutores (docentes o pares) que utilizan diferentes métodos para
motivar, orientar o informar.
b) Modalidades opcionales para la acción física
La interacción con ciertos medios puede aumentar las barreras para algunos estudiantes (por ej. discapacidad física
o ceguera). En estos casos resulta fundamental ofrecer alternativas variadas, aunque éstas pueden resultar
facilitadoras también para el conjunto de estudiantes, por ejemplo:
Modos alternativos de respuesta física: frecuencia, momento, amplitud y variedad de la acción motora requerida
para interactuar con los materiales educativos.
Medios alternativos de exploración: por ejemplo, alternativas para interactuar físicamente con los materiales
(mano, voz, teclado).
Asegurar el acceso a las herramientas y tecnologías de apoyo: Algunos estudiantes requieren utilizar tecnologías
de apoyo para la exploración y la interacción. Es fundamental que la planificación no imponga barreras a la
utilización de estas tecnologías que puedan interferir con el progreso de aprendizaje.
III. Facilitar múltiples formas de Participación
Alude a las variadas formas en que los estudiantes pueden participar en una situación de aprendizaje y a los
diversos modos en que se motivan e involucran en ella.
Al planificar, los docentes deben asegurarse que todos los estudiantes estén en condiciones y puedan participar en
la situación de aprendizaje con un adecuado nivel de desafío. Para este propósito una importante estrategia es
diseñar situaciones educativas que consideren y permitan distintos modos de participación, en particular si en el
grupo curso asisten estudiantes con capacidades muy diversas (como es el caso de estudiantes con necesidades
educativas especiales o bien que poseen intereses o talentos distintos). Estas alternativas de participación, sin
embargo, serán útiles para todos los estudiantes favoreciendo además la autonomía.
Proporcionar variadas alternativas de participación se puede concretar en las planificaciones de clases a través de
las siguientes estrategias:
a) Opciones para concitar el interés
Los estudiantes difieren considerablemente en lo que atrae su atención y lo que los hace involucrarse en su
proceso de aprendizaje. Incluso un mismo estudiante varía sus intereses a lo largo del tiempo y según las
circunstancias, ante el desarrollo de nuevos conocimientos y habilidades, cambio en sus entornos, cambio
biológico, etc. Por lo tanto, es importante contar con estrategias alternativas para motivar a los estudiantes y
utilizar modalidades diversas que reflejen las diferencias individuales entre los ellos. Por ejemplo:
Promover la toma de decisiones y la autonomía: Proporcionar a los estudiantes la mayor autonomía que sea
posible, permitiéndole tomar decisiones en aspectos tales como: el contexto o el contenido utilizado para la
práctica de habilidades, los instrumentos utilizados para la recogida de información o la producción, la secuencia y
tiempo para la realización de las tareas. Permitir a los estudiantes participar en el diseño de actividades educativas
e involucrarlos en la definición de sus propios objetivos de aprendizaje.
Alternativas para asegurar la pertinencia y autenticidad de las actividades: Por ejemplo, variar las actividades y
fuentes de información a fin de que puedan ser personalizadas y contextualizadas a las experiencias de vida de los
estudiantes; socialmente relevantes; pertinentes a la edad y capacidades; apropiadas para los diferentes grupos
raciales, culturales, étnicos, género, etc. Diseño de actividades con resultados auténticos y comunicados a
audiencias reales.
b) Alternativas de apoyo al esfuerzo y la persistencia
El docente debe reconocer cuándo los estudiantes han alcanzado nivel suficiente de aprendizaje que les permita
trabajar en forma independiente o con menos supervisión y ayuda. Esto le permite identificar el momento propicio
para plantearles nuevas exigencias y desafíos. Por ejemplo:
Variar los niveles de desafío y de apoyo: Por ejemplo diferenciar el grado de dificultad o complejidad dentro de una
misma actividad.
Fomentar la colaboración, la interacción y la comunicación: Organizar la rutina de trabajo en función de diversas
alternativas de agrupamiento. Se deben tomar en cuenta momentos de trabajo con todo el grupo curso, momentos
de trabajo cooperativo (con distintas formas de agrupamientos, funciones y responsabilidades), y momentos en los
que se realicen actividades individuales que puedan servir de refuerzo o profundización. Preguntas que guían a los
estudiantes en el momento y la forma de pedir apoyo a sus compañeros y/o docentes.
Dar oportunidades para que practiquen y apliquen de forma autónoma lo aprendido. Las estrategias y actividades
que ofrezca el docente a sus estudiantes deben dar la posibilidad de utilizar y poner en práctica los conocimientos y
las habilidades adquiridas en distintas situaciones y diferentes contextos.
c) Modalidades para el control y regulación de los propios procesos de aprendizaje
El autocontrol o autorregulación son procesos que permiten regular la impulsividad, planificar estrategias eficaces
para alcanzar objetivos, supervisar el propio progreso, y modificar las estrategias cuando sea necesario. Para los
docentes es de vital importancia guiar estos procesos en los estudiantes, especialmente en aquellos que presentan
necesidades educativas especiales, por cuanto con frecuencia estas habilidades son particularmente vulnerables en
ellos.
Al igual que en otros tipos de aprendizaje, en las habilidades de autorregulación existen considerables diferencias
individuales por lo cual, se requiere proporcionar suficientes alternativas para apoyar a estudiantes con diferentes
aptitudes y experiencia previa, para que aprendan a gestionar eficazmente el compromiso con su propio
aprendizaje.
Clarificar los objetivos y las expectativas: Preguntas, recordatorios, guías, rúbricas, listas de control, tutores, etc.
que modelen el proceso de fijación de objetivos adecuados, haciendo visibles tanto los puntos fuertes como los
débiles; apoyos para dimensionar el esfuerzo, los recursos y el grado de dificultad; modelos o ejemplos de los
procesos y productos.
Apoyo a la planificación y las estrategias: Planificación de plantillas para el establecimiento de prioridades,
calendarios y secuencias de pasos; tutores que ayudan a pensar en voz alta y retroalimentar el proceso;
descomposición de los objetivos de largo plazo en sub metas de corto plazo.
Mediar la capacidad para supervisar los progresos: Las actividades deben incluir medios por los cuales los
estudiantes obtienen información que los ayudan a identificar sus progresos, de una manera comprensible y
oportuna.
Apoyos para la gestión de la información y los recursos: Organizadores gráficos y plantillas para la recogida de
datos y organización de la información.
Desarrollar la capacidad de auto-evaluación y reflexión: Ayudas al control de las reacciones ante la frustración;
desarrollo de control interno.
Retroalimentación permanente: alentar la perseverancia, así como la utilización de apoyos y estrategias para
abordar el desafío; hincapié en el esfuerzo y el progreso personal; observaciones personalizadas en lugar de
comparativas o competitivas; análisis de los errores desde una perspectiva positiva, como elemento de aprendizaje.