Max Uhle
Fue hijo de Friedrich Ernst Uhle y Anna Kunigunde Lorenz. Al terminar sus estudios
escolares, ingresó en 1875 a la Universidad de Leipzig. Tras hacer su servicio militar,
cursó un año en la Universidad de Gottingen para volver luego a Leipzig, donde estudió
filología y se graduó de doctor en 1880 con una tesis sobre la antigua gramática china.
Pasó luego al Museo de Etnología de su ciudad natal como asistente del director, donde
laboró de 1881 a 1888. Pasó a desempeñar igual función en el Museo de Etnología
de Berlín, dirigido a la sazón por Adolf Bastian y que se estaba convirtiendo por esos años
en un centro de estudios americanistas. Actuó como secretario asistente en el VII
Congreso Internacional de Americanistas, efectuado en Berlín en 1888.
Por esos años empezó su interés por el pasado arqueológico de Sudamérica. Este interés
nació al apreciar en los museos alemanes las variadas muestras de arte peruano
precolombino. Por entonces, muchos coleccionistas peruanos habían vendido sus valiosas
colecciones de antigüedades en Europa, para librarlas de la rapiña de los chilenos durante
la guerra del Pacífico. Un amigo cercano, Alphons Stübel, que en 1875 había excavado en
la necrópolis precolombina de Ancón, en la costa peruana, orientó definitivamente a Uhle
hacia la arqueología precolombina.
Auspiciado por el Real Museo Etnográfico de Berlín y el gobierno alemán, en 1892 viajó
a Sudamérica para estudiar el área de difusión de la cultura quechua en dicho continente.
Desde la Argentina pasó a Bolivia, interesado en las ruinas de Tiahuanaco o Tiwanaku,
aunque no logró la autorización necesaria para excavar allí. En ese mismo año publicó Las
ruinas de Tiahuanaco en las tierras altas del Antiguo Perú, con el fotógrafo e ingeniero B.
von Grumbkow. Esta extensa obra es considerada la primera de carácter científico sobre
dicho sitio arqueológico. Aprovechó también para estudiar a los uros, de las riberas
del lago Titicaca. Pasó luego al Perú, llegando al Cuzco. Como fruto de esta labor publicó
años después el trabajo La esfera de influencia del país de los Incas.
Se trasladó a Filadelfia, Estados Unidos, contratado por la Universidad de Pennsylvania,
donde trabajó durante varios años. Allí se casó con Charlotte Grosse. Patrocinado por la
Sociedad de Exploración Americana en Filadelfia preparó un nuevo viaje al Perú. También
disfrutó del patrocinio de la señora Phoebe Hearst, la madre de William Randolph Hearst.
En 1896 arribó a Lima, la capital del Perú. Su primera tarea fue remitir una relación acerca
de su viaje a Bolivia y Perú, acompañando, además, un informe sobre el idioma de
los uros (Bolivia), el cual fue publicado en el periódico Globus de Braunschweig, Alemania.
Llevó a cabo excavaciones en Pachacamac, en el valle de Lurín, al sur de Lima, donde
usó por primera vez en América el método estratigráfico, técnica que permite evaluar la
antigüedad de unos restos con relación a otros sobre la base de su posición en los
estratos analizados. Luego de un largo trabajo volvió a Filadelfia para dar cuenta de sus
resultados. Sobre estos estudios publicó en 1903 la magnífica obra titulada Pachacamac,
que fue muy elogiado y todavía se utiliza como texto básico para el estudio de la
arqueología sudamericana. Fue el primero en afirmar la expansión de la cultura tiahuanaco
en territorio peruano, al observar en la cerámica, textiles y otros artefactos hallados en la
costa peruana, diseños propios de dicha cultura, que hoy sabemos que en realidad se trata
del estilo de la cultura huari. Recuperó miles de artefactos que incluyen cerámica,
conchas, textiles, metales, objetos de madera y otros materiales vegetales y objetos
construidos con materiales de origen animal como plumas, huesos y piel. Se concentró en
la datación de estos artefactos, y estableció un sistema basado principalmente en el
diseño textil.
Julio César Tello
Hijo de una modesta familia panadera, Julio César Tello Rojas nació en la provincia de
Huarochirí. Sus padres fueron Julián Tello García y María Asunción Rojas Erques. Desde
pequeño destacó por ser inteligente, por lo que le aseguraron éxito en la vida; lo
apodaron Sharuko (valiente). Sus estudios primarios los hizo en Huarochirí y en 1893 se
trasladó a Lima para cursar secundaria en el colegio dirigido por Pedro A. Labarthe,
aunque la concluyó en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe.
En 1900 ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, donde fue condiscípulo de un hijo del ilustre tradicionista don Ricardo Palma, por
lo que frecuentó su casa, ganándose el afecto del anciano escritor, quien, en su condición
de director de la Biblioteca Nacional del Perú, consiguió un puesto como conservador. Fue
allí donde le nació a Tello la inquietud por la ciencia y la investigación, especialmente
la arqueología y la antropología. Su acercamiento al mundo prehispánico se produjo a
partir de la lectura de un estudio de las lenguas indígenas de Sebastián Barranca.
En 1906ofreció su primera conferencia en torno a unos cráneos prehistóricos
desenterrados en tumbas prehispánicas de Yauyos. Pero antes que nada decidió culminar
su carrera y se graduó de bachiller en Medicina el 16 de noviembre de 1908, con su tesis
«La antigüedad de la sífilis en el Perú, un original estudio sobre dicha enfermedad.
Finalmente se recibió como Médico Cirujano en 1909.
Gracias a una beca concedida por el primer gobierno de Augusto B. Leguía viajó a
los Estados Unidos para realizar estudios de postgrado en la Universidad de Harvard,
permaneciendo allí por tres años. Tuvo por maestros a celebridades del mundo científico,
como Aleš Hrdlička y Franz Boas. Obtuvo su maestría en Artes (1909) y en Antropología
(1911), siendo el primer peruano en alcanzar tal grado académico en dicha universidad. A
mérito de sus estudios, obtuvo una nueva beca, que le permitió concurrir, en Londres, al
XVIII Congreso Internacional de Americanistas (1911) y seguir estudios de especialización
en el Seminario de Antropología de la Universidad de Berlín (1912) Conoció por entonces
a la dama inglesa Olive Chessman, con quien después se casaria.
A su retorno al Perú en 1913 comenzó su labor arqueológica acompañando a su maestro
Aleš Hrdlička en sus investigaciones por los valles de la costa central. Fue nombrado
director de la sección arqueológica del Museo de Historia Nacional, cuya organización
inicial orientó hasta verse obligado a renunciar en 1915.
Militó en el Partido Nacional Democrático y fue elegido diputado por la provincia de
Huarochirí, cargo que ejerció entre los años 1917y 1929, período en el cual luchó
indesmayablemente por la defensa del patrimonio histórico y arqueológico nacional.
Presentó proyectos de ley en favor de la Protección y Conservación de Monumentos
Históricos; y de la Reforma Universitaria, donde se enfatiza la investigación, la formación
de docentes y la capacitación de profesionales a través de becas. Ya en los años 30 se
convierte en simpatizante aprista, aunque nunca estuvo inscrito oficialmente, se hizo muy
amigo de Víctor Raúl Haya de la Torre y de los principales líderes del aprismo, y fue el
propio Tello quien le dio la idea a Haya de convertir el cóndor de chavín en el escudo
oficial del APRA, cosa que repitió en los años 60 cuando el APRA impulsó la creación de
algunas universidades, la más destacada, la Universidad Villarreal, la cual lleva como
símbolo la Estela Raymondi, iconografía chavín muy estudiada por Tello.
En la Facultad de Ciencias Naturales de San Marcos se graduó de bachiller el 6 de
mayo de 1918 con la tesis «El uso de las cabezas humanas artificialmente momificadas y
su representación en el antiguo arte peruano». Luego optó el grado de Doctor, el 6 de
agosto de ese año.
Federico Kauffmann Doig
Hijo de Friedrich Kauffmann Strauss y de Ada Doig Paredes. Su padre era alemán; por el
lado materno cuenta con antepasados de origen escocés y español, así como con
ancestros que forjaron las milenarias culturas moche y Lambayeque o sicán.
Nació en Chiclayo, pero su infancia transcurrió en pueblos de Cajamarca y Amazonas,
particularmente en Cocochillo, sobre la margen derecha del río Marañón. Cursó su
educación primaria en su tierra natal y la secundaria en el Colegio Nacional Nuestra
Señora de Guadalupe (Lima).
En 1949 ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se graduó
de bachiller en Humanidades (1954) con la tesis sobre Los estudios de Chavín 1553-1919,
galardonada como la mejor del país; y luego obtuvo el grado de doctor en Arqueología
(1955) con su estudio sobre las Influencias inca en la arquitectura virreinal. El fenómeno
huamanguino; y el de doctor en Historia (1962), con su tesis sobre la Historia de la
Arqueología peruana. Además ostenta tres doctorados Honoris Causa, que le han sido
conferidos por universidades del país y del extranjero.
Se dedicó a la docencia, como catedrático de Fuentes Históricas en su alma máter (1960-
1968). Fue director de la Escuela de Estudios Especiales de la Universidad de San Marcos
(1965-1968). Por razones políticas, en 1969 fue separado de las aulas sanmarquinas.
Como profesor visitante, dictó un curso sobre Arqueología Andina en la Universidad de
Bonn (1968-1969 y 1974-1975). También ha ejercido la docencia en la Pontificia
Universidad Católica del Perú, la Universidad de Lima y la Universidad Peruana de
Ciencias Aplicadas (UPC). Actualmente es director del Instituto de Investigaciones
Arqueológicas, Históricas y Etnográficas de la UPC.
Fue también subdirector del Instituto Nacional de Cultura (1971-1972); y director del
departamento de Conservación del Patrimonio Arqueológico de la Nación (1979-1980).
Simultáneamente a dichas labores, ejerció la dirección del Museo de Arte de Lima en dos
periodos (1960-1964 y 1969-1971), así como la del Museo Nacional de Arqueología,
Antropología e Historia del Perú (1979-1980).
Favorecido por una beca de la Fundación Guggenheim (1964-1965), efectuó excavaciones
arqueológicas en Estados Unidos y México. Entre 1980 y 1982 fue director del Proyecto
Chavín, encargado de realizar un programa de investigaciones arqueológicas en el sitio
de Chavín de Huántar, auspiciado por la Fundación Volkswagen. También ha realizado
investigaciones en Arequipa (que dieron a conocer las placas de Chucu,
en Condesuyos); Ica (Templo Pintado de El Ingenio, en Nazca); y Lima (sitio de Ancón);
así como varias expediciones arqueológicas a la región amazónica (las
llamadas Expediciones Antisuyo), tanto en la cuenca del río Ucayali como en la del
río Madre de Dios. Con particular atención se ha enfocado en el estudio de la cultura
Chachapoyas, dando a conocer importantes testimonios dejados por esta civilización,
como los mausoleos de Revash (Luya) y Los Pinchudos (Pajatén), las momias de
Leymebamba o de la laguna de los Cóndores (hoy Laguna de las Momias), los sarcófagos
de Carajía, las pinturas murales de San Antonio, etc.
En 1988 dirigió la Expedición Guatemalteco-Peruana a la Laguna del Tigre, la que
identificó 94 “montículos” o construcciones piramidales mayas en el Petén occidental, que
permanecían totalmente desconocidas hasta entonces.
Es Miembro de Número de la Academia Nacional de la Historia, Miembro Honorario del
Museo Barbie-Muller (Suiza), Miembro Científico del Centro Studi Ricerche Ligabue (Italia),
Miembro de la Real Academia de la Historia de Madrid, y del Circolo Amerindiano (Italia).
Es también director del Instituto de Arqueología Amazónica.