Los Libros Historicos.
Los Libros Historicos.
ESTUDIAR
LA BIBLIA
Por
México, D.F.
Editorial El camino
Apartado M-300
México, D.F.,
1
CONTENIDO
Introducción……………………………………………………………………………………….……………….. 3
1. ¿POR QUÉ ESTUDIAR LA BIBLIA?........................................................................................... 5
A. Porque es la Palabra de Dios.
B. Porque nos revela la voluntad de Dios.
C. Porque contiene el plan de salvación.
2. REGLAS GENERALES PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA……………………………………… 17
A. Preparación para el estudio de la Biblia
B. Actitudes en el estudio de la Biblia
C. Hábitos en el estudio de la Biblia
3. HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA……………………………………………. 33
A. Una Biblia de estudio.
B. Libros de consulta.
4. FAMILIARIZÁNDOSE CON EL CONTENIDO DE LA BIBLIA……………………………………. 49
A. ¿Qué es la Biblia.
B. ¿Cuáles son sus elementos?
C. ¿Cuál es su estructura interna?
5. EL ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SU ESTRUCTURA………………………………………… 67
A. El estudio de la Biblia libro por libro.
B. El estudio de la Biblia por capítulos.
C. El estudio de la Biblia por párrafos.
D. El estudio de la Biblia por versículos.
E. El estudio de la Biblia por palabras.
6. EL ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SU ESTILO LITERARIO……………………………………. 87
A. El Método Inductivo.
B. El Método Analítico.
C. El Método Sintético.
D. El Método Crítico.
E. El Método Tipológico.
7. EL ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SUS TEMAS…………………………………………………104
A. El tema biográfico.
B. El tema histórico.
C. El tema profético.
D. El tema teológico
E. El tema devocional.
8. COMO MARCAR LA BIBLIA………………………………………………………………………….. 123
A. Líneas.
B. Símbolos.
C. Referencias.
D. Números.
E. Notas.
APÉNDICES
1. Sobre la elaboración de bosquejos.
2. Pasajes sugeridos para estudio.
3. Lecturas complementarias y libros de consulta.
BIBLIOGRAFÍA.
2
INTRODUCCIÓN
Este libro pretende ser útil para todo cristiano. Todo aquel que sea hijo de Dios, tiene
el privilegio y la responsabilidad de estudiar y llegar a conocer las Sagradas
Escrituras. Lamentablemente, existe la muy difundida opinión de que los ministros son
los únicos que pueden dedicarse de lleno al estudio de las Escrituras, mientras que los
cristianos en general deben tan sólo contentarse con leerla ocasionalmente, obteniendo
de ella lo que más puedan. Y se piensa que lo que ellos no lleguen a comprender, los
pastores – quienes sí la saben estudiar y la conocen – se lo explicarán. Este es un
concepto sacramental de las Escrituras que no armoniza con nuestra doctrina
protestante.
No queremos decir con esto que la Biblia sea un libro sencillo de estudiar o entender.
De hecho, este es el único libro que requiere de otro libro que nos enseñe a estudiarlo,
¡y de muchos más para enseñarnos a entenderlo! Pero en esto reside la importancia y
la necesidad de una obra como ésta: en que todo cristiano debe mantener como
primordial preocupación el estudio de las Sagradas Escrituras, las cuales le “pueden
hacer sabio para la salvación”.
……
3
Considero indispensables dos recomendaciones más. La primera tiene que ver con el
estudio de la Biblia: Si el estudiante quiere verdaderamente aprender a estudiar la
Biblia, ¡tendrá que estudiarla! Este libro debe ser sólo una herramienta para iniciarlo
en tan hermosa tarea. Está comprobado que leer libros acerca de la Biblia no nos lleva
a conocerla.
“Al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén.” ( ITi 1:17)
31 de marzo de 1974.
México, D. F.
4
CAPÍTULO 1 ¿POR QUÉ ESTUDIAR LA BIBLIA?
BOSQUEJO.
2. Es sencillo.
a. Reconocerse pecador.
b. Confesar y arrepentirse.
c. Creer y recibir.
MEDITACIÓN:
Lea los siguientes pasajes y reflexione sobre ellos:
1. Salmo 19
2. Salmos 119:97-112
3. Proverbios 2
5
¿POR QUÉ ESTUDIAR LA BIBLIA?
Fue el primer libro impreso con tipo movible, por Gutenberg, entre 1450 y 1454.
Sus palabras fueron las primeras en transmitirse por la línea inalámbrica del telégrafo, y
sus primeros versículos se escucharon desde la luna en la voz del comandante Frank
Borman desde la cabina del “Apolo 8” la Navidad de 1968.
Un mayor número de libros se han escrito sobre la Biblia que sobre ningún otro
libro. Ha servido de inspiración para la creación de cuadros, esculturas, composiciones
musicales, poemas, artículos, dramas, más que cualquier otro libro. Ha sido el tema
central de más cátedras, sermones, discursos, comentarios, investigaciones, estudios,
que todos los demás libros escritos. Su perdurable influencia ha dejado huella en
templos, museos, bibliotecas, teatros, calles, parques, y ¡aun hasta en los cementerios!
El mensaje de este singular libro ha logrado traspasar las barreras del tiempo, y
su influencia se ha dejado sentir por encima de los obstáculos de nacionalidad, idioma,
civilización, cultura, condición social, situación, política, raza o clase social. A través de
los siglos éste ha sido el libro sometido al más meticuloso escrutinio, al más severo
estudio y a la más despiadada critica, y sin embargo ha logrado salir airoso de tan
exigentes pruebas..
6
Siendo este libro tan maravilloso, se pensaría que todo ser humano estaría
entregado ávidamente a su estudio, pero lamentablemente no es así. A la Biblia se le
respeta, pero se le ignora; con frecuencia se desconocen sus objetivos, se menosprecia
su mensaje, se malentiende sus palabras y se le cita equivocadamente. Se le considera
un volumen para la elaboración de sermones y no un libro de texto digno de estudio
serio y concienzudo. Si la Biblia es, pues, todo lo que pretende ser, y lo que se ha dicho
que es, debe ser entonces el libro más estudiado. Propongamos entonces seriamente
estudiarla con detenimiento y perseverancia. Las siguientes son algunas de las razones
principales por qué se debe estudiar este sagrado libro.
7
Además, creemos también en la indisputable superioridad de sus enseñanzas,
como evidencia de que es la Palabra de Dios. La Biblia ha permanecido
indiscutiblemente como la máxima autoridad, en relación con temas sobre las cuales
aun los más ilustres pensadores nunca se han atrevido a disertar. Dentro de sus
páginas se encuentran en el secreto de la sabiduría; la fórmula para el éxito; los
pronósticos sobre el futuro; la descripción del cielo; el secreto de la inmortalidad; el
misterio del origen de todas las cosas y la solución a muchos otros enigmas. Con
términos certeros y declaraciones autoritativas, la Biblia habla sobre los grandes temas
de la vida como el pecado, la eternidad, Dios, el cielo, etc. Su contenido tiene que ver
tanto con la aurora de la historia, como con las incertidumbres del futuro, y sobre estos
dos horizontes divergentes, la Biblia establece juicios y pronuncia criterios imposibles
de contradecir.
8
En adición a lo anterior, Cristo reconoció también la autoridad divina de las
Escrituras al respaldar y respetar algunos de los pasajes más controversiales y difíciles
en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, ratificó la historia de Noé y el diluvio (Lc. 17:26-
32); la narración de Jonás (Mt 12:40); los milagros de Elías y Eliseo (Lc 4:25-27); La
historia de Lot y su esposa, así como el juicio sobre la ciudad de Sodoma (Lc 17:26-32;
Mt 11:21-24).
10
Pero la utilidad de las Escrituras seria limitada en verdad, si éstas hablaran
solamente sobre el pasado y el futuro. Sus enseñanzas y mensajes poseen
extraordinaria vigencia también para el día de hoy. Es esta característica lo que le ha
ganado el bien merecido galardón de ser “el libro de las edades”. Su mensaje es tan
contemporáneo, que los hombres de todas las latitudes obtienen iluminación para
discernir la voluntad de Dios en el momento actual. Mientras otros libros pierden con el
correr de los años su validez, su importancia o su atractivo para la humanidad, la Biblia
se mantiene como un volumen perenne. Permanece inmutable ante el paso de los
siglos, e impasible ante la evolución de la ciencia, de los cambios de las estructuras
sociales y el vaivén de las civilizaciones.
11
C. PORQUE CONTIENE EL PLAN DE SALVACION
12
En diferentes partes del Nuevo Testamento se advierte a los cristianos en contra
de las herejías y falsedades que hombres impíos enseñarían sobre la salvación. En
contra de éstos nos previene Pedro diciendo “…habrá entre vosotros falsos maestros,
que introducirán encubiertamente, herejías destructoras y aun negarán al Señor que los
rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus
disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” (II P.
2:2). Para no llegar a ser confundidos, ni caer en el error de dichas herejías, se hace
imprescindible un estudio constante y cuidadoso de las Sagradas Escrituras.
Debemos agregar aún que el estudio de la Biblia es tarea ineludible debido a que
la redención de nuestras almas es precisamente el requisito para la comprensión del
contenido de las Escrituras. Los hombres desesperarán al leer la Biblia, pues les parece
encontrar allí una serie de historias superfluas o mensajes desmembrados y confusos,
sin valor alguno para el día de hoy. Aun aquellas personas que con una mente sincera
se acercan a este libro para admirar sus bellezas literarias, encuentran su contenido
insípido. La razón de todo esto es que el hombre, en su condición espiritual natural,
muerto en delitos y pecados (Ef. 2:1-3), no puede entender el mensaje de Dios, antes le
es locura (I Co. 2:14), y al examinar las Escrituras se frustra y claudica en su tarea de
entenderlas y estudiarlas.
Deseando estar seguros de que era en realidad el cuadro que ellos habían
deseado tanto contemplar, se lo preguntaron a uno de los guardias, a quien a la vez le
manifestaron su decepción. El guardia contestó diciendo que a diferencia de todas las
demás obras de arte, en este caso no era la pintura la que estaba ante el juicio de los
hombres, sino los hombres los que eran juzgados por la pintura en el momento de de
emitir un juicio sobre ella.
13
Así, la Biblia es el único libro que exige imprescindiblemente un conocimiento
personal de su Autor, Cristo Jesús, antes que encuentren los tesoros de su contenido y
los misterios encerrados en sus páginas. La forma de establecer esa relación personal
y directa con Cristo, es lo que ha llamado el Plan de Salvación y consiste en los
siguientes pasos:
EXPLORACIÓN:
1. Formule una lista de todos los libros de la Biblia con sus respectivos autores.
2. Explique la opinión de Cristo sobre las Escrituras, basándose en los
siguientes pasajes: Mt. 22:34-40*; 24:35-39; Mr. 7:5-13; Lc 4:1-12.
3. Escriba tres lecciones espirituales derivadas del adulterio y crimen cometidos
por David (Is. 11:12-27).
4. Haga una lista conteniendo tres pasajes en cada evangelio y en el Libro de
los Hechos, donde se cite el Antiguo Testamento.
5. Localice cinco profecías del Antiguo Testamento que se hayan cumplido en la
época de Cristo.
APLICACIÓN:
1. Anote las diversas formas como usted practica su reverencia y lealtad hacia
la Palabra de Dios, incluyendo el número de horas a la semana que dedica a
su estudio.
2. Formule una lista de algunas áreas de su vida donde necesita que la Biblia le
revele la voluntad de Dios.
3. Repase los tres puntos del Plan de Salvación, y lleve a cabo los que hagan
falta.
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EXAMEN:
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CAP 2 REGLAS GENERALES PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA
BOSQUEJO
MEDITACIÓN
Lea los siguientes pasajes, y reflexione sobre ellos:
1. Mateo 22:29-33
2. Salmo 119:129-144
3. Salmo 1:1-3
4. Lucas 11:28
5. 1ª de Pedro 2:1-,2
17
REGLAS GENERALES PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA
En este caso acontece lo que en los deportes, las reglas son la parte menos
emocionante y divertida, pero del cumplimiento de ellas depende la victoria o la derrota.
No podemos hacer como la anciana a quien llevaron a presenciar un partido de tenis.
Viendo con cuanta frecuencia los jugadores golpeaban la pelota contra la red y se
interrumpía el juego, irritada, pero a la vez con ingenuidad preguntó ¿y por qué mejor
no quitan la red? Las reglas son valiosas, y sin ellas sería imposible en gran parte
obtener algún resultado en el estudio Bíblico,
Estudiar las escrituras significa pues, observar ciertas reglas indispensables que
vayan facilitando la adquisición de conocimientos. El no hacerlo resultará
inevitablemente en confusión, frustración y fracaso final.
Nos conviene primeramente aclarar los preparativos que será necesario efectuar,
antes de lanzarnos al estudio. Esta preparación inicial es por todos conceptos
estratégica, pues determinará en gran parte el feliz logro de nuestros propósitos. Es
necesario prepararnos en los siguientes tres aspectos:
Lucas narra cómo a los discípulos que viajaron rumbo a Emaús, después de la
resurrección, Cristo se les apareció y “comenzando desde Moisés, y siguiendo por
todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de Él decían” (Lc 24:27).
Aun cuando cada libro contiene un propósito específico por separado todos se
complementan el uno al otro. La revelación de Cristo se nos da en diferentes formas en
cada libro y a la vez se nos presenta todos a la vez. Unos nos enseña una parte del
propósito de Dios para las edades, otros nos enseña otra parte. El Antiguo Testamento
es un libro incompleto por sí solo, necesita del Nuevo Testamento, y este es un libro
incomprensible sin el anterior. Poseemos el cuadro completo solo cuando estudiamos
3 Carlos W. Turner: El Libro Desconocido, Buenos Aires: Editorial La Aurora, Pág. 148. Usado con
permiso.
4 Nunca se debe hablar de la Biblia como si ofreciera la información completa y total sobre todos los
temas. No lo hace ni siquiera en los temas de que se ocupa. Por ejemplo, no nos dice todo acerca de
Dios, sino sólo lo indispensable.
19
todo a la luz uno del otro, y teniendo en cuenta tanto el propósito general de las
Escrituras, como el propósito específico del libro que nos encontramos leyendo.
Nadie debe de emprender el estudio de las escrituras sin antes haber establecido
explícitamente la meta que persigue. Esta puede ser obtener alguna información, como
los Cristianos de Berea, quienes de acuerdo con Hechos 17:11 escudriñaban las
Escrituras todos los días, con el fin de verificar el mensaje de Pablo y Silas les habían
predicado. O quizá sea adquirir ayuda en contra de las tentaciones. El salmista declara
que guardaba la Palabra de Dios en su corazón, para no pecar contra Él.( Sal.119:119).
También se puede estudiar la Biblia en busca de orientación (Sal119:105) El estudio
puede comprenderse con el fin de poder “redargüir, corregir, o instruir en justicia” 2ª Ti
3:16). Nuestro propósito puede ser con el fin de predicar un sermón, enseñar una clase
de escuela dominical, o dar un estudio bíblico. Otras veces también es preciso recurrir a
las Escrituras cuando deseamos escribir un artículo en un libro sobre alguno de sus
temas.
Por ejemplo, será de gran utilidad percatarnos desde principio, de los sesenta y
seis libros de que está compuesta la Biblia, se encuentran divididos en dos grandes
secciones, llamadas el Antiguo y el Nuevo Testamento. El primero de éstos comprende
a su vez cuatro secciones. El Pentateuco, los libros históricos, los Poéticos y los
Proféticos. Mientras que el Nuevo Testamento comprende cinco secciones tituladas,
20
Los Evangelios, el Libro de Los Hechos de los Apóstoles, las Epístolas Paulinas, la
Epístolas Generales y el Apocalipsis5.
¿Ha leído alguna vez un libro por obligación? Si así fue es muy probable que
poco provecho haya obtenido de su lectura. A menos que además de esa obligación
haya tenido una actitud positiva hacia su contenido. Nuestras actitudes hacia al estudio
lectura de cualquier libro, determina en gran parte el provecho que de él obtenemos.
Esta regla no es diferente en los casos de las Escrituras. Antes de siquiera abrir sus
páginas debemos asegurarnos de que abrigamos hacia ellas actitudes positivas que
nos permitan obtener el mayor provecho posible de su estudio. Consideremos entonces
algunas actitudes fundamentales e indispensables en este sentido.
1. Determinación
5 El capítulo IV se encuentra dedicado por completo a este asunto, y pretende ayudar al estudiante en su
labor de familiarización con el contenido total de la Biblia.
21
dificultades. Más bien, impulsado por su firme propósito, logrará su objetivo a cualquier
precio.
2. Reverencia.
6Rubén A. Torrey; How to Study the Bible for Createst Profit, Chicago, III; Moody Press, 1896, Pág. 100.
Usado con permiso.
22
sencilla y reverente debe buscar el rostro de Dios para recibir la sabiduría necesaria
para entenderlos.
3. Amor
Algunos profesan amar la Biblia, pero lo que en realidad aman son los libros que
hablan sobre ella. El salmista decía “¡oh, cuanto amo tu ley!” (Sal 119:97). Por eso, para
que logremos apreciar en todo lo que vale el contenido de las Escrituras necesitamos
leerlas impulsados por un sincero amor hacia ellas. El estudiar la Biblia únicamente con
el fin de criticarla, bajo un sentido de mera obligación o por simple curiosidad, no
producirá ningún provecho.
4. Diligencia.
7 Ibid, pág. 98
23
Palabra de Dios, estudiantes serios y esmerados, los cuales no estiman esfuerzo ni se
dan tregua.
5. Reciprocidad
6. perspicacia
Esta es una actitud que con frecuencia se pasa por alto, pero que cultivándola
puede rendirnos pingües ganancias. En el caso de la Biblia, no es suficiente leer solo
palabras y frases. Detrás de cada estructura gramatical o literaria se esconden múltiples
y profundos pensamientos. Hemos dicho ya que Cristo es el personaje central de toda
24
la Biblia, y mucho aprovechará de dedicarnos a una búsqueda incansable de Él a través
de todas sus páginas. Al hacerlo así, aún libros generalmente considerados inspirados
y de poco provecho, como Levítico y Ruth, cobrarán singular interés y rendirán notable
beneficio al descubrir también en ellos a la persona del Señor Jesús.
7. Obediencia
La Biblia es diferente a todos los demás libros en que exige de todo lector una
inmediata sumisión a sus preceptos, o cerrará sus tesoros a nuestro alcance. Por eso,
el estudiar las Escrituras es preciso mantenerse alertas para evitar todos los errores
que allí se nos señalen, obedecer todas las órdenes, apropiarnos todas las promesas,
confesar todos los pecados de que seamos culpables, e imitar todos los ejemplos.
25
Debemos obedecer invariablemente sus enseñanzas, o nuestro estudio nunca
tendrá éxito.
8. Perseverancia
El evangelista Moody decía que ésta era la mejor ley para el estudio Bíblico. Y
agregaba que algunos cristianos estudian como los trenes expresos que avanzan tan
rápido que es imposible ver nada8. Esto significa que aquel que seriamente ambicione
llegar a conocer las Escrituras, tendrá que hacer acopio de un ejemplar tesón a través
de los meses y aún años, para algún día llegar al dominio completo de su contenido.
1. Tiempo
8 Dwight L. Moody: Pleasure and Profit in Bible Study, Londres: Morgan and Scott, pág. 49.
9 Revista Time, Abril 1, 1966, pág. 10.
26
y marea”. En una época de tantas ocupaciones como la nuestra, esto querrá decir tal
vez que será necesario estudiar nuestras actividades y formular un horario que incluya
el tiempo de estudio. Una vez hecho esto, será convenientete hace saber a los demás
que no toleraremos interrupciones de ninguna clase a esa hora.
No debe de extrañarnos que este sea uno de los hábitos más difíciles de formar
sobre todo si consideramos que aparte de las razones legítimas que existan para la
falta de tiempo, existirán otras de carácter espiritual como el diablo, la carne o el
mundo, las cuales también contribuirán para robarnos el tiempo necesario para
estudiar la Biblia. A éstas también debemos sobreponernos.
2. Lugar
A menudo se cree que cualquier lugar es bueno para estudiar la Biblia. Pero la
elección de un sitio apropiado es más importante de lo que nos imaginamos. Debe ser
un sitio tranquilo, libre de interrupciones y donde existan el menor número de
distracciones posibles.
Nuestra mente tiene tendencias a desarrollar ciertas actitudes por acción. Por
ejemplo, al acostarse, la mente asocia la posición con los sueños, y el cuerpo se afloja
y entra en el sopor del descanso. Para otros individuos, el sentarse a un escritorio les
pone en una actitud mental de leer, pensar o dictar cartas, de acuerdo como asocien
ese sitio con las labores que allí se desempeñan. Algunos cristianos creen que es
posible estudiar la Biblia recostados en la cama, pero la mente, que durante años ha
asociado esa posición con el descanso, reaccionará con dificultad a nuestra exigencia
de trabajo.
3. Plan
Nunca se debe estudiar la Biblia sin seguir un plan definido. Cuando se lean
pasajes salteados, o se estudian libros diferentes sin ningún sistema específico, los
resultados tiende a ser mínimos. Claro está que en gran parte el plan a seguir irá de
acuerdo con el método que estamos practicando. Pero ya sea un método u otro,
siempre debemos seguir un plan definido. Sobre todo que siendo sencillo, pero a la vez
efectivo, nos conduzca a través de todos los libros de la Biblia tocando los principales
temas.
27
Hasta donde sea posible, debemos trazar nuestro plan de estudio bíblico para
todo un año dividiéndolo a la vez en proporciones por trimestre o bimestres. De
antemano es conveniente también fijarnos metas definidas que vayan marcando no
nuestro progreso y actúen como un constante incentivo. Así por ejemplo, al principiar el
año una persona puede decidir estudiar los cinco libros del Pentateuco y los Salmos,
asignando a cada libro un bimestre del año. Este sería el plan general de acción.
Enseguida asignará el número de semanas necesarias para cubrir cada libro en el
bimestre. Esto dependerá, claro está del tiempo que él sabe puede dedicar cada día.
Por último, procederá a formular una lista de objetivos para cada libro. En el caso del
Génesis puede estudiar la vida en los hogares, o el liderazgo de los patriarcas en el
hogar, etc. Al llegar al éxodo, su propósito debe ser analizar la vida de oración de
Moisés, los milagros de Dios, la rebelión de Israel, etc. y así sucesivamente.
4. Concentración.
Todos hemos descubierto que es posible leer, ¡sin leer! Esto significa que
nuestros ojos recorren renglones de un libro y nuestro cerebro reconoce cada palabra y
la identifica aisladamente, sabiendo lo que cada una quiere decir en sí, pero sin estar
conscientes del pensamiento que está expresando, y la reacción que existe entre las
diferentes ideas. En una palabra, no seguimos con atención el desarrollo lógico del
autor. Probablemente en ningún otro tipo de lectura ocurra esto con mayor frecuencia
que al leer la Biblia. Y debido a este mal hábito, con frecuencia desde el principio
fracasamos en nuestro pretendido estudio de la Biblia. Es, pues, de suprema
importancia que nos formemos el hábito de concentrarnos en la lectura, aun cuando tal
vez esto signifique que al principio nos sujetamos a nosotros mismos a la disciplina de
que si descubrimos estar avanzado en la lectura realmente, regresamos al comienzo y
volvemos a empezar entendiendo palabra por palabra lo que leemos. Esta práctica nos
ayudará mucho para sacar el mayor provecho de nuestro estudio.
En algunos círculos se nos insiste hoy en día que aprendamos a leer con mayor
rapidez, pero esta magnífica sugerencia no la debemos aplicar a la lectura de las
Escrituras. Es un libro de tan extensos tesoros, que necesitamos empezar por aprender
a leerla de la manera por completo distinta como leemos todos los demás libros.
28
Algunas personas, con el fin de concentrarse en la lectura, la practican en voz
alta, lentamente. Otras veces conviene leer el pasaje varias veces, aun cuando
creamos haber entendido su contenido en la primera lectura. Por ejemplo, no era raro
que el notable expositor inglés de principios de siglo Dr. G. Campbell Morgan, leyera un
pasaje más de treinta veces, antes de empezar a preparar un sermón sobre él. ¡Y
cuanta riqueza bíblica exponía en su predicación!10
5. Observación
Este es otro de los hábitos fundamentales de estudio bíblico que haríamos bien
en cultivar. Es preciso habituar la mente fijarse aun en los detalles más sencillos de lo
que leemos. Por ejemplo, los personajes o grupos que se mencionan, los lugares, los
acontecimientos, y lo que dice de cada uno.
6. Meditación
Quizá éste sea uno de los hábitos de los más difíciles de adquirir en el estudio
bíblico, pero a la vez es también uno de los más estratégicos, porque de él depende
que nuestra lectura se convierta en conocimiento y aprovechamiento real. Por regla
10 Jill Morgan; A Man of the Word, London: Pickering and Inglis, Ltd., 1951, Pág. 249.
29
general, pocos saben lo que es meditar en las Escrituras, a pesar de que en muchos
pasajes se nos exhorta a que lo hagamos (Jos 1:8; Sal 119; 97; 19:14; 103:34).
La meditación significa que hacemos una pausa para pensar sobre lo que
hemos leído, tratando de entender con toda claridad lo que el autor está tratando de
decir, y por qué lo está diciendo.
Una vez que hemos meditado así, podemos proceder enseguida hacer la
aplicación respectiva en la vida espiritual.”11
También sería muy interesante meditar en lo que nos dice sobre Cristo: ¿qué
estaría escribiendo en el suelo? (v.6), nótese que estaba sentado, según el versículo 2.
¿Estaría escribiendo con una vara? Con un dedo? Las Sandalia? El dedo del pie?
¿Por qué razón no contestaría la primera vez que le hablaron sobre la mujer? (v.7)
11Cuando aparezca este tipo de ejemplo, el lector debe suspender la lectura de este libro, abrir la Biblia y
seguir en ella paso a paso las explicaciones del autor. Por la naturaleza de la presente obra, es de
desear que el lector lea siempre teniendo la Biblia a la mano, y consultándole constantemente. Sígase el
ejemplo de Hechos 17:11.
30
¿Qué actitud tuvo hacia la mujer? (vs 10,11)
No debemos olvidar que la meditación exige paciencia a toda prueba. Aquel que
tenga prisa por leer, no encontrará tiempo para meditar. Moody acostumbraba decir:
“lea la Biblia como si estuviera buscando algún tesoro de gran valor. Es mucho mejor
tomar un solo capítulo y emplear un mes entero para su estudio, que leyendo toda la
Biblia descuidadamente en un mes”12. No debemos tener la actitud que aquel cristiano
que oraba pidiendo. “Señor dame paciencia, ¡pero dámela ya!”.
7. Anotaciones.
31
8. Repaso
EXPLORACIÓN
1. En una hoja anote por orden de importancia las razones que pose para estudiar la Biblia.
Consérvelos como los propósitos para su estudio
2. Haga un esquema del contenido de la Biblia. Coloque sus dos grandes divisiones, y las secciones
de que se compone cada una. Agregue los libros que componen cada sección.
3. Formule una lista con las diversas maneras cómo es posible manifestar reverencia y amor hacia
la Escritura.
4. Lea varias veces Samuel 30. Ponga en práctica lo que se dice en las secciones sobre la
“concentración” y “observación”, y anote todas sus observaciones.
5. Estudie Ezequiel 8. Practique lo que se dice en la sección sobre “Meditación, y anote sus
observaciones.
APLICACIÓN:
1. ¿Qué decisiones será necesario que usted tome para que su estudio sea regular?
2. ¿Cuáles son algunas áreas de su vida en las cuales aun no obedece la Palabra de Dios?
3. Formule un plan de estudio bíblico personal y propóngase ante Dios llevarlo a cabo, cueste lo que
cueste.
EXAMEN:
32
CAPÍTULO 3 HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA.
BOSQUEJO
B. LIBROS DE CONSULTA
1. Concordancia
2. Diccionario Bíblico
3. Manual Bíblico
4. Comentarios
5. Atlas bíblico
6. Armonía de los Evangelios
MEDITACIÓN:
1. Deuteronomio 6:1-9
2. Deuteronomio 30:10-16
3. Salmos 119:1-8
33
HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA
La primera y más importante herramienta es, sin lugar a dudas, la Biblia misma.
Esto significa que quien tenga un serio propósito de estudiar las Escrituras, necesitará
poseer un volumen apropiado de ellas. Nosotros que vivimos en una época bendecida
por múltiples ediciones de la Palabra de Dios, pero también amenazado por
traducciones de dudosa seriedad, es preciso que ejerzamos extremada cautela y agudo
descernimiento para emplear en nuestro estudio una Biblia adecuada. Existe por ahí un
dicho que afirma: “nunca juzgues un libro por su pasta” y cuan cierto es esto en relación
34
con la Biblia. He aquí, entonces, algunas de las características sobresalientes que
debemos exigir en nuestra Biblia de estudio.
1. Características
a. Tamaño. Será ventajoso para el estudio contar con una Biblia grande, de
márgenes anchos que permitan hacer anotaciones; sólidamente encuadernada, y
con pastas de buena calidad que soporten el uso constante y vigoroso.14
No debemos temer adquirir una Biblia del mayor tamaño posible, ya que la
dedicaremos únicamente para el estudio, y no para llevarla al templo bajo el
brazo. La Biblia de estudio deberá permanecer siempre sobre la mesa de trabajo.
Para otros usos, calidad que soporte el uso constante y vigoroso.
b. Tipo. El tipo de letra debe ser grande y claro, de tal manera que no sean
necesario acercarse demasiado el volumen a los ojos para distinguir las letras, o
forzar la vista cuando la iluminación del cuarto sea deficiente. Es de gran utilidad
también que el texto se encuentre dividido tanto por capítulos, como párrafos,
con sus correspondientes subtítulos. Esta es característica de ciertas ediciones
solamente, y es de gran valor en el momento del estudio.
14En algunos países, a la Biblia que más se acerca a las características aquí descritas, se le da el
nombre de tamaño “Predicador”.
35
ejecuta sobre el sacrificio que se interpone entre el pecador y la justicia divina,
pero cuando el altar y el sacrificio son despreciados, el altar se convierte en un
lugar de juicio Comp. 12:31”
Tal vez lo más recomendable sea adquirir, si se puede, una Biblia que ni
carezca por completo de notas, pero que tampoco tenga tantas que nos orille a
la tentación de estar consultándolas constantemente, o concediéndoles una
injustificada importancia y autoridad. Es posible cometer el error de normar al
criterio sobre el contenido de la Biblia por las notas, y no por lo que el Espíritu
nos enseñe a través del texto Bíblico.
Las referencias son citas bíblicas que nos guían a pasajes “paralelos”,
esto es, que narran el mismo incidente que estamos leyendo (Mt 21:1) otras
veces nos guían a pasajes que contienen enseñanzas sobre el mismo tema (Col
2:12) también nos indican la cita en el Antiguo Testamento de donde están
tomadas las palabras que estamos leyendo (II Co 9:9) y otros usos semejantes.
Los traductores consideraron necesario agregar algunas palabras aquí o allá con
el fin de dar cohesión a fluidez del pensamiento que se trata de expresar; al
hacerlo han querido advertir al lector que esa palabra es una añadidura posterior,
efectuada por hombres sin la inspiración divina, pero impulsados por un sincero
deseo de hacer el texto bíblico más comprensible.
37
versiones que también usan las cursivas son Reina-Valera, Versión Moderna; la
traducción amplificada; Torres Amat, Etc. El uso de la letra cursiva se eliminó por
completo en la revisión de 1960 de la versión Reina-Valera16
2. Diversos tipos.
Dediquemos ahora alguna atención a precisar las diversas Biblias que es posible
emplear en el estudio. La actual proliferación de versiones, revisiones y ediciones es
motivo de no poca confusión para la mayoría de los cristianos, para muchos es difícil
entender por qué existen tantas y tan diferentes ediciones de la Palabra de Dios. El
problema tiene origen en el hecho de que no existe ni uno solo de los pergaminos
originales, o “autógrafos”, que describen los autores de los libros de la Biblia. Si así
fuera, la tarea seria sencilla, pues con solo traducir el manuscrito tendríamos el texto
original a nuestro alcance.
Más bien, lo único que ha llegado hasta nosotros son pergaminos muy antiguos,
que tan solo son copias de otras copias de los autógrafos originales. Y el problema se
acentúa debido a que esas copias posen drásticas diferencias entre sí.
Además, hasta hace unos ciento cincuenta años los manuscritos que poseían
databan apenas de los siglo diez, once y doce, mientras que en nuestro siglo se han
encontrado copias setecientos y ochocientos años más antiguas (siglo III y IV), por lo
tanto, más cercanos a los autógrafos originales.
Así entonces, consideremos uno a uno, los diversos tipos de Biblias que existen,
y que podemos emplear en el estudio.
16 Félix Arana en su libro: Principales objeciones al trabajo de revisión hecho a la Biblia Reina-Valera
1960, dice lo siguiente sobre el particular: “Si es verdad que en el original no están esas palabras porque
por las modalidades mismas del idioma no se necesitan, el lenguaje a que se traduce sí las exige, y
entonces ya no debe ir en letra bastardilla, porque forman parte integral del significado, y sin ellas la
traducción quedaría defectuosa. Lo que es indispensable, pues, no está de más; y por lo tanto,
pertenece al texto. (pág. 25). Usado con permiso.
38
a. Traducciones o versiones.
Se le llama “versión” a una traducción de las Escrituras de un idioma a otro. La Biblia
que fue escrita originalmente en idiomas hebreo, griego, algunas porciones cortas en
arameo, y posiblemente otras lenguas, pero con el paso de los años sintió la necesidad
de traducirla a otros idiomas, para hacerla accesible al pueblo que no conocía esos
lenguajes. Si quien desea estudiar la Biblia no posee conocimiento de estas lenguas,
debe familiarizarse con las distintas traducciones que se han hecho, y aprender a
distinguir las versiones más recomendables.
Versiones antiguas
A esta Biblia se le ha llamado también “la Biblia del Oso”, debido a que sus
primeros ejemplares ostentaban una pasta en la cual aparecía la figura de un osos
17
Para una investigación más minuciosa sobre el teme de las Versiones Antiguas, véase: Versiones
Castellanas de la Biblia. Hazael T. Marroquin, editor. México, D. F. Casa de Publicaciones El Faro, 1957.
39
sacando miel del tronco de un árbol. En el suelo se observaba una Biblia de la cual las
abejas sacaban miel para depositarla en el árbol.
La versión Bautista o Versión del nuevo Pacto. Esta fue una traducción al
español solo del Nuevo Testamento, lograda por un traductor desconocido en
Edimburgo, Escocia, y publicada en 1855. Se le conoce con el apodo de “Bautista” por
haberla publicado en los estados unidos en 1870 una organización bautista llamada la
Unión Bíblica Americana de Nueva York.
18 Ibid, pág. 50
40
es enteramente distinto al de todas las versiones anteriores. Los traductores decidieron
en el prefacio: “se han tratado de expresar el significado original del griego en el
castellano de hoy día. Se ha dado preferencia a los vocablos y formas gramaticales
castizos que son propiedad común del habla popular de todos los niveles de cultura” 19
41
idioma. Algunos conocedores dicen que con el paso de los años desplazará a otras
versiones que ahora son muy populares.
Otras versiones:
42
Generalmente se aprovecha la revisión que se hace a una versión para realizar
modificaciones y mejorar la presentación del texto Bíblico. Así, por ejemplo, la revisión
de 1960 de la versión de Reina-Valera, modificó el sistema de referencias, agregó un
nuevo juego de mapas bíblicos, se intercalaron subtítulos al principio de capítulos y
párrafos, y se le añadió una tabla de pesas y medidas, y de equivalencia de monedas.
La llamada Biblia anotada Scofield es, sin duda, un excelente ejemplo anterior.
Empleando la antigua versión de Casiodoro de Reina, Revisada por Cipriano de Valera,
los editores se propusieron producir una nueva edición de la Biblia, utilizando ahora la
última revisión, esto es, la revisión de 1960, pero es diferente en la encuadernación, el
tipo de papel, las notas marginales, el sistema de referencias. Los mapas bíblicos, etc.
Esta es, entonces, una edición más de la versión de Reina-Valera, Revisión 1960.
Para concluir este somero estudio sobre las varias Biblias en existencia,
haríamos bien en preguntar si todas estas versiones, revisiones y ediciones son
necesarias. Aun cuando nuestra primera impresión sea que de todas ellas solo sirven
para confundir o despertar sospechas y desconfianza en la confiabilidad de la Escritura,
debe contestar con un categórico e incondicional SI. Si consideramos detenidamente el
incalculable valor de cada nueva versión o revisión, no podremos menos que sentirnos
agradecidos a Dios por permitirnos vivir en una época en la cual, tenemos a nuestro
alcance tan excelentes obras de erudición bíblica.
B. LIBROS DE CONSULTA
Una vez que contemos con una Biblia adecuada para el estudio, conviene que
nos equipemos con otras importantes herramientas, como son algunos selectos libros
de consulta. Así como es importante que no se dependa únicamente de los libros que
se han escrito sobre la Biblia para llegar a conocerla, igualmente importante es que
nadie pretenda ser enteramente independiente por lo que toca al estudio Bíblico, y
rehúse beneficiarse con los resultados del estudio que otros antes que nosotros han
realizado.
También la concordancia nos sirve para estudiar todo lo que la Biblia enseña
sobre determinada doctrina o tema. Supongamos que por exigencias de nuestro estudio
necesitamos saber sobre la doctrina de los nazareos. Al consultar la concordancia
encontramos diez referencias en que se menciona esta palabra, y leyendo cada una,
conoceremos todo lo que la Biblia enseña sobre ellos. Lo mismo podemos hacer con
temas como la adopción, la santificación, etc.
Pudiéramos decir que el Manual Bíblico no es otra cosa que una enciclopedia
bíblica en miniatura. Contiene análisis y bosquejos de los libros de la Biblia; esquemas
cronológicos de los diferentes personajes o acontecimientos; valiosa información
arqueológica; abundante información realmente valiosa. El estudiante Bíblico debe
familiarizarse con el contenido del Manual, para hacer debido uso de él cuantas veces
le sea necesario.
46
5. Atlas Bíblico. Por extraño que parezca, es un hecho que la persona que mejor
domina la geografía de algún sitio en particular, posee una mejor y más clara
comprensión de los acontecimientos que allí se han efectuado. Por esta razón,
es de vital importancia que junto con la Biblia tengamos a la mano un Atlas, el
cual nos ubicará en el centro mismo de los acontecimientos y grabará en nuestra
mente con mayor facilidad las circunstancias geográficas del pasaje.
6. Armonía de los Evangelios. Se trata del texto de los tres Evangelios sinópticos
(Mateo, Marcos y Lucas). En columnas paralelas, a fin de elaborar un orden
cronológico aproximado de los acontecimientos en la vida de Jesús. Como se
sabe, ninguno de los Evangelios anota su contenido en orden cronológico, pero
el contar con una organización del material en esta forma, ayuda
considerablemente para la comprensión de la vida y ministerio del Señor Jesús.
EXPLORACIÓN:
47
1. Haga una lista con todas las notas marginales que aparezcan en los Evangelios
en su Biblia de estudio. Coloque en columnas: la cita, el texto bíblico, y la nota
marginal.
2. Localice todas las referencias en el capítulo cinco de Epístola de Santiago.
3. Compare los pasajes siguientes con mayor número de versiones a su disposición
–observe las palabras diferentes, y subraye su traducción preferida He 1:1-4, 1Jn
1:5-10; Ap 6:1-6.
4. Haga un resumen de lo que dice el Diccionario Bíblico sobre el Efod. Escribe una
biografía del profeta, Amós, basándose en el material sobre su profecía que se
presenta en el Manual Bíblico.
APLICACIÓN:
EXAMEN:
48
CAP 4 FAMILIARIZÁNDOSE CON EL CONTENIDO DE LA BIBLIA
BOSQUEJO
A: ¿QUÉ ES LA BIBLIA?
1. Sus nombres.
2. Idiomas.
3. Cronología.
4. Geografía.
5. personajes.
MEDITACIÓN:
1. Josué 1:7,8.
2. Marcos 13:31
49
Empezar a leer la Biblia debe ser una experiencia emocionante. Como la del
visitante que tras muchos años de espera, ve convertido en realidad su sueño de visitar
el Museo Metropolitano de Nueva York, el Louvre de Paris, el Museo de Antropología
de México, o las salas del Museo del Vaticano en Roma. Desbordante de emoción se
detiene unos instantes aun fuera del edificio y contempla extasiado su imponente
fachada. Ahora, cruza ansioso el pórtico, y sus ojos recorren y se extasían en las
columnas interiores, las amplias salas, los limpios e interminables corredores. Por fin
decide iniciar el recorrido de los silenciosos salones. Para él, en ese momento el tiempo
se detiene. El mundo exterior se aleja, y solamente existe la belleza de los cuadros y
las esculturas, joyas maravillosas de los grandes maestros de todos los tiempos. Su
emoción no tiene límites. Extasiado y absorto por completo en medio de tanta
hermosura, su sensibilidad artística estimulada al máximo, sabe bien que en cada salón
encontrará nuevas bellezas, que cada cuadro es una sorpresa, y que por horas sus ojos
se recrearán con las peculiaridades de cada artista. En unos es el color, en otros las
líneas, y en otros las sombras.
A: ¿QUÉ ES LA BIBLIA?
50
proyecto, la Biblia conserve tan admirable cohesión literaria y tan extraordinaria unidad
fundamental en su contenido.
Pero la Biblia es mucho más que una simple colección de libros antiguos. De
acuerdo con su mismo contenido, es una revelación de Dios al hombre. En otras
palabras, este maravilloso libro constituye la revelación que Dios hace de sí mismo al
ser humano, para que este le pueda comprender. Decimos que es una revelación,
porque en este libro Dios le descubre al hombre su voluntad, sus planes, los misterios
de su persona, etc. El Creador descorre el velo de misterio que impide al ser
humano entender aquello que no puede entenderse ni por intuición, ni por
naturaleza, ni por el raciocinio, sino sólo por la comunicación divina.
Debemos agregar también que la Biblia es un libro. Todos los sesenta y seis
libros que la componen, forman un solo volumen. Debemos admitir que al hablar de la
Biblia estamos considerando un libro que pertenece a una categoría por separado. El
Dr. Will H. Houghton, quien fuera presidente del Instituto Bíblico Moody en Chicago,
51
escribió: “La Biblia nunca pasa de moda. Nunca será dejada atrás. Por supuesto que la
nuestra es una civilización cambiante, pero la Palabra de Dios esta tan adelantada a
ella, que en cierto sentido pudiéramos cambiar el lema de nuestra época a:
¡Alcancemos a la Biblia!” Los gobernantes han sido derrocados, muchos de ellos en
tiempos recientes, pero la Biblia mantiene aun su autoridad antigua. Las naciones han
perdido su fisonomía, y han adoptado nuevas formas, pero nadie ha logrado tener éxito
al quitar un párrafo o agregar alguna frase a las Escrituras. Las costumbres y los
ropajes adquieren notoriedad y luego se desechan, pero este libro eterno se mantiene
firme.20
Este fenómeno de la inspiración es el acto por medio del cual Dios obra sobre
ciertos individuos capacitándolos para recibir su mensaje, y para transmitirlo
adecuadamente. La palabra misma nos indica un poco acerca del proceso. En griego el
término Theopneustos que se traduce al español como “inspirada”, significa: “respirado
por Dios”, o “lleno del aliento de Dios”. Esto quiere decir que el Espíritu Santo sopló
sobre los escritores de los diversos libros de la Biblia, comunicándoles algún mensaje
de que Dios deseaba que el hombre conociera, capacitándoles para que lo pudieran
expresar por escrito, y preservándoles en su elección libre y personal de las palabras,
para no escribir algo que no fuera estrictamente la verdad.
20Will H. Houghton; Let´s Go Back to the Bible, New York: Fleming H. Revell and Co., 1939, Pág. 57.
Usado con permiso.
52
los idiomas hebreo y griego – que los eruditos llaman “autógrafos” –, y no a las
múltiples traducciones que de ellos se han hecho a través de los siglos en muchos de
los idiomas modernos.
21 Carlos W. Turner: El Libro Desconocido, Buenos Aires: Editorial La Aurora, 1945, Pág. 18. Usado con
permiso.
22 H.S. Miller; General Biblical Introduction, Houghton, N. Y.: The Word-Benrer Press, 1954,Pág. 88.
53
canónica, cuyos libros han vencido el paso de los siglos y el examen escrutador y
exigente de los eruditos de todas las épocas.
Otro importante nombre que la Biblia recibe es el de “La Palabra de Dios”. Este
título encierra un bello significado, puesto que indica el origen de este libro santo. Lo
que allí leemos, es nada menos que lo que Dios ha dicho al hombre, son sus palabras,
o “la palabra”. Cristo empleó este adjetivo para los escritos sagrados del Antiguo
Testamento (Mr. 7:13). Mientras que Pablo lo empleó con referencias a las buenas
nuevas de lo que Dios había hecho en Cristo (2 Co. 2:17). La máxima expresión de esta
palabra, sin embargo, la constituye Cristo, según el apóstol Juan, quien escribió: “En el
principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Jn. 1:1).
Jesucristo es la Palabra con la cual Dios se reveló a la humanidad.
54
2. Idiomas. Siendo que la Biblia se escribió durante un lapso tan largo, y por
individuos de diversas culturas y nacionalidades, es de esperarse que no se haya
escrito en un solo idioma. El Antiguo Testamento, por ejemplo, en su gran parte se
escribió en hebreo. Algunas cortas porciones del libro del Esdras (4:8 al 6:18; 7:12-26;
Jer. 10:11) y de Daniel (2:4 al 7:28) se escribieron en arameo, el cual es un dialecto del
hebreo, y en sirio-arameo.
Con el paso de los siglos esta variedad del idioma griego murió como lengua
hablada y se preserva solo en su forma escrita. A eso se debe que el griego del Nuevo
Testamento y el griego moderno sean diferentes.
A simple vista parecería fácil formular una cronología bíblica, pero eruditos y
estudiosos de muchas épocas lo han intentado sin que hasta ahora se haya arribado a
una cronología satisfactoria y armónica en todos sus detalles. Con este fin, un
diccionario o un manual bíblico pueden ser de valiosa ayuda.
55
judío eran de extrema importancia, sobre todo en relación con la celebración de las
festividades religiosas, según se ilustra en nuestro siguiente esquema.
Calendario judío
MES DÍAS CITA CORRESPONDIENTE A: FESTIVIDADES DÍA DEL ESTACIONES
MES
56
mundo, y durante un periodo específico de la historia de la humanidad. Por lo
tanto, no es posible comprender su significado sin un conocimiento de los
antecedentes históricos y geográficos”; y agrega:
Después también las provincias y naciones vecinas, como por ejemplo: Egipto,
del cual mucho se habla, especialmente en el Antiguo Testamento; y Babilonia, base de
un gran imperio íntimamente ligado con varios acontecimientos bíblicos. El Génesis
sitúa el huerto del Edén en las inmediaciones de esta célebre provincia del medio
oriente (Gn. 2:10-14). Asiria, con su capital Nínive, al norte de Babilonia, y a orillas del
rio Tigris. El drama de la profecía de Jonás gira alrededor de esta gran ciudad (Jon.
1:2). Etiopía, nación situada en el continente africano al sur de Egipto, y que se
menciona varias veces en las Escrituras (Esther 1:1; Job. 28:19; Sal. 68:31; Is. 18:1) y
también las provincias de Galacia, Macedonia, etc.
23John R. W. Stott; Undersianding the Bible, Londres, Inglaterra: Scripture Union, 1972. Págs. 32,33.
Usado con permiso.
57
A toda esta información geográfica fundamental haremos bien en agregar
asimismo lo concerniente a destacados ríos, como el Jordán, el Éufrates, el Nilo, el
Tigris, etc. Principales mares: el Mediterráneo, el mar Rojo, el mar muerto, etc. Célebres
montañas: el Sinaí, el Carmelo, las montañas del Líbano, etc., así como desiertos: el
Neguev, del Sinaí, de Paran, de Judea, etc.24
Es por tanto, de particular importancia prestar atención a las formas literarias que
aparecen dentro del texto bíblico. De estas mencionaremos las siguientes:
24 Como valioso auxiliar en el estudio de la geografía de la Tierra Santa, recomendamos el libro titulado:
La Geografía histórica del mundo bíblico, por Netta Kempt de Money, publicado por Editorial Vida.
25 Palabra que se origina en el vocablo griego jermeneuo, y significa interpretar. La Hermenéutica es,
pues, la ciencia que se ocupa de interpretar correctamente el sentido de un pasaje, estableciendo para
ello los principios o reglas necesarias. El Dr. Roberto A. Traina dice que: “el problema de interpretación
es el problema de la re-creación”, y este último lo define como: “el medio a través del cual volvemos a
captar las actitudes, motivos, pensamiento y emociones de los escritores y de aquellos acerca de quienes
escribieron”. Robert A. Traina; Methodical Bibler Study, New York: Ganis and Harris, 1952, Pág. 94.
Usado con permiso.
26 Herbert T. Mayer; Cómo Interpretar las Escrituras, Buenos Aires; Centro de Publicaciones, 1967, Pág
58
los libros proféticos y en las epístolas de Nuevo Testamento; y la retórica, como en el
Deuteronomio, las epístolas, el libro de Apocalipsis y los profetas.
Poesía: De ésta hay en las Escrituras también tres clases: la épica, como en
Proverbios y Eclesiastés; la lirica, como en los Salmos, el Cantar de los Cantares y los
profetas; y la dramática, como en el libro de Job. Traína nos señala en forma suscinta,
pero atinada, las tres características de la poesía bíblica: “Primero, utiliza
frecuentemente el lenguaje figurado. Segundo, su naturaleza es emocional. Y tercero,
emplea paralelismo de diferentes tipos”27.
Drama. Forma que también puede encontrarse clasificada algunas veces como
poesía o prosa. Ésta la encontramos en libros como Job y Esther.
Sobre la persona de Dios: “¿Qué roca hay fuera de nuestro Dios? (Sal. 18:31)
Sobre los actos de Dios: “Mas Dios los herirá con saeta…” (Sal. 64:7)
Sobre Dios y su pueblo: “Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu prado” (Sal. 79:13)
Sobre el pecado del hombre: “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en el cosa
sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga” (Is. 1:6)
Sobre el perdón de Dios: “Lávame y seré mas blanco que la nieve” (Sal. 51:7)
59
Otro tipo de lenguaje figurado muy usual es aquel al que se conoce como
“expresiones antropomórficas”. Que consiste en atribuirle a Dios características
humanas físicas, por ejemplo:
“Exaltad a Jehová nuestro Dios, y postraos ante el estrado de sus pies…” (Sal. 99:5)
“El celo de Jehová de los ejecitos hará esto…” (II Reyes 19:31)
En relación con este lenguaje figurado, Tomas E. Fountain escribió que algunas
palabras: “se emplean en un sentido especial con el fin de introducir ideas novedosas, o
matices de significado que de otra manera no se podría comunicar. Los gramáticos han
clasificado sus varias formas con mucha exactitud, todas bajo el término general de
figuras literarias o retóricas29”. Mencionamos a continuación algunas de las más
populares en las Escrituras:
29Tomás E. Fountain; Claves de Interpretación Bíblica, México, D.F., Publicaciones de la Fuente, 1957,
Pág 71. Usado con permiso.
60
Hipérbole – Exageración con el fin de dar énfasis a una idea. Co. 13:1; Ga. 4:15;
Nm. 13:33
Metáfora – Comparación entre dos cosas disimilares. Ga. 2:9 Mt. 5:14 Jn. 15:1.
Metonimia – substitución de una palabra por otra. Ro. 3:30. Ga. 3:19 Lc. 16:29.
Repetición – El uso seguido de una misma expresión con el fin de dar énfasis.
Mt. 5:3-11; Mt 23:13-29.
Sinécdoque – Uso de una parte por un todo, o del todo por una parte. Ga. 1:16;
Stg. 4:8; Lc. 2:1.
30Recomendamos seriamente que se estudie con interés este lapso de la historia bíblica, pues
complementaría de manera notable el conocimiento y comprensión del contenido de la Biblia. Para tal
estudio particularmente recomendamos las siguientes obras: Entre los Dos Testamentos, William Smith;
Casa Unida de Publicaciones, México, D. F., 1929.
Libros Apócrifos y Las Sagradas Escrituras, Thomas C. Taggart: Casa de Publicaciones El Faro, México D. F.
61
Concluida la profecía de Malaquías, (443 – 430 a.C.), el pueblo judío permaneció
durante 400 años sin profeta, ni revelación alguna de parte de Dios. Durante este lapso
los judíos estuvieron bajo la influencia de cuatro importantes dominios: el de Persia, de
536 a 333 a.c..; el de Grecia de 333 a 167 a.c.; el de los Macabeos de 167 a 63 a.c.; y
el del idumeo Antipater y de Herodes, 63 a.c. al 4 d.c. Entre los sobresalientes
acontecimientos de este periodo llamado intertestamentario, debemos recalcar los
siguientes:
b) Antioco Epífanes, (167 a.C.) oprimió a los judíos y profanó el templo31. Como
resultado, primero Matatías, el Sumo Sacerdote, y más tarde sus tres hijos
(Simón, Jonatán y Judas, conocidos con el apodo de “los Macabeos”, pero cuyo
verdadero nombre era la familia de los Asmoneos), encabezaron una revolución
que culminó en la autonomía política de Israel en 128 a.C. Los judíos disfrutaron
de su aparente libertad hasta el año 63 a.C. cuando Pompeyo entró a Jerusalén
y la convirtió en un protectorado Romano.
c) Se formaron varios Grupos, de carácter religioso unos y políticos los otros. Entre
los primeros se encontraban los fariseos y los saduceos; y entre los segundos
los herodianos y los zelotes.
Historia Sagrada, Tomo II; Henry C. Thomson; Grant Publishing House, Los Ángeles, Calif., 1926.
Compendio Manual de la Biblia, Henry [Link]; Editorial Moody, San José, Costa Rica.
31Antioco Epífanes se autonombraba “el ilustre”. Era hijo de Antioco III, el Grande de la dinastía Seléucida. Los
romanos lo impusieron como rey de Siria para que continuara el reinado de su padre. Creía que la fuerza unificadora
más eficaz era el pensamiento y el modo de vida griego. Oprimió a Palestina y pretendió exterminar la religión judía
dedicando el templo en Jerusalem a la adoración de Zeus olímpico. Prohibió la circuncisión y la observancia del
sábado, y practicó el sacrificio de cerdos en el altar principal del templo.
32 Herman Wouk, renombrado escritor judío contemporáneo, en su fascinador libro Este es mi Dios, dice; “La
veneración que sienten los judíos por la Tora de Moisés, no tiene paralelo. Cualquiera puede decir lo que plazca
sobre los judíos, pero nadie podrá negar que este pueblo ha vivido pendiente de un solo libro y ha muerto por él,
empapando su vida cotidiana en él. Faltos de una imagen visible que adorar, desprovistos de un mensajero divino o
de un profeta sobre los cuales volcar su afecto y apilar sus pesares y súplicas, faltos de un intercesor, desprovistos
de todo, excepto de la Palabra de Dios escrita en un pergamino, los judíos han vertido sobre este pergamino toda la
fidelidad, todo el amor y toda la veneración de que los hombres son capaces”. Herman Wouk; Este es Mi Dios,
Barcelona, España. Ediciones G.P., 1959, Págs. 225-226. Usado con permiso.
62
Escrituras judías
A. “Profetas Anteriores”
6. Josué
7. Jueces
B. “Profetas Posteriores”
10. Isaías
11. Jeremías
12. Ezequiel
14. Salmos
15. Job
16. Proverbios
17. Rut
63
La Biblia católica romana conserva todos los libros del Antiguo Testamento
hebreo, pero agrega Apócrifos. He aquí un índice de ella:
I. El Pentateuco
Los protestantes seguimos la Biblia hebrea por lo que toca a la exclusión de los
libros apócrifos, pero el arreglo de los libros aparece en diferente orden.
b) Los libros históricos – Desde Josué hasta Nehemías. Contiene la historia del
pueblo hebreo durante los tres grandes periodos de su historia: 1) Una
confederación de tribus independientes, 2) una monarquía que se dividió en dos
reinos después de tres generaciones; y 3) una provincia dominada por imperios
extranjeros.
d) Los libros proféticos – Los escritos de dieciséis profetas componen esta última
sección. A los primeros cinco (Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel y
Daniel) se les denomina profetas mayores por el volumen mayor de sus escritos,
mientras que a los restantes (desde Oseas hasta Malaquías), se les conoce
como menores, porque son mucho más breves.
64
las veintiún cartas o “epístolas” escritas por los apóstoles a varias iglesias e individuos;
y la profética, en la que se incluye únicamente el libro de Apocalipsis.
3. Sus libros y sus divisiones. Es muy importante tener en cuenta que el orden
que aparecen los libros en nuestras Biblias, no es estrictamente un arreglo cronológico.
La Biblia hebrea es la que sigue más de cerca en que los libros se escribieron. Pero
aun así no es del todo exacta. Por ejemplo, muchos eruditos aseguran que el libro de
Job fue escrito durante la época del Génesis, y sin embargo, tanto en la Biblia hebrea
como en nuestra Biblia, aparece hacia la mitad del Antiguo Testamento.
Se cree que durante el tiempo de Esdras, los judíos empezaron a dividir primero la
ley, y después todo el Antiguo Testamento en secciones. Pero la primera división de
toda la Biblia en capítulos y versículos la hizo el cardenal Hugo aproximadamente
en el año 1240, aunque el dividió los capítulos en versículos más grandes que los
actuales. Roberto Stephens, quien fuera impresor particular del rey de Francia y a
la vez un famoso erudito, en 1545 dividió y enumero los capítulos del Nuevo
Testamento en la forma como aparece el día de hoy. Un rabino de nombre Natan,
hizo en el siglo quince una labor similar con el antiguo testamento.
Los libros de la Biblia contienen en total, 1189 capítulos de los cuales 929 se
encuentran en el antiguo testamento, y solo 260 en el nuevo. El capítulo más pequeño
es el Salmo 117, con solo dos versículos, mientras que el más extenso es el salmo 119,
el cual contiene 176 versículos. El número total de versículos en la biblia es de 31,137.
El versículo más pequeño es Juan 11:35 con solamente dos palabras, y el más largo
Esther 8:9 con ochenta palabras. Los capítulos de 2º de reyes 19 y el 37 de Isaías, son
casi iguales.
EXPLORACIÓN:
65
3. Encuentre todas las referencias a las varias horas de un día, según el modo de
contar judío, en los capítulos 18 al 20 del evangelio de Juan.
4. Halle tres ejemplos de expresiones antropomórficas en un segmento en prosa, y
otro en poesía; y tres de expresiones antropopáticas en un segmento de poesía y
drama.
5. Elabore un resumen histórico de los principales acontecimientos durante los
periodos persa, griego, de los Macabeos y de Antipatro, durante el periodo
intertestamentario.
APLICACIÓN.
1. ¿Cuáles son algunas cosas que a Dios le interesará revelarle a su vida, a través
de la Biblia?
2. ¿Qué papel puede desempeñar el Espíritu Santo en relación con su estudio de
las Escrituras, según Juan 14:16, 26; [Link] 16:8, 12-15?
3. Estudie el tiempo que dedica a las distintas actividades cada día. Ahora compare
su tiempo de estudio bíblico con esas actividades. ¿Es una proporción justa?
EXAMEN:
1. ¿Cuál es la diferencia entre revelación e inspiración?
2. ¿cuáles son las pruebas a las que se sometido a los libros de la Biblia para
alcanzar el rango de “canónicos”?
3. ¿De dónde proviene y que significa la palabra “Biblia”?
4. Dé la definición de las siguientes figuras literarias: antítesis, apóstrofe, hipérbole,
litotes, metáfora.
5. ¿Cuáles son las divisiones principales de las Escrituras?
66
CAP 5 ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SU ESTRUCTURA
BOSQUEJO
MEDITACIÓN:
1. Lucas 24:25-32
2. Juan 20:30,31
3. 1 Pedro 2:1,2
67
El ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN
SU EXTRUCTURA
Además, como sucede en las escuelas, no existen buenos métodos: ¡lo que
existen son buenos estudiantes! O dicho en otra forma, no es el método una fórmula
secreta, o “varita mágica”, que transformará al cristiano indolente y apático en un
estudio de la Biblia, o un consumado erudito. El método es más bien un instrumento
que el cristiano ambicioso, batallador y perseverante sabrá utilizar para incrementar su
dominio de las Escrituras.
El primer paso en este método es escoger el libro. No es una tarea tan fácil como
parece. Por una parte, no todos los libros son del mismo tamaño, lo que significa que el
estudio de un solo libro puede llevarnos desde unas cuantas horas, hasta varias
semanas. Por esta razón algunos eruditos no aconsejan este método para los que
33 Citado por Irving L. Jensen en Independent Bible Study: Chicago, III,: Moody Press, 1972, Pág. 107.
68
desean estudiar la Biblia con propósitos devocionales. Les parece que en muchos
casos exige demasiado tiempo para concentrarse en todos los detalles, y que, por lo
tanto, se presta mejor para los que estudian la Biblia con fines académicos, como
seminaristas, pastores, profesores de Biblia. Etc.
Otra razón porque no es fácil de elegir un libro para estudio, reside en la extensa
variedad del material Bíblico. Algunos libros son cortos y llenos de exhortaciones
prácticas, como las cartas paulinas; mientras que otros son largos y complicados en su
contenido, como las profecías de Ezequiel o de Daniel. Lo más conveniente para
empezar será elegir un libro corto, cuyo mensaje sea instructivo, práctico y sencillo.
No será suficiente leer el libro en esta forma rápida y superficial sólo una vez:
hay que leerlo tres, cinco, ocho, diez veces más. Esta lectura repetida no es inútil
pérdida de tiempo, pues constituye la piedra angular para la compresión cabal del libro.
Pronto nos daremos cuenta de que cada vez que lo leemos, descubrimos con mayor
claridad la organización de su contenido, y el desarrollo del pensamiento del autor. Al
mismo tiempo, es importante ir anotando las observaciones sobresalientes, tales como;
¿Quién escribió el libre? ¿A quien lo escribió? ¿Cuándo se escribió? ¿En dónde? ¿Qué
trata en términos generales? ¿A qué conclusiones llega? Las respuestas a estas otras
preguntas similares constituyen la primera cosecha de nuestro estudio.
Se debe estar alerta para descubrir algunos detalles que el libro oculte. Hay
libros que no especifican quien los escribió; omiten el nombre de las personas a
quienes se escribieron, u olvidan decir donde fueron escritos. Con frecuencia estos
detalles dan clave para la comprensión de algún pasaje, o estimulan a un estudio más
minucioso empleando obras de consulta.
69
Terminada la tarea de titular los capítulos, sigue una labor más interesante aun:
elaborar un bosquejo del contenido del libro. Al hacerlo, llegaremos al meollo mismo del
mensaje del autor. Si el estudiante no tiene mucha experiencia en la formulación de
bosquejos, no se debe desanimar, ¡y mucho menos claudicar! Al contrario, estudiamos
porque queremos aprender, y para aprender es necesario trabajar. De modo que en
lugar de darse por vencido abandonando todo esfuerzo, debe practicar hasta aprender.
Es preciso entonces, elaborar un bosquejo del libro entero, que contenga los puntos
principales de cada capítulo. Por ejemplo examine este bosquejo de la primera Epístola
de Pedro, por el Dr. Walter Dunnett.34 (Fig 1).
Figura 1
PRIMERA EPÍSTOLA DE PEDRO
Bosquejo
I. Saludo 1:1-2
II. Perspectivas y sufrimiento 1:3-2:10
1. La esperanza de la segunda venida. 1:3-12
2. La realidad de la nueva vida 1:13-25
3. Los deberes de la nueva posición 2:1-10
34Walter Dunnett: An Outline of New Testament Survey, Chicago, III: Moody Press, 1960, Pág. 149.
Usado con permiso.
70
Estudie minuciosamente este bosquejo, note usted como cubre todo el libro.
Observe también que los incisos van avanzados y descubriendo lo que Pedro escribió.
Fíjese en lo compacto de sus frases.
Estamos listos ahora para realizar un cuidadoso examen de las secciones en que
hemos dividido el capítulo. De estas pequeñas porciones nos interesa descubrir: ¿Qué
lugares se mencionan? ¿Qué personas se nombran? ¿Qué doctrinas se formulan,
explican o presentan? ¿De qué divisiones de tiempo se habla) (horas del día, meses,
71
años, estaciones del año etc.)? ¿Qué objetos se mencionan? Etc. Jeremías, capítulo
trece, ilustra bien lo anterior. En la revisión Reina-Valera ´60 ya se encuentra dividido
en tres párrafos: 1-11,12-14, y 15-27. Algunas contestaciones a las preguntas como las
de arriba formuladas serían “Jehová” (v.1), “cinto de lino” (v.1), “lomos” (v.1), “agua”
(v.1), “Éufrates” (v. 4) “hendidura de una peña” (v. 4), “podrido” (v.7), “Judá” (v.9)
“Jerusalén” (v.9), “dioses ajenos” (v.10), “casa de Israel” (v.11), “Dios de Israel” (v.12),
“tinaja” (v.12), y así sucesivamente.
72
FIG 2.
- JUAN 11 -
Párrafos 1 -16 17 - 27 28 - 37 38 - 44 45 - 57
35Wilbur M. Smith: Profitable Bible Study, Grand Rapids, Mich.; Baker Book House, 1972, Pág. 31. Usado
con permiso.
74
esta lógica de la revelación de Dios, lo que determina nuestro acercamiento a la
Escritura al tratar de edificar una compresión de la Palabra de Dios36.
Loa división de los párrafos está sujeta al desarrollo del pensamiento del autor.
Algunos capítulos son fáciles de dividir porque su forma literaria es prosa narrativa o
parabólica, pero otros son más difíciles, pues se trata de poesía, profecía o literatura
apocalíptica.
36Lawrence O. Richards: Creative Bible Study, Grand Rapids, Mich.; Zundervan Publishing House, 1971.
Pág. 137. Usado con permiso.
75
En segundo lugar, extraeremos las ideas principales del pasaje. Al principio nos
parecerá que todo es importante, pero un análisis minucioso descubrirá ciertos
conceptos sobresalientes del escritor. El propósito de entresacar estas ideas claves es
captar lo verdaderamente importante de entre todo lo que aquí se está diciendo.
El cuarto paso reside en hacer una lista de las enseñanzas generales que el
párrafo contiene. La idea es dejar que la Biblia hable por sí misma, sin que la mente se
apresure a las implicaciones que su mensaje pudiera tener para nosotros, o por las
personas a quienes presentamos el fruto de nuestro estudio. Las enseñanzas deben
surgir el texto bíblico con claridad, sin que nos entreguemos a largas y complejas
reflexiones.
76
FIGURA 3. MARCOS 1:35-39
RESUMEN GENERAL.
Jesús se levanta a orar. IDEAS CLAVES
cuando todos lo buscaban, se levantándose muy de mañana, en un
fue a Galilea para predicar en lugar desierto, oraba,"vamos" para
las sinagogas y sanar. que predique: "para esto he venido":
BOSQUEJOS: echaba fuera demnios
ENSEÑANZA
I . Cristo en Oracion
1. Cristo oraba
A. muy de mañana temprano y a solas-
B. en un lugar desierto. v.35
C. Simón y otros lo 2. Cristo vino a
buscaban predicar-v.38
II Cristo les Explica. 3. Cristo predicaba en
A. Comparte sus deseos los centros de reunion
"vamos" -"Sinagogas". vs. 38.
B. Revela su propósito 39
"para esto he venido" 4. Cristo tenia poder
III Cristo en acción sobre los demonios y
A. Predica en las sinagogas sanaba a los poseídos
B. Sana a los
por ellos-v.39
endemoniados.
APLICACION PERSONAL.
Debo orar temprano y a solas.
Debo predicar en los "sitios
vecinos"
o en los centros de reunión
(sinagogas).
Debo ejercitar los dones que
Dios me ha dado
-Rom. 12:6-8
77
respondamos a lo que si entendemos; que vivamos de acuerdo con la luz que Dios nos
da. De tal manera, entonces, que lo que usted llegue a entender de la Biblia, será
mucho más importante que lo que no entiende”37.
3838
Dwight L. Moody: Pleasure and Profit in Bible Study, Londres, Inglaterra: Morgan and Scott, Pág. 54.
Usado con permiso
78
Figura 4
Hoja de trabajo
Hebreos 7:25
1. El contexto: ¿Por quién fue escrito? ¿A quién fue escrito? ¿Cuándo fue
escrito? ¿De dónde fue escrito? ¿Por qué fue escrito?.
a. Compárense las enseñanzas de los versículos 17,21.22,24,26,27 y 28
b. Compárense las enseñanzas de los capítulos 1 a 6 y 8 al 11, en relación
con el 7:25
2. La observación:
a. Palabras importantes: 7. Dios
1. Puede 8. Viviendo
2. También 9. Siempre
3. Salvar 10. Interceder
4. Perpetuamente 11. Ellos
5. Por él
6. Acercan
b. estructura gramatical:
1. verbos:
a) puede d) viviendo
b) salvar e) interceder
c) acercan
2. adverbios a) Eternamente
3. Nombres propios a) Dios
4. Pronombres a) los que
b) él
c) ellos
5. Adverbios: a) También
b) Lo cual
c) Siempre
d) eternamente
6. Artículos: a) Lo
b) los
7. Preposiciones
a) Por d) se
b) A e) a
c) por f) para
79
g) por
8. otros: sustantivos, participios, pronombres, demostrativos, etc.
c. La atmósfera: victoria, superoridad.
4. Bosquejo:
I Cristo puede también
a. Salvar perpetuamente (a lo sumo)
1. A los que por él se acercan a Dios
b. Vivir siempre intercediendo.
1. Para los que salva
5. Enseñanzas:
6. Aplicaciones personales:
a. ¿Soy salvo?
b. ¿He sido salvo al acercarme a Dios por medio de Cristo, o por algún otro
medio?
c. ¿Estoy seguro de mi salvación?
d. ¿Estoy seguro que mi salvación es eterna?
e. ¿estoy consciente del ministerio de intercesión de Cristo en mi favor?
f. ¿Por cuáles aéreas de mi vida necesito que Cristo interceda?
80
estructura gramatical, deteniéndonos a observar con todo cuidado la función
gramatical de cada término; y c) de la “atmósfera” que prevalece en el versículo.
Existen, por ejemplo, versículos que reflejan una atmósfera de tristeza, enojo,
amor, ternura, gratitud, urgencia, gozo humildad, desaliento, o alguna otra.
Indudablemente que al descubrir el espíritu con que el pasaje fue escrito, nos
acercamos más que en ninguna otra forma a discernir el temperamento y la mente del
escritor.
En quinto lugar, se debe elaborar una lista de las enseñanzas del versículo.
En los términos más claros y sencillos, nos interesa determinar lo que el autor ha
querido enseñar. Al hacer esto, debemos tener cuidado de no dictarle a las Escrituras lo
que deben enseñar, sino acercarnos con una mente receptiva, para que sea la Biblia la
que nos hable y enseñe.
81
El sexto y último estudio del versículo consiste en las aplicaciones personales.
El estudiante debe de encerrarse en los recintos más íntimos de su vida, y allí
enfrentarse con franqueza a su más genuina necesidad. Debe preguntarse: ¿Qué me
está diciendo Dios por medio de estas palabras? Seguramente habrá aspectos de la
vida social, mental, física o espiritual, que recibirán la señal perturbadora del dedo del
Espíritu Santo, y ante el cual deberemos tomar medidas correctivas inmediatas.
40 Irving L. Jensen: Enjoy Your Bible, Chicago, III., Moody Press, 1969. Usado con permiso.
41 Robert Baker Girdlestone: Synonyms of the Old Testament, Gran Rapid, reimp 1953, pág. 8.
82
palabras cuyo significado sea igual al significado total de las palabras griegas, lo mejor
que se puede hacer es reproducir la idea principal del griego y concentrarse con esto42.
El esquema adjunto –figura 5- sirve como guía para el estudio de una palabra.
FIGURA 5
SU SIGNIFICADO:
ETIMOLOGÍA
SINÓNIMOS
Y ANTÓNIMOS.
SU USO EN EL LIBRO:
CRECER MORFOLOGÍA.
SU USO EN LA BIBLIA:
VERSIONES-DERIVADOS
SU PRIMER USO
COMPARACION ENTRE A.T.
Y N.T
42Kenneth S. Wuest: The Practical Use of the Greek New Testament, Chicago Moody Press, 1946. Pág
84. Usado con permiso.
83
Enseñanzas: ________________________________________________
Aplicaciones: _____________________________________________________
________________________________________________________________
El tercer paso será averiguar el uso que de la palabra se hace en toda la Biblia.
Esto comprende tanto la observación de sus variaciones y derivados, como la primera
ocasión que la palabra se usa en las Escrituras. A menudo estas pesquisas iluminan el
significado. También será útil analizar cuidadosamente el uso de la palabra
acercándonos lo más posible a su significado en los idiomas originales.
43J. Harold Greenlee; Secretos Claves de Términos Bíblicos, Kansas City, Mo.; Casa Nazarena de
Publicaciones, Pág. 86. Véase también este pasaje en la Biblia de las Américas. Usado con permiso.
84
EXPLORACIÓN:
1. Descubra quién escribió, a quién, cuándo en dónde y de qué trata cada una de
las profecías de Habacuc y Malaquías.
APLICACIÓN:
1. ¿En qué forma pudiera aplicar a su vida personal las enseñanzas de Fil. 4:8,9?
EXAMEN:
85
CAP.6 EL ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SU ESTILO LITERARIO
BOSQUEJO
A. EL MÉTODO INDUCTIVO.
B. EL MÉTODO ANALÍTICO.
C. EL MÉTODO SINTÉTICO.
D. EL MÉTODO CRÍTICO.
E. EL MÉTODO TIPOLÓGICO.
MEDITACIÓN:
Lea los siguientes pasajes y reflexione sobre ellos:
1. Lucas 11: 26-28.
2. Juan 6:63.
3. II Ti. 3:14-17.
“Yo no creo que sea posible comprender intelectualmente todo lo que dice la Biblia”. Así
escribe Billy Graham; y a manera de testimonio personal agrega: “un día, hace ya
varios años, decidí aceptar las Escrituras por fe. Había en ellas problemas que yo no
podía resolver. Pero cuando acepté la Biblia como la palabra autorizada de Dios –por
fe-, descubrí de inmediato que se había convertido en una llama de fuego en mis
manos”44. No es el evangelista Graham el único que se ha sentido frustrado al estudiar
las Escrituras. Muchos otros también hemos descubierto problemas imposibles de
resolver, y al darnos cuenta de que hay en ellas grandes porciones difíciles de
comprender, el desaliento nos ha amenazado.
Sin embargo, los que estudiamos la Biblia sabemos que es cierto que lo incomprensible
puede y debe aceptarse por fe. Es a través de esta confianza explícita en su Palabra,
que Dios hace que ésta se convierta en una verdadera llama de fuego en nuestra vida.
La persona que con sinceridad estudie la Biblia, debe estar dispuesta a combinar estas
dos actitudes esenciales.
Por otra parte, al estudiar estos capítulos sobre los diversos sistemas de estudio bíblico,
tal vez el lector se forme la impresión de que los métodos aquí sugeridos son
demasiado técnicos, complejos o difíciles. Pero realmente no es así. Cierto es que
algunos son más complicados que otros, pero el estudiante hará bien en principiar
poniendo en práctica alguno de los que aquí se sugieren, y partiendo de allí, avanzar
paulatinamente ganando experiencia y destreza. Sobre todo, ajustando cada método a
44Billy Graham; La juventud, el Sexo y la Biblia, Buenos Aires: Asociación Evangelística Billy Graham, 1970, Págs.
41, 42, Usado con permiso.
86
la forma como se le facilite más. Consideremos, pues, en este capítulo otros cinco
métodos de gran utilidad para el estudio de las Sagradas Escrituras.
A. EL MÉTODO INDUCTIVO.
La palabra “inductivo” viene del verbo inducir, y éste del latín Inducere, que es un
antónimo de deducir o concluir. La inducción, nos dice el diccionario, es “un modo de
razonar que consiste en sacar de los hechos particulares una conclusión general”. Por
tanto, denominamos métodos inductivo aquel mediante el cual se somete un
pasaje bíblico a investigación, con el fin de obtener conclusiones generales sobre
su contenido. El método opuesto es el “deductivo”, que partiendo de una premisa
predeterminada, procede a establecer una base bíblica en su apoyo, empleando varios
pasajes. Ambos métodos se pueden ilustrar así:
Método inductivo
Hechos 16:31 Marcos 16:16 Efesios 2:8 Romanos 10:9
La salvación es por la fe en Cristo.
Método deductivo.
El anticristo surgirá del pueblo judío.
1 Juan 2:22 1 Juan 4:3 II Juan 7 I Juan 2:18
87
común. Y es necesario también que separemos las palabras por sus categorías
gramaticales, tales como verbos, adjetivos, sustantivos, adverbios, etc.
b) La observación de las relaciones entre las palabras. Cada pasaje está
formado por palabras; éstas a su vez se agrupan en distintas unidades
gramaticales como cláusulas, frases, oraciones, párrafos, segmentos, etc.; a
ellos se les llama estructuras. Éstas son perceptibles o imperceptibles. Las
primeras son aquéllas en las cuales las palabras revelan una estructura interior
obvia, como en el caso de las palabras “sino que” (Rom 2:29), las cuales indican
que se encuentra en desarrollo un argumento. Será preciso buscar dónde
principió éste, y hasta dónde llega. Las estructuras imperceptibles son como el
contraste un tanto escondido entre las vidas de David y Saúl en 1 S 9-31.
Las estructuras se relacionan entre sí por medio de palabras que adoptan la
función de “eslabones”. Existen eslabones de tiempo como “entonces”, en Juan
9:25; “cuando”, en Mt 26:1; “después”, en Lc 5:27, etc. También los hay
geográficos, como “dónde”; lógicos, como “porque”, “por”, “ya que”, “por tanto”,
“así entonces”, etc.; de contraste, como “pero”, “mucho más”, “sin embargo”, “de
otra manera”; de comparación, como “también”, “igual a”, “así también”, etc.;
condicionales, como “si”; y de énfasis como “de cierto”, “solamente”, etc.
c) La observación de formas literarias generales. Nos interesa fijarnos en la
forma literaria que posee el pasaje que estudiamos. Puede ser prosa, poesía,
drama, parábola, literatura apocalíptica, etc.45 La observación de su forma básica
para el proceso de interpretación vendrá después.
d) La observación de la atmósfera. Con esto queremos decir el espíritu o énfasis
que prevalece a través del pasaje. En la mayoría de los casos no se especifica,
pero salta a la vista. Es común que un pasaje posea más de una atmósfera.
Puede ser de compasión, tristeza, dolor, amor, alegría, gratitud, humildad,
ternura o alguna otra.
88
El proceso de la interpretación gira alrededor de tres puntos principales:
1) La formulación de preguntas interpretativas. Éstas son las que surgen
durante el proceso anterior de observación, cuando nos preguntamos el
significado de las palabras, la estructura en alguna parte del pasaje, su forma
literaria, o la atmósfera. Por ejemplo:
89
Salmo 51:6 Preguntas interpretativas:
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, ¿Qué tipo de eslabón es he aquí?
y en lo secreto me has hecho ¿Quién es tú? ¿En qué tiempo está el
comprender sabiduría. verbo amas? ¿Qué es: verdad en lo
íntimo? ¿A qué secreto se refería
David? ¿Qué atmósfera hay aquí? ¿Qué
forma literaria?, etc.
Estamos listos para trabajar en el tercer principio del método inductivo, que es la
aplicación. Consisten en dos pasos esenciales:
a) La evaluación. Este es el proceso por medio del cual establecemos si las
enseñanzas del pasaje son de valor contemporáneo, o si su importancia
corresponde únicamente a la época o al lugar en que fueron escritas. Por
ejemplo, el pacto de la circuncisión que Dios estableció con Abraham (Gn 17:10-
14), ha quedado abrogado a partir del Nuevo Testamento, y ya no tiene valor.
Las enseñanzas del apóstol Pablo sobre la carne ofrecida a los ídolos (I Co 8),
es dudoso que pudieran ser de valor para nuestra cultura, y así sucesivamente.
90
lo que sea de utilidad a nuestra vida personal. A manera de ejemplo de este
método, he aquí un resumen del proceso completo, según el pasaje del Salmo
51:1,2:
(1) Observación:
a) De palabras o términos: Piedad, Dios, conforme, misericordia,
multitud, piedades, borra, rebeliones,
lávame, maldad, límpiame, pecado.
Varias frases y oraciones que forman
b) Relaciones entre las palabras: estructuras perceptibles.
Eslabones de modo: conforme; de
cantidad: y.
91
soy pecador, si pido perdón a Dios, también me perdonará.
B. EL MÉTODO ANALÍTICO.
Merrill C. Tenney, ilustra la equivalencia de los tres pasos en esta forma: “el análisis
material es como preparar los manjares que han de ser servidos, el bosquejo es como
extender la mesa y arreglar los cubiertos; y las observaciones o aplicaciones
personales son las tajadas que el comensal selecciona para llenar su plato”46
46Merril C. Tenney: Gálatas, la Carta de la Libertad Cristiana. Grand Rapids. Mich.: Tell, Pág 189.
Recomendamos que el estudiante adquiera este valioso tratado del Dr. Tenney, para usarlo como libro de
lectura complementaria y auxiliar a la presente obra. En ella el autor explica también los diferentes
métodos de estudio bíblico, pero basado únicamente en la epístola de Pablo a los Gálatas. Usado con
permiso.
92
El primer paso consiste entonces, en colocar en orden lógico las declaraciones del
escritor, de tal manera que a simple vista podamos tener todo el desarrollo de su
pensamiento en forma bien organizada. Para lograr esto, será preciso desgranar los
versículos en sus declaraciones principales y cláusulas subordinadas.
Después siguen las cláusulas subordinadas, las cuales dependen de una declaración
principal anterior. Existen casos como en el versículo 1, en que una cláusula
subordinada posee otra cláusula que depende de ella: “ama también al que ha sido
engendrado por él”. En esta forma, y sin necesariamente ceñirnos a la puntuación del
texto según aparezca en la versión que estemos usando, nos dedicamos primero a la
reestructuración del contenido del pasaje, colocando sus declaraciones por orden de
importancia, y dejando ver la conexión que exista entre las diferentes cláusulas.
93
El segundo paso del análisis consiste en formular un bosquejo. La tarea es
relativamente sencilla, en vista de la organización que ya hemos hecho del material.
Este bosquejo debe apegarse al texto lo más posible, de manera que podamos
presentar en forma sistemática el pensamiento del escritor. He aquí un bosquejo del
párrafo citado arriba:
Estamos listos para proceder al tercer paso. La observación deberá girar en torno a
siete preguntas fundamentales. Las respuestas a éstas constituirán el verdadero fruto
del estudio analítico. Las preguntas son: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por
qué? ¿Quién? y ¿para qué? En el caso de la primera, debemos formular una lista con
los conceptos o ideas que se mencionen. Como respuesta a la segunda pregunta,
debemos anotar todas las alusiones al tiempo. La tercera tiene que ver con los lugares
mencionados, y así sucesivamente. De esta manera contestaremos cada una de las
preguntas, almacenando así considerable información sobre el contenido del pasaje, al
final del cual estaremos listos para realizar las conclusiones finales que puedan
aplicarse a nuestra vida personal.
94
C. EL MÉTODO SINTÉTICO.
A este sistema de estudio bíblico también se le conoce como “el método del Dr. Gray”,
debido a que este célebre siervo de Dios, por muchos años decano del Instituto Bíblico
Moody en Chicago, escribió un libro entero cubriendo de Génesis a Apocalipsis, basado
en tan singular método47.
El Dr. Gray habla a favor de este tipo de estudio, y dice que si, por ejemplo, fuéramos a
estudiar geografía, “miraríamos primero un globo, o un mapamundi, y después de dar
una mirada al todo, de manera más inteligente podríamos considerar los hemisferios,
continentes, naciones, y por último, las sierras, ríos y lagos. Sería abstruso, tedioso y
difícil, si fuéramos a principiar al revés, y sin embargo, ése es el sistema que muchos
emplean en su estudio bíblico”48.
Se aduce que las Escrituras fueron escritas libro por libro, y que como tal se deben leer.
La división en versículos, párrafos y capítulos, son añadiduras posteriores a los
manuscritos y no se deben tomar muy en cuenta. Durante las repetidas lecturas de un
libro, se recomienda tener en mente tres distintos aspectos:
1. El tema central del autor.
2. El desenvolvimiento del tema.
3. El bosquejo del contenido.
47 Synthetic Bible Studies, por James M. Gray: Chicago, III.: Moody Press.
48 James M. Gray; Synthetic Bible Studies, London: Revell and Co., 3a. Edición, 1906, Pag 5. Usado con permiso
95
libro se encuentra escrito tanto en prosa49, como en metro poético. También, que
se inicia con la narración de la tragedia de un hombre dentro del contexto de su
hogar. De allí sería fácil avanzar considerando algunos temas secundarios que
constituyen, por así decir, el andamiaje del argumento del autor; éstos incluyen:
la seguridad de los amigos de Job de que su tragedia era resultado directo de su
pecado; la enconada defensa que Job hace de su inocencia; la búsqueda de un
contestación a la pregunta. ¿por qué sufre el justo?; la enseñanza de la
paciencia de Job; la necesidad de arrepentimiento de parte de aquél a quien
Dios aun consideraba justo; y, en la penumbra de este gran drama, la obra
insidiosa y artera del enemigo de nuestras almas, Satanás.
3. Con el material anterior cuidadosamente anotado, estamos listos para formular
un bosquejo. Como se ha podido ver hasta aquí, la organización del material
bíblico es siempre un proceso fundamental e imprescindible para el estudio
provechoso. El Dr. Gray bosqueja el libro de Job en esta forma
1. El Prólogo Caps. 1, 2.
2. El diálogo Caps. 3 -31
3. Las palabras de Eliú Caps. 32 - 37
4. Las palabras del Todopoderoso Caps. 38 – 41
5. La respuesta de Job Caps. 42:1-6
6. El epílogo Caps. 42:7-1750
Para elaborar el bosquejo resulta ser de gran ayuda tomar en cuenta la división de
capítulos, párrafos y versículos, ya que el estudiante necesita encontrar las
unidades de pensamiento para irlos acomodando en forma organizada. En algunos
libros esta es empresa fácil, mientras que en otros pone a prueba nuestra paciencia.
Es útil también para la construcción del bosquejo darles un título corto, pero
descriptivo, a todos los párrafos del libro. Descubriremos que esto simplifica nuestra
labor.
49 Job 1 y 2; 42:7-17.
50 Ibid, págs 53- 54-
96
4. Al leer, transpórtese mentalmente a la época, las circunstancias y el trasfondo
del escritor.
D. EL MÉTODO CRÍTICO.
La palabra crítico proviene del término griego krino, que quiere decir juzgar. Así
entonces, se llama Crítica Bíblica a “la ciencia que busca por medio de una detallada y
cuidadosa encuesta, establecer las palabras exactas de los manuscritos originales de la
Biblia, por la evidencia externa de manuscritos, versiones y citas, y determinar la
composición, fecha, paternidad literaria, y valor histórico, según se encuentra juzgado
por la evidencia interna”51Se divide en dos clases o ramas principales: la critica baja, y
la crítica alta. Éstas también reciben los nombres de Histórica y Textual,
respectivamente. En vista de que estos últimos dos nombres son más descriptivos, los
emplearemos aquí.
5151 H. S. Miller; General Biblical Introduction, Houghton: The Word Bearer Press. Pág. 13. Usado con
permiso.
5252 Gordon D. Fee: Christiannity Today, June 22, 1973; pág. 7. Usado con permiso.
97
Por lo que toca a la crítica histórica, se ocupa de trabajar empleando los resultados de
la crítica textual. Aceptando como un hecho que se posee el texto correcto, procede a
confirmar las afirmaciones que el texto hace en relación con su paternidad literaria, a la
fecha en que se escribió, la veracidad de su mensaje, la unidad de su estructura
literaria, y declaraciones similares.
Aun cuando con todo derecho se pueden incluir ambos procesos críticos bajo el título
de un método para el estudio de la Biblia, en vista de que para trabajar en la crítica
textual se necesitan extensos conocimientos de griego, hebreo y arameo, enfocaremos
nuestro interés exclusivamente en el aspecto histórico o literario. Para tal efecto es
preciso elegir primeramente un libro que constituya la unidad básica de estudio. Luego
realizaremos el estudio investigando las siguientes áreas:
98
determinar a quién fue escrito, basándose en el tenor general del libro. Esto lo ilustra
especialmente el Evangelio según Mateo”53.
4. Fecha. Las fechas en que se escribieron los libros de la Biblia sí son de importancia
estratégica, ya que con frecuencia se encuentran íntimamente ligadas al problema de la
paternidad literaria. Conviene establecer aproximadamente el año en que el autor
escribió el libro. No es raro que encontremos alusiones directas e indirectas de tipo
cronológico dentro del texto bíblico mismo, pero para ello debemos permanecer muy
alertas en la lectura. Observemos la manera como el Dr. Walter Dunnett decide la fecha
aproximada en que Pablo escribió la carta a los Colosenses: “Después del arresto de
Pablo en Jerusalén, al fin de su tercer viaje misionero (Hechos 21:30-36), Epafras vino
a verlo desde Colosas para informarle sobre las condiciones de la iglesia (Col. 1:8; 2:4 y
sig.). Si la fecha de la prisión en Roma es de los años 60 a 62 d. C., entonces la fecha
de esta carta puede fijarse alrededor de los años 60 ó 61 d.D.”54-
5. Propósito. Por último, nos interesa descubrir el propósito que el autor haya tenido al
escribir su libro. En el caso del Evangelio según Lucas, no es difícil hacerlo ya que su
autor claramente menciona su deseo de que “Teófilo” conozca bien la verdad “de las
cosas en las cuales has sido instruido” (1:4). Lo mismo pudiéramos decir de la Epístola
a los Gálatas, ya que el apóstol principia (1:6) indicándoles su sorpresa de que tan
pronto se hayan alejado de Cristo, etc., queriendo decir con esto que su objetivo era
corregir sus desviaciones doctrinales. Otros libros parecen haberse escrito
principalmente como un archivo histórico de acontecimientos, con el fin de guardar su
memoria para la posteridad55.
Mientras que en otros métodos de estudio bíblico se recomienda con insistencia que el
estudiante no recurra al auxilio de libros de consulta, en el caso del presente método lo
consideramos indispensable. La idea no es, claro está, hacer a un lado las Escrituras
para dedicarse a leer los resultados de la erudición bíblica. Más bien, con la Biblia en la
mano, avanzar comparando y verificando los argumentos de los estudiosos de la Biblia,
53 Howard F. Vos; Effective Bible Study, Grand Rapids: Zondervan Publishing House. 1956. Pág 41. Usado con
permiso.
54 Walter Dunnett; An Ouline of New Testament Suvey, Chicago: Moody Press, 1960. Pág. 105. Usado con permiso
55 Este es el caso con los libros históricos, o sean Josué, Jueces, Ruth, I y II de Samuel, I y II de Reyes, I
y II de Crónicas, Esdras, Nehemías y Esther, o también los Evangelios o los Hechos.
99
con el firme propósito de formarnos un criterio personal sobre aquello que nos parezca
más apegado a la integridad de las Sagradas Escrituras.
E. EL MÉTODO TIPOLÓGICO.
Este sistema de estudio no es muy popular en nuestros días, sobre todo debido a los
abusos que con él se han cometido. Ya el Dr. Torrey nos advertía, diciendo: “no es
necesario decir que en algunos lugares se ha abusado con exageración de este método
de estudio. Pero esa no es razón para que lo descuidemos por completo,
especialmente si recordamos que no sólo a Pablo, sino aun a Jesús, le gustaba”56. Será
conveniente, pues, ejercer una moderación prudente en la práctica de este método.
La palabra típico, proviene del verbo griego typto, que significa golpear; y del término
typicos, que quiere decir la marca de un golpe, impresión, forma o tipo. Terry, en su
Hermenéutica Bíblica dice que los tipos “no son, hablando con propiedad, figuras del
lenguaje”, y agrega que “puede definírseles como figuras del pensamiento en las que
por medio de objetos materiales, se ofrecen a la mente vívidos conceptos
espirituales”57. Por lo que toca a las diversas clases de tipos, debemos mencionar seis:
de personas, de instituciones, de oficios, de acontecimientos, de acciones y de cosas.
Algunas recomendaciones fundamentales que se deben tener en cuenta para este
estudio son:
1. Estúdiense las reglas de la hermenéutica sobre la tipología.
2. Princípiese con los tipos más sencillos. Por ejemplo: los que se hallan en Éxodo
12 y en 1 Corintios 5:7,8.
3. Consérvese discreción y sentido común
56 Reuben A. Torrey; How Study the Bible for Createst Proft, Chicago: Fleming H. Revell, Co., 1896. Pág. 82. Usado con Permiso
57M. S. Terry: Hermenéutica Biblica. Buenos Aires. Editorial La Aurora, 1953. Pág. 102. Usado con
permiso.
100
4. Recúrrase a todas las referencias bíblicas que sea posible para respaldar la
interpretación de un tipo dado.
Para aquella persona que desee lanzarse de inmediato a poner en práctica este
método, le podemos sugerir los siguientes temas donde encontrará abundante material
de esta naturaleza: Adán como tipo de Cristo; Abraham como tipo de Dios; el sacrificio
de Isaac y el sacrificio expiatorio de Cristo; José y la vida de Jesucristo58.
En el libro del Éxodo encontramos multitud de tipos que giran alrededor de Cristo: el
Cordero Pascual; el paso del Mar Rojo; el maná, la roca de donde salió agua, el
Tabernáculo, el peregrinaje por el desierto, etc.
Elías es tipo de Juan el Bautista, mientras que el Rey David lo es de Cristo. Los
sacrificios del Antiguo Testamento apuntan hacia la cruz, la teocracia hacia el reino
venidero.
En fin, la manera como el mismo Señor Jesucristo empleó las Escrituras del Antiguo
Testamento para descubrir todo lo que allí se hablaba de él como tipo (Lc 24:27),
constituyen un irresistible incentivo, para que con la misma destreza nosotros
escudriñemos desde Moisés hasta los profetas, en búsqueda de alusiones a nuestro
incomparable Redentor.
EXPLORACIÓN.
1. Someta el primer capítulo de Nehemías a la observación del método inductivo.
Efectúe las cuatro fases de observación que allí se describen.
2. Empleando Romanos 12:1-15, practique los tres pasos del método analítico.
3. Lea toda la epístola a Tito varias veces. Anote lo que considere sea el tema
central. Anote entonces las referencias de aquellos versículos en los cuales se
desenvuelve el tema del escritor. Finalmente, bosqueje la epístola.
4. Utilizando el libro de Hechos, explique con amplitud los siguientes aspectos del
método crítico: El destinatario; la fecha; la paternidad literaria y el propósito.
5. Comparando las vidas de Elías y Juan el Bautista ( I R 17:19; II R 1 y 2:1-15; Mt
3:1-12; 11:7-15; Mr 1:1-8, Lc 1:5-25; 57-6: 3: 1-22; 7:24-35), obtenga de la vida
del primero todos los aspectos en que sea un tipo del segundo.
58 El libro de F.B. Meyer: José, el Amado, (Casa Bautista de Publicaciones) es, sin duda, el mejor estudio
tipológico sobre la vida de este célebre personaje. Lo recomendamos como libro de consulta para quien
desee llegar a dominar este método.
101
APLICACIÓN:
1. Lea el Salmo 1:1-3 y anote en un papel las aplicaciones prácticas que puede
hacer de este pasaje en su vida.
2. Separe un calendario en su mesa de estudio y marque los días del mes en que
observa su tiempo de estudio bíblico, y el tiempo invertido en ello cada día.
3. Hojee el capítulo dos de este libro y descubra cuántas actitudes y cuántos
nuevos hábitos ha logrado formar en su práctica de estudio bíblico.
EXAMEN:
|. ¿Cuál es la diferencia entre los métodos inductivo y deductivo?
2. ¿Cuáles son las siete preguntas que sirven como base de la observación del método
analítico?
3. ¿Cuál se considera la piedra angular del método sintético?
4. explique la diferencia entre la crítica histórica y la textual, y diga qué otro nombre
recibe cada una.
5. ¿Cuál es la definición etimológica de la palabra típico?
102
CAP 7. EL ESTUDIO DE LA BIBLIA SEGÚN SUS TEMAS.
BOSQUEJO
A. EL TEMA BIOGRÁFICO.
B. EL TEMA HISTÓRICO
C. EL TEMA PROFÉTICO
D. EL TEMA TEOLÓGICO
E. EL TEMA DEVOCIONAL.
MEDITACIÓN:
Lea los siguientes pasajes y reflexione sobre ellos:
[Link] 3:16
2. Salmo 119:33-40
3. Hebreos 4:12
103
Y el tercer peligro grave consiste en estudiar la Biblia olvidando que fue escrita con
cierto propósito primordial: revelarnos a Jesucristo como Salvador del hombre. El
apóstol Pablo declara que el evangelio de Dios es “acerca de su Hijo” (Ro 1:1-3); y
especialmente el ministerio del Espíritu Santo se encuentra enfocado a este mismo fin.
Cristo declaró: “El me glorificará; porque tomará de lo mío y os lo hará saber” (Jn
16:14). Todas las Escrituras apuntan hacia Jesús resucitado, “la imagen del Dios
invisible, el primogénito de toda creación; en él fueron creadas todas cosas…; todo fue
creado por medio de él y para él, él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él
subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el
primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia” (Col. 1:15-
19). Los métodos deben ser herramientas para acrecentar nuestra destreza en la labor
de descubrir al Hijo de Dios en las páginas de la Escritura. La monotonía y la confusión
se desvanecen y la Palabra de Dios cobra vida y eficacia cuando entendemos que nos
fue dad para que por medio de ella lleguemos a conocer a Jesucristo.
Consideremos, pues, en este capítulo otros cinco métodos que además de reportarnos
beneficios positivos, nos evitarán caer en una de estas tres trampas.
A. EL TEMA BIOGRÁFICO.
Alguien ha dicho que éste es el método más sencillo de estudiar la Biblia, y que la
prueba de ello es que así se procura enseñarla a los niños. Tal vez sea verdad, pero si
tenemos la intención de hacer un estudio a fondo, no resultará tan fácil como se piensa.
Lo que sí podemos asegurar, es que éste puede resultar un estudio altamente
provechoso e inspirador. Se ha calculado que la Biblia menciona cerca de tres mil
personajes diferentes, cada uno de ellos con sus características específicas.
Quizá una de las razones por qué resulte tan fructífero este sistema, sea debido a la
variedad de los personajes bíblicos. Se habla tanto de hombres como de mujeres y
niños; los hay valientes y cobardes, perversos y santos: algunos alcanzaron gran
renombre, otros permanecieron en la obscuridad; de algunos se narran extensas e
interesantes biografías, mientras que otros prácticamente se pierden en el anonimato.
Pero lo que de ellos se narra, constituye una rica fuente de conocimientos en relación
con el plan de Dios para la humanidad.
Existen algunos puntos clave sobre los cuales debemos basar el estudio de un
personaje bíblico. No en todos los casos lograremos la información necesaria
correspondiente a cada aspecto, pero sí debemos hacer un esfuerzo por buscarla,
puesto que ello completaría la información biográfica. Los pasos son los siguientes:
104
1. El nombre. Lo primero que nos interesa es el nombre. Es preciso indagar su
significado, y para esto haremos bien en tener a la mano un buen diccionario
bíblico. Así se facilitará descubrir, por ejemplo, que Jorám quiere decir: “exaltado
por Jehová”; que la palabra Urim significa: “la luz de Jehová”, etc. También nos
interesa saber si en la Biblia se menciona algún apodo por el cual se conocía a la
persona, como en el caso de Jacobo y Juan, llamados por Cristo “hijos del
trueno” (Mr 3:17), o el apóstol Tomás, apodado “dídimo”. Por último, se deben
localizar todos los pasajes en la Escritura donde aparezca el nombre. Para esto
hay que emplear una concordancia, debiendo tener cautela y no confundir a un
personaje con otro, ya que no es raro que varios individuos se llamen igual. Así
sucede en casos como Natán, Zacarías, Jonatán, María, etc.
105
de las fieras, que el prepararon para el tiempo en que tuvo que andar como
guerrero errante, etc.
7. Su vida espiritual. En gran parte elegimos a un personaje para estudio por las
lecciones que su vida espiritual nos pueda ofrecer. El beneficio en este caso lo
podemos derivar al estudiar en detalle sus relaciones con Dios. Encontraremos
elementos positivos, como su obediencia, su madurez, su vida de oración, su fe
en Dios, su testimonio, su dedicación, etc. En algunos, sus experiencias de Dios:
sus sueños, visiones, manifestaciones, etc. Y algunas de las más importantes
lecciones en el plano espiritual, las constituirán ciertos elementos negativos
opuestos a los anteriores.
106
9. Su influencia sobre los demás. Los hombres no son sólo receptores pasivos de
los efectos de circunstancias, fuerzas o personas, sino que voluntaria o
involuntariamente ejercen también una influencia definida sobre quienes los
rodean. De gran provecho será estudiar, por ejemplo, la influencia de Acán o de
Abraham sobre sus respectivos hogares; la de Moisés o Samuel sobre el pueblo;
o la de Pedro o Pablo sobre el mundo de su época. Su conducta y palabras
dejaron huellas dentro de su esfera de acción, y por medio de las Escrituras nos
legaron valiosas lecciones.
10. El pecado en su vida. Parte de la experiencia espiritual del individuo es, claro
está, sus luchas con el pecado. De algunos aprendemos cómo evitarlo y
vencerlo, mientras que otros son advertencias solemnes de lo que acarrea ceder
a él y encubrirlo. Debemos observar cuál fue el mayor pecado en su vida, los
pasos que le llevaron a él, y sus consecuencias, y otros pecados que también
hayan influido en él.
No es difícil darse cuenta de que este método puede resultar altamente provechoso.
Pero lo más admirable es que al estudiar los diversos personajes, llega uno a
encontrarse súbitamente en las páginas de la Biblia, con un individuo igual a
nosotros mismos. Alguien con experiencias, debilidades, luchas y circunstancias
similares; y llegamos a entendernos mejor a nosotros mismos a la luz de las
maravillosas enseñanzas de la Palabra de Dios.
B. EL TEMA HISTÓRICO.
En su extenso prefacio a la Historia del Cristianismo, Kenneth Scott Latourette dice: “No
nos sorprende que los cristianos eruditos repetidas veces durante los siglos, se hayan
dedicado a la historia de su fe, y que a la luz de la historia hayan tratado de entender
las naturaleza del hombre y el curso de la peregrinación de la humanidad” 60. Y la Biblia
se ha constituido en un infalible libro de historia para estos estudiosos. No fue escrita
60Kenneth Scott Labourette; Historia del Cristianismo, Vol. 1, El Paso, Texas: Casa Bautista de
Publicaciones, 1967. Pág 12. Usado con permiso.
107
con ese fin, pero sus narraciones se han verificado a través de los siglos,
encontrándoseles siempre veraces.
Cada una de estas secciones se puede dividir en otras más pequeñas, para facilitar la
comprensión del desarrollo histórico de las narraciones bíblicas.
Terminado esto, y auxiliados por un diccionario bíblico y por libros sobre historia
universal antes de Cristo, podemos elaborar una armonía entre la historia bíblica y la
historia de la humanidad durante los mismos periodos. En esta forma sabremos, por
ejemplo, qué naciones ocupaban la primacía mundial durante el tiempo en que David y
Salomón reinaban en Israel, o qué circunstancias imperaban en Palestina durante la
época cuando los filósofos Platón, Sócrates y Aristóteles vivían en Grecia, etc.
Una vez que contemos con el cuadro histórico general, podremos realizar un estudio
más detallado. Este se puede efectuar de tres maneras principales.
Primera, dedicándonos al estudio de un periodo específico de la historia bíblica. Por
ejemplo, el tiempo de los jueces. Aquí es posible adentrase en los detalles y
circunstancias de este lapso de la historia de Israel. El reino de Salomón sería otra
época rica en enseñanzas.
Estos periodos históricos pueden someterse a distintos énfasis de estudio. Por ejemplo:
a la investigación de los personajes que descollaron durante esta era; quiénes fueron,
por qué se distinguieron, sus contribuciones a la humanidad, la duración de su poder
público, etc. Se puede investigar el nivel cultural de la época: qué civilizaciones eran
prominentes, cuáles fueron los años de su importancia, cuáles sus rasgos culturales,
qué influencia tuvieron sobre otros pueblos, etc. Otras veces conviene explorar la senda
108
del estudio político y económico; o escudriñar la situación religiosa; o hacer un análisis
histórico-geográfico.
C. EL TEMA PROFÉTICO
Para muchos cristianos, hablar de profecía significa perder el tiempo. A algunos no sólo
no les interesa estudiarla, sino que aun le huyen, temerosos de caer en sutiles trampas
109
de interpretación que los lleven a exageraciones y distorsiones en su comprensión de
las Escrituras. Sin embargo, indiscutiblemente cada año que pasa nos acercamos más
y más a la consumación de los tiempos. Por lo tanto, sea cual fuere nuestra
interpretación profética, es importante y aun urgente, que nos entreguemos a un estudio
serio de la profecía bíblica. Además, no menos que una tercera parte de la Biblia está
dedicada a asuntos proféticos, de tal manera que si en verdad nos interesa llegar a
conocer la Palabra de Dios, irremisiblemente nos veremos obligados a dedicar una
buena parte de nuestro tiempo a ellos.
Por otra parte, es seguro que el temor y la desconfianza que generalmente se tienen a
los pasajes proféticos, se basan en un concepto equivocado de la naturaleza, el
propósito y los fines de la profecía.
61Robert Ross; Is Prophecy a Jigsw Puzzle, Christianity Today, April 13, 1973, Pág. 39. Usado con
permiso.
110
Estudiar la Biblia siguiendo este método significa la lectura repetida del libro o porción
deseada. Aun cuando en la primera lectura parezca un confuso laberinto de ideas,
personajes, lugares, etc., no debemos desmayar, sino seguir leyendo hasta lograr
organizar su contenido. El estudio habrá de seguir los siguientes pasos:
1. Las primeras veces que se lea, hay que buscar asiduamente lo que el pasaje
dice sobre las circunstancias reinantes. Es de gran importancia ubicarnos en el
medio ambiente del profeta; esto nos ayudará a entender por qué dijo lo que dijo.
2. En el principio se buscan también los temas principales del pasaje – los temas
en que el autor pon énfasis. Éstos se determinan observando las palabras y las
ideas que repite con mayor frecuencia.
3. La descripción de la personalidad y las características del mensajero también
interesan. Su temperamento, edad, nacionalidad, idioma, experiencias
espirituales, etc., revelarán la manera cómo pronunció sus mensajes.
4. Durante lecturas subsecuentes anotaremos lo más posible, la cronología del
pasaje profético: los años, días o meses en que fue pronunciado o escrito. En el
caso de libros enteros, el ministerio de un profeta pudo haber cubierto muchos
años, y será importante saber en qué épocas pronunció sus profecías.
5. Ahora enfocaremos la atención sobre los individuos a quienes se dirigió el
mensaje de Dios por boca del profeta. ¿Quiénes fueron? ¿cómo eran? ¿Qué
hacían? Éstas son preguntas fundamentales para comprender por qué fue
necesario que Dios les hablara.
6. Se deben buscar también los propósitos que Dios haya tenido para enviar a su
mensajero. ¿Cuál era el plan de Dios? ¿Cómo pensaba lograrlo? ¿Se lo revela al
pueblo? ¿Qué alternativas les presenta Dios en cado de que ellos no acepten
seguir sus caminos?, etc.
7. Enseguida se debe trabajar exclusivamente en los mensajes proféticos.
Primeramente, será bueno aislarlos, ya sea por medio de círculos en la misma
página, o copiándolos en hojas aparte. El propósito es considerar cada uno por
separado, permitiendo que la palabra misma hable sin la influencia de otras
ideas.
8. El siguiente paso será comparar cada mensaje con pasajes similares o paralelos
en otras partes de las Escrituras. Hay que observar las diferencias en los varios
sitios donde aparece. Un buen ejemplo es el mensaje profético de Cristo en
Mateo 24, el cual narran también Marcos y Lucas, pero n distinta forma.
9. Por fin arribamos a la delicada tarea de clasificar el contenido de los distintos
segmentos de la porción bajo estudio. Será preciso clasificarlos cuando menos
en dos categorías principales:
a) Los pasajes proféticos y los didácticos.
b) Los mensajes que ya se hayan cumplido, o los que aún están por cumplirse.
111
10. Una vez formado un criterio sobre el mensaje de la profecía, resta solamente
elaborar las conclusiones y aplicaciones personales. No podemos olvidar que el
estudio persigue un propósito de carácter personal y no puramente literario ni
científico, por tanto, lo que logremos oír de la voz de Dios a través de la
investigación, redundará en edificación y madurez propias.
D. EL TEMA TEOLÓGICO.
Tarde o temprano, la tarea del estudiante bíblico le llevará a considerar las afirmaciones
teológicas en las Escrituras. Como en el caso de la profecía, a muchas personas les
espanta tener que enfrentarse al problema de lo teológico. Pero no existe razón para
ello.
Después de todo, la teología no es más que el estudio de las enseñanzas contenidas
en la Biblia. Frecuentemente se le denomina también como la ciencia que estudia a
Dios. Sobre este particular Myer Pearlman explica: “¿Por qué es que definimos la
teología o doctrina con el nombre de ciencia”? Se denomina ciencia al arreglo
sistemático y lógico de hechos autenticados.
62 Myer Pearlman, Teología Sistemática, Miami: Editorial Vida, 5a. edición, 1968, Pag. 6. Usado con
permiso.
63 H. Orton Wiley, Paul T. Culbertson; Introducción a la Teología Cristiana, Kansas City; Beacón Hill
112
reformadores protestantes acentuaron el papel de las Sagradas Escrituras como la
base y fundamento de la teología.
Para estudiar la Biblia de acuerdo con este sistema, se ponen en práctica cuatro pasos
definidos. Cada uno de ellos, a la vez que es progresivo, pretende llevar al estudiante a
la médula doctrinal de la porción elegida.
1. El descubrimiento. No es raro que leamos muchas veces algún pasaje bíblico
sin percatarnos de que contiene profundas enseñanzas doctrinales. Tómense,
por ejemplo, las palabras de Pablo a los efesios en relación a la actitud del
esposo hacia su mujer: “Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino
que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia” (Ef. 5:29). Por
concentrarnos en la enseñanza sobre el matrimonio, a veces pasamos por alto la
clara indicación sobre Cristo, quien también cuida y sustenta a la iglesia. Por eso
decimos que el primer paso del estudio consiste en descubrir las declaraciones
teológicas del pasaje.
64René Padilla; El Debate Contemporáneo sobre la Biblia. Barcelona: Ediciones Evangélicas Europeas.
1972. Pág. 138. Usado con permiso.
113
Existen tres tipos de enseñanzas doctrinales que hay que descubrir:
Primero las explicitas; es decir, aquellas que obvia y claramente aparecen ante
nuestros ojos. ¿quién puede pasar por alto, por ejemplo, las instrucciones
doctrinales de Pablo sobre la resurrección en 1 Co 15?. Observemos cómo en el
versículo 20 se declara que el Cristo resucitado “primicias de los que durmieron
es hecho”. En el 21, que así como la entró mundo a través de un hombre,
“también por un hombre la resurrección de los muertos”. Y en el 22, que así
como todos los hombres mueren en Adán, o por culpa de Adán, “también en
Cristo todos serán vivificados”. Este tipo de enseñanzas las vamos entresacando
del texto para agruparlas en una lista. Cuando se estudia un libro entero de la
Biblia, o un pasaje extenso, es preferible separarlas así, puesto que interesa
localizar los principales temas teológicos. Esta forma de trabajo no llevará, por
ejemplo, a descubrir que el tema central de la segunda carta a los
Tesalonicenses consiste en una explicación acerca del retorno literal y visible de
Cristo al mundo. O podemos encontrar varios temas dentro de un solo libro. Por
ejemplo, la primera carta de Pablo a los Corintios, imparte enseñanzas sobre las
divisiones en la iglesia (1:10 – 4:21), los escándalos dentro de la iglesia (5:1 –
6:20), el matrimonio (7:1-40), la libertad cristiana (8:1 – 11:1), el atavío de las
mujeres (11:2 – 16), la comunión del Señor (11:17-34), los dones espirituales
(12:1 – 14:40), la resurrección (15), y la ofrenda para los santos (16:1-4).
Abundan en las Escrituras las enseñanzas teológicas de esta clase. Entre ellas
están las que se refieren a la inspiración de la misma Biblia, la personalidad de
Dios, su interés por la raza humana, su poder, etc. Claro que para descubrirlas
el estudiante tendrá que desarrollar práctica en esta tarea, y aguzar los sentidos
para arrancarle el texto todo lo que tiene escondido.
65Merrill C. Tenny; Gálatas, la Carta de la Libertad Cristiana, Grand Rapids: TELI. Pág. 121. Usado con
permiso.
114
La investigación nos debe llevar, en tercer lugar, a los elementos teológicos que
aparecen en el libro o pasaje, representados en palabras claves, y que en
realidad representan temas enteros de interés doctrinal.
Tómense, por ejemplo, las palabras gracia, fe, ley, pecado, mundo, amor,
justicia, etc. Cada uno de estos términos no solamente encierra un profundo
significado, sino que constituye un eslabón en la prolongada cadena de
enseñanzas doctrinales sobre el particular, que Dios ha desparramado por toda
la Biblia. Preciso será entonces seguirle el rastro a estos vocablos, tratando de
encontrar todo lo que sobre ellos se enseña.
2. La comparación. La lista de enseñanzas doctrinales que hayamos compilado en
el proceso anterior, servirá para iniciar las labores de confrontación entre las
diferentes declaraciones del texto. Esto significa que no solamente cada tema es
importante en sí, sino que adquiere mayor importancia aun cuando tomemos el
tiempo para compararlo con otros que aparecen en el mismo pasaje o libro. El
capítulo 16 del Evangelio según Juan es un magnífico ejemplo de esto. En él,
Cristo combina enseñanzas sobre la persona del Espíritu Santo y sobre sí
mismo, de tal manera que al comparar las declaraciones sobre estos dos
grandes temas, obtenemos un cuadro más completo, claro y comprensible del
mensaje que Cristo trataba de comunicar a sus discípulos. Ese es el caso
también de las enseñanzas de Pablo sobre la ley y la gracia en Gálatas. Sólo
cuando comparamos una doctrina con la otra, podemos arribar a un punto de
vista equilibrado sobre lo que la Biblia en esa porción nos enseña, y la
comparación se vuelve todavía más interesante si observamos la forma en que
los diferentes autores hablan de ciertas palabras o doctrinas. Por ejemplo, la
palabra fe no se usa con igual sentido en Romanos que en Hebreos; así en otros
casos.
1. Sus Nombres
1.1. Cristo Jesús, 1:1 – significa misión y humanidad.
1.2. Señor Jesucristo, 1:3 – significa señorío, misión, humanidad.
1.3. Cristo es el Señor, 3:24.
1.4. Amado Hijo, 1:13.
1.5. Cabeza del Cuerpo, 1:18, 24.
115
2. Sus atributos
2.1. Personalidad.
2.1.1. Creador, 1:16.
2.1.2. Hijo, 1:13.
2.1.3. Primogénito de entre los muertos, 1:18.
2.1.4. Perdonador, 2:13.
2.1.5. Objeto de nuestro servicio, 3:24.
2.2. Omnisciencia.
2.2.1. Todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, 2:3.
2.3. Santidad.
2.3.1. Imagen del Dios Invisible, 1:15.
2.3.2. Objeto de fe, 2:5.
2.3.3. Él es perfección, 1:2866.
66 Howard F. Voss; Effective Bible Study, Grand Rapids: Zondervan Publishing House, 1971, Pág 83.
Usado con permiso.
67 Bernard Ramm: Protestant Biblical Interpretation, Buker Book House, 1950, Pág. 84 y 85. Usado con
permiso.
116
reflexionamos en las circunstancias prevalecientes y determinamos en qué áreas de
nuestra vida se aplican esas enseñanzas.
E. TEMA DEVOCIONAL.
En capítulos anteriores se ha sugerido que no todos los métodos son adecuados para
todas las personas en todas las circunstancias, y que por tanto, un estudiante no debe
pretender utilizarlos todos para realizar su estudio de la Biblia. De acuerdo con el
propósito que se tenga, algunos métodos le serán más útiles que otros. Pero lo cierto
es que en un sentido muy real, todos los métodos anteriores no vienen a ser sino
únicamente preparación para que el estudiante arribe a esta última forma de estudiar
las Escrituras. A ello se debe que a este sistema de estudio se le ha llamado “la
coronación de todo estudio”.
Se conoce este método con el nombre de “devocional”, porque acentúa el estudio con
el fin de producir la edificación de la vida espiritual del cristiano, llevándole a una
experiencia más real de su conocimiento de Dios, y de su entrega personal a Él.
Naturalmente que a través de los otros métodos ya explicados, también podremos
derivar inspiración y edificación interior, pero los demás nos auxilian más para
comprender diferentes aspectos del texto bíblico, o para poner atención a detalles que
de otra manera pasarían desapercibidos, mientras que en éste, el objetivo único es
producir una mayor devoción de nuestro ser a Dios y a su Hijo Cristo Jesús.
68Andrew A. Bonar, Memorts of McCheyne, Chicago: Moody Press, Vol. 1. Págs. 17, 18. Usado con
permiso.
117
pasajes importantes, de poco provecho le será tal práctica. Por eso es
recomendable para los que leen progresivamente la Escritura, que cuantas
veces sea posible hagan una pausa en la lectura y dediquen varios días aun
semanas, si fuera necesario, a la consideración, investigación, meditación y
estudio de ciertos pasajes importantes.
Parece ser que quienes así estudian la Biblia han adoptado el plan de leerla en
un año, y de allí su interés de continuar leyendo regularmente sin interrupciones
todos los días. El plan es bueno, mientras no nos impida profundizarnos lo más
posible en las Escrituras. Por lo tanto, si el estudiante practica este tipo de
lectura, se recomienda cualquiera de estos dos procedimientos:
a) Que el tiempo que se dedica cada día para la lectura, se divida permitiendo la
oportunidad tanto de continuar la lectura regular, como de regresar al pasaje
que hemos elegido para estudiar.
b) Que se prolongue el tiempo asignado para leer toda la Biblia, y en lugar de
limitarnos a un solo año, fijemos un lapso más amplio, quizá de tres años,
avanzando sólo conforme vayamos estudiando pasajes interesantes que
vayan dejando provechosas enseñanzas para nuestro espíritu.
Otras veces pueden ser problemas en el hogar o en los negocios los que nos
agobian; o dificultades con los hijos, escasez económica, enfermedad, molestas
dudas, tentaciones, y cuántas experiencias más. Y por si fuera poco, no sólo
experimentamos lo negativo, sino que en ocasiones también sentimos la
necesidad de un mensaje para las épocas de bonanza y oportunidad; cuando
vamos a iniciar un viaje, cuando principiamos un nuevo trabajo; cuando los hijos
comienzan un ciclo escolar; cuando estrenamos casa; cuando cumplimos años,
cuando hay un aniversario, etc.
Con la ayuda de una concordancia, o de las referencias en los márgenes de la
Biblia, podremos localizar innumerables pasajes que nos produzcan aliento, paz,
serenidad o fe para los vaivenes de la existencia humana.
118
3. Pastoral. La vida cristiana no es una emoción momentánea; es un proceso que
dura toda la vida. Por eso los cristianos necesitamos el constante cultivo de la
experiencia interior con Dios. Para obtenerlo, nada mejor que “el buen Pastor”
nos conduzca a “aguas de reposo”, y nos lleve a descansar en “lugares de
delicados pastos”.
Hay un libro que Dios parece haber incluido en la Biblia con ese solo propósito:
el libro de los Salmos. Si el cristiano no comprende todo el resto de las
Escrituras, este libro sí lo entiende. En la mayoría de las Biblias, otras páginas
pueden aparecer en blanco y sin uso, pero las de los Salmos se encuentran
marcadas, ajadas y aun frecuentemente con las señales de lágrimas vertidas por
el impacto de la Palabra de Dios sobre el cuitado corazón humano.
El Dr. Billy Graham constantemente dice a los cristianos en sus cruzadas, que
hace muchos años se formó el hábito de estudiar diariamente una porción de los
Salmos, además de su lectura o estudio en alguna otra parte de la Biblia. Ha
encontrado la que produce la invariable edificación del alma, y les exhorta a que
hagan lo mismo. Naturalmente que otros libros, además de los Salmos, se
prestan también para un estudio de esta naturaleza.
4. Personal. Las Escrituras serán a nuestro corazón “dulces como la miel”, sólo en
la medida en que logremos localizar entre sus páginas a Jesucristo, el Hijo muy
amado del Padre, en el cual él tiene su contentamiento. Este tipo de estudio
devocional consiste en la consideración de la persona de Jesucristo, y no de
aplicar la Biblia a nosotros en lo personal. El himnólogo escribió: “Cristo es el
tema de mi canción”. Y también es el tema central, principal y supremo de las
119
Escrituras. Decía Robert Murray McCheyne: “La única medicina para un corazón
frío es una mirada al corazón de Cristo”69. Y el escritor de Hebreos nos instruye
diciendo: “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí
mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”. (He. 12:3). Será
preciso entonces estudiar lentamente cada versículo, cada frase, cada palabra,
en busca de alguna sombrea de la persona de Cristo sobre las páginas
sagradas.
Una vez elegida la porción que deseamos estudiar, la cual puede ser un libro, un
capítulo, un párrafo o un versículo, procedemos a establecer primero la similitud
entre las circunstancias en que vivían los personajes del pasaje, y las de los
tiempo de Cristo. También podemos anotar las características personales del
Señor Jesús que se encuentran reflejadas en las vidas de los personajes que
nos encontramos estudiando. Y por último, es posible establecer paralelos entre
los acontecimientos en la vida de Jesucristo y los de la porción bajo estudio.
EXPLORACIÓN:
1. Efectúe un estudio sobre Pablo en el libo de los Hechos. Organice la información
que allí encuentre, y escriba un resumen describiendo al célebre apóstol.
2. Formule un análisis histórico de la profecía de Hageo. Dedique especial atención
a los templos mencionados en el capítulo 2.
3. En el capítulo 30 de Ezequiel encuentre los siguientes elementos:
a) Las circunstancias de aquella época.
b) Los temas principales del capítulo.
c) La personalidad y características del profeta.
d) La cronología del capítulo.
e) Las características de las personas a quien fue dirigida la profecía.
4. Formule una lista con las enseñanzas sobre la segunda venida de Cristo en los
capítulos 4 y 5 de 1 Tesalonicenses. Destaque las enseñanzas implícitas y
explícitas, y organice el material elaborando un bosquejo.
5. Analice el Salmo 89 y clasifique los versículos de acuerdo con los siguientes
tipos de estudio devocional: a) Práctico; b) Pastoral; c) Personal.
APLICACIÓN:
1. Lea y medite en la vida de Bernabé, en Hechos 11:19.30: 1-3 y 14. ¿Qué
cualidades encuentra en él que hacen falta en su vida?
2. Reflexione en los conceptos de Pablo sobre la libertad cristiana en I Co 8:1-11:1,
y anote por separado arasen las que no ha apropiado esa libertad.
120
3. Formule una lista con los nombres de los libros de consulta que necesita adquirir
para su biblioteca personal, y hágase el propósito de comprar cuando menos uno
cada mes.
EXAMEN:
1. ¿Cuáles son los tres graves peligros que ofrece el estudio de la Biblia?
2. ¿Cuáles son los cuatro periodos históricos en que se puede dividir el Antiguo
Testamento?
3. ¿De qué se ocupa la hermenéutica?
4. ¿Cuál es el material con el que se trabaja la teología?
5. ¿Cuáles son algunos libros de la Biblia que se prestan para el estudio
devocional?
121
Capítulo 8. COMO MARCAR EN LA BIBLIA
BOSQUEJO
Preparación de las marcas.
A. LINEAS.
1. Subrayados.
2. Rayas marginadas.
3. Líneas conectiva en círculos.
B. SÍMBOLOS
1. Signos.
2. Iniciales.
3. Figuritas.
C. REFERENCIAS
1. Al margen.
2. Referencias adicionales.
D. NÚMEROS.
1. Significado.
2. Eventos, personas, promesas.
E. NOTAS.
1. Resúmenes.
2. Comentarios al margen.
3. Palabras en otras versiones o idiomas.
MEDITACIÓN.
Lea los siguientes pasajes y reflexione sobre ellos:
1. Jeremías15:16.
2. Salmo 12:6
3. Salmo 119:169-176.
122
COMO MARCAR LA BILBIA.
El secreto para lograr perforar la certeza de la letra que mata, y alcanzar los veneros de
la Palabra que vivifica, reside en la tenacidad y la constancia en el estudio. Por otra
parte, la experiencia a través de los años ha enseñando a los estudiosos de este
volumen sagrado, cuan importante es llegar a desarrollar un sistema sencillo, pero
lógico y práctico, de marcar la Biblia, facilitando así su estudio y aprovechando al
máximo las horas invertidas en su investigación.
Sin embargo, se debe proceder con cautela ya que es posible llegar a señalar tan
profusamente la Biblia, que las marcas se vuelven más importantes que su contenido
original. Es conveniente recordar que la Biblia no se marca con el fin de adornarla. No
faltan por allí cristianos que con entusiasmo ardiente, pero fugaz, desarrollan una
obsesión por colocar marcas, trazar líneas, pintar palabras, escribir notas y algunas
otras señales espectaculares de tal manera que al abrir su Biblia en página tras página
nos encontramos con un despliegue multicolor de indicaciones que distraen y
deslumbran la atención del texto bíblico. Más bien, debemos tener en mente que
nuestro interés al marcar las páginas de la Escritura persigue cuando menos tres
propósitos definidos.
El segundo propósito es el auxilio que las notas y marcas pueden prestar a nuestra
memoria. A menos que poseamos una mente enciclopédica, o una memoria fotográfica,
123
será materialmente imposible retener tantísimos conocimientos, datos, nombres, citas,
etc. De allí la necesidad de que conforme avancemos, vayamos marcando los datos
más importantes, para que llegado el caso, podamos regresar y encontrarlos con
facilidad.
El tercer objetivos que perseguimos, es facilitar la organización del material leído con
propósitos de estudio. Un vez tras otra, durante la consideración de los varios métodos
de estudio bíblico, acentuamos la necesitad de bosquejar o resumir el pasaje bajo
estudio. Esto será sencillo si durante nuestras repetidas lecturas, vamos marcando o
numerando los diferentes conceptos vertidos por el autor. Si establecemos un sistema
de marcar comprensible y organizado, podremos con la sola mirada ubicar de inmediato
las secciones claves de un capítulo o párrafo, y como resultado, nuestro estudio se
facilitará y los resultados serán más satisfactorios.
A. LINEAS.
Las líneas constituyen un valioso auxiliar en las observaciones del texto bíblico. Las
podemos utilizar como señales sencillas, pero elocuentes, de lo que hemos
descubierto. De esta forma, sin duda que la más común es el subrayado de
palabras, oraciones o versículos enteros. Esto se hace generalmente cuando se
quiere destacar la importancia de cierto trozo del texto. Al subrayar, debemos tener
cuidado de que la línea se fina y recta, evitando manchones, o empalmarla sobre las
palabras.
Tan variada puede resultar esta forma de marcar, que es posible desarrollar todo un
sistema propio de colores con sus respectivos significados. Para decidir el uso de
estos colores, es preferible, hasta donde sea posible, seguir algún tipo de relación
entre el color y el tema de las palabras que se subrayan.
Por ejemplo: el azul para pasajes que hablen del cielo; el rojo en aquellos que se
refieran a la sangre de Cristo; el negro, pecado; el morado – color de la realeza-
para alusiones a la segunda venida del Señor Jesús; el amarillo, que simboliza el
sol, para pasajes sobre Dios; y el verde para los que hablen sobre el Espíritu Santo.
Por supuesto, esta lista puede aceptar toda clase de modificaciones. Y de acuerdo
con los temas que ocupen nuestra atención, podemos cambiar el significado de
cada color, aplicándolo, por ejemplo, a referencias a los ángeles, el pueblo de Israel,
Satanás, la vida cristiana, el Reino de Dios, etc. En cualquiera de estos casos,
124
conviene anotar al principio de la Biblia, o al margen del libro bajo estudio, la clave
que vamos a seguir, para evitar olvidos o confusiones posteriores.
Las líneas pueden usarse también para colocar señas marginales en el texto. Quizá
sólo queremos llamar nuestra atención a un pasaje destacado, o desarrollar una
escala de valores por estas señales.
En este caso, por ejemplo, una línea recta al margen puede significar: “importante”;
una curvilínea: “muy importante”; una angular: “de gran importancia”; y una igual a
ésta, pero con una flecha adentro: “lo más importante”. A éstas se pueden añadir las
líneas quebradas, la doble línea y las líneas diagonales sobre el texto.
RECTA:
Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro;
¡hermoso precio con que me han
apreciado! Y tomé las treinta piezas
de plata, y las eché en la casa de
Jehová al tesoro. – Zac. 11:13
CURVILÍNEA:
Todo esto vino sobre el rey
Nabucodonosor. – Dan 4:28
ANGULARES:
Las palabras de Jehová son palabras
Limpias, como plata refinada en horno
de tierra, purificada siete veces.
CON FLECHA:
Y tocó su mano, y la fiebre
La dejó; y se levanto, y les
Servía.- Mateo 8:15.
125
QUEBRADAS.
DOBLES:
No os olvidéis de la hospitalidad,
porque por ella algunos, sin
saberlo, hospedaron ángeles.
He. 13:2
DIAGONALES:
La tercera forma de usar las líneas es trazarlas por encima del texto para que nos
sirvan a manera de conectivos. Varios pueden ser los propósitos para emplear este tipo
de marca: Uno, ir uniendo palabras que se repiten a los largo del pasaje. Otro, cuando
deseamos ir marcando el progreso del pensamiento del autor, expresado ya sea a base
de preposiciones, frases enteras o eventos. Ejemplo de lo primero es la repetición de la
frase, “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”; que aparece en
Apocalipsis 2:7, 11,17, 29: 3:6, 13 y 22. También en Habacuc 2 aparecen seis “Ayes”
en los versículos 6,9, 12,15 y 19, los cuales se pueden unir con líneas, encerrando cada
palabra en un círculo. Un ejemplo del segundo caso sería el pasaje de Hebreos2:14-17,
en donde marcaríamos el progreso del pensamiento del escritor en esta forma:
126
Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la
descendencia de Abraham.
Una línea trazada de una palabra a otra puede parecernos muy descriptiva
por el momento, pero si volvemos al pasaje varios meses después, es
probable que haya perdido su significado porque tengamos dificultad en
recordar lo que teníamos en mente cuando lo marcamos.
Los símbolos representan para nosotros lo que las señales en los caminos para el
automovilista. Pueden advertirnos de lo que está por suceder, o marcar una zona
en donde es preciso detenerse, bajar la velocidad o cambiar de ruta. Son un
auxilio de tipo visual que encierran un gran significado y expresan mucho con una
sola figura. Tampoco en este caso existe una lista de símbolos que debamos
seguir rigurosamente,: más bien, cada estudiante formula los propios, eligiendo
aquellos que para él sean más fáciles de distinguir o identificar.
Las iniciales constituyen también una gama interminable de símbolos útiles para
el estudio. Cada quien puede usar las que más prefiera., Una E, puede significar:
Evangelio; V.C.: Vida Cristiana; I:inspiración de las Escrituras; R: resurrección; O:
oración. Para los predicadores o seminaristas, S.H. puede significar sugerencia
homilética para trabajo futuro; P: promesa; y en casos de descubrir una lección
personal, podemos emplear P.M.: que representa: ¡para mí!
128
C. REFERENCIAS.
El uso de las referencias constituye otro sistema efectivo para marcar. Llamamos
referencia a una cita de la Escritura acompañada de una letra pequeña en la parte
superior del renglón, que se usa para referirse a otra cita. Por ejemplo, en la Versión
de Reina-Valera 1960 aparece en Eclesiastés 2:8 la referencia en la siguiente forma:
“… y de toda clase de instrumentos de música”, y al pie de la página estas
referencias: “a2:4-8; 1 R. 10:23-27; II Cr. 9:22-27”. Obsérvese que la cita “2:4-8” se
refiere al pasaje que nos encontramos leyendo en Eclesiastés, mientras que las dos
referencias que aparecen enseguida, nos indican que este pasaje se refiere a I R.
10:23-27; II Cr. 9:22-27. De ahí su nombre: “referencias”.
Uno de los secretos para obtener el mayor provecho posible de las Escrituras,
consiste en armonizar el contenido bíblico de tal manera que ciertos pasajes
confirmen, aclaren o amplíen aquel que estamos estudiando. Existen dos maneras
diferentes de hacer uso de las referencias a fin de marcar las Escrituras. La promesa
consiste en ir anotando al margen del pasaje aquellas referencias bíblicas que tengan
relación con él y que nos puedan ayudar en la comprensión general del tema bajo
estudio.
D. NÚMEROS
No hay duda de que los números encierran un significado especial en las Escrituras.
Algunas personas han dedicado tanta atención a la numeración bíblica, que han
formulado un sistema entero para la interpretación de la profecía, o que creen haber
encontrado la fórmula secreta para la comprensión de toda la Biblia. Sin necesidad de
que hagamos de esto una ciencia, sí creemos conveniente que el estudiante serio
preste atención a los números empleados en las Escrituras, pues en ocasiones
pueden encerrar valiosas enseñanzas. Los eruditos de la Biblia han descubierto que
ciertos números parecen encerrar cierto significado, o se les emplea en relación con
ciertos conceptos. Por ejemplo, el número 1 es el número que simboliza la creación, y
nos habla de la suficiencia de Dios para formar todas las cosas sin el auxilio del
hombre. El número 3 es el que representa a la Trinidad, recordándonos la cantidad de
Personas que la componen. El número 5 simboliza responsabilidad, mientras que el 6
129
es el número del hombre, y lleva consigo la idea de aquello que está incompleto, y por
lo tanto defectuoso. Al 7 se le conoce como el número perfecto o completo. El 12
tiene que ver con la administración gubernamental; el 40 es el número de las pruebas
o tribulaciones, y así a otros se les ha asignado cierto simbolismo.
En otros casos, los números son útiles al estudiar pasajes históricos repletos de
personajes, sitios geográficos o acontecimientos. Es de gran auxilio a la memoria
emplear generosamente los números para marcar en el margen los sitios, personas o
eventos en orden progresivo, de tal manera que no se pierda el hilo de lo que el autor
o está tratando de decir, ni su importancia. Esto también se aplica a los pasajes en
que el texto contiene promesas importantes, o simplemente declaraciones progresivas
sobre un mismo tema.
E. NOTAS.
Finalmente, debeos decir una palabra sobre el uso de las notas como medio para
marcar durante el estudio bíblico. El mayor obstáculo para la práctica de este último
sistema de marcas, consiste en la falta de espacio adecuado en los márgenes de las
Biblias. Por otra parte, a la larga esto puede constituir una verdadera ventaja, pues de
otra manera no faltaría quien agregara a la Escritura notas tan copioso, que
substituyeran en volumen al texto bíblico. Es posible utilizar las notas de tres maneras
diferentes.
130
Naturalmente que en casos en que las notas sean abundantes, conviene mejor hacer
uso de un cuaderno para almacenar el fruto del estudio.
La tercera forma en que podemos emplear las notas para el estudio, es comparando
el pasaje con la forma en que aparece en otras versiones bíblicas. Por medio de
iniciales como “B.A.”, para indicar la Biblia de las Américas, podemos anotar que en
esa Biblia se usa alguna palabra que describe con mayor claridad o exactitud el
significado del texto. Y esto, naturalmente, incluye la anotación de palabras en Biblias
en otros idiomas. Si el estudiante se encuentra familiarizado con algún dialecto, o con
uno o varios de los idiomas modernos, es importante que durante el estudio consulte
las Biblias en esas lenguas, y al encontrar cualquier término que ayude a la
comprensión del texto bíblico, lo incluya al margen del pasaje.
Para concluir diremos que estas diversas maneras de marcar las Escrituras, nos
ayudarán a mantener la fragancia del mensaje conforme el Espíritu nos hable a través
de la página impresa. A la vez, las impresiones sobre el texto y en los márgenes del
volumen sagrado, serán mudas evidencias de que el estudio ha ido dejando huella en
nuestra mente y en nuestro corazón.
Pero el proceso del estudio bíblico no habrá aún concluido. A pesar de aprender
fielmente todas las enseñanzas que aquí se han presentado, de practicar los métodos
sugeridos y ser esmerados en el estudio, habrá todavía muchas porciones bíblicas
que permanezcan en el misterio. El Dr. V. Raymond Edman escribió: “por medio de la
razón tratamos de establecer la diferencia entre la verdad y el error; pero nuestra
investigación y razonamientos están sujetos a la finitud humana. La Biblia declara que
“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que
Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos la reveló a nosotros por el
Espíritu”. Lo que la investigación no puede descubrir, y lo que la razón no puede
comprender, puede ser nuestro por medio de la revelación dada a un hijo de Dios por
el Espíritu Santo. De Él, el Señor Jesús dijo a sus discípulos en el aposento alto la
última noche que se reunieron: “Aún tengo muchas cosas qué deciros, pero ahora no
las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la
verdad”. Conforme reflexionamos en la Palabra de Dios y la creemos, nos damos
cuenta de que existen muchas cosas que están más allá de nuestra comprensión; y
por ello miramos al Autor mismo para que nos lo enseñe”.70
Es por eso que las orientaciones y sugerencias contenidas en este libro serán
efectivas, sólo a la medida en que hagamos una diligente aplicación a nuestra vida de
70V. Raymond Edman; But God, Grand Rapids: Zondervan, Publishing House, 1962, Pág. 108, 110. Usado con
permiso.
131
lo que Dios nos enseñe por medio del estudio regular de su Palabra. Será así que
nuestra vida experimentará una gradual transformación, y nuestro carácter cristiano
adquirirá madurez, a través de la desbordante riqueza de la Palabra de Dios.
EXPLORACIÓN:
1. Lea el primer capítulo de 1 Pedro, y subraye todas las alusiones al Espíritu
Santo, el pecado, la sangre de Cristo, el cielo y Dios.
2. En Santiago 5, coloque al margen iniciales en los versículos que hablen sobre la
oración, la vida cristiana, o una promesa.
3. En Marcos 9:1-13, escriba en el margen cuando menos tres referencias para
cada versículo, cuidando de que cada una se encuentre vitalmente relacionada
con el contenido del versículo.
4. Lea los capítulos 27 y 28 de Hechos, y coloque al margen números progresivos
que indiquen los varios lugares tocados en el viaje que Pablo hizo como
prisionero de Cesarea a Roma.
APLICACIÓN:
1. Formule una lista con las actividades en que usted pudiera compartir el resultado
de su estudio bíblico regular. Estas pueden ser aquellas en las cuales ya toma
parte, tales como una clase de Escuela Dominical, la predicación, etc., o algunas
en las que usted se pudiera iniciar si es que no mantiene una vida cristiana
activa, como por ejemplo, un círculo de estudio bíblico en el hogar, el altar de
familia, una clase de Escuela Dominical, etc.
EXAMEN:
1. Mencione e ilustre cinco diferentes tipos de líneas que podemos emplear para
marcar un pasaje.
2. ¿cuál es la diferencia entre los “signos” y los “símbolos geométricos”?
3. ¿Qué uso pueden tener las referencias al margen?
4. ¿Cuál es el simbolismo asignado a los siguientes números: 1, 5, 12, 40?
5. ¿De qué maneras podemos usar las notas al marcar la Biblia?
132
APÉNDICE I
SOBRE LA ELABORACIÓN DE BOSQUEJOS.
1. DEFINICIÓN.
Un bosquejo es la organización escrita de los conceptos en un pasaje, de
acuerdo a su importancia y desarrollo lógico. Se le llama también “esqueleto”,
pues exhibe la estructura fundamental del texto.
2. DISTINTOS TIPOS.
a. Cronológico: Bosquejo en el cual se sigue el orden de los acontecimientos según
el tiempo (hora del día, día del mes, año, etc.) en que se efectuaron, Job 1:13-
22. Es posible también elaborar este tipo de bosquejo a la inversa. Véase Mt.
3:23-38.
b. Geográfico: Bosquejo en el cual los puntos principales consisten en los sitios
geográficos donde se desarrollaron ciertos acontecimientos o el personaje
expresó ciertos conceptos. Los libros de Éxodo, 1 Samuel y Hechos se prestan
para este tipo de bosquejo.
c. Temático: Estructura de los pensamientos de acuerdo con un tema. Este tipo de
bosquejo no sigue necesariamente el orden lógico del pensamiento del escritor,
sino tan sólo establece varios conceptos sobre un mismo tema expresados en el
pasaje. En el siguiente ejemplo, obsérvese que el orden en que se colocaron
estos conceptos no alteraría para nada la verdad del pasaje:
1 Corintios 1:1-3.
1. Dios nuestro Padre – v. 2
2. Padre de nuestro Señor Jesucristo – v.3
3. Padre de misericordia – v.3
4. Dios de toda consolación – v.3.
d. Homilético: Organización de un pasaje con propósitos de comunicación oral a
través de la predicación. El bosquejo homilético difiere de un bosquejo de
estudio en que existe una introducción, ilustraciones y una conclusión –
aplicación.
e. Lógico: Estructura que se apoya en las relaciones existentes entre los varios
elementos de una pasaje, y el desarrollo progresivo de los pensamientos del
escritor. Este tipo de bosquejo avanza hacia una meta definida, pretendiendo
probar la veracidad de algún argumento. Ejemplo:
133
1. Humillación – v.6
2. Confusión – vs. 7, 9
3. Derrota permanente – v. 12
3. USOS.
a. El bosquejo no es la meta del estudio, sino tan sólo una valiosa herramienta
para organizar el desarrollo lógico de un pasaje, establecer el orden de
importancia de los distintos conceptos, y sus relaciones entre sí. Es sólo un
medio para un fin.
b. Se usa para resumir y organizar el resultado del estudio. Esto significa que
debe elaborarse sólo después de que el estudiante se ha empapado de los
objetivos, el tren de pensamiento y el significado de las palabras del escritor.
c. La utilidad de un bosquejo reside en gran parte en que integre todos los
elementos de un pasaje, tanto las ideas principales como los pensamientos
secundarios.
d. El bosquejo sirve para organizar los pensamientos del pasaje sobre un tema,
pero es posible encontrar varios temas en un solo pasaje. A esto se debe
que sea posible elaborar diferentes bosquejos basados en una misma
porción de la Escritura estando todos ellos correctos. Si el estudiante se
apega a las reglas fundamentales en su construcción del bosquejo, no debe
sentir que el suyo sea inferior al de otras personas, ya que pueden haber
varias formas de bosquejar un mismo pasaje.
4. REGLAS.
a. Elijase un tema central. Este puede ser el título del bosquejo, y a él deberán
subordinarse todas las ideas. El bosquejo consistirá entonces en probar la
forma como el escritor desarrolla los diferentes conceptos sobre ese tema.
b. Desarróllese una subordinación lógica. Esto significa que cada idea incluida
en el bosquejo debe colocarse por orden de importancia en el lugar
correspondiente. Será preciso pues analizar cuidadosamente aquellas ideas
que dependen de, o se apoyan en conceptos expresados anteriormente.
Ejemplo:
I. Idea fundamental.
A. Primera idea subordinada a la primera idea fundamental.
1. Primera idea que depende de la primera idea subordinada a la
primera idea fundamental
2. Segunda idea que depende de la idea subordinada a la primera
idea fundamental
B. Segunda idea subordinada a la primera idea fundamental.
Obsérvese que los números romanos I y II representan los puntos principales o ideas
fundamentales. Las letras mayúsculas A y B constituyen las ideas más importantes
bajo el número romano a que corresponden. A su vez, los números arábigos 1 y 2,
representan las distintas ideas para explicar alguna de las ideas importantes
clasificadas en letras mayúsculas, y así sucesivamente.
c. Manténgase la unidad del pensamiento. Las ideas fundamentales marcadas con
números romanos en el ejemplo anterior, deben exhibir unidad entre sí. Igualmente las
ideas subordinadas (A y B), y las ideas dependientes (1 y 2). Cada inciso debe ser un
desarrollo de la idea expresada en el punto superior anterior.
d. Consérvese el balance estructural. El uso de los distintos números y letras, y su
posición en el papel es estratégico para la elaboración de un buen bosquejo. El orden
que se debe seguir es el siguiente:
1.
A.
1.
a.
o bien, la numeración decimal:
1.
1.1.
1.1.1.
[Link].
[Link].1.
e. Respétese la interpretación del pasaje. Debemos cuidarnos de la tentación de forzar
el pasaje a que se ajuste a nuestro bosquejo. Cuando tal cosa sucede, violamos el
significado del pasaje. El bosquejo debe ser tan sólo la organización de los pasos que
el autor tomó para explicar sus pensamientos, ¡y no la forma como nosotros
quisiéramos que lo hubiera dicho!
f. Empléese el bosquejo para organizar y resumir. No se pierda de mente que el
objetivo del bosquejo es sintetizar. Si se tienen muchos incisos y sub-incisos, lo más
135
probable es que la estructura esté defectuosa. La expresión de las ideas debe ser
concisa, extractando el concepto fundamental para la comprensión del pasaje.
5. EJEMPLO:
EL PROPÓSITO DEL NUEVO NACIMIENTO.
1 Pedro 1:3-7
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande
misericordia nos hizo renacer para…”
A. Incontaminado – v.4.
B. Inmarcesible – v.4
C. Reservada – v.4
1. En los cielos – v.4
2. Para vosotros – v.4
a. Guardados mediante la fe – v.5.
b. Mediante el poder de Dios – v.5.
136
APÉNDICE II
PASAJES SUGERIDOS PARA ESTUDIO
LIBROS
Nehemías.
Marcos
Tito
Filemón
Josué
137
CAPÍTULOS
PÁRRAFOS
La Transfiguración - Lc 9:28-36.
Los deberes conyugales - 1 P 3:1-7
El pago de los diezmos - Mal 3:6-12
Crucifixión y muerte de Jesús - Mt 27:32-56.
Josué designado sucesor de Moisés - Nm 27:12-23
El poder del amor - Cnt. 8:5-7
La grandeza de Jehová - Dt 11:1-7
La misericordia de Jehová - Lm 3:22-24
La fe que vence al mundo - I Jn 5:1-5
Anuncio de la caída de Nínive - Nah 1:15-2:12.
VERSÍCULOS
“¿Qué Dios como tú, …” - Miqueas 7:18
“Me invocará, y yo le responderé, …” - Sal 91:15.
“Unánimes entre vosotros…. “ - Ro. 12:16.
“Mas yo, con voz de alabanza…” - Jonás 2:9
“ Y Jehová respondió a Samuel…” - 1 S 16:7.
PALABRAS:
“Bienaventurado” en el libro de Salmos
“Creer” en el Evangelio según San Juan.
“Obras” en la Epístola de Santiago.
“Santidad” en el Pentateuco.
“Sabiduría” en los libros Poéticos.
MÉTODO INDUCTIVO
El libro de Ruth
Hechos 10
Los Mensajes a las 7 iglesias - Apoc 2 y 3.
138
La Tentación de Jesús - Mt 4:1-11
La Rebelión de Absalón - 2 S 13-18
MÉTODO ANALÍTICO
La Segunda Epístola de Juan.
La conversión de Saulo - Hech 9:1-19
El Valle de los Huesos Secos - Ezequiel 37:1-14.
La Ley y el Cristiano - Gá 3:6 – 5:15.
La Reconstrucción del Templo - Hageo 1
MÉTODO CRÍTICO.
La Epístola de Judas.
Eclesiastés
La Profecía de Nahúm
1 Epístola de Pablo a Timoteo.
Carta a Tito.
MÉTODO SINTÉTICO.
La Profecía de Oseas.
Esdras.
Epístola a los Colosenses.
Evangelio de Marcos
Josué
MÉTODO TIPOLÓGICO:
Jacob tipo de la nación judía - Gn 25:19 – 49:33
La tierra prometida tipo de la vida cristiana - Josué 21:43-45
Jonás tipo de Cristo - Jon 1 y 2; Mt 12:38-42
Abraham tipo de Dios - Gn 12 – 25:11; Ro 4; Gá 4:21-31
David tipo de Cristo - 1 S 16:31.
TEMA BIOGRÁFICO
La vida de Moisés.
La vida de Samuel
La vida de Pedro
La vida de Bernabé
La vida de Gedeón.
TEMA HISTÓRICO:
El Reino de Salomón 1 R 1:28-11:43
La conquista de Palestina por Nabucodonosor 1 R 24:1, 10-17, 25; Jer. 39.
Los viajes misioneros de Pablo Hech 13 – 21-16.
139
El nacimiento de Cristo Lc 1:26 – 2:40
El Reinado de Esther
TEMA PROFÉTICO
Las profecías mesiánicas en Zacarías.
La profecía de las setenta semanas. Dn 9:20-27.
Predicciones de Cristo sobre su retorno Lc 17:20-37
Profecías sobre el día del Señor Joel 2:28-32; 1 Ts 5:2-4; II P 3, Jud 18.
Profecía sobre el Milenio - Apoc 20.
TEMA TEOLÓGICO
La humillación de Cristo Fil 2:5-11
La Iglesia como el Cuerpo de Cristo en Efesios.
Cristo la Cabeza de la Iglesia en Colosenses.
La doctrina del Pecado en Romanos.
La justicia de Dios en los Profetas Menores.
El concepto mesiánico de Isaías.
TEMA DEVOCIONAL
Si se experimenta el dolor Juan 14.
Si existe el desaliento Salmo 27
Si se ha caído en pecado Salmo 51
Si hace falta el valor Josué 1
Si se necesita la seguridad Romanos 8
Si existe el temor a la muerte Jn 14 y 20; 2 Co 4,5.
Si se padece enfermedad Salmo 116.
Si el luto nos visita Jn 11, 1 Co 15; Apoc 21.
Si la tentación acosa Salmo 139
Si las preocupaciones nos abruman Mt 6:19-34.
Si hace falta cultivar la oración Lc 22:39-46; Hch 4:23-31; 12:6-19; He
4:14-5:10; 10:19-25.
PARA SEMINARISTAS:
Las exigencias del discipulado Lucas 9
Consejos en contra del desaliento 1 Reyes 19
La necesidad de la humildad. Lucas 18
Advertencias para no perder el poder Jueces 16.
Reglamento del soldado cristiano Ef 6.
Secretos para ser un gran líder Éxodo 3
El significado del servicio cristiano 2 Timoteo 2
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