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Este estudio prospectivo evaluó la efectividad y seguridad de la pleurodesis con talco para prevenir recidivas de derrames pleurales malignos en 14 pacientes. No hubo recidivas sintomáticas ni derrames mayores de 500 mL posteriores al procedimiento, y no se reportaron efectos adversos graves. Los resultados preliminares sugieren que la pleurodesis con talco es efectiva y segura para el tratamiento de derrames pleurales malignos, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

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Este estudio prospectivo evaluó la efectividad y seguridad de la pleurodesis con talco para prevenir recidivas de derrames pleurales malignos en 14 pacientes. No hubo recidivas sintomáticas ni derrames mayores de 500 mL posteriores al procedimiento, y no se reportaron efectos adversos graves. Los resultados preliminares sugieren que la pleurodesis con talco es efectiva y segura para el tratamiento de derrames pleurales malignos, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

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Rev Cubana Cir 2007; 46 (1)

Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología

Resultados preliminares de la pleurodesis con talco para el


tratamiento de los derrames pleurales de causa maligna
Dr. Juan Carlos Collado Otero,1 Dr. José Manuel Vázquez González,2 Dr. Ricardo Almeida
Varela,3 Dr. José Luís Guerra Mesa4 y Dr. Yoel Rodríguez Borges5

RESUMEN

Se realizó un corte preliminar de un estudio descriptivo y prospectivo


que se lleva a cabo en el Instituto Nacional de Oncología y
Radiobiología, con el objetivo de conocer la efectividad de la pleurodesis
con talco para evitar las recidivas de los derrames pleurales de causa
maligna, aplicado a través de una pleurotomía mínima baja o por
videotoracoscopia. Además, para valorar la ocurrencia de efectos
adversos y complicaciones. Catorce individuos fueron incluidos tras
presentar derrames secundarios a: metástasis de cáncer de mama (7; 50
%), de pulmón (2; 14 %), de colon (1; 7 %), esófago (1; 7 %), de ovario
(1; 7 %) de cuello uterino (1; 7 %) y un paciente con mesotelioma (7 %).
No hubo recidivas sintomáticas ni efusiones mayores de 500 mL,
tampoco efectos adversos menos graves ni graves. Por esta razón
valoramos que en estos pacientes fue efectivo y seguro el uso del talco
para provocar pleurodesis en los derrames pleurales de causas malignas y
que mejoró la calidad de vida de estos.

Palabras clave: Derrame pleural, pleurodesis, talco.

Aproximadamente 100 000 derrames pleurales malignos ocurren anualmente apenas en


los Estados Unidos de América. En el 10 al 50 % de los pacientes con cáncer estos con
frecuencia son la manifestación inicial.1 La ocurrencia de las dos terceras partes de estos
derrames se atribuye a: carcinoma de pulmón (35 %) o de la mama (23 %) y al linfoma
(10 %). Los carcinomas con primario desconocido adicionan el 12 %. Su presencia
frecuentemente indica una enfermedad avanzada e incurable, aunque el pronóstico
global de estos pacientes depende de las características histológicas y de la magnitud de
su enfermedad.
La toracocentesis puede ser un tratamiento apropiado en los pacientes con esperanza de
vida limitada, que no pueden tolerar ningún procedimiento quirúrgico. El 97 % de las
efusiones recurren dentro de los 30 días después de la toracocentesis. Se plantea que la
pleurodesis realizada inmediatamente después de la toracocentesis no es eficaz porque
el fluido pleural residual diluye al agente esclerosante, y disminuye sus efectos irritantes
en la pleura. Pueden formarse loculaciones después de tal proceder, lo cual hace al
tratamiento definitivo de la efusión pleural más complicado. En pacientes que presentan
derrame pleural de causa maligna como manifestación inicial de cáncer de mama,
cáncer de células pequeñas del pulmón, tumores de células germinales o linfomas, la
toracocentesis seguida por la quimioterapia sistémica puede tratar el espacio pleural con
éxito. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con derrames exigen la intervención
más agresiva para prevenir la recidiva. Las efusiones recurrentes son mencionadas en el
60 al 100 % de los pacientes después de la evacuación por la sonda de la toracostomía,
por lo que es necesaria la eliminación del espacio pleural, por pleurectomía parietal o
instilación de esclerosantes que causen inflamación y sinequia pleural subsiguiente que
asegure una respuesta duradera. La pleurodesis química es el tratamiento preferido y la
eficacia de esta intervención depende de: a) la evacuación completa del espacio pleural
y reexpansión del pulmón para asegurar la oposición pleural y b) la instilación de un
agente esclerosante eficaz y la retención de este agente en el espacio pleural durante
varias horas para inducir fibrosis inflamatoria y eliminación del espacio por la sinequia
entre las pleuras parietales y viscerales. 2,3

La toracoscopia se puede realizar también, pero bajo anestesia general, con ventilación
de un solo pulmón o sin ésta, y permite la evacuación completa del derrame pleural al
eliminar los tabiques fibrosos, la evaluación de la pleura visceral para permitir la
expansión pulmonar, la biopsia de la pleura parietal y la pleurodesis por insuflación de
talco o instilación de otros agentes esclerosantes como la doxiciclina o bleomicina.

Están descritos numerosos agentes que para provocar la pleurodesis, los cuales han sido
utilizados en los últimos 50 años para inducir la formación de adherencias y eliminar el
espacio pleural. La instilación intrapleural de mostaza nitrogenada, tiotepa, 5-
fluorouracilo, el bacilo de Calmette-Guérin, zinc radiactivo, oro, cromo y fósforo se han
usado para tratar el derrame pleural, pero estos agentes tienen una eficacia limitada y
una toxicidad inaceptable. Otros agentes farmacológicos y biológicos (quinacrina, el
Corynebacterium parvum, el interferón, la interleucina-2, OK432 [picibanil]) se han
usado en múltiples ensayos clínicos pequeños, pero con una baja eficacia y efectos
adversos significativos. Con estos agentes no se tienen experiencias en uso clínico
prolongado y sólo se mencionan aquí debido al interés histórico y académico. Ninguno
de ellos, excepto la bleomicina, posee actividad antitumoral. Ellos inducen una intensa
inflamación pleural y seguidamente la fibrosis adhesiva de la pleura parietal y visceral.4-
8

Debido a su eficacia, costo bajo y seguridad, la tetraciclina fue utilizada extensivamente


como agente esclerosante para tratar los derrames malignos y benignos. La eficacia
global de la tetraciclina fue del 70 %.4,5 La tetraciclina inyectable no se encuentra
disponible en los Estados Unidos de América desde 1991, porque la Dirección de
Alimentos y Drogas de los [Link]. (FDA ‘Food and Drug Administration’ y el Centro
de Control de Enfermedades (CDC ‘Center for Disease Control’) no la han aprobado.
Debido a esto se ha usado la doxiciclina, que es un derivado de la tetraciclina y la
minociclina, para la pleurodesis. Algunos ensayos clínicos pequeños han informado
respuesta en el 67 % a 88 % de los pacientes después de emplear la doxiciclina en las
pleurodesis.9,10 Los efectos colaterales son similares a los observados con la tetraciclina.
La mayoría de los pacientes requiere la instilación de doxiciclina de forma repetida para
la pleurodesis exitosa. Se ha informado que cerca del 15 % de los pacientes responde a
un único tratamiento y que el 9 % ha requerido más de 4 instilaciones.

La administración intrapleural de bleomicina (60 U a 120 U) logra la pleurodesis en el


62 % a 81 % de los pacientes.11-13 En un estudio clínico multicéntrico aleatorizado, la
bleomicina fue superior a la tetraciclina en la inducción de pleurodesis; el 70 % de los
pacientes tratados con bleomicina tenían mejor resultado en comparación con sólo el 47
% de los pacientes tratados con tetraciclina. Desgraciadamente la bleomicina es
costosa.14

El talco produce una intensa pleuritis química que borra el espacio pleural eficazmente.
Puede administrarse a través de sondas pleurales como un precipitado o por insuflación
como un polvo, durante toracoscopia o la toracotomía.

En nuestro país, a pesar de haberse estado usando la pleurodesis con talco, no se han
realizado estudios que argumenten ampliamente su uso en nuestras instituciones, por lo
que uno de los objetivos de este artículo es evaluar y motivar el uso de este
procedimiento para el tratamiento del derrame pleural de causa maligna.

Nuestro objetivo general es describir los resultados del uso del talco para la pleurodesis
en pacientes con derrame pleural recidivante por neoplasias malignas y específicamente,
identificar las complicaciones al realizar la pleurotomía o la videotoracoscopia, mostrar
las reacciones adversas del uso del talco; conocer el comportamiento de la estancia
hospitalaria y mostrar algunos aspectos relacionados con la calidad de vida de los
participantes antes y después de haberse realizado la pleurodesis.

MÉTODOS

Se realizó un corte de los resultados del período de diciembre de 2005 a agosto de 2006
de un estudio prospectivo, descriptivo, que se lleva a cabo en el Instituto Nacional de
Oncología y Radiobiología (La Habana), con el objetivo de describir los resultados del
uso del talco para favorecer la pleurodesis en pacientes con derrame pleural recidivante
secundario a neoplasias malignas.

Se incluyeron pacientes inscriptos en el Instituto Nacional de Oncología y


Radiobiología, con diagnóstico clínico-radiológico de derrame pleural, a los que se
habían practicado toracocentesis para corroborar el diagnóstico de derrame pleural por
infiltración neoplásica maligna; los pacientes que presentaban después de la
toracocentecis un líquido pleural sanguinolento o cetrino, altamente sospechoso de
malignidad a pesar de tener el estudio citológico negativo; y pacientes con
consentimiento firmado de su participación voluntaria que no presentaban
contraindicaciones para pleurotomía o videotoracoscopia ni contraindicaciones para la
pleurodesis con talco, como son: la alergia al silicato de magnesio (talco) y al anestésico
local lidocaína.
Está descrito que alrededor del 50 % de los pacientes con derrame pleural de causa
maligna presentan una citología negativa, por lo que ante un paciente con estas últimas
características se trató de realizar una videotoracoscopia, para el diagnóstico por biopsia
de la pleura y tratamiento con instilación del talco, excepto en los pacientes de alto
riesgo anestésico y quirúrgico, a quienes se indicó la pleurotomía mínima baja.

Se tomaron los datos generales del paciente (nombre, sexo, edad, dirección, teléfono),
antecedentes patológicos personales, antecedentes oncológicos (si se conocía el
primario, localización), tratamientos que ha realizado contra la enfermedad oncológica
de base, tratamientos anteriores contra el derrame pleural (quimioterapia, toracocentesis,
pleurodesis, toracotomía, entre otros).

El talco estéril y libre de asbesto se aplicó en el salón de operaciones una vez realizada
la pleurotomía mínima baja o la videotoracoscopia. Se preparó diluyendo 5 g a 10 g de
talco en 80 mL a 100 mL de solución salina fisiológica. Se aspiró previamente todo el
líquido y el aire posible para dejar el pulmón reexpandido. En los casos en que fue
posible se realizó una radiografía de tórax en el transoperatorio para corroborar lo
anterior. Aplicamos el talco diluido a través de la sonda y la dejamos cerrada entre 2 y
12 horas. Se traslada el paciente a sala y se mantiene con seguimiento estrecho por el
personal médico y paramédico, con la sonda cerrada conectada al sello de agua para
mayor seguridad del paciente. Si al abrirse al sello de agua se mantenía con salida de
líquido pleural mayor a 150 mL en las primeras 24 horas de abierto, se dejaba colocada
la sonda por 24 horas más. Si persistía, se dejaba 24 horas más. Después de este período
y de mantenerse el drenaje de más de 150 mL/d, se podía repetir el procedimiento de
aplicación del talco. Está descrito que a veces son necesarias hasta 4 aplicaciones. De
responder adecuadamente al tratamiento y no existir complicaciones, el egreso sería
alrededor del cuarto día de la pleurodesis.

En estudios anteriores se ha demostrado que con 5 g a 10 g se logra la pleurodesis, pero


con una dosis mayor de 12 g se pueden producir reacciones sistémicas inflamatorias,
embolismo, infiltración al parénquima pulmonar y distres secundario al uso del talco,
con más frecuencia. Se realizó la inclusión y aplicación según la lista de ingreso en
números consecutivos. Consideramos eventos adversos a los efectos indeseables o
dañinos para la salud del paciente al utilizarse un producto a cualquier dosis. En otros
estudios, se han reportado eventos adversos como: dolor, disnea, fiebre, tos y apnea,
entre otros. A pesar de estos, se ha demostrado una seguridad y efectividad superior a
otros productos utilizados con la misma finalidad.

Se plantearon los parámetros siguientes para medir la efectividad de la pleurodesis con


talco:

• no salida de líquido pleural mayor de 150 mL/d después de esperar 84 horas de


colocada la sonda;
• se podía aplicar el talco una sola vez y luego no volver a utilizarlo;
• poder completar la aplicación del talco en el salón de operaciones sin aparición
de dolor intenso, disnea intensa, apnea u otras alteraciones en el paciente,
directamente relacionado con a aplicación del talco;
• si en el período evaluado no hay recidiva del derrame pleural, mayor de 500 mL,
después de retirada la sonda;
• si no existen síntomas clínicos secundarios a la recidiva del derrame pleural en
el tiempo evaluado, por ejemplo, disnea, tos seca frecuente (ello comprobado,
además, con radiografía tórax);
• ausencia de efectos adversos o complicaciones graves (con riesgo para la vida
del paciente);
• mejoría del estado psíquico del paciente y de los síntomas específicos, como la
disnea entre otros (calidad de vida);
• si se utiliza el talco 2 veces y ya no es efectivo.

RESULTADOS

Se incluyó un total de 14 pacientes con el diagnóstico de derrame pleural de causa


maligna. Fueron excluidos dos pacientes: uno con el antecedente oncológico de cáncer
de mama operada y tratada con radioterapia y quimioterapia. La paciente presentaba un
derrame pleural masivo y, después de evacuarlo totalmente, comprobamos que el
pulmón no se había reexpandido y habían quedando separadas las pleuras visceral y
parietal. Ello ocurrió, posiblemente, debido al engrosamiento infiltrativo de la pleura
visceral o por un taponamiento intrabronquial de la luz, ya que se esperó aplicando una
aspiración continua a través de una sonda pleural y no se logró reexpandir el pulmón,
por lo que decidimos excluirla. El segundo paciente aparentemente presentaba un
derrame masivo, pero después de drenar el derrame se comprobó que dos tercios del
hemitórax estaban ocupados por la lesión tumoral.

La media geométrica de la edad en los pacientes incluidos fue de 75,9 años. Predominó
el sexo femenino en 12 (86 %). El 50 % era de la raza blanca 7 y los otros 7 de la negra
(50 %). Los antecedentes patológicos personales recogidos fueron de hipertensión
arterial (5; 38 %), diabetes mellitus (1; 7 %) y cardiopatía isquémica (1; 7 %). Los
antecedentes oncológicos y los diagnósticos de las causas de los derrames se reflejan en
la tabla 1.

Tabla 1. Antecedentes oncológicos y diagnósticos de las causas de los derrames

Antecedentes oncológicos Num. (%) Diagnósticos de la causa


del derrame
Mama 7 (50 %) 7 (50 %)
Pulmón 1 (7 %) 2 (14 %)
Esófago 1 (7 %) 1 (7 %)
Cuello uterino 1(7 %) 1 (7 %)
Colon 1 (7 %) 1 (7 %)
Linfoma 1 (7 %) -
Mesotelioma 1 (7 %) 1 (7 %)
Ovario 1 (7 %) 1 (7 %)

Para la aplicación del talco en la cavidad pleural se utilizaron dos métodos: la


pleurotomía mínima baja en 13 pacientes (93 %) y la videotoracoscopia en 1 (7 %). En
este último paciente se realizó además la videotoracoscopia con el objetivo de tomar
biopsias de la lesión pleural para conocer la causa del derrame.
Como tratamientos previos de la enfermedad oncológica de base se utilizaron la
radioterapia (7 pacientes; 50 %) y la quimioterapia (12 pacientes; 86 %). Para el
tratamiento de los derrames pleurales se habían utilizado la toracocentecis en el 100 %
de los individuos, y todos presentaron recidivas en un período cercano a los 30 días
después del procedimiento. A una paciente con metástasis pleuropulmonar de cáncer de
mama se aplicó la quimioterapia sistémica (7 %) y presentó recidiva a los 6 meses de
concluido el tratamiento.

El estudio citológico fue positivo en 12 pacientes y negativo en 2. En uno de estos dos


últimos se empleó la videotoracoscopia para el diagnóstico y tratamiento. El otro
paciente con citología negativa presentaba un alto riesgo anestésico, por lo que se
realizó la pleurotomía mínima baja.

Las complicaciones registradas en el transoperatorio ocurrieron al aspirar el líquido


pleural a través de la pleurotomía mínima baja. Estos pacientes refirieron dolor ligero a
moderado y tos en el 100 % de los casos.

Las complicaciones posoperatorias según el tiempo de aparición fueron

• inmediatas: dolor ligero en la zona de punción (100 %) y neumotórax y


engrosamiento de la pleura visceral (1 paciente; 7 %);
• mediatas: derrame menor de 500 mL (sin disnea) (1 paciente; 7 %); otro
paciente con tos seca frecuente por menos de 10 días (7 %);
• y tardías: en un individuo (7 %) que presentó fiebre de 38 a 39 °C después de
las 72 horas de aplicado el talco (duración de 8 días) y sin signos de sepsis; una
paciente (7 %) presentó durante la aplicación de la quimioterapia, a los 15 días
de la pleurotomía, salida de líquido pleural escaso por el área de la punción y
cicatrizó a los 7 días con tratamiento local.

Evolución radiológica. Todos los derrames pleurales tratados fueron libres.


Inicialmente existían: pequeño (1; 7 %); mediano (1; 7 %) y masivo (12; 86 %).
Encontramos 12 unilaterales (86 %) (la mitad de ellos, derechos) y 2 bilaterales (14 %).
A las 24 horas de haberse aplicado el talco en el 100 % de los pacientes se observó una
opacidad en velo en los dos tercios inferiores del campo pulmonar del hemitórax donde
se instiló (pleuritis). Solo hubo un paciente que se complicó con un neumotórax
pequeño con engrosamiento de la pleura visceral (7 %). En la radiografía de tórax
realizada a las 72 horas se mantuvo la opacidad en velo (pleuritis) en el 100 % de los
pacientes; un paciente presentó recidiva de un derrame pleural menor de 500 mL
tabicado (7 %) y se le mantuvo el neumotórax y el engrosamiento de la pleura visceral
reportado anteriormente.

A los 10 y 30 días, en la radiografía de tórax no se observaron signos de pleuritis en el


86 % de los pacientes, pero sí se mantuvo en un paciente un velo pleural más claro. Se
mantuvieron, además, el derrame pequeño y el neumotórax pequeño más el
engrosamiento de la pleura visceral en el mismo paciente.

Hasta los 64 días de seguimiento evolutivo no ocurrieron complicaciones sépticas ni


recidivas de derrame pleural mayor de 500 mL. No aparecieron síntomas relacionados
con estos (disnea, [Link].) ni efectos adversos al talco, menos graves o graves. Solo se
observó tos seca frecuente por menos de 10 días en uno de los pacientes (7 %), que
mejoró con tratamiento antitusígeno. Otro paciente presentó fiebre después de las 72
horas hasta los 8 días de haberse instilado el talco. Estos se consideraron efectos
adversos moderados (14 %), ya que requirieron tratamiento médico y no pusieron en
peligro la vida del paciente.

La media geométrica del tiempo de permanencia de las sondas pleurales fue de 72


horas. Se reportó un fallecido (7 %) dentro de los 64 días analizados. Este fue un
paciente con toma importante del estado general (cáncer de esófago etapa IV), quien
presentaba un derrame pleural bilateral y se le había realizado la pleurodesis con talco
en el lado izquierdo con evolución satisfactoria, pero en el derecho no se le pudo
realizar la pleurodesis. La estancia hospitalaria que se requirió fue de 96 horas como
media geométrica.

Según los criterios de la OMS, el estado general de salud de todos los pacientes antes
del tratamiento se clasificó en: 5 pacientes (36 %) en grado 2 (más del 50 % fuera de la
cama); 8 pacientes (57 %) en grado 3 (confinado a la cama o silla más del 50 % de su
estado de vigilia); y 1 (7 %) en grado 4 (confinado a la cama). Estos pacientes pasaron a
mejores categorías después del tratamiento: 12 cambiaron al grado 1 (86 %), 1 del tres
al dos (7%) y 1 del grado 4 al 3 (7 %) (tabla 2).

Tabla 2. Evolución del estado general de los pacientes

Después del tratamiento


Actividad Incapacidad ligera (G1) en 12 (86 %), 1 de G3 al G2 (7
%)
y otro pasó de G4 a G3 (7 %).
Disnea De reposo en 1 (7 %), a esfuerzos ligeros 1 (7 %)
y a esfuerzos moderados 12 (86 %)
Dolor y tos después de 10 Ningún paciente
días
Comparando el estado Todos mejoraron
general

DISCUSIÓN

La pleurodesis con talco como tratamiento de los derrames pleurales de causas malignas
evitó su recidiva sintomática en el 100 % de los pacientes estudiados. Las
complicaciones al realizar la pleurotomía fueron en el transoperatorio dolor y tos en el
momento de la aspiración (100 %); en el posoperatorio, dolor ligero en la zona de
punción (100 %), neumotórax residual más engrosamiento de la pleura visceral en una
paciente (7 %). Se observaron dos tipos de reacciones adversas moderadas con el uso
del talco (14 %): tos persistente por menos de 10 días (7 %) y fiebre por 5 días en otro
(7 %).

La estancia hospitalaria fue de 96 horas como media geométrica y la calidad de vida de


los pacientes estudiados mejoró al disminuir los síntomas de disnea, tos y dolor, lo cual
facilitó la incorporación a las actividades cotidianas.
Con relación al procedimiento quirúrgico se recomienda siempre hacerlo en el salón de
operación para evitar complicaciones; aspirar lentamente la mayor cantidad de líquido
posible antes de instilar el talco para evitar los gases o líquidos que separan las pleuras y
no permiten la pleurodesis; realizar una radiografía de tórax en el transoperatorio para
verificar si existe líquido residual y si ocurrió la reexpansión pulmonar.

La videotoracoscopia es uno de los procedimientos ideales para el diagnóstico y


tratamiento de los derrames pleurales de causa maligna, sobre todo si la citología del
líquido es negativa. En tanto, pudiera usarse la pleurotomía mínima en los pacientes con
diagnóstico positivo o los negativos con alto riesgo anestésico y altamente sospechosos
de tener un derrame pleural de causa maligna.

La pleurodesis inducida con talco es muy efectiva y se registra una respuesta global que
va del 72 % al 100 %. Se ha demostrado que el talco es superior a otros agentes
esclerosantes usados (tetraciclina, doxiciclina y bleomicina).15-20

Los efectos adversos frecuentemente informados en las pleurodesis con talco son: la
fiebre (16 %) y el dolor (7 %). Las complicaciones menos comunes incluyen el
empiema, neumonitis, síndrome de dificultad respiratoria agudo y fallo respiratorio.21-23

La aplicación de la pleurodesis con talco para los derrames pleurales de causa maligna
se pudiera extender a otros centros hospitalarios del país. Es recomendable realizar
nuevos estudios para demostrar y ampliar las variantes de uso de la pleurodesis con
talco en otras entidades, como el neumotórax espontáneo recidivante.

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Recibido: 26 de octubre de 2006. Aprobado: 15 de diciembre de 2006.


Dr. Juan Carlos Collado Otero. Calle 29 y F, Vedado. La Habana, Cuba
Correo electrónico: cinor@[Link]

1 Especialista en Cirugía General. Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.


2 Especialista en Cirugía General. Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
3 Especialista en Medicina General Integral y Cirugía General. Hospital Docente «Miguel
Enríquez».
4 Especialista en Cirugía General. Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
5 Especialista en Cirugía General. ISMM «Luís Díaz Soto».

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