PROCESO PARA LA PRODUCCION DE YOGURT
Los procesos a seguir para tener como resultado un yogurt industrial bien hecho, son:
RECEPCIÓN: Proceso inicial de todos los productos, se basa en la recaudación de la
materia prima a convertir, la que debe ser evaluada con rigurosidad, y en este caso,
leche fresca de calidad sin antibióticos ni mastitis.
ESTANDARIZACIÓN: En este proceso, con la utilización de la descremadora, se
normaliza la grasa en un 2% y de sólidos en un 7%, para una distribución homogénea
de la grasa debe precalentarse a 35°C.
HOMOGENEIZACIÓN: En este proceso se obtiene estabilidad y consistencia, además
de “cuerpo”, a través de un proceso de presión de 100kg/cm2 y temperatura de 40 °C,
para evitar
que la grasa se separe.
PASTEURIZACIÓN: Permite una mezcla libre de bacterias patógenas, ayuda a
disolver y combinar ingredientes, mejora el sabor y calidad de almacenamiento y
permite la uniformidad; esto se logra debido al uso de una marmita a 85°C, durante 15-
30 minutos.
ENFRIAMIENTO: Con el fin de que el producto tenga una temperatura adecuada al
añadirle el cultivo, se encarga, mediante sus técnicas sanitarias, de reducir la
temperatura hasta 40-45°C.
INOCULACIÓN: Se basa en adicionar el fermento lácteo, conformado por bacterias
productoras de ácido lácteo (Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus) en
partes iguales, entre 2-3%.
INCUBACIÓN: Se realiza durante 4-6 horas, a 45°C, en que el yogur debe adquirir un
pH de 4,6-4,7; este indica la concentración de hidrógeno y se usa para medir la acidez.
BATIDO: Como complemento del proceso de incubación, se logra mediante el uso de
una mezcladora industrial, y con este subproceso se concluye el enfriamiento del
yogurt. Al terminar la incubación, al llegar a una temperatura de 20°C, se puede agregar
los saborizantes, mermeladas de frutas, azúcar, colorantes y conservantes.
EMPAQUETADO: Consiste en colocarlo en los recipientes en los que se distribuirá.