El bullying
En castellano habría de traducirse como “intimidador”, si bien, se trata de un
término apenas utilizado, adaptándose mejor los términos
de “abusón”, “matón” o “chulo”.
El acoso escolar es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico
producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de
un tiempo determinado.
La OMS (Organización Mundial dela Salud), dicta tres criterios diagnósticos para
categorizar el bullying:
1. La existencia de una o más de las conductas de hostigamiento
internacionalmente reconocidas como tales. (El desprecio, el odio, la
ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la
manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los
indicadores de esta escala).
2. La repetición de la conducta que ha de ser evaluada por quien la padece
como no meramente accidental, sino como parte de algo que le espera
sistemáticamente en el entorno escolar en la relación con aquellos que lo
acosan.
3. La duración en el tiempo, con el establecimiento de un proceso que va a ir
minando la resistencia del niño y afectando significativamente a todos los
órdenes de la vida: académico, afectivo, emocional y familiar.
Tipos de acoso escolar
1.-Bloqueo social (29,3)
2.-Hostigamiento (20,9%)
3.-Manipulación (19,9%)
4.-Coacciones (17,4%)
5.-Exclusión social (16,0%)
6.-Intimidación (14,2%)
7.-Agresiones (13,0%)
8.-Amenazas (9,1%)
Bloqueo social
Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la
víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por
estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con
otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadoresque
apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para
hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo
de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc.
Hostigamiento
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de
hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y
desconsideración por la dignidad del niño. El desprecio, el odio, la ridiculización,
la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del
desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.
Manipulación social
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar
la imagen social del niño y "envenenar" a otros contra él. Con ellas se trata de
presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la
víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra
todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y
sirve para inducir el rechazo de otros.
Coacción
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima
realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan
al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que
fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre
todo podersocial. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo,
por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia
las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o
conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias
sobre sí o sobre sus hermanos.
Exclusión social
Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al
niño acosado. El "tú no", es el centro de estas conductas con las que el grupo
que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no
existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se
produce el vacío social en su entorno.
Intimidación
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar,
amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante
una acciónintimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el
niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento
físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar.
Amenaza a la integridad
Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las
amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la
extorsión.
Se puede dar el caso de que la ausencia en clase (o, en general, en el centro
educativo) de un clima adecuado de convivencia pueda favorecer la aparición
del acoso escolar. La responsabilidad al respecto oscila entre la figura de unos
profesores que no han recibido una formación específica en cuestiones de
intermediación en situaciones escolares conflictiva, y la disminución de su perfil
de autoridad dentro de la sociedad actual.
El mensaje implícito de determinados programas televisivos
de consumo frecuente entre adolescentes que exponen
un modelo de proyecto vital que busca la aspiración a todo sin renunciar a nada
para conseguirlo, siempre y cuando eso no signifique esforzarse o grandes
trabajos, constituye otro factor de riesgo para determinados individuos.
¿Cómo se desarrolla el bullying?
1.-El acosador puede comenzar a fijar objetivos potenciales de acoso mientras
que los componentes del grupo se van posicionando frente a posibles ataques .
2.- Pronto el acosador pasa a realizar pequeñas intimidaciones que no son
afrontadas eficazmente por la víctima, mientras que los espectadores o bien
apoyan o se desentienden de las primeras agresiones.
3.-Comienza la agresión física, con la victima sufriendo determinadas
consecuencias.
4.-La gravedad de las agresiones va aumentando paulatinamente con un
sentimiento de desesperación y derrumbamiento de la autoestima de la víctima,
mientras los espectadores se sumen definitivamente en la impotencia y el
individualismo
Tortura escolar
Los siguientes son ejemplos de tortura escolar que practican los niños para
molestar o agredir a sus compañeros:
Pisotones
Estos ejercicios se ven favorecidos por la formación de filas, típicas en los
desplazamientos de escolares. Se puede pisar el talón de la víctima, causando
eventualmente su caída. Otra variedad consiste en pisar la parte lateral de sus
zapatos, de modo que el ritmo natural del caminar hará que al levantar el pie el
zapato quede sobre el suelo. Una última variante consiste en patear
enérgicamente el talón de la víctima para desequilibrarle o simplemente
molestar. El carácter anecdótico de estos percances facilita su justificación
accidental.
Frotamientos
consiste en agarrar firmemente el antebrazo de la víctima con ambas manos, y
efectuar un enérgico giro de muñecas en direcciones contrarias, causando una
dolorosa tensión de la piel.
Carteles
Una nota -típicamente, "tonto"- se cuelga a la espalda de la inadvertida víctima.
Se suelen utilizar adhesivos que garanticen la repetición de la broma.
El "calvo"
El "calvo" consiste en una rápida exhibición de los glúteos a un espectador
momentáneo. Se llama así porque generalmente las nalgas del efectuante no
están ni bronceadas ni tienen pelo, y suele practicarse desde la inmunidad del
autobús escolar o un vehículo en marcha.
Ropa interior
El acto consiste en bajar de un enérgico tirón los pantalones, el bañador o los
calzoncillos de la víctima tras una aproximación posterior, y retirarse rápidamente
aprovechando la momentánea confusión de la víctima.
Ciberacoso
es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales
como correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería instantánea,
mensajes de texto, teléfonos móviles difamatorios para acosar a un individuo o
grupo, mediante ataques personales u otros medios. El acoso pretende causar
angustia emocional, preocupación, y no tiene propósito legítimo para la elección
de comunicaciones. El ciberacoso puede ser tan simple como continuar
mandando e-mails a alguien que ha dicho que no quiere permanecer en contacto
con el remitente. El ciberacoso puede también incluir amenazas, connotaciones
sexuales, etiquetas peyorativas.
Características del ciberacoso
Esats son algunas características de cómo se practica el cieberbullying
*Requiere destreza y conocimientos sobre Internet. Esta información la obtiene
principalmente de foros informáticos.
*Falsa acusación: La mayoría de los acosadores intentan dañar la reputación de
la víctima manipulando a gente contra él.
*Publicación de información falsa sobre las víctimas en sitios web. Pueden crear
sus propias webs, páginas de redes sociales (páginas de Facebook), blogs o
fotologs para este propósito. Mientras el foro donde se aloja no sea eliminado,
puede perpetuar el acoso durante meses o años. Y aunque se elimine la web,
todo lo que se publica en Internet se queda en la red.
*Recopilación de información sobre la víctima: Los ciberacosadores pueden
espiar a los amigos de la víctima, su familia y compañeros de trabajo para
obtener información personal. De esta forma saben el resultado de los correos
difamatorios, y averiguan cuales son los rumores más creíbles de los que no
crean ningún resultado.
*A menudo monitorizarán las actividades de la víctima e intentarán rastrear
su dirección de IP en un intento de obtener más información sobre ésta.
*Envían de forma periódica correos difamatorios al entorno de la víctima para
manipularlos.
Perfiles de los participantes en las agresiones
Participantes
Los participantes de toda situación de Acoso Escolar son tres: los acosadores,
la víctima y los espectadores. Se trata del denominado “Triángulo del Bullying”.
Agresor o Victima activa
Normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación
permanente. Posee un modelo agresivo en la resolución de conflictos, presenta
dificultad de ponerse en el lugar del otro, vive una relación familiar poco afectiva,
y tiene muy poca empatía.
Un niño puede ser autor de Bullying cuando solo espera y quiere que hagan
siempre su voluntad, cuando le gusta probar la sensación de poder, cuando no
se siente bien o no disfruta con otros niños, si sufre intimidaciones o algún tipo
de abuso en casa, en la escuela o en la familia, cuando es frecuentemente
humillado por los adultos, o cuando vive bajo constante presión para que tenga
éxito en sus actividades. Los agresores ejercen su acción contra su víctima de
diversas formas: les golpean, les molestan, provocan, acosan con empujones y
golpes, les nombran de una forma desagradable o despectiva, les generan
rumores, mentiras o bulos, les aíslan del grupo, les ofenden y les anulan.
Normalmente, los jóvenes agresivos no agreden delante de los adultos, por lo
tanto los profesores y padres desconocen la existencia de estos
comportamientos agresivos y desafortunadamente no pueden hacer algo para
detener a los agresores o ayudar a los jóvenes que están siendo agredidos. El
comportamiento agresivo no es normal y no debe ser considerado como que “es
cosa de niños.”
En la secundaria, una clara actitud negativa hacia la escuela pueda ser apreciada
en estos alumnos.
El perfil de un agresor o víctima activa suele ser el siguiente:
Es frecuente que sean repetidores y de edad superior a la media de la clase.
Su rendimiento escolar es bajo.
Muestran una actitud negativa hacia la escuela.
Suelen ser más fuertes físicamente que sus víctimas.
Muestran poca empatía hacia las víctimas.
Presentan altos niveles de impulsividad.
Sienten la necesidad de dominar a otros mediante el poder y la amenaza.
Toleran mal las frustraciones.
Les cuesta aceptar las normas sociales.
Presentan una actitud hostil y desafiante con padres y profesores.
Perciben escaso apoyo y supervisión parental.
Informan de frecuentes conflictos familiares, de autoritarismo y hostilidad.
No acatan las normas sociales.
Tienen una opinión relativamente positiva de sí mismos: presentan una
autoestima media o incluso alta.
Tienen un grupo pequeño de amigos (dos o tres) que les apoyan.
Son más populares entre sus compañeros que las víctimas.
Además, el agresor suele presentar cuatro necesidades básicas que se resumen
en el siguiente esquema (Rodríguez, 2004):
Necesidad de protagonismo: El agresor suele tener la necesidad de ser visto
y aceptado, de que le presten atención.
Necesidad de sentirse superior: La mayoría de los agresores sienten un
enorme deseo de ser más fuertes y poderosos que los demás.
Necesidad de sentirse diferente: Los agresores suelen crearse una
reputación y una identidad particular en el grupo de iguales que les rodea;
pretenden ser diferentes y rechazan todo aquello que no es igual o similar a
la imagen que han creado.
Necesidad de llenar un vacío emocional: Los agresores no son capaces de
emocionarse o reaccionar con afecto ante los estímulos diarios; por el
contrario, persiguen constantemente nuevas vivencias y sensaciones que
muchas veces logran únicamente cuando crean su propio “espectáculo”.
Agredido o Victima pasiva
Habitualmente, son niños que no disponen de recursos o habilidades para
reaccionar, son poco sociables, sensibles y frágiles, son los esclavos del grupo,
y no saben revirar por vergüenza o por conformismo, siendo muy perjudicados
por la amenazas y agresiones.
La personalidad del agredido, más difícil de precisar y que no justifica que sea
objeto de vejaciones, suele ser la de un niño identificado como víctima, débil,
inseguro y con bajos niveles de autoestima. Se caracterizan por falta de
competencia social, la cual se refleja en una carencia de asertividad; es decir,
dificultad para saber comunicar sus necesidades. Posiblemente sea un niño
sobreprotegido en el ámbito familiar.
El perfil de un agredido o víctima pasiva suele ser el siguiente:
En su apariencia física suelen presentar algún tipo de desventaja
(complexión débil, obesidad…).
Su rendimiento académico es superior al de los agresores y no tiene por qué
ser peor al del resto de los compañeros.
Muestran poca asertividad, mucha timidez, inseguridad y ansiedad.
Se sienten sobreprotegidos por sus padres y con escasa independencia.
Suelen ser ignorados o rechazados por sus compañeros en clase.
Tienen dificultades para imponerse y ser escuchados en el grupo de
compañeros.
Los comportamientos y actitudes con los que hemos caracterizado al agresor
hacen que su personalidad tenga las siguientes características:
Personalidad insegura.
Baja autoestima (causa y consecuencia del acoso escolar).
Alto nivel de ansiedad.
Débiles y sumisos.
Introvertidos, tímidos y con dificultades de relación y de habilidades sociales.
Inmaduro para su edad.
Manifiestan o padecen indefensión aprendida. Algunos chicos/as parecen
entrar en una espiral de victimización después de sufrir uno o dos episodios
de agresión por parte de otros. Seguramente su incapacidad para afrontar
un problema poco serio. Les lastimó la autoestima y empezaron a
considerarse víctimas antes de serlo.
Comienza teniendo trastornos psicológicos y trata de escaparse de la
agresión. Protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatizadas. Lo
que puede derivar posteriormente en trastornos psiquiátricos. (Depresión,
Ansiedad,…)
Tenemos que las victimas pueden tener dos maneras distintas de reaccionar
frente al acoso y agresión por parte de sus compañeros:
Por un lado, la víctima puede interpretar la victimización como una
experiencia crítica muy traumática que, junto con su tendencia al
retraimiento, mine su autoconcepto y desemboque en síntomas depresivos
y sentimientos de soledad; esta víctima se conoce con el nombre de víctima
pasiva o sumisa.
Por otro lado, es posible que la víctima desarrolle actitudes tan negativas
hacia sus iguales que, junto con una tendencia a la impulsividad,
desencadene una reacción agresiva hacia sus propios agresores; ésta sería
la víctima provocativa o agresiva
Ambos tipos de víctimas presentan algunas características en común, como su
situación social de aislamiento en la escuela y su impopularidad entre los
compañeros, y algunas características propias
Los compañeros espectadores
Los espectadores o testigos del maltrato entre iguales son de forma mayoritaria
los compañeros de las víctimas y de los agresores. Entre los espectadores suele
producirse una inhibición a intervenir ante las situaciones de maltrato. Esta
inhibición está motivada por el miedo a ser incluido en la agresión o en el círculo
de la victimización. En las respuestas a una encuesta, el 30% de los testigos
“intentó ayudar a la víctima”, mientras que el 70% no intentó intervenir.
Desglosada esta cifra, el 40% no hizo nada porque “no era de su incumbencia”,
y el 30% no ayudó aunque “sintieron que deberían hacerlo”, probablemente por
temor a ser víctimas. Hay una intención que no se traduce en conducta, lo que
podría ser modificado. (Glew, Rivara, Feudtner, 2000).
Los agresores necesitan del silencio y la complicidad de los espectadores para
continuar con su conducta. La violencia que ejercen sobre las víctimas tiene en
los espectadores un efecto disuasorio que les impide denunciar, pero en
numerosas ocasiones llega incluso a producirse un contagio social que hace que
los espectadores se impliquen directa o indirectamente en la agresión.
Es frecuente la falta de apoyo por parte de los compañeros que, en el mejor de
los casos observan sin intervenir (espectadores neutrales) y con demasiada
frecuencia se añaden a las agresiones y amplifican el proceso (espectadores
antiprosociales). Esto se explica desde dos vertientes: por una parte el miedo a
sufrir las mismas consecuencias si apoyan a la víctima, (mientras le agreden a
él, no se meten conmigo) y por otra por el fenómeno de contagio social que
fomenta la participación en los actos de intimidación. También hay un grupo de
compañeros (espectadores prosociales) que tratan de ayudar a la víctima.
EXTRATEGIAS para prevenir el bullying
1. Conocer a sus amigos y compañeros de clase, y la relación que tiene con
ellos, es importante para saber su adaptación con el resto de niños. También es
recomendable hablar con los profesores para saber cómo es el trato del niño con
los demás compañeros. Es imprescindible saber, que es tan importante prevenir
que el niño sea acosado, como que sea él quien amenace o agreda a otros.
2. Demuestra confianza para que pueda contarte cualquier cosa que le haya
pasado, y muestra tu apoyo ante cualquier ofensa. Además, debe saber
aceptarse tal y como es, para que otros comentarios no puedan afectarle, ya que
los acosadores suelen continuar con sus insultos o agresiones si saben que
tienen poder sobre su víctima.
3. Es necesario que tanto las familias como el personal docente trabajen en
equipo para paliar estas situaciones, y que se solucionen los problemas en un
tiempo determinado, para que no vaya a más.
Charla del equipo de convivencia en 6º E.P.
“LAS BUENAS AMISTADES”
Conflictos en la escuela.
¿Cómo actúan los compañeros cuando hay un conflicto?
Amistades no verdaderas.
Verdaderas amistades: ¿cómo actúan?, ¿cómo se sienten?
Hacer lo correcto.
Dinámica “No es mi problema”
Elaboración en grupo del mural “buen compañero, mal compañero”. Un
ejemplo
de ésta actividad es el siguiente dibujo:
2. Charla del equipo de convivencia en 1º E.S.O.
“ABRE LOS OJOS”
Breve explicación del Plan de convivencia del centro.
Dinámica “arrugas en el papel”
¿Qué conflictos se dan en clase y en el colegio?
Perfiles: persona que sufre, persona/s que hacen daño y espectadores.
¿Qué hago si me ocurre a mí o a los demás?
Distinguir entre conductas pasivas, asertivas y agresivas.
Hacer lo correcto.
Normas básicas para el buen uso de Internet.
Que no debes hacer cuando navegas por Internet.
Buen uso de Internet y redes sociales: proyectar video y comentar posibles
soluciones y alternativas en relación a lo que ocurre.
Buzón de convivencia: semanalmente se escoge un conflicto propuesto por el
alumnado en el buzón de su clase y se debate sobre la conducta asertiva en la
solución de ese conflicto.
Actividades y dinámicas que el equipo de tutores realiza con su grupo:
1) El lenguaje es para entenderse y para comunicarse, no para agredir.
2) ¿Serías capaz de dar la cara por alguien?
3) La buena convivencia es tarea de todos y supone hacer esfuerzos.
3. Charla del equipo de convivencia en 2º E.S.O.
“NO HAGAS OÍDOS SORDOS”
Breve explicación del Plan de convivencia del centro.
Dinámica: “Clavos en la puerta”
Diferenciamos entre lo que es un conflicto y la violencia.
Recordar perfiles: persona que sufre, persona/s que hacen daño y
espectadores.
¿Qué hago si me ocurre a mí o a los demás?
Diferenciamos entre ser un/a chivato/a y ser valientes y responsables.
Dinámica: “No hay que temer”
Consecuencias de las conductas pasivas, asertivas y agresivas.
Buen uso de Internet y redes sociales: proyectar video y comentar posibles
soluciones y alternativas en relación a lo que ocurre.
Actividades y dinámicas que el equipo de tutores realiza con su grupo:
1) Carta de una alumna acosada.
2) Siempre es bueno respetar las diferencias.
3) Conviene pensar en las consecuencias de lo que decimos y hacemos.
4) Me valoro para que me valoren.
5) Proyección película “Amigas hasta la muerte”.
6) Debate y reflexión sobre la película.