CÓDIGO DE JUSTINIANO
EL CORPUS IURIS CIVILIS o Código de Justiniano, es la compilación legislativa llevada
a cabo por el emperador de Bizancio Justiniano I (527-565). Bajo sus auspicios se realizaron
cuatro importantes obras que, a partir de la edición completa publicada en 1583 por Dionisio
Godofredo en Ginebra, se denominaron Corpus Iuris Civilis.Esta compilacion fue un trabajo
majestuoso, un gran paso en el propósito de dar alcance universal al derecho romano tal como
había sido concebido por los clásicos; sin esta codificación el sistema jurídico romano se
habría perdido para la Europa medieval y por lo tanto, para el mundo moderno.
La finalidad de estas obras significaba el esfuerzo de un gobernante para dotar a su pueblo
de un sistema jurídico tan cercano al modelo clásico. La obra de Justiniano, es posible gracias
a la conservación clasicista del derecho romano en las escuelas orientales especialmente las
de Beirut y Constantinopla, fue considerada como fuente única del derecho en esa parte del
imperio hasta la victoriosa campaña de los otomanos.
Importancia del Corpus Iuris Civilis
Consagró el sistema de derecho, definiendo la perdurabilidad en la historia y en el campo
jurídico. Esta obra es considerada como una antología jurídica, como una colección de
escritores antiguos en la que se condensa lo mejor de la jurisprudencia romana.
El primer objetivo fue dar el pueblo un código práctico; y el segundo, conservar la
jurisprudencia clásica.
Importancia de la obra jurídica de Justiniano
Aquellas maravillosas obras podríamos decir que desde el punto de vista jurídico de la
mayoría de los juristas más destacados de toda la época romana; y desde el punto de vista de
la legislación Justiniana, las Novelas vienen a ser más importantes por ser la producción
jurídica de Justiniano; y las Institutas, desde el punto de vista de la enseñanza. Toda esta obra
se perdió desde la caída del imperio Romano. La obra jurídica de Justiniano tiene tres
aspectos de importancia:
1. Desde el punto de vista histórico: Esta obra se preservó a través del tiempo y de la
barbarie, toda la tradición romana, por cuanto una vez que se produce la expulsión de los
bárbaros que mantenían el Imperio de Occidente, la obra jurídica de Justiniano vuelve a entrar
el periodo de vigencia. Sus obras se aprecian a través del tiempo al ser estudiadas por todos,
ya que sobresale su inteligencia y la voluntad perseverante de sus obras que al pasar del
tiempo son estimadas.
2. Desde el punto de vista de su codificación: Comprende todos los aspectos del derecho
positivo romano que se había desarrollado desde la época clásica en razón que no sólo se
codifican las clásicas constituciones imperiales promulgadas desde el reinado de Adriano,
sino que también se codifica la jurisprudencia, es decir, todas las obras escritas y publicadas
por los jurisconsultos clásicos que habían obtenido el ius publicae respondendi, es decir, la
facultad de responder consultas jurídicas con fuerza de leyes. Por haber tenido la intención,
aparentemente, de transmitir a los siglos futuros lo esencial del derecho romano y a su vez el
ingenio de aplicarlo a la vida y a las costumbres de su tiempo.
3. Desde el punto de vista legislativo: En virtud que Justiniano le da fuerza legal a todas las
partes de las cuales dividió el corpus iuris civilis haciéndolas normas de carácter obligatorio
para todos los ciudadanos romanos. Es justo reconocerlo como el autor de excelentes
reformas, ya que nunca sale de un tema sin dar la solución definitiva. Sus leyes son
inelegantes, y enemigo de las sutilezas.
En esta obra podemos distinguir cuatro partes
-LAS INSTITUCIONES
Etimológicamente significa instituciones. Contienen una síntesis de preceptos y doctrina en
cuatro libros de reducida extensión que abordan las siguientes materias: el primero, de las
personas; el segundo, de la división de las cosas, de la propiedad, de los demás derechos
reales y del testamento; el tercero, de la sucesión intestada y de las obligaciones que proceden
del contrato; y el cuarto, de las obligaciones ex delicto y de las acciones, con un apéndice de
publicis iudiciis.
-EL DIGESTO
Nombre tomado en tributo al anterior Digesto compuesto por Juliano. El Digesto, es una de
las cuatro colecciones en las que se contiene el Derecho Romano justinianeo, es una
compilación de la jurisprudencia contenida en las obras de los principales jurisconsultos
romanos, con predominio de textos procedentes de Paulo y Ulpiano.
-EL CÓDIGO
Colección de disposiciones dictadas por los emperadores. Entró en vigor el 29 de diciembre
de 534 y se divide en 12 libros que contienen las leyes de los emperadores anteriores a
Justiniano (que ya habían sido compiladas bajo su mandato en el 529), así como las leyes que
él mismo promulgó hasta la publicación de este volumen. Justiniano dictó el 13 de febrero
del año 528 una constitución denominada “ Haec quae necesrio” , por ser estas las palabras
iniciales de su texto, en la cual designó una comisión a la que encomendó la tarea de proceder
a la recopilación de las leyes, o sean las constituciones imperiales vigentes en la época, que
habrían de tomar de los códigos Gregorianos, Hermogeniano y Teodosiano, agregándole las
constituciones posteriores del mismo Teodosio II y las llamadas novelas post-teodosianas.
-LAS NOVELAS
Nombre cuyo origen es el de Novellae constitutiones post Codicem. Contienen las
constituciones promulgadas por Justiniano después de publicar la compilación integrada por
las tres secciones ya descritas. A diferencia de las partes anteriores, las Novelas no están
recopiladas como unidad formal que responda al designio de un soberano, sino que se
conocen a través de colecciones particulares.
El auténtico esplendor del trabajo de Justiniano se produjo unos seis siglos más tarde de la
publicación de estas obras, cuando la cultura europea adoptó su legado como una referencia
cargada de autoridad y muy útil para la formación de los nuevos juristas en un Derecho
común. El gran mérito de la obra de Justiniano fue condensar el saber jurídico de Roma y
actuar como el eslabón de continuidad para que ese pensamiento pasara a la conciencia
jurídica europea suponiendo, sin duda, el segundo gran momento de expansión del Derecho
romano.