Fuente b�blica
Est� compuesta por dos partes. En la primera, se citan dos pasajes b�blicos del
Evangelio seg�n San Lucas: la Anunciaci�n del Nacimiento de Jes�s por el Arc�ngel
Gabriel a Mar�a: �Dios te salve, llena eres de gracia, el Se�or es contigo� o
literalmente: ��Al�grate! llena de gracia, el Se�or est� contigo�.1?
Rafael, Visitaci�n, 1517. Museo del Prado, Madrid.
El otro pasaje b�blico es la Visitaci�n, el saludo que el Esp�ritu Santo inspira a
Isabel, cuando Mar�a va a visitarla �bendita tu eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre� o literalmente: ��T� eres bendita entre todas
las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!�.2?
Estos pasajes aparecen tambi�n en algunos de los evangelios ap�crifos:3?
En los cap�tulos 11 y 12 del Protoevangelio de Santiago.
En el cap�tulo 9 del Evangelio del pseudo-Mateo. (Solo la Anunciaci�n).
La Iglesia en el siglo XIII, siendo papa Urbano IV, a�adi� la palabra Mar�a al
principio para indicar a quien se dirig�a el saludo llena de gracia, y la palabra
Jes�s al final para especificar el significado de la frase el fruto de tu
vientre.4?5? Se cree que Severo de Antioqu�a, muerto en 538, fue el primero en unir
los dos pasajes en una oraci�n.6?
La segunda parte es una petici�n tradicional de la piedad cat�lica, en la que el
orante requiere la intercesi�n de Mar�a como madre de Dios �Santa Mar�a, madre de
Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Am�n�.
No est� claro cuando y quien la redact�. La primera vez que aparece impresa es en
1495 en la obra Esposizione sopra l'Ave Maria7? de Girolamo Savonarola donde la
oraci�n est� impresa en la primera p�gina en lat�n tal como sigue:
Ave Maria gratia plena Dominus tecum Benedicta tu in mulieribus et benedictus
Fructus ventris tui Iesus Sancta Maria Mater Dei ora pro nobis peccatoribus nunc et
in hora mortis nostr� Amen.
Las Iglesias ortodoxas y las cat�licas orientales solo consideran la primera parte
como v�lida. Agregan a veces la expresi�n porque es el Salvador de nuestras almas
que t� amparas. Es conocida con el nombre de Bogoroditse Djevo.
Texto
Lat�n
Ave Maria, gratia plena, Dominus Tecum. Benedicta Tu in mulieribus, et benedictus
fructus ventris Tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus,
nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.
Griego
Te?t??e ?a????e, ?a??e, ?e?a??t?�??? ?a??a, ? ?????? �et? s??. e?????�??? s? ?? ???
a???, ?a? e?????�???? ? ?a?p?? t?? ?????a? s??, ?t? S?t??a ?te?e? t?? ????? ?�??.
[Theot�ke Parth�ne, ch�ire, kecharitom�ne Mar�a, ho K�rios meta s�. eulogem�ne s�
en gynaix�, kai eulogemenos ho karp�s t�s koil�as su, hoti Sot�ra h�tekes t�n
psych�n hem�n.]
Traducci�n: Madre de Dios Virgen, regoc�jate, Mar�a llena de gracia, el Se�or
contigo es. Bendecida t� sobre las mujeres, y bendecido el fruto de tu vientre,
porque es el Salvador de nuestras almas que t� amparas.
Peregrina rezando delante del icono de la Virgen Mar�a, Kiev, Ucrania
Espa�ol
Dios te salve Mar�a, llena eres de gracia, el Se�or es contigo.
Bendita t� eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre,
Jes�s.
Santa Mar�a, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Am�n.
Versiones musicales
"Ave Maria"
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Una versi�n en canto gregoriano.
"Ave Maria de Charles Gounod"
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Interpretado al violonchelo por John Michel.
"Ave Maria"
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La segunda de las tres versiones del Ave Maria de Anton Bruckner.
"Tercera Canci�n de Ellen"
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"Versi�n original del Ave Maria de Schubert.
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Art�culo principal: Ave Maria (m�sica)
El avemar�a ha sido musicado innumerables veces. Hay varias versiones en gregoriano
y canto llano generalmente an�nimas. En el Renacimiento y el primer barroco fue
musicalizado por compositores como Juan de Anchieta, Hugh Aston, Thomas Ashwell,
Johannes Brassart, Josquin des Prez, Orlando di Lasso, William Byrd, Antonio
Carreira, Eustache du Caurroy, Pierre Certon, Giovanni Pierluigi da Palestrina y
Tom�s Luis de Victoria.
Antes del Concilio de Trento exist�an diferentes versiones de la oraci�n por lo que
los primeros compositores en dicho periodo algunas veces musicaron usando letras
diferentes a la del siglo XXI. Josquin des Prez, por ejemplo, hizo m�s de una
versi�n del Ave Maria, la m�s importante musicalmente es el motete Ave Maria ...
Virgo serena.
Entre las versiones m�s famosas se encuentra la versi�n de Charles Gounod (1859),
a�adiendo m�sica y letra al primer preludio del clave bien temperado de Juan
Sebastian Bach. Franz Schubert compuso un conjunto de siete canciones (Op.52, 1825)
para una versi�n alemana del poema �pico de Walter Scott �La dama del lago�. La
sexta canci�n (Ellens Gesang III o tercera canci�n de Ellen, D389), es �Ave Maria!
Jungfrau mild!� (�Ave Mar�a!,�Dulce doncella!).Esta canci�n es una plegaria a la
Virgen Mar�a que reza la protagonista Ellen. Fue publicada en el a�o 1826 y
posteriormente se sustituy� la letra por la oraci�n latina, no estando claro qui�n
y cu�ndo se hizo. Esta pieza es una de las m�s populares de Schubert y ha sido
versionada m�s de 800 veces.8?
Anton Bruckner escribi� tres versiones diferentes, la mejor conocida es el motete
para siete voces. La versi�n de Antonin Dvorak es de 1877. Otra versi�n del Ave
Mar�a fue escrita por Giuseppe Verdi para su �pera Otelo. Pietro Mascagni adapt� el
intermedio de Cavalleria Rusticana con una letra algo diferente a la est�ndar en
1890. Jules Massenet adapt� la melod�a la Meditaci�n de Thais (1894). Francis
Poulenc escribi� el coro femenino de su �pera Di�logos de Carmelitas. El compositor
ruso C�sar Cui que fue educado en la religi�n Cat�lica, music� la oraci�n al menos
tres veces: como el �Ave Maria �, Op. 34, para una o dos voces femeninas con piano
y armonio (1886), y como parte de dos de sus �peras Le Flibustier (estrenada en
1894) y Mateo Falcone (1907).
Ave Mar�a (La Anunciaci�n), Las muy ricas horas del duque de Berry, Museo Cond�,
Castillo de Chantilly, Francia
Existen versiones de Mozart, Liszt, Elgar, Saint-Sa�ns, Rossini, Brahms,
Stravinsky, Lauridsen, Franz Biebl, Perosi, Alessandro Scarlatti, Claudio
Monteverdi, Jean-Philippe Rameau, Heinrich Sch�tz, Carl Czerny, Gabriel Faur�,
C�sar Franck, Joseph Haydn, Leo� Jan�cek, Holst, Zolt�n Kod�ly, Mendelssohn,
Ruggero Leoncavallo, Franz Liszt, Heitor Villa-Lobos, Frederic Mompou y Pau Casals.
Hay tambi�n numerosas versiones por compositores menos conocidos como las de
Marcial del Adalid, Justo Blasco y Comp�ns, Juan Cant� Franc�s, Isidoro Hern�ndez,
N��ez Robres, Jos� de Rodoreda y Santig�s, Carmen Santiago de Meras, Felipe
Pedrell, Rafael Taboada Mantilla, Jose Mar�a Usandizaga, Jes�s Guridi, Ignacio
Tabuyo, Joaqu�n Turina, David Conte, J. B. Tresch, Marcel Dupr�, Javier Busto,
Katherine Dienes, Kentaro Sato, Leif Kayser, Ant�n Garc�a Abril, Luis Manuel
Molina, Maija Einfelde, Michal Lorenc y otros.9?
La versi�n, incluida en muchas antolog�as, atribuida a Jacques Arcadelt es
realmente un arreglo de Pierre-Louis Dietsch, basado libremente en el madrigal Nous
voyons que les hommes (Nosotras valemos m�s que los hombres).
En eslavo eclesi�stico, fue tambi�n muy popular en versiones de compositores de
Europa de Este, como por ejemplo: Chaikovski, Sergu�i Rajm�ninov, Stravinski,
Dmitri Bortniansky, Vavilov (su versi�n a menudo es atribuida err�neamente a
Caccini), Arvo Part y otros. Las versiones de Chaikovski y Rajm�ninov est�n
incluidas en sus obras Vigilia de toda la noche conocidas tambi�n por el nombre de
Las V�speras.
Aunque el protestantismo evita generalmente cualquier veneraci�n de la Virgen
Mar�a, el acceso a la bella y culturalmente significativa tradici�n de la m�sica
mariana se facilita por la sustituci�n de letras. Estos textos est�n pensados para
reemplazar las palabras del avemar�a est�ndar, un ejemplo de esto es el himno
cristol�gico Ave Redemptor de Steven S. Gnai.10?
Lat�n Espa�ol
Ave Redemptor, Domine Jesus:
Cuius ob opus
Superatur mors, enim salvatio
Nunc inundavit super universam terram.
Sancte redemptor, reputata
Fides est nobis peccatoribus,
Nunc et in morte, ad iustitiam.
Amen, amen, amen, amen.
Salve Redentor, Se�or Jes�s,
Por cuya obra
La muerte es derrotada, porque la salvaci�n
Se ha derramado ahora por todo el mundo.
Redentor Santo, que nuestra fe
Sea tenida en cuenta a nosotros pecadores,
Ahora y en la muerte, como justicia.
Am�n, am�n, am�n, am�n.
El avemar�a en el rezo del Santo Rosario
Murillo, V�rgen del Rosario, del Museo Goya de Castres, Francia (Izquierda) y del
Museo del Prado (Derecha)
El rosario es un rezo tradicional cat�lico que conmemora veinte hechos, llamados
misterios, de la vida de Jesucristo y de la Virgen Mar�a, recitando despu�s de
enunciar cada uno de ellos un padrenuestro, diez avemar�as y un gloria Patri. El
Rosario de la Virgen Mar�a es una oraci�n fomentada por el Magisterio de la Iglesia
Cat�lica; en la sobriedad de sus elementos, tiene en s� la profundidad de todo el
mensaje evang�lico, del cual puede decirse que es un compendio. La venerable
hermana Luc�a de F�tima dijo: �la Sant�sima Virgen, en estos �ltimos tiempos en que
estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. De tal
manera que ahora no hay problema, por m�s dif�cil que sea, sea temporal o sobre
todo espiritual, que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros � o a la
vida de los pueblos y naciones � que no podamos resolver ahora con el rezo del
Santo Rosario.�.11? Numerosos papas han atribuido gran importancia a esta oraci�n:
Le�n XIII promulg� la enc�clica Supremi Apostolatus Officio, un documento de gran
entidad, la primera de sus muchas declaraciones sobre esta oraci�n, en la que
propone el rosario como arma espiritual efectiva contra los males que afligen a la
sociedad. Juan Pablo II dijo :�Por medio del rosario los fieles reciben abundantes
gracias, como desde las mismas manos de la Madre del Redentor.�12?
Referencias
Evangelio seg�n San Lucas Cap�tulo 1, vers�culo 28,
http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVJ.HTM
Evangelio Seg�n San Lucas, cap�tulo 1, vers�culo
42,http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVJ.HTM
Todos los Evangelios, Edici�n de Antonio Pi�ero, EDAF, 2009
TOM�S DE AQUINO, Obras catequ�ticas. Sobre el credo, Padrenuestro, Avemar�a,
dec�logo y los siete sacramentos (Biblioteca de escritos medievales 2), Ediciones
Eunate, Pamplona 1995
RADIOGRAF�A DEL AVEMAR�A, Or�genes y explicaci�n de esta plegaria,
http://www.devocionario.com/textos/avemaria_1.html
El cristianismo desvelado: Respuestas a las 103 preguntas m�s frecuentes sobre el
cristianismo, Luis Antequera, EDAF, 2007
Savonarola, Girolamo (1978) "Esposizione sop