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A Quién Temer Mateo 10.26-33

El documento resume un sermón sobre Mateo 10:26-33. Jesús les dice a sus discípulos que no teman a aquellos que los persigan y odien. Les da dos razones para no temer: 1) Todo lo oculto será revelado, refiriéndose a que eventualmente se hará público el testimonio de los discípulos. 2) Deben temer más a Dios que puede destruir el alma y el cuerpo. Finalmente, Jesús advierte que confesarlo o negarlo frente a los hombres determinará si Él los confiesa o

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A Quién Temer Mateo 10.26-33

El documento resume un sermón sobre Mateo 10:26-33. Jesús les dice a sus discípulos que no teman a aquellos que los persigan y odien. Les da dos razones para no temer: 1) Todo lo oculto será revelado, refiriéndose a que eventualmente se hará público el testimonio de los discípulos. 2) Deben temer más a Dios que puede destruir el alma y el cuerpo. Finalmente, Jesús advierte que confesarlo o negarlo frente a los hombres determinará si Él los confiesa o

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¿A QUIÉN TEMER?

Mateo 10:26-33

Introducción:

- Dice la tradición que el apóstol Pedro murió crucificado boca abajo bajo el emperador
romano Nerón.

 No sabemos si los detalles en cuanto a su martirio son genuinos o no,


 Lo que sí sabemos es que murió martirizado por causa de su fe en Cristo.
 El Señor Jesús, luego de su resurrección, se lo anunció claramente cuando le dijo:

Juan 21:18-19 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más
cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando
a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme

 Vas a morir por causa mía, Pedro, pero, ven, sígueme.

- Eso es lo que Jesús acaba de ofrecerle a sus discípulos en los versículos que estudiamos
la semana pasada: persecución, aborrecimiento, muerte.

 Pero, inmediatamente después de estas palabras, Jesús les dice: No teman.


 Ustedes van a ser perseguidos y aborrecidos de todos por ser mis seguidores.
 Persecución y aborrecimiento que podrá terminar en la muerte de ustedes.
 Pero no tengan miedo. No teman.
 Los van a aborrecer, los van a entregar, los van a matar…
 Pero no teman.

- El texto de la Escritura que vamos a estudiar el día de hoy tiene como propósito alentar a
los discípulos del Señor para que en el momento de la persecución:

 Cobren ánimo, el temor no los paralice, y no paren de dar testimonio de su fe.


 Aunque eso les cueste el odio y quizá la vida.

Mateo 10:26-33 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser
manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. [27] Lo que os digo en tinieblas, decidlo
en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. [28] Y no temáis a los que
matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir
el alma y el cuerpo en el infierno. [29] ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con
todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. [30] Pues aun vuestros cabellos están
todos contados. [31] Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos
pajarillos. [32] A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también
le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. [33] Y a cualquiera que me niegue
delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

- Esta porción de la palabra de Dios tiene una división natural:

 Primero, Jesús les dice a sus discípulos la razón para no temer;


 Después les enseña a quién deben temer; Ese será el orden en el sermón
 Y finalmente les advierte acerca del resultado de su temor.
1. LA RAZÓN PARA NO TEMER

Mateo 10:26-27 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser
manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. [27] Lo que os digo en tinieblas, decidlo
en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

- El texto arranca diciendo: Así que, no los temáis…

 Los odios y la persecución que los discípulos pudieran despertar por seguir fielmente a Jesús
no debía ser motivo de temor.
 No importa cuán poderoso pueda ser, cuán influyente o cercano sea el que quiera infligir dolor
en el caminar del discípulo de Cristo.
 Fíjense que el Señor dice:

Así que, no los temáis.

- ¿Quiénes son aquellos a los que no se les debe temer?

 Son aquellos de los que habló en el párrafo anterior:

+ Líder religioso
+ Líder político
+ Familiar
+ Amigo íntimo

- No importa su influencia social o su cercanía.

 Presenta al personaje que quieras, cualquiera, piensa en él.


 Piensa en lo influyente e importante que pueda ser.
 Piensa en ese ser más cercano.
 Cualquiera que sea, el Señor dice: “No les tengan miedo”.

- Estas palabras deberían ser suficientes para que sus discípulos no temieran.

 Pero Jesús quiere darles las razones.


 ¿Por qué, pues, dice el Señor a sus discípulos que no les deben temer a los que los aborrecen?

Mateo 10:26-27 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser
manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. [27] Lo que os digo en tinieblas, decidlo
en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

- En el texto está claro que ellos no deben temer a quienes los aborrecen y también está
claro que existe una razón para no temerlos.

 Lo que no está muy claro, aparentemente, es la razón misma.


 La razón que da el Señor es que no hay nada encubierto ni oculto que no vaya a ser
manifestado o que no vaya a saberse;
 Pero esto, ¿qué significa?

- Muchos comentaristas bíblicos dicen que esto se refiere a que en el día final los creyentes
serán ratificados por el Señor cuando Él traiga toda obra a juicio y quede claro
públicamente que aunque muchos creyentes fueron tratados como malhechores y
vituperados por causa de Cristo, saldrá a la luz el odio de sus perseguidores y todo el mal
que le hicieron a los cristianos.
 Allí quedará expuesto quiénes fueron los verdaderos malhechores.
 Allí quedará expuesto que si bien los cristianos fueron tratados como ignorantes, los
verdaderos ignorantes fueron los que llamaron a los cristianos ignorantes.

- Ahora, si bien esto es cierto, y a la luz de las Escrituras esto sucederá en el día del juicio
final.

 Discrepo con muchos comentaristas en que esto sea lo que el texto de Mateo nos está
enseñando.
 Y esto por dos razones:

La primera es que si interpretamos el versículo 26 así, no tiene relación directa con el versículo
27, interpretado de esa manera.

La segunda razón es que encontramos tanto en Mateo, como en Marcos y Lucas, una relación
interesante en las palabras que utiliza aquí el Señor con otras similares que utiliza en estos
evangelios que nos puede arrojar luz al respecto.

- Voy a resolver primero la cuestión de la relación entre el versículo 26 y el 27.

 Aquellos que interpretan el versículo 26 de la manera que acabo de mencionar, hacen parecer
que el versículo 26 se refiere a un momento en el futuro, a una reivindicación en el juicio final;
y el versículo 27 que se refiere al testimonio presente de los discípulos.

 Personalmente, junto con otros comentaristas bíblicos, las mismas Escrituras me hacen
inclinar a pensar que el versículo 26 y el 27 están hablando de una misma cosa y no de dos
cosas diferentes en momentos distintos.

 Acerca de esto no hay que argumentar mucho, es la lectura más sencilla.

 Es evidente que el tema es uno y el mismo. Leamos los versículos 26 y 27 otra vez.

[26] Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado;
ni oculto, que no haya de saberse. [27] Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo
que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

- En ambos versículos se nos habla de:

 En el V.26: lo encubierto y lo oculto.


 En el V.27: en tinieblas y al oído.
 (es decir, en secreto).
 Todos términos sinónimos.

- Por otro lado, en ambos versículos tenemos,

 En el V.26: manifestado, saberse;


 En el V.27: luz, azoteas
 (es decir, públicamente).

- Tenemos entonces: manifestado, saberse, luz, público. Todos términos que aquí funcionan
como sinónimos que al mismo tiempo son antónimos de los otros términos que acabamos
de mencionar.

 No tenemos en estos dos versículos dos ideas distintas sino una sola idea, una sola intención,
 ¿Cuál?: Aquello que estando en oscuridad, sale a la luz.
- La pregunta es:

 ¿Qué es aquello que está en oscuridad, que es aquello que está oculto y que sale a la luz?
 La mejor manera de entender el versículo 26 y 27 es entender el versículo 27 como la
explicación del versículo 26.
 El versículo 27 explica, trae claridad sobre el versículo 26.

- Lo que está oculto que llega a ser manifestado es lo que Jesús les dice al oído a sus
discípulos, a sus apóstoles.

 Lo que Jesús les dice en tinieblas, es decir, en privado, eso es lo que está encubierto.
 Lo que Jesús les dice en privado es lo que ha de ser manifestado,
 Es decir, lo que ellos como apóstoles deben decirlo a la luz.
 Lo que los apóstoles escuchan al oído, es decir, personalmente del Señor, lo deben proclamar
públicamente.

- Pero, ¿qué es aquello que Jesús les dice a ellos en privado?

 Aquí es donde respondo la segunda cuestión con la ayuda de los evangelios sinópticos.
 En Mateo 13 encontramos el tercer discurso de Jesús,
 Las enseñanzas del Señor acerca del reino de los cielos.
 Pero no son enseñanzas directas del reino de los cielos,
 Sino que son enseñanzas por medio de parábolas, ¿por qué?

Mateo 13:1-3 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. [2] Y se le juntó
mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. [3] Y
les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
(Y cuenta la Parábola del Sembrador).

 Una vez terminada la parábola escuchen lo que le preguntan los apóstoles:

Mateo 13:10-11 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por
parábolas? [11] El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los
misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

Mateo 13:16-18 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque
oyen. [17] Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que
veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. [18] Oíd, pues, vosotros la parábola
del sembrador:

 Y empieza a explicarles a ellos en privado el significado de la parábola.

- Mateo 13:34-36 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les
hablaba; [35] para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en
parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del
mundo. [36] Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus
discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.

 Una vez Jesús termina de enseñarles en privado les pregunta a sus discípulos, sus apóstoles:

Mateo 13:51 Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí,
Señor.
- Quiero que ahora vayamos al evangelio de Marcos:

 Y veamos cómo allí, también en el contexto de las enseñanzas de las parábolas el escritor
bíblico utiliza las mismas palabras que Jesús utiliza en el capítulo 10 de Mateo.

Marcos 4:21-22 También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama?
¿No es para ponerla en el candelero? [22] Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni
escondido, que no haya de salir a luz.

Marcos 4:33-34 Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían
oír. [34] Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo.

 El texto griego dice literalmente así:

“Sin parábolas no hablaba a la multitud, pero a sus discípulos explicaba en privado


todas las cosas.”

- Con todos estos textos de Mateo y Marcos referente a las enseñanzas de Jesús por
parábolas y la explicación privada a los apóstoles,

 Lo que intento demostrar conforme a la Escritura es que aquello escondido,


 Aquello que estaba oculto que encontramos en el capítulo 10 de nuestro texto de estudio
cuando dice:

“Porque no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado”

 Es que son las enseñanzas privadas de Jesús a sus apóstoles que ellos no podían reservarse
para sí por temor a sus perseguidores.
 Sino que debían proclamar estas verdades, estos misterios, desde las azoteas, es decir,
públicamente.
 El temor no les podía paralizar y hacerlos callar.

La razón principal por la cual no debían temer y callarse es por la magnitud de lo que
se les había confiado.

1 Juan 1:1-4 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que
hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida [2] (porque la vida fue
manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y
se nos manifestó); [3] lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo
Jesucristo. [4] Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

- Fíjense que la razón principal por la cual no debían temer se debe al tesoro que se había
depositado en vasijas de barro.

 No le teman a los que los persiguen, no les teman a los que los odian,
 Ustedes son receptores de la verdad más gloriosa que criatura alguna pueda escuchar jamás,
 Y esa verdad debe ser proclamada por ustedes.

“¡La vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida


eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó!”.

- Los profetas, con una revelación parcial, dieron su vida por esa verdad revelada.

 Ellos, nos dice el apóstol Pedro en su primera carta, anunciaron los padecimientos de Cristo y
las glorias que vendrían tras ellos,
 Pero aunque profetizaron del Mesías, no entendieron todo, vieron a Cristo, pero veladamente.
- Por eso Jesús les dice a los apóstoles en un texto que leímos hace un momento:

“Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo
vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”.

 Los apóstoles vieron a Cristo, escucharon a Cristo,


 Fueron instruidos por Él especialmente y de manera privada;
 El Espíritu Santo les recordó luego todo lo que Jesús les dijo y les enseñó;
 Ellos no podían callarse por temor.
 La verdad que se les confió era demasiado sublime para guardar silencio por temor a lo que
les pudiera suceder.

- Ni nosotros ni nadie al día de hoy recibe revelación como la recibieron los profetas y luego
los apóstoles,

 Nosotros no somos instruidos por Jesús personalmente


 Como si lo fueron los Doce y el apóstol Pablo.
 La revelación ya está completa.

- Pero, ¿podemos aplicar de alguna manera este texto a nosotros los cristianos?

 Sí, porque la iglesia es columna y baluarte de la verdad.


 No recibimos revelación.
 Proclamamos la revelación de Dios que es la Escritura;
 La Escritura que toda ella habla de Cristo.

1 Pedro 2:9 Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

- No podemos callarnos por temor al qué dirán

 No podemos callarnos por temor a ser tildados de fanáticos,


 No podemos callarnos por temor al rechazo;
 No podemos callarnos por temor a perder nuestra vida por causa del evangelio.

- Y la razón principal que encontramos en el texto bíblico es que no debemos tener temor a
nadie no por las consecuencias, sino por la grandeza del evangelio,

 La grandeza de quien anunciamos,


 La grandeza y la gloria de Jesucristo quien murió crucificado por nuestros pecados para
reconciliarnos con Él y hacernos su pueblo.

Dice Mathew Henry:


“El objetivo de los enemigos no es meramente destruirlos a ustedes, sino suprimir su mensaje; por
consiguiente, en cualquier circunstancia, proclámenlo”.

Dice David Burt:


“Es necesario que el evangelio sea predicado en toda su plenitud, aunque tengamos que pagar el precio de
la oposición y la persecución”.
2. ¿A QUIÉN DEBEMOS TEMER?

Mateo 10:28-31 Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed
más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. [29] ¿No se venden
dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro
Padre. [30] Pues aun vuestros cabellos están todos contados. [31] Así que, no temáis;
más valéis vosotros que muchos pajarillos.

- Por segunda ocasión el Señor le dice a sus discípulos: No temáis.

 En este texto en tres ocasiones se los va a decir.


 Es un llamado del Pastor a sus ovejas temerosas.
 Que en tres ocasiones les diga que no teman es un fuerte indicio del temor que había surgido
en ellos a causa de las palabras anteriores respecto a la persecución que se les venía.

- En constantes ocasiones encontramos en la Escritura a Dios diciéndole a su pueblo: No


temas.

 No temas porque yo te he redimido;


 No temas porque yo estoy contigo;
 No temas, no temas.

- Él más que nadie nos conoce. Sabe nuestros temores, lo que nos quita la tranquilidad y
como buen Pastor mientras sus ovejas pastan nos grita: No teman, no teman, no teman.

 Una vez más nos recuerda y nos manda que no temamos a los hombres,
 Que no hay que temer a aquellos que nos odian y nos persiguen,
 ¿Por qué?

Porque hay alguien mayor a quien temer.

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a
aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”

“No le teman a los hombres, si mucho lo que pueden hacer ellos es matarlos, nada más”.

- Alguien pensara:

“¿Y cuál es la gracia? Yo pensé que la Escritura dice que no temamos porque el Señor no
permitirá que nos pase nada”.

 Eso no es lo que promete Dios para su pueblo.


 Nunca ha prometido que nada nos podrá pasar.
 Lo que sí ha prometido es que incluso los momentos más dolorosos y difíciles están todos
dirigidos y controlados por su providencia.

- Por eso Él dice a sus discípulos:

¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin
vuestro Padre. [30] Pues aun vuestros cabellos están todos contados. [31] Así que, no
temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

 Todo lo que acontece, todo lo que sucede, incluso lo más “insignificante”,


 Es importante para Dios, es dirigido por Dios.
“Ninguna de estas aves que se vendían por nada, que tenían un valor mínimo a los ojos
de los hombres, no morían sin la determinación y la supervisión de Dios.”

 Si yo tengo cuidado de cada una de estas aves que no tiene valor importante al ojo del hombre,
 Cuánto más de ustedes, les dice el Señor a sus discípulos.

“Cada uno de sus cabellos están contados.”


Con esta expresión el Señor da a conocernos el cuidado paternal que tiene por cada
uno de sus hijos, por cada uno de aquellos que pertenecen a su pueblo.

- Es un cuidado minucioso, donde cada detalle, cada acontecimiento, cada situación (la que
pueda parecer la más insignificante a nuestros ojos), lleva el sello de la providencia divina.

 Dios no promete en su Palabra que nunca se burlaran de nosotros,


 Tampoco promete que seremos respetados e importantes,
 Tampoco promete que no nos podrán herir, humillar, incluso asesinar por causa de nuestra fe;

Lo que sí promete es que cada una de aquellas situaciones se lleva a cabo solo porque Él
así lo ha determinado y permitido.

“Sin embargo la providencia de Dios no es un mero permiso pasivo. Dios actúa de tal manera en su control
soberano, que todo lo que pasa en el universo obra para avanzar sus propósitos. Hacemos bien, pues, en
entender que ninguna criatura muere sin que Dios lo permita; pero también que ninguna muere sin que, de
alguna manera, Dios lo quiera y lo determine”.

- Acontezca lo que acontezca, Él tiene cuidado, por más dolorosa que pueda ser esa
situación en la que somos humillados por nuestra fe, Él tiene cuidado de nosotros.

 No temamos, sigamos dando testimonio del evangelio.


 Esto en cuanto a los versículos 29 al 31,

- Pero todavía no resuelto la cuestión del versículo 28.

 Allí la Escritura dice que no temamos a los hombres porque si mucho ellos pueden acabar con
nuestra vida y ya está, pero hay uno mayor a quién temer.
 Los hombres pueden matar nuestro cuerpo, pero no nuestra alma.
 En cambio, hemos de temer a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
 Es a Él, y no a los hombres a quien debemos temer.

- Pero, quién es aquel que puede destruir tanto nuestra alma como nuestro cuerpo en el
infierno.

 Algunos, sin un sustento bíblico, han dicho que es el diablo.


 Pero repito, esto no tiene sustento en la Escritura.

- El infierno ha sido preparado para Satanás y los demonios.

 Allí ellos serán atormentados.


 En el infierno el diablo no es el dueño o el amo
 El infierno es un lugar de tormento para él, no donde él atormenta.
 En el infierno el diablo y los demonios no infligen castigo a nadie,
 En el infierno ellos son castigados.
- El infierno es un lugar real y de tormento donde la ira de Dios y no la ira del diablo es
desatada eternamente.

 No es la ira de un Dios colérico


 Es la ira santa y justa de Dios.
 Allí nadie es atormentado en mayor o menor medida.
 Allí cada uno es atormentado justamente.

- Sí, es un tormento terrible, una angustia eterna, sin fin, sin esperanza de consuelo alguno,
pero no es un castigo injusto.

 El infierno, ese lugar de tormento eterno, muestra lo abominable que es el pecado.


 El infierno se puede definir como ese lugar donde la ira santa y justa de Dios se derrama
continua y eternamente.
 Cualquier persecución o tortura por causa de nuestra fe, es temporal.
 El infierno es eterno.

- ¿A quién temer?

 Está claro, a Dios hay que temer.


 Viendo las cosas de esta manera, cualquier sufrimiento temporal a la luz del sufrimiento eterno,
 Cualquier tipo de temor a lo que nos pueda hacer el hombre se disipa.

El pastor Albert Broadus dice:


“Aquí se contrastan dos tipos de temor: el temor a los hombres es una cobardía interesada; pero el temor a
Dios es una respuesta sana de asombro y obediencia ante el Omnipotente, respuesta que se nos
recomienda positivamente a lo largo de la Biblia”.

Dice Carson:
“Lo peor de la oposición no puede compararse a la ira de Dios… Si uno teme a Dios, no tiene por qué temer
a ningún otro”.

David Burt:
“No debemos permitir, pues, que el miedo a la persecución condicione nuestro comportamiento, sino que
debemos ser guiados por el temor a Dios”.

3. EL RESULTADO DEL TEMOR.

Mateo 10:32-33 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también
le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. [33] Y a cualquiera que me niegue
delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

- Muchos cristianos leen esto y se confunden, piensan cómo puede ser posible que si yo
niego a Cristo en la persecución entonces Él me niegue a mí delante del Padre.

 ¿Mi salvación depende de que siga firme en la fe frente a la persecución?


 Nuestra salvación depende solo de Cristo.
 Pero si frente a la persecución yo niego mi fe,
 Jesús me negará delante del Padre porque la fe que yo decía tener no era la fe bíblica.

- Esta advertencia con la que el Señor concluye su enseñanza es una advertencia solemne
a la que no se le puede quitar el peso.

 Es muy interesante observar que siempre, durante este párrafo, el Señor se dirigió a sus
discípulos en segunda persona del plural
 Pero aquí en la advertencia final se dirige de la siguiente manera:

“A cualquiera pues…”

 Después de dirigirse a ellos como:

“No teman, sus cabellos están todos contados, más valen ustedes que muchos
pajarillos, lo que les digo en secreto, etc.”

- Aquí se dirige: “A cualquier pues…”, todos y cada uno de los que profesan fe estamos
incluidos

 Pero no todos los que profesan fe al final prevalecen cuando llega la persecución.
 Tengan presente entonces cada uno de los que dice confiar en Cristo…
 Si la fe que profesamos, no nos sirve para entregar nuestra vida por causa de Jesús…
 No es fe en ningún sentido.

David Burt:
“Observemos que nuestro compromiso es ante todo con una persona, no con una causa, una ideología, un
credo o una iglesia. Jesús exige una lealtad incondicional a su persona. Es cuestión de confesarle o
negarle a él. Los que sufren como consecuencia, sufren por su causa. Esto, a su vez, tiene enormes
implicaciones en cuanto a la persona de Jesús. La implicación de estas palabras es que el destino eterno
del ser humano depende totalmente de su relación con él. Jesús mismo es el árbitro de nuestro destino. Él
tiene en sus manos la facultad de reconocernos ante el Padre y así destinarnos a la gloria, o de negarnos y
entregarnos a la condenación eterna”.

Bonnard:
“El destino último del hombre… depende de una palabra dicha sobre él por Cristo en el juicio final”.

France:
“La posición del hombre delante de Dios depende explícitamente de su relación con Jesús”.

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