La inflación consiste en aumentos generales en los precios de
bienes y servicios, a partir de esto el precio de los materiales
tienden a aumentar, para que la inflación no afecte a la empresa,
lo más conveniente es subir los precios de los materiales para no
tener pérdidas.
Cuando existen niveles altos de inflación, el concepto de cero
inventario pierde validez, pues en este caso lo mejor para
protegerse de la inflación es mantener niveles altos de
inventario, especialmente de aquellos artículos cuya tasa de
inflación es superior a la inflación promedio.
Definir un precio cuando hay elevada inflación se dificulta, en
primer lugar, porque no se sabe cómo se comportarán los costos
de producción. Adquirir materia prima y pagar salarios,
alquileres, servicios y el resto de los múltiples elementos que
integran el costo de producción constituyen en conjunto una
cifra conocida en el momento presente. Esa cifra será superior en
el futuro, en una magnitud incierta, para asegurar la
rentabilidad, incluso la sostenibilidad de sus operaciones se
podría fijar los precios con base en un margen, calculado a partir
de los costos que se anticipan del producto o los resultados de
inflación, precios de competidores directos u otra variable de
referencia.