Lógica Jurídica y Ciencias
Lógica Jurídica y Ciencias
OBJETIVO DE LA UNIDAD: Identificar los componentes que hacen posible que las
ciencias tenga una lógica en la que se sustenten sus conocimientos.
TEMA
La ciencia considera distintos hechos, que deben ser objetivos y observables. Estos hechos
observados se organizan por medio de diferentes métodos y técnicas, (modelos y teorías)
con el fin de generar nuevos conocimientos. Para ello hay que establecer previamente unos
criterios de verdad y asegurar la corrección permanente de las observaciones y resultados,
estableciendo un método de investigación. La aplicación de esos métodos y conocimientos
conduce a la generación de nuevos conocimientos objetivos en forma de predicciones
concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y
futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y
estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un
sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.
a) Teoría
“Una teoría es un sistema lógico-deductivo, constituido por un conjunto de hipótesis, un
campo de aplicación (de lo que trata la teoría, el conjunto de cosas que explica) y algunas
reglas que permitan extraer consecuencias de las hipótesis de la teoría. En general las
teorías sirven para confeccionar modelos científicos que interpreten un conjunto amplio de
observaciones, en función de los axiomas o principios, supuestos y postulados, de la
teoría”.
En general es muy difícil explicar en detalle qué constituye una teoría a menos que se
especifique el ámbito de conocimiento o campo de aplicación al que se refiere, el tipo de
objetos a los que se aplica, etc. Por esa razón es posible formular muchas definiciones de
teoría.
b) Método
“Palabra que proviene del término griego methodos (camino o vía) y se refiere al medio
utilizado para llegar a un fin. Su significado original señala el camino que conduce a un
lugar. Las investigaciones científicas se rigen por el llamado método griego, basado en la
observación y la experimentación, la recopilación de datos, la comprobación de las
hipótesis de partida”.
c) Técnicas
“Una técnica (del griego, τέχνη [tékne] 'arte, técnica, oficio') es un procedimiento o
conjunto de reglas, normas o protocolos que tiene como objetivo obtener un resultado
determinado, ya sea en el campo de las ciencias, de la tecnología, del arte, de la educación
o en cualquier otra actividad”.
d) Hecho
e) Hipótesis
Una hipótesis es una suposición. Es una idea que puede o no ser verdadera, basada en
información previa. Su valor reside en la capacidad para establecer más relaciones entre los
hechos y explicar el por qué se producen. Normalmente se plantean primero las razones
claras por las que uno cree que algo es posible. Y finalmente ponemos: en conclusión. Este
método se usa en el método científico, para luego comprobar las hipótesis a través de los
experimentos.
f) Ley
“Ley científica es una proposición científica en la que se afirma una relación constante
entre dos o más variables o factores, cada una(o) de la(o)s cuales representa (al menos
parcial e indirectamente) una propiedad o medición de sistemas concretos. También se
define como regla y norma constantes e invariables de las cosas, surgida de su causa
primera o de sus cualidades y condiciones. Por lo general se expresa matemáticamente o en
lenguaje formalizado”.
En ciencias naturales una ley científica es una regla en la que se relacionan eventos de
ocurrencia conjunta, generalmente causal, y que se ha manifestado siguiendo el método
científico. Se acepta que tras una ley científica natural existe cierto mecanismo necesario
propiciante de que regularmente los hechos sucedan de cierto modo.
“En ciencias sociales una hipótesis científica confirmada se refiere a una característica
común a muchos fenómenos sociales diferentes, de patrón regular o constante en el
transcurso del tiempo en determinadas circunstancias. Se dice que los sujetos sociales se
comportan bajo las mismas características, es decir, acordes con la ley de comportamiento.
A veces se considera que algunas leyes sociales son contingentes o históricamente
condicionadas”.
Las ciencias sociales es una denominación genérica para las disciplinas o campos de saber
que reclaman para sí mismas la condición de ciencias y que analizan y tratan distintos
aspectos de los grupos sociales y los seres humanos en sociedad, ocupándose tanto de sus
manifestaciones materiales como de las inmateriales. Otras denominaciones confluyentes o
diferenciadas, según la intención del que las utiliza, son las de Ciencias humanas,
humanidades, o letras (términos que se diferencian por distintas consideraciones
epistemológicas y metodológicas). También se utilizan distintas combinaciones de esos
términos, como la de ciencias humanas y sociales.
Ciencias naturales, ciencias de la naturaleza, ciencias físico-naturales o ciencias
experimentales son aquellas ciencias que tienen por objeto el estudio de la naturaleza
siguiendo la modalidad del método científico conocida como método experimental.
Estudian los aspectos físicos, y no los aspectos humanos del mundo. Así, como grupo, las
ciencias naturales se distinguen de las ciencias sociales o ciencias humanas (cuya
identificación o diferenciación de las humanidades y artes y de otro tipo de saberes es un
problema epistemológico diferente). Las ciencias naturales, por su parte, se apoyan en el
razonamiento lógico y el aparato metodológico de las ciencias formales, especialmente de
la matemática y la lógica, cuya relación con la realidad de la naturaleza es indirecta.
Diremos que la demostración es un proceso por medio del cual dilucidamos la verdad o la
falsedad de una tesis. Cuando a través del proceso de dilucidación se llega a la veracidad de
la tesis, el proceso se denomina simplemente demostración. Cuando se dilucida la falsedad
de una tesis, el proceso de denomina refutación.
“La demostración es posible sí, solamente si, la tesis que se demuestra es verdadera por su
esencia. Esto se explica por cuanto “la conexión de las verdades científicas, necesariamente
para toda ciencia, es un reflejo de la conexión real, independiente de la ciencia y el
pensamiento” dice V.F. Asmus, en su libro Lógica, que hemos citado. Por otro lado,
cuando la tesis es falsa por su esencia no podrá demostrarse, sino refutarse. ¿La razón? De
algo falso, no podríamos hallar hechos demostrativos, axiomas, ni principios. Por ello el
proceso frente a las tesis falsas es un proceso de refutación. Pero en sí, la refutación tiene
las características de demostración, en tanto una tesis la estaremos refutando con la
demostración de otra”.
Argumentación probable.
Estos argumentos suelen estudiarse en la llamada “lógica material” o “lógica informal” que
algunos llaman “teoría de la argumentación”, que aquí hemos llamado también
“argumentación probable o persuasiva”, y que, en el esquema de Santo Tomás de Aquino
en comentario a Aristóteles, quedan incluidos en la llamada “lógica inventiva” o “lógica
tópica”. Este tipo de argumentación engloba tanto a la retórica como a la dialéctica.
a) No está restringida a tratar sobre un género específico de asuntos, sino que puede
argumentar acerca de todo tipo de cuestiones. Esta característica la habíamos mencionado
ya anteriormente, al presentarla como una de las principales diferencias de la dialéctica —y
de la retórica— con respecto a la ciencia y la argumentación demostrativa.
c) Es un método para desarrollar argumentos. En esto coincide con la lógica analítica, pero
mientras que esta última se deriva de axiomas evidentes (ya sea que se trate de una
evidencia material o de una de tipo formal) y se ayuda de reglas de inferencia, en la
dialéctica —lo mismo que en la retórica— no hay axiomas, sino sólo reglas de inferencia:
sus reglas de inferencia son los así llamados “tópicos” (de ahí el nombre de “argumentación
tópica” que se aplica a los argumentos de la dialéctica y de la retórica”.
Argumentación sofística.
Sofismas: Son falacias, es decir, conclusiones lógicas que en primera instancia pueden
parecer correctas pero que se han inferido de forma incorrecta. Lo vital no es la conclusión,
sino que dicha conclusión se deriva vulnerando alguna regla lógica.
TEMA
En el caso del derecho esta lógica es empleada para ver que estadísticas existen al respecto
de un delito, y si existe gran incidencia crear otras leyes para tratar de lograr que se cometa
en menor cantidad, ya sea imponiendo penas económicas o de prisión más severas; o todo
lo contrario, cuando es nula la comisión de un delito dejarlo sin efectos dentro del orden
jurídico.
La lógica proposicional o lógica de orden cero trata con sistemas lógicos que carecen de
cuantificadores, o variables interpretables como entidades. En lógica proposicional si bien
no hay signos para variables de tipo entidad, sí existen signos para variables
proposicionales (es decir, que pueden ser interpretadas como proposiciones con un valor de
verdad de definido), de ahí el nombre proposicional. La lógica proposicional incluye
además de variables interpretables como proposiciones simples signos para conectivas
lógicas, por lo que dentro de este tipo de lógica puede analizarse la inferencia lógica de
proposiciones a partir de proposiciones, pero sin tener en cuenta la estructura interna de las
proposiciones más simples.
Todos los lenguajes están construidos a partir de combinaciones de signos que reciben el
nombre de expresiones. Pero no cualquier combinación es válida, sino que dicha
combinación debe realizarse de acuerdo con una serie de reglas gramaticales (morfológicas,
sintácticas, etc.). Cuando una expresión del lenguaje natural es gramaticalmente correcta y
tiene un sentido completo recibe el nombre de oración. Hay muchos tipos de oraciones en
los lenguajes naturales: enunciativas, desiderativas, de posibilidad, dubitativas,
exhortativas, interrogativas, exclamativas, etc. Aquí nos interesan las oraciones
enunciativas, también llamadas enunciados o proposiciones, que son aquellas oraciones que
afirman o niegan algo y que, por tanto, pueden ser verdaderas o falsas. La Lógica
proposicional (denominada también Lógica de enunciados) se ocupa de las proposiciones.
Tanto lógica como gramaticalmente, las oraciones pueden ser sometidas a análisis.
Tomemos, por ejemplo, la proposición «Las moscas son insectos». Gramaticalmente
podemos analizar esta oración comenzando por distinguir un sujeto y un predicado.
Lógicamente podemos analizarla señalando que en ella se establece una relación entre dos
clases o conjuntos, en cuyo caso la interpretaremos como afirmación de que los miembros
de la clase de las moscas son también miembros de la clase de los insectos: así se hace en la
Lógica de clases.
“Pero en la Lógica proposicional las proposiciones no se analizan, sino que se toman como
un todo, en bloque. Las proposiciones son los elementos últimos sobre los cuales opera esta
rama de la Lógica. Las proposiciones «Las moscas son insectos» y «La Tierra es un
planeta» son proposiciones simples. En cambio, «Las moscas son insectos y la Tierra es un
planeta» y «Si las moscas son insectos, entonces la Tierra es un planeta» son proposiciones
complejas.
Una proposición simple es aquella que no puede descomponerse en partes que, a su vez,
sean proposiciones. Las proposiciones simples se denominan también atómicas. Una
proposición compleja–también denominada molecular– es aquella que puede
descomponerse en proposiciones simples.
Por otra parte, la lógica puede ser útil para el jurista en su labor técnica de análisis en el
derecho, dado que siempre parte de tres elementos:
En virtud del artículo 16 constitucional, toda la resolución de autoridad que ocasione una
molestia a los gobernados debe fundarse y motivarse.
Aquí se aprecian las relaciones lógicas entre la resolución de autoridad, como conclusión, y
la fundamentación y motivación como premisas.”
“Toda interpretación explícita o implícita de una norma jurídica, sea hecha por autoridad o
por gobernado, conlleva la relación entre la interpretación como conclusión, y la norma
interpretada y reglas de interpretación como premisas”
b) La relación entre las pruebas empleadas, como conclusión y las normas jurídicas que las
regulan como premisas.
c) La relación entre la valoración de las pruebas que hace la autoridad como conclusión, y
las normas jurídicas que regulan tal valoración como premisas”.
Al iniciar el tema debemos distinguir dos cosas, la lógica jurídica y la lógica deóntica son
disciplinas diferentes.
La primera es un parte técnica de interés propio para los abogados y juristas en general, que
consiste en el estudio de la aplicación de todos los recursos favorables y aprovechables de
la lógica, en sentido amplio, al campo del derecho. Estos recursos comprenden el empleo
de la lógica indicativa formal (tanto tradicional, como simbólica) así como el de la lógica
deóntica y la lógica retórica o de la argumentación.
No se soslaya, que en ocasiones no se aplique a la rama del derecho todos los elementos de
la lógica, en todas sus partes, ya que comúnmente se puede aplicar al campo del derecho en
cualquier circunstancia.
La lógica deóntica emplea en gran medida los conceptos, métodos y leyes de la lógica
indicativa. Su simbología utiliza los denominados operadores deónticos.
Tal división tiene consecuencias importantes para el sentido de las conectivas deónticas,
seguimos en lo fundamental las ideas de García Máynez.
“Hoy es viernes”
Se niega externamente:
“No hay obligación de cumplir con el convenio”
Por tanto, las definiciones lógicas de las dos negaciones son iguales.
O:
TEMA
3. LÓGICA JURÍDICA
Determinar los hechos es fundamental para resolver una disputa legal –pero luego de que
los hechos se han establecido, hay que explicar la regla legal apropiada ante un juzgado, y
se debe extraer entonces alguna conclusión de índole práctica. La regla legal,
cuidadosamente formulada, es una premisa del argumento deductivo y el enunciado de los
hechos con su relación con esa regla es la segunda premisa.
Las reglas procesadas son fundamentales en la ley, porque la confianza en todo el sistema
judicial requiere que los pasos para alcanzar una decisión sean adecuados a cada una de las
partes en conflicto; a ellas se debe dar una oportunidad igual de presentar su caso,
normalmente con ayuda de un asesor legal. Los reclamos deben ser manejados por las
autoridades propias, en la forma apropiada, usando los estándares adecuados. La evidencia
presentada debe ser relevante y se debe proporcionar la misma oportunidad de presentarla a
las dos partes.
Aun el hecho de “comparecer” o presentarse ante el tribunal, por la relación que se tenga
con el caso en discusión, puede ser crítico respecto al uso apropiado del sistema judicial y
puede ser objeto de desacuerdos y controversias. Lo que las personas comunes perciben
como “tecnicismos legales” suelen ser importantes cuestiones procesales que determinan si
se ha hecho justicia o no. Una larga experiencia ha mostrado que para ser justo, un sistema
legal requiere de cuidadosas distinciones procesales y de elaboradas reglas procesales.
No toda circunstancia factual se puede anticipar dado las reglas se escribieron y se pueden
aplicar leyes diferentes; dependiendo de las circunstancias que se enfaticen. O diferentes
autoridades (tribunales o legislaturas) pueden haber promulgado reglas diferentes y en
conflicto entre sí que se pueden pretender que gobiernan la cuestión que se discute. Y aun
si hay acuerdo sobre la regla aplicable, su lenguaje puede ser vago o algunos términos
pueden resultar demasiado amplios o ambiguos o pueden usarse comúnmente de diferentes
maneras.
Si partimos entonces de que una de las tareas de la ciencia del derecho es la descripción y
sistematización de las normas jurídicas, así como exhibir las propiedades fundamentales del
sistema, entonces la lógica que resulta adecuada para estas cuestiones es justo la lógica
formal. Una lógica formal que abarca desde una teoría de la definición, pasando por la
suspensión de la ambigüedad de los términos jurídicos, así como la reducción de la
vaguedad de estos hasta llegar a la aplicación al derecho de técnicas lógicas del cálculo
proposicional, cálculo cuantificacional, cálculo de clases, etc para detectar y superar
contradicciones, así como para llevar a cabo el análisis de la completitud de los sistemas
jurídicos.
Me parece que la respuesta es sí, pero que dicha lógica es insuficiente. Veamos cómo es
esto. Efectivamente, la lógica formal juega también un papel importante en el discurso
legislativo y jurisdiccional.
Ya que respecto a la formulación de leyes que realiza el poder legislativo, es necesario que
dicho trabajo éste acorde con ciertos principios lógicos; que las formulaciones normativas
sean claras, no ambiguas y en la medida de lo posible que se reduzca la vaguedad de los
términos que se emplean.
Todos los encubridores profesionales deben ser penados con privación de libertad de 10
años.
De acuerdo con el ejemplo, el juez parte de una norma jurídica, toma luego los hechos del
caso y posteriormente llega a su resolución por un puro proceso deductivo.
Si bien es cierto que para los casos rutinarios o también llamados en la literatura jurídica
casos fáciles, el juez realiza un trabajo de subsunción, no obstante, en los casos difíciles y,
que son los que interesan a la teoría jurídica, el procedimiento deductivo resulta
insuficiente.
Incluso hay corrientes teóricas del derecho como la jurisprudencia de intereses que basadas
en las afirmaciones como la del juez Marmolejo y del juez Aguilar, llegan a sostener que
“[e]l juez [...]toma sus decisiones de forma irracional –o, por lo menos, irracional- y
posteriormente las somete a un proceso de racionalización. La decisión, por tanto, no se
basa en la lógica, sino en los impulsos del juez determinados por factores políticos,
económicos y sociales, y, sobre todo, por su propia idiosincrasia”.
Normas derivadas.
Las normas derivadas son aquellas que a raíz de una norma establecida, van cubriendo de
acuerdo a la materia deficiencias que se puedan presentar en alguna ley, como por ejemplo:
Por ello, la referencia a leyes supletorias es la determinación de las fuentes a las cuales una
Ley acudirá para deducir sus principios y subsanar sus omisiones. la supletoriedad expresa
debe considerarse en los términos que la legislación lo establece; de esta manera, la
supletoriedad en la legislación es una cuestión de aplicación para dar debida coherencia al
sistema jurídico.
El silogismo es lograr una relación coherente entre el aspecto formal y la norma; es decir
adecuar unos hechos a la descripción abstracta que hay en la norma por lo tanto este tipo de
razonamiento servirá efectivamente para garantizar la solidez en la argumentación que el
abogado o cualquier operador del derecho presente para sustentar su posición, sin perder de
vista que lo que se evalúa es la corrección de la conclusión a partir de la estructura lógica
de sus premisas de base.
Las premisas de la inferencia del silogismo jurídico requieren, una vez determinadas, la
verificación de su estructura lógica. Así, surge la necesidad de analizar si la estructura de la
premisa mayor de carácter normativo se ajusta a la forma supuesto-consecuencia; y si de
otro lado la premisa menor corresponde efectivamente a un caso especial del supuesto de
hecho general contenido en la premisa mayor, en la norma vigente.
1. PREMISA MAYOR
El divorcio en el matrimonio católico solo podrá ser demandado por el cónyuge que no
haya dado lugar a los hechos que lo motivan.
PREMISA MENOR
Juan y carolina se encuentran casados hace cuatro años por la iglesia católica, Juan solicita
por intermedio de apoderado judicial ante un Juez de la Republica el divorcio por la
supuesta infidelidad de Carolina, causal que es comprobada por la parte demandante.
CONCLUSION
El Juez con base en las pruebas aportadas por el apoderado Judicial de Juan dicta sentencia
de fondo en la que decreta el divorcio de Juan y Carolina.
2. PREMISA MAYOR
Contrato o convención es un acto por el cual una parte se obliga para con otra a dar, hacer o
no hacer alguna cosa. Cada parte puede ser de una o de muchas personas.
PREMISA MENOR
CONCLUSION
El Juez con base en las pruebas aportadas por Ricardo, decreta la resolución del contrato y
condena a Luís a pagar los daños y perjuicios causados al demandante.”
Podemos concluir, que este tipo de interpretación lógica y formal nos da la clave para
entender el valor y al mismo tiempo los límites del razonamiento lógico en el campo
jurídico.
“Las argumentaciones sobre todo las que consisten en los antecedentes de una iniciativa de
leyes o reglas jurídicas, deben ser sometidas a la teoría de la argumentación jurídica, ya que
los debates y discusiones llevadas a cabo de manera previa a la propuesta legislativa, son
los que sustenta la propuesta misma. Por otro lado, no debe pasar desapercibido que una
decisión judicial en ocasiones puede partir de bases ideológicas, sociales, etcétera, y otra
muy distinta es que parta con base a preceptos jurídicos, por tanto, atendiendo a nuestra
naturaleza de Estado de Derecho, los jueces deben justificarlas”
La lógica deóntica es el análisis formal de las normas o de las proposiciones que tratan
acerca de las normas.
Todas las falacias son razonamientos que vulneran alguna regla lógica. Así, por ejemplo, se
argumenta de una manera falaz cuando en vez de presentar razones adecuadas en contra de
la posición que defiende una persona, se la ataca y desacredita: se va contra la persona sin
rebatir lo que dice o afirma.
4. LÓGICA Y DERECHO
La lógica como ciencia constituye el instrumento formal básico y más importante para el
estudio, análisis e interpretación de las normas que constituyen la columna vertebral del
derecho actual, como también la lógica implica la única garantía de una debido proceso
para lograr una buena y correcta sentencia procesal para crear jurisprudencia con las
mejores ejecutorias que equivalen a leyes buenas dadas por los legisladores de la más alta
calidad intelectual que favorece a las mayoría; para convivir en paz y tranquilidad.
Participar en las discusiones sobre la naturaleza y el valor de la ciencia pura y aplicada del
derecho, ayudando a aclarar las ideas al respecto e incluso a elaborar lineamientos de
política jurídica para el mejor gobierno de los estados del mundo.
La argumentación es una variedad discursiva con la cual se pretende defender una opinión
y persuadir de ella a un receptor mediante pruebas y razonamientos, que están en relación
con diferentes: la lógica (leyes del razonamiento humano), la dialéctica (procedimientos
que se ponen en juego para probar o refutar algo) y la retórica (uso de recursos lingüísticos
con el fin de persuadir movilizando resortes no racionales, como son los afectos, las
emociones, las sugestiones).
Tipos de argumentos
b) Según su función
Refutaciones o argumentos con los que se rebate total o parcialmente la tesis contraria.
Contraargumentos que invalidan los argumentos contrarios a la tesis o las concesiones que
el propio autor ha admitido previamente.
c) Según su contenido: El contenido de los argumentos se basa en los tópicos: los diferentes
valores en que se basa un argumento para establecer su fuerza argumentativa. Son muy
variados:
d) Según su finalidad: Las finalidades básicas que tiene una argumentación son la
demostración y persuasión. Para la primera se utilizan los argumentos racionales, que se
fundamentan en los hechos. Para la segunda se utilizan los argumentos afectivos.
Argumentos racionales:
El ejemplo
El argumento de autoridad
La comparación
La metáfora
Argumentos afectivos
La diferencia con los anteriores radica en el uso del lenguaje: se buscan los valores
expresivos, mediante el empleo de recursos estilísticos. Predominan los valores
connotativos, al igual que en los textos literarios. El uso de la argumentación afectiva está
condicionado por el tipo de texto. Es inadecuada en textos científicos, pero aparece con
frecuencia en textos humanísticos.
Normas primarias: Son aquellas que ocupan el vértice del ordenamiento (constitución)
Normas secundarias: Son aquellas que deben su validez a otra norma superior.
Normas generales: Son aquellas que se dirigen a todos los sujetos de una clase
Según el contenido:
Según la función:
- Su función
“A nosotros, nos interesan las diferencias entre dichas proposiciones, desde el punto de
vista del criterio de su valoración, ya que podremos decir, entonces, que las proposiciones
descriptivas son susceptibles de verdad o falsedad, mientras que las proposiciones
prescriptivas no son susceptibles de verdad o falsedad sino que de validez o invalidez
(nulidad). Así por ejemplo, “fui víctima de robo”, es una proposición descriptiva, y es
susceptible de comprobación en cuanto a su veracidad. En cambio, “en México está
prohibido el homicidio”, es una proposición prescriptiva, que no se puede considerar como
verdadera o falsa, sino como válida o inválida. Esto es así, porque la proposición “no debes
matar” no describe un hecho, sino que ordena una conducta y la establece como debida”.
En este apartado, cabe también decir, que el estudio de la estructura lógica de la norma
jurídica está enmarcado dentro de la teoría general del derecho , y que tiene una relativa
importancia, porque trata de responder ciertas preguntas como por ejemplo, ¿cómo se
diferencian las normas jurídicas de las morales o de las normas de trato social desde una
perspectiva lógico-formal?, ¿cuál es las estructura lógico-formal de las normas en general y
de las normas jurídicas en particular?, ¿todas las normas jurídicas poseen la misma
estructura lógico-formal?, ¿predomina la teoría imperativista sobre los demás caracteres
deónticos de la norma jurídica?, ¿es la norma jurídica un mandato?, etc.
Con lo analizado se define la lógica jurídica como una rama de la lógica de las normas
(lógica deóntica), que tiene por objeto de estudio (objeto material) los pensamientos
jurídicos, desde la perspectiva(objeto formal) de su estructura: concepto, juicio y raciocinio,
todos de naturaleza jurídica, con la finalidad de que el pensamiento sea válido, congruente
o coherente.
2.-Separar las variables relativas a la conducta regulada de las supuesto normativo. Por
ejemplo:
En el derecho penal existe el robo calificado: se define como quien roba con alevosía ,
premeditación y ventaja ,este es el supuesto normativo . Entonces si una persona roba con
ventaja y alevosía, pero no con premeditación hay una variable en la conducta que regula la
norma ya que no se cumple el supuesto normativo al faltar la premeditación en la conducta
del sujeto, entonces hay que analizarla para así poderle imponer una pena que no será la
misma pena que corresponda al sujeto que si cumple con exactitud con el supuesto
normativo.
3.-Relacionar las variables resultantes entre si, por medio de las conectivas lógicas que sean
necesarias. En pocas palabras: relacionar todos los hechos descritos, con las leyes o normas
que sean de su designio.
4.- Agregar los operadores deónticos adecuados. Es importante que la formalización lógica
represente con mayor exactitud posible el sentido de la norma que corresponda, sin que se
introduzca alguna modificación.
Como en el primer ejemplo: cuando acusas por robo con alevosía ver que las proposiciones
lógicas y normativas sean de ese delito, y no de robo con premeditación.
Por axioma, en el uso común, suele entenderse una proposición cuya verdad es tan obvia
que escapa a una demostración. Este uso responde a una venerable tradición. Si nos fiamos
de ella, adornan al axioma virtudes como las siguientes: el valor y la dignidad de un
principio o fundamento del conocimiento; la evidencia interna que lo erige en verdad
inmediata, necesaria y universalmente reconocida; y la condición de proposición no
demostrable a partir de alguna otra previa o más elemental. Esta última característica, si
bien relativizada, es la que ha prevalecido con el paso del tiempo y el desarrollo de la idea
de demostración.
Hoy se tiende a pensar que una proposición no ostenta el título de axioma por su rango
epistemológico o su evidencia. Ninguna proposición constituye de suyo un axioma. Se trata
más bien de un papel que toca desempeñar a una proposición dentro de un conjunto de
proposiciones ordenado en forma de teoría deductiva. Este orden -un orden parcial de
implicación- dispone las proposiciones de la teoría en secuencias demostrativas. Lo cual
supone una distinción entre las tesis iniciales, primitivas, y las demás tesis derivables como
consecuencias lógicas de ese punto convenido de partida. Las tesis primitivas ejercen de
axiomas y las tesis derivadas resultan teoremas de la teoría. Axioma y teorema son
entonces nociones complementarias y recíprocas (a la manera de las de padre e hijo, amo y
esclavo); ninguna de ellas tiene mucho sentido sin la otra y ambas se explican por
referencia a la noción de demostración dentro de un cuerpo teórico de proposiciones, si nos
enfocamos al derecho debemos ser claros con las normas que realizamos sin que exista una
ambigüedad en las mismas, lo complicado es que como la evolución cambia también las
mismas y por consecuencia es difícil llegar a algo claro.
“De ahí que el desarrollo actual del Derecho ha conducido a una cantidad de disposiciones
jurídicas que no es posible familiarizarse al estudiante durante sus estudios, con todos los
casos posibles o, al menos, con los más importantes de cada ámbito del Derecho. Esto
conduce, a la necesidad de conocer con más exactitud los métodos con los cuales se puede
llegar, desde las prescripciones jurídicas, a las decisiones.
Esta situación es tanto más importante en cuanto que la actual jurisprudencia concede
especial significación a las decisiones que tienen en cuenta las situaciones reales. Pero una
decisión que tenga en cuenta la situación de los intereses de las partes, no por ello queda
liberada de las leyes de la lógica. Por el contrario, una diferenciación fina del juicio jurídico
presupone una estricta obediencia a las leyes de la lógica. También es necesario un gran
respeto a las leyes de la lógica para poder sistematizar el Derecho y poder conocer, de esta
manera, las grandes ideas jurídicas. Sólo así se pueden llenar las lagunas de las leyes sin
afectar la seguridad jurídica con fundamentaciones dudosas. Pues la relación entre la
equidad de las decisiones y las relaciones jurídicas no está determinada por la posición de
interés sino también depende fundamentalmente de la capacidad material lingüístico. Estas
cuestiones pueden ser solucionadas únicamente desde la Lógica del Derecho.
TEMA
El génesis del derecho se da principalmente de las fuentes de las cuales surge, lo anterior va
en torno a lo siguiente:
Las fuentes del Derecho, son todo tipo de norma, escrita o no, que determina que tan
vinculado se encuentra el comportamiento de los ciudadanos y de los poderes de un Estado
o comunidad, estableciendo reglas para la organización social y particular y las
prescripciones para la resolución de conflictos. En general, cuando se habla de fuentes del
derecho, se refiere a todas aquellas reglas que integran el marco normativo, que imponen
conductas positivas o negativas (de hacer o no hacer) a los habitantes de un Estado.
Son muchas las clasificaciones que se ofrecen de las fuentes del Derecho, entre ellas se
tiene:
Son los problemas que surgen de la realidad histórica de cada pueblo y que son regulados
por el Derecho, es decir, son los factores y elementos que determinan el contenido de las
normas jurídicas como aquellos factores políticos, sociales, y económicos que contribuyen
a la formación del derecho y que deben ser tomados en cuenta por los legisladores para
crear normas jurídicas.
Por ejemplo en Venezuela, la aparición de la riqueza petrolera a principios del siglo XIX
fue la "fuente material o real "de las leyes de hidrocarburos que fue dictada en 1910 (ya
derogada).
Las fuentes del Derecho pueden ser también: escritas y no escritas. Entre las primeras están
los escritos de diversa índole, que se conservan en archivos y bibliotecas. Las segundas
corresponden a las fuentes arqueológicas y la costumbre. En general:
Las fuentes escritas, también se conocen como fuentes directas, y se dan de esta manera
cuando encierran en sí las normas jurídicas aplicables (ley, costumbre). Se refiere a las
fuentes jurídicas según que estas contengan la norma en sí mismas. Serán directas las que
contienen: la Constitución, la ley, los reglamentos, las ordenanzas, etc.
Fuentes Históricas:
Serán históricas las fuentes que han perdido su vigencia y se sitúan en la historia del
Derecho Positivo. Es el caso de la recordada Ley de Hidrocarburos de 1945. También del
Hábeas Iuris Civile, compilación Justinianea de la cual arrancan importantes instituciones
jurídicas que han tomado desarrollo a través de los siglos.
Fuentes Formales:
Se definen por ser "aquellos hechos o actos a los cuales se les atribuye una específica
aptitud para crear normas jurídicas. Se considera que la fuentes formales son las mismas
directas. Pero, se les dá esta denominación pretendiendo aludir a dos aspectos:
En relación con el proceso de creación y aplicación del Derecho cabe mencionar dos
posiciones doctrinales:
La que afirma la diferencia y separación tajante entre la actividad que crea el Derecho y la
actividad que aplica ese Derecho a los casos particulares de la vida social.
La posición que por uno u otro camino termina negando dicha diferencia y separación.
La teoría clásica de la aplicación del Derecho Es una doctrina que defendía la estricta
separación entre las funciones de “creación” y “aplicación” del Derecho, asignando la
primera a los órganos legisladores y la segunda a los jueces. Al mismo tiempo, con el fin de
garantizar a los ciudadanos una mayor seguridad jurídica, exigía de los jueces que se
limitasen a aplicar con “estricta fidelidad” el Derecho contenido en las leyes, absteniéndose
de cualquier tipo de actuación discrecional o arbitraria.
La contradicción de tesis entre Tribunales Colegiados de Circuito puede ser resuelta por las
Salas o el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En cambio, la contradicción
de tesis entre Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación únicamente podrá ser
resuelta por el Pleno de ésta.
Para que exista contradicción de tesis, es necesario que tenga lugar entre órganos de igual
jerarquía, por lo que no puede tener lugar entre una Sala de la Suprema Corte y un Tribunal
Colegiado.
Los hechos de la naturaleza que no tienen vinculación alguna con el derecho se conocen
como hechos simples.
Los hechos de la naturaleza, que sin embargo, tienen relación con el derecho, son los
llamados hechos jurídicos.
Los hechos del hombre también pueden estar absolutamente desvinculados con el derecho o
estar relacionados con él.
Los hechos del hombre que no tienen relación con el derecho, se llaman actos simples; y
los hechos del hombre que si tienen relación con el derecho y se llaman hechos jurídicos.
Una norma jurídica parte siempre de un presupuesto de hecho, para posteriormente regular
las consecuencias que ello tiene en el área del derecho. El presupuesto de hecho de la
norma es un hecho jurídico.
Es importante distinguir, dentro de los hechos jurídicos, los llamados actos jurídicos. Un
hecho jurídico no tiene por qué ser voluntario ni controlable por la persona, mientras que en
un acto jurídico, la voluntad de la persona es esencial. Por lo tanto, todos los actos jurídicos
son hechos jurídicos, pero no todos los hechos jurídicos son actos jurídicos.
Para que se dé el acto jurídico no basta con que haya un sujeto y un objeto con bastante
capacidad, se necesita algo que los ponga en relación, estableciendo un lazo o un vínculo
que los una, haciendo pasar la relación jurídica del estado de posibilidad al estado de
existencia. Este tercer elemento es un hecho, que por ser productor de efectos jurídicos se
denomina hecho jurídico, cuando tal hecho procede de la voluntad humana recibe el
nombre de acto jurídico.
La muerte
La firma de un contrato
La prueba recae sobre quien alega algo, ya que el principio establece que quien alega debe
probar. El que afirma algo debe acreditar lo que afirma mediante un hecho positivo, si se
trata de un hecho negativo el que afirma deberá acreditarlo mediante un hecho positivo
El concepto de hecho, término derivado del latín factus, permite describir a aquello que
ocurre, las acciones, la obra o la cuestión a la cual se hace referencia. Por dar algunos
ejemplos de uso: “Ocho personas fueron detenidas a raíz del hecho delictivo en el banco”,
“Eso no me importa, el hecho es que estás mintiendo otra vez”, “Hubo un hecho que
cambió la vida del famoso deportista”, “No se trató de un hecho tan importante”.
Cabe resaltar que hecho también se refiere a lo que está maduro, concluido, formado,
acabado o constituido: “Con una indemnización de ese calibre, ya estoy hecho”, “En esta
ciudad hay muchas personas mal hechas”, “Tengo el orgullo de afirmar que mi padre es un
hombre bien hecho, pese a lo que digan ciertos rumores maliciosos”.
La noción permite, por otra parte, realizar comparaciones motivadas por similitudes o
semejanzas: “¡Estás hecho un tigre!”, “No sabes cómo se puso mi novio cuando me
descubrió: estaba hecho una fiera”, “Con la ropa sucia y ese pelo, estás hecho un linyera”.
Asimismo, un hecho científico es, de acuerdo al empirismo lógico, una observación que
puede ser verificada y considerada como objetiva. Estos hechos, por lo tanto, pueden
identificarse con las observaciones. Un hecho periodístico, por otra parte, es una situación
que, por sus características, posee relevancia social y merece ser difundida en un medio de
comunicación masivo.
Como lo observamos en el tema anterior la prueba dentro del derecho tiene como función,
la obligación de probar, dependiendo del hecho realizado por las partes en un proceso,
sobre los que funda su defensa.
Cada una de las pruebas deben tienen un objeto tomando en cuenta los siguientes rubros:
1.- El objeto de la prueba: Que son los hechos sobre los que versa la prueba.
2.- La carga de la prueba: Es la atribución impuesta por la ley para que cada una de las
partes proponga y proporcione los medios de prueba que confirmen sus propias
afirmaciones de hecho.
3.- El procedimiento probatorio, o sea la secuencia de actos desplegados por las partes, los
terceros y el juzgador para lograr el cercioramiento judicial.
4.- los medios de prueba, que son los instrumentos- objetos o cosas y las conductas
humanas- con las cuales se trata de lograr dicho cercioramiento.
5.- Los sistemas consignados en la legislación para que los juzgadores aprecie o determinen
el valor de las pruebas practicadas (sistema de valoración de la prueba).
La axiología (del griego άξιος 'valioso' y λόγος 'tratado'), o filosofía de los valores, es la
rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos.
Desde el punto de vista ético, la axiología es una de las dos principales fundamentaciones
de la ética junto con la deontología.
De acuerdo con la concepción tradicional, los valores pueden ser objetivos o subjetivos.
Ejemplos de valores objetivos incluyen el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades
ellos mismos. Se consideran valores subjetivos, en cambio, cuando estos representan un
medio para llegar a un fin (en la mayoría de los casos caracterizados por un deseo
personal). Además, los valores pueden ser fijos (permanentes) o dinámicos (cambiantes).
Los valores también pueden diferenciarse a base de su grado de importancia y pueden ser
conceptualizados en términos de una jerarquía, en cuyo caso algunos poseerán una posición
más alta que otros.
La lógica como ya lo estudiamos en temas anteriores es una ciencia formal que estudia los
principios de la demostración e inferencia válida. La palabra deriva del griego antiguo
λογική (logike), que significa «dotado de razón, intelectual, dialéctico, argumentativo», que
a su vez viene de λόγος (logos), «palabra, pensamiento, idea, argumento, razón o
principio».
Así como el objeto de estudio tradicional de la química es la materia, y el de la biología la
vida, el de la lógica es la inferencia. La inferencia es el proceso por el cual se derivan
conclusiones a partir de premisas. La lógica investiga los principios por los cuales algunas
inferencias son aceptables, y otras no. Cuando una inferencia es aceptable, lo es por su
estructura lógica, y no por el contenido específico del argumento o el lenguaje utilizado.
Por esta razón la lógica se considera una ciencia formal, como la matemática, en vez de una
ciencia empírica.
La argumentación es un tipo de exposición que tiene como finalidad defender con razones o
argumentos una tesis, es decir, una idea que se quiere probar.
Actuales direcciones del pensamiento jurídico han llevado a negar el carácter silogístico de
la decisión judicial, derivadas de las consecuencias que la apelación al silogismo parecía
necesariamente implicar, se evidencia que se ocultan los momentos en que se efectúan
elecciones interpretativas, la enunciación de los juicios de valor y las apreciaciones
subjetivas del juez.
Otra fragilidad que se detecta es advertir que la lógica formal a la que se apela como
esquema de la decisión judicial y el silogismo teórico en particular, tratan con
proposiciones, es decir con enunciados susceptibles de verdad o falsedad. Al respecto hay
que precisar lo siguiente, si se sigue con la senda emprendida por Aristóteles se considera
que el concepto de lo lógico tiene dos notas fundamentales:
1.- Consiste en un enlace necesario, esto es en el sentido que no puede ser de otra manera,
de que se impone inevitablemente a la mente del sujeto que considera las proposiciones
enlazadas. Es hipotético porque consiste en un enlace de verdades, de manera que si unas
proposiciones llamadas premisas que naturalmente no tienen por qué ser silogísticas, son
verdaderas, otras proposiciones llamadas conclusiones o consecuencias, deberán también
serlo. Y es derivativo, porque la verdad de las consecuencias se deriva, de la verdad de las
premisas y proviene de dicha verdad.
2.- La necesidad del enlace no depende del contenido de las proposiciones, sino
exclusivamente de la relación entre sus partes constitutivas, de manera moderna los
filósofos enuncian esta nota esencial de la lógica como la independencia del valor de la
deducción frente al significado o sentido de las proposiciones enlazadas en la estructura
deductiva. Si determinadas proposiciones tienen determinadas partes constitutivas, estarán
enlazadas deductivamente. De otro modo no existirá entre ellas ninguna relación lógica.
UNIDAD VI: LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA
TEMA
6. LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA
Métodos o elementos de interpretación de la ley son los medios de que dispone el intérprete
para establecer el o los posibles sentidos y alcances de la ley interpretada. Estos medios son
comúnmente aceptados por la doctrina y en ocasiones consagrados expresamente por los
propios ordenamientos jurídicos. Estos elementos son el elemento gramatical, el histórico,
el lógico, el sistemático y el teleológico.
5. El elemento teleológico, por último, es aquel que permite establecer el sentido o alcance
de un precepto legal atendiendo al fin de esta, es decir, a los determinados objetivos que se
buscó conseguir mediante su establecimiento.
Tres diversas teorías (o, más bien, familias de teorías) de la interpretación se confrontan en
la literatura jurídica moderna: una teoría "cognitiva" (o formalística), una teoría "escéptica"
y una teoría intermedia entre las dos precedentes.
Este modo de ver se funda sobre asunciones falaces. O sobre la creencia de que las palabras
incorporan un significado "propio", intrínseco, dependiente no del uso de las palabras
mismas, sino de la relación "natural" entre la palabra y realidad. O sobre la creencia de que
las autoridades normativas tienen una "voluntad" unívoca y reconocible como los
individuos. Se entiende que el objetivo de la interpretación es simplemente "descubrir" este
significado objetivo o esta voluntad subjetiva, anteriores. Está claro también, que todo texto
normativo admite una, y solo una, interpretación verdadera.
Según esta teoría, todo texto puede ser entendido en una pluralidad de modos diversos, y
las diversas interpretaciones dependen de las distintas posturas valorativas de los
intérpretes.
Entonces se dice que los enunciados interpretativos (el texto T significa S) no son ni
verdaderos ni falsos. Tales enunciados tienen la misma estructura profunda de las
definiciones que no describen el uso efectivo de un cierto término o de una determinada
expresión, sino que desean conferir a ese término o a esa expresión un significado con
preferencia sobre otro. Que las estipulaciones no son ni verdaderas ni falsas es algo que está
fuera de discusión.
Se entiende, desde este punto de vista, las normas no preexisten a la interpretación, sino que
son su resultado.
La teoría escéptica es sostenida, en la literatura contemporánea, especialmente por las
corrientes del llamado "realismo jurídico" (americano, escandinavo, italiano).
La tercera teoría de la interpretación, intermedia entre las precedentes (si se quiere: una
tentativa de conciliación entre las precedentes), sostiene que la interpretación es a veces una
actividad de conocimiento, y a veces, una actividad de decisión discrecional.
Esta teoría subraya la irreducible "textura abierta" de casi todos los textos normativos, que
son habitualmente formulados en lenguaje natural por medio de términos clasificatorios
generales. En el seno del significado de todo texto normativo puede distinguirse un "núcleo
esencial" luminoso y, en torno suyo, una indefinida "zona de penumbra".
De ahí se sigue que, para toda norma, existen casos "fáciles", que seguramente recaen en su
campo de aplicación, como también casos marginales, "difíciles", respecto a los cuales la
aplicabilidad de la norma es controvertida, ya que esos casos se sitúan en la "zona de
penumbra". De igual forma, los jueces no ejercen discrecionalidad alguna cuando aplican
una norma a los casos claros; ejercen discrecionalidad solo cuando aplican una norma en
los casos difíciles, ya que en esos supuestos la decisión de la controversia requiere de una
elección entre al menos dos soluciones alternativas.
Es falso que las decisiones de los jueces sean siempre controladas por normas
preconstituidas, sin márgenes de discrecionalidad (como quisiera la teoría cognitiva); pero
es igualmente falso que los jueces decidan discrecionalmente siempre y de cualquier modo
(como quisiera la teoría escéptica).
Según esta teoría, puede distinguirse entre "descubrir" el significado de un texto normativo
y "asignar" significado a un texto normativo. El intérprete decide el significado de un texto
(asigna el significado) cuando se resuelve un caso dudoso. Por el contrario, el intérprete se
limita a describir (o descubrir) el significado de un texto siempre que resuelve un caso
claro. Por tanto, se puede notar dos tipos de enunciados interpretativos, según el significado
que de vez en cuando se le atribuya a un cierto texto normativo.
Las Normas Jurídicas en las que el Derecho vigente se encuentra plasmado se expresan
mediante el lenguaje, pero éste, al prescribir una norma, puede ser oscuro y/o dudoso,
puede tener un trasfondo doctrinario y/o un sentido técnico, etc., en fin, puede a primera
impresión expresar no precisamente la voluntad del legislador; de repente no con exactitud
y probablemente hasta ni siquiera cercanamente puede no contener la intención que éste
tuvo para sancionar la norma, o puede incluso ser reproducción cercana o fiel de una norma
extranjera, en cuyo caso es posible que ni el legislador supiera el sentido exacto y cabal de
la norma que habría puesto en vigencia. Los hechos, a su vez, pueden ser tan variados y
diversos que no se dejan prever total e inequívocamente por las normas jurídicas.
Antes de ver cada uno de estos tipos de argumentos, es necesario decir que cuando la Ley
es clara, no requiere interpretación, según la máxima: “Lo que es claro no se interpreta” (in
claris non fit interpretatio).
OBJETIVO DE LA UNIDAD: Analizar los ejes principales en que versa la aplicación del
Derecho, como la libertad, la legitimidad, la autoridad entre otros.
TEMA
El derecho no existe para ser objeto de reflexiones y elaboraciones académicas, sino para
ser aplicado. La aplicación es el centro de gravedad de todo sistema jurídico y su piedra de
toque. El derecho se aplica cuando las relaciones humanas en una comunidad se ajuntan a
los preceptos establecidos en las normas jurídicas. Pero como ya se ha dicho un sistema
jurídico es un “proyecto” para regular y organizar la vida social y ese proyecto no alcanza
nunca una plena realización. El grado de aplicación de un derecho, o como suele decir, su
vigencia social, es muy variable.
Aquí las construcciones lógicas de los juristas se han de rendir a la evidencia de los hechos.
Lo contrario significaría mantener un fantasma de legalidad sin ninguna consecuencia
práctica y envolverse además en un laberinto de dificultades de todo tipo.
Que todo sistema jurídico, para ser considerado existente, ha de tener un grado apreciable
de aplicación en su conjunto, es un hecho que reconocen incluso los más fervorosos
partidarios de que toda alusión a la realidad social debe ser excluida en el estudio del
derecho.
El derecho se aplica cuando los ciudadanos ajustan su conducta a las normas que aquel
establece. Así la mayoría de los individuaos, no matan, no roban, no causan daño a otro, es
decir, cumplen con las ordenes y prohibiciones que componen una parte del ordenamiento
jurídico. Una parte considerable aunque de difícil valoración, de esas violaciones y de esos
conflictos no llegan a salir a la superficie, porque quedan ignorados o por que las partes
prefieren acudir al arreglo amistoso, al margen de la intervención oficial.
Las normas legales son reglas u ordenamientos que regulan el comportamiento humano,
dictadas por una autoridad competente de acuerdo a un criterio de valor y cuyo
incumplimiento trae aparejado una sanción. Generalmente, impone deberes y confiere
derechos.
Dentro de esa clasificación elemental, las reglas lógicas que constituyen las verdades
primeras, “evidentes” por sí mismas, a partir de las cuales se construye todo razonamiento
correcto, son cuatro:
1.- Regla de identidad: Decir que una cosa es idéntica a sí misma significa que una cosa es
una cosa. Podemos decir que una cosa cambia constantemente, sin embargo, sigue siendo
ese mismo objeto, pues si no fuese así, no podríamos decir que ese objeto ha cambiado.
Todas las cosas, por mucho que éstas cambien, tienen algo que las identifica, un sustrato
lógico que nos permite identificarlas en la totalidad de sus diversas situaciones. La
identidad es una ley de nuestro pensamiento, ya que éste reclama buscar la identidad de las
cosas.
2.- Regla de no contradicción: Este principio se enuncia diciendo: "es imposible que algo
sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido"
Por ejemplo, no es posible que un objeto sea un libro y no sea, a la vez, un libro. Es posible
pensar que el objeto pueda ser algo ahora y no ser ese algo después, pero no al mismo
tiempo. Así, lo que antes fue un libro puede ser ahora basura o cenizas. Yo puedo estar aquí
ahora y no estar después, pero no al mismo tiempo.
3.- Regla del tercer excluido: Esta regla declara que todo tiene que ser o no ser.
Si decimos, por ejemplo, que "el perro es un mamífero" y que "el perro no es mamífero",
no podemos rechazar estas dos proposiciones como falsas, pues no hay una tercera
posibilidad.
En la regla de tercero excluido es preciso reconocer que una alternativa es falsa y otra
verdadera y que no cabría una tercera posibilidad.
4.- Regla de la razón suficiente: El principio de razón suficiente nos dice que "todo objeto
debe tener una razón suficiente que lo explique". Lo que es, es por alguna razón, "nada
existe sin una causa o razón determinante".
El principio de razón suficiente nos da respuesta a una exigencia natural de nuestra razón,
según la cual nada puede ser nada más "porque sí", pues todo obedece a una razón.
El derecho se desarrolla sobre el equilibrio de una doble exigencia: por una parte, de orden
sistemático, esto es, la elaboración de un orden jurídico coherente; y por otra, de orden
pragmático, que es la búsqueda de soluciones aceptables por el medio, «porque son
conformes con lo que le parece justo y razonable». Es decir, la lógica judicial descansa
mucho más sobre la idea de adhesión que sobre la idea de la verdad. El abogado de cada
parte en litigio pretende conseguir para sí la adhesión del juez, y para ello no parte de unas
verdades o axiomas a partir de los cuales pretende demostrar otras verdades o teoremas,
sino de unos acuerdos previos, es decir, de los hechos probados -al menos, no discutidos- y,
luego, de unas presunciones, que darán lugar a unos valores, dentro de unas determinadas
jerarquías de valores, y unos lugares comunes reconocidos en una sociedad dada. En último
lugar re recurrirá a la existencia de reglas de derecho y a la interpretación de las mismas, a
partir de los textos legales y de la jurisprudencia. El juez comparará las soluciones
presentadas -no coincidentes, ya que en caso contrario no hay lugar al litigio- y las
objeciones aducidas, a partir de las cuales tomará la decisión que estime más equitativa y, a
la vez, más conforme con el derecho en vigor.
Los jueces poseen potestad decisoria, que los faculta para resolver la cuestión sometida a su
conocimiento, no solamente para ponerle punto final, sino para tomar decisiones durante el
curso del proceso en vistas a ese resultado definitivo.
La sentencia es sin dudas la decisión judicial por excelencia, pues resuelve las cuestiones
objeto del litigio ya sea condenando o absolviendo al demandado en los procesos penales, o
reconociendo o desconociendo lo pretendido por el demandante en los civiles. En los casos
de sentencia de primera instancia, apelables, esta sentencia no pone fin definitivamente al
proceso, sino que será revisada, y una vez que se agoten las instancias de apelación recién
pasará en autoridad de cosa juzgada.
7.4.1. El deber de resolver los casos, el deber de motivar los fallos y el deber de aplicar el
derecho.
Sentencia, del latín sententia, es una impresión u opinión que una persona defiende o
apoya. El término es utilizado para hacer referencia al fallo dictado por un tribunal o un
juez y a la declaración que deriva de un proceso judicial. En este sentido, una sentencia es
una resolución de carácter jurídico que permite dar por finalizado una contienda.
La sentencia judicial, por lo tanto, le da la razón o admite el derecho de alguna de las partes
en litigio. En el marco del derecho penal, este fallo determina el castigo o la absolución de
la persona bajo acusación. Esto quiere decir que, si la sentencia es una condena, estipula la
pena que le corresponde de acuerdo al delito en cuestión.
La sentencia consta de una sección expositiva (donde se mencionan las partes que
intervienen, sus abogados, los antecedentes, etc.), una considerativa (que menciona los
fundamentos de derecho y también de hecho) y una resolutiva (la propia decisión del juez o
tribunal).
Existen diversas clasificaciones de las sentencias. Una sentencia absolutoria es aquella que
otorga la razón al acusado o demandado. La sentencia condenatoria, en cambio, acepta lo
pretendido por el acusador o demandante.
La sentencia puede ser firme (no acepta que se interponga un recurso), recurrible (es
posible la interposición de recursos) o inhibitoria (no soluciona el litigio por problemas con
los requisitos del proceso).
La sentencia debe reunir los requisitos de tiempo, lugar y forma. Debe dictarse en un
periodo de tiempo apto para la realización de los actos del juez o tribunal. La fijación de
este plazo varía según el procedimiento de que se trate.
Encabezamiento o parte expositiva: en el que se señala la fecha y ciudad en que se dicta, las
partes intervinientes, sus procuradores y abogados, sin que se puedan omitir sus nombres
sin afectar a la debida integridad y publicidad de las sentencias. Se hacen constar también
las peticiones o acciones y las excepciones o defensas presentadas por las partes, junto a los
presupuestos o antecedentes de hecho en que se fundan.
En sentido general, toda sentencia puede ser susceptible de ejecución, por ello se entiende
por ejecución, la necesaria conformación de la realidad de la vida judicial a la voluntad de
la ley expresada en la sentencia, es decir el adecuarse de la realidad al contenido, al
dispositivo del fallo definitivamente firme “la sentencia es la expresión de la voluntad
concreta de la ley”.
La autoridad judicial es la que se encarga de dirimir las controversias del orden judicial
entre los particulares ò un particular y el estado, a través de la aplicación e la ley al caso
concreto, el artículo 94 constitucional nos señala quien es la autoridad jurisdiccional” dice:
se deposita el ejercicio del poder judicial de la federación en una suprema corte de justicia,
en un tribunal electoral, en tribunales colegiados y unitarios de circuito y en juzgados de
distrito.
TEMA
Para dar sustento a la pretensión, se indican unas normas que pertenecen al ordenamiento
jurídico y que otorgan significado a esos hechos para asignarles consecuencias jurídicas.
Puede decirse, entonces, que lo que inicia y pretende impulsar un proceso parte de unas
afirmaciones de uno contra otro, ante el juez, y a una petición que surge de tales
aseveraciones y fundamentos de derecho; todo presentado ante un juez que sería la persona
llamada a establecer si le asiste o no la razón al peticionario (demandante).
8.2. Los medios en la defensa de las pretensiones.
Dentro de los fundamentos de las pretensiones se deben tomar en cuenta los argumentos
necesarios, para poder convencer al juez de lo que conforme a derecho nos corresponde
cabe destacar que hay que considerar lo siguiente:
Los argumentos son frecuentes en el lenguaje jurídico, por ello es importante saber cómo
reconocerlos, analizarlos y evaluarlos, de ahí que encontremos el argumento lógico y el
argumento convincente que se explican a continuación:
Argumento lógico: es un enunciado formado por tres aseveraciones, dos de las cuales,
denominadas premisas, están vinculadas con la tercera, que hace las veces de conclusión,
por una relación de implicación. Los elementos de un argumento lógico son:
El objeto de la prueba en el proceso son los hechos y no las simples afirmaciones, toda vez
que aquellos se constituyen en los supuestos de las normas jurídicas cuya aplicación se
discute en un determinado trámite, por lo que corría a cargo de los extremos litigiosos
buscar la comprobación de las pretensiones y las excepciones, es decir, la carga de la
prueba entendida como “una noción procesal que consiste en una regla de juicio, que le
indica a las partes la autorresponsabilidad que tiene para que los hechos que sirven de
sustento a las normas jurídicas cuya aplicación reclaman aparezcan demostrados y que,
además, le indica al juez cómo debe fallar cuando no aparezcan probados tales hechos
Razonamiento que, en vez de presentar razones adecuadas para rebatir una determinada
posición o conclusión, se ataca o desacredita la persona que la defiende.
Ejemplo:
"Los ecologistas dicen que consumimos demasiado energía; pero no hagas caso porque los
ecologistas siempre exageran"
Ejemplo:
"No vengas a trabajar a la tienda con éste piercing; recuerda que quién paga, manda"
Es preciso observar que en algunos casos puede ser legítimo recorrer a una autoridad
reconocida en el tema; pero no siempre es garantía.
Ejemplo:
"Según el alcalde, lo mejor para la salud de los ciudadanos es asfaltar todas las plazas de la
ciudad"
Ejemplo:
"Tenemos que prohibir que venga gente de fuera. ¿Qué harán nuestros hijos si los
extranjeros los roban el trabajo y el pan?"
Para una argumentación racional de las decisiones jurídicas resulta indispensable estudiar y
conocer las reglas existentes en la aplicación de los distintos tipos de argumentos. En ese
sentido y conocimiento de los denominados argumentos jurídicos especiales forma parte de
la búsqueda de esta racionalidad argumentativa. Los argumentos a contrario y a fortiori nos
demuestran la posibilidad real de contar con mecanismos adecuados para la
fundamentación y justificación de las decisiones jurídicas.
Los argumentos “a fortiori” también tienen una relación y diferencias con el razonamiento
analógico. Para establecer estas convergencias y divergencias, veamos, ante todo, su
definición: Es el argumento dado en un enunciado normativo que predica una obligación u
otra cualificación normativa de un sujeto o de una clase de sujetos, debe concluir se que
valga (que sea válido, que exista) otro enunciado que predique la misma cualificación
normativa de otro sujeto o clase de sujetos que se encuentran en una situación tal que se
merecen, con mayor razón que el primer sujeto o clase de sujetos, la cualificación que el
enunciado otorga a los primeros.
Entre estos dos extremos en el grado del conocimiento situamos un conocimiento que no es
perfecto y no ofrece la suficiente confianza en su validez por lo que pueden darse dos
situaciones:
En la opinión, como afirmación débil, puesto que no hay evidencia plena, intervienen, por
otro lado, factores no estrictamente cognoscitivos como es la influencia del "querer" o el
"deseo", lo que solemos llamar voluntad, y factores culturales e ideológicos.
Una verdad lógica es una fórmula bien formada de un lenguaje formal que es verdadera
bajo todas las interpretaciones de los componentes (distintos de las constantes lógicas) de
ese lenguaje. En algunos contextos, las verdades lógicas se conocen como fórmulas
lógicamente válidas (que tienen validez lógica). Dos características generalmente aceptadas
de las verdades lógicas son que son formales y necesarias. Que sean formales implica que
cualquier instanciación de una verdad lógica es también una verdad lógica. Que sean
necesarias significa que es imposible que sean falsas, es decir que en todas las situaciones
contra fácticas, las verdades lógicas siguen siendo verdades lógicas.
La norma jurídica en principio pretende no solo un contenido ideal, sino además, que en su
aplicación jurisdiccional el juez pueda determinar quién tiene la razón en el litigio puesto a
su consideración, por lo que el juzgador debe conocer la verdad de los hechos que las partes
le presentan, ello en cualquier rama del derecho.