GÉNEROS PERIODÍSTICOS APELATIVOS O DIALÓGICOS
“Entendemos por géneros dialógicos aquéllos que se basan en la
comunicación entre dos o más personas a través de textos escritos u orales, y
que pueden realizarse de forma síncrona (los protagonistas establecen una
comunicación en un tiempo simultáneo) o asíncrona (el intercambio de
mensajes no es instantáneo, sino diferido). Este tipo de informaciones, ya
presentes en los medios tradicionales, aunque con diferentes características en
cada uno de ellos, adquieren una nueva identidad en el entorno de los
cibermedios gracias fundamentalmente a la interactividad. Esto es lo que nos
lleva a incluirlos en un grupo específico de géneros, aunque en algunos de sus
formatos pueden considerarse géneros interpretativos. En estos géneros se
aprecia que la importancia del autor o emisor se pierde en parte para que cobre
mayor protagonismo el papel del lector o usuario, que en muchos casos
participa de forma activa en el proceso de creación de la información. El público
recupera un protagonismo perdido en los medios tradicionales frente al autor
omnipresente, el periodista, que ahora debe afrontar un papel de moderador
más que de gatekeeper. (Salaverria. R. Cores. R. 2005.” “Géneros
periodísticos en le cibermedios hispanos”. España. Comunicación social
ediciones.)
“Estos son los géneros en los que mayor participación ha tenido el lector
hasta ahora en los cibermedios. Por ello han sido caldo de cultivo para un
lenguaje más flexible, similar al utilizado en los mensajes cortos de los
teléfonos móviles, incluso para establecer nuevos códigos de comunicación
donde abundan las contracciones de palabras, símbolos específicos para
expresar estados de ánimo como los emoticonos, etc. (Ibidem) Para quien
nunca haya participado en una charla interactiva (chat) es realmente difícil
seguir la conversación sin perderse. Pero también el lenguaje empleado por los
profesionales presenta peculiaridades, ya que nos encontramos ante una
hibridación del lenguaje de la prensa escrita necesariamente, ya que el formato
sigue siendo eminentemente textual con el lenguaje radiofónico incluso en los
textos, que son más directos, más breves y concisos, apelan directamente al
usuario, etc. Los géneros dialógicos que revisamos a continuación son la
entrevista, el foro, la charla o chat y la encuesta. Algunos de ellos ya los hemos
mencionado al tratar sobre el género del reportaje, ya que en ocasiones se
emplean como subgéneros de apoyo; sin embargo, al igual que ocurre con la
infografía, estos subgéneros cada vez están ganando mayor autonomía y
entidad en los cibermedios, por lo que a continuación los analizamos uno por
uno con detalle. Lo cierto es que, tras el primer decenio de evolución, la
mayoría de los cibermedios españoles recurre a estos géneros dialógicos,
aunque no todos los medios lo hacen de forma habitual.” (Ibidem)
LA ENTREVISTA
La entrevista es el más clásico de los géneros dialógicos. En los
cibermedios hallamos diferentes tipos de entrevistas. En primer lugar, tienen
cabida las entrevistas tradicionales en las que un periodista ha interrogado a un
personaje y a continuación redacta un texto que refleja ese encuentro. Hasta
que ese texto no está acabado, completo y revisado, la entrevista no se
publica. Pero el tipo de entrevista que se ha mostrado como uno de los
formatos más novedosos y exitosos en los cibermedios es el de la entrevista
con los lectores o charla con los usuarios. (Prado, C. 2005. “La entrevista
periodística”. www.borrones.net)
En estos casos, son los propios usuarios los que envían las preguntas para
que el entrevistado las conteste. Este proceso puede ser simultáneo las
preguntas llegan mientras el entrevistado las va contestando o asíncrono las
preguntas se han enviado los días anteriores al medio, el periodista las remite
al entrevistado, éste las contesta y se publica todo el texto. Sin duda, la
entrevista simultánea genera mayor interés entre los usuarios, que en
ocasiones pueden incluso ver al entrevistado a través de una webcam mientras
éste teclea sus respuestas. (Ibidem)
En cualquier caso, la entrevista con los lectores requiere de un papel activo
también del periodista, que al menos ha de seleccionar las preguntas para
eliminar aquéllas que no procedan. Este tipo de entrevistas se hacen en
muchas ocasiones a personajes interesantes por su actividad, los mismos que
suelen protagonizar las entrevistas tradicionales. En este caso, el encuentro
con los lectores se anuncia o programa con algunos días de antelación,
acostumbra a tener una duración de alrededor de una hora y no tiene
continuidad en el tiempo. (Ibidem)
“En estos casos, una respuesta del entrevistado puede convertirse en
noticia, como ocurrió con una pregunta realizada al seleccionador español de
baloncesto Moncho López. Sin embargo, también encontramos ejemplos de
encuentros con periodistas especializados que se repiten de forma periódica.
Es el caso de las entrevistas semanales con Carlos Boyero y Lorena Berdún en
El mundo es, o con Santiago Segurola en Elpaís.es. Una vez por semana,
siempre en día y hora fijos como si de un programa de radio se tratara, estos
profesionales contestan durante una hora preguntas que los usuarios han
empezado a enviar con anterioridad o envían durante el encuentro, temas, en
busca de información, para conocer opiniones o revelar una personalidad a
través de las respuestas, mientras el otro interlocutor las responde o las elude
parcialmente. Y como forma literaria, es la reseña de esa conversación, o más
exactamente, de ese interrogatorio.” (Ibidem)
“En síntesis, la entrevista periodística supera el simple concepto de ser
vehículo de obtención de material de interés periodístico, por medio de
preguntas que el periodista Formula a otras personas, para constituirse en un
contacto personal entre dos personas: el periodista y el entrevistado. Mezcla
las impresiones y la descripción del periodista con los comentarios hechos por
el entrevistado, en respuestas a preguntas que le hace el periodista.” (Prado,
C. 2005. “La entrevista periodística”. www.borrones.net)
“Como tal la entrevista periodística posee una apariencia de calor humano,
nacido de la sensación de inmediatez que se establece a través de las palabras
del personaje que ha hecho noticia, y que habla como en confidencia con los
lectores. La entrevista posee fuerza pedagógica. En su inmensa mayoría, los
lectores leerán las opiniones de aquellos a quienes admiran. No sólo por
conocer rasgos de su vida privada, también para aprender, para otear el
camino que los ha conducido al éxito.” (Prado, C. 2005. “La entrevista
periodística”. www.borrones.net)
ORÍGENES
Del dialogo a la entrevista.
“No se conoce con precisión cuándo se comenzó a utilizar en el periodismo
el sistema de preguntas y respuestas con el objetivo de trasladar información al
lector. Para Gargurevich un antecedente lo podemos hallar en la utilización de
aquella forma literaria llamada "diálogo", inventada por los griegos hacia el año
400 A.C. Como se sabe, el famoso filósofo Platón, fue quien utilizó por primera
vez la forma de diálogo para fines de divulgación de sus principios filosóficos y
con el método de interlocutores antagónicos. Fueron los griegos, quienes le
dieron la forma escrita con sistema de preguntas y respuestas, desarrollando la
conversación argumental”. (Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”.
www.borrones.net)
“La historia de la literatura registra innumerables diálogos. En el mismo
"Quijote" los diálogos van enunciados con el nombre de razonamientos: "De los
razonamientos que pasaron entre Don Quijote y Sancho". La entrevista
periodística, es decir la trascripción textual de un diálogo entre un periodista y
un personaje real, con el objetivo preciso de que las respuestas de éste sean
conocidas por el lector, surge a mediados del siglo XIX. Christopher Silvester
relata que la primera periodística entrevista fue la que hizo Ronce Greeley al
líder mormón Brigham Young, en 1859, después del caso conocido como la
"Masacre de Mountain Meadows" donde ciento veinte inmigrantes fueron
asesinados a manos de los mormones, capitaneados por Greeley. El New York
Tribune publicó una versión escrita de la conversación.” (Ibidem)
La entrevista periodística se clasifica:
1. Por su Morfología:
- En cuanto al entrevistado: Individual, De grupo, Encuesta, Investigación (o
Symposium);
- En cuanto al entrevistador: Exclusiva y Colectiva.
2. Por su Contenido:
- Informativa: Aquella en que se hace el relato de un hecho por medio de una
conversación con alguien que se responsabiliza de una idea, fue testigo de un
acontecimiento o participa de una situación nueva.
- De Opinión: En la que se obtiene un juicio sobre un tema o problema de
actualidad, que es fuente de controversias o conflictos en la comunidad. -
Ilustrativa: Aquella en que se obtiene un material destinado a instruir o
entretener al lector.
3. Por su forma de redacción.
“De acuerdo a la forma cómo se redactan los resultados de la conversación,
las entrevistas periodísticas se clasifican en:
Declaraciones de un personaje acerca de un tema de actualidad: Propiamente
no es una entrevista, sino una información -normalmente de acontecimiento-
que se presenta en forma dialogada tal vez porque el periodista intenta eludir la
responsabilidad de reducir a sus propias palabras el pensamiento del
entrevistado y prefiere servirse de manera manifiesta de las palabras de su
interlocutor para exponer los puntos de vista ajenos. En estas entrevistas la
personalidad del interlocutor apenas aparece en el texto. Muchas de estas
declaraciones se consiguen frecuentemente a través de un cuestionario
enviado por escrito o presentado telefónicamente al personaje cuya
contestación se pide. - Entrevista de personalidad: Son aquellas en las que
interesa sobre todo la personalidad del entrevistado. Las palabras textuales son
poco más que un pretexto para ir conociendo el modo de ser de esa persona
Una modalidad de estas entrevistas son los retratos biográficos, especialmente
cultivados por las revistas o los suplementos de los diarios. Se trata de un
género narrativo de gran extensión, con abundante material fotográfico, que
proyectan la vida del entrevistado.” (Ibidem)
- Entrevista con fórmulas ya establecidas: Una de estas fórmulas más
conocidas es el famoso "cuestionario Proust”, que se publica en la revista
"Somos" del diario "El Comercio" y en otros matutinos de países
latinoamericanos. Recibe este nombre porque fue Marcel Proust el primer
personaje famoso a quien se propuso este cuestionario. En realidad, es una
especie de test psicológico que puede servir para revelar la personalidad de
quien contesta. Es interesante, por consiguiente, que no se omita ninguna de
las preguntas, puesto que, en principio, actúan todas en bloque como un
sistema completo y cerrado en sí mismo. Para que este cuestionario tenga
dinamismo y atracción es preciso que las respuestas sean sumamente
escuetas, mejor de una palabra que de cuatro o cinco. (Prado, C. 2005. “La
entrevista periodística”. www.borrones.net)
4. Por el nivel de objetividad.
Las entrevistas periodísticas según presente las declaraciones sin mayor
modificación o por el contrario contenga la interpretación personal del
periodista sobre las declaraciones, puede clasificase en: 1) Informativas u
objetivas: Aquellas que valorizan esencialmente las declaraciones de la
persona, y 2) De creación u objetivas: Se valora a la persona cuanto a sus
declaraciones. Tal característica ha dado pie a que algunos autores las llamen
"entrevistas biográficas, de semblanza o de personalidad". (Ibidem)
1) La Entrevista Informativa: La entrevista informativa es aquella que se
reduce a formular preguntas que justifican unas respuestas que, una vez
ordenadas, puede que sirvan bien a su objetivo de información periodística. En
términos específicos, se realiza para obtener "información periodística", por eso
recibe esa denominación. Puede hacerse de improviso o planificase. Si se
realiza de improviso, por lo general, toma muy poco tiempo, porque consta de
pocas preguntas y pocas respuestas; como cuando se entrevista a un
personaje al término de una ceremonia. Tomará más tiempo si se entrevista a
un personaje reposadamente, para obtener información exhaustiva sobre un
tema específico en tomo a un hecho especifico. (Ibidem)
2) Entrevista Interpretativa: En lo que respecta a la entrevista de
personalidad, de creación, interpretativa o subjetiva, como se la llama, de lo
que se trata es de entrevistar a personajes para conocerlos como seres
humanos, descubrir los rasgos más resaltantes de su personalidad.
La entrevista de creación es aquella otra en la que intervienen muy
esencialmente las dotes personales de quien la realice: observación, ambiente,
creación y recreación, mundo de resonancias y de sugestiones, más prosa
propia que ajena, dirección, en fin, de orquesta. (Ibidem)
POR SU GÉNERO PERIODÍSTICO.
De acuerdo al estilo periodístico, las entrevistas periodísticas pueden ser
1) De retrato y/o personalidad: Aquellas redactadas como narración (sin uso
de las técnicas del "lead") intercalando respuestas con datos sobre el
entrevistado (descripción física, actitudes, etc.).
2) Biográfica: Es la que combina el "retrato" con amplios detalles de la vida y
obra del entrevistado (formación, etc.) alternando estos datos con sus
opiniones;
3) De Opinión general: Que pueden ser divididas en dos clases:
a) Con información anterior sobre el personaje (muy conocido) lo que evita una
introducción; y
b) Sin información anterior (personaje poco conocido), lo que obliga a una nota
más o menos amplia de introducción.
4) De Actualidad: En las que la actualidad es la motivación fundamental.
Puede ser dividida en los tipos siguientes:
a) Conferencia de Prensa (que puede ser organizada o improvisada);
b) Encuesta (que puede ser de cuestionario a varias personas; o de un solo
tema y una sola pregunta, transcribiendo a su vez una sola respuesta);
c) De Opinión (que recoge opiniones de una personalidad relevante -sin
necesidad de introducción- sobre un auto tema actualidad);
d) Grupal (a varias personas que no son identificadas y cuyas respuestas son
citadas como "opinión de grupo"). (Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”.
www.borrones.net)
e) De noticia (con detalles sobre un hecho noticiable, con identificación del
informante e inscripción textual de sus declaraciones sobre el hecho en
cuestión. Este informante puede o no ser persona de relieve; basta su
condición de testigo).
Desde nuestro punto de vista, las entrevistas periodísticamente básicamente
pueden clasificase de acuerdo con la forma como se presentan redactadas lote
el público: (Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”. www.borrones.net)
1. Entrevista pregunta-respuesta.
Se trata de transcripciones textuales de una conversación entre un personaje y
un periodista. En la presentación las preguntas se diferenciar de las
respuestas, ya sea por la tipografía de ellas o por las iniciales que inicie a cada
cual.
2. Entrevista de cita.
Proporciona una versión de las opiniones del entrevistado que van
entrecomilladas. Se emplea como ángulo noticioso de apoyo a otras
informaciones.
3. Entrevista interpretada.
Presenta las declaraciones reinterpretadas y condensadas por el periodista,
distribuido en varios párrafos que van de lo más trascendente a lo menos
interesante, apoyándose el inicio de cada párrafo en "muletillas" que indiquen
la declaración del entrevistado
4. Entrevistas mixta.
Somete el contenido de la declaración a la interpretación del periodista, quien
recurre a citas textuales, describe situaciones del contexto comunicacional, se
apoya en antecedentes y declaraciones interpretativas. Representa la fusión de
los dos estilos anteriores. (Ibidem)
TÉCNICA DE LA ENTREVISTA
Hacer una entrevista a veces es más que un juego de acrobacia. El reportero
tiene que escuchar, recordar, hacer conexiones, analizar, observa, hacer la
siguiente pregunta, juzgar y tomar notas; todo si mismo tiempo. Podemos
resumir todo ello en tres fases que comprende todo encuentro entre dos
personas: antes, durante y después. El antes está representado por la
preparación, el durante por la conversación misma y el después por la
redacción periodística. Si bien no existen reglas comunes para todos los
medios periodísticos (prensa, radio y televisión), podemos sugerir pasos para
hacer una buena entrevista:
CUALIDADES DEL ENTREVISTADOR.
El primer factor para considerar pera una entrevista periodística es el
periodista Un buen entrevistador debe estar premunido de las siguientes
cualidades: Cualidades de un buen entrevistador. (Ibidem)
• Curiosidad
• Habilidad para escuchar
• Capacidad pan que otras personas puedan hablar sin que intervenga su
propia opinión sobre el tema
• Tolerancia con las diferencias políticas, sociales e ideológicas de las demás
personas.
Con frecuencia no hay mucho tiempo para preparar las entrevistas que se
hacen conforme ocurren los sucesos noticiosos; en estos casos, la preparación
constante permite que el periodista no fracase:
a. Lectura periodística: estar al tanto de la actualidad peruana y mundial
b. Lecturas literarias: para perfeccionar el estilo y mejorar la gramática se
recomienda leer ficción y ensayos
c. Archivo periodístico: el periodista debería llevar un archivo personal
sobre los temas de su Interés propio.
Cuando existe la posibilidad de preparar la entrevista se recomienda seguir los
siguientes pasos:
a. Conocer e informarse sobre el tema de la entrevista (uno no puede ir sin
saber nada de nada a una entrevista sobre un tema determinado). b.
Informarse sobre el entrevistado: datos biográficos, trayectoria, carácter o
temperamento (esto siempre es bueno; para ir en sobre aviso cuando debamos
entrevistar a una persona "difícil"). En las entrevistas de semblanza es manejar
esta información y quienes pueden administrarla además de los archivos de los
periódicos, universidades y bibliotecas públicas o privadas, son las personas
que de una u otra forma están familiarizados con el personaje.
c) Elaboración del temario o cuestionario básico: desarrollar preguntas
específicas o si se está mejor preparado en el tema un conjunto de puntos
básicos a desarrollar.
Van Dyke y Moore, en "Cómo Entrevistar” hacen una clasificación de "Sujetos
difíciles de entrevistar”:
• El individuo que no permite al investigador que inicie la conversación, sino
que comienza por sí mismo hablando de un tema carente de interés para el
entrevistador.
• El que deja la iniciativa al periodista, pero interrumpe cada una de sus frases
para concluirlas el mismo, con un significado distinto del que tenían
originalmente.
• El que escucha con atención al investigador, pero que se aleja del propósito
fundamental.
• El que responde con prolijidad de detalles.
La siguiente tipología del entrevistado fue diseñada por el profesor Mario Rojas
• El funcionario. Hay que entrevistarlo en el momento preciso, en portador
cuando sale de su acuerdo presidencial porque está contento, entonces es el
amigo del periodista. Otro momento propicio para la entrevista es cuando está
muy enojado. (Ibidem)
REALIZACIÓN DE LA ENTREVISTA.
“Para Guillermina Baena se debe tomar en cuenta los tres pasos para
conducir una entrevista: la iniciación, la ilación y el cierre.
"La iniciación.
Debe ser amistosa, como con un: ¡Qué tal!, ¡Hola! Continuar con una
conversación libre o un tópico de actualidad: ¿Hace calor, eh? ¡Ah! Es usted
aficionado a coleccionar... ¡Oiga, qué buen libro éste que tiene en su biblioteca!
No perdemos de vista el tema, porque estamos frente al personaje y podemos
agregar algo como lo siguiente: 'No quiero distraerlo de sus ocupaciones por
mucho tiempo, así que... (...)
La ilación.
Está basada en frases de transición, que hacen volver al entrevistado al tema
para aclarar algo de lo ya contestado o para que no se encamine hacia otro
tema como las siguientes: "Este es un punto muy interesante, ¿no le importa
repetirlo?" "Hace un momento me hablaba sobre... le importaría decimos si…
El cierre.
Puede ser una frase sencilla como “Muchas gracias por la molestia que se ha
tomado". A veces la despedida puede ser deliberada, manifiesta o continua
para evitar la brusquedad o la interrupción abrupta de la plática en el caso de
entrevistados muy explícitos. (...) Es conveniente ofrecer siempre una
expresión de agradecimiento por la generosidad que tuvo el entrevistado al
concedernos tiempo y atención”. Sin duda, en la realización de la entrevista o
conversación, la parte más difícil es sin duda el inicio. En todo momento es
indispensable ser claro, directo y preciso. No hay nada más fastidioso que un
entrevistador rebuscado, que utilice un lenguaje poético o simbólico para
señalar algo muy sencillo y práctico o que sea ambiguo en sus preguntas. Por
el contrario, la seguridad y el aplomo son armas indispensables para colocarse
al mismo nivel que el entrevistado y observar dos principios fundamentales: no
interrumpir y no dejar que se abran silencios que pueden resultar abismos
infranqueables. Durante la entrevista, el periodista debe concertarse en las
preguntas tanto como en las respuestas. Explorar los motivos de ciertas
decisiones, las causas más que los efectos, los impulsos interiores que
provocan actitudes exteriores. (Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”.
www.borrones.net)
“La última pregunta, tanto como la primera, deben ser significativas,
originales, personales, ingeniosas, capaces de permitir al entrevistado lucirse y
sentir bien. Con la información que se tiene en torno al personaje, buscar
contradicciones entre lo que dijo en otra época y lo que ha demostrado
después. Y a continuación, haciendo valer la condición de periodista,
desempolvar el sentido común y la inevitable intuición respecto a la opinión
pública espera saber de esa persona. (Prado, C. 2005. “La entrevista
periodística”. www.borrones.net)
Hay una cierta tendencia por parte de algunos periodistas a ser
gratuitamente cáusticos con las personas que entrevistan; pero no es haciendo
quedar mal al entrevistado como va a quedar bien el periodista ante los
lectores. (Ibidem)
"Durante la entrevista, el comportamiento del periodista debe estar a la altura
de las circunstancias; no debe presumir haciendo preguntas que puedan rayar
en la insolencia; el periodista tiene la facultad de preguntar exhaustivamente,
pero su actitud y su técnica no son las de un policía o un fiscal, sino las de un
hombre de prensa, cuyo único privilegio es haber llegado hasta él para
presentarlo luego a los lectores de su medio. Obtener informaciones objetivas o
subjetivas de un personaje es la meta de un entrevistador, pero los medios
para obtenerlas deben procurar ser siempre lícitos. (Ibidem)
Sobre el método para registra el diálogo. Unos insisten que se debe tomar
notas y no confiarse a la memoria; otros urgen a usar la grabadora como
solución a la falta de memoria. En un extremo están los periodistas que
sostienen que el uso de la grabadora es innecesario, ya que las notas del
periodista son generalmente más certeras, confiables y simplifican el trabajo a
la hora de escribir. En el otro, hay quienes dicen que el uso de la grabadora es
recomendable, ya que así se recupera con fidelidad completa la entrevista.
(Ibidem)
Veamos algunas de esas opiniones.
"Decimos que no, porque la grabadora no registra absolutamente nada de los
detalles para la descripción. No registra las incidencias de la entrevista, los
detalles significativos o no sobre el personaje físico y su psicología; por lo
tanto, no emula el ejercicio al comentario, la crítica o la opinión del periodista
sobre el entrevistado o la entrevista. Lo acostumbra a presentar un trabajo frío,
objetivo valioso por esta última razón, pero no interpretativo, como se exige
ahora más que antes. La entrevista contemporánea adquiere visos literarios
muy audaces, aunque audacia lingüística sedaba por lo menos en el Perú
desde los comienzos de este siglo. Es bueno acudir a las bibliotecas para
encontrar inspiración en los trabajos interpretativos de entrevistadores de alta
calidad literaria, como César Vallejo, para mencionar sólo a uno de ellos.
Vallejo, Mariátegui, etc. nunca usaron grabadora".
Oriana Fallaci prefiere la grabadora:
"Más que de entrevistas se trata de conversaciones registradas en
magnetófono, traducida después, en un diálogo escrito. Más que de
conversaciones se trata de monólogos provocados por mí mediante preguntas
y opiniones. Siempre pensé que dejar hablar a la gente y reproducir fielmente
lo que dice contribuye extraordinariamente a perfilar su retrato”.
Nos inclinamos por el uso de la grabadora o de la libreta de apuntes en todo
caso. El periodista experimentado utiliza la grabadora como un instrumento de
apoyo a sus notas en el proceso de escritura. Si se va a grabar la voz del
sujeto, sin embargo, siempre hay que pedir su permiso, tanto por cortesía como
por ética profesional porque ser grabado sin consentimiento puede acarear
problemas legales. (Ibidem)
“Otro problema actual en el registro de datos es el tipo de conversación que
el mismo personaje divide en dos partes: lo publicable y lo expresado "off the
record", es decir "fuera de grabación". Si el periodista publica algo de lo
conversado "off the record", cometerá un grave error que le costará por lo
menos la pérdida de ese personaje como fuente informativa. En una entrevista
siempre hay ciertas informaciones "off the record" (fuera de la entrevista) que
pueden resultar imprescindibles para comprender el tema que se está
abarcando y, por lo tanto, necesarias de incluir en el reportaje o noticia. En este
caso, cuando el personaje entrevistado ha señalado explícitamente que le da al
periodista "cierta información" con la condición de que no se le relacione a él
con el dato, es imprescindible asumir esta información en primer lugar, para ser
contrastada con otras fuentes. Si el periodista no puede realizar este ajuste de
la información (no consigue la información por otras fluentes), entonces, no
debe en ninguna circunstancia mencionar a la persona que se ha negado
explícitamente a asumir su condición de "fuente". En este último caso podrá
usar el dato señalando genéricamente de qué tipo de fuente se trata (fuente
gubernamental, fuente policíaca, fuente estatal, fuente sindical, etc.).”
(Fallaci. O. 1987. “La antipática”. España. Lumen)
Redacción.
“La etapa final de la entrevista consiste en redactarla, editada o
complementarla con ilustraciones es una parte fundamental del trabajo
periodístico. Hay quienes afirman que la antevista debe escribirse
inmediatamente después de llevarse a cabo, porque permite que la memoria
esté fresca y el interés se conserve muy vivo.” (Prado, C. 2005. “La entrevista
periodística”. www.borrones.net)
"En cuanto a la escritura de las entrevistas, el reportero debe seguir el
esquema propio del reportaje de citas, aunque en ocasiones pueda establecer
su propio esquema al servicio del ritmo del diálogo y la narración. El reportero
debe ser fiel a las ideas del entrevistado, aunque no precisamente a las propias
palabras del entrevistado. Esto justifica el lenguaje sincopado o la presentación
en el escrito de preguntas desconcertantes que realmente no se hicieron así en
la conversación, pero cuya respuesta se provocó por cauces normales. Deben
respetarse, sin embargo, las propias palabras de la persona entrevistada
cuando estas palabras tienen un valor esencial. Es también importante no
incurrir en ese error de principiantes que consiste en ir contando al lector todos
los detalles propios del revés de la trama. El lector quiere un resultado ya
logrado y no le importa el proceso preparatorio ni los hechos irrelevantes
propios de una conversación normal entre personas educadas: dar la mano,
ofrecer lumbre, desear buen viaje o suerte, etc." (Ibidem)
La redacción de entrevistas exige una mentalidad de destilador, la búsqueda
de un método que permita al periodista prescindir de los elementos volátiles y
quedarse con los hechos sólidos que sustentan sus hallazgos.
El periodista debe esforzarse por "pintar" con palabras, al personaje
entrevistado para que el lector se haga una idea inmediata, fácil y lo más vivida
del sujeto. La práctica continua permite a los periodistas adquirir esa habilidad
que en muchos profesionales se ha convalido en arte. En el libro "La
Entrevista", de Monserrat Quesada se consignan seis aspectos que, al escribir
una entrevista de personalidad o creativa, podrían ser tomados en cuenta por
los entrevistadores:
• Descripción figurativa del físico del entrevistado;
• Descripción de su apariencia psicológica;
• Descripción del escenario donde se realiza la entrevista;
• Descripción del tono del diálogo previo a la entrevista en sí.
• Recuento de la biografía del entrevistado; y
• Otro tipo de descripciones literarias.
Tal como corresponde al criterio profesional, una vez obtenida la entrevista, el
periodista debe disponer los datos más saltantes, fundamentalmente, de
manen cronológica, aunque esto no sucede a menudo. Hay que tomar en
cuenta que sí se escribe la entrevista en el estilo de preguntas y respuestas,
resulta adecuado redactar un "gorro" o resumen sobre el entrevistado, el
motivo de la entrevista, y una síntesis de su propuesta que irá al comienzo del
texto. Cuando no se emplea esta técnica porque se trata de las entrevistas de
creación, entonces, el periodista procede de acuerdo con su criterio de
interpretación de las declaraciones. El cuerpo de la noticia se redactará
alternando las palabras textuales del personaje interrogado con descripciones o
narraciones que corren a cargo del periodista, en párrafos presentados como
un relato en tercera persona que se intercalan dentro de las citas; o referencias
precisas hechas con palabras surgidas en el coloquio entre entrevistado y
entrevistador. (Ibidem)
CONSEJOS DE EXPERTOS
Para el catedrático español Martínez Albertos, la entrevista no está ajena a la
ética periodística:
"Una última recomendación práctica nos atrevemos a dejar aquí apuntada: la
necesidad de trabajar la entrevista con espíritu de elegancia moral, con
fairplay. Las entrevistas, efectivamente, pueden ser una frente continua de
pequeños actos difamatorios contra las personas que aparecen entrevistadas.
Muchas veces estas faltas nacen del prurito del periodista de quedar ante el
lector como un hombre agudo e inteligente, con cierto desprecio comparativo
para el interlocutor. Hay ocasiones en que el afán de autoafirmación del
periodista produce como resultado que el lector piense que el entrevistado es
tonto o poco menos. Esto no es correcto: al escribir una entrevista, el reportero
debe conceder al interlocutor una igualdad de armas para el coloquio. No
puede ridiculizado, ni alterar su pensamiento, ni utilizar la entrevista como
plataforma para la exhibición intelectual del entrevistador.” (Martínez. J.1998.
“Curso de redacción periodística”. España. Paraninfo.)
“Aparece aquí implícita, normalmente, más una cuestión de elegancia
espiritual del periodista -de fairplay deportivo- que de verdadera ética
profesional. Pero el juego limpio es siempre aconsejable como norma de
convivencia y como cautela prudente para el futuro profesional de los
reporteros entrevistadores.” (Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”.
www.borrones.net)
La lista de recomendaciones de Siegfried Mandel sobre la antevista es la
siguiente:
1. Hay que saber lo que se desea (¿qué cosas quiere uno indagar?)
2. Hay que prepararla entrevista (averiguar antecedentes).
3. Hay que pensar de antemano las preguntas.
4. Hay que tener cuidado al tomar notas.
5. Hay que estudiar al entrevistado (es necesario adular a uno convencer a
otros con halagos y a otros más con mentiras).
6. Hay que ser concreto (hacer preguntas directas que sugieran cuál es la
respuesta que se desea).
7. Hay que ser exacto (no se debe tener hacer preguntas y confirmar los
hechos, nombres).
8. Hay que buscar el colorido (al hablar, con el entrevistado hay que esforzarse
por imaginar las palabras que mejor lo describan con brevedad);
9. No hay que hablar demasiado (se entrevista, a una persona para que dé
información, no para luche)
No hay que olvidarse del sentido del humor (puede servir para cobrar
confianza). Para Sibila Camps y Luis Pozos la entrevista propiamente dicha, a
menudo en un ambiente de cierta intimidad, exige que el periodista, en cierta
forma, actúe un poco como psicólogo y otro poco como detective. Esto implica
• Tratar de que la entrevista se realice: en un lugar tranquilo y silencioso; en un
ámbito donde no se corra el riesgo de que el entrevistado se distraiga; en un
sitio donde ni el entrevistado ni el periodista puedan ser interrumpidos; a una
hora en que el entrevistado no esté demasiado dormido, cansado ni ansioso;
con tiempo suficiente.
• Conocer lo máximo posible la vida y obra del entrevistado, o bien el tema que
se va a tratar con él.
• Elaborar previamente las preguntas o los temas sobre los cuales se va a
conversar, aunque puedan ir variando durante la charla.
• Tener en cuenta que ciertas respuestas dan pie a nuevas preguntas.
• No formular preguntas ambiguas: generan respuestas ambiguas y permiten al
entrevistado escaparse por la tangente.
• No formular preguntas excesivamente globales: anulan la posibilidad de
diálogo y se corre el riesgo de que el entrevistado conteste según un libreto
que tal vez ya tenía preparado.
• Cuando se hace ineludible tratar un tema sobre el cual el entrevistado ya ha
hablado en numerosos reportajes, para evitar declaraciones reiterativas se
puede abordado a través de un enfoque diferente.
• No formular preguntas que den lugar a respuestas previsibles.
• Según la personalidad del entrevistado y su eventual resistencia a hablar
sobre ciertos temas, conviene ir creando un clima de distensión a través de
preguntas de menor relevancia, aun cuando las respuestas tal vez no tengan
mayor utilidad en el reportaje. Esto no implica adular al entrevistado.
• Una actitud agresiva o abiertamente cuestionadora por parte del periodista
puede llevar al entrevistado a cortar el diálogo.
• Ciertas preguntas pueden irritar o predisponer negativamente al entrevistado.
Conviene ir dosificándolas a lo largo del diálogo, de modo de formularlas en el
momento más oportuno. Si se teme que alguna pregunta llegue a poner en
peligro la entrevista, dejada para el final.
• No cabe que el periodista juzgue las respuestas, pero si que formule las
objeciones que crea convenientes para profundizar en el tema que se está
tratando.
• La negativa a contestar una pregunta es, de por si, una respuesta. También lo
son la respuesta parcial y la evasiva.
• De todas maneras, ante la reticencia a contestar una pregunta o ante una
respuesta evasiva, se puede retomar el tema en otro momento de la charla, rol,
formulando la pregunta a partir de un nuevo enfoque y con naturalidad, como si
no se hubiera planteado anteriormente o el periodista no hubiera comprendido
bien la respuesta.
• Asimismo, es recomendable mantener esa naturalidad aun cuando el
entrevistado hace una confidencia o revela una información de importancia.
Demostrar abiertamente el interés por una respuesta reservada o sorprendente
puede llevar al entrevistado a cambiar de tema.
• Para facilitar las respuestas espontáneas conviene manejar con naturalidad
también las herramientas de trabajo (cuaderno o block apuntes, lapicera) y no
demostrar que se está pendiente del grabador o del reloj.
• Excepto que el entrevistado prohíba expresamente su uso, el grabador es
imprescindible e irreemplazable.
Al transcribir las declaraciones es necesario ser fiel a las ideas del entrevistado,
esto significa respetar también su manera de apresarse. Sin embargo, la
fidelidad absoluta choca con las limitaciones de extensión pautadas por el
editor y con la lectura fluida de la nota. Por lo tanto, es aconsejable:
• Si el entrevistado repite un concepto, dejar sólo aquella frase o frases que
mejor lo expresan.
• Agrupar las respuestas en tomo de un mismo tema, aun cuando las preguntas
hayan sido formuladas en otro orden durante la entrevista.
• Transcribir el tono de las respuestas, comentarios y acotaciones mediante
signos de entonación (exclamación e interrogación), y de puntuación (coma,
punto y coma, punto y seguido, punto y aparte, puntos suspensivos).
• Si el periodista mantiene una relación personal con el entrevistado, cuidar que
el trato familiar de la charla no se traduzca en un tono confianzudo: el lector
puede interpretarlo como una falta de respeto hacia el entrevistado o bien vivir
el clima intimista como un privilegio excluyente del periodista, del que él queda
afuera.
• Si una pregunta tuvo por respuesta el silencio y es de interés consignado,
transcribirlo mediante puntos suspensivos.
• Si una respuesta valiosa es excesivamente larga, separarla en dos partes
introduciendo una pregunta verosímil.
En cambio, se puede tener mayor libertad al transcribir las preguntas. De todos
modos, es conveniente que:
• Sean breves y concisas;
• Sean comprensibles para el lector, reemplazando los términos técnicos
específicos por otros que le resulten más accesibles;
• Ante el lector, el periodista no intente demostrar su presunta superioridad
sobre el entrevistado;
• Si es necesario ganar espacio, se supriman dos o más preguntas y se un
liquen las respuestas en un solo párrafo. A modo de recapitulación
presentamos la guía que un reportero del Wall Street Journal propone a la hora
de hacer una entrevista:
1. Nunca comiences con preguntas duras. Mejor, rompe el hielo, explica quién
eres, qué haces, por qué elegiste al sujeto. Un cumplido suele ayudar mucho.
2. A menudo, la pregunta inicial debe ser abierta, de modo que le permita al
entrevistado hablar de lo que más le guste. La cuestión es que la persona
comience a hablar, se establezca el ambiente de plática, y el periodista pueda
comenzar a descifrar la actitud que el entrevistado muestra hacia uno mismo y
hada el tema de la entrevista.
3. Observa y escucha atentamente al sujeto para comprobar cómo reacciona.
Usa esta información para decidir qué estilo adoptar: más serio, más punto,
más relajado, y así no dejar que el ritmo de la entrevista escape a tu control.
4. Trata de estar atento a pistas que te sugieran preguntas o temas en los que
no habías pensado. Sé flexible. Quizás el tema que hablas elegido era el
equivocado o secundario.
5. Recuerda todo el tiempo que al acabar tienes que escribir una historia.
Según escuchas, pregúntate: ¿cuál será la entrada?, ¿estoy entendiendo lo
suficiente como para dejar claro cuál es el tema y poder apoyado con citas y
documentación?, ¿tengo suficiente información para relatar coherentemente la
anécdota que acaba de contarme?
6. No renuncies a hacer preguntas embarazosas. Tras un acercamiento
preliminar al asunto, más amable, hazlas.
7. No tengas miedo de hacer preguntas ingenuas. El entrevistado siempre va a
comprender que no lo sabes todo. Por mucho que te hayas preparado, siempre
quedan cosas de las que uno no pudo enterarse.
8. Acostúmbrate a hacer preguntas del tipo ¿qué quiere decir con eso?, ¿por
qué eso? que aludan a que el sujeto no deje de hablar, evitando silencios
embarazosos.
9. A veces es útil cambiar el ritmo de la entrevista alejándote de temas
sensibles, apartando el cuaderno o la grabadora y mostrando profundo interés
por una irrelevancia. Eso sí, asegúrate de volver luego al tema importante. En
otras ocasiones, una pausa repentina tiene un buen efecto. Cuando el
entrevistado acaba de hacer una afirmación, quédate mirándolo, quizá con una
leve sonrisa. A menudo se pondrá nervioso y acabará soltando algo
interesante.
10. Ocasionalmente obtienes tu mejor cita o descripción cuando el sujeto
piensa que la entrevista ha terminado. Cuando ve que cierras el block y te
despides, se relaja y a menudo sale con alguna declaración sorprendente. No
bajes la guardia hasta que cierre la puerta. (Prado, C. 2005. “La entrevista
periodística”. www.borrones.net)
LA ENTREVISTA EN DIRECTO
“Cuando la ocasión lo amerita y se quiere destacar un acontecimiento
extraordinario, se pide al protagonista de una noticia que acuda a la estación
para participar como entrevistado dentro del programa de noticias. Se trata de
un formato no muy usual y que debe manejarse con prudencia. Esta entrevista
también se la puede realizar desde el lugar de determinado acontecimiento,
para lo cual el encargado de hacerla es el reportero, aunque los presentadores
pueden realizar sus preguntas desde los estudios.” (Perez.G.2004. “Curso
básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
ENTREVISTA EN TELEVISIÓN
“Existen diferencias fundamentales entre las entrevistas en televisión con los
otros medios: los programas de la televisión ofrecen además de la entrevista,
noticias, música, comentarios, juegos, espacios de cocina, entre otros, pero
sobre todo los cortes publicitarios, motivo por el cual la conversación se va
alterado o modificado por causa de estos intervalos; Lo que hace que el
contenido de la charla sufra muchas modificaciones de acuerdo con las cosas
que ocurran en el estudio.” (Perez.G.2004. “Curso básico de periodismo
audiovisual”. España. EUNSA)
“En la entrevista televisiva el entrevistado tiene pocas oportunidades de
olvidar, el espectador está presente a diferencia de la entrevista gráfica en la
cual tiende a perder la conciencia de que está hablando para miles de
personas. En la televisión el entrevistador comienza la entrevista dirigiéndose
al público y presentando al entrevistado, y nunca deja de dirigirse al público
durante la realización de la misma. Por lo que no hay manera en el medio
audiovisual de eludir al tercer integrante de la entrevista”. (Perez.G.2004.
“Curso básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
El tiempo es un elemento muy importante, a diferencia de la entrevista
televisiva, en las entrevistas escritas conviene dejar hablar al entrevistado para
que elabore más sus respuestas, y llegar donde este quiera llegar. Pero en
televisión el tiempo es corto, por lo que es necesario promover al entrevistado a
dar respuestas concretas de no más de tres minutos. (Perez.G.2004. “Curso
básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
Para la entrevista en televisión el lenguaje es importante, ya que este no
debe ser tan intelectual o rebuscado como lo es a veces para los medios
escritos, a lo contrario debe ser coloquial de tal forma que sea entendible para
todo el público, con poco uso de conceptos reunidos. (Perez.G.2004. “Curso
básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
La principal diferencia entre la entrevista televisiva y la gráfica es la doble
narración que se establece en la primera; En la entrevista televisiva hay dos
narradores, dos puntos de vista: el del entrevistador que interroga al
entrevistado y el del director, que dirige el lenguaje visual. La imagen que ve el
público es el de la cámara ya que el espectador no sólo estará pendiente de
sus opiniones, sino que también en sus gestos, actitudes y movimientos. “Con
la entrevista se pretende obtener la versión que una persona tiene de unos
hechos.” (Perez.G.2004. “Curso básico de periodismo audiovisual”. España.
EUNSA)
La televisión es un medio extraordinariamente diferente al resto. La pantalla
le agrega ficción a toda entrevista y le agrega en términos de personajes,
anécdotas, confrontación, climas, rostros, gestos, historias. Esto explica que en
muchos casos los entrevistadores no sean periodistas sino se conviertan en
simples locutores, actores o modelos, rostros a los que la gente está
acostumbrada a ver a diario por las pantallas. El objetivo fundamental es
mantener la familiaridad en la televisión. (Perez.G.2004. “Curso básico de
periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
ELEMENTOS PARA UNA BUENA ENTREVISTA EN TELEVISIÓN
Tiempo de preparación de la entrevista: toda entrevista es necesario
preparar con la debida antelación, ya que los tiempos en la televisión son
reducidos. Antes entrevistar se debe conocer al menos el 60% de las
respuestas que tendrá el entrevistado. Hacer que el entrevistado converse y
no solo conteste las preguntas. Si las respuestas del entrevistado dan
respuestas muy elaboradas se pierden la calidez, el atractivo y la
espontaneidad de la entrevista y reducen las posibilidades de que se expongan
revelaciones sinceras. Para lo cual se debe generar un ambiente de confianza
en el estudio y elaborar la estrategia adecuada para cada invitado. No ser
amigo del entrevistado: no entrevistar a amigos o familiares, salvo que sea
sumamente importante para el desarrollo de un reportaje. (Perez.G.2004.
“Curso básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
Tener en cuenta que la estrella de la entrevista es el entrevistado y no el
entrevistador: hay que dar la prioridad a que hable el invitado y no hablar todo
el tiempo cuando se está entrevistando.
No interrumpir: el entrevistado debe concluir su intervención en cada pregunta
realizada la interrupción se puede dar en los casos en que el entrevistado no
sea concreto y se aleje de los objetivos de la entrevista, para lo cual se debe
interrumpir con bastante técnica, manteniendo siempre la atención en lo que el
entrevistado está expresando y no están pendientes de la siguiente pregunta,
puesto que esta puede surgir de la respuesta dada por el entrevistado.
Escuchar al entrevistado, pero no hacerlo pasivamente: no ser un auditor
pasivo que solo reproduce las declaraciones del entrevistado sino cuestionar
sus respuestas cuantas veces sea necesario.
Respeto mutuo: Respetar el espacio físico de cada uno, no agredirse física ni
verbalmente, no burlarse ni de las preguntas ni de las respuestas.
Otros elementos: corrección en el trato, mirarse durante el diálogo, escuchar
las preguntas y las respuestas, hacer pausas. Se supone que el entrevistado
no puede mentir descaradamente o negar de un modo grosero lo que afirmó
antes. Hasta puede mentir, pero de una manera discreta. O sea, mantener la
credibilidad.
La forma de encarar una entrevista
Para poder encarar una entrevista se utiliza la pirámide, llamada también
embudo en la cual se pregunta desde lo más general a lo particular; comienza
con generalidades y eso le permite al entrevistado dirigirse hacia donde él vea
conveniente. La pregunta abierta permite crear un ambiente relajado, pero
genera un problema que produce generalidades lo que no ayuda a que la
entrevista sea entretenida. Pirámide invertida que es lo opuesto de la anterior
en la que se cuestiona de lo particular a lo general. Parte con preguntas duras,
específicas lo cual es una variante efectiva con sujetos muy francos y directos.
Una pregunta muy directa y concreta puede convencer al entrevistado de que
el periodista habla en su propio idioma y sabe lo que pregunta. (Perez.G.2004.
“Curso básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
Los personajes difíciles
El periodista no siempre es el culpable de que una entrevista fracase o tenga
un final violento. Hay personajes que tienen un carácter irritable y escasa
tolerancia. Hay que estudiar cuidadosamente el momento y la forma de lanzar
la pregunta dura. El final de la entrevista Puede ser un final fuerte con frases
emotivas que cierren la charla, seleccionando declaraciones que hayan sido
hechas en cualquier momento por el invitado. (Perez.G.2004. “Curso básico
de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
RUEDA DE PRENSA
Una rueda de prensa es un acto informativo convocado por una institución o
entidad, al que están invitados los medios de comunicación para que den a
conocer los acontecimientos de interés que allí suceda. La mayoría de las
ruedas de prensa están convocadas por instituciones, partidos políticos,
sindicatos, equipos deportivos, grupos empresariales, grupos o movimientos
sociales, entre otras que buscan dar a conocer sucesos de interés a la
sociedad. Los medios de comunicación acuden a estas convocatorias siempre
y cuando las noticias sean de interesantes o importantes. (Perez.G.2004.
“Curso básico de periodismo audiovisual”. España. EUNSA)
Los temas que se tratan en las ruedas de prensa son diversos y dependen
de los intereses de los organizadores. Cuando el periodista asiste a la rueda de
prensa sabe de antemano los temas a tratar y en muchas ocasiones la
invitación entregada viene acompañada de un pequeño escrito con el resumen
del contenido del acto a efectuarse. “De los varios minutos que puede ocupar
la entrevista original, el personaje aparecerá solamente unos segundos para
decir aquello que más convenga a la narración que hace el periodista que
habrá seleccionado las frases clave pronunciadas. (PEREZ.G.2014. “Curso
básico de periodismo audiovisual” España: EUNSA.)
EL DEBATE
“El debate televisivo no es una altercación verbal, no es una defensa de
tesis, ni es un procesamiento jurídico. Aunque puede tener algo de todo ello. Se
sitúa entre dos modalidades extremas: el género propiamente expositivo,
cortés y académico, y el esencialmente polémico, más del gusto de muchos
espectadores. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le
cibermedios hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
El debate de TV es un combate sobre dos frentes. El primer frente es el que
aparece en la pantalla del espectador: locutor A contra locutor B.
Pero hay un segundo frente que es el de cada locutor frente a todos los
telespectadores, adversarios, amigos e indecisos; divididos a su vez por
segmentos y categorías sociodemográficas. (Ibidem)
Para introducirnos al estudio de los debates
- Necesitamos un útil de chequeo a fin de no olvidar ninguna información
esencial.
- Necesitamos también un casillero mental en el que haya lugar para todas las
informaciones pertinentes y en el que se las pueda clasificar cómodamente.
Para todo ello apelaremos a un paradigma conductor, el del juego deportivo.
Como el lector puede imaginar, la idea de juego viene de la Teoría del mismo
nombre que tiene aplicación en numerosos dominios de la interactividad
humana, como la guerra, la diplomacia, la competición comercial, etc. Por
consiguiente, no hay más originalidad que en los detalles. Todo el aparato
matemático ha sido eliminado. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros
periodísticos en le cibermedios hispanos”. España. Comunicación social
ediciones.)
“Advierto al lector de que el modelo propuesto aquí es interesante para el
análisis de cualquier disputa o controversia en la vida cotidiana.” (Ibidem)
¿Qué ingredientes son necesarios para que se dé una competición deportiva,
por ejemplo, una partida de tenis?: 1) Jugadores y espectadores, 2) terreno, 3)
objetivos o finalidad del juego, 4) movimientos o jugadas y 5) reglas del juego.
1) Los jugadores o actores
¿Cómo caracterizar a los actores directos?
Lo que es cada uno de ellos: su carácter, personalidad, biografía, sistema de
valores, formación, vida privada, sus ambiciones, etc.
Pero también los papeles que interpreta, lo que quiere parecer en la pantalla y
en la vida. (Ver la galería de estereotipos al fin del texto).
Además, es importante adivinar qué otros actores indirectos, detrás de los
bastidores, van a influir con sus datos, análisis y consejos.
Y no se puede olvidar que, como dijimos, el debate se juega también “contra”
los telespectadores, definidos por segmentos y caracterizados por variables
sociodemográficas. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en
le cibermedios hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
2) El terreno: Contexto del juego
Examinar el contexto físico en el que el debate tendrá lugar: marco o escenario,
emplazamientos previstos para cada locutor, tiempo.
Analizar el contexto lógico, es decir el campo de las ideas, los espacios
semánticos en los que presumiblemente se van a situar y mover las líneas
argumentativas. Los grandes temas de la política que interpelan a los
ciudadanos y ante los que cada candidato ha de posicionarse. O por el
contrario los que van a tratar de evitar. (ibidem)
3) Finalidades, objetivos, motivaciones, intenciones de los actores
Una lista de conceptos entre los que se pueden hacer sutiles y útiles
distinciones. Los unos son conceptos objetivos inherentes a la naturaleza
misma del juego. Otros son subjetivos, porque los actores mismos los añaden.
A la lista hay que añadir uno particularmente significativo: lo que se están
jugando realmente los actores, lo que está en juego sobre el tapiz verde. Existe
un término en francés “enjeux” para el que me gustaría encontrar una buena
traducción. (El término “apuestas” hoy de moda, no me satisface totalmente,
porque se emplea desplazando su contenido semántico originario). Entretanto,
propongo el neologismo en juegos, “lo que está en juego”; en este caso la
captación de votos, la imagen del político, y quizás otros en juegos más
concretos como impactar con un mensaje específico a tal sector del electorado.
(Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le cibermedios
hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
“La finalidad declarada del debate electoral debiera ser poner el dedo sobre
la llaga de los problemas del país (recesión más que probable, política
territorial, emigración e integración, sanidad, educación, investigación,
terrorismo, etc.). Cada candidato presenta las soluciones que contempla el
programa de su partido para que el ciudadano sea informado y pueda marcar
su preferencia. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le
cibermedios hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
“Sin embargo lo que realmente imprime hic et nunc la dinámica al juego
interactivo son las motivaciones íntimas (del latín movere) de los locutores. La
psicología de la persona entra aquí en contribución: su adrenalina, su temple,
la energía que aporta al debate y su resistencia emocional para encajar.
(ibidem)
¿Qué buscan realmente los actores en la interacción que analizamos?
El primer objetivo presunto para ambos es clarificar racionalmente una serie de
temas ante la ciudadanía por el bien del país, en un espíritu de altruismo
patriótico.
Sin embargo, existen otras motivaciones personales profundas -y quizás
espurias- de las que a veces los actores mismos no son conscientes: la
vanidad, hacerse oír, exhibir su capacidad retórica o elegancia verbal,
posturismo narcisista. Así pues, se han de discernir los objetivos concretos,
sinceros declarados o no, de los puramente retóricos o fingidos. (Salaverria. R.
Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le cibermedios hispanos”. España.
Comunicación social ediciones.)
4) Los posibles movimientos del juego
Para alcanzar su peculiar y amplia variedad de objetivos, los jugadores van a
efectuar movimientos sobre cuatro espacios:
- el de los en juegos concretos.
- el sicológico: por ejemplo, tentativas de dominar o de imponerse sobre el otro
en el debate.
- el dialéctico: los razonamientos o argumentaciones potenciales. (Aquí
conviene un análisis de contenidos).
- el de la comunicación: el control del uso de la palabra. (Al modo de la escuela
de Palo Alto).
Las secuencias de movimientos de cada jugador serán espontáneas o seguirán
estrategias y tácticas preprogramadas antes del encuentro. ¿Qué estrategias
son posibles a priori, y cuáles son previsibles de parte de tal o tal jugador?
(Nota. En próximas bitácoras iremos explicando con detalle la amplia variedad
de estrategias disponibles y las tácticas correspondientes.) (Ibidem)
5) Analizar las reglas del juego
Las reglas limitan la libertad de movimientos y hacen que el rugby sea el rugby
y no el fútbol. No todos los movimientos están permitidos según las reglas del
juego. Sin embargo, hay quienes van al debate con ánimo de gladiador. Y el
que está dispuesto al juego sucio. El hipócrita y el cínico. (Ibidem)
Tipos de reglas en el debate
- Reglas explícitas establecidas de antemano sobre la de repartición del tiempo
de palabra.
- Las leyes del razonamiento lógico. Lo contrario es la utilización de falacias,
argumentaciones incompletas, etc.
- Reglas de la moralidad en el debate: La más importante es la veracidad. La
responsabilidad en sus afirmaciones y que los datos que se aportan sean
suficientemente probados. Respeto al otro.
La cortesía.
Es previsible que se dé asimetría entre A y B porque en sus actitudes y en sus
comportamientos se sometan diferentemente a estas reglas.
Negociación previa sobre las modalidades y reglas del debate
Es de gran importancia. Se ha convertido en un ejercicio clásico muy estudiado
desde el debate Kennedy-Nixon en 1960.
Si las reglas no han sido inteligentemente negociadas, si son violadas, y si su
cumplimiento no es vigilado por un moderador imparcial, el debate puede
degenerar como se comprueba a veces en la emisión 59 de la TVE. (Ibidem)
GALERIA DE ESTEREOTIPOS
Son interlocutores que por su carácter obligan al adversario a subir la
guardia.
Todo parecido con alguno de los candidatos a la presidencia, del pasado o del
presente, sería casi fortuito. Algunos locutores de la vida real responden a
varios estereotipos a la vez.
DEPREDADORES. El depredador se siente con derecho a dirigir y a decidir
porque es él quien tiene razón. El poder le es debido porque se siente el mejor.
Eso le da naturalmente derecho a criticar y agredir y a asfixiar el razonamiento
del otro.
GATOS HUIDIZOS. Cordiales, elocuentes, pero poco seguros de sí mismos. A
veces reprimidos, reservados y poco seguros de sí mismos, y a veces
locuaces. Huidizos. No tienen muchos escrúpulos en desdecirse.
BIENEFACTORES UNIVERSALES. Pretenden ayudar, pero no dan nunca algo
por nada y sin retorno. Se aprovechan del otro, y llegan a pensar que lo hacen
por buena fe. Son peligrosos por sus actitudes frailunas.
SEÑORES DEL UNIVERSO. Gente capaz y responsable, firmes y decisivos
pero capaces también de aplastar a quien se interponga en su camino.
LEGALISTAS. Siempre con leyes y cifras en la mano. Superordenados,
precavidos, analíticos, fríos, tozudos, minuciosos y lentos para decidir.
NADADORES. Emotivos, sociables, reactivos. Les gusta agradar. Pero
intentando manipular. Optimistas. Se adaptan, pero no se mojan por nada.
(ibidem)
LA CHARLA
El término inglés chat se utiliza en ocasiones para referirse a la entrevista
con participación del público que citábamos más arriba, pero cuando hablamos
en este epígrafe de charla nos referimos a otro tipo de género dialógico. La
charla o chat supone una comunicación entre dos o más personas de forma
síncrona y mediante mensajes textuales que van apareciendo de forma
sucesiva en una ventana de la página web. Al tratarse de un diálogo
simultáneo, la charla es un medio mucho más inmediato que el foro, pero
también más efímero, ya que las conversaciones no se archivan. (Salaverria.
R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le cibermedios hispanos”.
España. Comunicación social ediciones.)
La posibilidad de establecer una charla, que habitualmente se organiza
según un interés temático o por cercanía geográfica, es un servicio en muchas
ocasiones ofrecido por los cibermedios. De todas formas, los periodistas del
medio casi nunca participan en las conversaciones, al menos identificados. Lo
que sí ha surgido con fuerza en los últimos años es la charla interactiva como
apoyo simultáneo a un programa de radio en directo. Es el caso de Hablar por
Hablar, de la cadena SER, que cuenta en la web con un área de charlas en la
que los testimonios de los oyentes son comentados por decenas e incluso
cientos de cibernautas. A la vez, la conductora del programa recurre a esos
comentarios y lee los que le parecen más adecuados de cuando en cuando.
Otros programas en esta y otras emisoras cuentan con charlas parecidas,
como La Ventana, Hora 25, Carrusel Deportivo y La Gramola (en la cadena
M80). Algunos programas han llegado incluso a desarrollar sitios web
completos y autónomos, como es el caso de Gente Viajera
(http://www.genteviajera.es) de Onda Cero, y Milenio 3, dirigido por Iker
Jiménez (http://www.ikerjimenez.com) en la Cadena SER.
De los diferentes géneros en los que participan los usuarios, sin duda es en
la charla donde encontramos un lenguaje más alejado del tradicional. La
necesidad de una comunicación muy rápida genera el uso masivo de
acrónimos y de los emoticonos término ya incluido en el Diccionario de la RAE,
símbolos gráficos formados mediante combinaciones de caracteres que
recuerdan a una cara con distintos estados de ánimo. Con ellos, el escritor
pretende imprimir al texto connotaciones emocionales o toques de ironía que
no logra expresar sólo con palabras. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros
periodísticos en le cibermedios hispanos”. España. Comunicación social
ediciones.)
Así, por ejemplo, la tristeza se convierte en :( y la alegría en :). Tal es la
popularidad de los emoticonos, que algunos programas informáticos de
tratamiento de texto convierten directamente esos dos puntos y el paréntesis
en los iconos L o J. (Ibidem)
De todas formas, el chat es quizá el género menos periodístico entre los
dialógicos aquí analizados. Excepción hecha de la charla como apoyo a
programas de radio, estamos más ante un servicio al usuario o forma de
comunicación a través de internet que ante una nueva forma de presentar
contenidos noticiosos. (Ibidem)
LA ENCUESTA
La encuesta suele consistir en una pregunta realizada a los usuarios en la
página principal del cibermedio sobre un tema de actualidad.
La pregunta es siempre cerrada: se ofrece un número limitado de respuestas
de las que sólo se puede escoger una. Por tanto, la redacción del enunciado es
fundamental para el resultado de la encuesta. De todas formas, las encuestas
que realizan los cibermedios son totalmente acientíficas y así lo suelen hacer
constar ya que las muestras no son representativas, ni se conoce al votante.
En algunos casos incluso es posible votar varias veces desde un mismo
ordenador. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le
cibermedios hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
La encuesta es asíncrona mientras está abierta, no importa cuándo se emita
el voto. Y se actualiza constantemente: cada vez que un usuario envía su
respuesta, el resultado global aparece actualizado en pantalla. Este resultado
se suele expresar en porcentaje, aunque lo ideal sería que también se dieran
los números reales de votos. Este dato quizá se esconda en ocasiones para
ocultar la poca participación en la encuesta. (Ibidem)
Por supuesto, la encuesta busca la interacción del lector, por ello la
consideramos parte de los géneros dialógicos. Pero es común que vaya
directamente ligada a una noticia de actualidad, a la que acompaña; o incluso a
un foro, al que sirve de motivo de discusión. (Ibidem)
El archivo de los cibermedios suele guardar las encuestas, aunque casi
siempre cerradas, sin dar opción a enviar más votos. En Ocasiones una
encuesta planteada por un medio en la Red puede generar una noticia para
ese mismo cibermedio, para su versión impresa, incluso puede pasar a
convertirse también en noticia de otros medios. Así ocurrió con el anuncio del
compromiso del Príncipe Felipe y Letizia Ortiz en noviembre de 2003. Pocas
horas después ya había encuestas en los principales sitios web de noticias
sobre la idoneidad de la futura reina, y los resultados se comentaron
rápidamente en las cadenas de televisión. De cualquier forma, la mayoría de
las encuestas simplemente se plantean y se archivan, sin ninguna labor de
edición por parte del medio que, eso sí, logra aumentar su número de páginas
visitadas. (Ibidem)
LA ENCUESTA DE CALLE
La encuesta callejera, llamada también vox populi, es un recurso que poco a
poco ha ido desapareciendo en los informativos de televisión. Para la
realización de este género la cámara se ubica en zonas donde exista bastante
tráfico de personas y el periodista va pregunta a las personas que transitan por
ahí la opinión que de determinada noticia o entrevistan a testigos de un
accidente automovilístico o de un hecho noticioso. (Salaverria. R. Cores. R.
2005. “Géneros periodísticos en le cibermedios hispanos”. España.
Comunicación social ediciones.)
Para su realización La cámara se sitúa en zonas de gran afluencia de
personas y el periodista pregunta a los transeúntes la opinión de la noticia que
se trata de comentar. La pieza resultante consta de una primera parte, que es
la noticia misma, y una segunda, donde se recoge un abanico de opiniones
resumidas y que casi se reducen a bien, mal o indiferente. (Ibidem)
El resultado de la encuesta nos da como resultado una noticia en si y cuando
se recogen una lista de opiniones que casi siempre se reducen a respuestas de
sí o no, bien o mal un análisis del hecho encuestado. Actualmente los diversos
medios de comunicación realizan el vox populi mediante llamadas telefónicas,
correos electrónicos y mensajes escritos desde celulares lo cual evita la salida
del medio para recoger opiniones de la sociedad. (Ibidem)
EL FORO
El foro no es más que un espacio de debate en el que los usuarios discuten
sobre un tema previamente determinado. No es necesario que el debate se
produzca de forma simultánea, ya que los mensajes hasta ahora casi siempre
textuales, aunque la proliferación de cámaras digitales y móviles facilitará la
inclusión de imágenes se van acumulando en orden cronológico. Es más bien
un diálogo diferido. El asunto que centra el debate puede haber sido propuesto
por un lector o por un periodista del medio. En cualquier caso, es habitual que
un profesional del cibermedio dedique parte de su tiempo a moderar o filtrar los
comentarios enviados por la audiencia. En ocasiones, ese filtro es previo a la
publicación de las opiniones, que entonces no es automática, lo que resta
cierta agilidad al foro, sobre todo si el comentario tarda varias horas en
publicarse. Si la publicación es automática y la edición de los comentarios se
hace a posteriori, el foro gana atractivo para los usuarios, pero se corre el
riesgo de mantener durante cierto tiempo en el sitio web comentarios
improcedentes, soeces, repetidos, etc. En los cibermedios españoles, el papel
del periodista en el foro se suele limitar al filtrado de ese tipo de opiniones que
no tienen cabida, pero el profesional no acostumbra a participar en el debate ni
corrige en modo alguno los textos aceptados, ni siquiera los errores
ortográficos. (Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le
cibermedios hispanos”. España. Comunicación social ediciones.)
De modo que el foro, en caso de que se archive, se mantiene tal cual se
produjo. Para participar en un foro de debate es necesario que el usuario se
identifique. De todas formas, no suele haber un control estricto de las
identidades, ni siquiera aunque haya que realizar una suscripción gratuita
previa, por lo que es sencillo utilizar una identidad falsa o un apodo
irreconocible. Este anonimato puede restar credibilidad a los contenidos, pero a
la vez facilita que el público alce una opinión que quizá en otra situación no se
atrevería a expresar. Al igual que la entrevista con personajes, el foro puede
convertirse en fuente informativa para el periodista. Sin duda en el debate se
vierten opiniones poco fundadas y carentes de interés, pero también es posible
que alguno de los participantes sea un auténtico experto en una materia, o que
el periodista tome el pulso a un asunto de actualidad a través del foro.
Evidentemente, cualquier información aparecida en este espacio debe tomarse
con enorme precaución y ser un punto de partida para la investigación, nunca
una fuente final. (Ibidem)
CONCLUSIONES
PRIMERA
Los formatos y modelos en los géneros audiovisuales de cara a su transición
a plataformas digitales replantean, asimilan y adaptan parte de la semántica
web así como los nuevos paradigmas audiovisuales condicionados por la
alteridad y la otredad.
SEGUNDA
La temporalidad y la secuencia con la que se generan los contextos en los
géneros periodísticos audiovisuales visibiliza escenarios donde la “posverdad”
y “poscensura” construyen realidades que funcionalmente desplazan los
hechos sustanciales.
TERCERA
La estrategia común en muchos de los nuevos géneros periodísticos
audiovisuales digitales se concreta en actitudes sobre el objeto noticioso como
la ironía y la polarización de la opinión pública y la orientación de los motores
de búsqueda hacía sus intereses particulares.
BIBLIOGRAFIA
Salaverria. R. Cores. R. 2005. “Géneros periodísticos en le cibermedios
hispanos”. España. Comunicación social ediciones.
Prado, C. 2005. “La entrevista periodística”. www.borrones.net
Martínez. J.1998. “Curso de redacción periodística”. España. Paraninfo.
Perez.G.2014. “Curso básico de periodismo audiovisual” España: EUNSA.)