Efecto Mozart
En este texto, se hace referencia a un dilema planteado en la comunidad científica y
psicológica, en donde se planteaba, si era verdad, que el escuchar música clásica, específicamente
las sinfonías de Mozart, se logra un desarrollo intelectual más elevado que otras personas que no
escuchas ese tipo de música. Se dificulta su análisis, ya que se debía analizar en distintos ámbitos
como son: médico, musical, pedagógico, etc.
¿Quién era Mozart?, este era un músico, compositor oriundo de Austria. Nació en el 1756.
Desde la infancia ya demostró que tenía grandes cualidades para la música, ya que podía escribir y
leer partituras que eran muy complejas, incluso hasta para los más diestros en el tema. También,
desde los 6 años fue capaz de tocar tanto el violín como el piano con una facilidad única.
En el desarrollo del texto, podemos ver como se hace hincapié en la importancia de la
educación artística y en como la música puede tener ciertos efectos en nuestro cerebro. En donde
se especifica que puede provocar una activación de la corteza cerebral, específicamente en las
zonas frontal y occipital, implicadas en el procesamiento espacio – temporal. Asimismo, al evaluar
los efectos de la música a través de un electroencefalograma, se ha encontrado que esta origina
una actividad eléctrica cerebral de tipo alfa, esto quiere decir que la música provoca:
Aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños.
Mejora la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejo.
Introduce a los niños a los sonidos y significados de las palabras y fortalece el aprendizaje.
Brinda la oportunidad para que los niños interactúen entre sí y con los adultos.
Estimulo la creatividad y la imaginación infantil.
Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.
Provoca la evocación de recuerdos e imágenes con lo cual se enriquece el intelecto.
Estimula el desarrollo integral del niño, al actuar sobre todas las áreas del desarrollo.
Esto está en relación directa con las inteligencias múltiples detalladas en el estudio
realizado por el Dr. Howard Gardner, en donde deduce que la inteligencia es una destreza del ser
humano con la capacidad de desarrollarse. No se niega el componente genético, cada individuo
nace con potencialidades marcadas, que se van a desarrollar dependiendo del medio ambiente,
las experiencias y la educación recibida.
En la primera etapa de vida, se debe destacar que es aquella que tiene un desarrollo
cerebral más intenso de toda la vida. Es fundamental proporcionar una estimulación y nutrición
adecuadas para el desarrollo en los 3 primeros años de vida, ya que es mucho más propenso a los
estímulos externos. Para que el niño alcance su máximo potencial, en cuanto al desarrollo
cognitivo, social y emocional, se necesita un rápido desarrollo cerebral. Por ende, cuanto más
estimulante sea el entorno, mayor será el desarrollo y aprendizaje del niño.
Ocasionalmente se cuestiona el hecho de que si las artes, en concreto la música, ayuda a
los niños a obtener un mejor desarrollo en el ambiente y, además, a mejorar su capacidad
intelectual. En especial, la música clásica, sería aquella que causa una mayor influencia en los
pequeños para mejorar su destreza intelectual.
Para demostrar la validez de esta teoría, de si era posible un mejor desarrollo intelectual al
escuchar música clásica, se realizaron distintas pruebas, en donde se tomaron cómo punto de
partida una muestra de varias poblaciones de niños entre 3 y 6 años de edad (Universidad de
California). Este experimento tuvo una duración de 3 años y consistía en separar dos grupos de
niños y a cada uno se les asignaba un número idéntico de materias, pero con la diferencia de que a
un grupo se le daban más horas de matemática y al otro más otras de música. Estas pruebas se
llevaron a cabo durante varias semanas y los resultados que se obtuvieron fueron:
En el primer grupo (los que tenían más horas de matemática) los alumnos que obtuvieron
un puntaje alto eran pocos, si contrastamos con el grupo 2 (quienes tuvieron más horas de
música).
Estos resultados llevó a los investigadores a una conclusión, en donde se veía como la
destreza intelectual aumentaba al tener más horas de música, y no sufrían tanto del cansancio
como aquellos que pasaban 2 horas viendo matemáticas.
El efecto Mozart también fue probado en otros ámbitos y sujetos como los siguientes:
En mujeres embarazadas: Hay una idea general de como las mujeres embarazadas
trasmiten todo a los bebes, y en base a esto se puede explicar cómo el Efecto
Mozart tiene efecto tanto en ellas como en el bebé. Ya que la música de Mozart,
en su gran mayoría, su cerebro es estimulado de tal manera, que ninguna otra
música puede hacerlo. El activar estas áreas del cerebro lograremos que la
embarazada se relaje y por ende el niño también, ya que transmiten esas vibras.
Después, a medida que el niño crece, este demuestra actitudes diferentes a las de
los otros niños.
En las enfermedades: Se ha logrado comprobar con esta técnica que las personas
que sufren de epilepsia y escuchan esa música, sufren de menos ataques que las
que no escuchan, ya que ésta estimula áreas del cerebro que permiten disminuir
el ritmo cardiaco. En cuanto al Alzhéimer todavía no se logra determinar si tiene
algún uso en concreto o no.
En el cerebro humano: Lo más importante a recordad acerca del cerebro humano,
es que está dividido en dos partes: Hemisferio derecho e izquierdo. El primero se
dedica a desarrollar la parte de la percepción y el izquierdo se dedica al desarrollo
del lenguaje. La música de Mozart actúa sobre el hemisferio derecho, haciendo
que el desarrollo de la inteligencia se potencialice de mejor manera, tanto en
personas adultas como en los bebes. Se presentan ciertos beneficios al escuchar
Mozart:
Mejora la habilidad para entender, resolver, y plantear problemas
matemáticos
Fortalece el aprendizaje
Capacidad entre los niños para desenvolverse entre si
Mejora la memoria
Estimula y mejora la creatividad
El efecto Mozart estimulando diferentes áreas en nuestro cerebro, la parte más
importante es la memoria sensorial, la cual se estimula con las situaciones del medio
ambiente, como son: sonidos, olores, imágenes, etc., que constantemente son
bombardeadas a nuestros distintos mecanismos de visión, tacto, gusto y oído. Este
proceso transforma todos estos estímulos en fuente de información que es procesada en
cuestión de nanosegundos, lo cual lo hace uno de los elementos más importantes dentro
de las actividades del cerebro.
Y en el periodo de gestación del bebe se tiene que tener en cuenta que las
conexiones que se van estableciendo en el cerebro, tardan un tiempo en concretare, para
formar un cerebro desarrollado. Pero con la ayuda de esta terapia se pueden acelerar esas
conexiones y también que se generen en mayor cantidad.
Para llegar a estos resultados en la investigación se tuvo que analizar el espectro
de diferentes canciones, no se arrancó directamente por Mozart, sino, que tuvieron que
analizar más de 22 canciones, de distintos géneros, con un programa llamado MATLAB. Y
en esto se pudo observar que la música clásica era aquella que tenía los componentes
frecuenciales más bajos que todas las canciones de otro tipo. En este tipo de género se
obtuvieron amplitudes de 0,0013 unidades, pero por el contrario, en el reggaetón, se
encontraron amplitudes de 0,0023 unidades. Esto nos indica que las bajas amplitudes que
tiene la música clásica ayudan al cerebro a relajarse y hacer que las interconexiones
sinápticas que este realice se hagan de una mejor manera y así permitir que la información
sea asimilada rápidamente, ya que estimulas a las neuronas que están ahí, estáticas, sin
realizar función alguna, y estas son las que ayudan a mejorar la capacidad intelectual.
Con otro género que se logró el mismo resultado fue el New Age, ya que utiliza
sonidos de la naturaleza que de por si suelen tener frecuencias bajas y ayudan a la
relajación.
Una pieza musical que se utiliza, particularmente por su predominio de
frecuencias bajas, es la Sonata para dos pianos K448 de Mozart, esta estimulaba al cerebro
de tal manera que permitia una relajación total haciendo que recepte toda actividad que
se está realizando de manera adecuada.
Tambien se encontraron partes que tenían ciertos componentes frecuenciales de
las notas musicales, que permitían al cerebro de ciertas personas a reaccionar de maneras
distintas; es decir, que se lograba un estado de relajación mayor que de las personas que
no escuchaban ese tipo de música, cuando estaban realizando una actividad.
En conclusión el efecto Mozart, guiándonos por los efectos obtenidos en las
investigaciones, ayuda en un gran porcentaje al desarrollo de capacidades intelectuales
tanto en adultos como en niñas/niños. Se puede demostrar con los estudios que la
mayoría de las muestras tomadas responde de una manera favorable, probando la validez
del efecto.
Pero en la Universidad de Stanford, se realizó un estudio en donde se desmintió
que este efecto no existe y es solo un mito. Pero en las investigaciones de esta
universidad, no se tuvieron en cuenta la parte cualitativa de las pruebas realizadas, sino,
solo la cuantitativa. Cuando la investigación en la que se basaron se utilizaron tanto los
elementos cuanti como los cuali para poder arribar a la conclusión, se tendrían que haber
tenido en cuenta ambos aspectos para poder realizar esa refutación, y así la investigación
habría logrado un alcance mayor.
Por otro lado, analizando los beneficios que conlleva escuchar la música de
Mozart, se puede determinar que es de gran ayuda para las personas, ya que ésta
contiene componentes frecuenciales bajos, lo que hace que el cerebro se relaje, debido a
la estimulación de las ondas alfa del cerebro, y por consiguiente todo el cuerpo; cosa que
no ocurre con otro tipo de música, en las que se obtenían mayores amplitudes.
Para cerrar el análisis del efecto Mozart, se puede sacar a relucir que la música es
el estimulante para la vida alegre, sin ella no se podrían desarrollar varias aptitudes que
cada uno posee. Además cada uno de los diferentes tipos de música tiene algo que las
hace diferente del resto, por lo tanto habría que seguir investigando para ver los efectos
que estas causan, tal y como se hizo para demostrar lo que causaba el efecto Mozart y
ayudarían a seguir entendiendo por qué nuestro cerebro se desarrolla en mayor o menor
medida dependiendo de la estimulación o no a través de la música.
Bibliografía
Ordoñes, Morales, E. y Ots. (2011) Análisis del efecto Mozart en el desarrollo intelectual de las
personas adultas y niños. Ingenius N°5 (pp 45 – 54)