"Ciudadanía y desarrollo humano"
ENSAYO:
Importancia que tiene el hombre para la construcción de la sociedad.
Ante el crecimiento de las obligaciones ciudadanas, la sociedad moderna pide y exige la
necesidad de una adecuada formación cívica del hombre y la mujer, al considerar la
educación cívica como fuente de formación, para que sean buenas ciudadanas y buenos
ciudadanos.
La educación cívica está estrechamente vinculada a la convivencia humana y se refiere,
en parte, a las relaciones sociales del ser humano con sus semejantes, pero solamente
cuando éstos son considerados como conciudadanos, ligados por derecho y deberes
comunes. La finalidad esencial de la educación cívica es el civismo, regulador de las
relaciones jurídicas entre la persona como miembro de una colectividad nacional,
regional o local y el Estado como sociedad política mayor.
A través de la educación cívica las personas se preparan para convivir armónicamente
con sus semejantes, mediante el conocimiento y el cumplimiento de las leyes del Estado
y las normas de la sociedad a la cual pertenecen. Por tanto, no es peregrino afirmar que
la Educación Cívica constituye un factor de vital importancia en la conducta y el
comportamiento de las ciudadanas y ciudadanos como el medio más expedito para
fortalecer las relaciones interpersonales.
Definición y fines del civismo
Es más que el celo patriótico que debe poseer cada persona amante de su patria. Ese
celo la llevará al respeto cabal de las leyes y de las autoridades legítimamente
seleccionadas por el pueblo en una democracia. El civismo debe permitir la crítica sana
a los errores que puedan cometer las autoridades.
Definición de la sociedad
La sociedad se define como la “agrupación mayor o menor de personas, familias,
pueblos o naciones“. El concepto de sociedad tiene cierto sentido de armonía, unión o
convivencia, y desde un punto de vista más amplio, la sociedad es un conjunto de
individuos caracterizados por sus relaciones sociales, comunes y recíprocas.
Por su vocación social, las personas no pueden vivir aisladas, razón por la cual
reiteramos el concepto de sociedad, al identificarlo como sinónimo de armonía, unión o
convivencia, lo que también es aplicable a los animales. Por eso oímos con frecuencia
afirmar que las abejas viven en sociedad. Otro concepto de sociedad lo encontramos
cuando un grupo de personas se reúnen para formar entidades culturales, recreativas,
comerciales, etc., con fines propios y específicos. En toda asociación donde esté
envuelto el ser humano, la sociedad y el Estado, encontramos dos elementos
importantes: el material y el moral. En la sociedad, el elemento material está constituido
por el grupo de asociados, mientras que el moral está formado por los objetivos que se
persiguen, la armonía, la conducta y el comportamiento de sus integrantes. Las
sociedades pueden ser naturales, como la familia y el Estado, y voluntarias, como los
ateneos y los clubes culturales, recreativos o de servicio.
Ciudadanía y desarrollo humano como arma para la libertad
El ser humano está obligado a fortalecer constantemente su voluntad para poder
enfrentarse con posibilidades de éxito a los problemas que la vida le plantea,
porque como único ser pensante, está sometido a deberes y derechos, a los
cambios y transformaciones que sin cesar ocurren en el mundo, a obligaciones, a
veces muy duras, que en muchas ocasiones sobrepasan sus posibilidades y que
solo mediante decisión, carácter, constancia, integridad, en una palabra:
voluntad, puede lograr satisfacer eficazmente. La voluntad es propia del ser
humano y quizás uno de sus rasgos característicos. Mediante ella actúa, es capaz
de hacer, participando él mismo, es el artífice de su conducta. De una conducta
racional depende el logro de sus objetivos, ya que ninguna forma de
comportamiento que se origina en instintos irracionales, en afectos o en
pasiones, puede ser un modelo de acción, es decir, de acto voluntario, porque la
voluntad está estrechamente unida a la inteligencia racional, es decir, al
conocimiento por causas. Para actuar se necesita conocer, querer algo es conocer
el medio de lograrlo, al menos en parte. De allí que expresiones tales como
“Amar es querer”, “querer es poder”, “nadie ama lo que no conoce”, tengan un
bello sentido. Cuando se quiere, es porque se tiene un fin, una meta, un objetivo,
y ello requiere de una gran dosis de voluntad.
La nueva ciudadanía
Ciudadanía es la calidad y el derecho de ciudadana o ciudadano. No debe
confundirse con nacionalidad, pues nacionalidad es la calidad de quienes forman
parte de una nación o pertenecen a ella.
Sensibilidad ante el mundo de los valores
Debido a su condición de ser social, la necesidad de sensibilizarse ante el mundo
de los valores es una de las mayores exigencias que se le hace a la persona.
Razonar sobre qué es lo más importante para satisfacer un deseo, requiere de
actitudes acordes con las normas de conducta social, ya que no deben adoptarse
posiciones contrarias a lo que se acepta como correcto.
Esto es lo que, precisamente, le plantea la necesidad de sensibilizarse ante el
mundo de los valores: la adopción de posiciones correctas en cuanto a su
comportamiento social.
El hombre como sujeto social
Sin la participación y cooperación de la sociedad, una persona, como ser
biológico, espiritual y racional, no puede lograr su plenitud, porque necesita de
la ayuda de los demás para alcanzar su fin; pero para ello debe estar preparada
para la convivencia: La adaptación al grupo familiar, a las costumbres del grupo
social que nos rodea, es indispensable para evitar el aislamiento y marginación
de aquellos con los cuales necesariamente estamos en contacto. Prepararse para
la convivencia significa conocer y comprender primero todas estas exigencias
para luego practicarlas a plenitud y conciencia.
Los componentes de la sociedad
La sociedad está compuesta por tres órganos principales: 1ro.) el individuo,
2do.) la familia; 3ro.) el Estado.