Presenta:
Tema:
dietas
México CDMX a junio del 2019
Índice
INTRODUCCIÓN............................................................................................3
Dietas…………………………………..…………………………………..4 a la 11
INTRODUCCIÓN
La dietoterapia es la rama de la terapéutica médica en la que los
alimentos y sus nutrientes se emplean con fines curativos. Es el
régimen alimentario que se aplica a personas que padecen alguna
enfermedad y tiene como finalidad ayudar a la curación de las
afecciones y, a veces, puede constituir la base del tratamiento.
Cada hospital debe tener en funcionamiento el Grupo de Apoyo
Nutricional, que indica los elementos de la dietoterapia en función de
la práctica clínica, el cual estaría formado por un equipo
multidisciplinario e interactivo que posibilite el hecho de que el apoyo
alimentario-nutricional y metabólico de los pacientes permita una
orientación sistemática integrada. El funcionamiento adecuado de
estos grupos debe evitar la desnutrición de personas hospitalizadas e
influir de manera positiva en todo lo relacionado con la buena
alimentación de ellos para lograr su rápida recuperación. 1
Con la actividad de este Grupo se espera disminuir la morbilidad y
mortalidad hospitalarias, mejorar la calidad de vida del paciente,
reducir el tiempo de estadía en hospitales y lograr un empleo óptimo
de los recursos diagnósticos y terapéuticos, así como del capital
humano en la provisión de los cuidados de salud.
Dietas
En las salas de adultos la dieta básica está calculada de acuerdo con la
edad de los pacientes y se ha clasificado por códigos respecto al tipo de
enfermedad y el estado en que se encuentre el afectado. Su uso es
nacional y existen 2 categorías:
Dietas básicas del adulto
Código Grupo etario No. de kilocalorías /día
3.2 18-55 años 2400
3.3 Más de 55 años 2100
En la observación de las salas hospitalarias que utilizan estos códigos, los
médicos solo indican para las dietas libres el primer código (3.2), y no tienen
en cuenta que después de cierta edad (55 años) los requerimientos de
nutrientes son algo inferiores y una dieta sobrecargada de calorías puede
producir un efecto negativo sobre la salud y recuperación de la enfermedad.
La dieta blanda es un plan de alimentación de mayor o menor
duración que los médicos prescriben ante diferentes enfermedades del
aparato digestivo o la recuperación de una intervención quirúrgica. Su
característica fundamental es que incluye alimentos fáciles de masticar
y digerir, ausentes de condimentos, grasas, ácidos u otras sustancias
utilizadas en su preparación que puedan causar irritación en el aparato
digestivo o estimular la secreción de jugos gástricos.
Una dieta líquida completa se compone de líquidos y alimentos que
son normalmente líquidos y alimentos que se vuelven líquidos cuando
están a temperatura ambiente, como el helado.
Dieta líquida completa
1. Sopas cremosas y coladas.
2. Té
3. Jugo.
4. Gelatina.
5. Malteadas.
6. Pudín.
7. Paletas de helado
La dieta hiposódica o baja en sodio se centra en intentar reducir los
niveles de sal mediante diferentes tipos de alimentos y el cambio de hábitos
alimenticios. Bien es sabido por todos que la sal da ese toque genuino que
le falta a muchos platos, pero también es cierto que esto no es del todo muy
beneficioso, sobre todo si se excede de la cantidad diaria recomendada.
Alimentos para seguir la dieta hiposódica
Vegetales
Podemos elegir diferentes tipos de verduras frescas como puede ser la
espinaca o el brócoli sin dejar atrás las congeladas, aunque eso sí, siempre
que no contengan ningún tipo de salsa para aliñar.
También podremos ingerir diferentes tipos de jugos vegetales, y como
siempre, que sus ingredientes contengan niveles mínimos de sal.
Frutas
Los plátanos, manzanas o naranjas son el complemento ideal para una
dieta hiposódica. A estas le podemos añadir otras muchas, ya sean frescas,
congeladas o las enlatadas, siempre que sean en agua o su propio jugo y
nunca en almíbar.
Cereales, legumbres y frutos secos
En este grupo encontramos diferentes tipos de arroces y pastas junto a la
harina de avena sin azúcar.
Si hablamos de las legumbres, los frijoles son el claro ejemplo de lo que sí
se puede comer, a la vez que unos frutos secos para acompañar nunca
vienen mal siempre y cuando no lleven sal.
Carnes
Carnes frescas, como el pescado y marisco junto al pollo y el pavo, son el
tipo de carne más utilizada dentro de una dieta de tales características.
También podremos añadir, con cuidado y conociendo que pueden presentar
unos niveles de sal mayores, carnes provenientes del cerdo o incluso de la
res.
Lácteos
La leche desnatada, junto a yogures bajos en grasas, pueden ser fácilmente
alimentos extrapolados a nuestro día a día.
Por otra parte, estos dos tipos de alimento nos aportan altos niveles de
magnesio, lo cual sirve para poder mejorar y regular nuestra presión arterial,
y como consecuencia, beneficiar a los niveles de sodio presentados en
nuestro organismo.
Aceites y condimentos
En este último apartado encontramos margarina y mantequilla de untar sin
sal y diferentes aceites como el de oliva, canola o sésamo.
El vinagre también esta aceptado dentro de la dieta.
También se puede hacer una excepción con la mayonesa, siempre que esta
sea baja en materia grasa y el tomate (también como salsa) siempre que lo
podamos encontrar bajo la etiqueta de “sin sal añadida”.
Bebidas
En este apartado podemos reducir fácilmente el conjunto de bebidas a la
ingesta de agua.
Alimentos negativos para la dieta hiposódica
Vegetales congelados
Hay que tener cuidado con las diferentes verduras congeladas que nos
podemos encontrar. Se puede ingerir, pero siempre teniendo cuidado de los
niveles de sal que pueden llegar a presentar.
Frutas y frutos no naturales
Las frutas glaseadas, frutos secos o las propias aceitunas no son apta para
buscar reducir nuestros niveles de sodio en el organismo.
● Dietas modificadas en consistencia (código 4). Indicaciones
4.1-Líquida ligera: Períodos preoperatorio y posoperatorio, afecciones
agudas, estados inflamatorios del tubo digestivo, dificultad al tragar.
4.2-Líquida completa (licuada o triturada): Estenosis esofágica, acalasia,
cáncer de esófago terminal, parálisis facial, ausencia de dientes,
síndrome pilórico.
4.3-Blanda completa: Convalecencias prolongadas, gastritis, dispepsias,
dolores abdominales, período posoperatorio, dificultad para masticar sin
dientes, colecistopatías, diverticulitis, entre otras.
4.4-Blanda baja en residuos (semilíquida): Paso intermedio posoperatorio,
mala absorción, operaciones gástricas, úlceras pépticas, colitis
ulcerativa, colon irritable, dificultad para masticar o deglutir.
● Dietas modificadas en calorías (código 5)
5.1- 1200 Kcal Hipoenergética
5.2- 1500 Kcal Hipoenergética
5.3- 1800 Kcal Hipoenergética
Indicadas en personas obesas y en el caso de las mujeres se excluye el
embarazo.
Habitualmente se observa que los obesos que ingresan por otras causas
que no sea la obesidad, no se les indican dietas hipocalóricas.
● Dietas hipercalóricas (códigos 5.4 y 5.5)
5.4- 2900 Kcal Hiperenergética
5.5- 3000 Kcal Hiperenergética
Indicadas en la desnutrición proteico-calórica, el hipertiroidismo, la actividad
muscular acentuada, la anorexia nerviosa, la fiebre prolongada, el paciente
en estado crítico y los traumatismos.
● Dietas modificadas en proteínas (código 6)
6.1- Hipoproteica
6.2- Hiperproteica
6.3- Baja en gluten
Pobres en purinas. Las dietas hipoproteicas contienen de 0,5 a 0,6 g/kg por
peso/día de proteínas o pueden ser de 0,35 g/kg por peso/día, de alto valor
biológico y conllevan a restringir también el potasio y el sodio.
Se indican ante los siguientes acontecimientos:
- Insuficiencia hepática (coma hepático).
- Insuficiencia renal crónica sin tratamiento dialítico.
- Los modelos más utilizados son de 15, 30 y 50 g de proteínas al día (50
% de origen animal).
● Dietas hiperproteicas
Pueden tener consecuencias metabólicas negativas en diversos sistemas y
órganos de la economía. Se consumen generalmente en exceso,
lamentablemente también cuando se está enfermo, y pueden provocar:
alteraciones en el metabolismo hidroelectrolítico y ácido-básico, el
metabolismo óseo, la función renal, la función endocrina, las alteraciones
del crecimiento en la niñez, el riesgo aumentado de urolitiasis, osteoporosis
y obesidad en etapas posteriores de la vida.
Estas dietas producen en el intestino sustancias cancerígenas, se necesita
una mayor utilización de energía para el metabolismo. El proceso digestivo
y metabólico de las proteínas es el que más oxígeno necesita, es el de
mayor efecto termogénico posprandial, pues provoca una menor afluencia
de oxígeno al cerebro, altos niveles de colesterol y grasas saturadas, y
propician el aumento del ácido úrico y el desarrollo de la gota.
Sin embargo, se conoce que varios pacientes ingresan con cierto grado de
desnutrición y por esta causa y otras es muy necesario su uso. En un
estudio para conocer la proporción de los fallecimientos ocurridos por una
causa diferente a la que motivó la admisión al servicio de medicina interna
del Hospital Naval “Almirante Nef” y la proporción de ellos, que estuvo
relacionado con algún procedimiento, se observó que 17,8 % de los
afectados ingresaron desnutridos al hospital.
Por estos motivos las dietas hiperproteicas deben de ser cuidadosamente
utilizadas y tienen sus indicaciones precisas: desnutrición proteico-
energético, síndrome nefrótico si hay uremia con tratamiento dialítico se
incrementan las proteínas (1,5-2 g/kg), procesos febriles, quemaduras
graves, hepatopatías sin encefalopatías, colitis ulcerativas, convalecencia
quirúrgica y enfermedades prolongadas, estados infecciosos, puérperas y
gestantes con riesgo, enfermedades hematológicas, neuropatías, secuelas
de tratamientos oncológicos, sida, politraumatismo, cáncer.
Los alimentos más acidogénicos son las proteínas de origen animal (carnes,
aves, pescados, productos lácteos, particularmente el queso, y huevos), las
harinas refinadas, el azúcar y las grasas. Los alimentos que más bases
aportan son los vegetales.
● Dietas bajas en purinas (para los pacientes con hiperuricemias y gota)
Se debe evitar el ayuno prolongado, mantener un peso adecuado, ingerir
abundante agua (más de 2 L/día), evitar el alcohol en todas sus formas, y
disminuir la ingesta de alimentos ricos en purinas, tales como: carnes,
especialmente de órganos como hígado, riñón y mollejas; aves y pescados.
Los alimentos ricos en purinas se sustituyen en la dieta por productos
lácteos, huevos y proteínas de origen vegetal.
- Carnes y pescados limitados a 1 porción de 2 onzas 2 veces en la
semana
- Leches, quesos y huevos
- Cereales (excepto la avena)
- Viandas
- Frutas y vegetales (excepto la espinaca)
- Grasas
- Azúcares
La dieta de restricción de purinas es de escasa utilidad, salvo en sujetos con
una franca ingesta hiperproteica. Esta, empleada de forma estricta,
contribuirá, en el mejor de los casos, a reducir en 1 o 1,5 mg/dl la uricemia.
En caso de sobrepeso debe recordarse que las dietas muy estrictas (<
1500 cal) tienen efecto hiperuricemiante.
● Dietas modificadas en grasas (código 7)
7.1- 1200 kcal
7.2- 1500 kcal
7.3- 1800 kcal
7.4- 2400 kcal
Son indicadas en: obesidad, colecistitis, enfermedades pancreáticas y
hematocelulares, íctero obstructivo grave, esteatorrea idiopática, cirrosis
hepática, hiperlipoproteinemias, psoriasis, enfermedades cardiovasculares,
hipotiroidismo.
● Dietas modificadas en carbohidratos (código 8)
8.1- Síndrome del dumping
8.2- Intolerancia a la lactosa
● Dietas de diabéticos (código 9)
Entre ellas están:
9.1- 1200 kcal
9.2- 1500 kcal
9.3- 1800 kcal
9.4- 2000 kcal
9.5- 3000 kcal
Es importante la vigilancia a la hora en que las pantristas les sirven las
comidas a los pacientes, pues muchas veces no cumplen con lo que está
indicado, en ocasiones por complacencia o desconocimiento.
La cantidad de carbohidratos ingerida no es tan importante para el nivel de
azúcar en sangre como la carga glucémica de la comida, una medida que
también incluye la rapidez con la que el organismo absorbe esos
carbohidratos. Para calcular la carga glucémica, se multiplica la cantidad de
carbohidratos en gramos por la porción por el índice glucémico de los
alimentos,
● Dietas modificadas en minerales (código 10)
10.1- Hiposódica ligera
10.2- Hiposódica moderada
Indicadas en la toxemia de embarazo, cardiopatías, cirrosis, nefropatías con
edemas e hipertensión arterial.
Algunos alimentos con alto contenido de sodio son:
- Alimentos procesados, tales como: carnes curadas o ahumadas, tocino,
perros calientes, salchicha, mortadela, jamón y salami.
- Anchoas, aceitunas, encurtidos y chucrut
- Salsa de soja (soya), jugos de tomate y otras verduras, y la mayoría de
los quesos.
- Muchos aderezos y mezclas de aderezos embotellados para ensaladas
- La mayoría de los refrigerios, como papitas fritas, galletas y otros
Debe reemplazarse la sal por otros aliños, como la pimienta, el ajo, las
hierbas y el limón. También deben evitarse las mezclas de especias
empacadas, puesto que a menudo contienen sal; en su lugar, usar ajo y
cebolla en polvo, no sal de ajo y cebolla.
● Dietas de eliminación
Debe utilizarse cuando ingresan pacientes con dermatitis atópicas,
dermatitis alimentarias y urticarias. Están compuestas fundamentalmente
por: arroz blanco, té negro, frutas no cítricas (anón, níspero, guanábana y
zapote), carnes asadas de res, aves, carnero, vianda (malanga), vegetales y
calabaza.
Cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, pero solo 8
alimentos originan 90 % de las reacciones, a saber: leche, soya, huevos,
trigo, maní, nueces, pescado y mariscos.