TRABAJO
MONOGRAFICO
CAMBIO
CLIMATICO
INTRODUCCION
El cambio climático se refiere a una variación significativa en los componentes del
clima cuando se comparan períodos prolongados, pudiendo ser décadas o más.
La definición de cambio climático implica numerosas variables, como los ciclos del
agua, los vientos solares y la posición de la Luna. Todas estas variables generan
modificaciones sobre las condiciones atmosféricas que motivan la gran complejidad que
caracteriza al clima de la Tierra.
CAUSAS DEL CAMBIO CLIMATICO
El cambio climático es producido por causas naturales como por actividades antrópicas,
entre ellas mencionamos:
GASES DE INVERNADERO
Es un calentamiento que se produce cuando la atmósfera atrapa el calor que irradia
desde la Tierra hacia el espacio. Ciertos gases en la atmósfera bloquean el escape de
calor, los gases de larga vida que permanecen semipermanentemente en la atmósfera.
La atmósfera está compuesta por diversos gases que, en la proporción adecuada,
cumplen su cometido. El problema está cuando las actividades del ser humano
aumentan la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera y ésta retiene más
calor del necesario, provocando que la temperatura media del planeta aumente y se
produzca lo que popularmente llamamos calentamiento global.
Las emisiones de Gases de Efecto Invernadero pueden proceder de dos tipos de fuentes:
1. Fuentes fijas: Producidas por las grandes industrias (centrales térmicas,
refinerías, siderurgia, cementeras, papeleras, etc.)
2. Fuentes difusas: Corresponden a las emisiones de GEI realizadas por el
resto de sectores. Se incluyen en este grupo los sectores residencial,
comercial, agrario, institucional, y el más importante de todos, el sector
del transporte
Los gases que contribuyen al efecto invernadero incluyen:
- Vapor de agua. El gas de efecto invernadero más abundante, pero más
importante, actúa como una respuesta al clima. El vapor de agua aumenta a
medida que la atmósfera de la Tierra se calienta, pero también crea la posibilidad
de nubes y precipitaciones, lo que los convierte en algunos de los mecanismos
de retroalimentación más importantes para el efecto invernadero.
- Dióxido de carbono (CO 2 ). Un componente menor pero muy importante de la
atmósfera, el dióxido de carbono se libera a través de procesos naturales como la
respiración y las erupciones volcánicas y mediante actividades humanas como la
deforestación, los cambios en el uso de la tierra y la quema de combustibles
fósiles. Los humanos han aumentado la concentración atmosférica de CO 2 en
más de un tercio desde que comenzó la Revolución Industrial. Este es el
«forzamiento» más importante y duradero del cambio climático.
- Metano. Gas de hidrocarburo producido a través de fuentes naturales y
actividades humanas, que incluye la descomposición de desechos en rellenos
sanitarios, agricultura y especialmente el cultivo de arroz, así como la digestión
de los rumiantes y el manejo del estiércol asociado con el ganado doméstico. En
una base molécula por molécula, el metano es un gas de efecto invernadero
mucho más activo que el dióxido de carbono, pero también uno que es mucho
menos abundante en la atmósfera.
- Óxido nitroso. Un poderoso gas de efecto invernadero producido por las
prácticas de cultivo del suelo, especialmente el uso de fertilizantes comerciales y
orgánicos, la combustión de combustibles fósiles, la producción de ácido nítrico
y la quema de biomasa.
- Clorofluorocarbonos (CFC). Compuestos sintéticos completamente de origen
industrial utilizados en una serie de aplicaciones, pero ahora regulados en gran
medida en la producción y liberación a la atmósfera por acuerdo internacional
por su capacidad para contribuir a la destrucción de la capa de ozono. También
son gases de efecto invernadero.
Para superar las dificultades que esto supone se plantean tres líneas de acción
relacionadas con la mitigación, la adaptación y la comunicación.
■ Mitigación: el objetivo de la mitigación es la reducción de las emisiones de GEI, así
como el aumento de los sumideros de estos gases.
■ Adaptación: su fin es prevenir los posibles daños y riesgos que se van a producir en
los sistemas naturales y humanos e intentar paliarlos, así como aprovechar las
oportunidades que pueda ofrecer.
■ Comunicación: para sensibilizar e informar objetivamente a la ciudadanía del
problema, y así actuar en consecuencia. La mitigación y la adaptación no serán posibles
sin la acción de todas las personas
ACTIVIDAD HUMANA
Las actividades industriales de las que depende nuestra civilización moderna han
elevado los niveles atmosféricos de dióxido de carbono de 280 partes por millón a 400
partes por millón en los últimos 150 años. El panel también concluyó que hay una
probabilidad superior al 95 por ciento de que los gases de efecto invernadero producidos
por humanos como el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso hayan causado
gran parte del aumento observado en las temperaturas de la Tierra en los últimos 50
años.
La falta de conciencia en la sociedad sobre la gravedad y urgencia de los problemas
ambientales, que nos lleva a prácticas de consumo que afectan a nuestros recursos
naturales
RADIACION SOLAR
Los cambios en la producción de energía del sol influyen en el cambio climático, ya que
el sol es la fuente fundamental de energía que impulsa nuestro sistema climático.
CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMATICO
El cambio climático afecta a todas las regiones del mundo.
Entre sus consecuencias mencionamos:
CALENTAMIENTO GLOBAL
El calentamiento global hace referencia al incremento de la temperatura tanto de la
atmósfera como de los océanos pertenecientes al planeta Tierra que ha ido aumentando
en tiempos de la actualidad; proyectándose una serie de daños acometidos al futuro.
Estas consecuencias se van maximizando cada vez en los países desarrollados e
industrializados debido a la amplia actividad de fábricas que se van constituyendo
durante el día a día.
Son generadores del calentamiento global:
-Combustibles fósiles: tiene que ver con las actividades industriales por medio de
fábricas que emanan humos constantes en su zona de trabajo como parte de las fuentes
de energía pero que va deteriorando el entorno natural.
-Incendios forestales: contribuye en principio a que estos daños se presenten con mayor
velocidad y tengan sus efectos con mucha más intensidad que lo estimado según las
estadísticas de deterioro ambiental.
-Deforestación: Teniendo en cuenta la importancia que tiene la vegetación en todo el
ambiente, pues con este no solo se obtiene grandes proporciones de oxígeno en el
entorno natural; sino que también significa mucha más vida para todos los seres vivos
en su totalidad; teniendo así muchas funciones, desde nutrición hasta utilidades para
distintas actividades si se quiere, es por ello que con la deforestación no se logra más
que adelantar la muerte próxima del planeta y las etapas críticas; debido a que se van
restando años de vida cuando hay escasa vegetación o pocos árboles en todos los
territorios, provocando la desertificación; sumando otro factor de gran interés a la
aparición del calentamiento global.
-Descomposición de desechos sólidos: La basura es una herramienta muy contribuyente.
DESHIELO Y AUMENTO DEL NIVEL DEL MAR
El volumen del agua aumenta cuando se calienta. Al mismo tiempo, el calentamiento
global hace que se derritan las capas de hielo de los polos y los glaciares. La
combinación de esos cambios está provocando el aumento del nivel de los océanos, que
causa inundaciones y erosión en las zonas costeras y de baja altitud. En un tipo de
proceso similar, las grandes formaciones de hielo en forma de glaciares y casquetes
polares se derriten sin volver luego a su forma habitual. Habitualmente estas gigantescas
estructuras heladas se deshacían parcialmente durante el verano, pero recuperaban su
estado sólido al volver las temperaturas invernales. Ahora, a causa del calentamiento
global, las precipitaciones de nieve son más suaves, los inviernos se retrasan y las
primaveras se adelantan, de manera que el hielo no se vuelve a unir en la misma forma y
cantidad.
AUMENTO DE LAS PRECIPITACIONES Y OTROS FENOMENOS
METEREOLOGICOS EXTREMOS.
Las fuertes lluvias y otros fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes
y pueden provocar inundaciones y el deterioro de la calidad del agua, e incluso en
algunas zonas una progresiva disminución de los recursos hídricos.
El aumento de temperatura del mar hace que los huracanes se vuelvan más violentos,
porque un huracán es el medio que tiene el planeta para repartir el exceso de calor de las
zonas cálidas a las más frías. Y a más temperatura, más huracanes, con todos los
problemas que conllevan: destrucción de ciudades, de cultivos, desmantelamiento de
todos los sistemas, enfermedades.
PROPAGACION DE ENFERMEDADES.
Un cambio de temperatura de varios grados puede hacer que la zona templada se haga
más acogedora a la propagación de determinadas enfermedades. De esta manera,
pueden empezar a darse casos de mal de Chagas, el dengue u otras enfermedades que
están olvidadas en los países desarrollados y en zonas que tradicionalmente han sido
más frías.
MAYOR COSTO PARA LA SOCIEDAD.
Los daños causados a las propiedades, las infraestructuras y la salud suponen gastos
muy elevados para la sociedad y la economía.
CAMBIO CLIMATICO EN ARGENTINA
La Argentina es una de las regiones del mundo que ha presentado mayores variaciones
climáticas en el siglo XX.
Según la región, subió entre 0,5 y 1 °C. Hay zonas de provincias como Río Negro,
Chubut, San Juan, Mendoza o Entre Ríos donde la temperatura promedio está 1 °C
arriba que hace medio siglo.
El Río de la Plata ya subió 20 centímetros desde los primeros registros. Si sigue
creciendo, el riesgo de inundaciones en la cuenca baja de los ríos Matanza, Riachuelo y
Reconquistas será mayor.
En La Pampa, San Luis, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Chaco y Formosa se
proyectan más olas de calor, en especial al norte de esta región. También más al norte,
las sequías serán más prolongadas y podría haber grandes pérdidas económicas por bajo
rendimiento de cultivos.
Las principales consecuencias del cambio climático en Mendoza y San Juan están
vinculadas al agua. Se espera que disminuyan aún más las áreas de los Andes que están
cubiertas por hielo.
Ese deshielo y la disminución de las precipitaciones están acelerando el agotamiento de
las aguas superficiales, por lo que se prevé mayor vulnerabilidad de varias economías
regionales.
La industria del vino depende de los ríos de deshielo y es uno de los sectores que
mayores previsiones está tomando al respecto, y se espera una reducción significativa
de los caudales de los ríos San Juan, Mendoza y Atuel.
El aumento de la temperatura acelera la reducción de las zonas cubiertas de hielo en Río
Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El aporte argentino para prevenir el cambio climático: Hay dos formas básicas de
mitigación de Gases de Efecto Invernadero: reducción de fuentes (elementos de emisión
de GEI, por ejemplo, motores de combustión) y aumento o preservación de sumideros
(elementos de absorción de GEI, por ejemplo, bosques). Ambas han sido consideradas
en Argentina, para lo cual se ha comenzado por el inventario de emisiones y el análisis
de los sumideros de Gases de Efecto Invernadero en la Primera Comunicación Nacional
a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
La contribución de las emisiones de CO2 al calentamiento atmosférico es, a nivel
mundial, de aproximadamente el 60% del total ocasionado por todos los GEI. A nivel
nacional, esta contribución podría ser levemente superior. Esto indica claramente que la
causa principal del efecto invernadero atribuible a la actual civilización humana está
dada por la quema de combustibles fósiles (carbón, derivados del petróleo y gas) cuyo
producto final es el gas mencionado.
INSTRUMENTOS JURIDICOS INTERNACIONALES.
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Fue adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992 y entró en vigor el 21 de marzo de
1994. Permite, entre otras cosas, reforzar la conciencia pública, a escala mundial, de los
problemas relacionados con el cambio climático. Actualmente son 194 países adheridos.
Tiene como objetivo:
Lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la
atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema
climático y en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten
naturalmente al cambio climático, asegurando que la producción de alimentos no se vea
amenazada y permitiendo que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible.
En la definición de este objetivo es importante destacar dos aspectos:
No se determinan los niveles de concentración de los GEI que se consideran
interferencia antropógena peligrosa en el sistema climático, reconociéndose así que en
aquel momento no existía certeza científica sobre qué se debía entender por niveles no
peligrosos.
Se sugiere el hecho de que el cambio del clima es algo ya inevitable por lo cual, no sólo
deben abordarse acciones preventivas (para frenar el cambio climático), sino también de
adaptación a las nuevas condiciones climáticas.
Protocolo de Kioto
El Protocolo de Kioto es un protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y un acuerdo internacional que tiene por
objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el
calentamiento global. Los gases son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el
óxido nitroso (N2O), y los otros tres son tipos de gases industriales fluorados: los
hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre
(SF6). En el protocolo se acordó una reducción de al menos un 5 %, de las emisiones de
estos gases en 2008-2012 en comparación con las emisiones de 1990. Esto no significa
que cada país se comprometía a reducir sus emisiones de gases regulados en un 5 %
como mínimo, este es un porcentaje correspondiente a un compromiso global y cada
país suscribiente del protocolo tenía sus propios compromisos de reducción de
emisiones.
El protocolo fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en
vigor hasta el 16 de febrero de 2005. En noviembre de 2009 eran 187 los estados que lo
habían ratificado.3 Estados Unidos, que era cuando se firmó el protocolo el mayor
emisor de gases de invernadero4 (desde 2005 lo es China), nunca lo ratificó.
El protocolo forma parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la
Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. El protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo
que en ese entonces no pudo hacer la CMNUCC.
Acuerdo Paris
El Acuerdo de París es un acuerdo dentro del marco de la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de
las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación,
adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su
aplicabilidad sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto.
El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP
21) por los 195 países miembros, adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para
firma el 22 de abril de 2016 para celebrar el Día de la Tierra.
Hasta el 3 de noviembre de 2016 este instrumento internacional había sido firmado por
97 partes, lo cual comprende 96 países firmantes individualmente y la Unión Europea,
la cual ratificó el acuerdo el 5 de octubre de 2016.2 De esta manera se cumplió la
condición para la entrada en vigor del acuerdo al ser ratificado por más de 55 partes que
suman más del 55 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
El 1 de junio de 2017, el presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados
Unidos de este acuerdo, dadas sus promesas de campaña en pro de los intereses
económicos de la nación.4 Todos los demás países del mundo reiteraron su compromiso
y comunicaron que no se iban a retirar del acuerdo aunque Estados Unidos lo hiciese.6
Los países latinoamericanos que más se habían involucrado en la consecución de los
objetivos fijados en el acuerdo expresaron su preocupación por la reducción de
transferencia de tecnología y financiación internacional que supondría la retirada de
Estados Unidos para su proceso de transición energética.
Tiene como objetivo "reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático,
en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza" para
lo cual determina tres acciones concretas:
a) Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con
respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento
de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que
ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático;
b) Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y
promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto
invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos;
c) Elevar las corrientes financieras a un nivel compatible con una trayectoria que
conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto
invernadero.
CAMBIO CLIMATICO Y SU RELACION CON EL DESARROLLO
SUSTENTABLE
Cuando hablamos de cambio climático nos referimos a la variación de los procesos
normales climáticos, ocasionado tanto por causas naturales como por la acción del
hombre. Aunque mucho más por este último. El cambio climático afecta en la vida del
ser humano de forma directa, en su salud, alimentación, seguridad, etc. Por lo que es un
tema que no puede pasar desapercibido.
Por otro lado, el desarrollo sostenible se entiende como el uso de los recursos naturales
con el fin de satisfacer las necesidades del presente, pero teniendo en cuenta -también-
las necesidades de las generaciones futuras, entendiendo que el uso de los recursos debe
ser de forma racional y gradual.
Como vemos, el cambio climático y el desarrollo sostenible no pueden ser dos eventos
separados, inevitablemente tienen que ir de la mano. Si no hay una preocupación por
establecer políticas que hagan frente al cambio climático, los problemas en el futuro se
agudizarán. Es importante generar conciencia de que el mundo no es solo el presente,
debemos cuidarlo con miras a que nuestros hijos y nietos puedan tener un lugar apto
para vivir y esto, es parte del desarrollo sostenible.
Por lo tanto debemos entender que la práctica de los recursos de forma sostenible debe
ser el motor de lucha en los próximos años. El cambio climático es una realidad que no
podemos negar, pues hagamos del desarrollo sostenible el arma para combatirla,
generando consciencia, actuando responsablemente, cuidando la naturaleza y trabajando
en conjunto.
COMUNICACIÓN, PARTICIPACION Y EDUCACION RELACIONADO ANTE EL
CAMBIO CLIMATICO
La lucha contra el cambio climático no sólo es un reto, sino que también puede
entenderse como una oportunidad para propiciar un cambio en el estilo de vida que
permita el desarrollo de un mundo más justo y equilibrado, donde los patrones de
progreso se refieran a la solidaridad, la equidad, la cooperación, la participación, el
respeto a los derechos humanos y la sostenibilidad.
La comunicación, participación y educación ambiental van a jugar un papel
determinante en todo este proceso de transformación de comportamientos y de estilos de
vida, trasladando la complejidad del problema y la necesidad de intervenir a los
distintos sectores sociales.
La comunicación a favor del clima debe pretender el intercambio de informaciones y
mensajes persuasivos al objeto de promover acciones específicas proambientales
dirigidas a reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Se conocen las causas que producen el calentamiento global: el incremento de Gases
Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera causado fundamentalmente por las emisiones
de CO2 derivadas de nuestra forma de producir, consumir y, en resumen, de vivir.
La comunicación, participación y educación ambiental se plantean como meta general,
la sensibilización y la toma de conciencia sobre la gravedad del problema del cambio
climático, así como la capacitación sobre la necesidad de actuar urgentemente para
disminuir las emisiones de GEI y adaptarse a las nuevas realidades siempre desde la
perspectiva de cambiar el modelo de vida haciéndolo más sostenible y solidario.
1. Información y comunicación Con la información sobre cambio climático se trata de
dar a conocer las causas y consecuencias del cambio climático, así como las buenas
prácticas ambientales que ayuden a frenarlo. Los medios de comunicación social
(prensa, radio, televisión, internet o la web 2.0) desempeñan un papel muy
importante en la información sobre el cambio climático, y en la creación de una
cierta conciencia colectiva sobre este tema. Por otra parte es importante comunicar
los resultados obtenidos con los programas y campañas que se realicen, tanto para
ampliar las repercusiones de las acciones realizadas, como para poner en valor los
pequeños logros que se consigan.
2. Formación y capacitación La incorporación de la temática del cambio climático de
forma flexible, transversal y progresiva en el curriculum escolar y en las
programaciones de cursos o módulos formativos han de incluir de alguna manera la
siguiente secuencia: la comprensión conceptual del problema, la sensibilización
sobre su importancia y la necesidad de realizar acciones que disminuyan eficazmente
las emisiones de GEI. La capacitación se refiere a un “saber hacer” que requiere
motivación, concienciación y la adquisición de conocimientos, habilidades y técnicas
útiles para actuar. Se trata de capacitar para lo que ya es posible hacer, (ahorro de
energía y recursos, cambios en el transporte o en los sistemas de producción de
energía), y no sólo para la acción individual, sino también para la acción colectiva y,
se trata también, de capacitar, en otro nivel, para promover cambios, elaborar planes
y construir alternativas que den soluciones nuevas relacionadas con la producción, el
consumo, la organización social, etc., que conviertan los retos que plantea el cambio
climático en oportunidades que permitan caminar hacia un modelo económico
basado en la sostenibilidad.
3. Participación Es necesario proponer metodologías participativas, que partiendo de
las realidades concretas de las personas destinatarias, escuchen sus propuestas,
eleven sus cotas de responsabilidad como miembros de una comunidad y permitan la
reflexión colectiva para buscar soluciones y compromisos, así como busquen su
implicación en las acciones que se realicen, que necesariamente irán dirigidas a
reducir las emisiones de GEI y a la conservación y mejora de los ecosistemas
forestales.