1.- ¿Sabías qué es, y cuál es el régimen de desarrollo del Ecuador?
Según el Art. 275. El régimen de desarrollo es el conjunto organizado, sostenible
y dinámico de los sistemas económicos, políticos, socio‐culturales y ambientales,
que garantizan la realización del buen vivir, del sumak kawsay. El Estado
planificará el desarrollo del país para garantizar el ejercicio de los derechos, la
consecución de los objetivos del régimen de desarrollo y los principios
consagrados en la Constitución. La planificación propiciará la equidad social y
territorial, promoverá la concertación, y será participativa, descentralizada,
desconcentrada y transparente. El buen vivir requerirá que las personas,
comunidades, pueblos y nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos, y
ejerzan responsabilidades en el marco de la interculturalidad, del respeto a sus
diversidades, y de la convivencia armónica con la naturaleza.
2.- ¿Sabías qué objetivos persigue el régimen de desarrollo?
Según el Art. 276. El régimen de desarrollo tendrá los siguientes objetivos:
1. Mejorar la calidad y esperanza de vida, y aumentar las capacidades y
potencialidades de la población en el marco de los principios y derechos
que establece la Constitución.
2. Construir un sistema económico, justo, democrático, productivo, solidario
y sostenible basado en la distribución igualitaria de los beneficios del
desarrollo, de los medios de producción y en la generación de trabajo digno
y estable.
3. Fomentar la participación y el control social, con reconocimiento de las
diversas identidades y promoción de su representación equitativa, en todas
las fases de la gestión del poder público.
4. Recuperar y conservar la naturaleza y mantener un ambiente sano y
sustentable que garantice a las personas y colectividades el acceso
equitativo, permanente y de calidad al agua, aire y suelo, y a los beneficios
de los recursos del subsuelo y del patrimonio natural.
5. Garantizar la soberanía nacional, promover la integración
latinoamericana e impulsar una inserción estratégica en el contexto
internacional, que contribuya a la paz y a un sistema democrático y
equitativo mundial.
6. Promover un ordenamiento territorial equilibrado y equitativo que integre
y articule las actividades socioculturales, administrativas, económicas y de
gestión, y que coadyuve a la unidad del Estado.
7. Proteger y promover la diversidad cultural y respetar sus espacios de
reproducción e intercambio; recuperar, preservar y acrecentar la memoria
social y el patrimonio cultural.
3.- ¿Quién organizará la planificación participativa para el desarrollo?
Según el Art. 279 de la Constitución de la República del Ecuador, el sistema
nacional descentralizado de planificación participativa organizará la planificación
para el desarrollo. Este consejo tendrá por objetivo dictar los lineamientos y las
políticas que orienten al sistema y aprobar el Plan Nacional de Desarrollo. Los
consejos ciudadanos serán instancias de deliberación y generación de
lineamientos y consensos estratégicos de largo plazo, que orientarán el desarrollo
nacional.
El mismo cuerpo legal nos dice en su Art. 280 que eI Plan Nacional de Desarrollo
es el instrumento al que se sujetarán las políticas, programas y proyectos públicos.
Su observancia será de carácter obligatorio para el sector público e indicativo para
los demás sectores.
4.- ¿Cuáles son los principios y orientaciones del Régimen de Desarrollo?
Las orientaciones éticas que guían este Plan se fijan dentro de una concepción
equitativa y democrática de la justicia que se expresa en tres dimensiones:
La Justicia social y económica como base del ejercicio de las libertades de
todo/as: en una sociedad justa, todos y cada uno de los individuos que la integran
gozan del mismo acceso a los medios materiales, sociales y culturales.
La justicia democrática participativa: en una sociedad políticamente justa, todos y
todas deben contar con el mismo poder para contribuir al control colectivo
institucionalizado de las condiciones y decisiones políticas que afectan su destino
común.
La justicia inter-generacional: en una sociedad inter-generacionalmente justa, las
acciones y planes del presente tienen que tomar en cuenta a las generaciones
futuras. Tal situación implica un pacto ambiental y social que tiene el uso de los
recursos naturales y las acciones y decisiones económicas que se toman en el
presente.