UNIDAD: HEROES LITERARIOS
7º BASICO
PROFESORA MONICA PONCE M.
LEE ATENTAMENTE EL TEXTO.
HÉRCULES.
Heracles, también conocido en Roma como Hércules, era hijo
de Zeus y Almecna, una princesa de Tebas.
Hera, la esposa de Zeus, enojada por la infidelidad envió a dos
serpientes para matarlo cuando todavía era un bebé. Pero
Heracles, que era muy fuerte, tomó a las serpientes entre sus
dedos fuertes como tenazas y las estranguló.
El niño fue creciendo, haciéndose cada vez más y más fuerte.
Años más tarde, Supo que el rey de Grecia, Euristeo, quería
destronar al rey de Tebas, Anfitrión, que era su padrastro.
Heracles le ofreció a Euristeo ser su esclavo durante doce
años, si permitía que su padrastro, Anfitrión, permaneciera en
el trono durante ese tiempo.
Euristeo, al verlo tan fuerte, temió que lo destronara y consultó al oráculo de Apolo y este le dijo:-
Accede al pedido, pero durante ese tiempo envíalo a hacer los trabajos más difíciles y peligrosos
que puedas imaginar.
1.- Heracles y el León de Nemea
El primer trabajo que Euristeo le encomendó fue que trajera la piel
del León de Nemea.
Heracles salió en su búsqueda muy bien armado.
Cuando encontró al León, le disparó todas sus flechas, pero la piel
era tan gruesa que no logró atravesarlo.
Entonces recurrió a su enorme maza y le pegó con ella en la cabeza
mientras profería toda clase de gritos.
El León, confundido, se metió en su cueva. Esta cueva, cavada en la
montaña tenía dos entradas. Heracles, juntó muchas rocas y las
amontonó sobre una de las entradas hasta taparla totalmente y
luego entró a la cueva armado de una flecha de acero afilada y su
potente maza.
Cuando el león lo vio, abrió su enorme boca, mostrando sus afilados dientes, con las crines de su
espalda de punta. Heracles, entonces, se abalanzó descargando la maza sobre la cabeza del león
dejándolo mal herido pero todavía vivo. Luego se trenzó en una lucha cuerpo a cuerpo. Con sus
potentes brazos, lo apretó hasta asfixiarlo por completo.
Una vez muerto el león, le arrancó la piel y se la colocó sobre sus hombros como si fuera una
coraza y volvió ante la presencia de Euristeo.
UNIDAD: HEROES LITERARIOS
7º BASICO
PROFESORA MONICA PONCE M.
2-Heracles y la Hidra de Lerna
Esta vez Euristeo le pidió a Heracles que matase la Hidra de Lerna.
Para lograr esta difícil tarea, Heracles le pidió ayuda a su fiel compañero Yolao.
Cuando llegaron a la laguna de Lerna, Heracles disparo sus flechas para obligarla a salir del agua.
Cuando la temible Hidra finalmente apareció, Herácles le aplastó la cabeza con su maza. Pero de
cada gota caída de la sangre de la hidra, renacían dos nuevas cabezas de pequeñas hidras que
crecían a gran velocidad.
Como la lucha era feroz y se volvía interminable por la rápida reproducción de las hidras, le pidió a
Yolao:-¡Pronto, Ayúdame! Arma una Tea con la rama de un árbol de ese bosque y quema las
cabezas de hidra apenas nacen.
Yolao, hizo lo que Heracles le dijo y así fue quemando las cabezas una por una, impidiendo que se
desarrollaran.
Cuando a la hidra le quedó solo una cabeza, Heracles la cercenó y luego la cortó en muchos
pedazos que luego enterró.
Heracles, antes de retirarse, sumergió sus flechas en la sangre ponzoñosa de la hidra. Ahora
contaba con flechas envenenadas
3.- Heracles y la Cierva de Cerineo.
Apenas terminó con la hidra, el rey Euristeo lo mandó a traer viva a la cierva del monte Cerineo,
que estaba consagrada a la diosa Artemisa.
Esta cierva, tenía cuernos de oro y patas de bronce. Nadie logró alcanzarla ya que nunca se
cansaba de correr.
Heracles estuvo todo un año persiguiéndola, hasta que un día la siguió hasta un río. Como estaba
muy crecido, la cierva no se animó a cruzarlo. Entonces, Heracles la tomó por sorpresa, la agarró
por los cuernos, le ató las patas, la cargó sobre sus hombros y la llevó sana y salva ante Euristeo.
4.- Heracles y el Jabali de Erimanto
Euristeo le ordenó que fuera en busca del jabalí de Erimanto y lo trajera vivo.
Heracles partió a buscarlo con sus armas habituales.
Lo más difícil era encontrarlo, ya que la temible bestia se escondía muy bien, y solo salía de su
escondite para sembrar el pánico entre los habitantes de Arcadia.
Heracles revisó uno por uno cada arbusto y revolvió las malezas hasta que lo encontró. El jabalí
huyó y Heracles fue tras él atravesando valles y montañas sin descansar.
Heracles vió un desfiladero sin salida y logró que el jabalí, ya agotado se internase para reposar .
Heracles aprovechó ese momento para capturarlo, le sujetó las fauces de afilados colmillos, le ató
las patas y lo cargó sobre su ancha espalda para depositarlo a los pies de Euristeo.