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Allende PDF

El documento describe el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile entre 1970 y 1973. Allende buscó instaurar el socialismo por vía democrática mediante la estatización de industrias estratégicas, la reforma agraria, y políticas sociales. Sin embargo, su gobierno enfrentó una fuerte oposición y la economía entró en crisis, lo que llevó finalmente a un golpe militar encabezado por Pinochet el 11 de septiembre de 1973.

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El documento describe el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile entre 1970 y 1973. Allende buscó instaurar el socialismo por vía democrática mediante la estatización de industrias estratégicas, la reforma agraria, y políticas sociales. Sin embargo, su gobierno enfrentó una fuerte oposición y la economía entró en crisis, lo que llevó finalmente a un golpe militar encabezado por Pinochet el 11 de septiembre de 1973.

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COAR LAMBAYEQUE

Historia NS
Tema: Democracias en Crisis – Salvador Allende
Bimestre/Unidad: II - III Año: Quinto
Estudiante: __________________________________________________________________

El Gobierno de la Unidad Popular (1970-1973)

Salvador Allende Gossens (1908-1973), encabezó el proyecto que buscó instaurar el socialismo por la vía democrática. Su programa
de gobierno contempló la construcción de un Estado popular y una economía planificada de corte estatal, que finalizaría con el golpe
de Estado de 1973.

"Venceremos, venceremos,
con Allende en septiembre a vencer.
Venceremos, venceremos,
¡la Unidad Popular al poder!"
(Himno Venceremos)

Bajo la figura de Salvador Allende, la Unidad Popular llegó al poder en 1970 con el proyecto de instaurar el socialismo por
la vía democrática. Su programa de gobierno contemplaba la construcción de un Estado Popular y una economía
planificada, de corte estatal. Con la investidura de Salvador Allende Gossens como Presidente de Chile el 4 de noviembre
de 1970, se inició en el país el más ambicioso proceso de cambios sociales, económicos y políticos del que haya sido
testigo Chile durante su historia. Como abanderado de la Unidad Popular, Allende no sólo se convirtió en el primer
mandatario socialista en el mundo en ser elegido democráticamente, sino también el primero en intentar en transitar al
socialismo mediante la vía pacífica, también llamada vía chilena al socialismo.

Su programa básico de gobierno contemplaba la construcción de un Estado Popular y una economía planificada, en gran
parte estatizada. Aunque la ley de nacionalización del cobre fue aprobada sin oposición en el Congreso, no ocurrió lo
mismo con el intento de estatizar las grandes empresas. Al no contar con mayoría parlamentaria, el gobierno decidió
echar mano de un olvidado, aunque vigente decreto, dictado durante la República Socialista de 1932. Éste le permitió al
gobierno de la Unidad Popular expropiar cualquier industria que fuese considerada estratégica para la economía. Además
de la expropiación (que generalmente era precedida por la toma de la industria por parte de sus trabajadores), el gobierno
utilizó otros mecanismos como la compra de acciones, lo que le permitió controlar casi el 80 por ciento de las industrias y
un número importante de bancos.
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En el sector agrario se profundizó el proceso de reforma agraria iniciado por el gobierno de Jorge Alessandri y acelerado
por el de Eduardo Frei Montalva, logrando la expropiación de más de 4.400 predios, sin contar con las más de 2.000
tomas efectuadas por los trabajadores agrícolas.

En el área de la salud se mejoró el equipamiento de los hospitales y se estableció un programa de distribución de medio
litro de leche diaria a cada niño. En educación se impulsó la enseñanza preescolar, básica e industrial, además de
ampliarse el acceso a la universidad. El proyecto más emblemático en esta materia fue el denominado Escuela Nacional
Unificada (ENU). Por otro lado, nunca se definió con claridad una política cultural, lo que se debatió ampliamente en La
Quinta Rueda. Sin embargo, existieron muchas actividades que contaron con participación gubernamental, como la
creación de la editorial Quimantú y las nuevas propuestas musicales, como la Nueva Canción Chilena.

El gasto social provocó un creciente déficit en los recursos fiscales que el gobierno intentó solucionar mediante la emisión
monetaria fiscal. Esto generó un proceso inflacionario que se vio agravado por severos problemas de abastecimiento,
acaparamiento y sabotaje empresarial. Junto a esto, el gobierno debió enfrentar la virulenta oposición del Partido Nacional,
al que luego se unió la Democracia Cristiana que en sus inicios había apoyado la elección de Allende y su programa de
gobierno. También se sumó el rechazo de gremios como el de médicos, comerciantes minoristas, camioneros y mineros
de El Teniente. En el frente interno, el gobierno se vio entrampado por la división entre los sectores que querían acelerar
y profundizar el proceso revolucionario (Movimiento de Izquierda Revolucionario, MIR; Movimiento de Acción Popular
Unitario, MAPU; y un sector del Partido Socialista, PS) y los que pretendían consolidar el proceso (Partido Comunista,
PC; Partido Radical, PR; Movimiento de Acción Popular Unitario-Obrero Campesino, MAPU-OC; y un sector del Partido
Socialista encabezado por el propio Allende).

El inesperado resultado electoral obtenido por la Unidad Popular en las parlamentarias de marzo de 1973, no hizo más
que consolidar la opción golpista en algunos sectores de la oposición. Aunque esta opción se vio frustrada el 29 de junio
de 1973, en el fallido intento de golpe de estado conocido como el tanquetazo, fue claro para Salvador Allende que solo
un contundente apoyo popular daría viabilidad a su gobierno. Su idea de convocar a un plebiscito, sin embargo, nunca
llegó a efectuarse, pues el 11 de septiembre de ese año fue derrocado por las fuerzas armadas encabezadas por el
general en jefe del ejército Augusto Pinochet, hecho que marcó el fin de la Unidad Popular.

Fuente: Biblioteca Nacional de Chile. (2018). El gobierno de la Unidad Popular (1970-1973). Disponible en:
http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-31433.html

Presidencia de Salvador Allende

El 3 de noviembre, Allende asumió la presidencia en el Congreso Nacional. Después se dirigió a la catedral para asistir
al Te Deum ecuménico celebrado por todas las iglesias de Chile. La cabeza económica del gobierno fue Pedro Vuskovic,
que llevaría a cabo el plan de transición del capitalismo al socialismo. El plan de la Unidad Popular para llegar al
«socialismo a la chilena» consistía en los siguientes puntos:
 Estatización de las áreas «claves» de la economía.
 Nacionalización de la Gran Minería del Cobre.
 Aceleración de la reforma agraria.
 Congelamiento de los precios de las mercancías.
 Aumento de los salarios de todos los trabajadores, pagándolos con emisión de billetes.
 Modificación (con un clima de euforia económica) de la constitución y creación de una cámara única.

Estas acciones combinaban políticas económicas socialistas (estatizaciones) con otras que se enfocaban a obtener una
rápida reactivación económica tras una drástica redistribución de la riqueza. La estatización de las empresas se llevó a
cabo con el uso de ciertos resquicios legales (el Decreto Ley Nº 520, de 1932), que databan de la República Socialista.
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El proceso consistía en que cuando alguna empresa considerada clave de la economía detenía la producción, el Estado
la podía intervenir para que volviera a producir. El sistema fue juzgado ilegal por la oposición, pero fue sancionado como
legal por la Contraloría General de la República. También se utilizaba el sistema de compras de acciones a través de
la CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) cuando la empresa era una sociedad anónima.

La nacionalización de la minería se llevó a cabo en cambio con el apoyo unánime de todos los sectores políticos, siendo
aprobada su Ley (N° 17.450 promulgada el 15 de julio) por unanimidad en el Congreso Nacional. A las empresas mineras
se les pagaría una indemnización, pero restándole las «utilidades excesivas» que habrían obtenido durante los últimos
años, debido a que pagaban bajos impuestos según el criterio de una rentabilidad «razonable» del 10% a partir de 1955.
Por este sistema, las empresas estadounidenses Anaconda y Kennecott no recibieron un solo peso, y terminaron
debiéndole al estado chileno cifras millonarias. En un discurso durante su visita a Nueva York en 1972 en el marco de una
reunión ante las Naciones Unidas, Allende respaldaba la Nacionalización del Cobre argumentando que las empresas
mineras norteamericanas Kennecott y Anaconda habían obtenido ganancias cercanas a los cuatro mil millones de dólares
en las últimas décadas.

Estas acciones del gobierno de Allende motivarían a Richard Nixon y su secretario de Estado, Henry Kissinger, a
promover un boicot contra el gobierno de Allende mediante la negación de créditos externos. Por su parte, las compañías
del cobre pidieron un embargo al cobre chileno en las cortes europeas. Dos años después del golpe militar que puso fin
al gobierno de Allende, la Junta Militar de Gobierno pagó una indemnización de 250 millones de dólares a la empresa
Anaconda, propiedad de las familias Rockefeller y Rothschild.

Para profundizar la reforma agraria, se siguió utilizando la ley de reforma agraria de Eduardo Frei, que tenía varios vacíos
legales que la Unidad Popular aprovechó, propiciando la «toma de tierras» por los campesinos, haciendo que
la Corporación de la Reforma Agraria(CORA) expropiara las fincas. A finales de 1971, se llevó a cabo la expropiación de
más de 2 millones de hectáreas. Estas tomas empezaron a adquirir ribetes más y más violentos por los enfrentamientos
entre terratenientes y campesinos. El primer muerto fue Rolando Matus, pequeño agricultor que murió a balazos cuando
defendía una propiedad mínima en el sur de Chile contra quienes intentaban ocuparla por la fuerza. La derecha lo convirtió
en un mártir, bautizando con su nombre a una de las brigadas de choque.

La congelación de precios y el aumento de sueldos debieron provocar inflación, pero en Chile un 20 % de la capacidad
productiva estaba ociosa y, antes de subir los precios, los comerciantes aprovecharon esa capacidad generando
crecimiento económico. Además, en el pensamiento de los economistas de la Unidad Popular, las emisiones de dinero
tenían un lapso de tiempo durante el cual no producían inflación, al menos momentáneamente. Y funcionó, al menos el
primer año, en que se dobló el dinero, la inflación fue baja y el PIB creció un 8 %.

También ayudó a la promoción de la UP que el poeta nacional Pablo Neruda, militante comunista, obtuviera el Literatura
ese mismo año. Con este clima, la Unidad Popular alcanzó un 49,73 % de los votos en las elecciones municipales de abril
de 1971.

Al finalizar el año 1971, aparecerían los primeros problemas económicos. El déficit presupuestario creció a un ritmo
acelerado, del 3,5 % del PGB en 1970 pasó al 9,8 % en 1971; la política monetaria se descontrola al crecer en un 124%
el crédito del sector público; cae el nivel de reservas internacionales de 394 millones de dólares (1970) a 163 (1971), por
lo que el gobierno de la Unidad Popular suspende el servicio de la deuda externa; la balanza comercial paso de un
superávit de 95 millones al iniciar el gobierno a un déficit de 90 millones, tras la abrupta caída del precio del cobre; a causa
del incremento de los salarios reales y los controles de precio, se produjo una contracción de las utilidades corporativas;
aparecen las primeras señales de desabastecimiento en el segundo trimestre de 1971, que concluyó lamentablemente
con la aparición de un floreciente mercado negro.
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A finales de ese año, Fidel Castro visitó Chile por tres semanas. Recorrió todo el país por casi un mes, lo que molestó a
los opositores de la Unidad Popular. Es también en esa fecha donde se empiezan a ver los primeros síntomas del
desabastecimiento, en especial de azúcar. En privado, el líder revolucionario cubano manifestó su escepticismo ante la
vía pacífica de Allende. Miles de mujeres opositoras salieron a las calles a protestar haciendo sonar cacerolas vacías en
reclamo por la falta de alimentos, los llamados «cacerolazos». En el acto de despedida del Estadio Nacional, el
comandante cubano dijo que él y su comitiva «no veníamos a aprender cosas caducas en la historia... ya aprendimos
bastante de las libertades burguesas y capitalistas». Agregó: «No estamos completamente seguros que en este singular
proceso el pueblo chileno haya estado aprendiendo más rápidamente que los reaccionarios».

Desequilibrios Económicos - Colapso Económico de 1973 en Chile

La economía había dejado de crecer. El incremento de las remuneraciones del sector público, la expansión de
los subsidios a las empresas públicas y el deterioro de la recaudación tributaria, no adaptada a un ambiente inflacionario,
generan un creciente déficit público de magnitud impresionante. Todo este gasto se financió mediante emisiones
monetarias inorgánicas del Banco Central. El resultado fue un incremento de la cantidad total de dinero circulante del
173 % en 1972 al 413 % en 1973. La contracción del país llegó a ser de un –1,21 % en 1972 y un –5,57 % en 1973, la
inflación llegó en 1972 a un 225 % y en 1973 a un 606 %, el más alto en la historia de Chile (ver: estanflación), cayeron
los salarios reales un –11,3 % en 1972 y un –38,6 % en 1973, el déficit llegó al 25 % del PGB y la deuda externa aumentó
a 253 millones de dólares.

La fijación oficial de precios trajo consigo la escasez y el «mercado negro», donde se vendían los productos a precios
multiplicados. La fijación gubernamental de precios —prohibiendo el sistema de precios libre— y el estancamiento
económico causaron la desaparición de productos básicos de consumo en almacenes y supermercados, provocando
largas colas de gente para obtener sus mercancías. El Gobierno argumentó que la escasez y el mercado negro eran
causados por la acción de grupos reaccionarios y «enemigos del pueblo». Trabajadores y sindicatos también participaron
del mercado negro, pues exigían parte de sus remuneraciones en especie, para venderlas después en el mercado negro.

Para enfrentar el desabastecimiento, el Gobierno creó las JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), que repartiría
canastas de mercaderías de acuerdo con las necesidades reales de las familias. Junto con ello se creó, a finales de 1972,
la Secretaría Nacional de Distribución, que centralizaría el comercio mayorista. Estos anuncios aumentaron el problema,
puesto que las familias se trataron de aprovisionar de todo producto de consumo para enfrentar el futuro racionamiento.
Las nuevas instituciones resultaron ineficaces por sí mismas, pues no existía la infraestructura necesaria para aplicar
aquel sistema de racionamiento.

El paro de octubre de 1972

La grave situación económica y el temor de ser estatizados llevaron a la Agrupación de Dueños de Camiones liderados
por León Vilarín, con el apoyo de otros gremios, a realizar un paro nacional en octubre, agravándose aún más los
problemas de distribución. El paro contó con el apoyo monetario de la CIA, que conspiraba para hacer caer el gobierno
de Allende, entregando también recursos a diarios opositores, principalmente a El Mercurio, oposición y otros gremios
profesionales se plegaron a la movilización, adhiriéndose ingenieros, abogados, odontólogos, médicos, profesores,
estudiantes y muchos más, quedando el país virtualmente paralizado. Los camioneros enviaron sus demandas en lo que
se conoció como el pliego de Chile, donde se exigía el fin de las clausuras radiales, la banca única, el "fin a la paulatina
asfixia económica de la Papelera", y otras peticiones similares. El paro se detuvo con el ingreso de miembros de las
Fuerzas Armadas a los Ministerios: el comandante en jefe del ejército Carlos Prats, en Interior; el contralmirante Ismael
Huerta en Obras Públicas, y el general de Brigada Claudio Sepúlveda en Minería. Este gabinete duró hasta las elecciones
parlamentarias de marzo de 1973.

Fuente: Meller, P. (2007). Un siglo de economía política chilena (1890-1990). Chile: Andrés Bello.

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