Balance de nitrógeno
El componente más preciado de las proteínas es el nitrógeno que contienen. Con él, podemos
reponer las pérdidas obligadas que sufrimos a través de las heces y la orina. A la relación entre
el nitrógeno proteico que ingerimos y el que perdemos se le llama balance nitrogenado.
Debemos ingerir al menos la misma cantidad de nitrógeno que la que perdemos. Cuando el
balance es negativo perdemos proteínas y podemos tener problemas de salud. Durante el
crecimiento o la gestación, el balance debe ser siempre positivo.
Balance nitrogenado
El nitrógeno es un elemento común en todos los aminoácidos que conforman las proteínas. Nuestro
organismo pierde diariamente una determinada cantidad de proteína en forma de nitrógeno proteico
mediante la descamación de la piel, heces, sudor y fundamentalmente en la orina.
El balance nitrogenado es la comparación del nitrógeno proteico ingerido y perdido.
Un balance nitrogenado positivo (se pierde menos nitrógeno que el que se consume) indica un
estado anabólico del cuerpo que es sinónimo de crecimiento muscular y recuperación adecuado del
tejido muscular tras las práctica deportiva.
Un balance nitrogenado negativo (se pierde más nitrógeno que el que se consume) indica un estado
catabólico y la destrucción del tejido muscular consecuente a su utilización como combustible
energético.