Laura Montes Ramírez
Cine, televisión y cultura popular
¿Espectadores o creadores?: Los nuevos hábitos de consumo de los
‘seriéfilos’ y el binge-watching moldean la forma de hacer series en la era
digital
Hoy en día es imposible hablar de series sin recurrir al debate de nuevas
plataformas, nuevas formas de ver series y sobre todo nuevos consumidores. Estos
últimos han moldeado los hábitos de consumo para ver series, no solo en cuanto a
donde se ve el contenido, sino cómo se ve, cuando se ve, y qué historias se están
contando y de qué forma. Las nuevas formas de hacer series son ahora
determinadas por los nuevos espectadores, gracias al nuevo fenómeno de los
‘seriéfilos’. “Los espectadores ya no quieren ajustarse a los horarios que deciden
las cadenas. Ni al ritmo que marcan. Estos cambios no solo se notan en cómo se
ve la televisión. También están afectando a las series desde el punto de vista
creativo” (El País, 2015).
Antes de nada, es importante definir el término seriéfilo y el binge-watching. Se
refiere a las personas que hacen una maratón de ver series, es decir, pueden ver
más de cuatro capítulos de corrido o acabarse una temporada en un fin de semana.
“Este mecanismo provoca que una gran cantidad de espectadores visionen varias
series de televisión al mismo tiempo. A su vez, este tipo de consumidores, son
capaces de visionar varios capítulos consecutivos en un proceso de atracón
conocido como binge-watching.” (Hernández & Martínez, 2016)
Las series, que antes se hacían para un canal de televisión, ahora ya no dependen
tanto de lograr un rating específico para el canal, aunque esto les supone otros retos
como cambiar la forma en la que están narrando. (El País, 2015) afirma que ahora
el binge-watching deja sin efecto el uso de los cliff hangers1, pues ya no hay
posibilidad de esperar toda la semana a ver qué pasará con la impactante forma en
que ha acabado un capítulo, y como los espectadores consumen varios capítulos
de corrido, no tendrán que esperar mucho por la sorpresa, como afirma Matt Weiner,
el creador de Mad Men: “Me encanta esperar. Cuando ves toda una temporada en
un día, seguro que sueñas con ella, pero no es lo mismo que ir por ahí toda la
semana diciendo ‘Dios, Pete realmente me ha cabreado’”.
Los realizadores han cambiado la forma en que plantean los finales de capítulo y la
estructura, pues debe ser suficiente para mantener enganchado por horas – y hasta
días – a un espectador. Por ello, ahora deben ajustar las historias que cuentan a las
nuevas formas de ver series, como Jessica Jones, Daredevil, House of Cards,
1 Finales de capítulo que dejan al espectador pendiente de lo que ocurrirá.
Orange is the new black. Todas ellas comprenden que los espectadores van a ver
el contenido de corrido, así que la que estructura narrativa de los capítulos está
diseñada pensando en el binge-watching.
De cualquier modo, no todo es malo en los nuevos hábitos de consumo, pues ahora,
al no depender tanto del rating, como afirma Steven DeKnight, el responsable de la
primera temporada de Daredevil, pueden apostar a hacer series más arriesgadas:
“Cuando trabajas para una cadena tradicional, quieren que la serie llegue a todo el
mundo. No quieren que un superhéroe haga cosas horribles”. La estética de las
nuevas series es parecida al cine, “asemejándose a películas de 13 horas, lo que
para los creadores de ficciones es un terreno nuevo y con más posibilidades” (El
País, 2015).
Los nuevos hábitos de consumo también tienen que ver con cómo los espectadores
se asumen como fans. Según (El País, 2015), hablar sobre series con otras
personas se dificulta porque no todos van al mismo ritmo. “¿Qué habría sido
de Lost y todo ese movimiento fan que se alimentó en foros y páginas de Internet si
cada persona hubiera ido a su propio ritmo?” (El País, 2015)
En la era digital, el usuario de series pasó de ser pasivo a ser activo (Tous, 2009).
Es decir, que antes los espectadores veían el contenido prácticamente sin reclamos,
solo suponían que la televisión era verdad. En la actualidad, los usuarios pasaron a
tener un rol más activo, y con el apogeo de las redes sociales, cualquiera se siente
con el libre derecho de criticar o exigir cómo debe o no ser un personaje, qué tipo
de historias deben contarse, cómo deben contarse, por qué no deben contarse;
pueden exigir que saquen a un actor, un director, etc. Estos reclamos pueden
volverse virales, por lo que las productoras suelen hacerles caso. Como Netflix, que
a través de un análisis de metadata en su plataforma saben qué series se ven más,
en qué momento un usuario se desconecta de la serie; y crean su contenido en
función a esas exigencias. Por consiguiente, podemos hablar de una línea
desdibujada entre el espectador y el creador. En gran medida, los espectadores se
creen creadores. “El espectador busca cada vez más el tener el control absoluto
sobre lo que ve en televisión, de manera que sea él quien elige participar
activamente valorando los contenidos, además de cuándo quiere su programa
favorito, cómo quiere verlo y dónde. Es este control el que, cada vez más, garantiza
que una serie o programa sea un éxito o un fracaso” (Tendencias21, 2017).
Para concluir, los nuevos espectadores moldean la forma en la que se hace series
en la era digital, porque la estructura narrativa de las nuevas series debe permitir
que se vea una serie de corrido, acomodándose al binge-watching, porque al no
depender de rating se pueden hacer series más osadas, y porque la línea entre
espectador y creador ya no es tan clara. Los nuevos hábitos de consumo
condicionan la forma en que se hacen las series, pero también le brinda otras
posibilidades, otras narrativas, que las nuevas cadenas de distribución han sabido
y deben seguir aprovechando.
Bibliografía
Marcos, N. (2015, 28 de diciembre). El nuevo espectador de series cambia
los hábitos de consumo. El País. Recuperado de:
https://elpais.com/cultura/2015/12/20/television/1450616308_037950.html
Costa-Sánchez & Piñeiro-Otero. (2012). ¿Espectadores o creadores? El
empleo de las tecnologías creativas por los seguidores de las series
españolas. Comunicação e Sociedade, Vol. 22, pp 184-204
Hernández, J.F. & Martínez, M.A. (2016). Nuevos modelos de consumo
audiovisual: los efectos del binge-watching sobre los jóvenes universitarios
En: adComunica. Revista Científica de Estrategias, Tendencias e
Innovación en Comunicación, nº13. Castellón: Asociación para el Desarrollo
de la Comunicación adComunica y Universitat Jaume I, 201-221. DOI:
http://dx.doi.org/10.6035/2174-0992.2017.13.11.
Telefónica. (29 de noviembre de 2017). La televisión del futuro: el espectador,
“el rey de mando”. [Mensaje en un blog]. Recuperado de:
https://www.tendencias21.net/telefonica/La-television-del-futuro-el-
espectador-el-rey-del-mando_a2389.html
Tous, A. (2009. Paleotelevisión, neotelevisión y metatelevisión en las series
dramáticas estadounidenses. Grupo Comunicar, Vol. XVII (33), pp. 175-183,
doi: 10.3916/c33-2009-03-009