EPOCA DE COSECHA
Las abejas almacenan la miel y el polen para asegurar su alimentación, la
sobrevivencia de su especie, ya que en la época donde no hay floración en el
campo, o debido a las inclemencias del tiempo, eso les impide salir a la
recolección del néctar.
El tiempo o la época de cosecha depende de las diferentes zonas del país, y
está directamente relacionado a las condiciones climáticas y de estación,
situaciones anteriores que influirán en los ciclos florales.
Hay que ser muy cuidadosos con los panales que vamos a cosechar, teniendo
la precaución de observar los siguientes aspectos en ellos:
Que no contengan cría operculada, huevos o larvas.
Que no contengan exceso de reservas de polen.
Que tengan como mínimo un 90% de miel sellada u operculada.
En las supervisiones que efectuamos en épocas de cosecha, sobre todo de la
anterior cosecha de miel, se coloca sobre toda la miel madura (operculada a
las respectivas alzas.
La miel que está en un proceso de maduración, también su sube a las últimas
alzas para que las abejas la acaben de opercular y a la cámara de cría se le da
el espacio con los panales apropiados para la postura de la reina.
Materiales que jamás debemos de olvidar cuando vamos a cosechar son:
1. El equipo de protección, la cuña; el ahumador y bastante combustible
para su mantenerlo en funcionamiento apropiado.
2. Cajas vacías pero nuevas, para que las abejas no entren cuando
depositemos los panales que cosechamos con miel.
3. En el caso de que los bastidores de las alzas estén operculados,
podemos utilizar cepillos para barrer las abejas y cosechar toda el alza o
usando repelentes naturales en una tapa negra.
4. Llevar charolas salva miel para ir colocando las alzas cosechadas y las
tapas o techo para cubrirlas.
5. Cepillo suave para barrer las abejas de los panales.
6. Recipiente para recoger la cera o los panales falsos.
7. Desde luego, la cantidad de material necesario se relaciona
directamente con el número de colmenas que planeamos cosechar.
8. Si cuenta con un vehículo, cargue las alzas cosechadas, echar bastante
humo y dirigirse al cuarto de extracción.
9. Si no se cuenta con un vehículo, dejar las alzas cosechadas a un lado
del apiario, o bien, dejar las alzas bien tapadas para que las abejas, ya
no entren y regresar al anochecer para llevar las alzas para su
extracción.
Recolección de la miel en la colmena
La miel se puede recolectar en dos tipos principales:
1. Panal
Miel de panal es el tipo de miel que se recolecta exactamente como las abejas
la crearon. El apicultor recolecta el panal que está lleno de miel. Todo el panal
con la miel es comestible, delicioso, nutritivo y puede ser comercializado a
precios elevados. Sin embargo, la recolección de este tipo de miel requiere
experiencia, un manejo especial, la presencia de una colonia fuerte y,
finalmente, la producción de alto néctar en la zona. En consecuencia, la
mayoría de las veces los nuevos apicultores practican el proceso estándar de
extracción de miel durante un par de años, antes de intentar la producción de
panal de miel.
2. Miel extraída.
La extracción de miel es el proceso en el cual recolectamos la miel de panales
sellados con miel madura. En pocas palabras, seleccionamos cuidadosamente
los marcos que están listos para ser recolectados. Quitamos las abejas y
transferimos esos marcos a un espacio interior donde no puedan entrar abejas
ni otros insectos.
La extracción de la miel generalmente se hace durante los meses de verano y
otoño, siempre después de una producción importante del néctar de las plantas
en nuestra área. El apicultor decide cuántos panales (y cuales) serán
removidos.
Decidir qué marco seleccionar para la extracción requiere experiencia. Los
apicultores generalmente eligen un marco cuando el panal contiene miel y está
sellado, cubierto por abejas en su totalidad o en el 75% de la superficie del
marco. Si más de 1/4 de la superficie del panal está sin sellar, esto
probablemente signifique que la miel no está lista para ser recolectada, ya que
no está deshidratada a niveles adecuados y no ha sido sometida al proceso
bioquímico enzimático completo. Si aun así procedemos a la extracción de ese
marco, entonces nuestro producto final se verá y tendrá un sabor más a jarabe
acuoso y no a miel.
1. Antes de comenzar a quitar los marcos dentro de la colmena, debemos
tener en cuenta que durante la recolección de miel, las abejas tienen
una actitud de protección de su miel, y por lo tanto son muy agresivas
para con los intrusos. El olor y las fragancias fuertes hacen que las
abejas sean aún más agresivas. Es una buena idea que el apicultor evite
el uso de cualquier fragancia, especialmente en el día de la recolección
de la miel. En ese día, los apicultores siempre llevan el equipo completo
(guantes incluidos). Se comienza ahumando la colmena con un
ahumador de abejas (esto puede no ser permitido en algunos países).
Lo hacemos para calmar a las abejas. El ahumador sirve para calmar a
las abejas, porque no deja que las abejas rápidamente difundan las
feromonas “de alarma”, las feromonas que declaran que “tenemos un
intruso en nuestra colonia y debemos atacar”. Por lo tanto, la mayoría de
las abejas están confundidas, no reciben el mensaje y se quedan
tranquilas, dejando que el apicultor haga la inspección de la colmena o
recolecte la miel sin grandes problemas.
2. Sacudir la caja dentro de la celda para que la mayoría de las abejas se
alejen. Alejamos al resto con el cepillo de apicultura (que podemos haber
humedecido primero con agua). Esto puede no ser tan fácil como suena.
Las abejas saben muy bien que el apicultor está a punto de “robar” un
producto valioso, y pueden ser persistentes. Hay varias técnicas para
deshacerse de las abejas durante la recolección de la miel.
3. Colocar cuidadosamente el marco en una colmena vacía y lo cubrimos.
Hacemos lo mismo con todos los marcos y los trasladamos a nuestro
espacio interior (donde se llevará a cabo la extracción de miel). Es
importante que nuestro lugar esté limpio, tenga electricidad y agua, esté
bien iluminado y ventilado y, por supuesto, no podrán entrar abejas ni
otros insectos. Algunos apicultores jóvenes, debido al hecho de que no
pueden tener su propio espacio, a menudo hacen la extracción de la
miel al aire libre, y algunos de ellos incluso al lado de las colmenas.
4. Se puede dejar los marcos dentro de las colmenas vacías durante unos
días, antes de hacer la extracción de miel.
Las herramientas básicas que necesitamos tener para la extracción de miel
son:
un banco anti-escalado
un extractor de miel de acero inoxidable de 4 marcos
un cuchillo de pelar
una horquilla de madera o de plástico para anti-escalado
un filtro de miel de colador doble
un caldero de maduración con grifo.
latas o frascos para poner nuestra miel.
CONSEJOS PARA LA EXTRACION DE LA MIEL
Se tiene que disponer de un cuarto de extracción para que no puedan entrar
las abejas, la extracción se puede hacer en cualquier hora del día.
Desopercular los panales de miel, encima de un banco desoperculador o algo
que nos sirva como tal, con una salida para que la miel se escurra y no se
quede con los opérculos o cera.
Colocar en otro banco los panales (bastidores) desoperculados mientras se
pasan al extractar, para que la miel que sueltan, caiga dentro del banco
desoperculador.
Para extraer la miel, la limpieza y buena organización dentro del cuarto de
extracción son muy importantes. Siga las siguientes indicaciones:
Colocar los panales extraídos en las alzas vacías, y al atardecer
devolverlas al apiario para que las abejas las limpien.
Los panales de miel se
desoperculan encima del banco
desoperculador, con el cuchillo
comenzando de arriba hacia abajo,
quitando el opérculo que cubre la
miel.
Los bastidores desoperculados, se
dejan en el banco desoperculador.
Después los bastidores pasan al
extractor donde se centrifugaran
para extraerle toda la miel.
En extractores con motor eléctrico, se dejan unos 8 minutos, en
extractores manuales serán unos 10 a 20 minutos.
Al comenzar el giro debe de ser muy lento para que los panales no se
rompan, después de unos dos minutos ir aumentando gradualmente la
velocidad. Colocar una cubeta para que la miel que sale del mismo la
vayamos recogiendo.
Al terminar la extracción, lave muy bien todos los utensilios, herramientas, piso,
etc., para que no queden residuos de miel que atraerían a las abejas al día
siguiente.