El biomagnetismo médico es un sistema terapéutico
en el que se utilizan imanes para combatir parásitos, bacterias,
hongos, virus y otros gérmenes que son la causa de diversas
enfermedades.
Los imanes se aplican en diversas zonas del cuerpo, como si se
tratara de un rastreo o escaneo. Una vez reconocidos los órganos y
tejidos que sufren una distorsión, el terapeuta aplica un conjunto de
imanes en esos puntos durante 10 a 15 minutos a cada persona.
El biomagnetismo médico corrige la alteración iónica y recupera
el equilibrio perdido del cuerpo. Entre sus beneficios, destacan
1. Es compatible con cualquier otra forma de terapia alternativa y
también puede utilizarse simultáneamente con tratamientos
alopáticos tradicionales.
2. Este sistema pretende detectar las distorsiones del pH del
organismo para saber las patologías. El pH del organismo está
diseñado para gravitar en un sistema casi neutro y los campos
magnéticos de mediana intensidad permiten detectar dónde se está
distorsionando el pH.
3. Teóricamente el biomagnetismo ejerce un efecto de corrección
sobre todas las distorsiones energéticas que se alberguen en un
organismo enfermo, cualquiera que sea su origen.
4. En la práctica, esta terapia demuestra que aplicando imanes de
determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo, se
consigue exterminar en tiempo breve, virus, bacterias, hongos o
parásitos, que son causa de la mayoría de las enfermedades graves
del hombre.
5. Ante el hecho de que ningún enfermo es igual a otro, el éxito de la
terapia biomagnética depende de diferentes factores, tales como: la
edad, estado nutricional, carga tóxica, tiempo de evolución de la
enfermedad, remedios recibidos previamente, lesiones que ya están
instauradas en su cuerpo, entre otras.
6. Como energetizante, este tipo de terapia descubrió que el polo
positivo (+) activa, impulsa y fortalece los procesos biológicos del
organismo, es dinamizador, vitalizante y proporciona energía. Por lo
tanto, está especialmente indicado en casos de debilidades y
desgarros musculares, fracturas de huesos y ligamentos, esguinces,
rehabilitación, cicatrización de heridas, entre otros.
7. El polo negativo (-) del imán es analgésico, antinflamatorio,
relajante y detiene los procesos nocivos para el organismo y, está
principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor.
8. Desde la primera o segunda sesión el enfermo ya comienza a
notar cambios positivos en su salud. En promedio para casos
crónicos pueden requerirse 4 o 5 tratamientos, pero el número real lo
determinará el mismo paciente y sus patologías.
Los beneficios de este tipo de terapias son cada vez menos
discutidos y poco a poco se han ido complementando con
tratamientos tradicionales para combatir enfermedades tan
complicadas como el cáncer.
Biomagnetismo médico, terapia de
curación a base de imanes
El biomagnetismo, también conocido como imanoterapia, es una
terapia de curación alternativa que forma parte de otras ramas,
como la magnetoterapia, y la electroterapia. Fue una práctica
descubierta por el Dr. Goiz, un médico cirujano de nacionalidad
mexicana. Desde entonces, el biomagnetismo médico ha sido
aplicado para regular los procesos físico químicos, logrando hoy
en día ser más conocido y aceptado como una disciplina en
varios medios seudocientíficos y de medicinas alternativas.
Tratamiento con biomagnetismo médico
El tratamiento con biomagnetismo está indicado para pacientes
que padecen diferentes tipos de patologías debido a infecciones,
lesiones, incluso síntomas de resfriado, diabetes, lesiones
musculares, o hasta para tratar tumores, por ejemplo. Se trata de
una terapia alternativa que puede mejorar el estado del cuerpo
gracias a la aplicación de imanes.
¿Qué es Magnetofield? Es la máquina que necesitamos para esta
terapia
Esta máquina consigue que podamos mejorar de nuestra patología o
enfermedad. Nosotros hemos hecho un artículo donde explicamos
detalladamente todo lo que es capaz de hacer y para que sirve,
puedes entrar desde aquí Magnetofield.
El biomagnetismo médico ha cobrado fuerza en los últimos años, y
está presente en varios centros de medicinas alternativas (como
los que manejan acupuntura) o en centros de rehabilitación y
fisioterapia, donde también se valen de sus ramas complementarias;
magnetoterapia, electroterapia, etc. Muchos se someten a esta
disciplina para equilibrar el funcionamiento del organismo, las
glándulas, problemas emocionales, estrés, o para eliminar en
lapsos breves diferentes casos de virus, hongos, o enfermedades
crónicas que puedan ser tratadas.
Pero, en general, el biomagnetismo puede resultar una buena
opción para aquellos que quieren probar algo que proporcione
beneficios al cuerpo de forma segura, sin efectos secundarios,
que sea indoloro, y que sea un buen complemento para otro tipo
de tratamientos.
Cómo funciona el biomagnetismo médico y de qué se vale
para ello?
Se sabe que el cuerpo humano tiene un campo magnético, así
como los demás seres vivos y la Tierra misma. Por ello, se
aplican imanes con el propósito de recorrer la energía del
cuerpo (puesto que tenemos electricidad), ya que todos generamos
un pequeño electro imán con poco voltaje, y que, al estar
desequilibrado, nos provoca ciertas enfermedades.
Las enfermedades provocan que nuestro pH cambie, y por ello,
existe el biomagnetismo y los imanes de los que se vale para
tratar de nivelarlo. El biomagnetismo se basa en 300 puntos
distribuidos por el cuerpo, y funcionan igual que los imanes
(campos positivos y negativos con puntos complementarios en
derecha e izquierda del cuerpo). Los imanes pasivos (no
electrificados ni conectados a máquinas) se aplican en zonas
localizadas del cuerpo.
Básicamente, si se corrige la alteración iónica, se corrige el
problema. Es gracias al biomagnetismo médico y su energía de
polaridad, con lo que se regresa a un punto de equilibrio. La
polaridad negativa puede impactar a una carga patológica, y anularse
al encontrarse con una polaridad positiva.
El Dr. Goiz presentó el cuerpo humano como un mapa de unos 280
pares biomagnéticos, pero asegura que no se puede curar al 100%
TODO tipo de enfermedades, lo que sí es notable, es que
presenta mejoras en muchos de los pacientes, así como una
rápida curación para el cuerpo. La curación total depende de
varios factores, como la reacción del cuerpo y el organismo, así
como la predisposición de la gente a querer ser curada, la edad,
y el tipo de problema que se está tratando (con sus causas).
Los imanes regulan la circulación de varios componentes del
cuerpo y sus procesos bioquímicos, de ahí que se puedan tratar
enfermedades endócrinas, cardíacas, inmunológicas, de
metabolismo, emocionales, e incluso para tratar de dejar de
fumar o para tratar el cáncer. Hay que saber que no todas las
enfermedades son producidas por microorganismos; aunque estas
son más fáciles de tratar porque, regulando el pH, se matan a varios
de ellos. Además de esto, muchas enfermedades de las
mencionadas han sido tratadas y curadas.
¿Cómo se aplica el biomagnetismo médico?
El paciente debe estar recostado y relajado, además de bien
hidratado, alimentado, y aún mejor si está abrigado. Esto es
esencial para que los imanes actúen como deben. Lo mejor, es que
no se requiere de electricidad ni que el paciente se quite la ropa.
Las sesiones pueden durar una hora, dependiendo de cada caso.
Las sesiones suelen estar espaciadas entre una y dos semanas. El
terapeuta os hará saber cuántas sesiones necesitáis según
vuestra patología ya que ‘cada paciente es un mundo’. Existen
personas que se recuperan pronto, incluso con una sesión, pero otras,
es posible que necesiten varias sesiones antes de ver mejoras.
Los imanes se dejan actuar durante unos 10-15 minutos para ser
reconocidos por las zonas de potencial energético en el cuerpo, y
así comenzar a regular el órgano, tejido, glándula, enzima, etc…que
sea necesaria para el tratamiento del paciente.
En general, el biomagnetismo se basa en el concepto del “Par
Magnético” (positivos y negativos). Los imanes comunes poseen
potencia superior a 1000 Gauss, los que ayudarán a acercar al
organismo a su NEN (Nivel de Equilibrio Normal). En casi todas
las enfermedades, los microbios poseen ADN con el que se
comunican a distancia por ondas magnéticas, y por ello los imanes
se posicionan en puntos clave para interferir con este proceso.
Es importante resaltar que el biomagnetismo es una terapia que
busca acompañar otras disciplinas para mejorar el estado del
cuerpo y el organismo del paciente, para que puedan tener una
mejor evolución y curación.
El biomagnetismo médico es compatible con otras prácticas
alternativas como la Homeopatía, Reiki, Flores de Bach,
Naturopatía, Aromaterapia, y hasta otras más habituales como
la acupuntura.
Beneficios del biomagnetismo
Como sabéis, el biomagnetismo médico se usa para curar diferentes
tipos de enfermedades.
Sus beneficios son múltiples, pero vamos a destacar varios de
ellos:
Ejerce un efecto de corrección sobre las distorsiones
energéticas del organismo para aliviar la enfermedad.
Se consigue exterminar microorganismos dañinos como
parásitos, virus, hongos, y bacterias.
Es compatible con otro tipo de tratamientos y medicinas.
Casi todos pueden someterse a dicha práctica.
Proporciona y dinamiza energía al cuerpo.
Es ideal para las lesiones musculares, fracturas,
cicatrización, esguinces, rehabilitación, etc.
Acorta los tiempos de curación.
Puede tratar enfermedades complicadas como el cáncer.
Disminuye el dolor en zonas localizadas.
Es indolora, fácil y rápida, de aplicar.
La magnetoterapia forma parte del biomagnetismo, y por ello,
también se os recomienda si deseáis adquirir más beneficios que los
mencionados anteriormente, gracias a sus aparatos de baja y alta
frecuencia, que son aplicados para penetrar de forma profunda
y aliviar patologías en el menor tiempo posible.
Recepción sobre la práctica del biomagnetismo médico
El biomagnetismo médico sufre de una difícil comprensión por parte
de varios profesionales y las opiniones pueden ser muy variadas,
pero la mayoría positivas. Y de ahí que también haya cierto
desconocimiento por parte de la gente. Aunque los análisis y
estudios del Dr. Goiz concuerden con muchos datos médicos, no se
puede escribir un método como tal ni responder por completo con
mejoras al 100% en todos los pacientes tratados bajo esta disciplina.
Esto ocurre con otras medicinas pseudocientíficas, pero hoy en día,
existe más diversificación de información y la gente busca otras
alternativas más naturales, asequibles, y formas rápidas de
curar y atender a sus problemas. Es más fácil estar
informado sobre este tipo de prácticas que antes, y de ahí las
personas que se han sometido a estos tratamientos para darse una
oportunidad, y que a muchos les haya funcionado.
El Dr. Brian Ford de la Universidad de Cambridge, explicó
cómo las células humanas conversan de forma inteligente y a
distancia, para estructurar los órganos y tejidos. También habló
de cómo funcionan los microorganismos en el cuerpo y lo que son
capaces de hacer, y cómo interferir en el proceso de las
enfermedades que crean. En resumidas palabras, habló sobre la
energía y su relación con la biología. Muchas de las cosas que
presentó, están ligadas a lo que el Dr. Goiz explica sobre esta
práctica y el por qué los imanes pueden ser una buena ayuda y
alternativa para esto.
Debéis saber que el biomagnetismo no presenta
contraindicaciones en sí, pero no re recomienda a mujeres
embarazadas, pacientes que lleven un marcapasos, ni personas
con cáncer que estén realizando quimioterapia. También, debéis
estar atentos a no aplicarlo si tenéis algún daño estructural en los
huesos o tejidos, o algún problema de regeneración celular
debido a una cirugía, o acumulación de efectos secundarios por
otros medicamentos.
Como podéis ver, el biomagnetismo médico se considera un tipo
de terapia simple pero eficaz, además de no ser invasiva, es
indolora, casi no tiene contraindicaciones, y no posee efectos
secundarios como dijimos anteriormente.
La magnetoterapia es otra de las prácticas más utilizadas en el
presente, sobre todo porque cada vez más gente la usa para
curar sus dolencias; incluso deportistas de élite. Ambas son
terapias alternativas muy utilizadas en la rehabilitación, y cada
una ejerce su propósito de diferente forma, y con diferentes
tipos de aparatos que son seguros para el paciente.
Muchos se interesan por esta terapia y deciden tomar cursos de ello
o comenzar a comprar imanes para su propio uso, o para abrir sus
propias clínicas y dar sesiones. Todos pueden formar parte de
ello. Existen cursos en varias zonas donde imparten esta práctica
por profesionales, así como el poder realizar cursos online y
tutoriales certificados. Si deseáis realizar esto por cuenta propia,
comprar imanes, o aprender dicha práctica, os recomendamos
primero consultar a un profesional que os asesore con el tema.
El biomagnetismo médico es para todos, y si creéis que os puede
ayudar con alguno de vuestros problemas, no dudéis en probarlo
y comprobar si os da los beneficios que buscáis. Después de todo,
uno no puede juzgarlo hasta primero probarlo.
La cúrcuma es una especia muy usada en India y el sudeste
asiático, de donde es originaria la planta, aunque en la actualidad se
cultiva en muchas otras regiones cálidas y húmedas. Se usa desde
hace más de cuatro mil años en la gastronomía y también en la
medicina, para el tratamiento y alivio de diversas enfermedades.
Conoce mucho más sobre la cúrcuma en el siguiente artículo.
Propiedades medicinales de la cúrcuma
La cúrcuma se utiliza para tratar infinidad de dolencias. Entre
sus usos, se pueden destacar los siguientes:
Para los problemas de estómago
Al igual que otras especias picantes, la cúrcuma es una buena
aliada para algunos trastornos digestivos, ya que estimula las
secreciones y ayuda a la digestión. Se recomienda a personas con
dispepsia, falta de apetito, gastritis o digestión lenta. Esto se debe a
sus principios activos, que ayudan a producir más jugos gástricos y
pancreáticos y sirven, a su vez, para equilibrar el pH en estos
órganos.
Para evitar la flatulencia
Esto es debido a que la cúrcuma es carminativa; ayuda a eliminar los
gases que se alojan en el intestino. Se aconseja para evitar cólicos
intestinales y flatulencia; también para la atonía estomacal.
Para tratar problemas hepáticos
La cúrcuma es un excelente tónico biliar que protege las
funciones del hígado. Esto es así por la curcumina (compuesto que
le otorga su característico color amarillo anaranjado).
También posee otras sustancias muy buenas para este
órgano: ayuda a eliminar las piedras en la vesícula biliar, es
antiinflamatoria, favorece el drenaje hepático y es eficaz para poder
digerir mejor las comidas copiosas. Se recomienda en pacientes con
cirrosis, ictericia, trastornos hepáticos y de vesícula.
Para tratar algunos tipos de cáncer
Las investigaciones demuestran que la cúrcuma contiene diez
compuestos anticancerígenos, por lo que sirve para los casos de
cáncer de mama, de duodeno, de piel y de colon. Asimismo,
ayuda en los tratamientos y a superar los efectos secundarios que
tienen los medicamentos contra esta enfermedad (como puede ser la
quimioterapia).
Para la artritis reumatoide y síndrome del túnel carpiano
Este beneficio se debe a sus propiedades antiinflamatorias. La
cúrcuma es un aliado para los pacientes que sufren de reuma, artritis
y síndrome del túnel carpiano en la muñeca, algo muy frecuente en
la actualidad por el uso excesivo del teclado.
Para tratar la depresión
Desde hace miles de años, esta especia ha sido utilizada por la
medicina tradicional china para curar y tratar la depresión y otros
trastornos psicológicos o afectivos. La cúrcuma tiene muchos
componentes estimulantes del sistema nervioso y, además, ofrece
efectos positivos para el sistema inmunitario y los estados de ánimo.
Sirve también para atenuar las consecuencias del estrés.
Para proteger el corazón
Las investigaciones han demostrado que consumir cúrcuma ayuda
en la salud cardiovascular. A su vez, sirve para reducir el
colesterol y el nivel de triglicéridos en sangre de manera natural;
del mismo modo, previene ataques cardíacos.
Para aumentar la inmunidad
Esta especia tiene la capacidad de incrementar la capacidad
inmunomoduladora del cuerpo, gracias a varios de sus nutrientes
(como el zinc, el cobre o los polisacáridos). Es bueno para las
personas con defensas bajas por motivos de estrés o antes de un
examen o evento importante.
Para tratar problemas respiratorios
La cúrcuma se utiliza en Asia para tratar la bronquitis de manera
natural, por su acción antiinflamatoria. Es adecuada para el
tratamiento de la EPOC, por sus cualidades antioxidantes.
Para proteger el organismo de los radicales libres
Esta especia de color amarillo nos ayuda a eliminar los efectos
nocivos que causan los llamados “radicales libres”. Así, permiten
extraer del cuerpo todo lo negativo y lo que nos enferma.
Para problemas de la piel
Usada en polvo, la cúrcuma es muy buena para afecciones como
hongos o pie de atleta; también para la psoriasis.
Cómo se usa la cúrcuma en la gastronomía
El nombre científico es Curcuma longa, una planta perenne
perteneciente a la familia del jengibre. Procede de un arbusto de
hasta un metro de alto con hojas verdes y flores amarillas y blancas.
Dado su color intenso, se usa como colorante para los alimentos,
como el arroz. Es uno de los principales ingredientes de las salsas,
guisos y otros platillos de Oriente, Sudeste Asiático y Medio
Oriente.
Es conocida como un azafrán, presente en la comida de China,
Tíbet, Indonesia e India. En la industria alimenticia actual, se la
denomina “E100”; sirve como colorante para mantequillas,
quesos, mostazas y batidos, siempre en proporciones muy
pequeñas, por lo que casi ni se distingue su sabor. Es uno de los
componentes del curry en polvo, lo que le otorga ese color amarillo
fuerte.
Para cualquier preparación en una olla, la cantidad correcta de
cúrcuma es una cucharada de postre y se combina muy bien con
otras especias como la pimienta o el comino.
Puedes utilizarla para todos los platillos con arroz, pastas, sopas,
salsas, legumbres, ensaladas o verduras hervidas, entre otras.
También se usa para platos con huevo y pescado; una de las recetas
más conocidas es el pollo al curry o los pinchos de pescado.
Es un sustituto ideal del azafrán, porque la cúrcuma es menos
costosa, aunque con un sabor diferente. Con una cucharada de esta
especia y mayonesa, puedes hacer una salsa deliciosa (también con
crema de leche).
Contraindicaciones de la cúrcuma
Es preciso consumir la cúrcuma en cantidades moderadas, ya que
su sabor es muy penetrante y no a todos les gusta. Pero además de
ello, porque puede traer como consecuencia algunos efectos
secundarios. Se aconseja evitar su ingesta en las mujeres
embarazadas y en personas que tengan problemas graves en la
vesícula biliar.
Qué es la cúrcuma, para qué sirve y cómo
tomarla
¿Para qué sirve la cúrcuma y en qué consiste realmente? Te
descubrimos cuáles son las cualidades principales de la Curcuma
longa y cuándo no es adecuado tomarla.
Hace tan solo unos años que la cúrcuma era una especia
completamente desconocida. Sin embargo, a través de esta última
década cada vez son más las personas que se han ido beneficiando
de las múltiples bondades que ofrece este alimento.
Se trata de una especia muy valorada en la cocina de la India, por su
gran aroma y su sabor ligeramente picante. Proviene de una planta
herbácea perteneciente a la familia de las zingiberáceas, y conocida
científicamente como Curcuma longa.
Posee un llamativo y característico color amarillo-anaranjado,
debido especialmente a la presencia de curcumina. Por ello desde
hace muchos siglos la cúrcuma se viene utilizando como colorante
alimentario, especialmente en maravillosos platos de arroz y de
carne. Y si deseas descubrir más sobre sus propiedades te animamos
a leer este post sobre los beneficios de la cúrcuma.
¿Para qué sirve la cúrcuma?
Es uno de los mejores antidepresivos naturales
Ya en la antigua China se tomaba cúrcuma en grandes cantidades
entre todos los estamentos de la población ¿La razón? Pues porque
esta especia sirve para tratar la depresión o cualquier trastorno
relacionado con la tristeza o la baja autoestima.
El consumo de cúrcuma estimula el sistema nervioso y segrega la
producción de serotinina, un componente que nos ayuda a sentirnos
mejor y mejorar nuestro estado de ánimo en general. Por ello se
recomienda tomarla para todos aquellos pacientes que sufran de
estrés de forma periódica o estacional.
Es muy beneficioso para el hígado
La cúrcuma también posee potentes efectos protectores para nuestro
hígado ya que potencia la vesícula biliar. También previene la
aparición de piedras, tiene efectos anti inflamatorios y drena el
hígado de todo tipo de toxinas y sustancias indeseadas.
Por esta razón, se recomienda que la tomen todas aquellas personas
que sufren de cirrosis, ictericia o cualquier trastorno que tenga que
ver con el hígado, especialmente también en caso de higado graso.
Una buena forma de tomar cúrcuma es simplemente hirviendo
dos litros de agua y añadirle después 3 o 4 cucharadas de esta
especia para tomarla un par de veces al día.
Es un gran remedio para la bronquitis o la congestión nasal
La cúrcuma se lleva tomando desde tiempo inmemoriales para tratar
multitud de afecciones respiratorias que pueden ir desde un
simplemente resfriado hasta severas bronquitis.
Sus propiedades desinflamatorias y antioxidantes ayudan a limpiar
y depurar todos nuestros pulmones y por tanto se recomienda su
consumo en aquellas personas que sufran obstrucciones
pulmonares crónicas. También es un gran aliado a la hora de
aumentar nuestras defensas y por tanto ayudar a prevenir todo
tipo de cuadros de gripes y resfriados. En este sentido es muy útil
disfrutar sus cualidades elaborando un delicioso té de cúrcuma.
Nos protege de enfermedades cardiovasculares
Entre los grandes beneficios de la cúrcuma que os hemos ido
describiendo, cabe destacar que esta especia esta también capaz de
prevenir todo tipo de enfermedades cardiacas provocadas por el
colesterol alto. También ayuda a digerir de forma más efectiva las
grasas para que no se acumulen en zonas indeseadas y también
evitan todo tipo de afecciones relacionadas con el corazón como
pueden ser los infartos o arritmias que cada vez se presentan a
edades más tempranas.
Previene el cáncer
La cúrcuma contiene hasta diez agentes anticancerígenos en su
composición como son la curcumina y los betacarotenos. Por tanto,
es también una opción a tener muy en cuenta para tratar el cáncer de
piel, de mama, duodeno y colón, graves enfermedades que sufren
millones de personas en todo el mundo.
Qué hay que tener en cuenta a la hora de tomar cúrcuma?
Ahora que ya conocéis todos los beneficios que aporta la cúrcuma,
no está de más que tengáis en cuenta las siguientes precauciones a la
hora de consumirla:
No deben tomarla las mujeres embarazadas. Ya que puede
poner en riesgo la salud del bebé. Por tanto, se desaconseja
tajantemente su consumo en mujeres en un avanzado estado de
gestación.
Tampoco los que acaban de salir de una operación de cirugía.
Y es que la cúrcuma retrasa la coagulación de la sangre y por
tanto provocará que tarden más en curarse las heridas.
Aparte de todo esto, ya habéis comprobado que la cúrcuma aporta
innumerables beneficios para nuestra salud. ¿A qué estás esperando
pues para introducirla en vuestra dieta a modo de bebidas e
infusiones? Seguro que vuestro cuerpo os lo agradecerá.
¿Para qué sirve la cúrcuma?
Diversos estudios aseguran que la cúrcuma es una raíz que no debe
faltar en tu dieta diaria, ya que no sólo te limpia de toxinas, sino que
te protege del desarrollo de enfermedades.
1. Protege tu corazón. Los extractos de especia cúrcuma,
conocida por sus propiedades antioxidantes y anti-
inflamatorias, ayuda a prevenir ataques al corazón, sobre todo
en personas que se han sometido a una cirugía de bypass,
según un estudio publicado en el Journal of Cardiology.
2. Evita el desarrollo de diabetes. Un estudio publicado en
la American Diabetes Association detalla que ingerir de forma
habitual esta raíz, retarda la aparición de esta enfermedad.
3. Cuida tu cerebro. Una investigación publicada en la
revista Stem cell research & therapy se detalla que la cúrcuma
promueve la reparación de células cerebrales, por lo que
previene el desarrollo enfermedades degenerativas como el
Alzheimer o accidentes cerebrovasculares.
Beneficios y propiedades de la cúrcuma
La cúrcuma, también denominada azufre de Indias es una planta
herbácea de la familia de las zingiberáceas, nativa del suroeste de
India. Está compuesta por curcumoides, polisacáridos y aceites
esenciales y en India es conocida por sus usos medicinales y
culinarios. Se le atribuyen propiedades preventivas frente al cáncer
y el colesterol, según expertos consultados por CuidatePlus.
La cúrcuma tiene un sabor fuerte, lo que determina la cantidad y
la frecuencia de uso, sobretodo en países como España, donde el
uso de esta planta no es habitual, lo que limita su eficacia sobre el
organismo. En su país de origen se utiliza como:
Colagogo para favorecer la expulsión de bilis.
Neuroprotector frente a defectos cognitivos o de memoria.
Analgésico.
Antiinflamatorio.
Bactericidas y antivirales.
Cicatrizantes.
Elimina los hongos de forma más efectiva que el clavo o el
orégano.
Es antioxidante, barre los radicales libres del organismo.
Favorece la reducción del colesterol en la sangre.
La cúrcuma es buena para prevenir el cáncer, induce la muerte
celular en la parte más profunda de las células individuales, elimina
las células responsables del cáncer de vejiga y de pulmón según
Carlos García Saldaña, miembro de la Sociedad Española de
Licenciados, Doctores y Graduados en Ciencia y Tecnología de los
Alimentos (Alcyta).
Además, Teresa Ortega, vicepresidenta de Centro de Investigación
sobre Fitoterapia (Infito) y profesora de Farmacología de la
Universidad Complutense de Madrid afirma que la variante de la
cúrcuma más abundante, la curcomina, además de las demás
propiedades ya citadas, protege el hígado del estrés oxidativo,
añadiendo también cualidades antitumorales, antimutagénicas y
antiinflamatorias. Gracias a la ingesta de cúrcuma, aumenta la
función biliar y se reducen las concentraciones de triglicéridos y
colesterol del malo (LDL) afirma. Algunas teorías señalan que este
vegetal puede ser beneficioso para mejorar la sensibilidad a la
glucosa y frente a la diabetes tipo dos. También hay estudios que
apuntan que tiene capacidad neuroprotectora y eficaz frente a
trastornos depresivos.
Por otro lado, el empleo del denominado azafrán de indias de forma
prolongada puede tener inconvenientes para la salud, ocasionando
irritación gástrica. A pesar de las propiedades antiulcerosas y
hepatoprótectoras, puede ocasionar úlceras por la alteración de las
mucosas digestivas causadas por las irritaciones estomacales por su
uso excesivo.
Además, María José Alonso, vocal de Plantas Medicinales y
Homeopatía del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona afirma
que la cúrcuma aumenta la secreción biliar, y ya que puede
provocar cólicos está contraindicada en personas que tengan
obstrucción de la vesícula biliar, colangitis, cálculo o barros.
Además en un número determinado de casos incrementan la
posibilidad de contraer litiasis renal.
Usos de la cúrcuma
Uso medicinal
El uso medicinal es uno de los usos más destacado. Hay dos
especies de cúrcuma; cúrcuma de Java y cúrcuma longa Vahl
conocida como cúrcuma de India. Ambas especies han sido
aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento para tratar los
síntomas de alteraciones digestivas de diversa índole gracias a su
capacidad de aumentar la secreción de flujo biliar. Entre los
síntomas se encuentran las flatulencias, digestiones pesadas y lentas
y la sensación de tener el estómago lleno. Además, la Organización
Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Medicamento
la recomiendan para el tratamiento de dispepsias o dificultades en la
digestión y meteorismo por estos motivos.
Esta planta puede aportar beneficios a los consumidores, pero las
dosis empleadas en usos culinarios no alcanza la requerida para
inducir estos efectos, por eso no se garantizan. Por otro lado Alonso,
asegura que puede ser útil por sus propiedades antinflamatorias.
Uso culinario
Además de los usos medicinales que se destacan de la cúrcuma, hay
que resaltar en la cocina. Se utiliza para fabricar curri, aportando el
color característico y su sabor dulce algo picante. Se le llama en
varias culturas azafrán de Indias porque se usa como colorante y
como especia y le da a los alimentos sabor y un tono amarillo
mostaza peculiar, en especial a los arroces y los guisos con carnes de
ave, cerdo o pescado. No es recomendable usar en altas
cantidades, de lo contrario el sabor de la cúrcuma dominará el sabor
en los platos.
El extracto de la planta puede ser usado como colorante alimentario
de dos formas diferentes:
Cúrcuma en extracto crudo. Se obtiene de la cúrcuma
molida.
Curcumina en estado purificado o refinado. Se extrae
mediante disolventes de la cúrcuma.