1.1.
Visión de futuro personal (VF)
Los docentes, tutores y tutoras, que contribuimos al desarrollo de
una autovaloración positiva en nuestros estudiantes, tenemos el
terreno propicio para ayudarlos a proyectar su visión de futuro.
Cuando una o un estudiante es consciente de sus capacidades
personales y tiene seguridad en sí mismo para lograr lo que se
propone, surge en él o en ella una expectativa sobre las metas
que pueda lograr en la vida.
Desde esta perspectiva, nuestro rol como docentes tutores
consiste en ayudar al estudiante a construir su visión de futuro,
propiciando situaciones donde aprenda a mirar su medio social y
se imagine mejores condiciones de vida para él o ella, su familia,
comunidad y país.
Las dimensiones fundamentales de la VF son: la misión en el
mundo, que se expresa en los compromisos y convicciones con el
futuro deseado por el o la estudiante; y la visión del mundo, que
es la forma como percibe la realidad y concibe el futuro, y en la
cual los significados personales, la propia cultura, la presencia de
compañeros, familiares, profesores, etc., contribuyen a su
configuración. Se trata de que vaya descubriendo a qué puede
dedicarse en la vida, que adquiera ideales y tenga objetivos que
desee lograr en el futuro. La visión de futuro es lo que impulsará a
cada estudiante a plantearse metas y proyectarse.
Es importante que la visión de futuro construida por el o la
estudiante sea realista y esperanzadora, con información veraz
acerca de la realidad local, regional, nacional e internacional en la
que vive. Este componente se puede trabajar en el área
vocacional y ayuda social de la tutoría.
1.2. Plan de vida (PV)
Si él o la estudiante ha logrado determinar qué quiere hacer en la
vida y tiene metas que desea alcanzar, entonces, los docentes,
tutores y tutoras, podemos ayudarlos a construir su plan de vida.
Diseñar el plan de vida implica reflexionar, definir y poner por
escrito metas personales para un periodo de tiempo determinado.
Metas a cinco años o más pueden permitir que los estudiantes
proyecten y visualicen cambios importantes.
El primer punto a considerar en el PV es la formación de
principios orientadores que guíen sus acciones. Estos criterios o
valores orientarán las decisiones que se tomen.
El segundo punto del PV es la elaboración de estrategias y la
organización de las tareas que debe llevar a cabo cada estudiante
para alcanzar sus metas y objetivos de vida. El conjunto de estas
estrategias y organización de tareas en el plan de vida se
denomina programa de actividad.
El tercer punto es el carácter existencial del PV, que no solamente
se remite a establecer metas u objetivos académicos, sino
también a promover cambios y mejoras en las relaciones
interpersonales, permitiendo que las y los estudiantes puedan
compartir, conocerse, aprender a valorar a los demás y valorarse
a sí mismos.
II. Criterios a considerar en el proceso de orientación
vocacional
Teniendo en cuenta que la orientación vocacional es un proceso que se
desarrolla a lo largo de la vida, se considera importante que desde la
Tutoría y Orientación Educativa se promueva: