Inversión Térmica
¿Qué es?
La inversión térmica es una derivación del cambio normal de las propiedades de
la atmósfera con el aumento de la altitud. Usualmente corresponde a un incremento de la
temperatura con la altura, o bien a una capa de inversión donde ocurre el incremento. En
efecto, el aire no puede elevarse en una zona de inversión, puesto que es mas frio y, por
tanto, más denso en la zona inferior.
Como también la inversión térmica es un fenómeno natural que, en principio, se puede
presentar cualquier día del año y cualquier hora del día y que debido a su carácter natural,
por si misma no presenta ningún riesgo para la salud humana. Solamente se vuelve
peligrosa cuando, en la capa atmosférica se encuentra inmersa excitan altas concentraciones
de contaminantes ya que una inversión térmica es sinónimo de estabilidad atmosférica , al
menos temporal, por lo que no permite
la dispersión de los mencionados contaminantes mientras dure.
Consecuencias
El fenómeno de inversión térmica se presenta cuando, en las noches despejadas, el suelo
se enfría rápidamente por radiación. El suelo a su vez en fría el aire en contacto con el que
se vuelve más frio y pesado que el que está en la capa inmediatamente superior. Al
disminuir tanto la convención térmica como la subsidencia atmosférica, disminuye la
velocidad de mezclado vertical entre las dos capas de aire.
Esto ocurre especialmente en invierno, en situaciones anticiclónicas fuertes que impiden el
ascenso del aire y concentran la poca humedad en los valles y cuencas, y dando lugar a
nieblas persistentes y heladas. Puede también generarse en un frente ocluido, cuando se da
una conclusión de frente frío.
Este fenómeno meteorológico es frecuente en las mañanas frías sobre los valles de
escasa circulación de aire en todos los ecosistemas terrestres.
¿Que lo provoca?
LA RADIACIÓN: Enfriamiento rápido de la superficie terrestre durante las noches sin
nubes principalmente.
LA ADVECCION: Transporte de aire frío hacia las zonas frías, superficies acuosas,
principalmente.
LA SUBSIDENCIA: Descenso de grandes masas de aire normalmente frió, provocado por
los sistemas de altas presiones.
LOS FENÓMENOS FRONTALES: Estos fenómenos meteorológicos propician adveccion.
Contaminación Atmosférica
La contaminación atmosférica es la presencia en el aire de materias o formas de energíaque
implican riesgo, daño o molestia grave para las personas y bienes de cualquier naturaleza,1
así como que puedan atacar a distintos materiales, reducir la visibilidad o producir olores
desagradables.
Desde que la Revolución Industrial inició en la segunda mitad del siglo XVIII, los procesos
de producción en las fábricas, el desarrollo del transporte y el uso de los combustibles han
incrementado la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera y otros gases que son
muy perjudiciales para la salud, como los óxidos de azufre y los óxidos de nitrógeno.
La contaminación atmosférica puede tener carácter local, cuando los efectos ligados al foco
se sufren en las inmediaciones del mismo, o global, cuando por las características del
contaminante, se ve afectado el equilibrio del planeta y zonas alejadas a las que contienen
los focos emisores.
Según la Organización Mundial de la Salud el simple acto de respirar mata a siete millones
de personas al año y perjudica a muchas más
Control de la Contaminación atmosférica
El principio básico de la política de protección del medio ambiente es el de prevención.
Este principio rector de la actuación medioambiental se traduce, respecto a la salvaguarda
de la calidad del aire, en minimizar las emisiones a la atmósfera de sustancias
contaminantes. También se conoce como la estrategia de reducción en origen. Se trata de
abandonar la actitud tradicional de reaccionar ante los problemas de la contaminación
después de que hayan salido y sustituirla por la de prevenir estos problemas y evitar que se
produzcan. Las ventajas de este enfoque son bastante evidentes y comportan además de un
ahorro de recursos, evitar los daños que, en algunos supuestos, pueden tener incluso
carácter irreversible. La adopción de medidas preventivas y la racionalización del uso de
los recursos pueden hacer compatibles estas dos aspiraciones de la sociedad humana.
Las medidas de prevención de la contaminación atmosférica se basan fundamentalmente
en:
Un conocimiento científico y técnico correcto y exhaustivo de la problemática
de la contaminación atmosférica desde todos los puntos de vista: sustancias
contaminantes, focos emisores, procesos y técnicas industriales y efectos de los
contaminantes.
Un análisis correcto de las variables económicas que permita un desarrollo
adecuado de los factores implicados en los procesos de contaminación
atmosférica: industrias , zonas urbanas, parque automovilístico, etc,.
Un conocimiento meteorológico exhaustivo, en especial de la capa fronteriza,
entre 0 y 100 metros aproximadamente
Una tarea de sensibilización ciudadana y educación ambiental dirigida a todos
los estamentos sociales: escolares, adultos, técnicos, administradores,
empresarios, etc.,mediante todos los medios de comunicación al abasto.
Una legislación adecuada que regule la problemática ambiental.
Una estructura administrativa que coordine todos los aspectos implicados en la
gestión del medio ambiente.
Como acciones preventivas de la contaminación atmosférica, se pueden destacar los mapas
de vulnerabilidad y capacidad del territorio, la planificación urbanística, los estudios de
evaluación de impacto ambiental, las medidas preventivas urbanas y el ahorro energético.
También son importantes los sistemas de vigilancia y las medidas derivadas de los
principios básicos, como son los estudios económicos y unas estructuras jurídicas y
administrativas adecuadas.
Hay algunas medidas preventivas de carácter urbano y doméstico que, si bien no son
definitivas, colaboran a disminuir la contaminación atmosférica:
Fomentar el ahorro de energía mediante los sistemas de regulación de la
temperatura de los edificios, el aislamiento térmico y el rendimiento de las
calefacciones.
Ahorrar energía de cualquier tipo. Aunque la energía eléctrica no implica
directamente un proceso de combustión, su producción sí que la precisa en el
caso de las centrales térmicas.
Sustituir las fuentes de energía más contaminantes por otras de menos
contaminantes.
Regular adecuadamente el tránsito de automóviles y fomentar el uso y
adecuación de los transportes públicos.
Adecuar los automóviles para reducir los efectos contaminantes; instalar
catalizadores en los tubos de escape, utilizar gasolina sin plomo y mantener los
coches en un perfecto estado mecánico.
La vigilancia de la contaminación atmosférica se lleva a cabo mediante las redes de
vigilancia y previsión de la contaminación atmosférica. La red es un conjunto de aparatos
de medida de los diferentes contaminantes que proporcionan los datos de los niveles de
emisión comunicados con unos centros de análisis y coordinación. La comunicación de la
red automática se realiza vía radio o teléfono y la gestión de los datos está totalmente
informatizada.
Esta red se extiende según las necesidades que se manifiesten en los diferentes puntos o
zonas que se encuentren sometidos a algún problema relacionado con la contaminación
atmosférica, ya sea de origen industrial, doméstico o proceda del tránsito rodado. Como su
nombre indica, el objetivo principal de esta red es vigilar la contaminación atmosférica y
mediante los resultados de las medidas que se obtienen, realizar las actuaciones necesarias
para solucionar los problemas originados por la contaminación.
Para alcanzar unos niveles de calidad del aire conformes con las exigencias de la calidad de
vida de los ciudadanos, no es suficiente la actuación de los poderes públicos. Los
productores, usuarios y consumidores deben adoptar unas pautas de comportamiento lo más
ajustadas posibles a los requerimientos que reclama la protección de un recurso natural tan
básico como es el aire. Corresponsabilidad colectiva que significa, también, esfuerzos para
dar la máxima coherencia a las actuaciones y significa asumir, conscientemente la cuota de
participación activa que nos corresponde siendo solidarios no solamente con nuestros
ciudadanos sino también con las generaciones futuras.
La política de protección del ambiente atmosférico tiene un doble objetivo temporal:
contribuir a satisfacer la demanda social del derecho de disfrutar de un aire sano y no
hipotecar el derecho de las generaciones futuras a mantener y, si es posible, mejorar su
calidad de vida.
Definición del sonido
Cuando hablamos de sonido, nos referimos a la propagación de las ondas mecánicas
originadas por la vibración de un cuerpo a través de un fluido o un medio elástico. Dichas
ondas pueden o no ser percibidas por los seres vivos, de acuerdo a las características de
las ondas transmitidas, y a la afectación que sobre ellas ejerce el medio por el cual se
transmiten.
Existen sonidos audibles por el oído humano y otros que sólo perciben ciertas especies de
animales. En cualquier caso, se componen de ondas acústicas debidas a la oscilación de la
presión del aire, que son percibidas por el oído y transmitidas al cerebro para ser
interpretadas. En el caso del ser humano, este proceso es esencial para
la comunicación hablada.
El sonido puede propagarse también en otros elementos y
sustancias, líquidos, sólidos o gaseosos, pero a menudo sufriendo ciertas modificaciones.
En cualquier caso se trata de un transporte de energía sin transporte de materia, y al
contrario de las ondas electromagnéticas de la luz o la radiación, no puede propagarse en el
vacío.
Estos fenómenos son estudiados por la acústica, una rama de la física y de la ingeniería que
busca entender lo más posible la ciencia del sonido. También es de sumo interés para la
fonética, rama de la lingüística especializada en la comunicación oral de los seres humanos
en sus distintos idiomas.
Características del sonido
El sonido puede rebotar en distintas superficies logrando efectos de eco o distorsión.
El sonido se produce cuando un cuerpo vibra rápidamente, y transmite dichas vibraciones al
medio circundante en forma de ondas sonoras. Éstas se desplazan expansivamente, a una
velocidad promedio (en aire) de 331,5 m/s, y pueden reverberar (“rebotar”) en distintos
tipos de superficies, logrando distintos efectos de eco o de distorsión, que a menudo
magnifican su potencia (como en las cajas de resonancia o los parlantes).
Sea cual sea su origen, el sonido presenta las siguientes características físicas:
Frecuencia (f): el número de vibraciones completas por segundo que efectúa la
fuente del sonido y que se transmite en las ondas. Un sonido audible por los
seres humanos tendrá una frecuencia de entre 20 y 20.000 Hz. Por encima de ese
rango será un ultrasonido perceptible a lo sumo por algunos animales.
Amplitud: Se relaciona con el volumen y la intensidad (potencia acústica), y tiene
que ver con la cantidad de energía transmitida en las ondas.
Longitud de onda (λ): La distancia que recorre una onda en un período
determinado de tiempo, es decir, el tamaño de la onda.
Potencia acústica (W): Es la cantidad de energía emitida en las ondas por unidad
de tiempo determinada. Se mide en vatios y depende directamente de la amplitud de
onda.
Espectro de frecuencia: La distribución de la energía acústica en las diversas ondas
que componen el sonido.
¿Cómo se propaga el sonido?
El sonido se propaga en líquidos, sólidos y gases, pero lo hace con mayor rapidez en los
dos primeros. Esto se debe a que la compresibilidad y la densidad de la materia tienen
efectos sobre la transmisión de las ondas: a menor densidad o mayor compresibilidad del
medio, menor será la velocidad de transmisión del sonido. La temperatura también puede
influir en el asunto.
Así, la propagación del sonido no puede darse si no existe un medio material
cuyas moléculas puedan vibrar. Es por ello que una explosión en el espacio exterior no
podría ser percibida auditivamente, mientras que en los rieles metálicos del tren puede
percibirse su venida mucho antes de que su sonido nos alcance a través del aire.
Propiedades del sonido
Los instrumentos pueden ejecutar las mismas notas, pero cada uno con su respectivo
timbre.
A grandes rasgos, el sonido tiene cuatro grandes propiedades:
Altura o tono. De acuerdo a su frecuencia, los sonidos se clasifican en agudos (alta
frecuencia), medios (frecuencia media) y graves (baja frecuencia). La frecuencia es
lo que distingue las notas musicales entre sí.
Duración. Tiempo durante el cual un sonido vibra. Existen sonidos largos, cortos o
muy cortos, por ejemplo.
Intensidad. La cantidad de energía contenida en un sonido, es decir, su fuerza, que
tienen que ver con su amplitud y su potencia acústica, se miden en decibeles (db) y
distingue entre sonidos fuertes y débiles. Un sonido es audible por encima de los
0 db y produce dolor al ser humano por encima de los 130.
Timbre. Tipificación del sonido en base a su origen, es decir, la naturaleza del
sonido conforme a su origen. Los distintos instrumentos musicales pueden ejecutar
las mismas notas, pero cada uno con su respectivo timbre sonoro.
Clasificación del Sonido
ACÚSTICA es una rama de la física interdisciplinaria que estudia el sonido, infrasonido
y ultrasonido, es decir ondas mecánicas que se propagan a través de la materia
INFRASONIDO es una onda acústica u onda sonora cuya frecuencia está por debajo
del espectro audible del oído humano (aproximadamente 20 Hz.
El infrasonido es utilizado por animales grandes como el elefante para comunicarse en
amplias distancias
ULTRASONIDO es una onda acústica o sonora cuya frecuencia está por encima
del espectro auditivo del oído humano (aproximadamente 20.000 Hz)
Algunos animales como los delfines y los murciélagos lo utilizan de forma parecida
al radar en su orientación.
REVERBERACIÓN es un fenómeno producido por la reflexión que consiste en una ligera
permanencia del sonido una vez que la fuente original ha dejado de emitirlo.
Cuando recibimos un sonido nos llega desde su emisor a través de dos vías: el sonido
directo y el sonido que se ha reflejado en algún obstáculo, como las paredes del recinto.
Definición de ruido ambiental
Se denomina ruido al sonido sin articulación que resulta molesto. Ambiental, por su parte,
es aquello vinculado al ambiente (el contexto, las circunstancias)
La noción de ruido ambiental, por lo tanto, se refiere a los sonidos poco agradables e
incluso dañinos que modifican las condiciones consideradas normales o tolerables en una
cierta región. El ruido ambiental excesivo provoca lo que se conoce como contaminación
acústica.
El ruido ambiental es un problema típico de las grandes ciudades. Se genera por acciones
que realiza el ser humano, como determinadas actividades industriales o comerciales, el
tránsito de vehículos a motor y la reproducción de música a un volumen elevado. Cuando
estos ruidos se producen de manera simultánea y por períodos extendidos, pueden provocar
daños en la salud de las personas.
La contaminación acústica, sus características y ejemplos
La contaminación acústica o sonora, también llamada estés auditivo, es mayor en las
ciudades y procede de diferentes focos como la circulación, atascos, sonidos del claxon,
semáforos, construcciones u obras, fiestas y discotecas y los niveles suelen ser mayores por
la noche que por el día. Son los especialistas en ruido los que son los encargados de realizar
sus mediciones y elaborar los mapas de ruido en las ciudades, donde se detallan los niveles
de ruido en las diferentes zonas y sus umbrales, tanto de día como de noche. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso un límite superior de ruido de 65
decibelios (dB) para que no produzca daños en la salud humana, aunque miles de personas
se exponen todos los días a niveles superiores.
Las características que posee este tipo de contaminación son bastante particulares, con
respecto a otros tipos de contaminaciones. Algunas de las características de la
contaminación acústica son:
Es un contaminante que se produce con poca energía y es barata.
Sus mediciones son difíciles.
No emite desechos ni su efecto en la naturaleza se acumula, pero sus efectos sobre los
seres vivos sí.
Su radio de expansión a partir del foco de emisión es pequeño, con respecto a otros tipos
de contaminaciones.
No es dispersado por medios como el viento, aunque sí son ondas que se desplazan por el
aire.
Se percibe solo a través del oído, pues por ejemplo también se pueden percibir las
vibraciones en todo el cuerpo.
Consecuencias del ruido en la salud humana
La constante exposición a niveles tan elevados de ruido puede provocar estrés, ansiedad,
problemas cardiovasculares o problemas de aprendizaje. No obstante, son muchos más
las consecuencias para la salud que se producen a raíz de este tipo de contaminación, como
son los siguientes:
Insomnio
Aquellas ciudades con una elevada actividad nocturna con bares, pubs o discotecas, sufren
más ruido por la noche. Este nivel de ruido nocturno puede producir problemas del sueño e
insomnio en los vecinos. El insomnio aumenta el riesgo de sufrir problemas de estrés,
ansiedad, falta de memoria, problemas del aprendizaje o problemas del sistema
inmunológico. Ya existen estudios que relacionan el nivel de ruido con el aumento de
ingresos hospitalarios.
Problemas cardiovasculares
Se ha investigado que las personas expuestas de forma crónica a niveles de ruido por
encima de los 65 dB o de forma aguda a niveles entre 80-85 dB, pueden sufrir problemas
cardíacos a largo plazo. El motivo es que el organismo responde a estos elevados niveles de
ruido liberando hormonas que elevan la presión arterial, frecuencia cardíaca o
vasoconstricción. Las personas mayores son las más vulnerables.
Problemas auditivos
Las personas expuestas de forma crónica a estos niveles de ruido, tienen mayor riesgo de
sufrir lesiones en el oído. Son lesiones que van destruyendo las células auditivas poco a
poco y dañando la audición.
La pérdida de audición produce problemas en la vida cotidiana como dificultad en las
relaciones sociales, deterioro del rendimiento laboral y académico, aislamiento, soledad o
depresión
Consecuencias de la contaminación acústica o sonora para los
animales
No solo el ser humano sufre la contaminación acústica, la vida salvaje se enfrenta a
problemas incluso mayores derivados de los elevados niveles de ruido, debido a que son
mucho más sensibles a ellos. Un problema añadido que tienen es que no pueden distinguir
si la fuente de ruido representa un peligro o no, por lo que, por ejemplo, los animales
domésticos se vuelven más agresivos con altos niveles de ruido. Además, los animales se
pueden desorientar y sufrir cambios graves en su comportamiento.
En cuanto a los animales que se encuentran en la naturaleza, pueden sufrir pérdidas de
audición y volverse presa fácil para los depredadores, lo que altera el equilibrio natural. A
veces, incluso, pierden su capacidad de cazar.
Otras especies que se comunican mediante llamadas, pueden ser incapaces de comunicarse
de esta forma y, como consecuencia, tener problemas para la reproducción. Otras que se
orientan por ondas de sonido, pueden desorientarse y ver afectados sus patrones de
migración, lo cual puede suceder tanto en aire y tierra como en el agua, como sucede a
delfines y todo tipo de ballenas cuando varan en las playas. En resumen, el ruido puede
alterar los patrones de sueño, migración, alimentación o apareamiento en la fauna.
Ruido en la comunicación
El término ruido aplicado a la comunicación no se refiere solo a una molestia sonora, sino a
cualquier interferencia en este proceso; también se conoce como perturbación de la
información. El ruido puede presentarse en el canal o medio de comunicación, en
el código (lenguaje u otro) y en la forma.
El ruido es cualquier interferencia que se produzca en la comunicación que impida que esta
se logre. Consiste en toda perturbación en el proceso comunicativo, distorsionando u
ocultando el mensaje.
Clasificación
Algunos autores agrupan estos ruidos en tres grupos:
Ruidos de Semántica: los que se originan en el lenguaje; puede tratarse del uso
intencionalmente errado o falso de palabras y frases, por parte del emisor, pero
también, y con frecuencia, se deben a que los participantes en el proceso de
comunicación no hablan todos los mismos lenguajes.
Ruidos de Influencia: se originan en las actitudes corrientes y las ideas e informaciones
previas que tenga cada una de las partes participantes en el proceso de comunicación: el
nacionalismo, por ejemplo, puede llevar a rechazar de antemano un logro científico
porque fue conseguido en un país considerado enemigo.
Ruidos Técnicos: se deben a defectos en los medios usados para transmisión de la
información o en el sentido de quien los recibe; son los más fáciles de evitar.
Tipos
En teoría de la comunicación, además de las perturbaciones sonoras, se consideran ruidos:
Usos incorrectos del código (en lengua: solecismos, anfibología, errores de expresión
que impidan la comunicación).
Ilegibilidad o deficiencias de impresión en un texto.
Manchas o desvanecimientos de tinta en un escrito.
La voz apenas perceptible al hablar.
Todo tipo de interferencia radial, televisiva o telefónica.
Deficiencias auditivas del receptor.
La distracción y la falta de atención de quien recibe el mensaje.
Exceso de información.
No dar la información clave.
No tener en cuenta los valores, actitudes y preconceptos de los interlocutores.
En general, toda deficiencia que impida o afecte la comunicación.
Conductas que constituyen ruidos en la comunicación
Según lo establecido por Alfonso López, se pueden reconocer algunas conductas verbales y
no verbales que obstaculizan un diálogo y generan ruidos en la comunicación interpersonal,
tales como:
Usar frases y respuestas ásperas, melosas o aduladoras.
No saber disfrutar de las expresiones de buen humor.
Hablar al oído de una persona delante de otras o hacer miradas cómplices.
Ser pedante, hablar siempre en primera persona.
Ser demasiado crítico, llevar siempre la contraria.
Recordar fracasos de los demás.
Monopolizar la conversación.
Interrumpir al que está hablando.
Cambiar de tema constantemente.
Hablar sin conocimiento de causa.
Sonreír en forma burlona o tonta todo el tiempo
Alterar el tono de voz o hacer gestos agresivos.
No responder, quedarse callado por largo rato.
Encogerse de hombros o mirar a otro lado con frecuencia.
Mostrarse siempre apurado.
Dar la sensación de aburrimiento o pereza.
Definición de ruido laboral
El ruido es un sonido estridente y carente de articulación que, por lo general,
resulta molesto al oído. Laboral, por su parte, es aquello vinculado con el trabajo (el
esfuerzo físico o intelectual que es remunerado).
Se conoce como ruido laboral a la contaminación
acústica que se genera en un sector de trabajo y que afecta
principalmente a los trabajadores del lugar. Se trata de uno
de los motivos más frecuentes de discapacidad.
Hay personas que, por las características de su trabajo, se
encuentran expuestas a ruidos estridentes durante varias
horas por día. Este ruido laboral puede provocarle
problemas de salud en el corto y en el largo plazo, desde daños en la capacidad auditiva
hasta un incremento del estrés, pasando por trastornos para dormir e inconvenientes en el
sistema circulatorio.
El ruido laboral puede lesionar las células ciliadas que se hallan en el oído y cuya función
es convertir el sonido en una señal eléctrica que pueda interpretar el cerebro. Cuando estas
células se dañan por la exposición a ruidos estridentes durante mucho tiempo, el individuo
puede sufrir una merma en su capacidad de audición que se conoce como hipoacusia
sensorio neural.
Un obrero que trabaja en el sector de la construcción es probable que se vea sometido al
ruido laboral durante gran parte de la jornada, debido al tipo de máquinas que se emplean
en esta actividad. Para minimizar los efectos del ruido laboral, es importante que utilice
tapones en los oídos y que su empleador busque mecanismos para reducir la contaminación
auditiva (comprando los equipos más silenciosos, por ejemplo).
Para las mujeres embarazadas existe un inconveniente más: el feto también puede verse
perjudicado por la exposición constante a altos niveles de ruido laboral, ya que la presión
sanguínea aumenta a niveles anómalos. Según diversos estudios, soportar estas condiciones
durante el embarazo acarrea un cansancio mayor y el riesgo de sufrir daños en el oído a
causa de las bajas frecuencias. Es inevitable tomar medidas especiales para estos casos, en
los cuales la mera protección de los oídos de la madre no resuelve el problema.
Mucha gente no es consciente de que la exposición al ruido laboral puede provocar una
importante pérdida de audición. Sin embargo, los datos que arrojan ciertos estudios indican
que la cantidad de personas con problemas de este tipo en el continente europeo es mayor a
la cantidad total de habitantes de Francia.
Una de las consecuencias más comunes del ruido laboral, aparte de los problemas de salud,
es el incremento del riesgo de accidentes. Esta relación entre el ruido y los accidentes
laborales es un tema de suma importancia para las compañías que no pueden evitar la
presencia de este tipo de sonidos perjudiciales, ya que puede afectar a los trabajadores de
las siguientes formas:
* dificultar la comunicación adecuada con los compañeros y superiores, tanto para entender
indicaciones y órdenes como para comprender señales de alerta ante peligros inminentes,
como la caída de un objeto pesado, un derrumbe o un derrame de sustancias tóxicas, por
ejemplo;
Así como el ruido laboral puede impedir que un trabajador oiga correctamente las
palabras de los demás, también puede ocultar otros ruidos, indicativos de
potenciales accidentes;
distraer a los trabajadores de los aspectos a los que deben prestar especial atención.
Esto se da muy a menudo en el rubro de la conducción de vehículos, ya que el ruido
de las calles vuelve muy difícil concentrarse en el camino y respetar las
diferentes señales, ya que algunas de ellas también son sonoras;
contribuir al desarrollo de estrés laboral, lo cual suele derivar en errores de diversas
magnitudes, desde los fácilmente reparables hasta los fatales.
Medidas contra la contaminación acústica:
Pasivas o paliativas: tratan de amortiguar la propagación del sonido o su impacto. Ej.
Insonorización de locales o viviendas, muros de apantallamiento localizados en vías
urbanas, barreras verdes, empleo de cascos anti ruido. Las aplicaciones físicas de los
ultrasonidos se centran, esencialmente en la medida de las propiedades elásticas y las
condiciones de propagación en los sólidos. La idea aquí es, simplemente, el estudio de la
propagación de un ultrasonido en el material. Otras aplicaciones se centran en el estudio de
explosiones, determinación de las propiedades físicas de líquidos y gases, localización de
baches de aire (fundamental para la navegación aérea), etc.
Existe clara conciencia del efecto negativo que sobre las personas tiene un entorno ruidoso.
Las molestias que ocasiona pueden ser de muy distinta índole y van desde trastornos a la
hora de dormir e incapacidad para concentrarse hasta lesiones propiamente dichas,
dependiendo de la intensidad y duración del ruido. La contaminación que éste produce se
ha convertido, en las grandes concentraciones urbanas y centros de producción, en un grave
problema.
La expresión contaminación por ruido engloba una infinidad de problemas que de una u
otra forma sufrimos a diario; el tráfico de los automóviles, los trenes y aviones, el elevado
nivel sonoro de algunos electrodomésticos constituyen tres ejemplos cotidianos. Cada uno
de estos problemas necesita un análisis exhaustivo para poder arbitrar, desde el punto de
vista técnico y económico, medidas correctoras idóneas. Existe además otro elemento a
tener en cuenta, que aumenta la complejidad del análisis. Se trata de la subjetividad del
individuo en lo que se refiere a la percepción y valoración del ruido desde el punto de vista
del confort acústico. Un simple ejemplo ilustra mejor que mil palabras esta idea. El
automovilista es bien consciente de lo molestos que pueden resultar ruidos muy poco
significativos -[Link]. El producido por un limpia parabrisas en mal estado, las pequeñas
vibraciones del salpicadero o el pequeño chirrido periódico de un amortiguador- respecto al
nivel total de presión sonora. El hecho de que la percepción del sonido sea tan subjetiva es
por tanto un factor esencial a tener en cuenta a la hora de eliminar ruidos molestos, de aquí
que el nivel de presión sonora no sea en modo alguno criterio suficiente, ni adecuado, para
representar correctamente las sensaciones reales del oído.
Cuando se pretende reducir los efectos nocivos del ruido sobre un receptor se puede
abordar el problema estudiando la fuente, su vía de transmisión o el propio receptor. La
reducción de la emisión de la fuente suele ser la medida correctora más eficaz, si bien
resulta a veces insuficiente, además de implicar pérdidas, generalmente, de las prestaciones
del elemento emisor. Sin embargo se comprueba con frecuencia que no basta con limitar el
estudio a la fuente sino que es necesario, además, abordar el problema de sus vías de
propagación -una combinación, en la mayoría de los casos, de transmisión por vía
estructural y aérea- desde la fuente al receptor. Finalmente, cuando la atenuación
conseguida al actuar sobre la fuente y las vías de transmisión del ruido se considera
insuficiente, no queda más remedio que acometer el aislamiento del receptor.
Control del ruido
La eliminación o reducción del exceso de ruido en el lugar de trabajo no es meramente una
responsabilidad legal de las empresas, sino que responde igualmente a los intereses
comerciales de una organización. Cuanto más seguro y saludable sea el entorno de trabajo,
menos probabilidades existirán de absentismo, accidentes y bajo rendimiento, y por tanto se
ahorrarán costes
Control del ruido en su origen
La reducción del ruido, ya sea en su origen o en su trayectoria, debe ser una prioridad de los
programas de gestión del ruido y debe considerar tanto el diseño como el mantenimiento
del equipo y del lugar de trabajo.
Para ello se pueden utilizar diversos controles de ingeniería, como por ejemplo:
el aislamiento en la fuente por medio de la localización, confinación o
amortiguación de las vibraciones mediante muelles metálicos o neumáticos o
soportes de elastómeros;
la reducción en la fuente o en la trayectoria, utilizando cercos y barreras o
silenciadores en los tubos de escape, o bien reduciendo las velocidades de corte, de
los ventiladores o de los impactos;
la sustitución o modificación de la maquinaria, por ejemplo, reemplazando los
accionamientos de engranaje por accionamientos de correa, o utilizando
herramientas eléctricas en lugar de neumáticas;
la aplicación de materiales más silenciosos, como forros de caucho en los cubos,
transportadores y vibradores;
la reducción activa del ruido («anti ruido») en determinadas circunstancias;
el mantenimiento preventivo, pues a medida que las piezas se desgastan, su nivel de
ruido puede cambiar.
Medidas colectivas de control
Cuando el ruido no puede controlarse debidamente en su origen, deben tomarse
otras medidas para reducir la exposición de los trabajadores al ruido. Entre estas
medidas se encuentra el cambio:
del lugar de trabajo: la absorción sonora de una estancia (por ejemplo, un techo que
absorba sonidos) puede reducir considerablemente la exposición de los trabajadores
al ruido;
de la organización del trabajo (por ejemplo, empleando métodos de trabajo que
requieran una menor exposición al ruido);
del equipo de trabajo: la forma en que se instala el equipo de trabajo y su
localización pueden suponer una gran diferencia por lo que respecta a la exposición
de los trabajadores al ruido.
Es necesario tener en cuenta la ergonomía de todas las medidas de control del ruido. Si
las medidas de control del ruido impiden a los trabajadores hacer correctamente su
trabajo, éstas pueden ser modificadas o eliminadas, con lo que quedan sin efecto.