0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas22 páginas

Filogenia Molecular de Dinoflagelados

Este estudio revisa los avances en el conocimiento de los dinoflagelados a través de la filogenia molecular. La mayoría de las secuencias disponibles corresponden a los genes que codifican las subunidades pequeña y grande del ARN ribosómico. Estos marcadores han permitido diferenciar especies y establecer clados a nivel de género y familia. Sin embargo, no han podido resolver las relaciones entre los órdenes clásicos debido al número insuficiente de secuencias de otros marcadores. Varios órdenes como Peridinial
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas22 páginas

Filogenia Molecular de Dinoflagelados

Este estudio revisa los avances en el conocimiento de los dinoflagelados a través de la filogenia molecular. La mayoría de las secuencias disponibles corresponden a los genes que codifican las subunidades pequeña y grande del ARN ribosómico. Estos marcadores han permitido diferenciar especies y establecer clados a nivel de género y familia. Sin embargo, no han podido resolver las relaciones entre los órdenes clásicos debido al número insuficiente de secuencias de otros marcadores. Varios órdenes como Peridinial
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Filogenia molecular de dinoflagelados

Hidrobiológica   2011,   21  (3):  343-364
343

Avances en el estudio de los dinoflagelados (Dinophyceae) con la filogenia molecular

Advances on the study of dinoflagellates (Dinophyceae) with the molecular phylogeny

Fernando Gómez,1* David Moreira2 y Purificación López-García2

1Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva, Universidad de Valencia, PO Box 22085, 46071 Valencia, España
2Unité d’Ecologie, Systématique et Evolution, CNRS UMR 8079, Université Paris-Sud, Bâtiment 360, 91405 Orsay Cedex, Francia
e-mail: [email protected]

Gómez F., D. Moreira y P. López-García. 2011. Avances en el estudio de los dinoflagelados (Dinophyceae) con la filogenia molecular. Hidrobiológica 21(3): 343-364.

RESUMEN
Este estudio revisa los avances en el conocimiento de los dinoflagelados con la aplicación de la filogenia molecular.
La mayor parte de las secuencias disponibles corresponden a los genes que codifican los ARNs de la subunidades
pequeña y grande del ribosoma (SSU y LSU rADN, respectivamente). El marcador LSU rADN, con una mayor variabi-
lidad de algunos dominios, ha sido especialmente usado en la diferenciación de especies, mientras que el gen SSU
rADN es más resolutivo para la comparación entre géneros y la delimitación de clados que equivaldrían a las familias.
Estos marcadores no permiten resolver la relación entre los órdenes clásicos y el número de secuencias disponibles
de otros marcadores es aún insuficiente. Peridiniales, Gymnodiniales y Blastodiniales son claramente polifiléticos y la
discusión continúa en el caso de Prorocentrales y Gonyaulacales (Crypthecodinium, Thecadinium). Gymnodiniales es
polifilético, pero en ningún caso las especies tecadas y atecadas aparecen en el mismo clado. Las diferencias en la
tabulación suelen estar apoyadas por la filogenia molecular, mucho más que las diferencias en el hábitat, nutrición o
apariencia general (i.e. Blepharocysta-Roscoffia). Los métodos habitualmente usados para la captura y la preservación
del fitoplancton dejan detrás a una gran parte de la diversidad de dinoflagelados, en particular especies desnudas de
pequeño tamaño y especies delicadas, así como multitud de especies parásitas o simbiontes de invertebrados o pro-
tistas planctónicos. Faltan secuencias representativas de numerosos géneros conocidos, muchas de las secuencias
ambientales permanecen sin caracterización morfológica ni funcional, y amplias regiones oceánicas, especialmente
aguas profundas y fondos oceánicos, permanecen casi inexplorados.

Palabras claves: Dinoflagellata, Dinophyceae, fitoplancton, filogenia molecular, sistemática.

ABSTRACT
This study reviews the advances on the knowledge of the dinoflagellates with the application of the molecular phylog-
eny. Most of the available sequences correspond to the genes that codify the small and large subunits of the ribosomal
RNA (SSU and LSU rDNA, respectively). The LSU rDNA marker, with several highly variable domains, has been pref-
erentially used for the species separation, while the SSU rDNA marker is more useful for the separation at the genus
level or to establish clades that may correspond to family ranks. These markers are unable to solve the interrelations
between the classical orders, and the available sequences of other markers are still insufficient. Peridiniales, Gymno-
diniales and Blastodiniales are polyphyletic, and Prorocentrales and Gonyaulacales (Crypthecodinium, Thecadinium)
are matter of debate. The clades of Gymnodiniales branched between clades of thecate dinoflagellates, although in no
case armoured and unarmoured species branched in the same clade. In comparison with the type of habitat, nutrition
or general appearance (i.e. Blepharocysta-Roscoffia), the differences in the tabulation are, in most of cases, supported
by the molecular data. Unfortunately, the collection and preservation methods render our knowledge of a great portion
of the dinoflagellate diversity, in particular small naked forms and delicate species, as well as parasites or symbionts

Vol. 21 No. 3 • 2011


344 Gómez F. et al.

in marine invertebrates or protists. Sequences are lacking of numerous of the known genera, clades exclusively com-
posed of environmental sequences have not been yet characterized, and extensive ocean regions, especially the deep
and bottom ocean, remain nearly unexplored.

Key words: Dinoflagellata, Dinophyceae, molecular phylogeny, phytoplankton, systematic.

Abreviaturas: LSU, subunidad grande; s.s., sensu stricto; rADN, ADN ribosómico; SSU, subunidad pequeña.

INTRODUCCIÓN especial atención por su emisión de luz, tales como Pyrocystis


J. Murray ex Haeckel, Pyrodinium Plate y Noctiluca scintillans
Los dinoflagelados presentan una gran diversidad morfológica y
(Macartney) Kofoid, o bien las características peculiares de su
funcional: en su mayoría son unicelulares, pero algunos forman
núcleo han facilitado su uso como modelos en estudios genéticos
colonias o pseudo-colonias. Pueden tener cloroplastos, aunque
(Crypthecodinium Biecheler).
pocas especies son estrictamente fotoautótrofas, muchos son
mixótrofos y un gran porcentaje son heterótrofos obligados (fa- El conocimiento de los dinoflagelados ha avanzado parale-
gótrofos o parásitos osmótrofos). Son componentes importantes lamente a la tecnología disponible. Los primeros microscopios fa-
del plancton, tanto de aguas continentales como marinas. Los bricados artesanalmente limitaban las observaciones a unos po-
dinoflagelados con unas 2,000 especies conocidas, son junto con cos investigadores (O.F. Müller, Ehrenberg). A partir de la década
las diatomeas uno de los grupos más diversos y abundantes del de 1880, los microscopios fueron más accesibles y el interés por
plancton en ambientes marinos (Gómez, 2005). Pueden formar los ‘infusorios’ hizo que el número de especies creciera rápida-
simbiosis con protistas e invertebrados marinos, incluyendo ra- mente, especialmente en 1883 por los trabajos de Stein, Pouchet
diolarios, foraminíferos, gusanos planos, anémonas, medusas y y Gourret. Sorprendentemente no fue hasta 1885 cuando se co-
moluscos bivalvos. Géneros como Symbiodinium Freudenthal son rregió un grave error, y es que hasta entonces se creía que los di-
fundamentales para la formación y el funcionamiento de los arre- noflagelados poseían una corona de cilios alrededor del cíngulo,
cifes de coral. En general, presentes tanto como productores pri- en lugar de un solo flagelo ondulante. Los Cilioflagellata pasarían
marios, heterótrofos y parásitos, son esenciales en los ambientes a Dinoflagellata y el número de especies seguiría aumentando,
acuáticos. especialmente gracias a autores como C.A. Kofoid, que homo-
geneizó la nomenclatura de enumeración de las placas tecales
Los dinoflagelados poseen características morfológicas y
con su tabulación kofoidiana en series latitudinales. El uso de la
ultraestructurales únicas como su núcleo. El dinocarión tiene un
tabulación, número y disposición de placas tecales para su cla-
enorme genoma desprovisto de las típicas histonas eucariotas,
sificación se generalizó, gracias a minuciosos estudios de inves-
no pierde la membrana nuclear durante la división mitótica y los
tigadores como E. Balech. A partir de los años 1960 aparecieron
filamentos de cromatina están permanentemente condensados.
los primeros estudios de microscopía electrónica que permitieron
Las células móviles presentan dos flagelos bien diferenciados,
detalladas observaciones de la morfología externa y cortes de su
un flagelo transversal y ondulado que se aloja en el cíngulo, y
ultraestructura. La clasificación de los dinoflagelados ha unifi-
el otro flagelo más convencional, que se dirige posteriormente
cado los taxones basándose en caracteres morfológicos que se
alojado en el sulco. Estos dos flagelos desiguales proporcionan
consideraban diagnósticos para cada grupo. En el caso de los di-
a los dinoflagelados un característico movimiento rotacional que
noflagelados tecados se ha usado la tabulación, pero resulta más
da nombre al grupo. Muchos dinoflagelados presentan vesículas
difícil definir criterios para la clasificación de dinoflagelados des-
que contienen placas de celulosa que les dan un aspecto rígido.
nudos, como en el caso del orden Gymnodiniales. Aunque dos es-
En estos dinoflagelados tecados, el número, forma y ornamenta-
pecies tengan similar tabulación, en la taxonomía clásica basada
ción de las placas se utiliza para la determinación de las espe-
únicamente en la morfología no podemos asegurar que realmente
cies. En otros casos la cubierta celular es más fina y no permite
hayan evolucionado a partir de un antecesor común o si por el
distinguir fácilmente las placas, son los llamados dinoflagelados
contrario se trata de una convergencia evolutiva. Mientras que
atecados o desnudos.
en organismos macroscópicos cabe la posibilidad de estudiar su
Unas 60 especies de dinoflagelados producen potentes toxi- evolución a partir de fósiles, sólo un pequeño porcentaje de di­no­
nas citolíticas, hepatotóxicas o neurotóxicas peligrosas para los fla­ge­la­dos dejan un registro fósil en forma de quistes, y recons-
seres humanos y otros organismos (Alexandrium Halim, Dinophy- truir la morfología o tabulación que tuvieron a partir de sus quistes
sis Ehrenberg, Gymnodinium catenatum Graham). La aparición de no es una tarea simple. Además de éstos y otros temas, quedan
estas toxinas está asociada con la proliferación de microalgas por resolver cuestiones básicas como el origen evolutivo de sus
dañinas (en inglés Harmful Algal Blooms), comúnmente denomi- estructuras únicas como el flagelo transversal o la pérdida de
nada mareas rojas. Otros grupos de dinoflagelados han recibido histonas.

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 345

En las últimas décadas se ha avanzado en las técnicas de cercanos a los apicomplejos, esporozoos parásitos productores
cultivo, lo que puede ayudar a conocer su ciclo de vida, pero son de enfermedades como la toxoplasmosis (Toxoplasma Nicolle &
aún pocas las especies que se mantienen en cultivo de forma Manceaux) y la malaria (Plasmodium Marchiafava & Celli) (Gun-
permanente y no sabemos si los estados de vida y morfología que derson et al., 1987; Sogin, 1989; Gajadhar et al., 1991; Lenaers et
presentan en cultivos son similares en la naturaleza, puesto que al., 1991). Cavalier-Smith (1991) propuso el término Alveolata para
en los cultivos se puede favorecer a los morfotipos o estadios este grupo formado por dinoflagelados, apicomplejos y ciliados
de vida de crecimiento más rápido. Muchas especies presentan uniéndolos por la presencia común de una cubierta celular (an-
estadios con grandes diferencias morfológicas entre juveniles y fiesma) muy compleja con unas vesículas aplanadas denomi-
adultos, como las Noctilucales, lo que ha llevado a que una misma nadas alvéolos debajo de la membrana celular. Posteriormente
especie reciba diferentes nombres y sea incluso clasificada en aparecerían parientes más cercanos a los dinoflagelados como
diferentes órdenes (Gymnodinium lebouriae Pavillard - Spatulodi- el parásito de bivalvos Perkinsus Levine (Goggin & Barker, 1993),
nium J. Cachon et M. Cachon). El estudio de todas estas cuestio- el flagelado parásito de dinoflagelados Parvilucifera Norén et
nes sobre la evolución de los dinoflagelados, las relaciones entre Moestrup (Nóren et al., 1999), el flagelado heterótrofo de vida li-
las especies, ciclos de vida en especies difíciles de cultivar, etc., bre Oxyrrhis Dujardin (Saldarriaga et al., 2003a) y los ellobiópsidos
se verá favorecido por la aplicación, especialmente en la última Thalassomyces Niezabitowski y Ellobiopsis Caullery (Silberman
década, de técnicas de biología molecular. La filogenia molecu- et al., 2004; Gómez et al., 2009a). El Filo Alveolata está dominado
lar basada en la comparación de secuencias de ADN aparece por heterótrofos, en una gran parte parásitos osmótrofos y lejos
como un nuevo recurso para avanzar en el conocimiento de los de lo que comúnmente nos referimos con el término algas. Desde
dinoflagelados. Este estudio pretende repasar el estado actual de un punto de vista evolutivo el término 'algas dinoflageladas' o 'di-
la filogenia molecular y las perspectivas futuras. nofitos' parece ser inapropiado.
El número de secuencias creció, especialmente con la con-
Aplicación de la filogenia molecular tribución de Saunders et al. (1997) que obtuvieron secuencias SSU
Los primeros estudios filogenéticos que requerían grandes canti- rADN de 31 especies pertenecientes a 18 géneros. En los árboles
dades de ADN se basaron en especies disponibles en altas den- filogenéticos generados, usando a Perkinsus y los apicomplejos
sidades en cultivo como Crypthecodinium o Prorocentrum micans como grupo externo, Noctiluca Suriray ex Lamarck, aparecía en
Ehrenberg (Hinnebusch et al., 1981). Dodge (1965) había propuesto una posición basal al resto de dinoflagelados. Sin embargo, re-
un nuevo reino (Mesocariota), considerando que los dinoflagela- sultaba difícil esclarecer las relaciones filogenéticas entre los
dos al carecer de histonas constituían un grupo intermedio entre representantes de los principales órdenes, que aparecían en los
procariotas y eucariotas. Las primeras secuencias de gen del árboles en una región donde se entremezclaban con bajo sopor-
ADN ribosómico 5S de Crypthecodinium mostraban que los di­no­ te estadístico, secuencias con ramas cortas. A este grupo que
fla­ge­la­dos no constituyen un clado basal y que están claramente incluyó la mayor parte de las especies, Saunders et al. (1997) lo
posicionados en el linaje eucariota (Hinnebusch et al., 1981). Sin llamaron el complejo Gymnodiniales-Peridiniales-Prorocentrales
embargo el gen ribosomal 5S con sólo 120 pares de bases es muy (GPP). Tan sólo los miembros del orden Gonyaulacales, con ra-
corto, por lo que contiene una información evolutiva muy limitada. mas largas, formaban un grupo monofilético, con la excepción de
Por esta razón se extendió posteriormente el uso del gen del ARN Crypthecodinium, cuya posición es inestable.
ribosómico de la subunidad pequeña del ribosoma (SSU rADN). A finales de la década de 1990 se realizaron los primeros
Este gen se encuentra en todos los eucariotas, con un gran nú- estudios basados en la amplificación, clonación y secuenciación
mero de copias idénticas o similares y un mayor número de pares a partir de ADN ambiental, lo que permitió producir secuencias
de bases que el 5S (~1800) (Hillis & Dixon, 1991). Otro gen que directamente a partir de material biológico retenido en filtros, sin
comenzó a usarse es el ARN ribosómico de la subunidad gran- identificar morfológicamente a los organismos de los que estas
de del ribosoma (LSU rADN), formado por varios dominios y que secuencias procedían (López-García et al., 2001). Muchas de las
en general es menos conservado que el SSU rADN, presentando secuencias así obtenidas aparecían en las filogenias entre otras
una mayor variabilidad. A partir de 1986, la nueva técnica de la de dinoflagelados conocidos, lo que reveló que los dinoflagelados
PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) permitió multiplicar están ampliamente distribuidos en todas las regiones oceánicas
exponencialmente el número de copias de ADN de una muestra, y profundidades. En una posición basal a los dinoflagelados apa-
facilitando la secuenciación de genes a partir de pequeñas can- recían dos clados hermanos que recibieron el nombre de Marine
tidades de ADN de partida. Hasta entonces, los dinoflagelados se Alveolate Group I y II (López-García et al., 2001). Gunderson et
habían relacionado con las cromofitas, con la mayor parte de las al. (1999) habían obtenido la primera secuencia de Amoebophrya
macrofitas y microalgas. Sin embargo, en los primeros análisis fi- Koeppen (orden Syndiniales), un endoparásito del dinoflagelado
logenéticos moleculares realizados, los dinoflagelados aparecían Akashiwo G. Hansen et Moestrup y de otras especies formadoras
agrupados con los protozoos ciliados, y sorprendentemente más de mareas rojas. Amoebophrya se situaba entre Perkinsus y el

Vol. 21 No. 3 • 2011


346 Gómez F. et al.

grupo de dinoflagelados con Noctiluca en su posición más basal. syndinial se caracteriza por una membrana nuclear permanente-
Posteriores estudios confirmaron que los Grupos I y II de alveola- mente cerrada, con un huso mitótico con sus centríolos sobre la
dos marinos están compuestos por dinoflagelados parásitos del parte interna de la membrana nuclear (Ris & Kubai, 1974).
orden Syndiniales (Skovgaard et al., 2005; Harada et al., 2007), y
Cachon & Cachon (1987) clasificaron los dinoflagelados
que los filtros habían retenido las pequeñas células infectivas
parásitos en tres órdenes. El Orden 'Duboscquellales' agrupa
que estos parásitos dispersan en gran número (Guillou et al.,
parásitos parcialmente intra- o extra-celulares, divididos en las
2008).
familias Amoebophryaceae (Amoebophrya) y Duboscquellaceae
En la filogenia de Saunders et al. (1997), las secuencias pro- (Duboscquella Chatton [Fig. 1D-M), Duboscquodinium Grassé].
cedían de especies fotosintéticas disponibles en cultivo. Los úni- Los parásitos enteramente intracelulares (Syndinium, Ichthyodi-
cos heterótrofos eran dos especies que excepcionalmente son nium Hollande et J. Cachon, Hematodinium Chatton et Poisson) se
fáciles de cultivar como Crypthecodinium y Noctiluca. Esto no clasificaron en Syndiniales. El orden Blastodiniales estaba cons-
representó la mayor parte de los dinoflagelados porque una gran tituido por parásitos siempre extracelulares como Blastodinium
parte de las especies son heterótrofas e incluso especies con Chatton, Oodinium Chatton, Haplozoon Dogiel, Amyloodinium
cloroplastos no crecen bien en cultivo, lo que dificultó obtener Brown et Hovasse, Piscinoodinium Lom o Chytriodinium Chatton.
grandes cantidades de ADN para los análisis moleculares. Surgió Fensome et al. (1993) habían propuesto incluso una nueva Clase,
la necesidad de una técnica que permitiera obtener secuencias Blastodiniphyceae, para este grupo que posee el típico dinoca-
a partir de pocas células o idealmente a partir de una célula indi- rión. La clasificación tradicional a nivel de orden se basaba en
vidual. Así, aparecieron publicaciones describiendo la obtención la localización del parásito en su huésped (extra o intracelular)
de secuencias a partir de una sola célula, una técnica conocida y a nivel de familia, frecuentemente en el ciclo de vida (tipo de
como single-cell PCR, bastante eficaz en el caso de ciliados o esporogénesis, número de esporangios o quistes). Sin embargo,
dinoflagelados, dado que contienen un gran número de copias la filogenia molecular sugiere cambios sustanciales, ya que en
de cada gen (Bolch, 2001; Ruiz Sebastián & Ryan, 2001). Esta téc- los árboles filogenéticos, las secuencias disponibles de Blasto-
nica no se aplicó con éxito a muestras naturales hasta algunos diniales se sitúan bien posicionadas en clados de dinocariontes
años más tarde a partir de especímenes de Gyrodinium Kofoid et de vida libre. Claramente este orden o clase no es monofilético y
Swezy o Protoperidinium Bergh aislados en las costas (Hansen quedaría restringido al clado de Blastodinium, que presenta una
& Daugbjerg, 2004; Takano & Horiguchi, 2004). A pesar de ese tabulación más cercana a los Peridiniales (Skovgaard et al., 2007).
nuevo avance se sigue manteniendo un sesgo en las secuencias El género Haplozoon forma un clado único, generalmente en una
disponibles hasta la actualidad, donde la mayor parte proceden posición basal en el complejo Gymnodiniales-Peridiniales-Proro-
de especies de aguas costeras disponibles en gran número, pre- centrales (GPP). El género Duboscquodinium no pertenece al Or-
ferentemente cercanas a los laboratorios en latitudes templadas den 'Duboscquellales', porque se sitúa entre los dinocariontes del
del norte de Europa, Norteamérica o Japón. Existe un déficit por género Scrippsiella Balech (Coats et al., 2010). Otros géneros de
tanto en especies oceánicas, regiones cálidas o de aguas pro- Blastodiniales como Amyloodinium, Piscinoodinium o Paulsenella
fundas, y aún no disponemos de ninguna secuencia de muchos Chatton, se sitúan en clados de Peridiniales y Dissodinium Klebs
de los géneros de dinoflagelados conocidos, y no hay ninguna y Chytriodinium en Gymnodiniales. El orden Syndiniales (Marine
información sobre la morfología y ecología de linajes que hasta el Alveolate Group II) es el más próximo a los dinocariontes. Pode-
momento, están exclusivamente representados por secuencias mos dividir este orden en dos familias: Amoebophryaceae para
ambientales. Amoebophrya (parásito de dinoflagelados) y Hematodinium (pa-
rásito de crustáceos), y la Familia Syndiniaceae para el parásito
Dinoflagelados basales de copépodos y radiolarios Syndinium (Skovgaard et al., 2005). El
Orden 'Duboscquellales' (Marine Alveolate Group I) lo constitu-
Los dinoflagelados se caracterizan por presentar un flagelo trans- yen Duboscquella e Ichthyodinium, parásitos de ciliados y peces
versal ondulado y el dinocarión. Los alveolados basales a los din- respectivamente (Harada et al., 2007; Yuasa et al., 2007) (Fig. 2).
oflagelados [Ellobiopsis (Fig. 1A-C), Perkinsus, Oxyrrhis (Fig. 1N)],
comparten con ellos las células móviles con dos flagelos, uno de Son muchos los dinoflagelados parásitos de los que desco-
los cuales es anterior y recuerda al flagelo transversal ondulado nocemos su posición taxonómica como Oodinium, un parásito de
de los dinoflagelados. La estructura del núcleo de esas especies apendicularias y el primer dinoflagelado de vida parásita descri-
tiene características típicas de eucariotas. En comparación con to. Los árboles filogenéticos muestran secuencias ambientales
los dinoflagelados dinocariontes, en Syndiniales como Syndinium dentro de los grupos de 'Duboscquellales' y Syndiniales de los
Chatton, el núcleo es más reducido, presenta histonas y un nú- que desconocemos su morfología y función ecológica. Esta inex-
mero menor de cromosomas que tienen forma de 'V'. Los dinofla- plorada diversidad la reflejan las secuencias presentes en aguas
gelados típicos, dinocariontes, carecen de centríolos. La mitosis profundas e incluso en sedimentos de fondos oceánicos (López-

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 347

Figura 1A-N. Ejemplos de dinoflagelados basales. A-C. Ellobiopsis, parásito del copépodo Acartia Dana. D-M. Duboscque-
lla, parásito de los ciliados tintínidos Helicostomella Jörgensen y Tintinnopsis F. Stein. N. Oxyrrhis. Escala A-B = 50 µm; D-L,
N = 20 µm.

García et al., 2001; Moreira & López-García, 2003). Por ejemplo ilustrado ya por Slabber en 1778 (Fig. 3A-B). Noctiluca scintillans
hay decenas de especies aún no descritas pertenecientes a los es una de las pocas especies heterótrofas fáciles de cultivar, lo
clados de 'Duboscquellales' y Syndiniales, que parasitan a radio- que ha facilitado los estudios de su morfología, ultraestructura y
larios (Dolven et al., 2007). ciclo de vida. Las células reproductoras de Noctiluca tienen el
dinocarión y dos flagelos, pero en el estadio adulto, el trofonte,
Noctilucales carece de uno de los flagelos y aparentemente le faltan las his-
tonas, aunque los estudios realizados en los años 70 necesitan
Noctiluca scintillans es el primer dinoflagelado conocido gracias actualizarse. Estas diferencias en sus estadios hacen que Noc-
a su gran talla, su bioluminiscencia y sus llamativas mareas rojas, tiluca pueda verse como un típico dinocarionte, aberrante en su

Vol. 21 No. 3 • 2011


348 Gómez F. et al.

Figura 2. Árbol filogenético de máxima verosimilitud de secuencias SSU rADN de Alveolados, basado en 1147 posiciones alinea-
das (véase métodos en Gómez et al. 2011b). Los números en los nodos representan los valores de soporte estadístico (‘boots-
trap’). Valores menores del 50% se omiten. Los números de acceso de GenBank aparecen entre corchetes. La barra de escala
indica el número de substituciones por unidad de longitud de rama.

estadio adulto, o bien como realmente un dinoflagelado basal. En ron basándose en la semejanza de los primeros estadios de vida
los primeros análisis filogenéticos, Noctiluca aparecía entre los de algunos Noctilucales con la forma de Amphidinium Claparède
dinoflagelados y Syndiniales (Amoebophrya) y Perkinsus, lo que et Lachmann y otros caracteres estructurales. En el Orden Noc-
sugiere una posición basal al resto de los dinoflagelados (Saun- tilucales, además de Noctiluca scintillans (Familia Noctiluca-
ders et al., 1997; Gunderson et al., 1999). En la actualidad hay más ceae), se han incluido a las Familias Kofoidiniaceae [Kofoidinium
de 100 secuencias disponibles de Noctiluca, pero su ubicación Pavillard (Fig. 3K-O), Spatulodinium (Fig. 3C-J)] y Leptodiscaceae
como un dinoflagelado basal o como un típico dinocarionte sigue [Leptodiscus Hertwig (Fig. 3R-S), Scaphodinium Margalef (Fig.
siendo objeto de discusión. Saldarriaga et al. (2004) obtuvieron 3P), Abedinium Loeblich Jr. et Loeblich III (Fig. 3Q)]. Los análisis
diferentes topologías a partir de las regiones SSU y LSU rADN, filogenéticos referidos tan solo incluían a Noctiluca, sin embar-
dependiendo del tamaño de las secuencias nucleotídicas o las go consideramos que resultaría más resolutivo incluir en nuevos
especies incluidas en los análisis. Estos autores situaron a Noc- análisis, secuencias de los organismos cercanos filogenética-
tiluca en el clado de dinoflagelados atecados, idea que justifica- mente a Noctiluca. La primera filogenia que incluyó además de

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 349

Figura 3A-S. Ejemplos de Noctilucales. A-B. Noctiluca scintillans. C-J. Spatulodinium pseudonoctiluca. C. Estadio inmaduro
“Gymnodinium lebouriae”. D-G. Espécimen con tentáculo. H-J. Estadios maduros. K-M. Kofoidinium pavillardii J. Cachon et M.
Cachon. N-O. Estadios inmaduros de Kofoidinium. P. Scaphodinium. Q. Abedinium. R-S. Leptodiscus. Barra de escala = 20 µm.

Noctiluca a otros Noctilucales mostró que las tres familias de vida para esas especies no fácilmente cultivables o bien, para
Noctilucales se agruparon en un clado que, con moderado so- aquellas cuyas condiciones de cultivo inhiben la aparición de
porte, aparece en una posición basal al resto de di­noflagelados, alguno de sus estadios o morfologías. Pouchet (1885) describió
y como un grupo hermano del resto de dinocariontes (Gómez cómo una célula, con una morfología similar a Amphidinium,
et al., 2010b). Basados en esta filogenia, los autores propo- desarrollaba un tentáculo y se transformaba en la forma adulta
nen la existencia de tres Familias: Noctilucaceae (Noctiluca, típica de Spatulodinium. Autores posteriores (Pavillard, Lebour,
Spatulodinium), Kofoidiniaceae (Kofoidinium) y Leptodiscaceae. Kofoid, etc.) lo consideraron especies diferentes y esas células
pigmentadas del tipo de Amphidinium, recibieron el nombre de
La filogenia molecular también permite verificar el ciclo de
Gymnodinium viridis Lebour y posteriormente el de G. lebouriae,

Vol. 21 No. 3 • 2011


350 Gómez F. et al.

siendo consideradas sin ninguna relación con Noctilucales. La P.C. Silva muestran orgánulos celulares muy elaborados (ocelo,
filogenia molecular ha confirmado que el estadio G. lebouriae pistón), lo que sugiere un mayor grado de complejidad evolutiva.
se transforma en Spatulodinium, como puede observarse con Los primeros árboles ya mostraban que los dinoflagelados ateca-
especímenes vivos (Fig. 3C-G) (Gómez et al., 2010b). En toda la dos forman clados que se dispersaban entre clados de tecados
bibliografía precedente, los Noctilucales son considerados como (Saunders et al., 1997). No hay por tanto un orden que agrupe a los
heterótrofos, desprovistos de cloroplastos. Sin embargo, el esta- atecados, ni siquiera el Orden Gymnodiniales es monofilético. Es-
dio G. lebouriae presenta cloroplastos (Gómez & Furuya, 2007; Gó- to es lógico porque la separación entre dinoflagelados con o sin
mez et al., 2010b). Esto contrasta con los organismos basales a los las rígidas placas de celulosa es pobre. Podemos ver en cualquier
dinoflagelados, que salvo raras excepciones (Chromera; Moore muestra con material vivo como durante la ecdisis, las células
et al., 2008) carecen de cloroplastos. Spatulodinium se muestra de Gonyaulax Diesing abandonan su teca y nadan temporalmente
como un modelo para el estudio del origen de los cloroplastos en como dinoflagelados desnudos, y en el caso de la reproducción
los dinoflagelados (Gómez et al., 2010b). de Protoperidinium, al dividirse también abandonan su teca ma-
dre y surgen dos células desnudas que sintetizarán sus placas de
La diversidad conocida de Noctilucales no se ha incremen-
celulosa en unos minutos. No debe resultarnos extraño que al-
tado desde los trabajos de Cachon & Cachon (1967, 1969), pero
gunos clados de dinoflagelados desnudos aparezcan cercanos a
son muchas las especies que aún no han sido descritas (Gómez &
tecados, y podemos especular que tuvieron un antecesor común
Furuya 2005, 2007; Gómez, 2010). La filogenia molecular avala esta
y que en algún momento de su evolución dejaron de sintetizar las
diversidad, por ejemplo las dos secuencias disponibles de Spatu-
placas de celulosa. Hasta ahora todos los clados de dinoflage-
lodinium, corresponden claramente a dos especies, cuando sólo
lados atecados, aunque dispersos entre tecados en el complejo
está descrita la especie tipo: S. pseudonoctiluca (Pouchet) J. Ca-
Gymnodiniales-Peridiniales-Prorocentrales (GPP), están consti-
chon et  M. Cachon ex Loeblich Jr. et  Loeblich III. Noctiluca se sitúa
tuidos exclusivamente por dinoflagelados atecados que sugieren
entre las dos especies de Spatulodinium, lo que sugiere que Noc-
que el paso de tecado a permanentemente atecado o viceversa
tiluca ha derivado a partir de Spatulodinium y que probablemente
no es reciente en la evolución de cada uno de esos clados (Sal-
Spatulodinium deba escindirse en 2 géneros (Fig. 2). Los Noctilu-
darriaga et al., 2004; Fig. 5).
cales, con una diversidad claramente infraestimada, constituyen
un grupo esencial para reconstruir la evolución de los dinofla- La mayor parte de los dinoflagelados desnudos se agrupan
gelados. en el Orden Gymnodiniales, definidos por la ausencia de placas
de celulosa. En la clasificación clásica, la separación en familias
Dinoflagelados atecados o desnudos dentro de Gymnodiniales se basaba en caracteres como la altura
relativa del cíngulo (Amphidinium, Torodinium Kofoid et Swezy),
Lindemann (1928) separó a los dinoflagelados en Thecatales y número de giros del cíngulo (Cochlodinium Schütt, Warnowia
Athecatales. Esta separación definió dos grupos con muy dife- Lindemann), o el grado de desplazamiento del cíngulo (Gymno-
rente grado de conocimiento. En efecto, conocemos mucho mejor dinium F. Stein, Gyrodinium). Sin embargo, la filogenia molecu-
a los dinoflagelados tecados, porque resisten a la captura con lar no apoya este esquema clásico y los principales géneros
redes y a la fijación con formalina y sus placas rígidas han facili- como Gymnodinium y Amphidinium muestran ser polifiléticos
tado su identificación y clasificación. En cambio, los dinoflagela- (Fig. 5).
dos atecados son frágiles y se deterioran o destruyen fácilmente,
haciendo difícil su identificación y encontrar caracteres diagnós- Por definición, el clado de los Gymnodiniales en sentido es-
ticos para su clasificación. La descripción de especies, a partir tricto es aquel que contiene a la primera célula gymnodinioide
de especímenes fijados, o bien especímenes vivos pero a menu- descrita, Gymnodinium fuscum (Ehrenberg) F. Stein 1878 (=Peri-
do alterados por el estrés de la manipulación, hace que las des- dinium fuscum Ehrenberg). Los análisis filogenéticos de Daug-
cripciones sean muy incompletas. Sin duda, los dinoflagelados bjerg et al. (2000) mostraron que las especies fotosintéticas de
desnudos, tradicionalmente peor conocidos, se benefician más Gymnodinium disponibles en cultivos, aparecían en varios clados
de las recientes técnicas de filogenia molecular, especialmente claramente separados. Surgieron los nuevos géneros: Akashiwo
[Gymnodinium sanguineum Hirasaka (Fig. 4L)], Karenia G. Hansen
para definir los caracteres diagnósticos para su clasificación.
et Moestrup (Gymnodinium breve Davis) y Karlodinium J. Larsen
Los dinoflagelados más basales en la filogenia molecular, (Gyrodinium galatheanum (Braarud) F.J.R. Taylor), que difieren
como los Syndiniales y los Noctilucales, carecen de las rígidas del clado de Gymnodinium s.s. (clado formado por G. fuscum) en
placas de celulosa de los dinoflagelados tecados. Esto podría la composición de pigmentos y la forma de la acrobase [una ranu-
sugerir que se trata de un carácter basal y que por tanto estos ra en la superficie de la epiteca cerca del ápice, interpretada co-
dinoflagelados desnudos son también basales entre los dinoca- mo una extensión del sulco (Biecheler, 1934)]. A medida que han
riontes. No hay ninguna evidencia para afirmar eso, y al con- ido apareciendo nuevas secuencias, especialmente de especies
trario, algunos dinoflagelados desnudos como Erythropsidinium heterótrofas, el clado Gymnodinium s.s. ha crecido en número de

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 351

Figura 4A-X. Ejemplos de dinoflagelados desnudos o atecados. Orden Gymnodiniales (A-J). A. Gymnodinium impudicum (Fraga et
Bravo) G. Hansen et Moestrup. B-C. Warnowia spp. La región pigmentada corresponde al ocelo. D. Erythropsidinium, véase el pistón
(flecha). E-F. Polykrikos, véase el nematocisto (Fig. F). G-J. Diferentes estadios de Dissodinium pseudolunula. Véase la fluorescen-
cia de la clorofila a (Fig. I). Otros órdenes (K-Y): K. Brachidiniales, Brachidinium. L. Akashiwo. M. Gyrodinium. N. Amphidinium. O. To-
gula. P. Spiniferodinium. Q. Apicoporus. R. Cochlodinium. Orden Ptychodiscales, S-T. Ptychodiscus. U. Balechina coerulea (Dogiel)
F. J. R. Taylor. V-X. Orden Actiniscales, V. Achradina. W. Esqueleto de Actiniscus. X. Dicroerisma. Barra de escala = 20 µm.

especies, pero especialmente en su diversidad ecológica (Gómez Muy cerca de Gymnodiniaceae se encuentran las formas pseu-
et al., 2009b,c). Este clado incluye especies fotosintéticas, con do-coloniales de Polykrikos Bütschli (Polykrikaceae) que han
la pigmentación más común con clorofila c y peridinina, aunque desarrollado unos orgánulos, los nematocistos, que recuerdan
otros grupos tienen clorofila b (Lepidodinium Watanabe, Suda, a los cnidocistos de las medusas (Fig. 4E-F). La Familia Chytrio-
Inouye, Sawaguchi et Chihara) o pigmentos aún no determina- diniaceae (Dissodinium, Chytriodinium) contiene especies ecto-
dos [Pheopolykrikos Chatton, Polykrikos lebouriae E.C. Herdman] parásitas de huevos de crustáceos y en el caso de Dissodinium
(Fig. 5). El clado Gymnodinium s.s. podemos considerarlo el Orden aún mantienen los cloroplastos (Fig. 4I, Gómez et al., 2009c). En
Gymnodiniales s.s. formado por varias Familias. Gymnodiniaceae ningún caso debemos confundir los quistes lunados de Dissodi-
constituida principalmente por especies fotosintéticas con la tí- nium pseudolunula E. Swift (Fig. 4G-J) con algunos estadios de
pica pigmentación con peridinina (Gymnodinium, Paragymnodi- Pyrocystis (Fig. 6M). Sin ninguna duda el mayor grado de com-
nium Kang, Jeong, Moestrup et Shin, Barrufeta Sampedro et Fra- plejidad lo presentan las especies de la Familia Warnowiaceae
ga) (Fig. 4A). Lepidodinium, con clorofila b, puede emplazarse en (Proterythropsis Kofoid et Swezy, Warnowia, Erythropsidinium,
Gymnodiniaceae, o tentativamente en una familia independiente. Fig. 4B-D), todas con un ocelo con diferente grado de compleji-

Vol. 21 No. 3 • 2011


352 Gómez F. et al.

s.s.

s.s.

s
.
s
.

Fig. 5. Árbol filogenético de máxima verosimilitud de secuencias SSU rADN de dinoflagelados desnudos o atecados, basado en
1211 posiciones alineadas (véase métodos en Gómez et al. 2011). Los números en los nodos representan los valores de soporte
estadístico (‘bootstrap’). Valores menores del 50% se omiten. Algunas ramas largas que corresponden a especies de evolución
rápida se han acortado a la mitad (indicado por ½). Los números de acceso de GenBank se muestran entre corchetes. La barra
de escala indica el número de substituciones por unidad de longitud de rama.

dad y en el caso de Erythropsidinium además con un pistón, un forman un clado con especies fotosintéticas con fucoxantina,
orgánulo que no se encuentra en ningún otro organismo conocido considerado desde 2005 la Familia Kareniaceae. El Orden Brachi-
(Fig. 4D) (Gómez et al., 2009b). diniales y su Familia Brachidiniaceaem, se creó en 1972 para unos
di­noflagelados aplanados con unas extensiones o brazos [Bra-
De la separación de Gymnodinium, tras el trabajo de Daug- chidinium F.J.R. Taylor (Fig. 4K), Asterodinium Sournia, Microce-
bjerg et al. (2000) surgieron los nuevos géneros Karlodinium, ratium Sournia]. El estudio detallado de esos géneros mostró una
Takayama de Salas, Bolch, Bores et Hallegraeff y Karenia que gran semejanza con los caracteres diagnósticos de Karenia, lo

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 353

Figura 6A-U. Ejemplos de dinoflagelados tecados de los órdenes Peridiniales (A-I) y Gonyaulacales (J-U). A. Blastodinium, en-
doparásito de un copépodo. B-C. Protoperidinium. D-E. Podolampas. F. Roscoffia. G. Lessardia. H. Herdmania Dodge. I. Amphi-
diniopsis. J-L. Pyrophacus. M. Pyrocystis. N-P. Neoceratium. Q. Ceratocorys. R. Thecadinium. S. Goniodoma. T. Ostreopsis. U.
Coolia. Barra de escala = 20 µm.

que sugirió que algunas especies de Karenia, eran capaces de en la filogenia molecular no muestran ninguna relación con el cla-
proyectar extensiones celulares o brazos en condiciones oceáni- do de Gymnodiniales s.s., lo que sugiere familias independientes
cas, coincidiendo con la morfología de lo que conocemos como para cada género. La separación clásica entre Gymnodinium y
Brachidinium o Asterodinium. Gómez et al. (2005) sugerieron que Gyrodinium, basada en el grado de desplazamiento del cíngulo,
Karenia debe considerarse como un sinónimo de Brachidinium, no tiene ningún soporte de la filogenia molecular (Daugbjerg et
ya que este último tiene prioridad al crearse en 1963. La filogenia al., 2000; Hansen & Daugbjerg, 2004; Takano & Horiguchi, 2004).
molecular ha confirmado esta hipótesis (Henrichs et al., 2011), y Gyrodinium forma un clado de especies heterótrofas cuyo anfies-
aunque es prematuro transferir todas las especies de Karenia a ma presenta estrías longitudinales (Fig. 4M). El género Amphidi-
Brachidinium, sí que podemos considerar que la familia Brachi- nium basado en la altura relativa del cíngulo, tiene también carác-
diniaceae y el orden Brachidiniales tienen la prioridad frente a la ter polifilético (Flø Jørgensen et al., 2004a). De la separación de
familia Kareniaceae. las especies psammófilas de Amphidinium, han surgido nuevos
Aun en la actualidad, los géneros Gyrodinium, Cochlodinium géneros como Togula Flø Jørgensen, S. Murray et Daugbjerg y
y Amphidinium se clasifican en la Familia Gymnodiniaceae, pero Apicoporus Sparmann, Leander et Hoppenrath (Flø Jørgensen et

Vol. 21 No. 3 • 2011


354 Gómez F. et al.

al., 2004b; Sparmann et al., 2008) (Fig. 4N-Q). En el caso de Togula croerisma F.J.R. Taylor et Cattell) (Fig. 4V-X). Conocemos poco de
la separación genérica se basa en la forma de bipartición de las la naturaleza de estos esqueletos y las diferencias morfológicas
células, un carácter morfológico difícilmente observable bajo el sugieren que no hay ninguna relación entre estos géneros. No
microscopio si no se disponen de cultivos. Si bien Amphidinium hay disponible ninguna secuencia de estos géneros para poder
siempre se diferenció por su reducido episoma, Spiniferodinium verificar la hipótesis del origen independiente de los endoesque-
Horiguchi et Chihara, con el cíngulo en una posición media, apa- letos. Por tanto estos Órdenes de dinoflagelados atecados, tanto
rece en el clado de Togula en algunas filogenias, mientras que los parásitos del orden Blastodiniales como las especies de vida
en otras se sitúa en el clado de Gymnodinium sensu stricto (Ho- libre de Ptychodiscales y Actiniscales, son muy probablemente
riguchi et al., 2011) (Fig. 4O-P). Esto hace que la altura relativa un cajón de sastre donde se han agrupado géneros que no guar-
del cíngulo no sea un carácter relevante para ese grupo. Como dan ninguna relación filogenética. Ninguna secuencia de repre-
tendencia más habitual dentro de un mismo género, las especies sentantes de los órdenes Ptychodiscales y Actiniscales está dis-
simbióticas tienden a estar filogenéticamente separadas de las ponible para poder confirmar esta hipótesis.
especies de vida libre. Esto ocurre por ejemplo con el simbionte
de foraminíferos Gymnodinium bei Spero, recientemente transfe- Los Suessiales son un grupo de dinoflagelados que poseen
rido al nuevo género Pelagodinium Siano, Montresor, Probert et placas de celulosa relativamente más finas que las de los otros di-
de Vargas, o bien con Scrippsiella nutricula (Brandt) Banaszak, noflagelados tecados. Los llamados 'thin walled' tienen un mayor
Iglesias-Prieto et Trench, simbionte en cnidarios, que no está re- número de placas y su tabulación no se ajusta bien al esquema
lacionada con las otras especies de Scrippsiella. Una excepción de nomenclatura kofoidiniana de series latitudinales. Aunque en
a esa tendencia es Amphidinium belauense Banaszak, Iglesias- el grosor y número de placas aparezcan como intermedios entre
Prieto et Trench, una especie simbionte en gusanos platelmintos tecados y atecados, en ningún caso existen datos filogenéticos
pero que claramente pertenece al mismo clado de especies de que apoyen esta hipótesis. Este orden toma su nombre a partir
vida libre de Amphidinium (Gast & Caron, 1993). del género Suessia Morbey 1975 (non Deslongchamps 1855), sólo
conocido a partir del registro fósil, por lo que siempre quedarán
El género Cochlodinium está representado solo por tres dudas sobre si realmente esos fósiles están relacionados con las
especies en las bases de datos de secuencias (como GenBank), especies actuales. El clado de Suessiales lo forman un grupo de
donde bajo el nombre de C. polykrikoides Margalef hay diferentes una extraordinaria importancia ecológica, especialmente Sym-
especies. Especies heterótrofas de Cochlodinium no están repre- biodinium que forma las 'zooxanthellas' en los corales. Bajo el
sentadas, por lo que queda aún mucho por conocer y Cochlodi- nombre Gymnodinium bei, actualmente Pelagodinium, simbiontes
nium no se puede adscribir a ninguna de las familias existentes de foraminíferos (Siano et al., 2010) y hay otras especies no des-
de Gymnodiniales (Fig. 4R). critas en radiolarios (Gast & Caron, 1996). En este clado también
Los órdenes Ptychodiscales y Actiniscales incluyen especies se incluye el ectoparásito de peces Piscinoodinium, la especie
atecadas, en general mal estudiadas, con un supuesto anfiesma de vida libre fotosintética de mares polares Polarella glacialis
rígido para Ptychodiscales y un endoesqueleto para Actinisca- Montresor, Procaccini et Stoecker y especies continentales de
les. En el Orden Ptychodiscales Fensome et al. (1993), incluye- aguas salobres del género Woloszynskia R.H. Thompson, que
ron a la Familia Brachidiniaceae (Brachidinium, Asterodinium), actualmente se clasifican en el Orden Lophodiniales (Montresor
supuestamente con un anfiesma rígido. La filogenia molecular et al., 1999; Levy et al., 2007). Estas especies politabuladas de
ya ha confirmado que Brachidinium no es más que una Karenia Woloszynskia se han clasificado en los géneros de recien-
con extensiones celulares. Karenia es uno de los géneros mejor te creación Biecheleria Moestrup, Lindberg et Daugbjerg y
estudiados y nunca ningún autor hizo referencia a un anfiesma Biecheleriopsis Moestrup, Lindberg et Daugbjerg. Otros géneros
rígido en ese género. Fensome et al. (1993) también incluyeron en dulceacuícolas de vida libre, como Baldinia G. Hansen et Daug-
este Orden a la Familia Amphilothaceae (Amphilothus Kofoid ex bjerg y Borghiella Moestrup, G. Hansen et Daugbjerg, aparecen
Poche, Achradina Lohmann), basada en el género Amphilothus, como un clado hermano a los Suessiales (Siano et al., 2010).
que no ha sido observado en los últimos 100 años. Finalmente
Fensome et al. (1993) definen la Familia Ptychodiscaceae como Peridiniales
aquellos dinoflagelados atecados con un asfiesma rígido que no
son ni Brachidiniaceae ni Amphilothaceae. En Ptychodiscaceae Con la excepción de los Suessiales, Dinophysales y Prorocentra-
se incluyen los géneros Ptychodiscus y Balechina Loeblich Jr. les, los dinoflagelados tecados contienen cinco series latitudina-
et Loeblich III (Fig. 4S-U), que claramente no comparten ninguna les de placas: apicales (´), intercalares anteriores (a), precingu-
semejanza morfológica y que difícilmente podrán tener alguna re- lares (´´), postcingulares (´´´) y antapicales o perisulcales (´´´´),
lación filogenética como para considerarlos de la misma familia. junto con las series cingular y sulcal. Las primeras filogenias
mostraban que la clasificación basada en la tabulación tenía una
En el orden Actiniscales que se han agrupado especies base filogenética (Taylor, 1999, 2004). Hay fórmulas de tabulación
con un esqueleto interno (Achradina, Actiniscus Ehrenberg, Di-

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 355

como: 4´, 7´´, 5´´´, 2´´´´, que es extremadamente común entre los clasificación en subgéneros de Protoperidinium basados en el
Peridiniales, e incluye a especies que aparecen en clados di- número de placas intercalares no está apoyada por la filogenia
ferentes. En el caso de las Peridiniales otras series de placas molecular, ya que los miembros del subgénero Protoperidinium
como las intercalares anteriores o las cingulares tienen mayor aparecen en dos clados, y uno de ellos incluye a una especie de
importancia. Tras Noctiluca, el primer dinoflagelado descrito fue Testeria. La especie tipo de Archaeperidinium, Protoperidinium
Peridinium Ehrenberg, P. cinctum (O.F. Müller) Ehrenberg, que dio minutum (Kofoid) Loeblich III, aparece muy separada del resto de
nombre a los dinoflagelados como peridiniáceas. Bajo el género especies de Protoperidinium, junto a especies psammófilas como
Peridinium se han descrito unas 500 especies, pero progresiva- Herdmania Dodge (Fig. 6H) y Thecadinium dragescoi Balech. Re-
mente se ha escindido en géneros diferentes. Ya los primeros cientemente el género Archaeperidinium se ha reinstaurado ex-
estudios mostraban que los Peridiniales eran un grupo polifilé- clusivamente para la especie tipo, Protoperidinium minutum, pero
tico, e incluso las especies del género Peridinium aparecían en no para el resto de las especies del subgénero Archaeperidinium,
clados separados (Saldarriaga et al., 2004; Logares et al., 2007). que aparecen dispersas en otros clados de Protoperidinium (Ya-
El género Peridinium s.s. quedaría exclusivamente para especies maguchi et al., 2011). Las especies psammófilas Herdmania y
fotosintéticas de agua dulce con la tabulación de la epiteca 4’, Thecadinium dragescoi, así como muchos tecados psammófilos
3a, 7” para la especie tipo P. cinctum, y otras, que constituirían la presentan formas aplanadas, siendo difícil interpretar a qué serie
Familia Peridiniaceae. Otros clados se diferencian en el número pertenecen algunas de sus placas. Sin embargo la proximidad a
de placas intercalares anteriores como el grupo de P. umbonatum Archaeperidinium (=Protoperidinium) minutum permite decantar-
F. Stein (4’, 2a, 7”) y el grupo de P. polonicum Woloszyñska (4’, se por una interpretación. Amphidiniopsis Woloszyñska es otro
1a, 7”) (Ki et al., 2011). El grupo de Peridinium quinquecorne Abé género psammófilo con una tabulación similar a estos anteriores
lo componen especies de aguas salobres que difieren también (Fig. 6I). Este clado corresponde a Amphidiniopsidaceae, una
de otros Peridinium en el número de placas apicales (formula 3’, familia separada de los clados de Protoperidiniaceae (Gómez et
2a, 7”). Este clado es generalmente basal en el complejo GPP, a al., 2011a; Fig. 7).
menudo como un grupo hermano de Crypthecodinium. Peridinium
A partir de especies como Peridinium trochoideum (F. Stein)
quinquecorne claramente requiere ser transferido a otro género
Lemmermann, se estableció el género Scrippsiella para especies
como ya ocurrió con Durinskia baltica (Levander) Carty et Cox o
marinas planctónicas, y otros géneros como Ensiculifera Balech,
Kryptoperidinium foliaceum (F. Stein) Lindemann. Todos estos
y Pentapharsodinium Indelicato et Loeblich III, géneros deriva-
géneros, junto con la especie psammófila Galeidinium ruga-
dos de Scrippsiella más conocidos por sus quistes calcáreos
tum Tamura et Horiguchi (Tamura et al., 2005) comparten
(Calciodinellum Deflandre, Pernambugia Janofske et Karwath,
además de la tabulación, la presencia de una diatomea
Leonella Janofske et Karwath) y el género bentónico Bysmatrum
endosimbiótica por lo que merecen la consideración como
Faust et Steidinger. El género Thoracosphaera Kamptner, tipo
una familia independiente.
de la Familia Thoracosphaeraceae u Orden Thoracosphaerales,
A partir de los años 70, las especies marinas de Peridinium en el pasado considerado un cocolitofórido, posee una cubierta
se escindieron en el género Protoperidinium, que con unas 250 calcárea que se asemeja a las Scrippsiella que forman quistes
especies, es el género con el mayor número de especies (Balech, calcáreos. La filogenia molecular revela que estos géneros fo-
1974). Los miembros de la Familia Protoperidiniaceae, Protoperi- tosintéticos conforman dos clados hermanos al que debemos
dinium y el llamado Diplopsalis-group (con hasta 11 géneros), se añadir numerosos géneros heterótrofos y parásitos. Uno de los
diferencian de Peridinium en el número menor de placas cingu- clados lo conforman los parásitos miembros de la familia Pfies-
lares (Fig. 6B-C). En general, en los árboles filogenéticos basados teriaceae (Pfiesteria Steidinger et Burkholder, Pseudopfiesteria
en las secuencias SSU rADN de las especies de Protoperidinia- Litaker et al., Cryptoperidiniopsis Steidinger, Landsberg, Ma-
ceae, éstas tienen ramas más largas que los otros Peridiniales, son, Vogelbein, Tester et Litaker, Luciella Mason, Jeon, Li-
lo que puede inducir un artefacto conocido como atracción por taker, Reece et Steidinger), otros parásitos (Amyloodinium, Paul-
ramas largas (Philippe & Adoutte, 1998) y a menudo Proroperi- senella), heterótrofos (Stoeckeria Jeong, J.S. Kim, J.Y. Park, J.H.
diniaceae forma un grupo hermano con los Gonyaulacales, tam- Kim, S. Kim, J. Lee, S.H. Lee, J.H. Ha et W. H. Yih, Tyrannodinium
bién con ramas largas. El género Protoperidinium se ha separado Calado, Craveiro, Daugbjerg et Moestrup) y especies fotosintéti-
en tres subgéneros, basados en el número de placas intercala- cas como: Chimonodinium Craveiro, Calado, Daugbjerg, Hansen
res anteriores: La especie tipo P. pellucidum Bergh, subgénero et Moestrup , Peridinium aciculiferum Lemmermann, Scrippsiella
Protoperidinium con tres intercalares anteriores (3a), subgéne- hangoei (Schiller) Larsen y Thoracosphaera. La presencia de este
ro Archaeperidinium Jörgensen (2a) y subgénero Testeria Faust último género daría la prioridad a la Familia Thoracosphaeraceae
(1a). En el caso de las especies de Peridinium, las diferencias en para este clado.
el número de intercalares anteriores definían a los clados ob-
Un segundo clado lo constituyen Scrippsiella y géneros
servados en los alineamientos (Ki et al., 2011). Sin embargo, la
afines (Calciodinellum, Pernambugia, Leonella), Peridiniopsis

Vol. 21 No. 3 • 2011


356 Gómez F. et al.

s.s.

Figura 7. Árbol filogenético de máxima verosimilitud de secuencias SSU rADN de dinoflagelados armados o tecados, principal-
mente Peridiniales y Gonyaulacales, basado en 1240 posiciones alineadas (véase métodos en Gómez et al. 2011a). Los números
en los nodos representan los valores de soporte estadístico (‘bootstrap’). Valores menores del 50% se omiten. Los números de
acceso de GenBank se muestran entre corchetes. La barra de escala indica el número de substituciones por unidad de longitud
de rama.

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 357

polonicum (Woloszyñska) Bourrelly y los parásitos Duboscquo- HSP90, COI, cyt b) es difícil establecer si un género pertenece
dinium y Tintinnophagus Coats (Coats et al., 2010). Estas especies al Orden Peridiniales o Gonyaulacales como en el caso de Aza-
constituirían la Familia Calciodinellaceae. Las especies simbion- dinium Elbrächter et Tillmann (Tillmann et al., 2009). Son aún mu-
tes de cnidarios Scrippsiella nutricula o S. velellae Banaszak, chos los géneros de tentativos Peridiniales como: Amphidoma F.
Iglesias-Prieto et Trench, en el futuro deberán transferirse Stein, Cladopyxis F. Stein, Palaeophalacroma Schiller, Oxytoxum
a otro género y familia. Pentapharsodinium, Ensiculifera y el F. Stein o Corythodinium Loeblich Jr. et Loeblich III, de los que no
género bentónico Bysmatrum, no pertenencen ni a las Familas disponemos de ninguna secuencia.
Thoracosphaeraceae ni a Calciodinellaceae (Fig. 7).
El género Podolampas  F. Stein y otros géneros caracteriza- Gonyaulacales
dos por la ausencia de un cíngulo (Blepharocysta F. Stein, Lisso- Hasta 1980 los Gonyaulacales constituían la Familia Gonyaulaca-
dinium Matzenauer, Gaarderiella Carbonell-Moore, Heterobrac- ceae dentro del Orden Peridiniales. Ahora que el Orden Peridinia-
tum Carbonell-Moore, Mysticella Carbonell-Moore), conforman les aparece polifilético, los Gonyaulacales constituyen uno de los
la Familia Podolampadaceae (Fig. 6D-E). La especie psammófila grandes clados que merecen la consideración de un orden. En
Roscoffia Balech coincide en la tabulación con Podolampada- filogenias moleculares de SSU rADN los Gonyaulacales aparecen
ceae, pero difiere en el hábitat y morfológicamente por la presen- a menudo como un grupo hermano de Protoperidinium que tam-
cia de un cíngulo bien definido. Saldarriaga et al. (2003b) sitúan a bién presenta ramas largas, lo que puede generar el artefacto de
Roscoffia (Fig. 6F), junto con el género Lessardia Saldarriaga & atracción de ramas largas (Philippe & Adoutte, 1998). Los géne-
F.J.R. Taylor (Fig. 6G), en la Familia Podolampadaceae, pero es- ros Thecadinium Kofoid et Skogsberg (Fig. 6R) y Crypthecodinium,
ta relación entre Roscoffia y las podolampadáceas ha sido muy se consideran como Gonyaulacales, pero en algunos árboles
replicada (Schweikert & Elbrächter, 2004). Cuando las primeras filogenéticos se alejan de los Gonyaulacales (Saldarriaga et al.,
secuencias de podolampadáceas típicas como Podolampas y 2004). Ambos géneros tienen una inusual tabulación que no se
Blepharocysta estuvieron disponibles, se demostró que Rosco- relaciona claramente ni con Gonyaulacales ni con Peridiniales.
ffia era un miembro de Podolampadaceae (Gómez et al., 2010c). En ocasiones Crypthecodinium aparece en una posición basal en
Lessardia aparece cercana al clado de podolampadáceas, pero los Gonyaulacales o a veces basal al complejo GPP, a menudo
su posición es variable y no está claro si debe incluirse en Po- como un grupo hermano del grupo de Peridinium quinquecorne
dolampadaceae o mantenerse en la familia independiente Les- y otros peridiniales con diatomeas simbióticas. Thecadinium es
sardiaceae (Fig. 7). Todas estas especies de Podolampadaceae actualmente un género polifilético, ya que T. dragescoi en ningu-
son heterótrofas y algunas contienen microalgas simbiontes na filogenia está relacionado con otras especies congenéricas y
(Schweikert & Elbrächter, 2004) (Fig. 6D). Un clado bien definido en el futuro deberá transferirse a otro género dentro de los Peri-
lo forman las especies de Heterocapsa F. Stein, que conformarían diniales. La especie tipo es Thecadinium kofoidii (E.C. Herdman)
la Familia Heterocapsaceae, con especies fotosintéticas planctó- J. Larsen, próxima pero sin formar un clado con otras especies
nicas y una especie bentónica. fotosintéticas como: T. yashimaense Yoshimatsu, Toriumi et Dod-
Blastodinium presenta células infectivas con una tabulación ge. Estas especies de Thecadinium tienden a aparecer en una
peridinioide y sus secuencias se sitúan entre los Peridiniales y posición basal dentro del clado de Gonyaulacales.
Gonyaulacales en los árboles SSU rADN (Skovgaard et al., 2007). El resto de Gonyaualcales están agrupados, pero la relación
La Clase Blastodiniphyceae u Orden Blastodiniales, no tiene entre los clados no está bien resuelta (Fig. 7). La mayor parte de
ninguna base filogenética, puesto que Blastodinium es una pe- Gonyaulacales son fotosintéticos, y contienen numerosas espe-
ridinial y no está relacionada con los otros géneros englobados cies tóxicas como Alexandrium, por lo que los Gonyaulacales
en Blastodiniales (Fig. 6A). Otros Blastodiniales, Amyloodinium, están relativamente mejor estudiados que los otros órdenes. La
Piscinoodinium o Paulsenella pertenecen a diferentes clados de especie tipo de este orden, Gonyaulax spinifera (Claparède et
Peridiniales y sólo Haplozoon forma un clado independiente y tí- Lachmann) Diesing, forma un clado con poco soporte estadís-
picamente basal en el complejo GPP. tico con otras especies de Gonyaulax, como G. polygramma F.
Las secuencias de las especies psammófilas Sabulodinium Stein, G. fragilis (Schütt) Kofoid y G. cochlea Meunier. La especie
Saunders et Dodge o Adenoides Balech, forman linajes separa- Lingulodinium polyedra (F. Stein) Dodge (=G. polyedra) y Amylax
dos siempre cercanos a Peridiniales, pero sin ninguna relación diacantha Meunier forman un clado separado de Gonyaulax s.s.
clara con ninguna de las familias de Peridiniales. La familia de que sugiere la consideración de una familia separada. Muchas de
Heterodinium Kofoid, Heterodiniaceae, se ha clasificado en Gon- las especies de Alexandrium se describieron bajo el género Gon-
yaulacales, pero su apariencia general y tabulación puede inter- yaulax. La filogenia molecular no muestra una relación entre esos
pretarse como más cercana a los Peridiniales. A veces incluso géneros que claramente deben estar en familias distintas (Sal-
con el uso de diferentes marcadores (actina, a- y b-tubulina, darriaga et al., 2004). En las filogenias moleculares Alexandrium

Vol. 21 No. 3 • 2011


358 Gómez F. et al.

Figura 8A-M. Ejemplos de dinoflagelados tecados de los órdenes Dinophysales (A-K) y Prorocentrales (L-M). A-B. Amphisole-
nia. C. Triposolenia. D. Phalacroma rapa F. Stein (grande) y P. mitra Schütt (pequeña). E. Phalacroma (=Oxyphysis) oxytoxoides
(Kofoid) F. Gómez, P. López-García et D. Moreira. F-G. Ornithocercus en vista lateral y apical respectivamente. H. Citharistes.
I. Histioneis. J. Dinophysis caudata con la ‘small cell’ D. diegensis Kofoid. K. Dinophysis schuettii G. Murray et Whitting. L-M.
Prorocentrum. Escala = 20 µm.

forma un clado bien definido junto con Pyrodinium y las especies en diferencias tanto en la tabulación como en el número de pla-
tóxicas epifíticas: Coolia Meunier (Fig. 6T) y Ostreopsis J. Schmidt cas cingulares (Fig. 6N-P) (Gómez et al., 2010a). Sin duda ambos
(Fig. 6U). Cercano a este grupo se encuentran las especies epifíti- géneros constituyen la Familia Ceratiaceae, pero es difícil encon-
cas de Gambierdiscus Adachi et Fukuyo. A falta de confirmación trar una relación con otras familias de Gonyaulacales.
con la secuencia de Goniodoma F. Stein (Fig. 6S), podemos en-
Protoceratium reticulatum (Claparède et Lachmann) Büts-
globar a todas estas especies en la Familia Goniodomatacecae
chli y las especies de Ceratocorys F. Stein (Fig. 6Q) difieren en
(Fig. 7).
su apariencia general e incluso en su tabulación. Sin embargo, la
Otro de los clados de Gonyaulacales lo conforman las espe- filogenia molecular muestra que esas especies han evolucionado
cies del género Ceratium Schrank. La filogenia molecular mues- a partir de un ancestro común y deberían clasificarse en la mis-
tra una marcada separación entre las especies de agua dulce y ma familia. La Familia Protoceratiaceae Lindemann (1928, p. 83)
marinas, que se han transferido recientemente al nuevo Género tendría la prioridad frente a Ceratocoryaceae Lindemann (1928, p.
Neoceratium F. Gómez, D. Moreira et P. López-García, con base 98), pero la especie tipo de Protoceratium Bergh no está bien de-

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 359

s.s.

s.s.

Figura 9. Árbol filogenético de máxima verosimilitud de secuencias SSU rADN de dinoflagelados armados o tecados, princi-
palmente Dinophysales y Prorocentrales, basado en 1228 posiciones alineadas (véase métodos en Gómez et al. 2011a). Los
números en los nodos representan los valores de soporte estadístico (‘bootstrap’). Valores menores del 50% se omiten. Los
números de acceso de GenBank se muestran entre corchetes. La barra de escala indica el número de substituciones por unidad
de longitud de rama.

Vol. 21 No. 3 • 2011


360 Gómez F. et al.

finida. Otro clado está formado por Pyrocystis, Fragilidium Balech estudios morfológicos, la separación de Prorocentrum y Exu-
ex Loeblich III y Pyrophacus F. Stein (Fig. 6J-L), que difieren en viaella necesita una mayor justificación. En el clado de P. lima
su morfología de otras Gonyaualales. Estos dos últimos géneros también se incluyen especies de agua dulce (i.e., Prorocentrum
muestran una inusual multiplicación del número de placas. Pyro- foveolata Croome et Tyler) que podrían corresponder al género
cystis tiene una tabulación más típica, pero las células forman Haplodinium Klebs. A estos dos clados, debemos añadir un terce-
unos quistes de dinosporina con alternancia de fases tecadas y ro formado por Prorocentrum panamense Grzebyk, Sako et Ber-
atecadas (Fig. 6M). Este es sin duda el grupo morfológicamente land (Grzebyk et al., 1998; Murray et al., 2009; Cohen-Fernández
más heterogéneo de Gonyaulacales, que podemos englobar en la et al., 2010). Si no podemos claramente demostrar que todos los
Familia Pyrocystaceae. Los quistes secundarios del Dissodinium Prorocentrum proceden de un ancestro común, es aún más com-
pseudolunula (Fig. 4G-J), un gymnodinioide parásito de ovocitos plicado demostrar que Prorocentrales y Dinophysales comparten
de copépodos, no se deben confundir con quistes lunados de un origen común. Por el momento, en las topologías generadas
Pyrocystis (Fig. 6M). Estrictamente, dado que Pyrocystis forma con la región SSU rADN, los Dinophysales se ubican en clados
parte del Orden Gonyaulacales, el Orden Pyrocystales Apstein con bajo soporte, como un grupo hermano del clado de P. lima
1909 tendría prioridad con respecto a Gonyaulacales F.J.R. Taylor (Gómez et al., 2011b).
1980. Algunos géneros monoespecíficos bentónicos como Halos-
tylodinium Horiguchi et Yoshizawa-Ebata y Amphidiniella Horigu- El grupo de los Dinophysales, con unas 280 especies, desta-
chi, aparecen con bajo soporte entre los Gonyaulacales, pero no ca por su diversidad de formas, con especies heterótrofas, y otras
se relacionan con claridad con ninguna de las familias conocidas con cloroplastos de diferentes orígenes o simbiosis con microa-
de Gonyaulacales (Fig. 7). lgas y bacterias diazotróficas. El género Dinophysis ha recibido
una mayor atención porque algunas especies son tóxicas y son
frecuentes en aguas costeras templadas. En cultivos se ha com-
Dinophysales y Prorocentrales
probado la formación de estadios en su ciclo de vida (small cells)
Los Dinophysales y Prorocentrales suelen ser aplanados lateral- que se habían considerado como especies diferentes (Reguera &
mente, generalmente una gran hipoteca que se separa en dos González-Gil, 2001) (Fig. 8J). Hasta muy recientemente, especies
valvas con una sutura sagital. En Prorocentrum no hay un sulco o con cloroplastos del género Dinophysis no se han podido cultivar
cíngulo aparentes y la orientación de los flagelos desmocontes, de forma permanente, pero ha tenido éxito una técnica basada
es diferente a los otros dinoflagelados (Fig. 8L-M). Los Dinophysa- en la alimentación con el ciliado Myrionecta Jankowski con clo-
les poseen un cíngulo y sulco (Fig. 8A-K). La típica nomenclatura roplastos procedentes de la criptofita Teleaulax D.R.A. Hill (Park
de la tabulación kofoidiniana basada en series latitudinales no es et al., 2006). Hasta hace un par de años las secuencias dispo-
válida en estos órdenes. Se especula que ambos órdenes deriven nibles de Dinophysales estaban limitadas a algunas especies
de un antecesor común, quizás un peridinioide que fusionó las de Dinophysis con cloroplastos. Handy et al. (2009) y en mayor
placas de su hipoteca, pero no hay evidencias basadas en filoge- medida Hastrup Jensen y Daugbjerg (2009) proporcionaron las
nia molecular (Saldarriaga et al., 2004). Si tenemos en cuenta que primeras secuencias de los géneros Amphisolenia F. Stein (Fig.
los Prorocentrales se agrupan en dos o tres clados dispersos por 8A-B), Citharistes F. Stein (Fig. 8H), Ornithocercus F. Stein (Fig.
el complejo GPP, no es fácil afirmar que los Dinophysales y todos 8F-G), Histioneis F. Stein (Fig. 8I) y numerosas especies de Dino-
los clados de Prorocentrum deriven de un ancestro común. physis y Phalacroma F. Stein. Estos estudios han resuelto en parte
Del orden Prorocentrales tan sólo tenemos información del el debate de la sinonimia de Dinophysis y Phalacroma, pero se
género Prorocentrum. Las especies son fotosintéticas y gene- complica porque las especies de Dinophysis se separan por el
ralmente fáciles de cultivar, por lo que hay un gran número de momento en al menos tres clados y Phalacroma en dos clados.
secuencias disponibles. Sin embargo eso no hace que este géne- La separación clásica entre Phalacroma y Dinophysis se basaba
ro quede libre de controversia, porque no está claro su carácter en la relativa altura del cíngulo (Fig. 8D, J-K). Hastrup Jensen &
monofilético o polifilético. Las especies de Prorocentrum forman Daugbjerg (2009) comenten el mismo error y reinstauran el género
dos, y a veces tres, clados separados (Fig. 9). Uno de los clados Phalacroma para especies cuya epiteca no excede más de ¼ de
lo conforman especies generalmente planctónicas, con una valva la longitud total de la célula. La clasificación hasta entonces divi-
simétrica o asimétrica. En este clado está la especie tipo, P. mi- día a los Dinophysales en tres familias, la familia Oxyphysaceae
cans Ehrenberg, y por tanto correspondería a Prorocentrum s.s. (solo con Oxyphysis oxytoxoides Kofoid) que se suponía basal, la
Un segundo clado lo conforman mayoritariamente especies con familia Amphisoleniaceae (Amphisolenia, Triposolenia, Fig. 8A-C)
valvas simétricas y generalmente epibentónicas, representadas y Dinophysaceae para el resto de Dinophysales. Un estudio más
por P. lima (Ehrenberg) Dodge, también descrita bajo el género reciente, incluyendo la secuencia de Oxyphysis Kofoid, muestra
Exuviaella Cienkowsky. McLachlan et al. (1997) reinstauraron que tanto la reciente definición de Phalacroma, como la clasifi-
el género Exuviaella, pero basados en caracteres diagnósticos cación no son válidas. Oxyphysis, cuya epiteca excede más de
que no tienen una base filogenética. A pesar de los numerosos ¼ de la longitud total de la célula (Fig. 8E), es muy cercana a la

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 361

especie tipo de Phalacroma, P. porodyctium F. Stein, por lo que han aparecido en los estudios de especies psammófilas de zonas
pertenece al género Phalacroma (Gómez et al., 2011b). Los Dino- intermareales, pero son pocos los estudios morfológicos que se
physales aparecen en tres clados, un clado basal para la fami- realizan en aguas oceánicas y sedimentos de aguas profundas.
lia Amphisoleniaceae y dos clados hermanos (Fig. 9). Uno para Quedan por tanto muchos ambientes por explorar.
Phalacroma y Oxyphysis (excluyendo especies como Phalacro-
Faltan aún secuencias de muchos géneros conocidos para
ma argus   F. Stein) que podemos nombrar como Oxyphysaceae,
completar los árboles basados en los genes SSU y LSU rADN. Las
ahora que Oxyphysis es sinónimo de Phalacroma (Gómez et al.,
secuencias SSU rADN, más conservadas que las LSU rADN, son
2011b). El otro clado, la familia Dinophysaceae, lo constituyen los
muy útiles para la diferenciación de géneros y familias, pero en
géneros Dinophysis, Histioneis, Ornithocercus y algunos Pha-
algunos casos como en las especies de Neoceratium, las diferen-
lacroma como P. argus F. Stein. Este resultado es similar en la
cias interespecíficas son muy escasas. El gen LSU rADN es más
filogenia basada en el marcador LSU rADN (Park et al., 2011). En
variable y útil para resolver las relaciones filogenéticas a nivel
el género Dinophysis las especies con cloroplastos, típicamente
intragenérico. Saunders et al. (1997) mencionaron las dificultades
la especies tóxicas (D. acuta Ehrenberg, D. caudata Kent, D. acu-
para establecer las relaciones entre los clados de Gymnodiniales,
minata Claparède et Lachmann), forman un clado bien separado
Peridiniales y Prorocentrales. Hoy en día, a pesar del aumento de
de las especies heterótrofas, tales como: especies pertenecien-
secuencias disponibles esta situación continúa y la mayor par-
tes al grupo de Dinophysis hastata F. Stein. Sin embargo, todas
te de los órdenes aparecen separados en numerosos clados, a
esas especies no forman un clado bien definido, incluso especies
veces con clados diferentes para un mismo género, como es el
antes consideradas como formas de D. hastata, son especies
caso de Prorocentrum. Ni los genes SSU, ni LSU rADN permiten
independientes y en clados bien separados [D. phalacromoides
resolver las relaciones filogenéticas entre los órdenes clásicos.
(Jörgensen) F. Gómez, P. López-García et D. Moreira y D. uracan-
En especies muy abundantes o disponibles en cultivos ha sido po-
thoides (Jörgensen) F. Gómez, P. López-García et   D. Moreira]. Las
sible utilizar una combinación de varios marcadores moleculares,
especies heterótrofas de Dinophysis no se incluyen en un clado
pero es aún escaso el número de secuencias disponibles de otros
monofilético, por lo que serán necesarios más estudios antes de
marcadores (Hoppenrath & Leander, 2010). Además de las rela-
la posible separación genérica entre las especies con o sin cloro-
ciones entre los órdenes, temas como el origen del flagelo trans-
plastos (Gómez et al., 2011b).
versal, la pérdida de histonas, el origen de la bioluminiscencia y
A medida que se han ido obteniendo nuevas secuencias de los cloroplastos, y el desarrollo de orgánulos como nematocistos,
géneros diferentes, la filogenia de Dinophysales se ha revelado ocelos o pistón, necesitan ser investigados.
especialmente compleja. Hasta el momento los Dinophysales
han permanecido como el único de los órdenes clásicos con un AGRADECIMIENTOS
carácter monofilético. Sin embargo, un reciente estudio muestra
que especies del género pelágico Pseudophalacroma Jörgensen F.G. agracede el financiamiento del contracto JCI-2010-08492 del
y el género béntico Sinophysis D.S. Nie et C.C. Wang, forman dos Ministerio Español de Ciencia y Tecnología. D.M. y P.L-G., están
clados separados que divergen del clado principal de Dinophysa- financiados por el CNRS y el programa ANR Biodiversity (ANR
les sensu stricto (Gómez et al., 2012). BDIV 07 004-02 `Aquaparadox´). Agracedemos a la Dra. M.E. Mea-
ve del Castillo la oportunidad de poder contribuir a este número
conmemorativo.
PERSPECTIVAS
La mayor parte de los estudios de dinoflagelados se han realizado REFERENCIAS
a partir de material fijado y en muchas casos con muestras reco-
gidas con red. Si bien los dinoflagelados tecados están relativa- Balech, E. 1974. El género Protoperidinium Bergh, 1881 (Peridinium Ehren-
mente bien estudiados, nuestro conocimiento es más limitado pa- berg, 1831, partim). Revista del Museo Argentino de Ciencias Natu-
ra las especies de menor tamaño y los dinoflagelados desnudos. rales ‘‘Bernardino Rivadavia’’ 4 (1): 1-79.
La observación de muestras con material vivo es esencial para Biecheler, B. 1934. Sur le réseau argentophile et la morphologie de quel-
conocer esas especies que se alteran o desaparecen con la fija- ques péridiniens nus. Comptes Rendus des Séances de la Société
ción. Grupos de parásitos o los Noctilucales tienen una diversidad de Biologie 115: 1039-1042.
claramente subestimada. La situación es similar para la filogenia
molecular, donde además se añade un claro sesgo hacia las es- Bolch, C. J. S. 2001. PCR protocols for genetic identification of dinofla-
pecies fotosintéticas. Las librerías de secuencias ambientales gellates directly from single cysts and plankton cells. Phycologia 40
de SSU rADNs revelan que los dinoflagelados están presentes (2): 162-167.
ampliamente en todo tipo de ambientes acuáticos, pero los estu- Cachon, J. & M. Cachon. 1967. Contribution a l’étude des Noctilu-
dios se han centrado en aguas superficiales y en zonas costeras. cidae Saville-Kent. I. Les Kofoidininae Cachon, J. et M. évo-
Tan sólo en la última década, varias decenas de nuevos géneros lution, morphologique et systématique. Protistologica 3 (4): 427-444.

Vol. 21 No. 3 • 2011


362 Gómez F. et al.

Cachon, J. & M. Cachon. 1969. Contribution à l’étude des Noctilucidae Sa- lutionary relationships among apicomplexans, dinoflagellates and
ville-Kent. Évolution, morphologique, cytologie, systématique. II. Les ciliates. Molecular and Biochemical Parasitology 45 (1): 147-154.
Leptodiscinae Cachon J. et M. Protistologica 5 (1): 11-33.
Gast, R. J. & D. A. Caron. 1996. Molecular phylogeny of symbiotic din-
Cachon, J. & M. Cachon. 1987. Parasitic dinoflagellates. In: Taylor, F. J. R. oflagellates from planktonic foraminifera and radiolaria. Molecular
(Ed.). The biology of dinoflagellates. Blackwell, New York. pp. 571- Biology and Evolution 13 (9): 1192-1197.
610.
Goggin, C. L. & S. C. Barker. 1993. Phylogenetic position of the genus
Cavalier-Smith, T. 1991. Cell diversification in heterotrophic flagellates. Perkinsus (Protista, Apicomplexa) based on small subunit ribosomal
In: Patterson, D. J. & J. Larsen (Eds.). The biology of free-living he- RNA. Molecular and Biochemical Parasitology 60 (1): 65-70.
terotrophic flagellates. Systematics Association Special Volume 45.
Gómez, F. 2005. A list of dinoflagellates in the world’s oceans. Acta Bota-
Clarendon Press, Oxford. pp. 113-131.
nica Croatica 64 (1): 129-212.
Coats, D. W., S. Kim, T. R. Bachvaroff, S. M. Handy & C. F. Delwiche. 2010.
Gómez, F. & K. Furuya. 2005. Leptodiscaceans (Noctilucales, Dinophy-
Tintinnophagus acutus n. g., n. sp. (Phylum Dinoflagellata), an ecto-
ceae) from the Pacific Ocean: First records of Petalodinium and
parasite of the ciliate Tintinnopsis cylindrica Daday 1887, and its
Leptodiscus beyond the Mediterranean Sea. European Journal of
relationship to Duboscquodinium collini Grassé 1952. Journal of
Protistology 41 (3): 231-239.
Eukaryotic Microbiology 57 (6): 468-482.
Gómez, F., Y. Nagahama, H. Takayama & K. Furuya. 2005. Is Karenia a synon-
Cohen-Fernández, E. J., F. F. Pedroche, M. Rodríguez Palacios, S. Álvarez
ym of Asterodinium-Brachidinium? (Gymnodiniales, Dinophyceae).
Hernández & M. E. Meave del Castillo. 2010. Molecular phylogeny of
Acta Botanica Croatica 64 (2): 263-274.
Prorocentrum (Dinoflagellata) from the Pacific Coast of Mexico ba-
sed on the parsimony analysis of fragments of LSU rDNA and SSU Gómez, F. & K. Furuya. 2007. Kofoidinium, Spatulodinium and other kofoi-
rDNA. International Journal of Plant Physiology and Biochemistry 2 diniaceans (Noctilucales, Dinophyceae) in the Pacific Ocean. Euro-
(3): 29-37. pean Journal of Protistology 43 (2): 115-124.
Daugbjerg, N., G. Hansen, J. Larsen & Ø. Moestrup. 2000. Phylogeny of Gómez, F., P. López-García, A. Nowaczyk & D. Moreira. 2009a. The crus-
some of the major genera of dinoflagellates based on ultrastructu- tacean parasites Ellobiopsis caullery, 1910 and Thalassomyces
re and partial LSU rADN sequence data, including the erection of niezabitowski, 1913 form a monophyletic divergent clade within the
three new genera of unarmoured dinoflagellates. Phycologia 39 (4): Alveolata. Systematic Parasitology 74 (1): 65-74.
302-317.
Gómez, F., P. López-García & D. Moreira. 2009b. Molecular phylogeny of
Dodge, J. D. 1965. Chromosome structure in the dinoflagellates and the the ocelloid-bearing dinoflagellates Erythropsidinium and Warnowia
problem of the mesocaryotic cell. Excerpta Medica International (Warnowiaceae, Dinophyceae). Journal of Eukaryotic Microbiology
Congress Series 91: 264-265. 56 (5): 440-445.
Dolven, J. K., C. Lindqvist, V. A. Albert, K. R. Bjørklund, T. Yuasa, O. Taka- Gómez, F., D. Moreira & P. López-García. 2009c. Life cycle and molecu-
hashi & S. Mayama. 2007. Molecular diversity of Alveolates associa- lar phylogeny of the dinoflagellates Chytriodinium and Dissodinium,
ted with neritic North Atlantic radiolarians. Protist 158 (1): 65-76. ectoparasites of copepod eggs. European Journal of Protistology 45
(4): 260-270.
Fensome, R. A., F. J. R. Taylor, G. Norris, W. A. S. Sarjeant, D. I. Wharton &
G. L. Williams. 1993. A classification of living and fossil dinoflagella- Gómez, F. 2010. Diversity and distribution of noctilucoid dinoflagellates
tes. American Museum of Natural History. Sheridan Press, Hanover. (Noctilucales, Dinophyceae) in the open Mediterranean Sea. Acta
351 p. Protozoologica 49 (4): 365-372.
Flø Jørgensen, M., S. Murray & N. Daugbjerg. 2004a. Amphidinium revisi- Gómez, F., D. Moreira & P. López-García. 2010a. Neoceratium gen. nov.,
ted: I. Redefinition of Amphidinium (Dinophyceae) based on cladistic a new genus for all marine species currently assigned to Ceratium
and molecular phylogenetic analyses. Journal of Phycology 40 (2): (Dinophyceae). Protist 161 (1): 35-54.
351-365.
Gómez, F., D. Moreira & P. López-García. 2010b. Molecular phylogeny of
Flø Jørgensen, M., S. Murray & N. Daugbjerg. 2004b. A new genus of athe- noctilucoid dinoflagellates (Noctilucales, Dinophyta). Protist 161 (3):
cate interstitial dinoflagellates, Togula gen. nov., previously encom- 466-478.
passed within Amphidinium sensu lato: Inferred from light and elec-
tron microscopy and phylogenetic analyses of partial large subunit Gómez, F., D. Moreira & P. López-García. 2010c. Molecular phylogeny of
ribosomal DNA sequences. Phycological Research 52 (3): 284-299. the dinoflagellates Podolampas and Blepharocysta (Peridiniales,
Dinophyceae). Phycologia 49 (3): 212-220.
Gajadhar, A. A., W. C. Marquardt, R. Hall, J. Gunderson, E. V. Aritzia-Car-
mona & M. L. Sogin. 1991. Ribosomal RNA sequences of Sarcocystis
Gómez, F., P. López-García & D. Moreira. 2011a. Molecular phylogeny of
muris, Theileria annulata and Crypthecodinium cohnii reveal evo- the sand-dwelling dinoflagellates Amphidiniopsis hirsuta and A.

Hidrobiológica
Filogenia molecular de dinoflagelados 363

swedmarkii (Peridiniales, Dinophyceae). Acta Protozoologica 50 (3): Hinnebusch, A. G., L. C. Klotz, R. L. Blanken & A. R. Loeblich III. 1981. An
255-262. evaluation of the phylogenetic position of the dinoflagellate Cryp-
thecodinium cohnii based on 5S rRNA characterization. Journal of
Gómez, F., P. López-García & D. Moreira. 2011b. Molecular phylogeny of
Molecular Evolution 17 (6): 334-347.
dinophysoid dinoflagellates: The systematic position of Oxyphysis
oxytoxoides and the Dinophysis hastata group (Dinophysales, Dino- Hoppenrath, M. & B. S. Leander. 2010. Dinoflagellates phylogeny as in-
phyceae). Journal of Phycology 47 (2): 393-406. ferred from heat shock protein 90 and ribosomal gene sequences.
PLoS ONE 5 (10): e13220.
Gómez, F., P. López-García & D. Moreira. 2012. Sinophysis and Pseudopha-
lacroma are distantly related to typical dinophysoid dinoflagellates Horiguchi, T., Y. Hayashi, H. Kudo & Y. Hada. 2011. A new benthic dinoflage-
(Dinophysales, Dinophyceae). Journal of Eukaryotic Microbiology llate Spiniferodinium palauense sp. nov. (Dinophyceae) from Palau.
59: DOI: 10.1111/j.1550-7408.2011.00598. Phycologia 50 (6): 616-623.

Grzebyk, D., Y. Sako & B. Berland. 1998. Phylogenetic analysis of nine Ki, J. S., M. H. Park & M. S. Han. 2011. Discriminative power of nuclear
species of Prorocentrum (Dinophyceae) inferred from 18S riboso- rDNA sequences for the DNA taxonomy of the dinoflagellate genus
mal DNA sequences, morphological comparisons, and a description Peridinium (Dinophyceae). Journal of Phycology 47 (2): 426-435.
of Prorocentrum panamensis, sp. nov. Journal of Phycology 34 (6): Lenaers, G., C. Scholin, Y. Bhaud, D. Saint-Hilaire & M. Herzog. 1991. A
1055-1068. molecular phylogeny of dinoflagellate protists (Pyrrhophyta) inferred
Guillou, L., M. Viprey, A. Chambouvet, R. M. Welsh, A. R. Kirkham, R. Mas- from the sequence of 24S rRNA divergent domains D1 and D8. Jour-
sana, D. J. Scanlan & A. Z. Worden. 2008. Widespread occurrence
nal of Molecular Evolution 32 (1): 53-63.
and genetic diversity of marine parasitoids belonging to Syndiniales Levy, M. G., R. W. Litaker, R. J. Goldstein, M. J. Dykstra, M. W. Vandersea &
(Alveolata). Environmental Microbiology 10 (12): 3349-3365. E. J. Noga. 2007. Piscinoodinium, a fish-ectoparasitic dinoflagellate,
is a member of the class Dinophyceae, subclass Gymnodiniphyci-
Gunderson, J. H., H. Elwood, A. Ingold, K. Kindle & M. L. Sogin. 1987.
Phylogenetic relationships between chlorophytes, chrysophytes dae: convergent evolution with Amyloodinium. Journal of Parasito-
and oomycetes. Proceedings of the National Academy of Science logy 93 (5): 1006-1015.
84 (16): 5823-5827. Lindemann, E. 1928. Abteilung Peridineae (Dinoflagellatae). In: A. Engler &
K. Prantl (Eds.), Die Naturlichen Pflanzenfamilien. Wilhelm Engel-
Gunderson, J. H., S. H. Goss & D. W. Coats. 1999. The phylogenetic posi-
mann. Bd. 2. pp. 1-104.
tion of Amoebophrya sp. from Gymnodinium sanguineum. Journal of
Eukaryotic Microbiology 46 (2): 194-197. Logares, R., K. Shalchian-Tabrizi, A. Boltovskoy & K. Rengefors. 2007. Ex-
tensive dinoflagellate phylogenies indicate infrequent marine-fres-
Handy, S. M., T. R. Bachvaroff, R. E. Timme, D. W. Coats, S. Kim & C. F.
hwater transitions. Molecular Phylogenetics and Evolution 45 (3):
Delwiche. 2009. Phylogeny of four Dinophysiacean genera (Dinophy-
887-903.
ceae, Dinophysiales) based on rDNA sequences from single cells
and environmental samples. Journal of Phycology 45 (5): 1163-1174. López-García, P., F. Rodríguez-Valera, C. Pedrós-Alió & D. Moreira. 2001.
Unexpected diversity of small eukaryotes in deep-sea Antarctic
Hansen, G. & N. Daugbjerg. 2004. Ultrastructure of Gyrodinium spirale, the
plankton. Nature 409 (6820): 603-607.
type species of Gyrodinium (Dinophyceae), including a phylogeny of
G. dominans, G. rubrum and G. spirale deduced from partial LSU rD- McLachlan, J. L., G. T. Boalch & R. Jahn. 1997. Reinstatement of the genus
NA sequences. Protist 155 (3): 271-294. Exuviaella (Dinophyceae, Prorocentrophycidae) and an assessment
of Prorocentrum lima. Phycologia 36 (1): 38-46.
Harada, A., S. Ohtsuka & T. Horiguchi. 2007. Species of the parasitic ge-
nus Duboscquella are members of the enigmatic Marine Alveolate Montresor, M., G. Procaccini & D. K. Stoecker. 1999. Polarella glacialis
Group I. Protist 158 (3): 337-347. gen. nov., sp. nov. (Dinophyceae): Suessiaceae are still alive. Jour-
nal of Phycology 35 (1): 186-197.
Hastrup Jensen, M. & N. Daugbjerg. 2009. Molecular phylogeny of selec-
ted species of the order Dinophysiales (Dinophyceae) -testing the Moore, R. B., M. Obornik, T. Chrudimsky, J. Janouskovec, M. Vancova, D.
hypothesis of a Dinophysioid radiation. Journal of Phycology 45 (5): H. Green, S. W. Wright, N. W. Davies, C. J. S. Bolch, K. Heimann, O.
1136-1152. Hoegh-Guldberg, J. M. Logsdon Jr. & D. A. Carter. 2008. A photosyn-
thetic alveolate closely related to apicomplexan parasites. Nature
Henrichs, D. W., H. M. Sosik, R. J. Olson & L. Campbell. 2011. Phylogenetic 451 (7181): 959-963.
analysis of Brachidinium capitatum Taylor (Dinophyceae) from the
Gulf of Mexico indicates membership in the Kareniaceae. Journal of Moreira, D. & P. López-García. 2003. Are hydrothermal vents oases for pa-
Phycology 47 (2): 366-374. rasitic protists?. Trends in Parasitology 19 (12): 556-558.
Murray, S., C. L. Ip, R. Moore, Y. Nagahama & Y. Fukuyo. 2009. Are proro-
Hillis, D. M. & M. J. Dixon. 1991. Ribosomal DNA: molecular evolution and
centroid dinoflagellates monophyletic? A study of 25 species based
phylogenetic inference. Quarterly Review of Biology 66 (4): 411-453.
on nuclear and mitochondrial genes. Protist 160 (2): 245-264.

Vol. 21 No. 3 • 2011


364 Gómez F. et al.

Norén, F., O. Moestrup & A. -S. Rehnstam-Holm. 1999. Parvilucifera infec- Silberman, J. D., Collins, A. G., Gershwin, L. A., Johnson, P. J. & A. J. Roger.
tans gen. et sp. nov. (Perkinsozoa phylum nov.): A parasitic flagellate 2004. Ellobiopsids of the genus Thalassomyces are alveolates. Jour-
capable of killing toxic algae. European Journal of Protistology 35 nal of Eukaryotic Microbiology 51 (2): 246-252.
(3): 233-254.
Skovgaard, A., R. Massana, V. Balague & E. Saiz. 2005. Phylogenetic posi-
Park, M. G., S. Kim, H. S., Kim, G. Myung, Y. G. Kang & W. Yih. 2006. First tion of the copepod infesting parasite Syndinium turbo (Dinoflagella-
successful culture of the marine dinoflagellates Dinophysis acumi- ta, Syndinea). Protist 156 (4): 413-423.
nata. Aquatic Microbial Ecology 45 (2): 101-106.
Skovgaard, A., R. Massana & E. Saiz. 2007. Parasites of the genus Blasto-
Park, M. G., H. Lee, K. Y. Kim & S. Kim. 2011. Feeding behavior, spatial distri-
bution and phylogenetic affinities of the heterotrophic dinoflagellate dinium (Blastodiniphyceae) are peridinioid dinoflagellates. Journal
Oxyphysis oxytoxoides. Aquatic Microbial Ecology 62 (3): 279-287. of Phycology 43 (3): 553-560.

Philippe, H. & A. Adoutte. 1998. The molecular phylogeny of Eukaryota: Sogin, M. L. 1989. Evolution of eukaryotic microorganisms and their small-
solid facts and uncertainties. In: G. H. Coombs, K. Vickerman, M. A. subunit ribosomal RNA´s. American Zoologist 29 (2): 487-499.
Sleigh & A. Warren (Eds.). Evolutionary Relationships among Proto-
Sparmann, S. F., B. S. Leander & M. Hoppenrath. 2008. Comparative mor-
zoa. Kluwer, pp. 25-56.
phology and molecular phylogeny of taxa of the new marine benthic
Pouchet, C. H. G. 1885. Nouvelle contribution a l’histoire des Péridiniens dinoflagellate genus Apicoporus, classified formerly within Amphidi-
marins. Journal de l’Anatomie et de la Physiologie Normales et Pa- nium sensu lato. Protist 159 (3): 383-399.
thologiques de l’Homme et des Animaux 21: 28-88.
Takano, Y. & T. Horiguchi. 2004. Surface ultrastructure and molecular
Reguera, B. & S. González-Gil. 2001. Small cell and intermediate
phylogenetics of four unarmoured heterotrophic dinoflagellates, in-
cell formation in species of Dinophysis (Dinophyceae, Dino-
cluding the type species of Gyrodinium (Dinophyceae). Phycological
physiales). Journal of Phycology 37 (2): 318-333.
Research 52 (2): 106-117.
Ris, H. & D. F. Kubal. 1974. An unusual mitotic mechanism in the parasitic
protozoan Syndinium sp. Journal of Cell Biology 60 (3): 702-720. Tamura, M., S. Shimada & T. Horiguchi. 2005. Galeidinium rugatum gen. et
sp. nov. (Dinophyceae), a new coccoid dinoflagellate with a diatom
Ruiz Sebastián, C. & C. O. Ryan. 2001. Single-cell sequencing of dinofla-
endosymbiont. Journal of Phycology 41 (3): 658-671.
gellate (Dinophyceae) nuclear ribosomal genes. Molecular Ecology
Notes 1 (4): 329-331. Taylor, F. J. R. 1999. Morphology (tabulation) and molecular evidence for
Saldarriaga, J. F., M. L. McEwan, N. M. Fast, F. J. R. Taylor & P. J. Keeling. dinoflagellate phylogeny reinforce each other. Journal of Phycology
2003a. Multiple protein phylogenies show that Oxyrrhis marina and 35 (1): 4-6.
Perkinsus marinus are early branches of the dinoflagellate lineage.
Taylor, F. J. R. 2004. Illumination or confusion? Dinoflagellate molecular
International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology
phylogenetic data viewed from a primarily morphological standpo-
53 (1): 355-365.
int. Phycological Research 52 (4): 308-324.
Saldarriaga, J. F., B. S. Leander, F. J. R. Taylor, & P. J. Keeling. 2003b.
Lessardia elongata gen. et sp. nov. (Dinoflagellata, Peridinales, Po- Tillmann, U., M. Elbrächter, B. Krock, U. John & A. Cembella. 2009. Azadi-
dolampaceae) and the taxonomic position of the genus Roscoffia. nium spinosum gen. et sp. nov. (Dinophyceae) identified as a primary
Journal of Phycology 39 (2): 368-378. producer of azaspiracid toxins. European Journal of Phycology 44
(1): 63-79.
Saldarriaga, J. F., F. J. R. Taylor, T. Cavalier-Smith, S. Menden-Deuer &
P. J. Keeling. 2004. Molecular data and the evolutionary history of Yamaguchi, A., M. Hoppenrath, V. Pospelova, T. Horiguchi & B. S. Leander.
dinoflagellates. European Journal of Protistology 40 (1): 85-111. 2011. Molecular phylogeny of the marine sand-dwelling dinoflage-
Saunders, G. W., D. R. A. Hill, J. Sexton & R. A. Andersen. 1997. Small- llate Herdmania litoralis and an emended description of the closely
subunit ribosomal RNA sequences from selected dinoflagellates: related planktonic genus Archaeperidinium Jörgensen. European
testing classical evolutionary hypotheses with molecular systematic Journal of Phycology 46 (2): 98-112.
methods. In: Bhattacharya, D. (Ed.) Origins of algae and their plas-
Yuasa, K., T. Kamaishi, K. Mori, J. H. Hutapea, G. N. Permana & A. Nakazawa.
tids. Springer, New York, pp. 237-259.
2007. Infection by a protozoan endoparasite of the genus Ichthyodi-
Schweikert, M. & M. Elbrächter. 2004. First ultrastructural investigations nium in embryos and yolk-sac larvae of yellowfin tuna Thunnus alba-
of the consortium between a phototrophic eukaryotic endocytobiont cares. Fish Pathology 42 (1): 59-66.
and Podolampas bipes (Dinophyceae). Phycologia 43 (5): 614-623.
Siano, R., M. Montresor, I. Probert, F. Not & C. de Vargas. 2010. Pelago- Recibido: 1 de julio de 2011.
dinium gen. nov. and P. beii comb. nov., a dinoflagellate symbiont of
planktonic foraminifera. Protist 161 (3): 385-399. Aceptado: 18 octubre de 2011.

Hidrobiológica

También podría gustarte