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De Magistro

El documento resume la obra "De Magistro" de San Agustín. Explora el método pedagógico de San Agustín basado en preguntas y respuestas para guiar a su discípulo Adeodato hacia la verdad. San Agustín cree que el único maestro verdadero es Dios, y que el aprendizaje ocurre internamente a través de la iluminación divina más que por las palabras externas de otros. El diálogo entre San Agustín y Adeodato muestra cómo el método pedagógico de San Agustín lo l

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Temas abordados

  • duda,
  • De Magistro,
  • flatus vocis,
  • conclusión,
  • significado,
  • conocimiento interior,
  • educación,
  • Adeodato,
  • pensamiento crítico,
  • teoría del lenguaje
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De Magistro

El documento resume la obra "De Magistro" de San Agustín. Explora el método pedagógico de San Agustín basado en preguntas y respuestas para guiar a su discípulo Adeodato hacia la verdad. San Agustín cree que el único maestro verdadero es Dios, y que el aprendizaje ocurre internamente a través de la iluminación divina más que por las palabras externas de otros. El diálogo entre San Agustín y Adeodato muestra cómo el método pedagógico de San Agustín lo l

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  • teoría del lenguaje

De Magitro – San Agustín

De Magistro
“Comencemos a entender cuán verdaderamente está inscrito por la autoridad divina
que no llamemos maestro nuestro a nadie en la tierra, que el solo maestro de todos está en
los cielos”1. Para San Agustín la verdad universal que enmarca en la obra a tratar es
la existencia del Maestro interior, Cristo 2. “Sólo puede enseñarlo aquel que, cuando
exteriormente hablaba, nos advirtió que él habita dentro de nosotros” 3. De esta forma no
niega radicalmente el llamar a alguien maestro si no que “el aprender, es conocer la
verdad”4 y el dar a conocer la verdad no es propio del maestro externo 5 puesto que
“oyendo palabras, ni palabras se aprenden . . . sino por el conocimiento de las cosas que
significan”6. San Agustín manifiesta que las palabras tan solo hieren los oídos y nos
sirven para alertar que los demás nos hablan y también piensan; y por medio de las
palabras somos motivados para el aprendizaje. En conclusión, para san Agustín el
aprender sólo se da cuando uno interioriza lo que se le es mostrado a través de las
palabras; así, éste en su interior, guiado por la iluminación del Verbo, del maestro
interior, puede saber si lo que se le muestra es verdadero o falso.

En su obra no se ha podido encontrar ironía; puesto que, el diálogo, lo trata


de hacer lo más entendido posible ayudando a que su interlocutor, Adeodato, llegue
a conocer bien lo que se le explica en las líneas del “De Magistro”, él utiliza en su
pedagogía de la interioridad la paideia7 con la que busca hablar bien, pensar bien y
obrar bien. Pero para esto el discípulo, según recoge de Platón, ha de correr un largo
camino de ejercicios para curar los ojos y fortalecerlos para la visión de la luz inefable .8 El
fin de la obra es llevar al discípulo a una conclusión que es la meta del diálogo.
Según lo antes mencionado y tomado de la introducción del “De Magistro” , ésta se
puede dividir en dos partes:

 Primero, la iniciación con ejercicios gramaticales 9 siguiendo el


método de las preguntas y respuestas.

De Magistro. Liber unus. cap. XIX. numeral 46. p. a. basándose de un pasaje de las sagradas escrituras.
1

“Uno solo es nuestro maestro, Cristo” Mt.23,8


2
Porque Él es el dueño de las palabras y del verbo interior. Introducción al De Magistro n. 3. p. 5.
De Magistro. Liber unus. cap. XIX. numeral 46. p. d.
3

4
Introducción al De Magistro n. 4. p. 22.
Profesores y todos lo demás docentes.
5

cap. XI. numeral 36. p. b.


6

Paideia’, - Educación de los niños; instrucción; educación en general. Cultura intelectual y moral; conocimientos;
7

saber; ciencia. Proviene del verbo paidagwgèée,w, - çw/ ‘’dirigir, instruir, educar a los niños; ser pedagogo. Otro
sustantivo Paidagw,ghma, - atoj¨ (to.) Arte o manera de educar a los niños. Diccionario Griego-Español, Sopena
(1972), España.
Se encuentra de modo textual en Soliloquios 113, 23: PL 32,882; BAC, Obras de san Agustín I 5 p.464-465.
8

La gramática, en el tiempo de San Agustín, era una pedagogía para la formación del hombre ya que sus fines son:
9

el estudio teórico del lenguaje y de sus leyes, y la introducción del conocimiento de los poetas y egregios
escritores.

1
Julio A. Ramírez Cabrera
De Magitro – San Agustín

 Después la oratio perpetua, la fundamentación de la verdad


esencial, con la que pretende y demuestra la existencia del
Maestro Interior.

Parafraseando, pasaremos a ver cómo en la obra se plasma su método.

Agustín.- ¿Qué te parece que pretendemos al hablar?


Adeodato.- Por lo que ahora se me alcanza o enseñar o aprender.
Ag.- Así lo veo…; pues evidente que pretendemos enseñar cuando hablamos; mas
¿cómo aprendemos?
Ad.- ¿Cómo piensas Tú?; ¿no será preguntando?10

¿No será preguntando? Justamente ese es el método que utiliza para captar
la atención de su discípulo, en este caso su hijo. Este método va de la mano con su
pedagogía de la interioridad, paideia; debido a que, él formula una pregunta y si la
respuesta de Adeodato no es certera, le formula otra que contenga más datos para
que este se dé cuenta y acierte en la siguiente respuesta, y si esto vuelve a fallar
le formula otra y otra pregunta hasta que el mismo Adeodato responda
certeramente, detecte su error y asienta en la verdad que se le enseña.

Ag.- …mas yo quisiera que, si puedes, me mostraras las cosas que estos signos
representan.
Ad.- … Pero tú preguntas cosas que, cuales quiera de ellas sean, no son palabras.
Y sobre ellas me preguntas con palabras.
Ag.- Tienes razón, lo confieso: mas si buscases la significación de esta tres
sílabas, paries, seguramente me podrías mostrar con el dedo la cosa cuyo signo
son estas tres sílabas… 11
Como se ve de esta manera Adeodato no entiende y surge duda en él
estimulándole a decir:
“Pero tú preguntas cosas que, cuales quiera de ellas sean, no son palabras…”
San Agustín por el contrario le da un ejemplo que le pueda ayudar a
orientarse:
“… mas si buscases la significación de esta tres sílabas, paries, seguramente me
podrías mostrar con el dedo la cosa cuyo signo son estas tres sílabas…”
Donde se aprecia mejor el método de la paidea, es cuando San Agustín le
pregunta:
“Tal vez dices verdad… Por lo tanto, el histrión 12 también indicará no una palabra con
otra, sino un signo con otro signo; de modo que este monosílabo, ex, y aquel gesto signifiquen
una misma cosa, que deseara que se mostrase sin ningún signo”. 13

Ibíd. cap. I. numeral 1.


10

Ibíd. cap. II. numeral 4. p. e.


11

Dícese del que representa disfrazado en la comedia, actor cómico.


12

Ibíd. cap. III. numeral. 6.


13

2
Julio A. Ramírez Cabrera
De Magitro – San Agustín

Adeodato ante la duda sólo exclama: “¿cómo puede hacerse lo que preguntas?”,
San Agustín retorna al ejemplo anterior de la pared (paries). De esta forma
gráfica Adeodato entiende la pregunta, pero aún le falta comprenderla en su
totalidad “Sin duda alguna, ni la misma pared puede mostrarse a sí misma sin un signo por
medio del cual puede verse. Así que nada encuentro que se pueda enseñar sin signos” San
Agustín le formula otra pregunta ampliándola y acercándole más a la verdad. ¿Qué
dirías si te preguntase qué es pasear, y levantándote lo hicieses? ¿No usarías para
enseñármelo, más bien que de palabras, de la misma cosas o de algún otro signo? De nuevo
San Agustín hizo que su hijo reaccionara y modificara su pensamiento, pero aún así,
su respuesta es insuficiente. Le vuelve a hacer otra pregunta en la cual le estimula
a que le demuestre qué es pasear, si él, San Agustín no supiera qué es en realidad
pasear. Al final del largo camino que le cuesta a Adeodato comprende lo que se le
enseña, él mismo llega a un conclusión: “Confieso que no podemos sin un signo mostrar
nada cuando lo estamos haciendo y se nos pregunta sobre ello;…Si, al contrario, pregunta
sobre algo que podemos hacer, y no pregunta cuando lo estamos haciendo, podemos mostrarle
lo que pregunta haciéndolo, desde luego más con la misma cosa que con un signo.”
En todo la obra surgen estos diálogos cuyo fin es el educar, pero educar en
base a la verdadera Verdad y no bajo un simple subjetivismo; ya en el capítulo X
numeral 32 párrafo e San Agustín manifiesta que el aprendizaje ha sido
satisfactorio puesto que al final los dos concluyen que se pueden enseñar ciertas
cosas sin el empleo de signo y que es falso que nada se pueda mostrar sin signos.
De esta forma San Agustín expresa un discurso en el que le va manifestando que el
único que nos enseña es el Verbo, el hijo de Dios; puesto que, por sí solas, las
palabras, no concluyen en nada, ellas son puro “flatus vocis” y no hacen más que
advertir que alguien también piensa, habla y nos desea comunicar algo. Esa es la
gran verdad para San Agustín, Dios nos ilumina para entender las cosas.

3
Julio A. Ramírez Cabrera
De Magitro – San Agustín

Citas sobre la Verdad


en el “Liber Unus De Magistro”

1. De Magistro. Liber unus. cap. I. numeral 1. p. i.

2. cap. I. numeral 2. p. c.

3. cap. I. numeral 2. p. e.

4. cap. I. numeral 2. p. g.

5. cap. II. numeral 3. p. l-n.

6. cap. VIII. numeral 21. p. b.

7. cap. VIII. numeral 21. p. c.

8. cap. VIII. numeral 23. p. d.

9. cap. IX. numeral 26. b-c.

10. cap. X numeral 31. p. e.

11. cap. X. numeral 32. p. f.

12. cap. XI. numeral 36. p. b.

13. cap. XI. numeral 37. p. b.

14. cap. XI. numeral 38. p. a.

15. cap. XII. numeral 39. p. a.

16. cap. XII. numeral 40. p. a-d.

17. cap. XII. numeral 40. p. c.

18. cap. XIII. numeral 41.

19. cap. XIII. numeral 42. p. a.

20. cap. XIV. p. a.

21. cap. XIX. numeral 46. p. a-d.

4
Julio A. Ramírez Cabrera

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