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CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS EN
EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE
Chapter · November 2015
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4 authors:
Maginot Ngangyo Heya Rähim Foroughbakhch
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL Autonomous University of Nuevo León
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ARTEMIO CARRILLO-PARRA Lidia Salas Cruz
Universidad Juárez del Estado de Durango Autonomous University of Nuevo León
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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN Universidad Michoacana
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REVISIÓN DE ESTILO Y DISEÑO GRÁFICO
Lic. Angélica Anahí Garza De León
Impresión
Universidad Autónoma de Nuevo León Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Ciencias Forestales DR 2015
Carretera Nacional #85, Km. 145 Facultad de Ciencias Forestales, UANL
Linares, Nuevo León, México C.P. 67700 Carretera Nacional 85, km 145. C.P. 67700, Linares, N.L.
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[Link] Primera edición
Dr. Artemio Carrillo Parra, Dr. José Guadalupe Rutiaga Quiñones
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Santiago Tapia 403 Col. Centro
Morelia, Michoacán, México C. P. 58000 ISBN: 978-607-27 0376-6
[Link] Impreso en Monterrey, México
[Link] Printed in Monterrey, Mexico
Biocombustibles
sólidos
ÍNDICE
CAPITULO 1
BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS, UNA OPCIÓN
SUSTENTABLE PARA LA PRODUCCIÓN DE ENERGÍA. 8
José Rodolfo Goche-Télles, Pedro Antonio Domínguez-
Calleros, Eusebio Montiel-Antuna y Celina Palacios-Mendoza.
CAPITULO 2
GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES 32
Lucero Azucena Reyes-Rodríguez, Rocio Orihuela-Equihua,
Luis Jorge Aviña-Berumen, Esteban Pérez-Canales, Artemio
Carrillo-Parra y José Guadalupe Rutiaga-Quiñones.
CAPITULO 3
CINÉTICA DE LOS PROCESOS
TERMOGRAVIMÉTRICOS 64
Francisco Márquez Montesino y Fernando Trejo Zárraga.
CAPITULO 4
CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS
Y PÉLETS COMO BIOCOMBUSTIBLES PARA LA
GENERACIÓN DE CALOR RENOVABLE SEGÚN LAS
NORMAS DE CALIDAD ISO Y LA CERTIFICACIÓN
ENPLUS. 88
Daniel José Vega-Nieva, Luis Ortiz, Juan Luis Rodríguez
Somoza, Ángela García Maraver, Verónica Bustamante
García, Artemio Carrillo-Parra, Carlos López y José Javier
Corral-Rivas.
CAPITULO 5
CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN
DE LOS PELLETS MADEREROS EN EL MARCO
DEL DESARROLLO SUSTENTABLE. 120
Maginot Ngangyo Heya, Rahim Foroughbakhch Pournavab,
Artemio Carrillo Parra y Lidia Rosaura Salas Cruz.
CAPITULO 6
BRIQUETAS 138
Artemio Carrillo-Parra, Esteban Contreras-Ortiz, Eduardo
Pérez-Pérez, Verónica Bustamante-García, José Javier Corral-
Rivas y José Rodolfo Goche-Télles.
CAPITULO 7
DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN
DE LA BIOMASA VEGETAL 160
Verónica Bustamante-García, Artemio Carrillo-Parra, José
Javier Corral-Rivas, José Rodolfo Goche-Télles, José Angel
Prieto-Ruíz y Raúl Solís-Moreno.
PRÓLOGO
Los biocombustibles sólidos han acompañado el desarrollo de la
humanidad desde que el hombre se hizo sedentario. La madera como
primer elemento y posteriormente el carbón vegetal y mineral fueron
una fuente de energía importante durante la revolución industrial hasta
que fueron poco a poco desplazados por los combustibles líquidos
derivados de petróleo, a principios del siglo XX. Ahora en el siglo XXI,
se han retomado los combustibles de fuetes renovables, en gran parte
por lo inestabilidad de abastecimiento de combustibles fósiles derivado
de problemas geopolíticos, pero principalmente por la necesidad
de mitigar la emisión de gases de efecto invernadero y mantener un
balance de carbono en la biosfera, evitando el calentamiento global del
cual la humanidad empieza a sentir sus consecuencias. Si bien se podría
decir que el uso de biocombustibles no es algo nuevo, es primordial
el desarrollo de nuevas tecnologías para su producción que sean
sustentables y que garanticen al usuario eficiencia y seguridad. Existe si
controversia en cuanto a si se deben destinar terrenos agrícolas para la
producción de cultivos energéticos en lugar de producir alimentos, el
reto está desarrollar conocimiento científico y técnico que permita en
aprovechar residuos agroindustriales y forestales, o aprovechar recursos
que crecen en suelos con vocación no agrícola, ni forestal, de los cuales
nuestro país tiene abundancia.
En esta obra se han conjuntado los resultados de 6 trabajos de
investigación en donde se da una panorámica del potencial que los
biocombustibles sólidos derivado de biomasa vegetal tienen en nuestro
país, resaltando la importancia económica y ecológica que tienen,
realizando un análisis serio aportando datos, información y conocimiento
para la toma de decisiones.
El contenido en esta obra se presenta de una manera certera y accesible
información para estudiantes y profesionales que ayuda, no solo a
desarrollar nuevos procesos, sino también a la gestión e implementación
de políticas publicas orientadas a impulsar el uso y producción de
biocombustibles en México, de una manera sustentable, pues los
beneficios obtenidos del establecimiento de cultivos energéticos
tiene un impacto directo en la economía del sector agrícola del país,
diversificando su producción o aprovechando a su vez residuos sin
impactar en la generación de alimentos. Por otra parte, se proponen
normas de certificación de la calidad de algunos biocombustibles sólidos,
para garantizar, en primer lugar la seguridad de los usuarios potenciales
y en segundo mantener los procesos controlados y que los productos
puedan ser competitivos con los ya existentes en el mercado a nivel
internacional.
Dr. José Anzaldo Hernández
Profesor Investigador
Departamento de Madera, Celulosa y Papel “Ing. Karl Augustin Grellmann”
Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería
Universidad de Guadalajara
PICTURE
CAPITULO 1
BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS,
UNA OPCIÓN SUSTENTABLE PARA
LA PRODUCCIÓN DE ENERGÍA
Goche-Télles JRa*; Domínguez-Calleros, PAa; Montiel-Antuna E,a y Palacios-Mendoza Ca
a
Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Juárez del Estado de Durango. Rio Papalopan
S/N, Col. Valle del Sur. C. P. 34130. Durango, Durango, México. * Correo: jgoche@[Link]
RESUMEN
Actualmente, se presenta un gran interés por el uso de energías
renovables, debido a que contribuyen a la reducción de emisiones de
gases de efecto invernadero y emisiones de otros contaminantes locales,
permiten disminuir la dependencia energética, contribuyen a la creación
de empleo y al desarrollo tecnológico. Actualmente, los gobiernos
retoman el impulso al desarrollo de los biocombustibles como una
alternativa para la mitigación de gases efecto invernadero (GEI) frente al
uso de los combustibles fósiles. Los biocombustibles sólidos o de segunda
generación tienen como ventaja la capacidad de aprovechar una gran
cantidad de recursos biomásicos, sin importar que sean provenientes de
cultivos dedicados a la producción de energía o simplemente residuos
orgánicos de otras actividades como agrícolas, forestales, entre otras. A los
sistemas de producción de energías renovables se les otorga un beneficio
claro, como es la disminución de la carga contaminante provocada por los
combustibles fósiles, en el caso de la biomasa existen otros beneficios tales
como propiciar el desarrollo rural y proporcionar el tratamiento adecuado
de residuos, en algunos casos contaminantes, aprovechar los residuos
procedentes del aprovechamiento forestal. Los biocombustibles sólidos
son materia vegetal, como astillas de madera y otros tipos de biomasa
sólida o leñosa, que puede utilizarse como combustible directamente,
por lo general en las cocinas tradicionales, desde los últimos años se han
buscado alternativas que permitan aprovechar de manera sustentable los
residuos de los recursos forestales, y se han buscado nuevos productos
10 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
que brinden un mayor poder calorífico, disminuyan la presencia de humo,
que sean aprovechados a nivel industrial, buscando siempre que sean
amigables con el ambiente. Existen investigaciones sobre los diferentes
tipos de biocombustibles sólidos como son: carbón vegetal, astillas,
pellets y briquetas. La fabricación de estos productos a partir de residuos
forestales constituye una importante fuente energética y contribuye al
cuidado del medio ambiente.
SUMMARY
Nowadays, there is a great interest in the use of renewable energy, because
it contributes to the reduction of the emission of greenhouse gases and
other local pollutants; it allows the energy dependence to decrease,
and it contributes in the creation of employments and technological
development. These days, governments are thrusting the development
of bio-fuels as an alternative for mitigating the greenhouse effect of gases
(GEI) before the use of fossil fuels. Solid or second generation bio-fuels
have as an advantage, the capability of using a great quantity of bio-
mass resources, no matter if they come from crops devoted for energy
production or just organic waste from other activities like agricultural
and forestry, among others. The renewable energy production systems
are granted a clear benefit, as is the decreasing of contamination due
to fossil fuels. In the case of bio-mass, there are other benefits such as
propitiating rural development and providing waste products with
a suitable treatment and, in some cases to pollutants, using the waste
resulting from forest use. Solid bio-fuels are plant matter, like wood chips
and other kinds of solid or woody biomass, which can be used directly as
fuel, generally in traditional kitchens. In the last years, alternatives which
allow the sustainable use of forest waste products are being searched,
as well as new products that provide a higher heat power, decrease the
smoke presence and which can be use in the industry, and seeking that
they are always environmentally friendly. Some research has been done
about the different kinds of solid bio-fuels like: charcoal, chips, pellets
and briquettes. The manufacturing of these products from forest waste is
an important source of energy and contributes to the environment care.
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 11
INTRODUCCIÓN
En las décadas recientes, el cambio de uso de suelo para actividades agrícolas o
ganaderas está causando la eliminación de bosques en todo el Mundo. Anualmente
desaparecen 9 500 mil ha, esta cifra varía según la fuente de consulta, se ha mencionado
que la deforestación produce cerca del 20% de las emisiones de CO², siendo este uno
de los gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global; la combustión
de combustibles fósiles y la quema de basura contribuyen también al aumento de la
temperatura en la Tierra (Schlegel, 2001).
El creciente interés por las energías renovables se debe a que estas fuentes energéticas
contribuyen a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, así como
las emisiones de otros contaminantes locales, permiten disminuir la dependencia
energética y contribuyen a la creación de empleo y al desarrollo tecnológico. Han
sustituido parcialmente a los combustibles fósiles y a la energía nuclear en cuatro
mercados distintos: generación de electricidad, aplicaciones térmicas, carburantes para
transporte y servicios energéticos en el ámbito rural, en los países en vías de desarrollo
(André et al., 2012).
En los últimos 10 años los biocombustibles han adquirido notable interés a nivel mundial
lo que ha representado una rápida expansión de su mercado. Actualmente, los gobiernos
retoman el impulso al desarrollo de los biocombustibles como una alternativa para la
mitigación de gases efecto invernadero (GEI) frente al uso de los combustibles fósiles.
En México se está buscando la manera de introducir los biocombustibles en la matriz
energética, de una forma sustentable con productores nacionales y así poder impulsar
el desarrollo rural (Valle y Ortega, 2012).
El uso de la biomasa representa una importante opción para sustituir en parte el uso
de los combustibles fósiles. Es necesario aprovechar los recursos existentes de forma
más eficiente para evitar que se encarezcan los productos obtenidos y evitando que la
biomasa con fines energéticos compita con los recursos alimentarios. Los biocombustibles
de segunda generación tienen como ventaja la capacidad de poder aprovechar una
gran cantidad de recursos biomásicos, sin importar que sean provenientes de cultivos
dedicados a la producción de energía o simplemente residuos orgánicos de otras
actividades como agrícolas, forestales, entre otras (Cárdenas, 2012). Una alternativa está
dada por el manejo correcto de los bosques, las plantaciones forestales y la utilización
de los materiales provenientes de la industria maderera. Actualmente, hay tecnologías
disponibles para obtener biocombustibles sólidos (Pellets, Briquetas, etc.) en forma muy
eficiente y a costos relativamente bajos, lo que permite ofrecer combustibles de madera
limpios y de bajo costo para las industrias y la generación de electricidad (Riegelhaupt
12 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
y Arias, 2009).
A los sistemas de producción de energías renovables se les otorga un beneficio claro,
como es la disminución de la carga contaminante provocada por los combustibles fósiles,
en el caso de la biomasa existen otros beneficios tales como propiciar el desarrollo rural
y proporcionar el tratamiento adecuado de residuos, en algunos casos contaminantes, o
gestionar los residuos procedentes de podas, aclareos y residuos del aprovechamiento,
limitando la propagación de incendios (Rincón y Silva, 2014). El aprovechamiento de
la masa forestal residual como combustible para calderas de biomasa es una de las
soluciones para facilitar el saneamiento de los bosques (IDAE, 2007).
La FAO define a la energía procedente de la biomasa forestal (dendroenergía), como toda
la energía obtenida a partir de biocombustibles sólidos, líquidos y gaseosos primarios y
secundarios derivados de los bosques, árboles y otra vegetación existente en terrenos
forestales, siendo los productos leñosos, los combustibles más utilizados en el mundo
para producir energía, tomada de Terminología Unificada sobre Dendroenergía (UWET),
(FAO, 2000-2002).
Los biocombustibles sólidos, son aquellos productos derivados de la biomasa sólida que
son susceptibles de utilización directa en los procesos de conversión energética y que se
obtienen a partir de la biomasa mediante transformaciones, generalmente de naturaleza
física, tales como el astillado, molienda y secado, dentro de los biocombustibles sólidos
más importantes, se encuentran, la paja de cereales, leñas, astillas, pellets, briquetas,
carbón vegetal, restos de industrias alimenticias (cáscara de almendra, hueso de aceituna,
cáscara de piñón, etc.), entre otros, en éste capítulo se hará referencia principalmente a
los que provienen de la biomasa forestal.
COMBUSTIBLES DE MADERA
Una alternativa para producir materia prima que desarrolle biocombustibles, es el manejo
correcto de los bosques, las plantaciones forestales y la utilización de los materiales
provenientes de la industria maderera. Actualmente, hay tecnologías disponibles para
obtener biocombustibles sólidos (Pellets, Briquetas, etc.) en forma muy eficiente y costos
relativamente bajos, lo que permite ofrecer combustibles de madera limpios y de bajo
costo para las industrias y la generación de electricidad (Riegelhaupt y Arias 2009).
La FAO, (2000-2002) propone las siguientes definiciones básicas para los combustibles
que provienen de los recursos forestales.
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 13
Combustibles de madera: Aquí se incluyen todos los tipos de biocombustibles derivados
directa o indirectamente de los árboles y arbustos que crecen en tierras forestales y no
forestales. Entre los combustibles de madera se incluye la biomasa derivada de actividades
silvícolas (aclareos, podas y otros) y de extracción y explotación (puntas, raíces, ramas,
etc.), así como subproductos industriales derivados de industrias forestales primarias y
secundarias que se utilizan como combustible. Se incluyen también los combustibles de
madera derivados de plantaciones forestales con fines energéticos.
Por su origen, los combustibles de madera se dividen en tres grupos: combustibles
de madera directos, combustibles de madera indirectos y combustibles de madera
recuperados, los que se definen a continuación.
Combustibles de madera directos: madera extraída directamente de los bosques
naturales y plantaciones; otros terrenos boscosos y otras tierras destinadas al
suministro de energía para cubrir la demanda, e incluye tanto los combustibles de
madera inventariados (registrados en estadísticas oficiales) como no inventariados. Los
combustibles de madera directos se queman directamente o se transforman en otro
combustible, como el carbón vegetal, los gases de pirólisis, pellets, etanol, metanol,
entre otros.
Combustibles de madera indirectos: generalmente, son subproductos industriales
derivados de industrias primarias de la madera (aserraderos, fábricas de tableros,
plantas de fabricación de pulpa y papel) y secundarias (ebanistería, carpintería), tales
como residuos del aserrado, costeras, restos del canteado y escuadrado, aserrín, virutas y
astillas, licor negro, etc. Los combustibles de madera indirectos se queman directamente
o se transforman en otro combustible, como el carbón vegetal, gases de pirólisis, pellets,
etanol, metanol, etc.
Combustibles de madera recuperados: biomasa leñosa derivada de todas las
actividades económicas y sociales ajenas al sector forestal, generalmente, desechos
de la construcción, demolición de edificios, bandejas de carga, contenedores, cajas
de madera y otros que se queman tal cual están o se transforman en astillas, pellets,
briquetas o polvo.
BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS
Los biocombustibles sólidos son materia vegetal, como astillas de madera y otros tipos
de biomasa sólida o leñosa, que puede utilizarse como combustible directamente, por
lo general en las cocinas tradicionales. Una fuente importante de generación de biomasa
14 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
sólida, es lo que se deriva de los aprovechamientos forestales, principalmente en las
cortas de regeneración y aclareos (Rentería et al., 2005), siendo una fuente importante de
combustible para incendios forestales, por lo que el uso como biocombustibles sólidos,
ayudará a disminuir en gran medida el riesgo de incendios forestales.
Las principales aplicaciones de los biocombustibles sólidos, son las térmicas (producción
de calor y de electricidad); aunque una parte importante, se utiliza directamente, como
leña en hogares, la utilización energética moderna de los biocombustibles sólidos
requiere un acondicionamiento especial para su uso como combustible (Sánchez, 2012).
Existe una gran variedad de biocombustibles, los tipos más empleados para sistemas de
calefacción son: leña, astillas, pellets, briquetas y los residuos agroindustriales como el
hueso de aceituna, cáscara de almendra, poda de vid, etc. (IAASTD, 2009)
CLASIFICACIÓN DE LOS BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS
En el Cuadro 1 se presenta los diferentes tipos de biocombustibles sólidos, que a la
fecha se han derivado de la biomasa forestal, y en lo consecuente se describirán cada
uno de ellos con base al estado de arte en el que se encuentra, en el Cuadro 2 (siguiente
página), se presentan los principales elementos que componen los diferentes tipos de
combustibles sólidos.
Cuadro 1. Biocombustibles sólidos derivados de la biomasa forestal
Biocombustible Tamaño de partícula típico Método común de preparación
Briquetas Diámetro mayor a 25 mm Compresión mecánica
Péllets Diámetro menor a 25 mm Compresión mecánica
Astillas 5 a 100 mm Corte con herramientas con filo
Carbón vegetal --- ---
CARBÓN VEGETAL
El carbón vegetal es el producto que se obtiene de la carbonización de la madera, en
condiciones controladas en un horno de carbón, durante éste proceso se controla la
entrada del aire para que la madera no se queme, como sucede en un fuego convencional,
sino que se descomponga químicamente para formar el carbón vegetal; es un producto
sólido, frágil y poroso, con un alto contenido de carbono (alrededor del 80 %). Se produce
por el calentamiento de la madera en ausencia de aire (hasta temperaturas de 400 a 700
ºC). La capacidad de producir calor del carbón es mayor que la de la madera original.
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 15
Cuadro 2. Composición de los principales elementos de los tipos de
biomasa. (Tomado de Sánchez, 2012, Estévez, 2014)
% en base húmeda
Densidad
Tipo de Humedad PCI
Cenizas Volátiles Azufre Media
biomasa (%) (Kcal/kg)
(Kg/m3)
Astilla de 20-55 1-2 >65 <0.05 1.600-3.300 250
madera
Aserrin 20-55 <1 >65 <0.05 1.600-3.300 350
(húmedo)
Pellets de <12 <1 >65 <0.05 >4.000 650
madera
Briquetas <10 <0.7 --- --- >4.400 580
Leña 20-30 1,2 n.d. 0.02 3.000-3.400 380
Desde el siglo pasado se han preguntado que combustible es mejor, la leña o el carbón
vegetal, en cuanto a costos de producción, energía producida, etc., al respecto Keita,
(1987), hace un pequeño análisis donde compara ambos combustibles, concluyendo
que el carbón vegetal desde el punto de vista energético, es más eficiente que la leña,
produce una energía más económica, incluso si el rendimiento térmico de la leña es
superior al 20 por ciento, es un combustible de uso doméstico, presenta otras ventajas
que no se han mencionado; por ejemplo: produce menos contaminación atmosférica,
menos humo, y es más fácil de almacenar, entre otras. La utilización del carbón vegetal
permitirá aumentar el valor añadido de la producción forestal que debe quedar en el
campo (valor de la madera en pie, corta, carbonización), siempre que se permita que el
precio del carbón vegetal alcance su nivel apropiado en relación con el de la leña.
El carbón vegetal no tiene los efectos negativos de la leña, tiene mayor estabilidad
energética, es más fácil de transportar; es una fuente importante de ingresos para
poblaciones rurales y periurbanas. La producción de carbón vegetal se incrementó a
nivel global en un 50% entre 1989 y 2008, África y América del Sur son los principales
consumidores con alrededor del 50 y 30% del total de la producción respectivamente
(FAO, 2010).
La metalurgia es uno de los usos más antiguos del carbón vegetal, la metalurgia del
hierro, data de alrededor de 1,200 años A.C. la cual fue desarrollada en Europa durante
la “Edad de Hierro” (700 A.C. hasta 68 D.C.), este avance tecnológico de la época se dio,
por el uso de carbón vegetal, debido a que alcanza las temperaturas necesarias para
fundir los minerales, ya que la madera tiene un poder calorífico bajo a comparación del
carbón, y no alcanza las temperaturas requeridas para fundir los minerales, (Guardado
et al., 2010)
16 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
El carbón vegetal se usa normalmente como combustible de uso casero, ya sea para
calefacción o preparación de alimentos. También tiene uso industrial, especialmente
en los países en vías de desarrollo. Actualmente, y en países con abundantes recursos
forestales y economías en desarrollo, existe un resurgimiento del uso del carbón vegetal
en el campo de la siderurgia, sustituyendo al carbón mineral en los altos hornos; en la
industria metalúrgica para las aleaciones ferrosas, en la industria química tiene variadas
aplicaciones, entre ella la fabricación de pólvora, La pólvora negra se compone en un
75% de salitre (nitrato de potasio), un 12% de azufre y un 13% de carbón vegetal. Se
utiliza como componente de mejoradores de suelos, otra aplicación relativamente
importante es la clarificación de bebidas alcohólicas, como el vino y cerveza entre otros.
Dado que este combustible es un material con superficie porosa es posible su uso
como adsorbente, en algunas aplicaciones que no requieren de una gran capacidad de
adsorción (CONAF, 2009).
La calidad del carbón vegetal se define según algunas de sus propiedades y, si bien
todas en cierto modo están interrelacionadas, se miden y se valúan por separado; a
continuación se presentan los diversos factores de calidad, como son: contenido de
humedad, material volátil, contenido de carbono fijo y contenido de cenizas (FAO, 1983).
Contenido de humedad: Las especificaciones de calidad permiten un contenido de
humedad entre el 5-15% del peso bruto del carbón vegetal. Es evidente que el carbón
vegetal con un elevado contenido de humedad superior al 10 %, tiende a desmenuzarse
y produce carbonilla fina cuando se calienta en las fundiciones, lo que no es deseable en
la producción de hierro.
Material volátil: El carbón vegetal con mucha materia volátil se enciende fácilmente pero
al quemar produce humo. El carbón de pocos volátiles tiene dificultades al encenderse
y su combustión es muy limpia. Un buen carbón vegetal comercial puede tener un
contenido de substancia volátil neta (libre de humedad) del 30% aproximadamente.
Contenido de carbono fijo: En el carbón vegetal varía desde un mínimo del 50% hasta
uno elevado del 95%, en cuyo caso el carbón vegetal consiste principalmente de carbono.
El contenido de carbono fijo es el componente más importante en metalurgia, puesto
que es el responsable de la reducción de los óxidos de hierro, durante la producción de
hierro fundido.
Contenido de cenizas: la ceniza son substancias minerales, como la arcilla, sílice y
óxidos de calcio y de magnesio, etc., presentes en la madera original y recogidas como
contaminaciones del suelo, durante el proceso. El contenido de cenizas en el carbón
vegetal varía desde 0.5% a más del 5%, dependiendo de la especie de madera, la
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 17
cantidad de corteza incluida con la madera en el horno y la cantidad de contaminación
con tierra y arena. Típicamente, un pedazo de buen carbón vegetal tiene un contenido
de cenizas de alrededor del 3%.
El carbón vegetal de uso doméstico presenta una humedad del 8 al 15%, contenido de
carbono fijo de 60 a 80% dependiendo de la tecnología de proceso, y produce 4500
calorías por kg.
Guardado et al., (2010), encuentran una relación muy estrecha entre gases volátiles y
carbón fijo, a mayor cantidad de gases volátiles menor es la cantidad de carbón fijo y
viceversa, mientras más carbón fijo tenga mayor porcentaje de cenizas producirá. Debe
existir un equilibrio entre las propiedades de un carbón, un carbón con gran cantidad
de gases volátiles y menos carbón fijo, se quema con mayor rapidez, por lo que se tendrá
que utilizar más carbón, y si un carbón posee demasiado carbón fijo tendrá un mayor
contenido de cenizas; Por lo tanto, recomiendan utilizar una determinada cantidad de
carbón con tiempo de ignición relativamente rápido y la otra parte del carbón cuyo
tiempo de ignición es menor. De esta forma se estará asegurando que al momento
de encender el carbón sea fácil de encender y la otra parte más duradera por el alto
porcentaje de carbono fijo.
Beneficios del carbón vegetal
• Es un recurso proveniente de un recurso natural renovable
• Bajo costo de producción
• Es muy eficiente para calefacción
• Es una buena fuente calorífica
• Puede ayudar a reducir el consumo de combustible fósil
• Puede obtenerse a partir de cultivos forestales propios de una región,
permitiendo la producción local
• De la venta se obtiene un ingreso monetario en forma permanente
La producción de carbón vegetal de manera regulada y sostenible, es una fuente de
trabajo e ingresos, y puede ser una alternativa energética para el sector residencial y
comercial (principalmente el gastronómico) de México. Por el contrario, la producción no
regulada ni sustentable del carbón vegetal, producen impactos negativos (Fernández,
2012)
El Programa Nacional Forestal 2014 – 2018, de México, menciona que la producción
de carbón vegetal ofrece la posibilidad de aprovechar grandes cantidades de madera
con características heterogéneas que actualmente no tiene uso comercial. La mayor
parte de los volúmenes de latifoliadas son de buena calidad para uso energético y su
18 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
incorporación al aprovechamiento puede facilitar la aplicación de tratamientos más
adecuados de manejo (DOF, 2014).
En un trabajo realizado en Honduras por Abascal (2011), se observa que la demanda del
carbón vegetal aumenta de 5-10 % anualmente, lo que indica que es un mercado seguro
y con mucho potencial. Concluyendo que la producción de carbón vegetal es rentable
y la inversión es factible, sin embargo, el proyecto es bastante sensible a cambios en
los niveles de precio unitario y costo variable unitario, lo que hace prever que su riesgo
es mayor que otros proyectos. En otras Investigaciones, se propone un modelo para
la gestión estratégica de la producción sostenible de carbón vegetal, está sustentada
en la evaluación de los indicadores ecológicos y el modelo matemático-económico,
como herramienta que aporta las bases para la planificación de la producción de carbón
vegetal, (Nguyen et al., 2014). Por otro lado, actualmente el carbón vegetal se usa para
la fabricación de briquetas en estados unidos, y es usado en las carnes asadas, teniendo
una gran aceptación (CCHIC, 2011.). El carbón vegetal puede ser una alternativa de uso
en comunidades rurales y en países en vías de desarrollo, en lugar del uso de la leña.
En general, se puede decir que el carbón vegetal es una excelente alternativa como
combustible debido a que es un producto amigable con el ambiente y escaso de
productos sustitutos (Abascal, 2011), sin embargo, es necesario implementar planes
de manejo que permitan aprovechar las especies apropiadas para la producción de
carbón vegetal (Galaz, 2004). En México se utiliza la madera de encino y mezquite, sin
embargo, sería conveniente experimentar con otras especies de zonas semiáridas, que
podría ofrecer una alternativa de ingreso a la población que habita esas regiones de la
República Mexicana.
ASTILLAS
Desde el siglo pasado las astillas, han sido consideradas como una alternativa para la
producción de pulpa para la elaboración de papel, la importancia de usar astillas se basa
en las siguientes consideraciones: permitirá revalorizar los bosques considerados como
improductivos, debido a que no han podido aprovecharse, proporcionarán una salida
para aquella madera que no tiene un destino final definido, contribuirá en el desarrollo
socioeconómico de la sociedad al proporcionar oportunidades de empleo, brindará
una salida a los residuos procedentes de otras industrias forestales (FAO, 1978), en la
actualidad, las astillas se pueden utilizar como biocombustibles.
Éste tipo de material proviene generalmente de tratamientos silvícolas y aprovechamientos
forestales (podas, aclareos, etc.) y de las industrias de primera y segunda transformación
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 19
de la madera, son el resultado de reducir su tamaño, dando lugar a trozos pequeños de
forma irregular de entre 5 y 100 mm de longitud cuya calidad depende fundamentalmente
de la materia prima de la que proceden, y de la tecnología de astillado. Un buen
tratamiento y secado, ayudan a tener un óptimo almacenamiento, una combustión libre
de problemas, con una mínima generación de ceniza, y bajas emisiones. Las astillas de
madera es un combustible respetuoso con el medio ambiente.
Una clasificación de astillas es la que presenta Estévez, (2014), dicha clasificación se
establece en función de la calidad, definida por la procedencia de la materia prima., de
tal manera que se tienen dos tipos de astillas (clase 1 y clase 2).
Astillas de clase 1: provenientes de maderas forestales muy limpias con humedad
inferior al 30%.
Astillas de clase 2: procedentes de tratamientos silvícolas, agrícolas y forestales
con humedad de hasta el 45%.
Las astillas de clase 1 son apropiadas para viviendas y todo tipo de instalaciones, mientras
que las astillas de clase 2 se utilizan para instalaciones de media y alta potencia, como
grandes edificios y redes de calefacción.
La idea original es que las astillas provengan de residuos del bosque es su gran
mayoría, al respecto, Heller et al., (2004), mencionan que en la actualidad la mayoría
de las plantas de generación energética se están abasteciendo de materiales que no
pueden ser considerados como “residuos finales”, es decir, residuos que ya no son
aprovechables para ningún destino diferente que su utilización como fuente de energía,
sino que se están abasteciendo principalmente de restos de la industria maderera que
podrían reutilizarse como materia prima de otros subproductos; como tableros de fibra,
tableros de partículas, tableros de virutas orientadas (OSB), conglomerados etc., lo que
contribuye a una competencia entre las industrias de transformación y las de productores
de energía; al respecto Bahia, (2003), indica que un adecuado planteamiento ambiental
debe de alargar al máximo la utilización de la biomasa únicamente con residuos finales
para la generación de energía.
El aprovechamiento racional de la biomasa para la obtención de la energía por parte
de las plantas generadoras, debe orientarse al uso de residuos finales y/o biomasa que
no se utiliza en la actualidad. Esta idea requiere de realizar una valoración global de
la biomasa residual existente, que se defina cual es el residuo final que no se utiliza
para la generación de energía y que residuos los utiliza el sector industrial, este estudio
permitirá orientar las políticas de promoción del uso energético de la biomasa, evaluar
los potenciales de biomasa residual procedente de los sistemas agrícola y forestal, y
20 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
permitirá definir la tecnología apropiada para la extracción de biomasa potencial, que
no ha sido utilizada (Velázquez, 2006).
En general, se puede decir que las astillas actualmente están en desventaja para el uso
industrial, debido a que en el transporte ocupa más volumen, comparado con el péllet,
se recomienda que la astilla no se traslade más de 100 kilómetros, ya que incrementaría
su costo, además de que requieren mayor espacio para su almacenamiento. No obstante,
es muy útil en usos locales y en lugares donde no se requiera de un traslado mayor.
BRIQUETAS
La briqueta es un biocombustible sólido, que se obtiene mediante la compactación o
densificación de residuos (de origen lignocelulósico u otros materiales). Se producen
bajo la aplicación de grandes presiones y temperaturas elevadas que provocan la auto-
aglomeración de sus partículas, o mediante bajas y medianas presiones con ayuda
de una sustancia aglomerante para lograr su compactación. Frecuentemente son
utilizadas en el sector doméstico e industrial para la generación de calor o producción
de energía, ya sea en estufas, chimeneas, cocinas, hornos, calderas como combustibles
limpios, gasificadores, etc. (Fonseca y Tierra, 2013). Son combustibles 100 % ecológico
y renovable, ya que están hechas de desperdicios forestales tales como: aserrín, viruta,
astillas, ramas, restos de poda, aclareos, etc., catalogada como bioenergía sólida,
su presentación es de forma cilíndrica o de ladrillo y sustituye a la leña en muchas
ventajas: fácil y rápido encendido, baja humedad, alta densidad, ocupa menos espacio,
homogéneas, fácil manipulación, sin olores, humos ni chispas y menor porcentajes de
cenizas (Marcos, 1994, Da Silva, 2013).
Aunque el carbón vegetal también es considerado como un biocombustible, la principal
diferencia entre éste y las briquetas, radica en su origen. El carbón se producen a través
de una transformación química (combustión anaeróbica) y los últimos provienen de
una transformación física (compactación) de residuos forestales. Una diferencia entre
pellets y briquetas es su tamaño, generalmente las briquetas son más grandes que los
pallets, superando los 3,5 centímetros de diámetro. Su forma acostumbra a ser cilíndrica,
aunque algunos fabricantes emplean formas octogonales o rectangulares o como
pequeños tabiques. Para su elaboración se utilizan residuos forestales como el aserrín,
estos son compactados con máquinas que ejercen presiones mayores a 1,500 kg/cm²
(Camps y Marcos, 2008). Sus contenidos químicos evitan la utilización de adhesivos y se
caracterizan por su alto poder calorífico, superior al del carbón vegetal (Marcos y Núñez
2006). Estudios de Soto y Núñez (2008) encontraron que la eficacia calorífica supero las
5 092,5 kcal/kg con una combinación que contenía 47,5% de carbonilla y un 52,5% de
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 21
aserrín, esto origino una ganancia energética de 24,25% con respecto al poder calorífico
de los pellets de aserrín (4 098,6 kcal/kg).
Valderrama et al., (2007), mencionan que se puede reemplazar el combustible líquido
y gaseoso ejecutando el proceso de quemado de las briquetas con 70% de Recursos
Sólidos Orgánicos (RSO) en masa, para obtener energía calorífica en una proporción de
33% con respecto a un combustible líquido (kerosene, petróleo Diesel 2) y 30% en masa
respecto al gas licuado de petróleo (GLP). Por otro lado, Rojas, (2004), menciona que la
combustión de las briquetas, es ambientalmente correcta debido a que puede reducir
las emanaciones de CO² en un 50% comparado con la combustión de leña o astillas,
poseen bajas concentraciones de azufre y nitrógeno entre 0.004 - 0.007 % y 0.05 - 0.16
% del peso seco final de cada briquetas, respectivamente. Existen experimentos donde
se han fabricado briquetas a partir de residuos forestales procedentes de carpinterías
y aserraderos tal es el caso del realizado por Gallipoliti et al., (2012), en la provincia del
Chaco, Argentina, encontrando que es una importante fuente energética que contribuye
positivamente al cuidado del medio ambiente y desarrollo sostenible de la región. Esta
primera experiencia permitió obtener briquetas con bajo contenido de cenizas y bajo
contenido de humedad, lo que evita la generación de polvo y evita el retraso en el
encendido del carbón.
Su utilización es muy común en países con un alto desarrollo forestal (Europa, Canadá y
Estados Unidos de Norteamérica) como una alternativa a los combustibles fósiles, dados
sus precios estables y más bajos que los combustibles líquidos. En otras regiones del
mundo, como África la ONU promueve su fabricación en zonas rurales generalmente para
utilizarse en la cocina. En Latinoamérica Brasil y Chile están a la vanguardia en la utilización
de residuos provenientes de la industria forestal para la fabricación de biocombustibles
con 39 y 15 millones toneladas de materia seca anualmente (Riegelhaupt y Arias 2009).
Las briquetas cumplen la función de generar energía calórica frente a las extremas
condiciones de temperaturas que en la temporada de invierno, presentan países
de Europa, Norteamérica y algunos países de Sudamérica en donde se producen y
comercializan, países donde ésta industria ha logrado un desarrollo importante debido
a sus consumos internos, (Da Silva, 2013). A nivel mundial las briquetas se comercializan
en diferentes presentaciones, por lo que es frecuente conseguirlas en forma de:
prisma hexagonal, octogonal (la menos común con un orificio al centro para acelerar
su combustión), la más común es la de forma cilíndrica con diámetros entre 2 y 20 cm,
longitudes entre 15 y 50 cm (Amigo y Villarroel, 2011). Otra forma es la rectangular, con
sus cuatro esquinas redondeadas, ésta última tiene la ventaja de arder más despacio,
siendo más vendida para uso casero, principalmente en Sudamérica, (Da Silva, 2013).
El impacto de las briquetas en la sociedad se refleja en investigaciones realizadas en países
22 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
de Sudamérica, tal es el caso del trabajo realizado por Gallipoliti et al., (2012), quienes
proponen reutilizar la inmensa cantidad de desechos madereros que se acumulan en
grandes espacios al aire libre en los aserraderos y brindar a la comunidad un combustible
alternativo principalmente a las poblaciones rurales que viven alejadas de los centros de
provisión de combustibles convencionales. Por otro lado, Da Silva, (2013), propone una
industria en Santa Rosa del Aguaray, Paraguay, para la producción de briquetas cilíndricas
con un orificio al centro derivadas de aserrín, obteniendo indicadores favorables del Valor
Actual Neto (VAN) y la Tasa Interna de Retorno (TIR), parámetros que le permiten concluir
que un negocio de éste tipo, reúne aspectos positivos en lo financiero, económico y
social. A diferencia de lo reportado por Amigo y Villarroel, (2011), en su trabajo sobre
la elaboración de briquetas provenientes de residuos de lenga (Nothofagus pumilio)
especie propia de la región de Magallanes, Chile, no resulta factible la industria debido
al alto costo en el trasporte para su comercialización, proponiendo alternativas como
concientizar a la población de la región, para que sea un comercio interno o conseguir
subsidios que hagan rentable la inversión.
En Perú, Pasache y Sánchez, (2013), investigan las preferencias de las briquetas sobre la
leña y el carbón en caseríos de las Provincias de Piura y Sullana, Perú, encontrando que
Los tres valores relevantes para usar briquetas de aserrín en las familias investigadas
fueron: facilidad de uso (59.8 %), rendimiento (58.3 %) y cuidado de la salud (57.5 %).
Con nivel de satisfacción del 81.1 %. Por otro lado, también se evidencia una mejora
notable en la facilidad con que se realiza la combustión y cocción, comparado con otros
combustibles; algo relevante fue la poca generación de humo y ceniza, provocando un
ambiente más saludable en los hogares.
En México, se reporta lo investigado por Moreno (2003), quien diseño y construyó un
prototipo de máquina briquetadora para carbón vegetal, con capacidad de producción
25 toneladas por año, apropiada para productores pequeños y medianos. El uso de
este prototipo en las áreas productoras ayudará a reducir el riesgo de contaminación
del medio ambiente por cisco (finos de carbón). El prototipo construido presenta como
principales ventajas un reducido precio de adquisición y bajos costos de producción,
tiene la facilidad de ser transportado en partes, para llevarse hasta las áreas de producción
en campo. Por otro lado, Correa et al., (2014), analiza el aserrín de tres especies de pinos
del estado de Michoacán, México, encontrando que de acuerdo a su caracterización
físico-química, el aserrín puede aprovecharse para la producción de briquetas.
En general, se puede decir que las briquetas como biocombustible sólido, es una
alternativa real de producción de energía amigable con el medio ambiente, puede
apoyar en la economía familiar, ya que reduce costos al ser más duradero que la leña o
el carbón vegetal.
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 23
PELLETS
Los pellet de madera es un biocombustible sólido estandarizado producido en base a
residuos de madera proveniente de la industria forestal, principalmente; son cilindros
que se obtienen mediante un prensado de aserrín, virutas o polvo de madera en equipos
especialmente concebidos para este fin (prensa pelletizadora), (Segura, s/f). Los pellets,
son biocombustibles sólidos, de bajo contenido de humedad y con una alta densidad
energética, de forma cilíndrica con diámetros normalmente comprendidos entre 7
y 22 mm y longitudes de 3.5 a 6.5 cm, cuya fabricación se realiza a alta presión, sin
necesidad de utilizar algún tipo de adhesivo (Marcos y Núñez, 2006). El peso específico
del pellet a granel es de aproximadamente 6-700 kg/m3, mucho más alto que el de otros
combustibles no prensados de madera (astillas); el poder calorífico se sitúa entre 4.200
y 4500 kcal/kg, con una densidad energética de 3000 – 3.400 KWh/m3, (Rojas, 2004).
La combustión de los pellets es más atractiva ambientalmente hablando, debido a que
reduce las emanaciones de CO2 en un 50% comparado con la combustión de leña
o astillas, posee bajas concentraciones de azufre y nitrógeno entre 0.004 - 0.007 %
y 0.05 - 0.16 % del peso seco final de cada pellet, respectivamente (Rojas, 2004). En
consecuencia la combustión de pellets contribuye a disminuir las concentraciones de
dióxido de carbono (CO2), óxidos de azufre (SOx) y óxidos de nitrógeno (NOx) causantes
del “efecto invernadero” y el cambio climático (Soto y Nuñez, 2008).
La demanda de pellets a nivel mundial presenta escenarios halagadores, Ordoñez,
(2014), presenta la demanda existente al 2020, en donde se observa de manera clara que
Europa Occidental y China serán los que demanden mayor cantidad de pellets, mientras
que los principales países productores serán: Norte América, Europa occidental y China.
Todas las proyecciones de aumento en producción mundial de pellets, están basadas
principalmente en las expectativas de la industria con respecto a la demanda de Europa
y los países emergentes como China y Japón.
En Colombia, Quiceno y Mosquera, (2010), encuentran que la cascarilla de arroz presenta
condiciones favorables para ser utilizada como combustible sólido en pellets, debido a
que éste residuo agroindustrial presenta un poder calorífico de 3650 kcal/kg, 39.85 %
de contenido de carbono, 6,09 % de contenido de hidrógeno y 6.41 % de humedad.
Por otro lado, González et al., (2014), generan pellets de biomasa de palma de aceite
(obtenida de Colombia) y palma de coco (obtenida de México), los primeros muestran
un alto porcentaje de lignina y un alto poder calorífico, densidad alta que origina una
mayor energía, siendo apropiados para producir pellets, no obstante, la biomasa de
palma de coco, no resultó viable para la fabricación de pellets, sin embargo se sugiere
utilizarlos en otros procesos como: pirolisis, gasificación, termólisis en las que se puede
24 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
utilizar este residuo para generar energía.
En Chile, Soto y Nuñez (2008) reportan la fabricación de pellets utilizando aserrín de
Pinus radiata. Por otro lado, Fernández et al., (2014), determinan las propiedades físicas,
químicas y energéticas, de la biomasa leñosa de: una especie forestal (Quercus ilex), un
cultivo energético (Paulownia spp.) y tres especies frutales Citrus sinensis (naranjo), Olea
europaea (olivo) y Prunus amygdalus (almendro). Los principales resultados demuestran
que la biomasa de cada especie estudiada es apta para su uso energético como
biocombustible sólido, con la excepción de la madera de naranjo que presenta algunas
limitaciones para la fabricación de pellets. Cabe recordar que las especies analizadas en
este estudio solo cumplirían la función de complemento como materia prima, debido a
que el Pinus radiata, es la especie forestal de principal explotación en Chile y la de mayor
generación de residuos leñosos, lo cual debe ser aprovechado para la producción de
pellets de forma masiva. Rojas (2004), realiza una prefactibilidad técnica y económica
para la instalación de una planta de pellets para combustibles a partir de desechos
de madera, que de acuerdo al análisis de sensibilidad llevado a cabo dentro de este
estudio, el precio de los pellets de producción nacional destinados a la exportación,
para efectos del mismo queda definido en el rango de los 115 y 120 US$/ton, estando
por debajo de los precios internacionales, como observación general manifiesta que el
escenario internacional en relación con la generación de energía, presenta condiciones
muy favorables para el desarrollo de este tipo de proyectos, solo resta encontrar la
mejor estrategia de inserción en los mercados del mundo, para una producción de
biocombustibles generada en Chile.
En México, los productos residuales de la industria forestal no tienen una aplicación por la
falta de propuestas tecnológicas para un aprovechamiento industrial (Paucar et al., 2008).
Su disposición y manejo en el campo o en los patios de transformación, son considerados
un problema, por lo que es común que los residuos madereros sean quemados. En la
actividad de aserrío (proceso de transformación de trozas a tablas) destaca el aserrín, este
producto se utiliza eventualmente en la fabricación de artesanías, como combustible,
auxiliar para limpieza en casas y granjas. No existen datos precisos acerca de la cantidad
de aserrín que se genera en la industria mexicana del aserrío, sin embargo, sabiendo de
la fortaleza del sector forestal mexicano y de los bajos coeficientes de aserrío (45-60%)
es posible deducir que existe un alto potencial de disposición de este material (Rivas y
Morales, 2001). Además del aserrín, son desaprovechados subproductos como virutas,
ramas, restos de podas, entre otros materiales que bien podrían ser utilizados como
biocombustibles, los que permitirían reducir el consumo de energía eléctrica (Rodríguez
2006) o también utilizarse como materia prima para la fabricación de Pellets. Al respecto,
el Tecnológico de Monterrey (2012) realizó un estudio de mercado sobre la preferencia y
factibilidad de utilizar los pellets como combustible doméstico e industrial, encontrando
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 25
una gran aceptación por parte de la sociedad, ya que consideran que es un producto
amigable con el ambiente y favorece el desarrollo sustentable.
Se puede decir, que en México se tiene la materia prima necesaria (forestal y agrícola)
para la producción de pellets, solo falta generar proyectos que sean factibles de realizar
y convencer a inversionistas sobre la rentabilidad de éste tipo de industria forestal.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
La fabricación de combustibles sólidos a partir de residuos forestales y residuos derivados
de la industria forestal, constituye una importante fuente energética, puede contribuir
en la atención de los problemas de las regiones forestales de México, al reutilizar la
gran cantidad de desechos de los aprovechamientos forestales y residuos de la industria
forestal, como aserrín, astillas, etc., que se acumulan en grandes cantidades y su
aprovechamiento puede dar una alternativa a las comunidades rurales de un combustible
más ecológico y económico comparado con los combustibles convencionales, además
de generar un combustible amigable con el ambiente.
La combustión de pellets y briquetas contribuye a disminuir las concentraciones de CO2,
SOx y NOx causantes del efecto invernadero y el cambio climático, además que estudios
experimentales han demostrado que el bajo contenido de cenizas y humedad evitan la
generación de polvos, como sucede en el encendido de carbón vegetal.
Se debe de tener especial atención en la materia prima utilizada en la generación
de combustibles sólidos, ya que en ocasiones, se utiliza la materia prima destinada a
otro tipo de industrias como las fábricas de tableros, entre otras, y esto puede llevar
a un aprovechamiento acelerado de los recursos forestales, causando desequilibrios
ecológicos y daños al ambiente.
El carbón vegetal, presenta beneficios ecológicos ya que puede ayudar a reducir el
consumo de combustibles fósiles, a un bajo costo de producción que contribuye en
la economía familiar de las comunidades rurales ya que de la venta se pueden tener
ingresos permanentes, sin embargo, es importante mencionar, el cuidado en el uso
doméstico, ya que su combustión emite gases tóxicos.
El comercio de los combustibles sólidos es demasiado halagador para los próximos años,
sobre todo al comercializarlos en los países altamente desarrollados, quienes requieren
de fuentes de energía alternativas por lo que la generación de productos que cubran
los estándares de calidad solicitados por los mercados: europeos, chinos, japoneses
26 CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS.
y norteamericano, tendrán un éxito garantizado para los países latinoamericanos que
inviertan en generar éste tipo de combustibles.
CAPITULO 1. BIOCOMBUSTIBLES SÓLIDOS. 27
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PICTURE
CAPITULO 2
GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Reyes-Rodríguez L.A.a*, Orihuela-Equihua R.b, Aviña-Berumen L.J.a, Pérez-Canales E.a,
Carrillo-Parra A.c, Rutiaga-Quiñones J.G.b
a
Instituto de Silvicultura e Industria de la Madera, Universidad Juárez del Estado de Durango.
Boulevard del Guadiana 501, Ciudad Universitaria, C. P. 34120,
Durango, Durango, México. lucero_rr@[Link]
b
Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera, Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo. Fco. J. Múgica s/n, Edificio “D”, plana alta, Ciudad Universitaria, Col. Felicitas del Rio, C.
P. 58040, Morelia, Michoacán, México.
c
Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Autónoma de Nuevo León, Carretera Nacional
Núm. 85 Km 145, C. P. 76700, Linares, Nuevo León, México.
RESUMEN
Los biocombustibles son una fuente de energía renovable, procesada por
el hombre a partir de materia orgánica o biomasa, derivada de animales
y vegetales como resultado de un proceso de conversión fotosintético.
Pueden ser líquidos, sólidos o gaseosos, y su propósito final es liberar la
energía contenida en sus componentes químicos, mediante una reacción
de combustión. Existen varios tipos de biocombustibles, a los cuales
se les clasifica de acuerdo al insumo o materia prima y a la tecnología
empleada para producirlos. Los biocombustibles pueden jugar un papel
destacado en este esfuerzo, pero es importante que su producción y su
uso se apeguen a estrictos criterios de sustentabilidad.
ABSTRACT
Biofuels are a renewable energy source, processed by man as from
organic matter or biomass, derived from plants and animals as a result of
photosynthetic conversion process. . They may be liquid, solid or gaseous,
and its ultimate purpose is to release the energy contained in its chemical
components by a combustion reaction. Several types of biofuels, to
which they are classified according to the input or raw material and the
technology used to produce them. Biofuels can play an outstanding role
in this effort, but it is important that their production and use adhere to
strict sustainability criteria.
34 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
INTRODUCCIÓN
Los biocombustibles no son tan nuevos como se cree, sino que nacieron casi en paralelo
con los combustibles fósiles y los motores a combustión. Hace más de 100 años se
empezaron a utilizar los biocombustibles, sin embargo la inviabilidad económica de
los productos y que del petróleo era más fácil y económico obtenerlos, además la
advertencia del peligro al utilizar cultivos alimenticios, fueron factores que los relegarán
poco a poco (Adriana, 2011).
Hace apenas algunos años, la sociedad ha reflexionado sobre el uso y el abuso
indiscriminado de los recursos naturales, que provoca el grave deterioro del medio
ambiente al contaminar la calidad de la atmósfera, romper el techo de la biosfera, el
aumento de la temperatura debido al uso de combustibles fósiles y a otros procesos
industriales que llevan a una acumulación de gases causantes del efecto invernadero.
Un problema que cada día está afectando a la humanidad, interviniendo gradualmente
en sus condiciones de vida, afectando de una forma progresiva y en ascenso los factores
que intervienen en el desarrollo y el equilibrio de los seres que rodean al ser humano,
incluyéndole a él, como principal afectado y causante de esta situación, que amenaza
con la vida en el planeta de una manera radical y sin vuelta atrás (Tapia, S/F).Esto debido
a los gases y sustancias producidas por el hombre y que no han sido erradicadas siguen
interviniendo en los cambios atmosféricos que presenta el planeta desde tiempos
pasados y que actualmente están causando graves consecuencias para la estabilidad y
desarrollo de las diferentes formas de vida (Tapia, S/F).
Es por esto que hoy en día se están desarrollando nuevas tecnologías para la obtención
de energías renovables que sean capaces de sustituir al petróleo, como por ejemplo,
la utilización de Biopropanol y Biobutanol, pero los más usados y desarrollados son
Biodiésel, Bioetanol, Biogás y Biomasa.
Sin embargo, hay que considerar que los biocombustibles por si mismos no pueden
ser una alternativa total a la crisis energética que afronta el mundo con el descenso
previsible del petróleo, pero sí que la humanidad ha descubierto una alternativa
energética renovable que puede responder parcialmente los requerimientos de energía
que deben ser paulatinamente sustituidos.
La situación de la industria del petróleo y las reservas mundiales, han llevado a algunos
países a desarrollar fuertes programas de producción de combustibles alternativos al
combustible fósil; sin embargo, aún no se ha logrado consolidar una alternativa que
sustituya a los hidrocarburos.
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 35
Dentro del contexto del mercado mundial de biocombustibles, México entra tardíamente
debido a una política débil en el sector agrícola (materias primas), pese a que el desarrollo
de los bioenergéticos es fundamental, para impulsar el suministro de alimentos en este
rubro. González y Castañeda (2008), consideran que la producción de biocombustibles
forma parte de una estrategia competitiva, como lo han impulsado estratégicamente
Estados Unidos y Brasil, líderes en la producción de biocombustibles.
Desde una perspectiva ecológica, la producción de bioenergéticos en México puede
tener graves impactos a la seguridad alimentaria y a la agricultura, por el uso y explotación
intensiva de suelos, agua, pesticidas, entre otros. Por ello, se debe de proteger el
ambiente y la seguridad alimentaria, ante los posibles impactos que resulten del cambio
de uso de suelo.
BIOCOMBUSTIBLES, BIOENERGÍA Y BIOMASA
¿Qué es la bioenergía?
Ésta se define como la manera de generar energía a partir de biomasa: “materia viva”
o “derivada de seres vivos”, incluyendo un rango amplio de productos, que se han
dividido en tres tipos de combustible: los sólidos (leña, carbón, residuos agrícolas y
pecuarios, y residuos municipales) que se gasifican para producir calor y electricidad, y
los combustibles líquidos, que utilizan cultivos energéticos (caña de azúcar, oleaginosas,
higuerilla, palma de aceite y coco) para generar etanol y biodiesel (Masera et al., 2006).
González (2009) agrupa los biocombustibles —o bioenergéticos—, en tres categorías: 1)
combustibles de madera; 2) agrocombustibles, y 3) subproductos de origen municipal.
En el caso de México se han clasificado siete subcategorías:
1. Combustibles de madera (bosques naturales y plantaciones).
2. Subproductos de la extracción forestal e industria maderera.
3. Subproductos agrícolas.
4. Subproductos pecuarios.
5. Subproductos agroindustriales.
6. Cultivos energéticos.
7. Subproductos de origen municipal.
La producción de biocombustibles depende sobre todo del potencial ambiental, social
y económico de cada región del mundo.
La palabra biocombustible es el término con el cual se denomina a cualquier tipo de
36 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
combustible que derive de la biomasa, nombre dado a la materia orgánica de origen
reciente que haya derivado de animales y vegetales como resultado de un proceso de
conversión fotosintético; la energía de la biomasa deriva del material vegetal y animal,
como la madera de los bosques, los residuos de procesos agrícolas y forestales, de la
basura industrial, humana o animal (Hernández y Hernández, 2008). Los biocombustibles
provienen de una fuente renovable, la biomasa, la cual, es la materia orgánica que
constituye todos los seres vivos, sus productos y desechos. Se dice que es una fuente de
energía renovable porque su formación no lleva miles de años, y por lo tanto, la tasa de
utilización no es mucho mayor que la de su formación.
Los biocombustibles contienen componentes derivados a partir de biomasa, es decir,
organismos recientemente vivos o sus desechos metabólicos. Los biocombustibles
actuales proceden habitualmente de la caña de azúcar, trigo, maíz o semillas oleaginosas.
Todos ellos reducen el volumen total de CO2 que se emiten en la atmósfera, ya que
lo absorben a medida que crecen y emiten prácticamente la misma cantidad que los
combustibles convencionales cuando se queman (BP España, 2013).
Por otra parte, se entiende por biocombustibles, aquel combustible de origen biológico
que no se ha fosilizado. Si no se añade “no se ha fosilizado”, el petróleo, los carbones
minerales y el gas natural serían considerados biocombustibles, debido a que su origen
también es biológico, pero han sido fosilizados hace cientos de miles de años (Camps y
Marcos, 2008).
Cabe señalar que la definición más sencilla de biocombustibles, citada por Camps y
Marcos (2008), es… “Cuerpo sólido, líquido o gaseoso capaz de arder”.
La energía de la biomasa es generalmente producida de residuos de cultivos agrícolas,
actividades forestales y de la basura industrial, humana o animal. Los biocombustibles
son una específica categoría de la biomasa usualmente asociada con la industria del
transporte. Los combustibles de la biomasa utilizan la energía química, la cual se fija por
fotosíntesis y se almacena dentro de las plantas. Esta energía química puede ser liberada
para crear calor con fines tradicionales —como cocinar y crear calor en un espacio—, con
fines industriales —como en la industria del papel—, o puede ser convertida a electricidad
o en forma de combustible, líquido o gaseoso. Para reemplazar el papel que ha cumplido
el petróleo en la industria del transporte, se requiere una significativa cantidad de
biomasa en combustible líquido; su creación requiere luz solar, agua, nutrientes y tierra
(González y Brugués, 2010).
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 37
FACTORES DE DEMANDA DE BIOCOMBUSTIBLES
La demanda de biocombustibles aumentará dependiendo de varios factores (González
y Castañeda, 2008):
a) Sí el precio del crudo sigue aumentando y se mantienen las políticas de apoyo
al sector de los biocombustibles;
b) Si la velocidad de desarrollo y comercialización de la materia prima de segunda
generación aumenta lo suficiente como para que sustituya a la materia prima de
primera generación;
c) El impacto del cambio climático sobre el rendimiento agrícola en distintas
partes del mundo;
d) Las limitaciones de los recursos de agua y suelo;
e) La capacidad de aumentar el rendimiento de los productos agrícolas gracias
al uso más eficaz de las tecnologías existentes y/o la adopción de nuevas
tecnologías disponibles.
GENERACIONES DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Existen varios tipos de biocombustibles, a los cuales se les clasifica de acuerdo al insumo
o materia prima y a la tecnología empleada para producirlos; su clasificación se realiza
por generaciones.
Biocombustibles de Primera Generación
La materia prima es de procedencia agrícola y están conformados por las partes
alimenticias de las plantas, las cuales tienen un alto contenido de almidón, azúcares y
aceites. Ejemplos de estas materias son el jugo de la caña de azúcar, granos de maíz, jugo
de la remolacha o betabel, aceite de semilla de girasol, aceite de soya, aceite de palma,
aceite de ricino, aceite de semilla de algodón, aceite de coco, aceite de maní o cacahuate,
entre otros. También se emplean como insumos a las grasas animales, grasas y aceites de
desecho provenientes de la cocción y elaboración de alimentos, y desperdicios sólidos
orgánicos. Los biocombustibles son producidos empleando tecnología convencional
como la fermentación (para azúcares y carbohidratos), transesterificación (para los
aceites y grasas), y la digestión anaerobia (para los desperdicios orgánicos). De estos
procesos se obtiene etanol, metanol y n-butanol (a partir de azúcares), biodiesel (a partir
de los aceites), y biogás (mezcla de metano y anhídrido carbónico), también llamado
gas natural y dióxido de carbono respectivamente, obtenido a partir de los desperdicios
orgánicos (Álvarez, 2009).
38 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
Biocombustibles de Segunda Generación
Son los biocombustibles que se elaboran a partir de biomasa lignocelulósica,
procedentes de residuos agrícolas y forestales. Ejemplos de ellos son el bagazo de la
caña de azúcar, el rastrojo de maíz (tallo, hojas y olote), paja de trigo, aserrín, hojas y ramas
secas de árboles, etcétera. Por su alta densidad energética y su mayor productividad, los
hacen más atractivos que los biocombustibles de primera generación. Los procesos de
producción tienen un nivel de complejidad más alto que los de primera generación,
y como ejemplos destacan la sacarificación-fermentación y el proceso Fischer-Tropsch.
Este último proceso también recibe los nombres de proceso GTL y proceso BTL, cuyas
siglas en inglés provienen de “Gas-To-Liquids” y “Biomass-To-Liquids”, respectivamente,
los cuales consisten en la gasificación del carbón y de la materia lignocelulósica de la
biomasa, para después sintetizar algún combustible líquido como el etanol. Mediante
los procesos de segunda generación se fabrica etanol, metanol, gas de síntesis (mezcla
de anhídrido carbonoso, mejor conocido como monóxido de carbono, e hidrógeno),
biodiesel, 2.5-dimetilfurano (DMF), entre otros. A diferencia de los de primera generación,
estos residuos no sólo no tienen valor económico en el contexto en el que se generan,
sino que suelen provocar problemas ambientales durante su eliminación. Los cultivos son
abundantes y de rápido crecimiento en ciclos cortos, por los que las tierras se pueden
recuperar fácilmente para el uso que se considere o dedicarlos específicamente a la
producción de biomasa con fines energéticos (Álvarez, 2009; Twenergy, 2013).
Biocombustibles de Tercera Generación
Los insumos son vegetales no alimenticios de crecimiento rápido y con una alta densidad
energética almacenada en sus componentes químicos, por lo que se les denomina
“cultivos energéticos”. Entre estos vegetales están los pastos perennes, árboles y plantas
de crecimiento rápido, y las algas, las cuales tienen un potencial energético que puede
llegar a ser 30 veces mayor que el de los cultivos energéticos en tierra, ya que captura una
gran cantidad de energía solar y se reproduce rápidamente. Existe un tipo de alga que
de manera natural produce bioetanol. Los procesos de obtención de biocombustibles
se encuentran en fase de desarrollo, sin embargo, se ha logrado producir biodiesel y
etanol a nivel planta piloto (Álvarez, 2009; SAGARPA, 2011).
Biocombustibles de Cuarta Generación
Estos biocombustibles son producidos a partir de bacterias genéticamente modificadas,
las cuales emplean anhídrido carbónico (CO2) o alguna otra fuente de carbono para la
obtención de los biocombustibles. A diferencia de las generaciones anteriores, en las
que también se pueden emplear bacterias y organismos genéticamente modificados
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 39
como insumo o para realizar alguna parte de los procesos, en la cuarta generación, la
bacteria es la que efectúa la totalidad del proceso de producción de los biocombustibles.
Actualmente, esta generación de biocombustibles se encuentra en fase teórica, sólo se
conoce la posible ruta de síntesis del etanol a partir de anhídrido carbónico, sin embargo,
depende totalmente de la información genética de una bacteria artificial y puede tener
limitaciones termodinámicas importantes (Álvarez, 2009).
OBTENCIÓN DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Para obtener un biocombustible a partir de la biomasa agrícola, forestal, ganadera,
urbana o mezcla de alguna de ellas, las transformaciones pueden ser físicas, químicas o
ambas a la vez. Esta obtención es una excelente alternativa energética por dos razones.
La primera es que a partir de ella se pueden obtener una gran diversidad de productos;
la segunda, se adapta perfectamente a todos los campos de utilización actual de los
combustibles tradicionales. Así, mediante procesos específicos, se puede obtener
toda una serie de combustibles sólidos, líquidos o gaseosos que pueden ser aplicados
para cubrir las necesidades energéticas de confort, transporte, cocinado, industria y
electricidad, o servir de materia prima para la industria (Fernández, 2013).
Según la naturaleza de la biomasa y el tipo de combustible deseado, se pueden utilizar
diferentes métodos para obtener biocombustibles: procesos mecánicos (astillado,
trituración, compactación), termoquímicos (combustión, pirólisis y gasificación),
biotecnológicos (micro bacterianos o enzimáticos) y extractivos. En la Tabla 1, se presenta
un resumen de estos principales procesos de transformación y de los biocombustibles
derivados, así como las aplicaciones más frecuentes en cada uno de ellos. Cada uno de
estos procesos se inicia con la biomasa vegetal que se forma a partir del proceso de
fotosíntesis, con el aporte de la energía solar que captan y transforman estos organismos
(Lede, S/F). Cada técnica depende del tipo de biomasa disponible. Si se trata de un
material seco puede convertirse en calor directamente mediante combustión, que
producirá vapor para generar energía eléctrica. Si contiene agua, se puede realizar
la digestión anaeróbica, que lo convertirá en metano y otros gases, o fermentar para
producir alcohol, o convertir en hidrocarburo por reducción química. Si se aplican
métodos termoquímicos es posible extraer metanol, aceites, gases, etc. (Lede, S/F).
Los efectos económicos ambientales y sociales de los biocombustibles deben debatirse
ampliamente y es necesario evaluarlos cuidadosamente antes de extender el apoyo
del sector público hacia programas de biocombustibles en gran escala. Para que los
biocombustibles sean realmente sustentables deben ser “biocombustibles avanzados”,
provenientes de:
40 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
Tabla 1. Principales procesos de obtención de biocombustibles los
productos derivados y sus aplicaciones (Lede, S/F).
PROCESOS DE OBTENCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES
Mecánicos Termoquímicos Biotecnológicos Extractivos
Técnicas Astillado Pirolisis Gasificación Fermentación Digestión Extracción
anaerobia físico -
Trituración química
Compactación
Productos Leñas Carbón Gas de Etanol Biogás Aceites
gasógeno
Astillas Aceites Varios Esteres
Briquetas Hidrocarburos
Aplicaciones Calefacción Calefacción Calefacción Transporte Calefacción Transporte
Electricidad Electricidad Electricidad Industria Electricidad Industria
química química
Transporte Transporte
Industria Industria
química química
• Residuos agrícolas, municipales e industriales (como residuos lignocelulósicos,
rastrojos, bagazos, etc.)
• Bosques manejados sustentablemente
• Plantas perenes cultivadas en tierras degradadas (especialmente si consumen
grandes cantidades de CO2 y presentan altos rendimientos)
• Microorganismos (algas, hongos, levaduras, bacterias)
El costo de obtención es un factor clave en la implementación de los biocombustibles. De
los que se han originado de los cultivos alimenticios, se han enfrentado a una limitación
por los altos costos de la materia prima utilizada. En la Tabla 2 (siguiente página) se
muestran los costos estimados de algunos biocombustibles de derivados de materiales
lignocelulósicos.
TIPO DE BIOCOMBUSTIBLES
El uso de los biocombustibles asociado con la industria del transporte, abrió una
posibilidad del bioetanol y el biodiesel como combustibles para el transporte en México.
Para la conversión a etanol fueron considerados cómo insumos: caña de azúcar, maíz,
yuca, sorgo y remolacha azucarera, con las tecnologías maduras existentes y, en el caso de
la caña de azúcar, se analizó la producción de etanol a partir del bagazo, cuya tecnología
se encuentra en desarrollo (Masera et al., 2006).
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 41
Tabla 2. Estimación de costos de producción de biocombustibles
celulósicos en 2010, 2030 y 2050 (Sandoval, 2010).
Costos de producción (USD/lge)
Biocombustibles Escenario 2010 2030 2050
Etanol Optimista 0.80 0.55 0.55
Pesimista 0.90 0.65 0.60
Gasolina México* 0.66 * *
Europa 0.96-1.66 ** **
Diésel verde Optimista 1.00 0.60 0.55
Pesimista 1.20 0.70 0.65
Diésel México* 0.68 * *
Europa 0.98-1.69 ** **
*En México la gasolina y el diésel son subsidiados; la recomendación de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) es recomendación aumentar su
precio progresivamente hasta alcanzar su precio real como en Europa.
**Puede llegar a duplicarse o triplicarse en función del precio del petróleo.
Biodiesel
Es un combustible renovable, derivado de lípidos naturales, como aceites vegetales o
grasas animales, obtenido a través de un proceso industrial relativamente simple de
transesterificación. Este proceso de transesterificación de ácidos grasos para generar
alcoholéster de ácido graso se conoce desde hace 150 años. El principal motivo por el
cual los aceites vegetales no se pueden utilizar directamente en los motores diesel, es
por su viscosidad. Para la reducción de esta viscosidad, el proceso químico recomendado
es el de la transesterificación, como se muestra en la Tabla 3 del aceite vegetal o animal.
Tabla 3. Proceso de transesterificación de ácidos grasos para generar
alcoholéster (Vega, 2010).
Insumos Productos
(86%) Biodiesel
(87%) Aceite +
+ (9%) Glicerina
(12%) Metanol +
+ (4%) Etanol
(1%) Catalizador +
(1%) Fertilizante
42 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
Para una definición técnica del biodiesel y de la mezcla de este, se puede tomar la
utilizada por Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (ASTM, por sus siglas en
inglés), y de acuerdo a ello, se tiene lo siguiente:
• Biodiesel, n. Es un combustible compuesto de ésteres mono-alcalinos de ácidos
grasos de cadenas largas, derivados de aceites vegetales o grasas animales
denominado B100 y que cumplen los requerimientos de la ASTM D 6751.
• Biodiesel mezcla, n. Se refiere a una mezcla de biodiesel (como fue definido
anteriormente) con el diésel derivado del petróleo y denominado BXX, donde
XX representa el porcentaje del volumen de biodiesel en la mezcla. Por ejemplo:
B20 significa una mezcla con 20% de biodiesel y 80% de diésel derivado del
petróleo.
En este proceso de conversión de la materia prima a biodiesel, se considera que es una
fuente alternativa de energía; por lo que el biodiesel puede producirse a partir de una
gran variedad de cultivos oleaginosos, de grasas animales y de aceites y grasas recicladas.
Para este combustible, se estudiaron como insumos, la semilla de colza, soya, jatropha,
girasol, y cártamo, así como el uso de sebo animal y aceite reciclado. La producción de
biodiesel a partir de semilla de colza y soya es técnicamente madura en todo el mundo.
El biodiesel producido a partir de jatropha es técnicamente viable, aunque no se tiene
suficiente experiencia a nivel internacional; finalmente el biodiesel de palma tiene el
inconveniente de no permitir que los ésteres satisfagan los requerimientos de flujo en
frío en las regiones templadas (Masera et al., 2006).
Características del biodiesel
En la producción de biodiesel, se muestran algunas de las características deseables e
indeseables que se mencionan frecuentemente (Arvizu, 2011):
Deseables
• Es una fuente de energía limpia, renovable, de calidad y económicamente
viable, que además contribuye a la conservación del medio ambiente, por lo
que representa una alternativa a los combustibles fósiles.
• Se trata de un combustible biodegradable, cuyo uso disminuye las
emisiones de gases de efecto invernadero y óxidos de azufre. También
reduce entre 60% y 90% la cantidad de hidrocarburos totales no quemados.
• Puede ser producido económicamente en un amplio rango de lugares, tanto
rurales como urbanos y en diferentes escalas (pequeñas para autoconsumo
o comerciales).
• Tiene un gran potencial para ser producido por aceites no comestibles.
• El contenido energético del etanol es de 67% con respecto a aquel de
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 43
la gasolina, mientras, que el del biodiesel es de 90% en relación con el del
diésel proveniente del petróleo.
No tan deseables
• El proceso de fabricación de biodiesel libera la glicerina, la cual todavía
constituye un problema por su contenido tóxico (moderado) y contaminante.
• Aporta un 10% de óxidos nitrosos a la atmósfera (lluvia ácida) con respecto
a los combustibles fósiles.
• Balance energético, es decir, el balance de energía fósil de un
biocombustible, depende de factores como las características de la materia
prima, el lugar de producción, las prácticas agrícolas y la fuente de energía
usada para el proceso de conversión.
• Un aspecto que todavía es debatido en el mundo es si el balance energético
del biodiesel es positivo. En la jerga de la producción de combustibles,
se entiende por balance energético la diferencia entre la energía que
produce un kilogramo de combustible (biodiesel en este caso) y la energía
necesaria para producirlo, lo cual incluye extracción (cultivo, en este caso),
procesamiento, transporte, refinado entre otros.
Conversión de aceite a biodiesel
Cada cultivo tiene diferentes capacidades de producción de aceite con sus ventajas
y límites. La presente Tabla 4, representa la capacidad de biodiesel de cada cultivo o
materia prima.
Tabla 4. Capacidad del biodiesel de cada cultivo (Johnston et al.,2009)
Cultivo Conversión a biodiesel (L/ton)
Sésamo 440
Girasol 418
Ricino 393
Colza 392
Mostaza 370
Maní 309
Aceite de palma 223
Soja 183
Cocotero 130
Algodón 103
44 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
Etanol/bioetanol
Los biocombustibles de primera generación, como la producción de etanol es una
de las aplicaciones industriales más tradicionales en todos los sentidos y representa
más del 90% del total de biocombustibles que se utilizan actualmente en el mundo.
La producción rentable del etanol que se obtiene de la lignocelulosa, vía la hidrólisis
enzimática aumentaría la variedad y la disponibilidad de material de base y, por lo tanto,
ampliaría la producción de biocombustibles sin afectar la seguridad y la soberanía
alimentaria (Chauvet y González, 2008).
Los materiales lignocelulósicos son compuestos de celulosa, hemicelulosas y lignina.
El principal reto en la producción del etanol a partir de biomasa lignocelulósica es el
pretratamiento e hidrólisis de la materia prima, que pueden utilizar esencialmente tres
tipos de procesos y sus variantes y combinaciones: hidrólisis ácida (con ácido diluido o
concentrado), hidrólisis enzimática y procesos termoquímicos. El pretratamiento tiene
el propósito el desintegrar la matriz de los carbohidratos de tal manera que la celulosa
reduzca el grado de cristalinidad y aumente la celulosa amorfa, que es la más adecuada
para el posterior ataque enzimático. La celulosa liberada es típicamente sometida a
hidrólisis enzimática con celulasas exógenas, la cual hace que se obtenga una solución
de azúcares fermentables que contienen principalmente glucosa, así como pentosas
(xilosas) resultantes de la hidrólisis inicial de la hemicelulosa. Especificando lo anterior,
las glucosas pueden ser convertidas sin dificultad en etanol (Horta, 2006).
Biomasa Azucarada Biomasa Amilácea Biomasa Celulósica
Trituración Trituración
Trituración / Molienda
Hidrólisis enzimática Hidrólisis ácida
y enzimática
Obtención de solución azucarada fermentable
Fermentación
Destilación
ETANOL
En la Figura 1 se muestran las etapas principales para producir bioetanol a partir de
sacarosa (de caña, remolacha, etc.), almidón (de maíz, trigo, tubérculos, etc.) y residuos
lignocelulósicos (pajas, residuos agrícolas e industriales, bagazo de caña, etc.). Por
las características de la lignocelulosa ofrece dificultades técnicas importantes, lo que
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 45
encarece el costo de producción y el de inversión. Esta clasificación de materias primas,
siguen un proceso de fermentación y destilación para la obtención de este tipo de
biocombustible.
RECURSOS ENERGÉTICOS DE MÉXICO
México cuenta con un potencial muy importante en cuestión de recursos energéticos
renovables, cuyo desarrollo permitirá al país contar con una mayor diversificación
de fuentes de energía, ampliar la base industrial en un área que puede tener valor
estratégico en el futuro y atenuar los impactos ambientales ocasionados por la
producción, distribución y uso final de las formas de energía convencionales; en este
marco, el país posee vastos recursos naturales para la obtención de biocombustibles
para la generación de energía, resultado de su gran diversidad agrícola y forestal, de sus
condiciones climáticas y geográficas idóneas para este propósito (SAGARPA y Gobierno
Federal, 2009).
México es un país altamente dependiente de los combustibles fósiles. El peso del
petróleo en el consumo de energía primaria es 65.2% y el gas natural supone un 22.3%,
de la producción de energía primaria en el año 2012.
En cuanto a las fuentes de energías renovables, la cuota del 6.9% que representan en
el consumo de energía primaria en México se reparte entre la biomasa en un 3.9%, la
geoenergía, solar y eólica en 1.7% y la hidroenergía en 1.3% (Beltrán et al., 2013).
La generación de las hidroeléctricas disminuyó 12.2%, derivado de los escasos niveles
de precipitación en el año 2012 y la consecuente disminución en el nivel de agua en las
presas (Beltrán et al., 2013).
La geoenergía totalizó 133.13 Petajoules (PJ) durante el año 2012. Dicha producción
presentó una disminución de 10.8% respecto al año 2011. La producción de energía solar
aumentó 14.8% respecto a 2011. Esto último fue resultado de un incremento de 14.0%
en el área total instalada de calentadores solares y de 46.0% en módulos fotovoltaicos
(Beltrán et al., 2013).
En lo que se refiere a la energía eólica la producción alcanzó 5.93 PJ, 33.1% mayor
respecto al año 2010. La producción de energía solar aumentó 121.1% mayor respecto
a 2011. Esto último fue resultado a que arrancaron las centrales Oaxaca I, II, III, IV y La
Venta III (Beltrán et al., 2013).
46 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
La producción de biogás, mostró un incremento de 23.8% para 1.82 PJ en el año 2012.
Si bien la cantidad de este tipo de energía es aún pequeña, su participación cobra
importancia dentro de una visión de diversificación de las fuentes de energía primaria
(Beltrán et al., 2013).
Por su parte, la biomasa, que se integra por bagazo de caña (27.0%) y leña (73.0%)
disminuyo de 348.67 PJ en el año 2011 a 256.74 PJ en 2012 (Beltrán et al., 2013). A
continuación en la Tabla 5 se muestra la producción de energía primaria en el año 2012
de los diferentes recursos energéticos en México.
Tabla 5. Estructura de la producción de energía primaria en 2012
(Beltrán et al., 2013).
Fuente Producción
Petróleo 5,918.85 (65.23%)
Gas natural 2,027.03 (22.34%)
Nuclear 91.32 (1.01%)
Energías 621.24 (6.85%)
renovables
Carbón 327.69 (3.61%)
Condensados 87.69 (0.96%)
Total 9,073.82 (100%)
Capacidad Instalada
En relación a la capacidad instalada en México para la generación de electricidad con
fuentes de energía renovable para el año 2012 fue de 14,501 MegaWatt, donde la
capacidad instalada de energía eólica en el año 2012 en operación fue de 1,289 MW,
de los cuales sólo el 7% es operado por la CFE, mientras que el resto es operado a
través de permisionarios bajo esquemas de autoabastecimiento, pequeños productores
y productores independientes (Lozano, 2013).
En el año 2012, la capacidad instalada en proyectos solares fotovoltáicos, principalmente
en aplicaciones de electrificación rural e industrial, fue de 36.8 MW, además para el año
2013 se presentaron diferentes proyectos, que tendrán una capacidad instalada total de
141.66 MW.
En tecnología termosolar en el año 2013 entro en operaciones el proyecto “171 CC Agua
Prieta II” en Sonora. Este desarrollo contará con dos centrales: una de ciclo combinado
de 463 MW y una termosolar de canales parabólicos, con una capacidad de 14 MW
(Lozano, 2013).
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 47
La capacidad instalada para generar energía geotérmica es de 824 MW, en el año 2012.
En cuanto a la capacidad para la generación hidráulica, la cual, es administrada por el
sector público (CFE) y por el privado. En el año 2012, la CFE registró 11,555 MW de
capacidad instalada en operación (Lozano, 2013).
Se registraron en el año 2012 más de 62 proyectos en operación para la cogeneración
y autoabastecimiento de energía eléctrica. La bioenergía cuenta con una capacidad
instalada en operación de 645 MW, de los cuales 598 MW provienen de bagazo de caña
y el resto de biogás (Lozano, 2013).
TECNOLOGÍAS Y APLICACIONES DE LOS BIOCOMBUSTIBES
La heterogeneidad de los recursos aprovechables es una característica intrínseca de los
sistemas de producción de energía asociados a la biomasa. Ello aumenta su complejidad
ya que cada proyecto necesita análisis específicos de disponibilidad, extracción,
transporte y distribución. De hecho, la forma de extraer y utilizar como combustible los
restos de una actividad forestal es distinta al uso de los residuos de una industria forestal
o al aprovechamiento energético del maíz o de la remolacha (Elías y Bordas, 2012). En
México, los principales desarrollos en el área de biomasa se han centrado en el uso de
residuos industriales, tanto forestales como agrícolas. Respecto a la biomasa forestal, ha
sido utilizado tradicionalmente en el sector doméstico mediante sistemas poco eficiente,
algo que está por cambiar debido a la llegada de la Industrias de generación de energía
con biomasa. El uso de los residuos agrícolas como biomasa, el bagazo de caña de
azúcar es la materia prima para la cogeneración.
Para entender mejor el origen y composición de cada uno de los residuos, aunque,
se siguen varios criterios para clasificar los residuos, en su aspecto de biomasa, se
consideran tres grandes sectores que producen residuos (Fuentes de biomasa para fines
energéticos, 2014):
• Residuos del sector Agrario
• Residuos del sector Industrial
• Residuos del sector Urbano
Residuos del sector Agrario
Son una consecuencia del sector primario de la actividad humana y entre ellos se puede
considerar, a su vez, tres grupos:
48 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
1. Residuos agrícolas
Estos residuos pueden proceder de cultivos agrícolas (podas, rastrojo, paja
de arroz) tradicionales o de las industrias agro-alimentarias (gabazo, cascara).
Estos son residuos muy estables debido a su grande variabilidad. Con respecto
a la productividad va a depender de las condiciones edáficas y climáticas. Los
residuos de los cultivos agrícolas pueden ser herbáceos y/o leñosos. Los residuos
agrícolas herbáceos, se obtienen durante la cosecha de algunos cultivos, como
los de cereales (maíz). En cuanto a los residuos leñosos, las podas de olivos,
viñedos y árboles frutales constituyen su principal fuente de suministro. También
en este caso la disponibilidad del recurso depende de la época de recolección y
de la variación de la producción agrícola (Camps y Marcos, 2008).
Los residuos agroindustriales tienen potencial para aumentar la capacidad de
cogeneración en ingenios azucareros utilizando calderas nuevas del tipo de
lecho fluidizado, obteniendo una capacidad bruta de 18 MW, con un excedente
de 10 MW por ingenio en tiempo de zafra para el Sistema Nacional de Energía
(SENER, 2012).
2. Residuos forestales
Se originan en los tratamientos y aprovechamientos de las masas vegetales,
tanto para la defensa y mejora de éstas como para la obtención de materias
primas para el sector forestal (madera, resinas, etc.). Los residuos generados en
las operaciones de limpieza, poda, corta de los montes pueden utilizarse para
usos energéticos dadas sus excelentes características como combustibles. Con la
maquinaría apropiada se puede astillar o empacar para mejorar las condiciones
económicas del transporte al obtener un producto más manejable y de tamaño
homogéneo. En la actualidad, los inconvenientes asociados a estos residuos,
como la dispersión, la ubicación en terrenos de difícil accesibilidad, la variedad de
tamaños y composición, el aprovechamiento para otros fines (fábricas de tableros
o industrias papeleras), las impurezas (piedra, arena, metales) o el elevado grado
de humedad han impedido su utilización generalizada como biocombustibles
sólidos (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, 2007).
En México la CONAFOR impulso el desarrollo de cuatro estudios para determinar
la opción más viable para el uso de los residuos forestales (de aprovechamiento y
aserraderos) con fines energéticos. El resultado para el Ejido El Largo (Chihuahua)
y el Ejido El Balcón (Guerrero), la propuesta para la generación de electricidad
a través de la quema de biomasa es de 7.3 millones de kWh con 7,300 ton/año
de residuos de aserrío y de 3 a 5 millones de kWh utilizando 4,500 ton/año de
residuos de aserrío, respectivamente. Para el Ejido Noh-Bec (Q. Roo) con un total
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 49
de residuos de 1,136 ton/año se generarían 0.6 millones de kWh de electricidad
a través de la gasificación de carbón. Para la región de El Salto (Durango) presenta
un potencial entre 7 y 11 MW de energía a través de la Gasificación de biomasa
aprovechando 31,000 ton/año de residuos de aserrío (SENER, 2012).
En la ciudad de Durango, Dgo., México, se aprobó en proyectos PROINNOVA-
CONACYT una empresa llamada Bioenergía Forestal S. A. de C. V., la cual
generará energía eléctrica de 10 MW/e de capacidad (Programa de estímulos a
la innovación propuestas aprobadas, 2012).
3. Residuos ganaderos
Los residuos ganaderos son de dos tipos: líquidos y sólidos. Con los residuos
líquidos se pueden obtener biogás con un alto poder calorífico. Con los sólidos,
debido a que son muy ricos en nitrógeno, suelen obtenerse abonos de calidad
(Camps y Marcos, 2008). La ganadería también puede beneficiarse usando un
método más sencillo del mismo procedimiento: los excrementos del ganado se
depositan en un área de confinamiento hermético a partir del cual se captura
el gas metano que puede emplearse como combustible o en algunos casos
mediante un motogenerador, producir energía eléctrica. Existen casos en que los
establos o unidades de producción ganadera o porcícola generan excedentes
de energía eléctrica, los cuales alimentados al Sistema Eléctrico Nacional y
vendidos a la Comisión Federal de Electricidad (SAGARPA, 2011a). Según datos
publicados en el documento Prospectivas de Energía Renovable 2012-2016, de
la Secretaría de Energía, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) otorgó un
permiso para generar energía eléctrica con biogás, producido por los residuos
ganaderos en el estado de Chihuahua, es de la empresa Energía Láctea, SA de
CV, con una capacidad autorizada de 0.80 MW y una producción de 5.06 GWh/
año (Valle y Ortega, 2012).
Residuos del sector Industrial
Son derivados de las industrias de conservas vegetales, producción de aceites, vinos
y frutos secos, aunque localmente pudieran ser importantes industrias de otro tipo,
generadoras de biomasa residual (Fuentes de biomasa para fines energéticos, 2014).
Residuos del sector Urbano
Se generan diariamente en grandes cantidades en los núcleos de población, pudiéndose
considerar dos grandes grupos:
50 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
1. Residuos sólidos urbanos
Estos son una mezcla de residuos orgánicos e inorgánicos (plásticos, metálicos,
de vidrio, de materiales de construcción, etc.), que son los generados en las
casas, como resultado de la eliminación de los materiales que se utilizan en las
actividades domésticas; son también los que provienen de establecimientos o la
vía pública, o los que resultan de la limpieza de las vías o lugares públicos y que
tienen características como los domiciliarios. Su manejo y control es competencia
de las autoridades municipales y delegacionales (Dirección General de Estadística
e Información Ambiental, 2013).
Los tiraderos de basura de las ciudades pueden convertirse en fuentes de
biogás con una inversión relativamente baja y, sobre todo, que se recupera con
rapidez. Para producir biogás se crean confinamientos sellados en los tiraderos.
Por ejemplo, existe una planta de generación de electricidad a partir del uso de
biogás producido en un relleno sanitario ubicado en la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, la cual tiene una capacidad instalada de generación de 12.72 MW y
puede producir 40,000 MWh anuales (3,442 TPE/año). Con la quema de biogás
para producir electricidad, esta planta, primera en América Latina, ha generado
cerca de 202,500 MWh de energía eléctrica (equivalente a 17,423 TPE) desde el
inicio de su operación (2003) hasta 2011, cuya producción ha sido destinada para
abastecer 40% del alumbrado público de la zona metropolitana de Monterrey
(Bioenergía de Nuevo León, S/F).
México tiene 186 rellenos sanitarios en todo el país, que podría generar entre 1,
629 y 2,248 toneladas al año de metano, e instalar una capacidad entre 652 y 912
MW de generación de energía eléctrica. El tratamiento térmico de los rellenos
sanitarios tiene una capacidad de generación de energía eléctrica de entre 1,597
y 1,994 MW (Valle y Ortega, 2012).
2. Aguas residuales
Según la Ley de aguas nacionales, Capitulo Único, articulo 3 secc. VI, se entenderá
por Aguas Residuales: Las aguas de composición variada proveniente de las
descargas de usos públicos urbanos, domésticos, industriales comerciales,
de servicios, agrícola pecuario, de las plantas de tratamiento y en general, de
cualquier uso, así como la mezcla de ellas (UNAM, 2014).
En el año 2011 la Comisión Reguladora de Energía otorgo cinco permisos
para generar energía eléctrica con biogás por medio de tratamiento de aguas
residuales municipales, con una capacidad autorizada de 16.4 MW y una
producción 94.9 GWh/año7 (Valle y Ortega, 2012).
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 51
CULTIVOS PARA LA PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES
La importancia de los cultivos radica en la gran resistencia que tienen al clima, pueden
crecer en casi todos los ecosistemas del país, requieren una mayor inversión al durar
bastantes años. Es por ello que se especifican y desglosan algunos de ellos:
Cultivos Energéticos
Son cultivos de especies vegetales destinados específicamente a la producción de
biomasa para uso bioenergético. Estos cultivos presentan un alto rendimiento, no
contribuyen a la degradación del suelo, presentan un balance energético positivo, se
adaptan en lo posible al uso de maquinaria común (agrícola y/o forestal) y permiten
facilitar la recuperación de las tierras cuando cese la producción de dicho cultivo (Escan,
2008).
Son diversos los cultivos que se pueden aprovechar con fines energéticos, considerando
los siguientes grupos (Fuentes de biomasa para fines energéticos, S/F):
1. Cultivos tradicionales
Son los que el hombre ha venido utilizando desde hace mucho tiempo, tanto
para la producción de alimentos como para la obtención de productos de interés
industrial. Todas las especies de este grupo tienen determinadas exigencias
climáticas y necesidad de terrenos fértiles y agua por lo que su cultivo podría
suponer un elevado grado de competencia con los cultivos alimentarios, a no ser
que se utilicen con fines energéticos los excedentes de cosechas. Cabe destacar,
entre otros: Cereales, Caña de azúcar, Remolacha y Plantaciones forestales
(Fuentes de biomasa para fines energéticos, 2014).
La caña de azúcar se cosecha en aproximadamente 700 mil hectáreas, sin
embargo, su potencial productivo (alto y medio) es de más de 4 millones de
hectáreas (SAGARPA y Gobierno Federal, 2009).
Con un potencial productivo en México, es la remolacha azucarera con más de 2
millones de hectáreas de temporal, lo hace un cultivo viable para la producción
de bioenergéticos. Referente al sorgo dulce, no se tienen registros de superficies
sembradas de manera comercial, sin embargo el potencial productivo de este
cultivo es de poco más de 2 millones de hectáreas (SAGARPA y Gobierno Federal,
2009).
A pesar de que la jatropha es un cultivo nativo de México, las superficies
52 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
comerciales registradas son recientes (entre el año 2007-2009, CONAFOR ha
destinado apoyos para la siembra de 28 mil hectáreas), la mayoría de ellas en
Chiapas. También existen proyectos importantes que se comienzan a desarrollar
en la Península de Yucatán. La jatropha es un cultivo cuyo potencial productivo,
se ubica en zonas tropicales y subtropicales del país, con más de 2 millones
de hectáreas (SAGARPA y Gobierno Federal, 2009). México cuenta con mil
cien hectáreas de caña de azúcar y betabel para bioetanol, con una capacidad
conjunta para producir 31 millones de litros anuales (SIAP Informa, 2013).
2. Cultivos poco frecuentes
Son especies silvestres con posible adaptación a áreas no aprovechables para
fines alimentarios, lo que evitaría la competencia energía-alimentación. Se ha
centrado la atención en especies de gran producción de biomasa en condiciones
de suelo y clima desfavorables, tales como: Cardos, Pataca, Chumberaas, Agave
y Helechos (Fuentes de biomasa para fines energéticos, 2014).
3. Cultivos acuáticos
Se contemplan a más largo plazo que los terrestres por la falta de experiencia
en este campo, aunque los océanos poseen entre 5 y 10 veces más superficie
potencialmente productiva de biomasa que la tierra. Hasta el momento sólo
se ha abordado el estudio de las algas convencionales y las unicelulares como
especies marinas, y el lirio acuático como planta acuática de agua dulce (Fuentes
de biomasa para fines energéticos, 2014).
La ventaja de este tipo de cultivos es que no compiten con los agrícolas, además
del potencial de la superficie cultivable.
Biofields, empresa mexicana, trabaja en un proyecto para obtener biocombustible
con algas verdeazuladas que producen bioetanol de manera natural en
condiciones idóneas. Éstas tienen la capacidad de acumular azúcar, duplicar su
población en horas y cultivarse en agua dulce o salada (Nava y Doldán, 2014).
4. Cultivos de plantas productoras de combustibles líquidos
Son aquéllas que producen sustancias que, con un tratamiento sencillo, pueden
ser usadas como combustibles por sus propiedades parecidas a los derivados
del petróleo. El cultivo de algunas de estas especies, generalmente silvestres,
constituye un panorama actualmente muy interesante, pudiéndose destacar:
Palmeras, Euforbias, Ricino, Jojoba, Copaiba y Membrillo negro.
La palma de aceite registra una superficie plantada de 27,500 hectáreas
sembradas, de ésta el 75% se encuentra en Chiapas. Su mayor potencial
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 53
productivo son los climas cálidos y subcálidos húmedos, en una superficie de
más de 250 mil hectáreas (SAGARPA y Gobierno Federal, 2009).
En México se cuenta con tres mil hectáreas de palma de aceite, presentando un
potencial de producción de cuatro millones de litros de biodiesel al año (SIAP
INFORMA, 2013).
En el periodo del 2005 al 2012 la producción de energía obtenida con biomasa,
bagazo de caña y leña disminuyó como se muestra en la Tabla 6. La biomasa presentó
una disminución de 16% en este periodo. Sin embargo existió un incremento de 3.19
PetaJoules de energía del 2011 al 2012.
Tabla 6. Producción de energía (PJ) con biomasa en el periodo del 2005
al 2012. (Beltrán et al., 2013)
Año 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
Biomasa 371.36 362.63 362.80 361.18 349.40 348.28 348.67 351.86
Bagazo 104.93 98.03 99.56 99.13 88.73 88.97 90.58 95.08
de Caña
Leña 266.43 264.60 263.24 262.05 260.68 259.31 258.09 256.74
En la Tabla 7 se puede observar el número de permisos otorgados en el año 2011-2012
para la generación de electricidad utilizando diferentes tipos de biomasa.
Tabla 7. Bioenergéticas para la generación de electricidad en México
(Valle y Ortega, 2012)
Combustible Número de Energía primaria
permisos MW
Residuo forestal 1 10.0
Residuo agrícola 54 575.9
Residuo sólidos urbanos 10 44.76
Residuos granaderos 1 0.80
Aguas residuales
Aguas residuales municipales 5 16.4
Total 71 647.86
Masera et al. (2006) describen los diferentes recursos bioenergéticos en México,
analizando las existencias actuales de los recursos y se explora, el potencial técnico de los
recursos forestales. También presenta, las aplicaciones de las tecnologías; una revisión de
las principales tecnologías de aprovechamiento de los recursos bioenergéticos. Además
54 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
de los escenarios de mediano y largo plazo de la sustitución de los combustibles fósiles
por biocombustibles. Cabe señalar que en el Cuaderno Temático: “Biocombustibles
Avanzados en México” (Sandoval, 2010), se menciona sobre los biocombustibles
avanzados (Etanol, Carburante, Diésel verde y Biodiesel), haciendo referencia sobre los
estudios y proyectos sobre éste tipo de biocombustibles.
LA PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES EN MÉXICO
El uso de biocombustibles en nuestro país está en vías de desarrollo, sin embargo,
México produce etanol para su uso en bebidas alcohólicas, productos farmacéuticos,
y alimenticios, y como solvente y reactivo industriales. El etanol producido actualmente
proviene del jugo de la caña de azúcar y se obtiene en algunos ingenios azucareros, a
través de la fermentación del jugo y la destilación (Álvarez, 2009).
El 22 de agosto de 2005 fue publicada la Ley de Desarrollo Sustentable de la Caña
de Azúcar, en la cual se fundan los lineamientos para el aprovechamiento futuro de
la caña de azúcar como energético. Respecto a la Ley de Promoción y Desarrollo de
los Bioenergéticos, que entró en vigor el 2 de febrero de 2008. De acuerdo a esta ley
y diversos estudios de la Secretaría de Energía, el desarrollo de biocombustibles en
México, parten de dos materias primas con niveles altos de producción en el país, que
a saber son la caña de azúcar y el maíz amarillo. Se plantea la utilización de trigo, sorgo,
yuca y remolacha azucarera o betabel, además de algas verdes, para la obtención de
biocombustibles, principalmente el etanol. En el artículo 11 de esta ley, fracción VIII, se
estipula el otorgamiento de permisos para la producción de biocombustibles a partir de
granos de maíz, pues los mismos sólo serán otorgados por la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) cuando existan inventarios
excedentes de producción interna de maíz para satisfacer el consumo interno.
Al respecto, la Secretaría de Energía (SENER) ha comenzado a evaluar la posibilidad de
desarrollar un programa de fomento al uso de biocombustibles como fuente de energía
renovable; la intención es fomentar el uso de distintos biocombustibles líquidos, en
especial el biodiesely el bioetanol, elaborado a partir del bagazo de la cosecha de la
caña de azúcar o del maíz.
Previo al diseño de un programa de fomento, se han realizado estudios de factibilidad
necesarios para analizar el mercado nacional de los posibles insumos, así como la
demanda potencial de dichos combustibles.
Como resultado de estos estudios, se ha determinado que la producción de biodiesel a
escala comercial puede ser factible en México en el mediano plazo, de realizar acciones
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 55
integrales que deben incluir aspectos técnicos, económicos y medioambientales, de
concertación con el sector agrario y agroindustrial así como un esfuerzo importante en
investigación y desarrollo tecnológico (SENER,2006).
Para la inversión de empresas nacionales y extranjeras en el territorio nacional, se
utilizarían algunos tipos de insumo para la producción, como: la palma africana, el frijol
de soya y la semilla de Jatropha curcas, conocida en México como piñón.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS EN EL USO DE BIOCOMBUSTIBLES
Nuestro país se encuentra considerado dentro del grupo de países en vías de desarrollo
en este sector, por lo que las ventajas del uso de biocombustibles en lo social y
económico radican en el desarrollo de energías alternativas de biocombustibles de
segunda generación, un ejemplo de ello, fue el proyecto de 2006, en el que se inició
con dos plantas de etanol en el estado de Sinaloa.
En cuanto a las desventajas, los costos de transporte del maíz producido en Sinaloa hacia
los centros de consumo del sur del país son altos, no deja de ser incongruente que
los volúmenes de maíz se destinen a la fabricación de etanol cuando el país lo está
importando; pero más preocupante y escandaloso es que se subsidie el negocio de
unos cuantos productores; es decir, que el conjunto social está soportando una actividad
que no es rentable y además se exporte (Chauvet y González, 2008).
Rodríguez (2006), plantea una serie de recomendaciones a los dos tipos de escenarios
para la evaluación de la factibilidad del empleo de los biocombustibles respecto al
bioetanol y el biodiesel, de las cuales se resaltan las siguientes:
a) Bioetanol
• Realizar la evaluación comparativa de emisiones de una población de vehículos
representativa del acervo nacional, con el fin de establecer si la mezcla propuesta
representa un beneficio ambiental en comparación con las gasolinas actuales,
no sólo determinando las emisiones reguladas (CO, HC, NOx), sino incluir la
especiación de los hidrocarburos en el tubo de escape para estimar si no se
generan mayor cantidad de precursores de ozono y a su vez medir la contribución
a las emisiones evaporativas.
• Consultar a la industria automotriz (AMIA), si la población de automóviles podría
emplear la mezcla de gasolinas con etanol sin verse afectados los componentes
plásticos.
56 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
b) Biodiesel
• Llevar a cabo una medición comparativa de emisiones de las mezclas de
biodiesel con PEMEX Diesel contra éste en una muestra representativa de
automotores del país, analizando las emisiones reguladas (HC, NOx y Partículas),
así como la distribución del tamaño de las partículas para determinar si no se
incrementan la fracción fina (PM10 y PM2.5).
• Evaluar los impactos a los sistemas de manejo, transporte y comercialización
de las gasolinas para establecer que no se verán afectados los polímeros usados
en su operación por la presencia del biodiesel.
Posibles problemas
Uno de los principales problemas para desarrollar la introducción del biodiesel en
México, están en el sector agrícola, por ejemplo, la dispersión poblacional, la ausencia
de implementación de políticas de promoción del uso de energías alternativas a las
fuentes convencionales, la creación de estímulos a la economía rural, elaboración de
diseño de tecnología construida localmente, definir las áreas específicas de producción,
otorgamiento de facilidades de financiamiento, ausencia de investigación agrícola para
mejorar la productividad de cultivos energéticos, establecimiento de nuevos sistemas
de cultivo, entre otros.
El problema que genera el alza de precios internacionales en los alimentos agrava una
situación agrícola estructural en México, en donde se ha dejado de lado la prioridad
de contar con una política de auto abasto en los alimentos y de insuficiente apoyo en
la inversión en el campo (González y Castañeda, 2008). También se puede crear un
problema socioeconómico ambiental, de no planificarse de forma multidisciplinaria su
producción, uso y explotación (González, 2009).
LA MATERIA PRIMA PARA PRODUCCIÓN DE ACEITE
El cultivo de oleaginosas está dirigido a la producción de aceite comestible. México
cuenta con más de 600 mil hectáreas cultivadas con cultivos oleaginosos, entre los que
se incluyen coco (copra), soya, cártamo, algodón, girasol, cacahuate (maní), ajonjolí y
palma. Estos cultivos conforman el Comité Nacional Sistema – Producto Oleaginosas
(CNSPO, 2008). Sin embargo, la industria aceitera en México depende en gran medida
de las importaciones y su producción es utilizada por las industrias de alimentos y la
distribución final al consumidor.
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 57
Principales fuentes de aceite
La producción de aceite en el país se basa en siete cultivos oleaginosos, que alcanzan una
superficie total de cultivo de 563,2 miles de hectáreas de la Tabla 8, lo cual representa un
2,6% de la superficie total de cultivos registrados en México.
Tabla 8. Superficie con los principales cultivos oleaginosos en el 2008 en
México (Vega, 2010)
Cultivo Superficie cultivada
(miles de ha) Participación
Copra 136.3 24.2%
Algodón 104.8 18.6%
Soya 88.1 15.6%
Cártamo 88.0 15.6%
Ajonjolí 60.3 10.7%
Cacahuate 53.1 9.4%
Palma de aceite 32.5 5.8%
Total 563.2 100.0%
Posibilidades de incrementar la oferta de materia prima
México cuenta con diversidad genética, climática y edáfica para la producción sostenible
y competitiva de especies bioenergéticas. En este escenario, la producción de
biocombustibles continuará en incremento debido a diversos factores que la impulsan:
• Demanda mundial en constante crecimiento.
• Impulso al desarrollo regional.
• Seguridad energética (ahorro de petróleo).
• Contribución para reducir emisiones contaminantes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias
(INIFIAP), existen zonas agrícolas para cultivar oleaginosas. Alrededor de 2,5 millones
de hectáreas, con potencial para el cultivo de palma aceitera en Chiapas, Oaxaca,
Campeche, Guerrero, Michoacán, Quintana Roo, Tabasco y Veracruz.
Las regiones de buena lluvia para propósitos agrícolas coinciden en los siguientes estados:
Tabasco, Veracruz, Jalisco, Nayarit, Morelos, Chiapas, Colima, Campeche, México. Las
regiones donde la agricultura solamente es próspera por el riego, se encuentran en
Baja California, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Durango, Tamaulipas, Guanajuato,
Querétaro y Puebla.
58 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
En la Tabla 9, se muestran los cultivos potenciales para la producción, de biodiesel en
México, como la palma de aceite, el piñón y el frijol de soya.
Tabla 9. Cultivos potenciales para la producción de biodiesel en México
(SENER, 2006)
Tecnología de Rendimiento
Cultivos Regiones agua 1/ agrícola (t/ha)
Palma de Aceite Pacífico Sur No disponible 14,8
(Soconuso, Chiapas)
Jatropha curcas Peninsular Temporal 2,0
(Piñón) y Golfo Norte
(Zona henequenera de
Yucatán y San Fernando)
Frijol de soya Huasteca Temporal 1,6
(Tamaulipas, Norte de
Veracruz y San Luis Potosí)
Nota: 1/ Se refiere a la clasificación de disponibilidad de agua con base en su origen:
Lluvia (temporal). Riego: presa, pozo, río, laguna.
BARRERAS
La gran diversidad de fuentes, productos y aplicaciones de la propia naturaleza de la
biomasa, es imposible de abordar toda la problemática del sector en el aspecto de
las barreras, por lo que vamos a indicar los principales obstáculos que se oponen al
desarrollo de esta fuente de energía, centrando la atención en los biocombustibles
sólidos y líquidos. Para ello se puntualizan las siguientes barreras (Fernández, 2002):
• Dispersión del recurso. Costos de recolección y transporte.
• Producción estacional. Costes de almacenamiento.
• Baja densidad energética. Necesidad de acondicionamiento, densificación o
transformación de la materia prima.
• Multipropiedad del recurso.
• Falta de concienciación del Sector Agrario tanto a nivel privado como público.
• Falta de interés por parte de las empresas del Sector Energético por la dificultad
de controlar el recurso.
• Discriminación de la biomasa respecto a las restantes ER a la hora de asignar
recursos o primas.
• Falta de un Programa especial de I+D sobre Biomasa y Agroenergética,
independiente de las restantes Energías Renovables.
CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES. 59
CONCLUSIONES
En la clasificación de los biocombustibles, se encontró que los de primera generación
son los más utilizados y se centran en el maíz, la remolacha azucarera y la caña de azúcar.
Los biocombustibles de segunda generación son más interesantes por la ventaja que
ofrece, que pueden ser obtenidos de biomasa que no se apropie de insumos para los
alimentos o compita con ellos.
El aumento del precio del petróleo, puede ser un incentivo para la producción del
biocombustible, pero también hace que los costos de producción de los biocombustibles
se incrementen, ya que tanto en la fase de cultivo agrícola como en la producción
de biocombustibles se utiliza petróleo, por lo que esos posibles incentivos se verían
reducidos e incluso minimizados.
No se puede olvidar que, entre todas las razones para la utilización intensiva de las
biocombustibles, el tema ambiental probablemente es el más importante y, como tal,
debe ser considerado en toda su extensión dentro de las políticas públicas.
Económicamente, los biocombustibles son de gran utilidad considerando los programas
para ingresar en el mercado de los bonos de carbono (mecanismo de desarrollo limpio).
60 CAPITULO 2. GENERALIDADES SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES.
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PICTURE
CAPITULO 3
CINÉTICA DE LOS PROCESOS
TERMOGRAVIMÉTRICOS
Márquez Montesino F.a,*, Trejo Zárraga F.b
a
Centro de Estudios de Energía y Tecnologías Sostenibles, Universidad de Pinar del Río, Martí
270 final, C.P. 20100, Pinar del Río, Cuba.
b
Instituto Politécnico Nacional, Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología
Avanzada, Unidad Legaria. Legaria 694, Col. Irrigación, C.P. 11500, México, D.F.
*fmarquez@[Link]
RESUMEN
La combustión, pirólisis, licuefacción y gasificación, constituyen
probablemente las tecnologías de mayores posibilidades de implantación
industrial a corto plazo, para el uso de los residuos lignocelulósicos.
Al llevar a cabo los estudios termogravimétricos se observa que en
el intervalo de 250 a 380 ºC tiene lugar la fase cuantitativamente más
importante de la pirólisis de la madera. Hasta 200 ± 20 ºC ocurre una
pérdida de 10 al 15 % de masa, correspondiente a la primera etapa, es
decir, pérdida de agua y extraíbles. La segunda etapa alcanza desde 250
± 20 ºC hasta 380 ± 20 ºC, en la que se desprenden la mayor parte de
los volátiles, descomponiéndose fundamentalmente la hemicelulosa y la
celulosa, cerca del 80 % de la masa total.
Los procesos de descomposición térmica de la biomasa constituyen un
complejo mecanismo de procesos físicos y químicos de lo que se deriva
la importancia del conocimiento de las propiedades térmicas y la cinética
de las reacciones químicas, donde la tasa de calentamiento, el tipo de
biomasa y la atmósfera bajo la cual se desarrolla la descomposición
térmica, inciden significativamente en la velocidad de la descomposición
y por tanto en la energía necesaria para que ocurran estas reacciones
químicas, es decir, la energía de activación.
66 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
Hay muchos métodos para el análisis no-isotérmicos del estado sólido
a partir de datos cinéticos de análisis termogravimétrico (TGA). Estos
métodos se pueden dividir en dos tipos: métodos con modelo de ajuste
y métodos modelo libre (isoconversional).
ABSTRACT
The combustion, pyrolysis, liquefaction and gasification of lignocellulosic
residual are likely the most important technologies for industrial
applications in the short time.
When thermogravimetric analyzes are carried out, it is observed that
from 250 to 380 °C occurs the pyrolysis of wood, and which is also the
most important one in quantitative terms. A weight loss of wood ranging
from 10 to 15% is observed up to 200 ± 20 ºC corresponding to the first
stage, i.e., water loss and extractable materials. The second stage ranges
from 250 ± 20 ºC to 380 ± 20 °C where volatiles are released due to
hemicellulose and cellulose decomposition, which constitutes near 80%
of the total mass.
Complex mechanisms of physical and chemical processes constitute the
thermal decomposition of biomass by which the thermal properties and
reaction kinetics play an important role. In addition, the heating rate, type
of biomass and atmosphere influence on the decomposition rate and
activation energy involved in these reactions.
A number of non-isothermal analyzes carried out in solid samples for
obtaining kinetic data from thermogravimetric analysis (TGA) has been
reported. These methods can be divided in two types: model fitting and
free model (isoconversional) methods.
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 67
INTRODUCIÓN
En el consumo de energía primaria a nivel global, la bioenergía representa entre el 17 y
el 36 % (Maginot et al., 2014), de ahí la importancia de profundizar en las investigaciones
científicas de materiales orgánicos para su uso con fines energéticos. La biomasa puede
ser usada como fuente primaria de energía en forma de trozas, virutas y aserrín, este
último puede ser densificado en forma pellets y briquetas (Correa-Méndez et al., 2014)
para posteriormente ser convertido en energía y combustible a través de los procesos
de pirólisis, combustión y gasificación muy aplicados en la actualidad (García et al., 2004,
Moghadam Reza et al., 2014, Yusup et al., 2014, Morales et al., 2014).
La madera y fundamentalmente los subproductos de su procesamiento industrial,
constituyen la materia prima de origen orgánico más comúnmente usada en los
procesos de utilización de la biomasa como fuente primaria para la obtención de
energía y combustibles así como para la obtención de materiales porosos (Márquez et
al., 2001a,b; Márquez et al., 2013). El material de partida se caracteriza con el fin de
determinar su composición elemental, composición química fundamental (porcentajes
de celulosa, hemicelulosa y lignina), asimismo, a través del análisis termogravimétrico se
determina el porcentaje de volátiles, ceniza y carbono fijo.
Para tener una información detallada acerca de la descomposición térmica de la biomasa
en función del tiempo y de la temperatura, se obtiene la curva termogravimétrica TGA
(curva integral) y la DTG (primera derivada) (Zheng et al., 2014, Márquez et al., 2015). En
función de la complejidad de las reacciones químicas que ocurren en este proceso, los
valores de los parámetros cinéticos energía de activación (Ea) y factor de frecuencia (Z)
pueden variar y se calculan a través de diferentes métodos establecidos en la literatura.
En este capítulo se hace una breve descripción de los procedimientos tecnológicos
utilizados para la conversión de la biomasa en energía y combustibles, haciendo énfasis
en la pirólisis y algunos de los métodos cinéticos más usados para describir la cinética
de los procesos termogravimétricos.
DESARROLLO
I. DESCOMPOSICIÓN TERMOGRAVIMÉTRCA DE LA MADERA
Para el aprovechamiento energético de la biomasa forestal se utilizan los Procesos
Termoquímicos a través de diferentes tecnologías.
La madera antes de ser transformada térmicamente recibe un proceso de cambio que
68 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
comprende trozado y secado, para después ser combustionada, pirolizada y/o gasificada.
La combustión, pirólisis, licuefacción y gasificación, constituyen probablemente las
tecnologías de mayores posibilidades de implantación industrial a corto plazo para el uso
de los residuos lignocelulósicos. En la Tabla 1 se muestra un resumen de las principales
tecnologías de conversión termoquímica.
Tabla 1. Tecnologías y productos de la conversión termoquímica
Procedimiento Principal producto Aplicación
tecnológico
Combustión Calor Calentamiento
Pirólisis general Gas, líquido, sólido Gas combustible, sustitución de
combustible líquido o aceite
Pirólisis rápida Principalmente Sustitución de combustible
líquido líquido o aceite
Pirólisis lenta Principalmente Combustible sólido o
carbón sólido combustible pastoso
Licuefacción Líquido Sustitución de combustible
líquido o aceite
Gasificación Gas Gas combustible
1.1- Pirólisis
El proceso de pirólisis consiste en la descomposición térmica de la materia orgánica por
la acción del calor y en ausencia de oxígeno. La descomposición térmica de la biomasa
se produce a través de una serie compleja de reacciones químicas, además de procesos
de transferencia de masa y calor.
La pirólisis puede llevarse a cabo a distintas tasas de calentamiento, distinguiéndose así
la pirólisis lenta, rápida, la pirólisis flash y la reactiva. La primera, también conocida como
la pirólisis convencional o carbonización, ocurre a temperaturas entre 400 y 600 ºC, con
tiempos de residencia de horas y días la carbonización, y hasta 30 minutos la pirólisis
convencional, donde los productos principales son sólidos.
A través de los estudios termogravimétricos se obtienen las curvas correspondientes
TGA y DTG a diferentes tasas de calentamiento, como las que se muestran a
continuación (Figura 1a,b,c) a tasas de calentamiento de 5, 10 y 15 ºC/min para madera
de Acacia. En el intervalo de 250 a 380 ºC se ha comprobado que tiene lugar la fase
cuantitativamente más importante de la pirólisis de la madera (García-Rojas et al., 2009;
Márquez-Montesino et al., 2015), completándose en este intervalo la descomposición
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 69
térmica de la hemicelulosa, y en su mayor parte la de la celulosa (Yang et al., 2007). Las
reacciones principales consisten en rupturas de enlaces glicosídicos con la consiguiente
despolimerización parcial del componente celulósico de la madera. Hacia los 275 °C
se genera la mayor parte de los hidrocarburos líquidos, reacción que al ser exotérmica,
recalienta la masa hasta 300–350 °C y por encima de los 300 °C comienza la formación
de productos carbonosos de alto peso molecular.
Figura 1. Análisis TG y DTG de madera de Acacia mangium sin corteza, a
tasas de calentamiento de: a) 5 ºC/min, b) 10ºC/min, y c)15 ºC/min.
70 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
En las figuras anteriores se observa que hasta 200 ± 20 ºC ocurre una pérdida de 10 al 15
% de masa, correspondiente a la primera etapa, o sea, pérdida de agua y extraíbles. La
segunda etapa alcanza desde 250 ± 20 ºC hasta 380 ± 20 ºC, en la que se desprenden la
mayor parte de los volátiles, descomponiéndose fundamentalmente la hemicelulosa y la
celulosa, cerca del 80 % de la masa total.
El proceso de pirólisis de la madera conduce al rendimiento de diferentes cantidades
de gas, líquido y carbón, según las condiciones de operación, fundamentalmente
velocidad de calentamiento y temperatura final. Cuando el carbón es el principal
producto a obtener, la pirólisis debe efectuarse a bajas velocidades de calentamiento y
temperaturas finales moderadas.
Durante la carbonización tiene lugar la reorganización de los átomos de carbono en
estructuras microcristalinas tipo grafito. A medida que aumenta la temperatura, los
compuestos primarios se polimerizan e, independientemente de que el material
original tenga cadenas alifáticas o aromáticas, se origina un sistema planar de moléculas
tipo benceno condensadas, formándose así un sólido como resultado de las uniones
carbono-carbono (C-C) entre planos vecinos. Desde 400 hasta 700 ºC estos sistemas
condensados crecen gradualmente, pero todos los átomos periféricos están unidos por
enlaces químicos a átomos de hidrógeno o grupos hidrocarbonados, sustancias que
tienen alta resistividad eléctrica. Entre 700 y 800 ºC, muchos de los átomos de hidrógeno
y los grupos hidrocarbonados son eliminados, dejando pequeños cristalitos con
estructura similar al grafito, lo que coincide con una drástica reducción de la resistividad
eléctrica, o un mayor ordenamiento, observado por Difracción de Rayos X (XRD).
Si la carbonización se efectúa por encima de 1000 ºC, la reactividad del carbón durante
el proceso de gasificación disminuye, pues se destruyen los centros activos (los lugares
donde se producen las reacciones químicas), el número de átomos en las aristas es
reducido por reordenamiento y los heteroátomos (los átomos que no son carbono)
abandonan la estructura en gran medida por desvolatilización de compuestos de
Nitrógeno y Oxígeno, sobre todo por debajo del 50 % de pérdida por combustión
del carbón gasificado. De igual forma, a altas temperaturas el proceso es rápido y el
rendimiento de carbón es menor.
II. CINÉTICA DE LA DESCOMPOSICIÓN TERMOGRAVIMÉTRICA
Como vimos en la sección I, los procesos de descomposición térmica de la biomasa
constituyen un complejo mecanismo de procesos físicos y químicos de lo que se deriva la
importancia del conocimiento de las propiedades térmicas y la cinética de las reacciones
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 71
químicas, donde la tasa de calentamiento, el tipo de biomasa y la atmósfera a la cual se
desarrolla la descomposición térmica, inciden significativamente en la velocidad de la
descomposición y por tanto en la energía necesaria para que ocurran estas reacciones
químicas, o sea, la energía de activación. Según varios autores (Sánchez, 2009; El Sayed
y Mostafa, 2014), generalmente, la descomposición térmica de la biomasa se expresa
por la siguiente ecuación:
(1)
donde t es el tiempo, k(T) es la constante de velocidad k en función de la temperatura,
f(α) es una función que depende del mecanismo de reacción, α es el grado de conversión
y es normalizada a partir de los datos de pérdida de masa durante la descomposición de
la muestra definiéndose por la expresión (El Sayed y Mostafa 2014; Skodras et al., 2006;
Seung-Soo et al., 2014; EdreisElbager et al., 2014):
(2)
mi es la masa inicial de la muestra expresada en mg, mf es la masa final de la muestra
en mg al alcanzar la temperatura máxima, mt es la masa de la muestra a la temperatura
T en mg. La constante de velocidad k en función de la temperatura, es descrita por la
ecuación de Arrhenius:
(3)
A es el factor pre-exponencial o factor de frecuencia expresado en min-1 o s-1, E es la
energía de activación de la reacción de descomposición expresada en kJ/mol, que
también se representa en la literatura con el símbolo Ea, R es la constante universal de
los gases 8,314 J/mol•K. y T es la temperatura absoluta en K.
Insertando la Ec. (3) en la Ec. (1) se obtiene (García et al., 2010; Syed et al., 2011; Slopiecka
et al., 2012; Prasad y Mohanty, 2014):
(4)
Esta ecuación describe la dependencia de la temperatura de la constante de velocidad
De acuerdo a la cinética de la reacción, f (α) se puede definir como:
f (α)= (1- α)n (5)
donde n es el orden de la reacción.
72 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
Sustituyendo la ecuación 4 en la ecuación 3, obtenemos la expresión de la velocidad de
la reacción:
(6)
En los experimentos de análisis TGA no isotérmicos, la velocidad de calentamiento varía
en función del tiempo:
(7)
Para medidas no isotérmicas con una tasa de calentamiento lineal, β=dT/dt, entonces la
ecuación 7 puede escribirse como:
(8)
De ahí que la ecuación 7 puede tomar la forma final:
(9)
Lo anterior implica que:
(10)
donde (1- α) representa el remanente de la parte convertible del sólido y n es el orden
de reacción de la pirólisis.
2.1- Métodos para el cálculo de los parámetros cinéticos: energía de
activación, factor pre-exponencial y orden de reacción.
Hay muchos métodos para el análisis no-isotérmicos del estado sólido a partir de datos
cinéticos de TGA (Gangavati et al., 2005; Slopiecka et al., 2012; Masnadi et al., 2014;
Myung Jeong et al., 2014). Estos métodos se pueden dividir en dos tipos: métodos con
modelo de ajuste y métodos modelo libre (isoconversional). Los métodos de modelo
de ajuste consisten en modelos que ajustan los datos de manera que un modelo es
elegido cuando se da el mejor ajuste estadístico, siendo el modelo utilizado para
calcular los parámetros cinéticos. El segundo, los métodos isoconversionales, requieren
varias curvas cinéticas para realizar el análisis, los cálculos de varias curvas a diferentes
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 73
velocidades de calentamiento son realizados en el mismo valor de conversión, lo que
permite calcular la energía de activación para cada punto de conversión. De la repetición
de este procedimiento en diferentes valores de conversión, se obtiene un perfil de la
energía de activación como una función de la conversión a diferencia de los modelos
de ajuste que adolecen de la incapacidad para determinar de forma única el modelo de
reacción (Khawam y Flanagan, 2005), especialmente para datos no isotérmicos.
El análisis con los modelos libres aventajan a los modelos de ajuste en los análisis de
datos no isotérmicos, se basan en su simplicidad y evitan errores relacionados con la
elección de un modelo de cinética (Opferman et al., 2002).
2.1.1- Métodos de modelos libres (Isoconvencionales).
Estos métodos sólo pueden ser usados cuando se asume que la reacción ocurre en una
sola etapa, es la suma de los parámetros de los procesos físicos y las reacciones químicas
que ocurren simultáneamente durante la pirólisis. Requieren varias curvas cinéticas para
realizar el análisis, los cálculos de varias curvas a diferentes velocidades de calentamiento
son realizados en el mismo valor de conversión, lo que permite calcular la energía de
activación para cada punto de conversión.
a. Método no isotérmico de Kissinger
Este modelo libre no es isoconvensional ya que no calcula el valor de Ea de
manera progresiva y supone una energía de activación constante (Slopiecka et
al., 2012).
Este método permite obtener los parámetros cinéticos de una reacción en estado
sólido sin conocer el mecanismo de reacción. Kissinger desarrolló un método no
isotérmico modelo libre donde no hay necesidad de calcular Ea para cada valor
de conversión con el fin de evaluar los parámetros cinéticos y permite obtener
el valor de energía de activación a partir de una gráfica de frente a 1000/
Tm para una serie de experimentos a diferentes velocidades de calentamiento
(β), donde Tm es la temperatura pico de la curva TGA. La ecuación es la siguiente:
(11)
y la energía de activación E puede ser calculada a partir de la representación de
la pendiente que es equivalente a -E/R.
74 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
b. Método no isotérmico de Flynn, Wall y Ozawa (FWO) (Hu et al., 2007; Sánchez, 2009;
Slopiecka et al., 2012; Myung-Jeong et al., 2014; Ceylan y Topcu, 2014).
La pirólisis de la biomasa es frecuentemente descrita por una sola reacción:
Sólido volátiles + carbón
proceso en que la pirolisis depende de la conversión y de la masa residual
respectivamente, así como de la temperatura según la siguiente ecuación:
(12)
donde α es la conversión de la parte convertible de la biomasa, definida por:
α= (m0-mt)/(m0-mceniza) (13)
La función f(α) en la ecuación (12) depende del mecanismo de la reacción de la
pirólisis. La literatura muestra muchos métodos para el cálculo de los parámetros
cinéticos como energía de activación y factor de frecuencia o factor pre-
exponencial. El método Ozawa no necesita de la información que proporciona
el mecanismo de la reacción para calcular la energía de activación. Según este
método, Ozawa propuso que para un grado constante de conversión α, E está
relacionado con la tasa de calentamiento β y la temperatura por la siguiente
ecuación:
(14)
para α y C1 = constante
De esta forma, el valor de E puede ser obtenido de la pendiente de la
representación de lnβ frente 1/T de la siguiente ecuación:
(15)
Donde g(α) es constante a un valor dado de conversión. Los subíndices i y
αdenotan el valor dado de velocidad de calentamiento y el valor de conversión,
respectivamente.
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 75
c. Método no isotérmico Kissenger-Akahira-Sunose (KAS)
El método KAS (Slopiecka et al., 2012; Ceylan y Topçu, 2014), se basa en la
siguiente expresión:
(16)
donde la energía de activación aparente puede ser obtenida representando
frente a para un valor dado de conversión α, donde la
pendiente es igual a para un intervalo de conversión de 0 a 1.
Los subíndices i y α denotan el valor dado de velocidad de calentamiento y el
valor de conversión, respectivamente.
El valor del factor frecuencia y exponencial se puede obtener de la
intercepción
2.2- MÉTODOS DE MODELOS DE AJUSTE (Isotérmico)
a. Modelo de reacción en una etapa individual: representación directa de la ecuación de
Arrhenius (Hu et al., 2007; El-Sayed y Mostafa, 2014)
Para la reacción de pirólisis en una sola etapa, con modelo de reacción de orden n, la
tasa de conversión puede ser descrita por la ecuación 17. Tomando el logaritmo natural
(ln) de ambas partes de esta ecuación, se obtiene la siguiente:
(17)
Ajustando y ,
Si la energía de activación es determinada por el método de Ozawa, la E puede ser
calculada por la ecuación 18:
(18)
76 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
2.3- MÉTODOS DE MODELOS DE AJUSTE (No isotérmico)
a. Método diferencial (Hyun-Ju et al., 2009; Myung-Jeong, 2014)
Las formas de las curvas TGA son usadas para el cálculo de los parámetros cinéticos de
pirólisis, tales como la energía de activación, factor de frecuencia de Arrhenius y el orden
de reacción. Aquí, el método diferencial se utiliza para obtener los parámetros cinéticos
de la pirólisis a partir de los datos termogravimétricos. La tasa de conversión, dX/dt, para
la descomposición térmica se puede expresar por:
(19)
La constante de la reacción, k, se expresa por la ecuación de Arrhenius:
(20)
La independencia de la temperatura en función de la conversión f(X), es expresada por:
(21)
La energía de activación aparente, E, puede ser determinada por la representación
ln(dX/dt) frente a 1/T, obteniéndose un grupo de líneas rectas paralelas con pendiente
−E/R, de la cual se obtiene la energía de activación al valor de conversión estudiado.
El factor pre-exponencial (A) se obtiene de la ecuación (22):
(22)
donde la intercepción (ln(A∙(1−X)n), se calcula de las líneas paralelas para cada valor de
conversión.
b. Método de Coats and Redfern (El-Sayed y Mostafa, 2014; Ceylan y Topcu, 2014).
El método desarrollado por Coats y Redfern se usa para evaluar los datos cinéticos de
las curvas termogravimétricas. Las siguientes ecuaciones son usadas para este análisis:
(23)
(para n≠1)
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 77
(24)
(para n=1)
Si el término <<1, entonces puede ser omitido. Con esta simplificación, las
ecuaciones 23 y 24 pueden tomar la forma siguiente:
(25)
(para n≠1)
(26)
(para n=1)
Las mismas notaciones Y y X pueden ser usadas también en las ecuaciones 27 y 28, de
la siguiente forma:
(27)
y, X=1/T (para n≠1)
(28)
X=1/T (para n≠1)
2.4- MÉTODO DE ISOCONVERSIONES.
Dado que la inmensa mayoría de los análisis térmicos se llevan a cabo a una velocidad
de calentamiento constante, Lyon (Lyon, 1997; Hu et al., 2007; Sánchez et al., 2009; Jiang
et al., 2014), buscó desarrollar una aproximación más útil para la integral de Arrhenius
bajo condiciones experimentales de un programa de temperatura lineal y ampliar estos
resultados de la determinación inequívoca de los parámetros cinéticos de Arrhenius
estableciendo el método de la isoconversión cuya expresión final es:
(29)
donde Z es el factor de frecuencia, B es tasa de calentamiento en ºC/min., Ea es la energía
de activación y Tα la temperatura en Kelvin (K) donde se alcanza la conversión máxima.
Los métodos de iso-conversión, permiten la determinación de parámetros cinéticos sin
conocimiento del mecanismo de reacción. En estos métodos, para una medida constante
78 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
de conversión α, la velocidad de reacción depende sólo de la temperatura ya que la
forma de la función f(α) no depende de la velocidad de calentamiento y la cinética de
reacción no está relacionada con la velocidad de calentamiento (Ceylan y Topcu, 2014).
Resultados del estudio cinético de la descomposición termogravimétrica de la madera
de Acacia mangium (madera sin corteza- Figura 2 y madera con corteza- Figura 3) de la
provincia de Pinar del Río, Cuba, por el método no isotérmico de Flynn, Wall y Ozawa
(FWO) (Márquez et al., 2015).
Figura 2. Curvas cinéticas a varios porcentajes de conversión
correspondiente a la pirolisis de madera de Acacia mangium sin corteza
a tasas de calentamiento (ß) de: a) 5 ºC/min, b) 10ºC/min y c) 15 ºC/min.
Figura 3. Curvas cinéticas a varios porcentajes de conversión
correspondiente a la pirólisis de madera de Acacia mangium con corteza
a tasas de calentamiento (ß) de: a) 5 ºC/min, b) 10ºC/min y c) 15 ºC/min.
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 79
En las Tablas 2 se muestran los valores de coeficiente de correlación y energía de
activación para la madera de Acacia sin corteza, mientras que en la Tabla 3 se muestran
aquellos para la madera de Acacia con corteza. En la Tabla 4 se muestra el factor de
frecuencia para ambos tipos de Acacia.
Tabla 2. Coeficiente de correlación y energía de activación a diferentes
valores de conversión“α” de la madera de Acacia sin corteza.
(α) (%) Ea (kJ/mol) Intervalo de temperatura
R2 (V 5-15ºC / min)
0.2 236.60 0.9418 275-286
0.3 242.15 0.9238 298-309
0.4 244.06 0.9474 317-329
0.5 227.28 0.9619 331-345
0.6 223.54 0.9838 341-356
0.7 216.41 0.9878 349-365
0.8 208.96 0.9946 356-375
Tabla 3. Factor de correlación y energía de activación a diferentes valores
de conversión “α” de la madera de Acacia con corteza.
(α) (%) Ea (kJ/mol) Intervalo de temperatura
R2 (V 5-15ºC / min)
0.2 148.09 0.8706 269-284
0.3 179.45 0.9080 293-308
0.4 203.15 0.9493 312-327
0.5 216.73 0.9746 326-340
0.6 209.29 0.9984 335-352
0.7 217.24 0.9999 343-360
0.8 221.57 0.9918 353-370
Tabla 4. Factor frecuencia (Z) a diferentes tasas de calentamiento de la
madera de Acacia sin corteza y con corteza.
Velocidad de calentamiento 5 10 15
(ºC / min)
SC 204.75 409.50 614.26
CC 205.21 410.42 615.63
Madera sin corteza (SC)
Madera con corteza (CC)
80 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
Se observa que los valores de Ea no son elevados, lo cual puede estar relacionado
con la juventud de las plantaciones utilizadas. La madera de árboles jóvenes presenta
una estructura de la celulosa menos compleja en cuanto al grado de polimerización
y cristalización, la lignina está menos entrecruzada indicando menor grado de
polimerización del monómero y menor presencia de sistemas aromáticos, siendo más
fácil su remoción por lo que las reacciones químicas involucradas no necesitan elevados
valores de energía de activación. Se observa una mayor homogeneidad en los valores de
Ea de SC que en CC sugiriendo un control difusional de la descomposición térmica en el
primer proceso, no siendo así en la madera con corteza debido al mayor porcentaje de
cenizas lo cual altera el proceso. Valores elevados de Ea resurgen finalizando el proceso
de descomposición térmica lo cual puede estar influenciado por la posible formación de
escoria que puede ocurrir a elevadas temperaturas. De igual manera se observa que los
valores de Ea para CC son inferiores a los de SC, lo que sugiere una actividad catalítica
de los minerales presentes en mayor porcentaje que en SC, posibilitando que las
reacciones químicas ocurran más rápido y con menor energía de activación. Los valores
de Ea promedio de 233,37 kJ/mol para la SC y 199,36 kJ/mol para la CC, confirman el
análisis anterior. Valores similares fueron obtenidos por otros autores (Grammelis et al.,
2009; Hu et al., 2007; García et al., 2010; Syed et al., 2011).
Para el cálculo del factor de frecuencia (Z) se utilizaron los valores medios de Ea
mencionados con anterioridad. Los resultados se muestran en la Tabla 4, donde se aprecia
que existe un aumento de la frecuencia de choque de las partículas durante el proceso a
medida que aumenta la tasa de calentamiento, siendo similares los valores para ambas
biomasas. No obstante el menor valor de la Ea de CC sugiere que los choques químicos
de las partículas a reaccionar en esta biomasa, son más efectivos que en SC.
RESULTADOS OBTENIDOS DEL ESTUDIO CINÉTICO DE LA DESCOMPOSICIÓN
TERMOGRAVIMÉTRICA DE LA MADERA DE Pinus montezumae (Pm), DE LA REGIÓN
DE MICHOACÁN, MÉXICO, POR EL MÉTODO DE COATS Y REDFERN.
En la Figura 4 se muestran las curvas de ajuste para la zona I a distintas velocidades de
calentamiento y cuya tasa varió de 5 a 20 °C/min.
La Tabla 5 enumera los resultados de los parámetros cinéticos al intervalo de temperatura
estudiado en la zona I, la zona II no fue estudiada. Se puede observar que los valores de
Ea están entre 13,48 y 46,80 kJ/mol. El valor medio de la energía de activación aparente
fue de 36,475 kJ/mol; estos valores son muy bajos al compararlos con los valores de
Ea aparente reportados por Jiang (2014) con sustrato de hongo de 68,99 kJ/mol y
por El-Sayed Saad y col. (2014) con bagazo de caña de azúcar de 87,7 kJ/mol, pero
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 81
superiores a los reportados por Shadangi y Mohanty (2014) en cuatro diferentes semillas
oleaginosas no comestibles, de entre 24,9 y 30,1 kJ/mol. Lo anterior puede estar dado
por la no complejidad de la disposición de la lignina y la celulosa al tratarse de madera de
plantaciones de árboles de corta edad. La baja Ea en este estudio refleja que se requirió
un mínimo de energía para para romper los enlaces químicos entre los átomos indicando
que las reacciones químicas en el proceso de pirólisis transcurrieron con facilidad. Se
observa que los mayores valores de energía de activación se alcanzan a mayores tasas
de calentamiento lo que puede ser explicado por el menor tiempo de residencia, siendo
mayor la energía de activación necesaria para superar el complejo activado de varias
reacciones químicas tales como la despolimerización y repolimerización.
Figura 4. Curvas de ajuste para la zona 1 a las diferentes tasas de
calentamiento estudiadas.
A
82 CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS.
Tabla 5. Parámetros cinéticos de la biomasa de Pm
Velocidad de
calentamiento Ti (ºC) Tf (ºC) Ecuación de ajuste R2 Ea Z (s-1)
(ºC / min) (kJ/mol)
5 272 392 y= -1621,3X-7,2567 0,9728 13,48 1,10E+07
10 274 397 y= -5197,3X-3,7580 0,9795 43,21 5,10E+04
15 276 412 y= -5101,6X-4,0458 0,9803 42,41 4,32E+06
20 293 415 y= -5629,3X-3,3308 0,9811 46,80 3,14E+06
Promedio --- --- --- --- 36,475 2,75E+7
Ti: temperatura inicial, Tf: temperatura final, R2: coeficiente de correlación, Ea: energía
de activación, Z: factor pre-exponencial.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
En el intervalo de 250 a 380 ºC tiene lugar la fase cuantitativamente más importante de
la pirólisis de la madera estudiada. Hasta 200 ± 20 ºC ocurre una pérdida de 10 al 15 %
de masa, correspondiente a la primera etapa, es decir, pérdida de agua y extraíbles. La
segunda etapa alcanza desde 250 ± 20 ºC hasta 380 ± 20 ºC, en la que se desprenden
la mayor parte de los volátiles, descomponiéndose fundamentalmente la hemicelulosa y
la celulosa, cerca del 80 % de la masa total.
La poca complejidad en la estructura de componentes químicos fundamentales de la
madera como la lignina, celulosa y hemicelulosa en madera de plantaciones jóvenes,
implican menor energía necesaria para las reacciones químicas que ocurren durante la
descomposición térmica de la madera (Ea), resultados que se confirman con los cálculos
obtenidos a través de los métodos FWO y de Coats y Redfern.
Este estudio termogravimétrfico y el análisis cinético por diferentes métodos, puede ser
extendido a todos los materiales tanto de origen orgánico (vegetal y forestal) como a los
de origen inorgánico.
CAPITULO 3. CINÉTICA DE LOS PROCESOS TERMOGRAVIMÉTRICOS. 83
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PICTURE
CAPITULO 4
CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS
Y PÉLETS COMO BIOCOMBUSTIBLES PARA LA
GENERACIÓN DE CALOR RENOVABLE SEGÚN LAS
NORMAS DE CALIDAD ISO Y LA CERTIFICACIÓN
ENPLUS.
Daniel J. Vega-Nieva1, Luis Ortiz2, Juan Luis Rodríguez Somoza2, Ángela García Maraver3,
Verónica Bustamante García1, Artemio Carrillo Parra1, Carlos López4, José Javier Corral-Rivas4.
1
Facultad de Ciencias Forestales. Universidad Juárez del Estado de Durango, México.
2
Facultad de Ingeniería Forestal. Universidad de Vigo, España
3
Universidad de Granada, España.
4
Instituto de Silvicultura y de Tecnología de la Madera. Universidad Juárez del Estado de
Durango, México.
Las recientes normas de calidad de astilla ISO 17225-4 y la certificación de
pélets de madera ENPlus según la norma ISO 17225-2 (antes existente a
nivel europeo como EN 14961-2), establecen los requisitos de calidad de
las astillas y pélets forestales para su combustión, definiendo categorías
en función de su contenido de humedad, contenido de cenizas, poder
calorífico neto, granulometría, contenido de finos, cenizas, composición
química. La norma de calidad de pélets ISO 17225-2 establece además
requisitos para su durabilidad, tamaño y temperatura de fusión.
Estas normas son los más exigentes estándares de calidad internacional,
representando las exigencias de un mercado con una creciente demanda
de biocombustibles biomásicos de calidad certificada. Se detallan a
continuación las metodologías, estándares y límites establecidos por las
normas de calidad europeas para la certificación de calidad de astillas y
pélets.
90 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Figura 1. Sello de calidad de la certificación ENPlus de pélets según
la norma ISO 17225-2 (ENplus Handbook 2.0 ,2013). Se establecen 3
categorías de calidad según los parámetros descritos en este capítulo
para la certificación con el sello ENPlus de pélets en las categorías de
calidad A1, A2, y B, que se indican en los sellos como se muestra en la
figura.
1. HUMEDAD
El contenido en humedad de la biomasa presenta una gran variedad, desde un 5% a
valores superiores al 100%, por lo que en muchos casos es necesario un secado previo a
la utilización de astillas para su combustión o peletizado. El agua requiere unas 2.300 kcal/
kg para vaporizarse y 1.500 kcal/Kg para alcanzar 700°C durante la pirolisis o gasificación.
Un excesivo contenido en humedad impide que se alcancen temperaturas adecuadas
en el hogar, así como problemas en la regulación y control del proceso. Por otra parte,
se producen más inquemados y escorias y se generan humos con elevado contenido
en CO. Asimismo, se producen atascos y paradas en los sistemas de alimentación de los
equipos de combustión y en los silos, válvulas, etc. (Ortiz, 2006).
El contenido de agua es clave en el proceso de peletizado (Mani et al., 2003; Kaliyan y
Morey, 2009; Nielsen et al., 2009). Se considera el factor más importante en influir sobre
la calidad del pélet puesto que puede actuar tanto como un agente aglomerante que
afecte la durabilidad mecánica y los finos, y como un lubricante que disminuya la fricción
en la matriz de peletizado resultando en una baja densidad y bajo consumo de energía
(Kaliyan y Morey, 2009; García Maraver y Carpio, 2014).
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 91
El contenido de humedad se determina según las normas ISO/FDIS 18134-1 a 3
(equivalentes a la UNE-EN 14774:1-2), mediante secado en estufa a 105 ºC hasta alcanzar
peso constante (Fig. 1)
Según la normas ISO/FDIS 18134-1 a 3 (equivalentes a la UNE-EN 14774:1-2), la humedad
de biocombustibles sólidos se expresa en base húmeda según la ecuación:
M (%) = (Ph - Ps / Ph) * 100 Eq. 1
Donde: M (%): humedad en porcentaje sobre base húmeda; Ph: peso de la muestra
húmeda; Ps: peso de la muestra seca.
Figura 2. Determinación de humedad para astillas (izquierda) y biomasa
molida (derecha) (Ortiz, 2006; Vega y Ortiz, 2013).
En la siguiente tabla se resumen los requisitos de humedad según la norma ISO 17225
para pélets de madera y astillas. Se puede observar cómo para ser certificado como
pélet ENPlus se requiere un contenido de humedad del 10%. Los requisitos son menos
estrictos para las astillas, distinguiéndose las categorías M10, M25 (astilla A1) y M35
(astilla A2), Astillas con humedad superiores a 35% corresponden a una categoría B.
92 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Tabla 1. Valores de humedad en recepción para las categorías A1, A2
y B de astillas y pélets según las normas ISO 17225-2 e ISO 17225-4
(certificado ENPlus) de control de calidad de astillas y pélets. M: humedad
(% base húmeda).
Clase de propiedad Categoría (ISO 17225)
Unidades Biocombustible
Método de análisis A1 A2 B
Pélet M10 M10 M10
% en
Humedad, M (ISO 17225-2) <10% <10% <10%
recepción
M10 A
<10% M35 especificar
Astilla
ISO/FDIS 18134-1a3 (% base (ISO 17225-4)
M25
/ EN 14774-1&2 35% >35%
húmeda) <25%
Las estrategias de reducción de humedad para astillas para combustión directa incluyen
el manejo de humedad mediante un presecado en campo, y la reducción de humedad
mediante un secado natural en planta (Fig. 2), que requiere una adecuada gestión de las
pilas de astilla para evitar fenómenos de termogénesis o autoignición. Con este tipo de
estrategias se puede disminuir el contenido de humedad de un 50% hasta contenidos
de un 20% o inferiores (Ortiz, 2006; Vega y Ortiz, 2013).
Figura 3. Dinámica del secado en el secado natural de pilas de astilla
(Ortiz, 2006)
Para lograr los contenidos de humedad requeridos para el peletizado (10%) se recurre al
secado forzado mediante secaderos generalmente de tipo rotatorio.
Figura 4. Detalle de secadero rotatorio en CIEMAT-España (Ortiz, 2006).
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 93
2. PODER CALORIFICO
Se entiende por poder calorífico la cantidad de energía desprendida por un kg de
combustible al quemarse. Esta es la característica fundamental que define a un combustible
como tal y depende básicamente de la composición química del combustible (Ortiz,
2006). Se denomina potencia calorífica o poder calorífico superior de un combustible
al calor desprendido en su combustión completa, a presión constante y temperatura de
25ºC, cuando toda el agua inicialmente presente en estado líquido en el combustible y
la que aparece en los productos de combustión está condensada al estado líquido. Este
poder calorífico tendrá diversos valores según la humedad del material. Se expresará
en unidades energéticas por unidad de masa, generalmente en kilojulios / kilogramo;
kilocalorías / kilogramo o termias / tonelada de biomasa con una determinada humedad.
Para determinar experimentalmente el poder calorífico superior de un combustible sólido,
siguiendo la ISO/CD 18125 / EN 14918 se emplea generalmente la bomba de Malher,
consistente en un recipiente de acero inoxidable de cierre hermético, que permite llegar
a su interior, mediante dos electrodos, una corriente eléctrica que atraviesa un hilo fusible
en contacto con una pastilla, de aproximadamente 1 g de masa, del combustible a ensayar,
de humedad medida siguiendo la norma EN 14774-1&2. Dicha pastilla se encuentra
situada en una cápsula de combustión suspendida de la tapa de la bomba mediante un
soporte. Mediante una válvula situada en la cabeza de la bomba, se introduce oxigeno
hasta alcanzar entre 20 y 30 atmósferas. La bomba se coloca dentro de una cubeta con
agua, que se deposita en el seno de un calorímetro aislado del exterior mediante una
camisa de agua de temperatura regulable que evita las pérdidas de calor al exterior. Al
hacer llegar corriente al hilo, este se funde y se quema la pastilla de combustible, cediendo
su calor de combustión, a través de las paredes de la bomba, al agua de la cubeta, de
forma que midiendo el incremento de temperatura experimentado por esta, y previo
calibrado del sistema, se puede determinar el poder calorífico superior del combustible,
mediante la siguiente ecuación: (ISO/CD 18125 o EN 14918):
(Eq. 2)
En esta ecuación qv,gr,d es el poder calorífico superior a volumen constante del combustible
(sin humedad) seca, en julios por gramo; Mad es la humedad en la muestra de análisis,
en porcentaje en masa; y qv,gr es el poder calorífico superior a volumen constante del
combustible como se analiza, en julios por gramo.
94 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Figura 5. Determinación del poder calorífico en un calorímetro (Vega y
Ortiz, 2013). Derecha: Detalle de la bomba calorimétrica (Ortiz, 2006).
Por otra parte se denomina poder calorífico inferior de un combustible al calor
desprendido en su combustión total, en las condiciones de presión constante y 25ºC
de temperatura, deduciendo el calor de vaporización del agua contenida en la muestra
o formada por oxidación del hidrogeno inherente a la materia anhidra. Su valor será
función del poder calorífico superior y de la humedad del producto. La diferencia con
el poder calorífico superior será el calor necesario para vaporizar el agua inicialmente
presente y la formada en la combustión. De acuerdo a la la ISO/CD 18125 / EN 14918, el
poder calorífico inferior en base seca se calcula como (Eq.3) :
(Eq. 3)
En esta ecuación, qp,net,d es el valor calorífico inferior en base seca a presión constante,
en julios por gramo, del biocombustible; qv,gr,d es el pder calorífico superior en base
seca, en julios por gramo, del biocombustible; w(H)d es el contenido de hidrógeno, en
porcentaje en masa, del biocombustible sin humedad (seco); w(O)d es el contenido de
oxígeno, en porcentaje en masa del biocombustible sin humedad; w(N)d es el contenido
de nitrógeno, en porcentaje en masa, del biocombustible sin humedad.
El poder calorífico neto disminuye proporcionalmente al grado de humedad, tal y como
se ilustra en la gráfica a continuación para cuatro especies del noroeste español. Este
tipo de gráficas permite realizar un seguimiento del poder calorífico en función del nivel
de humedad observado en recepción y a lo largo de los meses de almacenaje de la
astilla, permitiendo la toma de decisiones sobre la conveniencia de un secado forzado
o la prolongación de un periodo de secado natural en función del poder calorífico neto
deseado.
El monitoreo de la humedad y el poder calorífico neto asociado por tanto se establece
como un parámetro clave para basar un sistema de calidad en pago por KJ neto de cada
partida de madera o astilla recibida en planta según una medición in situ del contenido
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 95
Figura 6. Poder calorífico neto en función de la humedad para astillas de
una empresa de logística de biomasa para cuatro especies del noroeste
español (Somoza, 2014).
de humedad, y para una correcta planificación de los costes de transporte basado en
la cantidad de KJ transportados por camión, considerando los valores de densidad
energética que se desprenden de los valores de densidad aparente de la astilla o madera
a transportar.
La norma ISO 17225 de certificación de calidad de pélets y astillas para combustión
establece categorías de calidad para estos biocombustibles en función de su poder
calorífico neto (Q) a la humedad de recepción, según se detalla en la tabla 2 a continuación:
Tabla 2. Valores de poder calorífico neto a humedad de recepción (Q),
(MJ/Kg) para las categorías de astillas y pélets A1, A2 y B según las norma
ISO 17225-2 e ISO 17225-4.
Clase de propiedad Categoría (ISO 17225)
Unidades Biocombustible
Método de análisis A1 A2 B
Poder Pélet Q16.5 Q16.3 Q16.0
a humedad
Calorífico 16.5<Q<19 16.3<Q<19 16<Q<19
de recepción (ISO 17225-2)
Neto (Q)
ISO/CD 18125 Astilla Q13.0 Q11.0 Q<11
(MJ/Kg) A
/ EN 14918 (ISO 17225-4) Q>13.0 13>Q>11 especificar
96 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Según se desprende de la figura 6 el principal factor controlando el poder calorífico
neto de la biomasa forestal es su grado de humedad. Las diferencias entre especies, sin
embargo, también pueden ser significativas. En la tabla 3 a continuación se resumen
los valores de poder calorífico anhidro (M=0%) y poder calorífico neto y categoría de
calidad a las humedades de referencia para astillas y pélets A1 (M=25% y M=10%) para
las principales especies forestales del noroeste español (Vega et al., 2014c).
Tabla 3. Poder calorífico superior anhidro (PCS H=0%) (KJ/kg), poder
calorífico neto (Q) a humedades de 25 y 10% (KJ/kg) y categorías en base
a Q según las normas ISO 17225-2 e ISO 17225-4 (certificado ENPlus) para
los valores de humedad de 25 y 10% para astillas y pélets, respectivamente
(Vega et al., 2014c).
Astilla Pélet
Q Categoría Q Categoría
Poder calorífico astilla pélet
(H=25%) (H=10%)
Especie superior anhidro (H=25%) (H=10%)
(KJ/Kg) (KJ/Kg) (ISO 17225-4) (KJ/Kg) (ISO 17225-2)
Pinus pinaster 20955 (±902) a 14111 A1 (Q13.0) 17423 A1(Q16.5)
Pinus radiata 20674 (±730) ab 13900 A1 (Q13.0) 17170 A1(Q16.5)
Pinus sylvestris 20645 (±434) ab 13879 A1 (Q13.0) 17144 A1(Q16.5)
Betula celtyberica 20325 (±698) ab 13639 A1 (Q13.0) 16856 A1(Q16.5)
Acacia melanoxylon 20189 (±475) b 13537 A1 (Q13.0) 16734 A1(Q16.5)
Salix atrocynerea 19649 (±717) bc 13132 A1 (Q13.0) 16248 B (Q16.0)
Prunus avium 19602 (±472) bc 13096 A1 (Q13.0) 16205 B (Q16.0)
Populus euramericana 19352 (±257) bc 12909 A2 (Q11.0) 15980 No ENPlus<16.0
Eucalyptus globulus 19335 (±867) c 12896 A2 (Q11.0) 15965 No ENPlus<16.0
Fagus sylvatica 19179 (±402) cd 12779 A2 (Q11.0) 15825 No ENPlus<16.0
Franxinus excelsior 19143 (±387) cd 12752 A2 (Q11.0) 15792 No ENPlus<16.0
Quercus robur 18776 (±640) cd 12477 A2 (Q11.0) 15462 No ENPlus<16.0
Castanea sativa 18298 (±983) d 12118 A2 (Q11.0) 15032 No ENPlus<16.0
Acer pseudoplatanus 18123 (±319) d 11987 A2 (Q11.0) 14874 No ENPlus<16.0
Según se observa en la tabla 3 resumiendo los resultados del estudio de Vega et al.,
(2014c), las especies de valores más altos de PCS, superiores a los 20.000 KJ/jkg, fueron
las tres especies de Pinus, B. celtyberica y A. melanoxylon. con el resto de las frondosas
mostrando valores más reducidos de PCS. Estas cinco especies, junto con S. atrocinerea y
P. avium, serían catalogadas como astilla A1 a un nivel de 25%, máximo nivel de humedad
admisible para esta categoría según la norma ISO 17225-4, mientras que el resto de
especies se clasificarían como astillas A2 en base a un poder calorífico neto inferior a
13.000 KJ/kg a esta humedad. Con respecto al potencial para producción de pélets, tan
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 97
sólo las cinco especies de mayor poder calorífico podrían ser utilizadas al 100% para la
fabricación de pélet A1 a un nivel de humedad <10% en base a su poder calorífico neto
a esta humedad, Salix y Prunus contarían con un valor de Q correspondiente a un pélet
clase B, y el resto de las frondosas necesitarían ser mezcladas con especies de poder
calorífico más elevado para la fabricación de pélets ENPlus.
A nivel global, varios estudios a nivel global han corroborado un mayor poder calorífico
en especies de coníferas que frondosas, siendo atribuido a sus mayores contenidos de
carbono, mayores contenidos de lignina y mayores contenidos de extractivos en las
resinas (e.g. Elvira y Hernando, 1989, Guillon et al., 1997, Demirbas et al., 1997, Nuñez-
Regueira et al., 1996, 1997, 1999, 2004, Channiwala, 2001; Fiedl et al., 2005, Pérez et al.,
2008, Lousada et al., 2010, Telmo et al., 2010, 2011a, 2011b, García et al., 2012, 2014a,
2014b).
La figura a continuación muestra una clara infuencia del contenido de carbono en el
poder calorífico anhidro en el análisis conjunto de 6 bases de datos de biomasa forestal
y agricola de de CSIRO, DOE, Universidad de Vigo, IEA, PHYLLIS y BIOBIB. (Fernández
et al., 2014).
Figura 7. Relación entre el porcentaje de carbono y Poder Calorífico
Superior observado en el análisis conjunto de las bases de datos de
calidad de biomasa de CSIRO, DOE, Universidad de Vigo, IEA, PHYLLIS y
BIOBIB. PCS: poder calorífico superior anhidro (KJ/kg), C (%): contenido
de carbono (Fernández et al., 2014).
98 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
3. DENSIDAD APARENTE.
La densidad de materia seca de frondosas y coníferas es de unos 570 y 450 kg/m3
respectivamente (Ortiz, 2006). Una vez astillados y apilados, asumiendo unos coeficientes
de apilado que oscilan entre el 0.16 y 0.33, se obtienen los siguientes valores de densidad
aparente para las distintas fracciones de biomasa (Ortiz, 2006):
Tabla 4. Densidades aparentes de astillas de distintas fracciones para los
grupos de especies forestales. Los valores más reducidos corresponden
a densidades aparentes de astillas grandes, mientras que los valores más
elevados se observan para astillas de pequeño tamaño (e.g. categorías
P16 o P32).
Densidad aparente (kg/m3)
Madera Madera Corteza Corteza
Especie del tronco de las ramas del tronco de las ramas
Coníferas 148-175 141-166 167-197 186-219
Frondosas 206-238 214-249 203-234 244-282
pesadas
Frondosas 169-195 180-210 188-217 225-260
ligeras
Estos valores de densidad aparente de la biomasa residual y astillas encarecen el
transporte en largas distancias (Fig 8) además de demandar espacio para almacenaje.
Figura 8. La baja densidad aparente de biomasa residual y astillas resulta
en altos costes de transporte. Derecha: compactación de biomasa en
pacas mediante empacadora forestal (Sanz Piñeiro et al., 2011).
La densificación de la biomasa mediante el peletizado puede incrementar la densidad
aparente de unos 100-250 kg/m3 hasta valores de 600-800 kg/m3 (Mani et al., 2003;
Kaliyan y Morey, 2009), reduciendo en consecuencia costes de transporte y de almacenaje
(Holm et al., 2006; Kaliyan y Morey, 2009). Adicionalmente, es importante considerar la
densidad aparente del biocombustible puesto que el combustible es alimentado en la
caldera por volumen, no por peso, de modo que variaciones en la densidad aparente
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 99
pueden causar grandes variaciones en la eficiencia de la combustión (García Maraver
y Carpio, 2014). En la tabla a continuación se resumen los requisitos de volumen de la
norma europea para astillas y pélets.
Tabla 5. Categorías según ISO 17225-2 e ISO 17225-4 para pélets y
astillas en base a su densidad aparente.
Clase de propiedad Categoría (ISO 17225)
Unidades Biocombustible
Método de análisis A1 A2 B
Densidad Pélet
(BD) (ISO 17225-2) BD > 600 kg/m3
Kg/m3
BD150:>150 BD150:>150
ISO / FDIS 17828 Astilla A
especificar
/ EN1510 (ISO 17225-4) BD200:>200 BD200:>200
4. GRANULOMETRIA Y CONTENIDO DE FINOS DE ASTILLAS.
La distribución granulométrica se determina siguiendo la norma ISO/DIS 17827-1-2 /
UNE-EN 15149-1 empleando para ello un tamiz vibrante (Fig. 9) u oscilante según lo
detallado en la norma. La norma detalla una serie de tamices de malla metálica de
especificaciones y tamaños normalizados (120, 100, 65, 45, 31.5, 16, 8, 3.15 mm) en los
que se recoge la fracción de una muestra representativa de biomasa (generalmente un
mínimo de 500 g) determinándose el porcentaje retenido en cada fracción.
A partir de esta distribución la norma EN 15149-1 establece categorías de calidad
(tabla 6 a continuación). La norma establece límites tanto para cantidad y tamaño de
sobredimensionados (fig. 9, derecha), que pueden bloquear la alimentación de la
caldera, como para los finos (< 3.15 mm), que resultan en mayores contenidos de cenizas
y riesgo de formación de sinterizados (apartados 7 y 8).
La norma ISO 17225-2 establece asimismo las siguientes categorías para el contenido
de finos: F06 (≤ 6%), F10 (≤ 10%), F12 (≤ 12%), F15 (≤ 15%), F20 (≤20%), F25 (≤ 25%),
F30 (≤ 30%), F35 (≤ 35%), F35+ (a especificar).
Se resumen a continuación los resultados obtenidos en el trabajo de Somoza (2014),
que comparó la calidad de astillas de madera en: 1) un centro consumidor de astilla para
combustión en una caldera industrial, con tres proveedores distintos; 2) un centro de
logística de producción de astilla de calidad, incluyendo el cribado de la astilla.
100 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Figura 9. Detalle de un vibrotamiz CISA con mallas normalizadas para
determinación de la distribución granulométrica (izquierda) (Ortiz, 2006).
Fig. medio: detalle de mallas normalizadas de 45 y 31. 5 mm para la
medición de granulometría de biocombustibles biomásicos (Vega y Ortiz,
2013, Somoza, 2014). Derecha: detalle de sobredimensionado de astilla
de sarmiento (Alex Weisinguer, KWB, proyecto europeo Domoheat, Vega
et al., 2010b, 2012).
Tabla 6. Categorías de distribución granulométrica (P) para astillas, a
especificar, según norma ISO 17225-2 de calidad de astillas.
Fracción principal (mínimo 60% w-%) mm Fracción gruesa w-% (Sección / longitud
(ISO/DIS 17827-1 y -2) máxima de sobredimensionados)
P16 small 3.15≤P≤16mm < 3% < 31.5 mm y todos los
sobredimensionados < 1cm2
P31 medium 3.15≤P≤31.5mm ≤ 6% > 45 mm, < 3%
sobredimensionados
P45 large 8≤P≤45mm < 12% > 63 mm y todos < 300 mm
P63 extra large 8≤P≤63mm ≤ 8% > 100 mm, y todos < 300 mm
P90 coarse 16≤P≤90mm ≤ 10% > 125 mm, y todos < 300 mm
P300 extra coarse 3.15≤P≤300mm A especificar
La figura 10 a continuación muestran la distribución granulométrica de la astilla en
el centro 1), pudiéndose observar que sólo uno de los 3 proveedores de astilla (C-P)
realizaba un control granulométrico que permitiese un tamaño de astilla P32, mientras
que los otros dos proveedores contaban bien con un exceso de sobredimensionados
(C-B) bien de finos (C-X), resultando en astilla más heterogénea, de categoría P45.
Los elevados contenidos de finos (> 6%), mayormente por contaminación por tierra, de
la astilla C-X (Fig. 10), además, suponen un elevado riesgo de sinterización de cenizas en
la combustión, tal y como se discute en el apartado 8.
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 101
Figura 10. Control de calidad de la granulometría y contenido de finos
de astillas de tres proveedores (C-P,B y X) en una empresa consumidora
de astilla para combustión en el Noroeste español (Somoza et al., 2014).
Empresa Codigo Descripción P F% F
1 C-P Pino limpio P32 1,2 F6
1 C-B Pino con corteza y acículas P45 0,7 F6
1 C-X Pino muy contaminado de tierra P45 8,6 F10
Se muestran en la Figura 11 los resultados del trabajo de Somoza (2014), en el marco
de un proyecto FEADER de la implantación de un control de calidad de astillas en un
centro de logística de astilla en Palas de Rei, España, en el que se implantó una criba
de 16 mm de apertura a la recepción de la biomasa descortezada y astillada (Fig. 12),
garantizando un combustible de calidad homogénea y de apropiado contenido de finos
y de contenido de cenizas.
102 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Figura 11. Control de calidad de la distribución granulométrica de astillas
de 4 especies forestales distintas en un centro de logística de biomasa con
un cribado de astilla que permite la producción de una astilla homogénea
de categoría P32 con contenido de finos F6 (< 6%) (Somoza, 2014).
Figura 12. Izquierda: Cribadora en una planta de logística de biomasa en
Palas de Rei, España. Nótese como se separan las astillas por diferente
tamaño, empleando una apertura de malla de 16 mm que permite obtener
un fino de < 16 mm apto para producción de pélets A1 y una astilla P32
libre de fino y de sobredimensionado (Somoza, 2014). Derecha: detalle
de una malla para cribado de biomasa en planta piloto de la Universidad
de Vigo (Ortiz, 2006).
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 103
5. TAMAÑO, DURABILIDAD Y CONTENIDO DE FINOS DE LOS PÉLETS.
Los materiales biomásicos como la madera interactúan con un ambiente húmedo
absorbiendo y emitiendo humedad. Un factor que puede limitar la higroscopicidad es
la dura superficie que rodea a los pélets, resultado de las altas presiones requeridas
en la manufactura del pélet. Sin embargo, los extremos del pélet están expuestos a un
ambiente húmedo de modo que cualquier absorción de humedad del pélet será por
los extremos (Lehtikangas, 2000; Hartley y Wood, 2008), de modo que un parámetro
importante es el ratio londitud/diámetro (García Maraver y Carpio, 2014). En este
contexto, el ratio longitud/diámetro es también de gran relevancia si se emplean sistemas
de alimentación neumática, debido al hecho de que un solo pélet sobredimensionado
puede bloquear la alimentación de estos sistemas (Obernberger y Thek, 2004).
La durabilidad mecánica o resistencia a la abrasión es un parámetro de calidad que
se define como la habilidad de un biocombustible densificado de permanecer intacto
al ser manejado (ISO/FDIS 17831, EN 14588, 2010). Se mide como la resistencia del
combustible densificado al choque y/o fricción. Dada la susceptibilidad de este tipo de
combustible al desgaste mecánico, que lleva a la producción de finos o polvo durante
el transporte a media y larga distancia y en el almacenaje (Temmerman et al, 2006),
este ensayo será un indicador de la producción de polvo en estas tapas, lo que supone
no solo un inconveniente para el consumidor, sino un riesgo para la salud (Vinterbäck,
2004).
Por otro lado, el contenido de finos es un parámetro importante para controlar el
contenido de cenizas (e.g. Somoza, 2014) y adicionalmente, las partículas de finos
pueden alterar los sistemas de alimentación de las calderas y resultar en combustiones
no homogéneas, además de potencialmente contribuir a riesgos de autoignición durante
el manejo, transporte y almacenaje de pélets (Lehtikangas, 2000).
En la tabla 7 a continuación se resumen los requisitos de Diámetro (D), Longitud (L),
Finos (F) y Durabilidad mecánica (DU) establecidos por la norma ISO 17225-2 certificado
ENPlus para las categorías A1, A2 y B de pélets. Se establecen dos categorías D06 y
D08, en función de D y L. Según se detalla en la tabla, el requisito de la norma ISO
17225 para producción de pélets ENPlus es de un contenido de finos inferior al 1%. Las
durabilidades deben de ser superiores al 97.5 % (A1 y A2) o al 96.5 % (B).
104 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Tabla 7. Requisitos de Diámetro (D), Longitud (L), Finos (F) y Durabilidad
mecánica (DU) para las categorías A1, A2 y B de pélets según la norma
ISO 17225-2-ENPlus.
Clase de propiedad Categoría de Pélet (ISO 17225-2 ENPlus)
Unidades
Método de análisis A1 A2 B
Diámetro (D) y Longitud
mm D06: D≤6±1 y 3.15≤L≤40
(L) ; ISO/FDIS 18829
D08: D≤8±1 y 3.15≤L≤40
/ EN 16127
Finos, F; ISO/DIS 18846
(% < 3.5) < 1%
/ EN 15210 -1
Durabilidad mecánica Peso %
(DU); ISO/FDIS 17831-1 a.r. (as DU97.5: ≥ 97.5 DU96.5: ≥ 96.5
/EN 15210 - 1 received)
6. CENIZAS
El porcentaje de cenizas indica la cantidad de materia sólida no combustible por
kilogramo de material, siendo un parámetro clave para predecir problemas en la
combustión en las calderas, incluyendo: 1) la obstrucción de los ventiladores de la
parrilla; 2) los sistemas automáticos de limpieza de quemadores y los intercambiadores
pueden resultar dañados; 3) se generan más productos inquemados que hay que
eliminar frecuentemente; 4) los automatismos, sondas, etc. pueden resultar dañados; 5)
los alquitranes condensados en chimeneas pueden afectar a los electroventiladores de
salida de humos (Ortiz, 2006; Vega et al., 2014b).
La determinación del contenido de cenizas (en base seca) se realiza por combustión de
1 g de biomasa molida a 1 mm en un crisol de porcelana en una mufla a 550 ºC ± 10ºC
durante 5 h (fig. 13) siguiendo la norma ISO/FDIS 18122 /EN 14775. El porcentaje de
cenizas se calcula como (Eq. 4):
A(%)= Peso de cenizas (550 º) / Peso de biomasa x100 (Eq. 4)
Figura 13. Determinación del contenido de cenizas de biomasa molida
(fig. superior izquierda) en una mufla a 550 ºC durante 5 horas (fig.
superior derecha) según norma CEN EN 14775: 2011 (Vega y Ortiz, 2013,
2014b). Fig. inferior: detalle de los crisoles para determinación de cenizas.
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 105
A diferencia del anterior método de cenizas 850 ºC donde el riesgo de
inquemados era mínimo, la medición de cenizas a 550 ºC exige cautela en
la relación peso/superficie de la muestra a emplear en el crisol para evitar
la formación de inquemados, Es por eso que la norma CEN EN 14775:
2011 establece una relación de 1 g/ cm 2 en los crisoles a emplear en la
determinación de cenizas. (Vega y Ortiz, 2013, 2014b).
La tabla 8 a continuación muestra los límites de contenido de cenizas establecidos por
las normas ISO 17225-2 e ISO 17225-4 para pélets y astillas, respectivamente. Se observa
cómo el límite para la calidad A1 de pélets es un límite estricto, de < 0.7% de cenizas a
550 ºC según norma ISO/FDIS 18122/ EN 14775.
Tabla 8. Categorías según ISO 17225-2 e ISO 17225-4 para pélets y astillas
en base a su contenido de cenizas.
Clase de propiedad Categoría (ISO 17225)
Unidades Biocombustible
Método de análisis A1 A2 B
Pélet A0,7 A1,5 A3,0
Cenizas, (A)
(ISO 17225-2) <0,7% <1,5% <3,0%
% en base
seca
ISO/CD 18122 Astilla A0,7 A1,5 A3,0
/ EN 14775 (ISO 17225-4) <0,7% <1,5% <3,0%
106 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Este exigente límite de cenizas hace que la materia prima más adecuada para producción
de pélet A1 sea aserrín de madera con bajos contenidos de corteza, mientras que la
madera con corteza y ramas serían aptas para producción de pélet A2 o B. La figura
14 a continuación ilustra los mayores contenidos de cenizas obtenidos en las distintas
fracciones de una misma especie. La corteza presenta valores de ceniza equivalente a
un pélet de calidad B. Los restos forestales con hojas presentan valores de cenizas no
admisibles, además de un elevado riesgo de formación de escorias o sinterizados, como
se discutirá en el apartado 7 a continuación, debido a su alto contenido de nutrientes
(e.g. Merino et al., 2015).
Figura 14. Contenido de cenizas de varias fracciones (ramas finas y hojas,
corteza, madera con corteza, madera descortezada) para Eucalyptus
globulus (Vega y Ortiz, 2013).
Varios autores han notado mayores contenidos de cenizas en las fracciones finas de
biomasa forestal residual (hojas y ramillos) encontrándose mayores contenidos de
cenizas en ramillos y troncos más finos (Nunez-Regueira, 1996, 1997, 1999, 2004; Kauter
et al., 2003; Pérez et al., 2008; García et al. 2012) debido a su mayor ratio de corteza/
madera (e.g. Werkelin et al., 2005, 2011; Vega-Nieva et al., 2010c). Por ejemplo, Vega
et al. (2014a) encontraron que los valores promedios de restos forestales con corteza
y hojas de varias especies forestales del noroeste de España sólo serían aptos para
producción A2 o B en base a su contenido de cenizas.
El tamaño de partícula influye notablemente en el contenido de cenizas. Asi Somoza
(2014) encontró diferencias significativas entre los contenidos de cenizas de astillas de
cuatro especies forestales Pinus, Betula, Quercus y Populus cribadas con mallas de 16 u
8 mm, para producción de astilla y de pélet con la fracción fina, siendo más favorable
el primer tamaño de malla, al incluir un menor porcentaje de fracción fina, permitiendo
generar astilla y pélet de calidad A-1 para el caso de Pinus y Betula, y disminuyendo el
contenido de cenizas de la fracción de finos de Quercus y Populus (Fig. 15).
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 107
Figura 15. Contenido de Cenizas (% b.s.) de las astillas (> 16 y > 8 mm) y
de la fracción fina cribada con dos aperturas de malla (< 16 y < 8 mm) para
producción de pélets de 4 especies forestales en un centro de logística de
biomasa en el N de España (Somoza, 2014). La línea roja marca el nivel
de 0.7 % de cenizas establecido por la norma ENPlus para la producción
de pélet de calidad A1.
Adicionalmente, los distintos grados de contaminación por suelo son otro de los factores
que pueden agravar el contenido de cenizas de la biomasa forestal residual (e.g. Vega-
Nieva et al., 2012, 2014). Por último, la fecha de corta y el tiempo que permanecen
los residuos en monte, son factores que afectan el contenido de cenizas de los restos
forestales (e.g. Kauter et al., 2004; Werkelin et al., 2005, 2011; Nunez-Regueira, 1996,
1997, 1999, 2004). Un tiempo prolongado de permanencia en monte puede reducir
el contenido de nutrientes y cenizas en los residuos al irse depositando las fracciones
más finas en el suelo, mejorando la calidad de los residuos como biocombustible y
minimizando los nutrientes extraidos (e.g. Ortiz, 2006; Merino et al., 2005), lo cual debe
de ser ponderado con el riesgo de incendios de mantener los restos en monte sin triturar
(e.g. Stephens y Moghaddas, 2012).
Ha de hacerse notar que combustibles con moderado o medio contenido de cenizas
pueden presentar alto riesgo de corrosión o de formación de escorias que limiten el
funcionamiento de la caldera al presentar nutrientes que formen sinterizados o corroan
los intercambiadores. Es por ello que además del contenido de cenizas, debe estudiarse
la composición de estas cenizas y su riesgo asociado de sinterización o slagging (e.g.
Vega-Nieva et al., 2010a, 2014a, 2015) como se discute en el apartado a continuación.
108 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
7. TEMPERATURA DE FUSIÓN DE LAS CENIZAS.
El fenómeno de sinterización o aglomeración y fusión de cenizas es una de las principales
barreras para el control de calidad de astillas y pélets, al presentar un riesgo potencial
de deterioro y paralización de la caldera por la formación de depósitos y el deterioro
potencial de las zonas sometidas a radiación (slagging) así como de las zonas sometidas
a convección (e.g. intercambiadores de calor), (fouling), (e.g. Bryers, 1996; Baxter, 1998;
Tortosa Masiá et al. 2007; Werther et al., 2000; Demirbas et al., 2005; Pronobis, 2005).
Uno de las principales limitaciones es la escasez de conocimiento de los mecanismos
químicos de formación de estos sinterizados, así como la ausencia de tests confiables
para su medición en combustibles biomásicos (e.g. Rathbauer et al., 2014; Vega-Nieva
et al., 2010a, 2012, 2014a, 2014b, 2015).
El test actual para el monitoreo de este fenómeno es el test de temperatura de fusión de
cenizas según la norma ISO 540:2008 Este test monitorea en un microscopio electrónico
el proceso continuo de fusión de una muestra piramidal de dimensiones especificadas
de cenizas obtenidas según las especificaciones de la norma ISO 540:2008, que se
introducen en un horno estandarizado incrementando la temperatura de 550 a >1400 º
C con una tasa constante definida de calentamiento, y registrando los puntos siguientes
puntos de deformación observados en la muestra de cenizas, definidos según las normas
ISO 540:2008 y DIN 51730:1998-04:
• Temperatura de Deformación (DT): temperatura a la que se producen los
primeros signos de redondeamiento de la punta o brodes de la muestra de
ceniza;
• Temperatura Esférica (ST): temperatura a la que los bordes de la muestra
de ceniza se tornan completamente redondos, con su altura siendo igual a la
anchura de la base de muestra;
• Temperatura Hemiesférica (HT): temperatura a la que la muestra es aproximada
hemiesférica, con la altura siendo igual a la mitad del diámetro de la base de la
muestra:
• Temperatura de fusión (FT): temperatura a la que el material de la muestra
se ha funcido de modo que su altura es un tercio de la altura a la temperatura
hemiesférica.
El test de fusión de cenizas ha sido muy criticado en la literatura por su falta de
representatividad al usar muestras de cenizas obtenidas previamente en laboratorio, la
baja tasa de calentamiento de las muestras, la baja repetibilidad del método, y la baja
correlación del comportamiento observado de la muestra de cenizas en un microscopio
con el comportamiento de la biomasa en una caldera de combustión, habiendo
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 109
Figura 16. Temperaturas de fusion de las cenizas según las normas ISO
540:2008 y DIN 51730:1998-04 a) DT, b) ST, c) HT, d) FT
numerosos ejemplos en la literatura donde el test ha sobrestimado la sinterización y
fusión de cenizas observado en la caldera (Huggins et al., 1981; Huffman et al., 1981;
Van der Drift y Olsen, 1999; Skrifvars, 1999; Hjuler, 2001; Gilbe et al., 2008; Vega-Nieva
et al., 2014a, 2014b, 2015).
8. NUEVOS TESTS DE SINTERIZACIÓN Y FUSIÓN DE CENIZAS.
8.1. TEST RÁPIDO CUALITATIVO DE FUSIÓN DE CENIZAS.
Las empresas de calderas y pélets y organismos de investigación vienen utilizando
tests sencillos de monitoreo del comportamiento de las cenizas usando muestras
de combustibles (no cenizas, a diferencia del test de fusión tradicional) quemadas
directamente a altas temperaturas, para estimar el comportamiento de nuevos
combustibles en caldera con un ensayo rápido. La figura a continuación muestra los
resultados de un ensayo rápido desarrollado en el proyecto europeo Domoheat por la
compañía de calderas austriaca KWB mediante la observación del comportamiento de
una muestra pequeña de biomasa quemada en temperaturas de 900 a 1100 ºC (Vega-
Nieva et al., 2012, 2014a, 2014b, 2015).
Ensayos de este tipo han sido testados en los proyectos europeos BioNorm, Domoheat
o Ashmelt. A pesar de permitir una evaluación rápida para el control de calidad in situ
en plantas de pélet o astilla, no ofrecen información cuantitativa (e.g. escala de SI/NO
sinterización) y presentan un alto grado de subjetividad en la interpretación de los
resultados (Vega-Nieva et al. 2014a, 2014b; Schön, et al., 2014; Rathbauer et al., 2014).
Figura 17. Test rápido de fusión de cenizas para varias biomasas en el
proyecto europeo Domoheat. Se detectó formación de sinterizado para
pélet de paja, pión, almendra, correspondiendo con lo observado en la
caldera (figuras de la derecha). Este test subjetivo, sin embargo, falló,
110 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
al igual que el test tradicional de fusión de cenizas ISO 540:2008, en
detectar el sinterizado moderado en astillas de chopo o pélets de pino
con contaminación de tierra (Vega-Nieva et al. 2012, 2014a, 2014b).
8.2. BIOMASS SLAGGING (BIOSLAG) TEST.
En el marco de los proyectos europeos Domoheat y Ashmelt, se ha desarrollado un
método cuantitativo para medir la sinterización de biocombustibles biomásicos, en base
a la distribución granulométrica de las cenizas y escorias obtenidas en la combustión de
una cantidad representativa de combustible (200-250 g) a temperaturas de 900 a 1100
ºC (Vega-Nieva et al., 2014a, 2014b, 2015) (Figura 18).
Figura 18. Test BioSlag de sinterización de cenizas para para varias
biomasas en el proyecto europeo Domoheat. El ensayo mide la cantidad
de biomasa calcinada a 900-1100 ºC, y la distribución granulométrica (%
> 2, % >1 y % < 1 mm) de las cenizas y escorias formadas. (Vega-Nieva et
al., 2014a, 2015). El test detectó tanto la formación severa de sinterizados
para pélet de paja, piñón y almendra, (tres primeras filas) como la
formación moderada de sinterizados para las muestras de astilla de chopo
y pélet de pino contaminadas con tierra (cuarta y quinta filas de la figura),
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 111
discriminando los combustibles con baja formación de sinterizado (pélet
de roble, última figura), correspondiendo con lo observado en la caldera.
El método BioSlag está siendo testado en el marco de dos proyectos FEADER para Pymes
como una herramienta operacional en el control de calidad de la astilla producida en
varios centros de logística de biomasa de España (Somoza et al.,2014; Gallego et al., 2015)
(Fig. 19), y ha sido evaluado en un test Round-Robin de repetibilidad y reproducibilidad
en varios laboratorios europeos en el marco del proyecto Europeo Ashmelt (Rautbauer
et al., 2014) habiendo sido identificado como un posible futuro test ISO para el control
de calidad operacional de pélets y astillas en planta (e.g. Schön et al., 2014; Vega-Nieva
et al., 2014a, 2014b; Rautbauer et al., 2014).
112 CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS.
Figura 19. Resultados del test BioSlag para el control de calidad de
astillas de madera. El test permitió discernir tanto la formación de escorias
duras por contaminación de tierra en las astillas (marcado en rojo), como
la ocurrencia de sinterizados débiles en astillas con elevado porcentaje
de corteza (marcado en naranja), en el control de calidad de las astillas
producidas en varios centros de logística de biomasa en España (Somoza
et al., 2014, Gallego et al., 2015).
CAPITULO 4. CERTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DE ASTILLAS Y PÉLETS. 113
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CAPITULO 5
CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN
DE LOS PELLETS MADEREROS EN EL MARCO
DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Ngangyo Heya M.a*, Foroughbakhch Pournavab R.a, Carrillo Parra A.b, Salas Cruz L.R.c
a
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de
Botánica. Av. Pedro de Alba s/n Cd. Universitaria C.P. 64000 San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, México.
b
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Forestales, Laboratorio de
Tecnología de la madera. Carretera Nacional, Km 145, C.P. 67700, Linares, Nuevo León, México.
c
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Agronomía, Campus Ciencias
Agropecuarias, Francisco Villa s/n Fracc. Ex¬-Hacienda El Canadá C.P. 66054 Gral. Escobedo,
Nuevo León, México.
*nheyamaginot@[Link]
RESUMEN
Se genera gran cantidad de residuos en las actividades forestales, desde
las podas y raleos de los bosques hasta el aserrado y manufactura de
la madera en la industria. Una de las vías para utilizar estos residuos
es transformándolos en pellets o briquetas, conocidos también como
biocombustibles sólidos densificados. Estos biocombustibles han
llamado la atención a muchos científicos, industriales y consumidores,
por sus características ventajosas, desde el punto de vista tanto ecológico
como socio-económico. El presente documento se enfoca especialmente
en los pellets, para resaltar los fundamentos de su potencial uso en el
marco del desarrollo sustentable.
122 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
ABSTRACT
Lot of waste is generated in forest activities, from pruning and thinning
of forests to sawmilling and wood manufacturing in the industry. One
way to use this waste is turning them into pellets or briquettes, known
as densified solid biofuels. These biofuels have attracted the attention
of many scientists, industrialists and consumers, by its advantageous
characteristics in points as ecological and socio economical. This paper
focuses specially on the case of pellets, to highlight the fundamentals of
their potential use in the context of sustainable development.
INTRODUCCIÓN
La energía ocupa un lugar muy importante dentro del sector fundamental que es la
economía mundial. La fuente de energía más usada son los combustibles fósiles (petróleo,
carbón y gas natural), que según la asociación española de Normalización y Certificación
(AENOR, 2011), contribuyen a cerca del 80 % del total de las fuentes energéticas globales.
A medida que transcurre el tiemo, la explotación de las reservas fósiles va disminuyendo
la accesibilidad, además de incementar los costos de exploración y extracción, aunado a
la contaminación que representa, particularmente en zonas áridas y semi-áridas (Bizikova
et al., 2008). Se calcula que las reservas actuales durarían entre 41 y cerca de 700 años,
dependiendo de los avances tecnológicos y de las tasas de producción y de consumo
(AENOR, 2007; 2008). Lo anterior releva el carácter agotable de estas reservas fósiles.
Frente a las preocupaciones así suscitadas sobre la seguridad energética, surge ampliar
el portafolio energético con fuentes renovables como los biocombustibles.
Se consideran como biocombutibles, aquellos combustibles compuestos por la materia
orgánica, ya sea de origen vegetal o animal. En función del proceso de obtención de
éstos y de sus propiedades físicas, se clasifican en sólidos, líquidos y gaseosos (Dragone
et al. 2010). Los biocombustibles líquidos se obtienen a través de procesos químicos, a
partir de aceites vegetales, grasas animales ó cultivos con alto contenido en azúcares,
mientras que los biocombustibles gaseosos se obtienen a partir de la descomposición
de la materia orgánica en ausencia de aire. En cuanto a biocombustibles sólidos, son
producidos mediante procesos físicos para la generación de energía, y son mayormente
utilizados en sistemas de calefacción. Las formas más generalizadas de utilización de
este tipo de combustibles son astillas, aserrín, pellets y briquetas. En la actualidad, se
nota un interés particular en los Pellets, producidos de forma industrial con restos de
madera aserrada debido a que en algunos casos los subproductos forestales como el
aserrín, viruta, despuntes, entre otros, solo se almacenan o se queman en calderas, sin
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 123
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
poseer un mayor valor agregado o alcanzar una eficiencia energética mayor (Soto y
Núñez, 2008), de modo que el uso de este tipo de biocombustibles sólidos permiten
crear un ciclo cerrado de aprovechamiento.
Las actividades de manejo forestal están estrechamente relacionadas con el nivel de
actividad de la industria forestal (Bertran y Morales, 2008). Estas actividades generan
un apreciable volumen de residuos, que conllevan a un grave problema ambiental. En
México, se generan unos 70 millones de toneladas de residuos al año (Twenergy, 2014),
dentro de los cuales les residuos forestales están subutilizados: se considera que, de
cada árbol extraído para la producción maderera, sólo se aprovecha comercialmente un
porcentaje cercano al 20%. Se estima que un 40% es dejado en el campo, en forma de
ramas y raíces y el otro 40% se deja durante el proceso de aserrío, en forma de astillas,
corteza y aserrín. La FAO (1991) considera que aproximadamente del 45 al 55% de las
trozas que entran en un aserradero o fábrica de contrachapados van a convertirse en
residuos, y es incongruente no aprovecharlos al máximo como una fuente de combustible,
al no emplear alguna salida comercial rentable. De esta manera, se abren interesantes
oportunidades para colectar y procesar la biomasa lignífera, como fuente de energía.
CONCEPTO DE PELLETIZACIÓN
La pelletización es un proceso de compactación de material lignocelulósico de
determinadas condiciones (granulometría y humedad menor del 12%) para obtener
cilindros de diámetro entre 0.7 y 2.2 cm, y de longitud desde 2.2 cm a 7.0 cm (Figura 1).
Figura 1. Pellets, pequeños cilindros de biomasa comprimida.
Proceso de pelletización
Antes de pelletizar, se suministra de 1 a 2% de agua en forma de vapor a la materia
prima, la fricción generada durante el proceso incrementa la temperatura de la miomasa
hsta aproximadamente 70 °C. El calentamiento asegura que el contenido de lignina en
124 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
la madera sea liberada, lo que contribuye a aumentar la unión de las partículas entre
sí en el producto final (Intelligent Energy, 2009). La propia lignina aparece entonces
como aglomerante, porque al aumentar su temperatura, pasa de un estado sólido a
líquido, que al enfriarse nuevamente permite una mayor adhesión de las partículas que
componen la parte superficial del pellet. En forma ocasional y en relación al uso y tipo de
material empleado, se recurre al uso de aditivos para favorecer el proceso de adhesión
para proporcionar mayor cohesión al producto final. Sin embargo, ésta actividad
debe de ser considerada con especial atención ya que los costos de dichos aditivos
pueden encarecer el proceso y además, pueden resultar contaminantes, marcando una
diferencia neta del carácter limpio que requiere imprescindiblemente la combustión de
ese producto.
El tamizaje, acondicionamiento del material base permite homogenizar las partículas a
un igual tamaño y contenido de humedad. Según García (2012), al ser el contenido de
humedad de todas las partículas homogéneo, los pellets son más resistentes y durables.
El proceso general de pelletización se muestra en la figura 2.
Figura 2. Proceso de pelletización a partir de biomasa forestal
El proceso de peletización se puede realizar por extrusión del material base (por ejemplo,
aserrín) que pasa a través de canales de prensa cilíndricos, en los cuales la prensa de
rodado se enrolla y presiona el material hacia abajo, comprimiendo de este modo la
materia prima, que resulta en la formación y liberación del pellet (Figura 3).
En ese proceso, la temperatura y la presión son factores muy importantes de los cuales
depende también la calidad del producto final. La figura 4 presenta una variación en la
apariencia física de los pellets a diferentes temperatura, presión y tiempo del proceso.
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 125
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Figura 3. Mecanismo para pelletización A) principio B) compresión.
Adaptado de Oravainen (1999).
Figura 4. Apariencia física del pellet de madera con tratamientos a
diferentes condiciones. De la izquierda a la derecha: sin tratamiento,
200°C en 5 min, 200°C en 10 min, 220°C en 5 min, 220°C en 10 min.
Fuente: Pak et al., 2011.
Como se puede apreciar en la figura 4, el pellet se oscurece con la severidad del
tratamiento. Adicinalmente, la figura 4 revela que la parte de abajo del pellet es más
oscura que la parte de arriba. El autor lo explicó ésta condición por la probabilidad de
contar con una temperatura desigual a lo largo de la longitud del pellet, ya que el disco
no se calienta en forma homogénea. Lo que podría crear una condición de temperatura
más baja hacia la sección superior del cilindro.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE PELLETS
La compactación permite reducir el volumen de almacén y el costo de transporte, propicia
un producto limpio y homogéneo, de manera que facilita el manejo. No contiene azufre,
y presenta menor contenido de cenizas (<1%), es menos contaminante, al reducir las
emanaciones de CO2 en un 50%, en comparación a la combustión de leña o astillas
(Rojas, 2004).
126 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Los pellets, debido a su fácil manipulación han terminado por ser una alternativa óptima
a las calderas de carbón mineral de las comunidades. Sin embargo, Borja y Rosales
(2010) enumeran algunos límites que presentan los pellets en el actual contexto, dentro
de los cuales la competencia por la materia prima por otros usos como el alimentario
o los tableros, el desconocimiento de la sociedad de las posibilidades energéticas de
estas materias primas y biocombustibles, la falta de redes de suministro.
CARACTERÍSTICAS ENERGÉTICAS DE LOS PELLETS.
El potencial energético de los pellets se relaciona con sus características físicas, químicas
y físico-químicas. La caracterización física y química se basada principalmente en realizar
los análisis inmediatos (contenidos de humedad, ceniza, materias volátiles y carbón fijo),
evaluación del poder calorífico, así como el análisis elemental.
Densidad
La principal característica de los pellets es su alta densidad (Tabla 1). El objetivo final de
los procesos de peletización es obtener un producto final de mayor densidad que los
productos iniciales.
La densidad se determina mediante el cociente entre masa y volumen. Para pellets, se
aplica el “Método de desplazamiento”, que consiste en pesar una determinada cantidad
del producto y cubrirlo con silicón; luego, se introduce en agua y se mide el volumen del
agua desplazada.
Contenido de humedad
El poder calorífico de cualquier biocombustible forestal disminuye al aumentar la
humedad del mismo. Dado la naturaleza higroscópica de la madera, es posible que el
producto pelletizado obtenido pueda absorber algo de agua y aumentar su humedad.
El nivel de concentración de humedad de los pellets (Tabla 1) tiene muchas ventajas para
el almacenamiento y conversión térmica (combustión, pirólisis o la gasificación) sin pre-
tratamiento (a través de secado natural de la biomasa). De hecho, una alta concentración
de humedad desaceleraría los procesos térmicos y afectaría su calidad (Khelfa, 2008).
Concentración de cenizas
Este parámetro es muy variable (Tabla 1), y depende de muchos factores, incluyendo
las condiciones de desarrollo de las plantas, la ubicación geográfica, la radiación, la
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 127
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
composición del agua para la irrigación, fertilización, calidad del suelo y variedad de las
plantas (Stanislav et al., 2010; 2012). Es un criterio energético importante, principalmente
para la combustión. De hecho, la ceniza está formada a partir de dos compuestos con
efectos negativos para su conversión: ceniza casera (formando la escoria) y ceniza
volante (generando humos ácidos) (Barthelemy, 2010).
La concentración relativamente alta de este parámetro puede corregirse mediante
pretratamientos de la biomasa y una serie de otras medidas para mitigar los problemas
asociados con compuestos inorgánicos (Khelfa, 2008; Stanislav et al., 2013) que pueden
ser:
• La reducción de la temperatura de combustión.
• Enfriamiento por agua en la zona de combustión.
• El uso de combustibles con bajo nivel de sílice.
• Agitación regular de cenizas.
Tabla 1. Normas de calidad del pellet de madera (PowerPellets Vertriebs
GmbH & Co. KG., 2015)
Características
Unidades *ÖNorm M7135 **DIN 51731 ***DIN Plus
del pellet
mm 4 hasta 10 mm 4 hasta 10 mm -
Diámetro mm 5x D1 <50 5x D1
Longitud Kg/l <1.12 1.0<densidad<1.4 >1.12
Densidad %-peso <10 <12 <10
Contenido %-peso <0.5 <1.50 <0.50
de humedad
Concentración MJ/kg >18 14.5<PCI<19.5 >18
de cenizas
Poder %-peso <0.04 <0.08 <0.04
calorífico
Sulfuro %-peso <0.3 <0.3 <0.3
Nitrógeno %-peso <0.02 <0.03 <0.02
Cloro %-peso <2.3 - <2.3
Abrasión %-peso <2 <2 <2
* Norma Austriaca. Requisitos y especificaciones de pellets y briquetas de madera con y
sin corteza.
** Norma alemana. Define los requerimientos de calidad de los pellets de madera. Sus
dimensiones se clasifican en 5 grupos diferentes.
***Norma alemana. Específica de pellets de gran calidad para calderas que sólo traba-
jan con pellets. Combina ÖNORM M7135 con DIN 51731.
128 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Poder calorífico
El poder calorifico es la cantidad de energía desprendida por un combustible al
quemarse, pudiendo resultar a la condensación del agua (poder calorífico superior), o
su evaporación (poder calorífico inferior). Es la característica fundamental que define a
un combustible como tal. Un alto poder calorífico indica buena cualidad del combustible
en cuestión.
Para pellets, el material de procedencia tiene gran influencia. Suponiendo que es madera
y corteza sin aditivos su poder calorífico será el de la madera de la que proviene. Si el
pellet incluye restos de lijado, el poder calorífico es menor pues aparecen los áridos
de la lijadora. Estos áridos también darán lugar a un mayor porcentaje de cenizas en la
combustión. La ecuación siguiente, citada por Frédéric Navez (2002), justifica el impacto
de la materia mineral y la humedad en el poder calorífico:
PCI = 18400 (1- (min)/1 + (H2O)) – 2500 ((H2O)/ 1+ (H2O)
PCI: Poder Calorífico Inferior (MJ/Kg)
(Min): Contenido de Minerales (kg/kg de materia seca)
(H2O): Humedad (kg H2O/Kg de materia seca)
De ahi, se ve que este parámetro requiere el análisis de los dos criterios más importantes
para la composición de la biomasa a saber: los contenidos de cenizas y humedad. El
efecto de la humedad es menos importante en comparación con la concentración de
cenizas en el valor calorífico, como lo confirman los trabajos de Navez (2002) sobre la
caracterización de biomasa.
Esto se explica por el hecho de que las cenizas tienen un impacto significativo en la
etapa de combustión pirólitica (paso clave en este proceso) porque sus productos son
los sustratos de oxidación (etapa final de la combustión). El poder calorífico de pellets
está condicionado por su composición química elemental, que depende del material
utilizado en su constitución. Si se emplean aditivos habrá de tenerse en cuenta la
composición química de los mismos.
Inflamabilidad y combustibilidad
Al ser un material más denso que la madera, y por tener menos contenido de aire en
su interior, el coeficiente de transmisión térmica de pellets es mayor. La alta densidad
y el bajo valor de este coeficiente provocan que los pellets ardan más despacio que la
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 129
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
madera y que permanezcan más tiempo en el hogar, lo cual puede ser ventajoso en el
caso que se desee una combustión lenta.
DESARROLLO SOSTENIBLE DEL CONCEPTO DE PELLETIZACIÓN
El desarrollo sostenible no sólo se trata de un tema de filantropía empresarial o de
ecoeficiencia únicamente; es un trabajo de buena gerencia en el cual la filantropía y la
ecoeficiencia se unen y originan una forma rentable, eficiente, responsable y equitativa
en la operación de una compañía (Castro, 2008).
La producción viable de un biocombustible implica considerar beneficios ambientales
comparados con los combustibles fósiles, competir económicamente con ellos,
producirse en cantidades suficientes para satisfacer la demanda, y ante todo producir
una ganancia energética neta (NEG) en comparación con la energía invertida en su
producción (Stanislav et al., 2010).
En enero de 2007, la Comisión Europea puso en marcha un plan para una política más
ambiciosa e integrada para Europa con el fin de abordar las cuestiones del cambio
climático y el suministro energético. Fueron incorporados nuevos objetivos en una
dirección legislativa para Fuentes de Energía Renovable (RES) (Parlamento europeo
y consejo de los Estados Unidos, 2009), que garantice la participación equitativa de
todos los estados miembros de la Unión Europea (Eurostat, 2009). Un primer objetivo
se refiere a la parte de energía procedente de fuentes renovables, en el consumo final
bruto de energía en el 2020, fijado en un 20%. Para comparación: la participación de las
fuentes renovables en 2008 fue de 8.4%, de los cuales el 3.9% es de madera y materiales
de desechos de madera (Eurostat, 2010), incluyendo pellets de madera (0.2%).
Entre 2009 y 2013, las importaciones de biomasa sólida (en su mayoría leñosa)
aumentaron considerablemente, en particular desde el oeste de Canadá, Rusia y el
sudeste de los Estados Unidos ([Link].) (Goh et al., 2013). Por otra parte, la biomasa
extraída directamente desde los sitios forestales, tales como residuos de cosecha (y los
árboles a veces enteros), se utilizan cada vez más como materia prima para la producción
de pellets de madera.
Los tres principales países exportadores (Canadá, Rusia, y los Estados Unidos) son parte
de los biomas forestales boreales y templados, que comprenden los bosques de más
lento crecimiento en relación por ejemplo con los biomas tropicales. Dichas industrias
de pellets se vinculan, en varios grados, a las infraestructuras industriales forestales
existentes para la obtención de productos forestales tradicionales, donde los pellets de
130 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
madera están hechos de subproductos, o siendo co-productos, de la madera y/o pulpa
y papel (Thiffault, 2015).
CRITERIOS ECONÓMICOS
El pellet es considerablemente más barato que los combustibles fósiles, y no es
dependiente de los continuos cambios en los precios de otros combustibles. Eso
representa una ventaja fundamental en el ahorro de los costos para calefacción, por
sustitución de los combustibles fósiles caros con pellets de madera.
En el 2009, aproximadamente 650 plantas europeas, produjeron más de 10 millones de
toneladas de pellets. El consumo total europeo fue de unos 9.8 millones de toneladas,
de los cuales alrededor de 9.2 millones de toneladas estuvo dentro de la UE-27, lo
que representa un modesto 0.2% del consumo de energía bruta (75 EJ level in 2008),
(Sikkema et al., 2011).
En cuanto a precios de los pellets, en Holanda ha aumentado de €115 por tonelada
en julio del 2007 a 140 € por tonelada a principios del 2009. Desde entonces, los
precios han disminuido de manera constante hasta € 125 por tonelada a finales de 2010
(Sikkema et al., 2011). Los pellets para uso residencial son generalmente más caros
que sus homólogos para la industria. Los primeros incluyen IVA, tanto a granel como
embolsados. También tienen estándares de calidad más altos (contenido de cenizas,
polvo, etc). El precio de mercado de pellets en bolsas (en tiendas minoristas) fueron
Figura 5. Producción de pellets por región en Estados Unidos de América.
Fuente: (Cocchi et al., 2011).
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 131
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
muy variadas durante 2007 y 2008, pero tendían a estabilizar entre 200 € y 220 € por
tonelada en 2009.
Un kilogramo de madera astillada en las especificaciones deseadas, al 10% de humedad
(base húmeda), produce casi 0.95 Kg de pellets. De tal manera que, la alta densidad es
una gran ventaja.
La industria manufacturera de pellets ha crecido rápidamente durante la última década.
El panorama de dicha industria ha cambiado dramáticamente en los últimos años con la
reciente expansión en la producción que tiene como objetivo mercados de exportación,
principalmente para medianas y grandes empresas cuya capacidad de producción
anual es mayor a 100,000 toneladas métricas (Qian y McDow, 2013); un ejemplo de este
importante crecimiento se muestra en la Figura 5.
ASPECTO ECOLÓGICO
El dióxido de carbono (CO2) es considerado como el mayor contribuyente en el cambio
climático global. Para la División de Recursos Energéticos de Massachusetts (DER por su
siglo en inglés), la sustitución de combustibles fósiles por biomasa para calefacción de
espacios resulta en una importante reducción neta de las emisiones de CO2. El pellet de
madera participa de esa expectativa, ya que los árboles constituyen importantes reservas
de carbono y, para la Massachusetts DER (2007), aunque el carbono se libera al quemar
la madera, si se cosecha y se quema al ritmo que crece en el bosque, se libera el carbono
generado. Por lo tanto, la quema de combustibles fósiles para la calefacción aumenta la
cantidad neta de carbono en la atmósfera, mientras que la quema de madera no (Figura
6). Eso se refiere al carbono neutro que Kowollik (2014) define cuando los gases de
efecto invernadero emitidos son igualados o “neutralizados” por la combinación de las
reducciones y las compensaciones. En la iniciativa costarricense (país carbono neutral),
se establece la ecuación E – R – C = 0, sugiriendo que el resultado del cálculo de las
emisiones menos las reducciones y menos las compensaciones tiene que ser igual a
cero.
La constitución compacta y uniforme de los pellets hace que sean fáciles de transportar
y limpias en su manipulación, utilizando un mínimo espacio para su almacenamiento.
Además pueden seccionarse fácilmente sin necesidad de herramientas, para poder ser
utilizada en chimeneas de menor tamaño o controlar la potencia de la combustión. La
combustión es tranquila, constante y sin producir grandes humos. Además únicamente
produce un contenido <1% de ceniza.
132 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Son 100% naturales y ecológicas, ya que están hechas de restos forestales tales como el
aserrín, viruta, chips, ramas, restos de poda, etc., encienden más rápido y no desprenden
humos ni olores. Es un producto de alta seguridad, que no presenta riesgo de explosión,
y no es volátil. Es un combustible no tóxico e inocuo para la salud. Su combustión apenas
produce humos.
Como fuente de energía renovable, el uso de pellets contribuye a reducir significativamente
la emisión de gases de efecto invernadero. Su combustión es mucho más eficiente que
la combustión de leña, y por tanto las emisiones son mínimas, y la ceniza es mínima por
la alta eficiencia de esta combustión, y es totalmente biodegradable, incluso es un buen
abono.
Figura 6. Ciclo del carbono neutro con biomasa densificada (pellet).
Fuente: Sánchez (2014)
DIMENSIÓN SOCIAL
Desde la fase de secado hasta la fase de densificación de la materia prima, se
consigue mejorar el transporte de la biomasa tanto desde el punto de vista económico
como ecológico, convirtiendo la biomasa en un combustible competitivo. Éste
carácter competitivo hace referencia a la valorizacion de los haberes, que benefician
primordialmente a los propietarios, que son en general las poblaciones campesinas.
Por otro lado, la mayor producción de pellets es destinada a calentamiento residencial.
CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS 133
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
Gracias a los sistemas de calefacción con madera, se ha diseñado calefactores a pellets
para su instalación en casa (Figura 7). Este nuevo sistema es cada vez más popular por
su funcionamiento sencillo, que requiere una mínima necesidad de mantenimiento.
Cuenta con termostato y encendido electrónico para no exigir la intervención manual,
como avivar o controlar su producción.
Figura 7. Calefactor a pellet, diseñado para su instalación en sala de estar.
A) Ilustración de Dansk Shell en Intelligent Energy (2009); B) Berg & Fils,
2015.
A B
CONCLUSIÓN
El pellet es un combustible ecológico de gran poder calorífico. La pelletización a
partir de residuos forestales se ha convertido en una importante fuente de energía
renovable, para fines industriales o domésticos. Al fabricar y comercializar este tipo de
combustibles, se disminuye considerablemente la cantidad de residuos, se reduce el
volumen transportado, así como también se logra una combustión más limpia y eficiente.
La generación de energía por medio de combustión de pellets se impone como la
alternativa más económica y ambientalmente amigable en comparación a los demás
combustibles.
134 CAPITULO 5. CONCEPTUALIZACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE LOS PELLETS MADEREROS
EN EL MARCO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.
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PICTURE
CAPITULO 6
BRIQUETAS
Carrillo-Parra, [Link]*; Contreras-Ortiz, E.b, Pérez-Pérez, E. b, E., Bustamante-García, V.a,
Corral-Rivas, J.J.,a y Goche-Télles, J.R.c
a
Universidad Juárez del Estado de Durango, Instituto de Silvicultura e Industria de la Madera.
Km 5.5 Carretera Mazatlán, 34120 Durango, Mexico, E-mail:acarrilloparra@[Link]
b
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Forestales. Carr. Nal. Km. 145.
Linares, Nuevo León. C.P. 67700.
c
Universidad Juárez del Estado de Durango, Facultad de Ciencias Forestales.
Rio Papalopan S/N, Col. Valle del Sur. C. P. 34130. Durango, Durango, México.
RESUMEN
Existe un gran interés por el uso de productos alternativos para
generación de energía para enfrentar los retos de la redcción paulatina
de los combustibles fosiles. La biomasa es una alternativa viable por su
abundancia, por propiciar un crecimiento económico rural, favorecer la
protección del medio ambiente y que su uso a mayor escala reduciría las
emiciones de bióxido de carbono y la acumulación de gases de efecto
invernadero. No obstante a lo anterior, la biomasa como fuente de energía
presenta algunos inconvenientes como alto contenido de humedad, gran
diversidad de formas e irregular tamaño y baja densidad lo que reducen
su calidad energétia y difícultan el manejo, transporte y almacenaje. Para
resolver lo anterior, la densificación industrial de la biomasa para formar
briquetas ha sido una práctica empleada desde de la segunda parte del
siglo XIX. Desde entonces se han empleado diversas fuentes de biomasa,
procesos de acondicionamiento, tipos de equipo y aditivos lo que ha
generado alta variabilidad en la calidad de las mismas. Para hacer más
accesble la información relacionada con las briquetes, los objetivos del
presente capítulo son presentar algunos antecedentes del briqueteado,
usos, caracterísiticas del material base, tecnologías para la elaboración,
el proceso de briqueteado, caracterísitcas de las briquetas, propiedades
físicas, mecánicas y de combustión, y conclusiones.
140 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
SUMMARY
There is a great interest in the use of alternative products for energy
generation to face the challenges of progressive reduction of fossil
fuels. Biomass is a viable alternative for its abundance, by promoting
an economic rural growth, promote the protection of the environment
and that its use on a larger scale would reduce the carbon dioxide paper
and the accumulation of greenhouse gases. Notwithstanding the above,
biomass as energy source has some drawbacks as a high content of
moisture, great diversity of forms and irregular size and low density that
reduce its quality energetia and dificultan handling, transport and storage.
To resolve this, industrial densification of biomass to form briquettes has
been an employed practice from the second part of the 19th century.
Since then we have used various sources of biomass, conditioning
processes, types of equipment and additives which has generated high
variability in the quality of the. To make more accesible information related
to the briquettes, this chapter aims to present some background of the
briquetting, uses, specifications for the material base, technologies for
the development, the process of briquetting, briquettes characteristics,
physical, mechanical and combustion, and conclusions.
INTRODUCCIÓN
La biomasa para la producción de energía puede provenir de muchas fuentes, las
más comunes son los aprovechamientos forestales, cultivos agrícolas, residuos de
aprovechamientos forestales, de cultivos agrícolas, de granjas de animales, de centros
urbanos y de industrias (Kiss y Alexa, 2014). La biomasa que principalmente se emplea
son los residuos agrícolas (paja, estiércol de animales, cáscaras de todo tipo), madera y
residuos (aserrín, astillas), cultivos energéticos (álamo, sauces, sauces) y residuos sólidos
municipales.
Algunos beneficios atribuidos del uso de la biomasa como fuente de energía son:
la seguridad energética, al provenir de diferentes fuentes descentralizadas, podría
ayudar a las naciones a reducir la dependencia de los combustibles fósiles; propicia
un crecimiento económico rural al estimular el crecimiento de la agricultura, forestería
y la industria rural y de desechos; favorece la protección del medio ambiente por
compensación de uso de combustibles fósiles y las menores emisiones relacionadas a
los óxidos de nitrógeno, dióxidos de azufre y otros contaminantes.
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 141
Otros beneficios adicionales atribuidos al uso de la biomasa come fuente de energía
se encuentran la no generación de emiciones de bióxido de carbono, energía límpia,
abundante y renovable, reduce la dependencia de los combustibles fósiles, reduce la
acumulación de los residuos orgánicos, se puede diversificar a otros productos.
No obstante de los beneficios del uso de la biomasa como fuente de energía, la biomasa
en su forma original presenta algunos inconvenientes como es un alto contenido de
humedad (>50%), gran diversidad en forma e irregular tamaño (< 0.2 mm a 30mm) y
baja densidad (40-400 kg m-3) lo que reducen su calidad energétia y difícultan el manejo,
transporte y almacenaje (Kaliyan y Morey, 2009).
Como una solución a la baja densidad de la biomasa con fines energéticos, se han
aplicado procesos de densificación para formar pellets o briquetas. La densificación de
la biomasa se define como la aglomeración de un agregado de partículas sueltas en un
sólo producto rígido. El proceso de densificación es un procedimiento que aumenta la
densidad a granel de la biomasa de 40 – 200 kg m-3 a una valores finales de 600 – 800 kg
m-3 (McMullen et al., 2005; Obernberger y Thek, 2004; Mani et al., 2003; Holley 1983). El
proceso de densificación no es nuevo, según Kishimoto, (1969) las briquetas de aserrín
y otros materiales de desecho se han elaborado en Europa, Asia y América desde hace
mucho tiempo.
La densificación produce un material con forma y tamaños uniformes que pueden ser
fácilmente manejados utilizando equipos de almacenamiento y de manejo existente. Lo
anterior reduce los costos de manipulación, transporte y almacenamiento a la vez que
incrementa el valor calórico por unidad de volumen (Karunanithy et al. 2012).
Los objetivos del presente capítulo son presentar antecedentes del briqueteado,
usos, caracterísiticas del material base, tecnologías para la elaboración, el proceso
de briqueteado, caracterísitcas de las briquetas, propiedades físicas, mecánicas y de
combustión, y conclusiones.
ANTECEDENTES
Los métodos de briquetado industrial datan de la segunda parte del siglo XIX. Desde
entonces el uso de las briquetas ha estado ligado a períodos de escasez de combustibles
y a épocas de crisis. Durante la Segunda Guerra Mundial la fabricación de briquetas
a partir de residuos de madera y otros desperdicios se encontraba muy extendida
en Europa y América. Después de la guerra, la comercialización de las briquetas fue
disminuyendo en el mercado y substituidas por los hidrocarburos por ser éstos más
142 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
baratos. En períodos con alto precio de la energía, como los años 70 y principios de los
80, el uso de briquetas nuevamente se revitalizó, principalmente en Escandinavia, los
EUA y Canadá. La tendencia actual es producir briquetas como combustible de bajo
costo, a partir de residuos que no son utilizados en procesos de mayor valor (Ortiz, et al,
2003).
A medida que transcurre el tiempo la demanda de briquetas es cada vez mayor. Ésta
creciente demanda de briquetas en los países europeos, ha convertido a los EUA
y Canadá en los mayores exportadores del continente Americano, y aún se prevé un
incremento de exportaciones en los próximos años (Simet, 2012).
La calidad de briquetas elaboradas a partir de distintos residuos forestales se ha
investigado ampliamente. Uno de esos estudios se realizó en el año 2013 en el
Departamento de Madera Ciencia y Tecnología de la Universidad Kwame Nkrumal en el
país de Ghana. En éste trabajo se presentó el efecto de las especie, tamaño de partícula
y presión de compactación en la densidad y resistencia a la compresión de briquetas
producidas a partir de aserrín de maderas duras tropicales como Scleroxylon triplochiton,
Ceiba pentandra, Aningeria robusta, Terminalia superba, Celtis mildbreadii y Piptadenia
africana. Las briquetas se elaboraron en una prensa hidráulica de laboratorio, la presión
de compactación varió desde 10 a 50 MPa con intervalos de 10 MPa. Los resultados
indican que la presión de compactación y tamaño de partícula de aserrín tienen efecto
significativo (p<0.05) en la densidad y resistencia a la compresión de las briquetas.
Los modelos de regresión sugieren que la densidad de las partículas de madera de las
especies, tamaño de las partículas y la presión de compactación estan bien relacionados
con la densidad y resistencia a la compresión de las briquetas producidas a partir de
aserrín de maderas duras tropicales.
El mercado de las briquetas es aceptable por los aspectos positivos que aporta, sin
embargo se requiere determinar las características tanto del material base como las
mismas briquetas. La falta de investigación que se tiene en general sobre las briquetas,
posibilita el impulso de trabajos tendientes a obtener una producción de briquetas de
calidad en forma sustentable y limpia. En los países que no se tiene normalización sobre
briquetas, se tiende a generar y vender productos con poco control de calidad (Hahn,
2004).
USOS
El usos de las briquetas es muy amplio, su limitación dependerá del material base y la
tecnología de fabricación. En términos generales las briquetas se clasifican en briquetas
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 143
para uso industrial y briquetas para uso no industrial, él uso esta en función de ciertas
carácterísticas. Los usos no industriales de las briquetas es como medio de calefacción y
en la preparación de alimentos en los hogares. El uso industrial de las briquetas es como
combustible para la calefacción descentralizada en áreas urbanas y como combustible
para las industrias de energía debido a sus ventajas de fácil almacenamiento, transporte
y uso, así como la eficiencia de combustión limpia y de alta (Chen et al. 2009).
CARACTERÍSTICAS DEL MATERIAL BASE
Las características adecuadas del material base debe de cumplir además del orígen
del material otros parámetros como: contenido de humedad, tamaño de partículas
(granulometría), tipos de aglutinante, porcentaje de mezcla, presión, temperatura y flujo.
Orígen del material base
El material base con posibilidades para ser empleado en la fabricación de briquetas
es muy amplio, tan amplio como son las fuentes de biomasa. La diversidad de éstas
fuentes de biomasa hace que el proceso se deba ajustar conforme a la característica
de la biomasa. Los materiales base para las briquetas de madera de uso no industrial
comprende el árbol completo sin raíces, fuste completo, madera reciclada, madera
reciclada no tratada quimicamente, madera de plantaciones, residuos forestales e
industriales y corteza. Adicionalmente las briquetas de otras fuentes de material base
de uso no industrial son elaboradas de residuos agrícolas, residuos sólidos orgánicos,
papel, cartón (Tabla 1).
El material base empleado para elaborar briquetas puede ser clasificado como briquetas
para uso industrial y briquetas para uso no industrial:
a) biomasa forestal
b) biomasa herbácea, biomasa de residuos de frutas mezclas.
Tabla 1. Clasificación del material base para la elaboración de briquetas.
Origen Tipo de Biomasa
Forestal Madera Residuos de Àrboles, Aserrín, corteza,
aprovechamientos arbustos y raices
residuos de
madera
Residuos Residuos Residuos de Residuos de Residuos de
bioenergéticos agrícolas productos aserraderos madera urbana
agrícolas
144 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
Contenido de humedad
Como en la mayoría de los productos a base de biomasa, el contenido de humedad
en el material base para la elaboración de briquetas tiene un efecto importante en
el transporte, almacenaje, proceso y uso (Kaliyan y Morey, 2009). El agua actua como
aglutinante y como lubricante entre las partículas durante la densificación, en cantidades
adecuadas las fuerzas de van der Waals unen las partículas, la falta de ésta durante la
densificación puede causar corrosión. Smith et al. (1975) determinaron que el incremento
de la humedad del material base del 10 a 15% puede mejorar la durabilidad de las
briquetas elaboradas a partir de paja de trigo de un 73 a 81%. Por su parte, Köser et
al. (1982) señalan que el contenido de humedad óptimo de la biomasa para elaborar
briquetas de jacinto acuático debe de encontrarse entre 8 y 12%, valores menores al 8%
o mayores al 20% puede producir hichamiento en las briquetas despues de prensadas.
Tamaño de partículas
El tamaño de las partículas influye sobre las características y propiedades de
compactación del material base. Las briquetas deben de ser elaboradas a partir de
partículas cortas y largas ya que los mejores resultados de aglomeración se obtienen
mezclando partículas de distintos tamaños. La proporción de los diferentes tamaños
de partículas debe de ser aquella que evite la presencia de espacios para mejorar la
unión entre las partículas (Ji, 1999) citado por (Fonseca 2011). La longitud de la partícula
determina el proceso a emplear, las dimensiones del pistón de la briqueteadora y
características de la briqueteadora. En términos generales se considera que a menor
tamaño de briqueteadora (tamaño de los dados) menor tamaño de las partículas a
emplear. El efecto del tamaño de la partícula fue reportado por Singh y Kashyap (1985)
al observar un incremento de 84 a 95% en la durabilidad de las briquetas de rastrojo de
maiz cuando se disminuía el tamaño de partícula de 5.14 a 4.05 mm manteniendo una
presión constante de 31.2 MPa y aglutinante al 25%..
Aglutinante
La adición del aglutinante en la elaboración de briquetas tiene el propósito de mejorar
el mecanismo de adhesión. Los aglutinantes se clasifican en combustibles y no
combustibles. Los más empleados son estiércol de animales, papel, aserrín, almidones,
arcillas (Fonseca, 2011). La elaboración de briquetas se realiza con aglutinantes a base de
almidón industrial no refinado, brea, resina sintética, melaza de caña de azúcar, cola de
taninos y alquitranes vegetales, en este tipo de briquetas la proporción es variada, según
Prudente de Fontes et al. (1989) el porcentaje va del 6 al 10%. En la figura 1 se muestra el
mecanismo de aglomeración de partículas. La figura 2, muestra el mecanismo de enlace
entre partículas; el inicso a) muestra un puente sólido con partículas del mismo material;
en b) hay una capa delgada no movible que envuelve las partículas y que puede actuar
como ligante, las capas pueden formarse por reacciones químicas, por endurecimiento
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 145
y por la acción de ligantes muy viscosos; en c) es resultado de un grupo de mecanismos
enlazantes, caracterizados por la formación de puentes entre los puntos de coordinación
de las partículas del aglomerado; en d) no hay contacto las partículas por lo que no se
producen puentes sólidos; en e) se entrecruzan materiales con formas adecuadas para
unirse; y en f) las fuerzas capilares que actuan son las de un sistema disperso que rellena
los poros con un líquido (Blesa, 2002).
Figura 1. Mecanismo de aglomeración de partículas. Figura elaborada
por Nájera-Zamora a partir de Pietsch, (1991).
Figura 2. Mecanismo de enlace entre partículas. Figura elaborada por
Nájera-Zamora a partir de Pietsch, (1991).
146 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
TECNOLOGÍA PARA LA ELABORACIÓN
La tecnología empleada para elaborar briquetas se basa principalemnte en comprimir y
extrusar el material, en éste último la biomasa es forzada a pasar a través del orificio de
un dado, lo que forma un producto contínuo y con diámetro del tamaño de la sección
transversal del orificio. Alemania y Japón desarrollaron la tecnología de densificación
en los años 20 (Lindley y Vossoughi 1989), ésta fue introducida a China en los años
80, después de ser empleada e investigada ampliamente, en 1990 la tecnología de
densificación mecánica a base de tornillo y pistón se desarrolló enormemente. Tambien
en los años 1990, la máquina de densificación de pistón impulsada por presión hidráulica
fue inventada en China (Li et al., 1997; Li et al., 1999; Ma, 2002) citado por Wang y Zhang
(2007).
La tecnología de Briqueteado para la Densificación de Combustibles (BBDF, por
sus siglas en inglés) se basa en aplicar presión a la biomasa por medio de diferentes
mecanismos como pistones y tornillos sin fin que son accionados por medios hidráulicos
y mecánicos. A pesar de que la tecnología BBDF ha tenido muchos adelantos en los
ultimos años, existen aún problemas importantes de ingeniería del equipo a resolver
tales como la abrasión mecánica inherentes de la biomasa y formación de la escoria. La
clasificación de equipos empleados para la fabricación de briquetas descritas por Chen
et al., (2013) se muestran a continuación.
Briqueteadoras de pistón
En este equipo (Figura 3, página siguiente), la densificación se produce por impacto
cuando la biomasa es forzada por un pistón a presiones altas a pasar por un cilindro
que termina en un dado. Lo anterior propicia que la biomasa se comprima para
obtener la briqueta. En general la vida en operación de éste quipo es larga y presenta
bajo consumo de energía. Se recomienda su uso para densificar una amplia gama de
biomasas incluyendo rastrojo, cáscara de arroz, tallos de algodón, entre otros residuos
de cosechas. El uso de altas presiones, genera la necesidaded de un constante
mantenimiento al pistón, las presiones generadas reducen la calidad de las briquetas y
no pueden ser empleadas para elaborar briquetas de carbón.
Briqueteadora de tornillos
Las briqueteadoras de prensas de tornillos producen las briquetas a medida que la
biomasa va pasando por un dado cónico que es calientado desde el exterior con la
finalidad de reducir la fricción y de plastificar la lignina. Las briquetas elaboradas en este
equipo son de alta calidad (superior capacidad de almacenamiento y combustibilidad),
el funcionamiento es suave y silencioso. Los problemas que se presentan con mayor
frecuencia es un alto desgaste del tornillo y mayor consumo de energía (Fonseca, 2011).
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 147
Figura 3. Briqueteadora de pistón. Imagen elaborada por Nájera Zamora
a partir de [Link]
[Link]
Briqueteadora de prensa hidráulica
En este tipo de briqueteadora, la energía que mueve al pistón es transmitida por un
motor eléctrico mediante un sistema de aceite hidráulico de alta presión. Debido a que
el movimiento de la biomasa en el cilindro de la prensa es más lento en comparación de
la prensa mecánica, resulta en una menor producción de briquetas. Una característica
adicional de éste tipo de equipo es que puede densificar biomasas con mayor contenido
de humedad (Figura 4).
Figura 4. Densificación por prensa hidráulica. Imagen elaborada por
Nájera Zamora.
Briqueteadora de prensa de rodillos
En este equipo el material es densificado por compresión entre dos rodillos
contrarrotatorios. La densificación se puede realizar en dos fases: la fase inicial consiste
en densificar el material por compresión con un taladro cónico que se coloca con el
148 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
mecanismo de alimentación. El propósito de esta densificación inicial es compactar el
material de baja densidad a granel. La compactación final se produce con la presión
generada entre los dos rodillos contra el flujo del material. Los rodillos tienen en la
superficie oquedades que formarán las briquetas del tamaño deseado cuando el
material pasa entre los rodillos (Kaliyan y Morey, 2009). Éste tipo de equipo se emplea
fecuentemente para hacer briquetas de finos de carbón. La producción se controla por
cinco parámetros principales: velocidad de alimentación del tornillo sin fin, velocidad de
los rodillos, distancia entre los rodillos, fuerza de presión entre los rodillos (expresado en
fuerza por la distancia entre los rodillos) y la rigidez del sistema (Kaliyan y Morey, 2009).
PROCESO DE BRIQUETEADO
En forma general briquetear es definido como la densificación de partículas en un
agregado rígido (Osarenmwinda y Iheny, 2012), en un sentido más extricto, briquetear
es la conversión fisico-mecánica de partículas secas con o sin la adición de un aditivo en
un producto de estado sólido caracterizado por una forma regular (Gbabo et al., 2015).
En el proceso intervienen condiciones específicas como la mezcla del material base, la
presión del proceso, temperatura y flujo del material que deben de ser definidas con
exactitud para cada tipo de biomasa.
Mezcla
La mezcla en diferentes proporciones de los materiales base y de aditivos en la
fabricación de productos densificados permite incrementar el número de materiales
base utilizados, la calidad de las briquetas, la resistencia fisico-mecanica y la durabilidad
(Kaliyan y Morey, 2009). La densidad, la resistencia a la compresión y el índice de
resistencia al impacto de las briquetas elaboradas a partir de la mezcla de aserrín de
madera de Ceiba pentandra:olote de maíz en proporciones 90:10, 70:30 y 50:50 se
incrementaron significativamente (Mitchual et al., 2014). Incrementos en la densidad de
relajación desde 113.86 a 156.93 kg m-3 fueron tambien reportados por Davis y Davis
(2013) al mezclar Eichhornia crassipes y residuos de fitoplacton como aglutinante en
proporciones de 90:10, 80:20, 70:30, 60:40 y 50:50.
Presión
La presión empleada para la fabricación de las briquetas es muy variable y esta en
dependencia del tipo de material, mezcla y temperatura. Ejemplos de presiones aplicadas
durante el briqueteo se encuentra los resultados obtenidos en la briqueteadora manual
elaborada y probada por Osarenmwinda e Ihenyen (2012) para comprimir residuos
agropecuarios a temperatura ambiente, ellos aplicaron una presión de 215.3 Mpa para
obtener briquetas de buena calidad. En similares condiciones de birqueteo (25ºC) Križan
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 149
(2012) aplicaron presiones desde 31 a 318 Mpa para producir briquetas con densidades
de 0.4 a 0.84 g cm-3. Valores menores de presión (15.7 – 31.4 Mpa) fueron aplicados
por Yumak et al. (2010) en la elaboración de briquetas de cardo ruso (Salsola tragus) a
temperaturas de 80 a 105ºC.
Temperatura
La temperatura de elaboración de las briquetas afecta la densidad y la resistencia
mecánica. Las temperatura reportadas en el proceso van de 25 hasta 120ºC, el aumento
de temperatura (80 a 100ºC) permitirá la plastificación de la lignina. Por otra parte, Križan
(2012) señala que la temperatura óptima para la elbaoración de briquetas es 120ºC.
Flujo
El material adecuado para elaborar briquetas debe ser granular y uniforme para que
pueda fluir fácilmente en los contenedores y silos de almacenamiento (Grover y Mishra,
1996). Algunas características del material base pueden influir en el factor de flujo como
el tamaño de las partículas, en este sentido se tiene que partículas muy finas dificultan
el flujo; la rugosidad del material y la dureza. El factor de flujo de un material base se
puede mejorar con la aplicación de adhesivos.
CARACTERÍSTICAS DE LAS BRIQUETAS
Caractarísticas físicas
Las características físicas de las briquetas es el resultado del equipo que se utiliza, el
material empleado y las condiciones de briqueteo que emplee el fabricante. Los
parámetros físicos que más comunmente utilizados para caracterizar las briquetas son
la forma, diámetro, longitud, densidad, contenido de humedad, contenido de cenizas y
poder calorífico. A continuación se describen las principales características.
Forma
Las formas de las briquetas varían enormemente, pudiendo ser cilíndricas pero
también en forma de prisma cuadrangular, con o sin orificio. La figura 5 muestra
algunos ejemplos de formas de briquetas de acuerdo a la Norma Europea FprEN
14961-3:2010. La figura 6 muestra las fotografías de briquetas elaboradas a partir
de finos de carbón y de residuos de la industria forestal.
Figura 5. Formas de briquetas. A: Cilíndrica, B: Cilíndrica con orificio, C:
Estrella, D: Octagonal, E: Cuadrangular, F: Cuadrangular con esquinas
achuradas. Dimensiones: D= diámetro, L1= largo, L2= ancho, L3= alto
150 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
(Imagen elaborada por Nájera Zamora a aprtir de la Norma Europea FprEN
14961-3:2010).
Figura 6. Fotografía de briquetas elaboradas a partir de finos de carbón y
de residuos de la industria forestal.
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 151
Diámetro, longitud y densidad
El cálculo de la densidad es el resultado de la división de la masa de una briqueta
con su volumen, en esta sección se presenta el diámetro, longitud y la densidad
de briquetas. La figura 7 muestra el proceso para determinar la masa de una
briqueta elaborada a partir de residuos forestales. La densidad de las briquetas
es mayor que otros biocombustibles sólidos. La Tabla 2 muestra los resultados
obtenidos del análisis de algunas caracterísitcas de 30 productores de briquetas
de Austria, España, Suecia, Italia, República Checa y Noruega reportados por
Obernberger y Thek (2004) y los resultados de briquetas elaboradas a nuivel
de laboratorio de tres especies comunes tropicales y dos especies de pino de
México. La tabla 3 presenta fórmulas empleadas para determinar propiedades
físicas de las briquetas.
Tabla 2. Características de briquetas.
Corrientes tropicales Coníferas*
Ebenops Acacia Acacia 1
Pinus 1
Pinus Briquetas
2
Característica
is ebano bernaldieri wrightii leiophyla psudostrobus astillas
Diámetro (mm) 33 33 33 33 33 79
Longitud (mm) 70 73 67 73 78 250
Densidad (g cm-3) 0.96 0.81 0.84 0.88 0.86 1.06
Fuente: 1Pérez, 2015, 2Obernberger y Thek (2004)
Figura 7. a) Máquina briqueteadora experimental,
b) briqueta de aserrín y
c) determinación de masa de briqueta de aserrín.
152 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
Tabla 3. Fórmulas para determinar propiedades físicas de briquetas.
Característica Fórmula Descripción
Contenido C.H. = Contenido de humedad (%)
de humedad1 M1 = Masa en condición normal (g)
M2 = Masa en estado anhidro (g)
Densidad de D.C. = Densidad de compresión (g/cm3)
compresión2 M = Masa al momento de la compresión (g)
V = Volumen al momento de la compresión (cm3)
Densidad de D.R. = Densidad de relajación (g/cm3)
relajación3 108,000= Constante
M = masa de la briqueta (g)
d1,2 y 3 = Diámetro en tres puntos de la briqueta (cm)
l1,2 y 3 = Longitud en tres puntos de la briqueta (cm)
Asorción A.A. = Absorción de agua (%)
de agua4 M1 = Masa inicial de la briqueta antes de inmersión (g)
M2 = Masa final de la briqueta después de inmersión (g)
Relación de R.R. = Relación de relajación
relajación2 D.R. = Densidad de relajación (g/cm3)
D.C. = Densidad de compresión (g/cm3)
Resistencia a la R.A. = Resitencia a la absorción de agua (%)
absorción6 A.A. = Absorción de agua (%)
Fuente: 1 ; 2Bamgboye y Bolufawi, (2008); Olorunnisola, (2007) citado por Davies y Davies
(2013), 3
Análisis inmediatos
Los análisis inmediatos son las pruebas estandarizadas que determinan la
calidad de un combustible (Ndudi y Gbabo, 2015). Se basan en determinar
el contenido de humedad, material volátil, contenido de cenizas y carbón fijo
(ASTM D1102-84). El contenido de humedad de las briquetas tiene efecto en
el tiempo que puede durar en el almacen sin deteriorarse por el ataque de
hongos y otros microorganismos, en el poder calorífico neto, en la eficiencia en
la combustión, en el rendimiento energético y en la durabilidad de la briqueta
(García et al., 2012; Obernberger y Thek, 2004). El material volátil es la cantidad
de biomasa que es liberada cuando se calienta a temperaturas desde 400 a
500ºC. El contenido de cenizas es la cantidad de elementos que no proporcionan
energía calorífica durante la combustion, su contenido afecta durante el proceso
de briqueteado por contener elementos abrasivos que reducen la vida útil del
equipo durante la densificación; a mayor contenido de cenizas, mayor será la
abrasión (Kaliyan y Morey, 2009). Por otra parte, las cenizas (en función de los
elementos constituyentes) propician la formación de aglomerados, briquetas
con valores mayores del 0.7 % de cenizas, requerirá una limpieza constante de
los equipos de combustión (Obernberger & Thek, 2010).
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 153
Poder calorífico
El poder calorífico esta en relación a la energía del biocombustible, éste parámetro
es muy empleado al momento de realizar comparaciones entre combustibles.
En la tabla 4 se muestras algunos valores reportados de las características antes
señaladas.
Tabla 4. Contenido de humedad, contenido de cenizas, poder calorífico
de briquetas reportado en la literatura.
Contenido Material Contenido Carbón Poder
Material
de humedad volátil Cenizas Fijo calorífico
base
(%) (%) (%) (%) (MJ kg-1)
Residuos 12.5 56.8 8.8 21.9 17.3
agrícolas1
Residuos 7.9 72.2 6.0 13.8 -
forestales2
Cáscara 12.7 68.2 16.1 15.7 15.2
de arroz3
Aserrín 15.7 54.6 10.3 19.4 -
de madera4
Finos 5.7 71.0 2.6 20.0 20.2
de carbón5
Fuente: 1Singh (2004), 2Pérez (2015), 3Ndudi y Gbabo (2015), 4Raju et al., (2014), 5Akowuah
et al., (2012).
Componenetes elementales
Los principales componentes elementales de la biomasa son el carbón, oxígeno
e hidrógeno, la mayoría de la biomasa tambien contiene pequeñas proporciones
de nitrógeno y azufre. La calidad de la biomasa combustible es afectada por la
proporcion de estos elementos (Raju et al., 2014).
Propiedades mecánicas
Las propiedades mecánicas de las briquetas tienen impacto en la calidad de
éstas, además afecta el transporte y la durabilidad. No obstante a lo anterior,
de acuerdo a Kaliyan y Morey, (2009) en Estados Unidos hay no hay criterios
estandarizados para caracterizar las briquetas de acuerdo a las propiedades
mecánicas, como la resistencia a la compresión, resistencia al impacto, ni en la
resistencia al agua y durabilidad.
Resistencia a la compresión
La resistencia a la compresión en las briquetas se determina de acuerdo a la
Norma ASTM (2008), para ello se emplea una máquina de ensayos mecánicos y
154 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
las briquetas se colocan horizontalmente. La figura 8 muestra la forma de realizar
pruebas de compresión perpendicular.
Figura 8. Pruebas mecánicas de briquetas de residuos de la industria
forestal. (Imágenes tomadas de Pérez-Pérez 2014).
Resistencia al impacto o friabilidad
Es la facilidad con la cual un material se desmenuza o fracciona. La friabilidad
favorece la combustión y procesos como la molienda pero puede ocasionar
problemas en las etapas de transporte y manipulación por la consiguiente pérdida
de material. Para el calcular la friabilidad de las briquetas es necesario dejar caer
las briquetas de una altura de 2 metros, una vez impactado contra el suelo liso
se contabiliza los fragmentos que genera cada briqueta. La tabla 5 presenta
fórmulas empleadas para determinar propiedades físicas de las briquetas.
Tabla 5. Fórmulas para determinar propiedades físicas de briquetas.
Propiedad Fórmula Descripción
Resistencia a C = Resitencia a la compresión (N/mm)
la compresión 3 = Constante
F = Fuerza al punto de fractura (N)
l1,2 y 3 = Longitud en tres puntos de la briqueta (cm)
Índice de I.R.I. = Índice de resistencia al impacto (%)
resistencia al N = Número de veces que es lanzada la briqueta (5)
impacto n = Número de piezas que pesan más del 5% de la
masa inicial.
CAPITULO 6. BRIQUETAS. 155
CONCLUSIONES
Las briquetas como fuente de energía sustentable es una opción viable por emplear
material residual de otras industrias y de residuos forestales y agrícolas, éste
biocombustible sólido tiene mejores características combustibles que la leña al
presentar contenido de humedad y densidades uniformes, además de un mayor
tiempo de combustión. Una mayor difusión para incrementar su uso a mayor escala
permitirá emplear de manera más eficiente los residuos de la industria forestal, de
aprovechamientos forestales y agropecuarios.
156 CAPITULO 6. BRIQUETAS.
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PICTURE
CAPITULO 7
DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR
TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL
Bustamante-García Va*, Carrillo-Parra Ab, Vega-Nieva D. Jc, Goche-Télles J. Rc,
Corral-Rivas J. Jb, Prieto-Ruíz J. Ac, Solís-Moreno Rc
a
Doctorado Institucional en Ciencias Agropecuarias y Forestales,
Universidad Juárez del Estado de Durango. C.P. 34120. Durango, Durango. México.
b
Instituto de Silvicultura e Industria de la Madera, Universidad Juárez del Estado de Durango.
Boulevard del Guadiana #501, Ciudad Universitaria Torre de Investigación,
C.P. 34120. Durango, Durango, México.
c
Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Juárez del Estado de Durango. Río Papaloapan y
Blvd. Durango S/N, Col Valle del Sur, C.P. 34120. Durango, Durango, México.
*autor de correspondencia: veronica_bg80@[Link]
RESUMEN
La torrefacción es una tecnología que permite mejorar las propiedades
de la biomasa al reducir su contenido de oxígeno, humedad; además
aumenta la densidad del producto, característica importante para
producir combustibles con alto valor energético, lo que permite generar
un combustible resistente a la pudrición y más estable a las condiciones de
humedad. Por lo tanto, en el presente documento se analiza las tecnologías
de transformación de la biomasa en energía, proceso de torrefacción,
cinética de reacción, pérdida de masa, rendimiento energético, productos
obtenidos y propiedades fisicoquímicas de los combustibles sólidos. En
este proceso se pueden obtener productos sólidos, líquidos y gases. El
combustible sólido se caracteriza por un mayor potencial energético, ya
que presenta una alta tasa de combustión, retiene el 95% de la energía
inicial de la biomasa y presenta más del 90% de la masa inicial seca, no
es fermentable, es hidrofóbico, lo que se facilita su almacenamiento y
transportación.
162 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
ABSTRACT
Torrefaction is a technology that improves the properties of the biomass by reducing
its oxygen and moisture content; this process also increases the energy density of
the product, important feature to produce fuels with high energy value, allowing you
to generate a fuel resistant to rot and more stable to moisture conditions. Therefore,
this document analyses the technologies of transformation of biomass into energy,
torrefaction process, reaction kinetics, loss of mass, energy efficiency, products obtained
and physicochemical properties of solid fuels. Solids, liquids and gases can be obtained
in this process. Solid fuel is characterized by a greater energy potential, since it has a high
rate of combustion, retains 95 of the initial biomass energy and presents more than 90 of
the initial mass dry, it is not fermentable, it is hydrophobic, which facilitates their storage
and carrying.
INTRODUCCIÓN
El consumo de los derivados del petróleo y el carbón mineral es la causa del 90% de los
óxidos de azufre y nitrógeno emitidos a la atmósfera; después, en el aire se transforman
en ácido sulfúrico y ácido nítrico; los cuales, se consideran responsables de la reducción
de la capa de ozono y son la principal fuente de la lluvia acida (Márquez, 2009). El
consecuente deterioro ambiental ocasionado por las emisiones de gases de efecto
invernadero y la actual crisis energética, se han convertido en una preocupación mundial,
por lo que se ha promovido el desarrollo de energías renovables y respetuosas del
ambiente como: la solar, eólica, geotérmica, hidráulica, oceánica, energía de hidrógeno
y bioenergía (van der Stelt et al., 2011; Chen et al., 2011a).
La bioenergía es el sistema energético más antiguo que surgió con el descubrimiento
del fuego; posteriormente, el hombre fue capaz de controlar y modificar diferentes
procesos químicos en energía calorífica y luminosa. Actualmente, en algunos países
la biomasa es la principal fuente de energía y a nivel mundial se considera una forma
moderna y limpia (Patiño y Smith, 2008; Bustamante et al., 2013).
La biomasa es la materia orgánica formada de cualquier proceso biológico ya sea
de origen animal o vegetal que puede ser utilizada como fuente de energía. En las
plantas, durante el proceso de fotosíntesis se almacena la energía solar en la clorofila al
transformar el dióxido de carbono (CO2) del aire y el agua del suelo en carbohidratos.
Desafortunadamente, la biomasa presenta una gran heterogeneidad en su estructura
anatómica y química; además, tiene una baja densidad energética, bajo poder
calorífico, es hidrófila y presenta un alto contenido de oxígeno y humedad, por tanto, su
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 163
conversión en productos bioenergéticos representa grandes desafíos para su transporte,
manipulación y almacenamiento (Phanphanich y Mani, 2011). Según Chen et al. (2011a),
la utilización de la biomasa a gran escala para la producción de energía es ineficiente
y poco económica. Sin embargo, se puede mejorar sus propiedades al someterla a
procesos físicos, bioquímicos o termoquímicos (Márquez, 2009; Wu et al., 2011).
La pirolisis es un proceso termoquímico utilizado para la descomposición térmica de
la materia orgánica en ausencia de agentes oxidantes, se puede realizar a distintas
velocidades de calentamiento, por lo cual, se clasifica en pirolisis lenta, rápida, flash y
reactiva. La torrefacción es una pirolisis lenta de la biomasa que se considera a nivel
internacional un proceso económicamente factible, ya que se obtiene un combustible
sólido de buena calidad, de fácil almacenamiento y transporte, al compararlo con la
leña, carbón vegetal, pellets y briquetas convencionales (Rousset et al., 2013a).
Actualmente, en el país se carece de investigaciones sobre el proceso de torrefacción,
el cual, puede disminuir los desperdicios de los recursos y obtener ventajas ambientales
y sociales al impulsar el desarrollo económico e industrial de las zonas rurales. Por lo
anterior, el objetivo del presente documento es analizar las tecnologías de transformación
de la biomasa en energía, proceso de torrefacción, cinética de reacción, pérdida de
masa, rendimiento energético, productos obtenidos y propiedades fisicoquímicas de los
combustibles sólidos, debido a que este proceso se considera que en el futuro puede
ser una de las principales tecnologías para la obtención de energía a partir de biomasa
vegetal.
DESARROLLO DEL TEMA
Procesos de transformación de la biomasa en energía
Los procesos y equipos de conversión de biomasa para obtener productos químicos,
combustibles y energía a partir de biomasa se pueden integrar en las biorrefinerías (Naik
et al., 2010). Este sistema inició en Estados Unidos en 1990 por el National Renewable
Energy Laboratory (NREL) y hasta el momento han desarrollado investigaciones sobre
biorrefinerias emergentes con la finalidad de aumentar la eficiencia de los procesos
utilizados en diferentes tipos de biomasa lignocelulosica como: paja de trigo, germen de
maíz, residuos forestales, etc., en las cuales, fue necesario tener un amplio conocimiento
de química, tecnología de producción, economía, cuestiones relacionadas con el medio
ambiente y transformación de la biomasa, para mejorar la obtención de bioproductos y
biocombustibles.
164 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
Honarato y Hernández (1998), indican que la composición estructural y química de la
biomasa no se puede definir con precisión porque puede variar según la especies,
tipo de tejido de la planta, parte del árbol, tipo de madera, localización geográfica,
condiciones de crecimiento y cultivo. Repellin et al. (2010), indicaron que la pared
celular de las plantas leñosas están conformadas estructuralmente por celulosa (45 a
50%), hemicelulosa (15 a 25%), lignina (15 a 30%), compuestos extractivos (5 a 10%),
entre otros (Tabla1). La celulosa es un polisacárido que forma parte de los tejidos
de sostén. La hemicelulosa está constituida por glucosa y otros azúcares solubles en
agua que se originan durante la fotosíntesis; los cuales, influyen en la formación de
las microfibrillas que se disponen rodeando y mantienen unidas las fibras de celulosa
(Gracia, 2011). La lignina es un polímero tridimensional formado de la unión de varios
ácidos y alcoholes fenilpropílicos, y múltiples azúcares, facilita el transporte de agua,
nutrientes y metabolitos, a su vez proporciona rigidez a la pared celular y actúa como
puente de unión entre las células de las plantas.
Tabla 1. Análisis estructural de residuos agrícolas y madera (% peso seco).
Biomasa Hemicelulosa Celulosa Liginia Extractivos
Cáscara de avena a 30.4 26.8 42.9 3.3
Paja de trigo a 39.4 28.8 18.6 -
Cáscara de oliva a 23.6 24.0 48.4 9.4
Cáscara de nuez a 22.7 25.6 52.3 2.8
Cáscara de almendra a 28.9 50.7 20.4 2.5
Cascara de girasol a 34.6 48.4 17.0 2.7
Mazorca de maíz b 17.6 56.2 11.6 14.6
Madera de haya a 31.2 45.3 21.9 1.6
Madera de abeto a 20.7 49.8 27.0 2.5
Madera de
Quercus affinis c - 56.7 20.2 5.0
Madera de
Quercus crassifolia c - 56.2 21.4 3.8
Madera de Quercus
glabrescens c - 54.2 19.8 4.8
Madera de
Quercus mexicana c - 55.5 22.4 4.8
Madera de
Quercus laurina c - 56.2 21.5 4.7
Madera de Lauan d
15.7 40.5 43.8 -
Eucalyptus sp. e
18.1 56.9 25.0 -
Cryptomeria japonica 16.1 43.6 32.2 32.2
Fuente: aDermirbas (2004) alcohol-benceno; bHonarato y Hernandez (1998); cMedic et
al. (2012); dChen et al. (2011b); eLu et al. (2012).
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 165
Rowe (1989), establece que los extractivos se clasifican según su solubilidad en
compuestos lipofílicos (lípidos y derivados) e hidrofílicos (hidrosolubles). Según Prinsen
(2010), indica que son compuestos de bajo peso molecular y proporcionan a las plantas
el olor, color, sabor y defensa contra patógenos; además que la cantidad y el tipo de
estos compuestos pueden influir ampliamente en los procesos industriales. Los terpenos
presentes en los árboles de coníferas y los taninos localizados en los robles y acacias,
pueden evaporarse durante el almacenamiento o el calentamiento de la biomasa a
temperaturas relativamente bajas.
La biomasa está constituida químicamente por materias orgánicas como: carbono (50%),
oxígeno (44%), hidrógeno (6%), nitrógeno y azufre (0.1%) y compuestos inorgánicos
(cenizas) (Yaman, 2004; Fonseca, 2006) (Tabla 2). Los átomos de carbono se relacionan
con el estado de oxidación del combustible para la generación de calor. La determinación
del porcentaje de carbono permite estimar el CO2 que se produce en la combustión
(Márquez, 2009).
Tabla 2. Análisis químico de muestras de biomasa vegetal.
Biomasa C H O N Cenizas
Cáscara de oliva a 50.7 6.0 42.7 1.6 4.0
Cáscara de avellana a 52.7 5.6 42.9 1.4 1.3
Mazorca de maíz a 49.0 5.4 44.6 0.4 1.0
Madera de abeto a 51.9 6.1 40.9 0.3 0.5
Madera de haya a 49.5 6.2 41.2 0.4 0.4
Madera de álamo b 48.45 5.9 43.7 0.5 1.3
Tallo de algodón c 46.4 6.2 42.6 0.8 2.7
Tallo de trigo c 43.0 5.4 41.1 0.6 6.4
Eucalyptus sp d 50.8 5.1 44.1 0.0 -
Cryptomeria japonica e 51.7 5.3 42.0 0.17 -
Fuente: aDermirbas (2004); bEbeling y Jenkins (1985); cWang et al. (2011); dLu et al.
(2012); eLu et al. (2013).
El hidrógeno se encuentra en la biomasa en forma de humedad y agua de hidratación o
como constituyente de los silicatos de la materia mineral. Por tanto, permite determinar la
cantidad de agua que se producirá durante la combustión. Las moléculas de hidrógenos
y oxígeno que se liberan en forma de vapor propician una serie de reacciones que resultan
de la reorganización de los compuestos para formar gas de síntesis, principalmente
H2, CO y CO2. El gas de síntesis se convierte en metanol amoniaco u otros productos
(Demirbas, 2003). El oxígeno se considera un indicador del rango de oxidación de la
166 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
biomasa. Calventus et al. (2009), aseguran que la cantidad de oxígeno disminuye el
poder calorífico del combustible. Además, la cantidad de oxígeno se relaciona con la
formación de óxidos de nitrógeno emitidos en los gases de combustión.
El nitrógeno se relaciona con la formación de óxidos de nitrógeno. La cantidad de
nitrógeno de la biomasa no produce efectos negativos al medio ambiente si se compara
con los combustibles fósiles (Demirbas, 2003; Serrano, 2009). Sin embargo, al igual que
la ceniza disminuye la energía disponible por unidad de masa (Jenkins et al., 1998).
El contenido de la materia inorgánica (ceniza) en la madera es aproximadamente del
1%, en la biomasa herbácea del 15% y en algunos residuos agrícolas hasta el 25%.
Los principales constituyentes de la cenizas son: potasio, calcio, sodio, silicio, fósforo y
magnesio; también el cloro se encuentra en concentraciones significativas en la biomasa
herbácea (Yaman, 2004). Según Thyrel et al. (2013), estos materiales son propensos a
la formación de escoria y ensuciamiento a altas temperaturas, lo que puede reducir la
eficiencia del sistema de combustión.
Según Rousset et al. (2013a), los procesos utilizados para la transformación de la biomasa
en energía pueden ser: biológicos (digestión anaeróbica, fermentación), químicos
(esterificación), mecánicos (densificado, reducción gravimétrica, prensado mecánico)
y termoquímicos (combustión directa, licuefacción, gasificación y pirólisis). Demirbas
(2004), mencionó que la pirólisis es una conversión térmica de la materia orgánica por
la acción del calor en ausencia de oxígeno, en la que existe una serie de reacciones
químicas complejas y procesos de transferencia de masa a calor. Naik et al. (2010),
establecen que de acuerdo a las condiciones de operación del proceso de pirólisis se
puede dividir en: convencional, rápida y flash.
Los factores que influyen en pirólisis son: el radio de carbonización o acumulación de
calor, característica de la atmósfera, presión, catalizadores, características de la biomasa
(composición química, contenido y composición de las cenizas, tamaño y forma de
las partículas, densidad, contenido de humedad, etc.), temperatura del proceso y
pretratamientos térmicos (Guardado et al., 2010).
El proceso de torrefacción es una tecnología de pretratamiento que se realiza a
temperaturas que van de 200 a 300 °C en una atmósfera libre de oxígeno (con flujo
de gas N2, He2, etc.) y a presión ambiente, que permite mejorar significativamente la
composición física y química de la biomasa para ser utilizada eficientemente como
biocombustible en la gasificación y co-combustión (Rousset et al., 2013b). Según Shah y
Garden (2012), es una adaptación del proceso para tostar granos de café; en el cual, se
mejora las propiedades mecánicas de la biomasa al reducir su tenacidad y la estructura
fibrosa, lo que facilita su trituración. Por su parte Bates y Ghoniem (2013), indican que
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 167
es una pirólisis suave donde se realiza la desvolatilización parcial de la materia orgánica.
Según Li et al. (2012), la definen como una pirólisis lenta que permite incrementar el
rendimiento sólido de la biomasa al obtener gran parte de biochar (70 a 85% en peso)
que se puede utilizar como fertilizante, combustible en la industria termoeléctrica y
metalúrgica, para la elaboración de combustibles y químicos.
Características generales de la torrefacción
Las investigaciones sobre la torrefacción se iniciaron en Francia en 1930; sin embargo,
el proceso no tuvo trascendencia, debido a los bajos costos que representaba obtener
energía a partir de combustibles fósiles. El Energy Research Centre Netherlands (ECN)
desde el 2002 ha desarrollo tecnologías para la torrefacción de la biomasa de especies
leñosas y herbáceas, sus investigaciones se enfocan principalmente en la influencia de la
alimentación de materia prima, tamaño de partícula, temperatura y tiempo de residencia
sobre las características del producto obtenido como: rendimiento de masa, rendimiento
de energía y propiedades fisicoquímicas (Pels y Bergan, 2006).
Actualmente, la torrefacción no está disponible comercialmente para la obtención de
biocombustibles, debido a que las empresas que han utilizado este tratamiento se
enfrentan a problemas técnicos relacionados con la reproducción y homogeneidad del
tratamiento (Rousset et al., 2006). Sin embargo, investigaciones recientes indican que
tiene un alto potencial para convertirse en una tecnología líder en el pretratamiento de
la biomasa.
Diversos autores han desarrollado reactores a nivel de laboratorio y hornos pilotos
que permiten caracterizar el proceso con diferentes tipos de biomasa como: palma de
aceite y eucalipto (Lu et al., 2012); sauce (Bates y Ghoniem, 2013); Cryptomeria japónica
(Lu et al., 2013); madera de haya (Ohliger et al., 2013); caña (Patuzzi et al., 2013);
babassu (Rousset et al., 2013b); Pinus sylvestris L., Cannabis sativa L., Olea europea L.
y Vito vinifera L. (Thyrel et al., 2013); picea, Abeto douglas y pino (Tooyserkani et al.,
2013); Pinus taeda, Liquidambar styraciflua y Panicum virgatum (Viaa et al., 2013); pino
y abeto (Wanga et al., 2013); maíz (Zheng et al, 2013); los cuales, han concluido que el
proceso reduce la higroscopicidad de la biomasa, prolonga su durabilidad, disminuye
la degradación biológica y térmica, la transforma en un material triturable, aumenta la
densidad energética y disminuye la relación carbono/oxígeno. Por otra parte, Lu et al.
(2012), indican que la utilización de la biomasa torrefacta como combustible es más
eficiente que el consumo de biomasa sin tratar, ya que se facilita la pelletización y reduce
los costos de almacenamiento y transporte.
168 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
Proceso de torrefacción
En el proceso de torrefacción se deshidratan y despolimerizan las cadenas largas de
polisacáridos de hidrocarburos presentes en la estructura molecular de la biomasa, lo
que modifica sus las regiones amorfas y cristalinas. Bergman et al. (2005a), consideran
que el tiempo que transcurre durante el proceso, la temperatura máxima alcanzada y
la atmosfera dentro del reactor influyen ampliamente en la torrefacción de la biomasa.
Según Shankar et al. (2011), el tamaño de las partículas también es importante en la
torrefacción, ya que afectan en los mecanismos de reacción, cinética y la duración del
proceso, debido a la velocidad de calentamiento específica. Bergman et al. (2005a),
describen el proceso de manera general en cinco etapas: 1) calentamiento inicial, 2) pre-
secado, 3) calentamiento intermedio, 4) torrefacción y 5) refrigeración de sólidos (Figura
1). En cambio, van der Stelt et al. (2011), dividen el proceso en calefacción, secado,
torrefacción y enfriado.
Figura 1. Clasificación del proceso de torrefacción.
El comportamiento de la biomas durante el proceso no se predice con certeza,
principalmente porque no se considera con precisión los mecanismos de reacción y
las modificaciones de los componentes estructurales. Chen et al. (2011b), clasifican el
proceso de acuerdo a la temperatura máxima en: ligera, moderada y grave. La ligera
se presenta con una temperatura máxima de 220°C, el producto muestra una pérdida
de masa inferior al 21%; principalmente, por la degradación de la hemicelulosa. La
moderada se genera a los 250°C, la masa disminuye del 40 al 50%, y se atribuye a la
reacción simultánea de la celulosa y la hemicelulosa. La grave ocurre a los 280°C, la
pérdida de masa es mayor al 50%, por la degradación de la lignina.
Shankar et al. (2011), dividen el proceso en cuatro rangos de temperatura. En el rango de
50 a 150°C la humedad disminuye y se contrae, debido a la reducción de la porosidad;
sin embargo, la biomasa conserva su estructura molecular, ya que la mayoría de los
componentes químicos continúan intactos. Durante los 120 a 150 °C la lignina se ablanda
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 169
y permite que el material sea más adecuado para la densificación, ya que la lignina actúa
como un agente aglutinante. En el rango de 150 a 200°C se inicia la fragmentación de
los enlaces de carbono, hidrógeno y compuestos lipófilo, y se presenta la deformación
estructural. Cuando la temperatura varía entre 200 y 300°C se fragmentan los enlaces de
hidrógeno intra e intermoleculares y los enlaces C-C y C-O, lo que permite la formación
de extractivos hidrófilos, ácidos carboxílicos, alcoholes, aldehídos, éteres, y gases como
CO, CO2 y CH4. En la torrefacción se debe evitar exponer la biomasa a temperaturas
superiores a 300ºC, debido a que existe una elevada desgasificación y carbonización.
Huang y Hsu (2012), consideraron que el color que presenta la biomasa al someterla a
diferentes temperaturas es un indicador para describir el grado de torrefacción; además,
observaron que permite identificar impurezas como: la corteza, cenizas y/o cualquier
material extraño. Cuando la biomasa cambia de color marrón a negro a temperaturas de
150 a 300°C, debido a los cambios en la composición química.
Cinética de reacción
La cinética de reacción estudia la velocidad de las reacciones químicas y el grado de
conversión de reactivos a productos, así como los factores que influyen como: el tiempo y
la temperatura. Para determinar la conversión termoquímica de la biomasa es importante
considerar el diseño de los equipos operacionales, determinar del mecanismo de
reacción y predecir el proceso de pérdida de peso de la biomasa (Chew y Doshi, 2011).
La cinética de reacción de la hemicelulosa, celulosa y lignina se determina a través del
análisis termogravimétrico (TGA), análisis térmico diferencial (DTA) y calorimetría de
barrido (DSC).
La transformación térmica de la biomasa requiere una serie de reacciones de
despolimerización complejas que se pueden describir con el uso de modelos cinéticos
de parámetros concentrados (Shah y Garden, 2012). Rousset et al. (2006), indicaron que
generalmente durante la transformación térmica sólo se considera una reacción como
se muestra a continuación:
Donde:
K= constante de velocidad de reacción
α= pérdida de masa sólida inicial, la cual, esta función de la temperatura.
170 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
La composición estructural de la biomasa es muy compleja, sin embargo, se pueden
hacer aproximaciones de los fenómenos reales que se presentan durante la trasformación
térmica mediante la utilización de modelos (Repellin et al., 2010). La mayoría de los
modelos cinéticos son utilizados para obtener el factor de Arrhenius y la energía de
activación (van der Stelt et al., 2011). La función de Arrhenius permite deducir la constante
de velocidad de reacción.
Donde:
K= constante de velocidad de reacción
A= pre factor exponencial (s-1)
E= energía de activación (kJ mol-1)
α= grado de conversión
R= constante universal de los gases (8.314 J · K-1 · mol-1)
T= temperatura (°K)
Las cinéticas de descomposición de la biomasa dependen principalmente de condiciones
dinámicas; sin embargo, en el proceso de torrefacción se realiza una degradación
isotérmica de la biomasa. Los modelos cinéticos en modo isotermo se expresan en una
ecuación general, como se observa en la siguiente ecuación.
Donde:
α=grado de conversión
t= tiempo
K(T)= constante de velocidad dependiente de la temperatura
f(α)= función de la conversión
La función de conversión depende de la biomasa, grado de conversión y el orden de
reacción n, como se presenta en la siguiente formula:
Donde:
f(α)= función de la conversión
α=grado de conversión
n=orden de reacción
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 171
La ecuación anterior se formó al aplicar logaritmos naturales al combinar las ecuaciones
anteriores.
Según Rousset et al. (2006), para determinar los parámetros cinéticos (E, A, n) se pueden
utilizar métodos integrales (pérdida de masa), métodos diferenciales (pérdida de masa
y la velocidad de reacción) y métodos especiales (datos que aparecen en específico).
Según van der Stelt et al. (2011), para una pirolisis a bajas temperaturas se pueden utilizar
modelos básicos como el Broidoe-Nelson y el modelo de Broidoe-Shafizadeh.
Modelo Broido-Nelson. La celulosa se dragada en un sólo paso y da la formación de
productos finales.
Modelo Broido-Shafizadeh. La degradación de la celulosa se realiza en varios pasos, hay
etapas intermedios, productos intermedios y contenido de volátiles.
Di Blasi-Lanzetta. Los xilanos son los más reactivos y muy sensibles a las reacciones de
degradación y la deshidratación entre 200 y 260 °C (Repellin et al., 2010).
172 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
Rousset. Se basa en la degradación térmica de los componentes estructurales de la
biomas.
Productos de la torrefacción
En el proceso de torrefacción se pueden obtener diferentes productos como:
biomasa sólida uniforme, compuestos orgánicos condensables (líquidos) y gases no
condensables (van der Stelt et al., 2011). La fase sólida varia de color marrón a negro,
puede utilizarse para la bioenergía y está compuesta por una estructura de azúcares,
productos originados de la reacción, carbón y cenizas (Bergman et al., 2005b; Shankar
et al., 2011). Prins et al. (2006), observaron que al aumentar la temperatura disminuye
el rendimiento de carbón sólido y aumentan las fracciones volátiles compuestos por
gases condensables y no condensables, debido a la competencia entre la carbonización
y reacciones de desvolatilización.
Según van der Stelt et al. (2011), los productos líquidos se pueden dividir en cuatro
subgrupos: (1) agua de reacción producida a partir de la descomposición térmica;
(2) agua libre que se obtiene de la evaporación; (3) compuestos orgánicos y lípidos
producidos durante la desvolatilización y la carbonización; (4) compuestos como ceras
y ácidos grasos. En cambio, Shankar et al. (2011), indican que los productos líquidos
comprenden agua, ácido acético, ácido furfural, ácido fórmico, metanol, ácido láctico,
fenol, aldehídos y cetonas; mientras que la fase gaseosa contiene H2, CO2, CO, pequeñas
cantidades de metano e incluye componentes aromáticos ligeros como el benceno y
tolueno.
Bergman et al. (2005b), afirman que la cantidad y tipo de productos obtenidos dependen
de las condiciones operativas (velocidad de calentamiento, temperatura y tiempo de
residencia) y las propiedades de la biomasa (física, anatómica y química). La proporción
de cada producto generado depende ampliamente del contenido de humedad en
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 173
la biomasa. El alto contenido de humedad de algunos de los agentes presentes en
la biomasa como: ácido oleico, ácidos grasos y ácidos de resina, permiten solubilizar
los monoterpenos en agua y transportarlos a través de la biomasa. En cambio, el bajo
contenido de humedad y la emisión de compuestos como los terpenos se activan con la
presión de vapor y la temperatura.
Pérdida de masa y rendimiento energético
La descomposición térmica de la hemicelulosa, celulosa y lignina influye ampliamente
en la pérdida de masa de los materiales lignocelulósicos. Durante la torrefacción la
temperatura varia de 200 a 300ºC, lo que provoca la deshidratación y desgasificación
de la hemicelulosa, mientras que solo alguna parte de la celulosa y la lignina son
degradadas (Byeong-Ill et al., 2013). Chew y Doshi (2011), observaron en un análisis
espectrométrico de masas que la pérdida de peso se debe principalmente a la reducción
de la hemicelulosas y lignina. La pérdida de masa de la madera torrefacta se calcula con
la siguiente expresión:
Donde:
M1=masa seca de la biomasa antes del proceso
M2=masa después del proceso
El rendimiento energético refleja la magnitud de la conversión de energía de la biomasa
durante el proceso de torrefacción, lo que permite realizar una evaluación aceptable del
proceso (Wang et al., 2011). La producción de energía se calcula con la siguiente ecuación:
Donde:
Re= Rendimiento energético
m=peso
HHV=valores de poder calorífico
db=base seca libre de cenizas
Bergman y Kiel (2005), reportarón un rendimiento másico y energético en productos
sólidos de madera de sauce de 87.5 y 94.9%, respectivamente; mientras, que en líquidos
fue de 1.4 y 3.4% (Tabla 3), el contenido de agua fue de 8.0%. Según van der Stelt et
174 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
al. (2011), en una masa típica y el balance energético de la biomasa leñosa durante la
torrefacción es del 70% de la masa se mantiene como un producto sólido, que contiene
90% del contenido inicial de energía, el 30% de la masa restante se convierte en gas de
torrefacción que contiene sólo 10% de la energía de la biomasa.
Tabla 3. Rendimiento másico y energético de sauce a 280°C durante un
tiempo de residencia de 17.5 min.
Pérdida de masa Rendimiento energético
Producto de reacción (Poder calorífico inferior
(%)
[PCI], daf) (%)
Sólido 87.5 94.9
Lípidos 1.4 3.4
Orgánicos 1.7 1.6
Gases 1.4 0.1
Agua 8.0 0.0
Fuente: Bergman y Kiel (2005). Nota: (daf: base seca y libre de cenizas)
Propiedades físicas y químicas de la biomas torrefacta
Contenido de humedad. El contenido de humedad entre las diferentes especies de
biomasa puede variar del 10 al 50%; sin embargo, al someterla al proceso de torrefacción
se realiza un proceso de secado, lo que permite que el contenido de humedad disminuya.
Por lo general, la torrefacción logra un contenido de humedad en equilibrio del 3% y la
masa se reduce del 20 al 30%, debido a la liberación de agua, óxidos de carbono y
los volátiles; sin embargo, conserva del 80 al 90% de la energía original de la madera.
Phanphanich y Mani (2011), observaron que al disminuir el contenido de humedad de
la biomasa se reduce la humedad para el proceso de conversión, minimiza los costos de
traslado, previene la descomposición de la biomasa y evita la absorción de humedad
durante el almacenamiento y transporte.
La torrefacción disminuye el contenido de humedad ampliamente, ya que la biomasa sin
tratar varía del entre el 30 al 45.0%, en cambio, la madera torrefacta disminuyó al 3.0%.
E poder calorífico se incrementa hasta 24.0 MJ/kg (Tabla 4). La densidad aparente se
incrementa a 0.85 kg/L, su densidad de energía volumétrica aumenta hasta 18.7GJ/m3 y
disminuye su degradación biológica (Shankar et al., 2011).
Volumen y densidad energética. La pérdida de masa en forma de sólidos, líquidos y
gases durante torrefacción provoca que la biomasa sea más porosa; por lo tanto, la
densidad volumétrica se reduce significativamente entre 180 y 300 kg/m3. La densidad
energética aumenta significativamente, de acuerdo a la densidad de la biomasa inicial
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 175
y las condiciones de torrefacción. Rodríguez y Rousset (2009), evaluaron el efecto de
la torrefacción en las propiedades energéticas de la madera de Eucalyptus grandis y
encontraron una disminución en la densidad aparente del 14.12%. Bergman et al.
(2005a), observaron que al someter astillas de madera de pino al proceso la densidad
energética aumentó de 11 a 20 MJ/kg.
Tabla 4. Propiedades físicas de biocombustibles determinados por
Shankar et al. (2011).
Propiedad Leña Carbón Madera
vegetal torrefacta
Contenido de humedad (%wt) 30.0-45.0 1.0-5.0 3.0
Poder calorífico (MJ/kg) 9.0-12.0 30.0-32.0 20.0-24.0
Densidad aparente (kg/L) 0.2-0.25 0.2 0.75-0.85
Densidad de energía
volumétrica (GJ/m3) 20.0-30.0 6.0-6.4 15.0-18.7
Higroscopicidad si si si
Degradación biológica si si no
Amolabilidad. La biomasa se caracteriza por ser fibrosa y tenaz, debido a los enlaces
que se forman entre las partículas. Durante la torrefacción la biomasa pierde su rigidez,
debido a la ruptura de la hemicelulosa y a la despolimerización de la celulosa; además,
la longitud de las fibras se reduce, contrae, se hace ligera, escamosa, frágil y pierde su
resistencia mecánica lo que facilita su molienda, pulverización, manejo y flujo a través de
los sistemas de transporte (Bergman y Kiel, 2005). Chiaramonti et al. (2011), observaron
que el consumo de electricidad durante la molienda de la madera torrefacta se reduce
del 50 al 85% en comparación con la madera fresca. En cambio, van der Stelt et al.
(2011), que el consumo de energía necesaria para la molienda de biomasa sometida a
torrefacción se reduce del 80 al 90%.
Distribución del tamaño de partícula, esfericidad y área de superficie de la partícula. La
distribución del tamaño de partícula, la esfericidad y el área de superficie son parámetros
importantes para la comprensión y la fluidez del comportamiento de la combustión
durante el proceso de torrefacción (Tumuluru et al., 2011). En la gasificación de flujo
arrastrado es necesario un tamaño de partícula pequeño; sin embargo, la biomasa tiene
una estructura rígida y fibrosa, la cual dificulta la molienda y una adecuada co-combustión
con el carbón. Phanphanich y Sudhagar (2011), observaron que la esfericidad y el
área de superficie de la partícula es mayor en la torrefacción, ya que incrementaron la
temperatura hasta 300°C. Arias et al. (2008), estudiaron la influencia de la torrefacción
en la molida y reactividad de la biomasa, concluyeron que el porcentaje de partículas de
menor tamaño se incrementa después del proceso.
176 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
Hidrofobicidad. La absorción de agua de la biomasa se debe a la presencia de grupos
OH; sin embargo, después de someterla al proceso de torrefacción se obtiene un
producto hidrófobo, debido a la destrucción de grupos OH y provoca que la biomasa
pierda la capacidad de formarlos. El hidrógeno en el reordenamiento químico forma
estructuras insaturadas, que permite conservar la biomasa por un largo tiempo sin
degradación biológica (Tumuluru et al., 2011).
La biomasa es porosa y tiene un alto contenido de humedad, características que favorecen
la liberación de gases y autocalentamiento, principalmente por la oxidación química y
la actividad microbiológica. En la madera torrefacta el bajo contenido de humedad es
importante para iniciar reacciones químicas e inhibir la actividad microbiana. La principal
diferencia entre la madera torrefacta y el carbón vegetal es el contenido de volátiles, ya
que estos se pierden durante la producción de carbón, lo que representa una posible
pérdida de energía.
El principio fundamental de la torrefacción desde un punto de vista químico es la
eliminación del oxígeno con un producto sólido final. El diagrama de Van Krevelen ofrece
información sobre las diferencias en la composición elemental (relación C-H-O). En la
Figura 2 se muestra la composición de los combustibles típicos, como el carbón, lignito,
turba y biomasas. Es evidente que la biomasa en comparación con carbón contiene más
oxígeno.
Figura 2. Diagrama de Van Krevelen que ilustra la composición de varias
fuentes de combustibles.
Fuente: Adaptado de Hustad et al. (2000).
Zanzi et at. (2002), observaron que al aumentar la temperatura de 230 a 280°C en un
tiempo de 1 a 3 h, se incrementó el contenido de carbono, pero disminuyó el contenido
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 177
de hidrógeno, nitrógeno y oxígeno. Además, los coeficientes hidrógeno-carbono (H/C)
y oxígeno-carbono (O/C) disminuyen con el aumento de la temperatura y el tiempo de
torrefacción; por lo tanto, se produce menos humo, vapor de agua y la pérdida de energía
se reduce durante la combustión y los procesos de gasificación (Bridgeman et al., 2008).
El proceso de torrefacción influye significativamente en la composición proximal
y elemental de la biomasa, por lo que se considera aceptable como combustible.
Las temperaturas de torrefacción mayores permiten el aumento en el contenido de
carbono, pero provocan la disminución del contenido de hidrógeno y oxígeno, debido
a la formación de agua, CO y CO2 (Sadaka y Negís, 2009). Los análisis elementales son
una herramienta simple y generalizada para caracterizar el combustible, permite dar un
criterio de calidad, con base en el contenido de humedad, volátiles, cenizas y carbón fijo
(Serrano, 2009). El contenido de cada componente puede variar por las características
físico-químicas de las especies, control de la torrefacción y método de producción
utilizado.
a) Humedad. Es la cantidad de agua presente en los poros o enlazada químicamente en
el combustible. La biomasa es un material higroscópico; es decir, tiene la capacidad de
absorber humedad durante el transporte y almacenamiento. Su presencia incrementa el
peso del producto, dificulta y genera humos en el encendido.
b) Volátiles. Son los gases que posteriormente se pueden condensar formando residuos
líquidos, alquitranes y ácidos piroleñosos que permanecen después del proceso de la
torrefacción. Cuando el proceso se prolonga y ocurre a alta temperatura, el contenido
de volátiles del combustible es bajo. Conforme aumenta el porcentaje de volátiles
el combustible incrementa la facilidad de reacción e ignición, llama y velocidad de
combustión, pero disminuye la cantidad de masa y liberan alquitranes lo que provoca la
emisión de humos (Di Blasi, 2008).
c) Cenizas. Son residuos sólidos de la combustión producidos en altas temperatura de los
silicatos, carbonatos, sulfatos y otros minerales. Las cenizas generadas de la combustión
para la producción de energía es un subproducto industrial y se considera un contaminante
ambiental (Márquez, 2009). El contenido de cenizas afecta la manipulación y los costos
globales del proceso, reduce la inflamabilidad al cubrir el combustible aislándolo del
oxígeno; sin embargo, favorece la combustión incandescente (Ahmaruzzaman, 2009).
d) Carbón fijo. Está formado por estructuras carbonosas, que al finalizar el proceso
forman la masa sólida de la madera torrefacta hasta la combustión. Es el componente de
mayor importancia energética la que constituye una estructura cristalina donde el enlace
químico prevalece en la unidad de átomos de carbono (Márquez, 2009).
178 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
La determinación de la estructura química de la fracción orgánica de la madera torrefacta
permite establecer el balance entre la materia y energía de la combustión, con la
finalidad de aprovechar eficientemente el combustible. La composición elemental surge
de la combinación de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, se expresan en
porcentaje del peso seco y en base a la fracción libre de cenizas. Su determinación se
realiza mediante métodos de oxidación, descomposición y reducción (Bustamante et al.,
2013)
a) Carbono. Los átomos de carbono se relacionan con el estado de oxidación del
combustible para la generación de calor. La determinación del porcentaje de carbono
permite estimar el CO2 que se produce en la combustión (Márquez, 2009).
b) Hidrógeno. Se encuentra en la madera torrefacta en forma de humedad, agua de
hidratación o como constituyente de los silicatos de la materia mineral. Por tanto,
permite determinar la cantidad de agua que se producirá durante la combustión. Las
moléculas de hidrógenos y oxígeno que se liberan en forma de vapor propician una
serie de reacciones que resultan de la reorganización de los compuestos para formar
gas de síntesis, principalmente H2, CO y CO2. El gas de síntesis se convierte en metanol
amoniaco u otros productos (Demirbas, 2003).
c) Oxígeno. Se considera un indicador del rango de oxidación. La cantidad de oxígeno
es relacionada con la formación de óxidos de nitrógeno emitidos en los gases de
combustión. La cantidad de oxígeno disminuye el poder calorífico del combustible
(Calventus et al., 2009). La madera torrefacta supera la calidad de la biomasa sin tratar,
ya que la biomasa contiene menos carbono y más oxígeno (Demirbas, 2004).
d) Nitrógeno. Se relaciona con la formación de óxidos de nitrógeno. La cantidad de
nitrógeno de la biomasa no produce efectos negativos al medio ambiente si se compara
con los combustibles fósiles (Jenkins et al., 1998; Demirbas, 2003; Serrano, 2009). Sin
embargo, al igual que la ceniza disminuye la energía disponible por unidad de masa
(Jenkins et al., 1998). La madera torrefacta producida a bajas temperaturas retiene
mayor porcentaje de nitrógeno; en cambio, a altas temperaturas es liberado en forma
de gas con HCN (Di Blasi, 2008).
e) Azufre. El contenido de azufre tiene efectos negativos al relacionarse con distintos
problemas medioambientales, reduce la temperatura, limita la expulsión de gases y
al oxidarse permite la formación de trióxido de azufre (SO3) que provoca problemas
en calderas y finalmente se transforma en ácido sulfúrico (H2SO4) que es liberado a
la atmósfera (Jenkins et al., 1998). Los valores que presenta la madera torrefacta son
menores en comparación de los combustibles fósiles.
CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL. 179
CONCLUSIONES
El proceso de torrefacción modifica positivamente la calidad de la biomasa como
combustible, ya que incrementa su densidad, rendimiento energético, propicia la
homogeneidad de la biomasa, reduce la susceptibilidad al ataque de hongos y produce
un material menos higroscópico. La principal ventaja de torrefacción es la mejora de la
densidad de energía y molienda. Por las complejidades de la biomasa y el proceso de
despolimerización térmica de la biomasa, es necesario el uso de modelos de parámetros
concentrados cinéticos.
180 CAPITULO 7. DENSIFICACIÓN ENERGÉTICA POR TORREFACCIÓN DE LA BIOMASA VEGETAL.
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La impresión de este libro se llevó
a cabo en la Imprenta Universitaria;
el tiraje constó de 300 ejemplares.
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