Tema: Crisis del orden colonial americano
La corona española había desatendido a sus colonias americanas. Profundamente
endeudada e involucrada en las guerras europeas, tenía dificultades para
defenderla de las posibles agresiones europeas, como así también de
abastecerlas en productos manufacturados.
Los principales indicadores de esa crisis se evidencian en:
La imposibilidad del gobierno metropolitano para continuar controlando
eficazmente su Imperio.
El crecimiento de la autonomía económica de las colonias americanas, a
partir del desarrollo de la producción de cueros, cacao, tinturas, etc., y del
comercio clandestino de esos productos, tanto extranjeros, como entre ellas
mismas.
La relativa autosuficiencia defensiva, desarrollada a partir de la
construcción de astilleros y, en algunos casos, de la formación de milicias
criollas, ante agresiones inglesas.
La presión de otras potencias europeas, especialmente Inglaterra, que
buscó por todos los medios expandir su comercio con las colonias
americanas, principalmente a través de las redes de contrabando que tenía
establecida en ellas.
Esto obligó a la Corona española a tomar una serie de medidas, pero en ningún
caso lograron resolver la crisis. Por su parte, la invasión francesa a España,
significó la pérdida de la capacidad de la monarquía para continuar ejerciendo su
autoridad sobre las colonias. Ambas situaciones crearon las condiciones que
desencadenaron el proceso revolucionario.
Las reformas Borbónicas
España tuvo varios motivos para efectuar una serie de reformas en las
colonias que fortalecieran su relación con ellas y aumentaran sus recursos
económicos y el poder respecto de los otros países europeos.
La primera motivación para las reformas fue el peligro que significaba para
España el poderío naval y comercial de Inglaterra que, desde 1750, se encontraba
en creciente progreso.
Además, el Estado español atravesaba una situación complicada debido a
la deficiente administración de sus colonias, a la competencia de las otras
potencias y, sobre todo, porque tenía grandes deudas. Las guerras que se
desarrollaban en Europa por el predominio político y la consolidación de los
estados nacionales y la imposibilidad de competir con la producción inglesa, la
endeudaban cada vez más. El Estado español debía comprar a países como
Inglaterra y Francia las mercaderías manufacturadas que pagaba con el oro y la
plata americanos. Además, perdía mucho dinero debido al contrabando.
Con el propósito de enfrentar esta situación adversa y mejorar su
economía, desde 1731, la monarquía española complementó el sistema de flotas y
galeones con los navíos de registro y, además, concedió los asientos de negros
para recaudar dinero con las dos medidas. También logró mejorar los ingresos
aumentando la presión para el cobro de impuestos en las colonias, lo que generó
mucha resistencia entre los criollos de América.
En 1778, la Corona española dictó el Reglamento de Libre Comercio con el
que pretendía eliminar el comercio basado en los puertos únicos en España y en
América. Esta medida no eliminó el monopolio comercial, ya que continuó la
prohibición a las colonias de comerciar directamente con otros países.
Sin embargo, para el Río de la Plata, el Reglamento significó que se abrían
definitivamente las puertas al comercio exterior. Las disposiciones permitían la
exportación a España de productos coloniales como carnes saladas, astas, sebo y
lanas sin pagar impuestos, y cueros con impuestos muy bajos. Estas nuevas
medidas comerciales procuraban mejorar el comercio de España con las colonias
para erradicar el contrabando y fortalecer la relación complementaria entre la
metrópoli y las diferentes regiones coloniales. Esto se lograba al definir la
especialización en sus producciones: cueros en el Río de la Plata, azúcar en
Cuba, cacao en Venezuela.
Otra importante medida tomada por España fue la creación de dos nuevos
virreinatos: el de Nueva Granada (actual Venezuela) y el del Río de la Plata. Los
objetivos de fraccionar el territorio en unidades más pequeñas fueron varios. Por
un lado, España buscaba mejorar el control y la administración y fortalecer su
autoridad en el interior de las colonias. Necesitaba especialmente controlar a
algunos grupos de criollos e indígenas promotores de conflictos.
Además, la presencia de un Virrey en zonas alejadas de Lima dificultó el
avance comercial y político de otras potencias europeas. Esta fue una repuesta a
las amenazas de Inglaterra y a la rivalidad entre España y Portugal al norte y al
este del Río de la Plata. En este sentido, las medidas adoptadas por la monarquía
española otorgaron a Buenos Aires los medios económicos y administrativos para
apoyar sus objetivos militares en la región.
Actividades:
1. ¿Por qué se produce la ruptura del lazo colonial?
Explicar cuáles son los factores que influyeron en la crisis del orden
colonial, de qué modo. Clasificar en externos e internos.
2. Enumerar los motivos por los que la Corona española dictó las
denominadas “Reformas Borbónicas”.
3. Desarrollar cada una de las reformas borbónicas.
4. Explicar la siguiente frase:
La apertura comercial de 1778 atrajo hacia Buenos Aires a muchos buques
de bandera extranjera (…). En esos años, llegaron barcos de los más diversos
países y el comercio colonial porteño llegó a su apogeo.
5. El rey de España supuso que con la creación del Virreinato del Río de la
Plata mejoraría la administración colonial y aseguraría los territorios de la codicia
de las otras potencias europeas. Discutir ¿consideran que fue una decisión
acertada? ¿Qué situaciones pretendía controlar España?