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Antecedentes Historicos de La Huelga

El documento resume los antecedentes históricos de las huelgas en diferentes lugares y épocas. En Egipto, la primera huelga registrada ocurrió en 1152 a.C cuando 60 artesanos se negaron a trabajar debido a que no habían recibido su salario de alimentos durante el último mes. En Roma, los plebeyos realizaron varias "secesiones" entre 494 a.C. y 287 a.C. para obtener más derechos. En Inglaterra, las primeras uniones de trabajadores surgieron en 1720 para defenderse,

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Antecedentes Historicos de La Huelga

El documento resume los antecedentes históricos de las huelgas en diferentes lugares y épocas. En Egipto, la primera huelga registrada ocurrió en 1152 a.C cuando 60 artesanos se negaron a trabajar debido a que no habían recibido su salario de alimentos durante el último mes. En Roma, los plebeyos realizaron varias "secesiones" entre 494 a.C. y 287 a.C. para obtener más derechos. En Inglaterra, las primeras uniones de trabajadores surgieron en 1720 para defenderse,

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ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA HUELGA

I. LA HUELGA EN LA ANTIGÜEDAD.-

Egipto, La primera huelga registrada de la historia.-

Contenido en el Papiro de la Huelga del reinado de Ramsés III, que se conserva


actualmente en Turín, Italia se advierte la historia de la primera huelga
registrada .En el Antiguo Egipto, el 14 de noviembre del año 1152 a. C. Fue durante el
reinado de Ramsés III cuando sesenta artesanos se negaron a realizar su trabajo en el
Valle de los Reyes. Eran picapedreros, carpinteros y dibujantes que, guiados por el
escriba Paturere reclamaron el salario alimenticio que no habían recibido durante el último
mes. Sentados ante la puerta del templo, clamaron: "Tenemos hambre y sed".
Durante ese año los trabajadores en el Valle de los Reyes estaban enfocados, entre otras
obras, a terminar la tumba de Ramsés III. En aquella época los trabajadores no percibían
ningún tipo de salario, no obstante, su esfuerzo físico era recompensado con comida para
poder subsistir. Parecía algo lógico que, siendo un momento en el que no se podía soñar
con derechos y libertades, por lo menos necesitaban el sustento preciso para emprender
las duras jornadas de trabajo.
Al parecer, eran días poco favorables para obtener las provisiones necesarias para
alimentar a los trabajadores del Valle de los Reyes, pues habían sido capturadas por el
gobernador de Tebas. Este acontecimiento obligó a que no se pudieran obtener alimentos
en algunas semanas, situación que comenzó a cargar el ambiente hasta hacer explotar a
los trabajadores. Aquellos hombres encargados de construir esas maravillas comenzaron
a impacientarse, estaban completamente debilitados por el hambre, lo que derivó en una
protesta colectiva por tal situación. Decidieron interrumpir su trabajo y dirigirse en masa al
templo de Ramsés III. Allí no dudaron en presentar sus quejar al faraón.
Fueron largos días de negociaciones, que a pesar de no tratarlas directamente con el
faraón, las gestionaron con los sacerdotes del templo. Al principio se les intentó calmar
con un número irrisorio de panes, pero esto no frenó a la masa descontenta. El creciente
enfado de los trabajadores asustó considerablemente a los sacerdotes del templo que
eran conscientes de que los obreros habían llegado allí sabiendo que era el lugar donde
se guardaban las provisiones. Los sacerdotes claudicaron y les entregaron el pago que se
les debía: cuatro sacos de trigo y un saco y medio de cebada.
Parece ser que la situación solo pudo contenerse en parte, pues al repetirse cada cierto
tiempo el problema de "impagos", comenzaron a registrarse saqueos y profanaciones de
las tumbas de los faraones, que eran bien conocidas por quienes las habían construido.
A pesar de que el derecho a la huelga no se vería hasta el desarrollo de la
socialdemocracia en el siglo XX, ya vemos que el germen de las protestas laborales
podemos buscarlo en los antiguos egipcios de hace más de tres mil años.

ANTECENDENTES DE HUELGA 1
Roma, Secessio Plebis

Aparece en el contexto de la lucha entre patricios y plebeyos que se dio durante la


República romana. Los patricios gozaban de todas la ventajas excluyendo a los plebeyos
de cualquier posición de poder o influencia. Desde mediados del siglo V a. C. la situación
se volvió insostenible y así surgirá la práctica de la Secessio Plebis. Entre el 494 a. C. y el
287 aC se darán ocho episodios de este tipo por los que los plebeyos, parte productiva
esencial de Roma, se marchaban de la ciudad paralizádola, amenazando con crear una
nueva comunidad.
Las mas resaltantes son:

Secesión de 494 a. C.
En esa fecha Roma se sentía amenazada por los «ecuos» y los «volscos» y deseaba,
consecuentemente, levantar un ejército. Al mismo tiempo, había una crisis económica y
muchos plebeyos se encontraban endeudados. De acuerdo con la ley romana de aquellos
tiempos, el impago de la deuda transformaba al deudor en esclavo del acreedor. Los
plebeyos se negaron a integrarse en el ejército a menos que esa ley cambiara. Los
patricios aceptaron la propuesta. Sin embargo, una vez pasado el peligro, renegaron del
compromiso.
Como consecuencia, los plebeyos se marcharon de Roma al monte Sacro. Roma se
paralizó y los patricios tuvieron que ceder. El conflicto fue resuelto con el siguiente
acuerdo:
“Se aceptan como magistrados ordinarios dos tribunos de la plebe (tribuni plebis) con
derecho de veto a cualquier actuación del Senado, o de los otros magistrados, que
perjudique a la plebe, y con capacidad de asistir legalmente a cualquier plebeyo en
apuros.”
“Se acepta la legalidad de una asamblea exclusivamente plebeya (concilium plebis).”
Este acuerdo fue celebrado con la decisión de construir un Templo de la Concordia.

Secesión de 449 a. C.
Durante el periodo anterior a la existencia de ley escrita en Roma no sólo estaba sujeta a
interpretación por los juristas sino que incluso debía su existencia a la memoria (o
voluntad de recuerdo) de aquellos. En la práctica esto significaba que en muchos casos
de conflicto entre plebeyos y patricios, los abogados y jueces -todos patricios- “olvidaban”
o interpretaban las leyes de las formas más convenientes para ellos. En 449 a. C. la
secesión forzó a los patricios a aceptar la ley escrita, lo que se concretó en la Ley de las
XII Tablas.

ANTECENDENTES DE HUELGA 2
Secesión de 445 a. C. Gens
Se permite el matrimonio legal entre plebeyos y patricios (lex Canuleia), que hasta el
momento estaba rigurosamente prohibido, tanto para conservar la pureza de los linajes
familiares de los patricios como para evitar el ingreso de plebeyos a la elites
sociopolíticas.

Secesión de 287 a. C. o secesión aventina


Esta fue la última secesión reconocida como tal. Los plebeyos abandonaron Roma y se
congregaron en el monte Aventino. Como consecuencia el Senado reconoció las
decisiones de las asambleas de la plebe (plebis scitum6) como teniendo fuerza de ley, y
admitió, consecuentemente, que estas prevalecieran por sobre la voluntad de los
legisladores.
En la tradición política italiana, el término secesión aventina continúa usándose, por lo
menos por algunos legisladores, como protesta a lo que consideran uso abusivo de
poderes gubernamentales, abandonan el congreso y se reúnen separadamente.

“Yo digo que quienes condenan los tumultos entre los nobles y la plebe atacan lo que fue
la causa principal de la libertad de Roma, y que se fijan más en los ruidos y gritos que
nacían de esos tumultos que en los buenos efectos que produjeron. En toda República
hay dos espíritus contrapuestos, el de los grandes y el del pueblo, y todas las leyes que
se hacen en pro de la libertad nacen de la desunión de ambos”
Nicolás Maquiavelo

II. INGLATERRA

En este país fue el nacimiento de la Revolución Industrial, razón por la cual brotaron las
primeras asociaciones obreras. Para el año 1720 se hicieron presentes las primeras
uniones de trabajadores en defensa de ellos mismos, las cuales se consideraban
obstaculizadoras del progreso industrial, siendo declaradas ilegales, dictando para ello
leyes que así lo determinaban. A finales del siglo XVIII los trabajadores soportaban
jornadas extenuantes y sus salarios eran mínimos, iniciándose una lucha obrera que
culmina en 1811 con una revuelta obrera contra la explotación de la naciente industria. En
1840 el movimiento Cartista presentó a la Cámara de los Comunes la eliminación de la
propiedad privada sobre los medios de producción, propuesta que fue derrotada. En 1845
las organizaciones obreras consiguieron después de grandes luchas detrabajadores una
jornada de diez horas día. Para la mitad del siglo XIX se fundó en Inglaterra la Asociación

ANTECENDENTES DE HUELGA 3
de Obreros de Londres, la Gran Liga del Norte, dando origen a un movimiento
denominado Cartista, el cual por primera vez en la historia elige un Diputado a la Cámara
de los Comunes.

La huelga mas importante del Reino Unido: La huelga de mineros de 1984


En marzo de 1984, se inició en Gran Bretaña el conflicto obrero más importante desde la
Gran Huelga General de 1926. El gobierno de Thatcher y la clase dominante gastaron
miles de millones para aplastar la combatividad de los mineros, que acabarían derrotados.
Más de 10.000 fueron detenidos, dos murieron en los piquetes, un número incontable
resultó herido y decenas de miles quedaron endeudados durante años por los préstamos
a los que tuvieron que recurrir para mantener la huelga.

El 5 de marzo de 1984, el Sindicato Nacional de Mineros británico (NUM) puso en marcha


una gran huelga. Décadas de “consenso” social fueron borradas del mapa y el capitalismo
británico mostró su verdadero rostro. La máscara de la democracia (la supuesta
independencia de la justicia, los medios de comunicación, etc.) dejó paso al auténtico
papel del aparato del Estado en la sociedad capitalista. La clase dominante gastó miles de
millones para aplastar la combatividad de los mineros, que acabarían derrotados. Más de
10.000 fueron detenidos, dos murieron en los piquetes, un número incontable resultó
herido y decenas de miles quedaron endeudados durante años por los préstamos a los
que tuvieron que recurrir para mantener la huelga.

Los precedentes
Fue la lucha obrera más importante en Gran Bretaña desde la huelga general de 1926.
Tras ésta, los mineros tardaron casi cincuenta años, hasta 1972, en volver a realizar una
huelga nacional. En 1974, la amenaza de huelga hizo caer al gobierno conservador de
Edward Heath. Los tories se la juraron a los mineros. En 1978, un futuro ministro tory
elaboró un plan para la confrontación con ellos, que incluía el aumento de los stocks y las
importaciones de carbón, adjudicar el transporte a empresas sin representación sindical,
adaptar las centrales energéticas para que pudieran usar petróleo, el recorte de las
prestaciones sociales a los huelguistas y la creación de una fuerza policial nacional*.

En 1984, con los conservadores otra vez en el poder, las ansias de venganza jugaron un
papel en la actitud del gobierno de Margaret Thatcher, pero el conflicto minero fue un
reflejo del declive del capitalismo británico, que llevó a que la burguesía tomase medidas
drásticas para recuperar su tasa de beneficios a costa de la clase obrera. Para aplastar la
previsible resistencia del movimiento obrero, la primera tarea era aplastar al sector más
combativo. La burguesía sabía que una derrota de los mineros desmoralizaría al resto de
la clase y evitaría luchas. Para conseguir este objetivo político gastaron muchísimo más
dinero de lo que costaban las reivindicaciones de los mineros.

ANTECENDENTES DE HUELGA 4
Desde su vuelta al poder en 1980, los tories habían ido preparando la confrontación:
cierre de pozos aislados, declaraciones sobre la necesidad de sanear el sector, informes
sobre la supuesta falta de rentabilidad... Por su parte, el NUM eligió en 1981 a Arthur
Scargill, uno de los líderes del 72, como secretario general y, además de las luchas
locales contra el cierre de pozos, en noviembre de 1983 organizó un boicot total a las
horas extras, para hacer disminuir los stocks.

El inicio de la huelga
El 1 de marzo de 1984 vino la provocación final: el gobierno anunció 20.000 despidos y el
cierre de 20 pozos. Para defenderse de tamaña agresión, 150.000 mineros iniciaron la
huelga, que fue durísima y se prolongó durante todo un año.

Entre la legislación antisindical aprobada por el gobierno conservador, se incluía una ley
que obligaba a que los trabajadores aprobasen en referéndum una huelga para que ésta
fuese legal. Pero Scargill se negó a celebrar el referéndum, quizás influido porque
anteriormente ya había perdido alguno. Esta negativa fue el talón de Aquiles de la lucha:
fue utilizada por la burguesía en su campaña contra la huelga, fue la excusa de los líderes
mineros de Nottingham que actuaron en estrecha sintonía con el gobierno conservador
para romper la huelga y fue la hoja de parra de los dirigentes del Partido Laborista y del
TUC (la confederación sindical británica) para tapar la vergüenza de no tomar ninguna
iniciativa solidaria.

La no celebración del referéndum fue un error. De haberse celebrado, se habría ganado,


habría arrastrado con toda probabilidad a la mayoría de los mineros de Nottingham y
habría dificultado las maniobras de los dirigentes del TUC para aislar la huelga. Así
mismo, habría dificultado las maniobras del gobierno, que con la excusa de que la huelga
era ilegal intervino las cuentas bancarias del NUM no sólo en territorio británico, sino
también en el extranjero, adonde el NUM había transferido preventivamente parte de sus
fondos.

Tremenda solidaridad
Sin embargo, la huelga se pudo mantener porque contó con una enorme simpatía. A lo
largo y ancho de Gran Bretaña se formaron comités de apoyo que todas las semanas
hacían colectas en las fábricas y barrios obreros para los huelguistas, hijos de mineros
fueron acogidos en otras familias, etc. Cabe destacar el papel de las mujeres de los
mineros, que no sólo participaron en la retaguardia (colectas, comedores populares, etc.),
sino que también estuvieron en los piquetes. También hubo movilizaciones de solidaridad
por parte de trabajadores. Así, los ferroviarios de Leicester boicotearon transportes de
carbón y los impresores del Sun se negaron a imprimir una portada insultante en la que
Scargill era tildado de “Hitler minero”. Pero no pasaron de acciones aisladas, dada la total
pasividad de los dirigentes del TUC, que ni siquiera organizaron una manifestación

ANTECENDENTES DE HUELGA 5
nacional en apoyo a los mineros, ni mucho menos una huelga general en Gran Bretaña,
como demandaba la izquierda sindical. La solidaridad también vino del extranjero, y
miembros del NUM recorrieron muchos países recogiendo dinero.

El “enemigo interior”
Desde el principio, la burguesía criminalizó a los dirigentes del NUM acusándolos de urdir
una conspiración marxista para hacer la revolución socialista en Gran Bretaña. Así, con el
mismo trasfondo psicológico y mentalidad policial que hoy se percibe en Bush, Margaret
Thatcher presentó a Scargill como un genio diabólico que había manipulado a los mineros
para convertirlos en los tontos útiles de su infame conspiración. Ni que decir tiene que los
supuestamente independientes medios de comunicación británicos se entregaron un día
tras otro, las 24 horas del día, a una orgía de mentiras, manipulaciones y falsedades en
apoyo del gobierno. Los mineros se atrevían a luchar, y eso era un crimen.

La violencia física también fue brutal. Su símbolo fue la llamada “batalla de Orgreave”,
una central térmica que los mineros quisieron paralizar. El 18 de junio, un piquete de más
de 5.000 mineros se había concentrado en sus alrededores, frente a un auténtico ejército
policial. La represión fue digna de un régimen dictatorial: gases lacrimógenos, pelotas de
goma, perros, cargas a pie y a caballo... una auténtica orgía de violencia sin límites que
dejó centenares de mineros heridos. Muchos trabajadores británicos aprendieron ese día
que la policía no está para ayudar a las ancianitas a cruzar las calles, sino que, como la
justicia y las leyes, es un instrumento del Estado para defender el sistema capitalista. Por
supuesto, los medios de comunicación burgueses denunciaron unánimemente la violencia
de los trabajadores.

La propia burguesía comparó la huelga minera con una guerra. Margaret Thatcher llegó a
decir que en la guerra de las Malvinas (1982) habían luchado contra el enemigo exterior y
que ahora luchaban contra los mineros.

El fin de la huelga
Dadas las circunstancias, a medida que pasaban los meses la solidaridad iba haciéndose
más imprescindible. Pero esa solidaridad no llegó de donde más tenía que llegar: los
dirigentes del TUC. En esta situación, el 3 de marzo de 1985, tras un año de lucha, una
conferencia extraordinaria del NUM puso fin a la huelga, aunque por estrecho margen (98
votos a favor de desconvocarla y 91 a favor de continuar). La vuelta al trabajo fue
orgullosa: los mineros acudieron a los pozos en manifestaciones encabezadas por los
estandartes del NUM y sus bandas de música, acompañados por sus familias y vecinos y
cantando sus himnos de lucha.

ANTECENDENTES DE HUELGA 6
En Nottingham, el gobierno conservador volvió a demostrar cómo entendía la democracia
reconociendo a un sindicato minero amarillo y prohibiendo toda actividad del NUM dentro
de los pozos. Hubo despedidos por colocar carteles del NUM convocando una reunión en
el pueblo fuera de horas de trabajo. Y llevar una insignia del NUM era motivo de sanción.
Como siempre, los huelguistas supieron encontrar una forma imaginativa de
enorgullecerse de su apoyo al NUM, luciendo una chapa que simplemente ponía “100%”,
en referencia a su participación en toda la huelga.

Pero aunque Roy Link y David Prendergas, los líderes esquiroles de Nottingham, sí vieron
aumentar notoriamente sus emolumentos por los servicios prestados al gobierno, los
mineros de Nottingham sufrieron las consecuencias de la reconversión igual que los del
resto del país.

La huelga minera británica de 1984-85 es una inspiración heroica para la lucha de la clase
obrera mundial. Por esta razón, y porque volvió a demostrar que la clase obrera está viva
y que es la única clase que tiene la suficiente fuerza para retar a la burguesía y
transformar la sociedad, todo trabajador consciente debe defender su memoria y
transmitirla a las nuevas generaciones de luchadores obreros.

RUSIA

Revolución rusa de 1905


El 9 de enero, día conocido como «Domingo Sangriento», hubo una marcha pacífica de
protesta de obreros en San Petersburgo. El objetivo de la marcha era entregar al zar una
petición de mejoras laborales, y la formaban familias trabajadoras enteras. Iba
encabezada por un sacerdote, el clérigo Georgi Gapón y no respondía a ninguna
consigna política: era fundamentalmente obrera y campesina, al punto que numerosos
obreros avanzaban llevando íconos religiosos y cruces, sin armas.
Desde que se dieron a conocer las derrotas contra Japón toda Rusia se ennegreció por la
decepción. El 22 de enero un sacerdote encabeza una marcha que intentaría llevar un
pliego petitorio al zar, una gran masa de personas humildes marcharon para solicitarle al
zar mejoras en las condiciones de vida y laborales. A pesar de que Nicholas II no se
encontraba en el palacio, la respuesta del gobierno sería negra como aquel domingo,
soldados de infantería y tropas de cosacos aplastaron y masacraron a aquella masa de
trabajadores que le pedían al zar que los escuchase. Pero esta atrocidad no pasaría
desapercibida, por toda Rusia el movimiento obrero y campesinos organizaron protestas
contra el zar y su gobierno despótico. Uno de los principales actores de este proceso,
León Trotsky analizaría las implicancias del proceso: “Los acontecimientos del 9 de enero,
confirmando de forma asombrosa estas previsiones, nos llevaron a plantear en términos
concretos la cuestión del poder revolucionario. A partir de ese momento, en las filas de la
socialdemocracia rusa, se busca y se investiga activamente cuál es la naturaleza de la

ANTECENDENTES DE HUELGA 7
Revolución Rusa y cuál su dinámica interna de clase.” (Ídem) Se produjeron huelgas en
San Petersburgo, para finales de enero 400,000 obreros se habían unido a las huelgas,
propagándose rápidamente a Polonia, Moscú, Finlandia y otras ciudades. La respuesta
del zar siguió siendo la misma, recetándoles balas a los manifestantes y huelguistas
acalorando más la fuerza viva de la revolución. Entre febrero y julio de 1905 las huelgas
se expandieron llegando hasta el Cáucaso y los Urales, logrando la simpatía de los
estudiantes radicalizados que poco a poco se mezclaban con los trabajadores en huelga.

Poco a poco los ánimos se fueron caldeando, en Octubre el soviets de San Petersburgo
dominado por los revolucionarios rusos, organizo una huelga de unas 200 fábricas
llamada la gran huelga de octubre, poco a poco esta huelga se extiende por todo el país,
hasta que el 13 de Octubre se paralizaron todos los ferrocarriles de Rusia. La humillante
derrota con Japón provocó malestar en las reservas del ejército, para 1905 se amotinaron
los marines de Sebastopol, Vladivostok y la legendaria Kronstadt. Para Junio se
insurrecciona el acorazado Potemkin pero la inexperiencia de los obreros, campesinos y
soldados sería letal para la revolución, siendo las sublevaciones desorganizadas
terminaron siendo bestialmente reprimidas. El 14 se le entregó al zar un manifiesto que
terminaría firmando Nicolás II el 17 de Octubre. En este se le arrebataba al zar derechos
democráticos como el voto, legalización de partidos políticos y otros. Trotsky advertiría la
futura traición llamando a la revolución, en un célebre discurso en los soviets de
Petrogrado que presidia, advirtió que el acta solo era un papel que el zar rompería cuando
tuviese la oportunidad.

Como lo advirtió Trotsky el zar desconocería los acuerdos cuando se encontró en mejor
posición, y comenzó la represión destruyendo las ultimas escaramuzas en Moscú, donde
en Diciembre masacró a huelguistas liderados en por el partido Bolchevique. Algunas
huelgas continuarían hasta 1908 pero la reacción terminaría triunfando. A pesar de esta
derrota, la revolución de 1905 sería valiosísima para los revolucionarios en materia de
experiencia colectiva e individual, llegando a concebir que la revolución no solo debía
buscar derechos políticos sino sociales: “Por el propósito directo e inmediato que a sí
misma se impone, la revolución rusa es propiamente “burguesa”, pues tiene por objeto
emancipar a la sociedad burguesa de los grillos y las cadenas del absolutismo y la
propiedad feudal. Ahora bien, la principal fuerza motriz de esta revolución se halla
constituida por el proletariado, y por esta razón, por su método, la revolución es
proletaria.” (Ídem) Octubre de 1905 nos ilustraría el camino hacia la revolución social,
dejando el camino abierto para que en 1917 la revolución terminase triunfando.

FRANCIA
Las primeras Huelgas fueron organizadas por la agrupación de trabajadoresdenominada
Asociación de Oficiales.En 1791 se expide la ley que prohíbe las reuniones y las huelgas
públicas, sinembargo, se crearon organizaciones mutualistas, las cuales se dedicaban

ANTECENDENTES DE HUELGA 8
aatender enfermedades, accidentes de trabajo, etc.También se creó la Sociedad de los
Iguales, que conspiró contra el gobierno enlos finales del siglo XVIII, los cuales fracasaron
siendo ejecutados sus directivos,considerándose a esta organización como los pioneros
de la lucha sindical enFrancia.Durante las primeras tres décadas del siglo XIX, las
mutuales obreras sededicaron a la resistencia, conformándose una alianza entre la
burguesía y losobreros contra la Monarquía, siendo desfavorable para los proletariados,
en razón

que la burguesía llegó al poder expidiendo la ley de las Asociaciones que llevó a
ladestrucción de las organizaciones obreras.Los trabajadores siguieron con su
movimiento que los condujo a la Revolución de1848 y se fundó la Segunda República
Francesa, en donde se legisla sobre losprincipales derechos laborales, el de asociación,
el del trabajo, la disminución dela jornada, etc. En marzo de 1871 se designó el Comité
Central de la GuardiaNacional y en las elecciones convocadas por este organismo se
eligió la Comuna,en la cual tuvieron gran representación los trabajadores, posteriormente
fuederrotada y destruida el 28 de mayo de 1871. Al finalizar el siglo XIX se realizaron en
Francia tres congresos obreros, de loscuales nació la Federación de Obreros Socialistas e
Francia que se convertiría enel Partido Obrero y después en el Partido Socialista Francés.
A comienzos del siglo XX se funda la Confederación General de Trabajo, basadaen la
lucha de clases por la conquista de bienestar para todos los obreros.

ALEMANIA

El Ordenamiento Jurídico y la Jurisprudencia Constitucional abundan en el carácter


pacífico que han de revestir los actos de invitación a ejercer el derecho de huelga,
proscribiendo así actos coactivos, intimidatorios, amenazantes o violentos, resultando así
obligado el respetar la voluntad de los trabajadores que optan por no ejercer el derecho
de huelga.

A partir de los años setenta del siglo XIX, la aceleración industrial de Alemania provocó un
aumento considerable de la clase obrera. Estos hechos provocaron, como es sabido, un
potente sindicalismo y, sobre todo, la creación de la organización socialista más
importante de Europa, el SPD. Las actuaciones gubernamentales contra el movimiento
obrero no pudieron frenar su auge. Tampoco pudieron los sindicatos amarillos, creados
por la patronal.

Bismarck contra los socialistas

ANTECENDENTES DE HUELGA 9
El ascenso del socialismo en Alemania fue una de las mayores preocupaciones de
Bismarck en política interior, junto con el conflicto con los católicos. El canciller
consideraba a los socialistas como los enemigos de la sociedad y del Estado. Para
combatirlos aprobó la Ley de Excepción en 1878, que estuvo en vigor hasta 1890. Esta
disposición prohibía la existencia de los partidos obreros y ponía muchas trabas para la
existencia de sindicatos. Además, otorgaba autorización a las autoridades para prohibir
cualquier actividad pública del movimiento obrero y para perseguir a sus organizadores y
a los militantes. El resultado de esta política no fue el deseado porque no impidió que el
socialismo alemán siguiera creciendo en el último cuarto de siglo. Otra cuestión muy
distinta, y que tiene que ver más con las contradicciones internas, es el fracaso del
socialismo a la hora de transformar políticamente el sistema alemán, con unas estructuras
que, por su lado tenían elementos que podían favorecer la participación, pero, por otro,
eran muy rígidas y autoritarias.

Bismarck entendió que el combate contra la socialdemocracia no podía basarse


exclusivamente en la pura represión policial. Si se quería vencer al potente movimiento
obrero había que adoptar algún tipo de política social, a través de la intervención del
Estado en materias donde antes no había participado. Bismarck promocionó tres grandes
reformas legales: la creación del seguro de enfermedad en el año 1883, del seguro de
accidentes al año siguiente y, por fin, el de vejez en 1889. En este sentido fue un pionero
en Europa occidental. Estos seguros se financiaban con la aportación económica de los
obreros, la patronal y el Estado. Estas novedades le causaron algunos problemas
políticos al canciller de hierro entre los sectores más conservadores del Reich, que le
acusaron de haber creado una especie de “socialismo de Estado”. Pero estas medidas
sociales no fueron acompañadas de cambios que mejorasen las durísimas condiciones
laborales alemanas, con jornadas interminables. Bismarck nunca tuvo ningún interés en
enfrentarse a los empresarios y tampoco accedió a la petición del descanso dominical. Al
final, los obreros no se dejaron convencer por la política social emprendida desde el
gobierno imperial y recrudecieron la lucha, como lo prueba el auge de las huelgas,
destacando las desarrolladas en el año 1889. La huelga de los mineros del Ruhr fue
seguida masivamente y duramente reprimida.

El derecho de huelga en la constitución

La huelga cobró importancia con la organización industrial del trabajo, en que grandes
grupos de obreros sometidos a condiciones similares y a grupados físicamente en un
taller o mina pudieron por primera vez organizar su actuación como grupo homogéneo.

ANTECENDENTES DE HUELGA 10
El desarrollo de la socialdemocracia en el siglo XX contribuyó a que la huelga
laboral dejara de estar severamente penalizada. Fue entonces cuando el derecho de
huelga fue reconocido internacionalmente como un derecho esencial de los trabajadores
constitutivo de la libertad sindical. Se trata de uno de los derechos de segunda
generación, que se reconoce en la actualidad en la mayoría de los ordenamientos
internos y en tratados internacionales de alcance universal como el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

La Huelga Como Derecho Constitucional.

Es doctrina constitucional la que afirma que el contenido esencial del derecho de huelga
consiste en la cesación del trabajo en cualquiera de sus manifestaciones, núcleo que
implica a su vez la facultad de declararse en huelga, estableciendo su causa, motivo y fin,
y la de elegir la modalidad que se considere más idónea al respecto, dentro de los tipos
aceptados legalmente.

El derecho de huelga, como todo derecho, es un derecho limitado, límites que en primer
lugar vendrían fijados por el legislador, y en segundo lugar por el ejercicio de otros
derechos.

La Constitución garantiza, dentro de la gama de Derechos Constitucionales relacionados


con el ámbito laboral, el Derecho a la Huelga (más específicamente dentro del artículo 28
de la Carta Magna). Este resulta el Derecho más polémico, en cuento al aspecto del
trabajo se refiere; sobre todo porque al día de hoy se encuentra culturalmente
condicionado a un rechazo por la mayor parte de la población; más aún, como en el caso
docente, cuando este derecho se ejerce en concatenación de otro Derecho
Constitucional, la protesta. En el ámbito meramente conceptual, la Huelga consiste en el
cese ordenado de las labores de un sector determinado de trabajadores (a diferentes
niveles), en la situación que estamos analizando, por el sector conformado por el
Sindicato Único de Trabajadores de Educación del Perú, en otras palabras, los docentes.
En una estrecha relación entre los Derechos Constitucionales a la Huelga y la Protesta,
estos van a perseguir un fin socioeconómico (el aspecto económico tiene un carácter
neurálgico en el Derecho a la Huelga).

El artículo Artículo 28° de la constitución política del Perú señala que el Estado
reconoce los derechos de sindicación, negociación colectiva y huelga. ... La convención

ANTECENDENTES DE HUELGA 11
colectiva tiene fuerza vinculante en el ámbito de lo concertado y regula
el derecho de huelga para que se ejerza en armonía con el interés social.

La Constitución va a prescribir también los límites a los cuales el Derecho a la Huelga


está sujeto, no obstante lo hace de una manera bastante somera ya que solo menciona
que este Derecho deberá ser aplicado en armonía con la estabilidad social; estas
limitaciones han sido desarrolladas tanto por leyes especiales como por jurisprudencia
vinculante del Tribunal Constitucional; aunque, a pesar de los esfuerzos descritos, siegue
siendo un aspecto oscuro dentro de la legislación nacional en cuanto a definiciones y
preceptos. Es importante mencionar que la doctrina en esta problemática tampoco tiene
una naturaleza totalmente uniforme.

Para este caso en particular, existe una delegada línea entre si se afecta o no la armonía
social en cuanto al desarrollo del año escolar; la posición por parte del Sindicato de
Trabajadores de Educación del Perú es poder recuperar los días de clase, reajustando los
días de la semana en el que se dicta clase, así como las horas diarias. Por parte del
Estado, la negatoria y represión docente constituye, sobre todo desde su posición de ente
garantizador; constituyen decisiones que lejos de solucionar la crisis, aporta a agudizarla.

El derecho a la huelga en el código penal

Los piquetes coaccionan a los trabajadores para obligarles a realizar la huelga,


impidiéndoles acceder a su puesto de trabajo”. Estos hechos son subsumibles en el delito
previsto y penado en artículo 315.3 del código penal.

Artículo 315°-A.- Delito de grave perturbación de la tranquilidad pública El que


perturbe gravemente la paz pública usando cualquier medio razonable capaz de producir
alarma, será sancionado con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis
años.

Haber participado individualmente o en conjunto, mediando cualquier tipo de connivencia,


en actos coactivos para impedir que los trabajadores que no querían hacer huelga
pudieran acceder a su puesto de trabajo.

Señalar que es prueba evidente la existencia de un claro impedimento al libre acceso al


centro de trabajo de los trabajadores que quieren acceder a sus puestos, taponando los

ANTECENDENTES DE HUELGA 12
huelguistas la puerta, profiriendo insultos y tachando de esquiroles a quienes pretenden
dicho acceso.

Estos comportamientos no estarían amparados en el derecho fundamental al ejercicio de


la huelga y en la libertad sindical, y a este respecto hay que señalar la incompatibilidad del
ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas mediante actos que supongan
coacción, intimidación o cualquier tipo de violencia.

Además, los insultos, amenazas y agresiones inferidas a los trabajadores, y en su caso a


los agentes policiales actuantes serían subsumibles en los correspondientes delitos de
atentado y lesiones.

Siendo pues la huelga un derecho de los trabajadores, pero no una obligación que pueda
imponerse a ellos, la coacción ejercida sobre los trabajadores que no quieren secundar la
huelga debe tener la oportuna respuesta penal, la cual puede venir dada por la existencia
de un tipo penal específico, opción por la que ha optado nuestro legislador con el vigente
artículo 315.3 del código penal,

En el supuesto de que se derogara el vigente artículo 315 del código penal, como desde
diversos ámbitos se viene postulando, en modo alguno ello supondría que las conductas
coactivas sobre los trabajadores, a fin de que obligatoriamente secunden una huelga,
quedasen huérfanas de respuesta penal.

Es evidente que una conducta consistente en compeler coactivamente a otro a efectuar lo


que éste lícitamente no quiere hacer nunca puede quedar al margen de la tutela penal.

En definitiva, el derecho de huelga aglutina bajo su concepto un conjunto de derechos,


entre los que se encuentra el derecho de difundir y dar publicidad a la propia huelga, eso
sí siempre de forma. pacífica.

Aunque el derecho de huelga reconocido en el artículo 28 de la Constitución implica el


derecho a requerir de otros trabajadores su adhesión a la huelga y a participar, dentro del
marco legal, en las acciones conjuntas dirigidas a tal fin, en modo alguno ello puede
significar que se incurra en coacines, intimidaciones, amenazas ni actos de violencia de
ninguna clase.

LA HUELGA EN ESTADOS UNIDOS

ANTECENDENTES DE HUELGA 13
Antecedentes
Las primeras manifestaciones obreras tuvieron lugar de forma espontánea a principios
del Siglo XIX basándose esencialmente en la reivindicación de los niveles salariales y
la jornada laboral cuya intensidad estuvo vinculada en función del ciclo económico del
país. En el aspecto social la regulación jurídica de los conflictos fue sometidos a la
Common Low que se venía aplicando en las colonias británicas.

A partir de 1850 tomaron carácter organizado y fueron de ámbito nacional las huelgas
de los ferrocarriles. En 1886 se realizó una huelga general en Chicago que tuvo
como respuesta un sangriento resultado para los incitadores y un golpe fatal para los
movimientos sindicales de tendencia socialista y anarquista, ambos muy activos y
partidarios de la acción directa. Como consecuencia después de haberse creado en
1881 quedó como predominante la central American Federation of Labor (AFL) que se
dedicó a mejorar las condiciones materiales de sus afiliados y a no querer cambiar la
Sociedad ni tampoco se cuestionó los principios del capitalismo. Prácticamente durante
todo el Siglo XIX la Common Low y los tribunales fueron profundamente hostiles al
movimiento sindical pues se hacían responsables a las organizaciones sindicales de
los daños causados a la empresa por los efectos de la huelga.

Eran tiempos difíciles para los movimientos obreros pero se hicieron notar en
situaciones excepcionales que han pasado a la historia por su gravedad, con lo que
cabe referirnos a la revuelta de Haymarket que tuvo lugar en Haymarket Square
(Chicago), el 4 de mayo de 1886 y que fue el punto álgido de una serie de protestas
que culminaron casi una década después con el atentado realizado por un anarquista
al presidente de los EE.UU., William McKinley, el 06 de septiembre 1901 en Búfalo
donde falleció.

En 1890 se había adoptado la Sherman Antitrust Act 21 con el objeto de impedir los
reagrupamientos de empresas (los trust) que perjudicaban cada vez más el
funcionamiento del libre mercado, pero pronto se alegó por los partidarios de los trust
que los sindicatos constituían una figura igual con lo que contravenían la Ley de 1890 y
el Tribunal Supremo les dio la razón en 1908 siendo el resultado devastador para el
movimiento sindical. A pesar de ello, en 1905 se fundó la Independent Workers of the
Word (Trabajadores Independientes del Mundo) de notable influencia en el país.

A consecuencia de esa limitación de la acción sindical se formaron grupos y “lobbys”


favorables a la defensa del sindicalismo consiguiendo en 1914 la publicación de la

ANTECENDENTES DE HUELGA 14
Clayton Act 23 que sustraía al movimiento sindical de las prohibiciones de la ley
antitrust y con ello se consiguió una primera declaración de legalidad a favor de las
acciones sindicales en defensa de los intereses de los trabajadores pertenecientes al
sindicato. No obstante, más tarde el Tribunal Supremo hizo una interpretación muy
restrictiva de la Clayton Act en el sentido de que cualquier empresario secundario al
conflicto laboral podía pedir la ilegalidad de la huelga si le perjudicaba el conflicto al no
estar, en este caso según el TS, afectado por la Ley de 1914.

Durante la Gran Depresión (1929–1934) los conflictos sociales fueron de grandes


dimensiones y de manera muy clara la hostilidad contra los movimientos obreros por
parte de las organizaciones patronales y buena parte de los poderes públicos, llevando
a la conclusión por parte de los gobernantes que debían hacerse cambios al respecto
para que se respetase el derecho de huelga con lo que en 1932 la Ley Norris-La
Guardia Act retiró la competencia a los tribunales para poder emitir órdenes de
obligación de trabajar en el marco de los conflictos de trabajo, salvo en algunos casos
muy excepcionales, incluido el “boicot secundario”. Además, la cláusula contractual
llamada yelow dog contract con la que el trabajador al ser contratado se comprometía a
no afiliarse a un sindicato bajo pena de ser despedido, fue declara contraria a la política
social de los EE.UU. La Ley Norris-La Guardia no autorizaba el ejercicio de la huelga ni
lo prohibía y en la actualidad continúa en la misma situación, por lo que se aplica el
lema “laissez faire” (dejar hacer) y de la libertad del mercado para el desarrollo de las
relaciones de trabajo, con lo que el movimiento sindical pasó a ser libre de recurrir a la
huelga, la acción de piquetes y al boicot sin interferencia judicial alguna.

En cambio, la referida ley de 1932 no prohibió las estrategias patronales antisindicales,


tales como el dominio y la financiación directa de un sindicato (sindicatos amarillos), el
espionaje, el blacklisting (lista negra) de los asalariados que sean miembros de un
sindicato, o el acoso a las organizaciones sindicales. Estas estrategias antisindicales
recibieron un golpe definitivo por la National Labor Relations Act en 1935 por el
legislador federal. Esta ley que domina todavía el panorama laboral de los EE. UU. se
inscribe en las medidas de la New Deal (nuevo trato) propuestas en 1929 por el
presidente Franklin D. Roosevelt (1882-1945) para estimular el consumo y la economía
en un momento de gran crisis económica y convulsión social del país, medida que le
ayudó a ganar las elecciones. La referida ley proclama la promoción de la negociación
colectiva de los trabajadores por medio de representantes libremente elegidos por
ellos, la libertad de asociación explícitamente reconocida y protección contra las

ANTECENDENTES DE HUELGA 15
prácticas patronales desleales. La norma fue un elemento de clarificación para el futuro
también porque no se refería sólo a los conflictos entre los trabajadores y los
empresarios, sino que también ponía orden en los conflictos entre sindicatos,
especialmente entre los sindicatos de oficios y los sindicatos de industria que
comprendían todos los oficios dentro de una industria. Ciertamente el ejercicio de la
huelga en la actualidad sigue estando muy poco reglamentada y está vigente el
principio de laissez faire.

Finalizada la II Guerra Mundial el presidente Harry S. Truman (1884-1972) promovió


varias leyes para retornar a la situación inmediatamente anterior al tiempo de guerra.
Se había instalado un intervencionismo de la Administración con la cual quedó
prácticamente prohibida la huelga y había acabado la guerra, pero no se derogaba
debido a determinados intereses de la industria bélica del país. El Congreso con
mayoría republicana aprobó en 1947 la Ley Talf-Harley que endureció la legislación
intervencionista en determinadas circunstancias, entre ellas, declaró ilegal la
sindicación obligatoria y amplió a 60 días el plazo de preaviso de huelga con respecto
al empresario. Truman intentó sin conseguirlo derogar esta ley.

Actualidad

La huelga en los EE. UU. está reconocida por el art. 13 de la National Labor Ralatios
Act (NLRA) aprobada en 1935, siendo la Ley federal fundamental del país por lo que
resulta vinculante para todos los estados de la Unión. Esta ley regula las garantías de
la libertad sindical, el derecho de negociación colectiva y el derecho de sindicación del
sector privado. Si el derecho a la huelga queda garantizado (para determinados
trabajadores) en dicho artículo, en él, también se determina que los empleadores tienen
derecho a seguir manteniendo su postura durante la huelga, pudiendo los empresarios
incluso contratar a sustitutos de sus empleados en huelga.

Vaya por delante que las autoridades de los EE.UU. no se han inclinado mucho por
participar o colaborar con organismos internacionales que regulen la actividad
productiva, especialmente en el aspecto social, por lo que se comprende que no haya
ratificado el convenio N.º 87 sobre libertad sindical y protección del derecho de
sindicación, ni tampoco el N.° 98 sobre el derecho de sindicación y de negociación
colectiva de la OIT.

ANTECENDENTES DE HUELGA 16
No obstante, los sociólogos y expertos laboralistas exponen que hay causas poderosas
que apoyan la tendencia del declive de la práctica de la huelga en los EE.UU., siendo
los tres factores siguientes:

A) Sobre la incertidumbre del ejercicio de huelga en cuanto a los resultados de la


misma. La (AFL-CIO), la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de
Organizaciones Industriales, presentó ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT una
queja de violación de los derechos sindicales contra el Gobierno de los Estados Unidos
de América en una comunicación de 27-07-1990, alegando sustancialmente que la
legislación laboral y la jurisprudencia de Estados Unidos permiten la sustitución
(doctrina Mackay) permanente de los trabajadores comprometidos en huelgas
económicas legales ( en la práctica equivale al despido del huelguista) lo que lleva —
según la organización sindical— a un aumento de las violaciones de la libertad sindical
y de los derechos de sindicación y de negociación colectiva. La OIT recomendó al
gobierno de los EE.UU. que rectificase esa práctica N°38 Así las cosas, es evidente
que se trata de un factor sensiblemente disuasorio a la vista de la elevada posibilidad
de fracaso de la protesta al poder ser sustituidos “para siempre” los huelguistas y con
ello resultar muy baja la presión de la huelga. Por último, podemos añadir que el
despido de los trabajadores que fomentan el sindicalismo dentro de la empresa o que
se hallan en situación de “huelga económica”, pueden ser despedidos ilegalmente y
deben aguardar a que así lo reconozcan las juntas laborales o los tribunales, lo cual
tarda años en resolverse. Siendo un elemento de disuasión poderoso en el momento
de participar en una huelga.

B) El relajamiento de la solidaridad sindical. Posiblemente ayuda significativamente


que la solidaridad sindical decaiga por una serie de circunstancias como las que a
continuación se comentan:

b.1. La legislación de carácter federal, en el sector público, aproximadamente el 40%


de los trabajadores, siguen privados de sus derechos fundamentales de negociación
colectiva y más de dos millones de empleados del gobierno federal se rigen por la ley
federal de relaciones laborales que prohíbe la huelga a éstos, proscribe la negociación
colectiva en materia de jornada de trabajo, salarios y ventajas económicas y sociales.

b.2. La legislación de los respectivos estados que conforman la Unión, en el caso


de los empleados estatales, la negociación colectiva varía de un estado a otro, sólo la
mitad de los estados permite la negociación colectiva, otros estados sólo se lo permiten

ANTECENDENTES DE HUELGA 17
a determinadas categorías de trabajadores, pero incluso cuando pueden negociar
colectivamente, no tienen derecho al ejercicio de la huelga.

b.3. La legislación al excluir de la huelga a los empleados públicos, también


excluye de su esfera a otros trabajadores —que dependen de un empleador— como
son los que se dedican a actividades agrícolas, a los del servicio doméstico, a los que
trabajen como contratistas independientes, a los que guarden alguna relación con la
seguridad y a los supervisores.

C) La disminución del poder sindical por la desafiliación de la clase obrera.

Este aspecto es el que diferencia más a los Estados Unidos de otros países
desarrollados, entendiendo la libertad desde un punto de vista puramente liberal. Se
quejan los sindicatos de que existe una actividad antisindical por parte de los patronos
y aunque dichas quejas son frecuentes en la mayoría de países, no siempre son reales
y, en cualquiera de los casos, las excepciones no representan la regla.

El lockout

En EE.UU. no es posible hablar de una regulación aplicable a todo el país y, por tanto,
a todas las empresas, pues hay aquellas que les son aplicables el derecho federal y a
otras la normativa del Estado en que radica la misma. Esto es debido a que en unos
casos se aplica la Nacional Labor Relations Act, de 1935 y en otros la Labor
Management Relations Act de 1.947 y en otros la Labor-Management Reporting and
Disclosure Art de 1959 que son disposiciones dispersas adheridas a un cuerpo de la
Common Law. En el derecho federal, el lockout se aplica a todas las empresas que
participan en el comercio internacional o, interestatal o que radican en el distrito de
Columbia. En cambio, el empresario que no se halla incluido en las anteriores
circunstancias, no le es de aplicación tampoco la ley federal y, por tanto, se aplica la
normativa del estado al que pertenece, aunque las leyes laborales de los Estados son
muy similares a las federales, entre las que podemos citar: las de Colorado,
Connecticut, Hawai, Kansas, Massachussets, New Jersey, New York, Pensylvania,
Utah, etc. No hay precepto alguno que prohíba el lockout y, en consecuencia, está
permitido, así lo reconoció el T. Supremo en el caso Buffalo Linen en 1957 pues el uso
neutral de la Talf-Harley Act es un reconocimiento de su legalidad. Pero no puede
aplicarse sin limitaciones ni por cualquier motivo, tiene que ser por las siguientes tres
circunstancias: 1) Para presionar al sindicato en la negociación colectiva; 2) Evitar

ANTECENDENTES DE HUELGA 18
paros laborales en coyunturas desfavorables, y 3) Para preservar una unidad de
negociación multi-empresarial del ataque sindical

Antecedentes de Huelga en el Perú

Los derechos colectivos del trabajo tienen su origen y explosión en Europa con la
Revolución Industrial, y es reconocido como uno de los grandes episodios de la historia
humana. Esta implicó un cambio de modos de vida generalizado e intenso y fue en tal
sentido una auténtica revolución, una convulsión profunda, no sólo industrial sino también
social e intelectual aunque sus traumatismos no fueran instantáneos, sino largamente
preparados y prolongados en el tiempo, generando en suma una nueva civilización o una
nueva cultura.

En países latinoamericanos como Perú y Chile, el movimiento sindical ha tenido menor


importancia que su par europeo, por el hecho de que la tutela laboral se ha realizado por
medio de leyes protectoras más que por la negociación colectiva, sin perjuicio de algunas
enmiendas legales que se han basado en contratos colectivos, como fue el caso de la
indemnización por años de servicio. Además, gran parte de la actuación sindical a nivel
supraempresa se ha orientado a presionar al Estado a fin de obtener leyes laborales y
provisionales.

La creación normativa de la jornada de 8 horas, protección frente a accidentes de trabajo


y posteriormente el fuero sindical y la estabilidad laboral, en el caso de Perú, fueron
factores que dieron la protección necesaria para que se desarrolle el derecho sindical.
Pero antes de estos aportes legislativos, si bien existían sindicatos, no se sabe de algún
logro sindical relevante que se haya hecho como parte de las negociaciones colectivas,
salvo, gracias a las protestas sociales, el del “decreto del 19 de enero de 1919 que
estableció la jornada de ocho horas en el Perú, […] dicho logro pudo plasmarse gracias a
la tenaz lucha de los trabajadores, como la representada por la Federación Obrera de
Lima”

Los autores coinciden en que la sindicación en el Perú y en Latinoamérica tuvo un


Retraso de décadas con respecto a la europea o estadounidense debido al factor del
“tardío proceso de industrialización que produjo que el surgimiento del sindicalismo se
haya visto retrasado en nuestro continente por múltiples factores de diversa índole. En
primer lugar, cabe señalar el retraso económico de nuestros países, esencialmente
agrarios y mineros hasta comienzos del siglo XX. Por otra parte, la actitud hostil de los

ANTECENDENTES DE HUELGA 19
gobernantes, la fuerte represión a las manifestaciones obreras, la intransigencia de los
empleadores, la violencia de ciertas manifestaciones populares, la excesiva influencia de
los partidos políticos en la cúpula sindical, han sido factores que han complotado en
contra del crecimiento y desarrollo del sindicalismo en nuestro continente.

Asimismo, la figura de José Carlos Mariátegui merece mención especial en el ámbito


sindical pues se le reconoce la creación en 1929 de la Confederación General de
Trabajadores del Perú que representa una primera etapa de centralización nacional en la
vida de los sindicatos, lo cual evidentemente es tardía con respecto a la creación de los
sindicatos europeos. Este movimiento animó la formación de organizaciones sindicales en
todo el Perú; “tal acción trajo como consecuencia que el 12 de noviembre de 1930,
mediante DL 6926, del Presidente del gobierno militar Luis Sánchez Cerro, disuelve la
Confederación General de Trabajadores del Perú”, no cabe duda de que el presidente
disolvió la CGTP porque temía que se produzcan revueltas sociales que pongan en
peligro al orden público, pero sobre todo a su gestión de gobierno.

La Constitución de 1920, que era de corte liberal, fue la primera en la historia del Perú en
contener disposiciones laborales, aunque se limitó a delegar a la legislación el desarrollo
de ciertos derechos como: (i) La seguridad, salud e higiene en el trabajo; (ii) las jornadas
de trabajo; y (iii) las remuneraciones. Por lo demás, es llamativo su tratamiento de los
conflictos entre empleadores y trabajadores −a los que denomina en forma impersonal
“capital” y “trabajo” − al imponer el arbitraje obligatorio. Tal diseño constitucional da cuenta
de un modelo de relaciones colectivas que adquiere características de la ya mencionada
“etapa de la tolerancia”, en la medida en que no se aceptaba la manifestación más
importante del sindicato: la huelga. Pero, al mismo tiempo, posee ciertas características
de la etapa del reconocimiento, en la medida en que el legislador ya empezó a reconocer
una serie de derechos (Boza 2001: 24). Era una etapa donde se legislaba en materia
sindical pero con la finalidad de controlarlos para que no haya revueltas sociales.

En 1936, durante el régimen del general Oscar R. Benavides, se produjo abundante


legislación laboral, reconocieron las horas extras, ampliaron la legislación de las
enfermedades profesionales, se concretó el contrato de trabajo, diferenciándolo del de
locación de servicios (Aliaga 2003). Es así como el 1ero de Mayo de 1944 se creó la
Confederación de Trabajadores del Perú- CTP. Durante el lapso de 1944 a 1947 se
registraron 294 gremios. El golpe militar del General Odría puso fin a ese proceso
organizativo, la CTP fue proscrita y Luis Negreiros, su principal líder, fue victimado por la

ANTECENDENTES DE HUELGA 20
represión gubernamental. De esta forma se sigue observando el ataque contra los
sindicatos por parte del gobierno.

EN EL PERU LA HUELGA INICIO

La Federación Obrera Regional del Perú fue una federación de sindicatos, gremios y
sociedades de resistencia de tendencia anarquista y anarcosindicalista fundada
en 1912 en el Perú. Se destacó en la lucha por la consecución de la jornada laboral de
ocho horas. Fue continuada por la Federación Obrera Regional Peruana (FORP).

Primeras organizaciones obreras A fines del siglo XIX se fundan los primeros sindicatos
en el Perú, algunos con marcadas influencias anarquistas. Sin embargo el anarquismo
permanecería sin organización y disperso hasta recién comenzado el siglo XX.
En 1904 Manuel Caracciolo Lévano, Delfín Lévano, Fidel García Gacitúa y Urmachea,
todos militantes anarquistas, fundaron la Unión de Trabajadores Panaderos. ,
promoviendo la primera huelga. El 1 de mayo de 1905 celebraron por primera vez un acto
en homenaje a los Mártires de Chicago.

En 1907 los anarquistas impulsaron la huelga de estibadores en el puerto de El Callao,


donde la represión terminó con la muerte de Florencio Aliaga, primer mártir del
movimiento obrero peruano.

En 1911 se inicia la publicación de La Protesta, que será el periódico que impulsará y


fomentará la organización sindical de estilo anarquista, propugnando el exitoso modelo de
la FORA. Desde la central sindical argentina se envió a José Spagnoli y Antonio Gustinelli,
dos militantes italianos, para ayudar en la organización de una federación anarquista. Este
estilo de gremialismo tendrá una fuerte influencia en el ramo textil, donde en 1911
realizarán un paro general del ramo.

FUNDACIÓN

En 1912 se fundó la Federación Obrera Regional del Perú, en Lima. De inmediato inició
una campaña por la jornada laboral de ocho horas. La Federación estaba integrada por
la Sociedad de resistencia de los obreros galleteros y anexos, la Federación de
Electricistas, la Federación de Obreros Panaderos "Estrella del Perú", la Unificación Textil
de Vitarte, la Unificación Proletaria de Santa Catalina, y otros gremios anarquistas.
También la Federación recibía el apoyo de grupos específicamente anarquistas como
"Luz y Amor" y "Luchadores por la Verdad" y diversas publicaciones libertarias.

En noviembre de 1912 en el Teatro Municipal de El Callao y el la Unión Local de


Jornaleros se iniciaron las primeras reuniones, finalizando en una asamblea general.
También participó la reformista "Confederación de Artesanos Unión Universal", opuesta a
las medidas de acción directa, con la que entrarían en conflicto los anarquistas. El 15 de
diciembre se realizó la segunda Asamblea, y se impuso realizar una campaña por la
jornada de 8 horas. El 28 de diciembre se concluyó el pliego de reivindicaciones, durante
la tercera asamblea.

LA LUCHA POR LA 8 HORAS

El 5 de enero de 1913 la Unión General de Jornaleros exigió la jornada laboral de 8 horas,


aumento salarial, cobertura médica en accidentes de trabajo, y otras reivindicaciones,
dando un plazo de 24 horas, antes de iniciar una huelga general por tiempo

ANTECENDENTES DE HUELGA 21
indeterminado. El día 7 estalló la huelga, luego de rechazar la propuesta patronal. La
huelga alcanzó en El Callao el paro total, adhiriendo gasistas, molineros, tipógrafos,
panaderos y otros gremios.

El 9 de enero el presidente de la República exhortó a los obreros a levantar el paro y


envió tropas para retomar el orden; los obreros rechazaron el exhorto y continuaron el
paro. La empresa del muelle tuvo que ceder y concedió las reivindicaciones, con un
aumento salarial del 10%. Este ejemplo fue seguido por otros gremios, que iniciaron sus
campañas por la jornada laboral de 8 horas en todo el territorio del Perú. El 12 de enero la
FORP y el periódico La Protesta organizaron en El Callao un mitin para festejar la
reivindicación obtenida y continuar la lucha; luego de pronunciar la palabra destacados
militantes, la multitud recorrió las calles de la ciudad festejando el triunfo obrero.

La lucha por la jornada laboral de 8 horas se extendió a otras partes del país,
desatándose una ola de huelgas. Hubo conflictos en Talara, Lagunitas, Loritos y Negritos.
La FORP también llevó adelante un paro contra la Fox Duncan y Cía, para la
reincorporación de 60 obreros despedidos, que terminó dando marcha atrás con los
despidos.

La implantación de la jornada laboral de 8 horas en todo el país recién se lograría


en 1919, y la FORP fue la fuerza obrera con principal protagonismo en esta conquista. Sin
embargo, según sostienen algunos historiadores, la FORP fue disuelta y reemplazada en
diciembre de 1918 por la Federación Obrera Local de Lima (FOLL).

El Comité Pro-Abaratamiento.La Primera Guerra Mundial generó a la clase empresarial


del Perú grandes beneficios en la exportación de materias primas, pero a la vez hubo un
aumento en los precios locales debido a la especulación en los productos básicos. Los
magros salarios no aumentaban, lo que provocó que en abril de 1919 los sindicatos
anarquistas iniciaran una campaña para el abaratamiento de los bienes esenciales,
creando el Comité Pro-Abaratamiento de las Subsistencias.

El 13 de abril publicaron un manifiesto que exigía el abaratamiento de los alimentos y


artículos básicos de primera necesidad, transportes y alquileres, pero el gobierno se negó
a escucharlos. El 1 de mayo declararon la huelga general, y el 4 de mayo se reprimió
violentamente una manifestación en Lima. En El Callao, que sufrió un paro total, hubo
serios enfrentamientos entre el ejército y los obreros, con alto número de muertos y
saqueos. El 26 de abril, en el local de la Sociedad Hijos del Sol, la policía detiene a los
dirigentes obreros anarquistas Nicolas Gutarra y Carlos Barba. Frente a ello, el Comité
decreta una huelga para el 27 de mayo. Adalberto Fonkén asume la Secretaría pero luego
es detenido. En Chosica hubo también dos muertos y varios heridos.6

El gobierno impuso la Ley Marcial, y allanó domicilios particulares, locales anarquistas y


sindicales; creó un nuevo fuerza antimotines, debido a la renuencia a reprimir de algunas
tropas, denominada Guardia Urbana. Pero el movimiento popular no se retrajo. El 4 de
julio el presidente de la República José Pardo y Barreda fue depuesto por un
levantamiento del Comandante del Ejército Cnel. Álvarez y el candidato a las elecciones
Augusto Leguía. El Comité pro Abaratamiento de las Subsistencias aprovechó el
derrocamiento de Pardo para pedir la libertad de los obreros presos. El 12 de julio fueron
liberados los detenidos y hubo manifestaciones populares de júbilo.

El 4 de julio, Augusto B. Leguía aprovechó la situación para hacerse con el poder en


medio del entusiasmo popular. Ese mismo día, el Comité Pro-Abaratamiento ocupó el
local de la CAUU para transformarlo en la sede de la segunda Federación Obrera

ANTECENDENTES DE HUELGA 22
Regional Peruana, constituida el 8 de julio de 1919 sobre la base de los principios de
1913.

El 22 de julio del Comité Pro-Abaratamiento se derivó una nueva central sindical: la


Federación Obrera Regional Peruana (FORP), de corte anarcosindicalista, continuadora
de la anterior Federación.7 En su Declaración de Principios, la Federación Obrera
Regional del Perú consideraba que los capitalistas acaparaban los beneficios,
monopolizaban el mercado y reducian los salarios, que existía una carencia absoluta de
moralidad y justicia en la sociedad, y que esta injusticia social obligaba a los trabajadores
a buscar medios para lograr un mejor estado social de libertad integral e igualdad
económica. La Federación declara:
Que ella es internacional, cobija en su seno a todos los obreros sin distinción de raza,
sexo, religión y nacionalidad; conmemora el 1º de mayo como día de alta protesta del
proletariado internacional y afirma que: "La emancipación de los trabajadores tiene que
ser obra de los trabajadores mismos".

Represión y decadencia

El gobierno de Leguía buscó modernizar el modelo capitalista peruano, para lo que


impulsó la mediación en los conflictos obreros. Esta medida fue rechazada de plano por
los anarquistas, que comenzaron a perder terreno frente a los reformistas sindicales y a
los socialistas, que preferían la "política obrera" a la acción directa de los anarquistas.

En el Primer Congreso Local Obrero de Lima y El Callao, organizado en abril de 1921 por
la FORP, fue planteada la cuestión de la acción política de los trabajadores. Parece ser
que los anarquistas lograron declararla incompatible con el sindicalismo pero que no
pudieron obtener del Congreso que se pronunciara en favor del comunismo libertario
como objetivo de los trabajadores organizados. Las ideas socialistas, divulgadas desde
1918, empezaban ya a cundir en el proletariado: los sindicatos del textil fueron los que
abogaron por la “política obrera”

ANTECENDENTES DE HUELGA 23

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