1° Entrega - Estructura Económica Argentina y Mundial
Nombre y apellido: Yanina Sanchez
DNI: 39.964.894
Asignatura: Estructura Económica Argentina y Mundial
Carrera: Contador Público Nacional.
Profesores: Pablo Tavilla y Florencia Gosparini
A partir del artículo de Mario Rapoport “Mitos, etapas y crisis en la economía
argentina”, responder las siguientes preguntas:
1) Sintetizar las características principales del proceso histórico de
industrialización (fases, rasgos centrales, fortalezas y debilidades, ganadores y
perdedores, sujetos sociales).
2) ¿Qué aporta Rapoport en materia de argumentos sobre el desarrollo nacional?
¿Son favorables a las políticas liberales o promercado? (justificar, respaldar con
argumentos). ¿Qué quiere básicamente desmitificar en el artículo?
1) Proceso histórico de industrialización
Puede dividirse en tres etapas, la primera etapa llamada por el autor ‘’La
industrialización espontanea’’(1930-1945), la segunda etapa ‘’El proyecto
industrializador peronista’’ (1945-1955) y la tercera etapa ‘’La industrialización
desarrollista’’ (1955-1976)
El proceso de sustitución de importaciones, que tuvo como consecuencia el
desarrollo industrial fue producto de la necesidad y no de la voluntad política, había
que hacer frente a la crisis económica mundial que se inicio en Estados Unidos y que
produjo una gran depresión económica mundial, que generó restricciones
monetarias y financieras, baja de precios y salarios, y retroceso de las actividades
económicas, que a su vez, condujo a la caída de la producción industrial, a la
contracción de los mercados internacionales y a una disminución de la demanda de
materias primas, cuyos precios bajaron notablemente. Argentina que en ese
momento era considerada el ‘’Granero del mundo’’ ya que era el principal país
exportador de materia prima en ese momento, se vio gravemente afectada por esta
situación, ya que sufrió la caída de sus exportaciones y un amplio déficit en su
balanza comercial, al no poder prescindir de la importación de bienes industriales y
de muchos bienes de consumo masivo.
Los gobiernos conservadores ponen en práctica la intervención creciente del Estado
en la economía (control de cambios, juntas reguladoras, proteccionismo, diversas
medidas fiscales y financieras), con dos objetivos, hacer frente a la crisis y
salvaguardar sus propios intereses, vinculados al sector agropecuario (los
oligárquicos tenían gran ventaja en este sector por poseer gran cantidad de tierras).
Gracias a la industrialización el país consigue autonomía económica, aunque se
mantienen los servicios de la deuda externa. Los rubros más favorecidos fueron la
industria textil, la cual satisfacía gran parte del mercado interno y al mismo tiempo
permitía el empleo de lana y algodón que se producían en el país y que por la crisis
no podían ser exportados, el sector de automotores, y el sector de maquinarias y de
artefactos eléctricos, así como la producción de electrodomésticos, cables y
lámparas.
Las ramas de mayor crecimiento producían bienes de consumo finales, los cuales
requerían la utilización de maquinarias e insumos intermedios que debían ser
importados, por lo tanto, el crecimiento de la producción provoco un incremento de
las importaciones, hecho que en el futuro enfrentaría al país a serios problemas en
la balanza de pagos.
En 1944 el PBI industrial superó por primera vez al PBI agropecuario.
Los cambios en la composición de la estructura social, como consecuencia de la
ampliación de la masa de trabajadores industriales y urbanos que trae este proceso
de industrialización y el vacío político resultante de gobiernos apartados de los
derechos y aspiraciones de la ciudadanía dieron lugar a la segunda etapa, la etapa
peronista, que estimulara el desarrollo industrial sobre la base de la participación
social de los nuevos sectores sociales y de la ampliación del mercado interno y
tendrá conductas de una mayor autonomía en el marco internacional.
En esta etapa se pudo apreciar una mejora en la distribución de los ingresos,
llegando a los asalariados a tener una participación del 50% del ingreso nacional, un
otorgamiento de beneficios, entre ellos, jubilaciones, pensiones, vacaciones pagas,
aguinaldo, entre otros. También se generó un proceso de nacionalización de las
empresas de servicios públicos.
El principal problema de etapa no fue económico sino político, en particular por el
hecho de que el partido mayoritario, el peronismo, se encontraba proscrito y de que
los militares intervinieron permanentemente en la vida pública.
Entre 1945 se vió un proceso de crecimiento económico importante aunque padeció
de diversas crisis en la balanza de pagos y brotes inflacionarios, pero que luego,
entre 1964 y 1974, estuvo un periodo de ascenso ininterrumpido, superando esos
problemas cíclicos, con una tasa promedio cerca del 5% anual. Sin embargo, desde
el punto de vista político lo que se observa es una grave y seria inestabilidad que
termina con el golpe de Estado de 1976, lo que lleva al agotamiento del proceso de
industrialización.
2) Rapoport sobre el desarrollo industrial destaca que el crecimiento económico era
desigual y que estaba subordinado a los intereses externos.
En el modelo agroexportador, una gran concentración de poder en manos de los
grandes estancieros, que, por lo general, no volcaron sus ganancias a las nacientes
actividades industriales, o directamente las obstaculizaron, promoviendo la más
amplia apertura comercial a fin de colocar sus productos en el exterior. El país
disponía de importantes recursos naturales, pero debía traer del exterior los
capitales y la mano de obra necesaria para instalar el sistema de transportes,
especialmente el ferroviario, y la infraestructura portuaria y urbana, y modernizar
la agricultura y la ganadería. Pero una de las fuentes principales del endeudamiento
externo fue también contribuir a financiar gastos de ciertos sectores privilegiados
de la sociedad y la fuga de capitales.
En 1930 La Argentina abandono el Modelo Agroexportador por el Modelo de
sustitución de importaciones, el cual fue producto de la necesidad no de la voluntad
política, ya que había que hacerle frente a la crisis mundial de ese entonces, la
Argentina debía desarrollar su industria ya que con la crisis se cayeron las
exportaciones, debía autoabastecerse. La Argentina logró un aparato industrial con
problemas, pero de dimensiones respetables, ciertos niveles de protección,
controles de cambio, tasas reguladas de intereses, un sistema financiero bastante
controlado y, a pesas de diversas crisis en la balanza de pagos y procesos
inflacionarios, tasas de crecimiento relativamente buenas y sostenidas. Entre 1949-
1974, el PBI argentino creció un 127% y su PBI industrial un 232%. El PBI por
habitante creció 2,10%
El golpe militar de 1976 marcó el fin del Modelo de sustitución de importaciones y
a su vez, el fin del proceso de industrialización. Se inició el modelo rentístico-
financiero, con sus ideas neoliberales, el cual promovió la apertura indiscriminada
de la economía, que afectó a la balanza comercial y a la cuenta corriente de la balanza
de pagos y se estableció el régimen de la convertibilidad. El gobierno de Menem
consideró que la única manera de controlar el déficit externo y el déficit fiscal era
aplicando políticas recesivas y de ajuste a la espera de capitales extranjeros. La
economía creció solo con el endeudamiento externo, proceso que quedó claro luego
de una vez agotadas las privatizaciones.
Las políticas liberales o promercado no son favorables para el desarrollo nacional,
un claro ejemplo de esto fue con el modelo rentístico-financiero, donde las políticas
que consistían en la apertura del mercado trajeron como consecuencias una
importante fuga de capitales; 12 millones de dólares se fugaron entre 1990 y 2002
y se verificó un incremento casi exponencial del endeudamiento externo, que pasó
de 45 mil a 170 millones de dólares. Además de un déficit en la balanza comercial y
en la cuenta corriente de la balanza de pagos, fuerte proceso de desindustrialización,
el PBI industrial en 1990 cayó un 27% y un 15% en 2002, privatizaciones de grandes
partes de los activos más importantes del patrimonio público nacional. La forma que
implementaron para controlar el déficit externo y fiscal fue la aplicación de políticas
recesivas y de ajuste y financiarlo con más deuda externa. En el plano social provocó
una gran flexibización laboral, ajuste salarial y una gran tasa de desempleo. El PBI
argentino entre 1974-1999 aumentó un 55% y su PBI industrial sólo un 10%, el PBI
por habitante creció entre 1976 y 2000 solo en un 0,3%
Este articulo quiere desmitificar principalmente una serie de percepciones
históricas que es necesario poner en evidencia, entre ellas, la ideo o mito de que el
país estuvo alguna vez entre los mas avanzados del mundo o el que llego a ser, en
cierto momento, una potencia mundial. El mito de que la decadencia de Argentina
comenzó en los años 40, con los procesos de industrialización, la intervención del
estado en la economía y las políticas de distribución de los ingresos. El mito de que
la Argentina fue el país más civilizado de América Latina: algo que suena extraño si
observamos las sangrientas, terribles guerras civiles, que causaron miles de
muertes, y se iniciaron en el mismo momento en que culminaban las guerras para
afirmar la independencia. Y entre otros mitos, el que afirma que el error
fundamental en los gobiernos argentinos estuvo en la creciente tendencia a la
autonomización del país con respecto al mundo, y sobre todo, en sus niveles de
confrontación con las grandes potencias hegemónicas.