Una huella dactilar o dermatoglifo es la impresi�n visible o moldeada que produce
el contacto de las crestas papilares de un dedo de la mano (generalmente se usan el
dedo pulgar o el dedo �ndice) sobre una superficie. La primera t�cnica de
identificaci�n de personas mediante estas fue inventada por el franc�s Alphonse
Bertillon, y luego mejorada por Juan Vucetich.
Es una caracter�stica individual que se utiliza como medio de identificaci�n de las
personas (ver biometr�a). Se clasifican por sus caracter�sticas en:
Visibles o Positivas.-Son las que dejan los dedos al estar impregnados de alg�n
colorante, este material puede ser sangre, tinta, polvo o cualquier otra sustancia
con la que puedan quedar marcadas las crestas papilares y puedan ser observadas a
simple vista.
Moldeadas.-Son las que aparecen impresas en forma de molde, estas se marcan en
materia pl�stica, como la grasa, jab�n, plastilina, etc.
Naturales.-Aparecen de forma natural en los pulpejos de ambas manos, desde los seis
meses de vida intrauterina hasta la muerte e incluso en el proceso de putrefacci�n.
Artificiales.-Son aquellas que se encuentran plasmadas en forma intencional con
alguna sustancia, esencialmente con tinta para su estudio.
La disciplina cient�fica que estudia las huellas dactilares se llama dactiloscop�a,
y dentro de ella existen dos grandes ramas con su propia clasificaci�n de huellas.
�ndice
1 Dibujos papilares
1.1 Propiedades
2 Crestas papilares
3 Impresi�n dactilar
4 Captura en vivo
5 Puntos caracter�sticos
6 Normas t�cnicas
6.1 CJIS-RS-0010 Appendix F
6.2 IAFIS-IC-0110
7 La identificaci�n de personas por sus huellas dactilares
8 Identificaci�n individual a trav�s de las bacterias dactilares
9 V�ase tambi�n
10 Referencias
Dibujos papilares
Los dibujos papilares incluyen las papilas y los surcos interpapilares. Las crestas
papilares son relieves epid�rmicos situados en las palmas de las manos y en las
plantas de los pies. Los surcos interpapilares se determinan por las crestas
papilares.
Propiedades
Est� demostrado cient�ficamente que los dibujos que aparecen visibles en la
epidermis son perennes, inmutables, diversiformes y originales:
Son perennes porque, desde que se forman en el sexto mes de la vida intrauterina,
permanecen indefectiblemente invariables en n�mero, situaci�n, forma y direcci�n
hasta que por descomposici�n del cad�ver se destruye la piel.
Son inmutables, ya que las crestas papilares no pueden modificarse
fisiol�gicamente; si hay un traumatismo poco profundo, se regeneran, y si es
profundo, las crestas no reaparecen con forma distinta a la que ten�an, sino que la
parte afectada por el traumatismo resulta invadida por un dibujo cicatrizal.
Son diversiformes, pues no se ha hallado todav�a dos impresiones id�nticas
producidas por dedos diferentes.
Son originales, ya que todo contacto directo de los lofogramas naturales producen
impresiones originales con caracter�sticas microsc�picas identificables del tejido
epid�rmico. Se puede establecer si fueron plasmadas de manera directa por la
persona o si trata de un lofograma artificial.
Crestas papilares
Las crestas papilares son gl�ndulas de secreci�n de sudor, situadas en la dermis,
llamadas gl�ndulas sudor�paras. Constan de un tubo situado en el tejido celular
subcut�neo, formado por un glom�rulo glandular con un canal rectil�neo, que
atraviesa la dermis, y termina en la capa c�rnea de la epidermis, concretamente en
el poro, que es un orificio situado en los lomos de las crestas papilares.
Una vez el sudor sale, se derrama por todas las crestas y se mezcla con la grasa
natural de la piel; lo que da lugar a que, cuando se toque o manipule un objeto
apto para la retenci�n de huellas, las crestas dejen una impresi�n en �l.
Impresi�n dactilar
La impresi�n dactilar es la reproducci�n hecha a prop�sito sobre la cartulina o en
papel de dactilograma natural (dibujo papilar), impregnado en tinta, generalmente
tipogr�fica.
Captura en vivo
Suele llamarse captura en vivo a la adquisici�n de la imagen del dactilograma
natural mediante lectores electr�nicos especializados. Este tipo de adquisici�n no
requiere usar tinta y suele permitir que se realice un control de calidad
autom�tico.
Puntos caracter�sticos
Se designa con ese nombre a las particularidades papilares que, en detalle, ofrecen
las crestas en su curso por el dactilograma natural y su impresi�n. Es decir, son
las convergencias, desviaciones, empalmes, interrupciones, fragmentos, etc�tera, de
las crestas y de sus surcos (islote, bifurcaci�n, punto, cortada, horquilla,
empalme, encierro).
Cuando se cotejan dos huellas dactilares, una dubitada y la otra indubitada, en
Espa�a se buscan como m�nimo 12 puntos caracter�sticos, aunque la obtenci�n de al
menos ocho ya tiene validez jur�dica.
Los dibujos o figuras formadas por las crestas papilares reciben el nombre de
dactilogramas palabra que deriva de los vocablos griegos; daktylos (dedos) y
grammas (escrito). Se denominan dactilogramas papilares si provienen de los dedos
de la mano, plantares si provienen de la planta del pie y palmares cuando provienen
de la palma de la mano. Los dactilogramas se pueden clasificar de tres formas:
Dactilograma natural: es el que est� en la yema del dedo, formado por las crestas
papilares de forma natural.
Dactilograma artificial: es el dibujo que aparece como resultado al entintar un
dactilograma natural e imprimirlo en una zona id�nea.
Dactilograma latente: es la huella dejada por cualquier dactilograma natural al
tocar un objeto o superficie. Este dactilograma queda marcado, pero es invisible.
Para su revelaci�n requiere la aplicaci�n de un reactivo adecuado.
De igual forma un dactilograma se puede dividir en tres partes que se conocen como:
sistemas dactilares los cuales son el Sistema basilar, el Sistema marginal y el
Sistema nuclear.
Normas t�cnicas
Existen normas t�cnicas relacionadas con la adquisici�n, la compresi�n, el
intercambio y la representaci�n de las huellas dactilares.
CJIS-RS-0010 Appendix F
Norma creada en de los Estados Unidos por la FBI que define las caracter�sticas
t�cnicas que deben cumplir los esc�neres de captura de huellas dactilares
(esc�neres de papel y los de captura en vivo) y las impresoras de huellas
dactilares para asegurar que las im�genes obtenidas cumplan con criterios de
calidad m�nimos para ser usadas en procesos forenses manuales o automatizados de
verificaci�n o identificaci�n dactilar. Actualmente, esta norma se encuentra en su
versi�n 7, actualizada en 1999.
IAFIS-IC-0110
Est�ndar creado por el FBI que define el formato para la compresi�n de im�genes de
huellas dactilares conocido como WSQ. Permite alcanzar niveles de compresi�n
t�picos de 15:1, manteniendo los detalles relevantes de la huella dactilar como las
minucias y poros. Actualmente, esta norma se encuentra en la versi�n 3, actualizada
en 1997.
La identificaci�n de personas por sus huellas dactilares
Huella del pulgar derecho de Francisca Rojas, primera asesina identificada por sus
huellas dactilares.
En las antiguas Babilonia y Persia se usaban las impresiones dactilares para
autenticar registros en arcilla, pues ya se conoc�a su car�cter �nico.
En 1883, el franc�s Alphonse Bertillon propuso un m�todo de identificaci�n de
personas basado en el registro de las medidas de diversas partes del cuerpo. Su
m�todo, adoptado por las polic�as de Francia y otras partes del mundo, tuvo un
estrepitoso fracaso cuando se encontraron dos personas diferentes que ten�an el
mismo conjunto de medidas.
El uso de los relieves dactilares fue por primera vez objeto de un estudio
cient�fico por el antrop�logo ingl�s Francis Galton (1822-1911), quien public� sus
resultados en el libro Huellas dactilares (1892). Los mismos verificaron tanto la
invariabilidad de las huellas dactilares a lo largo de toda la vida de un individuo
como su car�cter distintivo aun para gemelos id�nticos. Los estudios de Galton
estuvieron orientados a la determinaci�n de las caracter�sticas raciales
hereditarias de las personas (sobre las que las huellas dactilares no pod�an dar
informaci�n) y determin� algunas caracter�sticas de las huellas que todav�a se usan
hoy en d�a para su clasificaci�n. Con base en ello, Galton propuso usarlas para la
identificaci�n personal en reemplazo del inexacto sistema Bertillon, entonces en
uso.
Los cuarenta rasgos propuestos por Galton para la clasificaci�n de las impresiones
dactilares fueron analizados y mejorados por el investigador de la polic�a de la
provincia de Buenos Aires Juan Vucetich, a quien el jefe de polic�a, Guillermo
N��ez, le hab�a encomendado sentar las bases de una identificaci�n personal
confiable.
Vucetich determin�, inicialmente, ciento un rasgos de las huellas para
clasificarlas en cuatro grandes grupos. Logr� luego simplificar el m�todo bas�ndolo
en cuatro rasgos principales: arcos, presillas internas, presillas externas y
verticilos. A partir de sus m�todos, la polic�a bonaerense inici� en 1891, por
primera vez en el mundo, el registro dactilosc�pico de las personas. En el a�o
1892, hizo por primera vez la identificaci�n de una asesina, con base en las
huellas dejadas por sus dedos ensangrentados (en particular por su pulgar derecho)
en la escena del crimen de sus dos hijos, en la ciudad de Necochea (provincia de
Buenos Aires).1? La mujer, de nombre Francisca Rojas de Caraballo, hab�a acusado de
los asesinatos a su vecino.
El m�todo lo describe Vucetich detalladamente en sus escritos Instrucciones
generales para el sistema antropom�trico e impresiones dactilares, Idea de la
identificaci�n antropom�trica (1894) y Dactiloscop�a comparada, presentado en el
segundo Congreso M�dico de Buenos Aires (1904). El �ltimo trabajo recibi� premios y
distinciones en todo el mundo y fue traducido a los principales idiomas. Luego de
m�s de un siglo de su implantaci�n �aunque han variado sustancialmente los m�todos
de relevamiento, archivo y comparaci�n�, la identificaci�n de huellas dactilares
todav�a se basa en los cuatro rasgos finalmente elegidos por Vucetich.
Hoy en d�a se utiliza la huella dactilar para el control de acceso y presencia de
personas en empresas y administraciones gracias a sus caracter�sticas �nicas que
impiden la suplantaci�n de identidad.2? El reloj de fichar moderno funciona con
huella dactilar o reconocimiento facial de los empleados lo cual evita que una
persona se haga pasar por otra como pod�a producirse con las antiguas tarjetas de
cart�n.
Identificaci�n individual a trav�s de las bacterias dactilares
El 15 de marzo de 2010 vio la luz un art�culo cient�fico que informa el
descubrimiento de que las comunidades de bacterias que alberga la piel son
diferentes en cada individuo, es decir, se propone el uso del an�lisis de las
bacterias de las huellas dactilares de un individuo para fines de identificaci�n
forense. El texto, que se intitula "Forensic identification using skin bacterial
communities" ("Identificaci�n forense a trav�s de las comunidades bacterianas de la
piel", a�n no traducido al espa�ol), firmado por los doctores Noah Fierer (director
del proyecto de investigaci�n), Christian L. Lauber, Nick Zhou, Daniel McDonald,
Elizabeth K. Costello y Rob Knight (de la Universidad de Colorado, en Boulder, y
del Instituto M�dico Howard Hughes), se public� en el n�mero del 1 de marzo de 2010
de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States
(PNAS).3?