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BARBARROJA
NUEVO VIAJE A LAS REGIONES EQUINOCCIALES
De Rodolfo Santana
Escrita en 1969. Premio Nacional de Teatro.(1970) Estrenada por el Centro de
Estudios Teatrales Barquisimeto (1976). Montaje del Grupo Cleta en el Foro
Isabelino. Ciudad de México (1977). Editorial Monte Ávila (1971).
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“Barbarroja”
PERSONAJES
BARBARROJA: Pirata. Gran barba roja. Alto y robusto.
GRAN JUAN: Anciano Dictador. Gran tamaño.Bigotes largos y puntiagudos.
PEQUEÑO JUAN: Gordo, calvo. Untuoso, cínico. Bajo. Ropas brillantes y
estrechas.
BLACK: Historiador. Hombre muy maduro, barba mesiánica.
WHITE: Historiador. Hombre muy maduro, barba mesiánica.
ESPECIALISTA: Viste traje negro y sombrero de ala ancha semejante al de los
villanos dueños de «Saloon» del antiguo Oeste. Delgado y
con gafas negras.
CANECA JACK: Pirata. Físicamente atractivo. Usa camisas blancas de
grandes puños, botas altas y pulidas. Parche en un ojo.
PATA DE PALO: Pirata. Hace honor a su nombre. Gran cicatriz en la mejilla.
GARFIO: Pirata. Un gancho monstruoso ocupa el lugar de la mano
izquierda. Rostro patibulario.
RENATA: Hija de Gran Juan. Morena y muy bella.
BONGO: Aprendiz de pirata.
WHITE JOVEN; Historiador y naturalista. Viste traje de explorador, según la
idea que tendría un norteamericano sobre la vestimenta
adecuada para explorar el trópico.
CIUDADANO 1
CIUDADANO 2
CIUDADANO 3:
CIUDADANO 4 Habitantes insatisfechos de Barataría.
SACERDOTE:
GENERAL 1:
GENERAL 2: Uniformes ostentosos y medallas no
conquistadas en guerra.
DOCTOR 1:
DOCTOR 2:
ENFERMERA:
SEPULTURERO 1:
SEPULTURERO 2:
CANTANTES, BAILARINES.PUEBLO SATISFECHO DE BARATARIA
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PRIMERA PARTE
ESCENA I
Despacho de White. El historiador Black se acerca al despacho del historiador
White, quien se encuentra de pie aguardando la llegada de su colega.
BLACK: ¡Buenos días, amigo White! ¡Buenos días!
WHITE: Lo que menos he pensado era verte hoy, Black.
Se dan las manos y se sientan
W HITE: El sol apenas se levanta.
BLACK: Cómodo tu despacho, apto para el estudio y la meditación.
Pausa corta
WHITE: Te vi anoche en la recepción de la Duquesa.
BLACK: ¡Ah, la cena de beneficencia!
WHITE: (Risa corta) Me divertí muchísimo.
BLACK: LO sé. También te vi pero preferí ser discreto y no acercarme.
WHITE: ¿Y por qué esa actitud? Nunca me habría molestado.
BLACK: Creo que sí. Molesta, cuando estrechamos el cuerpo de una
bella joven y alguien se acerca.
Pausa.
WHITE: Me espiabas, Black.
BLACK: Jamás he tenido ese defecto
WHITE: Cuando efectuaba esa maniobra, estaba encerrado con llave
en la biblioteca. Lo recuerdo perfectamente.
BLACK: (Risa corta) No te cuidaste de otros detalles. Yo y otros
invitados notamos la agilidad de tus manos a través de una
claraboya en el piso de arriba.(Imita a White)¡Dámelo todo,
mamita¡¡Rico, rico, riquito!-Jadeabas…
Black Jadea.
WHITE: (Bajo): ¡Maldición...! Cierro ventanas, condeno puertas, reviso
debajo de mesas y la humanidad viéndome desde lo alto.
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BLACK: Debiste ser más prudente.
WHITE: ¿Qué hacían arriba?
BLACK: Huimos, igual que tú.
WHITE: Era de suponer que escuchaban el discurso de la Duquesa
alabando su filantropía.
BLACK: La Duquesa es para ver, no para oír. ¡Ejém!... Me atrae la idea
de alborotar sábanas con ella, pero su filantropía me importa
un carajo. Allá ella que es tan tonta que no sabe lo que hace, y
tan rica que invierte dinero en ello.
WHITE: Me desagrada que descubran mis secretos, Black. Y más en
las mañanas, que es cuando trabajo.
BLACK: Se nos ocurrió aplaudir la habilidad de tus manos, sobre todo
agarrando tetas, pero nos contuvimos.
WHITE: Si hubieras hecho eso, te habría retado a duelo para darme
el gusto de perforarte el hígado.
BLACK: Los duelos pasaron de moda, querido.
WHITE: ¡NO seas impertinente (Se levanta) Creo recordar que también
tú trabajas en las mañanas.
BLACK: ASÍ es.
WHITE: ¿A qué viniste?
BLACK: A tratar un asunto de gran interés para ti.
WHITE: NO acostumbro variar el ritmo de mi trabajo.
BLACK: Yo tampoco.
WHITE: (White se sienta)Y menos para discutir alrededor de mi vida
privada. Buenos días.
BLACK: ESO fue sólo el inicio. Falta...
WHITE: Soy un maniático de mis hábitos. ¿Comprendes? Sufro
explosiones de ira cuando me interrumpen con tonterías.
White se enfrasca en unos papeles
BLACK: NO te alteres.
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WHITE: Te estoy sugiriendo, con toda educación, que te marches a la
mierda.
Pausa corta.
BLACK: ¿Sabes? Llevo meses trabajando sobre los hiperbóreos
americanos.
WHITE: ¡Qué interesante! ¿Por qué no vas a la cocina y le cuentas
todo al friegaplatos y a la cocinera, eh? Puedes incluso pasear
por el jardín mientras les explicas. Yo tengo mucho trabajo.
Pausa. White estudia un pergamino. Black se incorpora.
BLACK: Bien, adiós.
WHITE: (Como sorprendido)¡Coño! ¿Todavía estás aquí?
BLACK: Por lo menos debo decirte para qué vine. ¿Es lo correcto, no?
WHITE: Me interrumpes, Black.
BLACK: ¡Oh, qué agresivo! (Se da vuelta para salir) No tiene
importancia, de todas formas. Vine en relación con el
manuscrito que me entregaste.
White se incorpora
WHITE: ¿Qué?
BLACK: Buenos días.
WHITE: ¿La «Historia contemporánea de Barataria»?.
BLACK: La misma.
WHITE: ¡Amigo Black!...
BLACK: ¿Dónde queda la mierda? Para allá me marcho.
Black camina en dirección al lateral izquierdo.
WHITE: (Tras Black) Comprende... La resaca del licor... ¡Oh, qué
alegría me da verte por aquí, camarada!
BLACK: Llama a tu servidumbre. Hablaré con ellos en el jardín.
WHITE: Perdona mi mal humor, se debe a la comida recargada de la
Duquesa... ¡Las tetas de la doncella!. Demasiado para mí, un
viejo historiador.
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White se coloca frente a Black. Pausa corta.
BLACK: ¡Apártate, violador de niñas!
WHITE: ¡Te quedas!
BLACK: Pisaré tus huesos petrificados si no te quitas de mi camino.
WHITE: ¡Coño, viejo calavera, te quedas o te rompo la narizota!
Pausa corta.
BLACK: ¿Debo escoger?
White carga a Black y conduciéndolo a la silla, lo sienta en
ella.Le coloca un habano en la boca. Se lo enciende. Luego
toma un plumero cercano y le cepilla el traje. Todo con una
gran sonrisa.
W HITE: (Gran sonrisa) ¡Bello día!
BLACK: Estoy ofendido.
WHITE: (Brusco. Se sienta en su sillón)Deja de mariconerías. Estás
con la lengua ardiendo por plantear la discusión.
Black ríe, lo mismo White.
BLACK: (Toma el tabaco) Cierto... (Pausa corta) Querías saber mi
opinión sobre los manuscritos y ya la tengo.
WHITE: ¡Qué bien!
BLACK: Efectué estudios críticos sobre tu trabajo, y me gustaría
discutirlos. Por eso escogí esta hora, seguro de tu interés por
tratar el asunto.
WHITE: ¡Por supuesto que estoy interesado!
BLACK: Todo está redondo, entonces, y disponemos de un margen de
tiempo suficiente.
WHITE: Permíteme apartar estos papeles. (White libera de libros y
notas el centro del escritorio) NO sé por qué se acumulan en el
centro del escritorio. He llegado a creer que caminan.
BLACK: ¿Tienes ron?
WHITE: ¿Ron?
BLACK: S Í.
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WHITE: Tengo, y muy bueno.
White busca en el escritorio, saca una botella y dos copas.
BLACK: De Barataria, supongo.
WHITE: Acertaste. La gente de Barataría no ha perdido la sensibilidad
en lo que se refiere a preparar el mejor ron del mundo. (White
prepara dos copas, entrega una a Black) ¡Salud!
BLACK: Por la «Historia Contemporánea de Barataría».
WHITE: ¡Por ella!
Beben.
BLACK: ¡Magnífico!
WHITE: (Interesado) ¿Entonces?
Black saborea otro poco de ron.
BLACK: La he leído detenidamente.
WHITE: ¿Observaciones?
BLACK: Son algo más que observaciones las que voy a desarrollar
sobre tu trabajo.
WHITE: ¡Ummm...! Atractivo.
BLACK: En primer lugar, quiero que ordenemos la discusión según un
método. Es lo más conveniente en nuestra jodida profesión de
historiadores, donde se presentan criterios tan dispares.
WHITE: ¡Siempre con tu rigor científico!
BLACK: NO quiero que te entusiasmes.
WHITE: Quitas el sabor que tienen las discusiones libres. ¿Qué
método sugieres?
BLACK: Leeremos la «Historia Contemporánea de la República de
Barataría» y a cada capítulo nos detendremos para efectuar
un análisis.
WHITE: Eres rígido, viejo granuja.
BLACK: Pero eficaz... Deja el ron a la mano. ¿Hay otra botella cerca?
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WHITE: Dos más.
BLACK: Pienso que serán suficientes. ¿Ves?... ¡Creo una atmósfera de
fiesta antes de entrar en materia!.. Y con ron. Tenemos todos
los ingredientes para leer tu historia. Ella está escrita en forma
de crónicas y tiene la virtud de poseer ciertos detalles de fondo
que la mayoría de los historiadores olvidan con frecuencia:
costumbres, tradiciones, etc… (Bebe un poco de ron). Puedes
comenzar cuando quieras.
Black entrega los manuscritos a White. Este los toma y tras
una pausa comienza a leer.
ESCENA II
Pantalla, Casas y paisajes de Barataria.
Rostros de hombres. Santones de Barataria.
Estatua ecuestre de Gran Juan, Busto de Gran Juan. Mural
donde aparece Gran Juan impartiendo su bendición a
Barataria. Paisajes. Bailes.
Mural que muestra a Barbarroja en toda su arrogancia.
WHITE: Al principio de esta historia Barataria no es la República
moderna y civilizada que hoy todos conocemos. Es -valga el
término en toda su extensión-, un país anónimo, pobre y
primitivo, pleno de una cantidad de barbarismos que, gracias a
los posteriores avances económicos y científicos, llega a
adquirir -pese a ciertas objeciones- un gran lustre e
importancia dentro de la comunidad de naciones. Como he
sido testigo de los impulsos históricos de esta República y de
las causas que los motivaron, me he sentido en el deber de
escribir para los interesados y como un ejemplo para otros
pueblos, estas crónicas, que vienen siendo también la relación
de actos del pirata «Barbarroja» Roosevelt considerado prócer
del progreso de Barataría...
Disminuye luz sobre el área donde se encuentran los
historiadores que, envueltos en discreta penumbra se dedican
a observar los acontecimientos. Se ilumina el escenario. Salón
del Palacio de Gobierno. Sentados, Renata y White joven. De
pie Gran Juan. Un mapa de la República de Barataria.
Pareciera ser América del Sur.
GRAN JUAN: ES de gran interés para mi pueblo el que científicos
eminentes como usted doctor White, vengan a estudiar
nuestras costumbres, flora y fauna.
WHITE: Gracias excelencia.
GRAN JUAN: Fauna es lo que se refiere a los pajaritos. ¿No?
RENATA: A los animales en general, padre.
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Pausa corta.
GRAN JUAN: En este país hay mucho que ver. Tenemos bestias bonitas en
grandes cantidades. Creo que si abre bien esos ojos que le dio
Dios, descubrirá misterios que siempre nos han intrigado.
¿Verdad, Renata?
RENATA: El doctor White logrará muchas satisfacciones en Barataria.
En la flora, en la fauna y en el género femenino.
GRAN JUAN: ¡Renata!
RENATA: ¡ES cierto!
WHITE: Muy amable de su parte, señorita.
RENATA: Las mujeres de palacio suspiran por usted. Lo llaman «El
arrogante caballero americano».
GRAN JUAN: ESOS comentarios no se le hacen a un huésped, hija mía.
WHITE: NO tiene importancia.
GRAN JUAN: Usted posee una mentalidad diferente a la nuestra, doctor
White. Quizá le parezcamos un poco primitivos, y puede
molestarle lo candente de nuestra forma de ser. Renata no
aprecia esas sutilezas y por eso ha dicho tantas bobadas
WHITE: Me atrae poderosamente la belleza de las mujeres de este
país, Excelencia.
GRAN JUAN: ¿SÍ? (Pausa corta) Con el mismo entusiasmo lo cautivarán los
osos hormigueros y las dantas... Renata, ¿Por qué no traes
una limonada al doctor White?
WHITE: NO debería molestarse.
RENATA: LO haré con todo gusto.
Renata se levanta y se dirige a lateral.
GRAN JUAN: Unos dulces también (a White). Le gustarán. Tenemos una
larga tradición en limonadas y dulces. Recetas secretas se
han transmitido de generación en generación, y cada familia
de Barataria lo recibirá con un dulce y una limonada distintos.
WHITE: ¿Podrá ser?
GRAN JUAN: En su estadía tendrá la oportunidad de constatarlo.
WHITE: En dulces, comprendo que exista una gran variedad. Pero...
¿Limonada?... ¿No es siempre la misma?
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GRAN JUAN: (Ríe)Nunca. Cada familia se las arregla en la preparación de
limonada diferente.
Regresa Renata con una bandeja que sostiene vasos llenos
de limonada y varios platos con dulces.
RENATA: ¡Aquí está! El doctor White está habituado al frío de Europa, e
imagino que el calor del trópico debe afectarlo. Una solución al
problema es la limonada.
GRAN JUAN: Hecha según receta de mi bisabuela. Los dulces son de
tamarindo. Renata los elabora con ingredientes que aún yo,
siendo su padre, desconozco.
White toma un vaso y prueba.
WHITE: ES una limonada deliciosa.
GRAN JUAN: ¿Y algo más?
WHITE: SI…(Asombrado)Distinta a las limonadas que he bebido antes.
ESCENA III
Sonrisas de Gran Juan y Renata. Disminuye un poco la luz en
el escenario, mientras asciende en el despacho de White.
BLACK: Aquí va mí primera objeción...
W HITE: ¿Cuál es?
BLACK: Nunca en mi perra vida escuché que las limonadas tengan una
diferencia tan radical como la que figura en tu historia.
W HITE: ES así, aunque resulte absurdo.
BLACK: Entonces era otra cosa y no limonada.
WHITE: ¡Era limonada!
Pausa corta.
BLACK: Sírveme una copa...
White toma la botella y sirve.
BLACK: Escucha, terco carcamal, debes cambiar eso.
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WHITE: (Le entrega la copa) ¿Por qué?
BLACK: Eres un investigador serio a pesar de tus chocheras y no
puedes correr el riesgo de convertirte en el hazmerreír de la
gente por un detalle tan necio.
WHITE: Las limonadas y dulces- y en general las tradiciones y
costumbres en Barataria- son algo más que un detalle, amigo
Black. Responden a una forma de vida. Son elementos vitales
de una naturaleza, de una razón de ser. Soy fiel a lo ocurrido.
BLACK: En este caso, no. Nadie te creerá. No puedes aceptar el
desvarío de un salvaje, así sea un jefe de Estado.
WHITE: ¿Qué sugieres?
BLACK: Demuéstrale tu seriedad y lo riguroso de tu opinión.
W HITE: ¿Cómo?
BLACK: No compartas su fantasía.
Se activa el escenario. Risas de Gran Juan, White joven y
Renata.
BLACK: Trae la botella... (Se incorpora y tomándola la sitúa en medio
del escritorio) Déjala allí y cada quien prepara sus tragos.
ESCENA IV
Black y White miran las acciones en el escenario.
GRAN JUAN: LOS dulces son de tamarindo. Renata los elabora con
ingredientes que aun yo, siendo su padre, desconozco.
White joven toma un vaso y prueba.
W HITE: ¡HUMMMM!...ES una limonada deliciosa.
GRAN JUAN: ¿Y algo más?
WHITE: (Con marcada intención)Fría, grata y fresca, pero no deja de
ser una limonada común.
GRAN JUAN: ¡Imposible!
RENATA: (Incrédula)¿Qué dice?
GRAN JUAN: Renata. ¿La preparaste tú?
RENATA: SÍ, padre. ¡Tiene que ser diferente!.
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WHITE: No lo es. Su sabor es similar a la más ordinaria de las
limonadas.
RENATA: (Dramática. El impacto la hace sentarse en uno de los sillones
y abanicarse.)¡Virgen santa, no puede ser!
GRAN JUAN: (A White Joven) ¡Usted no me joda, joven!…¡Tiene
el sentido del gusto en el culo!…¡Mire que lo mando
a!....
RENATA ¡Padre!
GRAN JUAN ¿Estaremos perdiendo el juicio?
Baja luz en escenario.
ESCENA V
BLACK: (Ríe) ¡Bien!... ¿Viste sus caras...? (Ríe) Con sólo una frase
derrumbaste un mito.
WHITE: No fue así.
BLACK: (Ríe) Parecía como si la tierra se los tragara
(Tétrico) ¡Limonada común!
WHITE: ¡La limonada era diferente!
BLACK: ¿Eh?
WHITE: Nosotros ahora cambiamos los sucesos, pero el cambio
efectivo alrededor de dulces y bebidas tradicionales arraigados
en el pueblo de Barataria, no será desarrollado sino mucho
más tarde por el pirata «Barbarroja».
Black bebe un poco de ron-
BLACK: Es como dices.
WHITE: ¿Entonces?
BLACK: Nadie notará la contradicción y salvaremos tu puta reputación.
WHITE: La mentira permitirá que siga siendo distinguido...
BLACK: SÍ... y elegante. ¡Coño, colega, son pocos los que pueden
mentir con finura!.
WHITE: Prosigamos...
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White toma los manuscritos.
BLACK: Avanza varias páginas, hasta el día en que tuviste la opor-
tunidad de ver actuar políticamente a Gran Juan.
ESCENA VI
Se ilumina el escenario. Gran Juan y White joven observando
un retrato de Gran Juan. Black y White se sitúan a distancia
prudente para ver las acciones
W HITE: Muy bueno.
GRAN JUAN: ¿Habla usted en serio?
WHITE: El pintor supo captar bien su fuerza interior.
GRAN JUAN: NO diga mentiras. No tengo aureola alrededor de mi cabeza.
Mis ojos no son azules y divinos y mis manos no despiden
ningún resplandor... Este es un cuadro come mierda y el jala
bolas de su autor sólo busca lograr mi favor.
WHITE: Me aturde.
GRAN JUAN: ¿Mi sinceridad?... Vamos (Pausa corta) ¿Ha visto nuestros
colibríes?
WHITE: Aún no.
GRAN JUAN: Estúdielos. En Barataria viven todas las variedades. Esos
pequeños y fantásticos pájaros nos son tan familiares que,
como sucede con las cosas habituales, no les prestamos la
menor atención.
Entra Pequeño Juan.
PEQUEÑO
JUAN: Gran Juan...
GRAN JUAN: ¿Qué sucede?
PEQUEÑO
JUAN: Una urgencia... ¿Me permite unos minutos?
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GRAN JUAN: Puedes hablar. Mi acompañante es ciudadano norteamericano
y nuestra política le resulta exótica y difícil de comprender.
PEQUEÑO
JUAN: Se trata de Argimiro «El Bravo».
GRAN JUAN: (A White) Un enemigo de mi régimen. Se encuentra en el
exterior conspirando inútilmente.
PEQUEÑO
JUAN: Está aquí en Barataria, Entró clandestinamente por la costa.
GRAN JUAN: ¿Una invasión de ratas facinerosas?
PEQUEÑO
JUAN: NO. El solo.
GRAN JUAN: ¿Qué medios utilizó?
PEQUEÑO
JUAN: Pagó a unos pescadores que aún no han sido identificados.
Eso fue hace un mes. Se ocultó en su hogar y hace dos días
se entregó a la policía proclamando que llegaba en son de
paz... que ya no te consideraba un enemigo. Solicita indulto.
GRAN JUAN: ¿Qué hizo la policía?
PEQUEÑO
JUAN: LO tienen cubierto de cadenas y ya le han suavizado los
huesos... El informe dice que es un manso cordero. Su
esposa... ¡Ejem!... envió una carta. Implora piedad, y... (Con
temor ante la mirada de Gran Juan)¡No, no creas que le he
prometido nada!.
GRAN JUAN: Pequeño Juan... ¿No te da vergüenza frente a un científico
como el doctor White?
PEQUEÑO
JUAN: ¡Le dije que eras severo pero justo!.
GRAN JUAN: Eres más cerrado que una mula. ¡Coño! ¿Cómo se me ocurrió
nombrarte mi consejero? Un conejo haría las cosas mejor.
PEQUEÑO
JUAN: NO he tomado..
.
GRAN JUAN: ¡Vaya que no! Eres como todos, te dejas llevar por el
sentimentalismo y eres capaz de perdonar a tu contrario, aun
sabiendo que a la menor equivocación te corta el cuello... ¡Lo
que hago es encabronarme contigo!. ¡Y enseñarte, porque de
mí aprenderás que no se debe tener piedad con el enemigo.
(Pausa) Ese cordero, como tú dices, no es tal cordero. Vino a
matarme, pero antes se ocultó en su hogar y durmió con su
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esposa y jugó con sus niños... ¡Lo asaltó la paz.! La felicidad
embotó su mente... Se entregó porque supuso que haríamos
un paréntesis alrededor de sus intenciones….. Pero no,
Pequeño Juan. ¡No me ofusco, no joda!. Al mismo tiempo que
tengo una hembra debajo de mí, guardo un revólver bajo la
almohada. Soy astuto y tú no. ¡Eres un idiota chupa ubre!.
PEQUEÑO
JUAN: Tienes razón (Pausa) ¿Lo matamos?
GRAN JUAN: NO. Enciérralo en los sótanos de la Cárcel Central. Lo
dejaremos salir cuando sea un anciano incapaz de amar,
antes no.
PEQUEÑO
JUAN: Cada día eres más sabio..
GRAN JUAN: Esparce la noticia entre el pueblo. Diles que una invasión
guerrillera ha sido aniquilada y su jefe capturado
PEQUEÑO JUAN: ¡Seguiré todas las indicaciones!
GRAN JUAN: Márchate.
Pequeño Juan se inclina y sale.
GRAN JUAN: Voy a contarle algo, doctor White... Hice construir una cárcel
en el centro de la ciudad. La llaman la Cárcel Central. Los
domingos, la gente pasea cerca de sus muros. Ríen, cantan y
se aman. Saben que bajo tierra hay sótanos donde mis
enemigos mueren. Los alimento con vidrio molido. Hice
construir respiraderos con la única finalidad de que
multipliquen los gritos de los prisioneros y los impulsen a la
luz. Afuera, los hombres escuchan, tiemblan y se sienten
felices por ser pacíficos, alegres, y no sufrir torturas. Me aman
porque yo amo sus silencios. Mis rivales llegan a ser sus
rivales. Todos permanecen tranquilos. Ellos callan y yo callo...
Quien turba el equilibrio, muere.
ESCENA VII
Se ilumina el despacho de White. Decrece luz en el escenario.
Black camina al despacho seguido por White.
BLACK: Hay que acentuar más ese comportamiento sanguinario.
WHITE: ¿Por qué?
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BLACK: Por lo que viene. Así, los eventuales... “actos de fuerza” y
“daños colaterales” cometidos por «Barbarroja» quedarán
atenuados.
WHITE: ¡NO estamos preparando un jodido pastel, Black! ¿Tiene mi
despacho aspecto de cocina?
BLACK: NO seas ridículo.
WHITE: ¿YO? NO soy quien pretende cambiar los actos y las per-
sonalidades como si fueran cantidades de vainilla y canela.
BLACK: Es el pastel de la historia, y para bien o mal nosotros lo
preparamos.
Pausa corta.
WHITE: Necesito un trago.
White toma la botella y se sirve.
BLACK: El prisionero ese, «Argimiro», puede convertirse en una gran
excusa.
WHITE: ¿Quieres asesinarlo?
BLACK: SÍ. Describiendo las torturas.
WHITE: Inventándolas.
BLACK: NO tendremos que recurrir a la imaginación. A muchos han
arrancado las uñas, reventado los testículos, descuartizado...
WHITE: NO niego la barbarie de Gran Juan, pero en este caso concreto
perdonó la vida del prisionero.
BLACK: Seamos piadosos con la memoria de ese hombre.
Asesinémoslo, y así le evitamos largos años de prisión.
WHITE: ¿Qué fin persigues?
BLACK: Cuando en Barataria lean tu trabajo, la época de Gran Juan
reseñada en el suplicio del prisionero será recordada como
algo espantoso. El presente de Barbarroja pasará inadvertido
e incluso se sentirán felices de vivir como viven.
WHITE: Anotaré las indicaciones que me hagas y luego las estudiaré.
Sube luz en el escenario, una pareja efectúa un baile típico de
Barataria, Músicos con instrumentos de Barataria. Gran Juan y
White joven. Pequeño Juan y dos generales. Ambiente de
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recepción en el Palacio de Gobierno. Terminado su acto, los
músicos y bailarines se retiran.
WHITE: Hermoso baile y bella música.
GRAN JUAN: NO dudo que le guste.
WHITE: El ritmo es algo... fuerte.
GRAN JUAN: Violento, doctor White. La violencia en mi pueblo
salta a través de las canciones y el lenguaje.
Afortunadamente, no somos como ustedes, que la sudan a
través de guerras e invasiones…
WHITE: (Sonríe) Queremos que el mundo sea como lo vemos.
GRAN JUAN: Eso es prepotencia… ¿En el mundo dicen que soy un tirano?
Pausa corta.
WHITE: Sí.
GRAN JUAN: ES falso.
WHITE: Quizá debe gobernar como lo hace. Cada pueblo posee sus
normas, Excelencia. Los gobernantes actúan con los pueblos
según éstos lo demanden.
GRAN JUAN: Hay algo de eso, pero no es todo. Mire, este es un pueblo muy
jodido. Logramos la independencia del Imperio Español
gracias a muchas muertes y sacrificios incontables…Después
de la Independencia, la guerra no debía persistir…Había que
comerciar, prosperar… Y hubo que hacer renacer la memoria
esclava.
WHITE Lamentable…
GRAN JUAN Los que tenían el poder bajo el manto del Rey, ahora lo
sostienen en la República. ¿Qué se puede hacer? Son los
mismos con las mismas. Y yo estoy al frente. ¿Qué se puede
hacer? Hoy, la gente obedece ciegamente a la autoridad. La
teme: «Su merced». «Jefe es jefe aunque tenga gusanos».
«Donde manda capitán no manda marinero», son expresiones
famosas y comunes aquí en Barataria. Si yo me mostrara
débil, si dejara de ser el Caudillo y abandonara el látigo, mis
rivales o cualquier hombre común lo tomaría y sería yo el
azotado.
WHITE: ¿Entonces?
GRAN JUAN: NO soy un tirano.
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WHITE: No hay libertad. Su pueblo siempre permanece en el mismo
sitio.
GRAN JUAN: Aquí la libertad es la conformidad (A los generales) ¡
Señores!...
Los generales se envaran.
GENERAL 1: Ordene, Excelencia.
GENERAL 2: ¡Lo que sea, mi Presidente!
GRAN JUAN: Excúsenme, pueden proseguir su conversación... (A White)
¿Observó? La gente me deja los problemas a mí. Yo soy el
país. El absoluto.
WHITE: ¿Y los elementos imponderables? ¿El arte? ¿La cultura?
GRAN JUAN: La cultura avanza alrededor de mí. La pintura y los sonetos
son válidos si yo figuro en ellos. El pueblo es religioso y los
curas me idolatran. (Pausa corta) Aquí se perdió una genera-
ción paseando y cantando los domingos alrededor de la Cárcel
Central, doctor White... Otra también se perderá. A ellos
mismos no les importa. A mí tampoco. No queremos ni
siquiera un movimiento pendular. Eso, mientras viva. Lo que
ocurra después de mi muerte no me interesa.
Baja luz sobre escenario. Aumenta en despacho de White.
ESCENA VIII
BLACK: ¡Carajo, qué listo ese Gran Juan!.
WHITE: Una conciencia viscosa.
BLACK: Un lobo.
WHITE: Peor. Una hiena.
BLACK: Debes tener cuidado con lo que dice.
WHITE: Es su voz, no la mía.
BLACK: Llama al mayordomo y pide algo de comer... En los ma-
nuscritos, borra lo referente a la pérdida de dos generaciones.
WHITE: ¡MIERDA, NO lo haré!.
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BLACK: Si el pueblo de Barataria lee eso, puede reexaminar su
actuación y pensar demasiado.
WHITE: ¡Que piensen!... Si eso no los salva, por lo menos los hará
sentir mal. ¡Viejo zorro, yo estuve en Barataria!. Escuché los
gemidos que brotaban por los respiraderos de la Cárcel
Central mientras las familias comían sus almuerzos sentados
en la grama. Vi ancianos sin pasado en los ojos. Niños que
eran muertos porque no tenían futuro. Viví el tiempo detenido
en una salvaje dilatación sin principio ni fin, cuyo alimento eran
las generaciones de hombres.
BLACK: A unos les toca el vértigo y a otros la quietud...
WHITE: Tienes una inteligencia podrida, Black.
BLACK: Pero nunca me llevarán al matadero. Vamos, anota mi
sugerencia, y luego exige algo de comida.
White anota.
WHITE: (Lee el manuscrito) «Tras detentar el poder durante cincuenta
años, Gran Juan muere. Sus colaboradores se encuentran
inseguros»…
Baja luz en despacho.
ESCENA IX
Asciende luz en el escenario. Black y White se acercan a los
acontecimientos. Salón de audiencias del Palacio de
Gobierno. Gran Juan muerto sentado en un sillón. Cerca de él
los dos generales. Entra Pequeño Juan acompañado de White
Joven.
PEQUEÑO
JUAN: ¿Alguna novedad?
GENERAL 1: Duerme aún.
PEQUEÑO
JUAN: ES increíble su capacidad de sueño.
GENERAL 2: Ya esto me preocupa. El nunca acostumbra dormir en el sillón
presidencial.
Pausa corta.
PEQUEÑO
JUAN: Se levanta a las seis de la mañana y ya son las nueve.
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GENERAL 1: Los embajadores aguardan afuera.
PEQUEÑO
JUAN: Tiene que estampar su firma en varios decretos.
GENERAL 2: Sugiero que lo levantemos.
Pausa.
PEQUEÑO
JUAN: Hágalo usted.
GENERAL 2: Pues... era sólo una sugerencia.
GENERAL 1: ¿Qué haremos?
Pausa corta.
PEQUEÑO
JUAN: NOS acercamos al sillón, tosemos y así él despertará.
Se acercan al sillón y tosen levemente.
GENERAL 1: Tiene un sueño profundo.
GENERAL 2: Raro en él.
Tosen con más fuerza)
GENERAL 2: ¿Estará enfermo?
PEQUEÑO
JUAN: ¡Gran Juan! (Pausa corta) ¡Gran Juan! (Lo toca)... Está frío.
GENERAL 2: ¡Y no despierta!.
PEQUEÑO
JUAN: Trátelo usted doctor White.
White se acerca y examina.
WHITE: Está muerto.
PEQUEÑO
JUAN: ¿Muerto?
GENERAL 1 ¡Gringo de mierda!¿Cómo puedes decir semejante
barbaridad? (Saca una pistola y apunta a White) ¡Retira lo
dicho o te mato!!
PEQUEÑO
JUAN (Toca a Gran Juan) Está muerto…(Pausa corta) ¿Lo
conciben?
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General 1 baja la cabeza y guarda el arma.
GENERAL 2: No... son tantos años bajo su puño de hierro. (Nervioso) ¿Está
muerto en realidad?
WHITE: Sí.
GENERAL 1: Nuestro pequeño barco ha dado un gran viraje.
¿Qué ocurrirá ahora?
Pequeño Juan toma la mano de Gran Juan. La deja caer)
PEQUEÑO
JUAN: El tiempo nos castigará. Mil furias detenidas por este hombre
conmoverán ahora los rincones más apacibles de Barataria.
GENERAL 2: Necesitamos calma y cordura.
GENERAL 1: Eso mismo se lo repetirá al pueblo. Cuando sepa
esto se va a desbocar.
ESCENA X
En Pantalla: fotos de Gran Juan. En ceremonias militares. En
su silla presidencial. A caballo. Sentado. De pie, con
sombrero. Abrazado a Renata.
Declina luz en el escenario y sube en un sector lateral sobre el
anciano historiador White.
El pueblo se subleva. Se moviliza de un lado a otro con
armas, machetes, palos. Gritos. Arrastran a un adepto de Gran
Juan.
WHITE: Durante cinco días se ocultó la noticia de la muerte de Gran
Juan, pero su ausencia era demasiado notoria y la
putrefacción de su cadáver llegó a muchas narices. El pueblo
explotó. Derrumbó la Cárcel Central y soltó a los prisioneros
que acompañaban con sus gritos los cantos, comilonas y
bailes de los domingos. Los grandejuanistas fueron
perseguidos, colgados de los faroles y sus residencias
saqueadas por turbas sorprendidas con la novedad del odio...
Blak observa los manuscritos.
Pantalla: Barbarroja en la proa de su barco. Barbarroja en
combate naval. Barbarroja rodeado de tesoros.
Cañonazos.
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Asoman Caneca, Garfio y Pata de Palo armados con sus
sables y su maldad.
El Pueblo huye despavorido.
WHITE ¡En esta época critica llegó a las costas de Barataria el pirata
Barbarroja Roosevelt!……
Música. Gritos. Intensa movilización. White y Black se dirigen
al despacho. Piratas conduciendo por todos los planos al
pueblo de Barataria. Pequeño Juan. Generales. Ciudadanos y
ciudadanas, Renata, etc.
CANECA JACK: ¡Caminen, animales! ¡Salvajes!
PUEBLO: ¡Piratas!... ¡Piratas!...
GARFIO: ¡Es un día memorable, ha llegado a vuestras costas el
Almirante Barbarroja!
PIRATAS: ¡Barbarroja!¡Barbarroja!
PATA DE PALO: Terror de los mares, lagos, ríos y manantiales. ¡Caminen!
CANECA JACK: ¡Respetado por los tiburones y cómplice de las ballenas en el
disfrute del mar!
GARFIO: (Ríe) ¡Preparen sus cuellos!
PUEBLO: ¡A morir!... ¡A morir!.
Conducen al pueblo al centro de la escena.
PATA DE PALO: ¡Muévanse rápido para que el fin se haga más cercano.
GARFIO: ¡Pronto! ¡Pronto, bestias!
PATA DE PALO : Algún designio que yo no comprendo tiene mi jefe
«Barbarroja» al traernos a este miserable país (A ciudadano3)
¿Dónde están los tesoros?
CIUDADANO 3: Nunca he tenido más de lo que ves.
PATA DE PALO: ¡Y huele mal! (Lo empuja) Palmeras y casuchas de barro, no
entiendo.
GARFIO: (A General 1) Tú pareces hombre distinguido.
GENERAL 1: Soy general de la república de Barataria.
GARFIO: ¿Y tus ejércitos?
GENERAL 1: Barataria no tiene ejércitos.
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GARFIO: ¿Qué país es este con generales sin ejércitos? ¡Suelta tu
dinero! (General 1 busca su cartera) El anillo y la cadena tam-
bién... Di ¿Tienes alguna mujer en tu familia digna de ser
violada por mí, el osado pirata Garfio?
CANECA JACK: (A sacerdote) ¿Hay riquezas en tu iglesia?
SACERDOTE: Las riquezas de la Iglesia son de Dios.
CANECA JACK: Pero ustedes las disfrutan muy bien. ¿Eh? ¡Garfio!
GARFIO: (Tomando a Renata) ¿Has visto esta belleza, Caneca
Jack?…Barbarroja dirá al verla que por ella merecía la pena
venir a este rincón del mundo.
CANECA JACK: Suéltala y ve a la iglesia. Trae todo lo de valor que veas allí.
Garfio sale.
PATA DE PALO: ¡Miserable botín! Mejor nos hubiera ido abordando
galeones españoles. ¡Bananas y cocoteros serán todo nuestro
premio!
CANECA JACK: ¡No jodas, Pata de Palo, eres un pájaro de mal agüero!
Entra Barbarroja por la parte alta del dispositivo.
BARBARROJA: ¿Ya está toda la gente aquí?
Sollozos de parte de las mujeres.
BARBARROJA: ¿Comerciantes, militares, gobernantes, trabajadores,
estudiantes y pobretones?
PATA DE PALO: ¡Ya casi terminamos jefe!.
BARBARROJA: ¡Aviven!... ¡Se ve que están en tierra, marmotas!
Farsantes además. Durante meses en el mar hablan de las
proezas que realizarán en tierra firme, y he aquí la oportunidad
y su resultado: todos son unas gaviotas mariconas , incapaces
de reunir a un pueblo más inofensivo todavía...
CANECA JACK: Este lugar no ofrece muchas oportunidades para la hazaña,
jefe.
PATA DE PALO: ¿Qué quiere? ¿Qué destrocemos los cocoteros a sablazos?
Pata de Palo ríe escandalosamente.
BARBARROJA: ¡Te voy a cortar las orejas ante otra expresión así!
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PATA DE PALO: Perdón, jefe.
Barbarroja baja de lo alto.
BARBARROJA: Denme algo de ron para aclarar la garganta.
Caneca Jack alcanza una botella a Barbarroja.
BARBARROJA: Tenemos ron. Busquemos las riquezas y las bellas
mujeres. (Ve a Renata) Buenos días, señorita.
RENATA: ¡Sucio pirata!
Rumores entre el pueblo.
BARBARROJA ¿Eres una ramera o una mujer principal? ¿Cuánto pides por
acostarte con Barbarroja?
RENATA: ¡Prefiero la muerte!.
BARBARROJA: O sea que eres una mujer principal. No hay que
pagarte para acostarse contigo.
Los piratas ríen.
RENATA: ¡Bastardo!
BARBARROJA: Claro, hay que cumplir con requisitos (A los piratas) ¡Y
ustedes dejen de graznar ante cada agudeza mía! ¡Hagan su
humor y diviértanse! (A Renata) Nos veremos, milady.
RENATA: LO veré colgado en el mástil de su barco, pirata.
Entra Garfio con un saco repleto.
CANECA JACK: Ya estamos todos aquí, jefe.
BARBARROJA: ¡Al fin!... (A pueblo) Habitantes de ... ¿Cómo se
llama este lugar inhóspito?
GARFIO: Barataria. Es el culo del mundo.
BARBARROJA: Habitantes de Barataria, mírenme bien (Pausa. Se
exhibe) Soy el pirata Barbarroja Roosevelt. El terrible.
Cualquier apelativo que indique espanto es mi medalla. Desde
la China hasta Tierra del Fuego he marcado una estela
imborrable en el mar. Por mi espada han pasado quinientos
setenta y dos cuellos, más que suficientes para ir al infierno, y
he arrojado por la borda como alimento para los tiburones a
otros cinco mil hombres, mujeres y niños. Las buenas
25
corrientes me han favorecido en el saqueo de ciento treinta
galeones españoles, adquiriendo un buen botín en todos ellos.
Mis hombres están satisfechos conmigo pues soy el más vil de
la pandilla, y lo suficientemente desprendido como para
proveerlos de ron y bastante oro para comprar las mujeres que
quieran...
PIRATAS: ¡ESO es! ¡Bien!
BARBARROJA: Esas son mis referencias... Hemos llegado aquí sin querer,
sacudidos por vientos incontrolables que torcieron nuestro
rumbo. Somos piratas y por ello cumpliremos nuestro
destino... ¡Atención, suelten todas sus riquezas antes de morir!
Rumores y sollozos entre el pueblo.
BARBARROJA: Hay un buen acantilado en la costa, y a medida
que los hombres entreguen su oro y las mujeres sean
violadas, seréis arrojados contra las rocas para descansar en
la paz del Señor en el estómago de mis amigos los peces.
PUEBLO: ¡No! ¡No! ¡Piedad!
BARBARROJA: ¡Adelante, Caneca Jack! ¡Prepara tu cuchillo para
sacar las tripas a todo el que se resista!
CANECA JACK: Vamos, miserables. ¿Dónde está el oro?
Rumores. Gritos.
GARFIO: ¡Las perlas! ¡Hay mucha costa atractiva!
PEQUEÑO
JUAN: No hay ni oro ni perlas. Barataria es un país pobre.
Garfio se encima sobre Pequeño Juan.
RENATA: ¡No!
BARBARROJA: ¡Alto! ¡Ofendes la sensibilidad de la señorita!
¡ Llévatelo a la costa y descuartízalo!
RENATA: Es cierto lo que dice. Aquí no encontrarán nada,
sólo ganado y siembras. Si quieren nuestra riqueza, van a
tener que esperar la cosecha para cargar vuestros barcos.
BARBARROJA: ¿Nada de oro? (Silencio) ¡Maldición!... ¿En la Iglesia?...
GARFIO: Varias cosas. Dos o tres copas. Patenas, cirios y vestiduras
sacerdotales.
CANECA JACK: Hay anillos y collares.
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PATA DE PALO: ¡Pacotilla!
BARBARROJA: ¿Dónde hemos caído? ¿Acaso el demonio nos soltó la mano?
SACERDOTE: A Barbarroja) Hijo mío...
BARBARROJA: ¿Cómo dijo?
SACERDOTE: Hijo mí... mío.
BARBARROJA: Aja, ¡Así que usted fue quien se acostó con la puta!
Risas) ¡He navegado sin descanso buscando al
autor de mis días, y miren donde lo encuentro!
SACERDOTE: Es un término amistoso.
BARBARROJA: ¡Un cura! ¡Ahora me explico la afición de mi madre
por las iglesias! ¡Hijo de un cura! ¡Válganme los cien demonios
y una tormenta en la bragueta! (Risas) ¿Qué quieres, proge-
nitor?
SACERDOTE: ¡Debes respetar nuestras vidas! (Bajo) Nada
lograrás arrojándome por el acantilado.
BARBARROJA: Hay que hacerlo, de lo contrario traicionaríamos
nuestra ética. Así aprenderás, aunque tarde, que hay que ser
poderoso, o por lo menos fuerte, para no morir como un
animal.
Entra Bongo, el timonel.
BONGO: ¡Almirante, Almirante!
BARBARROJA: ¿Qué sucede, Bongo? Deberías estar en el barco.
BONGO: Ha ocurrido algo grave. Por eso abandoné mi puesto.
BARBARROJA: ¿Qué? ¿Hemos perdido algún galeón lleno de oro
hasta los mástiles por estar en este peladero del diablo?
BONGO: Permítame...
Bongo se aparta con Barbarroja. El resto de los piratas se
miran inquietos.
BONGO: Almirante, no podemos zarpar.
BARBARROJA: (Incrédulo)¿Qué?...¿Cómo es eso?
BONGO: ¡Una desgracia y una advertencia!
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BARBARROJA: (Toma por el cuello a Bongo) ¡Voy a descubrirte las
costillas si alarmas sin razón!
BONGO: ¡Cierto, mi jefe, es cierto!
BARBARROJA: ¿Crees que este es un lugar digno para morir
en él? ¡Explícate!
BONGO: La desgracia: las corrientes llevaron el barco hasta
los arrecifes, y estamos encallados.
BARBARROJA: ¿Encallados?
BONGO: Pegados a las rocas sin posibilidad de movernos.
BARBARROJA: ¿Cuando suba la marea?
BONGO: Olvídese, almirante. Estamos re jodidos y ese
maldito barco no se moverá ni llegado el día del juicio.
Pausa. Barbarroja suelta a Bongo.
BARBARROJA: ¿Y la advertencia?
BONGO: ¡Directa del Emperador Pecos Bill!.
BARBARROJA ¿El Emperador?
BONGO: Privada. Secreta. Confidencial…(Toma a Barbarroja y lo
aparta aún más. Le musita) ¡Petróleo!…
BARBARROJA ¿Cómo?
BONGO Es la nueva riqueza. Busque oro, diamantes, pero por sobre
todo: petróleo.
BARBARROJA ¿Y qué mierda es esa?
BONGO ¿Me va a preguntar a mí?
BARBARROJA (Lo atrapa por la pechera) Debería colgarte por ignorante,
Bongo.(Lo suelta. Camina bajo la mirada de los piratas y el
pueblo) ¿Cuánta provisión de ron tenemos?
BONGO: Bebiendo continuamente hay para dos semanas.
BARBARROJA: (Para si)¡Petróleo! Debo dar mis batallas por una riqueza que
nunca he visto…(A Bongo) Regresa al barco y solicita más
información…¡La que tengan! ….Y no digas nada a nadie, si
no quieres que te deje al bajo vientre liso como el de una
doncella. ¡Apura!
BONGO: A nadie informaré sobre el asunto.
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BARBARROJA: ¡Muévete, coño!
Bongo sale, pausa. Barbarroja preocupado.
CANECA JACK: ¿Ocurre algo, jefe?
BARBARROJA: Nada (Pausa corta, respira. Mueve los brazos) Se respira
buen aire aquí.
GARFIO: (Escupe) ¡Puf, huele a mierda!
BARBARROJA: Esa es tu nariz, Garfio, que solo huele los culos…... Hay buen
aire aquí, sol, y buenas playas.
CANECA JACK: ¿Mandó a preparar el barco para zarpar, jefe?
BARBARROJA: Aún no.
CANECA JACK: NO soportaré mucho tiempo aquí.
PATA DE PALO: Estamos haciendo una mala figura. Si otros
piratas nos ven en esta situación, desde La Tortuga a Macao
se reirán en nuestras barbas.
CANECA JACK: (Al pueblo) ¡Vamos, al acantilado!
Rumores.
BARBARROJA: ¡Alto, Caneca! Vamos a platicar un poco con esta
gente.
CANECA JACK: ¿Platicar?
PATA DE PALO: ¿Qué se trae entre manos?
BARBARROJA: (Saca un pistolón del cinto y dispara hacia Pata
de Palo) Tendrás otro hermoso agujero en las nalgas si
continúas tratando de averiguar mis intenciones.
Pausa. Los piratas se ven.
CANECA JACK: Perdone, jefe, pero nos extraña su actitud. Este
sitio es sólo apto para mestizos y negros, no para piratas
arrojados como nosotros.
PATA DE PALO: ¡A levar anclas!
BARBARROJA: ¡Cierra la jeta! (Pausa. Al pueblo) Perdónenlos.
Son un hatajo de bestias. Díganme. ¿Saben destilar ron?
29
Pausa. Un ciudadano se adelanta con una botella y se la
entrega a Barbarroja. Este abre la botella y prueba. Pausa
corta. Se paladea. Incrédulo, empina la botella más
largamente
CANECA JACK: ¿A qué sabe, jefe?
Pata de Palo: ¡Seguro que a miáos de mono!
BARBARROJA: ¡Prueba, Caneca! Tú eres un buen catador. Dime
si alguna vez tu cochino gaznate probó delicia semejante.
Caneca Jack toma la botella y prueba.
GARFIO: ¡Pásala! Tengo la garganta seca.
CANECA JACK: ¡CARAJO, ES el mejor ron que he probado en toda mi vida!
Pata de Palo: ¡No lo creo!
Garfio arrebata la botella a Caneca Jack y bebe. Luego se la
pasa a Pata de Palo que pruebe. Paladea y luego se pega de
la botella tragando y tragando.
GARFIO: ¿Cómo pueden unas bestias como estas fabricar un ron tan
fuerte?
CIUDADANO 1: Esa es la fórmula de añejamiento de mi abuelo. En
Barataria hay variedades de ron mucho mejores.
Pata de Palo: ¡Que ron tan bueno, carajo, provoca estar borracho todo el
día!
GARFIO: ¡Por un ron así soy capaz de matar a un hombre!
(A Ciudadano 1, le coloca un cuchillo en la garganta) ¿Tienes
más?
CIUDADANO 1: . Es todo suyo.
GARFIO: (Suelta al hombre, empujándolo)¡Gracias!
PATA DE PALO: ES una lástima que no tengan oro.
BARBARROJA: Sería exigir la perfección.
CIUDADANO 2: En el interior de Barataria se habla de un sitio...
BARBARROJA: ¡Sal aquí!
Pata de Palo empuja a Ciudadano 2.
BARBARROJA: ¿Qué sitio?
30
CIUDADANO 2: Lo llaman... «El Dorado»
BARBARROJA: ¿Y qué? ¿Mucho calor y bananas?
CIUDADANO 2: Las calles son de oro.
Los piratas se adelantan con los rostros llenos de sorpresa
CANECA JACK: ¡Rayos y centellas!
CIUDADANO 2: Los diamantes son usados como arenisca para
levantar las paredes de las casas.
GARFIO: ¡Mierda!
PATA DE PALO: ¡NO puedo creerlo, estoy muy grande para esos
cuentos!.
Pata de Palo levanta el sable para eliminar a Ciudadano 2.
Exclamaciones en el pueblo.
BARBARROJA: ¡Alto, malandrín!
CIUDADANO 2: ¡No miento! ¡No miento!
PATA DE PALO: (A Barbarroja) ¿Qué? Dígale que nos cuente uno
de terror.
BARBARROJA: (Toma a Pata de Palo por el brazo y lo aparta)
¡Contén tus impulsos, cabeza de piedra! ¡Por poco matas a la
gallina de los huevos de oro!
PATA DE PALO: Jefe, dejé de tragar mentiras hace mucho tiempo!
BARBARROJA: Está atemorizado, no creo que mienta. (Se vuelve
a Ciudadano 2) Continúa, buen hombre, y no tiembles.
CIUDADANO 2: Láminas... de plata conforman el techo de las
casas y las puertas son de jade.
Pausa. Los piratas se miran.
CANECA JACK: ¡Yajaii! (Los piratas gritan y arrojan sus sombreros
al aire)¡Los vientos de la fortuna nos trajeron aquí!
CIUDADANO 2: ¡Los niños juegan en polvo de oro y sus canicas
son rubíes, esmeraldas y topacios!
Barbarroja ¿Lo ven?¡Bastardos incrédulos!
31
GARFIO: ¡Llenaremos cien mil cuernos de diablos y ochenta
barcos con toda esa fortuna!
CANECA JACK: ¡Cada uno montará un palacio atendido por cien
mujeres lindas!
Los piratas se abrazan y ríen.
PATA DE PALO: Usted lo sabía, jefe. Conocía todo y nos reservaba la
sorpresa.
GARFIO: ¡En verdad que el aire de este lugar es igual al aroma de la
piel de una buena hembra.!
BARBARROJA: Ganas me dan de izar las velas y largarme de este sitio sin
llevarme siquiera un grano de arena.
GARFIO: ¡NO, no!
CANECA JACK: ¡Discúlpenos!
PATA DE PALO: Tantos meses en el mar nos pudrieron la mente, jefe.
Entra Bongo con una cinta de teletipo en la mano
BONGO: ¡Almirante!
BARBARROJA: Ah, Bongo... (Se apartan) ¿Qué me traes?
BONGO: Lea...
Barbarroja toma la cinta y la estudia.
BARBARROJA: ¡ Increíble!.
BONGO: LO mismo dije yo, almirante. En el Imperio todos están locos.
BARBARROJA: ¡Qué locos ni cien cañones!... Es lo que esperaba.
Pero una mente de loro marinero como la tuya es
incapaz de comprender para qué sirve una galleta (Se vuelve)
Muchachos, noticias del Imperio.
GARFIO: ¿Gratas?
BARBARROJA: ¡GRATÍSIMAS!
CANECA JACK: ¿NOS van a dar títulos nobiliarios?
Todos ríen.
BARBARROJA: ¡Mucho más!
32
PATA DE PALO: (Ríe) ¡El duque Caneca Jack!
CANECA JACK: ¡TÚ serás siempre un plebeyo, granuja!
BARBARROJA: El mensaje lo envía el Emperador en persona. Nos indica que
ha terminado la guerra con los pieles rojas….
Pata de Palo ¿Firmaron la paz?
Barbarroja No. Los mataron a todos. (Pausa corta) Con España si
firmamos la paz y por lo tanto debemos respetar sus galeones
CANECA JACK: ¿Qué me importan cien galones con la riqueza que hay aquí?
BARBARROJA: ¡NO me interrumpas, ballenato inmundo, aún no he
terminado! (Pausa corta. Repasa la cinta). El Emperador nos
advierte que debido a la paz no entrarán más riquezas en las
arcas reales y nos señala una alternativa de trabajo para que
no nos quedemos navegando en los mares como unos
maricones... ¡Ajusten la oreja!... Colonizar tierras del Tercer
Mundo a fin de que el poder y la fastuosidad del Imperio no
decaigan.
CANECA JACK: ¿Colonizar?
GARFIO: ¿Vamos a sembrar?
PATA DE PALO: ¿A criar ganado?
BONGO: YO quiero ser pirata, no agricultor.
BARBARROJA: (A Bongo) ¡Imbécil! Nosotros somos de buena ley,
no podemos variar (A los demás) Vamos a colonizar esta tierra
en nombre del Imperio y todas sus riquezas, salvo nuestra
parte, las enviaremos a las arcas de nuestro amado
Emperador.
PEQUEÑO JUAN: Excelencia.
BARBARROJA: ¡Almirante!
PEQUEÑO JUAN: Almirante.... Creo que usted se halla un tanto desorientado.
BARBARROJA: ¿Qué pretendes decirme, renacuajo? ¿Que no se
comportarme en tierra?
PEQUEÑO JUAN: NO me refiero a eso.
CANECA JACK: ¿Le corto la lengua?
33
BARBARROJA: Déjalo hablar. Después te explico por qué.
PEQUEÑO JUAN: Esta es la República de Barataria. ¿Entiende?
República. Es un estado libre. Una nación con todos los
derechos de cualquier Imperio.
BARBARROJA: Todo a la letrina. Se ve por encima lo que son.
Respeto vuestro ron, pero lo demás no merece la pena, salvo
El Dorado y el petróleo, que será una riqueza que cargareis
sobre vuestros hombros hasta nuestros barcos. No me importa
que se desangren o lloren por sus ídolos; ¡El Imperio necesita
colonizar y desde ahora considérense colonizados!
PEQUEÑO JUAN: La Libertad.
BARBARROJA: Si no tuviera plena libertad, no podría hacer lo que hago.
PEQUEÑO JUAN: La Ley nos defiende.
BARBARROJA: Esas son vuestras leyes, no la del Imperio... El estandarte.
(Uno de los piratas le acerca el estandarte del Imperio.
Barbarroja lo eleva con ceremonia. Lo besa) Tratemos de
llevar los sucesos lo mejor posible. Sonrían... ¡Sonrían! (Los
piratas amenazan con sus espadas y sables a la gente del
pueblo que sonríe tristemente) ¡En nombre del infierno y de su
hijo el emperador Pecos Bill Primero, brazo fuerte del mundo.
En nombre de su astucia y su ambición. En nombre de su
corona resplandeciente, cuyas estrellas se extienden por los
cuatros costados del mundo. En nombre de nuestra justicia,
nuestra igualdad, nuestra fraternidad, y por nuestros sagrados
derechos, yo, «Barbarroja» Roosevelt, pirata de profesión al
servicio de Pecos Bill I tomo posesión de esta tierra, de sus
habitantes, riquezas, mares, tradiciones, y coloco todo ello a
los pies sagrados de nuestro Emperador... ¡Mierda!
Golpea el suelo con el estandarte. Los piratas aplauden.
BARBARROJA: (A Pequeño Juan) ¿Qué le parece?
PEQUEÑO JUAN: Pues...
BARBARROJA: Si lo admiten, no los arrojaremos por el acantilado.
Los piratas enfilan sus sables contra el pueblo. Pequeño Juan
aplaude débilmente, algunos lo imitan.
BARBARROJA: Bien. Que comience desde hoy la Edad de Oro de la Colonia.
(A Caneca Jack) ¿Ves por qué no permití que lo maltrataras?
¡Casi es un ciudadano del Imperio!
Los piratas ríen. Ciudadano 4 se lanza sobre Garfio y lo lanza
al suelo.
34
CIUDADANO 4: ¡Sucio invasor!
GARFIO: ¡Bribón voy a matarte!
CANECA JACK: ¡Salvaje!
Caneca Jack y Pata de Palo inmovilizan al ciudadano 4.
CIUDADANO 4: ¡Ya nos basta con haber soportado a Gran Juan durante
ciento cincuenta años!.
Rumores entre el pueblo.
GENERAL 1: ¡Abajo los piratas!
PUEBLO: ¡Abajo! ¡Abajo!
CANECA JACK: ¡Atrás!
GARFIO: ¡Les voy a marcar el rostro!
PATA DE PALO: ¡Puercos!
BARBARROJA: ¡A callar, condenados! ¿Quieren que los arroje por el
acantilado? (Barbarroja, aparte, al Pequeño Juan) Dígame,
¿Quién carajo fue Gran Juan?
PEQUEÑO JUAN: El dictador de Barataria. Murió hace varios meses.
BARBARROJA: ¿Quién gobierna en la actualidad?
PEQUEÑO JUAN: Una junta presidida por mí. Difícilmente hemos podido aplacar
al pueblo.
BARBARROJA: Euforia de libertad, ¿No?... Yo sé cómo arreglarlo. (Al pueblo)
¡Están en cuarentena!. ¡La mejor forma de suicidio desde hoy
es la rebelión! (Señala a Ciudadano 4) ¡Arrójenlo por el
acantilado!
CIUDADANO 4: ¡Hijos de puta!
CANECA JACK: Vamos, pichón. Harás un lindo vuelo desde lo alto de las
rocas.
Sale Caneca Jack arrastrando al Ciudadano 4)
BARBARROJA: ¡A sus casas! Desde mañana hay que trabajar muy duro. (A
Renata) Quédese, milady. (A los piratas) Ustedes, vayan a ver
si a nuestro barco no le han salido aletas doradas.
El pueblo y los piratas salen. Pausa.
35
RENATA: ¿Va a matarme? (Pausa corta) ¿Dónde está el acantilado? No
será necesario que me arrastre. (Pausa corta) ¿O acaso
quiere azotarme? (Pausa corta) ¿O colgarme? (Barbarroja
mira significativamente a Renata) ¡Ah! ¡No es nada de eso…
BARBARROJA: Acertó.
RENATA: ¡Me quiere a mí! ¡El pirata maldito que saquea pueblos
pacíficos escoge la mujer que ha ser violada por él!
BARBARROJA: (Abraza a Renata que se resiste) Hermosa chiquilla. ¿Nunca
soñaste dormir con un pirata?
RENATA: Nunca. ¡Y menos con ese olor!.
BARBARROJA: (Suelta a Renata) Ocho meses sin saber lo que es un baño.
¿Cómo quieres que huela a rosas? (Pausa corta) No
pienso violarte.
RENATA: ¿No?
BARBARROJA: Aprenderé tus ritos, tus signos amorosos, y trataré
de conquistarte.
RENATA: ¿Y quién lo enseñará?
BARBARROJA: TÚ.
RENATA: ¡Antes muerta!.
Barbarroja entrega un cuchillo a Renata.
BARBARROJA: Toma entonces.
Renata intenta matar a Barbarroja. Este le captura el brazo
armado.
BARBARROJA: ¡Era tu vientre el que debías herir, no el mío!...Dame un besito.
RENATA: ¡Pídeselo a las hienas!.
Barbarroja abraza a Renata.
BARBARROJA: Tienes una cintura divina.
RENATA: ¡Suéltame!
BARBARROJA: ¡Estupenda...! ¡Maldita mujer!
Forcejean.
RENATA: ¡Rata sucia!
36
BARBARROJA: ¡Me has hecho cambiar de opinión, gata arisca!. ¡Voy a
violarte.!
RENATA: ¡Otra de tus hazañas, asesino!
.
Barbarroja derrumba a Renata. Gritos de esta y risas del
pirata. La luz decrece y sube a la derecha, en el despacho de
White.
ESCENA XI
BLACK: Se terminó la botella...
Pausa. Toma la botella vacía y la estudia
WHITE: ¿Opinión?
BLACK: Atroz.
WHITE: NO me dices nada, la historia es así. Sus caminos están
hechos por máquinas atroces.
BLACK: Te falta visión, White. Olvidas que Barbarroja es el exponente
de un Imperio.
WHITE: LO tengo presente.
BLACK: Haces ver su intención de una forma equivocada... Abre otra
botella.
White saca otra botella.
WHITE: ¿Qué puedo hacer, si los vicios saltan como una fuente?
Black propone un brindis con el gesto y es bien recibido por
otro gesto de White.
BLACK: Todos tenemos vicios. Las monjas no se bañan y el placer de
rascarse la mugre de sus cuerpos se vuelve un vicio. ¿Ves?
Haces ver como si las colonias dieran poderío al Imperio, y
eso es falso. Es el poderío y la técnica lo que impulsa al
Imperio a conquistar colonias.
WHITE: Me estás enojando.
BLACK: Te hago entrar en razón. Hay cosas que deben ocultarse.
WHITE: ¿Quieres que escriba un bello cuento de hadas?
37
BLACK: ¡Salud!
WHITE: ¡Salud!
Beben.
BLACK: En oportunidades hay que buscar la verdad más conveniente.
WHITE: ES tu cerebro retorcido el que piensa así.
BLACK: Soy lógico. Si por la verdad haces de la historia una matanza,
el hombre creerá que ella es su norma de vida.
WHITE: NO, si dibujamos su carácter inhumano.
BLACK: Definitivamente, el ron te ha ofuscado, vejete... ¿No has
comprendido que practicamos la inhumanidad cotidia-
namente?
WHITE: ¿Quién te enseñó lógica? ¿Una rata enferma?
BLACK: Te sugiero que detengas la bebida...
WHITE: ¡Estoy sereno!
BLACK: Barbarroja llevó a Barataria todos los adelantos de la
civilización. El pensamiento de un hombre que ha llegado al
cosmos. Si hubo crimen, Barataria debe desconocer que su
epopeya nació del crimen.
WHITE: ¿Cuándo una epopeya nació así? ¿Es cierta esa epopeya?
BLACK: Debes crearla.
WHITE: ¿Dónde encontraré la mierda suficiente?
BLACK: Tienes los elementos necesarios. Revisemos el capítulo
anterior.
WHITE: Hazlo. Será tu visión, no la mía.
ESCENA XII
Decrece luz. Asciende a la derecha. Barbarroja arrodillado con
el estandarte. El sacerdote vestido de gala. Los piratas
formando columna militar y ceremoniosa. Pequeño Juan con
gran pergamino y llaves de la ciudad en la mano. Rostros
místicos.
38
PEQUEÑO JUAN: ¡Cuando nuestra República se encontraba en el caos he aquí
que llega a nuestras costas como un ángel salvador!..
PUEBLO: ¡Barbarroja Roosevelt!
SACERDOTE: (Cantado)Enviado por el constructor del universo.
PEQUEÑO JUAN: Enviado por el constructor del universo.
PUEBLO: ¡Barbarroja Roosevelt!
PEQUEÑO JUAN: EL Almirante Barbarroja Roosevelt, héroe insigne de los
mares, en los que su espada defendió siempre la libertad y la
paz.
CANECA JACK: (Sublime)¡Sin pensar nunca en el oro, o en el
petróleo o el cobre!
GARFIO: ¡Jamás de los jamases!
PUEBLO: ¡Generoso!
GARFIO: ¡Sin violar a las damas después de colgar a los esposos en los
mástiles de su barco!.
PUEBLO: ¡Gentil hasta morir!
PATA DE PALO: ¡Sin beber una sola gota de ron!.
PUEBLO: ¡Sobrio entre todos los sobrios!
Sacerdote ¡Enviado por el constructor del universo!
CANECA JACK: Respetando la vida de los débiles y acariciando sus cuellos
con el filo de la ternura.
PUEBLO: ¡Valiente Barbarroja Roosevelt!
Pausa corta. Se adelanta Pequeño Juan.
PEQUEÑO JUAN: (Leyendo su discurso con obvia adulancia)Ha llegado como
representante de Pecos Bill I a traer a nuestro pueblo los
inventos admirables y las fórmulas para abandonar la barbarie.
RENATA: Hoy es un día glorioso. Los niños juegan, las mujeres se
muestran curiosas, y los hombres piensan con claridad en el
futuro.
Pausa. Pequeño Juan se adelanta.
PEQUEÑO JUAN: Almirante Barbarroja, reciba el testimonio agradecido de todo
el pueblo, las llaves de nuestro país y nuestras casas y un
39
pergamino donde los detalles de su llegada están escritos en
letras de oro.
BARBARROJA: (En tono muy amanerado)¡Ay, gracias, son
tan, pero tan amables.!
.
SACERDOTE: Mil veces sea loado el Todo Poderoso
PUEBLO: ¡Diez mil veces loado!.
BARBARROJA: (Camina delicadamente) ... Agradezco que el viento y las
corrientes marinas me hayan conducido a este bonito pueblo,
ingenuo y puro. ¡Con tantos adolescentes esbeltos!....Traigo el
árbol de la ciencia, y ustedes sabrán aprovecharlo... En
nombre del Emperador Pecos Bill I, pido la anuencia de los
habitantes de Barataria para quedarme en sus costas e iniciar
cuanto antes mi crucial misión de ayuda, solidaridad, amor,
amor y más amor….
PEQUEÑO JUAN: (Patético) ¡Quédense para siempre!
PUEBLO: ¡Quédense! ¡Quédense! Mensajeros del conocimiento y la paz.
¡Ayúdennos!
El pueblo besa la mano de los piratas. Estos imparten
bendiciones. Rostros místicos y amariconados. Barbarroja
abandona el estandarte en manos de Bongo. Ve a Renata.
BARBARROJA: ¿Cuál es tu nombre, hermosa mujer?
RENATA: (Con emoción) Renata.
BARBARROJA: (Se adelanta dos pasitos) Me gusta la metálica luz de tu piel,
el fuego de tus ojos.
RENATA: En las tardes, junto al mar, siempre buscaba las velas de tu
barco.
BARBARROJA: Ahora comprendo mi eterna inquietud. No te había
encontrado.
RENATA: ¡Te amo!.
BARBARROJA: ¡Te amo!.
Se besan. Risas y aplausos de parte de los presentes.
SACERDOTE: ¡Pronto tendremos matrimonio!¡Y crecerán los chiquillos!
PEQUEÑO JUAN: ¡Fiesta durante una semana! ¡Preparen las terneras, las
limonadas y dulces! ¡El éxodo por las arenas de la igno-
rancia... ha terminado!.
40
Risas y bailes, Renata y Barbarroja se miran dulcemente.
ESCENA XIII
Decrece la luz y sube en el despacho de White. Black de pie
sobre el escritorio. White, en el piso, da vueltas en torno a él.
W HITE: ¡Eres una mierda! ¡Una monstruosa montaña de mierda!
BLACK: Mi historia gustará más que la tuya, ya lo verás.
WHITE: ¡Baja del escritorio, lo ensucias con tus pezuñas!.
BLACK: Preséntale al mundo la muerte por asfixia de cien mil hombres
y el suicidio de una pareja de amantes y verás que lo
conmueve más.
WHITE: ¿Debo reconocer, entonces, que al mundo le gusta ser
engañado?
BLACK: ¡DE BOLAS QUE SI!
WHITE: Por eso es que nos resulta tan difícil recapacitar sobre los
errores de la historia; hombres como tú se encargan de
ocultarlos... ¡Baja de mi escritorio!
BLACK: Aquí el aire es más frío.
White hala las piernas de Black
W HITE: ¡Baja, cabroncete!
BLACK: ¡Me voy de esta cochina casa! Tu descortesía no puedo
soportarla.
Black baja del escritorio.
WHITE: ¿Quieres jugar a la pelota con el globo terráqueo?
Pausa. Black abraza a White.
BLACK: Querido amigo, eres un cretino, pero eso es excusable. Lo que
no acepto es tu ingenuidad. El que no hayas aprendido aún
que es piadoso ocultar la desgracia. (Pausa corta) Cuando
Barataria lea la forma en que recibió a Barbarroja, se sentirá a
gusto y no recordará los muertos que ocasionó la conquista.
WHITE: (Toma los manuscritos) Prosigo...
41
ESCENA XIV
Decrece nivel de luz, aumenta en el escenario. Salón de
audiencias del Palacio de Gobierno. Estandarte de Pecos Bill.
Se encuentran: Caneca Jack, Bongo, algo apartado. Pata de
Palo, Garfio y Barbarroja.
BARBARROJA: Están asustados como sardinas. (Toma a Pata de Palo por la
camisa y lo observa) Ojeras. Mirada inyectada en sangre. (Se
acerca a Caneca) Tú, lo mismo. Se ve que no concilian el
sueño, hijos de perra... Se nota a la legua que el terror les
cruza la cara!
PATA DE PALO: Tenemos suficiente base para sentirnos asustados, jefe.
CANECA JACK: ¡Tres meses en este lugar y ya han muerto siete hombres de
la tripulación!.
BARBARROJA: ¿Cuántos baratarianos han perecido?
CANECA JACK: Setecientos.
BARBARROJA: Una cantidad equitativa a nuestras pérdidas, ¿No creen?
PATA DE PALO: A «Vino Tinto», el senegalés, lo encontraron destrozado en el
fondo de uno de los vagones. A «Tini-Tin» le cortaron el
cuello. A Kanmamury los trabajadores de un pozo petrolero lo
quemaron vivo...
BARBARROJA: ¿Todo tengo que hacerlo yo? Aumenten dos horas de trabajo
en las minas y pozos, así la rebelión no tendrá muchas
energías.
CANECA JACK: Ya trabajan las veinticuatro horas.
BARBARROJA: ¡Que sean veintiséis! ¡Que el día se trastorne pero que el
crimen se acabe! (Pausa: Barbarroja camina pensativo)
Mis hombres temblorosos como chiquillos. ¡Quién lo diría!...
Mis hombres con la moral baja... Mis hombres con su recelo
arrojando por la borda toda esta riqueza que hemos encon-
trado!... No puedo creerlo.
PATA DE PALO: Jefe...
BARBARROJA: Dime...
PATA DE PALO: Nosotros... es decir.
BARBARROJA: Pareces una doncella tonta. ¿Qué ternura quieres
decirme?
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Pausa corta.
CANECA JACK: ES grave, y... no sabemos cuál va a ser su reacción.
BARBARROJA: ¡Vomita, Caneca Jack!. Si les parto el alma será con razón.
¡Vomita!
CANECA JACK: ¡Estamos perdidos aquí, jefe. Estamos obrando mal!.
Pausa corta.
BARBARROJA: ¿Qué?... ¿A dónde se les fueron las bolas?... Caneca, Pata de
Palo, Garfio, Bongo... ¿Están enfermos?
PATA DE PALO: NO.
BARBARROJA: ¿Han estado coqueteando por ahí? ¿Se han enamorado de
las lugareñas?
CANECA JACK: Pretendemos...
BARBARROJA: ¡Barcos especialmente construidos vienen a sacar por
toneladas los vagones de «El Dorado»!.¡Hay un mar de
petróleo bajo nuestros pies! ¡Ya nuestra fortuna no puede
calcularse!... ¿y dicen que estoy obrando mal.?
CANECA JACK: Pisamos en falso. No hemos actuado con la prudencia que
siempre nos caracterizó.
BARBARROJA: ¡No me alteres, que se me sube la sangre!
.
PATA DE PALO: ¡ES una situación crítica, jefe. Por eso.!..
Pausa.
BARBARROJA: ¿Por eso qué?
CANECA JACK: ...Solicitamos un Especialista del Imperio para que analice la
situación y proponga los medios de corregirla.
BARBARROJA: ¡Se han atrevido!... ¿Y mi autoridad?... ¡La botan como un
traje viejo, crápulas!. (Saca el sable) ¡Voy a picarlos en tiritas,
maricones!.
Barbarroja arremete contra Caneca Jack, Garfio y Pata de
Palo que, con sus sables, detienen los golpes.
PATA DE PALO: ¡Deténgase, jefe!
GARFIO: ¡Pare la rabia!
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CANECA JACK: ¡SU autoridad está intacta!
BARBARROJA: ¡Tratan de desplazarme, ratas de cañería!.
CANECA JACK: ¡El especialista sólo indicará las vías para solucionar el
problema!
PATA DE PALO: ¡Si continuamos como estamos, dentro de un año todos
estaremos muertos!
Barbarroja detiene el sable. Pausa.
Caneca Jack: ¿De qué sirve ser millonario si estás tieso y lleno de gusanos?
BARBARROJA: Son unas bestias, pero tienen razón... (Pausa corta) De
manera que, sin mi permiso, solicitaron un Especialista…
CANECA JACK: S Í.
PATA DE PALO: Animo, jefe. El nos sacará del mierdero donde nos hemos
metido.
BARBARROJA: Y, se puede saber, piratas del coño, que olvidan el respeto a
su Comandante….¿Cuándo llega el ilustriiiisimo Especialista?
CANECA JACK: Este...
Sonrisa de Caneca. De Pata de Palo. De garfio. De Bongo
Risitas.
CANECA JACK ¡Pues!....Aguarda a que usted lo reciba.
BARBARROJA: (Toma por el cuello a Caneca Jack) ¿Hechos consumados a
mí? (Lo empuja) ¡Nunca hagan nada sin consultarme!. De
otra forma se ganarán una corbata de cáñamo.
CANECA JACK: (AHOGADO)¡NO se repetirá, lo juro!.
BARBARROJA: ¡Traigan al maldito Especialista!
PATA DE PALO: En seguida, jefe.
Pata de Palo sale.
BARBARROJA: Buena me la hicieron. ¡Coño, uno no puede confiar ya ni en los
de la misma calaña!.
CANECA JACK: Buscamos lo mejor. Todos estamos espantados.
Entra Pata de Palo con El Especialista.
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ESPECIALISTA: ¡Distinguido Almirante!
BARBARROJA: (A Caneca Jack, Bongo, Garfio y Pata de Palo) ¡Se metieron
en problemas conmigo!¡Problemas serios!
ESPECIALISTA: Distinguido...
CANECA JACK: Ya verá que todo va a salir de maravilla, jefe.
PATA DE PALO ¡Nos lo agradecerá!
ESPECIALISTA: Distinguido….
BARBARROJA: ¡Eso tendré que verlo, pelícanos enfermos! ¡Ladillas de
tiburón!
ESPECIALISTA: Distinguido Almirante Barbarroja: nuestra graciosísima
Majestad, El Emperador Pecos Bill I, le envía su más caluroso
abrazo.
Pausa. Barbarroja estudia a Especialista.
ESPECIALISTA: Ejem...
BARBARROJA: (A Caneca) ¿Y este de donde sale
CANECA JACK: Es él. El Especialista.
BARBARROJA: ¿ES especialista en gitanadas, jaladeras de
bolas y carantoñas?
ESPECIALISTA: No... mí profesión...
BARBARROJA: ¡Entonces, déjese de adular! Siéntese, lo pondré al tanto de la
situación.
ESPECIALISTA. El honorable Caneca Jack me ha enviado un informe bastante
completo.
BARBARROJA: ¿Con que así es la mierda? ¡Informes y todo a mis espaldas!
(De nuevo saca la espada. Arremete contra los piratas)
¡Vengan para cortarles la garganta, canallas!
ESPECIALISTA: ¡No, no, odio la violencia!(Se tapa los ojos) ¡No, por favor!
Los piratas dejan de combatir. Ven al Especialista tapándose
los ojos con las manos. Pausa.
BARBARROJA: (A Especialista) ¿Me decía?
El especialista se quita las manos de los ojos.
Comprueba que lo observan.
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ESPECIALISTA: ¿YO?... pues... Distinguido…
BARBARROJA: ¡Coño, hable!
El especialista casi salta ante las exclamaciones de
Barbarroja.
ESPECIALISTA: Tras….Luego de… un exhaustivo examen de la violenta
fenomenología de esta República, hay que admitir que todo
ello se deriva de una falta de táctica en el factor político del
asunto.
BARBARROJA: Diantres, ¡qué labia!
ESPECIALISTA: Gracias.
BARBARROJA: ¿Dijo «político»?... ¿Tiene un pirata que ser político?
ESPECIALISTA: Por supuesto, si usted esclaviza a un pueblo éste siempre se
rebelará. Es natural. Lo hicieron los gladiadores con Espartaco
a la cabeza... agarraban a los patricios romanos, los castraban
y los arrojaban a los leones. ¿Terrible, no?
BARBARROJA: Simples travesuras.
ESPECIALISTA: ¿Eh?... Sí... Para solucionar crisis como las que hoy
contemplamos está la política.
BARBARROJA: ¿Qué aconseja?
Pausa corta. Todos los piratas se muestran atentos. Siguen
febriles el curso de la conversación.
ESPECIALISTA: Eh... Debo decirle antes que un pueblo se siente a gusto
cuando lo domina un conocido que sabe penetrar los campos
de su sicología.
BARBARROJA: ¿Usted cree?
ESPECIALISTA: Elemental, mi querido Almirante. Si le hubieran dado un cargo
a Espartaco, no se hubieran rebelado los gladiadores.
BARBARROJA: Bien, pero... ¿Cuál es su receta para esta merienda de
salvajes?
ESPECIALISTA: Deje que gobierne un hombre de Barataria.
Barbarroja saca un puñal. Le acaricia el filo. Todo muy cerca
de Caneca Jack que, evidentemente, se siente amenazado.
BARBARROJA: ¿Me está sugiriendo... que renuncie al poder?...
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ESPECIALISTA: De ningún modo. Gobernará tras la cortina. ¿Entiende? Usted
tira de los hilos atados al gobernante, y éste hará lo que se le
indique.
BARBARROJA: ¿Qué ganaremos con su receta?
ESPECIALISTA: Ellos serán felices al creer que juegan según sus
normas. Cultivarán sus discrepancias y nosotros no
pagaremos las consecuencias.
Barbarroja medita. Guarda el cuchillo
BARBARROJA: ES usted un genio.
ESPECIALISTA: LO sé desde pequeño.
BARBARROJA: ¿Y en cuanto a las riquezas?...
ESPECIALISTA: No recoja el oro que caiga de los vagones. Deje que lo tomen
y se sientan ricos.
Pausa. Barbarroja piensa.
BARBARROJA: Me parece un desperdicio….
ESPECIALISTA: Lo ahorrarán. Ya veremos que hacemos al respecto.
Caneca, Garfio, Bongo y Pata de Palo se muestran muy
atentos.
BARBARROJA: Pues... sí, puntos a nuestro favor, indudablemente... (A
Especialista) Haremos tal como dice.
Los piratas aplauden. Dan vivas. Especialista se levanta
Lo palmean. Le estrechan la mano.
ESPECIALISTA:¡ Me alegro!.... Regreso al Imperio y saludaré a Nuestra
Majestad de vuestra parte.
BARBARROJA: Usted se queda aquí.
ESPECIALISTA: Debo...
BARBARROJA: ¡Quedarse!
PIRATAS: ¡Claro, quedarse!
BARBARROJA: Lo nombro mi consejero.
Coloca el sable en la garganta del Especialista.
ESPECIALISTA: Soy un científico.
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BARBARROJA: Aquí carecemos de ellos... ¿Acepta?
ESPECIALISTA: Claro, sí... acepto.
Aplausos. Los piratas abrazan al Especialista.
BARBARROJA: LO dije antes. Usted es un genio.
Especialista cae asustado en el sillón.
BARBARROJA: ¡Caneca ! ¡Todos ustedes, vayan a buscar a Pequeño Juan!
Los piratas salen apresurados. Barbarroja saca una botella de
entre sus ropas. La ofrece al Especialista.
BARBARROJA: ¿Un trago?
ESPECIALISTA: Soy abstemio.
BARBARROJA: Al lado mío, esa es una aberración de las peores. Empine la
botella.
Arroja la botella en manos del Especialista. Entra Caneca
acompañado de Garfio..
CANECA JACK: Almirante, Pequeño Juan estaba en los pasillos.
GARFIO: Habíamos olvidado que él gusta recorrerlos para soñar con
los años en que sentía el poder a manos de Gran Juan.
BARBARROJA: Díganle que pase. ¡Con mucha cortesía!
Caneca y Garfio salen. Barbarroja mira al Especialista.
BARBARROJA . ¿Y QUÉ PASÓ CON SU TRAGO?
ESPECIALISTA: YA LE DIJE, NO CONSUMO BEBIDAS ALCOHÓLICAS. LAS DETESTO.
BARBARROJA SACA EL PISTOLÓN Y DISPARA CERCA DE EL
ESPECIALISTA.
EL ESPECIALISTA DUDA. LE ARROJA LA BOTELLA A BARBARROJA.
BARBARROJA ATRAPA LA BOTELLA. PIENSA UN SEGUNDO Y ACEPTA.
TOMA UN TRAGO Y SE ACERCA AL ESPECIALISTA.
BARBARROJA Obsérveme. Si me equivoco por no haberle entendido, o por
exceso de entusiasmo, me llama aparte y me corrige.
ESPECIALISTA: LO haré, Almirante…
Entra Pequeño Juan acompañado por Caneca, Garfio, Pata de
Palo y Bongo, que se reparten por la estancia.
48
PEQUEÑO JUAN: Con el permiso.
BARBARROJA: Mi Pequeño Juan, tantos días... (Se adelanta y lo abraza). Te
noto muy bien. Salud de hierro. ¿No? (Lo palmea fuerte) Pasa.
Este lugar es tuyo.
PEQUEÑO JUAN: Caneca dice que usted quiere tratar un asunto conmigo.
BARBARROJA: Dijo bien. Siéntate. ¿Cómo está la familia?
PEQUEÑO JUAN: Mal. Me recriminan no haber estudiado piratería.
BARBARROJA: ¡Ah vamos! Nunca sabemos la vocación que nos conviene...
Además, no tienes de qué avergonzarte.
PEQUEÑO JUAN: Siempre cumplí con mi deber.
BARBARROJA: Por eso te llamé. (Pausa corta) Tú tienes un gran futuro,
Pequeño Juan.
PEQUEÑO JUAN: ¡Y negro, negro!.
BARBARROJA: ¡Qué humor! (Pequeña risa) ¿Quieres saber algo?
PEQUEÑO JUAN: ¿Qué es?
BARBARROJA: Estoy arrepentido.
PEQUEÑO JUAN: ¿De qué?
BARBARROJA: De todo lo que hago con el pueblo de Barataria.
PEQUEÑO JUAN: ¿Por qué el arrepentimiento? ¿Le quedan pocas horas de
vida?
BARBARROJA: (Furioso) ¡No seas tú tan huevón! ¡Estoy como un barco
nuevo!
El Especialista se acerca a Barbarroja y lo aparta.
ESPECIALISTA: Control, Almirante…
Pausa corta. Sonrisa de Barbarroja que se acerca a Pequeño
Juan.
BARBARROJA: Mi arrepentimiento es genuino y quiero demostrarlo.
Barataria tendrá independencia.
PEQUEÑO JUAN: ¿Cómo?
49
BARBARROJA: Se activarán su Constitución y sus leyes.
PEQUEÑO JUAN: ¿Se van?
BARBARROJA: ¡Nos quedamos!
PEQUEÑO JUAN: ¡Ah, todavía gusta de las bromas pesadas!...
BARBARROJA: ¡NO me ofusques, lacra maldita! No me...
ESPECIALISTA: Ejem... ¡Almirante!...
Barbarroja respira hondo y se acerca a Pequeño Juan.
BARBARROJA: La forma de vida en Barataria cambiará radicalmente.
PEQUEÑO JUAN: NO comprendo qué se trae entre manos.
BARBARROJA: (Tenso, por lo bajo al Especialista) ¿Tengo que soportar tantas
impertinencias? ¿No sería mejor sacarle los ojos?
ESPECIALISTA: ¡Manténgase tranquilo!..
BARBARROJA: (Pausa corta. A Pequeño Juan. Lo toma por los hombros.
Patético) He aprendido a querer esta tierra. Me siento como un
miembro más de ella y no puedo soportar la injusticia que hoy
pesa sobre nosotros.
PEQUEÑO JUAN: ¿Nosotros? Usted es el que manda.
BARBARROJA: Eso ya se acabó. Desde hoy gobernarás a Barataria. Se
convocarán elecciones libres y serás elegido por voluntad del
pueblo.
PEQUEÑO JUAN: ¿Cómo sabe que saldré elegido? Hay líderes de fuerza en la
clandestinidad.
BARBARROJA: (Bajo) ¿Clandestinidad? (Enfurecido) ¡Ya lo sospechaba!
¡Caneca! ¡Pata de Palo! ¡Garfio! ¡Todos a mí!
Barbarroja saca su sable, al igual que los piratas. El
Especialista los detiene con un gesto y se acerca a
Barbarroja.
ESPECIALISTA: No pierda el rumbo que va bien….
BARBARROJA: ¿Y lo que él dice, me lo trago?
Caneca, Garfio, Pata de Palo y Bongo aguardan con sus
armas preparadas, rodeando a Pequeño Juan.
50
ESPECIALISTA: Llegará el momento de ajustar cuentas.
BARBARROJA: ¡NO pasa nada, compañeros!.
Los piratas guardan sus armas y se desperdigan.Barbarroja
respira hondo
BARBARROJA: (A Pequeño Juan) Como decía, saldrás elegido en elecciones
libres por el deseo de Dios y con nuestro pequeño esfuerzo.
PEQUEÑO JUAN: ¿En qué condiciones?
BARBARROJA: ¿Tiene que haberlas?
PEQUEÑO JUAN: Me juego el cuello a que en este caso hay condiciones.
BARBARROJA: Un trato es un trato, ¿No? Lo único que te pediríamos es que
nos permitas seguir explotando «El Dorado» y ese coñazo de
petróleo que tienen.
PEQUEÑO JUAN: ¿Nada más?
BARBARROJA: Nada más.
PEQUEÑO JUAN: ¿Y nuestras ganancias?
BARBARROJA: Dejaremos que tomen el oro que cae de los vagones.
PEQUEÑO JUAN: ¡Me abruma tanta generosidad!.
BARBARROJA: Exigimos también que nos aceptes ciertas sugerencias en el
manejo político del gobierno. No puedes negar que somos
buenos consejeros y expertos en cierto tipo de decisiones.
PEQUEÑO JUAN: Lo reconozco.
BARBARROJA: El Imperio y Barataria serán aliados. De igual a igual se
tratarán... Deberás instruir a tus colaboradores para que la
figura de Pecos Bill I sea respetada, aceptada e imitada...
¿Aceptas?
Pausa
PEQUEÑO JUAN: ES tanto... Tanto lo que está en juego. Futuro, dignidad...
BARBARROJA: ¿Aceptas?
PEQUEÑO JUAN: SÍ, acepto.
51
BARBARROJA: (Toma a Especialista por un brazo) Te
voy a presentar a un valioso
Especialista…
Disminuye luz en escenario.
ESCENA XV
Aumenta en despacho de White. Black
y White pelean. Se empujan, medio
beodos.
BLACK: ¡Idiota!¡Necio!¡Retrasado mental!
WHITE: ¡Sucio mentiroso!¡Manipulador de mierda!
BLACK: ¡Ingenuo!
WHITE: ¿Qué es la relación humana para ti? ¿Un juego de póker con
las cartas marcadas?
BLACK: ¡No, busca peos!…
WHITE: ¡Delincuente!
BLACK: Tienes una visión retorcida de la política. Planteas los
acuerdos como si fueran negocios sucios.
W HITE: ¡Así ocurrió!
Pausa. Quedan exhaustos. Se tranquilizan. Buscan la botella
en el despacho de White. Se sirven y beben.
BLACK: La libertad y la dignidad en que hoy vive Barataria no puede
ser el resultado de un chantaje, de sucios manejos dignos de
ser efectuados en el trasfondo de una taberna y no en un
palacio de gobierno.
Black bebe.
WHITE: ASÍ me lo refirió El Especialista, que estuvo en el lugar de los
hechos.
BLACK: ¡Te engañó!.
WHITE: Era sincero. Gran parte de mis notas las tomé de su diario
privado.
White tropieza y cae. Black camina en cuclillas hasta llegar
cerca de él.
52
BLACK: ¿Te hiciste daño?
WHITE: Creo que no.
BLACK: ¿Seguro?
WHITE: Un derrame interno, quizás.
BLACK: Quieres inspirarme piedad para que no te diga las verdades.
WHITE: Estás... loco.
BLACK: Eres un anormal... Crees tener la verdad en la mano, y de
repente ésta se pudre como una manzana.
Black se levanta dificultosamente.
WHITE: Eso no indica que deje de ser verdad.
White se levanta. Pausa corta.
BLACK: Abandonemos la discusión y consideremos los factores de
fondo. Las cosas que realmente quiso Barbarroja. El
verdadero matiz. El sedimento de lo que, a primera vista,
resulta abominable.
WHITE: Te gusta buscar la verdad donde no existe.
BLACK: Di mejor, donde es casi imposible encontrarla.
WHITE: Te hundirás en el abismo de Barbarroja. Lo que lo hace
aparentemente sólido es su crueldad y el cinismo con que la
sostiene.
BLACK: Examinemos.
ESCENA VI
Black y White avanzan a la izquierda. Sube luz. Los
personajes inmóviles, en la misma situación en que terminaron
su última secuencia
. BLACK: Allí están.
WHITE: En su diálogo perverso... (A Barbarroja) Hola, Barbarroja.
BARBARROJA: Hola.
BLACK: (Aparta a White. A Barbarroja) No lo saludes, te tiene mala
intención.
53
WHITE: Los otros también hablan...
BLACK: ¿Otros? ¿Qué otros?
WHITE: LOS gobernados. Los ciudadanos.
BLACK: ¿Dónde? (Ríe) ¿Es que ellos deciden?
WHITE: Los que no están satisfechos pueden hacerlo.
BLACK: Te las quieres dar de Mesías. ¡O peor, de comunista.!
. W HITE: ¡Escúchalos!.
Luz en plano superior. Ciudadanos alrededor de una mesa.
Renata inclusive.
CIUDADANO 1: Los banqueros del Imperio han venido a Barataria y han
levantado sucursales de sus bancos.
CIUDADANO 2: Quieren que ahorremos en ellos el poco oro que cae de los
vagones.
CIUDADANO 1: Han colocado al frente de los bancos a nuestros antiguos
traficantes en ganado y naranjas.
BLACK: ¿ESOS? ¡Son la hez!
RENATA: Cuando gobernaba Barbarroja, el odio común se dirigía al
pirata invasor. Ellos lo comprendieron así y colocaron en el
poder a Pequeño Juan para que nos detestáramos
mutuamente.
Barbarroja sube vertiginosamente al plano superior con el
sable en alto.
WHITE: Alto, Barbarroja.
Barbarroja se detiene,
BLACK: Déjalo.
WHITE: Esa situación no le pertenece. ¡Detente!
CIUDADANO 3: Han construido las cosas de forma tal que la injusticia tiene el
cariz de haber nacido con nosotros, igual a una tara
hereditaria.
BLACK: (A Barbarroja) ¡Manda que los apresen! ¡Ordénalo!
WHITE: NO puede. El no escucha.
54
Black sube cerca de Barbarroja.
RENATA: Estamos cercados. En todos los puntos existe un fusil
apuntando que nos recuerda que estamos en paz.
CIUDADANO 1: ¿Qué haremos?
Barbarroja, empujado por Black, descarga el sable sobre la
mesa. Los ciudadanos no se inmutan. White sube al plano
superior.
CIUDADANO 2: ¡Hoy, decretamos la muerte de Barbarroja!.
Los ciudadanos y Renata se incorporan.
CIUDADANOS
Y RENATA: ¡Muera Barbarroja!
BLACK: ¡Tontos! ¿Quién cepilla los dientes del tigre? ¿Quién?
WHITE: (Toma a Barbarroja por el brazo) Tu lugar no es este.
White desciende al plano inferior acompañando a Barbarroja.
BLACK: ¡Monigotes!
WHITE: Quieres hacer de la historia una caricatura y no puedes.
BLACK: ¿Yo? ¿Y tus quijotes?...
WHITE: Baja. ¡Tendremos un buen almuerzo!
White ríe.
BLACK: (Comienza a bajar) Goza, goza... eso no impedirá que
Barbarroja se haga más poderoso.
WHITE: El plato principal: ¡Guiso de pirata al ron!
CIUDADANO 2: ¡Decretamos la muerte de todos aquellos que secundan las
acciones de Barbarroja!
CIUDADANOS
Y RENATA: ¡Mueran los piratas! ¡Muera Barbarroja!
White y Black se dirigen al despacho. Los ciudadanos elevan
sus machetes. Se escucha música típica de Barataria.
Disminuye luz.
FIN DE LA PRIMERA PARTE
55
“Barbarroja”
SEGUNDA PARTE
ESCENA I
En Pantalla.
Un gran afiche mostrando a Pecos Bill I montado sobre su
caballo. Otro, recomendando el ahorro en la sucursal de un
banco del Imperio.
Un aviso indicando la llegada de la televisión. Han
desaparecido casi totalmente las formas de arquitectura de
Barataria. Se observan estructuras de líneas audaces y
modernas. Aparece el pueblo de Barataria con pequeños
detalles de «cow-boy». Cananas. Sombreros. Alguna chica
que viste algo parecido, pero no igual, a un traje usado por las
mujeres de «Saloon» del antiguo Oeste. Garfio con una botella
en la mano, borracho.
GARFIO: ¡Apártense, lugareños.!.. ¿Es que no me ven? ¿Garfio el
pirata no inspira terror a sus almas de conejo?
Jóvenes cowboys con guitarras eléctricas en plano superior.
JÓVENES
COWBOYS: (Cantan)Pecos Bill es superhombre
en todo el mundo
Y por más que lo mataron no murió.
Es el vaquero más terrible,
más valiente, más temible...
GARFIO: (Al pueblo) ¡Cerdos salvajes!
Aparecen Ciudadano 1 y Renata. Se acercan a Garfio.
JÓVENES
COWBOYS: (Cantan) Invencible es el famoso Pecos Bill.
GARFIO: ¡Hinquen la rodilla!
JÓVENES
COWBOYS: ¡Ayayayay yayay, lo digo yo!
GARFIO: ¡Sáquense los sombreros!
56
JÓVENES
COWBOYS: ¡ES el vaquero más auténtico que existió!
CIUDADANO 1: ¡Garfio!
GARFIO: ¿Quién me llama?
CIUDADANO 1: ¡Pirata, eres una basura!
Duelo de sable entre Ciudadano 1 y Garfio.
JÓVENES
COWBOYS: Una vez pasó un ciclón y lo detuvo.
y después para domarlo lo montó.
y fue tan fácil la faena
que el ciclón, con mucha pena,
convertido en suave brisa se alejó.
Muerte de Garfio. Terror de los presentes. Huida.
JÓVENES
COWBOYS: Ayayayay, yayay, lo digo yo,
es el vaquero más auténtico que existió.
ESCENA II
Decrece luz y, tras una pausa, aumenta. Hogar de Barbarroja,
Especialista, Pata de Palo y Caneca Jack.
BARBARROJA: Les ofrecemos la libertad. La posibilidad de hacerse ricos
ahorrando el oro que cae de los vagones. Les damos
diversiones, películas y juegos, y aún se sienten insatisfechos
y nos matan.
CANECA JACK: Es el tonto de Pequeño Juan. No sirve.
BARBARROJA: ¡Pequeño Juan! Ya estoy harto de achacarle todos los
errores. Debe haber otras causas.
PATA DE PALO: El es la principal. En su mínima y sádica crueldad, están las
raíces de nuestros males.
CANECA JACK: Te apoyo.
57
PATA DE PALO: Su cretina pedantería lo conduce a juzgar cosas que nos
atañen.
CANECA JACK: Hay momentos incluso, en que se muestra altivo con nosotros.
BARBARROJA: ¡Giren las velas y silencio a bordo! (Pausa corta) Todo lo
arreglan chismorreando igual que comadres. ¿A que ninguno
ha intentado cortarle los intestinos a Pequeño Juan?
PATA DE PALO: ¡Ganas no me faltan!.
BARBARROJA: Si fuera cuestión de ganas, habrías preñado a la mitad de las
mujeres de este mundo!...(Pausa) Pequeño Juan... Eres un
moscardón. Un zancudo que se deleita jodiéndonos en la
oreja... (A Especialista) ¿Qué opinas?
ESPECIALISTA: ES inestable. Cruel en exceso o demasiado pasivo. Cualquiera
diría al verlo que es un emperador romano. ¡Hasta dicta leyes!
Pretende legislar. Decirle a nuestras compañías como deben
explotar el petróleo…
PATA DE PALO: ¡Qué riñones tiene ese hombrecito!
CANECA JACK: ¡Que me trituren si alguna vez estuve de acuerdo con él!
BARBARROJA: ¡Me tienes harto con tus chillidos, Caneca! (A Especialista)
¿Entonces? ¿Fue una mala medida tomarlo en cuenta?
ESPECIALISTA: Aunque nos pese, debemos reconocer que nos equivocamos
de hombre.
CANECA JACK: Ni su presencia es agradable.
PATA DE PALO: Cuando llega a las recepciones diplomáticas la gente aplaude
para ahogar las risas que ocasiona su figura.
CANECA JACK: Todo esto me huele mal, prefiero los galeones españoles...
¿Recuerdan?...Ja!, seguro que no. ¡Ya ustedes se han
transformado en paisanos!
BARBARROJA: ¡Cuidado con lo que dices!
CANECA JACK: Sólo recuerdo. (Pausa corta) Aún tengo la brisa del mar
aleteando en mis narices. Cuando abordábamos un galeón,
sabíamos que la muerte llegaba de cualquier lado. Los
enemigos podían verse, la muerte sentirse: un hachazo, una
bala, la cimitarra cortando nuestros vientres... Aquí no. Los
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revoltosos nos matan de repente: en los lechos con nuestras
amantes; en los bares. Cuando estamos a gusto con la vida la
muerte llega... ¡y eso no me gusta!.
BARBARROJA: ¿A quién sí?
CANECA JACK: NO quiero morir ensartado por la espalda. ¿Por qué no dan la
cara?
ESPECIALISTA: Simple. Si lo hacen los destruimos en un santiamén. Los
revoltosos han perdido cierta ingenuidad que los hacía
atractivos. Ahora no creen en nadie.
PATA DE PALO: Pobre Garfio, ni siquiera la esperanza de vengarlo.
BARBARROJA: (Al Especialista)¿Qué nos recomienda?
Pausa.
ESPECIALISTA: Un clima propicio que nos permita buscar las guaridas de los
revoltosos. Puesto que no dan la cara, ahoguémoslos en sus
cuevas.
CANECA JACK: ¿Con Pequeño Juan en el poder? El se hará la vista gorda.
BARBARROJA: Por lo que veo, hay que hacerlo saltar.
PATA DE PALO: Por débil. No puede con el cúmulo de situaciones
que revientan en este país.
ESPECIALISTA: Diferente hubiera sido el antiguo dictador.
BARBARROJA: ¿Quién? ¿Gran Juan?
ESPECIALISTA: El mismo.
BARBARROJA: Sí... Era un hombre terrible. Barataria estuvo detenida durante
el medio siglo que duró su tiranía. (A Especialista)¿Qué le
parece algún general?
ESPECIALISTA: Son brutales como trogloditas. Comenzarían a matar a medio
mundo y eso, hoy, no es posible…Nos urge un hombre
astuto, inteligente y sin escrúpulos.
BARBARROJA: ¿Cuál? ¡Carajo, no hay!
ESPECIALISTA: No opino igual, Almirante…Tenemos el hombre adecuado.
Astuto, con experiencia, conocedor profundo de Barataria.
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Tiene don de mando, inteligencia, dotes oratorias….y estoy
seguro que se plegará a nuestras exigencias…
BARBARROJA: ¡Carajo, Especialista! ¿Quién es esa maravilla de hombre?
Pausa. Todos observan a El Especialista.
ESPECIALISTA: Gran Juan.
Lo escuchan. Se ven. Ven a El Especialista y dudan. Es un
hombre con poco sentido del humor. Pero al fin vence lo
absurdo. Comienzan a reír. Carcajada general.
CANECA: ¡Gran Juan!
BARBARROJA: Buena broma, Especialista.
ESPECIALISTA: ¿Quién dijo que yo bromeo?
Pausa corta.
BARBARROJA: ¡Está muerto!
ESPECIALISTA: (Con decisión) ¡Lo sé!
Pausa. Todos dejan de reír. Ven a El Especialista.
.
ESPECIALISTA: Esta muerto, lo sabemos. ¿Y?.... El Imperio invertirá grandes
capitales en Barataria y se necesita un hombre fuerte que los
proteja. Gran Juan puede hacerlo.
BARBARROJA: ¡NO tengo la facultad de resucitar a los muertos!
ESPECIALISTA: Poseemos recursos. Podemos volver a Gran Juan a la vida.
CANECA JACK: ¡Gran Juan, despierta!
BARBARROJA: Suena como un cuento espeluznante.
ESPECIALISTA: El gasto será enorme, pero las ganancias que nos reportará
una personalidad así serán muchísimo mayores.
CANECA JACK: ¿Está burlándose de nosotros?
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CANECA JACK: A más de uno le hemos cortado la lengua por decir
necedades.
ESPECIALISTA: No bromeo en política.
BARBARROJA: Inaceptable su plan, Especialista. Buena nos las veríamos
con un difunto dando órdenes en el Palacio de Gobierno.
PATA DE PALO: ¡Sería una política fúnebre y siniestra!.
CANECA JACK: Nadie desea tener por jefe a un cadáver.
PATA DE PALO: Te equivocas. Empresarios de pompas fúnebres y
sepultureros se sentirían muy a gusto.
CANECA JACK: ¡Tienes razón!
Risas.
ESPECIALISTA: Seriedad, señores (Pausa. Silencio) Cuando abandoné el
Imperio, los avances científicos superaban el absurdo. En el
caso que nos atañe, podríamos llamar a varios cirujanos
eminentes para que estudien el asunto sin mayor compromiso.
Pausa. Consternación
PATA DE PALO: Vaya, es grave la herida.
CANECA JACK: YO no resuello, confío en el Especialista. ¿Qué dice usted,
Almirante?
BARBARROJA: Ya la tengo, soy ágil para tomar decisiones (Pausa corta. Se
pasea) Necesitamos un hombre fuerte. ¿Cierto, muchachos?
CANECA JACK: ¡ Seguro.!
BARBARROJA: Alguien que averigüe de qué color es la sangre de los
revoltosos. Si hay que revivir a un muerto para que las jugadas
marchen a nuestro favor, pues...
CANECA JACK: Pues...
PATA DE PALO: ¿Sí? ¿Sí?
BARBARROJA: ¡Rayos, centellas y orquestas en los cementerios! ¡Que vivan
los muertos!
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GARFIO: Jefe, me huele a demasiado fúnebre.
BARBARROJA: TÚ estás acostumbrado al calor de las putas, Garfio. Si fuera
una hembra la que pensáramos resucitar, serías el primero en
apoyar la medida.
GARFIO: NO tanto...
BARBARROJA: Enhorabuena a su genio, Especialista.
ESPECIALISTA: Minucias, Almirante. Sólo fue un pequeño ejercicio mental.
PATA DE PALO: Pero... (A Especialista) ¿Será el mismo Gran Juan? Digo, con
las virtudes que necesitamos.
ESPECIALISTA: LO garantizo.
Barbarroja ríe.
BARBARROJA: ¡Prepárate, Barataria! ¡Vas a sentir el puño fuerte de Gran
Juan!
PIRATAS (Elevan los puños)¡Gran Juan!
Decrece la luz, entre las risas de los piratas.
ESCENA III
En plano superior asciende por foro. Se ven las siluetas de
dos sepultureros que cargan un ataúd
SEPULTURERO 1: ¡Este muerto sí pesa, coño!
SEPULTURERO 2: ¡Ya casi llegamos, aguanta!
SEPULTURERO 1: Es el ataúd. Se ve que era un muerto pomposo.
Asciende luz frontal. Sepulturero 1 es un joven que viste de
Cowboy. Sepulturero 2, ropas tradicionales de Barataria,
adscritas a su oficio.
SEPULTURERO 2: Era Gran Juan.
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SEPULTURERO 1: ¡Carajo, con razón huele tan mal!
. SEPULTURERO 2: A los gusanos no les debe haber gustado su carne.
SEPULTURERO 1: ¿Tuviste oportunidad de saquearlo?
SEPULTURERO 2: No. Demasiada vigilancia.
SEPULTURERO 1: Quizá lleve joyas encima. ¿Por qué no abrimos el ataúd?
SEPULTURERO 2: No es conveniente, pueden notar nuestras huellas.
Pausa. Descansan.
SEPULTURERO 1: ¿Para qué necesitarán un cadáver como éste?
SEPULTURERO 2: No sé, pero todo lo que tiene vinculaciones con
Gran Juan es tenebroso.
Entra Barbarroja, Especialista, dos médicos, dos enfermeros y
dos enfermeras, todos con trajes verdes, de cirujanos. Los dos
enfermeros y las enfermeras toman el ataúd de brazos de los
sepultureros y lo colocan sobre una camilla.
El personal luego se dedica a transformar el lugar en un
quirófano.
BARBARROJA: ¿LOS sepultureros, no es así? Los olí a la distancia.
SEPULTURERO 2: Sepulturero mayor de Barataria. El es mi hijo, aprendiz.
BARBARROJA: Bien, me gustan los padres que dejan una herencia práctica a
sus hijos (Señala el ataúd) ¿Gran Juan?
SEPULTURERO 2: El mismo. Cavamos doce metros hasta dar con él.
ESPECIALISTA: ¿Doce metros?
SEPULTURERO 2: Sí, señor. Lo enterraron a tal profundidad por temor al
entusiasmo de sus enemigos. Una hondura menor habría
provocado la profanación de la tumba, y el que los restos
fueran arrojados a los perros o exhibidos en las plazas.
SEPULTURERO 1: Le decía a mi padre si no era el diablo a quien estábamos
buscando.
SEPULTURERO 2: ¡Calla, muchacho, no seas impertinente!
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Barbarroja ríe.
BARBARROJA: Está bien, no lo reprendas. (Saca una bolsa y la entrega a los
sepultureros) Tomen, espero que se consideren bien pagados.
SEPULTURERO 2: Gracias.
BARBARROJA: Márchense ahora, soy supersticioso y me incomodan.
SEPULTURERO 2: Adiós, Excelencia.
Los sepultureros suben a plano superior
SEPULTURERO 1: ¿El es?...
SEPULTURERO 2: ¡Barbarroja! Desde que está en Barataria nuestro trabajo ha
aumentado.
Sepultureros salen.
ESCENA IV
BARBARROJA: (A los médicos) Bien, es vuestro turno.
Los enfermeros abren el ataúd. Todos se cubren la nariz.
Brota un “¡Coño!” De asco colectivo.
BARBARROJA: ¿Creen que eso nos servirá de algo?
MÉDICO 1: (En tono gringoso)Tendremos que reconstruirlo.
BARBARROJA: Ni a un buitre le abre el apetito.
MÉDICO 2: (En tono gringoso)Será una experiencia interesante.
BARBARROJA: ¿NO desisten de la idea?
MÉDICO 1: (En tono gringoso)De ninguna manera. El cadáver está
maravillosamente corrompido, y será un trabajo total el que
hagamos .
Sacan el cadáver de Gran Juan. Horrible esqueleto con
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Uniforme militar, sable y medallas. El cuerpo se hace pedazos
y algunos trozos ruedan por el piso.. Los enfermeros y
enfermeras los rescatan. Hacen a un lado el ataúd y colocan
los restos del cuerpo en la camilla, que ahora funciona como
mesa de operaciones. Surgen sábanas verdes, impecables;
lámparas, diversos aparatos, expresiones de la más elevada
tecnología médica. Los médicos mantienen siempre su modo
de hablar gringoso.
BARBARROJA: Creeré esta aventura cuando haya terminado.
ESPECIALISTA: Espero que pronto se le disipe la incredulidad.
La luz se centra en el quirófano. Una, débil, sobre Barbarroja y
El Especialista.
MÉDICO 1: Necesitamos riñón, hígado, corazón y pulmones.
MÉDICO 2: Tejido muscular. En fin, traigan de todo.
MÉDICO 1: Hay varios enfermos graves en la sala especial, enfermera.
Que se les dicte muerte clínica, consuelen a los parientes y
nos traen los cuerpos; mientras más calientes mejor.
MÉDICO 2: ¡Todo a la máxima velocidad!.
Salen enfermera y enfermero.
BARBARROJA: Si esta necrofilia sale bien, todo mejorará.
ESPECIALISTA: Tenga confianza.
BARBARROJA: Si algo falla, suya será la culpa.
ESPECIALISTA: Estoy consciente de ello, pero no me inquieto: Gran Juan
vivirá, será nuestro amigo y le daremos el poder.
BARBARROJA: ¿Cómo justificamos su resurrección?
ESPECIALISTA: Puede decir que se removía en su tumba al ver tanta anarquía
en Barataria.
BARBARROJA: Buen argumento... ¿Y a él? ¿Cómo lo pondremos a nuestro
favor?
ESPECIALISTA: LO halagamos. Si no resulta, lo atemorizamos. No olvide que
tenemos la facultad de enterrarlo de nuevo si se pone difícil.
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BARBARROJA: Después de conciliar, firmaremos tratados y lo
comprometeremos en la liquidación de los revoltosos.
Entra la enfermera y el enfermero con una vagoneta llena de
cadáveres. Entre ellos puede estar el actor que interpreta a
Gran Juan, que a su debido tiempo suplanta el esqueleto de la
mesa de operaciones.
BARBARROJA: Le pediremos la total aniquilación de la oposición, con la
excusa de batallar por la democracia. Manipulación total de
los medios de comunicación utilizando la excusa de la libertad
de expresión. Que podamos decir con total satisfacción:
¡Barataria es nuestra!
Actividad sobre Gran Juan.
MÉDICO 1: ¿Le damos actividad sexual?
BARBARROJA: SÍ. Necesitamos que se distraiga con algo en sus
ratos libres.
MÉDICO 1: (A enfermera) Un pene, por favor.
ENFERMERA: NO hay ninguno de un color semejante al de su piel.
MÉDICO 1: No importa, en los contrastes está la belleza.
Entra Caneca Jack.
CANECA JACK: Salud, jefe.
BARBARROJA: Llegas con retraso... ¿Hablaste con los generales?
CANECA JACK: Hace un momento. Creen imposible la resurrección de Gran
Juan, pero están de acuerdo con todo lo que nosotros
impongamos, así sea un cadáver.
BARBARROJA: ¿Está todo dispuesto?
CANECA JACK: Para la medianoche estallará la asonada.
Gran actividad alrededor de la mesa de operaciones.
Médico 1 ¡Métele eso por allá!….
Médico 2: Alárgale el intestino delgado…
BARBARROJA: (A Especialista) ¿Qué haremos con Pequeño Juan?
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CANECA JACK: Podríamos lincharlo en la Plaza Central.
ESPECIALISTA: No es la medida más acertada, apreciado Caneca. Debe vivir,
pues no sabemos si en el futuro nos será necesario.
BARBARROJA: Aunque mis simpatías se dirigen al linchamiento, estoy de
acuerdo con usted (A los Médicos) ¿Cómo va eso?
MÉDICO 1: Sobre ruedas. Es un difunto que no ofrece problemas.
BARBARROJA: ¿Tardarán mucho?
MÉDICO 1: Unos minutos más y lo verán saltar como un grillo.
BARBARROJA: En estos días de agitación acentuaremos más la explotación
del petróleo y el oro cuidando, como siempre, que no se
derrame fuera de los vagones y barriles
.
MÉDICO 2: Enfermera, este hígado sufre de cirrosis...
ENFERMERA: Es el mejor que pude hallar, los otros estaban en peor estado.
BARBARROJA: ES el ron. No preste atención a esas pequeñeces y termine de
coserlo. Necesitamos tener todo listo antes de medianoche.
El cuerpo de Gran Juan se mueve en la mesa de operaciones.
GRAN JUAN: ¡Pequeño Juan! ¡Pequeño Juan!
CANECA JACK: ¡Mierda, está hablando!
ESPECIALISTA: ¡Carajo, lo hicimos!¡Viva Pecos Bill I!
BARBARROJA: Veremos qué cara pone cuando sepa que Pequeño
Juan es quien gobierna.
Médico 1 se acerca a Barbarroja. Los elementos de quirófano
son retirados por las enfermeras y enfermeros.
MÉDICO 1: Hubo inconvenientes en la cirugía plástica.
BARBARROJA: ¿Una oreja menos?
MÉDICO 1: SU piel... quedó un tanto estirada. Cuando se ría le saldrán
peos.
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ESPECIALISTA: ¿Terminaron?
MÉDICO 1: Sí. Mi colega le está colocando un culo grande, es
perfeccionista.
GRAN JUAN: ¡Pequeño Juan, voy a desollarte los pies para que camines
rápido cuando te llamo! (Se sienta sobre la mesa) ¿Y esto?
(Pausa) Tráiganme limonada, tengo la garganta seca... ¡Rá-
pido!
Las enfermeras salen apresuradamente.
Pausa. Barbarroja, especialista y Caneca se acercan a Gran
Juan. Lo observan. Gran Juan viste una bata verde, de las
usadas en las clínicas.
BARBARROJA: (Le extiende la botella pequeña) Aquí tengo un poco de ron.
GRAN JUAN: También sirve (Bebe) Me siento profundamente mal.
MÉDICO 1: Es el período post-operatorio, ya le pasará.
GRAN JUAN: Parece que me hubieran sacado de lo más hondo del infierno.
BARBARROJA: Con toda seguridad viene de allí (A los Médicos) Pueden
marcharse. Los felicito por la operación.
MÉDICO 1: Gracias, Almirante.
Los Médicos se inclinan y salen.
GRAN JUAN: Ustedes tienen pinta de extranjeros. ¿Qué son?
BARBARROJA: Pues... Embajadores.
GRAN JUAN: ¿Quién los envía?
BARBARROJA: El Emperador Pecos Bill I.
Pausa. Gran Juan estudia la situación.
GRAN JUAN: Algo muy raro ha sucedido conmigo. No tengo todos los hilos
en la mano. Este tiempo y este espacio no me pertenecen,
pero si estoy aquí es por algo muy definitivo... ¿Serían tan
amables de explicarme?
BARBARROJA: (A Especialista) Hágalo usted.
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ESPECIALISTA: Con gusto... (A Gran Juan) ¿Usted vive?
GRAN JUAN: Parece que sí.
ESPECIALISTA: Gracias a nosotros, señor. Lo hemos arrebatado a las barbas
del diablo.
GRAN JUAN: Muy gentiles.
ESPECIALISTA: Era un difunto, y merced a nuestra ciencia lo hemos retornado
a la vida.
GRAN JUAN: ¿Con qué objeto?
ESPECIALISTA: Para que tome el poder en Barataria.
GRAN JUAN: Generosidad que no esperaba... ¿Qué más?
ESPECIALISTA: El aspecto del país ha cambiado durante su ausencia.
BARBARROJA: ¡Tantos rodeos!... (A Gran Juan) Por designio del emperador
Pecos Bill I estamos en estas tierras explotando el petróleo,
a sus hombres y a las riquezas de «El Dorado» (A
Especialista) ¿Lo ve? Simple y claro.
GRAN JUAN: Me aturde.
BARBARROJA: ¿Le parece mal?
GRAN JUAN: Depende... ¿Son ustedes más poderosos que nosotros?
BARBARROJA: Mil veces más.
Gran Juan baja de la mesa de operaciones.
GRAN JUAN: Entonces me parece bien.
ESPECIALISTA: Ha surgido en Barataria una partida de guerrilleros y terroristas
que pretende que el oro y el petróleo que nos pertenece como
conquistadores sea repartido entre los habitantes del país.
GRAN JUAN: LO cual es inadmisible. ¿No es así?
BARBARROJA: E impertinente.
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GRAN JUAN: Voy entendiendo. Prosiga.
Especialista: Usted posee la fortaleza necesaria para exterminar a esos
guerrilleros, y lo hará.
GRAN JUAN: Conozco medios terribles para lograr la paz.
ESPECIALISTA: Creará, por lo tanto, un clima de seguridad, propicio a los
grandes capitales que los negociantes del Imperio van a
invertir aquí en Barataria.
GRAN JUAN: Podrán hacerlo con los ojos cerrados, lo prometo.
Pausa corta.
BARBARROJA: Todo parece indicar que contamos con usted.
GRAN JUAN: Una suposición contraria iría contra mi naturaleza.
BARBARROJA: LO felicito por su decisión.
GRAN JUAN: ¿Cuándo marcho al Palacio de Gobierno?
BARBARROJA: A las doce de la noche un golpe de Estado derrocará a
Pequeño Juan.
GRAN JUAN: (Incrédulo) ¿Pequeño Juan?
.
BARBARROJA: SÍ... Nos engañamos creyendo que podría servir para algo.
GRAN JUAN: (Ríe) ¡Ni como sirviente ofrece posibilidades!
BARBARROJA: ESO se acabó. Ahora le toca a usted roer los huesos duros.
GRAN JUAN: ¡Excelente menú! (Pausa corta) ¿Podrían informarme sobre
mi hija Renata?
BARBARROJA: Renata...
Pausa. Consternación.
ESPECIALISTA: ¡Ejem!... Haré que la busquen en seguida.
Especialista sale. Barbarroja presenta a Caneca Jack.
BARBARROJA: Este es Caneca Jack, mi compañero de aventuras
en todo el mundo.
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GRAN JUAN: Mucho gusto.
BARBARROJA: Juntos hemos cometido las trapacerías más inauditas, y
siempre se ha comportado a la altura. Posee una incontrolable
pasión por las mujeres, pero eso no es ningún defecto. ¿No
cree?
GRAN JUAN: ES una virtud, a mi entender.
BARBARROJA: Une a todas sus cualidades una absoluta falta de escrúpulos.
CANECA JACK: Deje los halagos, jefe. Me ruboriza.
BARBARROJA: La humildad para los humildes, Caneca (A Gran Juan) Se lo
recomiendo como asesor en la caza de los bandoleros. Es
astuto y a la hora de ser cruel, no lo detiene el llanto.
GRAN JUAN: NO se hable más, queda encargado del asunto.
CANECA JACK: Sabré cumplir con mis funciones lo mejor posible, y ... pues...
les agradezco la oportunidad . Desde hace tiempo quiero
ponerle la mano a esos asaltantes de camino.
ESCENA V
Decrece luz. Aumenta a la derecha. Comida sobre el
escritorio. White y Black beben y comen.
WHITE: ¿Cuál es tu parecer, Black?
BLACK: La ensalada está exquisita.
WHITE: No debes estar muy a gusto con los crímenes de Barbarroja.
BLACK: LOS hombres que construyen el mundo deben comportarse
muchas veces fuera del marco de la razón.
WHITE: Los cadáveres no son buena argamasa, entérate... Pásame la
salsa.
Black atiende el pedido.
BLACK: Me enfurece tu idealismo.
71
WHITE: ¿Ah, sí?
BLACK: Quieres ser un ángel guardián, y eso no es posible... Quisiera
que fueras como... como este ron, inteligible. Es fuerte y lo
acepto, pero... ¿La utopía? Aún no hemos llegado al tiempo en
que el hombre puede labrar su humanidad. Es todavía un
animal inteligente que debe ser conducido.
WHITE: NO acepto esa suposición.
BLACK: ¿Has visto un rebaño de ovejas, White?
WHITE: S Í.
BLACK: Son dóciles. No las embarga la violencia, como sucede con el
hombre, y aun así, siendo sumisas, cuando se desvían de la
ruta señalada, son castigadas severamente por el cayado del
pastor y por los dientes del perro guardián.
WHITE: El matadero.
BLACK: (Golpea la mesa) No llego hasta allí, granuja. Sólo quiero
hacer una comparación con las actividades de Barbarroja.
Barataria necesitaba un hombre fuerte, y... ¡Puf!... Burlando a
la muerte se hace retornar a Gran Juan para que pacifique la
vida de miles de ciudadanos, agitados por la violencia de unos
criminales.
WHITE: Son patriotas, no criminales.
BLACK: ¿No es un crimen suplantar la paz por la guerra? ¿La
insatisfacción por la aceptación?
WHITE: ES una osadía grande, la reconozco y la admiro. El enfrentar
ejércitos y mentalidades mortíferas, e incluso la pasividad de
aquellos a quienes se desea liberar, es… heroico.
BLACK: ¡YO lo llamo desarraigo!
WHITE: ¿Y las carnicerías de Gran Juan? Las decenas
de hombres y mujeres torturados hasta la
muerte por Caneca Jack?
Pausa corta. White toma los manuscritos.
BLACK: Una necesaria pacificación.
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WHITE: LO que viene quizá te ocasione una congestión, Black.
ESCENA VI
Baja luz. A la izquierda. Trazos débiles iluminan un sótano
donde se practican las torturas. En los planos superiores, el
pueblo de Barataria camina, charla y se divierte. Caneca Jack,
dos generales y el Especialista se encuentran en el área de
tortura. Cuatro ciudadanos se encuentran atados a diferentes
dispositivos. Cada uno de ellos es atormentado por un esbirro.
Quejas. Gritos.
CANECA JACK: Nadie podrá decir que somos ignorantes en lo que se refiere a
la persuasión, queridos amigos.
GENERAL 1: La verdad es que esto ha cambiado.
CANECA JACK: ¿Más moderno, eh?
GENERAL 2: Nuestros antiguos métodos jamás se pueden comparar con
esto.
ESPECIALISTA: ES lo mismo, general. Lo que sucede es que hemos
tecnificado el asunto... Un toque científico lo hace más legal.
GENERAL 1 ¿Legal?
ESPECIALISTA: El Congreso del Imperio ha aprobado una serie
de leyes que legalizan estos….métodos un tanto bruscos….
CANECA JACK: Torturas, Especialista. Llame las cosas por su nombre. Aquí
no tiene por qué disfrazarlas…(Abre los brazos y sonríe)
¡Estamos entre amigos!
ESPECIALISTA: Aquí podemos observar la evolución de ciertas máquinas de
tortura que en su origen primario.....tenían el defecto de
trastornar el físico de los delincuentes. Con nuestros
agregados podemos asegurar que en la actualidad no sufren
ningún deterioro. En los últimos meses este recinto ha sido el
centro de una gran actividad. Podemos decir con todo orgullo
que la violencia ha sido erradicada de Barataria.
GENERAL 2: ¿Estos son todos los prisioneros?
73
CANECA JACK: Hay varias decenas encerradas en celdas especiales.
Recapacitan sobre su comportamiento. El Especialista puede
decirles algo al respecto; tiene una jerga superior a la mía.
ESPECIALISTA: Gracias... (A los Generales) Deben saber que nuestra
intención no es eliminar al adversario. Los tiempos han
cambiado, y hemos comprendido que los hombres pueden
rectificar... amoldarse.
GENERAL 1: (Señalando a los prisioneros): ¿Estas bestias?
ESPECIALISTA: Los ablandamos hasta que comprenden que somos
demasiado poderosos para ser destruidos. Pueden discrepar,
combatirnos, pero hasta cierto punto. Cuando rebasan la
escala de lo inofensivo, saben que se encuentran en peligro.
GENERAL 2: ¿No ocasionarán disturbios en el futuro?
ESPECIALISTA: Serán voces en el desierto. Pueden protestar, pero mientras lo
hagan en una sociedad perfilada por nosotros, se nutran en
ella y obedezcan nuestras reglas, sus quejas serán inútiles.
GENERAL 2: ¡Qué listos!
CANECA JACK: ES lo último en sociología. ¿No, Especialista?
Especialista afirma. General 1 nota a Renata entre los
prisioneros.
GENERAL 1: ¿No es Renata, la hija de Gran Juan?
CANECA JACK: La misma, y aunque resulte raro, pertenece a las bandas de
terroristas (Se acerca a Renata) Hola, chiquilla.
Caneca Jack besa a Renata.
RENATA: Algún día tendrás tu merecido, Caneca Jack.
CANECA JACK: Está aquí por orden de su padre. No quiso atender a juicios
equilibrados, y la sometemos a una temporada de observación
para que ahuyente las alimañas que tiene en el cerebro.
GENERAL 1: Marchémonos, sitios como este me deprimen.
CANECA JACK: (Ríe) Usted es ingenuo. General. Si no fuera por lugares así,
poco duraría el poder que tiene.
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GENERAL 1: A pesar de ello no logro sentirme bien.
ESPECIALISTA: ¡Salgamos, un jugo de frutas nos caerá bien!
ESCENA VII
Decrece luz y aumentan los gritos y quejas de los torturados.
Aumenta en despacho de White.
WHITE: ¿Qué me dices de eso, eh, Black? A una persona tan exquisita
como tú debe haberle puesto los pelos de punta.
BLACK: En absoluto.
WHITE: ¿Náuseas?
BLACK: No.
WHITE: ¿Ni siquiera ganas de vomitar?
Black bebe con calma. Pausa corta.
BLACK: Estamos historizando, White. No hay que exaltarse.
La pasión ofusca.
WHITE: TÚ te has ofuscado. ¡Viejo cretino!
BLACK: Aparentemente.
WHITE: LOS torturados... ¿Qué me dices de ellos?
BLACK: Pregúntale eso a Jerjes, a los faraones, a Bonaparte, a los
monjes inquisidores, a todos los príncipes del mundo. El
equilibrio de la sociedad acomete todos los principios que le
permiten mantenerse firme.
WHITE: ¿Entonces? ¿La violencia del Estado es legal?
BLACK: Su frecuencia la ha hecho normal.
WHITE: ¿Estás de acuerdo con ello?
BLACK: LA acepto igual que la ley de gravedad.
Pausa.
75
WHITE: Tienes una mentalidad de hiena.
BLACK: Y tú la tienes de gallina... ¡Salud!
WHITE: (Toma los manuscritos) Llegamos a la etapa crítica de la
historia de Barataría. Lo que viene ahora es la conspiración
más oscura que pueblo alguno ha sufrido...
BLACK: NO llores tanto y lee...
Black bebe. Se mitiga la luz.
ESCENA VIII
Aumenta luz. Palacio de Gobierno. Gran Juan, Barbarroja y
Especialista.
GRAN JUAN: NO puedo aceptar tales planes. Si hago lo que me piden,
estaré renunciando a las pequeñas cosas que siempre me
han sido gratas.
BARBARROJA: ¿LO ve? Usted mismo las llama «pequeñas cosas».
GRAN JUAN: ¡Grandes cosas!
BARBARROJA: NO cambie de parecer. Lo que le planteamos es la mayor
alternativa en la evolución de esta sociedad. Hará que la rela-
ción Imperio- Barataria se torne más sólida. Comprenda,
llenaremos todo el abismo que, sin duda, nos separa hoy.
GRAN JUAN: ES inaceptable, desde todo punto de vista.
Pausa.
BARBARROJA: Raro... lo considerábamos una persona inteligente.
GRAN JUAN: ¡Soy muy inteligente!
BARBARROJA: Se necesita serlo para comprender a cabalidad la importancia
de lo que exponemos... Posiblemente usted está débil y un
poco viejo.
GRAN JUAN: ¡Almirante, estoy sano como un toro de lidia!
BARBARROJA: Necesitamos una mentalidad que no se atenga a las
costumbres. Una personalidad avanzada...
76
Pausa.
GRAN JUAN: ¿Podrían explicarme de nuevo?
BARBARROJA: Las veces que quiera... Especialista.
Especialista se acerca al fondo y muestra el dibujo de un habi-
tante de Barataría en la pantalla. Traje tradicional y rostro triste
ESPECIALISTA: Este viene siendo un típico habitante de Barataría. Durante
centenares de años se ha vestido igual y ha cultivado
tradiciones como la fabricación de dulces y limonadas
mediante recetas que se transmiten de generación en
generación. Posee un acervo cultural bastante escaso, pero
que no deja de ser homogéneo en la medida de su adaptación
al clima de estas tierras, a su historia y a sus hombres. Todo
esto avanza dificultosamente, pero es de prever que en
cualquier momento estas bases se prolonguen en un salto
cualitativo de grandes proporciones.
BARBARROJA: ¿Se da cuenta? ¡Salto!
GRAN JUAN: ¿Y?
BARBARROJA: Significa la muerte. ¿O pretende que un avance del
conocimiento y la razón en Barataria va a lograrse
pacíficamente, sin llevarnos a la horca?
GRAN JUAN: ¿Implicaría nuestra muerte?
BARBARROJA: Pues claro, tardaríamos más en perecer si nos quitaran el
aire.
Pausa corta.
GRAN JUAN: A combatir el conocimiento y la razón, entonces. ¿Es nuestra
única alternativa, no?
BARBARROJA: Sí... las otras exigen nuestro sacrificio.
GRAN JUAN: (A Especialista) Continúe.
77
ESPECIALISTA: El oro que cae de los vagones ha hecho de Barataria un país
sumamente rico, pero en el cual están ausentes la oferta y la
demanda de un mercado próspero. Para acabar con este
capital estático, almacenado en colchones y faltriqueras,
grandes inversiones y los más extraños productos del Imperio
van a ser traídos al país. Para que sean aceptados, es
imprescindible cambiar la mentalidad del hombre común,
crearle el sentido de la necesidad.
Especialista muestra el dibujo de un habitante del Imperio.
Cowboy de sombrero de ala ancha, botas, pañuelo al cuello,
pistolas, tabaco en la boca, chaleco y camisa a cuadros.
Rostro feliz.
ESPECIALISTA: Este es un ciudadano del Imperio. La diferencia es obvia,
como pueden notar. En esta forma visten todos, desde nuestro
Emperador, Pecos Bill I, hasta el más humilde peón. El rostro
feliz indica la posesión de una inmensa cultura. El orgullo
tremendo de formar parte de una civilización tecnológica cuyo
futuro no se puede predecir por los ribetes fantásticos que la
caracterizan. (A Gran Juan). La misión que le toca emprender
es lograr que el hombre de Barataria se transforme en
hombre del Imperio.
GRAN JUAN: Es fácil decirlo, ¿pero... hacerlo?
BARBARROJA: Eso nos toca a nosotros.
GRAN JUAN: ¿ES que se pueden destruir cómodamente las señales de un
pueblo?
ESPECIALISTA: Hay un proceso (Pausa corta) Extraemos de raíz todas las
tradiciones y formas de vida, y las sustituimos por las
nuestras... ¿Para qué dedicarse a fabricar misteriosos dulces y
limonadas si el Imperio exporta en envases atractivos toda una
gama de las más exquisitas golosinas y gaseosas?
BARBARROJA: (A Gran Juan) ¿Ha probado nuestra Cola coca?
GRAN JUAN: No.
BARBARROJA: ¿LO ve? Es un placer que no ha sentido.
ESPECIALISTA: Nuestros productos, además, son higiénicos.
GRAN JUAN: ¿Qué más?
ESPECIALISTA: Traeremos nuestra música y Barataria bailará al mismo son
que nuestras grandes metrópolis.
78
GRAN JUAN: El idioma es diferente.
ESPECIALISTA: Es lo de menos. Lo importante es el ritmo, que sigan el ritmo.
GRAN JUAN: LO veo difícil.
ESPECIALISTA: Al principio, después será un hábito. Lo mismo sucederá con
el resto. Nuestra pintura, literatura, cine, teatro, moda,
cantantes, serán asimilados rápidamente, y Barataria tendrá
la satisfacción de contar con artistas cuyas obras podrán
equipararse con las mejores y más avanzadas del Imperio.
GRAN JUAN: ¿Y la diferencia de clima?
Pausa corta
BARBARROJA: ¿Qué tiene que ver?
GRAN JUAN: Es importante. Aquí, por ejemplo, el calor impide vender
sobretodos.
BARBARROJA: Haremos que el aire sea frío (A Especialista) ¿Es posible?
ESPECIALISTA: ES la creación de la necesidad de que hablaba antes...
Acondicionaremos la temperatura, y en ella los sobretodos
serán una exigencia. Crearemos la necesidad de los
elementos, y luego traeremos los elementos... Como condición
vital para esta mutación, es necesario erradicar todo atavismo,
toda tradición que retenga el cultivo de la necesidad.
GRAN JUAN: ¿LOS preceptos familiares?
ESPECIALISTA: Un slogan es más elástico, más simpático.
GRAN JUAN: ¿Las vacas sirviendo su leche en las puertas de las casas
todas las mañanas?
ESPECIALISTA Detestable... ¿No conoce la pasteurización?
GRAN JUAN: ¿LOS colibríes?
ESPECIALISTA: Lamentablemente serán exterminados por nuestras industrias.
Pausa.
GRAN JUAN: ¿Cuándo comienzan?
BARBARROJA: En seguida.
79
GRAN JUAN: ¿Qué?
BARBARROJA: ¿Por qué lo toma de sorpresa? La libertad de acción nos
pertenece.
Pausa corta.
GRAN JUAN: Y la utilizan.
BARBARROJA: ES lo que nos permite avanzar. Ya se encuentra en Barataria
un ejército de sicólogos, sociólogos y artistas preparando las
nuevas normas de vida. -«Sea usted un cowboy»- es la pri-
mera idea de inculcar.
GRAN JUAN: «Sea usted un cowboy»... Suena triste (Pausa corta) ¿Cola
Coca es la bebida que me recomendó?
BARBARROJA: SÍ. ES una delicia.
GRAN JUAN: LO probaré.
Decrece luz. Asciende en despacho de White.
ESCENA IX
WHITE: Barataría... hoy los hombres tratan de imitar el modo de
caminar de Jesse James. Las mujeres buscan novios
parecidos al Llanero Solitario. Quienes pueden, compran sus
caballos tratando de que sean exactamente iguales a los de
Billy the Kid. Las parejas se hacen el amor como Annie Oakley
y Red Ryder. Tienen hijos y los llaman Roy Rogers, Bat
Masterson o cualquier otro nombre vaquero. Piensan según la
filosofía de Hopalong Cassidy y comen la alfalfa en las mil
variedades que exporta el Emperador Pecos Bill I.
Aumenta luz a la izquierda, pueblo de Barataria. Música
vaquera. Hombres vestidos de Cowboys. Mujeres a la moda
de las chicas del «Saloon». Máquinas de refrescos y cigarros.
Computadoras. Los cowboys juegan con sus sogas. Enlazan a
las chicas.
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BLACK: Están mucho mejor que antes, White. Las viviendas han
dejado de ser esas horribles estructuras de barro. Hay
edificios. Los hombres y mujeres usan desodorante, y huelen
bien. Se reúnen en las heladerías, y comen dulces
desprovistos de fórmulas sospechosas. Beben cola coca en
las meriendas, y whisky en las fiestas. Consumen cocaína
limpia, procesada en los laboratorios del Imperio. Se sienten
más cómodos y confortables. Son más ricos. Pecos Bill I
concedió tratados que hacen mayor la cantidad de oro y
petróleo que cae de los vagones y barriles. Son libres de
expresar sus ideas. Cualquiera puede pensar como Barbarroja
o El Especialista. .
En la pantalla los más inútiles y pedestres productos del
Imperio pasan en rápida sucesión. Cara de admiración de
cowboy. En la escena, dos cowboys se retan a duelo en un
idioma ininteligible. Los espectadores se apartan. En la
pantalla, cowboy triste sobre un asno. Luego, cowboy feliz
sobre un pegaso. En el escenario, un cowboy atrapa con su
soga a una chica. En la pantalla cowboys tomando Cola Coca.
En el escenario se tirotean los duelistas. Entran cowboys
sobre briosos caballos. Desmontan lanzando tiros al aire, y
acercándose a las máquinas de refrescos, sacan varios y los
toman pacíficamente. White toma el manuscrito y lo repasa.
Decrece luz a la izquierda
WHITE: Después de efectuar una carnicería implacable entre los
enemigos de Barbarroja, Gran Juan recibió su premio.
BLACK: Me parece natural.
Black bebe un trago de ron.
WHITE: El mundo se aterrorizaba ante su presencia. Su figura era
poco agradable en el Palacio de Gobierno, y Barbarroja lo
arrojó del poder.
BLACK: Fue sustituido, simplemente. Se le tributaron honores y la
realización de un apacible retiro.
WHITE: Y quizás, la esperanza de tomar de nuevo las riendas cuando
los problemas así lo requiriesen.
BLACK: NO hay que olvidar las jugadas del futuro.
WHITE: Barbarroja también piensa así, ya ves, dio el poder de nuevo a
Pequeño Juan.
BLACK: «El Pacífico».
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WHITE: «El Tonto», dirás. Fiel cumplidor de las apetencias del pirata
(Pausa. Toma los manuscritos. Los arroja sobre el escritorio).
Hasta aquí llegan las crónicas de la «Historia contemporánea
de Barataria».
BLACK: Aunque te disgustes es el mejor final... ¡Apoteósico! (Ríe) La
silueta de Barbarroja dirigiendo con mano firme los destinos de
la colonia.
WHITE: Derrocando a Gran Juan, instaurando a Pequeño Juan.
Derrocando a Pequeño Juan, instaurando a Gran Juan. El oro
de «El Dorado» se agota. El pueblo de Barataria se torna
insensible, se disfraza, se devora. El petróleo se agota.
BLACK: Eres injusto... El oro de «El Dorado» es el merecido pago a
los favores del Imperio (Se levanta)... Ha sido un día de
emociones fuertes, White. Espero que mis sugerencias te
sirvan de algo...
WHITE: NO te marches aún.
White saca varias hojas del escritorio.
BLACK: ¿Y eso?
WHITE: (Lee): «Capítulo donde se narran las contrariedades que
sufrieron El Contramaestre Caneca Jack y el ilustre Gran
Juan el día en que el sol aparentaba ser de plomo en
Barataria».
ESCENA X
Sube luz en escenario. Caneca Jack atado a una silla en plano
superior. Dos ciudadanos de Barataria cerca de él.
CANECA JACK ¡Ah, los héroes! Pueden sentirse orgullosos de haber atrapado
a Caneca Jack!
CIUDADANO 1: Claro que lo estamos.
CANECA JACK: Muy valiente la forma en que lo hicieron... cuando ya no podía
caminar de lo borracho que estaba, me levantan en vilo y me
traen hasta aquí. ¡Gran hazaña!... atropellar a un borracho es
como patear a un lisiado.
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CIUDADANO 2: ¿Querías que te pescáramos en los cuarteles de policía?
CIUDADANO 1: Sí. El deseaba que le enviáramos una esquela —«Querido
Caneca Jack: Observa precaución esta noche. Corres
peligro».
CANECA JACK: Si hubiera estado sobrio y alerta, habría dado buena cuenta de
ustedes.
CIUDADANO 2: Sabemos de tu experiencia en prodigar la muerte. No
necesitas alardear.
Entra Ciudadano 3.
CIUDADANO 3: Debes saber, Caneca, que tratamos de canjearte por varios
prisioneros que tú mismo torturabas en las cárceles de Gran
Juan, y posteriormente en las de Pequeño Juan. Nuestra
petición ha sido desoída, y debemos obrar en consecuencia
(Pausa corta) Por crímenes cometidos contra Barataria, por
invasor y pirata, por corruptor, por atentar contra nuestra
dignidad y por otros delitos que sólo tú conoces, te
condenamos a muerte.
Ciudadano 1 acerca un pistolón a la cabeza de Caneca Jack.
CANECA JACK ¡Un momento, podemos negociar!
Black Out, Disparo.
ESCENA
Asciende luz en plano inferior. Gran Juan en su retiro, sentado
en cómodo sofá. Frente a él, Renata.
GRAN JUAN: ¿Sufriste?
RENATA: LO USUAL….
Pausa.
GRAN JUAN: Fueron piadosos contigo. Habrás notado como destruían a los
otros prisioneros.
RENATA: S Í.
GRAN JUAN: Supongo que habrás sacado alguna experiencia.
RENATA: Por supuesto.
83
Gran Juan camina por el lugar.
GRAN JUAN: Me alegro. Ahora podrás vivir junto a mí. Me han arrebatado el
poder sin ninguna explicación, pero eso no importa. Dedicaré
el resto de mis días a descansar y meditar.
RENATA: ¿Crees que podrás?
GRAN JUAN: ¿Por qué me preguntas eso?
RENATA: Sería contrario a la naturaleza. Estás tan cubierto de
crímenes, que el descanso no debe existir para ti.
. GRAN JUAN: ¡Me atacas!
RENATA: Eres un cadáver.
GRAN JUAN: Respiro, luego vivo.
RENATA: NO puedo ser la hija de un cadáver.
GRAN JUAN: ¡Vivo.!
RENATA: ESO es lo que tú crees. Perteneces a un tiempo cruel que
Barbarroja resucitó. Ahora estás apartado porque la sangre
volvió pesadas tus manos. Pero en cualquier momento puedes
retornar.
GRAN JUAN: Siempre estaré dispuesto a servir a Barataria.
RENATA: ¡ Nunca serviste para nada!. ¡Te enorgullece el haber aniquilado
a dos Generaciones!
. Pausa corta.
GRAN JUAN: ¿Qué pretendes?
RENATA: Sería un delito el permitir la posibilidad de que corrompas otra
más.
Entran ciudadanos 1 y 2.
GRAN JUAN: ¿Y ellos?
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RENATA: Hombres de Barataria.
GRAN JUAN: Hay millones. Es una definición demasiado simple.
CIUDADANO 1: Prepárate. Vas a morir, Gran Juan.
GRAN JUAN: (Ríe) Barbarroja me retornará de nuevo a la vida.
CIUDADANO 1: Y te ejecutaremos una vez más.
Pausa corta.
GRAN JUAN: Ya no estoy en el poder. Es un delito inútil.
CIUDADANO 1: No lo es. Después que suceda, los hombres de Estado sabrán
que luego de las acciones terribles ya no podrán pensar en el
retiro y la meditación.
GRAN JUAN: ¿Renata?
RENATA: Salgamos afuera.
GRAN JUAN: Es un parricidio.
RENATA: Sí, tienes razón, es un parricidio.
Disminuye luz en escenario.
ESCENA
Sube luz en despacho de White.
BLACK: ¿Esa es tu historia oculta?... ¡Pesadilla!... Narración escrita por
hombres patibularios.
WHITE: Es tu opinión.
BLACK: Los más insensibles sentirán la muerte de Caneca Jack y
Gran Juan.
WHITE: En estos tiempos, es fácil cambiar las imágenes.
BLACK: Caneca es un héroe. Gran Juan quizás no. Tenía algo de pillo,
pero su actividad hizo más bien que mal.
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WHITE: Caneca Jack y Gran Juan siempre fueron unos hijos de puta,
vulgares e insolentes.
Asciende luz a la izquierda. Pueblo de Barataria en actividades
normales. Juegan con lazos, beben refrescos y se tirotean.
Corneta de ataque de la caballería. Luego, redoble fúnebre, de
tambores. Soldados del antiguo oeste cargando los ataúdes
donde reposan los cadáveres de Caneca Jack y Gran Juan.
Coronas y candelabros. Escolta de banqueros y generales,
todos muy conmovidos. En el plano superior aparecen
Barbarroja, Pata de Palo, Pequeño Juan, Bongo, Especialista.
Los ataúdes son colocados sobre bases. Encienden los
candelabros. El pueblo comienza a desfilar frente a los
cadáveres. Incienso en grandes cantidades. Sacerdote
cubierto de galas fúnebres.
BLACK: ¿Qué haces ahora?
W HITE: Son los funerales de Caneca y Gran Juan.
BLACK: ¿Qué tienen que ver en todo esto?
WHITE: Puedo decirte que es un juego imaginativo...
BLACK: ¡Nada de fantasías!
WHITE: O una especulación sobre las bases que hemos estado
trabajando.
BLACK: NO me atraen las suposiciones.
WHITE: TU posición y la mía son diferentes.
BLACK: ES evidente.
WHITE: Puedes dar tu final y yo sostendré el mío.
Pausa corta. Black medita.
BLACK: Vamos, luego te diré.
White y Black avanzan hasta la escena. Música Sacra
SACERDOTE: (Latinazo ininteligible) ... que sus almas descansen en el seno
del Señor.
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PATA DE PALO: (A Bongo) Caneca estará un poco incómodo allí. Si fuera un
seno femenino, tal vez.
Black observa el cadáver de Caneca Jack.
BLACK: Valiente pirata, te han jodido.
SACERDOTE: Todo ciudadano hijo de Dios debe seguir vuestro ejemplo.
BARBARROJA: (A Pata de Palo) Estaríamos salados con la humanidad
viviendo en burdeles.
SACERDOTE: La honestidad y la sobriedad fueron sus divisas.
PATA DE PALO: ¡Sobre todo la sobriedad!
PEQUEÑO JUAN: ¡Gran Juan, adalid de los débiles, paladín de los
menesterosos!
El pueblo continúa su desfile frente a los cadáveres.
SACERDOTE: La justicia empuñaba sus sables, y con ella pacificaron estas
tierras.
De los laterales, como impelidos por una fuerza misteriosa, sa-
len al centro entre los dos ataúdes, los Ciudadanos y Renata.
Portan sables y pistolones. Se cubren la espalda los unos a
los otros y se aprestan a defenderse. Los piratas, soldados y
generales sacan sus armas y se disponen a atacar.
WHITE: (A Black, indignado) ¿Qué haces?
BLACK: ¡ Mi final! ¿O es que crees que tú dirás la última palabra?
WHITE: Tengo más cosas que decir. Aguarda tu turno.
BLACK: ¿Debo esperar pacientemente a que termines de minar la
tierra con tus necedades?
WHITE: ¡Borrachín! (A los ciudadanos y a Renata) ¡Fuera, fuera!
Los Ciudadanos y Renata salen. Todos los personajes se
reacomodan.
WHITE: (A Black) Hagamos las cosas con método, o de lo contrario
vamos a desquiciarnos. Hemos bebido ron como para
cagarnos sin ninguna vergüenza frente a cualquier duquesa. Y
debemos sobreponernos.
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BLACK: Tienes razón.
WHITE: TÚ dirás tu cochino discurso, pero atengámonos al hilo de la
situación.
BLACK: ¡Perfecto!... ¿Dónde estamos?
WHITE: En los funerales de Caneca y Gran Juan.
Los piratas y soldados guardan sus sables. Rostros dolientes.
Barbarroja se adelanta.
BARBARROJA: YO sabía que mi estimado compañero de correrías terminaría
en mala forma. Era casi una obligación para él morir con las
botas puestas. (Pausa. Gesto emocionado) ¡Caneca!... ¿Quién
mejor que tú para gustar las excelencias del ron de Barataria?
¿Quién mejor que tú para persuadir a los descontentos?
BLACK: (A White) ¿Qué estás esperando, viejo roñoso?
WHITE: Veamos un final probable.
BLACK: ¿Final probable?¡Esa cagada no existe en historia!
WHITE: Olvidemos las situaciones enojosas y supongamos que el
transcurso de Barbarroja en Barataria no ha sufrido ningún
contratiempo.
BLACK: ¡Ummm! ¡Me gusta!
WHITE: NO han ajusticiado a Caneca ni a Garfio. No existen habitantes
insatisfechos en Barataria.
Gran Juan se incorpora en el ataúd. Caneca sale del suyo y
sube cerca de Barbarroja. Aparece Garfio. Pequeño Juan des-
ciende y se coloca al frente de los banqueros y generales.
WHITE: (A Gran Juan) ¡A ti no te han resucitado! ¡Fuera!
Gran Juan sale dignamente. En plano superior, los
sepultureros entran arrastrando una vagoneta cargada de oro.
SEPULTURERO 1: (A Sepulturero 2) ¿Por qué nos encargan de conducir este
vagón de oro? ¿Somos sepultureros o mineros?
SEPULTURERO 2: Sepultureros. Pero parece que nuestra presencia en este
momento explica algo que no podemos descifrar.
88
BARBARROJA: (Al pueblo) ¡Bueno, amigos de Barataria, ha llegado el
momento de las despedidas!. Es muy de mañana, tal como el
día que llegamos, y podemos decir que nuestra marcha cierra
un ciclo perfecto.
PEQUEÑO JUAN: ¿Y nosotros?
BARBARROJA: ¡LOS liberamos de cualquier compromiso y les auguramos
eterna dicha!.
PEQUEÑO JUAN: ESO está muy bien. ¿Pero qué haremos?
BARBARROJA: No hay límite para las piruetas, Pequeño Juan. ¿Por qué no
ensayan caminar con las manos? ¿Torcer el cuello o comer
con los pies?
Los piratas ríen.
PEQUEÑO JUAN: ¿Qué mal hicimos?
BARBARROJA: ¿Mal?...Ninguno. Lo que sucede es que ya no tienen nada que
ofrecer. «El Dorado» se agotó, los pozos petroleros están
secos y sobre esta tierra no hay un átomo de polvo que valga
la pena de ser tomado en cuenta.
PEQUEÑO JUAN: Nuestras siembras las destrozaron las máquinas que extraen
el oro. El humo de los pozos petroleros quemó los árboles.
Mañana no tendremos un trozo de pan que llevarnos a la
boca.
BARBARROJA: Vivan de las frutas silvestres. Reanuden las siembras de
maíz, cacao, café, yuca…
PEQUEÑO JUAN: Hicimos lo que nos ordenaban. Los imitamos bien, y somos
iguales.
BARBARROJA: Jamás lo fueron ni lo serán. El verdadero cowboy pertenece al
Imperio.
PEQUEÑO JUAN: ¿Y la cultura inculcada? ¿La civilización construida sobre las
ruinas de barro de nuestras antiguas casas?
BARBARROJA: «El Dorado» permitía la farsa. (Pausa corta) ¡Sepultureros!
¡Traigan ese último vagón de oro! Lo aguarda una bodega
inmensa que antes se llenaba hasta los topes.
Los sepultureros avanzan el vagón.
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SEPULTURERO 2: (A Sepulturero 1) Comprendo, vamos a enterrar este oro.
SEPULTURERO 1: Es tan poco que nunca lo encontrarán en la infinita penumbra
de la bodega del barco de Barbarroja.
Un trozo de oro cae del vagón. Sepulturero 1 lo recoge. Garfio
desenvaina el sable y lo amenaza.
PEQUEÑO JUAN: Ese trozo de oro nos pertenece.
Pausa corta. El Sepulturero 1 entrega el pedazo de oro a
Pequeño Juan y luego, en compañía de su hijo llevan el vagón
fuera del escenario. Garfio dirige la punta de su sable hacia
Pequeño Juan.
BARBARROJA: ¡Déjalo, Garfio! Quisiera quedarme un rato más, para ver
cómo se disputan el despojo, pero no tenemos tiempo. Nuevas
tierras aguardan a nuestros barcos (Al pueblo) ¡Adiós!
PIRATAS: ¡Adiós!¡Adiós!
El pueblo no responde. Asombrados, ven como los piratas
Se retiran para siempre.
PEQUEÑO JUAN: ¿Qué haremos con este desierto? (Pausa) Hay que empezar a
imitar a los buitres. (Pausa) ¿Hay alguien que recuerde una
vieja canción?
Pausa. De pronto, música vaquera.
BLACK: Te adelantaste demasiado.
WHITE: ES mi agudeza, no la puedes menospreciar. Regresemos a la
situación inicial...
White da varias palmadas, los personajes retornan a las posi-
ciones del funeral. Garfio desaparece y entra Gran Juan que,
lo mismo que Caneca Jack, se introduce en los ataúdes.
BARBARROJA: (Se adelanta) Querido Caneca Jack, te rindo mi último tributo.
Nunca olvidaré los abordajes que juntos efectuamos en los
galeones españoles, las juergas en las tabernas de mil puer-
tos, las violaciones de cien doncellas, todo queda en mí.
WHITE: (A Black) Quisiera que trataras...
Retornan de nuevo los ciudadanos y Renata al centro de la es-
cena. Los piratas, soldados y generales se preparan. El pueblo
bebe Cola Coca y come golosinas.
90
WHITE. ¡Viejo asno, aún no!
BLACK: ¡Es mi posición. Mantuve cerrada la boca mientras exponías la
posibilidad anterior!.
WHITE: ¡Aguarda a que!...
Black toma a White y lo inmoviliza.
BLACK: ¡Permanece callado, cabrón!... Defenderé ahora mi forma de
ser y de pensar con las fórmulas más convenientes. ¡Adelante!
Gran Juan se incorpora en su ataúd. Igual Caneca.
BARBARROJA: (A Gran Juan) Gran Juan, quita las piedras del camino. Haz
que mi presencia sea liviana. (Pausa corta) No me molesta
caminar sobre las piedras llenas de sangre, en las llanuras
desoladas, si puedo sentirme consolado por la compañía de
doscientos bueyes que arrastran mil vagones de oro.
RENATA: Gran Juan, soy tu hija.
GRAN JUAN: SÍ, lo eres. Lamentablemente naciste en una generación que
está entre mis manos. ¡A la carga!
Gritos. Gran combate a sable. Disparos. Los ciudadanos y
Renata mueren.
BLACK: «Pax in Terra»... (Ríe y suelta a White. Al pueblo) ¡Vítores
para Barbarroja!
PUEBLO: ¡Viva Barbarroja!
El pueblo toma en hombros a Barbarroja y lo pasea por la
escena en medio de vivas y saltos.
W HITE: ¡Imposible de creer!..
Pelea de ebrios entre White y Black. Todos los personajes los
observan.
BLACK: ¡Historiador de mierda!
WHITE: ¡Payaso!
BLACK: ¡Cretino, deficiente mental!
91
WHITE: ¡Hiena, farsante!
Pelean. White asesta golpes contundentes y Black cae.
Pausa. White está agotadísimo. Aun así se incorpora y, entre
jadeos, ordena. Black se medio recupera.
W HITE: (A los personajes) ¡Atrás! ¡Atrás de nuevo!
Los personajes retroceden como en una película a la inversa,
a las posiciones del funeral.
BLACK: ¡Voy a denunciar tu historia. La prohibirán!
Black queda adolorido sobre el escenario.
WHITE: Demasiado ron... (Pausa, mueve su cabeza tratando de
despejarla) Un final... Otro final más definitivo... ¡Observa,
Black! ¡Barbarroja!... ¡Barbarroja! (Ve al pirata) ¿Por qué no te
quedaste en tu Imperio, tratando de ser humano con los
negros y pieles rojas? (Pausa) Hay que hacer algo contigo...
Hoy dominas a Barataria. La pudres con tu aliento... Ahora vas
a morir (Jadea) Defendiendo tu razón animal. Tu forma
bestialmente científica de ver la vida... Eres... eres... ¡Replica
algo, vamos!
BARBARROJA: ¡Voy a colgar por los pulgares del penol del contrapapahigo
del buque encallado que me trajo hasta aquí a todos aquellos
que obstruyen mi camino!
WHITE: (Ríe) A través de esta historia tu cinismo y tu falta de
escrúpulos han sido admirados por los débiles. Pero eso ya
pasó... (Pausa corta) ¿Qué quieres? Tu tiempo ha sido
espantoso, pirata.
Black observa.
BARBARROJA: ES fácil para mí eliminar a los tontos que erigen sus sables
contra la montaña sin saber a quien se enfrentan: al Imperio
de Pecos Bill I, que domina la mitad del mundo.
WHITE: (Escupe) Todavía el cuello es dócil, pero asústate. Llegará el
día en el que robarán tus navíos y tus lugartenientes serán
ajusticiados como perros rabiosos. El Imperio de Pecos Bill se
derrumbará, y su cadáver destrozado será arrastrado en las
metrópolis por los caballos de negros, pieles rojas y cowboys.
BLACK: ¡Qué gracioso!... ¿Se puede, ante el poder, ser osado im-
punemente?
.
92
White aplaude.Entran los ciudadanos y Renata arrastrando un
patíbulo. Ciudadanos 1 y 2 suben al plano donde se encuentra
Barbarroja.
BLACK: (A Barbarroja) No temas, es algo que todavía no ha ocurrido.
(A White) ¿Crees que puedes eliminar a un héroe curtido en
cien aventuras? ¡Resístete, Barbarroja!
Barbarroja desenfunda el sable. Es desarmado tras breve
lucha, por Ciudadano 1. Lo conducen a la horca.
BARBARROJA: ¿Dónde están los ejércitos del Imperio? ¿Los inventos que
sostenían mi brazo? (Pausa corta) ¿Deberé morir como un
simple ratero?
WHITE: ¡En la historia, nada quedará de ti!
Barbarroja es subido a la horca. El pueblo grita pidiendo su
muerte. Los cowboys toman a los otros piratas, generales, a
Gran Juan y Pequeño Juan, y atándolos con las sogas los
arrastran por el escenario. Aullidos y vítores. La soga es
colocada alrededor del cuello de Barbarroja.
W HITE: ¡Un minuto!
Toda actividad cesa sobre la escena.
BLACK: ¡TU momento culminante, White!
WHITE: ¿Qué sucede hoy en Barataria? (Pausa corta) Sí... soy yo
quien impone este susurro bajo de lo que podría ser la historia,
pero... te pregunto, ¿Qué sucede hoy en Barataria?
BLACK: Anima tu fantasía y respóndete. La realidad es que Pecos Bill
y Barbarroja hablan sobre las nuevas empresas del Imperio…
WHITE: ¡Los campos verdes de nuevo en Barataria!. ¡Los hombres
nuevos en Barataria.!¡ Las viejas canciones!.
La trampa del patíbulo cede. Barbarroja es ahorcado. Gemido.
El pirata se estremece. Se ahoga. Queda quieto. Pausa,
Black-out.
FIN
93