Ancova Camaron
Ancova Camaron
NOROESTE, S. C.
T E S I S
Que para obtener el grado de
Doctor en Ciencias
p r e s e n t a
B e r t ha P a tr ic ia C eb a llo s V á zq u e z
y para mi esposo
Marcial
AGRADECIMIENTOS
A los proyectos de investigación que brindaron el apoyo económico para la realización del
presente trabajo: CIBNOR-PAC15, SIMAC 00BCS7501, SIMAC 00BCS7502, INFOTEC-
CONACyT 100-2, CONACyT 28160B, IFS A/2711-2F y CGPI 2002037.
A la empresa Acuacultores de La Paz (APSA) quienes donaron las hembras para el primer
experimento.
A mi director de tesis Dr. Ilie Racotta Dimitrov por todas sus enseñanzas, exigencias y
orientación que ayudaron enormemente a mi formación profesional. Pero sobre todo por
brindarme su amistad y confianza.
A mi comité tutorial Dr. Ilie Racotta Dimitrov, Dra. Ana Maria Ibarra, Dra. Elena Palacios
Metchetnov, Dr. Juan Elorduy Garay, Dr. Carlos Rosas Vázquez, gracias por su asesoría y
comentarios críticos que ayudaron a enriquecer este trabajo. Gracias también por su
amistad.
Este trabajo es el resultado del apoyo técnico de muchas personas. Agradezco al grupo de
Genética Acuícola: Susana Avila, José Luis Ramírez, Macliz, Gabriel, Marcos F.
Quiñónez, Basilio, Hilario. A Diana Carreño y Roberto Hernández Herrera del laboratorio
de bioquímica fisiológica. A Carmen Rodríguez del laboratorio de histología. A Susy del
centro de cómputo de CICIMAR. Mil gracias, sin su apoyo no hubiera sido posible realizar
este trabajo.
A mis padres Jaime Ceballos y Aída Vázquez por darme el impulso y la confianza
necesarios para superarme, y porque me siguen brindado su apoyo.
iv
CONFORMACIÓN DE COMITÉS
RESUMEN
La expansión de la industria camaronícola depende de un adecuado conocimiento
del proceso de reproducción que permita desarrollar programas de domesticación. El
potencial reproductivo de los camarones domesticados al ser transferidos a condiciones de
maduración depende, en buena parte, de la condición previa en la que se encuentran. Los
indicadores más importantes relacionados con esta condición y que se analizan en el
presente trabajo en relación a la edad y el tamaño de los camarones son: el grado de
desarrollo ovárico y testicular, la calidad espermática y los niveles de reservas energéticas
en Litopenaeus vannamei. Adicionalmente, se evaluó la posibilidad de establecer criterios
predictivos de un óptimo potencial reproductivo en machos.
En primer lugar, se analizó la organización longitudinal y transversal de los ovarios
de L. vannamei durante la maduración en cinco zonas del ovario. Tanto el análisis
cuantitativo como el cualitativo revelaron que únicamente la zona localizada sobre el
primer segmento abdominal (PSA) fue claramente diferente de las otras zonas. Sin
embargo, cuando se eliminó la zona PSA y se agruparon los datos en regiones
cefalotorácica y abdominal, se encontraron varias diferencias que indicaron un desarrollo
vitelogénico ligeramente más avanzado en la región cefalotorácica. Por lo tanto, el
desarrollo homogéneo de los ovarios durante la maduración gonádica que generalmente se
asume en camarones penéidos, podría tener algunas limitaciones si se requiere un análisis
detallado del desarrollo de los ovocitos. Estos resultados condujeron a utilizar organismos
distintos para el análisis de composición bioquímica y características histológicas del
ovario en lugar de usar el mismo organismo dividiendo la gónada.
La siguiente etapa de la investigación se diseñó para examinar la influencia de la
edad y el tamaño sobre el desarrollo gonádico y la condición fisiológica de hembras y
machos mediante las comparaciones entre camarones de 6, 8, 10 y 12 meses de edad, y
entre organismos de 12 meses de edad con tamaños significativamente diferentes,
inducidos por diferentes condiciones de cultivo.
Las hembras de 12 meses de edad presentaron valores significativamente mayores
de peso del ovario, índice gonadosomático y diámetro de ovocitos más desarrollados que
las hembras de menor edad y fueron las únicas que presentaron ovocitos vitelogénicos. Por
otro lado, hubo un aumento significativo tanto de proteínas como de lípidos en relación con
la edad, lo cual se debe muy probablemente al grado de madurez. Al corregir por el peso
del organismo mediante un ANCOVA, estos efectos fueron independientes del tamaño,
excepto para el peso del ovario, por lo cual los resultados apuntan a que la maduración
depende de la edad de la hembra más que del tamaño. Sin embargo, al comparar hembras
de 12 meses pero de distinto tamaño, se observó que las más grandes presentaron un mayor
desarrollo gonádico que las pequeñas, aunque esto se debió principalmente a las
condiciones de cultivo diferenciales bajo las cuales estuvieron los organismos. Con lo
anterior, se justifica la selección de hembras de un año para fines de reproducción, aunque
es importante considerar las condiciones de cultivo bajo las cuales se obtengan los
reproductores.
vi
El potencial reproductivo de los machos, medido en términos del peso del testículo
y del espermatóforo, así como de calidad espermática fue mayor para los camarones de 12
meses de edad en comparación con los más jóvenes. Al eliminar la influencia del peso del
macho con el uso de ANCOVA, se siguió observando el mismo efecto, indicando que el
efecto de la edad fue independiente del peso del camarón. Sin embargo, cuando las
diferencias en tamaño fueron muy marcadas entre organismos de una misma edad, estas
variables fueron diferentes entre organismos grandes y pequeños. En este caso, el uso de
ANCOVA indicó que las diferencias se debieron, en la mayoría de los casos, al tamaño de
los organismos y solo para la cuenta espermática hubo un efecto adicional de la condición
de cultivo. Por lo tanto, se recomienda el uso de machos de 12 meses de edad para ayudar
al mejoramiento de la producción de semilla, ya que se trata de machos totalmente maduros
con una alta calidad espermática. Sin embargo, también es importante considerar las
condiciones de cultivo bajo las cuales se obtengan los reproductores. Adicionalmente, se
encontró una disminución en los niveles de carbohidratos en vaso deferente, ámpula
terminal y espermatóforo en relación con la edad, que concuerda con la maduración del
tracto reproductivo. Esto indica que el metabolismo anaerobio podría representar una
importante fuente de energía para los espermatozoides, tal como se ha descrito para otras
especies de crustáceos.
Un último aspecto de la presente investigación se enfocó en analizar la calidad
espermática a través de regeneraciones consecutivas del espermatóforo. Para ello, se
comparó la calidad espermática al inicio del experimento (valores iniciales) con las
variaciones en la calidad espermática resultante de regeneraciones consecutivas del
espermatóforo. Adicionalmente, se evaluaron posibles criterios predictivos de una calidad
espermática óptima basados en criterios morfológicos. La calidad espermática inicial en
términos de conteo de espermatozoides y porcentajes de espermatozoides normales y
muertos fue menor que en los espermatóforos regenerados. Esto indica que no hay una
disminución de la calidad espermática después de regeneraciones consecutivas y que el
espermatóforo inicial de los machos debería ser extraído cuando se coloquen en estanques
de maduración ya que esto incrementa la calidad espermática. La evaluación de la calidad
espermática en estos espermatóforos iniciales permitiría, además, aplicar criterios
predictivos de calidad espermática en regeneraciones posteriores, dado que se obtuvieron
varias correlaciones significativas en la calidad espermática entre los espermatóforos
iniciales y los regenerados.
vii
ABSTRACT
Expansion of the shrimp culture industry depends on knowledge of the reproduction
process, which helps in the development of domestication programs. The reproductive
potential of domesticated shrimp transferred t maturation conditions depends, to a great
extent, on their previous maturation development. In this work, indicators of this
development were analyzed in relation to age and size including: degree of ovarian and
testicular development, sperm quality, and levels of energetic reserves. Additionally, the
possibility of establishing predictive criteria of the reproductive potential in males was
evaluated.
First, longitudinal and transversal organization of ovaries of L. vannamei during
maturation were analyzed in five zones along the length of the ovary. Quantitative and
qualitative analyses revealed that only the zone located above the first abdominal segment
(FAS) was significantly different from the other zones. However, when the FAS zone was
eliminated and data grouped into cephalothoracic and abdominal regions, several
differences were found that indicated a slightly more advanced vitellogenic development in
the cephalothoracic region. Therefore, homogeneous development of ovaries during
maturation generally assumed in penaeid shrimps may be biased in detailed analyses of
oocyte development. In view of these results, it was concluded that different organisms
should be used for biochemical and histological analyses of ovaries, instead of using the
same female and dividing the gonad for each analysis.
Next, the influence of age and size on gonad development and physiological
condition of females and males was analyzed in 6, 8, 10, and 12-month-old shrimp, and in
12-month-old shrimp of different sizes as a result of different culture conditions. The 12-
month-old females had significantly bigger ovaries, higher gonadosomatic indexes and
oocyte diameters than younger females, and were the only females with vitellogenic
oocytes. Protein and lipid levels in the ovary were significantly affected by age. When
using ANCOVA to eliminate the influence of total body weight, these effects were
independent of size, except for ovary weight. These results indicate that the maturation
process is determined by age more than female weight. However, when comparing 12-
month-old females of different size, the larger females had a more advanced gonadic
development than the smaller ones, but by correcting these results for female weight, it
was determined that the gonadic development was a result of the different culture
conditions under which they were grown. Selection of one-year-old females for
reproductive purposes is thus justified; however it is important to consider the culture
conditions under which spawners will be grown.
The male reproductive potential, measured in terms of testis and spermatophore
weights and sperm quality, was higher for 12-month-old shrimp than in younger males.
When the influence of male weight was eliminated by the use of ANCOVA, the same effect
was still observed, indicating that the age effect was independent of shrimp weight.
However, when size differences between males of the same age were achieved by different
culture conditions, it was found that these variables were different between large and small
specimens. In this case, the use of ANCOVA revealed that the differences were due, in the
majority of the cases, to the size of the specimens. Only for sperm count, an additional
effect of culture conditions was observed. Thus, the use of 12-month-old males is
viii
recommended to improve seed production, because at this age, they are totally mature and
have higher sperm quality. However, it is also important to consider the culture conditions
under which the males will be grown because they can affect sperm count. Additionally, a
decrease in carbohydrate levels in the vas deferens, terminal ampoules, and spermatophore,
in relation to age was found, in parallel to the age-related maturation of the reproductive
tract. This suggests that anaerobic metabolism may represent an important source of energy
for spermatozoids, as had been described for other crustacean species.
A final aspect of the research focused on analyzing sperm quality through
consecutive regenerations of the spermatophore. Sperm quality at the beginning of the
experiment (initial values) was compared with the sperm quality obtained after consecutive
spermatophore regenerations. Additionally, possible criteria of an optimal sperm quality,
based on morphological criteria, were evaluated. The initial sperm quality, in terms of
sperm count and percentages of normal and dead sperm, was lower than in the regenerated
spermatophores. These results indicate that sperm quality did not decrease after consecutive
regenerations and that the initial spermatophore should be expelled from males when
stocking in maturation tanks to increase sperm quality. In addition, evaluation of sperm
quality in the initial spermatophores is associated with sperm quality in posterior
regenerations, as shown by several significant correlations in the sperm quality between
initial and regenerated spermatophores. This provides a predictive criterion of sperm
quality.
ix
CONTENIDO
Página
DEDICATORIA .................................................................................................. i
AGRADECIMIENTOS ....................................................................................... ii
CONFORMACIÓN DE COMITÉS .................................................................... iii
RESUMEN .......................................................................................................... iv
ABSTRACT ......................................................................................................... vi
CONTENIDO ...................................................................................................... viii
Lista de publicaciones .......................................................................................... xi
Lista de figuras ..................................................................................................... xii
Lista de tablas ...................................................................................................... xiv
Lista de abreviaturas ............................................................................................ xvi
INTRODUCCIÓN ............................................................................................... 1
ANTECEDENTES ............................................................................................... 6
OBJETIVOS ......................................................................................................... 37
LISTA DE PUBLICACIONES
2. Ceballos-Vázquez B.P., C. Rosas & I.S. Racotta. 2003. Sperm quality in relation to
age and weight of white shrimp Litopenaeus vannamei. Aquaculture 228: 141-151.
LISTA DE FIGURAS
Página
Figura 1. Sistema reproductivo femenino de camarones peneidos ...................... 7
Figura 10. Estadio cortical: Área ocupada por tipos de ovocitos ........................ 61
Figura 11. Diámetro medio de los ovocitos más desarrollados por estadio de
desarrollo .............................................................................................................. 62
Figura 12. Porcentajes de machos con y sin espermatóforo y de espermatóforos
sin espermatozoides para las distintas edades ...................................................... 98
Figura 13. Variables de calidad espermática correlacionadas con el peso del
camarón ................................................................................................................ 99
Figura 14. a) Correlación entre el conteo total de espermatozoides y el peso del
espermatóforo, así como las variables correlacionadas con el conteo total de
espermatozoides .................................................................................................... 100
LISTA DE TABLAS
Página
Tabla 1. Comparación de las diferentes escalas descritas de los estadios de
desarrollo ovárico .................................................................................................. 11
Tabla 2. Comparación de las diferentes escalas descritas de los estadios de
desarrollo de los ovocitos ....................................................................................... 13
Tabla 3. Tiempos de inmersión para el procesamiento histológico ........................ 50
Tabla 4. Tiempos de inmersión para el proceso de tinción .................................... 51
Tabla 5. Variables morfométricas de camarones hembras separadas por el
estadio ovárico ...................................................................................................... 56
Tabla 6. Diámetros promedio (µm) de los ovocitos y áreas (%) ocupadas por
los diferentes tipos de ovocitos en la región cefalotóracica y abdominal por
estadio ovárico ...................................................................................................... 63
Tabla 7. Comparación de la calidad espermática entre la mitad izquierda y
derecha del espermatóforo ................................................................................... 65
Tabla 8. Variables morfométricas de hembras de distintas edades ..................... 67
Tabla 9. Correlaciones significativas entre áreas ocupadas por diferentes tipos
de ovocitos y el peso de hembras de distintas edades .......................................... 67
Tabla 10. Área ocupada por los diferentes tipos de ovocitos en hembras de
distintas edades ..................................................................................................... 69
Tabla 11. Variables morfométricas de hembras de 12 meses de edad de distinto
tamaño ................................................................................................................... 70
Tabla 12. Correlaciones significativas entre áreas ocupadas por diferentes tipos
de ovocitos y el peso de hembras de 12 meses de edad de distintos tamaños ...... 71
Tabla 13. Área ocupada por los diferentes tipos de ovocitos en hembras de 12
meses de edad de distinto tamaño ........................................................................ 71
Tabla 14. Variables bioquímicas correlacionadas significativamente con el peso
de hembras de distintas edades ............................................................................ 72
Tabla 15. Composición bioquímica de la hemolinfa en hembras de distintas
edades ................................................................................................................... 74
Tabla 16. Composición bioquímica de ovario, hepatopáncreas y músculo en
hembras de distintas edades .................................................................................. 75
Tabla 17. Variables bioquímicas correlacionadas significativamente con el peso
de hembras de 12 meses de edad y distintos tamaños ......................................... 77
xvi
Tabla 21. Área ocupada por los diferentes tipos celulares en los testículos de
camarones de distintas edades .............................................................................. 81
Tabla 22. Variables morfométricas de machos de 12 meses y distinto tamaño .... 82
Tabla 23. Área ocupada por los diferentes tipos celulares en los testículos en
camarones de 12 meses y distinto tamaño ........................................................... 83
Tabla 24. Variables bioquímicas correlacionadas significativamente con el peso
de machos de distintas edades .............................................................................. 84
Tabla 25. Composición bioquímica de la hemolinfa de machos de diferente
edad ...................................................................................................................... 85
Tabla 26. Composición bioquímica de testículo, hepatopáncreas y músculo de
machos de distintas edades .................................................................................. 87
Tabla 27. Composición bioquímica de espermatóforo, vaso deferente y ámpula
terminal en machos de distintas edades ............................................................... 89
Tabla 28. Variables bioquímicas correlacionadas significativamente con el peso
de machos de 12 meses de edad y distintos tamaños ........................................... 91
Tabla 29. Composición bioquímica de la hemolinfa de machos de 12 meses y
distinto tamaño ..................................................................................................... 93
Tabla 30. Composición bioquímica de testículo, hepatopáncreas y músculo de
machos de 12 meses y distintos tamaños ............................................................. 94
Tabla 31. Composición bioquímica de espermatóforo, vaso deferente y ámpula
terminal de machos de 12 meses y distinto tamaño ............................................. 96
Tabla 32. Calidad espermática (media ± error estándar) de machos de distintas
edades. ................................................................................................................... 101
Tabla 33. Calidad espermática (media ± error estándar) de machos de 12 meses
de edad y distintos tamaños ................................................................................. 104
Tabla 34. Composición bioquímica inicial de los espermatóforos y en cada
regeneración ......................................................................................................... 107
xvii
LISTA DE ABREVIATURAS
INTRODUCCIÓN
La gran demanda de camarón que existe y su alto precio han hecho que sea un
incluyendo todas las especies, se estima entre 1.2 x 109 y 1.5 x 109 millones de toneladas y
los expertos aseguran que la producción seguirá creciendo y que la parte más importante de
la producción que crecerá será la de acuicultura (Filose, 2003). Así, el cultivo de camarón
es una parte cada vez más importante del negocio global de alimentos y es la única forma
toneladas, lo que representa el 26.1 % del total desembarcado; mientras que para el 2001 la
Unidos (principal mercado mundial) publicó que el camarón ocupó el primer lugar en
consumo per cápita como producto de pescados y mariscos (Filose, 2003). En México, el
consumo de camarón creció en más del 80 % entre 1999 y 2002 (Anónimo 2003b), y el
camarón de granja se está convirtiendo en el producto de mejor precio con abasto continuo
2
El cultivo de camarón desde poslarva (PL) hasta talla comercial se realiza en granjas
de organismos silvestres ya sea por captura directa de PL, por captura de adultos maduros
desde hace más de veinte años (ver revisiones de Browdy, 1992; Bray y Lawrence, 1992;
Benzie, 1997). Dicha actividad contribuye cada vez más al abastecimiento de PL para las
granjas de engorda. Sin embargo, una buena parte de los reproductores que se utilizan
actualmente provienen aún del medio silvestre (Browdy, 1996; Wyban et al., 2002). El uso
de enfermedades (Crocos et al., 2000; Wyban et al., 2002). Además, los reproductores
3
silvestres tienen una disponibilidad limitada y fluctuante debido a periodos de veda, tamaño
Así, el uso de organismos de ciclo cerrado representa una estrategia viable con la
que se podrían evitar las anteriores desventajas, además de que se podría optimizar a través
larvas para cultivo y a largo plazo podría facilitar el desarrollo de sistemas de cultivo
sustituido el uso de reproductores silvestres dado que en varios casos se ha visto una
1993; Cavalli et al., 1997; Mendoza, 1997). Sin embargo, también se han reportado
resultados similares con organismos domesticados (Simon, 1982; Browdy et al., 1986;
Menasveta et al., 1994; Palacios et al., 1999a; Crocos et al., 2000; Palacios y Racotta,
o bien han llevado a cabo programas de domesticación exitosos por varias generaciones. El
Caledonia (Aquacop, 1983; Ottogalli et al., 1988; Bédier et al., 1998) donde cuentan con
principios de los 90 con el fin primordial de obtener una línea libre de patógenos o SPF
4
comparación con reproductores silvestres (Preston et al., 1999; Crocos et al., 2000), la
embargo, en la actualidad hay un interés creciente en las granjas camaronícolas por el uso
(Palacios et al., 2000), entre las cuales es digno de mencionar un programa conjunto de la
de esta línea domesticada fue comparado con el de organismos silvestres, mostrando que la
indicadores de la calidad larvaria son similares entre ambos orígenes (Ibarra et al., 1997;
Palacios y Racotta, 1999; Palacios et al., 1999a; Hernández-Herrera et al., 1999; Palacios et
viable para el sector camaronícola en México, dado que no sólo permitirá romper con las
relación a la edad y el tamaño de los reproductores, lo cual permitirá seleccionar los rangos
tamaño está muy relacionado con la edad de los camarones. En el caso particular de L.
del tamaño o de la edad del organismo (Ogle, 1992). Debido a lo anterior, el evaluar el
efecto del tamaño y edad, así como el establecer valores óptimos de edad/tamaño en los que
sector productivo.
en la que se encuentran. Los indicadores más importantes relacionados con esta condición y
que podríamos considerar son el grado de desarrollo ovárico basal (i.e. antes de la ablación
del tallo ocular), la calidad espermática y los niveles de reservas energéticas, aspectos que
ANTECEDENTES
realizado para numerosas especies y se ha visto que no difiere entre ellas. Así, el sistema
reproductor de las hembras (Fig. 1) consiste de los ovarios y oviductos. Los ovarios son
1992). Los lóbulos abdominales corren a lo largo del abdomen junto con el intestino. En la
región cefalotorácica se extienden desde cada lado del ovario un lóbulo anterior y lóbulos
laterales a manera de dedos (King, 1948). Los oviductos se originan en la punta del sexto o
séptimo lóbulo lateral y descienden al aparato genital externo hasta la coxa del tercer par de
1993).
7
Ovario
Corazón
Oviducto
Hepatopáncreas
Télico
Lóbulo lateral
b Lóbulo abdominal Intestino
Vista ventral
Lóbulo Oviducto
c
anterior
b) localización del télico, c) vista dorsal del sistema reproductivo aislado (modificado
de Alfaro, 2001).
8
Por su parte, se han hecho varias descripciones del sistema reproductor masculino
(Fig. 2) (King, 1948; Talbot et al., 1989; Ro et al., 1990; Bauer y Cash, 1991), el cual
consiste de testículo y vaso deferente. Los testículos son pareados y están conformados por
un lóbulo anterior y lóbulos laterales a manera de dedos que se extienden desde cada lado
del testículo (Browdy, 1992). Cada uno tiene una conexión independiente con el vaso
deferente vía los túbulos colectores (Chow et al., 1991a). El vaso deferente pareado
una región muscular altamente dilatada llamada ámpula terminal dentro de la cual se
termina de formar el espermatóforo (Browdy, 1992). Durante la cópula las dos mitades del
espermatóforo son expulsadas de las ámpulas terminales a través del gonoporo y ambas
mitades se ensamblan fuera del cuerpo para formar un espermatóforo completo que
presenta estructuras que le facilitan el anclaje sobre la superficie del télico de la hembra
Además, el macho tiene una estructura especializada llamada petasma (Fig. 2b) que
endopoditos del primer par de pleópodos, las cuales se unen para formar este órgano
copulatorio que sirve para la transferencia del espermatóforo al télico de la hembra (King,
1948). El petasma en juveniles está separado en dos partes y se une en una sola estructura
en subadultos, por ejemplo a los 105-107 mm en L. setiferus (Bray y Lawrence, 1992). Los
machos están funcionalmente maduros cuando el petasma está totalmente formado, por lo
testículo Vaso
Corazón
deferente
Ámpula
Hepatopáncreas terminal
a
Petasma
Vaso
b deferente
Lóbulo Ámpula
anterior terminal
Lóbulo lateral
c
2001).
10
La maduración del ovario es un proceso continuo; que sin embargo para su estudio
cambios de color y tamaño, cambios que son visibles a través del exoesqueleto de los
morfocromáticas con las que se puede asignar un estadio de madurez sin necesidad de un
análisis microscópico (Tabla 1). Como consecuencia, son una herramienta útil en los
laboratorios de maduración, pues se pueden asignar sin sacrificar a la hembra. Sin embargo,
esta escala es subjetiva e inconsistente, dado que se ha determinado que las hembras
silvestres son evaluadas más exitosamente que las hembras domesticadas, especialmente
durante el estadio cortical debido principalmente a que los ovarios de las hembras silvestres
1983; Yano, 1988; Tan-Fermin y Pudadera, 1989; Mohamed y Diwan, 1994; Medina, et al.
Fig. 3). Existen escalas que dividen el proceso de gametogénesis tan detalladamente que
hacen que las escalas sean poco prácticas. Actualmente la tendencia en este aspecto es
Tabla 1. Tabla comparativa de las diferentes escalas descritas de los estadios de desarrollo ovárico. En los casos donde se describen también escalas
morfocromáticas, los estadios se presentan sombreados.
Sandoval-Quintero y Gracia,
Yano, 1983 Yano, 1988 Tan-Fermin y Pudadera, 1989 Mohamed y Diwan, 1994 Medina, et al. 1996
1998
M. japonicus M. japonicus P. monodon F. indicus F. brasiliensis P. kerathurus
INMADURO
Translúcidos y
Sinapsis
ESTADIO I
ESTADIO I
Translúcido
INMADURO
ovogonias
Sinapsis
Perinucleolo ovocitos basófilos
10 µm INMADURO
24-32 µm
ESTADIO 0
ESTADIO I
Translúcido
temprano PREVITELOGÉNICO Ovogonias primarias PREVITELOGÉNICO
Ovogonias y secundarias Ovogonias y
10-80 µm ovocitos primarios Primarios previtelogénicos
50-70 µm 21-39 µm 17-65 µm
PREVITELOGÉNICO
Naranja claro
ESTADIO II
ESTADIO II
INMADURO-EN EN DESARROLLO
translúcido
Nucleolo cromatina
Crema
DESARROLLO Basófilos con células
Perinucleolo temprano
Perinucleolo tardío foliculares
Perinucleolo tardío
68-88 µm 75-82 µm
16-88 µm
VITELOGÉNESIS
(ovario suave)
VITELOGÉNICO
Crema pálido
ESTADIO II
PRIMARIA De gris verde a azul verde
EN MADURACIÓN TEMPRANO
EN DESARROLLO Glóbulo de aceite I
TEMPRANA En vitelogénesis
ESTADIOS I y II
verde claro opaco
ESTADIO III
Verde claro
Sin vitelo MADURO
Glóbulo de aceite II VITELOGÉNICO 80-100 µm
80-146 µm TEMPRANO
Sin vitelo Gránulos de ovocitos vitelogénicos
Acidófilos
vitelo primario y 240-260 µm
VITELOGÉNESIS 184-192 µm
secundario
Verde claro
VITELOGÉNICO
ESTADIO
80-237 µm SECUNDARIA EN MADURACIÓN
TARDÍO
Gránulos de vitelo TARDÍA
III
Vitelogénicos
Premaduro 167-206 µm
100-200 µm
128-264 µm
ESTADIOS III y IV
De verde olivo a
Verde obscuro
Verde obscuro
BASTONES
verde obscuro
ESTADIO IV
ESTADIO IV
ESTADIO IV
Verde olivo
MADURO MADURO
MADURACIÓN CORTICALES MADURO
opcaco
Blanquecino no
(ovario flácido)
Sin color o con
DESOVADO
Crema pálido
ESTADIO V
ESTADIO V
ESTADIO V
DESOVADO/
translúcido
y/overdes
opv ov
lg A B
oc At lg
C D
Tabla 2. Tabla comparativa de las diferentes escalas descritas de los estadios de desarrollo
de los ovocitos.
Tan-Fermin y Pudadera,
Yano, 1983 Yano, 1988 Mohamed y Diwan, 1994
1989
M. japonicus M. japonicus P. monodon F. indicus
Ovogonias Ovogonias Ovogonias primarias
Ovogonias
Sinapsis Sinapsis Ovogonias secundarias
Nucléolo cromatina Nucléolo cromatina
Previtelogénicos
Perinucléolo temprano Perinucléolo temprano ovocitos primarios
Perinucléolo tardío Perinucléolo tardío
Vitelogénicos tempranos
Glóbulo de aceite I Glóbulo de aceite I
Glóbulo de aceite II Glóbulo de aceite II
Sin vitelo Sin vitelo
Gránulos de vitelo ovocitos vitelogénicos
primario Vitelogénicos tardíos
Gránulos de vitelo
Gránulos de vitelo
secundario
Premaduro Premaduro Ovocitos con bastones
Maduro Maduro corticales Maduros
Ovocitos atrésicos
(Características similares Vitelogénicos tempranos en
No se describe No se describe a ovocitos en fase de
reabsorción
glóbulo de aceite I
descrito por Yano 1988)
Javed, 1976), y en cambios histológicos que ocurren en los testículos y ámpulas terminales
14
de los vasos deferentes (Ro et al., 1990). En cambio, los estudios en machos se han
espermatóforo (Chow et al., 1991b; Heitzman et al., 1993), los factores que afectan la
formación del espermatóforo (Alfaro y Lozano, 1993; Alfaro, 1996; Pascual et al., 1998) o
bien para evaluar el efecto de enfermedades sobre la calidad espermática (Talbot et al.,
1989).
son más evidentes en el caso de las hembras aunque no necesariamente más importantes
que en machos.
1.2.1 Gametogénesis
1.2.1.1 Ovogénesis
para camarones penéidos (Tabla 2) (Yano, 1983; Yano, 1988; Tan-Fermin y Pudadera,
ovocitos. Las ovogonias están presentes en la zona germinal del ovario y están en proceso
la etapa de profase I, punto en el cual las ovogonias salen de la zona germinal y pasan a ser
foliculares. Durante esta fase se lleva a cabo un ligero crecimiento de los ovocitos, producto
el lumen del ovario y sin células foliculares a su alrededor (Tan-Fermin y Pudadera, 1989;
Alfaro, 1994), pero conforme avanza el proceso de vitelogénesis primaria, las células
foliculares van rodeando a cada ovocito. Según la nomenclatura de Yano (1988), el inicio
aceite.
el tejido adiposo subepidérmico y las células foliculares (Harrison, 1990; Browdy, 1992).
corticales en la periferia de los ovocitos (King, 1948; Cummings, 1961, Duronslet et al.,
1975; Clark et al., 1980; Anderson et al., 1984). Esta fase de especialización cortical es de
16
antes del desove en S. ingentis (Anderson et al., 1984; Clark y Pillai, 1991). En la fase de
asincrónico que puede durar más de 24 horas pero que siempre se completa antes de la
ovulación (Anderson et al., 1984). En contraste, la ovulación ocurre en unas pocas horas y
cuando los ovocitos se encuentran libres dentro del ovario el desove es inminente. El
tiempo más largo reportado desde la ovulación hasta el desove es de 4 h para S. ingentis y
los ovocitos ovulados la meiosis está detenida (1ª metafase) hasta antes de entrar en
contacto con el agua. Cuando los ovocitos entran en contacto con el agua, se libera el
contenido de los bastones corticales en unos tres minutos (Clark y Pillai, 1991).En seguida,
se forma la capa gelatinosa que rodea al ovocito y, al mismo tiempo se lleva a cabo la
liberación del primer cuerpo polar; después se forma la envoltura extracelular de eclosión y
enseguida se libera el segundo cuerpo polar con lo que finaliza la ovogénesis (Clark y
Pillai, 1991). El tiempo que tardan en liberarse los corpúsculos polares depende de la
después del desove a una temperatura de 29-32 ºC (Li et al., 2003), mientras que en L.
1.2.1.2 Espermatogénesis
condiciones de cautiverio pueden incrementar dicha asincronía (Talbot et al., 1989; Chow
et al., 1991a).
primera madurez y durante toda la vida del macho. Las espermatogonias presentan un
especie. Así, en especies de télico abierto la maduración final sucede dentro del vaso
deferente (Shigekawa y Clark, 1986; Alfaro, 1994), mientras que en especies de télico
Rodríguez, 1991; Ravid et al., 1999; Wouters et al., 1999b). El incremento de peso se debe
1984; Castille y Lawrence, 1989; Teshima et al., 1989; Millamena y Pascual, 1990;
Mourente y Rodríguez, 1991; Millamena et al., 1993; Spaargaren y Haefner, 1994; Palacios
et al., 2000). Sin embargo, también se ha reportado que al final de la maduración los lípidos
Millamena y Pascual, 1990). Los acilglicéridos se han identificado como la clase de lípidos
que se acumulan preferentemente durante la maduración del ovario (Galois, 1984; Teshima
et al., 1989; Mourente y Rodríguez, 1991; Palacios et al., 2000). Para los fosfolípidos y el
Palacios et al., 2000), mientras que otros reportan que no hay una relación evidente
1994; Sarojini et al., 1995; Palacios et al., 2000). Por otro lado, el papel de los
incremento en relación con el desarrollo gonádico, mientras que otros no reportan cambios
se movilizan hacia el ovario, principalmente durante las últimas fases de madurez (Teshima
et al., 1988; Castille y Lawrence, 1989; Teshima et al., 1989; Millamena y Pascual, 1990;
Mohamed y Diwan, 1992; Spaargaren y Haefner, 1994; García et al., 1995). Al parecer esta
Mohamed y Diwan, 1992; Spaargaren y Haefner, 1994). Sin embargo, en otros trabajos no
maduración ovárica (Mourente y Rodríguez, 1991; Millamena et al., 1993; Palacios et al.,
2000). En estos casos es posible que el aporte de lípidos directo de la dieta haya sido
presentaron ovocitos vitelogénicos y corticales (Arcos et al., 2003a). Sin embargo, aún
generalizada dado que en otros trabajos no se reportan cambios en los niveles de proteínas
et al., 2003b).
como en las hembras (Castille y Lawrence, 1989); como consecuencia, se ha reportado que
21
decápodos son menos pronunciados que en los ovarios (Pillay y Nair 1971; Pillay y Nair
1973).
en machos. Castille y Lawrence (1989) concluyeron que las diferencias reportadas son
debidas a diferencias relacionadas con la talla y la edad de los camarones. Uno de los
En crustáceos decápodos existen seis centros endocrinos que se han propuesto como
(Fingerman, 1987; Huberman, 2000; Alfaro, 2001). El mecanismo propuesto para el control
de una hormona inhibidora de la gónada que inhibe o compite con una probable hormona
1991; Laufer et al., 1993; Sagi et al., 1994) y en la conducta de apareamiento (Sagi et al.,
1994). La secreción de farnesoato de metilo por el órgano mandibular está regulada por la
Glándula androgénica
(Vaso deferente) Cerebro
Ovario
Órgano x/glándula del seno
(Pedúnculo ocular)
Órgano mandibular
a Ganglio torácico
5-HT –
DA + 5-HT +
HCPR – DA -
HDP + Órgano X/Glándula sinusal Cerebro/Gánglio torácico HCPR +
HDP -
HIOM-
HIG- Órgano
HIG- mandibular
Síntesis de
FM+?
Vitelogenina HEG+
Hepatopáncreas?
FM+
Ovario?
?
na
a
Transferenci
de vitelogeni
Células
Ovogénesis FM+
Foliculares ? HAG+
Vitelogénesis secundaria
(captación de vitelogenina) Testículo
OVARIO Espermatogénesis
Síntesis del
espermatóforo
HO+ Comportamiento sexual
b
Figura 4. (a) Localización anatómica de los centros endocrinos involucrados en la reproducción de crustáceos
decápodos (se representan ambos sexos en el esquema). (b) Vías propuestas en el control endócrino de
su reproducción (modificado de Alfaro, 2001). Las líneas continuas indican un efecto estimulatorio
(+). Las líneas punteadas indican un efecto inhibidor (-). Los signos de interrogación indican vías no
confirmadas. 5-HT: serotonina, DA: dopamina, FM: farnesoato de metilo, HAG: hormona
androgénica, HCPR: hormona concentradora de pigmento rojo, HEG: hormona estimuladora de la
gónada, HIG: hormona inhibidora de la gónada, HIOM: hormona inhibidora del órgano mandibular,
HO, hormona ovárica, ME: metionina.
24
producir (fecundidad). Sin embargo, la producción de postlarvas depende de una alta tasa
de fertilización, por lo que también se debe asegurar un buen potencial reproductivo de los
viables.
Browdy et al., 1986; Menasveta et al., 1993; Menasveta et al., 1994; Cavalli et al., 1997;
Mendoza, 1997; Palacios et al., 1999b; Crocos et al., 2000, Peixoto et al., 2003; Racotta et
al., 2003).
desempeño reproductivo tanto de las hembras como de los machos (Browdy et al., 1986;
Alfaro, 1993; Menasveta et al., 1993; Pratoomchat et al., 1993; Ramos et al., 1995; Crocos
y Coman, 1997; Mendoza, 1997), y al menos para hembras se ha establecido que esta
variación tiene un componente genético (Arcos et al., sometido). Se ha observado que los
mayor número de nauplios (Menasveta et al., 1993; Ramos et al., 1995; Mendoza, 1997)
por lo que se asume que presentan un mayor potencial reproductivo. Por otra parte, se ha
estimado que una proporción relativamente baja de hembras que tienen un alto potencial
mayor parte de la producción de nauplios (Bray et al., 1990; Wyban y Sweneey, 1991;
del espermatóforo y con una alta calidad espermática son los que tienen el mayor potencial
al., 2001). Se ha observado que a nivel de producción existe una relación directa entre el
Sin embargo, existen varios factores que reducen el potencial reproductivo de los
machos, tales como una mala adhesividad del espermatóforo, enfermedades en el tracto
liberar el espermatóforo (Aquacop, 1983; Chamberlain et al., 1983; Bray et al., 1985;
Leung-Trujillo y Lawrence, 1987; Alfaro et al., 1993; Rosas et al., 1993; Pascual et al.,
1998; Pascual et al., 2003). Estos factores contribuyen en parte a una producción inestable
y por debajo del nivel óptimo en granjas a nivel mundial (Gomes y Honculada-Primavera,
1993).
espermatóforo (Pratoomchat, et al., 1993) son factores que se han evaluado para determinar
el potencial reproductivo de los machos. La calidad espermática fue evaluada por primera
evaluado la calidad espermática en relación con la talla de los machos, la ablación del
Pratoomchat et al., 1993; Wang et al., 1995; Pascual et al., 1998; Díaz et al., 2001).
ampliamente estudiada, dado que es una característica deseable en los machos, pero los
condiciones de cultivo. Algunos estudios han reportado una clara reducción en la calidad
(Leung-Trujillo y Lawrence, 1987; Rosas et al., 1993; Pascual et al., 1998), mientras que
REPRODUCTIVO
descendencia (Harrison, 1990; Browdy, 1992). Varios autores han sugerido que una
maduración exitosa depende de la dieta (Lawrence et al., 1980; Cahu y Quazuguel, 1989).
incluso impedir la reproducción (Bray y Lawrence, 1992). Como consecuencia una dieta
Wouters et al., 2001). Una de las dificultades para diseñar dietas de maduración para
crustáceos ha sido que los requerimientos nutricionales son diferentes para cada especie.
que en L. vannamei se obtienen mejores resultados con una dieta natural combinada,
mientras que en L. stylirostris los mejores resultados se obtienen con una dieta de
Aún cuando es importante contar con una adecuada calidad reproductiva tanto de
atención a los requerimientos nutricionales para el desarrollo gonádico de las hembras que
de los machos. Todo esto a pesar de que desde hace dos décadas existen evidencias de
28
citado en Pérez-Velázquez et al., 2003; Racotta et al., 2000). En este sentido, un estudio
reciente demostró que una dieta típica de maduración de alimento fresco (60% calamar,
2003).
cantidad de lípidos totales en la dieta (D’Abramo, 1989, citado en Wouters et al., 2001),
sino que se deben satisfacer los requerimientos de nutrientes específicos tales como ácidos
grasos, fosfolípidos y esteroles (Wouters et al., 2001). Sin embargo, un estudio reciente
(Mourente y Rodríguez, 1991; Cahu et al., 1994; Ravid et al., 1999; Wouters et al., 1999b;
Wouters et al., 2001) y el colesterol (Kanazawa et al., 1988) son considerados como lípidos
la principal fuente de energía durante la lecitotrofia (Palacios et al., 1999d; Palacios et al.,
manera similar, Wouters et al. (1999a) reportaron para L. vannamei que cuando los
que el colesterol y los fosfolípidos tienen un efecto positivo sobre el conteo total de
supervivencia de las larvas (Dall et al., 1995; Palacios et al., 1999d) y están asociados a la
maduración de crustáceos (Mohamed y Diwan, 1992; Sagi et al., 1995; Wouters et al.,
1999a). Estos efectos probablemente pueden ser atribuidos a las propiedades antioxidantes
de los carotenoides (Wyban et al., 1997) y/o a su papel como precursores de vitamina A
Los carbohidratos no son esenciales para los camarones reproductores, pero pueden
ser útiles fuentes de energía que evitan el consumo de proteínas y lípidos para la obtención
de energía (Wouters et al., 2001). Se ha reportado que tanto en hembras como en machos
(Racotta et al., 2000). En relación con el desempeño reproductivo, se han relacionado los
30
no se han definido por lo que las dietas artificiales generalmente son suplementadas con
una mezcla completa de vitaminas (Wouters et al., 2001). Una dieta adecuada de vitamina
los huevos de F. indicus (Cahu et al., 1995). Sin embargo, cuando las dietas son deficientes
En machos se ha encontrado que una dieta sin suplemento de vitaminas produce una
Por otro lado, de acuerdo a Harrison (1990) las deficiencias minerales pueden
hormonas similares o compatibles a las de los camarones peneidos (D’Croz et al, 1988;
Mendoza et al., 1997; Naessens et al., 1997; Laufer et al., 1998; Wouters et al., 2001).
existencia de épocas de reproducción definidas. En este sentido, los valores absolutos así
reproducción de camarones penéidos en su hábitat natural, donde cada uno de esos factores
1992). De hecho, la maduración gonádica está bajo control hormonal, el cual a su vez es
naturales, mientras que los factores que puedan inhibir la reproducción deben ser
eliminados o reducidos.
estables los factores ambientales en un sistema de maduración. Por otro lado, es necesario
reducir el estrés en el sistema dado que puede ser un factor inhibidor. De esta manera, se
tiene que evitar el ruido (Lagardäre, 1982), las altas densidades, el movimiento innecesario
Chamberlain y Gervais, 1984; Primavera, 1985). Se ha observado que estos factores son los
Cervantes et al., 1995). Sin embargo, los rangos de valores óptimos que se manejan son
muy amplios, dada la especie, las condiciones ambientales en que estuvo el animal antes de
el tamaño y la actividad de los camarones (Bridges y Brand, 1980; Yagi et al., 1990; Luis y
33
Ponte, 1993; Anderson et al., 1994). Además, es necesario señalar que la ablación del tallo
las condiciones de hipoxia (Nan et al., 1995). Los efectos de la concentración de amonio,
camarones a niveles por arriba de los recomendados (0.17 ppm de amonio; 0.25 ppm de
2.3 Edad/Tamaño
individuo debe alcanzar un intervalo de tamaño o una edad particular antes de ser capaz de
silvestres y/o en condiciones de cultivo generalmente ocurren entre los 8 y 10 meses, edad
que corresponde a 40 g (Bray y Lawrence, 1992). Así, la edad puede ser uno de los factores
relación que existe entre el tamaño, el peso y el crecimiento y por la importancia de estos
producción (Palacios et al., 1999a; Arcos et al. 2003b). Resultados similares se reportaron
para P. monodon (Menasveta et al., 1994). Por otro lado, la relación entre tamaño y
fecundidad ha sido bien documentada para varios penéidos y esta relación se sigue
observando para poblaciones en cautiverio (Cavalli et al., 1997; Palacios et al., 1999a). Sin
(Menasveta et al., 1994; Cavalli et al., 1997; Rothlisberg, 1998), aunque se ha sugerido que
al., 1988).
que la mayoría de las hembras maduran por primera vez después de dos años de edad
(Ogle, 1992).
animales de un año de edad (i. e. animales con mayor potencial reproductivo) (Crocos y
Coman, 1997). Sin embargo, Ogle (1992) menciona que se ha alcanzado una buena
35
producción con animales de dos años de edad (11% de desoves por noche con 50% de
fertilización), e incluso describe el caso de una hembra de tres años y medio que produjo
una gran cantidad de desoves viables. La edad es un factor que afecta al desempeño
En general, aún no está claro el efecto del tamaño y de la edad sobre la maduración
relación del desempeño reproductivo con la edad de los machos: se encontró que machos de
comparación con machos de 10 meses de edad, a pesar de presentar tallas similares (35.5 g
JUSTIFICACIÓN
productiva. Sin embargo, es necesario aún contar con los criterios adecuados de selección
maduración. El tamaño está muy relacionado con la edad de los camarones. En el caso
machos, depende del tamaño o de la edad del organismo (Ogle, 1992). Debido a lo anterior,
el evaluar el efecto del tamaño y edad, así como el establecer valores óptimos de
OBJETIVO GENERAL
Objetivos particulares
2. Establecer las posibles diferencias en peso y calidad espermática. entre las mitades
vannamei.
Litopenaeus vannamei.
meses de edad.
MATERIALES Y MÉTODOS
1. DISEÑOS EXPERIMENTALES
de camarones penéidos.
ovarios en desarrollo (Estadios visuales II y III) y maduros (Estadio visual IV), de acuerdo
solución de Davidson (ver técnica histológica). Se registraron los datos de peso total y
A T PSA AM AD
obtuvieron cortes transversales de cinco zonas localizadas a lo largo del ovario: en el lóbulo
anterior (A), en el lóbulo torácico (T), sobre el primer segmento abdominal (PSA), en la
parte media del lóbulo abdominal (MA) y en la parte distal del lóbulo abdominal (DA)
(Fig. 5). En este experimento se evaluaron las características ováricas de acuerdo al grado
de maduración, por lo que solo se utilizaron los estadios de desarrollo ovárico (asignados
los estadios previtelogénico (los cuales no han iniciado la maduración) y los desovados (los
ovocitos en sinapsis.
por cada tipo de ovocito) para establecer diferencias objetivas en el grado de desarrollo a lo
largo del ovario. Los lóbulos derecho e izquierdo se analizaron por separado.
relación con el factor fijo: estadio de desarrollo ovárico (tres niveles: vitelogénico
Para establecer diferencias cuantitativas entre las zonas (cinco niveles: A, T, PSA,
AM, AD) y entre los lóbulos (dos niveles: izquierdo, derecho) de los ovarios, se aplicaron
ANDEVA de dos vías seguidos por una prueba Newman-Keuls. Los datos fueron también
agrupados en dos regiones principales: la región cefalotorácica (CEF), que incluye a las
zonas A y T y la región abdominal (ABD) que incluye a las zonas AM y AD. En este caso
se aplicaron ANDEVA de dos vías seguidos por una prueba Newman-Keuls para establecer
si existen diferencias entre regiones (dos niveles: CEF y ABD) y entre estadios de
corticales).
41
ar cos eno p , antes de aplicar los análisis estadísticos (Zar, 1996). Sin embargo se reportan
únicamente los datos no trasformados con sus errores estándar. En todos los casos, el nivel
evaluar el efecto del tamaño independientemente de la edad. Sin embargo, se realizó una
entre las mitades izquierda y derecha del espermatóforo. Para ello, se extrajeron ambos
comparación pareada para comparar las variables de calidad espermática entre las mitades
entre las mitades (ver sección de resultados), se procedió a utilizar una mitad del
bioquímicos.
Una vez establecido lo anterior, y para contar con organismos de edad conocida y
proceder con el segundo experimento, se sembraron camarones de un mes de edad (10 días
ocasión los camarones fueron llevados al laboratorio de maduración y separados por sexo
histológico el muestreo se realizó el mismo día, mientras que para el análisis bioquímico se
se tomaron 30 organismos de cada sexo. A las hembras se les cortó la parte abdominal y el
cefalotórax fue fijado con inyecciones de solución de Davidson. En el caso de los machos,
primero se extrajeron manualmente los dos lados del espermatóforo compuesto, de acuerdo
con el procedimiento descrito por Alfaro (1993), en el cual cada lado del espermatóforo es
empleando unas pinzas finas. El espermatóforo fue pesado con precisión de 0.1 mg y usado
para análisis de calidad espermática. Finalmente, el cefalotórax fue fijado igual que en el
caso de las hembras. Los cefalotórax de ambos sexos fueron almacenados para la posterior
disección de la gónada.
mantenidos sin alimentar durante 24 horas previo al muestreo. Antes de ser pesados y
medidos, se les extrajo una muestra de 400 µl de hemolinfa, con una jeringa hipodérmica
La jeringa fue previamente enjuagada con una solución fría de oxalato de sodio al 5 % en
43
Albores et al., 1992) para evitar la coagulación de la hemolinfa al extraer la muestra. Las
para su posterior análisis bioquímico. A los machos se les extrajeron los dos lados del
últimos fueron congelados en nitrógeno líquido, junto con uno de los lados del
espermatóforo, para su posterior análisis bioquímico. El otro lado del espermatóforo fue
usado para análisis de calidad espermática. Los cefalotórax de ambos sexos fueron
incluyen estadio de desarrollo del testículo y del ovario, índice gonadosomático (IGS),
diámetro de ovocitos y proporción de área ocupada por cada tipo celular del desarrollo
King (1948). b) calidad espermática, que incluye peso del espermatóforo, total de
muertos.
44
ámpula terminal.
aplicaron ANDEVA unifactoriales seguidos por una prueba Newman-Keuls para analizar
las diferentes variables en relación con la edad (cuatro niveles: 6, 8, 10 y 12). Asimismo, se
realizaron análisis de correlación entre el peso del camarón y las distintas variables. En los
(ANCOVA) unifactorial, usando las edades como factor fijo y el peso del camarón como
covariable.
para comparar las variables en camarones de 12 meses de edad ydistintos tamaños (dos
( ar cos eno p ) antes de aplicar los análisis estadísticos (Zar, 1996). En este caso se
reportan tanto las medias de los datos no transformados como las medias de los datos
calculadas a partir de los datos transformados. El nivel de significancia (∝) se fijó en 0.05
el potencial reproductivo de los machos (una vez que el tracto reproductivo está totalmente
maduro) está dado principalmente por la calidad espermática y no por las características
izquierdo un aro codificado por color y número. Al inicio del experimento se tomó una
muestra de hemolinfa y se extrajeron las dos mitades del espermatóforo, siguiendo las
muertos.
46
espermatóforo.
( ar cos eno p ) antes de aplicar los análisis estadísticos (Zar, 1996), pero únicamente se
2. CONDICIONES DE CULTIVO
(APSA) de donde fueron obtenidas las hembras, se describen a continuación. Las hembras
de agua fue del 200 % y se mantuvo una temperatura de 28°C ± 1°C y una salinidad
Noroeste (CIBNOR), con el procedimiento descrito por Arcos et al. (2003b). Los
de agua fue del 300 % y se mantuvo una temperatura de 28°C ± 1°C y una salinidad
Diariamente entre las 18:00 y 23:00 horas fue monitoreado el grado de madurez de
las hembras, con ayuda de una lámpara para observar a través del exoesqueleto el tamaño y
el color de la gónada. Las hembras más maduras se capturaron con una red de mano y se
una vez que se había llevado a cabo el desove, las hembras se regresaban al tanque de
desoves durante tres días, los nauplios de los tres días fueron mezclados.
una densidad de 500 camarones/m2 durante 10 días. Una vez que se obtuvieron PL de 20
días, una parte se transfirió a un estanque de mareas en las instalaciones del CIBNOR a una
proteína, PIASA, La Paz, México), la ración total diaria fue del 5 % de la biomasa.
40 46
Temperatura (ºC)
Salinidad (‰)
30 44
20 42
10 40
0 38
Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr
Temperatura Salinidad
Otra parte de las PL20 fueron cultivadas a altas densidades, en un intento por forzar
misma edad. Con ello se hizo posible evaluar el efecto del tamaño sobre el desarrollo
edad y diferente peso. Inicialmente las PL20 fueron mantenidas en “raceways” a una
descritas por Pérez-Rostro e Ibarra (2003) que a grandes rasgos consiste en aireación
constante, un intercambio diario de agua del 100 % al 20 % (dependiendo del tamaño de los
crecieron desde 800 PL23/m2 hasta 4.3 adultos/m2. La alimentación consistió de alimento
3. ANÁLISIS HISTOLÓGICO
cada litro de solución: 330 ml de alcohol etílico al 95%,220 ml de formol, 115 ml de ácido
acético glacial, 335 ml de agua de mar filtrada) se le extrajo la gónada ala que se les aplicó
la técnica histológica convencional deshidratando con alcohol etílico, aclarando con Hemo-
Tiempo de inmersión
Abreviaciones: 80, 96 y 100, concentraciones de alcohol (%), h, horas; min, minutos; OH-
HeDe, mezcla 1:1 de alcohol-hemo De; HeDe, Hemo De 100%; P I, P II, pasos de parafina
100%.
51
Las medidas de los diámetros y de las áreas ocupadas por cada tipo de ovocito
fueron obtenidas usando el software SCAN PRO (versión 5.0) a partir de imágenes
digitalizadas de los cortes de gónada. Sólo se midieron ovocitos en los cuales el núcleo
fuera visible. Los ovocitos fueron trazados individualmente de manera manual y las
longitudes de los ejes mayor y menor fueron medidas automáticamente por el software y se
calculó el promedio de ambas dimensiones para obtener el diámetro del ovocito. Para la
medición de las áreas ocupadas por cada tipo de ovocito se siguió el mismo procedimiento
y el área ocupada por cada tipo de ovocito fue calculada automáticamente por el software.
Las proporciones de área fueron calculadas en relación con el área total de cada zona.
4. ANÁLISIS BIOQUÍMICOS
4.1 Hemolinfa
1:100 con una solución salina isotónica y se leyó la absorbancia a 335 nm. La
plasma y 200 µL de solución reactiva (Racotta y Palacios, 1998). Las absorbancias fueron
estándares respectivos.
4.2 Tejidos
NaCl + 0.005 M de KCl por litro). Este homogenado se utilizó para todos los análisis
de sensibilidad de los otros métodos en este tejido. Las muestras de músculo se procesaron,
las muestras tratadas se centrifugaron a 4000 rpm a 5°C durante 10 minutos antes de aplicar
tejido fue liofilizado y pulverizado manualmente con una espátula de metal y después fue
tejido.
5. CALIDAD ESPERMÁTICA
agua de mar artificial libre de Ca2+ (CaFASW) (Composición por un litro de solución:
21.63 g NaCl, 1.12 g KCl, 0.53 g H3BO3, 0.19 g NaOH, 4.93 g MgSO4•7H2O, y pH
espermatóforo.
aquellos que presentaron un cuerpo malformado, sin “spike” o con el “spike” doblado
RESULTADOS
ovárico se presentan en la Tabla 5. Los camarones midieron entre 16.2 g y 19.6 cm (17.8 ±
0.06 coeficiente de variación) y pesaron entre 30.3 g y 56.9 g (41.9 ± 0.18 coeficiente de
organismos con diferente estadio de desarrollo ovárico. Los rangos de peso del ovario
vitelogénico tardío; y de 1.3 g – 3 g para el estadio cortical. El peso del ovario fue
vitelogénicos temprano y tardío. Por su parte, los rangos en los valores del índice
gonadosomático (IGS) para el estadio vitelogénico temprano fueron de 1.58 – 2.36; para el
vitelogénico tardío de 2.52 – 3.69; y para el estadio cortical de 3.47 – 5.32. El IGS fue
Medias con letra diferente son significativamente diferentes (P < 0.01) por la prueba de Newman-Keuls.
57
1 2 3
En general los ovocitos presentaron, dentro del mismo estadio ovárico, una
morfología y un grado de desarrollo similar (Fig. 7), con la excepción de la zona PSA. Esta
10).
Las áreas ocupadas por cada tipo de ovocito se presentan para los tres estadios
ováricos en las figuras 8, 9 y 10. En ninguno de los estadios ováricos se encontraron efectos
significativos entre el lado izquierdo y el derecho para el área ocupada por cada tipo de
obtuvo un efecto significativo (P < 0.01) de la zona en lo que respecta al área ocupada por
cada tipo de ovocito y al diámetro de los mismos (Fig. 11a). La prueba de Newman-Keuls
reveló que la zona PSA fue significativamente diferente (P < 0.01) de las otras, excepto por
las áreas ocupadas por OPV ya que en la zona AM se presentaron menos OPV que en las
significativas en el área ocupada por OPV y ovocitos vitelogénicos tardíos (OVT) ni en los
diámetros de los ovocitos a lo largo del ovario (Fig. 11b). Sin embargo, se obtuvo un efecto
significativo de la zona para los ovocitos en proliferación (P < 0.01). En este caso, la
prueba de Newman-Keuls reveló que la zona PSA presentó una mayor área cubierta por
ovocitos en proliferación en comparación con las otras zonas (P < 0.01). En el estadio
cortical (Fig. 10) se obtuvo un efecto significativo (P < 0.01) de la zona en el área ocupada
por cada tipo de ovocito y el diámetro de los mismos (Fig. 11c). La prueba de Newman-
Keuls reveló que el área ocupada por los ovocitos en todos los estadios fue
59
significativamente diferente (P < 0.01) en la zona PSA comparada con todas las otras zonas
del ovario.
20
20
(a)
Ovocitos en proliferación
15
Área (%)
b
10
10
a
5 a a
a
00
AAL T
TL
PSA
FASL
AM
MAL
AD
DAL
100
100
Ovocitos previtelogénicos
(b)
80
80
Área (%)
60
ab
60 ab b
40
40 bc
c
20
20
00 A T FAS MA DA
A T PSA AM AD
Ovocitos vitelogénicos tempranos
100
100
(c)
80
80
Área (%)
60
60 a
a a
40 a
40
20
20 b
0
0 A
A T
T FAS
PSA MA
AM DA
AD
Zona
Izquierdo Derecho
20
20
(a)
Ovocitos en proliferación
15
Área (%)
10
10
b
5 a
a a a
0
0
A T FAS MA DA
A T PSA AM AD
100
100
Ovocitos previtelogénicos
(b)
80
80
Área (%)
60
60
40
40 a
a a a
a
20
20
0
0
A T FAS MA DA
A T PSA AM AD
100
100
Ovocitos vitelogénicos tardíos
80
(c)
80 a a a
a a
60
Área (%)
60
40
40
20
20
0
0 A
A
T
T PSA
FAS MA
AM
DA
AD
Zona
Izquierdo Derecho
20
20
(a)
Ovocitos en proliferación
b
15
Área (%)
10
10
5 a a
a a
00 A T FAS MA DA
A T PSA AM AD
100
100
Ovocitos previtelogénicos
(b)
80
80
Área (%)
60
60
b
40
40
a
a a a
20
20
00 A T FAS MA DA
A T PSA AM AD
100
100
a a a a
(c)
Ovocitos corticales
80
80
Área (%)
60
60 b
40
40
20
20
0
0
AA TT PSA
FAS
AM
MA
AD
DA
Zona
Izquierdo Derecho
Fig. 10. Estadio cortical: Área ocupada por a) ovocitos en proliferación, b) ovocitos
previtelogénicos y c) ovocitos corticales, en relación con la zona y lado del ovario.
Barras sobre columnas de medias = errores estándar. Símbolos de zonas como en la
figura 5 (Ver métodos). Las medias de las zonas con diferentes letras son
significativamente diferentes (P < 0.01). N = 5 para cada estadio.
62
300
300
250
(a)
Diámetro (µm)
200
200
150 a a a a
100
100
b
50
00
A
A
T
T
PSA
FAS
AM
MA
AD
DA
300
300
250
(b)
Diámetro (µm)
200
200 a a a a a
150
100
100
50
00 A
A T
T FAS
PSA MA
AM DA
AD
300
300
a a
(c)
250 a a
Diámetro (µm)
200
200
b
150
100
100
50
00 A
A
T
T PSA
FAS MA
AM
DA
AD
Zona
Izquierdo Derecho
Fig. 11. Diámetro medio de los ovocitos más desarrollados en a) estadio vitelogénico
temprano, b) estadio vitelogénico tardío y c) estadio cortical en relación con la zona
y lado del ovario. Barras sobre columnas de medias = errores estándar. Símbolos de
zonas como en la figura 5 (Ver métodos). Las medias de las zonas con diferentes
letras son significativamente diferentes (P < 0.01). N = 5 para cada estadio.
63
Tabla 6. Diámetros promedio (µm) de los ovocitos y áreas (%) (media ± error estándar) ocupadas por los diferentes tipos de ovocitos en la región cefalotóracica
y abdominal por estadio ovárico. N= 5 para cada estadio.
Diámetro de OMD 106.1±10.8 90.3±19.6 149.7±15.3 138.0±17.7 216.1±7.5 204.9±10.5 P<0.01 P<0.001 NS
Ovocitos en
1.8±1.1 2.3±0.8 1.2±0.8 1.4±0.6 0.7±0.3 1.1±0.8 P<0.01 P<0.001 NS
proliferación
OPV 37.4±9.3a 22.6±5.6b 20.3±6.1bc 17.9±8.0cd 15.8±5.5cd 14.1±4.9d P<0.001 P<0.001 P<0.001
OC — — — — 75.6±5.3 69.5±9.7
OC = Ovocitos corticales; OVt = Ovocitos vitelogénicos tempranos; OVT = Ovocitos vitelogénicos tardíos; OMD = Ovocitos más desarrollados;
OPV = Ovocitos previtelogénicos.
Región cefalotóracica (CEF) representada por las zonas A y T. Región abdominal (ABD) representada por las zonas AM y AD.
Los resultados del ANDEVA bifactorial se muestran para cada variable: R, factor región; EO, factor estadio ovárico; INT, interacción entre factores. Para los
ovocitos en previtelogénesis (interacción significativa), los valores que no muestran la misma letra son significativamente diferentes (P < 0.05) por la prueba
de Newman-Keuls.
64
Los resultados de los análisis cuando los datos fueron agrupados en dos regiones (ABD
y CEF) están representados en la Tabla 6. Los datos fueron analizados por ANDEVA de
dos vías usados considerando a la región (dos niveles: ABD y CEF) y al estadio ovárico
(tres niveles: vitelogénico temprano, vitelogénico tardío y bastones corticales) como los dos
ovárico ya que se asignó tomando como base el grado de desarrollo de los ovocitos. Por lo
tanto, se hace necesario aclarar que este factor se incluyó en los ANDEVA para discriminar
el efecto del estadio y poder probar los dos factores (región y estadio) por separado, así
como la interacción entre ellos. De hecho, el efecto del estadio ovárico fue siempre
incremento en el diámetro de los ovocitos, una disminución en el área ocupada por ovocitos
ovocitos más desarrollados (OVt, OVT, OC). En relación con las diferencias encontradas al
comparar las dos regiones, los ovocitos en la región ABD tuvieron un diámetro menor que
en la región CEF en todos los estadios de desarrollo ovárico (media global por efecto de
región analizado por ANDEVA: P < 0.001). La región ABD tuvo una mayor área ocupada
por ovocitos en proliferación (P < 0.01) y una menor área ocupada por OPV (ANDEVA
efecto de la región: P < 0.001) que la región CEF (Tabla 6). Sin embargo, el área ocupada
por OPV se vio afectada de una forma diferente en relación a la región y estadio ovárico,
como se aprecia por una interacción significativa entre los dos factores (P < 0.001). El
análisis post-hoc reveló que la región ABD presentó una menor área ocupada por OPV pero
sólo en el estadio vitelogénico temprano (Tabla 6). Por otra parte, la región ABD presentó
65
un área menor ocupada por los ovocitos más desarrollados (efecto global de región
2. Comparación del peso y de las variables de calidad espermática entre las mitades
diferencias significativas (P > 0.05) (Tabla 7). Este resultado permitió utilizar una mitad
para bioquímica y la otra para análisis de calidad espermática. Los pesos de ambas mitades
de comparación pareada no difirieron significativamente (Tabla 7). Por esta razón, el peso
3. Análisis del desarrollo gonádico y condición fisiológica en relación con tamaño y edad
general, las hembras midieron entre 14.0 cm y 18.2 cm (15.9 ± 0.06 coeficiente de
variación) y pesaron entre 20.3 g y 51.6 g (33.2 ± 0.22 coeficiente de variación). Las
significativamente más grandes que las de 10 meses. El peso del ovario (r = 0.69), el IGS (r
significativamente con el peso de la hembra por lo que se hicieron los ANCOVA para
eliminar el efecto del peso de la hembra. El rango de peso de los ovarios fue de 0.013 g –
0.86 g (0.16 ± 0.01 coeficiente de variación). Por su parte, los rangos en los valores del IGS
fueron de 0.05 – 1.84 (0.45 ± 0.89 coeficiente de variación). Tanto el peso del ovario como
embrago, al eliminar el efecto del peso de la hembra no persistieron las diferencias. Por su
significativas de las áreas ocupadas por los diferentes tipos de ovocitos con el peso del
camarón, a excepción del área ocupada por ovocitos en fase de glóbulo de aceite (Tabla 9).
Tabla 9. Correlaciones significativas entre áreas ocupadas por diferentes tipos de ovocitos
y el peso de hembras de distintas edades.
Variable r P
ovogonias-ovo sinapsis -0.78 0.000
ovo nucleolo cromatina -0.56 0.005
ovo perinucleolo -0.57 0.003
ovo sin vitelo 0.63 0.001
ovo gránulos de vitelo 0.59 0.002
otros tejidos * -0.69 0.000
*i. e. tejido conjuntivo, tejido y células sanguíneas
68
Los porcentajes de áreas ocupadas por cada tipo de ovocito en relación con la edad
se presentan en la tabla 10. Se encontró diferencia significativa entre edades en las áreas
donde ambos presentaron una tendencia a disminuir con la edad. Cuando se elimina el
efecto del peso mediante el ANCOVA, persisten los mismos resultados para el área
ocupada por ovocitos en fase de nucleolo cromatina pero se eliminan en el caso de las
entre los 6 y 12 meses de edad. Al eliminar el efecto del peso por ANCOVA, persisten las
diferencias con los 6 meses pero ahora los 12 meses son similares a los 8 y 10 meses de
la proporción de este tipo de ovocitos fue significativamente mayor a los 10 meses. Los
ovocitos en fase sin vitelo y ovocitos en fase de gránulos de vitelo solo se presentaron a los
12 meses de edad y hubo diferencia significativa con respecto a las demás edades. Sin
significativa. Finalmente, el área ocupada por otros tejidos (i. e. tejido conjuntivo, tejido y
células sanguíneas) fue significativamente mayor a los 6-8 meses de edad en comparación
con los 10-12 meses de edad, aún después de eliminar el efecto del peso.
69
Tabla 10. Área ocupada por los diferentes tipos de ovocitos (medias retransformadas) en
hembras de distintas edades. Los valores entre paréntesis corresponden a las medias
ajustadas retransformadas. Solo se hizo ANCOVA en los casos donde hubo
correlación de la variable con el peso del camarón (ver tabla 9). En los renglones,
las medias con diferentes letras son significativamente diferentes. N = 6 para cada
edad.
Edad ANDEVA
6 8 10 12
Área ocupada por (ANCOVA)
ovogonias-ovo sinapsis 8.3 b 4.7 b 3.5 ab 0.4 a P < 0.01
(8.0) (3.3) (9.6) (18.3) (NS)
ovo nucleolo cromatina 23.1 b 9.7 ab 9.0 a 1.3 a P < 0.001
(33.7 c) (23.3 b) (12.9 b) (-3.7 a) (P < 0.01)
ovo perinucleolo 47.2 a 67.0 b 67.3 b 31.3 a P < 0.0001
(39.7 a) (50.9 b) (56.1 b) (41.2 ab) (P < 0.01)
ovo glóbulo de aceite 0a 0a 8.8 b 0.2 a P < 0.001
ovo sin vitelo 0a 0a 0a 16.0 b P < 0.05
(9.8) (10.7) (-1.1) (-3.1) (NS)
ovo gránulos de vitelo 0a 0a 0a 43.4 b P < 0.001
(-12.6 a) (-13.8 a) (1.4 a) (60.9 b) (P < 0.01)
otros tejidos * 21.4 b 18.6 b 11.4 a 7.4 a P < 0.0001
(30.2 c) (28.6 c) (19.2 b) (10.0 a) (P < 0.01)
presentan en la Tabla 11. Se encontró que las hembras provenientes del estanque
supralitoral (hembras pequeñas) fueron significativamente menores en talla y peso que las
70
hembras provenientes del estanque de mareas (hembras grandes). Tanto el peso del ovario
como el IGS y los diámetros de los ovocitos más desarrollados fueron significativamente
mayores en las hembras grandes. Sin embargo, al aplicar los ANCOVA, solo se
significativas de las áreas ocupadas por los diferentes tipos de ovocitos con el peso del
camarón, a excepción de las áreas ocupadas por ovocitos en fase de glóbulo de aceite y por
otros tejidos (i. e. tejido conjuntivo, tejido y células sanguíneas) (Tabla 12).
71
Tabla 12. Correlaciones significativas entre áreas ocupadas por diferentes tipos de ovocitos
y el peso de hembras de 12 meses de edad de distintos tamaños.
Variable r P
ovogonias-ovo sinapsis -0.88 0.000
ovo nucleolo cromatina -0.69 0.014
ovo perinucleolo -0.88 0.000
ovo sin vitelo 0.60 0.037
ovo gránulos de vitelo 0.58 0.050
Tabla 13. Área ocupada por los diferentes tipos de ovocitos (medias retransformadas) en
hembras de 12 meses de edad de distinto tamaño. Los valores entre paréntesis
corresponden a las medias ajustadas retransformadas. Solo se hizo ANCOVA en los
casos donde hubo correlación de la variable con el peso del camarón (ver tabla 12).
En los renglones, las medias con diferentes letras son significativamente diferentes.
N = 6 para cada edad.
ANDEVA
Área ocupada por Hembras grandes Hembras pequeñas
(ANCOVA)
ovogonias-ovo sinapsis 0.4 a 3.6 b P < 0.001
(6.3) (7.2) (NS)
ovo nucleolo cromatina 1.3 a 7.3 b P < 0.001
(-0.04 a) (21.8 b) (P < 0.001)
ovo perinucleolo 31.3 a 74.8 b P < 0.0001
(31.0 a) (62.8 b) (P < 0.01)
ovo glóbulo de aceite 0.2 a 6.5 b P < 0.05
ovo sin vitelo 16.0 0 NS
(-2.4) (18.6) (NS)
ovo gránulos de vitelo 43.4 b 0a P < 0.05
(59.9 b) (-24.1 a) (P < 0.05)
otros tejidos * 7.4 7.7 NS
Los porcentajes de áreas ocupadas por cada tipo de ovocito en hembras de la misma
edad y diferente tamaño se presentan en la tabla 13. Las hembras pequeñas presentaron
fase de nucleolo cromatina, de perinucleolo y de glóbulo de aceite que las hembras grandes.
Sin embargo, al eliminar el efecto del peso de la hembra, solo persistieron las diferencias en
las áreas ocupadas por ovocitos en fase de nucleolo cromatina y de perinucleolo. Las
hembras grandes presentaron significativamente mayor área ocupada por ovocitos en fase
ocupada por ovocitos sin vitelo y por otros tejidos (i. e. tejido conjuntivo, tejido y células
12 meses de edad fue significativamente mayor que en las otras edades. Al eliminar el
efecto del peso de la hembra se detectó un efecto de la edad que fue independiente del peso
edad, mientras que la concentración más baja fue en camarones de 6 y 10 meses de edad.
los 10 meses, aún eliminando el efecto del peso de la hembra. La concentración de glucosa
significativamente menor a los 8 meses de edad pero al eliminar el efecto del peso con el
uso del ANCOVA se encontró que el colesterol fue significativamente mayor a los 6 meses
edades pero sin una tendencia clara; mientras que la concentración de hemocianina
presentó una disminución con la edad, con valores significativamente más bajos a los 10-12
meses de edad.
74
Glucosa (mg/ml) 0.32 ± 0.01 c 0.25 ± 0.03 bc 0.13 ± 0.02 a 0.18 ± 0.03 ab P < 0.001
Lípidos (mg/ml) 1.3 ± 0.1 1.1 ± 0.1 0.9 ± 0.1 1.44 ± 0.2 NS
(1.6 ± 0.2 b) (1.4 ± 0.2 b) (0.9 ± 0.1 a) (0.9 ± 0.2 a) (P < 0.05)
Acilglicéridos (mg/ml) 0.67 ± 0.02 b 0.53 ± 0.04 ab 0.35 ± 0.05 a 0.51 ± 0.08 ab P < 0.01
Colesterol (mg/ml) 0.28 ± 0.02 b 0.18 ± 0.1 a 0.19 ± 0.02 ab 0.27 ± 0.02 b P < 0.01
(0.32 ± 0.03 b) (0.23 ± 0.03 a) (0.18 ± 0.02 a) (0.19 ± 0.03 a) (P < 0.01)
Lactato (mg/ml) 0.35 ± 0.05 ab 0.63 ± 0.04 c 0.19 ± 0.02 a 0.54 ± 0.08 bc P < 0.001
Hemocianina (mg/ml) 120.4 ± 4.2 b 107.9 ± 5.8 b 84.0 ± 6.8 a 100.8 ± 6.6 ab P < 0.01
a los 12 meses de edad y al eliminar el efecto del peso mediante ANCOVA se obtuvo el
concentración fue significativamente menor que en las otras edades, mientras que no hubo
75
diferencia significativa entre los 8 y 12 meses y al eliminar el efecto del peso mediante
Proteínas (mg/g) 429.1 ± 30.4 a 449.0 ± 20.6 a 603.1 ± 37.1 b P < 0.001
(427.1 ± 40.6 a) (448.6 ± 30.2a) (605.5 ± 41.8 b) (P < 0.05)
Ovario
Lípidos (mg/g) 34.2 ± 1.6 ab 20.1 ± 1.7 a 52.9 ± 11.6 b P < 0.01
(46.2 ± 8.1 b) (22.2 ± 5.9 a) (38.8 ± 8.7 ab) (P < 0.05)
Proteínas (mg/g) 134.9 ± 6.3 b 78.1 ± 4.5 a 119.1 ± 25.4 ab 81.4 ± 6.0 ab P < 0.05
Carbohidratos (mg/g) 90.7 ± 4.7 78.0 ± 5.5 88.9 ± 10.6 65.7 ± 4.0 NS
Lípidos (mg/g) 116.8 ± 10.0 ab 146.7 ± 34.9 ab 80.1 ± 17.1 a 212.0 ± 31.4 b P < 0.01
(128.3 ± 32.1ab) (160.9 ± 31.2 ab) (79.0 ± 25.7 a) (187.4 ± 40.7 b) (P < 0.05)
Acilglicéridos (mg/g) 87.0 ± 9.4 b 58.8 ± 9.6 ab 26.6 ± 8.2 a 79.6 ± 12.7 b P < 0.001
Proteínas (mg/g) 714.2 ± 11.9 c 661.9 ± 14.4 b 618.5 ± 12.4 ab 611.9 ± 12.4 a P < 0.0001
Carbohidratos (mg/g) 11.9 ± 1.0 b 9.2 ± 0.9 b 3.8 ± 0.9 a 3.4 ± 0.3 a P < 0.0001
(12.7 ± 1.1 b) (10.2 ± 1.1 b) (3.8 ± 0.9 a) (1.7 ± 1.5 a) (P <0.0001)
76
se encontró una ligera tendencia a que éstas disminuyeran con la edad, aunque el valor
de las hembras (Tabla 16), se encontró que el porcentaje de agua en el tejido no difirió
meses, mientras que las de carbohidratos fueron significativamente menores a partir de los
resultado.
tamaños (dos niveles: grandes y pequeñas) se presenta en la tabla 18. En ningún caso se
encontró una correlación con el peso de la hembra por lo que no se hicieron ANCOVA.
Solo se encontró diferencia significativa en las concentraciones de lípidos, las cuales fueron
asimismo, en este caso no se obtuvo ninguna correlación significativa entre las variables y
de proteínas fue significativamente más baja en las hembras grandes aún después de
20. En general, los machos midieron entre 13.5 cm y 17.4 cm (15.4 ± 0.06 coeficiente de
variación) y pesaron entre 20.1 g y 42.5 g (29.1 ± 0.22 coeficiente de variación). Los
machos de 6 y 8 meses de edad fueron significativamente más pequeños en talla y peso que
los de 10 y 12 meses de edad, mientras que los de 12 meses fueron significativamente más
grandes que los de 10 meses. El peso del testículo (r = 0.93) y el IGS (r = 0.92) se
correlacionaron significativamente con el peso del macho por lo que se hicieron los
ANCOVA para eliminar el efecto del peso del macho. El rango de peso del testículo fue de
0.015 a 0.23 g (media 0.09 ± 0.07 DS). Por su parte, el rango de los valores del IGS fue de
80
0.06 a 0.6 (media 0.28 ± 0.16 DS). Tanto el peso del testículo como el IGS fueron
Tabla 20. Variables morfométricas de machos de distintas edades (media ± error estándar).
En los renglones los valores que no muestran la misma letra son significativamente
diferentes. Para el IGS se presentan solo las medias retransformadas. Los valores
entre paréntesis corresponden a las medias ajustadas. N = 50 para cada edad.
Edad 6 8 10 12 ANDEVA
Variable (ANCOVA)
Longitud (cm) 14.6 ± 0.06 a 14.7 ± 0.07 a 15.6 ± 0.07 b 16.6 ± 0.05 c P < 0.001
Peso total (g) 24.9 ± 0.3 a 24.7 ± 0.4 a 30.3 ± 0.5 b 38.0 ± 0.4 c P < 0.001
Peso del testículo 0.03 ± 0.003 a 0.05 ± 0.004 a 0.10 ± 0.010 b 0.18 ± 0.008 c P < 0.001
(g) (0.05 ± 0.010 a) (0.06 ± 0.009 a) (0.10 ± 0.007 b) (0.17 ± 0.14 c) (P < 0.001)
Las áreas ocupadas por cada tipo celular en los testículos de camarones de distinta
edad se presentan en la tabla 21. Solo el área ocupada por espermatogonias se correlacionó
con el peso del macho (r = -0.68, P < 0.000); ésta fue significativamente menor a los 12
meses de edad, pero al eliminar el efecto del peso por ANCOVA no persistió dicha
diferencia. A pesar de que no hubo diferencia significativa en las áreas ocupadas por
tendencia de éstas a aumentar con la edad. En el caso del área ocupada por otros tejidos (i.
Tabla 21. Área ocupada por los diferentes tipos celulares en los testículos de camarones de
distintas edades (medias retransformadas). Los valores entre paréntesis
corresponden a las medias ajustadas retransformadas. Solo se hizo ANCOVA en el
caso donde hubo correlación de la variable con el peso del camarón. En los
renglones, las medias con diferentes letras son significativamente diferentes. N = 6
para cada edad.
Edad 6 8 10 12 ANDEVA
Variable (ANCOVA)
Área ocupada por EG 39.5 bc 42.1 c 23.3 ab 16.6 a P < 0.001
(37.2) (406) (23.4) (20.2) (NS)
Área ocupada por EP 16.9 15.3 19.1 20.3 NS
Área ocupada por ES 10.0 11.4 19.7 20.7 NS
Área ocupada por E 20.4 18.1 24.1 29.5 NS
Otros tejidos* 13.1 13.1 13.7 12.8 NS
presentan en la Tabla 22. Se observó que los machos provenientes del estanque de mareas
(machos grandes) fueron significativamente más grandes en talla y peso que los machos del
estanque supralitoral (machos pequeños). Los machos grandes presentaron valores de peso
de testículo y de IGS significativamente mayores que los machos pequeños, sin embargo al
Las áreas ocupadas por cada tipo celular en los testículos de camarones de 12 meses
en ninguna variable entre los machos grandes y pequeños. Sin embargo, cabe resaltar que el
área ocupada por espermátidas fue casi el doble en los machos grandes. El área ocupada por
espermatocitos secundarios fue la única variable correlacionada con el peso del macho (r =
-0.60, P < 0.039), y al eliminar el efecto del peso mediante el uso de ANCOVA, se detectó
diferencia significativa.
83
Tabla 23. Área ocupada por los diferentes tipos celulares en los testículos en camarones de
12 meses y distinto tamaño (medias retransformadas). Los valores entre paréntesis
corresponden a las medias ajustadas retransformadas. Solo se hizo ANCOVA en el
caso donde hubo correlación de la variable con el peso del camarón. En los
renglones, las medias con diferentes letras son significativamente diferentes. N = 6
para cada edad.
ANDEVA
Variable Machos grandes Machos pequeños
(ANCOVA)
Área ocupada por EG 16.6 17.3 NS
Área ocupada por EP 20.3 23.8 NS
Área ocupada por ES 20.7 30.3 NS
(61.2) (-10.2) (P < 0.05)
Área ocupada por E 29.5 17.7 NS
Otros tejidos * 12.8 12.9 NS
con machos de otras edades. Sin embargo, al aplicar un ANCOVA usando el peso del
significativamente mayor a los 6 meses, incluso después de eliminar el efecto del peso del
Glucosa (mg/ml) 0.30 ± 0.01 b 0.17 ± 0.03 a 0.15 ± 0.03 a 0.25 ± 0.02 b P < 0.0001
Lípidos (mg/ml) 1.3 ± 0.08 b 1.1 ± 0.2 ab 0.7 ± 0.2 a 1.3 ± 0.1 b P < 0.05
Acilglicéridos (mg/ml) 0.5 ± 0.03 b 0.36 ± 0.05 a 0.28 ± 0.06 a 0.43 ± 0.03 ab P < 0.01
Colesterol (mg/ml) 0.31 ± 0.02 c 0.14 ± 0.02 a 0.13 ± 0.02 a 0.24 ± 0.01 b P < 0.0001
Lactato (mg/ml) 0.2 ± 0.04 a 0.6 ± 0.03 b 0.3 ± 0.06 ab 1.3 ± 0.1 c P < 0.0001
(0.5 ± 0.11 b) (0.8 ± 0.10 c) (0.2 ± 0.08 a) (0.8 ± 0.16 bc) (P < 0.0001)
Hemocianina (mg/ml) 113.2 ± 5.8 ab 97.4 ± 8.6 ab 88.5 ± 7.7 a 124.2 ± 7.1 b P < 0.01
(138.0 ± 10.1 c) (117.6 ± 9.1 b) (85.7 ± 7.0 a) (81.9 ± 13.9 a) (P < 0.01)
significativamente más alto fue a los 12 meses, al eliminar el efecto del peso con el uso del
cuando se aplicó un ANCOVA usando el peso del camarón como covariable se detectó un
efecto de la edad independiente del peso del camarón, con una disminución en relación con
la edad.
86
y presentó valores más altos a los 8 meses. Sin embargo, al eliminar el efecto del peso
entre edades.
significativamente mayor a los 6 meses de edad y entre las demás edades no hubo
diferencia significativa.
87
Carbohidratos
27.2 ± 5.2 28.4 ± 5.1 22.0 ± 1.4 NS
(mg/g)
58.4 ± 5.5 b 43.3 ± 4.7 a 44.7 ± 3.3 a P < 0.05
Lípidos (mg/g)
(51.2 ± 7.4) (42.0 ± 5.0) (53.2 ± 8.1) (NS)
Acilglicéridos
12.9 ± 1.2 9.2 ± 1.8 10.3 ± 4.0 NS
(mg/g)
Agua (%) 74.0 78.6 78.1 73.7 NS
Hepatopáncreas
Proteínas (mg/g) 187.4 ± 5.8 b 126.4 ± 6.1 a 176.8 ± 20.6 b 131.0 ± 9.0 a P < 0.0001
Carbohidratos 154.6 ± 9.8 b 123.6 ± 10.6 ab 104.6 ± 13.0 a 105.0 ± 8.2 a P < 0.01
(mg/g) (162.4 ± 15.6 b) (129.5 ± 13.7 a) (103.5 ± 11.6 a) (92.5 ± 21.9 a) (P < 0.05)
Lípidos (mg/g) 154.3 ± 14.4 191.5 ± 49.7 212.0 ± 59.7 194.5 ± 22.4 NS
Acilglicéridos
131.2 ± 13.5 b 60.1 ± 12.7 a 66.1 ± 23.4 a 67.5 ± 8.5 a P < 0.01
(mg/g)
Agua (%) 75.6 78.1 76.7 75.4 NS
Músculo
Proteínas (mg/g) 683.7 ± 15.3 b 706.5 ± 15.4 b 660.3 ± 14.4 ab 614.8 ± 6.1 a P < 0.0001
(704.5 ± 19.9 bc) (722.2 ± 17.5 c) (657.3 ± 14.9 b) (581.2 ± 27.9 a) (P < 0.001)
Carbohidratos
10.0 ± 0.7 ab 14.0 ± 2.9 b 4.8 ± 0.8 a 7.1 ± 0.7 a P < 0.01
(mg/g)
88
machos de mayor edad, al eliminar el efecto del peso del macho mediante un ANCOVA se
6 meses.
89
Carbohidratos (mg/g) 31.9 ± 8.5 20.6 ± 5.3 19.9 ± 5.1 17.9 ± 4.6 NS
Lactato(mg/g) 4.7 ± 1.3 b 2.5 ± 0.4 ab 1.1 ± 0.2 a 0.5 ± 0.06 a P < 0.001
(4.3 ± 0.8 b) (2.0 ± 0.9 a) (1.1 ± 0.7 a) (1.4 ± 1.2 a) (P < 0.05)
Agua (%) 62.8 63.3 64.0 63.3 NS
Vaso deferente
Proteínas (mg/g) 413.8 ± 23.7 b 404.9 ± 16.3 b 383.3 ± 16.2 b 283.7 ± 13.8 a P < 0.0001
(409.9 ± 21.9 ) (400.1 ± 23.4) (383.8 ± 18.1) (291.9 ± 31.4) (NS)
Carbohidratos (mg/g) 21.8 ± 1.4 b 18.8 ± 0.9 ab 20.2 ± 0.6 ab 17.4 ± 0.5 a P < 0.01
(21.7 ± 1.1) (18.7 ± 1.2) (20.2 ± 0.9) (17.6 ± 1.6) (NS)
Lactato (mg/g) 3.7 ± 0.9 b 2.3 ± 0.2 ab 1.4 ± 0.1 a 0.8 ± 0.06 a P < 0.001
(3.7 ± 0.6 b) (2.4 ± 0.6 ab) (1.4 ± 0.5 a) (0.8 ± 0.18 a) (P < 0.05)
Lípidos (mg/g) 22.5 ± 2.3 b 17.8 ± 1 b 19.8 ± 1 b 12.1 ± 0.5 a P < 0.0001
(21.5 ± 1.6 c) (16.6 ± 1.8 ab) (19.9 ± 1.4 bc) (14.2 ± 2.4 a) (P < 0.05)
Agua (%) 74.6 74.5 74.7 74.1 NS
Ámpula terminal
Proteínas (mg/g) 632.4 ± 40.6 ab 579.7 ± 23.8 a 683.2 ± 62.2 ab 761.2 ± 30.6 b P < 0.05
(680.7 ± 50.0) (638.0 ± 53.5) (677.1 ± 41.4) (660.7 ± 71.9) (NS)
Carbohidratos (mg/g) 14.7 ± 0.8 c 6.8 ± 0.5 a 9.7 ± 0.9 b 8.8 ± 0.3 ab P < 0.001
Lactato (mg/g) 5.4 ± 0.5 b 3.3 ± 0.3 a 3.3 ± 0.4 a 2.7 ± 0.2 a P < 0.001
Lípidos (mg/g) 37.5 ± 2.8 b 26.9 ± 1.7 a 28.3 ± 2.1 a 33.9 ± 0.7 ab P < 0.01
90
agua entre edades. En el caso de las proteínas se encontró una disminución con la edad,
de los carbohidratos, el valor significativamente más alto fue a los 6 meses pero no difirió
grupos ya no se encontró al eliminar el efecto del peso mediante ANCOVA. Por su parte,
en las concentraciones de lactato y lípidos a los 6 meses de edad se presentaron los valores
significativamente más altos con una tendencia a disminuir con la edad; al aplicar el
ANCOVA se obtuvieron los mismos resultados, aunque para los lípidos la tendencia se
perdió.
edades (Tabla 27) no hubo diferencia significativa del porcentaje de agua entre edades. La
eliminar el efecto del peso del macho mediante el ANCOVA ya no se encontró diferencia
significativa entre edades. En el caso de los carbohidratos, del lactato y de los lípidos la
concentración fue significativamente mayor a los 6 meses de edad, aunque para lípidos no
Tejido Variable r P
Hemolinfa
Carbohidratos 0.47 0.003
Lípidos -0.45 0.005
Acilglicéridos -0.52 0.001
Lactato 0.53 0.001
hemocianina 0.56 0.000
Testículo
Carbohidratos -0.40 0.031
Lípidos -0.73 0.000
Hepatopáncreas
Proteínas -0.46 0.011
Carbohidratos -0.41 0.023
Lípidos -0.46 0.010
Músculo
Proteínas -0.93 0.000
Carbohidratos -0.76 0.000
Espermatóforo
Proteínas -0.49 0.005
Lactato -0.64 0.000
Vaso deferente
Proteínas -0.63 0.000
Lactato -0.76 0.000
Lípidos -0.71 0.000
Ámpula terminal
Proteínas 0.53 0.002
Carbohidratos 0.38 0.037
Lactato -0.54 0.002
92
carbohidratos al eliminar el efecto del peso del macho mediante un ANCOVA tampoco se
de lípidos fue significativamente mayor en los machos pequeños, diferencia que se acentuó
al eliminar el efecto del peso del organismo mediante un ANCOVA. Por su parte, se
encontró que la concentración de acilglicéridos fue mayor en los machos pequeños incluso
hemocianina fue mayor en los machos grandes y al aplicar el ANCOVA dicha diferencia no
se mantuvo.
93
ANDEVA
Variable Machos grandes Machos pequeños
(ANCOVA)
Proteínas (mg/ml) 175.2 ± 5.6 170.4 ± 3.9 NS
Carbohidratos (mg/ml) 0.51 ± 0.04 b 0.39 ± 0.02 a P < 0.01
(0.41 ± 0.08) (0.49 ± 0.08) (NS)
Glucosa (mg/ml) 0.25 ± 0.02 0.24 ± 0.02 NS
Lípidos (mg/ml) 1.3 ± 0.1 a 2.0 ± 0.06 b P < 0.001
(0.45 ± 0.19 a) (2.84 ± 0.19 b) (P < 0.0001)
Acilglicéridos (mg/ml) 0.43 ± 0.03 a 0.62 ± 0.01 b P < 0.0001
(0.22 ± 0.04 a) (0.83 ± 0.04 b) (P < 0.0001)
Colesterol (mg/ml) 0.24 ± 0.01 a 0.28 ± 0.01 b P < 0.01
Lactato (mg/ml) 1.3 ± 0.1 b 0.82 ± 0.05 a P < 0.01
(0.61 ± 0.24) (1.5 ± 0.24) (NS)
Hemocianina (mg/ml) 124.2 ± 7.1 b 98.5 ± 2.4 a P < 0.01
(95.2 ± 12.6) (127.5 ± 12.6) (NS)
pequeños.
ANDEVA
Variable Machos grandes Machos pequeños (ANCOVA)
el efecto del peso del organismo mediante un ANCOVA tampoco se encontró diferencia
Por otra parte, las composiciones bioquímicas del espermatóforo, vaso deferente y
en los machos grandes, sin embargo al corregir por peso mediante un ANCOVA no se
se mantuvo la diferencia.
meses y distinto tamaño (Tabla 31) se encontró que el porcentaje de agua fue
significativamente menor en los machos grandes, incluso después de eliminar el efecto del
pequeños.
98
meses (23.9%), mientras que los mayores porcentajes de espermatóforos sin esperma se
Con Con
espermatozoides espermatozoides
74% 73.5%
10 meses 12 meses
2.1%
Tanto el peso del espermatóforo (Fig. 13a) como el conteo total de espermatozoides
(Fig. 13b) se correlacionaron linealmente con el peso del camarón (P < 0.001). El
del camarón (P < 0.001), pero mediante una relación matemática logística (Fig. 13c). El
correlacionados con el peso del camarón (P < 0.001), mediante una relación potencial
140 10
Peso espermatóforo (mg) 120
1 + 1969 e − 0.28 PC
100 100
80 80
60 60
40 40
20 20
0 0
18 22 26 30 34 38 42 18 22 26 30 34 38 42
c Peso camarón (g) d Peso camarón (g)
100
80
EDAD (meses)
60
40
6 8 10 12
20
0
18 22 26 30 34 38 42
e Peso camarón (g)
Fig. 13. Variables de calidad espermática correlacionadas con el peso del camarón (PC): a)
peso del espermatóforo (PE), b) conteo total de espermatozoides (CT), c) porcentaje
de espermatozoides normales (N), d) porcentaje de espermatozoides anormales (A),
y e) porcentaje de espermatozoides muertos (M). Todas las correlaciones fueron
significativas a P < 0.001.
100
Se observó una correlación lineal significativa (P < 0.001) entre el conteo total de
conteo total de espermatozoides (P < 0.001), mediante una relación logística (Fig. 14b). Por
58.2
CT = 0.42 + 0.04 PE r = 0.76 N= r = 0.47
1 + 2.36 e −1.67 CT
Espermatozoides normales (%)
10 100
8
Conteo total (106)
80
6 60
4 40
2 20
0 0
0 20 40 60 80 100 120 140 0 2 4 6 8 10
Peso espermatóforo (mg) Conteo total (106)
a b
M = 26.54 CT –0.21 r = 0.53
Espermatozoides anormales (%)
100 100
80 80
60 60
40 40 EDAD (meses)
20 20 6 8 10 12
0 0
0 2 4 6 8 10 0 2 4 6 8 10
c Conteo total (106) d Conteo total (106)
Tabla 32. Calidad espermática (media ± error estándar) de machos de distintas edades. Los
valores entre paréntesis corresponden a las medias ajustadas. Dentro de los
renglones, los valores que no presentan la misma letra son significativamente
diferentes. Para los valores en porcentaje, el primer renglón corresponde a valores
no transformados, el segundo a valores retransformados y el tercero a medias
ajustadas retransformadas. N = 50 para cada edad.
mg y 15.8 mg, respectivamente). Se aplicó un ANCOVA para corregir por peso del
camarón y se detectó un efecto de la edad independiente del peso del camarón, por lo que la
media ajustada del peso del espermatóforo para 12 meses de edad fue significativamente
machos de 12 meses de edad (media 4.57 x 106 espermatozoides) comparados con machos
más jóvenes; se obtuvo el mismo resultado con el ANCOVA usando el peso del camarón
significativa entre ellos. Al aplicar un ANCOVA con el peso como covariable se obtuvo el
diferencias se hicieron más aparentes al aplicar el ANCOVA para corregir por peso; así, las
diferencias permanecieron entre los machos de 12 meses de edad y los de las otras edades,
uso del ANCOVA y la comparación de medias ajustadas posteriormente reveló que los
de edad, mientras que los más altos se presentaron en machos de 6 meses de edad.
103
espermatozoides fueron pequeñas tanto para los machos grandes como para los pequeños
(Fig. 15). Sin embargo, la proporción de espermatóforos sin espermatozoides fue mayor
Grandes Pequeños
Sin Sin
espermatozoides espermatozoides
2.2% 4%
2.1%
significativamente mayores en los machos grandes, pero cuando se corrigió por peso
significativamente menores en machos grandes comparados con los machos pequeños. Sin
Tabla 33. Calidad espermática (media ± error estándar) de machos de 12 meses de edad y
distintos tamaños. Los valores entre paréntesis corresponden a las medias ajustadas
transformadas. Dentro de los renglones, los valores que no presentan la misma letra
son significativamente diferentes. Para los valores en porcentaje, el primer renglón
corresponde a valores no transformados, el segundo a valores retransformados y el
tercero a medias ajustadas retransformadas. N = 50 para cada edad.
ANDEVA
Variable Machos grandes Machos pequeños
(ANCOVA)
Peso del espermatóforo (mg) 93.3 ± 2.8 b 19.9 ± 1.7 a P < 0.001
(62.4 ± 4.6) (50.7 ± 4.5) (NS)
6
Conteo Total (10 ) 4.566 ± 0.3 b 0.688 ± 0.118 a P < 0.001
(4.247 ± 0.5) b (1.007 ± 0.5) a (P < 0.01)
Normales (%) 68.2 ± 2.7 41.3 ± 2.5
56.4 ± 2.0 b 38.8 ± 1.9 a P < 0.001
(49.7 ± 4.4) (45.5 ± 4.4) (NS)
Anormales (%) 17.4 ± 2.1 26.8 ± 2.3
23.3 ± 1.7 a 29.4 ± 1.8 b P < 0.01
(26.6 ± 4.1) (26.1 ± 4.1) (NS)
Muertos (%) 14.4 ± 1.7 31.8 ± 2.5
21.0 ± 1.5 a 33.5 ± 1.6 b P < 0.01
(23.8 ± 3.7) (30.7 ± 3.6) (NS)
105
espermatóforos regenerados en comparación con los valores iniciales (Figs. 16b, 16c),
las regeneraciones consecutivas del espermatóforo (Fig. 16d). Por su parte, el porcentaje de
40
40
20
20
00
70 Baseline 1st REG 2nd REG 3rd REG
60
60
Conteo Total (106)
Sperm Count (10^6)
50
50 c
40
40 b b
30
30 a
20
20
10
10
00
70 At stocking 1st REG 2nd REG 3rd REG
60
60
b b b
Normal sperm (%)
Normales (%)
50
50
40
40
a
30
30
20
20
10
10
00
70 Baseline 1st REG 2nd REG 3rd REG
60
60 a
Dead sperm (%)
50
50
Muertos (%)
b
40
40 b
30
30
20
b
20
10
10
00
70 Baseline 1st REG 2nd REG 3rd REG
60
60
Abnormal sperm (%)
Anormales (%)
50
50
40
40
a
a
30
30 a a
20
20
10
10
00
Baseline
Iniciales 1st REG
1er REG 2a2ndREG
REG 3a3rdREG
REG
por las regeneraciones consecutivas (Tabla 34). Las proteínas fueron por mucho el
Variable ANDEVA
Inicial 1a regeneración 2a regeneración 3a regeneración
Proteínas (mg/ml) NS
106.4 ± 12.9 110.0 ± 12.1 92.3 ± 10.8 92.0 ± 19.2
Carbohidratos (mg/ml) NS
14.0 ± 2.0 13.2 ± 2.0 11.1 ± 1.9 7.9 ± 0.5
Lactato (mg/ml) NS
0.21 ± 0.03 0.26 ± 0.05 0.19 ± 0.04 0.15 ± 0.04
NR = 5.3 + 1.4 x Cti r = 0.50 P < 0.05 Espermatozoides normales regenerados (NR)
MR = 71.2 – 1.4 x CTi r = -0.40 P < 0.05 Espermatozoides muertos regenerados (MR)
100
100 100
60
60 60
40
40 40
20
20 20
00
0 10 20 30 40 50 60
0
0 10 20 30 40 50 60
Conteo total inicial (106)
100
100
100
100
Normales y muertos regenerados (%)
80
80 80
80 Conteo total regenerado (106)
60
60 60 60
40
40 40
40
20
20 20 20
00 0 0
0 20 40 60 80 100
0 20 40 60 80 100
Normales iniciales (%)
100 100
100
Normales y muertos regenerados (%)
60
60 60 60
40
40 40
40
20
20 20 20
00 0 0
0 20 40 60 80 100 120
0 20 40 60 80 100
Muertos iniciales (%)
calidad espermática inicial, se encontró una correlación positiva entre el conteo total de
60
CT = 17.11 + 0.4 x G
r = 0.30 P < 0.05
20
0
a
0 10 20 30 40 50
Glucosa (mg/ml)
100
Peso espermatóforo izquierdo (mg)
60
40
20
0
b
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
Lípidos (mg/ml)
100
Peso espermatóforo izquierdo (mg)
60
40
20
0
c
0 10 20 30 40 50
Acilglicéridos (mg/ml)
Figura 20. Correlaciones entre las variables bioquímicas de la hemolinfa y las variables de
calidad espermática inicial: a) conteo total de espermatozoides vs. concentración de
glucosa, b) peso del espermatóforo izquierdo vs. concentración de lípidos totales, y
c) peso del espermatóforo izquierdo vs. concentración de acilglicéridos.
111
200
PE1a = 104.9 – 0.42 x L
Peso espermatóforo (mg)
100
50
0
a
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90
Lípidos (mg/ml)
200
Espermatozoides normales (%)
100
50
0 b
0 10 20 30 40
Colesterol (mg/ml)
150
Espermatozoides muertos (%)
100
50
0 c
0 10 20 30 40
Colesterol (mg/ml)
Figura 21. Correlaciones entre las variables bioquímicas de la hemolinfa y las variables de
calidad espermática después de la primera regeneración: a) peso del espermatóforo
vs. concentración de lípidos totales, b) porcentaje de espermatozoides normales vs.
concentración de colesterol, y c) porcentaje de espermatozoides muertos vs.
concentración de colesterol.
112
DISCUSIÓN
Pudadera, 1989; Bray y Lawrence, 1992; Quinitio y Millamena, 1992; Quinitio et al., 1993;
Mohamed y Diwan, 1994; Medina et al., 1996; Palacios et al., 1999b; Palacios et al.,
1999c). Para asignar los estadios de madurez ovárica de una manera cuantitativa, y por lo
tanto, más objetiva se han usado las frecuencias de talla de los ovocitos o las frecuencias de
cada tipo de ovocito (Ramos y Torras, 1986; Tan-Fermin, 1991; Palacios et al., 1999b;
Palacios et al., 1999c). Sin embargo, los análisis de frecuencias tienen la desventaja de que
estadios avanzados de madurez (Ramos y Torras, 1986; Tan-Fermin, 1991; Palacios et al.,
1999b; Palacios et al., 1999c). Como consecuencia, tanto el análisis de frecuencias como la
descripción de estadios pueden ser influenciados en relación a la persona que haga las
observaciones (Palacios et al., 2003). Por otro lado, el índice gonádico, aún siendo mas
para algunos moluscos el análisis del área ocupada por ovocitos tiene una mayor
frecuencias de ovocitos o el índice gonádico (Heffernan et al., 1989). El análisis del área
113
ocupada por ovocitos es un método que se basa en la histología, pero que tiene la ventaja de
expuesto, en el primer experimento de la presente tesis, se usaron las áreas ocupadas por
cada tipo de ovocito y se encontró que dicho análisis permitió una mejor representación del
proceso vitelogénico en L. vannamei (Figs. 8, 9, 10 y Tabla 6). Las áreas ocupadas por las
células en proliferación y por OPV disminuyeron, mientras que las áreas ocupadas por los
en cada estadio de madurez (Fig. 11 y Tabla 6), pues el diámetro del ovocito es considerado
como un indicador confiable del grado de madurez ovárica (Grant y Tyler, 1983; West,
encontró que el diámetro de los ovocitos más desarrollados reflejó directamente el estadio
de madurez de los camarones, tal como ha sido reportado en estudios previos (Tan-Fermin
y Pudadera, 1989; Sandoval-Quintero y Gracia, 1998; Palacios et al., 1999b; Palacios et al.,
2003) y por ello representa una variable sensible para detectar diferencias entre las
del ovario es necesario mencionar que todos los especimenes usados para este estudio
del tallo ocular está implícito. Se ha observado que la ablación del tallo ocular provoca en
del lóbulo abdominal, a pesar de que algunas de ellas desovaron más de 15 veces (Palacios
desarrollo de los ovocitos son similares entre los lóbulos izquierdo y derecho del ovario
(Figs. 8, 9, 10, 11), así como también son similares en las diferentes zonas del ovario dentro
del mismo estadio de madurez, excepto para la zona PSA (Fig. 7). Como se mencionó en la
ovario localizada sobre el primer segmento abdominal (Fig. 5). Esta constricción podría ser
equivalente a una constricción previamente descrita por Aquacop (1979), los cuales
relacionaron su presencia con un desove próximo. Sin embargo, se necesitan más estudios
Cuando las cinco zonas del ovario se analizaron juntas, sólo la zona PSA fue
claramente diferente de las otras zonas. Sin embargo, una comparación más detallada entre
las regiones cefalotorácica (CEF) y abdominal (ABD), sin considerar la zona PSA (Tabla
6) reveló varias diferencias entre las dos regiones. En la región CEF se observó un mayor
diámetro de ovocitos, una menor área de células en proliferación y mayores áreas de OPV y
ovocitos más desarrollados (OMD), indicando un desarrollo vitelogénico más avanzado que
en la región ABD. Así, el desarrollo homogéneo de los ovarios que generalmente se asume
en camarones penéidos (King, 1948; Ramos y Torras, 1986; Tan-Fermin y Pudadera, 1989;
115
Palacios et al., 2000) puede no ser adecuado en caso de que se realice un análisis detallado
del desarrollo de los ovocitos. Sin embargo, debe puntualizarse que la heterogeneidad entre
las regiones CEF y ABD no es indicativa de que exista una completa asincronía en el
desarrollo. La región ABD parece estar ligeramente menos desarrollada, pero todavía
necesitan establecerse las bases fisiológicas para este aparente retraso en el reclutamiento y
diámetro de los OMD entre las dos regiones (Tabla 6). De manera similar se han
encontrado diferencias en el diámetro de los ovocitos a lo largo del ovario en peces que
presentan desoves parciales (Ciechomski, 1967; Finucane et al., 1986; Lo et al., 1986; ver
también la revisión de West, 1990). En estos casos las diferencias fueron atribuidas a un
desarrollo diferencial de los ovocitos. Sin embargo, no es posible determinar, a partir de los
consecutivos que cada hembra pudo haber tenido durante el ciclo de producción antes de
ser tomada la muestra, o bien si es una característica de la especie. En este sentido solo se
región abdominal como resultado de desoves consecutivos (Lumare, 1979), por lo tanto se
hacen necesarios más estudios para clarificar este punto. Finalmente, la heterogeneidad
entre las regiones CEF y ABD debe ser considerada desde el punto de vista metodológico
2. Comparación del peso y de las variables de calidad espermática entre las mitades
calidad espermática entre las mitades izquierda y derecha de los espermatóforos (Tabla 7),
lo cual concuerda con un estudio previo (Wang et al., 1995). Esto permitió que se usara una
mitad del espermatóforo para el análisis de calidad espermática y el otro para análisis
bioquímico.
3. Análisis del desarrollo gonádico y condición fisiológica en relación con tamaño y edad
cuenta estos factores para los siguiente estudios, se procedió a evaluar la influencia de la
3.1 Hembras
postlarvas se hace tomando como base el peso de la hembra (Aquacop, 1983; Wyban et al.,
1987). Aunque el peso de los camarones está implícitamente asociado con la edad, no se ha
mayor edad (Tabla 10). Las características evaluadas como son diámetros de ovocitos,
menores áreas ocupadas por otros tejidos (i.e. tejido conjuntivo, tejido y células sanguíneas)
directos del grado de madurez del ovario (Ramos y Torras, 1986; Tan-Fermin y Pudadera,
1989; Tan-Fermin, 1991; Bray y Lawrence, 1992; Quinitio y Millamena, 1992; Quinitio et
al., 1993; Mohamed y Diwan, 1994; Medina et al., 1996; Palacios et al., 1999b; Palacios et
al., 1999c). A pesar que estas variables estuvieron correlacionadas con el peso de la
hembra, se encontró que existe un efecto de la edad sobre la maduración del ovario que es
independiente del peso de la hembra. Estos resultados apuntan a que, por lo menos la
independientemente de su peso.
Por otro lado, en este trabajo se encontró que las hembras de 12 meses presentaron
un peso de ovarios significativamente mayor. En este caso y de acuerdo con los resultados
del análisis de ANCOVA (Tabla 8) se puede concluir que el peso del ovario depende del
existe una correlación positiva entre el peso de los reproductores y el número de desoves
por hembra (Menasveta et al., 1994; Palacios et al., 1999a), y que existe una relación entre
tamaño corporal (tamaño del ovario) y fecundidad (Cavalli et al., 1997; Palacios et al.,
1999a).
tamaño en peso (≈ 43 %) y en talla (≈ 16 %) (Tabla 11), se encontró que las hembras más
histológicos, y mayor peso del ovario, IGS y diámetro de OMD. Cuando los resultados
fueron analizados por medio de un ANCOVA para eliminar el efecto del peso de las
indicadores histológicos y del diámetro de los OMD. Sin embargo al eliminar el efecto del
peso con el ANCOVA, ya no hay diferencias en el peso del ovario y el IGS que por lo
tanto, dependen del peso de la hembra, lo cual concuerda con los datos obtenidos para
diferentes edades. Por lo tanto, las hembras grandes presentaron un mayor desarrollo
gonádico que las pequeñas, sin embargo, esto se debió principalmente a las condiciones de
potencial reproductivo. Por otro lado, los resultados del presente trabajo sugieren que la
selección de hembras más grandes para una determinada edad, también sería recomendable.
mejor para hembras más grandes (Palacios et al., 1999a), aunque resultados recientes
indican que se deben de tomar en cuenta otras variables asociadas con el nivel de reservas
disponibles tanto de las hembras (Arcos et al., 2003a) como de los huevos producidos en
los primeros desoves (Arcos et al., 2003b). Una de las preguntas que originó el presente
trabajo fue si era factible utilizar hembras menores de un año para fines de reproducción.
Dicha pregunta surgió por el hecho de que en la mayoría de los casos, la edad mínima para
obtener reproductores en el caso de las hembras de L. vannamei está entre los 10 y12 meses
de edad (Aquacop, 1983; Wyban et al., 1987; Ogle, 1992). En este trabajo se observó que
las hembras de menos de un año de edad no presentan ovocitos vitelogénicos (Tabla 10), lo
que en primera instancia descarta la posibilidad de utilizar hembras menores de un año con
119
fines de reproducción. Sin embargo, existe la posibilidad de que si las hembras de 10 meses
de edad, muestreadas en enero con una temperatura promedio del agua de 17.2ºC en
comparación con las hembras de 12 meses de edad (marzo, 20.5ºC), hubieran estado en
edades. En los trabajos antes mencionados de edad mínima para el uso de reproductores, se
utilizaron las hembras sin ablacionar, por lo que es probable que las hembras que
madurar una vez ablacionadas. Sin embargo, si se realiza la ablación del tallo ocular en
hembras que solo presentan ovocitos previtelogénicos, es posible que ésta no resulte en una
Arcos et al. (2003a), al medir los niveles de vitelogenina en hemolinfa como un indicador
del grado de madurez previo a la ablación del tallo ocular, observaron que las hembras con
del tallo ocular un desarrollo gonádico más avanzado que las hembras con menores niveles
presentaban ovocitos con glóbulos de aceite. Dado que el glóbulo de aceite indica la
120
ablacionadas, aunque sería necesario correlacionar los niveles de vitelogenina con el grado
a formar parte del vitelo (Castille y Lawrence, 1989; Mohamed y Diwan, 1992; Spaargaren
y Haefner, 1994). En este sentido, se ha documentado que los compuestos bioquímicos que
se acumulan en el ovario durante la maduración son las proteínas y los lípidos (Gehring,
Teshima et al., 1989; Millamena y Pascual, 1990; Mourente y Rodríguez, 1991; Mohamed
y Diwan, 1992; Millamena et al., 1993; Spaargaren y Haefner, 1994; Sarojini et al., 1995;
Palacios et al., 2000). Los resultados del análisis bioquímico del ovario (Tabla 16)
concuerdan con lo anterior, ya que hubo un aumento significativo tanto de proteínas como
de lípidos en hembras de mayor edad, las cuales presentaron un mayor grado de madurez.
del tamaño de las hembras, se analizaron los datos por medio de un ANCOVA usando el
peso como covariable. Con dicho análisis, se obtuvo un efecto significativo de la edad de
las hembras sobre las variables bioquímicas del ovario, pero que fue independiente del
tamaño. La edad de las hembras como factor que determina la acumulación de reservas
bioquímica del ovario, aun cuando las hembras grandes presentaron un mayor grado de
madurez.
121
Sin embargo, es importante señalar que las hembras pequeñas presentaron mayores
niveles de lípidos y hemocianina en hemolinfa (Tabla 18), así como mayores niveles de
les suministra (O’Leary y Matthews, 1990; Jiménez et al., 1995; Racotta et al., 2000). Hay
que recordar que las hembras grandes provienen de un estanque de mareas, donde existe
una mayor disponibilidad de alimento natural mientras que el aporte de alimento de las
hembras pequeñas consistió únicamente del peletizado. Como consecuencia, las diferencias
producidas por las condiciones de cultivo pueden enmascarar el efecto que tendría el grado
Por otra parte, ha sido ampliamente documentado que existe una transferencia de
Castille y Lawrence, 1989; Teshima et al., 1989; Millamena y Pascual, 1990; Mohamed y
Diwan, 1992; Spaargaren y Haefner, 1994; García et al., 1995). En los resultados de la
presente tesis, aun cuando hay un efecto de la edad sobre las concentraciones de proteínas,
gonádica aumentó con la edad, no fue posible apreciar claramente una tendencia a la
ovárica. Esto podría explicarse por el hecho de que los camarones de entre 6 y 10 meses no
han iniciado la vitelogénesis exógena ya que los ovocitos predominantes a esas edades son
los previtelogénicos, y se puede suponer que las reservas están siendo canalizando hacia
otros procesos metabólicos (i. e. crecimiento). Por su parte, la fase de desarrollo ovárico de
122
las hembras de 12 meses de edad (maduración temprana, con ovocitos en fase de glóbulo de
hacer trabajos futuros donde se comparen hembras de diferente edad a partir de los 12
meses.
hacia la gónada tal como se ha reportado para otros grupos taxonómicos como bivalvos
(Epp et al., 1988; Martínez, 1991; Racotta et al., 1998; Racotta et al., 2003) y peces
disminuir con la edad (Tabla 16), lo cual indica la existencia de una posible nueva ruta de
en relación a la edad pueda deberse a otro proceso metabólico asociado al cultivo mismo.
podría implicar una movilización de reservas musculares para satisfacer el incremento del
(Prosser, 1991).
hemolinfa el cual fue independiente del peso de la hembra (Tabla 15). Sin embargo, no se
observó una tendencia clara que pudiera estar relacionada con el grado de madurez, lo cual
hembras de la misma edad y distintos tamaños (Tabla 18) y con diferente grados de
su peso.
124
3.2 Machos
edad de mayor tamaño en comparación con los machos pequeños (Tabla 22). El potencial
reproductivo en machos podría ser inferido a partir del peso del testículo, dado que se
esperaría que los testículos más grandes produzcan mayor número de gametos (conteo total
la gónada y el IGS aumentan en función del grado de madurez y del tamaño de la hembra
(King, 1948, ver sección anterior). Sin embargo, en machos la maduración sólo se ha
Javed, 1976), y con cambios histológicos que ocurren en los testículos y ámpulas
terminales (Ro et al., 1990). En el presente trabajo se encontró que el peso del testículo
depende tanto de la edad (Tabla 20) como del peso del macho (Tabla 22).
en las áreas ocupadas por los diferentes tipos celulares entre edades (Tabla 21), ni entre
organismos grandes y pequeños (Tabla 23). Con esto se pudo determinar que los testículos
presentan actividad espermatogénica desde los 6 meses de edad, y se espera que desde esta
edad esta actividad sea constante durante toda la vida del camarón, de manera similar a lo
gónada tal como se aplica para las hembras, no es factible para determinar diferencias en
implica que no existe aporte de nutrientes desde fuera del testículo, sino que no existe un
bioquímica del testículo no presente variaciones significativas (Tablas 26 y 30) o con una
bioquímica del testículo ha sido reportada para varias especies de decápodos (Pillay y Nair
tampoco por separado del vaso deferente (Vd) y ámpula terminal (At), para poder realizar
una comparación con los presentes resultados. La única referencia que se tiene es la de
espermatóforo (Tabla 27), la cual es paralela a un mayor peso del espermatóforo y mayor
grandes (Tabla 31 y 33). Es posible proponer entonces que el agua sea un importante
proteínas en espermatóforos no difiere entre edades, por lo que se podría considerar que
126
estas son componentes estructurales. Sin embargo, dado que en el vaso deferente las
es posible proponer que existe una transferencia de proteínas desde el vaso deferente hacia
el ámpula terminal. Este resultado denota la importancia de realizar los análisis de manera
Para interpretar los resultados sobre niveles de carbohidratos y lactato hay que
señalar que se ha sugerido que en el tracto reproductivo de los crustáceos braquiuros, los
como la misma tendencia en espermatóforo (Tabla 27) concuerdan con una utilización
machos de mayor edad que no concuerda con una activación de glucólisis anaerobia. Es
posible que los niveles mismos de lactato no sean un buen indicador, ya que su
otro tejido como el hepatopáncreas. En este sentido se sugiere realizar mayor investigación
también puede implicar su utilización como una fuente de energía para los
espermatozoides, al igual que en vertebrados (Guraya, 1987 citado por Anilkumar et al.,
grandes y mayores cantidades de espermatozoides que los machos pequeños (Fig. 13a y b).
Estos mismos resultados fueron reportados para P. monodon (Pratoomchat et al., 1993) e
incluso para la misma especie del presente estudio, L. vannamei (Wang et al., 1995). La
(Fig. 13c) muestra que el máximo porcentaje de espermatozoides normales tiende a ser 73.7
una relación logística entre el conteo total de espermatozoides normales y el peso del
camarón para una población natural de L. setiferus tuvo un valor máximo de 45 millones de
(Rosas et al., 1993). Por otra parte, los ajustes potenciales entre el porcentaje de
del camarón muestran que hay una tendencia a alcanzar un valor mínimo de éstos en
machos de L. vannamei, mantenidos bajo nuestras condiciones, los machos de mayor edad
(12 meses) pueden presentar una mejor calidad espermática que los machos más pequeños.
anormalidades en relación con el peso del camarón parecen ser características del proceso
de maduración en los machos penéidos (Alfaro, 1993; Pratoomchat et al., 1993). Sin
embargo, no hay estudios previos que analicen su relación con la edad. En el presente
estudio, los machos de 10 meses y, especialmente los de 12 meses de edad, presentaron una
calidad espermática superior a la de los machos más jóvenes (Tabla 32), basándose en que
espermatozoides normales. Al eliminar el efecto del peso del camarón mediante el uso del
independiente del peso del camarón. Sin embargo, el efecto del peso del camarón si tuvo un
efecto más claro cuando se compararon las variables de calidad espermática de machos de
los machos grandes y pequeños (Tabla 33), las cuales podrían ser consecuencia del peso del
se incluyó el peso del camarón como covariable en los ANCOVA, indican que las
diferencias entre los machos grandes y pequeños están relacionadas con el peso del
camarón. Por otro lado, sí se presentó una diferencia significativa del conteo de
espermatozoides entre los machos grandes y pequeños después de corregir por peso (Tabla
33), indicando que este puede ser dependiente de las condiciones de cultivo por sí mismas e
independiente del peso del camarón. Otro ejemplo de la influencia de las condiciones de
cultivo sobre la calidad espermática fue observado por Alfaro y Lozano (1993), quienes
efecto se debe a. un factor nutricional. Esto podría explicar los valores relativamente bajos
(Leung-Trujillo y Lawrence, 1985; Alfaro y Lozano, 1993; Wang et al., 1995; Bray y
peso y a la edad del camarón están relacionadas con el proceso de maduración del vaso
que una división irregular de las células espermáticas puede ser resultado de un testículo
los espermatozoides anormales son los que carecen de “spike” (Wang et al., 1995). Los
resultados de este trabajo confirman que los machos de 6 y 8 meses de edad usualmente
presentan un alto porcentaje de espermatozoides sin “spike”, así como también sugieren
relacionada con el proceso de maduración del vaso deferente. Sin embargo, la carencia de
diferencias entre los machos grandes y pequeños de 12 meses, en cuanto a los porcentajes
el peso del camarón como covariable, indican que los machos de 12 meses de edad
presentan un vaso deferente totalmente maduro, y que esto es independiente del peso del
camarón.
edad). Sin embargo, a partir de estos resultados, es claro que la presencia de espermatóforos
relacionada con la edad. El uso de machos de 10, o aún mejor, de 12 meses de edad,
maduros con una alta calidad espermática. Aunque también es importante considerar las
condiciones de cultivo bajo las cuales los reproductores domesticados serán obtenidos
independiente de la edad y el peso del camarón. Por ello, es importante también que se
conteo total de espermatozoides y la calidad espermática ya que ahí estan involucradas una
ambientales, etc.)
con un peso promedio de 35.5 g, se encontró que se obtuvo un mayor número de nauplios
por desove con los machos de 7 meses de edad (Pérez y Ceballos, 1995), sin embargo, no
se reportan las condiciones de cultivo mediante las cuales se crecieron los reproductores y
éstas (por ejemplo la temperatura que puede acelerar el metabolismo) pudieron influenciar
calidad espermática se encuentran dentro del rango reportado para L. vannamei previos
espermatozoides muertos que se observó (hasta 50 %) fue mayor que en los estudios
previos, en los cuales los valores fueron del 1 al 14 % (Leung-Trujillo y Lawrence, 1985;
Wang et al., 1995). En este sentido, una explicación para el mayor porcentaje de
132
machos en el presente estudio. Los estudios previos usaron temperaturas menores: 24.4°C
(Leung-Trujillo y Lawrence, 1985) y 26°C (Wang et al., 1995). Cabe aclarar que la
temperatura de 28°C se eligió para este trabajo debido a que se ha probado que es la mejor
para inducir la maduración de las hembras de L. vannamei (Robertson et al., 1993) y, por lo
tanto, es la que se utiliza rutinariamente en los laboratorios comerciales, donde los machos
altas temperaturas degradan la calidad espermática (Bray et al., 1985; Pascual et al., 1998;
Pérez-Velázquez et al., 2001; Pascual et al., 2003). Basándose en esta influencia negativa,
se ha sugerido que los machos y las hembras deben ser mantenidos en estanques separados
con diferentes temperaturas. Sin embargo, Browdy et al. (1996) obtuvieron apareamientos
nutricionales de machos y hembras pueden ser diferentes. La mayoría de los estudios sobre
requerimientos nutricionales de los reproductores han sido enfocados a hembras, en las que
se ha visto claramente que la dieta afecta al desempeño reproductivo (para revisiones, ver
Harrison, 1990; Wouters et al., 2001; Racotta et al., 2003). En contraste, pocos estudios
al., 1995; Wouters et al., 1999a). Sin embargo, sí se han encontrado conteos de
espermatozoides bajos en machos alimentados con Artemia spp enriquecida con excesivos
niveles de vitaminas (Wouters et al., 1999a), así como en machos sujetos a inanición
(Wang et al., 1995). Contrastando los dos sexos, se ha observado que las hembras
una dieta de alimento fresco y se concluyó que los requerimientos nutricionales específicos
para cada sexo durante la reproducción deberían ser examinados más detalladamente
El presente estudio provee los primeros resultados que indican que los lípidos
anterior se menciona que los lípidos en testículo (Tabla 26) y vaso deferente disminuyen
significativamente con la edad (Tabla 27). Dada la mayor calidad espermática en machos
de mayor edad (Tabla 32), estos resultados nuevamente establecen una relación negativa
niveles menores de lípidos podrían indicar una mayor utilización, que a su vez, se
relacionaría con una mayor calidad espermática. Por otra parte, se ha sugerido que la
134
necesitan estudios nutricionales específicos para analizar la influencia de los lípidos vs. los
de lípidos y bajas de carbohidratos (Bray et al., 1990; Harrison, 1990; Wouters et al.,
2001). El hecho que los machos y las hembras puedan tener diferentes requerimientos de
en los laboratorios comerciales, y por lo que conocer estrategias para elegir machos que
machos intactos (35.4 g) de L. vannamei se observó que la calidad espermática fue superior
(Alfaro, 1993). En P. monodon no se encontró diferencia entre los valores inicial y final
regeneraciones consecutivas del espermatóforo reveló que la calidad espermática basal fue
Esto puede ser explicado por el hecho de los machos se mantuvieron durante dos meses sin
hembras y se ha reportado que los espermatóforos que no son transferidos a las hembras, o
bien que no son extraídos, eventualmente se degeneran como parte de un proceso natural
especialmente cuando se usan reproductores de ciclo cerrado que son expuestos a mayores
temperaturas durante el cultivo que los camarones silvestres de mar abierto (R. Dubost
sugirieron que la melanización se puede evitar extrayendo los espermatóforos en cada ciclo
justifica que se realice la extracción manual del espermatóforo antes de transferir al macho
136
usadas para definir criterios predictivos de alta calidad espermática. Por ejemplo, si se
información puede ser usada como un indicador predictivo de la calidad espermática en las
posteriores regeneraciones del espermatóforo (Figs. 17, 18, 19). Sin embargo, es importante
señalar que este indicador no podría ser usado si el espermatóforo inicial presenta signos de
melanización. Si este fuera el caso, todavía faltaría por establecer la calidad espermática
avanzados de melanización.
calidad espermática, o al menos podría ser usada para reformular la dieta de machos
pueden ser usados para predecir la calidad espermática de los espermatóforos tomados al
como predictores de la calidad de las hembras. Con este estudio, la propuesta de predecir la
regeneraciones aún cuando se encontró una disminución de casi el 50% en el caso de los
incrementó como resultado de las regeneraciones y la edad. Sin embargo, se debe ser
y la masa espermática.
CONCLUSIONES 139
El potencial reproductivo de las hembras, en términos del peso del ovario depende del
tamaño de la hembra. Sin embargo, el grado de madurez del ovario en términos de
desarrollo y diámetro de los ovocitos y de la acumulación de reservas bioquímicas en
el ovario dependen de la edad de la hembra independientemente de su peso. Con lo
anterior, se justifica la selección de hembras de un año para fines de reproducción,
dado que presentan una vitelogénesis endógena más avanzada.
El potencial reproductivo de los machos, medido en términos del peso del testículo y
del espermatóforo dependen del tamaño del camarón. Sin embargo, la maduración
tanto del testículo como del vaso deferente en términos de porcentajes de
espermatozoides normales, dependen de la edad independientemente del peso del
camarón.
PERSPECTIVAS
Tomando como base los resultados de este trabajo, es necesario establecer una
relación costo/beneficio entre la edad o el tamaño más adecuados para considerarse
como reproductores y el desempeño reproductivo resultante, evaluado a través de la
producción de nauplios.
141
BIBLIOGRAFÍA
Alava V.R., A. Kanazawa, S. Teshima y S. Koshio. 1993. Effect of dietary vitamins A, E,
and C on the ovarian development of Penaeus japonicus. Nippon Suisan Gakkaishi
59(7): 345-351.
Alfaro J. 1993. Reproductive quality evaluation of male Penaeus stylirostris from grow-
out pond. J. World Aquacult. Soc. 24(1): 6-11.
Alfaro J. 1994. Ultraestructura de la glándula androgénica, espermatogénesis y oogénesis
de camarones marinos (Decapoda:Penaeidae). Rev. Biol. Trop.42: 121-129.
Alfaro J. 1996. Effect of 17∝-Methyltestosterona and 17∝-Hydroxyprogesterona on the
quality of white shrimp Penaeus vannamei spermatophores. J. World Aquacult. Soc.
27(4): 487-492.
Alfaro J. 2001. Controlled reproduction of penaeid shrimp: a contribution to its
improvement. Texas A & M University. Tesis doctoral 149 pp.
Alfaro J. & X. Lozano. 1993. Development and deterioration of spermatophores in pond-
reared Penaeus vannamei. J. World Aquacult. Soc. 24(4): 522-529.
Alfaro J., A.L. Lawrence & D. Lewis. 1993. Interaction of bacteria and male reproductive
system blackening disease of captive Penaeus setiferus. Aquaculture 117:1-8
Anderson S.L., E.S. Chang & W.H. Clark. 1984. Timing of postvitellogenic ovarian
changes in the ridgeback prawn Sicyonia ingentis (Penaeidae) determined by
ovarian biopsy. Aquaculture 42: 257-271.
Anderson S.J., A.C. Taylor & R.J. Atkinson. 1994. Anaerobic metabolism during anoxia
in the burrowing shrimp Calocaris macandreae Bell (Crustacea: Thlassinidea).
Comp. Biochem. Physiol. 108A: 515-522.
Anilkumar G., K. Sudha, E. Anitha & T. Subramoniam. 1996. Aspects of sperm
metabolism in the spermatheca of the brachyuran crab Metopograpsus messor
(Forskål). J. Crustacean Biol. 16: 310-314.
Anónimo. 2003a. Análisis del mercado mexicano de camarón. Panorama Acuícola
Magazine 8(3): 68-69.
142
Benzie J.A.H. 1997. A review of the effect of genetics and environment on maturation and
larval quality of the giant tiger prawn Penaeus monodon. Aquaculture 155: 69-85.
Bradford M.M. 1976. A rapid and sensitive method for the quantification of microgram
quantities of protein utilizing the principle of protein-dye binding. Analyt.
Bioch.72:248-253.
Bray W.A. & A.L. Lawrence. 1992. Reproduction of Penaeus species in captivity. 93-173
In: Fast A. W. & Lester L. J. (Eds). Marine shrimp culture: Principles and practices.
Elsevier Science Publishers. Saint Louis
Bray W.A. & A.L. Lawrence. 1998. Male viability determinations in Penaeus vannamei:
evaluation of short-term storage of spermatophores up to 36 h and comparison of
Ca-free saline and seawater as sperm homogenate media. Aquaculture 160, 63-67.
Bray W.A., J.R. Leung-Trujillo, A.L. Lawrence & S.M. Robertson. 1985. Preliminary
investigation of the effects of temperature, bacterial inoculation and EDTA on
sperm quality in captive Penaeus setiferus. J. World Aquacult. Soc. 16:250-257.
Bray W.A., A.L. Lawrence & J.R. Leung-Trujillo. 1989. Reproductive performance of
ablated Penaeus stylirostris fed a soy lecithin supplement. J. World Aquacult. Soc.
20: 19A.
Bray W.A., A.L. Lawrence & L.J. Lester. 1990. Reproduction of eyestalk-ablated
Penaeus stylirostris fed various levels of total dietary lipids. J. World Aquacult.
Soc. 21: 41-52.
Bridges C.R. & A.R. Brand. 1980. Oxygen consumption and oxygen-independence in
marine crustaceans. Mar. Ecol. Prog. Ser. 2: 133-141.
Browdy C.L. 1992. A review of the reproductive biology of Penaeus species: Perspectives
on controlled shrimp maturation systems for high quality nauplii production. Pp. 22-
51. En: Wyban J. (Ed.) Proceedings of the special session on shrimp farming. World
Aquaculture Soc., Baton Rouge, LA Estados Unidos.
Browdy C.L. 1996. Development of captive breeding programs for penaeid shrimp. Asian
Shrimp News. 1st Quarter 1996. 2-3 p.
144
Cavalli R.O., M.P. Scardua & W. Wasielesky, Jr. 1997. Reproductive performance of
different sized wild and pond-reared Penaeus paulensis females. J. World Aquacult.
Soc. 28(3) : 260-267.
Ceballos-Vázquez B.P. & J.F. Elorduy-Garay. 1998. Gonadal development and
spawning of the golden-eyed tilefish Caulolatilus affinis (Pisces: Branchiostegidae)
in the Gulf of California, México. Bull. Mar. Sci. 63(3): 469-479.
Chamberlain G.W. & A. Lawrence. 1981. Maturation, reproduction and growth of
Penaeus vannamei and P. stylirostris fed natural diets. J. Wold Maricult. Soc. 12(1):
209-224.
Chamberlain G.W. & N.F. Gervais. 1984. Comparison of unilateral eyestalk ablation
with environmental control for ovarian maturation of Penaeus stylirostris. J. Wold
Maricult. Soc. 15: 29-30.
Chamberlain G.W., G. Sterling, K. Johnson & D.H. Lewis. 1983. Swelling and
melanization of the male reproductive system of captive adult penaeid shrimp. J.
World Maricult. Soc. 14:135-136.
Charniaux-Cotton H. 1985. Vitelogenesis and its control in Malacostracan crustacea. Am.
Zool. 25: 197-206.
Charniaux-Cotton H. & G. Payen. 1988. Crustacean reproduction. 279-304 p. En:
Downer, R.G.H. & H. Laufer (Eds.) Invertebrate endocrinology. Alan R. Liss, Inc.
N.Y.
Chow S., W.J. Dougherty & P.A. Sandifer. 1991a. Unusual testicular lobe system in the
white shrimps, Penaeus setiferus (Linnaeus, 1761) and P. vannamei Boone, 1931
(Decapoda: Penaeidae); a new character for dendrobranchiata?. Crustaceana 60(3):
44-58.
Chow S., M.M. Dougherty, W.J. Dougherty & P.A. Sandifer. 1991b. Spermatophore
formation in the white shrimps Penaeus setiferus and P. vannamei. J. Crustac. Biol.
11(2): 201-216.
Ciechomski J.D. 1967. Carácter del desove y fecundidad de la merluza argentina,
Merluccius merluccius hubbsi, del sector bonaerense. Boletín No. 13 del Instituto de
Biología Marina Buenos Aires. 30 pp.
146
Clark W.H. & M.C. Pillai. 1991. Egg production, release and activation in the shrimp
Sicyonia ingentis. En: Wenner A. M. & A. Kuris (Eds) Crustacean Issues. Balkema
Press Rotterdam.
Clark W.H., J.W. Lynn, A.I. Yudin & H. Persyn. 1980. Morphology of the cortical
reaction in the eggs of Penaeus aztecus. Biol. Bull. 158: 175-186.
Cripe G.M. 1994. Induction of maturation and spawning of pink shrimp, Penaeus
duorarum, by changing water temperature, and survival and growth of young.
Aquaculture 128: 255-260.
Crocos P.J. & J.D. Kerr. 1986. Factors affecting induction of maturation and spawning of
the tiger prawn, Penaeus esculentus (Haswell), under laboratory conditions.
Aquaculture 58: 203-214.
Crocos P.J. & G.J. Coman. 1997. Seasonal and age variability in the reproductive
performance of Penaeus semisulcatus broodstock: optimizing broodstock selection.
Aquaculture 155: 55-67.
Crocos P.J., N. Preston & S. Keys. 2000. Comparative reproductive performance of wild
domesticated broodstock of farmed shrimp Penaeus japonicus and P. monodon, in
Australia. 157 p. In: Book of abstracts Aqua 2000. Nice France. European
Aquaculture Society Special Publication 28.
Cummings W.C. 1961. Maturation and spawning of the pink shrimp Penaeus duorarum
Burkenroad. Trans. Am. Fisher. Soc. 90(4): 462-468.
D’Croz L., L.V. Wong, G. Justine & M. Gupta. 1988. Prostaglandins and related
compounds from the polychaete worm Americonuphis reesei Fauchald (Onuphidae)
as possible inducers of gonad maturation in penaeid shrimps. Rev. Biol. Trop. 36:
331-332.
Dall W., D.M. Smith & L.E. Moore. 1995. Carotenoids in the tiger prawn Penaeus
esculentus during ovarian maturation. Mar. Biol. 123 (3): 435-441.
Díaz A.C., A.V. Fernández, N.S. Harán & J.L. Fenucci. 2001. Reproductive
performance of male argentine red shrimp Pleoticus muelleri Bate (Decapoda,
Panaeoidea) in culture conditions. J. World Aquacult. Soc. 32:236-242.
147
Dumas S. & R. Campos-Ramos. 1999. Triploidy induction in the pacific white shrimp
Litopenaeus vannamei (Boone). Aquacult. Res. 30: 621-624.
Duronslet M.J., A.I. Yudin, R.S. Wheeler & W.H. Clark. 1975. Light and fine structural
studies of natural and artificially induced egg growth of penaeid shrimp. Proc.
World Maricult. Soc., 6 105-122.
Encina L. & C. Granado-Lorencio. 1997. Seasonal variations in the physiological status
and energy content of somatic and reproductive tissues of chub. J. Fish Biol. 50:
511-522.
Epp J., V.M. Bricelj & R.E. Malouf. 1988. Seasonal partitioning and utilization of energy
reserves in two age class of the bay scallop Argopecten irradians irradians (L.) J.
Exp. Mar. Biol. 121:113-136.
Filose J. 2003. Mercado mundial de camarón: estado actual y predicciones. Panorama
Acuícola 8 (5): 34-37.
Fingerman M. 1987. The endocrine mechanisms of crustaceans. J. Crustacean Biol. 7: 1-
24.
Fingerman M. 1997. Crustacean endocrinology: A retrospective, prospective, and
introspective analysis. Physiol. Zool. 70(3) : 257-269.
Finucane J.H., L.A. Collins, H.A. Brusher & C.H. Saloman. 1986. Reproductive
biology of king mackerel, Scomberomorus cavalla, from the southeastern United
States. Fish. Bull. 84 : 841-850.
Galgani M.L., G. Cuzon, F. Galgani & J. Goguenheim. 1989. Influence du régime
alimentaire sur la reproduction en captivite de Penaeus indicus. Aquaculture 81:
337-350.
Galois R. G. 1984. Variations de la composition lipidique tissulaire au cours de la
vitellogènese chez la crevette Penaeus indicus Milne Edwards. J. Exp. Biol. Ecol.
84: 155-156.
García E., M.A. Jiménez & M. Oliva. 1995. Cambios en el metabolismo lipídico durante
la maduración ovárica en Penaeus notialis. Rev. Inv. Mar. 16(1-3): 165-169.
148
Gehring W.R. 1974. Maturational changes in the ovarian lipid spectrum of the pink
shrimp, Penaeus duorarum duorarum Burkenroad. Comp. Bioch. Physiol. 49A:
511-524.
Gomes L.A.O. & J. Honculada-Primavera. 1993. Reproductive quality of male Penaeus
monodon. Aquaculture 112: 157-164.
González-Félix M.L. & M. Pérez-Velázquez. 2003. El valor nutricional de los ácidos
grasos y su efecto en el crecimiento y sobrevivencia de Litopenaeus vannamei.
Panorama Acuícola Magazine 8(3): 10-11.
Grant A. & P.A. Tyler. 1983. The analysis of data in studies of invertebrate reproduction.
I. Introduction and statistical analysis of gonad indices and maturity indices. Int. J.
Invert. Reprod. 6 : 259-269.
Hagerman L. 1986. Haemocyanin concentration in the shrimp Crangon crangon (L.) after
exposure to moderate hypoxia. Comp. Bioch. Physiol. 85A:721-724.
Harrison K. 1990. The role of nutrition in maturation, reproduction and embryonic
development of decapod crustaceans: a review. Proc. J. Shellfish Res. 9(1) B: 1-28.
Heffernan P.B., R.L. Walker & J.L. Carr. 1989. Gametogenic cycles of three bivalves in
Wassaw Sound, Georgia: I. Mercenaria mercenaria (Linnaeus, 1758). J. Shellfish
Res., 8 51-60.
Heitzmann J.C., A. Diter & AQUACOP. 1993. Spermatophore formation in the white
shrimp, Penaeus vannamei Boone 1931: dependence on the intermoult cycle.
Aquaculture 116: 91-98.
Henderson B.A., T. Trivedi & N. Collins. 2000. Annual cycle of energy allocation to
growth and reproduction of yellow perch. J. Fish Biol. 57: 122-133.
Hernández-Herrera R., J.L. Ramírez, P. Lavens & I.S. Racotta. 1999. Supervivencia a
altas concentraciones de amonio como indicador de la calidad larvaria en
Litopeneus vannamei. 268-274 p. En: Cabrera, T., D. Jory & M. Silva (Eds.)
Acuicultura 99. Memorias. Venezuela.
Homola E., A. Sagi, & H. Laufer. 1991. Relationship of claw form and exoskeleton
condition to reproductive system size and methylfarnoseate in the male spider crab,
Libinia emarginata. Inv. Reprod. Dev. 20: 219-225.
149
Landau M., H. Laufer & E. Homola. 1989. Control of methyl farnesoate synthesis in the
mandibular organ of the crayfish Procambarus clarkii: evidence for peptide
neurohormones with dual functions. Invert. Reprod. Develop.16: 165-168.
Laufer H., J.S.B. Ahl & A. Sagi. 1993. The role of juvenile hormone in crustacean
reproduction. Amer. Zool. 33: 365-374.
Laufer H., W.J. Biggers & J.S.B. Ahl. 1998. Stimulation of ovarian maturation in the
cray fish Procambarus clarki by methyl farnesoate. Gen Comp. Endocrinol. 111:
113-118.
Lawrence A.L., Y. Akamine, B.S. Middleditch, G. Chamberlain & D. Hutchins. 1980.
Maturation and reproduction of Penaeus setiferus in captivity. Proc. World
Maricult. Soc. 11: 481-487.
Leung-Trujillo J.R. & A.L. Lawrence. 1985. The effect of eyestalk ablation on
spermatofore and sperm quality in Penaeus vannamei. J. World Maricult. Soc. 16:
258-266.
Leung-Trujillo J.R. & A.L. Lawrence. 1987a. Observations on the decline in sperm
quality of Penaeus setiferus under laboratory conditions. Aquaculture 65: 363-370
Leung-Trujillo J.R. & A.L. Lawrence. 1987b. Spermatophore regeneration times for
three commercially important penaeid species: Penaeus stylirostris, Penaeus
vannamei and Penaeus setiferus. J. World Aquacult. Soc. 18(1): 32A (Abstract
127).
Leung-Trujillo J.R. & A.L. Lawrence. 1988. The effect of ascorbic acid on sperm and
spermatophore quality in Penaeus vannamei males fed prepared diets. J. World
Aquacult. Soc. 19: 46A.
Leung-Trujillo J.R. & A.L. Lawrence. 1991. Spermatophore generation times in Penaeus
setiferus, P. vannamei and P. stylirostris. J. World Aquacult. Soc. 22: 244-251.
Li F., J. Xiang, L. Zhou, C. Wu & X. Zhang. 2003. Optimization of triploid induction by
heat shock in chinese shrimp Fenneropenaeus chinensis. Aquaculture 219: 221-231.
Lo N.C.M., J. Alheit, & B. Alegre. 1986. Fecundidad parcial de la sardina peruana
(Sardinops sagax). Bol. Inst. Mar del Perú, 10: 48-60.
151
Luis O. J. & A. C. Ponte. 1993. Control of reproduction of the shrimp Penaeus kerathurus
held in captivity. J. World Aquacult. Soc. 24: 31-39.
Lumare F. 1979. Reproduction of Penaeus kerathurus using eyestalk ablation.
Aquaculture 18: 203-214.
Martínez G. 1991. Seasonal variations in biochemical composition of three size classes of
the Chilean scallop Argopecten purpuratus Lamarck, 1819. Veliger 34:335-343.
Medina A., Y. Vila, G. Mourente & A. Rodríguez. 1996. A comparative study of the
ovarian development in wild and pond-reared shrimp Penaeus keraturus (Forskål,
1775). Aquaculture 148: 63-75.
Menasveta P., S. Piyatiratitivorakul, S. Rungsupa, N. Moree & A. W. Fast. 1993.
Gonadal maduration and reproductive performance of giant tiger prawn (Penaeus
monodon Fabricius) from the Andaman Sea and pond-reared sources in Thailand.
Aquaculture 116 : 191-198.
Menasveta P., S. Sangpradub, S. Piyatiratitivorakul & A.W. Fast. 1994. Effects of
broodstock size and source on ovarian maturation and spawning of Penaeus
monodon Fabricius from the Gulf of Thailand. J. World Aquacult. Soc. 25(1): 41-
49.
Mendoza R. 1997. Nauplii production from wild, cultivated and mixed populations of blue
shrimp Penaeus stylirostris. J. Appl. Aquacult. 7: 41-50.
Mendoza R., A. Revol, C. Fauvel, J. Patrois & J.C. Guillaume. 1997. Influence of squid
extracts on the triggering of secondary vitellogenesis in Penaeus vannamei.
Aquacult. Nutrit. 3: 55-63.
Meusy J.J. & G.G. Payen. 1988. Female reproduction in malacostracan crustacea. Zool.
Sci. 5: 217-265.
Millamena O.M. & F.P. Pascual. 1990. Tissue lipid content and fatty acid composition of
Penaeus monodon Fabricius broodstock from the wild. J. World Aquacult. Soc. 21:
116-121.
Millamena O.M., R. Pudadera & M.R. Catacutan. 1993. Tissue lipid content and fatty
acid composition during ovarian maturation of ablated Penaeus monodon. Isr. J.
Aquacult. Bamigdesh 45: 120-125.
152
Mohamed K.S. & A.D. Diwan. 1992. Biochemical changes in different tissues during yolk
synthesis in marine prawn Penaeus indicus H. Milne Edwards. Indian J. Marine Sci.
21: 30-34.
Mohamed K.S. & A.D. Diwan. 1994. Vitellogenesis in the indian white prawn Penaeus
indicus (Crustacea:Decapoda:Penaeide). J. Aquacult. Trop. 9:157-172.
Mourente G. & A. Rodríguez. 1991. Variation in the lipid content of wild-caught females
of the marien shrimp Penaeus kerathurus during sexual maturation. Mar. Biol. 110:
21-28.
Naessens E., P. Lavens, L. Gomez, C.L. Browdy, K. McGovern-Hopkins, A.W.
Spencer, D. Kawahigashi & P. Sorgeloos. 1997. Maturation performance of
Penaeus vannamei co-fed Artemia biomass preparations. Aquaculture 155:87-101.
Nan F.H., S.S. Sheen, Y.T. Cheng & S. Nan Chen. 1995. The effects of eyestalk ablation
on oxygen consumption and ammonia-N excretion of juvenile shrimp Penaeus
monodon. Zool. Stud. 34: 265-269.
O’Leary, C.D. & A.D. Matthews. 1990. Lipid class distribution and fatty acid
composition of wild and farmed prawn, Penaeus monodon (Fabricius). Aquaculture
89: 65-81.
Ogle J.T. 1992. A review of the current (1992) state of our knowledge concerning
reproduction in open thelycum Penaeid shrimp with emphasis on Penaeus
vannamei. Invert. Reprod. Develop. 22(1-3): 267-274.
Ottogalli L., C. Galinie & D. Goxe. 1988. Reproduction in captivity of Penaeus
stylirostris over ten generations in New Caledonia. J. Aquacult. Trop. 3: 111-125.
Palacios E. & I.S. Racotta. 1999. Relación entre desoves consecutivos de Litopenaeus
vannamei y la condición fisiológica de los reproductores y de la progenie.
Aquaculture Venezuela ‘99. 376-385.
Palacios E. & I.S. Racotta. 2003. Effect of number of spawns on the resulting spawn
quality of 1-year-old pond-reared Penaeus vannamei (Boone) broodstock.
Aquaculture Res. 34: 427-435.
Palacios E., A.M. Ibarra, J.L. Ramírez, G. Portillo & I.S. Racotta. 1998. Biochemical
composition of eggs and nauplii in white pacific shrimp, Penaeus vannamei
153
setiferus adult males: the effect of an extreme temperature. Aquaculture 218: 637-
650.
Peixoto S., W. Wasielesky jr., F. D’Incao & R.O. Cavalli. 2003. Comparison of the
reproductive performance of similarly-sized wild and captive Farfantepenaeus
paulensis. J. World Aquacult. Soc. 34(1): 50-56.
Pérez L. & B.J. Ceballos. 1995. Respuesta reproductiva de progenitores al utilizar machos
de diferentes edades de cultivo. Rev. Invest. Mar. 16(1-3): 69-73.
Pérez-Rostro C.I. & A.M. Ibarra. 2003. Heritabilities and genetic correlations of size
traits at harvest size in sexually dimorphic pacific white shrimp (Litopenaeus
vannamei) grown in two environments. Aquacult. Res. 34: 1-7.
Pérez-Velázquez M., M.L. González-Félix, A.L. Lawrence, W.A. Bray & D.M. Gatlin
III. 2001. Dietary effects on sperm quality of Litopenaeus vannamei broodstock. J.
World Aquacult. Soc. 34(1): 92-98.
Pérez-Velázquez M., M.L. González-Félix, A.L. Lawrence, W.A. Bray & D.M. Gatlin
III. 2003. Dietary effects on sperm quality of Litopenaeus vannamei broodstock. J.
World Aquacult. Soc. 34(1): 92-98.
Pillay K.K. & N.B. Nair. 1971. The annual reproductive cycles of Uca annulipes,
Portunus pelagicus, and Metapenaeus affinis (Decapoda: Crustacea) from the
southern coast of India. Mar. Biol. 11: 152-166.
Pillay K.K. & N.B. Nair. 1973. Observations on the biochemical changes in the gonads
and other organs of Uca annulipes, Portunus pelagicus, and Metapenaeus affinis
(Decapoda: Crustacea) during the reproductive cycle. Mar. Biol. 18: 167-198.
Pratoomchat B., S. Piyatiratitivorakul, P. Menasveta & A.W. Fast. 1993. Sperm quality
of pond-reared and wild-caught Penaeus monodon in Thailand. J. World Aquacult.
Soc. 24(4): 530-540.
Preston N.P., D.C. Brenan & P.J. Crocos. 1999. Comparative costs of postlarval
production from wild or domesticated kuruma shrimp, Penaeus japonicus (Bate),
broodstock. Aquacult. Res. 30: 191-197.
Primavera J.H. 1985. A review of maturation and reproduction in closed thelicum
penaeids. In: Proc. of the First Intl. Conf. on the Culture of Penaeid
155
Ramos L., M. Espejo, S. Samada & L. Pérez. 1995. Maturation and reproduction of
pond-reared Penaeus schmitti. J. World Aquacult. Soc. 26: 183-187.
Ravid T., A. Tietz, M. Khayat, E. Boehm, R. Michelis & E. Lubzens. 1999. Lipid
accumulation in the ovaries of a marine shrimp Penaeus semisulcatus (De Haan). J.
Exp. Biol. 202 (13): 1819-1829.
Richardson G.H., M. Deecaraman & M. Fingerman. 1991. The effect of biogenic
amines on ovarian development in the fiddler crab, Uca pugilator. Comp. Biochem.
Physiol. 99C: 53-56.
Ro S., P. Talbot, J. Leung-Trujillo & A.L. Lawrence. 1990. Structure and function of the
vas deferens in the shrimp Penaeus setiferus: segments 1-3. J. Crust. Biol. 10(3):
455-468.
Robertson L., W.A. Bray, T.M. Samocha & A.L. Lawrence. 1993. Reproduction of
Penaeid shrimp: an operation guide. 107-132 pp En: McVey J.P. (Ed.). CRC
Handbook of Mariculture: Crustacean aquaculture. CRC Press, Boca Raton, Florida,
USA.
Rosas C., I. Fernández, R. Brito & E. Díaz-Iglesia. 1993. The effect of eyestalk ablation
on the energy balance of the pink shrimp, Penaeus notialis. Comp. Biochem.
Physiol. 104A: 183-187.
Rosas C., A. Sánchez, E. Díaz-Iglesia, L.A. Soto, G. Gaxiola & R. Brito-Pérez. 1996.
Effect of dietary protein level on apparent heat increment and post-prandial nitrogen
excretion of Penaeus setiferus, P. schmitti, P. duorarum and P. notialis postlarvae.
J. World. Aquacult. Soc. 27: 92-102.
Rothlisberg P.C. 1998. Aspects of penaeid biology and ecology of relevance to
aquaculture: a review. Aquaculture 164: 49-65.
Sagi A., J.S.B. Ahl, H. Danaee & H. Laufer. 1994. Methyl farneosate levels in male
spider crabs exhibiting active reproductive behavior. Horm. Behav. 28: 261-272.
Sagi A., J. Silkovsky, S. Fleisher-Berkovich, A. Danon & R. Chayoth. 1995.
Prostaglandin E2 in previtellogenic ovaries of the prawn Macrobrachium
rosenbergii: Synthesis and effect on the level of cAMP. Gen. Comp. Endocrinol.
100: 308-313.
157
Wouters R., L. Gómez, P. Lavens & J. Calderón. 1999a. Feeding enriched Artemia
biomass to Penaeus vannamei broodstock: its effect on reproductive performance
and larval quality. J. Shellfish Res. 18 (2): 651-656.
Wouters R., C. Molina, P. Lavens & J. Calderón. 1999b. Contenido de lípidos y
vitaminas en reproductores silvestres durante la maduración ovárica y en nauplios
de Penaeus vannamei. Proceedings of the fifth Ecuatorian aquaculture Conference,
Guayaquil, Ecuador, Fundación CENAIM-ESPOL.
Wouters R., P. Lavens, J. Nieto & P. Sorgeloos. 2001. Penaeid shrimp broodstock
nutrition: an updated review on research and development. Aquaculture 202: 1-21.
Wyban J.A. & J.N. Sweneey. 1991. Intensive shrimp production technology: The Oceanic
Institute Shrimp Manual. The Oceanic Institute, Hawaii, 198 p.
Wyban J.A., C.S. Lee, J.N. Sweneey & Jr. W.K. Richards. 1987. Observations of
development of a maturation system for Penaeus vannamei. J. World Aquacult. Soc.
18: 198-200.
Wyban J., J.S. Swingle, J.N. Sweeney & G.D. Pruder. 1992. Development and
commercial performance of high health shrimp using specific pathogen free (SPF)
broodstock Penaeus vannamei. 254-259 p. In: Wyban, J. (Ed.) Proceedings of the
Special Session on Shrimp Farming, Baton Rouge, LA, USA. World Aquacult. Soc.
Wyban J. A., G. Martínez & J. N. Sweneey. 1997. Adding paprika to Penaeus vannamei
maturation diet improves nauplii quality. World Aquacult. 28: 59-62.
Wyban J., D. Garriques & W. Lim. 2002. Hatchery and growout performance of high
health, SPF P. monodon in Indonesia. 833 p. En: Book of abstracts World
Aquaculture 2002 Abril 23-27, 2002.Beijing, China.
Yagi H., H.J. Ceccaldi & R. Gaudy. 1990. Combined influence of temperature and
salinity on oxygen consumption of the larvae of the pink shrimp, Palaemon serratus
(Pennant) (Crustacea, Decapoda, Palaemonidae). Aquaculture 86: 77-92.
Yano I. 1983. Maturation of kuruma prawns Penaeus japonicus cultured in earthern ponds.
Proceedings of the twelfth U.S.-Japan meeting on aquaculture, Baton, Rouge,
Louisiana. NOAA Tech. Rep. NMFS 47: 3-7.
160
Yano I. 1988. Oocyte development in the kuruma prawn Penaeus japonicus. Mar. Biol. 99:
549-553.
Zar J.H. 1996. Biostatistical analysis. Third edition. Prentice Hall, Inc. Englewood Cliffs,
New Jersey, USA.