Epidemiología de la Malaria en Perú
Epidemiología de la Malaria en Perú
MALARIA
Epidemiologia
ESTUDIANTE:
Fuente Quispe Cristian Jaime
Rafael Chura Fred Kevin
Duran Churata Uwer
Alcos Tito Cristhian Rubel
Tunterico Coaquira teofilo uriel
DOCENTE:
M.Sc. Ciria Ivonne Trigos Rondon
INDICE
MALARIA............................................................................................................................. 3
1.- CARACTERÍTICAS CLÍNICAS Y EPIDEMIOLÓGICAS ...................................... 3
1.1 EPIDEMIOLOGÍA .................................................................................................. 4
1.2 AGENTE EPIDEMIOLÓGICO .............................................................................. 4
1.3 PRESENTACIÓN CLÍNICA .................................................................................. 5
2. SITUACION EPIDEMIOLOGICA DE LA MALARIA Y TENDENCIAS EN EL
PERU ..................................................................................................................................... 5
2.1 Situación actual ............................................................................................................. 8
2.2 Análisis epidemiológico ............................................................................................. 10
3.- VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA .......................................................................... 12
4.- DIAGNÓSTICO DE LABORATORIO ...................................................................... 13
4.1 La tinción de la gota gruesa supone: ...................................................................... 14
3.2 Para los frotis, la técnica es: ........................................................................................ 14
4.3 El método de Leishman incluye metanol por lo que sólo puede utilizarse para el
frotis. Para realizarla se sigue lo siguiente: ....................................................................... 15
4.4 Detección del HRP-2. ................................................................................................. 15
4.5 Técnicas moleculares .................................................................................................. 16
4.6 Serología ..................................................................................................................... 16
5. MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL ........................................................ 17
5.1 COMUNITARIO ................................................................................................... 17
5.2 MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL PERSONALES .......................... 20
5.3 INTERVENCIÓN EN UN BROTE Y EPIDEMIA ........................................... 23
5.4 ALGORITMO DE LA VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA DE LA MALARIA .... 24
REFEENCIAS BIBLIOGRAFICAS ................................................................................ 25
MALARIA
Conocida también como paludismo o terciana, la malaria es una parasitosis febril aguda
ocasionada por parásitos perteneciente al género Plasmodium.
La malaria o paludismo es la infección parasitaria más importante del mundo y está entre
los mayores retos en salud y desarrollo de los países pobres. Más de un tercio de la
población del mundo (cerca de 2 billones de personas) vive en áreas endémicas de malaria.
Se estima que causa 500 millones de casos clínicos y más de 1 millón de muertes cada año,
la mitad de ellos en menores de 15 años. Cada 30 segundos muere víctima de Malaria un
niño en algún lugar. Los países del África Tropical sufren más de 90% del total de casos y
de mortalidad. La resistencia del Plasmodium falciparum y, más recientemente, del
Plasmodium vivax a los antimaláricos ha complicado la profilaxis y el tratamiento (Celis et
al. 2003).
Las especies Plasmodia son los parásitos responsables de la Malaria, existen cuatro
especies que pueden infectar al ser humano: Plasmodium falciparum, Plasmodium vivax,
Plasmodium ovale y Plasmodium malariae; las primeras dos son las responsables de la
mayoría de casos a nivel mundial, de hecho el P. falciparum es el responsable de la malaria
severa. El P.vivax y P. ovale presentan una etapa parasitaria latente en hígado, los llamados
hipnozoítos, los cuales se pueden reactivar y causar malaria severa, meses a años luego de
la transmisión. Por su parte el P. malariae puede producir infecciones de larga data que
pueden permanecer asintomáticas por años, incluso por el resto de la vida. La Malaria es
transmitida a los humanos por la picadura nocturna de un mosquito hembra del género
Anopheles, de los cuales existen aproximadamente 430 especies y sólo el 30 a 50%
transmiten el parásito. (Mora and Olmedo 2008)
No hay ninguna fuente en el documento actual.
El paroxismo palúdico es un cuadro propio de la malaria que después de un pródromo de
varias horas se presenta típicamente en tres fases: frío o escalofríos, elevación de la
temperatura y sudoración. La forma más grave es producida por el P. falciparum (terciana
maligna), la cual se caracteriza por fiebre, escalofríos, cefalea, sudoración, vómitos,
hepatomegalia, palidez, ictericia y alteración del sensorio. La malaria cerebral,
convulsiones, coma, insuficiencia renal aguda, anemia severa y edema pulmonar, son
también complicaciones del paludismo por P. falciparum. La ruptura del bazo es una
complicación que se ha reportado en algunos casos de malaria por P. vivax.
1.1 EPIDEMIOLOGÍA
Periodo de Incubación
En la mayoría de los casos varía de 7 a 30 días. Los periodos más cortos son observados
más con P. falciparum y los más largos con P. malariae. Con P. vivax este periodo puede
retrasarse por varios meses. Sin embargo, la mayoría de las infecciones serán sintomáticas
dentro del primer año posterior a la picadura sin importar la especie infectante.
Malaria No Complicada
El clásico, pero raramente observado “ataque de malaria” dura 6 a 10 horas. Consiste en
tres etapas: la fría, caracterizada por escalofríos; la caliente, manifestada por fiebre, cefalea,
vómitos y convulsiones en niños pequeños: y la diaforética, caracterizada por sudoración,
retorno de la temperatura corporal normal y cansancio. Más comúnmente, el paciente se
presenta con una combinación de los siguientes signos y síntomas: fiebre, escalofríos,
diaforesis, cefalea, nauseas, vómitos, mialgias, malestar general y esplenomegalia. Menos
frecuentes y más asociados con infección por P. falciparum son: hepatomegalia e ictericia
leve. El Huésped “inmune” Aunque la infección previa produce respuestas inmunes de tipo
celular y humoral demostrables, éstas no son totalmente protectoras. Sin embargo, la
presentación clínica de la Malaria entre las personas “inmunes” es típicamente menos
severa que en “no inmunes”; hasta un 80% de huéspedes “inmunes” con parasitemia
pueden ser totalmente asintomáticos.
Malaria Severa
La Malaria Severa ocurre cuando las infecciones por P. falciparum son complicadas por
fallas serias en órganos o anormalidades sanguíneas o metabólicas. En la práctica clínica,
cualquier paciente con sospecha de malaria que demuestre: postración, deterioro del estado
de conciencia, convulsiones, manifestaciones de shock, disminución en el gasto urinario,
distress respiratorio, o sangrado anormal debe ser tratado como una emergencia. Por otro
lado, algunos autores argumentan que el caso del viajero que se presume “no inmune” y
que se presenta con cuadro de fiebre sin hallazgos de severidad, pero con una parasitemia
por P. falciparum de 2% ó más, debe ser considerado seriamente, ya que el deterioro puede
ocurrir rápidamente y en algunas ocasiones inesperadamente (Mora and Olmedo 2008)
del 2019. Que a su vez esto es provocado por bajas condiciones sanitarias, y por lo tanto
tiene una cantidad de defunciones de 1,1 a 2,7 millones de persona, pero especialmente son
más vulnerables niños y gestantes frente a este hecho (Chapilliquen, 2019).
La reducción de la malaria es considerada como uno de los logros de salud pública mundial
en los últimos años; sin embargo desde el 2016, menos de la mitad de países alcanza la
meta de reducir casos de mortalidad, que perdura y se mantiene estancado (Alonso & Noor,
2017; WHOGM, 2017).
Dentro de sus situaciones para el 2019 según MINSA, la malaria en el Perú mantiene una
clasificación endemo-epidemica, re-emergente que constituye un problema focalizado en
regiones amazónicas. El departamento de Loreto según valores estadísticos concentrados en
semanas epidemiológicas contiene el 97% de casos notificados a la Red de Salud
(Chapilliquen, 2018), y desde el 2012 en estudio presenta una tendencia a aumentar el
número de casos de malaria en el país (Fig. 1); a diferencia de los protocolos de vigilancia
epidemiológica sobre malaria en Noviembre de 2006 por el MINSA, un estudio que tomo
lugar entre los años de 1999 a 2004 (Fig.2).
Figura 1 Casos de malaria por años desde 2012 a 2018, extraído de Boletín epidemiológico MINSA 2019
Logra entenderse que desde los años 1999 donde representaba un número de casos muy
elevado y este a su vez logro reducirse hasta el 2004, representa uno de los logros más
grandes en salud pública, pero durante el 2005 al 2010, se desarrolla el proyecto
PAMAFRO, con el apoyo de los Ministerios de Salud de Colombia, Ecuador, Perú y
Venezuela; alcanzaron contribuir en el control de la malaria en las fronteras entre estos
países. Donde 705 localidades participaron en actividades de control por lo menos una vez
cada semestre, y además de que el 78.4% de personas que recibieron tratamiento de
acuerdo a políticas nacionales donde 656,592 personas alcanzaron un cambio de
comportamiento frente a la malaria y como combatirla, donde su ámbito de estudio,
proyecto, y trabajo en equipo cruzo fronteras (Fig. 3).
Mientras que entre los años 2002 al 2005 el país reportaba un promedio de 83 877 casos de
malaria por año, en el que los fines del proyecto PAMAFRO debía de cumplir con el
objetivo de un control de la malaria, y donde su principal elemento a cubrir fue la
participación de la comunidad para la implementación de estrategias de intervención de
preferencia y necesidades a nivel local (Fig. 4).
Figura 4 Entrega de mosquiteros, sociodramas y pintado de murales, durante la intervención del proyecto
PAMAFRO
Como resultado del trabajo conjunto se mostró en el 2011 el reporte de 22,877 de casos de
malaria. Una reducción que hasta el 2012 (Fig. 1) se fue observando de cómo es posible
erradicar una enfermedad que en sus años más alarmantes se encontraba en declive.
El MINSA en el Perú, con el objetivo de desarrollar un programa orientado a la eliminación
de la malaria, inicio la implementación del PLAN MALARIA CERO (MINSA, 2017), que
como objetivo tiende a disminuir ese 75.4 % a un 90% la incidencia de malaria en la
región amazónica de Loreto al finalizar la primera fase del Programa de 3 años (Fig. 5), que
entro en vigencia desde el 2017 y que finalizara en 2020 (Chapilliquen, 2019).
Figura 5 Plan MALARIA CERO propuesto por el MINSA en el año 2017 y que entra en sus últimas etapas de
finalización.
Figura 6 Distribución semanal de casos de malaria por especies del genero Plasmodium en el Perú durante los años
2017 a 2018, extraído de Boletin epidemiológico 2019 MINSA.
Ahora más bien, el departamento de Tumbes después de una latencia de seis años de haber
mantenido sin reporte de casos autóctonos de malaria, en el 2018 se ha reportado 16 casos
autóctonos en personas naturales del mencionado departamento de la costa norte del país.
Esto fue confirmado como parte de los primero casos de malaria relacionado a contagios
con enfermos por parte de una población migrante de Venezuela (MINSA, 2019). Mientras
que la dirección regional de salud en Tumbes ha implementado un plan de intervención de
manera masiva con vigilancia activa para lograr ubicar de manera oportuna los casos;
Dentro de ellos en 2018 el sistema de vigilancia epidemiológica ha reportado 164 casos
importados del extranjero los cuales el 68,9% son de Venezuela.
Figura 7 Número de casos de malaria según departamento, proporcionado por el MINSA entre los años 2013 al
2018.
Figura 8 Estudio y control de la malaria en Loreto para salvaguardar la población vulnerable, rescatado de
Círculos de investigación y combate a la malaria en el Perú por FONDECYT & CIENCIA ACTIVA –
CONCYTEC
Objetivos
1. Determinar las tendencias de la malaria en el nivel nacional.
2. Identificar oportunamente un brote para cortar la cadena de transmisión.
3. Vigilar los factores asociados al riesgo de contraer la infección, tales como:
resistencia parasitaria a los fármacos, resistencia de pesticidas del vector y
migración de la población*.
4. Identificar el riesgo de transmisión a través del monitoreo de la densidad vectorial
de anofelinos.
Brote
Es el incremento inusual y súbito del número de casos autóctonos de malaria por P.
falciparum y/o P. vivax en un lugar y tiempo establecidos en un área endémica, o en
aquellas que no han reportado casos anteriormente.
Notificación
Es de carácter obligatorio y se realiza en forma semanal. Se notifica todo caso confirmado
de malaria por P. vivax en forma colectiva y con información de la localidad. A través de
los formatos de notificación oficial se realiza la notificación al nivel inmediato superior y a
nivel nacional. La notificación de todo caso confirmado de P. falciparum es individual e
inmediata, referida al nivel inmediato superior y a nivel nacional.
Flujo de información
La notificación de casos de malaria se debe realizar desde el puesto de salud al centro de
salud, luego a la Microrred, a las cabeceras de Red y de ahí a la Dirección de Salud (DISA).
La notificación a la Oficina General de Epidemiología se realiza en formato electrónico.
Sin embargo, las DISAs deben consolidar la información recogida en las fichas de
investigación epidemiológica.
Caso confirmado
Toda persona notificada como caso probable más el hallazgo del parásito por gota gruesa o
por cualquier otro método de diagnóstico de laboratorio.
Examen de muestras de sangre periférica Realización del frotis y de la gota gruesa. La toma
de muestra se realiza mediante la punción con una lanceta estéril, normalmente en la yema
del dedo. Se recoge una gota de sangre en un portaobjetos y con otro se realiza la extensión
en capa fina. Para la gota gruesa se recogen 3 ó 4 gotas sobre un portaobjetos y con la
esquina de otro se unen en movimientos rápidos, extendiéndose en una capa gruesa y
uniforme.
La gota gruesa permite analizar una mayor cantidad de sangre, facilitando la detección de
parasitemias bajas y un ahorro de tiempo en el examen, aunque al romperse los eritrocitos
resulta difícil la identificación de especie. Tinciones de sangre periférica. Son muchas las
tinciones que se aplican para el diagnóstico del paludismo, desde las convencionales de
Giemsa, May-Grünwald-Giemsa, Field y Leishman hasta las fluroescentes con naranja de
acridina o el sistema QBC. La tinción de Giemsa. es la técnica diagnóstica de referencia.
Este colorante sirve tanto para la gota gruesa como para el frotis. La necesidad de emplear
agua tamponada a pH 7,2 (tanto en la dilución del colorante como en los lavados) se debe a
que, con otro pH, puede verse alterada la morfología del parásito, impidiendo la
observación de las granulaciones de Schüffner, tan importantes para la diferenciación de la
especie. Esta tinción tiene buena sensibilidad (92-98%) y especificidad (85-99%).
Nuestra recomendación para la tinción de la gota gruesa es la siguiente: a) no fijar con
metanol, b) teñir con colorante de Giemsa al 3% durante 30 min, y c) lavar en agua
tamponada a pH 7,2. Para los frotis recomendamos: a) fijar con metanol durante 5 min, b)
teñir con colorante de Giemsa al 10% durante 10 min, y c) lavar en agua tamponada a pH
7,2. Si se utiliza el colorante de May-Grünwal-Giemsa se fija con metanol, se tiñe con el
colorante May-Grünwald diluido en un volumen igual de agua tamponada durante 5 min y
después se procede con el colorante de Giemsa como se ha referido. La tinción de Field
(colorantes A y B de Field) sirve tanto para la gota gruesa como para el frotis. Debido a su
rapidez y sencillez, es la preferida por los laboratorios de los hospitales tropicales que
analizan gran número de muestras. Sin embargo, no siempre permite observar el punteado
de Schüffner presente en P. vivax y P. ovale.
4.3 El método de Leishman incluye metanol por lo que sólo puede utilizarse para el
frotis. Para realizarla se sigue lo siguiente:
Se utiliza una técnica de PCR múltiple que permite la detección del DNA genómico de las
cuatro especies parasitarias. La amplificación por PCR permite incluso la detección de 3-4
parásitos/µ l (parasitemias de 0,0005 a 0,0015%), así como la determinación de infecciones
mixtas. Al ser una técnica potencialmente cuantitativa, permite controlar la eficacia del
tratamiento, prediciendo las resistencias a los antipalúdicos. Podría ser la técnica de
referencia por su altísima sensibilidad y especificidad pero, aparte de no estar
comercializada, no está al alcance de todos los laboratorios y no se adapta al diagnóstico de
urgencia individualizado. Por el momento, hay que reservar esta técnica para validar los
resultados de la microscopía o de la detección antigénica.
4.6 Serología
La detección de anticuerpos anti-P. falciparum en el suero de los pacientes tiene una baja
sensibilidad para el diagnóstico de malaria. Se utiliza en determinados casos en los que la
microscopía es negativa por la toma de medicación, o en los bancos de sangre. La técnica
habitual es una inmunofluorescencia (Falciparum-spot IF, bioMérieux). Más recientemente
se ha introducido un enzimoinmunoensayo (Malaria IgG Celisa, BMD).
5.1 COMUNITARIO
Control físico. Eliminar charcos, rellenos y drenaje; modificar el flujo del agua, limpiar la
vegetación de canales, estanques y ríos.
Control químico. Aplicar larvicidas11 como el Temephos al 1%, en concentración de 1
g/10 L de volumen de agua, con prioridad en ciraderos permanentes.
Control de mosquitos adultos:
Control químico. En casos de brotes, o desastres, y en áreas con alta densidad vectorial
realizar el rociamiento intradomiciliario con insecticidas de acción residual y tratamiento
espacial (fumigación) (ULV).
Andrea Crisanti profesora de parasitología molecular en el Imperial College de Londres,
quien dirigió la investigación. Utilizaron la revolucionaria herramienta de edición de genes
conocida como CRISPR para diseñar mosquitos con un " impulso genético ", que transmitía
rápidamente una mutación esterilizadora a través de otros miembros de la especie del
mosquito.
Las unidades genéticas son secuencias de ADN que desafían las reglas habituales de la
genética. Pueden transmitirse a las generaciones futuras a una tasa mucho mayor de lo que
ocurre naturalmente. La existencia de unidades genéticas se conoce desde hace
años. CRISPR permite a los científicos realizar cambios muy precisos en el ADN mucho
más fácilmente que nunca.
Este equipo británico utilizó CRISPR para crear un mecanismo genético que alteró parte de
un gen conocido como "doublesex". Ese gen juega un papel crucial en determinar si los
mosquitos individuales son machos o hembras (Crisanti, 2018).
Los mosquitos machos de Anopheles gambiae diseñados con la mutación pueden aparearse
con mosquitos hembras normales, transmitiendo el gen
modificado. Los mosquitos Anopheles gambiae son el principal vector responsable de la
propagación de la malaria en el África subsahariana.
Pero los mosquitos hembras que nacen con dos copias de la mutación tienen características
tanto de machos como de hembras que se vuelven incapaces de picar, y por lo tanto
propagan la malaria. Tampoco son capaces de poner huevos. Entonces, cuando la mutación
se propaga a suficientes mosquitos hembra, las poblaciones de la especie eventualmente se
estrellan porque ya no pueden producir descendencia, según muestra la nueva
investigación. Eso ocurrió después de siete a 11 generaciones, lo que en el laboratorio tomó
solo unos seis meses (Crisanti, 2018).
En investigaciones recientes donde se obtuvo una reacción de los mosquitos hacia los hacia
los calcetines de las personas con malarias. Los niños muestreados en un día determinado
estaban infectados con malaria, aunque estaban asintomáticos. Para identificar los químicos
exactos involucrados, los científicos tomaron una segunda muestra de los niños, esta vez
colocando bolsas de plástico alrededor de sus pies para recolectar muestras de olor
corporal. Luego regresaron al laboratorio, donde analizaron el contenido de las bolsas e
identificaron aldehídos que eran más abundantes en el olor de los pies de los niños
infectados con malaria. Aquí es donde entran los mosquitos decapitados. Los
investigadores conectaron las cabezas de mosquitos y las antenas a los circuitos. Las
cabezas de los mosquitos se mantendrían vivas durante 20 a 30 minutos, tiempo suficiente
para que los investigadores extrajen muestras de aire de los pies de los niños de Kenia y
también de composiciones cuidadosamente balanceadas de químicos aldehídos. El objetivo
era ver qué bocanadas de aire causaban que las señales eléctricas pasaran a través de las
células nerviosas de la antena, una señal de que los químicos en la bocanada de aire causan
una reacción física en los mosquitos, que los investigadores sospechen que podría ser la
fuente de alimentación (Logan, 2018).
Pero los resultados de esta serie de pruebas no fueron definitivos. Por ejemplo, solo ciertas
concentraciones del heptanal químico, sumadas al olor corporal de los niños que no estaban
infectados, podrían provocar una respuesta en la antena.
Así que los investigadores sospechan que no son solo los químicos que los parásitos de la
malaria producen, sino que también se trata de cómo estos químicos interactúan con el olor
del cuerpo humano (Logan, 2018).
Otra cosa de la que los investigadores no están seguros es sobre el mecanismo que
los parásitos de Plasmodium en nuestro torrente sanguíneo utilizan para cambiar los
químicos en la piel que causan el olor corporal, y si los químicos que atrajeron a los
mosquitos en el laboratorio serían igualmente atractivos en el mundo real. Si podemos
entender cómo evitar que los mosquitos huelan estos químicos de aldehído, podríamos abrir
nuevos caminos en el desarrollo de mejores repelentes para mosquitos. (Logan, 2018)
d) Proteger las puertas y ventanas de las viviendas con mallas, para evitar el ingreso de
"zancudos" o "mosquitos".
e) Vigilar a quienes viajan de zonas no endémicas a las zonas de riesgo y viceversa. En una
conferencia, tratado de este problema se presentó evidencia preliminar de que los perros
(Sally, un labrador retriever, y Lexi) pueden detectar si una persona porta el parásito de la
malaria en la sangre simplemente oliendo su olor, o más específicamente, olfateando una
pequeña parte de su calcetín. Los investigadores entrenaron a los perros recompensándolos
con un refrigerio cuando se identificaron correctamente y se sentaron junto a un calcetín
contaminado de malaria. Cada perro identificó correctamente al menos 21 de las 30
muestras. (Lindsay, 2018)
La detección de la malaria se basa en extraer la sangre de una persona con un pinchazo,
pero no se puede hacer eso a todos los que cruzan una frontera. Los perros de la malaria
serían un método no invasivo para recoger el parásito.
a) Usar mosquiteros impregnados con insecticidas, Estas redes funcionan tan bien porque la
persona que duerme está físicamente protegida, pero su olor atrae a los mosquitos para que
aterricen en la red. Absorben el insecticida a través de sus piernas, y luego los mata. Menos
mosquitos significan menos oportunidades para la transmisión de la malaria. Así como ropa
de manga larga y repelente. Científicos como Catteruccia y Doug Paton jefa de laboratorio
y él es investigador postdoctoral en la Escuela de Salud Pública THard de Harvard.
La Organización Mundial de la Salud atribuye a los mosquiteros tratados con insecticida la
prevención de aproximadamente 1.3 billones de casos de malaria y 6.8 millones de muertes
por la enfermedad desde el año 2000. Actualmente están desarrollando resistencia a
piretroides en África. Lo cual es responsable del éxito estancado de las estrategias de
control de la malaria (Paton, 2019)
Los mosquitos Plasmodium aterrizan en esta superficie, rebotan por unos minutos y luego
simplemente no se infectan después de una comida de sangre llena de parásitos. Los
mosquitos no son el problema, el parásito es el problema. Debido a que los mosquitos no se
ven perjudicados por esto, no hay ninguna opción para que desarrollen resistencia, lo que
resulta en una menor alteración del ecosistema.
Los medicamentos antimaláricos en los seres humanos previenen la enfermedad al impedir
que el parásito Plasmodium se reproduzca en nuestros cuerpos. Los investigadores
Catteruccia y Doug Paton cubrieron una placa de Petri con atovacuona, un medicamento
antimalárico que se usa comúnmente en los humanos y que altera las mitocondrias del
parásito. Los mosquitos con frecuencia aterrizaron en la superficie tratada durante
aproximadamente seis minutos y luego se alimentaron con una comida de sangre llena de
parásitos de la malaria. Los mosquitos aterrizan en esta superficie, rebotan por unos
minutos y luego simplemente no se infectan después de una comida de sangre llena de
parásitos (Paton, 2019)
La droga, llamada tafenoquina (llamada en los EE. UU. Como Krintafel), previene las
porciento,según demuestran los estudios clínicos. Pero solo hay un gran problema: para
usar tafenoquina, los médicos y las enfermeras necesitan una prueba sofisticada que no está
disponible en muchos lugares pobres (Domingo, 2018).
En ciertas personas, la tafenoquina puede causar que los glóbulos rojos se abran y
mueran. Como resultado, las personas pueden volverse anémicas y, en algunos casos, esto
puede ser letal. (Domingo, 2018)
Aquí en los EE. UU., Hay una prueba de laboratorio disponible para ver qué personas
responderán mal a Krintafel. Se llama prueba "G6PD". La FDA y la Organización Mundial
de la Salud requieren que un trabajador de la salud realice esta prueba antes de recetar
tafenoquina u otros medicamentos similares (Domingo, 2018).
Un tinte azul que se vende en tiendas de alimentos para mascotas en los Estados Unidos
para combatir las infecciones por hongos en peces tropicales pueda ser un arma potente
contra la malaria.
Un estudio mostró que eso podría ser posible. Agregando dosis del tinte a la
dihidroartemisin-piperaquina medicamento para la malaria, y encontraron que el tinte mató
a los parásitos que propagan la malaria en dos días. Entonces, si un mosquito fuera a picar a
una persona que se está recuperando de la malaria, el mosquito no podría detectar parásitos
vivos y propagarlos a su próximo objetivo humano.
El tinte contiene carbono, hidrógeno, cloro, nitrógeno y azufre. A menudo se agrega a un
líquido y se usa como una tinción de laboratorio. Todos los 80 participantes, hombres y
niños de 5 a 50 años, portaban gametocitos, una etapa del parásito de la malaria que puede
transmitirse de los humanos a los mosquitos. Pero no estaban experimentando ningún
síntoma de malaria y no habían tomado ningún medicamento contra la malaria en los siete
días posteriores a la selección para el estudio (Chen, 2018).
Debido al color, nunca despegó", Ingrid Chen una de las autoras principales del estudio y
profesora asistente de epidemiología y bioestadística en la Escuela de Medicina de la
Universidad de California en San Francisco. El Instituto de Ciencias de la Salud Global de
la UCSF colaboró en el estudio con el Centro de Investigación y Capacitación sobre la
Malaria en Malí, el Instituto de Ciencias de la Salud Radboud y la Escuela de Higiene y
Medicina Tropical de Londres. Siguiendo el tratamiento con una coloración azul intenso de
la orina y las heces que se vuelven azules al exponerse a la luz, no es muy probable que el
azul de metileno se use mucho fuera de los hospitales y a la a la gente no le gusta la orina
azul, se niegan a tomar los medicamentos. pero el azul de metileno podrían ser
particularmente útiles en lugares que ya tienen una baja transmisión de la malaria y están
tratando de eliminarla. (Chen, 2018).
REFEENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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Logan, J. (17 de April de 2018). What You Learn When You Put Smelly Socks In Front Of
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