La Vida Amorosa y Sus Imposibles PDF
La Vida Amorosa y Sus Imposibles PDF
Sector Tarija
L A VIDA AMOROSA Y
SUS IMPOSIBLES"
Carlos Indart
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La Vida Amorosa y s u s I m p o ~ i b l e s
NOTA IMTRODUCTORIA
Los días 5 y 6 de abril de 1999 se realizaron en la ciudad de Tarija el Coloquio La Vida Amorosa
y sus Imposibles, a cargo de Juan Carlos Indart. El Coloquio esta constituido por cuatro
disertaciones, de la cuales por motivos técnicos no pudo ser grabada en video la primer
disertación.
Se conversó con Juan Carlos lndart sobre esta dificultad para publicar un texto del Coloquio, se
le comunicó adernas que existían apuntes como para poder cubrir esta sesión inconclusa,
entonces a sugerencia del.autor y sabiendo de la acogida que había tenido el Coloquio, se nos
encomendó la labor de redactar el capítulo correspondiente a la primer disertación, labor que la
asumimos con mucho agrado. Sin embargo creíamos que era importante buscar alguna posible
grabación realizada duranre el Coloquio, para dar la continuidad del pensamiento y ordenamiento
del autor, pero todos nuestros intentos de buscar esa grabación no parecía tener éxito, así que
todo indicaba que el presente texto debería ser publicado en p a r t e con los apuntes del Coloquio,
sorpresivamente encontramos a último momento la grabación buscada con el material para llenar
esa primer mañana del Ccloquio,
La insistencia de la publicación se debe a los efectos que provocó en la gente que asistimos al
Coloquio como de otros que pudieron seguir a través de los videos a pesar de que falta uno, este
texto logra compilar entonces los videos más la grabación y brindar al lector un panorama
completo del coloquio.
Creemos tambien que el lector disfrutará de este coloquio ya que esta planteado en ese estilo
sencillo, accesible, hasta divertido, pero con acentos de mucha profundidad, característica de
Juan Carlos lndart en la transmisión del psicoanálisis. En esta oportunidad conceptos de una
cierta dificultad teórica, planteada por Lacan como: No existe Relación Sexual, son abordados, y
en la exposición de Indart, se encuentra el acceso desde una perspectiva novedosa, para
introducirnos en el tema elegido: El Amor y sus Imposibles, planteada desde el psicoanalisis.
Esperamos que disfruten tanto de este libro como disfrutamos aquellos que pudimos estar en el
Coloquio.
Edwín Jijena
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Evidentemente es una verdad planteada desde el Psicoanálisis que hay que aclararla,
porque la gente respondería fácilmente diciendo eso es falso, porque la gente entre sí hace
cosas, eso que llamamos relaciones sexuales. Se hace incluso mas equívoco en castellano
porque en la lengua francesa Lacan utiliza el término rapport, entonces la expresión de Lacan es
No Hay Rapport Sexual; pero no tenemos una traducción especial porque en castellano tenemos
solamente la palabra relación, en la lengua francesa podrían decir hay relaciones sexuales pero
no hay rapport sexual, y en castellano como solo tenemos la palabra relación hay que hacer
algunas aclaraciones, como también por supuesto hay relaciones sexuales, pero qué se quiere
decir con ese no hay relación, se ha intentado traducirlo como proporción, no hay proporción
sexual, no hay correlación sexual, pero en fin, ninguna es buena y tenemos que aclarar que
entendemos por No Hay Relación Sexual.
Es una fórmula que minimamente tenemos que entender a dos niveles, el primer sentido
de No Hay Relación Sexual creo que se lo podría traducir muy bien, hoy en día que todo el
mundo tiene una idea de la informática, de las computadoras, tendría el sentido de decir no hay
una programación sexual, en el ser parlante, en la cria humana, si saben lo que es un software
un programa que uno le pone a la computadora, podemos decir estamos programados en
muchas cosas, como lo enseña por demás la ciencia de hoy en dia, especialmente la genética,
sabemos que muchas de nuestras características físicas, el funcionamiento fisiológico, el
funcionamiento general del cuerpo es algo que viene programado, hay también las influencias
del medio, importante, pero hay mucho de lo que nos determina que viene en una programación
genética, estamos en eso, en ir hasta el detalle del color de los ojos, el tipo de contextura Ósea,
etc.
Bien, está todo programado pero un programa que falló un programa que no existe en la
cria humana es un programa sexual, no esta escrito eso en nuestras determinaciones, fíjense
para ilustrar un poco esta idea que en cambio todo parece indicar que en las especies animales
si está programado, que no-solo hay una programación genetica a los fines que van a ser, su
estilo de cuerno su manera de alimentarse, sus caracteristicas, sino que además, de una manera
automática fija, con variaciones según las especies, por supuesto cada especie tiene su
programa que siempre se cumple que en determinado periodo del año, recién el animal entra en
un periodo de celo y que sabe instintivamente, realmente de una forma programada, como
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aparearse con el individuo del otro sexo siempre de la misma manera y en un programa donde lo
único necesario es el partenaire. Demos un ejemplo cualquiera un caballo, llamemos a su
encuentro amoroso con algo que está programado para que sea yegua, si no se los perturba si
no se los saca del lugar a los animales en condiciones artificiales, desde el mundo que es el
mundo, a ningún caballo se le ocurre estar programado para buscar compañera amorosa, una
hormiga o una hembra de caracol, tienen su periodo fijo de celo y cuando se desvía de la
programación este automatismo, es que lo que define el comportamiento sexual es y basta que
su compañera, me refiero al caballo, sea un individuo de la especie, es decir basta que sea
yegua, entonces los animales no son ñañosos en cuanto a tener que elegirse o no elegirse, si
ustedes tienen un perro y quieren una perra que tenga una cría, basta conseguir un individuo de
la especie, porque está programada para aparearse sin dificultad con cualquier individuo de su
misma especie y no van encontrar una perra que diga, ese no me gustó, tráiganme otro, o que
tenga cierta característica, me gustan los perros rubios de ojos celestes, los morochos. En el
ejemplo parece una prueba importante de que en el ser humano ha fracasado esa programación,
es que los seres humanos se eligen y se eligen hasta con una exquisitez tal, que ni siguiera sirve
entre los seres humanos decir mi novio o su novia tendrá que ser para el, el miembro de una
clase particular, se pude imaginar eso, yo voy a elegir a alguien que pertenezca a tal clase social,
con tales características, etc.
Si, pero aún, aunque por la cultura se defina eso dentro de esa clase, todo lleva a una
necesidad de búsqueda y de elección de la más extrema singularidad, hasta tal punto que al final
el encuentro amoroso es con esa y con ninguna otra, y uno no puede decirle a los seres
humanos, está un poco enferma, esta un poco con dificultades, etc. te la cambio por otra. Los
hombres a veces creen -veremos en detalle - que podrían estar un poquito programados y que
pueden tender a pensar que les gustaría hacer el amor absolutamente con cualquier mujer en
tanto simplemente sea mujer, pero eso es solo una bravata masculina, porque en los hechos
concretos no es verdad que les baste cualquiera por el solo hecho de ser mujer, ya
comentaremos eso.
Del lado de ellas las pruebas sobran respecto de algo que las conduce a encontrarse en
una singularidad y en algo que no tiene nada de automático y nada de programado. Ese seria ya,
los modos del encuentro amoroso por su carácter contingente, sorpresivo, donde la elección se
decide a veces por un detalle mínimo y que va siempre en una lógica de mucha singularidad nos
daría entonces ya una prueba de cual es este primer sentido de no hay relación sexual.
No hay un programa donde este el saber sobre cómo efectuar esa relación, por eso en la
cría humana los desvíos son de todos los colores, y como no esta programado hay gente que
decide no elegir nunca ninguna otra pareja, ha habido instituciones dedicadas a esa gente que
puede tener esa tendencia y como no está programado, no eligen nada y hacen un voto de
castidad incluso de virginidad y como resultado tenemos grandes instituciones como la iglesia,
distintas formas de congregaciones, etc. También muchas mujeres, como no está programado,
no hacen ningún intento de búsqueda amorosa o se hacían monjas, o se quedaban solteras sin
problema para toda la vida.
Así que hay hasta el rechazo de ese acercamiento, es algo que nunca veríamos en las
especies animales, ese es otro ejemplo de esta falla de programación en nosotros. Bueno, para
no hablar de cómo no hay esa programación, gente que elige un parteniere de su mismo sexo, y
tenemos todos los campos de las homosexualidades, etc., para no hablar de desvíos de
hombres que eligen a un animal de pareja, de manera provisoria o no tan provisoria, mas todos
los fetichismos y todas las modalidades la pareja de alguien puede ser un zapatito, una media, un
trozo de cabello, etc. Todos conocemos la variación un poco loca que hay en este tema en los
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seres humanos y que ha sido siempre así en todas las culturas que conocemos, repartidas por
todo el planeta y en toda: las épocas históricas que quieran, todo eso indica esta falla, porque le
podemos considerar así, si nos ponemos del lado más darwiniano si quieren, considerar que
desde otro punto de vista estamos programados muy parecido a cualquier animal, a los monos,
ciertos mamíferos llamados superiores, podemos pensar, no sabemos como ocurrió esto, como
de cualquier animal que de pronto su característica, desde el punto de vista del psicoanalisis,
más decisiva, lo que hace realmente su diferencia, es que es un animal en el que falló ese
programa de relación sexual, ese saber, porque es un saber, por eso se puede aclarar en este
sentido diciendo No Hay Relación Sexual Escrita.
Si entendemos por escrito, el que las programaciones, el saber que se encuentra en la
naturaleza, en la vida animal, etc. eso lo sabemos especialmente por la ciencia, es simplemente
una cantidad de relaciones escritas, como una fórmula, un programa en una computadora es un
saber, con ese programa la máquina sabe hacer determinadas cosas, puede saber multiplicar y
dividir si se le pone determinado programa, ese saber escrito, como está escrito en los códigos
genéticos, ese saber escrito es lo que no hay en el ser parlante.
Por eso Lacan lo ha llamado tambien, a esa imposibilidad de que haya vinculo sexual
automatizado, que se sepa cual es, lo ha llamado: Lo que nunca cesará de no inscribirse, eso es
otra manera de decir: No Hay Relación Sexual. Algo que lo que más costó, es decirlo así, porque
después nos sobran las pruebas para indicar hasta que punto nadie da por supuesto que los hijos
e hijas en la especie humana, vengan ya con una predisposición innata escrita que les permita
resolver el apareamiento sexual, la cópula, la prueba es que siempre hay las historias infantiles
que significan tener que enterarse por el otro. En mi infancia en Buenos Aires, eso se llamaba
avivarse, ese era el término porque los chicos de cinco seis años; algunos tardaban mas, se
llamaban estar avivado o no. Avivado era ese primer conocimiento medio sagrado, medio
traumatico, inquietante que se producía acerca de una cosa, había el sexo, una relación sexual y
después uno vive preguntando, empieza uno de chiquito porque le dicen los otros, te dicen lo que
pueden, si eres muy chiquito, como decirle, como es la relación sexual, hay una mariposita, una
semillita, el repollo, la cigüeña, cualquier cantidad de saberes que son un disparate, que Freud
llamó las teorias sexuales infantiles, o los niños que creen que los niños nacen por el ano y
tardaran un tiempo para enterarse como podria funcionar el genital femenino.
Pero si llamamos a eso teorías sexuales infantiles, digamos que nunca pasamos la
infancia, no crean que ahora tenemos mejores teorias y se ve incesantemente en la cultura
inventar modos que pudieran ser la mejor relación. Ahora hasta tenemos pastillas, ya es mucha la
gente que supone que, la relación sexual va mejor si toma algo de eso, otros dicen que es mejor
hacerlo después de estar mirando un rato la luna, otros dicen que es mejor tempranito a la
mañana, otros dicen que el mejor es a las siete, otros dicen que es mejor con dos mujeres y no
una, otros que es mejor hacerlo tres veces si es posible, cinco, ocho, mienten otros, otros dicen
que es mejor nunca llegai a la eyaculación y tratar de multiplicando la tabla del tres o algo asi,
contenerse y contenerse para que dure mucho, etc.
Son todos saberes, todo eso son una respuesta para tratar de saber como podría ser la
relación sexual, si vemos que hay tantos saberes y algunos nos parecen tan disparatados, pero
nos parecen disparatados el que no es el nuestro, cada cual tiene su manera, es su saber, que
haya tantos y que no sea posible ponerse de acuerdo, es otro dato muy fuerte acerca que si hay
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tantos inventados por la cultura, quiere decir que, no hay el que debería haber estado escritc y
determinado como en cualquier especie animal.
El segundo sentido, este nos llevara mas tiempo discutirlo, se puede estar de acuerdo o no,
es que No Hay Unión Sexual, es decir que no se puede inscribir una relación de tal modo que
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moviliza el deseo sexual del lado de los hombres, son objetos que no son ella, a lo sumo
podríamos decir que son partes de ella, así que son sus rasgos, sus formas, sus curvas, sus
atractivos, el color de sus 3jos, la tersura de su piel. Para dar un ejemplo de esta contradicción, si
el está tratando de hacer de dos uno en el abrazo amoroso no hay todavía desencadenamiento
sexual, pero si un minuto después él comienza ha excitarse sexualmente, ya no esta en el
abrazo, porque le está viendo las partes y ya no es lo mismo el abrazo al ser del compañero,
compañera del amor. Sí, nos abrazamos pero no pasa nada, dice él, nos abrazamos, nos
abrazamos, de dos hacemos uno pero a mi no me pasa nada sexualmente, me empieza a pasar
cuando otros objetos desencadenan para él una excitación, es toda la historia por el cual, las
mujeres pueden decir que son tomadas solamente como un objeto, sentirse ofendidas, vos no
, me amas, solo te interesa un par de pechos atractivos, para vos 'te da lo mismo una que otra,
solo te interesan las formas, etc., etc. Ella en esa mínima protesta, tenemos el dato de que hay
también entonces una prueba inmediata, de las ilusiones de fabricar un encuentro amoroso en
el estilo de la unión sexual perfecta, de hacer de dos uno, tienen inmediatamente ya este dato
que muestra, que esa ilusión se la mantiene en el plano del amor, pero de un amor que es
contradictorio con el mecanismo que en cambio lleva a la cópula y a la satisfacción sexual, y
que esto es seguro muy claro del lado de los hombres.
Mantendremos el enigma del lado de las mujeres, en la medida en que ahí es mas dificil
entender el hecho de que, en lo que tienen de más femeninas, parecieran unir mas el amor y la
sexualidad, su satisfacción sexual. Aquellas que tienen más de femeninas, porque hay
muchachas muy identificadas con los hombres, y así que pueden decir como los hombres, yo a
este lo quiero solamente para le sexo y este otro para el amor, son las cosas que dicen los
muchachos, unas que son más para el sexo y otras que son más para el amor.
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Goce y Lenguaje
Vamos a desarrollar lo que Ilamamos en psicoanálisis, el juego del objeto en lo real, que es
la ausencia de una programación sexual.
Vemos que por ese mismo lugar que los seres humanos tienen a nivel de lo que
experimentan en el cuerpo, algo enigmático o un plus que llamamos el goce. El goce es algo con
lo que no se sabe bien que hacer, y que es algo en principio desequilibrante, ajeno a las
funciones comunes del organismo.
Goce
Lenguaje
Se puede observar, que es el mismo lugar donde el psicoanálisis sitúa el lenguaje y que
estudia en las marcas que nos deja el lenguaje a travbs de todos los efectos de una cultura. Los
modos principales en que se goza. Vemos mas o menos una clasificación rápida en tres. Entre el
modo que Ilamabamos el modo del Uno, de la repetición, de la lógica del Uno, con un modo de
goce bien característico de la sexualidad versión masculina, que esta ejemplificado en las
' paradojas de Aquiles y la tortuga. Aquiles empieza a gozar corriéndola una y una y una y una y
otra vez, aparte de que no alcance a la tortuga, pero puede alcanzar la eyaculación y el
orgasmo, a su vez esto nos muestra un goce fálico, el del Uno fálico, como repetición, no es un
goce continuo, es un goce discontinuo, por eso los hombres cuentan sus orgasmos, diez, doce,
quince, no muy creíbles, pero que responden a esa lógica, haciendo serie, se puede ejemplificar
de la siguiente manera:
Lógica de Aquiles
Uno
Fálico
Los modos de goce, a través de los objetos parciales, que en psicoanálisis, son: el oral,
anal, el escópico, el de la mirada, el de la voz, que tienen otra lógica, difícil, y funciona como que
da como una vueltita alrededor de una suerte de vacío. Y los enigmas que nos quedan respecto
de los modos de goce vinculados a la femineidad. Si eso ha sido siempre en las culturas un
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enigma, es porque, no hay, en principio, nada del orden del lenguaje que inscriba con alguna
modalidad ese goce.
La gracia es que una mujer se abstiene de la lógica del Uno, y se sostiene solamente en
todo lo que hace a su gracia, su movilidad corporal, su delicadeza al hablar, es otra manera de
gozar, que lo esquematizamos de esta manera, dar esa vueltita sobre nada, sobre un vacío.
Esquema de la Pulsión
Una nocion conocida que indica bien ese aspecto podría ser la noción de flechazo. Y si los
griegos eligieron Dios, ese muchachito, más o menos maléfico, que usa unas flechitas, todo
depende de que clave o no esas flechas y eso lo hace de una manera, como es un dios, un poco
caprichosa y de manera i~sensata.Y así podemos describir tantas historias en las cuales él o ella
tiene en cierto modo todo predeterminado, el encuentro amoroso va a ocurrir de manera nada
sorpresiva, porque la pareja está elegida por obligaciones familiares, porque eso le parece mejor
al padre, o a los padres, las madres etc., es el casamiento que se espera socialmente. Todo está
bien, más que una gran pasión, pero está automáticamente todo eso bien preparado y el o ella,
veinticuatro horas antes de la boda, ven a alguien, y tienen un encuentro y el encuentro desata
una pasión y, se viene abajo toda esa preparación y las cosas cambian y se dice, bueno, el amor
es así. Y tiene ese efecto de encuentro y es cierto que los sexos disponen de, como instituciones,
fiestas, lugares de reunión donde van ellos y ellas, con la expectativa de encontrar algo. No sé si
la media naranja, pero encontrar. Eso es una buena indicación de que no es algo que
efectivamente uno tenga un saber para ir a buscarlo. Es uno de los modos más fáciles a veces de
mostrar la gran distancia que hay entre lo que uno cree que es, sus ideales, sus ideas y lo que
nos determina más inconsciente. Así, es tan común en los sujetos que a nivel ideal se imaginan
una pareja de determinadas características y por resultado del encuentro terminan con una que
no tenia nada que ver con todos esos ideales, etc.
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Así que tendriamos este polo en el cual no se podrían decir cosas muy generales, porque
habría que ir caso por caso y son resultados, como les digo de ese encuentro. A veces fatal, a
veces no tanto. A veces se lo llama también "el minuto fataln.
Pasan muchas cosas en los encuentros, hay una marca también, de lo que llamamos la
contingencia. Fue un hecho contingente, no programado. Pero si hay una marca más especial de
esto, una cierta intuición de la cuestibn tan decisiva que puede ser el encuentro, del lado de las
mujeres aunque válido en principio para todos. Esa intuición mayor puede explicarles por qué
algunas mujeres deciden no ir a determinado lugar. Y decir por que no voy a ir a determinado
lugar, porque me podria encontrar con X.
Y no crean que es tan fácil de decir, pero si me acabas de decir que a X no lo quieres, que
no es el que te conviene, que te trae muchos problemas, que ha sido una suerte que lo hayas
podido dejar hace tres meses, que estás con otro muchacho en cambio, trabajador, discreto,
tranquilo, aceptado por la familia y que te da realmente un porvenir, ya me lo has dicho, qué
temor tienes de ir a ese lugar donde podrías encontrarte con el anterior. Y una mujer sabe muy
bien decir: no sé qué me podria pasar con el encuentro. Le tengo miedo a ese encuentro porque
sé que por el encuentro, ustedes saben, a veces sienten no sé qué cosa por aca, no se que y
otra vez empieza ese enamoramiento que ya ha resultado a veces con tantos sufrimientos para
ella. Bueno, esa es una reacción que indica bien la imposibilidad de prever y las conse~uencias
posibles del encuentro como tal. A veces es al revés, se lo ha idealizado mucho o se lo conoce
por correspondencia o como quieran, a pesar de que se tenga la foto o todo lo que fuese y, el
encuentro significa una respuesta completamente negativa. Nadie sabe muy bien decir que es
eso. Y dicen, es como una cuestión de piel, es como una cuestión de no se que, pero el
encuentro no se produjo.
Bien, y, en el otro extremo, seria el caso que les dije que no existe para nosotros, un caso
en el cual esto estuviera programado, totalmente automatizado. Pero hay algo entremedio, que
Freud fue descubriendo en la práctica, sin ninguna idea previa, sobre la base de muchos casos
que tuvo en análisis y que los menciona especialmente del lado de los hombres y es, el de la .-
La repetición está un poco más del lado de lo que llamamos automático. No les es
completamente automático, pero, a lo largo de una vida se observa que tienen un estilo y una
modalidad en la elección de pareja, en sus encuentros amorosos que se repiten siempre de la
misma manera. O sea que ya no es una cosa tan libre a cualquier encuentro. Solo le funcionan
encuentros cuando se repiten determinadas caracteristicas. Esas caracteristicas son las que
Freud llamó ncondicionesde amor". Gente que tiene determinadas condiciones. Cuando se
encuentran -hombres son- los casos de Freud. Cuando se encuentran mujeres que cumplen con
esas determinadas condiciones inician una relación y les es impensable una relación con una
mujer que no cumpla esas determinadas condiciones. Esas condiciones van apareciendo de a ;
poco en el análisis y Freud las fue anotando, por decirlo así y descubriendo que no eran para un
solo hombre que habían bastantes casos, no todos, pero bastantes casos que se dejaban guiar
por esas condiciones. Un poco relativas seguramente en la época de Freud pero esto no invalida
que en distintas cultura y tiempos históricos, todo eso pueda cambiar. Tampoco es necesario que
se den de una manera muy pura, todas las condiciones que Freud pensó con esas
caracteristicas. Pero se siguen encontrando, sino en casos extremadamente puros pero una
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constelación de condiciones que, se verifican en muchos casos. Estamos entunces ahora en una
casuística, no estamos en principios generales.
Bueno, esas condiciones que él encontró son divertidas, cuando se leen de afuera. Son las
siguientes que enumero:
Como pasa siempre con Freud que fue alguien especialmente genial para la descripción de
los elementos fundamentales de un caso, del cual el proponía explicaciones. Las explicaciones,
él mismo las iba corrigiendo, profundizando y después de el se han retomado sus casos y se
pueden explicar de otra manera o con más profundidad. Lacan lo ha hecho mucho, vamos a
hacerlo un poco también acá, pero lo que sigue siendo de un peso extraordinario son los
elementos detectados, los elementos clínicos detectados por Freud.
Bueno, en este tipo de hombre, es como que inconscientemente tienen un cierto modo, un
cierto saber, como relacionarse con una mujer, y que tiene por lo tanto ciertas condiciones.
La primera, es que no debe ser una mujer libre, debe ser una mujer casada o
comprometida o muy legítimamente ligada a otro hombre. Eso forma parte digamos, del clima, de
lo que para este tipo de sujetos es, una condicibn. No le interesa la misma mujer, como dice
Freud, sino está casada le ha sido completamente indiferente. Un año después, dos años
después la vuelve a encontrar y ella ya se ha casado, es casada, el ya empieza a desearla y a
enamorarse de ella.
Bien, por eso Freud llamaba a esta condición, con cierta gracia a la época: "El tercero
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perjudicado", El sujeto se entusiasma por un amor en la medida que hay un tercero, el que
resultará el perjudicado.
Pueden después desarrollar celos, por ejemplo con respecto de esa mujer, si esa mujer
flirtea o tiene eventualmente algún otro candidato, pero no el marido, por ejemplo. Para el sujeto,
está feliz que ella sea casada con su marido, no tiene celos ninguno, no es que pretenda en una
crisis de amor que se separe, se vaya con él, nunca buscan una separación.
Se equivocaría mucho ella en estos casos, si, enamorada ella también, buscase o se
ilusionase con que tarde o temprano no va a poder separarse y entonces reiniciar una vida con
este sujeto. Porque este sujeto le diria, no, por favor no te vayas a separar, las cosas están bien
asi y si se separa perdería para él todo atractivo erótico y de deseo.
La segunda característica ligada a ésta por supuesto, de la que puntuaba de un modo
propio, especial, es que la mujer tiene que tener el rasgo de ser - no se ofenda nadie - pero
Freud utiliza el término, "fácil", la terminología de la época. El rasgo de entrar en el rango de
mujeres de amores fáciles para no usar términos más groseros.
Asi que Freud se va preguntando éstas condiciones, descubre esto, es un dato para decir
que condiciones tan sorprendentes, uno no hubiese pensado, pueden sin embargo gobernar la
vida amorosa y erótica de un hombre.
Primero porque a nivel de los ideales se supondría que una mujer libre, toda para mi,
debería ser el ideal y lo que me enamora. Y que nadie buscqria encontrarse y enamorarse de
una mujer ya comprometida con otro, casada.
Bueno, estos mismos sujetos podrían seguramente creer que ellos tienen también sus
ideales, pero en la vida, en su práctica amorosa efectivamente al final solo se enamora de una
mujer casada y que tenga el rasgo de ser liviana. Otro termino discreto, con menos discreciones,
diria, con algún rasgo de un poco puta, en sentido más genérico, un poco casquivana. Decir que
es sorpresa, porque se supone que un hombre desearía una mujer que sea todo para él, punto
uno, y punto dos, que tenga los valores máximos de la discreción, el honor, pundonor, que no sea
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coqueta ni ande haciendo cosas con los demás ni flirteando. Que sea entonces la mujercita de él,
todo hombre querría eso, menos los de este tipo. Como vemos, tienen una mujer casada y un
poco casquivana, liviana, que se crea eso, que tenga esos rasgos.
Esas son las dos caracteristicas que ve Freud de las dos condiciones acá, que para este
tipo de hombre requiere el objeto de su elección, y si no tiene csos dos rasgos, no se produce en
él ningún movimiento de deseo de situación de amor para con ella.
Pero además, de estos dos rasgos, del tercero perjudicado y las caracteristicas de ser
liviana o fácil, esa mujer, tiene además dos modalidades más que hacen ahora no tanto a los
rasgos que tiene que tener el objeto, sino al tipo de conducta que tiene el sujeto con esas
mujeres.
Una, es la de que constituyen a lo largo de la vida, una serie. No quedan con una, sino que
a cierto tiempo pierden su interés con esa mujer en la medida en que es sustituida por otra que
tiene que tener esos mismos rasgos. Es otra mujer casada, y, liviana. Y luego de u n tiempo, de
las aventuras que pasan con eso, puede ser que la mujer lo deje, o fracase la relación o se canse
o se aburre, o pierda interés y tiende a, rápidamente elegir otra y otra y otra, con los mismos
rasgos.
Esta caracteristica es una característica extremadamente importante y hay hombres muy
marcados por un interés amoroso y erótico que solo se verifica, se intensifica en la medida en
que, pueden hacer una serie.
Si una mujer vendría a ser la ultima, la definitiva, pierden todo interés. Tiene un alto interés
porque viene a Ser la número cinco en la serie viniendo de la cuatro. Y para que mantenga el
interes tiene que estar en perspectiva posible una sexta. Mientras esté en el aire la posibilidad de
la sexta, la cosa para él va bien y es intensa con la quinta. Si pudiese ocumr algo, que ésta es la
última, la quinta es la que me queda definitiva, se pierde todo interés.
Bueno, saben que eso se ha estudiado más en general en los rasgos de hombres
mujeriegos o de hombres que efectivamente su vida amorosa consiste, tiene más valor la serie
que, la relación como tal. Y Freud detecta ya esto también en este tipo. El de constituir una larga
serie, la serie siempre es repetida, quiero decir, en las series se dan siempre los mismos rasgos
que buscan.
Y, una que es importante - le vamos a hacer un comentario- desarrolla como una especie
de segunda fase con relación a la mujer elegida así, con esos rasgos, una, como una fantasía
que llevan a la práctica de rescate de ella. Se imponen como el deber de cuidarla, mejorarla. Por
ejemplo, 'no importa el grado de contradicción que esto tenga para el sujeto. Si un analista le
mostrase aquí que contradicción, le diría, no, no entiendo, pero soy así. Contradicción, quiero
decir que está elegida por ejemplo, por ser una mujer infiel y fácil, y él va a desarrollar una
enorme cantidad de tarea para protegerla a ella de que pueda seguir siendo infiel, sin notar
ninguna contradicción. De que pueda salvarla a ella de que descienda socialmente, de que se
haga demasiado la loca, que pueda correr peligros por eso, cuando él la ha elegido por'ser un
poco loca ya de entrada.
Esa es la caracteristica que anima toda su fantasía que Freud llama como, la condición de
imaginar un amor cuya caracteristica es rescatarla a ella de algún peligro. O de la pobreza, o de
dificultades familiares y viene a ser, si los otros son - podemos hacer esta división- si lo de mujer
que tenga un tercero, casada, y el rasgo de su liviandad son dos condiciones bien eróticas, dos
condiciones que incentivan el deseo acá del sujeto - ya veremos también del por qué de esa
lógica de una serie-. Pero, la actitud de rescate, hace mas y nos da más datos sobre la
modalidad de amor de este tipo de sujetos. El amor que se imaginan, su esfueno amoroso es
como les digo, rescatarla a ella. Intentar, que progrese o que mejore socialmente o que se eleve
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culturaln~cnteo que no corra riesgos de distinto tipo, o económico o amoroso o sexuales, etc. He
conocido algunos de estos casos, no sé si ustedes han conocido algunos casos así, pero he
tenido en mi clínica algunos casos fuertes con estas características. Y de hombres que por años
consideran haber hecho todo por elevar la condición de esa mujer, de su amante, que por lo
demás, siempre constantemente la mujer que le toca. Casada, sin ninguna crisis y manteniendo
siempre esa legitimidad matrimonial.
Bien, eso sería un ejemplo de, en este hueco, de ausencia de una programación, algo
inscrito en el lenguaje, porque estos rasgos de liviandad, dependen del lenguaje y de lo que
considera la cultura. También la característica de que ella tenga esa suerte de clandestinidad de
ilegitimidad para con él, sobre la base de que permanece siempre casada o ya es casada. Bien,
son todos elementos propuestos por el lenguaje y sus modalidades culturales. Y, tenemos un
ejemplo de alguien que, tiene como un pequeño programa que se le repite. No un programa en el
sentido biológico, pero una cierta repetición efectuada por las marcas que en el han quedado del
lenguaje.
Espero que eso quede claro. No es un tipo de sujeto que, la broma que hacíamos, si llega
' octubre, entra en período de celo y automáticamente se aparea con algún individuo del otro sexo
de la misma especie.
Pero tampoco es el sujeto que pudiese estar abierto a los resultados de cualquier
encuentro. No es verdad que esté en disponibilidad para enamorarse y desear por cualquier
encuentro, porque esos encuentros están limitados a un cierto saber. Como si dijéramos, así
como el animal necesita que la hembra de tres vueltas, él necesita tener todas las plumas
paradas y determinadas caracteristicas, este tipo de sujetos necesita que se den determinadas
caracteristicas para su relación.
Puede repetir toda una vida sin saber por qué, pero son las condiciones que se le imponen.
En eso vamos un poco a lo de esta mañana, hablábamos de la promesa del psicoanálisis. Bueno,
no sé si un análisis pudiese, tal vez sí, hay casos que si, hay casos que no, modificar esas
pautas, que sería determinismo, pero podría el sujeto al menos saber un poco, de las condiciones
que repite.
Bueno, en Freud esa es la descripción: Tercero perjudicado, rasgos de liviandad, de mujer
fácil, tendencia a ser una serie de elecciones y ocultas fantasías amorosas que son del orden de
rescatar a la amada de peligros de distintos sucesos.
Bien, él encuentra eso, en un tipo de hombres, y el interés para nosotros es que de un
modo u otro se encuentran estos rasgos, en muchos hombres. Asi que vale la pena indagar que
dice el psicoanálisis de este tema, porqué estos rasgos tan contrariq a veces de los propios
ideales de la persona.
Bien, para Freud, con los materiales que tiene en la época y el de sus análisis, estos
rasgos de eleccibn amorosa que parecen tan insólitos, se los empieza a entender, se empieza a
entender su lógica si vamos efectivamente a, marcas y determinismos infantiles que en este tipo
de hombres, para Freud seria muy fundamentalmente una fijación, demasiado intensa a la
madre. O que ha durado más tiempo del que comúnmente dura. Saben, sigo la línea del Edipo,
tal como lo descubrió Freud, hoy en día universalmente conocidas, y saben de su teoría de cómo
el niño, varón, tiene un apego afectivo y erótico intenso a la madre que debe acercar, buscar,
cuando ubica la intervención del padre, elegirse en un hombre, identificarse con el padre y cortar,
podríamos decir así, con el intento de elegir de objeto a la madre.
En su época Freud veía más o menos cumplido este complejo de Edipo en los varoncitos
más o menos a los cinco años. Más o menos ya estaba efectivizado ese proceso. No sé qué diría
Freud hoy en día, si esto está realizado antes de que tengan 25 años, pero en la época de Freud,
La Vida Amorosa y sus Imposibles
-
seguramente acá también, más o menos cinco o seis años el niño varón ya se constituye por
ideal con el padre, ya se imagina que va a ser, que lo es y que será un hombre y seguramente ya
en el contexto le indican que pueden tener noviecitas o chicas de su edad que podrían ser las
primeras noviecitas, etc. Y el niño ya está afirmado en eso y deja de buscar todo el tiempo los
brazos de mamá y se le instala una distancia. Incluso siente que sería poco viril, que sería de
niñitos seguir un poco pegoteado a ella.
Y, Freud ha estudiado las razones que determinan esa constitución psíquica en el varón y
cree que en estos casos, lo que seguramente ha habido es, una perduración mas larga en el
tiempo de esa fijación a la madre.
Y es as¡ cómo él entiende la necesidad de que después en la elección tenga que estar
siempre en juego ese tercero perjudicado. Porque por supuesto ve Freud que originalmente eso
habría sido, por su posición en la estructura familiar, el padre. Así que la modalidad de apego
amoroso del niño a la madre, ella es de entrada, sobre la base de, que es como mujer, la mujer
legítima del padre. Entonces ya hay ese tercero. Y pareciera que este tipo de sujetos repite la
elección de mujeres que le evoque esa misma fijación a la madre y la presencia de ese tercero
necesario y que había sido el padre.
Bien, eso explicaría para Freud por qué tiene que ser una condición el que sea mujer
casada o muy comprometida lo más legítimamente posible con otro hombre.
Sería porque el sujeto elige ese rasgo porque fue el de su madre. No le interesaría
encontrar una mujer libre y suelta porque eso ya lo asustaria o no seria su condición de goce,
porque está eligiendo sin saberlo un rasgo que habia sido de la madre y eso es lo que haría que,
incluso puedan pasar tan tranquilos sin hacer rivalidades ni celos tan espantosos con ese tercero
perjudicado.
El mismo argumento le da a Freud, la idea de que con eso también se podría explicar el
por qué de la serie, de la facilidad con que la relación con la mujer no termina de fijarse como
más definitiva, que ya el sujeto está buscando una tercera, una cuarta y una quinta, etc.
Freud nos da una explicación que tiene mucho valor en su lógica. Siempre él dentro de la
explicación de que ha habido una fijación muy intensa con la madre.
La idea sería, cómo efectivamente, la madre es lo que debe ser sustituido, es decir que el
sujeto ha debido renunciar a ese apego amoroso que llega como insustituible, repite eso después
en cada una, es decir, que por definición, cada una le es sustitutiva. Que no podría en ningún
caso encontrarse con una, de la que dijera, esta es la definitiva de mi vida, la insustituible No son
personas que digan: te amo, y eres insustituible en mi vida. Bueno, lo pueden decir, pero por
debajo, en su determinismo, operan de una manera muy distinta, es decir, como ninguna puede
ser la de mi fijación intensa infantil, que es la que tuve que suslituir, todas son sustituibles a partir
de eso, unas por otras. Porque ninguna será aquella. Así que ya son segundas o terceras y eso
es para Freud el dinamismo que hace que el sujeto repita eso con la necesidad permanente de
cambiar de mujer, en una serie y, la otra característica la de la modalidad de amor que toma acá,
este sujeto masculino que es el de un amor que tiene fantasía de rescate, nos da de eso una
explicación interesante, pero tambien me parece para avalar lo que les decía que acá hay un
condimento vinculado, ya no sólo a la elección por la condición erótica, sino también a una
modalidad de amor y Freud la hace derivar de esa misma fijación y de lo que habría sido la
corriente amorosa con la madre.
Y dice Freud, acá debe estar el origen, en el plano amoroso, porque es de la madre donde
se cumpliría, en el plano amoroso el don mas extremo, tal como lo dice la cultura y el don de la
vida.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Es de esa mujer, no de las que van a venir después en la serie, su mamá de la que, en ese
plano del amor, ha recibido ni mas ni menos que un don maximo, el don de la vida. Y para Freud
esa fijación es la que motiva después las fantasias de rescatar o a veces sacrificar incluso la
propia vida con tal de salvar a la dama, a la mujer amada y que el resorte de fondo de eso,
estaría dado entonces por ese don originario de la madre - te he dado la vida y la persona que
ama alguien que a uno le ha dado la vida se impone en la vida a su vez hacer cosas para
constantemente salvar al otro, rescatarlo, etc.
Freud ve también esta modalidad de amor en relación al padre, así que tematiza también
como figura tan importantes inicialmente lo común que es en el hijo varón, las fantasías de salvar
al padre o de rescatarlo de algo. Pero dice Freud cuando es en relación al padre, nos dice en
este texto, eso siempre tiene alguna motivación de rivalidad o de cierta hostilidad o de fantasía
que el padre está en la mala para uno salvarlo. Eso parece de un amor bárbaro, buenísimo, un
gran amor, pero, dice Freud, esconde realizar un deseo que es, " he sido más que vos", ahora yo
n
soy como tu papa . Y, realiza entonces esta fantasia de superar al padre en algún plano. Pero en
el caso de la madre, como se observa, en el caso que estamos discutiendo, es una especie de
prueba de amor máxima. Y, sigue Freud porque de todo el material habia juntado, recogido estos
datos. Se observa dice él que incluso esa fantasia de amar de esa manera a una mujer, con ese
clima que se la ama en tanto se supone que se la va a salvar de algo, que se le va a devolver
algo cuando esté en riesgo de vida, etc. se simboliza muy fácilmente, esto es además en alemán,
bastante así, por los equívocos del término rescate, pero se lo simboliza muy fácilmente con el
don de un hijo. La fantasia de que esa mujer tenga un hijo de uno, y eso entra -cómo lo podemos
decir, - vos querés realmente tener un hijo, no; lo vas a criar bien, no se; es que querés ser
padre, nunca lo pensé. Y entonces por qué fantaseas, o querés que esa mujer tenga un hijo
contigo. Porque entra en la idea de donar algo de la mayor importancia posible y que sería como
la devolución a esa madre de lo que habia sido que diese a luz a él mismo como hijo.
Por eso dice Freud, estos sujetos en su don, su fantasia de salvar a la mujer donandoles
un hijo, -miren las cosas que piensan los hombres-, ellas se pueden reir bastante. Ya es un
peligro que me quiera rescatar, puede decir ella, ojalá que no me rescate, puede decir, por
rescatar todo me va peor.
Pero que además, me ame tanto que para rescatarme lo que quiera es que yo tenga que
pasar nueve meses, parir, y él solamente acordarse del lujo de un amor cuando en realidad, por
algo no tiene deseo, realmente ninguno, francamente de ser padre, es todo cómico, pero todo
cómico en las relaciones entre los sexos a nivel humano. Pero para él es así dice Freud y donde
se nota que acá hay fijación por la madre que sería la clave, y una dificultad de desprendimiento
suficiente del objeto madre, es que en la fantasía de salvarlas a ellas, de donarles algo, por
ejemplo, un hijo, ese hijo es imaginado exactamente igual a si mismo.
Llega un momento que, en estos varones no se sabe si quieren tener un hijo o una
alteridad, una persona diferente de ellos, que van a ser, que podrán desear, etc. Y lo que se nota
es un igual a mí mismo.
Ese tipo de sujetos varones, no les cae muy bien que ella tenga una nena cuando están en
esta posición. Y valoran al maximo que tenga que ser un varón, pero no cualquier varón, un
varón que en el fondo tiene que ser igual a él, que vería con eiiorme amor, para realizar eso que
sea lo más parecido, que tenga mis mismos gustos, mis mismas caracteristicas, etc., etc.
Es un material que creo que les puede resonar en una fantasia que siempre está presente
en todos nosotros los hombres y es lo que Freud dice que en ese matiz de exigir tanto que el hijo
sea igual a imagen y semejanza a uno como padre que suele producir el mayor desprecio
despues por ese hijo si llega a ser distinto o diferente. Se ve, dice Freud, ahí la fantasia
La Vida Amorosa y sus Imposibles
I
constituida en la infancia, y se ve muy bien como el don de lo que se quiere dar, es el equivalente
de lo que se supone recibido por la madre. Mi madre me hizo nacer a mi, me dio el don de la vida
a mi, mi amor sera tal que yo voy a saldar esa deuda, donandome como a mi mismo bajo la
forma de un hijo en la mujer y ese material de fijación infantil con la madre perdura y perdura
transformado de otras maneras, si no es salvarla sobre la base del hijo es salvarla de otros
modos en el tipo de elección de objeto.
Bien, tienen así la descripción da Freud de estos rasgos que, en mas o en menos son tan
frecuentes en los hombres y creo que esto para nosotros los psicoanalistas es importante decir,
los datos son esos. Lo que no e s tan fácil es, explicar por qué.
La idea de Freud que les traté de demostrar es que era por esa fijación a la madre. De ahi
sacaba él las explicaciones para las tres cosas: porqué el tercero perjudicado, porqué se va a
tratar de una serie y porqué en la fantasía de amor toma un matiz como de salvación o rescate,
de donación.
Bueno, podemos buscar con esos mismos datos explicaciones más lógicas, tal vez más
profundas que la de Freud a nivel de fijación con la madre. 0, proseguir la pregunta, es como
decir, por qué hubo entonces esa fijación con la madre.
Vamos a tomar para eso, vamos a retomar para eso, como tres lógicas que habíamos visto
desprenderse de este hueco en esta cuestión del goce sexual.
En lo que Ilamabamos la lógica del Uno, vimos que la característica de esa lógica, es que
es una lógica incluso válida para todo lo que es medida, que se puede medir.
Eso abarca mucho, les dije que del lenguaje de ahí salió el Uno, la capacidad humana de
manejar el Uno y repetirlo y de eso salió el instrumento teórico para toda medición que es la
aritmética y todo el desarrollo de las matemáticas. Pero manejamos el Uno y los problemas de
mensurabilidad, de medida, mucho más lejos que resolver las medidas de un edificio, por cierto.
Ya les dije que, bueno, lo mencioné más o menos, para un hombre con la lógica del Uno, su
pene, en tanto encarna la lógica del Uno, constantemente tiene un problema de medida, como s e
sabe, y sufren los hombres de la medida.
Me han contado un chiste hoy, me parece de salón, se puede contar un poco, pero, era el
de alguien que en su encuentro amoroso, legítimo con su mujer, se molesta de que ella está en
una lógica que a él no le conviene porque ella parece que esta muy quieta, no se mueve lo
suficiente y él necesita en su lógica u n poco más sacudimientos por parte de ella, así que le
protesta y le dice, que se mueva, que se mueva, porque si no él ya esta harto y se va a ir con una
de quince. Entonces ella le contesta que no se haga el tonto porque si él se va a ir con una de
quince, ella se va a ir con una... de veinte. Lo que esto indica otra cosa. Ese es un chiste de
varones. Nos reímos todos y las mujeres se pueden reír muy bien, para reír especialmente de los
varones, pero es un chiste, que en ese chiste está toda la verdad ya contenida de lo que les digo,
la lógica para el Uno en el vínculo amoroso. Todo lo que es medida. Les di ejemplos también de
cómo los hombres se imaginan medir el goce sobre la base de un orgasmo, dos orgasmos tres
orgasmos. Me parece que se imaginan lo de las mujeres que tuvo ciento cincuenta, tuvo veinte,
todo eso es la lógica del Uno, pero también están muchas veces en el plano de lo que, en ciertos
planos de como juega el amor, cuando pensamos que si nos han hecho un don, y por cariño
debemos retribuir ese don, queremos siempre igualar las cosas, y discutimos, ¿no?, se nota que
eso hace perder u n poco de figura al amor, pero la gente muchas veces discute, mira, si me hizo
un regalo hasta aqui, yo le hago u n regalo exactamente hasta aqui, no conviene hacerle un
regalo el doble, porque se va a sentir comprometido y va a creer que su regalo ha sido entonces
muy poco y todo eso es medible. Intentar con una suerte de medida que no sera un metro, pero
es una medida de valor y con esa medida de valor tratar de imaginar como son u, organizar de
algún modo todo eso como medidas de goce.
Les di el ejemplo con el Uno, que es la lógica como tal de lo medible, que, muy rápido
expliqué esa paradoja de Aquiles, por la cual si se va midiendo, yo tengo que llegar hasta ella,
hasta cualquier objetivo y mi lógica es avanzar con un instrumento de medida, con ese Uno, se
produce una paradoja, porque entonces tendré que avanzar forzosamente primero, la mitad de
todo ese trayecto. Debo pasar por el punto medio, y el argumento después se repite en serie, ya
he hecho la mitad, querida, - es todo así - estábamos a cien metros de distancia de nuestros
corazones, estamos a menos porque ya he hecho cincuenta, solo me queda la mitad. Ella le dice,
sí, pero en la mitad de los cincuenta vas a tener que pasar por la mitad de esta mitad, ¿de
acuerdo?, Si no puedo llegar si no paso por el 75. He pasado el 75 y el encuentro ya se va a
producir. Si puede decir ella, pero forzosamente del 25 que queda vas a tener que pasar por la
mitad.
Bueno, y con ese argumento se prueba que como siempre hay que pasar por la mitad con
un instrumento de medida, se hace una especie de infinito y tiende cada vez mas cerca de llegar
a un límite, pero no se llega. Y eso está demostrado también en las matemáticas y si no pegamos
un salto con el uno, coma uno coma dos, coma tres, etc., no se llega al dos. Se llega a uno 99.
99999 ...., todo lo que quieran y siempre queda un hueco.
Ese hueco fue muy importante estudiarlo en Lacan en la lógica del Uno porque ya da el
dato de que la lógica del Uno, no puede medir todo. Mide, pero entra en la medida, en su propia
paradoja.
Bueno, he dado estos dos temas de lo medible, lo mensurable y los limites que tiene esa
lógica del Uno, ese limite de castración, para oponer ahora - y cuando me preguntaban un poco,
bueno, qué pasa con, qué lógica puede tener o no el goce femenino.
Un estudio profundindo de esta lógica del Uno, y como les decía, como por la negativa,
buscando la diferencia, se puede decir muy bien que una característica, sea lo que fuese un goce
femenino. Una característica que hace a su lógica es que es inconmensurable. No piensen
inconmensurable en un sentido de tamaño, como cuando decimos a veces les impresiona algo
inconmensurable, le parece muy grande.
Vayamos a la etimología del termino: algo imposible de medir, que no es susceptible de
tasas discretas o de cantidades.
Les dije que la logica del goce masculino es un tipo de goce que en cambio se clasifica
todo por tasas y medidas.
En esa lógica, en cualquier nivel, les decía, bien, si he ganado un millón ha sido una cosa
intensa, me ha dado un goce, pero si además de un millón al día siguiente gané tres en la bolsa
eso ya, me tiene más frenetico de goce todavía.
Ninguno de esos argumentos existe o es posible para el goce femenino.
Hay una famosa referencia mítica, de la mitología griega, tal vez las conozcan que es la
historia de Tiresias, un pobre tipo, por el drama que le tocó vivir. Por una peripecia que no
interesa contar, es el mito del hombre que fue durante varios años, mujer. Al pasar por un
camino, deshizo un nudo de víboras y el efecto de eso pedido por los dioses, se trasformó en
mujer y vivió como siete años de mujer. Y otra vez por un camino, deshizo otra vez un nido de
viboras y el efecto fue su retransformación en hombre.
A raíz de esta característica, se produce un día una gran pelea entre Júpiter y S U mujer,
Juno, en términos romanos o Zeus y Hera en términos griegos y, lo que discuten es que él, dice
que a él le parece que ella es la que goza más en la sexualidad. Y ella dice que no, que son los
La Vida Amorosa y sus Imposibles
hombres los que gozan más, y discuten eso. A ver, esta es una tipica discusión femenina, quien
goza mas en la sexualidad, el hombre o la mujer.
Y entonces deciden llamar a Tiresias a que resuelva el pleito, porque es el Único que
debería saber un poco, ya que tuvo siete años de mujer y el resto de hombre. Y la respuesta
famosa varía un poco según las versiones, es que respondió que si hubiese una medida de diez
en el goce sexual, una correspondería al hombre y nueve a la mujer.
Bueno, como una mujer, justamente Hera, estaba defendiendo la tesis contraria se enojó
muchísimo de que le diese la razón a él, con este juicio, así que lo mandó cegar, quedó ciego,
fue un gran profeta etc., y sigue la historia de Tiresias.
Esos mitos que existen de esa manera y como opiniones populares repartidos en todo el
mundo, como una especie de intuición que hace pensar en un goce mayor, en la femineidad.
Pero, la trampa de la respuesta de Tiresias, el defecto que tiene, aunque intuye otra intensidad
de goce en lo femenino es que está hecha sobre la base de la medida. Es decir que aunque diga
que solo dos partes, tres partes o una parte es goce masculino y el resto es goce femenino, esta
metiendo de todos modos en una vara y en una medida de diez ese goce femenino.
Entonces, no es que el goce femenino sea 9 veces mayor que el del hombre, es que no
hay ninguna posibilidad de pensarlo, de medirlo, de categorizarlo con nada. Eso quiere decir
etimológicamente inconmensurable, es decir, no susceptible de ninguna medida. Y no susceptible
de ninguna localización. Otro punto importante.
La lógica del Uno es una lógica donde la expectativa de goce, la búsqueda de goce en ese
un, un, un, va en una dirección cada vez más localizado. Y localizado en el cuerpo.
Ese un lugar del cuerpo, donde se localiza y se sitúa ese goce.
Han hecho mil historias tratando con la medida de buscar un punto así en las mujeres.
Saben que, la vagina buscar un punto G, F, J, que se yo, no sé que buscan, qué seria, bueno, lo
americanos creen mucho en eso, y todavía en las enciclopedias mas modernas, de los temas de
sexualidad suelen imaginar de esa manera qué podría ser el goce femenino. Y como no se sabe,
s e inventan cosas. O se lo inventan al estilo masculino, si tienen una cierta tumescencia de los
pezones imaginan que eso debe ser la señal como tal de que ya hay un goce.
Si se toman eso en serio y tiene una mujer con la que viven hace aiios, hacen el amor muy
bien, ella contenta, pero no tiene especial tumescencia de los pezones y de eso se va a amargar.
Le hace suponer que ella no ha gozado hasta ahora.
Bueno, y si tienen otra que si, sufre o goza no interesa pero tiene esa tumescencia de los
pezones pero esta completamente insatisfecha, a pesar de que ustedes se toman el trabajo de
tratar de conseguir fregando eso y eso y, ella los engaña con 25 porque no esta contenta con
eso, van a tratar de ver que no es tan fácil ubicar la cuestión.
Bien, en el hombre el goce es un goce localizado hasta la extrema final localización de su
Órgano en la eyaculación y, el goce que les llame pulsional, entremedio de los tres que teníamos,
es un goce que también esta localizado y que Freud lo ubica en determinadas zonas del cuerpo
que se llaman zonas erógenas y que tiene su relativa localización.
No es posible localizar en el cuerpo el goce femenino. Esta o inunda, o forma parte de todo
ese cuerpo, pero no es que podamos decir, es aquí donde goza. Uno podría ir y rascar aquí, a
ver, bueno, no se'sabe como goza. A veces manifiestan haber tenido un gran goce y no hubo
penetración, otras veces él hizo quince, veinte o veinticinco penetraciones, no consigue nada.
Bueno, a veces, les dicen una palabra y las abrazan y tiene un orgasmo. A veces tienen un
orgasmo durmiendo, por un sueño. Bueno, no se sabe. Tampoco se sabe muy bien qué es lo que
dicen, ni ellas se entienden muy bien a si mismas. Porque, es una cosa completamente
deslocalizada para ellas también. Lo femenino es tan inconmensurable e ¡localizado para la mujer
La Vida Amorosa y sus imposibles
como para los hombres. Por eso en psicoanálisis no se avanzó mucho por los análisis de
testimonios de las mujeres porque ellas tampoco pueden decir de qué se trata. Pueden
experimentarlo, pero, no tiene ni medida ni término ni ubicación clara en el lenguaje.
Bien, quise hacer esta oposición más lógica, en vez de imaginar el goce como algo
fenomenológico de cómo se sentiría, es un esfuerzo tratar de pensar su lógica. Tendríamos las
dos lógicas más contactadas, una que tiene la caracteristica de lo inconmensurable de lo
ilocalizado contra la otra que es en cambio la propia de la medida y la localización.
Esta característica lógica, de la lógica que nos hace el lenguaje, esta caracteristica lógica
' de lo ilocalizado de la femineidad es el secreto de fondo del horror que causa la femineidad. Y de
la enorme acumulación de difamaciones e insultos que se han situado en ese punto. Es el
secreto de lo que hace de la mujer un bicho peligroso, asocial, inquietante. Las cosas son
razonables en una sociedad de hombres solos, muy peligroso introducir mujeres. Cuidáte de las
mujeres, no te cases nunca. Si tienes la desgracia de casarte pegale todos los días con un látigo,
y si te dice por qué, decíle que no importa, que ya ella sabrá.
Hay una enorme cantidad de hechos culturales, ahora lo decimos un poco en broma, pero
hay también efectos que de broma no tienen nada. Pero desde todas las culturas, hay algo
encarnado en las mujeres que, causa angustia, horror, que las hace fuera de sistema, ajenas, a
veces bajo la forma idealizada de diosas, pero otras veces bajo la forma de brujas, etc.,
irracionales, insensatas, caprichosas, fuera de encuadre, no se las puede ubicar bien en nada,
siempre tienen una que no me esperaba, siempre están pidiendo algo que no era lo que se
requería, siempre están molestando, molestan todo el tiempo.
Bueno, me hace gracia decir este discurso, espero que no crean que es enteramente el
mío, pero como soy hombre, he pasado y cada un dos tres me sale ese discurso también.
Bueno, todo eso que es tan hiriente si se pone en términos de rasgos de cada cual o si se
tiene a nivel del límite, decir son tontas, son bobas, son caprichosas, etc. , ya fue mucho que
Freud dijera todo esto me parece que es un problema vinculado a la sexualidad. Respecto de la
cual como les dije esta mañana, los dos sexos están igualmente huérfanos en un punto porque a
los dos sexos les ha fallado la programación, pero además de eso, el lenguaje que es lo que
hace de suplencia a distintas modalidades de goce pulsionales masculinas de las pulsionales
femeninas.
Y Freud al llevarlo allí pensaba que, todo ese horror, vinculado a que, ante la ausencia de
pene en ellas, eso significaba como una amenaza para el hombre de que podría perderla y
entonces a partir de allí, el niñito, desde muy temprana edad, y, este material existe hace una
profunda angustia con el genital femenino, con esa ausencia de un órgano. Bueno, fueron las
explicaciones que pueden parecer al principio, sorprendieron al principio, la clínica las muestra
con todo rigor de que hay siempre algo angustiante para los hombres causado por las mujeres y
que lo cubren a eso con defensas, pero atrás de eso, hay eso.
Bueno, pero podemos ir un poco más allá de la explicación de la castración, el pene versus
carencia de pene, porque Freud llega hasta ahi a nivel de la fantasia de los propios pacientes,
pero en realidad no es muy creíble la amenaza de castración, porque en la realidad nunca se
castra a nadie. Es un poco rebuscado, decir, bueno, cómo veo que ella no lo tiene, yo me había
imaginado que todos lo tenían, lo ha perdido, entonces capaz que me pasa a mí, cerramos la
piemita y ya tomamos distancia y no queremos mucho contacto con un cuerpo que le falta el
pene, no tiene-pene.
Pero si vamos más lejos en eso, que se presenta, les digo así, en la fantasia de los
pacientes, en su historia infantil, etc. Es verdad que hay un punto como de horror, pero podemos
llamar a ese horror, el horror de que exista algo fuera de medida, ilocalizado.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Todas nuestras maneras de manejar el goce, de una manera pmdente que nos permita un
placer que no sea excesivo o que sea con cierta defensa, razonable. Todo lo que armamos está
hecho con esa lógica del Uno, con lo que s e puede medir.
Doy un ejemplo de eso, donde se ve esa Iógica, por que decimos lógica, y porque una
Iógica permite ver muchas cosas distintas.
Por qué y para que vean las mujeres también, a las mujeres les asustan también lo
ilocalizado que puede presentarse en ellas mismas. Y si uno dice, bueno, por qué tanto problema
con un bichito, una cucaracha o un bichito hogareño, un murcielago por ejemplo, hay mujeres no
pueden dormir en toda la noche si le aparece un murciélago. O esas reacciones fóbicas de miedo
y de angustia por el movimiento de ciertos animales.
Bueno, es justamente en cuanto empiezan a producir efectos de ilocalización. Hay
animales de movimiento muy rapido, vertiginoso, en direcciones muy encontradas como es, por
ejemplo un murciélago que uno pierde la medida, porque para seguir el vuelo de un pájaro, es lo
mismo que hacer, uno lo va viendo, una y una y otra vez y lo tiene gracias a la medida, trazar de
ese modo, con una línea, en cierto modo lo controla, lo ubica. Y cualquier cosa que, imagínense
con un metro, no se puede medir acá porque se corrió acá y acá está en otro lado, está en mi
espalda, etc., con todo eso se hace una pelicula de terror. ¿Cómo crear el efecto de algo
ilocalizado, fuera de medida?.
Vi una vez una pelicula con el tema del vampiro, originado todo el mito por una
característica de pobrecito del vampiro, del murciélago y, en la presentación de los titulos de la
película alguna vez el director había tenido una idea genial que era filmar en camara lenta el
vuelo de un vampiro, un murciélago volando. Al estar filmado en cámara lenta, le aseguro que
para todo el mundo era algo de una belleza de vuelo increíble. No era el animal que nos causa
horror. Si los vampiros volasen en cámara lenta, no habria mitc-del vampiro.
Bueno, son ejemplos, porque uno se pregunta, qué tiene la cucaracha al final de cuentas,
nos trasmite enfermedades, podríamos pensar que las ratas que son también rapiditas, a veces
difíciles de localizar, pero uno dice, bueno, qué tanta fobias, etc. pero bueno, son animales que
han llevado la peste que han trasmitido enfermedades. Y les doy ese ejemplo, la cucaracha es
limpia incluso, limpia de suciedades, no ha trasmitido jamás ninguna enfermedad la pobre
cucaracha, es un animalito del que habría que tener ademas hacerle un homenaje cada tanto,
tener una exposición de cucaracha, bueno, hacerse amigos de las cucarachas porque la pobre
cucaracha y bueno, y es una cosa que a las gentes les causa muchísimo horror.
Bueno, y es, siempre van a ver que uno dice, qué tiene la cucaracha, no tiene nada, lo que
tiene es motivar el problema de algo ilocalizado. Y, digamos, esto er: broma, en esto del vampiro
de los vampiros, la cucaracha de las cucarachas, la rata de las ratas, de lo ilocalizado y lo
ilocalizado, en lo femenino como tal.
Y de ahí que, todas las culturas hayan hecho infinidad de normas, de criterios mas o
menos delirantes para culturizar a la mujer, dominarla, localizarla. Tratar de impedir que en ese
cuerpo aparezca no sé que eso, que no se sabe que es ni se puede localizar.
Entonces, les he hecho esta descripción, de la cual insisto es muy importante tener en
claro que las mujeres no son dueñas para nada ni manejan para nada ese enigma. Porque la
mujer se hace igual que el hombre por efecto del lenguaje. Y lo que recibe del lenguaje son la
Iógica de la medida, la Iógica del Uno, las lógicas de las localizaciones pulsionales. Pero para su
propio cuerpo, es igualmente una cosa sin limites, el advenimiento de ese goce en su cuerpo.
Por eso las mujeres tienen con todo lo que es lo ilimitado una actitud equívoca, fascinante
por un lado y de angustia por el otro muchas veces, para todo lo que fuese un movimiento en el
que perdiesen orientación y límites. Y muchas veces escriben que se enfrian en la sexualidad o
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que de pronto sienten que se detienen, que piensan que calculan que se enfrían por una angustia
vinculada a que si eso fuese más, si hubiese mas goce quedarían como perdidas de la medida
corporal. Por eso no se sabe dar metáforas de eso más que por ejemplo, licuarse, los líquidos.
No por tubitos con medidas sino los líquidos en su desparramo general. No el líquido de la orina
de un varón, que va ser de eso una manguerita para ir midiendo mas o menos, etc.
Lo que podría ser en cambio, inundación, es una metáfora muy común, una figuración muy
común de otro goce, que no es el goce fálico de la medida sino los enigmas de ese goce
femenino.
Bueno, eso lo llamó - no voy a poderles dar muchos datos sobre eso- pero, en la medida
en que es u n goce que siempre está por fuera de cualquier captación como un todo, es cerrar la
medida, la femineidad nunca cierra - como lo veremos ahora - "eso no me cierran - no se si se
usa acá esa expresión-. En Buenos Aires se usa mucho en la juventud cuando en una discusión,
en un tema algo no se entiende o hay una contradicción, dicen "no me cierra", es como una
expresión económica de contaduría. Se dice que cierra cuando da justo.
Bueno, si usáramos eso, diríamos, con el tema de la femineidad, con el goce femenino,
nada, nunca, cierra. Siempre está por fuera de cualquier captación o medida o inscripción total
ilocalizable.
Por eso Jacques Lacan llamó a la lógica de esta femineidad, la lógica NO TODO.
Está muy bien puesto el nombre porque fíjense que para hacer totalidad, para cerrar algo
se necesita u n limite. Por eso les digo, no es un problema de una cosa grande o pequeña.
Podemos imaginar cosas muy grandes, pero si tienen un borde, es lógica del uno. Todos los
países, Bolivia, están hecha por la Iógica del Uno, no esta hecha por la femineidad, y por eso
puede trazar su territorio y su frontera y eso cierra, lo que pertenece adentro es boliviano, lo que
pertenece afuera, no es boliviano.
Todas esas 1ógicas, son lógicas del Uno. Bien situadas, se sabe lo que pertenece y lo que
no pertenece. Lo femenino no tiene validez, se va siempre de cualquier frontera, no tiene
fronteras. Y es en eso que es una suerte de horror lógico -al menos para el que no ha terminado
su análisis- y lugar de angustia también.
Conocerán cómo los obsesivos, los hombres tienden tanto a que se cumplan las
totalizaciones, las clases, que no haya, no dejaria, no puede ser que haya un lugar de frontera
indeciso. No puede ser, hay que ir rápidamente a pescar la frontera y que esté claro, siempre se
tiene que saber si está adentro o si esta fuera, etc. Y se ven mil rasgos, sintomatologias y
características en las mujeres donde aparece esa problemática femenina en las mujeres que
siempre, algo fuera de dominio, control y de una lógica de clase de un todo, siempre fuera de
eso. Siempre desconfirmando que haya totalización.
Bien, por eso el nombre, les di una idea de, cómo frente a la lógica del Uno, la Iógica del
objeto parcial, la Iógica pulsional y tenemos del lado femenino esto que exploramos y discutimos
con este nombre de lógica del NO TODO. Es la Iógica con la que funciona la problemática de la
femineidad como tal.
Bien, esto me llevó un tiempo, pero quiero volver a otras maneras de pensar la explicación
de Freud del tipo de hombre que estábamos viendo.
Por qué le es tan necesario que, la mujer que elige sea mujer casada. Que de ninguna
manera eso es para él un problema enamorarse de una mujer casada, porque va a tener que
pelearla a Ver si ella se separa, etc., no. Ya les dije que es la condición que esté casada y que
siga casada, el será el amante.
Es que es muy dificil confrontarse con algo ilocalizado. Es muy difícil, y forma prirtc dc no
saber cómo es el sexc, no saber cómo manejar, tratar la femineidad, porque está fuera de todo
La Vida Amorosa y sus Imposibles
saber posible, a nivel de lo controlable, la medida, la totalización, etc. Está fuera de todas las
lógicas de las que disponemos.
Entonces, si me acerco a una mujer que esté absolutamente y totalmente dentro de la ley,
de un todo, eso puede a la larga aburrirme, porque se desea algo más, algo más enigmático, el
deseo funciona así. Una mujer misma puede sentirse muy mal en un punto mas o menos secreto
de su corazón por el hecho de casarse.
Es lo más frecuente que una mujer se haga una escapadita el dia antes, con la imaginación
antes del día de casarse, o es muy frecuente que tenga, después de un noviazgo tranquilo, todo
perfecto, mañana nos casamos, y entre que le decidimos si mañana, unas dudas asaltan a ella
que no duerme toda la noche. Siente que se va desmayar, que no está segura, que necesitaría
más tiempo. Se juntan las amigas, la madre y dicen, basta, está todo preparado, son los nervios
típicos de cualquiera que se va a casar y dice, por qué nervios, si eres totalmente feliz, o abren
un cajoncito y leen por última vez una carta que tienen de un noviecito antiguo que no es con el
que se van a casar.
Bueno, qué les pasa, es que, el matrimonio por ejemplo al ser una ley amada con la lógica
de clase, la lógica del Uno, hace creer que eso cierra y que a partir de la ley matrimonial ha
quedado todo resuelto y arreglado y cerrado para siempre en la relación amorosa entre él y ella.
Y todos esos síntomas vienen de una presencia de lo femenino en una mujer que, se angustia un
poco, protesta por el otro, y viene con esos síntomas a decir NO SOY TODA PARA NINGUNA
LEY. La femineidad no puede ser toda para ninguna ley. Asi que es mas bien un rasgo de
femineidad esa especie de locura o locurita que puede pasarle a una mujer o que dice: me van a
casar y éste para colmo, con el derecho de la ley va a creer que yo soy toda para el.
Entonces, el que siempre hay una cosa de escape en la mujer, no hay que tomarlo
solamente, bien, si hacen un análisis, muchachos, no hay que tomarlo siempre solamente como
capricho, como que son las eternas insatisfechas, nada les viene bien, siempre tienen que estar
complicando la cosa, etc., porque hay algo de eso que se les impone y que es una manera de
articular lo femenino. No es capricho solamente. Una manera de decir indirectamente, aunque no
lo sepan ellas, que lo femenino no puede ser atado a ninguna totalización.
Bueno, eso para darles ejemplos de que, también en ellas hay, problemas del cual ahora
les voy a mostrar el otro polo. Completamente desorientada ella, ya ella misma en la angustia de
ser ella una ilocalizada, porque ya se ha mareado a si misma porque tiene cuatro novios y no
sabe con ninguno arreglar, la dejaron tres, esta apareciendo otro, esta quedando mal en esto,
perdió un trabajo allá, se encontró en la plaza perdida, porque iba a ver uno pero recibió un
llamado telefónico por celular de otro, capaz que amo esto, no amo el otro y bueno, cuando
empieza a ser invadida por muchos efectos de eso que es ilocalizable y donde siente que se va a
perder por fuera de toda referencia tiene el otro extremo que es la posibilidad de la mujer de
querer un matrimonio, querer una relación legitima, mas allá de que por ahí no es un gran amor,
pero que es un buen muchacho, me trata bien y ella no quiere más locura, locura de amor, no
quiere mas la angustia de la femineidad y renuncia en cierto modo a la cuestión de la femineidad
por tratar de colocarse bajo la ley, bajo un orden, bajo una referencia.
Bueno, para que vean que todo esto tiene sus polos. Eso no quita que un añito después de
ese casamiento que la tranquilizo tanto, sentó cabeza, como decimos, el problema de la
femineidad va a seguir apareciendo, así que en algún lugar, va a empezar a manifestar que
tampoco el matrimonio es todo para ella.
Bueno, entonces, si vuelvo a e1 con éstos ejemplos, se empieza a entender, que saber mas
astuto hay en el inconsciente de éstos señores que pueden decir, es muy conveniente que la
mujer este bajo una ley. Es verdad que cuando esta toda bajo una ley, no hay deseo, es aburrido,
La Vida Amorosa y sus Impos;b!es
el deseo es siempre como les digo, un poco transgresor, una falta, más allá. Entonces vamos a
solucionar la cosa. Que tenga un mando que hace como que la tiene toda, estamos tranquilos, no
tengo que enfrentarla a ella en la locura de su femineidad, porque está bien situada legalmente
con su mando. El tercero perjudicado resulta un benefactor extraordinario, lógicamente y eso
hace que yo pueda dirigirme un poquito a la parte no-todo de ella. Dónde está la parte no-todo,
en que lo engaña, conmigo, en la parte clandestina, ella está por definición más en mujer que lo
que por ahí está como su esposa para su esposo, si es que no inventa algo. Pero ya veremos
esas contradicciones de cómo estar de esposa para el esposo puede ser algo que termina
anulando el deseo. Porque no hay nunca algo que evoque un más allá, un algo ilocalizado.
Pero en la elección de éstos señores, miren que bien descubrimos que se la habían
arreglado con esa lógica. Entonces, uno se encuentra más con algo que es una mujer, en el
sentido femenino, porque está exactamente un poco fuera de la ley, lo mismo el rasgo de cierta
liviandad, pero no tan peligroso como que me agarre con esa femineidad, se enamora de mi y se
venga con la femineidad encima de mi, que me causaría horror, un poquito de femineidad, no
mucho, porque no sé que es y me horroriza, un poquito de mujer.
Total, como lo logra, bien, que tenga marido y estas escapadas conmigo. Entonces, esa
posibilidad de encontrar solo algo de mujer bajo esas condiciones. Seguramente de sujetos muy
angustiados por la castración. Y por eso se entiende que quieran que todo quede tranquilo y
nunca favorecen la separación de ella de ese marido. Porque esa es la parte de defensa de esta
Iógica del Uno que ahí hace un cierre total. Y es como un truco loco para obtener un poco de
1
vinculación con el deseo con lo femenino en condiciones no riesgosas, más o menos medibles.
Bien, es lo mismo también para la gran desventaja que tiene hacer una serie. Es muy
ventajoso hacer una serie de mujeres. Ventajoso en que, en que me.voy a poder permitir ir más
pasionalmente a algo más intenso porque sé exactamente que tengo el recurso inmediato, si la
cosa se pone demasiado ilocalizada, de sustituirla y, con la regla de sustituir siempre tengo una
de pasión pero que sepa perfectamente que, no es donde va a cerrar la cuestión y ya estoy
fabricando la siguiente.
Así que vemos más profundamente atrás de estos rasgos, soluciones muy complicadas y
astutas, podríamos decir, del inconsciente. Cómo articular el problema de los sexos y el
encuentro amoroso.
Voy a dejar a ustedes las preguntas con algunas referencias a la tercera característica, la
que dijimos, las fantasías de rescate.
Y como una forma de amor, muy característica de los hombres y muy característica de los
hombres en tanto obsesivos.
La lógica del Uno, es fácil que obsesione y la gente en posición masculina se
obsesionaliza. Las mujeres que se anudan a la Iogica del Uno, se masculinizan, digamos, en ese
sentido, se obsesionalizan.
En los obsesivos, se ¡o ve en la clínica psicoanalitica, en los temas del amor, efectivamente
con una frecuencia completa cultivan y cultivan fantasías de proezas, de heroicidades que son
todas de salvacionismo.
Fíjense que el héroe masculino de las aventuras, los héroes de televisión de novelas de
películas, hay cada vez menos de eso, porque está cambiando la cultura, pero, se hacen ahora
dibujitos para niños, pero ya no hay tantas historias de héroes de aventuras.
Pero que era eso, el secreto de esa posición masculina de esos héroes, bueno por
supuesto ser valiente, tener coraje, tener un deseo, querer salir en un barco para descubrir no sé
qué, tener coraje con los demás hombres, tener capacidad de mando, pero todo eso ¿para qué
está?. Esta mañana les decía, todo al final termina en el problema del goce. Todo eso que ha
La Vida Amorosa y sus Imposibles
hecho en el barco, se subió las velas, luchó contra seis piratas de aqui, chal ta, ta, tal con las
heroicidades increíbles, un valor a toda prueba, ustedes saben que al final de la pelicula todo eso
es por ponerlo a los pies de una dama, a la cual, es la condición esencial, salvarla. Con ese tema
creo que han visto unas cuantas series de televisión, pero, que consisten siempre, bueno, queda
muy lindo además que en determinado momento dejar a una mujer inerte que ya se le va a caer
encima, completamente entregada, porque le cae encima el chorro que está incendiado, cosas
de todo tipo, etc, que se tira con una soga, pasa justo y, en esos filmes, en esa literatura que
dominó tanto el siglo pasado o buena parte de este, fíjense que eso está pensado como una
condición de amor, es decir, que es la manera de ganarse a una chica, y ella decide, y es para
ella una condición de su amor, el pasar por esa experiencia con un hombre.
Ustedes dirán, qué manera más complicada, es más complicada que esta que cuenta
Freud. Cómo conseguirse una mujer, cómo tener u n encuentro amoroso, es muy sencillo, hay
que comprarse un barco, irse por los mares, matar infinidad de piratas. Y, tener la suerte de que
un día liberan a una muchacha, y es la concisión de haberla salvado, y rescatado lo que va a
encender ese amor y el amor de ella para con el. Él pone el final.
Bueno, pero tanta producción cultural sobre eso indica que hay u n tema muy importante de
ver acá del lado de ellos y que Freud ya había detectado en ese pequeño texto.
Una necesidad, una relación de amor para con ella que en él pasa por la fantasia de una
cierta heroicidad salvacionista o de héroe que rescata a la pobre muchacha.
Esa parte, más enigmática tan distinta a la otra parte en la que podriamos decir bien, la
conveniencia de tener una mujer fácil y para no complicarme, que sea casada, las casadas son
mejor, no te molestan, no se quieren casar con vos no quieren tener hijos. Con u n cinismo
enorme se podría decir, son fantásticas, hay que dedicarse a las casadas. Cuando se le complica
ya pasó a la siguiente, siempre tengo una más viendo por ahí, etc., y veriamos una condición
erótica. ¡Ojo, que el sujeto no es que se las sepa todas!, lo que Freud detecta es quei esos
sujetos pueden hacer algo sexual, tiene deseo y erección y posibilidades de hacer el amor, sólo
con ese tipo de mujeres y que les va muy mal o no pueden con otras, de ahí que, lo pueden
presentar con cinismo pero ese es un rasgo fijo.
Pero de todos modos veríamos en esa parte u n rasgu de erotismo presentado de una
manera cinica, es decir, sin amor. Todos los muchachos, necesitan para sentirse hombres, del
lado de la lógica del Uno, hacerse un poco cinicos con el amor. Eso me parece claro. Pero si un
muchacho se hace demasiado poeta en el amor, es muy lindo muchacho, pero no da con los
rasgos de cierto tono viril que se supone que hay que tener, le irá bien con las muchachas, pero,
entre los hombres lo que los hace creer hombres, es buscar una posición de potencia en la lógica
del Uno y de potencia fálica, que tiene que ir acompañada de una posición como cínica respecto
del amor. Entienden, vayamos al extremo diciendo del amor, es cosa de mujeres.
Bueno, en este prototipo de Freud, que podriamos decir, bastante cínico en la manera en
que elige a estas mujeres casadas, de las que las tiene siempre como un mujeriego, siempre con
la posibilidad de ser sustituidas, tan refractario al amor, con tantos hombres, de un lado, esos
mismos hombres, aparentemente tan cinicos, ocultan en su corazoncito porque no siempre lo
cuentan, es así, las fantasías más idealistas de amor, las fantasías de realización de un amor que
es llevado hasta los extremos de dar la vida por... Y, es el rasgo que Freud encuentra en esa
caracteristica de ellos que llamó inicialmente como esta fantasía de rescate.
En esas fantasías de amor, de los hombres, es muy difícil el análisis llevarlo hasia el final,
que les he dicho que son las mismas que como les gustará esa fantasia que todos los varoncitos
se entusiasman con ver peliculas de aventuras y las historias del héroe que como les digo tienen
La Vida Amoroso y sus Imposibles
iS
* 3 las dos características, ejercer la potencia del cálculo y de la lógica del Uno y amar a la mujer
a bajo la forma de salvarla.
'a En esas fantasias, -mañana tal vez podríamos ver un poco más de eso-, cuando
or discutamos más el tema del amor, les decía que si se pueden ustudiar más hacia el final, son un
1s poco increíbles, porque realmente los hombres en su obsesión, en la fantasia de amor, las llevan
,e hasta un extremo que ya no se entiende para qué es. Pero ustedes me seguirán, fácil, con un
a ejemplo.
-a Freud fue por supuesto el primero que detectó una fantasia así en su caso clínico que se
llama El Hombre de las Ratas, un obsesivo muy intenso. Bueno, un obsesivo, también por la
ta sexualidad por un lado con prostitutas, con mujeres fáciles y la vida de una noviecita, una dama
AY que la tenia siempre ahí, sin saber qué hacer.
.e Bueno, tiene unas fantasias que Freud las logra desarrollar hasta el final. En la fantasia el
a tercero esta siempre bajo la forma de un rival posible, así que él tiene la fantasia de que su novia
le deja y que se va con su rival y que es además una persona que está en el ejército, tiene un
je cargo en el ejército, no importa, un sargento.
Entonces en la propia fantasia, este señor se imagina que pierde a la novia en manos de
I a ese sargento. Uno dice, qué fantasia más rara, se puede interpretar de distintas maneras, pero
es necesario que la película siga, porque ese es solamente el principio de la película. El sujeto
'a confiesa que en realidad él imagina que su novia se le va con otro, para que a cierta altura,
7n porque él, mientras tanto, con una tenacidad increíble y en la fantasia uno puede hacer cosas
no fantásticas. Hace una carrera militar brillante, así que ya es como coronel, si quieren. Él ha
ca fantaseado ser coronel mientras su novia se ha ido con otro, que es un sargento. Para que a
Jn cierta altura el rival y su novia tengan un problema, su rival tenga un,problema, que haga que ella
1s tenga que venir a pedirle, por su novio actual, digamos, el rival de esta persona, el sargento, que
'do esta con un problema militar, algo, y tenerla a su ex novia que se ha ido con otro, de rodillas, para
9n pedirle un favor.
Ustedes dirán, bien, es una fantasía de venganza, seguramente, que llegado ese
11a momento, él diga, si, te fuiste con el otro, ahora arréglatela sola, algo así, jno!. Es para llevar el
.el amor al punto que para que por ella y a pesar de que ella está con otro y a pesar de que ella pide
In un favor por el otro con un amor infinito, se lo da, le hace el favor.
'9s Y dice bueno, cuál será la ventaja de esto, después le pedirá que sea su amante por lo
'ro, menos un ratito y que empiece como este prototipo que hemos elegido, no, es para luego
ica renunciar a toda esa carga militar, e irse, para que ella no lo vea nunca más. Que lo recuerde
A0 para siempre, ese amor que está más allá de todo.
Bueno, podemos ridiculizar mucho esas fantasias, pero más extendido, menos extendida
Q,n es una fantasia crucial del lado de los hombres que acompaña la misma problemática que hemos
*on visto de su condena, un goce vinculado a la medida, a la necesidad de la potencia, de goce, de
>os ' cuanta potencia de menos potencia, etc, etc, .
lo En otra parte de su psiquismo hay esta fantasía donde el amor es llevado a un extremo
_i e casi delirante. Donde el sujeto en ese amor ya ni siquiera quiere o busca ser amado por ella.
sa Llega un momento que no se sabe por quién quiere ser amado, debe ser por la humanidad en
general, jno?, Porque ya es el héroe del rescate total.
ial, Es muy- común en los héroes de aventuras, ese detalle final, y muchas que tal vez han
t ,OS visto.
in Fue un clásico, por ejemplo en los héroes en toda la época americana de Hollywood, del
héroe, del oeste, el héroe de las películas de cowboys. Espero que hayan visto algunas,
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Todos esos héroes, encontraban mujer sobre la base de salvarla, el plano del amor se
daba sobre la operación de la fantasía de salvarla. Bien, mataban a todos los malos, todo, hacia
todo y además la salvaba a ella. Asi que el pueblo en agradecimiento le daba el puesto de sheriff.
La chica encantada, la salvada de casarse con él, un rancho, todo. Y él se va solo, siempre en el
amanecer o en el atardecer, no sé qué, él es populi.
Es más lo que busca de amor y de ser amado y se tiene que ir.
Bueno, vamos a estudiar eso, porque son como locuras mentales pero tienen todos sus
secretos, porque hay acá, también una preocupación de femineidad en los hombres. No en todos
tan acentuada, pero al lado del muchacho cínico que las mujeres son todas a la cocina y que son
molestas, lo mejor es tener amantes y no casarse y qué sé yo, junto con esa misma posición, una
persona así tiene también, en otro lugar una temática de amor extrema, donde, fíjense, que por lo
que les comenté hoy, uno podria decir, ahora de nuestro cowboy que hay una razón por la que se
va. Como se hace su escapada la mujer cuando se casa. Él podria decir también, sí, pero yo de
sheriff, y esta niña es divina para amar cuando la salvé, pero mañana, haciendo el café, tengo
hijos, haciendo familia, en una vida aburrida del pueblo, burocrática, teniendo que cumplir 8 horas
de sheriff, qué vida amorosa es esa. Así que, sé lo que me va a pasar.
La otra que me queda es, bien, la tengo a ella, después de un tiempo tengo los hijos pero
empiezo a ir al salón cada vez más, donde hay las fáciles.
Hablaremos mañana de esa degradación de la vida amorosa. La necesidad del hombre,
por qué lógica de perder deseo con la que ama, y generalmente es su mujer legitima y sólo si se
le intensifica el deseo con la que figure a titulo de prostituta o de mujer fácil, es decir, una que
uno pueda desear y no amar, que haya solo sexo.
Y del otro lado tenemos a nuestro cowboy, que puede decir, no es destino suficiente para
mí, cuando amo, amo de veras, no quiero amar a una mujer para hacer una esposa aburrida en
dos días y yo tener que salir con putas del salón y hacer la vida de todo el mundo, etc. y es por
eso que el amor lo llevo más allá y me retiro y me voy, y, pierdo todo por ese amor.
Así que vean, las distintas variantes de esto y en qué hay también efectos de NO TODO en
los hombres también, que No todo en los hombres es la lógica del Uno. Y vamos a ver cómo
estas fantasías tocan en muchos puntos cuestiones conexas a la temática de la femineidad como
tal.
Y, veremos mañana cómo se puede definir la compañera de él desde su posición
masculina, psicoanalíticamente y quién es el compañero de ellas que no es exactamente el
hombre con el que están. Con quién se vinculan a nivel de la femineidad propiamente dicha.
Bien, eso me llevará a trabajar sobre todo, los comentarios de Lacan del texto que se llama
"La significación del falo", donde trabaja estos mismos textos de Freud y tiene unas descripciones
muy precisas sobre cómo entender que la lógica a los hombres los lleve a dividir siempre el amor
y el sexo y que quiere decir, que pareciera que en las mujeres se produce una posibilidad de que
confluya un deseo por el mismo hombre que ama. Y por qué en los hombres, cuanto más aman,
más pierden el deseo y desean con más intensidad, y, quiere decir eso, más libido, más erección,
más pasión sexual con mujeres donde no esté el amor.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
impotencia con esa mujer justamente porque es una aventura, digamos, que no es comprometida
desde el punto de vista amoroso. Es una relación que se ha planteado solamente para la
satisfacción sexual. Y justamente, si después de un tiempo, empieza a amarla, empieza a tener
ciertos motivos amorosos como pasa tantas veces, ellos se hacen los vivos y dicen, esto es
solamente una aventura y resulta que se empiezan a enamorar. Pero si se empieza a enamorar
empieza a tener dificultades sexuales y síntomas de impotencia o reconocer y dicen que esto es
mucho más intenso del lado de la mujer del amor y que en cambio le va mejor cada vez que
puede hacer, tener sexo, digamos, sin amor y es ahí donde descubre esta escisión en los
hombres tan intensa entre lo que él llamaba la corriente tierna amorosa y la corriente puramente
sexual.
Es notable, porque lo da como la explicación de fondo de todos los síntomas de
impotencia. Espero que haya quedado claro que Freud define impotencia prácticamente con
todos los problemas que puede tener él, en el orden de la sexualidad y, bueno, no le cuesta
mucho dar ejemplos culturales de cómo se observa esto en todas las culturas y tenemos
entonces, les diría una especie de ley de hierro Freudiana, un algo que él encuentra con un peso
estructural enorme, una especie de maldición bíblica si quieren. Y que nota que es perfectamente
generalizable a todos los hombres y que es entonces la existencia de una contradicción, de un
hiato, de un corte completo entre amor y deseo. Vamos a utilizar el término deseo para referirnos
al deseo sexual.
Síntoma
Contradicción, entonces, absoluta entre amor y deseo, y cuando se mezclan un poco, para
el sujeto, digamos, supongamos que representamos (ver gráfico) como lógica de clases un
conjunto vinculado al amor y entonces vinculado al deseo. Si hay intersección, si se junta, eso
sería esta zona, en vez de decir jFelicidad!, Qué mejor desde el punto de vista del ideal, de
nuestros ideales respecto de la elección de pareja. Bien, pero si se produce esa intersección, el
resultado de esto es un síntoma y no uno cualquiera, la impotencia.
Bueno, uno diría que aquí hay toda una ética también en juego en psicoanalisis, porque de
esta especie de ley, ya veremos en ejemplos todo lo que puede generalizar al caso de un,varón;
uno diría jcual es la cura del síntoma, como aliviar ese sintoma que da tanto sufrimiento a los
hombres, como resolver eso?, Uno podría decir, y bien, la solución es no juntar esos dos
conjuntos. Es una solucion cínica, pero hay que anotarla y sería bien, la solución es que ellos no
se confundan mas, que tengan algunas mujeres solamente para el sexo, que no amen y algunas
mujeres para amar, pero, por favor, con ellas no tener nada de sexo, porque sino va a volver las
dificultades los síntomas generales de impotencia.
Bueno y, podemos ver, cuantas culturas, hablábamos de eso, cuantas culturas han
establecido socialmente de manera fuerte esta distinción, dividiendo efectivamente entre mujeres
que son solamente para el sexo y otras que quedan para el amor.
1
La Vida Amorosa y sus Imposibles
I la t En cierto modo esa distinción social responde al síntoma de impotencia de los hombres.
ner I Hay que decirlo así porque es la verdad, y si no, en esta sociedad, las mujeres, están divididas
es en dos, porque están algunas que son para el amor y otras, que son las livianas que son para el
irar sexo, y si las mujeres dicen, porque nos dividen así, porque algunas somos para el sexo y otras
es solamente para el amor. Pero las que somos para el amor ni nos tocan, no nos tocan nunca y a
las que tocan, esas son las livianas sólo para el sexo y dicen, porque hay esta división; tienen la
1ue I
los respuesta del psicoanálisis desde Freud. Esa división existe a causa de la impotencia masculina.
1
No es a causa de qué machos que son los hombres que hay esa división. Esa división es
resultado de este síntoma, de esta contradicción entre amor y deseo.
Bien, la explicación de Freud, vuelve a ser, yendo a la más tierna infancia una explicación
vinculada a la fijación con la madre.
Para Freud, las ideas de Freud, no digo que sean todas válidas pero era el material que iba
haciendo surgir, se infiltran siempre, para el hombre, en el amor a la mujer, se le infiltran siempre
los motivos originarios de amor a la madre. Y, es a raíz de la prohibición del incesto que luego,
cada vez que con una mujer le surgen motivos amorosos, es la evocación inconsciente de esa
mujer como madre, lo que causa, por la prohibición del incesto, el síntoma de impotencia.
Es una división que ya se produciría dice Freud, en el primer objeto femenino para el varón
que es inicialmente desde su infancia, su madre.
Si la explicación es esa, entonces, la hipótesis de Freud se puede generalizar. Quiere
decir, que ya no es en algunos casos, sino que tendríamos que decir, que para cualquier caso
masculino, habría que decirlo con esa fórmula: para cualquier " X , si X es varón, existirá para él
esta contradicción por la que es imposible juntar a nivel del deseo sexual, el deseo sexual y el
amor.
Y, no dice Freud, que esa es la base, en el fondo de todo lo que es el lazo social entre los
hombres. Vamos a hablar un poco de esto, porque es importante generalizarlo.
Es cómico, pero es así la tesis del psicoanálisis. Cual es el cimiento, cual es la base del
lazo social entre los hombres. Qué hace que los hombres esten juntos entre si. Que se
consideren con vínculos sociales entre si y diferentes de las mujeres. Que es lo que hace que se
considere inclusive el grupo social perfecto, la sociedad de hombres solamente. Eso se veia muy
bien en las culturas, no se, como estará la situación acá en Tarija, pero recuerden o tendrán
referencias de tantas culturas en las cuales se cultiva entre los hombres el vinculo social que
incluso en una reunión, si se invita a una reunión, a una fiesta, todos los hombres se van a
conversar entre si, y dejan a las mujeres solas de otro lado. No sé si eso es muy así acá, ¿lo es?.
En el interior en la Argentina todavía es fuerte esa costumbre, en el Uruguay tambikn, que
conozco, es todavia frecuente, en una reunión que casi sin querer, en dos minutos después de
los saludos todos los hombres están juntos de un lado y las mujeres quedan solas del otro.
Bueno, esa sociedad de hombres, ese vínculo tan fuerte entre ellos, ¿qué lo sostiene?..,
esto, (gráfico) podríamos decir los une la impotencia. -¿No les gustó a los hombres? ..., ¿dónde
están los varones?. Ellos van a pensar todo lo contrario, es decir, cuando se unen y conversan
entre sí les parece que lo que los tiene juntos es que json hombres y que son potentes!. Bueno,
pero desde el psicoanálisis decimos, por qué se fueron todos juntitos; si no quieren estar con las
mujeres, se van todos juntos porque son los impotentes de todo el grupo, y los impotentes hacen
su club y su sociedad entre si, porque son los marcados por esta contradicción, entre el amor y el
sexo o el amor y el deseo.
Y esa es la tesis de Freud y ha sido generalizada luego también por Lacan hasta el punto
ya mucho más estudiada y formalizada, en el que pudo definir un discurso, un tipo de vinculo
La Vida Amorosa y s u s Imposibles
social que no es ni más ni menos lo que él llama el "Discurso del Amo", "el discurso del poder",
"el discurso de los hombres". Y ese vinculo social tiene por fundamento, la impotencia.
Bueno, no es muy complicado dar ejemplos de qué hablan los muchachos que han dejado
a todas las chicas por un lado con sus temas de hijos, de cocina, o de ropa o no sé qué y ellds se
sienten cómodos y felices juntos, solo los hombres. Ya están más incómodos si están las
mujeres. ¿Bueno, de qué hablan?. De lo que les contaba ayer, de la medida y podriamos decir
rápidamente, de que hablan, de quien la tiene más grande o más chica.
Hay que ver hasta que punto eso es un motivo gozoso para ellos de hablar y de discurso.
No hace falta que esto sea en términos estrictamente vinculados a temas sexuales, pero pueden
hablar de deporte, pueden hablar de fútbol, pero de qué van a hablar, de qué les gusta hablar y
hacerse bromas entre si, competir, hablar, etc., de quien la tiene más grande o más chica; el
fútbol es bueno, cual es el equipo, cuál fue el mejor gol o menos, más o menos, bueno, si no es
deporte, en politica, pero en politica hablan de la misma manera, que quien es más o quien es
menos. Es muy común que ellos digan al final, déjame de joder con ese marica, ese cuatro es un
marica, ese politico es un marica, bueno, como manera de expresar hasta que punto es en el
fondo una charla de sexo, vinculada a la sexualidad, cualquiera sea el tema. Pueden hablar de
dinero y van a hablar de quien tiene más o quien tiene menos. Asi que, siempre en el fondo para
no comentarles que empiezan hablando de deportes y de politica, o de cualquier actividad que
siempre esa competencia de más o menos, pero si siguen conversando, la fiesta sigue, que estoy
inventando, y siguen conversando un poco más, ya van a empezar los chistes sexuales y ya
directamente el tema va a ir francamente cada vez más vinculado a un modo de hablar de la
sexualidad en el que va a haber siempre esa división. Y muchos de los chistes o comentarios que
se hacen son justamente hablar de la mujer de un modo erotico sexual, siempre bajo el modo
que significa degradarlas desde el punto de vista del amor. Con lo que pueden llegar a los chistes
más soeces y a nosotros los varones nos hace gracia, ji, ji, ji, y nos reimos de toda una serie de
alusiones y referencias que son siempre marcadas por esto que descubre Freud a partir de unos
pocos casos.
Lo que no nos decimos entre nosotros es que, tapamos, cubrimos, con nuestras bravatas,
esa cosa siempre un poco agrandada de los hombres, y con sus pullas entre si y sus chistes que
son en el fondo como les digo, a ver, quien la tiene más grande o más chica en cualquier tema
que sea, todo eso esconde un síntoma de impotencia y de imposibilidad de poder articular la
relación amorosa con el deseo.
Bien, me he extendido un poco en los ejemplos para por lo menos pasarles el tema, si no
puedo desarrollarlo por supuesto todo hoy, a saber de cómo de esto el psicoanálisis explica algo
que va mucho más allá de un caso de alguien que sufra durante un período de más o en menos
de impotencia sexual, sino como de esto el psicoanálisis explica un vínculo social, el vinculo
social entre los hombres.
Por eso ese tipo de sociedad masculina que a veces culturalmente esta institucionalizada.
Es cuando tienen un club o una barra de amigos, hay culturas en las cuales es un día de la
semana en que todos los hombres se juntan entre si, está prohibido que vaya una mujer, son
clubes de hombres solamente y se reúnen y la pasan bien y charlan entre ellos, pueden comer,
tomar, etc., bueno, y son felices, y suelen decir, ¡un rato sin las mujeres!. Todos se juntan ya con
una cierta denigración de que han escapado por un rato de las mujeres, y por fin estamos
tranquilos entre los hombres. Bueno, y, se institucionaliza eso como les digo, en mucho, casos,
así que existen culturalmente de manera aceptada, clubes, reuniones, etc. Esa especie de
felicidad de los hombres cuando vuelven a estar entre si.
La Vida Amorosa y s u s Imposibles
Miren, si no hay un cierto horror de fondo respecto de la feminidad y de lo que son las
mujeres, y, si se estudia ese discurso, que, cuando es solamente eso, suele ser tan monótono y
aburrido para las mujeres, pero, tan divertido para nosotros los hombres, verán que, todo ese
discurso está basado en la degradación de la vida amorosa, en la escisión entre amor y deseo y
en la discusión y las bromas permanentes de lo que llamaba ayer, la medida.
Para que vean la fuerza de esto, como ha hecho todo un discurso. Cuando en lugares
donde las costumbres fueron variando y al final, las reuniones por ejemplo comienzan a ser
mixtas, con menos división, y con presencia de las mujeres entre los hombres, no crean que la
cosa cambia o que es tan fácil, porque las mujeres se encuentran con que para poder conversar
con los hombres tiene ellas también que conversar al estilo de quien la tiene más grande o más
chica y entrar exactamente en ese mismo tipo de discurso, para poder socializarse, para poder
estar con los hombres. Seguramente no es que quieran estar por ese discurso, pero lo tienen
incluso que hacer, tiene que hacerse un poco como los hombres y entrar en ese discurso, para
por lo menos conversar de algo, porque si no quedan completamente excluidas. Bueno, a
muchas les gusta un poco ese discurso también, las hace un poquito mas varoniles o que les
gusta estar más con los varones y dicen que se aburren de la charla de las mujeres entre sí,
siempre hay alguna que se aburre un poco y es la que se quiere presentar sola entre los hombres
y es la que nosotros consideramos la mujer que es más amiga de los hombres, pero la mujer que
es más amiga de los hombres es la mujer que habla de quien la tiene mas grande o mas chica y
que entra en ese tipo de discurso y le hace bromas a los hombres, porque si no habla ese
discurso, no se socializa.
Bien, he tratado con esto de demostrarles la extensión que tiene el tema para el
psicoanálisis y la tremenda verdad que es decir más allá de todas las bravatas que sostiene la
sociedad de hombres, que si uno lo ve con rayos "X" desde el psicoanalisis, es realmente... como
lo podríamos llamar a la sociedad de los hombres.... sociedad... de amigos... defensores entre
sí... Defensores de los hombres entre si, para ocultar su dificultad y su impotencia y su dificultad
en la relación sexual. Ese sería el nombre que habría que ponerle a todas las sociedades de
hombres.
Bien, un modo de ver al psicoanalisis, las razones, poco a poco, de esta contradicción, un
modo es el siguiente: Reconocer que, el objeto del amor y el objeto del deseo se presentan como
distintos antinómicos. De ahí esa contradicción.
El objeto de amor, digamos, se presenta como una totalidad, se presenta como la imagen,
rasgos y características globales de la otra persona. Tiene inclusive para el psicoanalisis un
origen -esto no agota el tema- pero se ve bien una parte de lo que es el amor, sino todo, en lo
que el psicoanalisis teorizó como "narcisismo". Se ama la imagen de uno mismo, que ya es tan
decisiva en la formación de un niño desde la infancia, siempre amamos desde este punto de
vista, lo que se parece a nosotros. Cuando la gente cree que puede hacer un encuentro amoroso
sobre la base de los gustos comunes, creo que esto va a funcionar porque a ella le gusta la
misma música que a mí, las mismas comidas que a mí, tiene los mismos intereses que yo.
Bueno, es tan común eso. Ven como toda una parte en que el amor tiende siempre a ser el amor
de sí mismo reflejado en otro, y es un amor a toda la imagen. Bien, ese objeto de amor, creo
hacerme entender que ese objeto se presenta como la imagen entera del semejante.
Sería forzado decir, me he enamorado de un dedo de ella, del dedo metiique, uno se
enamora de toda la persona, ese es el objeto de amor.
En cambio, los objetos para el deseo, para el deseo sexual, son rasgos, rasgos
fetichisticos. Esos rasgos donde mejor se observa su mecanismo es en el estudio en particular de
lo que surgió como los fetiches y, la posición sexual de un fetichista. Eso que parece una suerte
La Vida Amorosa y sus Imposibles I
de patología, de anormalidad, que una persona tenga una excitación sexual, un hombre, somos
los hombres los fetichistas, no hay mujeres fetichistas. Pero si u n hombre, decimos, logra una
excitacibn completa sexual y hasta su orgasmo, y dice, bien, que se lo causa, cual es el objeto de
su deseo, el objeto de su deseo es una trenza o un poquito de pelo cortado de la cabellera de
una mujer, o u n zapatito, o medias. Bueno, eso que aparece primero, como una suerte, como
decía, de anormalidad de patologia, cuando se estudia en detalle, ese mecanismo del deseo, el
psicoanálisis lo ha podido generalizar: Todos los hombres funcionan en su deseo, lo que los atrae
para la sexualidad, son detalles, rasgos, que les evocan no sé qué, algo que les falta. Y por eso,
las mujeres s e adornan y s e llenan de fetiches, lo sepan o no lo sepan, pero en general lo saben
muy bien, saben que con eso atrapan el deseo de los hombres. Quieren ser amadas pero saben
que es muy importante conseguir ser deseadas y para conseguir ser deseadas, no es que sean
buenas, tiernas, cariñosas, no, lo que hacen es maquillarse, o ponerse todo tipo de adornitos
porque saben que eso es decisivo para despertar el deseo de los hombres.
Bueno, así que tienen todo el cuerpo de una mujer desde el punto de vista está compuesto
por uno o dos millones, porque son muchos, de pequeños rasgos. Ella no es nada por detrás,
sino algo en lo que interviene, que el color del cabello, las cejas más largas, más cortas, el color
arriba, abajo, la forma de la nariz, si quiere se hacen una cirugia, aritos acá para poner brillos o
colgantes, en el cuello perfumitos además, por el olor, por la vista, collares, bueno, no pasemos
ya a todo el arte que hay en cuanto al busto y todos los trucos que puede haber para evocar ese
misterio y ese atractivo, y pueden seguir con la cintura, con las caderas y hasta la ultima uñita del
pie puede estar pintada o no-pintada, de colorcitos, etc., con modas distintas de zapatos, etc.
Esa colección de rasgos, de la misma naturaleza que la de los fetiches en general, son
esos rasgos fetichisticos. Esos rasgos son los que para el varón hacen el llamamiento al deseo.
Entonces, siendo esos dos objetos tan distintos, se ve muy bien que, si se desea del lado
masculino, se desea a partir de un rasgo, que por definición ya significa una degradación de la
vida amorosa, porque por definición ya s e desea algo que no es lo mismo que lo que se ama.
Que frase podríamos decir: ite amoi, puede decir él, y cuando dice te amo, se lo dice a toda la
figura de ella, a todo su ser. Te amo, pero deseo en ti, el brillito que veo, que me atrae en tu
cuello. Para la persona que es amada, puede decir, me has denigrado, yo no soy ese brillito, pero
el deseo actúa sobre esos rasgos. Hay que entender que esta degradación de la vida amorosa,
que toda esta tendencia masculina a difamar a la mujer o reducirla a esos rasgos, o toda la
posición en que efectivamente cuando desean no aman, es algo determinada mucho mas allá de
su conciencia, de sus intenciones, de su buena o mala voluntad. Que no es que el hombre lo
haga porque sea especialmente malo o poco amoroso, y, pueden pensar las mujeres, que hay
tantas aca, que ellas mismas cuando se arreglan ya están favoreciendo, por decirlo asi - pero
por una razón de estructura - motivar un deseo que no va a ser nunca un deseo amoroso, que
tiene otro objeto distinto y que es ahí que para el hombre un brillito vale lo mismo que otro y
empiezan a ser groseros así y lo importante es un buen culo, y un buen culo, da lo mismo uno
que otro y es lo mismo que ir a la peluquería o a una joyería y decir, bien, son objetos
intercambiables. Se puede poner un collar o un arito u otro arito u otro, etc. esos son los objetos
que llaman el deseo, y si en la sociedad de hombres, cuando los hombres s e reúnen entre si, con
sus chistes, hablan tanto de eso, entender desde el psicoanálisis bien esto está más allá de lo
que cada uno quiera ser o no ser. El mecanismo inconsciente del deseo, es asi, y por lo tanto ese
objeto de deseo, - espero ver si queda claro esto - es estructuralmente distinto, diferente al del
amor.
Hay alguna pregunta hasta acá, ha quedado esto... , Sí.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
P.- ¿Hay alguna solución que para que el hombre logre la satisfacción y, se habla de
impotencia y lo que es separar el amor del deseo, cierto?, y, ¿que es lo que ocurre? o ¿qué
solución se da a un matrimonio por ejemplo en que feóricamenfe se unen por esas dos cosas,
por el amor y el deseo?. Y en un matrimonio digamos el hombre tiene impotencia y el analista no
le podría decir, bueno, tienes que tener a tu mujer para amarla y ofra para fener relaciones.
R.- Por eso les decía que es una solución muy cinica, no es que sea la solución, pero era
para mostrarles que ha sido la solución, que es mucho más solución que lo que parece. Si, en el
matrimonio intentamos efectivamente ver si se puede unir, uno se casa con alguien que ama y
que además desea. Pero ya les estoy diciendo que por dos razones muy distintas, que no es lo
1
mismo lo que se ama que lo que se desea. Pero, no quiero herir acá las ilusiones de nadie, el
psicoanálisis, es verdad, que escucha siempre lo que anda mal, al psicoanálisis llega siempre lo
que no funciona, lo que tiene problemas, pero, no es complicado definir, cuan rápidamente en la
vida matrimonial se ve otra vez más aparecer el problema de esta escisión. Y de cómo después
de un tiempito, es tan frecuente que comience la infidelidad de los hombres, y si no la realizan, la
fantasean, pero si ya empiezan a considerar que hay mujeres más apetecibles para el deseo que
su propia esposa. Que las épocas de noviazgo pasaron, y ellas pueden tratar, bueno lo que
decimos, a veces ya se olvidan del tema. Es cuando después se las critica, bueno, con tu marido,
como no se iba a ir con otra si vos desde que te casaste ya no te arreglaste más, siempre en la
cocina, bueno... así que a veces ellas toman esa pendiente y, hay que despertarlas un poco, pero
despertarlas un poco, pensar que tienen que renovar el atractivo, para con él es siempre una
renovación de fetiches. Le dice que es una loca, cuando ella lo sorprende porque viene de la
peluquería con un peinado nuevo. Lo mismo que le encantaría en las que son solamente del
sexo, es lo que suele rechazar cuando es su mujer legítima la que lo hace. Y no crean que, es
tan frecuente, que los hombres se pongan contentos por la renovación de la mascarada femenina
-la llamamos así-, los atractivos, etc., del lado de la mujer que es la esposa, más bien los chistes
en general han sido de burla o desprecio o de no querer que ella se cambie demasiado su
aspecto.
Bueno, como explicar, tiene esa conducta de este lado de aquí, y no termina de decirle eso
a la mujer, que está mirando como pasa por la vereda esa que lo llama con rasgos fuertes.
Bien, entonces, estoy tratando de describir el problema de fondo que después cada cual lo
arregla mas o menos ccrno puede, pero yo creo que persiste perfectamente bien, igual en la vida
matrimonial, esta escisión. La dificultad de él, porque no puede juntar lo que ama con lo que
desea.
P.- O sea que el hombre se siente más libre con la amante, digamos, que pueda tener, se
pueda liberar más que con la esposa que ama.
R.- Si... bueno, liberar diría, este... siente un deseo sexual intenso, sí.
P.- Lo que no puede hacer con la esposa hace con la amante.
R.- Si, pero que ocurre, lo hace con la amante, mientras no haya amor, en cuanto, eso se
ve en la clínica. En cwn!n con la amante se le empiezan a infiltrar motivos amorosos, como diría
Freud, vuelve a tener dificultades, vuelve a tener impotencia, vuelve a tener dificultades sexuales,
entonces ya necesitaría una tercera amante que fuera solo para el sexo, porque la amante que
tiene que al principio era sólo para el sexo se le ha empezado a complicar con un motivo
amoroso.
P.- O Sea que ahí entra la lógica del Uno.
R.- Es una razón de por que hay esa tendencia a la serie que dijimos que Freud detecta
también, porque hay esa -los hombre pueden-, reprimir eso, sofocarlo, no permitírselo por los
ideales, bueno, pero en cuanto a los que es la estructura de su deseo tienden a la serie.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
P.- Y que pasa con la mujer. No pueden mezclar también el amor y el deseo
R- El planteo de Freud en ese mismo texto, es reconocer que este problema no le da as¡
para el caso de las mujeres, que no observa en las mujeres esa contradicción. Por eso les
anuncié que quedaba el tema de que se observa en cambio una posibilidad fuerte de
convergencia en las mujeres. En las mujeres hay convergencia entre el objeto de amor y el objeto
de deseo. Les resulta como posible, sin dificultad, que por supuesto desean al mismo hombre
que aman. Y por eso para las mujeres suele ser un desgarramiento, una cosa tan dificil de
entender, porque no es lo que les pasa a ellas como ellos en cambio están siempre divididos.
Bueno, en la historia conocemos los casos, hay algunas que han agarrado un revólver y les
han pegado un tiro a ellos, a raíz de esta diferencia, de resultarles insoportable esta tendencia
constante a una suerte de infidelidad del lado de ellos.
Ya vamos a hablar del estilo de infidelidad de las mujeres. No es que no haya una
modalidad de infidelidad como del lado de ellos. Pero la gran descripción inicial que hay que
tener clara es: divergencia de amor y deseo en el hombre y convergencia del amor y el deseo en
la mujer. Juntar eso no va a salir todo muy lindo, porque juntar agua y aceite, juntar dos cosas
I
que funcionan de modo muy distinto.
Bueno, les he tratado de mostrar lo que es intenso en el deseo masculino, lo que llama el
deseo, son rasgos que evocan una falta y eso no es el objeto de amor. Entonces esa es la
contradicción. Se les ha dicho en broma ayer, como diciendo, bien, si el ama, la abraza a ella, es
como tener todo su ser, ama a ese objeto total, pero si desea, se le va ir la vista a verle algo que
esta sugerido porque ella justamente se ha dejado un poco un escote y algo llamativo a ese nivel.
Bueno, en el instante que él desea es captado por ese objeto que lo llama al deseo, ya no ama,
no sólo no ama, ha cortado en pedacitos a esa mujer que amaba, porque ahora, es solamente
eso lo que lo atrae. Así que pueden hacer esta escisión, se la podria describir en una pequeña
escena de un minuto. La diferencia que hay para él entre amar, que es un objeto que no lo llama
al deseo, eso es lo que dice Freud. Vamos a decirlo más francamente, sino groseramente, quiere
decir que cuando el hombre ama no se le para, es así de simple; que el amor no lo lleva a la
erección, lo que lo lleva a la erección es un deseo por todas esas lucecitas de colores, por decir
así, que, le evocan la falta que anima su deseo. Es otra manera de decirles, más fuerte, más
franca, en que consiste la contradicción. Contradicción que muchas mujeres sienten tambien,
porque a veces pueden tener un caballero que es muy amoroso, todo el tiempo les habla de
amor, pero ellas tambien se empiezan a poner inquietas, como diciendo mucho amor, pero nunca
me pone una mano encima. Y hay hombres que se sostienen muy bien en el amor, pero con una
enorme inhibición en el deseo.
O podrían decir, que quiere decir una falta de respeto, cómo le voy a tocar, o poner una
mano en algo, etc., es que eso, efectivamente hay que cruzar el umbral del amor para eso. Hay
que cortar con ese amor para poder pasar a la dimensión del deseo.
Bueno, no sé si queda más claro así, esta ley de hierro, terrible, que Freud deja como
pronóstico, y no sé esto como se puede resolver. Bueno, él tenía la idea de que un análisis que
pudiese resolver las fijaciones infantiles, esta contradicción en la madre, etc., podría mejorar las
cosas, pero hay que entender primero el por qué de esa contradicción.
Sí, alguien me iba a preguntar algo.
P- Si, quiero preguntar, si esa condición absoluta del deseo en la perversión podria
semejar con una condición de deseo en los hombres.
R.- Si, la perversión, las perversiones fuertes en los hombres han enseñado muchisimo
sobre cómo es el mecanismo del deseo. Por supuesto hay que hacer después una diferencia
para poder explicar la perversión propiamente dicha. Pero si lo usamos de una manera genérica,
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Lacan lo ha hecho, en el sentido de que siempre deseamos cosas que no son el otro sexo. Lo
que nos desata el deseo, no es la hembra o algo que nos llamase como del otro sexo. Lo que nos
llama al deseo son solamente rasgos que evoquen una falta, en ese sentido, el deseo de los
hombres es perverso. En ese sentido genérico. Todos los hombres, su deseo funciona de esa
1
manera perversa, es decir con objetos sustitutivos. Y que exista una industria mundial, de cómo
acicalar y llenar de detallecitos distintos a las mujeres, indica muy bien que, en la práctica, todo el
mundo sabe muy bien que así es el deseo de los hombres.
Pero cuando uno quiere hacerlo simétrico y decir bueno, a ver si esto es igual en las
mujeres, hay una asimetría. Nosotros nos podemos poner mas o menos elegantes, pero no
atraemos el deseo de ellas, por estar mostrando cositas, unas y otras. Si uno elige esa vía,
bueno, se feminiza. Podemos tener ejemplos de homosexualidades y de varones que utilizan esa
mascarada para desatar el deseo de los hombres.
Bueno, eso es, esta ley de hierro que crea esta antinomia, entonces entre el amor y el
deseo. Completamente generalizada para el caso masculino, que hace constantemente, como
les decía a sus vínculos entre sí, a su modo de decir, a su discurso, bueno, siempre marcado por
esto. Y, que se enseña y se transmite, que se transmite, inclusive dentro de las identificaciones
supuestamente más viriles. Asustaría un poco, me parece, al padre, incluso a la madre, un hijo
varón que no presentase esta contradicción, curiosamente. Un chico var6n que ama y
aparentemente ama y desea todo lo mismo, causaría mucha inquietud, este no está saliendo
varón. AsI que, todas las pruebas de ser capaz de degradar la vida amorosa para conseguir las
cosas del deseo es lo que, bueno, este será lo que será, pero evidentemente ha salido hombre,
porque eso son los hombres. Con cierto margen de esa característica como bruta, un poco bruta,
desde el punto de vista del amor.
P.- (No audible)
R.- iAh ya, quieres pasar a hablar de las mujeres!.
Bueno, completo un poco, y vamos a ir a ese tema, retomo un poco la cuestión de que
efectivamente, vos lo habías planteado muy bien la relación. Esta contradicción permite entender
muy bien el por qué también es destructora la serie. Más allá de que un hombre la realice o no,
pero el hecho de que no la realice, no quiere decir que no le funcione igual en su fantasía. Es
como si dijéramos, todo hombre tiene dos mujeres, no puede existir el hombre que tenga una
mujer. Tal vez por amor, una mujer pueda decir, durante el período que está enamorada, pueda
decir, yo tengo un hombre, pero el... y yo, le dice él, yo te tengo a ti, mi única mujer, pero es
mentira, esas son cosas lindas que hay que decir por el amor, pero estructuralmente todos los
hombres tienen dos mujeres.
Bueno, dos ya arma la serie, porque les expliqué, que, si esto se va a escindir bien, (ver
gráfico), uno que predomina el amor, una, y empieza a ver una disminución grande del deseo.
Tenemos que ir trabajando, entonces acá 2, que seria la buena sólo para el sexo. Pero con dos
ya tenemos una serie, porque en la dos, la división va a cubrir de vuelta, es decir, que en la dos
puede rápidamente dividirse en que se empieza al tiempito a amar o a haber problemas de amor,
ya no me sirve, entonces tengo que tener la 3 que es sólo de sexo. Entonces como la
contradicción se repite en cada una, decir que siempre hay dos, es lo mismo que decir que eso
es en principio una serie interminable, porque la contradicción se le va a presentar con cada una,
tarde o temprano.
Hay hombres que se ven muy bien, si tienen una con la que están mejor sexualmente,
porque es solo de sexo, pero hay un pequeño problema y es que ella les empieza a pedir amor.
En cuanto ella les empieza a pedir amor, ellos tienen que disparar, porque en cuanto ella les pide
amor ya no es satisfactoria sexualmente. Entonces, así se arma la serie.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Bueno, vamos ahora, a entender mejor esta contradicción de amor y deseo. Lacan ha
mostrado, es una idea muy precisa, extraordinaria, no la vamos a poder desarrollar integramente
pero un poquito a los fines de seguir esta explicación.
Esta idea de Lacan, es demostrar que para una mujer, su propio arreglo, que es un
trabajito cultural, ellas aceptan por decirlo asi, que no pueden ir al encuentro amoroso como si
dijéramos tal como la naturaleza las hizo. Y, podría haber un feminismo que exaltara eso, y dijera,
nosotras venimos al mundo así, con pelos en las axilas, con los olores que tenemos, y como
somos, un poco de bigote, así nos vamos al encuentro amoroso y basta.
Bueno, pero, hay en ellas, y desde niñitas toda esta tarea cultural que consiste en
disfrazarlas, disfrazarse. Disfrazarse a tal punto de que una mujer puede decir no sé quien~soy,
atrás del disfraz. Y, toman ese trabajo, asi que, digamos que han terminado de hacer gimnasia
para bajar un poquito, un rollito que había aquí... han ido a la peluquería cuatro horas y no sé
qué. Se han puesto en la cabeza todas esas cosas, bueno, es un trabajo. Es un trabajo, y, la idea
de Lacan, es, ese trabajo, es un don que hace la mujer, es un don que le hace al hombre. Porque
no tiene nada que ver para ella con su propio deseo. Dejando de lado otros temas, que ella se
pueda sentir linda, y, que le sea agradable a ella, todo ese arreglo, etc., no cambia que a ella no
le significa nada en tanto tal, en cuanto al encuentro amoroso, que es una cosa que se hace
como un don a los hombres, o al hombre que quieran seducir, o a su esposo.
Y ese don, es para Lacan ya, un don de amor, ya es una forma extraordinariamente
estructurada en la posición de la mujer, que ya ella es, desde el momento que tiene ese arreglo,
ya es alguien queha dado algo por amor.
A los hombres les cuesta entender esto, hay algunos tan embrutecidos con su propio
sistema que creen que cuando una mujer se arregla se excita ella misma por ese arreglo. Hay
hombres que piensan que se ha destacado los pechos es porque ella está con una calentura y
excitadísima. Y lo ven todo desde ese punto de vista de deseo. Es un poco diferente decir, ya
veremos ella como llega a la cuestión de su goce y su deseo, pero esto que ha hecho, es un don.
Y como es dar lo que no tiene y se ve bien en el hecho que es una especie de gran simulacro,
todo un arte de embellecimiento con todos esos rasgos, eso da a la mujer una posición ya muy
extrema, en el plano del amor. Pero esa posicion de la mujer en el plano del amor, que es al
máximo, si quieren, en este ejemplo que estoy dando. Cuando el arreglo toma además el matiz
de estar dirigido a un hombre, lo he hecho por ti. Y, la paradoja, es que, exactamente por
presentarse eso, como algo del orden del amor, eso es lo que hace que al hombre al cuaI eso le
está dirigido y pór ser algo del orden del amor, le anule el deseo.
Y por eso tienen esa ingratitud tan común de los hombres para con el arreglo femenino de
ellas. Se ve muy bien como ella, se ve, la parte de amor en como ellas necesitan un mínimo de
reconocimiento. No es que vaya a pasar algo después, pero por lo menos que él se dé cuenta
que ella se ha cambiado el peinado, por lo menos, y está bien, exactamente con el ejemplo que
me daban, es un ejemplo tipico de cómo la vida matrimonial puede ir adormeciendo la cuestión
del deseo, es porque justamente y porque funcionan afuera, el mismo atractivo, él se fija en
detalles de mujeres que lo excitan afuera, y eso mismo no lo ve en su mujer.
Ahí se ve también el resultado de esta contradicción, bueno por qué, porque del lado de la
mujer legitima, por decir así, no son atractivos para mostrar a cualquiera que venga por la calle
es una cosa al máximo que toma la caracteristica de un don de amor. Un hombre deberia por lo
menos reconocerlo, no herir tanto a la mujer y darse cuenta de que ella se ha hecho un arreglo
para el.
Sí, pero si el hombre le festeja eso, le reconoce en el plano del amor, y pueda, decir ¡qué
linda estás querida, té queda muy bien!, etc., y lo recibe, como amor, efectivamente se le va a
La Vida Amorosa y sus Imposibles
anular el deseo. Y en cierto modo esa ingratitud, ahí, de los hombres, es sintomatica, no es linda,
pero es una manera de tratar de sostener el deseo que ellos lo viven siempre como aplastado por
un el amor.
si Cada vez que se produzca la demanda de amor es una cosa que, les detiene el deseo.
?ra, Bueno, vamos cada vez de mal en peor con la descripción, pero en esto lo que hay que entender
mo cómo, la contradicción, lo que Lacan llama la demanda de amor y su diferencia con el deseo y no
es sólo una diferencia, sino que, la demanda de amor puede funcionar perfectamente bien como
en algo que obstaculiza, sofoca la dimensión del deseo. Y se los ejemplifiqué en aquello mismo que
3Yj
podría funcionar para atraer el deseo. Lo ejemplifique así porque es un tema de comedia
sia bastante conocido. De comedia, tragico-cómico digamos, pero es para llevar a esa contradicción,
Se cómo llevar a esa contradicción que siente a veces una mujer, la esposa, cuando, no puede
lea entender que, todo lo que ella hace para atraer el deseo de su marido, para renovarlo, para
lue intensificarlo un poco, con sus arreglos, no funciona, y dice, cómo puede ser que la secretaria
Se funcione, no hace más que hablarme del nuevo peinado de la secretaria y yo que he hecho
no exactamente, hasta se lo copié, el mismo de la secretaria que sé que es eso lo que le gusta,
ice bueno, yo me pongo dice eso la esposa y ni me vio, ni siquiera se dio cuenta. Bueno, como
explicar eso, es lo que traté de explicar como eso, por vía de un don de amor puede ser
ite indiferente para él, porque es en el plan amoroso y no le suscita deseo.
10, Por supuesto que con la secretaria, cuando después de un tiempito, la secretaria le diga,
viste que me cambié el peinado por vos, él ya va a estar pensando en otra, porque dice, esta me
io viene con el amor. Así que ya empezamos la serie. Era buena para el sexo al principio y as¡
ay 1 siguiendo.
3 Y
P.- Eso desde el punfo de vista de la mujer, digamos ya ahora, vemos y entendemos eso,
Ya pero que pasa desde el punfo de vista del hombre que ya entra en contacto con el psicoanálisis y
m. puede ser que viene como paciente o puede ser que viene a este coloquio y entiende todo así o
'0 ,
algunas personas como usted dijo que ya lo estudian, que ya saben, o sea m i pregunfa es, que
UY
es lo que hacen a partir de este entendimiento de lo que funciona, el hombre.
al R.- Pero ustedes quieren ir a soluciones inmediatamente y no sabemos siquiera si las hay.
iiz Estamos tratando de situar primero estas contradicciones, estas verdades, pero ya es mucho
3r tratar de situarlas en algo que es en el fondo el efecto que nos hace el lenguaje, en nuestra
le constitución inconsciente.
P- Usted había planteado hace rato, ante una pregunfa una solución en la vida matrimonial
;le y que la mujer busque nuevos rasgos fetichistas para inducir a su esposo al deseo, sin embargo
ie ahora nos dice que, o sea, es un poco contradicorio, que ahora que se tengan esos rasgos, el
la esposo no va a reparar-en ellos.
!e R.- Puede ocurrir, no, no estoy haciendo una ley general con eso, pero estoy dando
in distintos ejemplos. Existen efectivamente los casos en los que ella puede quejarse de decir, todo
2n lo que hago para encender su deseo, no lo consigo; cuando éramos novios, si, o al principio,
ahora llega, ve televisión, prefiere el fútbol y se duerme y cada vez tenemos relaciones más
la distantes o de apuro o ahí, así, como de necesidad para él, bueno, que hago, le paso delante del
e televisor con un nuevo traje, con algo para ver si me mira, bueno, o lo peleo, etc. Entonces, esa
'O es una variante posible, no digo que no, no estoy dando como soluciones. El ejemplo que quería
'o dar era, si uno dice que paradoja que, esos arreglos puedan a el estimularlo, siempre cuando es
otra y no cuando es su mujer. En ese caso, si ocurre eso, es decir, va al bar, el, a ver el partido
i Q por televisión en el bar, pasa una coqueta iGuau!, Dicen todos los muchachos, hasta se dan
a vuelta, capaces de perder un gol en el bar y en la casa se ponen el televisor y aunque ella pase
de odalisca, su mujer por el frente nada lo saca del fútbol, entonces cómo entender eso. Mi
La Vida Amorosa y sus Imposibles
pregunta es, en esa contradicción, cómo entender eso, bueno, uno puede decir, no puede ser
que porque los rasgos sean horribles del lado de la mujer, porque podíamos dar un ejemplo en
que son los mismos rasgos, bueno, pero por que, porque en la vida continuada de pareja, esos
vínculos van predominando que sean vínculos vinculados a los dones de amor y la paradoja que
mas va aumentando en los términos de los dones de amor se produce una anulación del deseo.
Eso quiero decir. No cambia para nada que él piense al mismo tiempo en el bar, ya es la hora,
tengo mi esposa que me espera, además los chicos, etc., tengo que llevar el dinero al hogar, y
que tenga toda una relación buena desde el punto de vista amoroso. Que mas o menos se
entienden y tienen reciprocidad en los dones que se hace por el otro en el amor, así que el
matrimonio puede subsistir bien por eso, pero la paradoja es que hay un enfriamiento de la
cuestión de la pasión sexual, y del deseo sexual, que a el le va a salir por esa otra vía. Bueno,
por eso quise dar ese ejemplo de cómo entender eso. Es que los atractivos mismos que desatan
el deseo del hombre se amortiguan por completo si empiezan a funcionar como un don de amor.
La coqueta que pasó, no me lo estaba haciendo a mí por amor, y entonces no hay amor, me
enciende el deseo. Si ella ya me pasa al lado y dice: viste que me puse estos aritos por vos, ya
me enfriaron, porque me está pidiendo amor. Si estoy enamorado, le voy a decir, Sos divina, te
quiero tanto, pero no pasa nada sexualmente!. Eso es lo que hay que, primero, entender que es
que es así, y que es así, no por malas costumbres ni por mala gente ni nada. Hay u n
determinismo de cómo funciona el deseo, y les dije, recuerder, el principio de fondo, que hay un
fracaso en la programación sexual. Y que tenemos, que estudiamos, estos modos de
funcionamiento, y los modos de funcionamiento son absolutamente heterogeneos entre hombre y
mujer, distintos, no están destinados a ser con eso una unidad y estamos estudiando algunos
datos del psicoanálisis sobre ese funcionamiento y sus contradicciones.
P.- ¿A mayor uso de afeites y fetiches en las mujeres, mayor demanda de amor?.
R.- Todo eso suscita deseo.
P.- Pero cuando la mujer esta buscando amor no necesita acicalarse tanto.
R.- Cuando, exacto, ¿seguro? ... ya aunque ella este odiosa en ese momento, es de
estructura, aunque ella esté rabiosa y dice, no ama a nadie, por el solo hecho, de haberse
arreglado, estructuralmente esta haciendo un don. En eso hay ya un don de amor, y aunque ella
se sienta, como les digo, llena de odio o lo que quieran.
P.- (inaudible)
R.- Es un caso mucho mas grave, la depresión femenina que esta vinculada justamente a,
en el fondo un desengaño amoroso muy grande, cuando una mujer empieza a perder interés en
su arreglo. Eso es una mala señal clínica siempre. Una mujer conserva el gusto de ese arreglo
hasta que tiene 90 años, las mujeres son coquetas.
P.- Otra lógica que observa Freud, e s el de destacarse, la mujer quiere ser, "La mujer", no
una mujer, no es un poco, que se arregla y s e viste, para diferenciarse de las mujeres, que está
en competencia con ellas. 'Que relación tiene, si ha logrado el mismo objetivo cuando ella s e
viste como un don para el varón?.
R.- Pero la explicación que les di de Lacan de entender eso como un don, me parece la
mas estructural, la más profunda, incluso inconsciente para ellas, eso es independiente a que,
una mujer puede además en un caso particular utilizar eso para envidiar, para rivalizar, para
querer ser la mejor, etc., pero esos ya son casos concretos, otras problemiticas. Esta es una
manera de entender, hay que hacerse la imaginación para eso y es que no hay nada del orden
de la necesidad que justifique el arreglo femenino. Es el ejemplo mas grande de una
problemática vinculada al deseo, si uno piensa ademas, el dinero y la producción y la industria
que hay alrededor de eso. Bueno, no sirve para alimentarse ni para tener proteínas en el cuerpo
La Vida Amorosa y sus Imposibles
ni nada. Sirve para que los hombres puedan tener algo en lo que ubicarse del sexo, no se que
haríamos si no fuesen por todos esos rasgos. Es como si dijéramos que la mujer, aunque no
hace a la cuestión de su sexo eso, la mujer tiene a bien ubicarse al nivel de los fantasmas de los
hombres. Lo sepa o no lo sepa. Esa suerte de, tiene a bien, porque nada en su naturaleza la
llevaria a que tenga que pintarse. Bueno, eso es lo que Lacan llama, hay ahí algo que hace que
cualquier mujer por el solo hecho de ese arreglo ya está representando en un plano un don de
amor. Y eso las hace a ellas tan exigentes en el amor. Y porque una mujer siempre se encuentra
como con derecho a recibir un signo de amor. Y podríamos decir, tienen razon, tienen razon a
pedir un signo de amor, por el solo hecho de arreglarse. Porque ya es un don, es como si dijeran:
hacemos esto por ustedes, muchachos. Asi que ya de entrada nos tienen que por lo menos decir
gracias. Y, las mujeres se suelen herir muy profundamente cuando hay ingratitud y desprecio por
ese arreglo mismo. Entonces a distinguir dos cosas, estaba marcando esto para la explicación.
Bueno, una cosa es que diga ella, bien, no tuve éxito con este tipo de arreglo, me voy a hacer
otro, es decir, que haya percibido que su anzuelo no funcionó desde el punto de vista de
desencadenar el deseo sexual. Eso es una cosa que las mujeres aceptan y cambian. Pero otra
1 cosa es el efecto de ingratitud, es decir, por decir así, no dar las gracias. Ese atentado máximo,
es cuando ellos ni se dieron cuenta. ¿Queda claro, eso entonces?. Que esta es una explicación
muy de base, estructural que da Lacan.
Después si una mujer se pone muy narcisista con ellos, competitiva, o maneja esa
mascarada de un modo u otro, ya hay que ir a casos en especial, pero no a una generalización
posible.
P.- No sé si es que realmente se pueden generalizar, claro, indudablemente es muy
complejo, pero creo que hay una pregunta de rigor en este momento ¿En el tema por ejemplo de
los matrimonios que se perpetUan durante toda una vida, por lo menos en nuestros tiempos,
digamos que eso es un poco más difícil, pero antes si los habia, tendríamos que pensar que es la
mujer la que tiene, digamos, la posibilidad de jugar con la fantasía del hombre, porque
indudablemente hay una pérdida del deseo, no es cierto?. Usted lo ha planteado así, o hay una
predominancia, o más bien es que hay una inhibición muy fuerte por parte del hombre a nivel del
deseo. ¿Cómo asume su función a eso?.
R.- Bueno, estamos viendo una explicación, la más general, la más paradójica del lado de
los hombres y es que, ese enfriamiento del deseo, una causa, que es la que estamos estudiando
acá, es que efectivamente se produce justamente a medida en que la relación es más intensa o
sólida o basada en el amor. La frase de Freud es, "donde el hombre ama, no desea y donde
desea, no aman. Bueno, entonces con esa contradicción, tenemos mil casos distintos y distintas
maneras de intentar resolver eso, pero vamos a esa fórmula general, por eso di el ejemplo de lo
frecuente que puede ser, y es queja de muchas mujeres y de hombres también. Y se hacen
articulos sobre eso, salen revistas, revistas para mujeres, etc., el famoso tema de cómo volver a
poner un poco de brillo a la relación matrimonial. El peligro de que la relación matrimonial tienda
de pronto a una especie de aburrimiento desde el punto de vista del deseo entre la pareja.
Bueno, creo que no le invento yo ese tema y que está difundido socialmente. Lo que estoy
enfocando acá, es paradoja. No es exactamente porque ella esté más fea, o no sé qué. La
paradoja del asunto es que, donde la relación toma mas predicamento en el orden de una
relación de amor, para él hay una imposibilidad de situar su deseo, y es lo que dice Freud. Lo que
estamos viendo. Bueno, estamos tratando de ver eso, ya sé que inmediatamente ellas van a
decir, que desastre, que mala suerte, por qué está hecho tan mal el asunto, bueno, pero no tengo
la solución. Pero lo que primero describimos, esta hecho así.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
P.- ¿Por qué es que, virtualmente la mujer acepte que el hombre le sea infiel, mientras no
se enamore, esto es aceptado socialmente, y a otra es la mal vista socialmente, en cambio para
el varón, ocurre exactamente lo contrario, puede aceptar que ella se enamore pero no que le sea
infiel.
R.- Claro, si, pero del lado de ellas, el ejemplo que daba, no sé si escucharon, es la
posibilidad que una mujer, no haga, no busque la ruptura de un vínculo por el hecho de que él le
ha sido infiel, a condición de que fuera justamente una relación de sólo sexo. Pero ella estaría
muy atenta a que no vaya a ser que haya enamoramiento, porque ahí ya sería la catástrofe para
ella o la separación, etc., Bueno, eso lo podemos perfectamente explicar con esto. Es como si
intuyeran ellas esta tragedia de división en los hombres. Falta una explicación para, por supuesto
entender esa posición de las mujeres que es, por qué le dan tanta importancia a la cuestión del
amor, para hacer de eso, lo decisivo. Dijera, bueno, le puedo perdonar que s e fue con otra si fue
solo de sexo y que va a decir, porque los tipos son así, qué quieres. Porque si me enojo por esto
me va peor. No creas que todas son así, hay algunas que, no soportan ni siquiera la infidelidad
aunque haya sido una pura cuestión de sexo. Y aunque él les diga, querida, te amo igual, fue una
aventurita, etc., pueden ponerse muy enojosas y buscar una ruptura también. Bueno, creo que la
que vos decis, es más sabia, en un punto, porque se ha dado cuenta que los tipos no son como
ella. Que para ella en cambio, si la cuestión converge, ella no iría a una infidelidad sólo por sexo,
y que para ella una infidelidad de ella es decisiva, porque si se enamora de otro, se enamora de
otro y se separa..Ella no puede venir y decir, no querido, fue sólo de sexo. Bueno, entonces esa
posición, ven que responde a una lógica, a esta que estamos discutiendo. A esa intuición que
pueden tener ellas, decir, bien, hay esta escisión en ellos, son medios brutos, son así. Entonces
hay que soportar un poco, eso que tienen, esa divergencia, para la cual siempre tienen otra para
el sexo en la cabeza. Bueno, con tal de que esté garantizado para ella que haya un vinculo
amoroso suficientemente satisfactorio para ella.
Bien, ¿alguien más quería preguntar?
P.- ¿Por qué no se acepta la infidelidad en la mujer?.
R.- Pero en la práctica hay muchos casos en que se acepta. En Tarija no se aceptara
porque tiene tradiciones, pero no crean que hay muchos hombres que, toleran seguir viviendo
con una mujer que, es de las que saben perfectamente que tienen u n amante bastante estable. Y
por razones económicas o lo que fuera, aceptan esa posición. Así que hay una cosa muy cultural
en eso. Las sociedades tradicionalistas un poco machistas, etc. Bien, los hombres en ese
discurso 'que ya he hablado que está basado en su propia impotencia, consideran el agravio
mayor, la posibilidad de ser cornudos.
P.- ¿O sea que el hombre s e siente más impotente cuando hay la posibilidad de una
infidelidad ante los demás varones?
R.- Sí, esa parte del rechazo tan intenso me parece que hay que explicarla culturalmente y
es distinta según cada cultura. Pero, si se escucha el caso en análisis, la fantasía más frecuente
en ellos, en el hombre engañado, en el hombre que sabe que su mujer antes o después o en
algún momento se ha acostado con otro - vean lo que somos los hombres- decis, bueno... un
dolor de amor. Ningún dolor de amor, lo que los persigue constantemente es, si ella hubiese
gozado más con ese otro. Y si este otro la hubiese hecho gozar más y esa es la idea
insoportable, y de la que nacen celos y preocupaciones etc., bueno, porque es el Uno y la
medida. Y están con el Uno y la medida, es decir, pero ella puede decir, pero eso es lo Único que
te ha importado! Y, que no te ame más no ha importado para nada!. LO único que me importa
"guacha si has gozado más o no con ése!.
La Vida Amorosa y sus imposibles
Bueno, entonces cuando hablamos - son conjeturas - pero cuando hablamos de lógicas
sea de la vida amorosa, es, cómo entender ciertos principios que efectivamente permiten ir
entendiendo la enorme alteridad entre hombre y mujer, la profunda diferencia. Una diferencia que
,S la no está en el mismo plano. No es una diferencia que si bien, bienvenida la diferencia que al
él le juntarse se hace algo, no, están como en dos espacios distintos. Es duro entender eso, lo que da
.aria cierta ilusión con el amor, querer resolver ese abismo, pero, por ese lado que vamos tratando de
]ara explicar la cuestión. Que los modos de gozar de él y de ella están armados de una manera
o si heterogénea, distinta.
esto Bueno, voy a dejar anunciado ahora el tema al que dedicariamos la tarde que es ahora
del hablar más del modo de goce en la mujer. Y de esta misma diferencia en lo que nos puede
fue ejemplificar esa diferencia de los sexos, la tradicional predominancia en la mujer de la
%do problematica del amor y, habíamos dicho, en principio, no se observa, esta divergencia. Explicar
dad por que lógica ella puede en cambio permanecer sin armar series teniendo en un hombre tanto
una una satisfacción de ama;, como una satisfacción sexual, es decir, que, puede unir las dos cosas.
e la Y venimos de discutir este caso, donde un hombre satisfecho en el amor, no lo está sexualmente,
Jmo y donde lo está sexualmente la condición es que no se trate de satisfacción amorosa.
2x0, P.-. (inaudible).Digamos en un matrimonio, la mujer no goza sexualmenfe, es capaz de
i de buscar otra persona para que pueda satisfacerse más, i o no s e da eso?
esa R.- Pero si, cuando ustedes dicen, casos, en la humanidad s e han dado todos. No hay
que casos que imaginen que no s e haya dado. Entonces, bueno, lo que ella planteaba, bien, si hay
ce S casos en los cuales bien una mujer puede estar aparentemente bien en una relación amorosa,
)ara pero tiene una dificultad de goce sexual y si eso la puede llevar efectivamente a buscar otro
:u10 hombre. Se dan esos casos, millones, millones.
El tema que vamos a tener que ir viendo es mas bien esto, es, si se puede demostrar que
hace al goce de la mujer, el amor. Que tampoco el amor en ella es una cosa por altruismo, o
porque son del amor no se por qué razón. Lo que tenemos que demostrar es que si,
tara efectivamente el amor es una cosa tan fundamental para una mujer, es si podemos demostrar
ndo que el amor es efectivamente, el modo con el que consigue su goce. Mientras que en el hombre,
:. Y no es necesario el amor, el amor no es modo de conseguir el goce, eso es lo que estamos viendo
lral ahora y puede gozar perfectamente con la misma intensidad en su mecanismo de uno y su
ose fetiche, sin amor ninguno. Bueno, eso, para ella, puede decir, es trágico o cómo puede ser, o que
ivio bestias que son. Cómo puede verdaderamente desear y hacer algo sexual sin amor. Pero
estamos viendo que el mecanismo es así. Eso lo vimos ayer, hoy vimos algo más, y es que, el
Jna I
ama tambien y, quiere ser amado. Los hombres también tienen su problematica del amor. Pero la
problemática de amor de los hombres, hemos visto que le va en contra de su mecanismo de
eY deseo sexual. Por eso el amor, se les hace... y, bueno, cuando aman a una mujer, rápidamente
n te están con mamá. Y toda esa parte de amor se ve muy bien en los matrimonios. Como Freud
en decia, la solución mejor, más estable en un matrimonio es que en el plano del amor, él la tome a
un ella como su mama, y la mujer lo tome como un hijo. Y los matrimonios más estables donde hay
:se una buena disposición amorosa van a ver cómo paulatinamente, ella verdaderamente lo cuida
lea como cuidaría a un hijo. Y termina diciéndole que no tome mucho, que no coma esto, que s e
Nla ponga el puloversito antes de salir y lo cuida, etc., esos viejos matrimonios, y bueno, y se aman,
ve pero la forma de amor es efectivamente para él como la de tener una mamá. Bueno, mamá me
da cuida, mamá me quiere, yo soy bueno con mama pero no es la mujer para el sexo y sigo soñando
siempre con otra.
P.- ¿El síntoma de la impotencia va a aparecer siempre como usted ha indicado en el
amor, tanto en la mujer conio en el hombre?.
La Vida Amorosa y s u s Imposibles
su significante en su divergencia remanente hacia otra mujer que puede significar ese falo
a títulos diversos ya sea como virgen, ya sea como prostituta"
Bien, son párrafos'muchas veces muy difíciles de Lacan, pero voy aclarar este para que
vean esta idea por la cual, si una mujer da los signos de interesarse por un hombre, para ese
hombre o si ese hombre considera haberla conquistado, ya es para un hombre una satisfacción
en la demanda de amor. Una satisfacción en la demanda de amor muy alta. Satisfacción en la
demanda de amor, quiere decir, que uno pide amor y que efectivamente se lo den. Y este
hombre, si, ha logrado conquistar a una mujer, ya recibe amor, ya s e siente amado y ese amor es
efectivamente que ella ya dona ni más ni menos que, toda esa mascarada, toda esa belleza que
la hace ser el falo. Ser exactamente aquello que nos atrae.
Les expliqué esta mañana esa idea de Lacan, de que eso ya es un don y bueno, es lo que
el muchacho diría "me quiere" o cualquier otra expresión, "está conmigo", "muestra interés en
mi n, eso es ya para un hombre una satisfaccion en el plano del amor. Pero, como dice allí Lacan,
les expliqué esta mañana, exactamente eso hace que tiempo al tiempo, esa satisfacción del amor
le obture el deseo, la posibilidad de desear a esa misma mujer de la que recibe amor. Y, por eso
dice que, como en un remanente, de una manera como tangencial, hay elementos de infidelidad
estructural en el hombre que es ser amado, que una mujer lo quiera a el con toda su significación
fálica, y su belleza, pero él, cuando e1 desea se le va siempre a otra en la que no este en juego
este efecto de amor que le obture el deseo.
Ese es el párrafo que resume lo que vimos esta mañana. Dice, resulta de ello una
tendencia centrífuga de la pulsión genital en la vida amorosa que hace que en el, la impotencia
sea soportada mucho peor al mismo tiempo que la represión inherente al deseo es mas
importante. Es más importante porque los hombres tienen a su vez que sofocar, reprimir, todo
ese deseo constante que se les va por una otra. A veces lo realizan pero otras veces por sus
ideales, porque quieren una mujer, no lo realizan, pero no es que no esté siempre esa fantasía de
las otras y de ahí la necesidad de reprimirlas, o su retorno en fantasias, en sueños, etc.
Y, el párrafo al que vamos ahora como tema esencial continúa diciendo: "Sin embargo, no
debe creerse por ello que la clase de infidelidad que aparece aquí como constitutiva de la
función masculina, le sea propia, pues si s e mira de cerca, el mismo desdoblamiento s e
encuentra en la mujer, con la diferencia de que el Otro del amor como tal, e s decir, en
cuanto que, está privado de lo que da, s e percibe mal en el retroceso en que s e sustituye al
ser del mismo hombre cuyos atributos ama".
Otra frase complicada, pero vean que Lacan dice, hay también un desdoblamiento en la
mujer pero de una característica muy diferente y, habrán escuchado por lo menos que la
diferencia está en que no es una infidelidad constitutiva sobre 13 base de perseguir siempre' otros
atractivos, otros fetiches, etc., sino que se produce en el plano del amor.
Bueno, vamos a explicar esa frase. Si me han seguido hasta ahora decíamos que se nota
una mayor convergencia en la mujer respecto de poder amar y desear a un hombre, ocurre en la
lógica del amor acá, que el hombre lo es y es así como en principio amado y deseado por ella en
tanto está en el lugar del que tiene. En tanto está en el lugar del que tiene, nunca es en realidad
la buena pareja para el amor. Si decíamos que ella está en el lugar privilegiado para amar en
tanto s e constituye como dando lo que no tiene, en su amor buscará satisfacer su demanda de
amor, es decir, obtener los signos de reciprocidad de que es amada. Pero los signos de amor de
una persona que está en la posicion de tener, nunca son suficientes para la cuestión del amor
como tal.
Ya di creo que ayer en a!gún momento ejemplos sobre lo común que es la actitud de amor
en el hombre en el sentido de dar cosas que tiene. Desde lo que supone que es dar su pene para
La Vida Amorosa y sus Imposibles
ilo
la satisfacción sexual, hasta todo lo que se les ocurra como regalos, dinero, protección, etc. y,
Je supone que eso es responder al amor de ella. Pero ella sabiéndolo o sin saberlo en la medida en
Se que su amor arranca, desde el punto de vista de dar lo que no se tiene, busca como compañero
6n para satisfacer ese amor, el signo en el que el otro da también lo que no tiene. Eso es lo que ahí
la llama Lacan ese Otro del amor y que con el que engaña, podríamos decir siempre, hay una
;te infidelidad también, a su propio hombre en la medida en que ese hombre está en la posición de
SS tener. Es lo que ahí se produce en ella también como u n desdoblamiento.
le Ese desdoblamiento, se ha visto muy bien, por ejemplo en todo u n estilo de comedias, o
dramas, en que, se explotó mucho ese tema, el tema de un momento de posible infidelidad en
Je una mujer, de una mujer casada, que se ha casado por amor, ama a su marido, lo desea, y, sin
3n embargo la hace trastabillar alguien. Bueno, ¿quién, en esas comedias?. El marido es siempre
n, una persona importante, s e la hace siempre con todos los emblemas del que tiene, tiene una
Or buena posición económica, tiene el significante del deseo, el falo, es más o menos poderoso y,
iO tiene hijos y, tiene un lugar en la sociedad. Siempre en estas comedias la historia era por
ld ejemplo, tiene además una gran casa y en la casa hay una piecita arriba, un desván y se pone en
m alquiler. Entonces, para alquilar, viene, si esto ocurre en La Paz, por ejemplo, viene un Tarijeño,
jo joven y pobrecito que no tiene nada, estudiante, por ejemplo, que frente a ese marido es la
representación del que no tiene. No tiene aún mujer, no tiene dinero y, le alquilan ese desván. Y,
la poco a poco, en el trato, en el conocimiento, en la conversación con esta señora, la señora
ia descubre más o menos contenta u horrorizada que empieza a tener u n enamoramiento con esa
3s persona que la pone en conflicto en relación con su marido.
10 Bueno, lo importante es seguir el ejemplo, la historia puede seguir de muchas maneras y
1s fue una pasión muy grande que se fue con el jovenzuelo y dejó a su marido, u horrorizada de
'e esos sentimientos iba a la iglesia todos los días a confesarse. Eso, no nos importa como sigue la
historia. En las versiones más comunes, esta crisis llega hasta el momento en que el marido
lo siempre tan seguro de sí mismo y siempre en el que tiene y que podría decir "cómo me haces
,a esto", "yo que te he dado todo, todo lo que tengon, generalmente cae de rodillas, vencido, frente a
e ella y respecto del jovenzuelo que en cambio es como u n poeta. Y, justamente, cuando cae
n vencido, la da por perdida pero le dice igualmente que la quiere, es cuando ella decide quedarse
d con su marido y el joven ha hecho una experiencia, pero s e va y seguirá su vida.
Bueno, esa e s una manera de ejemplificarles con quien engaña una mujer en tanto
I a femenina, estamos discutiendo eso. Porque una mujer puede engañar o ser infiel por su parte
a como masculina, con la misma lógica de los hombres.
e.
3 Eso no nos enseña nada sobre la situación propiamente de la femineidad.
Si me dicen, conozco una muchacha que se aburrió un poco de su marido que era
a justamente muy pobre, muy bohemio, ella un poco ambiciosa, siempre quiso un auto y siempre
a quiso no se que, y sedujo a u n señor importante y de dinero, le dijo adiós a ese primer marido,
.1 consiguió separarse y ahora esta viviendo en una casa así, asá, casada con un millonario. Bien,
-l pero si uno analiza a esa mujer, toda esa problematica que tiene, es una problematica masculina.
1 No esta en juego propiamente lo femenino ahí. Espero que quede claro eso, porque este párrafo
e se refiere a la infidelidad estructural de la mujer de su lado propiamente femenino.
t? Siempre está en disposición de engañar constantemente a cualquier hombre que tenga por
.r otro que seria más en el orden del amor. Y, se produce una contradicción un poco para ella
también, porque a nivel de su deseo, bien, qué puede desear ella, sino un hombre justamente en
'r l la medida en que está en la posición de tener. Y por supuesto que desea un hombre más bien
3 decidido y es un tropiezo y discuten y sufren las mujeres cuando aman a un hombre pero que es
un hombre u n poco indeciso en hacerse cargo de que es el que tiene y que incluso el que tiene la
La Vida Amorosa y sus Imposibles
ley, el que tiene la autoridad el que tiene decisión. Cuando estan que sí, y que no y son flojos en
eso, bien, las mujeres sufren, no tienen que sustituirlos, etc. Así que por un lado su amor y deseo
va fuertemente en relación a ese hombre en tanto tiene, pero, lo desdobla siempre buscando un
otro hombre que es ese Otro del orden del amor.
Bien, ¿quedó esto más o menos aclarado, el párrafo hasta acá?. ¿No tienen cuestiones
sobre esto?.
En el ejemplo teatral que les dije, para que se entienda el desdoblamiento, se utilizan dos
personajes distintos, el marido y ese otro. Lo que les quise mostrar es que la caracteristica de
ese otro es siempre la de ser alguien, muy sensible al amor y por lo tanto carente. Porque ama
con intensidad desde el lugar en que uno es carente, no desde el lugar en que uno tiene. Pero
ese desdoblamiento se 'puede hacer perfectamente bien sin necesidad de dos hombres, porque
ella lo puede hacer con relación al mismo hombre, pero son dos en el fondo: el que tiene y otro
que ella busca y busca desdoblar ese mismo que tiene y eso explica la insistencia que es de
estructura. La insistencia de ella en su demanda de amor a el. Y por que esa demanda de amor
parece insaciable, porque justamente se la rebaja, se la obtura, si la reciprocidad de ese amor
está hecha en el orden de dar lo que se tiene.
Eso les explica también por que de pronto en situaciones de carencia de el, situaciones
coyunturales en las que puede quedar ahi como el que no tiene, como el que le falta, y que el
hombre suele decir "ahora no me va a querer másn, porque el hombre cree que va a ser amado
por todo eso que tiene. Y, van a observar en infinidad de parejas, que si el hombre por decir así,
como que se derrumba o fracasa o le falla algo en ese orden del tener y pueden encontrar la
fidelidad amorosa más grande de parte de ellas, contrariamente a lo que el piensa
masculinamente, que decir, si me encuentra en un no tener, me abandona y la sorpresa, decir,
cuando están en un no tener es cuando es mejor amante utilizando la palabra en el sentido de,
estrictamente vinculada a la cuestión del amor no en el sentido popular de amante, sino que es,
mejor amante en el sentido de satisfacerla a ella en el amor.
Así que tienen aca en esta lógica, otra gran paradoja y es la razón por la cual, dar lo que se
tiene inclusive en el plano sexual propiamente dicho pero es lo mismo con cualquier sustituto, es
decir, el hombre que, por hacerle el amor todos los dias y con mucha frecuencia cree que ha
resuelto todo para con su mujer se equivoca mucho. Y, es el que más fácil puede ser que ocurra
que ella lo engañe con el poeta, con el necesitado con cualquiera que aparezca como no
teniendo o un impotente inclusive o alguien más fracasado en el orden del tener y que sin
embargo puede sostener una relacion amorosa mucho más intensa con una mujer y la mujer en
lo que es su femineidad a eso se dirige, a ese Otro del amor. Bueno, esos serian ejemplos
también, estas paradojas del lado de ella.
Hay un medio para ella desde su femineidad, hay un medio para ir buscando su goce.
Como dijimos que el hombre tiene su medio que era la lógica del Uno y su deseo que funciona
por los atractivos fálicos. Ese medio de la mujer - vamos a ver estructuralmente vinculado al
acceso para ella al goce que le es propio, al enigmático que habíamos puesto el primer dia de los
tres, estamos ahora el que tenia un signo de interrogacion, ese goce femenino. Ese medio es
conversar. Ese medio es hablar.
Ustedes saben desde que el mundo es mundo, del lado de la lógica de los hombres, se ha
hecho un dato mas de la degradación y de la vida amorosa y de las mujeres, para difamadas un
poco - los hombres siempre necesitamos difamarlas- porque les he explicado que es lo que
necesitamos para poder desearlas y si no se nos vuelven algo imposible para el deseo. Entre
esas, por decir así, difamaciones, con rasgos con los que se quiere burlar un poco a las mujeres,
está el que son imposibles de enmudecer, que hablan y hablan y hablan Y se quejan los hombres
La Vida Amorosa y sus Imposibles
que las mujeres siempre quieren hablar. Siempre quieren charlar y les reclaman constantemente
a ellos hablar. Y les duele y se pelean y se enojan cuando ellas siempre le buscan a él
conversación. Y las cosas empiezan mal cuando él ya dice, salí de acá, vengo de un día infernal,
déjame ver el partido de fútbol y me voy a dormir.
Para los hombres ellas siempre quieren conversar en un momento molesto, o dicen, lo
hablamos mañana; y ellas empiezan a decir: con vos nunca se puede hablar.
Bueno, eso que de un lado se ha visto como simplemente no sé qué rasgo o molesto o
histérico de las mujeres. Es una idea que recién se está explorando en psicoanálisis mejor
Últimamente, no fue una cosa que quedase clara en Freud, pero de la que Lacan ha sacado a luz
muchos elementos, hay algo que no es por que sean, porque les gusten los chimentos, ni porque
quieran hablar porque están simplemente aburridas, o porque quieran molestarlo a él. En ese
mecanismo de hablar y de conversar hay algo esencial para la femineidad a los fines de su
realización.
Podemos, lo ha hecho hace poco Jacques-Alain Miller, como mentador de la obra de Lacan
actualmente en vida, es el delegado general en este momento de la Asociación Mundial de
Psicoanálisis a la que estamos adheridos a nivel de la Asociación del Campo Freudiano de
Bolivia. Miller ha puesto estos tres términos: (ver gráfico 3) así en línea para indicar lo que hay
que pensar ahi de estructurado entre esas dos cosas. Tenemos que resolver en qué esa
exigencia de la mujer de hablar, esconde un secreto esencial y que es, vamos a ver su relación
estructural con la realización del amor. Y, en esa realización del amor, el modo de capturar algo
de lo que es propiamente el goce femenino.
Bien, voy rápido en esto y después con ejemplos o preguntas de ustedes podemos
situarnos mejor.
¿Por qué el amor, la realización de amor para ella, está tan estrictamente vinculada con la
conversación, a hablar?. Porque si definimos el amor como dar lo que no se tiene, que es una
frase que no he comentado mucho pero que tiene toda su gracia y como su contradicción porque
si uno no tiene, no puede dar y si tiene puede dar. Que quiere decir Lacan cuando dice, el amor
es dar lo que no se tiene, cómo se puede dar lo que no se tiene.
Bueno, hay una manera de dar lo que no se tiene, y esa manera es conversar, hablar.
Bueno, por qué, porque efectivamente la única manera de dar lo que no se tiene, es dar un signo
de la propia falta. Dar un signo de lo que a uno le falta, de la propia carencia, y eso solo se puede
hacer en el lenguaje.
Ya les habia anticipado, que, en el amor, los dones y los regalos de algo que sea
insignificante en su valor e insignificante en su uso para la necesidad, eso es lo que mejor articula
el don de lo que no se tiene. Regalar un automóvil, regalar dinero, regalar objetos útiles, se
agradece, pero no llevan al éxtasis femenino, porque es dar lo que se tiene. Y eso es una forma
más degradada, rebajada del amor, y que los enamorados, se regalan esto... porque fue el día
que se vieron. Tomaron un agua mineral, se miran a los ojos: te quiero, te quiero, entonces él
corta esto y dice guarda, guardalo para recordar siempre este momento. Ella lo puede guardar
1 toda una vida. Bueno, eso, que dice, ¡qué le estoy regalando!, ¡Qué le estoy dando a ella!, Lo que
simboliza mi propia falta, mi propio hueco, el lugar en que no tengo y es mi propia falta la que por
amor dono a ella que es otra que tampoco tiene. Porque este juego es entre dos carentes.
Si en vez de esto, saco así..... esa cajita donde hay unos brillantes maravillosos, es un
regalo, pero es un don de lo que se tiene. Si ella es un poco aprovechadora o picara o está en
lógica masculina va a decir éste realmente me quiere, no el otro que me regala estas chucherías
y éste realmente me cotizó y me ha regalado un brillante de mucho dinero, etc. Por supuesto que
van a encontrar esas mujeres y eso en las mujeres, pero eso nunca les va a dar un dato sobre lo
La Vida Amorosa y sus Imposibles [
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femenino. Mientras que en el don de lo que no se tiene ella puede sentir algo. Sentir algo que no
se sabe que es, pero que se experimenta, que se experimenta por vía del amor y que es un goce j
que inunda todo el cuerpo, que no está localizado. Que se puede intuir un poco, simplemente, por
decir que ella ha quedado todo el día en una alegria inentendible, pero para ella brilla el mundo,
por que el le regaló, esto, el momento del amor, y está como embobada, y anda de aquí para D
allá, y la vida es toda rosa y no es que sea rosa, tampoco es que ella estk boba, tampoco que no \
se dé cuenta que hay problemas, que hay cosas que hacer, pero incluso las peores cosas que
hay que hacer, ese día se hacen con gusto. Hasta limpiar la cocina, capaz que ese día con ese !
[
regalo le resulte a ella mágico, distinto, porque en su cuerpo habita un goce, al que ha accedido
por vía del amor. Pero cuando el amor llega al punto extremo, difícil de definir en el que se realiza
el don de lo que no se tiene.
it
Bueno, si les decía, bien, es común en los enamorados que se produzca el fenómeno del
signo de amor gratuito, también si ustedes regalan eso y dicen, mirá, te lo regalo porque como vi
en tu casa, que siempre tienes una botella que no tiene tapón, me pareció muy bien, como te
[
quiero mucho estoy siempre atento a lo que vos necesitas, entonces se me ocumó traerte esto.
Es una muy buena persona, nos quiere, es cariñosa, pero eso no lleva al deleite femenino, al
goce femenino, porque está, perturbado el signo de amor porque aparece como un don
vinculado, -ya es de lo que se tiene-, a la solución de una necesidad. Por eso sólo el don
completamente gratuito, ni representa valor económico, no representa ninguna solución de la
necesidad y es ahi donde puede llegar a representar exactamente la intención de dar al otro lo
que uno no es, no tiene, su propia falta.
La parte en que uno es no todo, la parte que no se cierra, que no se totaliza. Los brillantes
entran dentro de la Iógica del Uno, los brillantes, si, pero chiquititos, así me lo regaló, va a decir
ella, si está en la Iógica del Uno. Mientras que a mi amiga, el novio le regaló tres grandes asi.
Todo eso no es la Iógica que lleva al goce femenino como tal.
Veríamos en este ejemplo que efectivamente, es un signo, en este ejemplo que les ponía
(ver gráfico 5) de él a ella. Ella lo ama, busca en su demanda, hablan, se hablan de amor y el le
da un jaboncito Está ahí, es un signo, X. ¿Qué representa ese signo?, ningún valor económico, I
1
nada, podríamos decir, un valor de puro amor y es ahí donde él no se articula como del orden del
que tiene, él mismo está dando lo que no tiene. Y es esto lo que alcanza ella en un lugar 1
enigmático, en su mismo lugar de no tener y, por ese mecanismo adviene acá un goce.
Nadie ha podido describirlo, les dije que ese goce no está articulado en el lenguaje, pero i
les hice como unas descripciones, cada cual que encuentre las que pueda. Pero les había dado
como esa descripción de lo que es, que el cuerpo está distinto, es por una experiencia de deleite, 1
de goce del cuerpo, que podemos decir que para ella, salió el sol, todo tiene luz aunque su
realidad es la misma. Y que tiene esa alegría femenina. Eso es un mecanismo que ella reitera I
porque el efecto no es eterno. Como todo efecto de goce, dura un tiempo y las alternativas de la , 1
vida hacen que eso pase, de manera que ella va a buscar en la relación con él, algún otro
momento donde se dé algo parecido. Lo busca en su deseo, porque es la búsqueda de su propio 1
goce.
Entonces, he dado un ejemplo en el plano como de los regalos para que se entienda, pero 1
i
esto es lo que puede funcionar constantemente en la conversación. ,!
No crean que, una mujer busca esto por su deseo solamente bajo la forma, de decirle a el:
me quieres, me quieres y él se equivoca porque responde siempre con lo que tiene.
Pero, salgamos un poco de ese ejemplo porque es también vital para una mujer conversar
con su hombre en la medida en que en la conversación, el hombre pueda conversar de lo que no ;
sabe. De lo que no tiene decidido, de aquello en lo que es carente y, veran que una mujer
La Vida Amorosa y sus Imposibles
I no enamorada, esta siempre dispuesta a preguntarle cómo le fue en el trabajo, qué ideas tiene, se
,oce interesa en su mundo. Pero se interesa en su mundo en la medida en que él, porque la ama,
Por hable de su mundo hasta el punto en que no sabe. Si dicta catedra, ella se aburre, no encuentra
.do, lo que busca. Puede decirle, querido, cómo te fue hoy en el trabajo, etc. y él otra vez más, dice,
rara
soy un campeón, hice esto, hice lo otro, soy el mejor de todo, no sabes con quien te casaste,
! no
domino todo, etc.
que I
Bueno, igual va a quedar de todas maneras un pequeño efecto y es: igual me habla. Por el
se
sólo hecho de hablar a otra persona, estamos en un lugar, transmitiendo el signo de lo que no
;do tenemos. Pero, van a ver que en general, lo que busca ella en esa conversacion es llevarlo a él,
'iza
hasta el punto de sus propias angustias, del problema que no sabe resolver, o que lo tiene
problematizado. Con el ejemplo que daba o de cualquier tema, con su salud, con su trabajo, con
del
, vi
sus hijos, etc.
En eso se ve bien que no es nunca para una mujer la conversación agradable la que lo
te
lleva a su goce, una conversacion que se resuelva con soluciones. Se desesperan ellas, cuando
'O.
e1 que esta siempre del lado del tener, ella le saca la conversación y él ni la quiere escuchar:
al
3n
¿cuál es tu problema?!, ¡Ah Bueno, tomá, aquí tienes unos pesos y arregla! eso!. Sabes querido,
m que he visto una rajaduras en el techo, no se si las visto, qué sé yo. Bueno, acá tienes, Ilamá al
¡a pintor y que arregle, ¡ listo!.
!o Entonces, hay que entender eso, porque no es que ella saque un tema de conversación
para que se resuelva como solución en la necesidad. Saca el tema de la conversación para que
]S la conversación siga, porque por el solo hecho de que estamos conversando, nos estamos
;ir amando. Estamos realizando el amor, en un sentido nada imaginario, bien real. Que no es
l. tampoco solamente diciéndose te quiero. Pero es conversando de una cierta manera. Una
manera que no tenga cierre, una manera de conversar abierta, en la que se trasmite del uno al
3 otro, lo que no se tiene. El propio vacío, la falta, lo que está fuera del sistema de contabilidad del
? Uno. Lo que está fuera de lo que cierra y que hace un todo.
'1
Es por esa vía, les dije, que, hay un acceso para ella a ese plano de su propio goce.
!I Entonces, ven la diferencia de estos mecanismos, porque él o ella, si esta en la búsqueda de un
l- goce masculino. pero vamos a simplificar. Él. decíamos, tiene un mecanismo de acceder a su
goce con su lógica que no necesita en absoluto de la palabra. Es un mecanismo que va de tener
?
a poseer algo. Mientras que en ella, la palabra es absolutamente esencial a la cuestión de su
l goce. No cualquier palabra, pero es en la palabra y en la conversacion que se produce este
efecto de no todo.
Por eso podemos decir que, desde ese punto de vista, desde el punto de vista de la
obtención del goce, el sentido como tal de las palabras que se conversan no es muy serio. Si lo
exageramos, podríamos decir que ella, no entiende nada de lo que se esta hablando, pero que
importa, él le habla a ella. Conozco casos, conozco chicas que están enamoradas de un obsesivo
filósofoque las puede tener horas hablándoles de los dramas que tiene con el Ser y con la Nada,
y lo que me pase, porque lo que yo pienso... es que en realidad... habria que... la existencia, que
se yo, etc., etc., y ellas... bueno, si uno después les pregunta: ¿Entendiste algo de lo que
dijeron?, no; pero fue una conversación real. Porque el, a su manera, bueno, cada muchacha se
enamora del que le toca, en su encuentro, no estoy diciendo que ustedes tengan que enamorarse
de un filósofo tan aburrido, pero hay muchachas que se enamoran de un muchacho así, y dura el
amor y tienen ese goce en la medida en que él les hable y les hable hasta el punto de su propia
rajadura, de su propia falta y si eso se produce, lo puede hacer con un discurso, como les decía,
filosófico y del cual ella no tiene ningún interés especial en el tema, pero él le conversa.
La Vida Amorosa y sus Imposibles \
k
F
B
Creo que ya podría estar bien incluso si él le hablase de fútbol, pero si le hablase de fútbol, P
en la conversación poniendo hasta la parte en que él no tiene. No es fácil, porque todos van a 1
hablar del éxito, pero es para decirles que, llevarles esta idea que es importante, muchachos. f
No es verdad que esto se realice en la conversación de amor solamente cuando las
palabras tienen que ser de amor. Al reves, pueden haber conversaciones donde todo es, te t
quiero, te quiero y que el mecanismo no se produzca, porque no se toca el punto de dar lo que no t
se tiene. Y pueden ser muchas conversaciones donde no se está hablando técnicamente de 1
palabras de amor y producirse sin embargo ese efecto que enamora a la mujer, la hace sentirse I.
amada y se le produce esa misteriosa inyección de un goce en su cuerpo. 'b
Bueno, también saben que es un clásico sintomático de esta temática cuando la llevamos
ya al plano como tal de la sexualidad, los riesgos constantes de que él termine en una 1t'
satisfacción que lo deja en silencio. Y lo deja en silencio y lo deja como distanciado de esa misma
mujer con la que ha hecho el amor, y se duerme, y se les duerme. Como dice Freud, y si más 1 I.
satisfecho quedó más se duerme. Asi que, terminó el asuntito, se da vuelta y ¡Flap!, 'Feliz
dormido. Y ella necesita conversar y ella sufre en eso. A veces lo puede zamarrear y si no queda %:
mal, porque en cambio para ella en su camino a su propio goce, es crucial la conversación. Y se 1
diría, bueno, pero de qué quiere hablar, van a ver que llega un momento que ella no puede k
contestar. No es que quiera hablar de un tema o de otro. Puede sacar cualquiera o le puede 1
interesar cualquiera, pero la cuestión es poder conversar con el hombre que ama. 1
P.- ¿Qué pasaría si, cuando se está conversando, o sea, se produce el efecto del amor, I
t
pero esa conversación sube de tono y llegaría a un conflicto?.
R.- Bueno, el ejemplo, no sé si lo han escuchado al fondo, me pregunta acá, que, bueno,
cómo pensar que pasaría si la conversación que puede ser más o menos amorosa al principio, se
va volviendo una discusión, sube de tono, y al final es una discusión, un conflicto. Si, lo podemos
llevar más adelante todavia, el conflicto, los pone tan nerviosos que él al final le da una /:
cachetada a ella y ella llora, ella le tira con un objeto, etc.
Son casos vistos en psicoanálisis, donde una mujer puede tener el arraigo más amoroso
con un hombre con el que discute siempre y en vez de separarlos, se dan casos de elección
1
f
amorosa intensísima, porque con ninguno discute como discute con ese y aún cuando a veces 11
las cosas terminen con enojo, pero ese hombre le habla. Aunque le hable para protestar, aunque
le hable para insultarla, aunque le hable para decirle que es la misma boba de siempre, que ha
hecho la comida mal, que lo que quieran, etc., o que maneja mal el dinero.
b'
Lo que mata el amor es el silencio. El aislamiento del hombre, cuando se aisla, cuando se íP
encierra en cosas donde no hay conversación, porque su objeto es el televisor o su objeto es el 6
automóvil o su objeto... y cada vez habla menos y el reclamo constante de la mujer van a ver que 1
empieza por ese punto, y ella detecta inmediatamente que para ella las cosas van mal si no se !
habla. [
Entonces, no hace falta que la conversación sea melosa o de amor, lo que dije, ni que sea
el ejemplo primero que les di, porque discutir en la conversacion puede perfectamente articular
bien el extremo de decir, te discuto, te grito, pero con todo eso te estoy dando el signo de lo que
no tengo. Y es siempre, de esa manera, una manera profunda, aunque parezca lo contrario de
amar al otro, discutirla. r,
En cambio cuando ya empieza: me voy, me voy a tomar un café a la esquina, con vos
mejor no hablar... total, mañana se le pasa y, cuando ..., es el hombre el que se fuga siempre de
la conversación, eso lo van a ver de la manera más repetida. Una mujer pasa por la conversación ,
y hay momentos feos, se dicen cosas terribles. Ella puede sentir que dijo algo de más, el tambien
dijo otras cosas de más, pero si ella está en el amor, es una persona que se queda y se queda :
La Vida Amorosa y sus Imposibles
DO],
para conversar. Y los hombres son unos cobardes en la conversacion en general y a la primera,
11 a
nos vamos rapidito y decimos, no quiero conversar más y empezamos a decir: es una fastidiosa,
con ella no se puede, es contradictoria, me molesta, etc., y sobre todo - no hablar-.
las Si hay una vertiente que desde el punto de vista se puede decir, que, perjudica, que arruina
te el vinculo en el encuentro amoroso, mucho más que los problemas, como los ven los hombres,
no inmediatos de la satisfacción sexual. Ese problema es la tendencia del hombre a no conversar.
de La tendencia del hombre a gozar de manera autoerótica y silenciosa, sin otro. Y eso lo vemos, lo
Se
vemos. Es verdad que en la juventud los hombres se acercan un poco a las mujeres, pero
también es cierto que, en general una vez casados, con unos hijos, retornan a unos goces que
OS
Ia
son los que tenían cuando tenían cinco años. La pelota, y no sé qué tres pavadas mas. Y tienen
a
i
cincuenta, cuarenta y cinco, cuarenta años de casados y dicen: bueno, cuando era joven me
iS
decía tantas cosas, me quería tanto y nos amábamos y éramos dos y conversábamos.
iz
Paulatinamente la conversación murió y él está, y prefiere más que conversar y que amar prefiere
la gozar con el chupete. Porque es eso, la pelota, con un partido de fútbol en la televisión y otro y
:e otro y otro. Hay casos de hombres con un aislamiento total, ese es el punto que puede llevar a
e ellas a decir: hasta aquí llegó mi amor y hasta que se les muere ese amor y que, se fuguen con
3
"
otro si pueden.
Bueno, o que las puede hacer sustitutivamente excesivamente conversadoras con los hijos.
r Otro detalle importante, es una noción que está recién elaborándose en psicoanálisis, muy
reciente, y la más trivial, podríamos decir, pero nunca había sido considerado todo el enigma que
1
hay en esto que llamamos conversación. ¿Qué es conversar?
Cuando una conversación resulta auténtica, es decir, introduce entre los que participan ese
deleite. Bueno, no e s tan fácil, porque no todo en la conversación funciona propiamente como lo
que estoy llamando conversación. Pero podemos ver con las lógicas que vimos, las podemos
aplicar exactamente igual a la cuestión de la conversación.
Una conversacion que va a dejar por fuera el mecanismo del amor y el goce femenino, es
el estilo de conversación en el que se tiene la última palabra y las cosas deben cerrar. Siempre la
misma Iógica. Se puede conversar de una manera que, de la conversacion, todos intercambian
ideas y habrá que decir, bien, cerrado el tema. Como decimos, cerrado el tema, última palabra,
se entendió todo esto, lo demás queda fuera.
Bueno, es como poner el punto final, quedarse con la Última palabra. Quedarse con la
última palabra es un clásico de las discusiones matrimoniales. Y la rabia de ella, si él la termina,
puede dar un portazo o irse, justamente irse, porque si uno se queda ya no es la última palabra.
Porque ella va a encontrar una manera de seguir conversando. Entonces uno tiene que decir: ¡y
te lo dije, y son asi, y no quiero mas discusión sobre esto! Así que basta, y uno se tiene que ir.
Eso no e s conversar. ¿Dónde fa11ó la conversación? - en ese punto final - siempre la lógica de
querer cerrar, calcular todo en algo. Y por eso van a ver en cuanto las mujeres conversan sin
ninguna obligación de que el tema sea definitivo. Y por eso pueden hablar de muchas cosas que
son conflictivas, que las preocupan, será así, será, etc., los hombres se angustian, porque los
hombres en su Iógica - si hay un problema - hay que resolverlo. Ella le puede decir, pero yo no
te converso para que lo resuelvas, ¡Quedate tranquilo!, Es para conversar. Vos no me traes más
que problemas dice el, porque oye solamente problemas y el siente en su lógica que si hay un
problema, rápidamente hay que resolverlo.
Mientras que, para la conversación propiamente dicha, es: no tiene que haber cierre con
todas las palabras tiene que hacer un enjambre abierto, siempre podría haber una idea más,
siempre podría haber una idea menos, siempre se puede agregar algo. Y, cuando el lenguaje
funciona de esta manera. ven como funciona de una manera -No Todo-.
La Vida Amorosa y sus Imposibles
Es en ese estatuto de la conversación donde podemos empezar a articular con que lógica
funciona, cómo viene al cuerpo, ese enigma del goce femenino. Bien, eso se puede aplicar
también, - no lo vamos a hacer con tanto detalle - pero se puede aplicar también esas lógicas a
lo que puede ocurrir en el acto sexual como tal.
Se conocen por supuesto los datos que nos indican que, para las mujeres, su goce, es muy
enigmático porque puede pasar también por supuesto por el lado del acto sexual, pero es más
amplio y mas enigmático. Y, mujeres de, podríamos decir, -no voy a decir, muy poco satisfechas,
estaría mal dicho en este ejemplo, pero digamos de, poca realización sexual. pueden sin
embargo, estar muy bien con un hombre y por años de años de años y uno si se pregunta,
¿dónde está la satisfacción?, Si, aparentemente, no es precisamente porque él le haga el amor
sexualmente o la satisfaga sexualmente, tal como él lo entiende, y encontrarán siempre el
secreto en el plano de esa conversación. En otros modos en que ella, obtiene ese goce, pero, si
lo aplicamos a la sexualidad como tal, es por esta misma vía y por esta lógica como hay que
tratar de hacerse una idea al respecto.
Para una mujer, en la sexualidad, todo el tiempo, se trata de donar, donar esas partes de
su cuerpo, donar esas partes de su cuerpo que hacen a los objetos de deseo de él. Eso es dificil
de entender para los hombres y para las mujeres también y para nosotros, psicoanalistas,
también. No es un problema fácil, pero, a ver...
Para un hombre y su lógica, en su error, si supongamos que el obtiene un placer por el
hecho de acariciar los pechos de ella, e1 cree que ella tiene correlativamente en no se que lugar
un Órgano de esos mismos pechos, por el hecho de ser acariciados, no se qué equivalente de
goce del lado de ella. Es eso lo que los hombres creen que van a hacer gozar a las mujeres y
dicen, me imagino que debe ser así y que esto a ella le debe gustar. Pero, aún cuando pueda
tener algún goce pulsional ella a ese nivel, no es así cómo vamos a entender, cómo ella llega en
el coito paulatinamente a la posibilidad de su goce.
Se le entiende mucho mejor si van pensando que en realidad de lo que ella comienza a
hacer un goce es en ceder eso al otro. En donar eso al otro. No es que su goce este en esa parte
del cuerpo, como imaginan los hombres, porque tenga algún dispositivo orgánico que, por su
frotamiento les produzca no sé qué. Es una cuestión paulatina de entrega. Es cediendo el
fantasma, cediendo toda su mascarada, cómo la mujer va camino a lo que es su propio goce.
Con dificultades también que se da en la clínica, porque en los bordes de eso puede venirles
angustia, o sensación de que van a perderlo todo, de que se convertirán en un vacío, de que van
a quedar sin limites o sin control, o se asustan y cuando se asustan ya empiezan a romper ese
mecanismo de entrega amorosa.
Pero eso prueba muy bien, que es por vía del amor, es realmente el ejemplo más perfecto
de dar lo que no se tiene a otro que está gozando por una razón totalmente distinta. Es dificil
describir esto, pero no sé, si del lado de ella ya está, en un suspiro porque cede algo al hombre
que ama, y le cede una parte de su cuerpo, el otro está en esa parte del cuerpo gozando como
con su chupete. Entonces no es lo mismo el goce de él, que está como con ese chupete, ya
hemos visto esa lógica, que lo llevaría a buscar algo localizado a, el camino que está teniendo
ella de búsqueda de un goce que pasa por la cesión amorosa más completa. Hasta lo que
llamaríamos un efecto como de entrega de todo su ser y si eso ocurre se revela que nos engaño.
Que ese señor, que es el que la acaricia, la besa, la toca, la penetra, la hace cambiar de posición,
le busca una cosa y otra mientras ella simplemente va entregando todo eso a este loco que goza
con eso. Si ella llega a su éxtasis amoroso, se rebela, que, es con Dios con quien ella ha hecho
el amor y que este señor ha sido un medio para que ella se ponga en contacto con no sé que
cosa que le introduce en el cuerpo, ese goce. Que le lleva por amor hasta tener efectos de
La Vida Amorosa y sus Imposibles
qica indistinción con el cuerpo del amado. Eso se ve bien como efecto de no-localización, efecto de ir
licar más allá del fantasma. Efectos de tener en sus brazos un cuerpo con el que está un poco loca,
3s a porque por un momento no sabría distinguir muy bien ya si es el de él o es el de ella, etc. Bueno,
quiere decir que es un movimiento psíquico importante que desde el punto de vista del ideal, de
nuy la fantasía, podríamos decir que, lleva a una especie de despersonalización visto desde ese
7 ás
punto de vista.
las, Y, es a veces por esto que, las mujeres tienen dificultades y angustias para llegar hasta
sin ahí. Que es un proceso subjetivo de ellas. Que no es tampoco una cosa que la consiga su
ita, amante o por el tipo de hombre. También se engañan las mujeres diciendo: no llego a eso con
,lar
este hombre, encontraré el otro que me lleve a eso, pero no hay hombres que lleven a eso, ellas
el tienen que resolver también sus sintomas de angustias y conflictos para que se les abra también
si ese camino.
ue Bien, es lo que les digo, o espero que resuene un poco en Tarija, lo que les digo es, todo lo
contrario de lo que esta ocurriendo como moda cultural en la modernidad y que es la máxima
de negación de esto en la mujer, y empujar a las mujeres a que gocen igual que los hombres. A ir
kil solamente a la búsqueda de la satisfacción sexual, tal como la entienden en las parejas, o como
3 5 se dice, ya no hay tiempo para el juego de la entrega de los signos del amor. Creen que van a
solucionar ese amor yendose a la cama muy rápidamente con los muchachos, o variando de
el manera cada vez mas promiscua con unos con otros, etc., es lo que esta sucediendo en toda la
ar juventud del mundo y, todo ese camino favorecido por la publicidad, toda su promoción,
!e jmuchacha, tú puedes gozar igual que un hombre, muchacha, maneja a 220 kilómetros por hora,
Y todas la pasan al goce del Uno y hay como una crisis en una especie de materialismo sórdido,
1a una especie de caída de lo que fueron, si quieren los grandes temas románticos que se sostenían
!n
antes y donde, si los estudian, van a ver con los datos que les he dado que, se trata siempre del
lado del amor y de su goce de algo que escapa a esa cuestión del Uno y del Todo y que, solo se
a realiza en esa posición subjetiva de escapar a la lógica del cierre y, del todo. En sus
'O
descripciones el amor es una expansión ilimitada. Ese es el amor del que se trata en la temática
U
del goce femenino. No es el amor a un objeto localizado. Es el amor que describen los poetas
?I
que ensancha el alma y no se sabe, el deleite produce una apertura que no tiene limites. Por eso
.
,
en sus descripciones últimas es como si el sujeto se anonadara en esa suerte de
J
bienaventuranza que le entra corporalmente, porque se experimenta corporalmente. No es una
7
cosa del espíritu, es una cosa que pasa por el cuerpo.
2
Bien, vamos a pasar a preguntas. Qué puedo decirles: a los muchachos, ¡hablen con las
mujeres!, Hablen con las mujeres. Hablen sin preocupación. Hablen gratuitamente, hablen sin
tener que solucionar necesidades. Háblenles.
Y a ellas, que les puedo decir, que pese a nuestra tendencia a ser un poco brutos,
ilimitados en nuestro goce, que nos amen igual.
P. - ( Inaudible)
R- Bueno, la pregunta era que, habíamos hablado de las ideas de Freud sobre la causa de
fondo sobre la impotencia masculina, que seria por ley, entonces, estructural, si es por vía de la
prohibición del incesto. Y la pregunta es, bueno, que pasa del lado de ellas.
Bueno, habría que ver primero cómo definir. No usamos el término impotencia para definir
las dificultades de ellas. Se ha utilizado el término frigidez.
Hay que i r caso'por caso, porque cómo no se sabe cómo es el goce femenino, y ellas
mismas no lo saben, hay a veces extremada confusión. Una mujer, puede que experimente muy
bien su propio goce y es más bien por conversaciones con otro, por reclamos del hombre, etc.
que le dicen que es un poco quieta, o que no es fogosa. Como en las peliculas, y que entonces,
La Vida Amorosa y sus Imposibles
dice, debo ser frigida. Y ella misma dice, debo ser frigida, cuando en realidad obtiene muy bien
su goce. Entonces, es dificil, porque como no sabemos qué es. La frigidez en la mujer está
generalmente definida con ojos muy masculinos. Que se imaginan. Pero una mujer puede ser
una odalisca, la reina del movimiento, de las curvas, de la danza; una leona en la cama, salta de
aquí para allá, se permite todo, absolutamente y no sentir -desde el punto de vista femenino,
nada- absolutamente nada. Y una muchachita que nos parece institutriz, tímida, extremadamente
timida y, en una caricia ellas pueden obtener ese goce.
Así que para hablar de eso, hay que tener el caso en diván. Hay que ver cómo presenta
una mujer su dificultad o su sensación de no poder llegar al orgasmo.
Pero se plantea también, modalidades del orgasmo.
Así hay mujeres que pueden tener un orgasmo que es en realidad del orden de un goce
pulsional. No es el goce femenino.
P. - (lnaudible)
R.- ¿En ella?. A ver si entiendo la pregunta. ¿Por qué se origina su demanda de amor?.
P.- Ella siempre está demandando amor.
R.- Seguro. Y la respuesta que estoy tratando de decir es que no es porque ella sea una
romántica del amor. La mujer demanda constantemente amor porque es por la vía del amor que
goza. Porque el amor le es un medio de goce.
Tiene que, si, si no está en eso, les digo ese goce, el goce femenino el que es ilocalizado,
el que no tiene medida, se los he descrito en una variante más de deleite. Puede ser como lo
enseña el psicoanálisis, lo ha enseñado Lacan, puede ser una devastación también para una
mujer. Puede ser también un extremo sufrimiento y una mujer se defiende mucho - todos nos
defendemos - del goce. Y una mujer se defiende mucho de ese goce. Entonces, por un lado
puede buscarlo, pero puede también defenderse totalmente. Y tienen mujeres que pueden
decirles ojalá no vuelva a enamorarme!, Así como hay otras que son unas insistentes,
apasionadas realmente y siempre están buscando enamorarse y ese goce. l
Pero hay las que, las que la han pasado mal y rechazan profundamente eso. Y cómo se
sostienen. Se sostienen porque gozan a nivel pulsional, con otros modos de goce. E incluso con
modos de goce más masculinos. Y, ya no quieren saber nada y tienen muchas defensas para
volver a permitirse amar. Y por qué, porque amar, lleva a algo que puede ser una dicha o puede
ser un sufrimiento.
Cuando una mujer, ha encontrado ese goce, por vía de un hombre, ese hombre se le hace
muy especial y si lo pierde, es tan ilimitado el goce en la mujer, como les dije y sin medida que de
la misma manera sin medida es el sufrimiento si pierde ese amor.
Y, cuando se tiene esos casos en análisis, les aseguro, que, es muy difícil operar, porque
de afuera uno puede decir: ya se te va a pasar, después de uno viene otro pero la pérdida es
irreparable y está fuera del análisis del inconsciente. Es inútil decirle a una mujer que le pasa eso,
decirle: lo que pasa que, ese muchacho debe ser una fijación tuya a tu padre y debes creer que
lo que pasa... Ninguna interpretación funciona en esos duelos tremendos de la pérdida del amor
para una mujer. Por qué pueden ser tan tremendos que pueden incluso llegar a matarse, o a
deprimirse por años. Bueno, es tan devastador e ilimitado como es ilimitado efectivamente ese
goce cuando se los presentaba bajo la forma de una dicha o de un deleite. Esa es la parte NO
TODO de las mujeres que las hace medio locas. No locas del todo como dice Lacan, porque
justamente esto ocurre fuera del Todo. Pero y, medio locas también en sentido de que en el amor
desde el punto de vista del goce femenino, de lo femenino, clinicamente se podría decir y Lacan
le ha dicho también que el amor de una mujer es erotomaniacu. Lleva al extremo, por decirlo así,
como de querer ser amada por un Dios. Por un Dios ilimitado. Por un Dios que es!á más alla de
La Vida Amorosa y sus Imposibles
~y bien ( cualquiera en particular. Eso es lo que Lacan llama - en esa frase que les lei - el Otro del amor.
r está
de ser Con una gran O mayúscula. Es ese el partenaire que las mujeres en su femineidad, nos
?[la de engañan. Ese goce las comunica, las pone en relación con un Otro inconmensurable. U n Otro
tenino, NO TODO, un Otro sin cierre.
mente Por eso las descripciones de ese goce tocan muchas veces la misma terminología que la
mística. Las experiencias de los místicos en todas sus descripciones son extremadamente
senta parecida de la misma línea de lo que es la experiencia del goce femenino en la mujer.
Bueno, así que no sé si respondí, diciéndote que los casos, es seguramente una ética y
una dirección de la cura en psicoanálisis apuntar y conducir a que una mujer se atreva, pese a la
goce angustia, pese a los fracasos, se atreva a reconocer que está determinada para amar. Está
determinada para desear de ese modo y jugar su destino en relación a ese modo de gozar. Pero,
hay terapias y hay libros y hay orientaciones para las mujeres que tienen otra moral, totalmente
1 distinta. ¿O qué pueden decir, del problema de las mujeres que aman demasiado?. Entonces las
adiestran para evitar amar o amar de una manera más controlada. Bueno, son todas como
una técnicas masculinas.
El psicoanalisis no va en esa dirección, el psicoanálisis escucha lo que va surgiendo
que propiamente de deseo en la persona que habla y siempre está en el fondo de una mujer inscrito
3d0,
en su inconsciente un deseo que está vinculado a la obtención de ese goce por amor. Se lo
3 10
puede sofocar, se lo puede eliminar. Una mujer se puede endurecer, puede no creer más en eso,
una puede desilusionarse, puede hacerse una cínica y gozar por lo tanto más a la manera de los
nos hombres. Pero si se analiza, y van cayendo esas defensas, esas represiones, al final siempre
ado surge esta cuestión que hace a su propia constitución. Al deseo que tienen inscrito en el
jen inconsciente.
P.- En el hombre se explica esa forma de no amar, de no desear a la mujer que ama,
'3s,
(inaudible), pero en la mujer no tiene una explicación, donde se ubica esa forma de amar, que es
lo que determina esa forma de amar.
se
R.- No, pero no la forma de amar. Para que el problema sea semejante tendría que ser:
.on
~ra ¿Qué determina en la mujer, obstáculos, sintomas? Es decir, hay un sintoma en el hombre: una
ie
impotencia. Y Freud dice, bueno, ¿cuál puede ser la causa?. Bien, que no logra unir amor y
deseo. La idea de Freud es que cuando se le está por unir, diría, bueno, el hombre parece que va
:e a resolver la cuestión, va a juntar por fin un poco de amor y de deseo. Justo cuando podría
ie ocultarlo, paga el precio de un síntoma, Queda en la impotencia. Bueno, Freud pensaba que eso
habria surgido por una fijación a la madre. De donde en una primera etapa- él lo explica como de
e una manera cronológica- que habria habido una etapa originaria infantil donde en la relación con
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la madre, el niño podía mantener al mismo tiempo satisfacciones amorosas y eróticas. Y que
después ocurre la prohibición paterna, la castracion, el complejo de Edipo, etc. y estos dos
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e componentes se escinden. Y, entonces, nunca más puede volver a juntar y si los va a juntar
~r vuelve a retomar la angustia de castracion y el mismo efecto originario de la prohibición paterna,
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etc., esa sería la explicación de Freud.
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Hemos tratado con los mismos temas de Freud de tratar de ir dando una explicación más
1 lógica de esto. Y hemos tratado, de decir en realidad, que el objeto del amor y el objeto del deseo
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masculino, no son conciliables,son por definición, distintos.
Bueno, no se, para que la pregunta sea simétrica, no es este funcionamiento del amor en la
mujer lo que está en juego, sino sería decir, qué síntoma. Qué síntoma tiene una mujer que nos
indique que sea, que le dé esta posibilidad de convergencia.
Yo creo que la explicación en psicoanálisis no es precisamente una fijación fantasmática ni
a la madre ni al padre. Es, la constitución de su cuerpo como un cuerpo NO TODO. Eso nos
llevaría más temas, pero, el cuerpo del hombre, en el efecto del lenguaje, como vimos, en esta
instancia, que se produce por la No Programación Sexual. El cuerpo del hombre, es un cuerpo
que se constituye totalmente vaciado de goce. Nosotros los hombres perdemos todo el goce del
cuerpo y solamente nos queda localizado en unos lugarcitos, entre las piernas y en las pulsiones
parciales para el psicoanálisis. Y por eso el hombre es un desesperado en su lógica de tener que
tener objetos que le traigan goce y por eso es un exagerado o tiende siempre a cierto exceso -
que se nota menos en las mujeres- en la necesidad de procurarse un goce. Tiene que salir al
mundo a buscar una pelota, a buscar una mujer, a buscar esto, a buscar, siempre inquieto, a
beber más, otra copa, esto o lo otro. Eso que indica: que no tiene goce del cuerpo, que se lo tiene
que procurar por objetos. Y, la mujer, el cuerpo de la mujer, no pierde todo el goce.
Vuelvo a insistir que no confundan goce con cosas siempre placenteras. Pero en el cuerpo
de la mujer, es evidente que en todo su cuerpo hay una especie de diocesito extraño que pone
en funcionamiento a veces para el deleite, a veces para el sufrimiento.
Pero está lleno de un goce el cuerpo y sin ninguna localización. Eso es lo que llamamos un
cuerpo, No Todo, un cuerpo que no está vaciado, porque el sistema de cerrar, una lógica de
cierre, es una lógica, que vimos, que mata el deseo y ahuyenta el goce. Los hombres son
todistas, y tienen un cuerpo fabricado como un Todo. Las mujeres, basta ver las de histeria, pero
en las mujeres no se sabe dónde empieza y termina el cuerpo de una mujer. A veces se estira
tanto que llega hasta el cuerpo de un hijo. Y no se sabe muy bien si siente en ella lo mismo que
se está sintiendo el hijo o no. Son un poco telepáticas en eso, es un cuerpo diferente. Y todo el
tiempo describen, son tan sensibles, son como una cosa que ya es de una sensibilidad, porque
entonces fui, entonces, y mi niño lo puse en el jardín de infantes y fue una cosa y una congoja y
esto y lo otro, y aquí y allá. Y el cuerpo siempre esta batiendo algo ahí por una cosa o por otra,
etc. Eso qué nos indica, nos indica un cuerpo que no ha perdido, que tiene dentro moviéndose,
acomodándose como se pueda una dimensión de goce que no tiene el hombre.
Bueno, así que hay que ir a las razones ya de cómo se produce la sexuación por el
lenguaje en la mujer, en lo femenino para poder dar una respuesta de por qué en la sexualidad
ella va a buscar en lo sexual, lo sepa o no lo sepa algo del orden de ese goce.
Lo que tiene que quedar bien claro, es que adiós a la idea de hacer de dos, uno, la mujer
no esta mejor hecha, y a pesar de que tiene esta pasión de amar por vía de su goce, la mujer no
está mejor hecha que el hombre para poder hacer de dos, uno. Porque en ese amor y cuando
recibe los signos de lo que no se tiene y accede a ese goce, es un goce de ella, es un goce de
ella en que está.ellasola con ese goce, no es el de él. Ella está como en un éxtasis, ha estado un
ratito con no sé que Dios y él han quedado jadeando, atrás de la última localizacion de su lógica
del Uno. Entonces, el hombre goza a través de una mujer, pero no sale de las condiciones de lo
que es su manera de gozar. Y ella ama, pero no quiere decir con eso que pase a hacer sentir su
goce al otro, ella, es su manera de gozar y los dos goces estan en exilio, no se tocan entre sí.
Son de dos cualidades diferentes.
Bueno, es una dirección, por supuesto, mas bien distinta, en cambio de lo que es una
pasión norteamericana. Porque se ve en muchísimas películas norteamericanas. Los
norteamericanos después que hacen el amor, inmediatamente se preguntan: ¿estuvo bien?, le
tiene que decir él, G u a u ¡Terrible,
!, fantástico!, Y se mienten. Se mienten la posibilidad de
acordar y saber los dos juntitos que ha sido maravilloso para los dos. Cómo para mí también fue
¡Guau! S i fue ¡Guau! Para mi también, para vos ¡G u a u ! También.
. Bueno, esta dentro de las
tonterías de la ideología americana. Pero es muy frecuente, y en comedias así que debe haber
algo de costumbres en las parejas de preguntarse cómo les ha ido a cada cuál, cuando lo que les
La Vida Amorosa y sus Imposibles
ista
rpo estoy diciendo es que verdaderamente seria un chiste, porque cada cual ha estado en un
del territorio distinto y en el que cada cual no le podría explicar al otro de qué se trata.
les Bueno, alguna pregunta mas...
lue Bueno, les agradezco muchísimo la presencia y la paciencia...
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ne Versión no corregida por el autor
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