INTRODUCCION
para la existencia de la gestión de negocios, se requiere que una persona, sin tener
mandato y sin estar obligada legalmente, se encargue de un asunto que esté
momentáneamente abandonado por su dueño, por encontrarse ausente o impedido
para atenderlo personalmente, pues se trata de una institución que tiene su
fundamento en un principio de solidaridad social.
Su naturaleza Jurídica atiende a ser la de un cuasicontrato, porque no llena los de
un contrato en sí mismo, pero se asemeja, en sus características, este se
perfecciona siempre que el propietario del negocio no este enterado de la actividad
que el gestor realizara, en ello media la buena fe; y esta gestión finaliza hasta que
el propietario del negocio pueda encargase del mismo o por la muerte del
propietario.
GESTION DE NEGOCIOS:
Cuando un sujeto voluntariamente gestiona el negocio de otro, ya sea con el
consentimiento del propietario o no, quien la realiza contrae la obligación tácita de
continuarla y concluirla, hasta que el propietario pueda encargarse personalmente
del asunto, debe asimismo encargarse de todo lo que dependa de ese mismo
negocio.
Para la existencia de esta figura jurídica es necesaria la existencia de un negocio
jurídico ajeno.
Se entiende por negocio ajeno aquel susceptible lícitamente de ser realizado por el
gestor quien es consciente de que no es de su propiedad. El que gestiona un asunto
ajeno creyéndose propio, no realiza gestión de negocios. La gestión puede consistir
en el cumplimiento de un acto jurídico que puede efectuarse de dos maneras:
Cuando el gestor actúa en su propio nombre con la intención de beneficiar al dueño
y cuando el gestor actúa por cuenta del dueño del negocio.
Motivo de la Aplicación de Negocios: Los propósitos esenciales de la gestión son
obtener beneficios para el propietario del asunto o al menos evitarle daños y
perjuicios, unidos a las circunstancias de que la ley vincula al gestor de forma tal
que una vez iniciada la gestión, queda obligado a atender el negocio en provecho
del dueño, sin que pueda separarse antes de que se persone este o su
representante, dota a esta institución de características muy próximas a las del
negocio jurídico.
En la denominada gestión de negocios (llamada también gestión de negocios ajenos
o gestión de negocios sin mandato), se está ante la injerencia o intromisión
justificada, de buena fe, de una persona que, de buena fe, de una persona que, sin
haber recibido encargo ni estar obligada, atiende adecuadamente los asuntos
abandonados de otra, con el propósito de beneficiarle o al menos evitarle daños o
perjuicios.
El gestor de negocios sabe certeramente que está inmiscuyéndose en un asunto
ajeno, y si bien no tiene el propósito de que se produzcan determinada
consecuencias de derecho, su actitud si se dirige a obtener, específicos resultados
lícitos, que tendrán inevitablemente consecuencias legales: lograr beneficios para
el propietario o evitarle daños o perjuicios. Esa intención indispensable, para que
sea jurídicamente aceptable, da a la gestión de negocios un evidente carácter de
negocio jurídico unilateral.
El Código Civil acepta la gestión de negocios diciendo que: “el que sin convenio se
encarga voluntariamente de los negocios de otro, está obligado a dirigirlos y
manejarlos útilmente y al provecho del dueño”. Artículo 1605, párrafo primero del
código civil.
Elementos esenciales: Este cuasicontrato consiste en que una persona
negotiorum gestor (GESTOR), intervienen los negocios de otra dominus negotii
(PROPIETARIO DEL NEGOCIO), sin mandato expreso ni tácito de ésta última.
Escogencia Del Gestor:
EL GESTOR. Es cualquier persona que voluntariamente asume la atención del
negocio ajeno. No se requiere que sea una persona capaz en el sentido
estrictamente civil del término, lo que sí es indispensable es que sea idónea para el
asunto que va atender.
Condiciones o requisitos en la persona del gestor.
Quien es incapaz de aceptar un mandato es incapaz de obligase como
gestor de negocios.
La gestión debe ser intencional, el gestor debe saber que el negocio no
es de su propiedad.
La gestión no debe prevenir de un mandato legal, ni de solicitud del
dueño del negocio.
El negocio no debe ser emprendida contra la expresa voluntad del dueño
del negocio.
El gestor debe tener la intención de intervenir en los negocios del dueño.
Se presume la buena fe del gestor en todo momento.
Debe ser diligente en la gestión.
Actividad Que Realiza El Gestor Para la Eficacia Del Negocio.
Para que se configure la gestión de negocios es menester:
1. Que la gestión haya sido realizada sin mandato, encargo ni autorización;
2. Que el gestor se proponga hacer un negocio de otro, y
3. Que el gestor tenga la intención de obligar eventualmente al dueño del
negocio.
PROPIETARIO DEL NEGOCIO: Puede ser cualquier persona, sin que importe
si es o no capaz. Si no lo fuere, todo lo concerniente a la negociación deberá
atenderlo su representante legal. En el inicio de la gestión el propietario no
tiene conocimiento de ella, ignora las diligencias que comenzó a ejecutar el
gestor. Si la sabe y no las prohíbe estaría celebrando un contrato tácitamente
con el gestor.
Condiciones o requisitos en la persona del dueño del negocio.
No debe haber otorgado su consentimiento, de otra forma se está en
presencia de un contrato de mandato.
El dueño del negocio no debe hacerse opuesto al acto de gestión.
No es necesario que sea capaz, por cuanto no interviene en la gestión.
Requisitos Y Características de la gestión:
Requisitos.
1. Negocio Ajeno. Nadie puede ser gestor de negocio de su propio asunto.
2. Justificación. No pude admitirse ninguna injerencia innecesaria o inoportuna.
3. Interés o Beneficio del Propietario. Si el gestor interpone su propio interés al
del propietario, la ley le sanciona obligándole al resarcimiento de los daños o
perjuicios causados, anuqué su causa hubiese sido caso fortuito.
4. Espontaneidad del Gestor. No es gestor de Negocios quien actúa por
encargo del propietario o por poder legar. La actuación del gestor debe ser,
pues, por su propia y exclusiva voluntad.
5. Ausencia de Animo de Lucro. El propósito del gestor no ha de ser obtener
ganancia para sí. Ello desnaturaliza la gestión, pues constituiría una
intromisión interesada y abusiva. Tampoco se trata, por supuesto, de que el
gestor no tendrá derecho nunca a recibir una compensación justa por una
actividad diligente. Carecerá de ese derecho, como adelante lo puntualizado,
únicamente en el caso de que expresamente haya declarado que pasara sus
servicios a título de donación.
Características. son cuasicontratos los hechos lícitos y puramente voluntarios, de
los que resulta obligado su autor para con un tercero y a veces
una obligación recíproca entre los interesado.
Situaciones en las que el gestor de por terminada esta obligación.
Cuando el dueño se encarga de sus negocios.
Cuando el dueño muere.
Cuando el heredero del dueño toma la dirección de sus negocios.
Efectos de la gestión de negocio.
Obligaciones del gestor frente al dueño:
El gestor tiene la obligación de continuar la gestión y de llevarla a término, hasta
que el dueño esté en estado de proveer por sí mismo a ella, debiendo someterse
a todas las consecuencias del mismo negocio.
Obligaciones del dueño frente a terceros.
El dueño está obligado a cumplir a los terceros las obligaciones contraídas por el
gestor en su nombre, siempre que hubiere lo efectuado sin la prohibición del
dueño, a menos que esta prohibición del dueño fuera contraria a la ley y el orden
público o las buenas costumbres.
Obligaciones del dueño frente al gestor.
El dueño debe indemnizar al gestor de todas las obligaciones que halla contraído
con motivo de la gestión. El dueño del negocio debe hacerle un rembolso al
gestor de los gastos necesarios y útiles que haya efectuado con motivo de la
gestión, incluyendo los intereses desde e día en que el gestor hubiere efectuado
dichos gastos.
CONCLUSION
Una gestión de negocios es la operación por medio de la cual una tercero se
encargan de los negocios o asuntos de otro, sin que este esté enterado, es una acto
de buena fe, se entendería que de solidaridad, puesto que el propietario del negocio
en este momento no puede hacerse cargo del mismo, es un negocio unilateral
llamado también gestión de negocios ajenos, puesto que nadie puede ser gestor de
su propio negocio.
Su naturaleza atiende a la de un cuasi contrato puesto que no llena los requisitos
de un contrato; el gestor de negocios puede ser cualquier persona, capas civilmente
e incluso en situaciones este no es un requisito indispensable, el gestor debe estar
plenamente enterado que se trata de la negociación a beneficio de un tercero.