LA CLAVE DEL ÉXITO
En este ensayo analizaremos la importancia que tiene la motivación y el liderazgo dentro de
las organizaciones y la vida personal del factor humano de éstos. Mencionaremos la
definición y los factores que abarcan los conceptos antes mencionados, pero, sobre todo, nos
enfocaremos en los beneficios y consecuencias de aplicar o no dichos conceptos tanto en el
área laboral como en la personal.
La motivación es el eje central que da movimiento al individuo ya sea en el ámbito personal o
laboral permitiendo su desarrollo y movilidad por las distintas etapas de crecimiento del ser
humano de manera integral. Es muy importante la experiencia afectiva ya que a través de
estas crecen expectativas que se vienen a transformar en verdadera motivación y esta a
su vez se vuelve en una herramienta que puede hacer más insatisfecho y/o competitivo al
individuo. En el ámbito personal tenemos distintas necesidades que van a ser condicionadas
en general por nuestro entorno, es decir, este nos llevará a establecer prioridades que van
desde las más básicas como lo son las fisiológicas a las más desarrolladas como lo son la
necesidad y curiosidad de comprender nuestro entorno. Que pasemos de una fase a otro va a
depender de múltiples factores como ya lo he mencionado uno es la motivación intrínseca
que nos impulsa y otro factor muy importante son las condiciones de nuestro alrededor. El
individuo primeramente se siente motivado por el impulso de dirigir sus acciones y con
ganas de satisfacer sus necesidades.
Con el transcurso de los años, nos hemos dado cuenta de lo importante que es la motivación
en cada persona, así como la importancia del liderazgo. Pero los dos términos antes
mencionados no solo son fundamentales para nuestra vida personal, también lo son en el
ámbito laboral. Una empresa no podría llevar a cabo el logro de sus metas si su factor humano
no es liderado por una persona y si éste no tiene la motivación suficiente para desarrollar
cada actividad. De la misma forma ocurre en nuestra vida personal, cuando no tenemos la
motivación suficiente, o mejor dicho, las ganas o deseos, simplemente no hacemos nada,
dejamos que el tiempo avance y nos quedamos estancados en nuestra zona de confort.
Sumándole a lo anterior el hecho de no ser líderes de nuestra propia vida, nos lleva a que
nunca lograremos nada de lo que nos propongamos.
Salir a correr por la tarde, invitar a alguien para ir al cine, conseguir el puesto deseado, entre
otras cosas, solo las podemos lograr con nuestro esfuerzo, moviéndonos en dirección a lo
deseado. “La motivación está totalmente relacionada con el movimiento. Si somos capaces
de mover a alguien en la dirección que deseamos, le estamos motivando; si no hay
movimiento, no hay motivación…” (Urcola, 2008, pág. 59)
¿Por qué trabajan los hombres? Antes se pensaba que el hombre se levantaba cada mañana
como parte de su rutina para ir a trabajar porque éste necesitaba subsistir día a día en la
sociedad. Pero, ahora se ha cuestionado dicha analogía ya que se han encontrado diversos
factores que lo impulsan a trabajar. “El trabajo es una actividad compleja, compuesta por
muchas otras actividades que encierran aspectos sociales, legales, psicológicos, políticos y
económicos…” (Vélaz, 1996)
De acuerdo al autor José Ignacio Vélaz Rivas, existen al menos 2 aspectos de la motivación:
Activación: Ayuda a emprender la actividad.
Persistencia: Energía constante para mantener el desarrollo del esfuerzo.
Según Robert Sternberg (1997) hay tres grupos de motivadores relacionados con el alto
desempeño:
Motivación intrínseca: Es aquélla que proviene de nuestro interior. Disfrutamos lo que
hacemos, no buscamos una recompensa exterior, sino el placer de hacer las cosas y el trabajo
no es representado como tal porque nos gusta lo que hacemos.
Motivación extrínseca: Proviene del exterior, donde la actividad del sujeto es un medio hacia
un fin. La actividad puede ser un medio para ganar dinero, fama, status. Este tipo de
motivación centra a la persona en las metas y no en las vías para alcanzarlas.
Motivadores adicionales: En estos destacan la necesidad de logro y la autorrealización.
Necesidad de logro: Deseo de mejorar y de ser excelente en lo que se hace
consiguiendo así, aumentar la productividad.
La autorrealización: Significa poner lo máximo de sí en una obra.
Dentro de una organización podemos encontrar a una persona que orientara a un grupo de
individuos para alcanzar la meta de la empresa, esta persona será necesariamente la
encargada de fomentar la motivación necesaria para que el factor humano se desempeñe de
manera correcta en cada actividad que se le asigne. A esta persona se le denomina “líder”.
Es importante que un líder conozca el poder que tiene sobre las personas que se encuentran
a su mando. De él depende el nivel de efectividad que logre alcanzar la organización. Si el
líder no conoce su poder, es improbable que pueda liderar a alguien que no sea él mismo.
“…la capacidad de liderazgo es el tope que determina el nivel de efectividad de una persona.
Cuanto más baja sea la capacidad de una persona para dirigir, más bajo será el límite sobre
su potencial. Cuanto más alto es el liderazgo, mayor es la efectividad.” (Maxwell, 2012)
De acuerdo con John C. Maxwell hay 21 Leyes irrefutables del Liderazgo (Maxwell, Las 21
Leyes irrefutables del Liderazgo, 1998) de las cuales mencionaremos las diez más
importantes:
1. La Ley del Tope: La eficacia de una empresa dependerá de la capacidad de liderazgo
de la persona a cargo de un grupo de personas.
2. La Ley de la Influencia: Si el líder no tiene la capacidad suficiente para lograr influir
en el actuar y las decisiones de su personal, éste no podrá ganar la confianza de ellos.
3. La Ley del Proceso: No se puede desarrollar la habilidad de liderazgo en un solo día,
se debe lograr con el trabajo diario.
4. La Ley de la Navegación: Es indispensable la habilidad de orientación y planeación
para saber hacia dónde y cómo llegará la empresa a sus metas.
5. La Ley de E. H. Hutton: Cuando un verdadero líder habla, la gente escucha. Si no
podemos transmitir el mensaje deseado a nuestro factor humano, éste no nos ayudará
al logro de las metas.
6. La Ley de la Conexión: Cuando un líder logra entender las necesidades de sus
subordinados, con lo cual queremos decir que logran llegar a sus corazones, éstos le
tenderán la mano para ayudarlo en las actividades de la empresa.
7. La Ley del Otorgamiento de Poderes: Se debe tomar en cuenta la importancia que
tiene que un líder ceda poderes a sus subordinados. Para que éstos otorguen dichos
poderes, deben sentirse seguros de si mismos y de a quien le están dando algún poder.
8. La Ley de la Victoria: Un líder no busca su propio beneficio, es todo lo contrario,
siempre buscará que su equipo de trabajo gane.
9. La Ley del Sacrificio: Para que un líder pueda escalar hacia arriba, necesita ceder en
determinadas situaciones.
10. La Ley del Legado: De nada sirve ser un buen líder si no se deja a alguien que
continúe con lo que se ha logrado hasta un determinado momento.