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Libélulas: Depredadoras y Míticas

Las libélulas son insectos fascinantes que han sido objeto de mitos y símbolos en varias culturas. Son depredadores eficientes que ayudan a controlar poblaciones de otros insectos como mosquitos. Tienen alas transparentes y poderosas que les permiten volar en todas las direcciones a gran velocidad para cazar presas. Sus ojos compuestos y patas especializadas les dan ventaja para la caza.

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Libélulas: Depredadoras y Míticas

Las libélulas son insectos fascinantes que han sido objeto de mitos y símbolos en varias culturas. Son depredadores eficientes que ayudan a controlar poblaciones de otros insectos como mosquitos. Tienen alas transparentes y poderosas que les permiten volar en todas las direcciones a gran velocidad para cazar presas. Sus ojos compuestos y patas especializadas les dan ventaja para la caza.

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Libélulas

La libélula, uno de los insectos más interesantes y fascinantes de la naturaleza, así como objeto
de los más sublimes o ridículos mitos de la humanidad, vuela escurridizo y feliz como de
costumbre, ajeno al interés que ha despertado en nosotros. Dicha fascinación se debe
fundamentalmente a su capacidad para buscar agua pura, su capacidad para reflejar múltiples
colores bajo diferentes ángulos de luz, por su vuelo inspirador y velocidad, su capacidad para
controlar casi sin ayuda las poblaciones de insectos, para adaptarse a los cambios con una
facilidad indescriptible y por vivir al máximo cada momento de su etapa adulta.

Se dice que las libélulas fueron prácticamente deificadas como las almas de los muertos en la
cultura nativa americana y anunciadas como símbolos de pureza y transformación, así como de
victoria, poder y prosperidad. Se cuenta que los birmanos nativos lanzaban regularmente
libélulas en el agua circundante a sus asentamientos para controlar las poblaciones de mosquitos
que causaban la fiebre amarilla.

Las libélulas son depredadores naturales y seriamente eficientes, que pueden dar un golpe
contundente a las poblaciones de insectos en las zonas donde se agrupan grandes números de
ellas, protegiendo a las personas, por ejemplo, de varias enfermedades propagadas por los
mosquitos. Tanto es así que los apicultores consideran a las libélulas como una plaga.

Biología

La libélula, debido a su posición en la cadena alimentaria, no tiene miedo. Así que si encuentras
una volando a tu alrededor y mirándote directamente a los ojos, no te sorprendas ni te asustes.
Ellas están acostumbradas a mirar con sus 30 000 ojos para encontrar comida y pareja.

Claro que aunque 30 000 es un número aproximado, ese es el número de ommatidia que tienen
dentro de sus ojos compuestos. Al igual que todos los artrópodos, las libélulas tienen ojos
compuestos, solo que los suyos son un poco más especializados, los adecuados para un
depredador nato.

El cuerpo de la libélula es apoyado por dos pares de alas muy poderosas que la ayudan a flotar en
la brisa más leve, pero puede batirlas rápidamente y con fuerza suficiente para volar incluso con
un viento fuerte en contra. A pesar de que estas alas son transparentes y parecen ser bastante
frágiles, en realidad son mucho más fuertes de lo que podrían parecer a primera vista.

La estructura de las alas y el hecho de que no se articulan como las de las mariposas y que
pueden funcionar de forma independiente, hace que la libélula vuele en todas las direcciones,
arriba, abajo, a la izquierda , a la derecha, hacia delante e incluso hacia atrás. Como ves, el
colibrí no es el único que puede ir hacia atrás.

Las superficies de las alas de libélula no son suaves. Tienen pequeños bolsillos como crestas que
capturan la más mínima ráfaga de viento para tomar vuelo. Aunque esta superficie rugosa
plantea cierto grado de resistencia aerodinámica, la libélula puede moverse lo suficientemente
rápido, y lo más importante, tener suficiente control en vuelo para asegurarse de que si alcanza a
ver su comida, pueda alcanzarla. No son muchos los insectos que escapan a sus seis patas una
vez que comienza la persecución. Para que sea lo más simple posible, las patas están
posicionados de una manera tal que forman una bolsa. De esta forma las presas quedan atrapadas
con muy pocas posibilidades de escapar.

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