Las áreas protegidas
son esenciales para conservar
la biodiversidad natural y
cultural y los bienes y servicios
ambientales que brindan son
esenciales para la sociedad. A
través de actividades
económicas, como el turismo
entre otras, muchas áreas
protegidas son importantes
para el desarrollo sostenible de
comunidades locales,
especialmente pueblos
indígenas que dependen de
ellos para su supervivencia. Los paisajes protegidos personifican valores culturales
importantes; algunos de ellos reflejan las prácticas sostenibles de la utilización de la
Tierra. También, son espacios en donde el hombre puede experimentar paz, revigorizar
su espíritu y desafiar sus sentidos. Son importantes para investigación y educación, y
contribuyen a las economías locales y regionales. La importancia de las áreas protegidas
es reconocida en la Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD). Pueden ser creadas
para proteger bellezas escénicas, diversidad biológica y cultural, para investigación
científica y para educación ambiental.
Según las funciones y objetivos de manejo que tiene un área protegida puede ser
designada como parque nacional o reserva natural, entre otras clasificaciones. La UICN
ha desarrollado un sistema de estándares para clasificar las áreas protegidas según su
categoría de manejo.
1. RESERVA NACIONAL DE PARACAS
La Reserva Nacional de
Paracas fue creada el 25 de
Setiembre del año 1975. Fue
creada con el fin de
conservar una porción del
mar y del desierto del Perú,
dando protección a las
diversas especies de flora y
fauna silvestres que ahí
viven.
La reserva forma parte del
Sistema Nacional de Áreas
Naturales Protegidas por el
Estado Peruano (SINANPE) y el organismo rector es el Instituto Nacional de Recursos
Naturales conocido como INRENA.
Es la única área marítima protegida del Perú. Aquí viven lobos marinos, pingüinos
de Humboldt, delfines, flamencos o parihuanas y otras aves.
Queda a 260 km al sur de la ciudad de Lima. El viaje desde Lima demora 3 horas
a 4 horas en auto o bus.
Más de 100 mil personas visitan esta reserva anualmente.
Las Islas Ballestas quedan justo afuera de la reserva, debido a la actividad de
extracción de guano cada cierto tiempo. Pero en las islas y alrededor viven lobos
marinos y otras especies de fauna marina que dependen estrechamente de la
protección de la reserva.
Hay excursiones de la
parte tierra de la reserva en
automóvil y combi.
También hay unos autos
para turistas llamados los
autos tubulares. Tienen
capacidad para 12 personas.
Dentro de la reserva
en el Km. 27 de la carretera
Pisco - Puerto San Martín se
ubica el centro de
interpretación de la Reserva
Nacional de Paracas, anexo
al Museo Julio C. Tello.
Aquí hay información detallada acerca de la reserva, sus ecosistemas, las
amenazas a la reserva y su protección.
En el recorrido por la Reserva de Paracas se puede observar el atractivo
arqueológico del Candelabro, impresionantes obras de la naturaleza como la
Catedral, y lindas playas.
EL CANDELABRO
El Candelabro,
ubicado al noroeste de la
bahía de Paracas, es un
geoglifo (canales o líneas
grabados en roca) que tiene
una extensión de 120 metros,
al que se le denomina
también Tres Cruces o
Tridente.
El candelabro es
grabado en roca de color
crema, pero mayormente
tapado con arena. La arena
nunca llega a borrar por
completo el candelabro debido a los vientos que siempre están quitando el exceso
de arena de los canales. (muestra foto con la roca crema con arena)
Se cree que el candelabro de Paracas tiene relación con las líneas y geoglífos de
Nazca y de Pampas de Jumana.
La mejor forma de apreciar este geoglifo es desde el mar y los tours a las Islas
Ballestas siempre pasan y paran algunos minutos para que los turistas pueden
tomar sus fotos.
LA CATEDRAL
La catedral es una
formación rocosa causada
por la erosión del mar y el
viento. Tiene una forma
cóncava que hace recordar
a las cúpulas de las
catedrales.
Se localiza entre las
playas Yumaque y Supay.
En el interior de la
catedral viven algunos
gatos marinos o
chingungos, así como
algunas aves marinas.
Centro de interpretación de la Reserva de Paracas
Para comprender la importancia de la Reserva de Paracas se puede visitar su
centro de interpretación; este ofrece una interesante explicación de la
biodiversidad y los peligros que afronta la zona
MUSEO JULIO C. TELLO
El museo de sitio Julio
C. Tello, presenta una
exposición permanente de
las piezas de la cultura
Paracas halladas en las
excavaciones de los
cementerios de la zona. El
horario de atención del
museo es de martes a
domingo (incluyendo
feriados) de 9 am a 5 pm.
Hay dos sitios
arqueológicos dentro de la reserva. El primero encontrado se encuentra en el Cerro
Colorado (ver foto). El color medio morado es debido al color de las focas (foto).
FLORA DE LA RESERVA NACIONAL DE PARACAS
El mar de Paracas tiene una rica variedad de flora marina pues sus corrientes de
agua favorecen la presencia del plancton, fitoplancton y algas. Estudios realizados
demuestran que existen una variedad de 200 algas marinas, como los yuyos,
lechuga de mar, etc.
La flora terrestre de la Reserva de Paracas es muy pobre debido a que existen
pocas lluvias y poca humedad. En las playas se puede observar las gramas saladas
en sus diversas variedades.
FAUNA DE LA RESERVA NACIONAL DE PARACAS
Aves
Entre las aves que habitan la Reserva Nacional de Paracas tenemos a la gaviota
gris, zarcillo, rallador, chorlo, ártico, chuita, guanay, pelícano playero, gallinazo
cabeza roja, ostrero negro, cóndor, pingüinos de Humboldt, parihuanas y
flamencos.
Peces
En la reserva existen una gran variedad de peces, como el lenguado, tollo blanco,
bonito, tramboyo, raya, chita, sardina, mero, pampanito, anchoveta, corvina,
lorna, pejerrey, jurel, liza, machete y las sardinas.
Mamíferos
En la Reserva de Paracas también podremos observar a los mamíferos, como los
lobos marinos chusco, los lobos marinos fino, los bufeos conocidos como delfines
y los gatos marinos.
Otros animales que habitan la Reserva.
Otros animales que viven en la Reserva de Paracas son las tortugas marinas, el
pulpo, el calmar, las almejas, los cangrejos, el muy muy y las lagartijas.
2. SANTUARIO HISTÓRICO MACHU PICCHU
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
El sitio está ubicado en la parte más alta de los Andes orientales, sobre el río
Urubamba y el noroeste de Cusco (Departamento de Cusco). El parque es accesible por
carretera o por ferrocarril desde la parte inferior del valle y luego el autobús o en coche a
las ruinas.
FECHA E HISTORIA DE SU CREACIÓN
Establecido como un Santuario Histórico el 8 de enero de 1981, en virtud de la
Ley (Resolución Suprema) DS 001-81-AA. Inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial
de la Humanidad en 1983.
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE MACHU PICCHU
El sitio está ubicado en la
zona de la selva alta, e incluye
parte de un macizo montañoso de
gran disección de la alta meseta de
los Andes, que se eleva
abruptamente desde el valle del río
Urubamba. El área alrededor de
las ruinas de Machu Picchu se
compone de muchos pináculos de
roca expuestos como soporte de
los suelos delgados, aunque en el
área también existen los sitios con
complejos sistemas de tierra para
la conservación de los suelos,
conocidos como andenes o terrazas incas. La cuenca del Urubamba es una zona de
aluvión, casi continua, de las tierras agrícolas de cultivo y pastoreo. Geológicamente el
área es muy compleja, es una combinación de rocas sedimentarias marinas del Cretácico-
Terciario y material volcánico intrusivo, como las lavas y granitos. Los depósitos
sedimentarios son Ordovícico esquistos, pizarras y cuarcitas. Los ríos y arroyos alimentan
el sistema principal del valle del Río Urubamba, así como una serie de pequeños valles
en el norte como el de Quilla bamba (MAA, 1986).
CLIMA DE MACHU PICCHU
La temperatura promedio anual varía entre los 16°C y la precipitación anual oscila
entre los 1500 mm y 3000 mm en altitudes bajas. At 2,500 m de altitud el promedio de
temperatura es de 10.2°C, y la precipitación anual es de 2170 mm. La temporada de clima
seco dura de mayo a septiembre y la temporada de clima húmedo de octubre a abril.
VEGETACIÓN DE MACHU PICCHU
El sitio ha sido influenciado por el hombre durante muchos siglos, conduciendo a una
combinación de hábitats artificiales, de pastizales de páramo, matorrales de Polylepis,
bosques vírgenes parcialmente degradados y antiguas tierras de cultivo que han vuelto de
nuevo a ser bosques o matorrales. En altitudes más bajas, bosques predominan, su
extensión depende de la interferencia humana, especialmente durante el período Inca. La
vegetación se eleva desde el bosque seco subtropical a lo largo de los valles del río al
bosque muy húmedo montano bajo. Los
árboles representados en el bosque más
denso en peligro de extinción a nivel local
incluyen la caoba Swietenia macrophylla y
especies de los géneros siguientes: cedro,
Podocarpus (la única conífera en el Perú),
Lauraceae Ocotea, Cunoniaceae
Weinmannia, Nectandra y Cecropia. Un
número de helechos arborescentes están
presentes, incluyendo Cyathea sp. y
también las palmas como Geromoina sp. sp
Guasca. y SP Riupala. (MAA, 1981). Juncos Phragmites sp., Sauces y alisos se producen
alrededor de los ríos y arroyos, pastizales abiertos al mismo tiempo, arbustos y matorrales
dispersos de Polylepis sp. y el bambú se encuentran cerca de las ruinas (Parker et al,
1982). El alto páramo subalpino altitud incluye muchas gramíneas, Festuca sp., Stipa sp.
y Puya sp. como p. raimondii (I). Las crestas de las montañas se caracterizan por sp
Gaudua bambú. (Parker et al., 1982).
FAUNA DE MACHU PICCHU
El parque fue establecido para
proteger el paisaje del famoso sitio
arqueológico de Machu Picchu, fundado
por la cultura inca. Se piensa que era una
residencia real inca y quizás fue el centro
para recolectar coca de las plantaciones
circundantes. El sitio finalmente se arruinó,
fue cubierto por el bosque invasor y
'perdido por la ciencia' hasta su
descubrimiento en 1911. También hay
restos del Camino Inca en el área, y
leyendas locales, incluida la del oso de
anteojos. , que se cree que sirve como un
mensajero entre los espíritus de las elevaciones altas y los de la selva.
VALOR DE CONSERVACION
Esta creación urbana del Imperio Inca, que parece haber sido naturalmente cortada
en la escarpa rocosa continua, es un área de gran belleza natural que abarca parches de
hábitats de gran altitud y la vida silvestre asociada. El sitio también alberga poblaciones
del oso de anteojos amenazado.
3. PARQUE NACIONAL TINGO MARÍA
El parque nacional de Tingo María es una reserva ecológica ubicada en el departamento
de Huánuco, Perú. Se encuentra en el valle del Huallaga y protege una bella zona de
montañas en la cadena conocida como la Bella Durmiente, visibles desde la ciudad
de Tingo María, que cuenta con una frondosa vegetación selvática y un complejo sistema
de cavernas subterráneas.
ESPECIES QUE PROTEGE
Numerosas especies de flora como de
importancia económica como el cedro de altura,
la quina azufre, el tulpay, la palmera poma y huasai,
entre otras; y especies de fauna como
los guácharos (Steatornis caripensis) y otras especies
silvestres ya desaparecidas de gran parte de la selva
central. Entre la gran cantidad de especies animales que
existen en el distrito de Tingo Maria están: Ocelote,
perezoso de 3 dedos, sachavaca, venado rojo, sajino y tigrillo. Gallito de las rocas.
CUEVA DE LAS LECHUZAS
El nombre de "lechuza" se debe a
una tradicional malinterpretación de las
aves más características de su interior, que
en realidad son guácharos (Steatornis
caripenis) y no lechuzas. Esta cueva, a la
que se accede por una imponente entrada de
unos 20x25 m situada a 673 m de altitud, es
probablemente el mayor atractivo turístico
del Parque nacional Tingo María y tiene
también un gran valor de conservación. Se
trata de una caverna kárstica de grandes dimensiones con bellas formaciones rocosas,
cuyas galerías aún no han sido totalmente exploradas. Alberga una importante población
de guácharos, además de varias especies de murciélagos, que conviven con loros
o pihuichos (Aratinga leucophthalmus) y cotorras (Pionus menstruus), golondrinas y
otras aves. Como los guácharos utilizan sus potentes voces para orientarse en la oscuridad
a modo de sonar, dentro de la cueva hay un griterío casi ensordecedor. La cueva está
acondicionada para las vistas turísticas en un recorrido acotado que no genera problemas
a las especies silvestres. En el entorno inmediato de la cueva hay baños fluviales y otras
áreas adaptadas para la recepción de visitantes.
Además de los vertebrados mencionados, habitan en este sistema espeleológico una
comunidad de artrópodos raros y endémicos que viven directa o indirectamente de las
semillas llevadas por los guácharos y de sus
deshechos. Arácnidos, coleópteros, quilópodos, diplópodos, crustáceos, hongos y bacter
ias prosperan sobre los nutrientesaportados principalmente por los guácharos.
LA BELLA DURMIENTE
Como se ha explicado en la introducción del
artículo, el Parque nacional nació en la Bella
Durmiente, la cadena de montañas que
domina la ciudad de Tingo María que vista
desde esta ciudad recuerda a la silueta de la
joven doncella tumbada sobre la hierba.
Según la tradición local ella vela por
los tingaleses y sus bosques. Dicen también
que, a veces, el malvado dios recuerda su
desgracia y lanza terribles lluvias sobre la
ciudad. Suenan los truenos y los ríos se
cargan amenazantes pero siempre vuelve la calma. Los pobladores de la zona se
preguntan: ¿será que se está resignando a contemplar su belleza desde lejos...?.
Ubicada a poco más de 600 msnm, Tingo María es una ciudad típicamente tropical que
se enmarca en un bello escenario de selva alta dominado por el paisaje de la ceja de
montaña. Ésta es una región de montañas de roca calcárea que forman acantilados,
grutas, cascadas y sumideros que, literalmente, se tragan ríos enteros para escupirlos
luego, transparentes y claros como pocos, desde lo más profundo de la floresta. Ésta es
también una de las ciudades más jóvenes de la Amazonía.
LA CIUDAD
La historia de su fundación está íntimamente ligada a la
ocupación de los yungas o selva alta, que se inicia en la
década de los años 40 del siglo XX. Como una
consecuencia de la activa política de expansión
desarrollada por el Estado, la selva era considerada una
fuente inagotable de tierras agrícolas y
extraordinariamente rica en materias primas de
exportación como pieles y maderas finas. Tingo María
era, pues, la puerta de entrada al inmenso llano amazónico. Así, la recién fundada ciudad
se convirtió prontamente en un puesto de avanzada y eje de ocupación de la Amazonía
central.
CARACTERÍSTICA AGRÍCOLA
Con una temperatura media anual de 24.5ºC y
una precipitación anual promedio a los 3.500
mm, Tingo María se ubica en una de las zonas
más lluviosas del país. Este es, qué duda cabe, el
reino de los helechos y las flores silvestres, un
ecosistema de gran valor natural (y vital para el
mantenimiento del equilibrio hídrico de la
región) pero que sufre el constante deterioro por
parte de malas prácticas agrícolas.
Basta recorrer las cercanías de la ciudad para
encontrar numerosas chacras abiertas en las laderas de los cerros. Papayas, plátanos y
algo de yuca y maíz luchan por sobrevivir en medio de la exuberancia de
la vegetación circundante. Con la llegada de las lluvias, los surcos abiertos en las
pendientes lavan el escaso suelo fértil, degradando el terreno. Luego de algunos años de
magras cosechas la tierra "se cansa" volviéndose improductiva. Es preciso luego
trasladarse, talar más bosque y comenzar de nuevo... el nefasto círculo vicioso de
la agricultura migratoria avanza incontenible.
Flora y Fauna
En el Parque Nacional Tingo María se puede apreciar una gran variedad de aves. Se
estima la presencia de 178 especies. Destacan el gallito de las rocas (Rupicola peruviana),
los guacharos, diversas especies de loros, de pájaros carpinteros, de tucanes entre otras
aves. También se puede apreciar al cóndor de la selva (Sarcoramphus papa) y al relojero
(Momotus momota). Los lugares más importantes para observar aves son: el circuito
turístico Tres de Mayo y la Cueva de las Lechuzas.
Entre los mamíferos se reporta la presencia de la sachavaca (Tapirus terrestris), el venado
rojo (Mazama americana), el sajino (Tayassu tajacu), el tigrillo (Leopardus pardalis), el
frailecillo (Saimiri boliviensis) y el pichico común (Saguinus fuscicollis).
También se puede apreciar una gran cantidad de mariposas (el Perú ocupa el primer lugar
en el mundo en cuanto a la cantidad de especies descritas, según muchos especialistas)
La flora presente es la típica de la selva alta, caracterizada por la presencia de bosques
muy húmedos cubiertos por neblinas en las partes altas y por encima de los 1,800 m.s.n.m.
En muchos lugares, el bosque se hace pequeño y los árboles se cubren de plantas, musgos
y líquenes debido a la humedad.