Errores lógicos
Son los más comunes y pueden estar presente tanto en discos duros como en
memorias flash o USB, y son fallos de los sistemas de archivos del disco duro o
problemas de software, también se debe a fallos humanos. Estos fallos pueden
impedir que se acceda a algún archivo, que aparezcan carpetas donde su
contenido desapareció o que el sistema operativo no detecte el disco duro porque
la tabla de particiones este dañada. Pueden producirse por:
Virus o malware.
Borrado de datos.
Corrupción de datos.
Formateos.
Tablas de particiones corruptas o dañadas.
Si se produce un error lógico se recomienda no utilizar ni guardar datos en el disco
duro (y menos aún realizar un formateo o usas programas para intentar repararlo),
ya que cada escritura dificultará la recuperación de los archivos al sobrescribir los
sectores afectados.
Lo mejor en estos casos es usar programas como “TestDisk” o “Photo Rec”
(disponible para Linux y Windows). Estos programas son capaces de reparar
tablas de particiones defectuosas o leer el contenido del dispositivo bit a bit para
intentar recuperar la información.
Errores electrónicos
Este tipo de errores también son muy comunes, en este caso la placa PCB del
disco duro se daña y es más difícil de reparar ya que deberíamos adquirir otro
disco duro idéntico para cambiar la placa y repararlo. Aunque en la mayoría de los
casos este tipo de error hace que algún sector se dañe al rozar la cabeza lectora
con los discos y quede defectuoso con lo que deberíamos usar algún programa de
recuperación de datos. Suelen ser producidos por:
Cambios bruscos de temperatura y/o humedad.
Bajadas o subidas de tensión (picos de tensión).
Si se produce este tipo de error no es aconsejable intentar iniciar el disco duro
quemado ya que se dañaría más aun y tampoco es recomendable abrir el disco
duro ya que una mota de polvo podría dañar los datos contenidos en los discos
magnéticos.
Lo recomendable sería apagar el ordenador y desconectar el disco duro para
llevar a repararlo.
Errores mecánicos
Estos errores son los más difíciles de reparar y podemos detectarlos cuando la
BIOS no detecta el disco duro, el disco duro hace ruidos o produce fuertes
vibraciones o incluso la superficie de los platos magnéticos este dañada. Suelen
producirse por:
Caídas o golpes.
Sectores defectuosos.
Fallos de fabricación.
Fallo o rotura de las cabezas lectoras.
El desgaste o la corrosión.
Parada o fallo del motor que realiza el giro para leer los datos.
HeadCrash (Se produce cuando las cabezas lectoras se posan sobre los discos
magnéticos rayando la superficie y la recuperación de los datos sería
prácticamente imposible).
En este caso lo más recomendable no intentar arreglarlo para no dañarlo más y
llevarlo a una empresa especializada en recuperación de datos ya que cuentan
con las herramientas y repuestos necesarios para realizar la reparación, aunque
esto suele salir caro.
Errores de firmware
Este tipo de errores son más difíciles de detectar, ya que el sistema operativo y la
BIOS no son capaces de detectarlo. En este caso el disco duro no hará ruidos
extraños, pero si encenderá. Pueden reconocerse por:
El disco duro no arranca, pero gira el motor y se mueven las cabezas lectoras.
El sistema operativo y la BIOS no reconoce el disco duro.
La BIOS reconoce el disco duro con 0gb de capacidad y sin poder acceder a los
datos.
Algunos discos duros tienen bugs en sus firmwares.
Particionar el disco rígido y deshabilitar la partición que no funcione
Lo recomendable en estos casos es no utilizar el disco duro ya que podría quedar
inservible y sin poder recuperar la información.
Para solucionar este problema debemos actualizar el firmware.