Arte Terapia y Emociones en Asperger
Arte Terapia y Emociones en Asperger
FACULTAD DE ARTES
Escuela de Postgrado
Postítulo de Especialización en Terapias de Arte:
mención Arteterapia
Las emociones
Un papel fundamental entre el rol del Arte Terapeuta y
un adolescente con Asperger
Alumna:
Gloria Isabel Guineo Silva
Licenciada en Artes Visuales UCT
Licenciada en Educación UACh
Profesora Guía:
Pamela Ibacache Merino
Licenciada en Artes Visuales UMCE
Arte Terapeuta Universidad de Chile
Santiago de Chile
Enero 2018
“Vivimos una cultura que ha desvalorizado a las emociones en función de una
supervaloración de la razón. En un deseo de decir que nosotros, los humanos, nos
diferenciamos de los otros animales en que somos seres racionales. Pero resulta que somos
mamíferos, y como tales, somos animales que viven en la emoción. Las emociones no son
oscurecimiento del entendimiento, no son restricciones de la razón; las emociones son
dinámicas corporales que especifican los dominios de acción en que nos movemos”
Humberto Maturana.
2
Resumen
3
Índice
Resumen 3
[Link] Adolescencia 12
1.3.2 Emociones 18
[Link] Importancia del rol del arte terapeuta vinculado a las emociones 23
2.4 Setting 28
2.6 Materiales 30
4
2.7 Estudio de caso 31
2.7.2 Relato del proceso arte terapéutico de las sesiones más importantes 32
3.1 Conclusiones 41
Referencias bibliográficas 44
Anexos 46
5
1. CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO
El presente documento tiene como propósito dar a conocer la importancia del rol del
arte terapeuta, en el período de Práctica Profesional del Postítulo en Terapias de Arte,
mención Arte Terapia de la Universidad de Chile. El proceso fue realizado con la
Agrupación Asperger Ancud, en dependencias de la Casa de la Cultura de la misma ciudad,
las sesiones arte terapéuticas fueron realizadas de manera individual y grupal, sin embargo,
el presente documento toma como sustento para el desarrollo del marco teórico lo sucedido
en la práctica individual.
-Reflexión sobre Arte Terapia al ser vinculada al Trastorno del Espectro Autista
(TEA) y Asperger.
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1.2. Aspectos de la población con la que se trabaja.
Por lo tanto, una persona que padece esta enfermedad mental prefiere el aislamiento
y las rutinas elaboradas porque tienen serios problemas de comunicación kinestésica y
verbal. Algunas características que se presentan son: hablan sin cesar sobre un mismo tema,
repiten las palabras, no juegan con otros niños, hacen girar objetos, no sostienen la mirada,
prefieren las personas o lugares que ya conocen.
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Por consiguiente, las personas que tienen Síndrome de Asperger poseen un aspecto
externo normal, suelen ser inteligentes y no tienen retraso en la adquisición del habla. Sin
embargo, presentan problemas para relacionarse con los demás y, en algunos casos,
evidencian comportamientos inadecuados debido a que son niños desinhibidos que no
tienen claras las normas de comportamiento culturalmente adecuadas.
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Entonces, las personas que presentan Síndrome de Asperger suelen fijar su atención
hacia un tema específico, muchas veces de manera obsesiva. Ejemplo de ello; es el
fanatismo por un dibujo animado, colección de objetos, memorización de banderas de
países, determinación en realizar actividades en horarios establecidos. Además, tienen una
comprensión muy ingenua de las situaciones sociales porque le es muy dificultoso
comprender el lenguaje no verbal.
Por consiguiente, las personas con TEA poseen dificultades para entender, apreciar
y aprender los mensajes o claves que regulan las relaciones interpersonales, a su vez, estos
mensajes tienden a ser complejos, pasajeros y variados, por el contrario, lo que ellos
comprenden son los mensajes concretos, permanentes y simples. Esto conlleva a que exista
un déficit en la capacidad de abstraer y pensar simbólicamente, por lo tanto, el desarrollo de
sus relaciones personales no es recíproco debido a que su experiencia social se caracteriza
por no reconocer a las personas con emociones, sentimientos y pensamientos, etc.
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También existe la Teoría de la ceguera mental o teoría sobre el déficit en la Teoría
de la Mente; “consiste en que las personas normales presentan un proceso de mentalización,
la habilidad automática para atribuir deseos, intenciones, emociones, estados de
conocimiento, o pensamientos a otras personas y darse cuenta de que son distintas a las
propias. La persona con autismo tiene una “ceguera mental”, al presentar incapacidad para
darse cuenta de lo que piensa o cree otra persona”. (Maseda, 2012, p.43). es decir, esto
explicaría que no tienen la capacidad de entender las emociones de los demás o de expresar
sus propios sentimientos provocando distanciamiento emocional frente a su entorno
cercano. De cierta manera, las personas con TEA tienen dificultad para anticipar lo que los
demás piensan sobre su comportamiento, y el mismo hecho de no comprender al otro los
llevará a mostrar escasas reacciones empáticas.
En ocasiones, para un niño o adolescente resulta complejo ser parte de los grupos
humanos que se han conformado en el sistema educativo, más aún cuando tiene algún tipo
de enfermedad que le dificulta la comunicación con sus pares o con el profesor.
11
Por lo tanto, es importante que en el contexto escolar los niños y adolescentes se
encuentren con personas que tiendan a construir vínculos desde la empatía y la
colaboración. Respecto a esto, se dice que los “niños y niñas sean capaces de construir su
propio aprendizaje al mismo tiempo, que construyen su propia identidad: un sujeto que se
conoce y se cuestiona, es capaz de adaptarse a su medio pero de manera crítica”. (Callejón,
2003, p.11). Por consiguiente, el aporte que ofrece el arte terapia para que los pacientes se
desarrollen de forma adecuada, corresponde a la creación de momentos terapéuticos
consigo mismo y con sus pares, que les permitan desarrollar su capacidad de expresión,
encaminándose hacia descubrir sus sentimientos y emociones.
[Link]. Adolescencia.
Se considera una etapa de desarrollo vital que para todos los sujetos ha presentado
importantes conflictos. Así mismo fue necesario investigar sobre la complejidad de dicha
etapa en los individuos y de cómo se puede llevar a cabo un proceso de práctica
satisfactorio. En esta fase de desarrollo, el adolescente “vuelve a fijarse en el adulto e
incluso pretende rivalizar con él. Es muy importante saber elegir las actividades lúdicas
más interesantes y adecuadas para sus características y necesidades” (Pere, p.6), por
consiguiente, será necesario enfatizar en que las consignas y materiales que se utilizarán
sean los adecuados según las etapas del proceso arte terapéutico.
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En tanto, la adolescencia es planteada por el Dr. Burgués (1979) como “un proceso
que generalmente empieza sobre los doce años y dura hasta los diecinueve - veinte años , el
cual se produce en un marco social e histórico concreto donde suceden etapas y hechos que
generan recorridos diversos, afectando a cada adolescente de forma muy particular y
personal”. Durante el período evolutivo el individuo sufre diferentes cambios físicos,
sicológicos e intelectuales, que generan infinidad de alteraciones afectando la personalidad
del sujeto. Se plantean tres momentos fundamentales durante la adolescencia, “período de
transformaciones, inestabilidad sexual y crisis de la seguridad infantil (12 – 15 años),
período de estructuración del adolescente (16 – 18 años), período de jóvenes en espera de
ser adultos”, (Burgués, 1979). El primer período corresponde a la etapa que vive el
paciente D, éste comienza a desarrollar un alejamiento frente a las actividades relacionadas
con la experimentación de materiales de arte, así mismo con el acto de jugar.
Siendo uno de los períodos más conflictivos y difíciles, el arte terapeuta debe
conocer y manejar diferentes propuestas de trabajo considerando que podría existir un
fuerte rechazo hacia el proceso de arte terapia, para ello es necesario desarrollar dinámicas
particulares para las necesidades específicas del individuo, identificando sus debilidades y
potencialidades, asumiendo además que eventualmente se podría mejorar y ampliar las
formas de comunicación del paciente. Considerando aquello, es que se observó que el
paciente D, comprendía las consignas de las sesiones de forma literal, por lo tanto, existía
un nivel de abstracción prácticamente nulo, ejemplo de ello fue la primera sesión, cuando el
arte terapeuta menciona lo siguiente: ¿Cómo te sientes hoy?, a lo que el paciente D
responde: Me siento en la silla.
13
1.3.1. Arte terapia y su evolución.
Desde sus inicios, el Arte terapia se convierte en una disciplina que se construye a
través de la comprensión y superación de los conflictos propios y de otro, se valida
mediante la producción e interpretación de imágenes visuales, a través de un proceso
creativo no verbal. Considerando esto, se dice que “es muy probable que el uso terapéutico
del arte sea tan antiguo como el hombre; sin embargo el concepto de arte terapia en si
aparece después de la 2º Guerra Mundial en EEUU y Gran Bretaña paralelamente con
Adrian Hill (Gran Bretaña), Margareth Naumburg y Edith Kramer (América)”.
(Domínguez, 2005; p.114).
En tanto, Margareth Naumberg fue la primera que utilizo el proceso arte terapéutico
de manera sistemática en su trabajo como psicoanalista. Ella, plantea que “las técnicas del
arte terapia están basadas en el conocimiento de que cada individuo, con o sin
entrenamiento en arte, tiene la capacidad latente de proyectar sus propios conflictos de
manera visual. Cuando los pacientes representan tales experiencias profundas, sucede,
frecuentemente, que pueden mejorar la articulación verbal.” (Domínguez, 2005; p.118). Por
lo tanto, la observación de Margaret permite evidenciar que las artes como proceso
constante y persistente contribuye a la exteriorización emocional del sujeto mediante la
práctica de algún lenguaje expresivo: danza, teatro, artes visuales, música, etc. Las
14
instancias terapéuticas comprendidas desde la perspectiva de movilizar las sensaciones del
ser humano se piensan desde la construcción imaginaria que genera el paciente al ser
consciente de sus procesos internos, evidenciando visualmente lo que le afecta.
Por último, la artista Edith Kramer a finales de 1950 comienza a trabajar con niños
de la Wiltwyck School en EEUU, focalizando su práctica artística en la capacidad
terapéutica que conlleva el quehacer artístico. La apertura al cambio de Edith Kramer da
cuenta de cierta inquietud por abrirse a nuevas perspectivas, a nuevas formas de entender el
arte desde distintos ámbitos: lo social, lo pedagógico, la psicología, la psiquiatría,
comprendiendo el arte terapia desde lo interdisciplinar.
15
y Artística de la Universidad Andrés Bello y el diplomado en terapias Artístico-Corporales
y Desarrollo Humano en la Universidad SEK”. (Serrano, 2008, p. 18). Más tarde, se inicia
el primer magister de Arte Terapia impartido en Chile en la Universidad del Desarrollo, por
último, en el año 2016 nace el Magíster en Artes en la salud y arte terapia de la Universidad
Finis Terrae.
Cabe señalar, que con el paso del tiempo se ha expandido la disciplina, sin embargo,
es preocupante que en otras ciudades del país no se imparta, y con ello el desafío se vuelve
mayor porque los individuos tienden a confundir lo que es arte terapia; ya sea con talleres
de arte o con clases en contextos educativos.
Por último, en el sur de Chile, en la Isla de Chiloé, Ancud. Resulta difícil conocer
cuál es la verdadera dimensión del arte terapia debido a que geográficamente se encuentra
sumamente alejado de la gran metrópolis: Santiago, donde se ha desarrollado
principalmente la disciplina, considerando esto en el capítulo 2 del presente documento se
profundiza en esta situación.
El hacer arte, sin duda, es una manifestación en que los sujetos se permiten
descubrir sus emociones y pensamientos desde otro prisma. En este sentido, las personas
expresan sus gustos, intereses y diferencias a través de los lenguajes artísticos. Por lo tanto,
cuando se trabaja el arte terapia con personas con TEA se presentan las representaciones en
que ellos conciben el mundo, a su vez, exponen sus preferencias a las formas y los colores,
incluso se detienen en detalles de su creación que para los demás, son imperceptibles.
16
permanente, investigación profunda sobre algún tema de interés y apertura a nuevas
posibilidades.
17
constituyen como un breve resumen de los beneficios de la actividad artística al ser
vinculada con la acción terapéutica, es decir, “el medio artístico proporciona una
herramienta capaz de comunicar a niveles no verbales” (Gómez, 2016, p.37), en otras
palabras, los materiales de arte se convierten en un medio que devela formas de
comunicación que siempre están presentes, pero que en ocasiones se invisibilizan.
Se plantea que “la presencia física de los materiales, objetos e imágenes facilita que
la persona con autismo interactúe con el terapeuta de una forma menos directa de la que se
puede plantear en una situación verbal” (Gómez, 2016, p,37), por lo tanto, la conexión con
los materiales y la creación que realiza la persona con TEA ofrece un abanico amplio de
exploración a través de sus cualidades sensoriales: sonoras, táctiles, visuales, etc… En este
sentido, el hecho de realizar cualquier tipo de actividad artística permite al sujeto
experimentar sensaciones físicas y emocionales que proporcionan experiencias de cambio y
transformación. Respecto a esto, se dice que “los procesos artísticos pueden afectar a la
autoestima y calmar frustraciones ya que proporcionan oportunidades de éxito: no hay
forma errónea de manipular los materiales en una actividad artística, siempre que no se
usen para destruirse a uno mismo, al terapeuta o al espacio”. (Gómez, 2016, p.37)
1.3.2 Emociones
Las emociones tienen un rol fundamental en los procesos de vida de los individuos.
Se constituyen como la forma de comunicación primaria, relegando a un segundo plano a
las palabras. Se plantea que “las emociones son estados funcionales de todo el organismo
que implican a la vez procesos fisiológicos (orgánicos) y psicológicos (mentales). (Bloch,
2002, p.32). Por lo tanto, cada emoción está vinculada a elementos fisiológicos concretos:
respiración agitada, presión arterial, dilatación de las pupilas, entre otras.
Las emociones básicas: rabia, amor, miedo, alegría y tristeza son capaces de
expresar y comunicar a otros sujetos estados de satisfacción e insatisfacción a través de
cambios faciales, corporales y gestuales, a su vez, inciden en las capacidades cognitivas del
sujeto a nivel personal y profesional. Es por esto que cuando el sujeto expresa algo utiliza
gestos, tonos de voz y metáforas verbales que promueven una mejor comunicación con
18
otras personas, es decir, las emociones nos ayudan a expresar y comprender de mejor
manera lo que se ha comunicado verbalmente.
Sin embargo, cada sujeto experimenta una misma emoción (rabia) de manera
diferente porque va a depender de la historia de cada uno y de las circunstancias del
momento, es decir la emoción adquiere distinto significado para cada una de las personas
porque los estados emocionales tienden a ser más complejos incorporándose imágenes,
signos, símbolos y significados.
Por último, “el ideal sería que la gente pudiera expresar lo que siente con precisión
y claridad, como lo hacen los niños pequeños y las personas de las así llamadas sociedades
primitivas” (Bloch, 2002, p.48). Sin embargo, las relaciones sociales tienden a limitar la
adecuada expresión de la emoción, promoviendo por ejemplo; la represión de ciertas
emociones consideradas como mal vistas.
19
[Link]. Conceptos y definiciones de Arte Terapia relacionadas con la emoción.
Respecto a esto, se plantea que cuando “el arte se mezcla con la terapia, hablamos
de Arte-Terapia o Arte-Sano, como medio para conseguir las mejores respuestas del
paciente a sus problemas y limitaciones” (Domínguez, 2005; 114pp). Entonces, las sesiones
de terapia de arte actúan con gran potencial ya que se convierten en formas de reflexión
sobre las experiencias personales del paciente, desplegándose la emoción desde la
expresión y el desahogo.
La vinculación del Arte Terapia con niños y adolescentes con TEA se plantea desde
la posibilidad de intervenir desde la comunicación no verbal, específicamente a través de la
creación de imágenes u objetos. Se dice que “los individuos con autismo tienen dificultades
aprendiendo cosas que no pueden ser pensadas en imágenes”. (Grandin, 1996, p.29). Por lo
tanto, el arte terapia corresponde a un tipo de comunicación que les permite a los niños
expresar sensaciones mediantes diversos materiales, entendiendo entonces que el espacio
arte terapéutico se construye desde el resguardo y el cuidado, considerando que lo que
20
suceda es un proceso creativo de auto-descubrimiento y exploración sensorial mediado por
la figura del paciente, el arte terapeuta y los materiales de arte.
“El arte siempre ha sido una forma efectiva de comunicación para individuos que
tienen problemas conectándose con el mundo exterior” (Salzberg, 2004, p.57), por lo tanto,
el arte y la terapia se relacionan entre sí y se constituyen como una disciplina que estimula
y promueve el desarrollo de la comunicación no verbal en niños con TEA. Considerando
entonces que las palabras tienden a poner límites respecto a su significación y que debido a
esto en ocasiones son difíciles de comprender para pacientes con TEA, es que el trabajo
desarrollado con imágenes resulta tan valioso porque se convierte en una herramienta que
persiste en la memoria y que ayuda en la percepción, comprensión y transformación de
nuevas realidades en los procesos arte terapéuticos.
Así mismo, para los pacientes con Síndrome de Asperger el arte terapia se plantea
desde la expresión y la descarga emocional, por tanto, los incentiva a manejar e identificar
sentimientos y emociones, resolver conflictos, mejorar sus habilidades de conversación y
reforzar su autoexpresión. Para cualquier niño o adolescente que tenga algunas de estas
enfermedades les resulta complejo entender el mundo, incrementándose en la etapa
adolescente porque se evidencian dificultades en las relaciones sociales. Se plantea que “las
características y los cambios típicos de esta edad llevan, en la mayoría de los casos, a un
mayor sentimiento de soledad, incomprensión y deseo frustrado de pertenecer a un grupo”.
(Freire, 2007, p.48). Por lo tanto, entran en conflicto cuando desean sostener una
conversación con sus compañeros y/o profesor porque el vínculo que se ha construido, en
ocasiones no es cercano y confiable, además existe un alto nivel de abstracción en las tareas
y materias a desarrollar, provocando emociones como enojo y pena.
Entonces, el aporte que se realiza desde el arte terapia corresponde a que el paciente
se enfrente a sus afectos y reconozca sus emociones desde un lenguaje artístico no verbal
proporcionando diferentes posibilidades creativas que se encuentran alojadas en él y en el
espacio arte terapéutico. Por tanto, la terapia artística se transforma en un medio de
comunicación distinto, que aumenta las oportunidades de autoexpresión al otorgar una
nueva herramienta de diálogo entre los materiales de arte, el paciente y el arte terapeuta.
21
[Link] Las emociones en los adolescentes con Asperger.
En este sentido, la labor del entorno familiar y social (compañeros de curso, amigos,
profesores, terapeuta) de un adolescente con Asperger es fundamental porque depende de
ellos reforzar positivamente el concepto de su imagen, encaminándose hacia la integración
e identificación con sus pares.
22
[Link]. Importancia del rol del arte terapeuta vinculado a las emociones.
Por lo tanto, las sesiones en Arte terapia se encuentran fuertemente ligadas a las
emociones y de cierta manera actúan como eje central en el proceso. Respecto a esto, se
plantea que “el trabajo con las emociones a través del Arte terapia mejora la calidad de las
relaciones humanas porque se centra en el factor emocional, esencial en todo ser humano,
ayudándonos a ser más conscientes de aspectos oscuros, y facilitando, de este modo, el
desarrollo de la persona”. (Duncan, 2007, p.40). Entonces, resulta trascendental
comprender las emociones porque inciden directamente en las capacidades sociales,
cognitivas y mentales del individuo, a su vez, para el arte terapeuta implica saber entender
y comprender la manifestación emocional apropiada de sí mismo y del paciente.
23
técnicas artísticas, con el objetivo de conciliar los conflictos internos que emerjan de las
sesiones realizadas. En este contexto Winnicott señala que en la psicoterapia se da la
“superposición de dos zonas de juego: la del paciente y la del terapeuta. La labor del
terapeuta se orienta a llevar al paciente de un estado en el que se encuentra bloqueado a un
estado de reflexión y comunicación”, (Domínguez, 2005; 115pp). Entonces, el terapeuta de
arte estima adecuado profundizar en su emocionalidad, encaminándose a la resolución de
los procesos internos, a su vez, el terapeuta debe tener ciertas características, debe ser
honesto, confiable y aceptar su realidad, asumiendo que desde él se desprenden momentos
de contención que acompañan el proceso terapéutico.
Entonces, saber identificar y comprender las emociones es una buena habilidad del
terapeuta de arte, ya que esto contribuye a la organización de la experiencia en el proceso,
el sentido de reconocer, manejar y relacionar lo que está sucediendo en las sesiones se
convierte en aprendizajes y acciones para ambas partes. La importancia del arte terapeuta se
vuelve fundamental porque requiere de un estado de observación, escucha profunda y
24
continua referente a las dinámicas en la vida de sus pacientes incluyendo las del facilitador,
ya que “como facilitadores se ofrece una estructura contenedora y una aproximación
respetuosa que permite a cada persona estar presente con sus necesidades y emociones”.
(Duncan, 2007, p.44).
25
-una variedad de estilos, acciones, ejercicios o comportamientos relacionados.
-una variedad de contextos dentro de que pueda ser observada una acción. (Duncan,
2007, p.49).
26
Lamentablemente, la agrupación no cuenta con un espacio arquitectónico propio,
por lo tanto, las sesiones arte terapéuticas y reuniones con los padres fueron realizadas en la
Casa de la Cultura de la misma ciudad. Respecto a esto, la Agrupación apela a la voluntad
de los profesionales que trabajan con ellos, quienes en ocasiones, facilitan sus hogares para
realizar terapias, por ejemplo: las sesiones de habilidades sociales dirigidas por la
fonoaudióloga.
27
ayuda de la facilitadora y con ello, se originaban variadas interrogantes al momento de
seleccionar las consignas adecuadas.
Objetivo general:
Objetivos específicos:
2.4 Setting
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El espacio contaba con buena ventilación e iluminación. En ocasiones se necesitó
agua y se ocupaba un baño cerca de la sala. En tanto, los trabajos realizados eran guardados
en carpetas con el fin de que no se perdieran, éstos los mantenía en un mueble que se
ubicaba en mi hogar porque el lugar donde se realizaban las sesiones no contaba con
muebles acondicionados para cuidar la integridad de las creaciones.
Las sesiones individuales se realizaban una vez a la semana, entre las 19:45 hrs.
hasta las 21:15 hrs. los días miércoles, sin embargo, el paciente de un total de catorce
sesiones sólo asiste a diez. Las ausencias eran justificadas por la madre, en ocasiones,
media hora antes de iniciar la sesión. Por último, hubieron muchas situaciones que
provocaron emociones de inseguridad, las cuales serán desarrolladas en el relato del
proceso arte terapéutico.
En tanto, “se puede realizar una terapia de modo directivo o no directivo”, (Dalley,
1987, p.13). La terapia directiva se focaliza en un tema, así mismo las consignas y
29
materiales que se utilizarán en las sesiones son decisiones del arte terapeuta, por el
contrario, la terapia no directiva permite la experimentación libre porque el paciente es
quién elige materiales y técnicas. En el caso del proceso con el paciente D existió un eje
desde lo directivo y no directivo debido a que el inicio de la terapia fue mucho más
estructurada, no obstante, las últimas sesiones fueron más flexibles y dirigidas la mayor
parte del tiempo por el paciente.
2.6 Materiales
Los materiales que se utilizaron, en algunas ocasiones, eran determinados según los
objetivos que se estaban desarrollando. Se presentaban sobre un gran escritorio, mientras el
paciente los seleccionaba. En las primeras sesiones se trabajó con medios sólidos y fluidos
con la finalidad de indagar qué conducta tendría el paciente D. con esos materiales,
encaminándose hacia las sesiones posteriores se decidió incorporar varios tipos de papeles:
de colores, con texturas con el fin de que D se sintiera con más confianza y seguridad
respecto al grado de control del material. Respecto a esto, “para Wadenson, los materiales
con un grado de dureza alto son más fáciles de controlar. (López, 2011, p.186). En otras
palabras corresponde a los lápices, papeles, etc.
Medio plástico Control alto (grado de Control medio (grado de Control bajo (grado de
visual dificultad bajo) dificultad medio) dificultad alto)
30
-Lápiz de grafito (dureza -Cera blanda -Carboncillo
Gráfico media) -Pastel graso -Tinta china
-Lápices de colores -Pastel seco
-Lápiz pasta -Tiza
-Plumón
Pictórico -Témperas -Pintura de dedos -Acuarela
-Pinceles gruesos y brochas -Lápices acuarelables -Óleo
-Acrílicos -Rodillo
-Pastel graso con trementina -Espátula
-Sprays -Esponja
Tridimensional -Plastilina -Cartón pluma -Talla
-Arcilla o barro -Greda, yeso -Gubias
-Pasta de sal -Material de desecho -Moldes
-Papel maché
Otros -Revistas y papeles para -Costura y estampado -Grabado
collage -Video
-Fotografía
-Ordenadores
1.- Inicial: Primer encuentro con el paciente D. corresponde a una etapa breve en donde el
arte terapeuta conoce e identifica el problema a tratar en la terapia. Lo fundamental de esta
instancia es saber reconocer las necesidades reales del paciente con el fin de establecer los
lineamientos futuros, además el paciente se familiariza con los materiales de arte.
2.- Intermedia: Esta etapa es la más extensa porque la intención es reforzar el vínculo entre
paciente – arte terapeuta, a su vez, se profundiza en las necesidades reales de D con el
objetivo seleccionar los materiales de arte adecuados.
3.- Cierre: Etapa final en la que el arte terapeuta prepara al paciente con la intención de que
D sea consciente de que el vínculo se disolverá lentamente en el tiempo.
31
-Saludo y recepción: en esta instancia el paciente relata al arte terapeuta lo que realizó
durante el día, por lo tanto, se generaba un pequeño diálogo respecto a las emociones que D
había experimentado.
-Proceso artístico: la elección de los materiales, por parte del paciente era de forma libre y
autónoma. En la mayoría de las sesiones el quehacer artístico del usuario se realizaba en
silencio.
-Comentarios y despedida: en las primeras sesiones los comentarios eran nulos, sin
embargo, esto fue cambiando durante la práctica, puesto que en ocasiones el paciente D
relataba sobre sus obras y lo que les provocaban éstas.
2.7.2 Relato del proceso arte terapéutico de las sesiones más importantes.
32
la situación a la arte terapeuta, esto afectó, en ocasiones, mi desempeño porque trajo
consigo momentos de inseguridad. A su vez, esta situación provocó un fuerte grado de
incertidumbre y confusión hacia el rumbo del proceso debilitando el vínculo con el
paciente, además, esto favoreció un estancamiento frente a las decisiones futuras; respecto a
la continuidad de la terapia, a las formas de comunicación con la facilitadora y a la
experimentación con los materiales de arte.
33
realizando adecuadamente desde la perspectiva de la arteterapeuta en formación y su
supervisora, debido a que la mamá menciona que D no desea asistir a las sesiones, sin
embargo con el transcurso del tiempo se vislumbra que ella no tenía un compromiso real
con el proceso porque manifiesta que desea priorizar los aspectos académicos del paciente
D. Por lo tanto, tomando en cuenta lo descrito aparecen miedos y frustraciones frente a la
terapia, comienzo a sentir emociones como rabia y pena debido a que no tengo certeza
sobre como retomar el proceso, es aquí cuando mi supervisora plantea focalizar lo sucedido
y descubrir lo que se está realizando en terapia de manera consciente a través de dos
preguntas:
Considerando lo que está escrito con rojo, se establecen que las necesidades para el
paciente D son: salir del estado de incomodidad y frustración que le provocó la sesión 4,
canalizar las emociones a través de la conexión con el cuerpo. Para ello, es pertinente
realizar la sesión 7, correspondiente a la sesión de descarga con ayuda de los materiales de
arte, se seleccionó la plastilina porque es un tipo de material que se puede golpear, amasar y
modelar. También se integró el uso de guantes porque el paciente D en sesiones anteriores
manifestó que no le gustaba el contacto táctil con las masas. Además, hay que agregar que,
34
no están limpia como la arcilla verdadera; tiende a pegarse en manos y muebles, y es más
difícil de sacar lavándola” (Oklander, 1992, p.76).
Sesión 7 Sesión 7
Otro aspecto relevante fue que el espacio de supervisión, se constituyó como una
instancia que permitió hacer consciente las resistencias y miedos dentro de la terapia, a su
vez descubrir dichas situaciones permitió que la arte terapeuta comenzará a cambiar su
35
actitud frente a D., posibilitando el descubrimiento de las necesidades verdaderas del
adolescente. Luego, de dicha reunión el arte terapeuta comenzó a cambiar la manera de ver
al joven, dejando atrás sus temores y permitiéndose reconstruir el vínculo con D en la
sesión 7, mediante la experimentación de material moldeable que le permitió al paciente
apreciar de distinta manera la plastilina.
Aquí aparece la disciplina anterior de quién escribe, es decir, emerge el rol del
profesor, con la idea de proteger al adolescente, procurando que su estado emocional no se
encauce hacia emociones perjudiciales indicándole para ello el uso “adecuado” del
material. Entonces, surge la siguiente pregunta: ¿de qué manera se establece el límite entre
el profesor de arte y el arte terapeuta? Para ello, es necesario establecer las diferencias que
dichas disciplinas poseen, en este sentido, la pedagogía se relaciona con los materiales de
arte en función de la creatividad y mediante la evaluación de un resultado al que se le
otorga una calificación, por el contrario, el arte terapia se sustenta a través de la
triangulación arte terapéutica, desarrollando un diálogo entre paciente – facilitador -
materiales de arte, por último, siempre se focaliza en el proceso y no en el resultado de la
creación.
36
Considerando lo anteriormente mencionado, la facilitador se enfrenta a una nueva
ausencia del paciente D (sesión 10), no obstante, la forma en que se aborda la situación es
más propositiva, muy diferente a lo ocurrido en las sesiones anteriores. Enfocándose en lo
sucedido en la sesión 7 es que se orienta la sesión 11 ya que se toma como referencia el
disfrute que provocó en el paciente D el trabajo con las masas, específicamente con
plastilina. Este material es cambiado por arcilla con la intención de observar el
comportamiento del paciente cuando experimenta mediante sus sentidos, agregar además
que en esta sesión, D cambia de conducta porque ya no utiliza guantes para desarrollar su
creación.
Sesión 11
37
Por consiguiente, en las sesiones posteriores 12, 13 y 14 se evidencia mayor
flexibilidad del arte terapeuta y del paciente encaminándose hacia mantener el vínculo entre
ellos, ya que comienzan a aparecer conductas más distendidas y relajadas del paciente D,
incluso menciona que se siente más cómodo con los materiales, pero solicita silencio para
desarrollar su trabajo, además menciona que le gusta poner atención a su respiración.
Sesión 14
Luego, se observó un avance frente a la relación que el paciente D establece con los
materiales de arte, en otras palabras, cuando D no utilizó guantes y realizó un contacto
directo con la arcilla y la greda. Finalmente, se considera que hubo aciertos y desaciertos en
la terapia y que afectaron directamente al cumplimiento de los objetivos en el proceso arte
terapéutico ya que provocaron lentitud y desconcierto en la manera de abordar las
necesidades del paciente D.
El rol como arte terapeuta fue enfocado hacia la neutralidad con el fin de no juzgar
su obra, lo importante es que el paciente sea capaz de darse cuenta de que la función del
38
terapeuta es desde el acompañamiento y la contención. Por lo tanto, “el vínculo se va
formando en la relación emocional entre el arte terapeuta y el usuario. El pasaje y
resolución de la transferencia en el vínculo permite desarrollar nuevas formas de relaciones,
tanto con los otros como con las partes menos conocidas de nosotros mismos” (Izuel, 2012,
p.15). Entonces, el espacio arte terapéutico se centró en generar las condiciones adecuadas
para la creación y estabilidad emocional para el paciente.
39
Una vez que la facilitadora se dio cuenta de las necesidades reales del paciente D, se
logró flexibilizar la terapia mediante la selección de materiales y métodos para
proporcionar así la construcción del vínculo o grado de confianza entre paciente y
facilitador. Se observó que D se sentía mucho más cómodo en las sesiones donde
perduraban los silencios, fue importantísimo entonces no interferir en esa armonía.
Respetar los tiempos porque el paciente manifestaba que era grato trabajar de esa manera
porque se concentraba mucho más, de hecho, es capaz de verbalizar que puede escuchar su
respiración y por lo tanto, logra conectarse con el presente, con el ahora.
Por lo tanto, en su rol el arte terapeuta debe ser lo suficientemente sensible a las
necesidades de su paciente, y con ello evitar ciertos materiales que produzcan inseguridad y
frustración. Sin embargo, es importante ofrecer a los pacientes la oportunidad de trabajar
con variados medios y materiales. “Si la técnica siempre es la misma, los sujetos tenderán a
repetir comportamientos. En cambio, con la variación cíclica de los medios artísticos, se
ofrece la posibilidad de desbloquear reacciones y transformar actitudes frente a todas las
situaciones que vayan experimentando en el setting, incluso aquellas que, en un principio
puede provocar rechazo. (López, 2011, p.189). Por lo tanto, el uso de los materiales debe
estar al servicio del descubrimiento y la experimentación, no hay necesidad de limitar
porque en ocasiones los recursos pueden convocar a la creación de posibilidades
sorprendentes.
40
3. CAPÍTULO III: CONCLUSIONES
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En este sentido es primordial la interacción entre imagen – paciente y arte terapeuta
puesto que las creaciones se convierten en un medio de expresión que representa diferentes
emocionalidades de situaciones vividas. La tríada arte terapéutica me permitió reflexionar
en torno a los cambios que se generaron en el paciente D, poco a poco fui comprendiendo
que los desenfados y frustraciones eran pequeñas señales de que la terapia no estaba
teniendo un rumbo adecuado.
Y con ello, lo destacable es que desde el rol del arte terapeuta hubo reflexiones
que ayudaron a sobreponerse ante las dificultades del proceso, por ejemplo; ausencias en
las sesiones, características cambiantes en un adolescente con Asperger, resistencias del
arte terapeuta para visualizar las necesidades del paciente D. Por lo tanto, “aprender a re-
hacer la sesión previamente planificada, a guiarla según las necesidades del usuario y no de
acuerdo a los requerimientos propios, a reconocer y a manejar las emociones personales,
entre tantos otros desafíos, fue una ardua tarea” (Arratia, 2004, p.11).
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Por último, en la terapia vivida junto a D la arte terapeuta tuvo que aprender a
diferenciar las necesidades propias de las ajenas, en ese sentido, comprender a cabalidad
que lo importante del proceso era identificar las necesidades del paciente, es decir ocupar
un rol que tenga características como: atención permanente y posterior reflexión. Por
consiguiente, la facilitadora logró darse cuenta que recién en la mitad del proceso arte
terapéutico se establecieron caminos más coherentes para las siguientes sesiones y que éstas
reflejaron que el paciente D logró mayor conexión consigo mismo a través de sus imágenes
y objetos.
43
Referencias bibliográficas.
-Frith, U. (1992). Autismo. Hacia una explicación del enigma. Alianza Editorial. España.
-Grandin, T. (1996). Thinking in pictures: And other reports from my life with autism.
[Pensando en imágenes: Y otros reportes de mi vida con Autismo]. New York.
-Gómez, J. (2016). Arte terapia y Autismo: El desarrollo del arte en la escuela. Vol 69, 31
– 48.
-LaPlanche, J. y Pontalis, J.B. (2004) Diccionario del psicoanálisis. Paidos. Buenos Aires
44
-Izuel, M. (2012). Competencias profesionales e investigación en Arteterapia. Papeles de
Arteterapia y educación artística para la inclusión social, Vol. 7, 13 – 26.
[Link]
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ANEXO
Sesión 1
El paciente no conocía el arte terapia, de hecho, el interés por ser parte de las
sesiones es inquietud de la mamá y no de él. El paciente D llega junto a su madre 10 mins.
antes de iniciar la sesión, mientras la mamá me indica que ella o su hermano lo irán a
buscar al término de ésta, D se dedica a observar el espacio arquitectónico.
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consigna “¿Cómo te sientes hoy?”, él no consulta nada y observa los materiales sobre la
mesa.
El paciente D comienza a explorar los materiales y toma una hoja de block, dibuja
una silla, luego la borra. Sobre la misma hoja trabaja con lápiz rojo, café, violeta y azul,
para ello trabaja en silencio la mayor parte del tiempo. D realiza una imagen desde afuera
hacia el centro con témpera utilizando azul, violeta y rojo. Luego, realiza una analogía de
los colores con su día.
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Sesión 2
48
Dibujo con lápices de colores, pastel, scripto sobre hoja de block. Sesión 2.
El paciente plantea que es una gota, una llama, un ojo. Sin duda, utiliza lo literal
para referirse a su creación ya que se mantiene en lo que de cierta manera le produce
seguridad y con ello también agrega dibujos de gatos, los cuales aparecen reiterativamente
en las siguientes sesiones como método de defensa. Por último, cuando en un inicio se
realizó una imaginería el paciente señala a la arte terapeuta que no quiere que respire tan
fuerte ya que se incomoda.
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Sesión 3
La arte terapeuta aún no conoce los eventos más importantes en la vida del
paciente D y con ello se presenta la primera ausencia. Su mamá lo justifica y menciona que
aún no llegaba a la casa de realizar un trabajo grupal. Sin embargo, en la sesión 4 cuando le
consulto al paciente porque se ausento, manifiesta que no deseaba asistir la sesión anterior.
Sesión 4
50
terapéutico existe un velo frente a las necesidades del paciente, ya que, la arte terapeuta no
se encuentra atenta a lo que sucede, insistiendo en consignas que requieren un nivel de
abstracción que los pacientes con asperger no tienen desarrollado, por lo tanto, se hace más
visible la frustración e incomodidad del paciente y de la arte terapeuta por no saber
enfrentar la situación de manera adecuada.
Sesión 5
Sesión 6
Sesión 7
Los materiales que se ofrecieron para la sesión fueron variados: lápiz grafito, de
colores, hoja de block, goma témpera, pinceles, agua, papel metálico, corrugado, volantín,
pegamento, tijera, guantes y plastilina, integrando con el último material mencionado la
51
tridimensionalidad, teniendo en cuenta que ésta posee un grado de dificultad bajo para el
desarrollo del proceso con el paciente D.
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Finaliza su creación en plastilina y toma el plumón negro, se desplaza por el lugar y
dibuja en una pizarra, una vez más, al igual que en la sesión 2 aparece la imagen de un gato
con diferentes expresiones.
Sesión 8
53
Cuando el paciente D comienza a coser la tela se inicia un conflicto porque le
sugiero que la hebra de hilo no sea larga porque se puede enredar y se molesta. Y con ello
aparece claramente una acción pedagógica, por sobre las características de un proceso arte
terapéutico. En este momento es cuando me percato que se me confunde el rol del arte
terapeuta, ya que emerge el rol del profesor desde el prevenir un acto que conllevará a
momentos de enojo del paciente. Nuevamente no me hago cargo de las necesidades reales
de D, ya que priorizo las propias.
Sesión 9
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un espiral. En la búsqueda de que el paciente se vuelva a conectar con su creación anterior
le facilitó una tela más delgada y el pegamento, sin embargo, D no desea trabajar.
Cubre una y otra vez la aguja con hilo blanco. Mientras realiza eso, no me habla.
Sin embargo, tararea una canción del Rey León. Casi al finalizar la sesión, me comenta que
me enseñará a hacer el pelo del rey león.
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Una vez más, manifiesta no querer trabajar con los materiales de arte,
específicamente con telas. Se observa que está sumamente incómodo con la acción anterior
de coser. Al término, existe una pequeña intención por crear algo nuevo, comienza por
crear un espiral sobre sus dedos, lo mantiene allí y luego lo suelta sobre la mesa también
alude que le gustaría trabajar la “figurita de las expresiones”.
Sesión 11
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La sesión comienza y el paciente D observa los materiales y selecciona plastilina,
plumón negro, cartulina rosada y arcilla. Trabaja sobre cartulina rosada y dibuja
nuevamente el “gato de las expresiones”, luego se dedica a trabajar con arcilla y repite la
figura de forma tridimensional, el paciente D comenta que le gusta el color de la arcilla,
pero no el olor. Finaliza la figura guarda las dos partes (cabeza y cuerpo) en una caja junto
a su diseño creado con plumón.
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Lo relevante es que a diferencia de sesiones anteriores. El paciente D desea tener
contacto con el material, ya no utiliza guantes, existiendo un mayor acercamiento hacia la
experimentación. Se observa un cambio de conducta en querer conectarse con la
materialidad.
Sesión 12
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Al igual que la sesión 11, lo que se creó se focalizó en repetir la “imagen de las
expresiones”, reconociendo las características de los materiales a través de los opuestos.
(suave – áspero). Los materiales a disposición son los mismos de la sesión anterior, sólo se
agregó greda, estecas, gubias y papel de diario.
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Sesión 13
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Durante la sesión, trabaja en silencio y solo pinta con tonos grises, además me
comenta que la sesión anterior le gustó porque no hablamos mucho y podía escuchar su
respiración. Al finalizar, verbaliza que desea greda para trabajar la próxima sesión.
Sesión 14
La última sesión se constituyó como una instancia de continuar con las creaciones
tridimensionales considerando que para el paciente D eran su agrado. El objetivo de la
sesión fue conocer la greda y establecer diferencias con la arcilla y la plastilina. Los
materiales ofrecidos fueron lápiz grafito, de colores, hoja de block, goma, témpera,
pinceles, vasos con agua, pegamento, tijera, plastilina, guantes, arcilla, greda, gubias, papel
de diario.
Lamentablemente, la sesión no comenzó a la hora habitual, sino que media hora más
tarde. El paciente D manifiesta que no quiere hacer nada, además observo que llega muy
agitado, una vez que su respiración se estabiliza toma unas figuras de plastilina que se
ubican en la ventana, procede a trasladarlas a la mesa. Más tarde, de los materiales a
disposición selecciona greda y vuelve a repetir la figura de las sesiones anteriores.
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D relata que se siente cómodo con el material, además plantea que no podría usar
guantes porque sus manos sudaban cuando trabajo con plastilina. Al finalizar comenta que
les es grato trabajar con arcilla y plastilina, pero no desea asistir a arte terapia nuevamente.
Durante esta sesión existió un hecho relevante que me llama la atención ya que el
paciente D es capaz de verbalizar su conducta frente a los materiales de arte, especialmente
con las masas. Creo que hay un avance frente a que D diferenció un antes y después la
disposición y experimentación con los materiales.
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