LaCompetenciaLiterariaDesdeUnaPerspe 127596
LaCompetenciaLiterariaDesdeUnaPerspe 127596
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Curso Académico
El desarrollo de la competencia literaria desde una perspectiva hermenéutica:
entornos participativos y convergencia cultural en las aulas de secundaria, tesis
doctoral de Cristina Vega Herreros, dirigida por Delia Gavela García y Juan Antonio
Martínez Berbel (publicada por la Universidad de La Rioja), se difunde bajo una Licencia
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© El autor
© Universidad de La Rioja, Servicio de Publicaciones, 2017
publicaciones.unirioja.es
E-mail: [email protected]
Tesis Doctoral
2017
1
Por la razón que no cesará de soñar
con un plano del laberinto,
Por el rostro de Helena y la perseverancia de Ulises,
por el amor, que nos deja ver a los otros
como los ve la divinidad.
3
4
A ti, mamá, en lo visible
e invisible que nos une.
5
6
AGRADECIMIENTOS
Agradecer en primer lugar a Delia Gavela García y Juan Antonio Martínez Berbel su
un alumno una mano constructiva, una mano tendida hacia la mejora de uno mismo, el trabajo y
el tesón del que ellos son ejemplo. Sobre todo, agradeceros por haber sido el motor de esta tesis
y la luz en mi camino como docente desde mis inicios como estudiante de Máster de
Agradecer a Mª Victoria López Simón, Directora Titular del Colegio Santa Teresa de
Jesús y profesora de Lengua y Literatura su coherencia y rigor profesional, que son faro y guía de
los valores personales y académicos que exige esta profesión. Gracias por tu mirada sensible, por
tu entereza y dedicación a la labor docente que son ejemplo para todos los que trabajamos y
docente en el colegio y poder hacer día a día lo que más feliz me hace. Sin tu ayuda no hubiese
Teresianas, gracias por tanto ánimo, por tu generosidad y estar siempre dispuesto a ayudarme,
gracias por la defensa de la honestidad y valor académico, por demostrar todos los días un
sentido coherente en la labor docente e integridad personal. Gracias, hubiese sido imposible sin
tu apoyo.
Agradecer a mis amigas que siempre han estado a mi lado en este largo trayecto
académico, han sido un apoyo incondicional, imprescindible. Gracias a Marta y Garci por
acogerme en mis estudios en Madrid, por su generosidad y por tanta capacidad de ofrecer lo
mejor de sí mismos a los demás, sois mi familia, gracias. Gracias a mi compañera filóloga, amiga
del alma Patricia, por nuestra complicidad en los pasillos de la UR, por los pasillos de la vida y
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otros pasillos más oscuros en los que siempre he notado tu calor y coherencia que te hacen ser
imprescindible en mi vida.
Gracias a mi amiga Paula que creó a Bertolt Brecht, por su trabajo y apoyo incondicional,
por estar siempre ahí cuando se la necesita, por su verdad (Vera) que ha sido su última creación.
Gracias a mi amiga Xela, mi compañera y mi hombro, por todo lo que me aguantas, gracias por
Gracias a mi amiga María, por su mirada profunda de la vida, por su complicidad, por
tanto amor y tiempo que nos unen y que tanto necesito, gracias María.
colección de Barco de Vapor y los libros de Los cinco, gracias por tu compromiso con nuestra
pasión por la enseñanza. Por confiar en mi visión de la vida, por vuestro apoyo incondicional y
saber que tanto esfuerzo valía la pena. Gracias a mis hermanos, Laura y Javier, por confiar en
mí. Y sobre todo, gracias a mi padre, mi secretario especial, taxista y promotor de mi desempeño
por hacer posible con su esfuerzo y dedicación esta investigación. Por sus mensajes de audio, sus
que me ha sufrido y padecido y que ha hecho por mí lo más importante, tener fe ciega en mis
proyectos y en mi forma de ser profesional y personal. Gracias por ser mi otra mitad, gracias
porque juntos hemos creado una mirada única y manera de interpretar el mundo, nuestro
mundo. Gracias por creer en mí y hacer de mí lo que soy. Esto es de los dos.
8
9
10
INTRODUCCIÓN
presente….…………………………………………………………...49
arte…………………………………………………………………………….50
11
2.4 La hermenéutica en el Racionalismo y la Ilustración. …..…………………...….64
sentido.
textual…………………....................………………………………………….111
1.3 Los inicios del siglo XX: La posesión del patrimonio histórico……………….113
12
1.4 La literatura y su enseñanza a partir de los años sesenta: la interpretación
textual..............................................................................................................................116
ochenta…................................................................................................................…..120
juvenil…….......................................................................................149
herramientas TIC.
13
3.1 Nuevos contextos culturales: alfabetización multimedia………………….…..160
aprendizaje………………………………………………………………..…..178
14
3.5.1 Spraker. ……………………………………………………….….…..193
la Lengua y la Literatura.
tecnología. ………………………………………....…………221
15
4.4.1.1 La interdependencia positiva. …………………………....… 238
16
4.4.4.2.3 Los cuatro sabios. …………………………..… 259
servicio…………………………………………….273
hábito lector
17
1.3 Una fina sátira. …………………………………………………………....….280
18
2.3.3 Nº 3 Un corto de miedo. ………………………………………...…..414
2.3.4.1 Nº 4 La Llorona…………………………………...…..…..419
19
Capítulo 3. El dolor y la pérdida: Las coplas a la muerte de su padre, de Jorge
Manrique
20
3.7.1.16 Nº 16 Una canción de Bebé. …….................................……..596
Pirandello
4.5 Actividades para la lectura en clave de búsqueda en Seis personajes en busca de autor,
Luigi Pirandello…….........................................................................................……..610
4.5.13 Nº 13 El viaje……...............................................................................……..671
21
Capítulo 5. La evaluación basada en evidencias
Capítulo 6. Conclusiones…………………………………………….…………….704
BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………..…….716
ANEXOS I…………………………………………………………………...…….765
22
23
24
INTRODUCCIÓN
la suya propia, calada por el presentismo cultural y social que nos arropa y constriñe a partes
iguales. Este trabajo de investigación se enmarca en estos nuevos horizontes educativos hacia los
este caso– e investigadores se hace presente el deber profesional de fraguar una labor constante
de reflexión crítica y de práctica metodológica en una labor docente eficaz y que acompañe, o al
menos lo intente, a la utopía o no utopía del cambio de este horizonte educativo en el que nos
encontramos inmersos. De esta manera se concibe la profesión del docente –a mi modo de ver,
cultural, en definitiva, incierto y a la vez cercano, cualidades del fenómeno educativo que lo son
Este trabajo dibuja un camino experiencial y a la vez trata de reflexionar y dar respuesta a
contextos educativos; y pretende, además, poner un foco en la vinculación entre realidad y sujeto
En los años de experiencia profesional como docente de Lengua y Literatura en las aulas
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educación para seguir unas pautas que resulten eficaces y motivadoras para crear el hábito lector.
Existe un alejamiento de los alumnos de la lectura y una falta de interés muy acusada hacia los
clásicos frente al incipiente aumento de las lecturas de literatura juvenil. De esta manera, esta
Los textos que se ofrecen para realizar las actividades de lectura engloban la literatura
Antoine de Saint-Exupéry será tratada para el curso 1º de la ESO. Será un texto de literatura
juvenil, Las lágrimas de Shiva (2002), de César Mallorquí, el elegido para trabajar con los alumnos
una guía de actividades para la lectura motivada de Las coplas a la muerte de su padre (1476), de
Jorge Manrique. Esta elección nos permite pasar del estudio de la narrativa al tratamiento de
recursos propios de la lírica. Será la obra teatral Seis personajes en busca de autor, (1921) de Luigi
Los criterios básicos de elección recogen las necesidades y la realidad en el aula, además
en la ESO es, sin duda, por qué nuestros alumnos no quieren leer o les aburre leer. El
alejamiento de los estudiantes de los textos canónicos y la dispersión de la literatura juvenil junto
a las nuevas tecnologías suscitan algunos de los interrogantes a la hora de establecer el corpus
literario de las lecturas. Una obra de investigación clásica sobre didáctica de la lectura (Colomer,
26
1996: 169) señala las dificultades más relevantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la
autónoma, de manera que tanto se desvirtúa su función (asociando la lectura libre con
colectiva de una obra entera como si se tratara de una sucesión de fragmentos aislados y
sin sentido).
2. La subordinación del sentido del texto al aparato formal. De su análisis con la consiguiente
4. La coexistencia desintegrada de la actividad del aula y de la lectura más o menos libre de obras,
lectura que, en el mejor de los casos, se utiliza para la formación moral o lingüística.
literario. La contradicción entre una etapa primaria, instalada en la fruición del texto sin
país. Si la distancia creciente entre los alumnos y los textos objeto de comentario han
educativa, estos se sienten aún más inquietos por la nueva atención concedida a los
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Por todo esto, esta reflexión y propuesta instructiva de actividades de trabajo pretende
suscitar y motivar el placer lector y formar las capacidades interpretativas del alumno. Este
propósito se plasma en una planificación de recursos que pueden ser programados para
investigaciones de las propuestas más innovadoras de los países de nuestro entorno, que
proponen unos criterios comunes sobre el tipo de actividades que favorecen el desarrollo de la
criterios que serán la piedra angular de este estudio (cf. Colomer, 1995: 1-22):
1. Ayudar a progresar en la capacidad de hacer interpretaciones más complejas. Permitir que los
pertrecharse de los criterios necesarios para hacer buenos juicios y realizar buenas
emocional y los mapas de emociones constituyen una hoja de ruta para la realización de
una escuela que educa en el hallazgo de un solo significado o muy cercano al literal.
Añadiría Colomer (1996: 169) que la dificultad escolar de ceder protagonismo a los
los modos de ayuda se vinculan a las expectativas sobre la línea de actuación del progreso
28
2. Utilizar textos que ofrezcan suficientes elementos de soporte para obtener su significado y que ayuden a la
vez a aumentar las capacidades interpretativas del alumnado. La selección de textos es compleja,
ya que hay que relacionarla con distintas actividades, con lectura individual o colectiva,
narraciones con espacios mediáticos (cf. Jenkins: 2006, 176). Pero, disponer de libros
adecuados e interesantes que permitan ampliar los soportes tradicionales resulta difícil,
Secundaria supone un reajuste entre las habilidades lectoras y los intereses vitales y
emocionales así como la convergencia de las plataformas de participación más allá del
libro en papel.
3. Construir el significado de manera compartida. Uno de los campos de interés básicos de los
avances psicopedagógicos actuales, señala Colomer (1996: 169), atiende a las formas de
lectora aparecidas en los últimos años (cf. Alvermann, 1990, vid. M. Benton; G. Fox,
1992; T. H. Cairney, 1990; Lacau, 1966) señalan que pese a la subjetividad del acto lector,
construir itinerarios de aprendizaje. Así, señala Colomer (1996: 170), las propuestas de
la competencia literaria.
29
personal. Por eso, según Colomer (1996: 170) el papel del docente sería, principalmente,
reacción del lector “a través rápido del refugio en categorías objetivas de análisis, tal y
como sucede habitualmente en el trabajo escolar”. Esta idea tomada de Britton (1977)
con la experiencia de vida y la experiencia literaria. En nuestro país estas ideas fueron
desarrolladas por M. H. Lacau en los años sesenta planteando la educación literaria desde
los alumnos “pistas que les ayuden a elaborar su propia imagen en el mundo (…)
consiguiendo establecer una vinculación emocional entre lector y la obra” (Sanjuán, 2003:
escrita. La relación entre literatura y escritura es bien antigua, tal y como veremos más
escritura constituye desde los años sesenta una vía en renovación y experimentación. El
auge se acentúa, según Colomer (1996: 170), a partir de la aplicación escolar de los
comunicación literaria:
30
“La necesidad de adquirir el dominio de la escritura a través de escritos extensos y de
forma prolongada, sugiere la conveniencia de utilizar la familiarización de los alumnos
con esquemas textuales habituales en los textos literarios. A decir verdad, la mayoría de
materiales de enseñanza actuales recogen esta interrelación y decae a pasos agigantados la
reducción de las actividades de escritura a un mero dar cuenta del grado de comprensión
o información obtenido. En la misma dirección se sitúa la conveniencia de
interrelacionar las vías por las cuales los alumnos acceden a las formas del imaginario
colectivo o del uso literario del lenguaje en la sociedad actual, con especial atención a los
referentes audiovisuales".
De esta manera, se pone de manifiesto que es ahora en la actual sociedad donde
juvenil, y convergen en sus vidas. Pues dicha convergencia fluye en los adolescentes
de forma individual e interaccionan socialmente con otros (cf. Jenkins, 2006: 15).
Otro objetivo que persigue esta investigación es organizar diferentes actividades que a
literaria evidencia una necesidad de planificación diaria, así lo señala Colomer (1996: 171):
planificación escolar a lo largo de las etapas educativas, tanto para asegurarse el progreso (y no la
fenómeno literario en un contexto externo a la escuela, “en situación real” o “de veras”, señala
Colomer (1996) visitas a la librería o al teatro, recomendaciones y comentarios de obras entre los
ayuda de los distintos soportes mediáticos. Actividades de apoyo con ejercicios sobre conceptos
31
6. Provocar la experiencia de la comunicación literaria. La adquisición de la competencia literaria se
realización de ellas en nuevos espacios que permitan ver la literatura como una situación
comunicativa real. A este hecho cultural compartido que supondría esta percepción de la
literatura hace referencia Fader (1969, citado en Benton y Fox, 1985: 56-60) a las
Por lo tanto, estimadas las carencias reales en el aula y los criterios establecidos en los
cooperativos, el desarrollo de las habilidades orales y escritas, así como la experiencia personal y
la motivación emocional.
como parte del fundamento vital y el desarrollo emocional del alumno. Pero, ¿qué es la
competencia literaria y cuál es el origen del término? La competencia literaria fue formulada por
primera vez por M. Bierwisch (en «Poetics and Linguistics», 1967, recogido en Freeman (ed.), 1970:
década de los setenta. Así, entendemos como competencia literaria la adquisición sociocultural
del intertexto o dicho de otra manera, del conjunto de saberes y recursos lingüístico-culturales
que se activan a través de la recepción literaria determinado por la involucración del receptor (cf.
Mendoza, 1999: 18; Rienda, 2010: 54). La multiplicidad de significados que podemos otorgar al
concepto de literatura o competencia literaria que queremos asimilen nuestros alumnos, toma su
32
origen desde una triple dimensión (cf. Rienda, 2010: 23 y 47): la ontológica, en la que los
la que el estudio del texto literario, a sazón de la teoría de la literatura fundamentarán el soporte
reflexivos, críticos y capaces de la participación eficaz en la esfera pública (cf. Delgado 2007: 2).
Sin embargo, ¿por qué existen tantas carencias en la “comprensión lectora”?, ¿por qué
fracasan los programas de animación-motivación a la lectura? Las lagunas que ofrecen los
literaria y el hábito lector en nuestro país en años sucesivos: 2009, 2010, 2011, 2012… Así nos lo
indica el informe PISA. Programa para la evaluación internacional de alumnos de la OCDE. Informe
español.1
Se hace evidente que los informes PISA hablan del concepto de competencia lectora no
solo como mero proceso de decodificación sino que se admite en ello “su apertura hacia el savoir
faire de la utilización y el análisis” (Núñez Delgado, 2014: 85). Ante esta alarma social que
generan los informes PISA u otras pruebas evaluativas, se vienen realizando numerosos
estrategias para el conocimiento. En este sentido, las conclusiones que se extraen marcan un
33
tanto, se abre un camino de responsabilidad sociocrítica, siendo conscientes también de algo
fundamental: la competencia literaria y todo aquello que la engloba, en especial el deseo de leer,
se encuentra fuera de los códigos del comportamiento cotidiano (cf. Núñez Delgado, 2010: 110).
Está claro que el centro educativo no ha sido nunca el único espacio o agente de
era de las tecnologías. Evidentemente, señalaría Sarto (1993) la animación a la lectura "se puede
juvenil. Todos ellos pueden ser eficaces centros de animación, siempre que se huya del
didactismo, la obligatoriedad y el autoritarismo” (p. 18). Esta propuesta se enmarca, sin embargo,
en el espacio y tiempo escolar, aun sabiendo de otros lugares y tiempos para el desarrollo del
hábito lector. La escuela es en algunos casos el único lugar de referencia o iniciación lectora.
Así, el término, señalado por Núñez Delgado y Rienda (2014: 86) que se ajusta con
Sería preciso señalar también otra ambigüedad en el ámbito escolar a este respecto: tras el
despegue de la literatura infantil hace no más de treinta años, la escuela ha sido valedora y
clara –quizá no ha tenido la ayuda pertinente– entre la lectura para “aprender” y la lectura para
“leer” (cf. Cerillo, 2004: 248), evidenciándose mayor desapego hacia la última probablemente.
Será este nuestro propósito, romper las barreras e integrar en una guía de lectura actividades
Hace algunos años y en este sentido, Antonio Rodríguez Almodóvar (1995), escritor y
lectura dirigidos a adolescentes han constituido, en su mayoría, hermosos fracasos” (p. 16-22).
34
Las causas que señalaba Rodríguez Almodóvar incidían en la desafortunada labor del
profesorado más que en el desánimo del alumno. Aludía a dos razones importantes: en primer
lugar, el desconocimiento para crear estrategias que aprovechen la familiaridad de los jóvenes
iniciáticas, libros cuyos temas principales pasen por el tránsito de la adolescencia, decía, por
miedo a recomendar lecturas para las que pudiese ser “demasiado pronto”.
Desde una perspectiva que engloba las lecturas y su fomento en la etapa de Educación
Infantil y Primaria donde podríamos hablar de este éxito relativo, sería de justicia reconocer el
vacío o, al menos, cierto fracaso en el que normalmente se pierden los adolescentes, siendo la
pubertad donde a menudo se deshace el vínculo con la lectura (cf. Rodríguez, 1995: 16). Será en
esta franja de edad donde debemos situar nuestros esfuerzos y no emplazar a nuestros alumnos
al desafío de una prueba lectora y al silencio previo de una lectura curricular, no elegida por ellos
audiovisual o publicitario que los envuelve unido a sistemas de ludificación que a veces suponen
definitiva la convergencia mediática y cultural que todo ello supone. Estos cambios en la
casi de la misma manera que proponía Nietzsche en su tautología: el lugar donde vivimos alcanza
su condición de lugar donde podríamos vivir puesto que ahí vivimos, es decir, una condición
estética de la lectura es innegable y a veces limita y es limitada por la téchne, pero, también supone
una actividad constitutiva del mundo que puede desordenarse y adquirir una textura nueva que
pertenecería al ámbito de la idea, al yo del lector que la ejercita, perfecto o imperfecto (cf. Núñez
35
Delgado, 2014: 112).
Quizá la mayoría de los alumnos no saben de la fuerza ontológica de las palabras, de los
textos que ejercitando una comprensión trascendente son lenguaje en sí mismos y los dirigen a
su propia autodefinición, madurez y disfrute, además de trabajar el valor y el placer estético (cf.
Lacau, 1996: 31). Así pues, aludiendo a la responsabilidad del docente con la que iniciaba estas
crítica sobre los estudiantes que propicia una educación de calidad se constituye este trabajo.
llevarlo a cabo, no antes sin pararnos a reflexionar sobre el sentido último y absolutamente
hermenéutica como “ciencia” de la interpretación con su obra cumbre Verdad y método (1960) que
dará lugar a una perspectiva ontológica de los textos dotando de profundidad y plenitud a los
hechos literarios que nos conformarán como individuos. De este modo, interpretar es tanto
comprender.
postura constructivista de la que nos hemos nutrido docentes, alumnos y la comunidad educativa
para superar los consabidos problemas de las prácticas tradicionalistas y memorísticas. Mucho se
ha hablado y mucho también se practica en las escuelas, con mayor o menor acierto. Sin
la puerta a una reflexión profunda de las metodologías empleadas en las aulas que, para paliar
hermenéutica será nuestro asidero, nuestro faro y punto de encuentro en la reflexión profunda
docente de estas prácticas, no un método, pues, el propio autor nunca lo concibió como tal.
En las posturas constructivistas surgidas desde estas teorías educativas se hace constante
conformación lógica de la información sea accesible al alumno para que signifique sus
aprendizajes, que la pueda tocar o que esté en sus manos. Teniendo como base la idea kantiana
junto a este término de construcción, ha ido avanzando en estos últimos años el término de
construcción en el aprendizaje.
mantiene que no conocemos el mundo sino las versiones que de él fabricamos como sujetos:
de forma activa; así, eso que llamamos el mundo es nuestra propia construcción” (Goodman,
1998: 103). Por lo que respecta a la comprensión hermenéutica, podemos decir que tiene más
vinculación con una conjunción desde la percepción y la acción, pero sobre todo con la
actuación de estos dos procesos en una postura dialogante del lenguaje, internamente modelada
por lo histórico y lo cultural, de ahí la importancia que daremos al uso de herramientas que
individual.
Gadamer no detalla los pasos exactos para este aprendizaje, pero, somos nosotros los
37
maestros los que debemos motivar a contemplar ese comprender hermenéutico como una
reflexión se abre con la teoría sobre la fusión de horizontes del ya mencionado Hans-Georg
Gadamer, padre de la hermenéutica moderna que dará luz a nuestro camino hacia una toma de
conciencia sobre una comprensión desde la facultad interpretativa del ser humano, que se funde
diversificado por parte del niño no lector; el eslabonamiento de lectura y fruición; la instigación
del razonamiento crítico y, por supuesto, la adquisición de la lectura comprensiva, activa en tanto
que creativa. La lectura es, sin duda, decía Iser2 (1987: 110) un acto de creación consciente por
parte del sujeto lector. La creación consciente del sujeto es la esencia propia de la hermenéutica,
suscribió Gadamer. Dice Gianni Vattimo 3 que la hermenéutica puede considerarse como la
filosofía de los nuevos tiempos, esos nuevos tiempos a los que nos referimos con viejos modos
pauta teórica y punto de partida que sustente la unidad de la comprensión que soporte el proceso
cognitivo, cultural, literario de acceder a un texto y, por lo tanto, abordaremos estas cuestiones
2
Wolfgang Iser (1926) heredó de la hermenéutica de Gadamer el lector como intérprete. Se interesó por describir
los actos que la conciencia realiza al momento de confrontarse con el texto literario. El texto no es el que suministra
al lector para que escriba pasivamente sus contenidos; se puede decir que este comienza la transferencia, pero esta se
logra solo por los actos que reclaman aptitudes de la conciencia. El autor inicia su reflexión con una distinción en
torno de la percepción del objeto descrita por Husserl. Según Iser, el texto difiere del objeto de la percepción,
porque este último se presenta como un todo ante la mirada, y un texto sólo puede abrirse como objeto en la fase
final de la lectura. Mientras que el objeto siempre lo tenemos enfrente, en el texto estamos inmersos. Para explicar
este modo de comprensión, Iser distingue lo que denomina el “punto de visión móvil”. El lector se mueve, como
punto de perspectiva, a través del ámbito de los objetos; el lector es un punto que se desplaza en el texto y va
actualizando sus distintas fases. Para explicar el proceso del punto de visión móvil y de la secuencia de síntesis a
partir del correlato intencional de la frase, el autor alemán acude a los conceptos husserlianos de retención. En
cuanto al primero, dice Iser: “el haz semántico de la dirección de cada frase siempre implica una expectativa que
apunta a lo que viene”. (cf. 1987: 177).
3 Gianni Vattimo podría considerarse el “Gadamer italiano”, discípulo directo y traductor de Verdad y método.
38
en una primera parte del estudio.
significado a lo largo de los siglos, desde la Grecia clásica hasta la modernidad, desde el legado de
Hermes, el mensajero de los dioses, hasta el legado de Gadamer en la hermenéutica actual. Nos
perfilados por el tiempo y los autores representativos de las distintas etapas de la historia y la
educativo, ya que este proceso de aprendizaje es precisamente más que ningún otro parte de la
faceta humana, es un pensar y un repensar, un leer y un releer (cf. García Bravo; vid. Martín
Sánchez: 2013: 57), por lo que la interpretación sitúa a los textos que se leen, los que se traducen
comprensión a los textos en las aulas. De esta manera, los distintos modos de estar en las aulas,
de los sujetos que son nuestros alumnos “se revelan fundamentalmente a través de la interacción
entre sujetos y mediante el uso del lenguaje” (cf. Mateos y Núñez, 2011: 115), donde el texto
Hans-Georg Gadamer –clave angular para este estudio–, uno de los filósofos más relevantes del
siglo XX. Nos adentraremos en su vida y vivencias desde una perspectiva biográfica. Su universo,
sus orígenes familiares, su postura religiosa y metafísica nos ayudará a comprender primero al
hombre y luego al pensador, primero al filólogo y luego al filósofo que siempre amó y defendió
la literatura por encima de todas las ciencias. Veremos cómo su concepción filosófica adquirió
universalidad y madurez con su obra Verdad y método escrita en 1960 y por la que se constituyó
filósofo y filólogo alemán fundamentaba su actitud hacia una educación escolar arraigada, en
39
primer lugar, en el encuentro con el profesor al que se admira y cuyo ejemplo se quiere seguir. El
Bachillerato lo ayudó a tomar “una conciencia de sí mismo” 4, a hacer una reflexión sobre la
esta obra maestra Verdad y método. Como esta y otras muchas: “En realidad la historia no nos
pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella” (Gadamer, 1995: 1, 281). Es decir, Gadamer
nos ofrece entender las distintas materias artísticas, los textos literarios de nuestras clases de
miradas. Y así, concebir las obras en un primer momento como textos infinitos, reinterpretados
que el lector/intérprete otorga cada vez que lee una novela o un cómic o un cortometraje: es la
cerebro humano interpreta, “nada sucede ni nada tiene lugar en el mundo humano que no haya
5 Véase la conferencia de Gadamer del 1-2-1996 en Mannheim “Zwischen Gedanke und Wort – eine Philosophie
des Hörens”; “Sin quererlo me pregunto cómo puede sobrevivir el único valor perenne de la escuela bajo este tipo
de regulación [en los programas educativos obligatorios de la actualidad]. Y el valor perenne de la escuela era la
admiración que cada uno que hubiera estado en ella tenía, por lo menos, por uno de sus maestros. Pero entre los
jóvenes había algún que otro nuevo docente, y el mayor de ellos, a quien después tuve como profesor en las clases
superiores, era, desafortunadamente, un estudioso de las lenguas, de tal manera que yo decidí, naturalmente, estudiar
filología alemana […] Pero debí desprenderme primero poco a poco, agradecido de este modelo –que, con todo, lo
era– y encaminarme hacia cosas nuevas que me condujeron a la filosofía.
6 Gadamer llegó a entusiasmarse con la lectura de Hamlet, no era una lectura fácil para los conocimientos de la
lengua inglesa del joven filólogo en 1917, año en el que había cumplido los 17, sin embargo, la obra le confirmó que
también en la época de Shakespeare la vida había sido una lucha desesperada, así lo afirma Jean Grondin (cf. 2000:
76).
40
Así, trataremos de fundamentar una manera de comprender los textos que mana de esta
fórmula de Gadamer: “Comprender lo que nos deja prendidos” (Gadamer, 1985: 108), esencial
obsesiva de fondo cartesiano, sino de tomar conciencia del difícil asimiento del conocimiento. La
nos derrumba, nos obliga a pensar en otro mundo, nos obliga a pensar de otro modo. Estamos
Sabemos que un texto literario, el Quijote o La Celestina nos valdrían de ejemplo, suponen
hacerse evidentes en la realidad de cada lector. Las propuestas de estos críticos de la Escuela de
Costanza pusieron en alerta la capacidad de toda obra literaria de suscitar múltiples lecturas,
redefiniendo así el concepto de clásico. Por lo que cada generación, cada escuela, cada aula, cada
lector puede leer de forma nueva cada texto y sobre todo, (algo básico para el propósito de esta
reflexión) puede encontrar algunas respuestas a las preguntas fundamentales que plantea su
tiempo.
Frente al formalismo, ataviado de métodos que buscan la inmanencia textual, una obra
literaria posee nutridos valores, universales que trascienden en el tiempo, siendo la crítica
marxista la que puso el foco en las tensiones sociales, en los dramas colectivos y la lucha de
clases. La teoría de la recepción a partir del marxismo no niega los postulados formalistas de los
valores estéticos permanentes del texto, de su valor como vestigio social reflejo de distintas
Será Jauss (1982) el que reformule las teorías del citado Gadamer, afirmando que el lector
convierte en “habla” el texto y aplica a la lectura de la obra literaria los conceptos de “lengua” y
41
“habla” de Saussure. Esto es, el lector del que hablamos, activo y participativo, contextualizado,
convierte en significado actual aquello que potencialmente posee la obra e introduce en el marco
de su lectura su propio concepto y comprensión del mundo (cf. Janer, 2004: 7).
leer, de capacidad de hallar aspectos inacabados, sitúan al lector como actante de la gestación
literaria. Al tratar de entender este sentido como individuos, como lectores de un tiempo
de una cultura contextualizada, con unas emociones especiales y concretas que determinarán una
influencia en nuestra lectura, una recepción sensible, histórica y social de la que están empapadas
nuestras aulas y nuestros alumnos: “Todo intento de comprensión, de correcta lectura, es siempre
En este punto llegamos a núcleo fundamental que sostiene este trabajo, sustentar un
modelo de proyecto que facilite el dialogo cultural, que facilite al alumno la anticipación del texto
de forma comprensiva y que bien determinada la tradición que nos une, este proceso “no es
simplemente un presupuesto bajo el que nos encontramos siempre, sino que nosotros mismos la
mismos” (Gadamer, 1977: 363). De esta manera se deja ver en Gadamer que la relación
intercultural y la convergencia cultural no es solo un acto institucional sino que cada acto de
comprensión nos va construyendo a nosotros mismos (cf. Almarza J.M., 2004: 44).
Un proyecto que conectará con las emociones y la competencia literaria, una propuesta
de un programa dinámico para realizar en un tiempo y espacio escolar que sea motivador porque
Gadamer de comprender lo que nos deja “prendidos”–. La lectura motivada y su fomento tiene
como objetivo ineludible que el niño no lector descubra el libro, ayudarle a pasar de la lectura
42
pasiva a una lectura comprensiva desde la participación y la acción (cf. Sarto, 19). El
la absorción de la competencia literaria cerrarán esta primera parte. La lectura arranca también
del concepto de participación como veremos, de este modo, el acto de creación es consciente
por parte del sujeto que lee, así lo fundamenta Iser (1987), heredero de las teorías de la recepción
asunto, pues el proceso de autogeneración de la literatura y del arte en general, hacen de ellos
productos inagotables de los que emanan distintas miradas que lo completan infinitamente
el flujo del contenido se realizará también a través de diversas plataformas mediáticas que han
evolucionado desde la cultura popular de la música, el cine, la fotografía, también los videojuegos
o la machimima. Nos referiremos para esto al término convergencia cultural acuñado por Henry
Jenkins,6 concepto y modo que interpretado por el profesor en el espacio escolar se convertirá en
la herramienta para acercarnos a las lecturas y cuestiones que competen a la competencia literaria.
Estas cuestiones quedarán expresadas en la segunda parte de este trabajo. El valor ético de la
digital, el aprender con distintos recursos que convergen en diversas plataformas que la propia
convertimos en nuestro propio lenguaje, creando una nueva interpretación que sí nos
abrir el proceso de enseñanza y aprendizaje a la diversión y la acción creativa propia del alumno.
Divertirnos suma resultados con el concepto “jugar con”, la participación o los entornos
6Henry Jenkins es catedrático de humanidades y fundador y director del Programa de Estudios Mediáticos
Comparados del MIT.
43
participativos propician un aprendizaje ligado a la cooperación que es a la vez un diálogo
diálogo entre personas o culturas, entre el texto y el lector son el fundamento de la verdad asida
por el individuo en cada comprensión y meta del conocimiento. El profesor guiará y posibilitará
a alumnos motivados la interpretación de los textos como una suma de infinitas lecturas posibles
en ese entorno compartido, que ayuden a comprender la diversidad cultural y a nosotros mismos
en contacto con el mundo que nos rodea (cf. Eco: 1979, 20).
usan mecanismos del juego para motivar el aprendizaje. El ser humano, el niño, el aprendiz,
necesita del juego, alterna con las máscaras de lo real e irreal, del “como si” y estructura la propia
en los entornos del aprendizaje y enseñanza de nuestra materia, nutriremos esta reflexión con
divirtiéndonos.
mecanismos en entornos formarles o desde la informalidad o la práctica de estos serious games que
han evolucionado desde la incorporación de los videojuegos en las aulas hasta las dinámicas de
los juegos de rol. La literatura, en este sentido, nos proporciona un campo de estudio inmejorable
para explorar las actuales estructuras de comunicación que a su vez se convierten en los actuales
los temas y centros de interés del alumno: el miedo, la muerte, el amor o el humor, activarán las
44
distintas competencias del aprendiz, tomando como punto de partida o hilo conductor estos
motivos que inciden en el desarrollo no solo de la competencia lingüística u otras, sino, teniendo
al que se enfrentan.
conceptos, implica en sí mismo el hecho de realizar una comprensión, de la vida y del ser. Decía
Gadamer (1900) que solo “el ser que puede ser comprendido es lenguaje” lo que deja abierto un
mundo infinito de difícil asimiento, puesto que su famosa frase evidencia una parte que no se
puede comprender del todo, oculta en la tradición misma de la que parte. Pese a eso, la frase,
posibilidad de una cultura donde se hayan abandonado las viejas obsesiones por la “realidad”, la
“objetividad” o las discusiones eternas entre “ciencias” y “letras”, donde las personas trataremos
con lo único que tenemos, las palabras, sin querer tener razón y sin querer ser poseedores de una
única verdad (cf. Gómez, 2001: 12). Así, nuestro objetivo facilitará la perfectibilidad de los
literaria (cf. Núñez 2009: 142; cf. Mendoza, 1999:18), en definitiva, persigue contribuir a un
La metodología empleada en el desarrollo de esta investigación parte del modo usual que
el ámbito de la Filología y en general de las Humanidades posee para crear un estudio riguroso: la
lectura pausada y reflexiva de numerosos artículos y libros de los materiales elegidos. Así mismo
carencias y elementos constructivos del aprendizaje también constituye una fase fundamental de
45
este trabajo, que se completa con la confrontación de ambos frentes teórico-prácticos: la mirada
crítica sobre los distintos textos y obras, autores significativos que comprenden esta investigación
teórica y sustento de este trabajo, la teoría hermenéutica desde la reflexión educativa y la práctica
de las herramientas y medios llevados a cabo en el aula durante varios años han ido configurando
el proyecto, fruto de la experimentación y una profunda reflexión. Por otro lado, el cotejo de
bagaje.
46
PARTE I. La hermenéutica: definición, origen y concepción actual
Hablar de hermenéutica es, sin duda, hablar de una disciplina provista de una ya larga
historia, que desde la antigüedad hasta la posmodernidad ha fluido compleja en sus límites y
definiciones. Nació como “ciencia” o “arte” fruto de elevar el deseo de comprensión al estatuto
de reflexión sistemática (cf. Recas, 2006: 21). En el Diccionario de filosofía abreviado de la editorial
las expresiones empleadas por medio de un análisis de las significaciones lingüísticas expresión
pensamiento”.
hilos conductores que diversos expertos en la materia resaltan como fundamentales en sus
estudios.
1.1.1 La experiencia hermenéutica es intrínsecamente histórica. El encuentro con la obra de arte o texto
conciencia manipuladora, sino como medio a través del que un mundo viene a
47
permanecer delante de y en nosotros. Los frutos de este hecho solo se pueden recoger
cuando la experiencia se concibe no como la conciencia que percibe los objetos, sino
comprensión, pues ambos revelan el ser de las cosas. Sin embargo, no revelan al ser
como un objeto frente a lo subjetivo, sino que iluminan el ser al que ya pertenecemos.
el encuentro con el ser de una obra no es estático sino que está inmerso en todo tiempo y
temporalidad.
ve afectado por nada que la luz de la razón no pueda verificar mediante el experimento.
Sin embargo, lo que se entiende aquí no es una objetividad científica sino una objetividad
para emitir un significado de alguna forma fuera del tiempo y de la historia. Más bien al
controlamos, nos movemos y adaptamos a las formas en las que nos ha sido entregado
realidad. Es importante resaltar en este punto que la palabra apropiada para señalar la
relación del hombre con el mundo, el lenguaje y la historia no es “usarlos” sino participar
48
del hablante, sino en la realidad que accede a la expresión en y a través del lenguaje. En
1.1.6 La experiencia hermenéutica de ser dirigida por el texto. El texto, completamente análogo a un
compañero de diálogo, necesita nuestra ayuda para poder hablar. Debemos ver esta
cuando se concibe como algo capaz de ser poseído por el ser más que como una
permanecer todas las posibilidades del intérprete y del texto, compañeros en el diálogo
hermenéutico.
1.1.7 La experiencia hermenéutica comprende lo que se dice a la luz del presente. Toda interpretación
implica una aplicación al presente, invita al intérprete por lo que no es solo una tarea
y el derecho podrían ser útiles modelos para guiar a la interpretación literaria hacia la
1.1.8 La experiencia hermenéutica es una revelación de la verdad. El intérprete no puede (sin esta base
objetiva mencionada en el punto anterior) dar sentido a la realidad sin una nueva
definición de verdad, la naturaleza de lo que se quiere decir aquí y ahora por revelación
dinámica del ser a la luz sin ser total o inequívoca. La verdad hermenéutica no es
1.1.9 La estética debe ser deglutida en la hermenéutica. El momento estético debe definirse no en
términos de placeres basados en la forma sino que lo que hace que verdaderamente una
49
siendo imposible este momento estético si no se entiende como un encuentro
interpretativo total.
sujeto-objeto, ya que la obra tiende a ser colocada a cierta distancia del intérprete. El testimonio
interés está en la “cosa dicha” no en las intenciones, en el texto una realidad es traída a
construirse.
El método es un esfuerzo para medir y controlar por parte del intérprete. El método es
una forma de dogmatismo, que separa al intérprete de la obra, que permanece entre él y la obra y
oscuridad al texto.
reflexiva, así, no es válido afirmar que el elemento estético de una obra pertenece a su forma
nuestro punto de partida. Su brillo es el poder de la verdad de ser. El artista, el escritor tiene en el
uso de los materiales y las formas, de las figuras literarias, de su color y su sonido, la capacidad de
50
Así, el amor a la literatura es una receptividad al poder expresivo de la misma. La tiranía
del dominio conceptual tampoco es amor, sino un asfixiar y proteger sin dar luz y verdad.
No es el intérprete quien capta el significado del texto, sino que el significado del texto lo
captura a él. Así, y esto es importante, cuando vemos una obra, un juego 7 o una novela no
permanecemos por encima como un sujeto que contempla un objeto, sino que nos quedamos
El arte es arte cuando trae un mundo a permanecer ante uno, y el buen arte contiene tal
plenitud de la verdad 8 del ser que uno encuentra su propio horizonte produciéndose la
profundo de la palabra.
Leer una obra es un derribar y abrir el modo de ver anterior, es interpretar un mundo y un
Los métodos actuales para intentar “comprender” una obra literaria tienden a funcionar
literaria no debe poseer el análisis formal aristotélico, ya que el proceso de entender una obra es
más un proceso dialéctico socrático, con un avance en la idea mediante preguntas y respuestas,
preguntas reales que surgen del autocuestionamiento, de admitir la propia incertidumbre de uno
mismo.
El método recibe su validación si funciona, si una obra de arte, como acontecimiento que
7 Obsérvese la relación y la similitud entre juego y novela, ambas susceptibles de ser interpretadas, el lector como
participante del texto, como jugador que acepta unas reglas ya que no tiene el poder de intervenir para alterar la
fijeza del texto.
8Obsérvese como se habla de la originalidad y verdad en la fusión de horizontes, teoría gadameriana que
desarrollaremos más adelante como método de comprensión textual.
51
revela un mundo, retrocede y se escapa de los métodos actuales.
textos, nació como arte y como ciencia, como disciplina exegética fruto del deseo anhelado de
elevar la comprensión al estatuto de reflexión sistemática. Estas líneas de trabajo pretenden hacer
presente una necesidad en los procesos educativos, una demanda que es el fundamento de toda
educación de calidad e integral, hacer de los alumnos individuos reflexivos capaces de trascender
y comprender la realidad para integrarse como sujetos útiles en la sociedad en la que les ha
correspondido desarrollarse.
dificultades, por lo que se halla intrínsecamente unida, radical y hondamente al lenguaje. Esto es
diáfano para nuestros interlocutores. La incertidumbre de la claridad sobre nuestro mensaje tiñe
el canal sin conseguir lo fundamental del proceso: la comunicación. Los recursos de los que
dista (esta de la antigüedad) de la gadameriana, en cuanto a su sentido último: perseguir con una
normativa de los textos eminentes unos criterios para una comprensión cultural, cuyo papel
reside en dar sentido al mundo y en orientar nuestra acción. Sin duda, una definición de
hermenéutica que conecta con el eje vertebrador de una lineal estratégica vital en las escuelas.
Así, la hermenéutica es la filosofía de los nuevos tiempos -dice Gianni Vattimo-, ya que
esta necesidad de comprender constituye un núcleo esencial de toda vida humana, sencillamente
es el arte de comprender al otro, de comprender otra sabiduría y como guía, el diálogo. Nos
acercaremos a la visión canónica del concepto partiendo de las múltiples y complejas ideas de
este concepto en la antigüedad en el capítulo titulado “Tras los pasos de Hermes”, trataremos de
52
dar luz a este concepto ambiguo en sus orígenes pasando por los ciclos históricos que le siguen
sin perder la perspectiva de que esta ciencia alimenta los fundamentos didácticos y
aferrarse a lo que alguien ha dicho, sino captar aquello que en realidad ha querido decir”
(Gadamer, 1995: 62). Este es el fundamento principal para guiar la comprensión que aquí nos
compete como docentes y así comprender las lecturas en nuestro entorno educacional, desde una
perspectiva, una situación, haciendo del texto un principio de incertidumbre (Rivera y Civís,
53
Capítulo 2. El surco de la hermenéutica
Sería Gerhard Ebeling (1959: 24) quien daría tres significados del concepto de
hermenéutica: “El significado del vocablo debe buscarse en tres direcciones: afirmar (expresar),
9Véase en G. Ebeling, “Hermeneutik” en Die Religion in Geschichte und Gegenwart, vol.3, Mohr, Tübingen, 1959, pág.
24, una explicación más extensa y pormenorizada de estas tres claves en la definición del concepto.
54
Estas tres direcciones de significado se encuentran ya presentes en su raíz etimológica y
mitológica, el verbo griego hermeneuein y sus sustantivo hermeneia hacen referencia a Hermes y su
términos, son, sin embargo, evidentes las coincidencias y la asociación entre ambas palabras que
Así, la hermenéutica nació con una intención práctica, ya que la actividad de Hermes no
era de ningún modo contemplativa, sino que suponía una acción y movimiento en su tarea de
trasladar a los hombres los requerimientos más divinos. Ha sido una teoría práctica y pretende
seguir siéndolo en el siglo XXI, con el esclarecimiento de pasajes oscuros dictados en todo caso
por fuentes menos divinas, pero a la vez igual de inabarcables para muchos receptores. Gadamer
afirmó a este respecto sobre la practicidad hermenéutica: “La gran tradición de la filosofía
práctica pervive en una hermenéutica que tiene conciencia de sus implicaciones filosóficas”11.
Los griegos veían a Hermes como el intermediario ante los dioses, un mediador e
intérprete entre la oscura voluntad divina y nuestra fragilidad humana. Hermes había descubierto
el lenguaje y la escritura, instrumentos que hacen posible la comprensión (cf. Recas Rayón, 2006:
36). Todos los sentidos de “hermeneuein” y “hermeneia” tienen como denominador común esta
manifiesta en un principio.
10 Existe cierta controversia sobre las relaciones semánticas entre “Hermes” y “hermeneuein”, señala Maurizio
Ferraris citando a Kerényi, como autoridad en la materia, que la relación entre ambos términos es posterior. “No
tiene en cambio ninguna relación lingüístico-semántica, a parte de su semejanza fonética con Hermes” (Kerenyi,
Origine e senso dell’ermeneutica, 1963, pág.133, citado por M. Ferraris, Historia de la hermenéutica, Akal, Barcelona, 2000,
pág. 9.)
11 H.G. Gadamer, “Hermenéutica como filosofía práctica”, en La razón en la época de la ciencia, Alfa, Barcelona,
1981, pág. 80. Afirma a este respecto práctico de la hermenéutica: “En este ámbito propiamente dicho de la
experiencia hermenéutica, acerca de cuyas condiciones tiene que dar cuenta una filosofía hermenéutica, se confirma
el parentesco próximo de la hermenéutica con la filosofía práctica. Está por lo pronto el hecho de que la
comprensión, exactamente igual que el actuar, sigue siendo siempre un riesgo y no permite nunca la simple
aplicación de un saber general de las reglas para la comprensión de enunciados o textos dados”.
55
afirmar, siempre en relación con la función anunciadora de Hermes, por lo que expresaba llevar
un mensaje para ser comprendido. Así para Platón, sin embargo, el hermeneuta como
intermediario ocupaba una posición secundaria (cf. Heidegger, 1987: 110-11). A diferencia de las
técnicas críticas, la hermenéutica para Platón no habla de lo verdadero o lo falso sino que solo
transmite lo que otros han dicho. Esta tesis, como bien podemos observar en Apel, prefigurará la
distinción clásica entre “hermenéutica” y “crítica” albergando así una relevante controversia en el
tema que nos ocupa: ¿puede el “intérprete” interpretar las palabras del autor sin presuponer ya
desde la propia comprensión de lo que este dice un saber sobre su efectiva verdad o falsedad?
nace como una teoría de recepción, sino como una práctica de la transmisión y la mediación (cf.
como hermenéutica teológica. Así la raíz “herme” está relacionada con los vocablos latinos sermo
(decir) y verbum (palabra), por lo que paralelamente se fortificó con la función de Hermes como el
Richard Palmer indica, además de las definiciones aportadas en páginas anteriores, cómo
importante matiz respecto al “decir”, “enunciar”, pues se trata de un decir que encierra en sí
mismo una interpretación, el estilo de una actuación (cf. Palmer, 2002: 32). Así, se refiere a la
como cuando una orquesta interpreta magistralmente el Réquiem de Mozart o un actor el Otelo de
Shakespeare, y ¿un profesor en el aula? Desde luego la función mediadora del docente se
56
El segundo sentido que aportamos de hermeneuein sería el relacionado con la idea de
“expresar”. Por lo que el movimiento no es de dentro a fuera de uno mismo, de su espíritu –así
sucedería en el “expresar”– sino, al contrario, recorre el camino del logos al alma, del lenguaje
exterior al interior, un diálogo silencioso del alma consigo misma. La conexión que se establece
entre el mundo del intérprete y el interpretado es posible porque existe una implicación entre
productividad histórica que se deposita en este logos-lenguaje común que hace posible la
ese otro “lenguaje interior” que denominamos pensamiento, lo que siguiendo una denominación
platónico-aristotélica, distinguiría entre el logos expresado y el logos pensado (cf. Recas Bayón,
2006: 38).
apareciendo como la primera operación del intelecto cuando este emite un juicio con previsión
de verdad, de otra manera dicho, la interpretación no es un proceso a posteriori del análisis lógico
sino que permanece implícito a él. Explicar, aclarar, es ya intrínsecamente realizar un proceso de
interpretación.
sería hacer inteligible algo que no lo es, convertir en familiar lo desconocido y lejano en nuestro
horizonte conceptual y vivencia. Traducir no supone una mera sustitución de términos como en
los dispositivos electrónicos, sino que, requiere la vivificación a través de un texto de un universo
cultural ajeno, ya que en el lenguaje se sedimenta nuestra propia vivencia del mundo. La grandeza
de la interpretación de los textos reside precisamente en abrir esos mundos extraños a nuestro
universo de experiencias, o bien, acercarlo a otros universos como en la labor del maestro. Una
12 En un sentido estricto el Peri hermeneías no es un libro de hermenéutica sino de lógica que aborda la estructura del
logos apofántico o del juicio que expresa la verdad o falsedad de una oración.
57
traducción que se da, como bien venimos e iremos justificando, entre el mundo del texto y el del
lector.
pérdidas o lastres. Además, se añade otra problemática central en este asunto: la distancia
temporal. Fundamental sería superarla para obtener una visión global, en la medida en que toda
comprensión exige la cercanía que nos permite empaparnos en toda concepción hermenéutica
existen soluciones muy diversas: por un lado, la búsqueda de la empatía absoluta con el autor
(Schleiermacher), por otro, la total autonomía y objetividad de todo texto (Derrida), hasta la
fusión gadameriana de los horizontes del intérprete e interpretandum en la que basaremos nuestro
marco introductorio.
Jean Grondin considera que este tercer sentido de hermeneuien se englosaría en el segundo,
puesto que traducir es en cierta manera interpretar, “se trata en ambos casos de un movimiento
semejante del espíritu que apunta a la comprensión, solo que uno se dirige hacia fuera y en el
La expresión hermenéutica13 se encuentra por primera vez en Platón en el Político 260 d11
y en el Epínomis 975 c6. En el primero, el Político tiene una función sagrada ya que actúa como
relacionada con el arte de la adivinación, saber que sin esclarecer sus posibles divergencias, no
puede alcanzar la verdad. Así, la hermenéutica puede situar su origen en la Modernidad, ya que
como hoy la entendemos aparece el término en 1643 tal y como lo recoge en Dannhauer en
13 Esta breve historia de la hermenéutica recogerá de forma sencilla una evolución de significados y épocas, hacemos
referencia al exhaustivo y excelente trabajo que hemos podido manejar de Maurizio Ferraris, ya mencionado, Historia
de la hermenéutica, Akal, Barcelona, 2000. Su conceptualidad y profundidad amplían esta panorámica que ofrecemos,
además de su rigor y minuciosidad.
58
Hermeneutica scara sive methodus exponendarum sacrum literarusm (1643, Augsburg), al hilo de las
califique como sabiduría está lejano de la concepción moderna: “puesto que el hermeneuta solo
puede comprender lo expresado, pero no puede saber si además es verdad”, así lo expresaba
Platón en su obra Epínomis (974 e). Ya lo mencionamos en líneas anteriores, esta escasa validez
de la hermenéutica aparecía en el pasaje del diálogo de Ion de Platón, los poetas como mensajeros
de los dioses y esta práctica de transmisión quedaría en la Grecia antigua lejos de cumplir
emparentaría con el quehacer de un artesano, afirmaría Platón en Epínomis (974 e) en cierto tono
despectivo: “aun siendo algunas absolutamente necesarias, en verdad primeras, aquel, sin
embargo, que gane ciencia en ellas, aunque al principio se le tenga por sabio, hoy, sin duda, ya no
se le tiene por tal, y más bien, con semejante ciencia, se cure de ridículo”, seguiría más adelante:
tipo de muebles, el arte herrero y la del que prepara los útiles para los herreros, los artistas
prácticos, los tejedores, todo tipo de instrumento, todo esto es útil a la sociedad, pero no vale
para nada cuando se hable de virtud. Ni la caza tomada en su conjunto, pese a su variedad y
tecnicidad, se puede decir que produzca a su tiempo grandeza de alma y sabiduría. Y ni siquiera
la adivinación, ni, en general, el arte de interpretar los oráculos, porque lo que se sabe, se sabe
Sería en su obra Definiciones (414 d1) pseudoplatónicas y sobre todo en Aristóteles donde
59
elocutio la forma de expresarnos o enunciado, es decir, hace referencia al lenguaje en sí mismo14.
referencia al comienzo del capítulo, hermeneuein como decir o expresar. Así, tanto para Platón
como para Aristóteles la hermenéutica se sitúa como una teoría de transmisión de mensajes, no
concerniente en este momento a las teorías de la recepción textual de las que daremos cuenta
más adelante, sino que aluden a una teoría de la expresión que es ya una interpretación –y esto es
relevante– en tanto que aquella es la traslación del pensamiento al lenguaje (cf. Recas J., 2006:
46).
En el Peri-hermeneias aristotélico (que se basa en hablar sobre la estructura lógica del juicio,
todo sea dicho), la oración se ofrece como mera mediadora entre el pensamiento y sus
receptores, entre nuestros juicios singulares y su comprensión con los otros. De esta manera,
ermhneia será la encargada de mediar entre pensamiento y comprensibilidad, que busca traducir el
La época helenística apostaría, por lo tanto, por una interpretación alegórica de los mitos,
pese a no ser los primeros en apostar por una interpretación racional de la mitología, sí lo fueron
en ofrecerla al mundo de manera sistemática, con una gran versatilidad desde la herencia y
lo divino con el logos racional, habiendo llegado hasta este punto la filosofía, pues no parecía
podía trascender en un sentido literal por lo que requería una interpretación alegórica (cf.
como anuncio. Destacamos a Filón de Alejandría (13-54 d.c.). Su legado nos deja un
14 Véase De anima, II, 2, 420 b 18-20. Aristóteles hace referencia a la unión indiscutible entre hermenéutica y
lenguaje.
60
pensamiento basado en el exacerbado alegorismo de todo lo concerniente al ámbito religioso, así,
lo sagrado contenía para Filón nudos indiscutiblemente misteriosos que se reducirían a un plano
simbólico para ser descifrados. Este asunto, desde un punto de vista hermenéutico, es relevante
pues todo lo concerniente a lo verbal debe ser remitido por conceptos preverbales para poder ser
La influencia de esta alegoresis de Filón se hace patente en Orígenes (185-253 d.c.), padre
de la Iglesia junto a San Agustín y Santo Tomás; para aquel, las escrituras guardan un
desentrañable misterio que a la vez es expresión de Dios y de su voluntad divina que pretende
orientar al hombre en un ascenso de lo carnal hasta el mundo inteligible. Así, su doctrina está
destinada a facilitar cánones interpretativos para aprehender las Sagradas Escrituras, muestra de
San Agustín de Hipona (354-430 d.c.), escritor de filosofía y teólogo, con el que asistimos a la
(cf. Ferraris, 2000: 23). Dichos planteamientos fueron reconocidos y estimados por Gadamer y
envergadura” (Heidegger, 1988: 12). Para Heidegger Agustín de Hipona tuvo la novedad de
formal, sino en el verbum cordis, el logo interno frente al externo mencionado anteriormente. Por
con la idea entre hablar y pensar: a ella –refiriéndose a la encarnación– se debe que el olvido del
61
lenguaje por el pensamiento occidental no se hiciera en su totalidad. Por lo que el verbum cordis, es
pues, el espejo y reflejo de la palabra de Dios. Las distintas lenguas no serían más que distintas
manifestaciones como lo son las formas trinitarias en las que se hace patente el mismo Dios (cf.
Gadamer, 1995: 502-505). El signo lingüístico es tan solo un aspecto contingente, sensible y
devaluado por el logo interior, asunto celebrado por Gadamer y Heidegger (cf. Recas J., 2006:
49).
Agustín también recabó importantes pautas para la exégesis de las escrituras, aportó una
con otros fragmentos similares o traducciones realizadas. La exigencia de un buen manejo del
hebreo o del griego, del contexto histórico, el control de la retórica y sus giros… todo ello
Ebellng, 1959: 24), durante el mismo, se siguió la vía abierta y explorada por Agustín de Hipona
y teólogos exegéticos.
inmensa. Su enorme influencia en las ciencias del espíritu y en el propio Gadamer hace que
15Véase M. Heidegger, Carta sobre el humanismo, Alianza Editorial, Madrid, 2000: “Todo humanismo se basa en una
metafísica, excepto cuando se convierte él mismo en el fundamento de la metafísica”, pág. 23-24. Para Heidegger el
humanismo cerraba la puerta a la verdadera formulación de preguntar por el ser.
62
exclusivistas que la ciencia moderna planteaba (Recas J., 2006: 50).
Señalaremos resumidamente las claves esenciales por las que la relevancia del humanismo
paideia griega.
actualizarse.
3. Una fuerte consciencia del valor de la interpretación como mediación del distanciamiento
comprensión de la tradición.
5. Una elevada concepción práctica del saber frente a los saberes técnicos, lo que influiría
estimable teórico (su concepción sobre la hermenéutica debemos deducirla de sus escritos poco
inaugurando el más vasto período del desarrollo de la misma como revelan nombres asociados a
esta tradición: Flacius, Schleiermacher, Dilthey, Bultmann, Ebeling, citados algunos en este
trabajo en más de una ocasión. Lutero, como ningún otro, centró las bases de la hermenéutica
Escritura, decir lo contrario le parecía incluso ofensivo para el creador, pues llevó hasta el
extremo la autonomía del cristiano en la escritura de los textos sagrados sustentada en la análoga
afirmaciones que él mismo generó más que en sus propios desarrollos teóricos.
63
primer autor de una hermenéutica protestante con su obra Clavis scrioturae sacrae (1567). Flacius
con una formación filológica y teológica excelente y rigurosa se propuso ofrecer las claves para
esclarecer los pasajes más complejos de la Biblia. Dicha complejidad no reside en el texto en sí
mismo, sino que según el filólogo, se sustentaría en nuestra propia ignorancia gramatical y
“Cuando te dispongas a la lectura de un libro, haz desde el principio, en la medida en que sea
posible, de modo que tengas bien claros y sabidos, en primer lugar el punto de vista, el fin o la
tendencia del entero escrito: cosas todas que son como la cabeza, el pecho, las manos, los pies,
etc. Así pues podrás considerar cuidadosamente cómo está constituido ese cuerpo, cómo
comprende en sí mismo todos aquellos miembros, de qué modo tantos miembros o partes
constituyen conjuntamente ese cuerpo único, cuáles son la correspondencia, la armonía y
proporción de los miembros individuales tanto entre ellos como con respecto al entero cuerpo, y
en particular, con respecto a la cabeza”16 (43-44).
espíritu racionalista al cobijo del debilitamiento de la tradición y, por ende, del canon clásico que
progresó en la consabida autonomía del racionalismo. Los influjos de las corrientes matemáticas
objetivable y analíticamente comparada. Pese a estar aún lejos de los ideales del positivismo
(1620) de Francis Bacon y el Discurso del método (1637) de René Descartes, desde el empirismo la
décadas anteriores, pese a no ofrecer una clara opción frontal con el humanismo. Además otros
16Véase con mayor amplitud las ideas de Flacius en su obra De ratione cognoscendi sacras literas (1719). Defendería el
sentido último de este círculo hermenéutico entre la cabeza y los miembros a los que hace referencia, como
respuesta al problema del oscurantismo de los textos sagrados, debiendo ser interpretados con un sentido más
global.
64
autores como Dannhauer, Chladenius, Meier, el pietismo de Rambach, la aportación de Spinoza
(cf. Recas Bayón, 2006: 54) siguieron ahondando en las cuestiones concernientes a la
interpretación.
methodus exponendarus sacrum litterarum (1554), el término hermenéutica. En ella siguió los pasos del
Peri hermeneias de Aristóteles, y si bien, su método solo fue programático, analizó el sentido del
griegos. Este proyecto mantuvo cierta notoriedad en los círculos racionalistas del s. XVII y XVIII.
Destacable sería también la aportación de Chladenius con su distinción entre dos tipos de reglas,
unas, las que enseñan a razonar y, otras, las que están orientadas a hacernos comprender
adecuadamente, es decir, hermenéuticas, tarea universal la de esta última, pues no hay ciencia que
quede al margen de tan alta encomienda. Será Chladenius el autor de la primera obra
hermenéutica en alemán, a la que tantas en esta lengua le seguirán en años posteriores. En ella,
Einleitung zur richtigen Auslegung vernünftiger Reden und Schriften (Introducción a la correcta
las llamadas “oscuridades textuales”, declarándose propia de la hermenéutica solo la que procede
del trasfondo histórico o factual que rodea al texto. Esta hermenéutica sitúa por primera vez y
claramente el factor pedagógico en primera línea, la hermenéutica como arte para explicar este
trasfondo. Una doble faz se sitúa en este asunto que debemos tener en cuenta: “si por un lado el
intérprete debe aprehender objetivamente el sentido literal del texto, y en eso reside su
universalidad (de nada sirve reconstruir las intenciones del autor), por otro lado, tiene plena
libertad frente a la tradición, es más, representa una perspectiva o punto de mira irreductible a
cualquier otra” (Recas Bayón, 2006: 55). Más tarde Gadamer atestiguará la indiferencia que
supone conocer al autor para lograr una comprensión certera, pues su teoría de “fusión de
65
El Ensayo de un arte general de la interpretación (1757) de G.F. Meier constituirá el último
sentido interpretativo sino que asume en el proceso todo signo artificial o natural. Universal
significaría en este contesto que todo en este mundo es signo y que cada signo remite a la
conexión universal de todos los signos, no estando alejada esta apostura del racionalismo puesto
que, nada es más racional en el mundo que todo remita a algo (cf. Grondin, 2003: 93).
en la época ilustrada donde el triunfo de la razón bañaba todas las teorías del pensamiento. Junto
teológicas y jurídicas que pretendían no tanto buscar la verdad objetiva en las escrituras como
tratar de aprehender su altura moral y espiritual17 (cf. Recas Bayón, 2006: 57). No podemos pasar
sin nombrar a otros autores y sus trabajos hermenéuticos como lo fueron A. H. Francke (1717)
con Praelectiones Hermeneuticae, o J.J. Rambach (1723) con su escrito Institutiones Hermenauticae, que
siguieron esta línea teológica entre el objetivismo del protestantismo ortodoxo y el psicologismo
posterior.
Una parada especial y en mayor profundidad se merece los postulados de Spinoza que
objetivo en las Escrituras, no era partidario de superponer a la literalidad del texto glosa precepto
alguno que no resulte evidente por sí mismo. La interpretación debe deducirse de la evidencia de
su propia historia y establecer su verdadero sentido de verdad moral que así sería común y
posible de expresar en términos familiares (cf. Spinoza, 1976: 157). Ahora bien, en cuanto a los
17Nos recuerda Gadamer a este respecto que Oitegner se centra en la comprensión de la Sagrada Escritura, sin
hacer uso de las matemáticas que no tienen nada que aportar. Pretende un método distinto al que llamó
“generativo”, exponer la Escritura como una “siembra”, dice, con el fin de que crezca la justicia universal. (cf.
Gadamer, 1992: 58).
66
pasajes que no son del todo comprensibles o se realiza dicha comprensión con mayor dificultad,
Spinoza puso los pilares de una hermenéutica secularizada de la Biblia por su defensa de
su libre interpretación, ya que para él pertenece “al derecho de cada uno” (Spinoza, 1976: 178).
Así defendió la interpretación de los textos sagrados desde un punto de vista filológico e
histórico: “el método de interpretar la Escritura, no solo no difiere del método de interpretar la
naturaleza, sino que son perfectamente iguales” (Spinoza, 1976: 156), cabe imaginar que Spinoza
Otra figura destacable del racionalismo será Giambattista Vico (1668-1744). Personaje
peculiarísimo y original, rebelde y outsider de su época que se propuso restaurar con nuevos
saber (cf. Recuas Bayón, 2006: 58). Señalará como ningún otro los límites de la ciencia natural
emergente; dichos límites sitúan al otro lado de la línea de ciencia, metodología y matemática el
reconoce y aprecia la formación del sunsus communis que sitúa a la humanidad en el justo punto
Vico argumenta contra la concepción cartesiana del saber desde su teoría del verbum
mediación hermenéutica del conocimiento, queda sofocado por Vico con una teoría práctica,
asimilando el conocimiento solo a lo que hemos realizado por nosotros mismos, mediado por la
tradición con la que ya de hecho se cuenta desde un principio. Esta teoría de Vico “ya era un
topos humanístico, retomado después por las metafísicas barrocas pero en un sentido que
justificaba la mathesis universalis contra la tradición histórica: la matemática sería la imitación (la
única posible) del arte creativo de Dios por parte del hombre” (Ferraris, 2000: 64). Pese a estas
67
Descartes enfrenta al sujeto con el mundo natural. En Vico el decurso histórico no sucederá,
pues se puede alcanzar la realidad de las ideas claras si las identificamos como propias y así
conocer su verdad. Verbum et factum convertuntur, adquiere de esta manera un pleno significado
hermenéutico en el marco de las ciencias históricas (cf. Recas J., 2006: 60), brújula en su proyecto
ideal de hombre enciclopédico, ideal de la época ilustrada. Su mirada retrospectiva hacia los
perfeccionadas por la mirada racional del siglo XVIII. Por su parte Heyne siguió con el propósito
que no fue vista negativamente ni de forma contradictoria para la lectura de la Biblia. Para
ambos, la Biblia en clave de mito es fundamental para la corriente estético-expresiva (cf. Ferraris
M., 2000: 73; Recas J., 2006: 60). Heyne y Michaelis rodaron un camino transitado por el mito
transmitida.
El flujo de conciencia hermenéutica que transita desde el final de la Ilustración hasta las
fortaleza del lenguaje. El lenguaje como fuente común de la razón y la revelación, ese nexo
indiscutible entre lenguaje, razón y nuestra condición humana propicia una fresca mirada hacia el
pasado y una nueva actitud hermenéutica, en palabras de Herder, alejada de la extraña erudición
de la superioridad moderna.
Karl Wilhelm von Humbolt (1767-1835) subrayará el mencionado nexo entre lenguaje y
razón desde una perspectiva etnolingüística y lingüística comparada, se debe esto a la enorme
68
dependencia entre el pensamiento y la palabra, ya que se hace evidente asumir que las lenguas no
son propiamente medio para expresar la verdad de forma autónoma sino que nos ayudan a
descubrir la verdad. La lengua como eco que vibra en la común naturaleza humana. La lengua se
establece el apriorismo histórico de la comprensión (vid. Ferraris. M., 2000: 117; Recuas J., 2006:
61).
concibe la hermenéutica como una ciencia que se prescribe bajo unas reglas con las cuales se
reconoce el significado de los signos. Wolf llevó, por lo tanto, al terreno de la semiótica la
objetivo de “una hermenéutica en la comprensión de la intención del autor” (1831, Wolf F. A.,
Georg Anton Friedrich Ast (1776-1841) se equipara a Wolf en su eminente línea clásica.
Destaca su obra Grundlinen der Grammatik, Hermeneutik, 1808, estudio erudito que nos acerca a la
esencia del espíritu humano vertida de forma individual en cada obra. Este espíritu común daría
sentido unitario a todas las obras individuales, apareciendo así como condición de posibilidad de
por excelencia de la hermenéutica romántica y el más significativo junto con Dilthey, Heidegger
y Gadamer. Estuvo relegado al olvido y cuestionado durante años hasta la publicación en 1838,
por su discípulo Friedrich Lüke, de sus apuntes y de forma más ordenada y cribada la edición
gramatical –sujeto a las leyes objetivas– y el factor sicológico –individual y subjetivo–. De esta
su función hermenéutica, trascendido que hace posible la aprehensión del proceso interno del
18 Véase la obra de Wolf F. A., Vorlesung über die Enzyklopädie der Altertumswissenschaft (1831).
69
cual ese lenguaje inicial es ya función en sí mismo y mera exterioridad, así, el lenguaje es el paso y
no el núcleo. El lenguaje no es el equivalente al pensamiento (cf. Recas, 2006: 63, vid. Palmer,
2002: 121).
lectora que queremos mantener en las aulas. Sin embargo, esto se conseguiría solo a través de un
entronque con la sicología del autor mediante la traslación empática hacia su mentalidad (cf.
método (1960) el distanciamiento con la figura del autor para la comprensión del texto. Gadamer
una mera comprensión, calificando a estas teorías como lo que él llamó “metafísica panteísta de
Gadamer, 1993: 237-252). Pese a esto supone un hito en el avance de la hermenéutica, pues se
separa de la anterior tradición y resultó, por tanto, muy novedoso. La “revolución copernicana”
Hans-Georg Gadamer diría “el ser que puede ser comprendido es lenguaje”, por lo que
recordarnos la finitud, mostrando todo lo que no se puede decir ni comprender. Algo permanece
en la sombra y no se puede tratar bajo las premisas del método científico racional sino con juicio,
tacto y tolerancia. ¿Hay algo más humano que dudar de nuestra verdadera y profunda
comprensión? (cf. Gómez, 2003:14). Concluiría Gadamer (1960: 238) que la universalización de
70
propio filósofo romántico marcaría una distancia entre su teoría más rigurosa y la tradicional,
La muerte de Schleiermacher en el primer tercio del siglo XIX impulsó una perspectiva
para nuestra investigación: ¿es posible una ciencia histórica?, o si hay que contextualizar
despertar de la conciencia histórica durante todo el trayecto del historicismo. Aporta Recas
Bayón (2006) en su estudio la relevancia de autores como Leopold von Ranke y Johann Gustav
Droysen en la tradición historicista, predecesores de la figura genial y relevante que fue Wilhelm
Dilthey (1833-1911).
Dilthey fue el primer historiador de la hermenéutica, a quien debemos “el mayor esfuerzo
153). Su mejor aportación se establece en propiciar la autorreflexión de las ciencias del espíritu,
naturales. Su obra fundamental Introducción a las ciencias del espíritu en 1883 ofrece una dicotomía
entre los objetos de conocimiento sobre los que versan las ciencias naturales (sobre objetos o
fenómenos externos al sujeto), frente a las ciencias del espíritu (versan sobre la investigación del
propio ser humano). Estas últimas emanan de la vivencia interna que impregna,
indefectiblemente, el objeto conocido (cf. Recas Bayón, 2006: 69). La perspectiva hermenéutica
71
Los rasgos diferenciales entre los modos de comprensión del objeto conducen al mismo
punto, a la indistinción en las ciencias del espíritu entre sujeto y objeto. Señalará Gadamer en
Verdad y método (1960: 303) “lo que hace posible el conocimiento histórico es la homogeneidad
experiencia vivida que se manifiesta en nuestro mundo interior y en nuestro “espíritu objetivo”
alemán romántico Sturm und Drang, así lo expresó Palmer (citado en Ferraris, 2000: 157) que
percibía en el historicismo de Dilthey “un giro hacia la vida misma”. La concepción de la vida
fue para Dilthey una temporalidad en constante fluir reflejada en unidades de significado
duradero, por esto concluye en una visión de continua autointerpretación vital: la vida como
vida pasada, en una mente ajena, anula la operatividad y el valor del distanciamiento temporal
“El tiempo ya no es primariamente un abismo que hubiera de ser salvado porque por sí
mismo sería causa de división y lejanía, sino que es en realidad el fundamento que sustenta el
acontecer en el que tiene sus raíces el presente. La distancia en el tiempo no es en consecuencia
algo que tenga que ser superado […]. Por el contrario de lo que se trata es de reconocer la distancia
en el tiempo como una posibilidad positiva y productiva de comprender. No es un abismo
devorador, sino que está cubierto por la continuidad de la procedencia y de la tradición, a cuya luz
se nos muestra todo lo transmitido.”
(cf. Verdad y método, 1992: 367).
72
2.7 La hermenéutica ontológica
claves de la gran revolución que llevará a cabo Heidegger, maestro de Gadamer. La idea de
comprender la vida a partir de la vida misma es una de las claves de la gran revolución de
fenomenología entendida como función de desvelar al Ser como es, sin manifestarse de forma
El giro de Heidegger presenta una hermenéutica que no tiene que ver con lo
anteriormente dicho: no estamos ante una hermenéutica que clarifica oscuridades textuales, sino
que estamos ante algo previo y concomitante a esto. Señala Recas Bayón (2006: 76) que la
designa así su carácter móvil de estar ahí que constituye su finitud y especificidad abarcando al
comprensión se abre hacia el futuro ya que se muestra como temporalidad y capta nuestra
hombre tiene mundo y es algo presente, el “saber” previo implica ya una comprensión y una
interpretación.
que aquí hemos querido resumir, como en el punto de partida en múltiples perspectivas
73
desarrolladas en los últimos años. A todo ello haremos referencia en las siguientes líneas: a su
Igualmente la muerte elige lugar y día, y así, banalmente, llega a su fin. Pese a que este
acontecimiento está regido por el caprichoso azar, parece, sin embargo, estar provisto de cierto
determinismo en el caso de Gadamer que sitúa la fecha de nacimiento de uno de los filósofos
más importantes del siglo xx en el pórtico del nuevo siglo. Azar, determinismo o capricho,
Gadamer supondrá uno de los testimonios más privilegiados del siglo xx. Nacido en Marburgo
Descartes, el fundador del pensamiento metódico moderno. Sí será el mismo año el que acoge el
Nietzsche, retirado ya en una oscura y tremenda enajenación mental en los últimos años de su
La obra de Gadamer gira en torno a una sola obra principal Wahrheit und Methode (trad.
19
El título elegido para este capítulo de la vida de Gadamer hace referencia a un poema que a menudo recordaba,
identificaba en los versos de Rilke “Del peregrinaje”, Libro de horas, una infancia marcada por la relación con su
padre: “¿Acaso se ama a un padre? ¿No se va,/como tú te fuiste de mí, con la cara endurecida,/alejándose de sus
manos imponentes y vacías?/¿No se deposita silenciosamente su palabra marchita/en viejos libros que uno apenas
lee?/¿No se fluye como de una división de aguas, lejos de su corazón hacia el aire libre y el sufrimiento?/¿No es el
padre para nosotros aquello que fue;/años pasados, pensados como extraños,/gestos anticuados, atuendos
muertos,/ manos marchitas y cabellos canosos?/Y aunque fue un héroe para su tiempo, él es la hoja que cae cuando
crecemos (…)”.
74
cast.: Verdad y método), publicada en 1960. Gadamer tenía entonces ya 60 años, una obra de
Heidelberg a los 102 años. Su último libro publicado, Lección de un siglo, fue una conversación con
Su renombrada obra Verdad y método, le supuso como él mismo comentaba “una segunda
juventud” llena de viajes y charlas en prestigiosas universidades, “sus cursos eran un semillero
maestro para hacer pensar a sus discípulos y luego dejarlos trabajar con total independencia”,
comentaría en más de una ocasión su discípulo, filósofo y académico español Emilio Lledó. Sin
duda son los pilares de una educación generadora y generosa basada en la motivación y la
libertad de reflexión.
Las fechas y las coincidencias entre ellas puede que no nos determinen pero si lo hacen,
sin ninguna duda, nuestros antepasados que marcan nuestro origen diluido en nuestro presente.
Los tatarabuelos de Gadamer eran autóctonos de Rhön, Franconia, sin embargo, buena parte de
Gadamer realizó, en esta segunda juventud, visitó la ciudad americana de sus ancestros y buscó
en un listín telefónico su apellido sin fortuna en la búsqueda. Halló, sin embargo, el nombre
“Gad” entre muchos de ellos y supuso que para Norteamérica el nombre de Gadamer era
demasiado largo, así nos lo narrara Jean Grondin20 (2000: 35 y ss.) en su magnífica biografía en la
20
Gadamer y la Verdad y método supusieron una enorme influencia para Grondin, filósofo canadiense y profesor,
además de un destacado investigador de Kant, Heidegger y Gadamer (fue uno de los traductores de la edición
francesa de la renombrada obra de Gadamer). Grondin quien también escribió la primera biografía intelectual de
Gadamer, Hans-Georg Gadamer: una biografía, Barcelona, Herder, 2000, además de otros, destaca Introducción a
Gadamer, Barcelona, Herder, 2003. Este libro biográfico supone el más riguroso estudio sobre la vida de Gadamer y
fue muy esperado en Alemania debido, por un lado, al conocido compromiso de Heidegger (maestro y amigo de
Gadamer) con el nazismo y por otro lado, por la actitud “ascética” de Gadamer durante la Segunda Mundial.
75
de la Silesia que verá nacer Hans-Georg. De sus orígenes familiares ofrece Grondin (2000: 37 y
ss.) detalles rigurosísimos y a la vez anecdóticos que sitúan primero al niño y al hombre luego, al
filosofía moderna.
De sus abuelos sabemos que todos ellos eran de Waldenburg, una ciudad al sudoeste de
se llama Walrzych y Breslau, Wroclaw. Los abuelos de Gadamer eran protestantes. El abuelo
Oskar Gadamer fue propietario de una fábrica que producía fósforos de madera y
concejal municipal, aristócrata burgués de la clase social de Waldenburg. Esta actividad familiar
hace sospechar cierta cercanía de Gadamer a los bosques, al amor por la frondosa naturaleza y a
las montañas de los Sudetes. Cuando en la Primera Guerra Mundial faltaba de todo, afirma
Grondin (2000: 35), los Gadamer siempre podían disponer de fósforos guardados en el sótano.
Por otro lado, los abuelos maternos de Hans-Georg eran Hugo Gewise, carpintero de profesión,
Hans-Georg Gadamer no llegó a conocer a sus abuelos, sí a sus tres abuelas. Decimos
tres porque tras la muerte de su madre cuando el pequeño Hans-Georg contaba con tan solo
cuatro años, su padre contrajo matrimonio con Hedwing Helling una de las amigas de la infancia
de su madre. De su progenitora sabemos poco: casi no llegó a conocerla, su nombre era Emma
hermano mayor Willi fueron trasladados a casa de unos amigos de su madre que se encontraba
en una zona de granjas en Pomerania. Relata el propio Hans-Georg Gadamer en una de sus
numerosas entrevistas (cf. 1997: 34) que se encontraba en el establo de ovejas donde vivía
76
acogido cuando su padre les hizo llamar a él y a su hermano y les dijo únicamente: “La mamacita
se ha ido ahora al cielo”. El pequeño Hans-Georg no comprendió del todo esta frase pero pudo
observar con tristeza que sobre la mejilla de su hermano corría una lágrima. Gadamer relata esta
escena en algunas conferencias o charlas mirando “hacia el cielo, como si, inconscientemente,
En sus escritos y recuerdos que aparecen insertados entre las líneas de su obra no se
encuentran muchas referencias de su madre, sí de su padre (recuérdese el título del apartado que
nos guía y la poesía de Rilke citada que aclara una mala relación, a la que luego nos referiremos).
De su hermano Willi ni una sola línea o pocas. Willi padeció una temprana epilepsia crónica que
39), imágenes y libros religiosos entre las cosas personales que le correspondían como legado,
también se halló una edición del Fedón de Mendelssohn sobre la inmortalidad del alma. De sus
lecturas se intuye un alma piadosa más cercana de la intimidad del corazón que la seca y sobria
público su inclinación por el protestantismo aunque en otras sostuvo que lo hizo para
21
La temprana muerte de la madre de H.G. Gadamer trajo consigo numerosas tensiones familiares entre el padre y
su familia política que lo acusaba en parte de la muerte de Emma. La abuela y madre de Emma murió tan solo ocho
meses después y dejaría una modesta herencia con la que Gadamer cubrió gastos en la adolescencia, asumida la
mayoría de edad para hacer uso de ella.
77
un orden jerárquico del mundo creado por Dios, sino en la naturaleza pecadora del ser humano.
Vengo de una familia muy científica, cuyo protestantismo estaba, por así decirlo,
cerca del punto cero. No se trataba de un ateísmo teórico. Mi padre era investigador de
ciencias naturales y consideraba que el secreto de la naturaleza como tal era el testimonio
de algo que no era el objeto de la ciencia natural. Aunque estaba ahí, la iglesia no existía
apara él. Mi madre era del todo diferente. No llegué a conocerla. Se murió cuando estaba
en mis primeros años. Ella tenía rasgos religiosos y meditativos, pero también artísticos;
porque esto se combinaba. Mi padre tenía talento para la crítica. Pero tenía éxitos claros.
Uno de sus últimos asuntos está ahora extendido por todo el mundo. Lástima que no vivió
para verlo. Es (el descubrimiento de) el buscapina. Lo encontró en el trabajo analítico. Se
mostró en la cultura clínica que era una especie de soporte anímico que hoy en día se
emplea en casi todos los psicofármacos. Es una sustancia básica. Por supuesto que solo me
enteré mucho más tarde de ello. Mi padre ya no vivió para verlo (…). Bueno y luego, poco
a poco llegué a Marburgo, y allí me acerqué más a la teología (…). En alguna ocasión mi
padre decía que sobre la transubstanciación fracasaba cualquier comprensión mutua.
Porque en ese punto él como químico no era tan ingenuo y aunque la lectura de la Biblia sí
la hice no fui capaz de encontrar la fe durante toda mi vida.
iglesia y el de la nostalgia de una educación maternal y espiritual que nunca tuvo; le hubiese
gustado creer pero no podía (cf. Grondin, 2000: 43-44). No obstante, el primer plan o en su
experiencia vital familia lo ocuparía su padre, Johannes Gadamer nacido un 1 de abril de 1867,
catedrático y profesor obtuvo el grado como tal por su elogiado trabajo Sobre los componentes de las
semillas de la mostaza blanca y negra además de una notoria fama por numerosos trabajos en revistas
hasta el final de sus días. El biógrafo de Hans-Georg Gadamer nos relata un acontecimiento que
78
sucedió en el lecho de muerte de su padre: “Pidió que le visitara su maestro, Martin Heidegger,
quien había consolidado recientemente su propia fama como antorcha de la filosofía alemana
“Señor consejero privado, ¿qué puedo hacer por usted?” “Ay –dijo este– ¡Mi hijo me preocupa
mucho!” “Pero, ¿por qué? Será muy bueno, tengo muchas esperanzas con respecto a él, le falta
un año para obtener el grado de catedrático” “Bueno –suspiró el padre– pero, ¿usted cree
La influencia de Johannes Gadamer sobre su hijo también se vio reforzada por su fuerte
autoritarismo, admirador de Bismark, apolítico pero fiel a su país fue nombrado consejero
infranqueable que se vio reforzado tras el ingreso del hermano en una residencia donde pasaría
hasta los últimos días de su vida. Poco más sabemos de la vida del padre de Hans-Georg
Gadamer pero deducimos de sus miedos hacia el futuro de su hijo y su autoritarismo una
hizo recordar a Hans-Georg su relación con su padre con el que hemos abierto este capítulo
terminaría así: “El gran drama entre él y nosotros/es demasiado ruidoso para entendernos, /solo
vemos las formas de su boca, /de las que caen sílabas que perecen. Así estamos aún mucho más
alejados que lejos de él, /si bien el amor aún nos entrelaza ampliamente, /solo cuando debe
morir sobre esta estrella, /vemos que sobre esta estrella vivió. / Esto es el padre para nosotros.”
una madre cariñosa y espiritual. También la época de los estudios universitarios, que comenzó en
el último año de la Primera Guerra Mundial, le conllevó duros golpes del destino. A principios
79
de los años veinte la dureza de la enfermedad de la poliomielitis agravó su estado de salud
sazonado por un matrimonio excesivamente prematuro; así lo valora el experto en su vida y obra
La extrema miseria seguiría a la enfermedad, además del sufrimiento y muerte del padre
que se solaparon en estas fechas entre los años 1923 y 1928. El panorama filosófico europeo
suponía un enorme reto para un joven Gadamer, pues, los cambios a los que se enfrentaba la
filosofía hacían nacer en su espíritu los fantasmas de la inseguridad tal vez espoleados por la
educación del padre hasta el lecho de su muerte. Gadamer vivió marcado por los llamados
“progresos de la civilización técnica” ante los que mantuvo una actitud contradictoria –en parte
podría deberse a una reacción en contra de la mentalidad cientificista del padre–. Recordaría el
cambio de la luz de gas a la eléctrica, la llegada del teléfono, el zepelín sobre el cielo de Breslau,
dicha universidad. Durante sus años escolares asistiría al instituto de enseñanza básica y luego
realizaría los estudios de bachillerato en el colegio del Santo Espíritu, colegio católico de familias
de la burguesía silesia. Gadamer echaría en falta una educación profundamente humanista, pues a
pesar de ser este un colegio religioso, la obligatoriedad del latín se veía reducida a solo dos años.
Gadamer estudiaría también francés, idioma que amaba y del que tenía un amplísimo
conocimiento y pronunciación impecable. El inglés llegaría más tarde motivado por los viajes a
Estados Unidos ya en los años sesenta. Además de los estados americanos frecuentó Italia, por
lo que el conocimiento del idioma italiano lo adquirió también a raíz de sus viajes y tras el éxito
de Verdad y método.
En la residencia de los Gadamer las cenas y eventos sociales eran numerosos por lo que
llegó a conocer a muchos profesores de la Universidad De Breslau, como a los físicos Otto
80
Lummer y Clemens Schaefer o al filólogo clásico Wilhelm Kroll. Sin embargo, pese a verse
rodeado de una vida llena de comodidades, vivió una infancia y juventud solitaria muchas veces
El colegio del Santo Espíritu se vio inmediatamente afectado por la guerra y ya en agosto
de 1914 fue ocupado por las Fuerzas Armadas y convertido en hospital militar. En este mismo
año fue destinado a recoger objetos y equipaje militar en la estación de ferrocarril. El aire militar
estaba en el ambiente y los alumnos mayores de edad y la mayoría de profesores del Santo
Espíritu fueron enviados al frente. El ímpetu nacionalista y triunfalista nacional fue poco a poco
apagándose tras las noticias de muerte: compañeros y profesores por todos conocidos que no
regresarían a casa. Tan solo ocho alumnos realizarían el examen final de la obtención del título
de bachillerato, Gadamer fue uno de ellos. Su extrema delgadez por el hambre lo salvaron del
frente en la Primera Guerra Mundial y la poliomielitis en la Segunda, así, Gadamer nunca estuvo
en el frente.
El refugio de Hans-Georg Gadamer en estos años de juventud fue la poesía. Sus libros
eran comprados por el joven con el dinero que su padre le daba para el transporte de la escuela a
la que acudía andando. Stefan George y sus versos mágicos encendieron en él una pasión
George y su poesía aportan a Gadamer esa huida de la lógica y la ciencia que necesitaba,
22
Vemos en el poema de George su influencia melancólica sobre Gadamer en este poema Sueño y muerte:
“¡Esplendor y gloria! Así se despierta nuestro mundo./Heroicamente sometemos montañas y bahías./Joven y
grande mira el espíritu sin superior/sobre los prados, sobre los mares que los rodean./Junto al camino se refracta un
rayo, vuela una imagen/y la ebriedad tortura y sacude ferozmente./El que ordenó, llora y medita, de buen grado se
inclina:/“Tú, mi salvación, tú, mi gloria, tú, mi estrella”./Luego del sueño, la mayor soberbia se alza,/Vence audaz al
dios que lo eligió…/hasta que una llamada nos empuja hacia abajo/nos desnuda tanto, tan pequeños, ante la
muerte./Todo esto atormenta, desgarra y golpea, fulgura y arde/antes de que tarde en el firmamento nocturno/se
une brillando y silenciosa la joya de luz:/Esplendor y gloria, ebriedad y tormento, sueño y muerte”.(cf. George,
1923, en Grondin, 2000: 72).
81
una huida hacia la verdad poética que le sirvió de inspiración para su filosofía de madurez y su
investigador de nombres al que Gadamer hace referencia en varias entrevistas, investigación que
e impresiona su perseverancia, esa actitud de pureza y entrega hacia su objeto, verdad y método
en mitad de un férrea lucha por la vida. Gadamer amó a Shakespeare y a Hamlet, probablemente
le confirmaban que la vida había sido para él también una lucha desesperada. Maetschake, otro
profesor suyo, le abriría el camino hacia la lectura de Kierkegaard, una perspectiva sobre la
religión y la historia que no se trataba desde la lejanía y la abstracción, sino como una historia
verdadera que incluye a uno mismo, elemento fundamental en lo que fue su filosofía
científica del catedrático que nunca tuvo mucha fe en su hijo. Coincidió con su carrera filológica
Logos, Gadamer habló de “un mundo que ha perdido la confianza en sus propios ojos”, el latente
“En realidad, no es la historia la que nos pertenece, sino nosotros los que pertenecemos a ella.
Mucho antes de que nosotros nos comprendamos a nosotros mismos en la reflexión, nos estamos
lente de la subjetividad es un espejo deformante, la auto-reflexión del individuo no. Es más que una
chispa en la corriente cerrada de la vida histórica. Por eso los prejuicios de un individuo son, mucho más
82
Para ayudar a superar la experiencia de la crisis en un mundo doloroso y en guerra se
sirvió Gadamer de una atmósfera revolucionaria de efecto sanador. Sobre los escombros de un
mundo antiguo se abría otro nuevo y también inseguro. La miseria material y espiritual atendía a
una creciente solidaridad entre los estudiantes de Breslau, los grupos de lectura frecuentados por
mujeres en los que descubrió libros como Europa und Asien de Theodor Lessing, lecturas de
Thomas Mann, Kierkeegard y sobre todo a Frida Kratz, la que sería su esposa. Frida le dio la
entrada a un mundo musical, hija y amiga de conocidos artistas de la época, facilitó a Gadamer
Las clases en la universidad transcurrían con cierto desencanto, cursos de poesía cuyo
formalismo le molesta, profesores que evidenciaban cierto descontrol sobre la materia o ilusión
escasa por la misma. Gadamer comenzó a faltar a clase. Su interés primero por el mundo oriental
comenzó con la admiración por Tagore, a quien pudo conocer en 1924 en Marburgo. Sus “viajes
a oriente” a través de la lectura bifurcaban el sendero fuera del nihilismo occidental y con la
poesía como vehículo. El primer encuentro de Gadamer con la filosofía fue casual y se produjo
gracias al profesor Eugen Kühnemann (1868-1946) de Breslau, quien ofreció un curso para
filólogos y filósofos, bajo el título “Explicación de la Crítica de la razón pura de Kant como
una necesidad mayor en la incertidumbre del momento, un planteamiento de larga duración que
plasmaría años más tarde en Verdad y método. En estos años universitarios la influencia de la
Gadamer vive con tristeza sus últimos meses en Breslau, pues su padre había sido llamado a
Marburgo, disfruta de las clases de Hönigswald, mentor y maestro junto a Heidegger con el que
83
etapa anterior. La autonomía en su pensamiento filosófico y su labor docente en su ciudad natal
ocuparía una extensa trayectoria de más de veinte años. Comenzó sus estudios en esta ciudad en
octubre de 1919 bajo la influencia de otro de sus maestros, Nicolai Hartmann. Hartmann trataba
a Gadamer como a uno de sus favoritos ya que apreciaba del joven discípulo “su sentido por los
matices”. Fue bajo su influencia y la tutela de Paul Natorp cuando comenzó a realizar su tesis
doctoral antes de pasar en 1923 al círculo hermenéutico del que será su gran maestro, Martin
Heidegger. Sin embargo, este mismo año y entregados su cuatro ejemplares de tesis, sufrió de
vida y obra del filósofo alemán que culminarán en su obra magna Verdad y método (1960).
que "la teoría de la comprensión" nunca puede lograr una captación definitiva de su objeto.
mismos son el suelo sobre el cual estamos siempre, así argumenta Vattimo sobre la teoría
gadameriana. Señala Grondin (2000) que conocer no significa siempre certificar y controlar, algo
que Gadamer aprendió de Heidegger exponiendo que los seres humanos son criaturas que han
sino que están irrevocablemente implicados ellos mismos. Así, las imágenes objetivas de la
ciencia sobre el mundo son una construcción que depende de nuestra propia constitución
Así, Verdad y método (1960) aborda una cuestión importante explicando que nuestra
modo alguno trágica porque nuestro “estar limitado” es lo que nos capacita para aprender los
unos de los otros, es la participación como concepto de diálogo y entendimiento que llevamos a
cabo, para estar siempre abiertos a otras experiencias. Esta participación, (que hemos expresado
en rutinas colaborativas en nuestro proyecto y reflexión didáctica) es lo que posibilita ver las
la posibilidad de poder entender a los otros: nuestro mundo, nuestra cultura y nuestros textos
Gadamer “La historia no nos pertenece, somos nosotros los que pertenecemos a ella”, antes de
que nos comprendamos a nosotros mismos en el proceso de metacognición esencial para tomar
conciencia de nuestra identidad, la de los adolescentes en una etapa de búsqueda personal, antes
que vivimos, nuestra cultura, popular o no, que no se construye e identifica (cf. Grondin, 2000:
120).
Verdad y método (1960) ofrece la visión de Gadamer desde un punto de vista hegeliano
para liberar la experiencia de la historicidad de las ataduras de las metodologías, evitando, desde
las teorías de Heidegger la noción hegeliana del conocimiento absoluto. La hermenéutica, gracias
a Gadamer, nos dice Vattimo (1992), se ha convertido hoy en una koiné filosófica internacional
que nos pone de manifiesto las ilusiones metafísicas autoproducidas y autoproyectivas, dando luz
a la relación del hombre con la historia. Es muy importante señalar que la profunda revolución
ontológica de Gadamer consiste en “superar la metafísica objetiva” que nos absorbe mediante la
85
interpretación y el lenguaje, fundamento de este marco teórico para comprender interpretando el
sentido de las cosas. No por casualidad el más famoso dictum de Gadamer es –recordemos–: “el
ser que puede ser entendido es el lenguaje”, comprendemos únicamente en la medida en que
comprensión. Gadamer, quizá, fue un pensador poco ajustado a los dogmas establecidos en la
filosofía y la ciencia en este siglo, ya que su idea de la conversación como experiencia única y
genuina de la verdad.: “Lo que la herramienta del método no logra, ha de —y puede realmente
ser logrado por una disciplina de cuestionamiento— a base de preguntas y respuestas, una
última parte, los debates que Gadamer tuvo con personalidades tales como Adorno.
Horkheimer, Habermas, Popper, Albert, Derrida, el canciller Kohl y el papa Juan Pablo II, pese a
que Gadamer no era religioso, como tampoco lo fue Heidegger. El pietismo le sirvió a Gadamer
para saber que no es posible comprendernos a nosotros mismos del todo, que queda siempre un
espacio de desconocimiento propio, que la autocomprensión es algo que nunca llega a su fin,
algo que siempre se ha de retomar de nuevo, un ay otra vez, un deber que siempre está por
realizar.
Unos pocos meses antes de su muerte se enteró, ya enfermo, del atentado terrorista de
las Torres Gemelas en Nueva York, comentó con sencillez y brevedad: “el mundo se ha
convertido en algo muy extraño para mí”. La expresión de Gadamer tras el atentado no se refiere
mundo, en este sentido de algo incomprensible que se hubiera vuelto ajeno para un hombre de
86
Capítulo 4. El texto literario desde una perspectiva hermenéutica.
naturaleza de los textos presenta una incuestionable densidad de sentidos, “una realidad
evanescente” (Barthes, 1967: 293-299) que, sin embargo, se sitúa en el centro de atención, quizá,
por el eclipse del interés de la forma en beneficio del enfoque comunicativo teniendo al receptor
en el punto de mira desde una perspectiva social, mediática y educativa. El sentido inagotable, al
que nos hemos referido en la primera parte del trabajo, lo trasladaba Gracián al significado de la
poética que metaforizaba en un ser orgánico, inagotable del que surgen continuamente nuevos
brotes que rejuvenecen en nuevos esplendores perdidos que se potencian 23 . Esta teoría del
Barroco, se expone manifiestamente también por Gracián en su Agudeza y arte de ingenio y Oráculo
manual y conectará ineludiblemente con parte de los pensadores de la ciencia hermenéutica, así
como con los escritores y obras seleccionadas surrealistas que toman como partida de su
creación la influencia filosófica de Ortega y Gasset. Estos tres pilares de pensamiento y crítica y
creación toman de manera instintiva la noción de “variedad”, “elección” y “sindéresis” para que
el ser humano alcance en distintos planos de su vida “las metas máximas de la cultura y de la
La palabra, los textos en este sentido hídrico se sitúan como objeto de estudio de la teoría
distintas escuelas y evolución del paradigma en cuestión. Así, señalaremos cómo este aspecto
hídrico textual ha sido visto por la filosofía hermenéutica, acercándonos aquí primero a una
panorámica global de las escuelas y los sentidos filosóficos que emanan desde los textos a la luz
de la hermenéutica.
23
En Egido Martínez, Aurora, «La Hidra bocal. Sobre la palabra poética en el Barroco», Edad de Oro, VI (1987),
79-113; reed. en Fronteras de la poesía en el Barroco, Barcelona, Crítica, 1990, 9-55.
87
Este sentido de eterna inmanencia del texto no se escapó a las perspicacias inagotables de
Benveniste) que postularon en las ya postremerías del gran movimiento la necesidad de “ir más
superior a la oración (cf. Benveniste, 1977: 82-91). Señala, Antonio Garrido Domínguez (2004)
incorporador de novedosos enfoques sobre la noción de texto literario o cultural. Bajtín25 (1982:
vinculada a distintos grupos sociales, así, el texto sería una unidad fidedigna de la realidad en
Así, frente al formalismo, el horizonte último del texto parte de una naturaleza social e
ideológica y la visión del mundo del que se expresa, aspecto fundamental para comprender en un
de la Cultura, no podía ser de otra manera, para Lotman los textos son un “artilugio semiótico”
(Garrido, 2004: 105) que debe ir enfocado como pretensión rescatadora de imágenes que sean
modelos de la realidad, así se amplía un sentido muy interesante que capta la atención en el texto
desde una perspectiva cultural. La memoria colectiva cultural de la humanidad sería de naturaleza
estructuración. Esta última característica rescata una idea fundamental, ya que la densidad semántica
24
Véase el artículo en el nº 13 de Signa (2004), dirigida por José Romera Castillo, publicado por el Instituto de
Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías de la UNED. Este artículo El texto literario a la luz de la hermenéutica,
Antonio Garrido Domínguez, Universidad Complutense, nos ofrece una panorámica de la evolución desde la óptica
hermenéutica de los textos literarios.
25Véase, Bajtín Acontecimiento y lenguaje, UNED. Revista Signa 18 (2009), pp. 131-157.
88
de cada texto crece proporcionalmente al número de código presente, actual, por lo que la
información acumulada y de almacenaje (cf. Lotman 1970: 20; Uspensky, 1979: 67-92), propio
para entender y comprender nuestros códigos actuales, función primordial que pretendemos
llevar a las aulas de Secundaria, siendo la comprensión de los textos en un entorno social y
cultural que envuelve a los alumnos la clave para comprender los textos y los significados que
trascienden de ellos.
angular a diferencia del citado estructuralismo clásico. Para estos críticos, el texto es “la cosa en
sí”, “la caja negra” y mantiene una inmanencia en relación con la actividad extratextual con la
Por estas características los textos funcionan, bajo esta mirada, como símbolos integrales
que deben, y esto es resaltable desde nuestra perspectiva, estar en contacto con los receptores y
con el medio habitual, lo que justifica la importancia del lector integrador y complementario en el
proceso de comunicación y recepción comprensiva de los textos. Señalaba Lotman (1996: 86-90,
26
Ver Detrás del texto: notas sobre el fondo filosófico de la semiótica de Tartu (Artículo primero) de Mihhail Lotman. Este
artículo ha sido publicado en Signa. Revista de la Asociación Española de Semiótica, 4 (1995), pp. 27-36. Traducción del
ruso de Rafael Guzmán.
89
A la luz de lo dicho, el texto se presenta ante nosotros no como la realización de un mensaje
en un solo lenguaje cualquiera, sino como un complejo dispositivo que guarda varios códigos,
capaz de transformar los mensajes recibidos y de generar nuevos mensajes, un generador
informacional que posee rasgos de una persona con un intelecto altamente desarrollado. En
relación con esto cambia la idea que se tenía sobre la relación entre el consumidor y el texto. En
vez de la fórmula “el consumidor descifra el texto”, es posible una más correcta: “el consumidor
trata con el texto. (Lotman, 1996: 82)
“aquí” y “ahora” determinados de cada aula y cada lector en última instancia y que justifica en sí
comprensión lectora de la competencia llamada literatura que corresponde a una acción hecha
Recepción que se centran en la figura del lector participativo y del concepto lúdico que encierra
la comprensión literaria en sí misma (W. Iser, H.R. Jauss y Gadamer). El texto aparecerá como
depositario de contenidos para estos autores y “destinatario principal de las actividades del
receptor” (1987: 222-223), “rellenando” los vacíos o espacios en blanco. Jauss señalará cómo
enfrentando a lectores de distintas épocas, los sentidos del texto cambian y varían esencialmente
(cf. Jauss, 1987: 59-85), así, el interés por el sentido de la obra y la figura del lector convergen en
90
Filosofía y posibilitan también un enorme cambio en la reflexión de los teóricos de la literatura
en cuanto a la tradicional posición de estos respecto a la noción del texto, y en definitiva a la idea
y el papel que juega el arte en general, la literatura en particular, con respecto al mundo (cf.
Desde la perspectiva hermenéutica son varios los rasgos fundamentales que destaca
Garrido Domínguez (2004) para tratar de concretar el estudio de los textos literarios y definir las
características de dichos textos que nos permiten abordarlos desde el punto de vista
interpretativo y no otro. Dichos rasgos que se atribuyen a los textos serían: distanciamiento,
a nuestro juicio, dos rasgos fundamentales intrínsecos al texto y que fundamentan a la vez a
el lenguaje y en sí los textos, cualidad fundamental y clave para acercar los hechos literarios desde
la lejanía histórica a la mediación actual y vivencial, vital de los alumnos y lectores. Fundamental
es desde esta premisa tener claro que los textos no hablan de sí mismos, sino que de ellos emana
lo otro, que nos hablan del mundo y que nos ayudan a comprender la realidad (Ricoeur, 2002:
129-130).
Sin duda, en nuestra labor como docentes queremos acercar los textos a los estudiantes
desde la profunda conexión no con el texto en sí mismo sino con su naturaleza trascendente que
en sus distintas variedades y autores (desde Gadamer, autor que analizaremos en primer lugar
hasta Iser o Lledó). Estos autores insisten en la prioridad del distanciamiento para comprender
91
que se produjo el texto, así, estor factores hacen enorme la práctica de la teoría de la
simbólica de los textos artísticos; así lo observaremos en Emilio Lledó (cf. 1998: 18 ss.), que
partirá del conocido fragmento de Fredo, para reflexionar sobre el citado rasgo del distanciamiento
de los textos. Sócrates nos describe la entrevista entre Theuth (dios inventor de varias artes) y
Thamus (rey egipcio), presentando el primero las elocuentes ventajas del arte de la escritura,
remedio ancestral para el reino del olvido, creando por parte del rey egipcio esta respuesta: “Pues
este invento dará origen en las almas de quienes lo aprendan al olvido, por descuido del cultivo
de la memoria, ya que los hombres, por culpa de la confianza en la escritura, serán traídos al
recuerdo desde fuera, por unos caracteres ajenos a ellos, no desde dentro, por su propio
esfuerzo. Así que, no es remedio para la memoria, sino para suscitar el recuerdo lo que es tu
del ser para la muerte de Sein und Zeit (así entendido por su maestro), por el ser para el texto de
Wahrheit und Methode. Gadamer, como ya hemos mencionado, retoma el proyecto inicial de la
Schleiermacher como la de Hegel ofrecían dos vías por las que transitiva el concepto de
92
interpretación significado en el elemento histórico. Schleiermacher promueve la reconstrucción
racional del contexto en el cual la obra fue creada. De esta manera, la verdad del texto se
evidencia cuanto mayor sea el alcance que tengamos del momento y las circunstancias que con se
interpretación textual, de cada obra literaria que trabajásemos en el aula, debiera remitir siempre
al autor y su contexto. Esta técnica de interpretación posee la singularidad de tener por centro
interpretativo, no tanto la obra en sí misma, como el autor de la misma (cf. Catoggio, 2008: 114).
interpretativo depende de lo lejos que el intérprete pueda llegar a comprender lo que el autor
evolutiva de los adolescentes que los sitúa en una fase de egocentrismo y de fábula de
cumpliría el propósito mismo de la competencia literaria, ese conjunto de saberes que desempeñan
Sin embargo, es obligatorio preguntarse si ésta [sic] es una manera adecuada de entender el
movimiento circular de la comprensión. Tendremos que remitirnos aquí al resultado de la
hermenéutica de Schleiermacher, aunque dejando de momento totalmente de lado, lo que éste
desarrolla bajo el nombre de interpretación subjetiva. Cuando intentamos entender un texto no nos
desplazamos hasta la constitución psíquica del autor, sino que, ya que hablamos de desplazarse, lo
hacemos hacia la perspectiva bajo la cual el otro ha ganado su propia opinión. Y ésto [sic] no quiere
decir sino que intentamos que se haga valer el derecho de lo que el otro dice. Cuando intentamos
comprenderle hacemos incluso lo posible por reforzar sus propios argumentos. Así ocurre también
en la conversación. Pero donde se hace más patente es en la comprensión de lo escrito. Aquí nos
movemos en una dimensión de sentido que es comprensible en sí misma y que como tal no motiva
un retroceso a la subjetividad del otro. Es tarea de la hermenéutica explicar este milagro de la
comprensión, que no es una comunión misteriosa de las almas sino participación en un sentido
comunitario (p. 182).
La hermenéutica metodológica, o también llamada romántica que planteaba
93
Schleiermacher, tiene como finalidad el estudio de la mens autoris y no la obra en sí misma es
competencia literaria, lo asimila y lo hace eficaz para el desarrollo de las habilidades lingüísticas. La
noción reconstructiva del texto que plantea Gadamer opone el concepto de integración
construido a partir de la filosofía hegeliana (cf. Gadamer, 1992: 157-161). Según la propuesta
representada por Hegel, la distancia temporal que tenemos con una obra está mediatizada por un
situándolo en el puro método científico. Es en realidad Hegel la piedra angular que sostiene el
fundamental de la mediación histórica con la que puede interpretarse la historicidad del texto. En
su obra Verdad y método (1960) dedica el filósofo alemán un amplio espacio al concepto de
dialéctica, imprimiéndole Gadamer un rumbo distinto a la proyectada por Hegel. Esta teleología
discursivo siempre se realiza sobre una serie infinita de sentido que lo sustenta. Pero, a diferencia
de Hegel, esta “infinitud permanece por principio más allá del alcance de la interpretación, como
una reserva inagotable de sentido” (Catoggio, 2008: 115). Gadamer establece un sentido más
Así, la conciencia que nos sobreviene por la historia “conoce el carácter interminablemente
abierto del acontecer de sentido en el que participa” (Gadamer, 1992: 565), es decir, no puede
reconocerse otra cosa que el límite de nuestra propia comprensión. Gadamer entiende la filosofía
94
hermenéutica como un estudio del acontecimiento del sentido y retoma la constitución
noción del acontecimiento del sentido aparece configurada en su teoría del horizonte de sentido que
se produce en la facticidad del hombre en tanto ser en el mundo. Gadamer plantea su propia
und Zeit en la argumentación gadameriana, sobre todo en el conocido capítulo nueve de Wahrheit
En este capítulo señalará Gadamer una idea fundamental para validar su reflexión. El
propia de la tradición y no como una autoría subjetiva. Ese movimiento, ese juego hermenéutico
tal y como él mismo lo llama, es el movimiento propio de la comprensión que se describe como
fenomenología de las mediaciones, del sentido del mundo y las conexiones de la vida, un sentido
mediado que sólo puede experimentarse en las mediaciones” (p. 113). El sentido se entiende
como un conjunto de mediaciones que trasciende la individualidad del intérprete y opera a partir
de nuestra reflexión, los medios y la propia hermenéutica como mediación nos dan acceso a los
textos, nos ayudan a interpretarlos y crear significados óptimos para descifrar los parámetros y
entender como “la relación interna entre el conjunto discursivo preexistente y la inmediatez del
individuo; o sea, entre el horizonte de sentido de la obra y el horizonte del intérprete. Fusión
95
Gadamer nos explica en su obra Verdad y método que pasado y presente actúan en
continua mediación (cf. Gadamer, 1993: 275) y así se entiende el acceso al texto literario en ese
horizonte de fusión. Esta teoría la explica con lo que él designa “estructura circular de la
Esto se hace patente ya en el hecho de que los grandes logros de la investigación espiritual-
científica no llegan como quien dice a pasarse. El lector actual puede abstraer con facilidad el
hecho de que un historiador de hace cien años disponía de un estado de conocimientos inferior y
en consecuencia tuvo que ser inducido a juicios equivocados en algunas cuestiones de detalle. Pero
en conjunto leerá siempre con más agrado a Droysen o a Mommsen que a los tratamientos más
recientes de la materia salidos de la pluma de un historiador actual. ¿Qué patrón es el que se está
aplicando entonces? Es claro que aquí no se puede aplicar simplemente el patrón de la materia
misma, que es el que acostumbra a decidir sobre el valor y el peso de una investigación. Por el
contrario, la materia sólo se nos antoja realmente significativa a la luz de aquél que ha acertado a
mostrarla adecuadamente (p. 178).
una unidad de sentido del texto, tanto hablado como escrito. Para Gadamer existe siempre un
presupuesto formal que guía todo acto interpretativo, llamado en su teoría el anticipo de
precomprensión en la que nos hallamos y que nos permite tener una manera previa de ver
(Vorsicht), como una concepción previa (Vorgri) con pretensión de verdad. De allí que el
concepto de “tradición” en Gadamer tenga sentido ambiguo. Puede entenderse, tanto como la
simple transmisión de sentido a través del tiempo, como también la transmisión de un contenido
La referencia del texto no se puede comparar según esto con un punto de vista fijo,
96
inamovible y obstinado, que sólo planteara al que intenta comprenderlo la cuestión única de cómo
ha podido el otro llegar a una opinión tan absurda. En este sentido la comprensión no es
seguramente una «comprensión histórica» que reconstruya la génesis del texto. Lo que uno
entiende es que está comprendiendo el texto mismo. Pero esto quiere decir que en la resurrección
del sentido del texto se encuentran ya siempre implicadas las ideas propias del intérprete. El
horizonte de éste resulta de este modo siempre determinante, pero tampoco él puede entenderse a
su vez como un punto de vista propio que se mantiene o impone, sino más bien como una opinión
y posibilidad que uno pone en juego y que ayudará a apropiarse de verdad lo que dice el texto
(Gadamer, 1993: 241).
un método de comprensión, sino clarificar las condiciones bajo las cuales se comprende (cf.
Gadamer, 1998:279). Esta tarea de averiguar las condiciones de comprensión nos remonta al
iluminación de los prejuicios determinantes implica que los mismos se nos ofrezcan, que nos
sean dados. A nuestro entender, aquí es donde podemos diferenciar la postura gadameriana de la
conjunto de prejuicios que conforman la tradición poseen dos características fundamentales: son
indistinguibles y, por ello mismo, indisponibles. Esto es, los prejuicios no están a disposición del
intérprete de una forma accesible donde pueda descartar aquellos que sean innecesarios para la
que hace que se nos presenten como indisponibles. Esto evidencia para Gadamer una
indisponibilidad esencial del lenguaje que hace que, en la iluminación de las condiciones de
el carácter de nuestra comprensión como lectores. Por ello no puede haber una comprensión
única del texto transmitido. La tarea hermenéutica es un proceso infinito, al igual que lo es el
97
texto por su propia inagotabilidad como aclarábamos anteriormente, así, siempre se comprende
de manera distinta ajo los códigos de la cultura presente. No podemos hablar de la validez de una
estructura interna del acontecimiento, imposibilita una fijación expresa del sentido del texto. Así,
cualquier texto que leemos. Es el tiempo el fundamento del acontecer del mismo. Gadamer
ser salvado porque por sí mismo sería causa de división y lejanía, sino que es en realidad el
fundamento que sustenta el acontecer en el que tiene sus raíces el presente” (Gadamer, 1993:
281).
Esta idea del tiempo se hace presente en la didáctica misma de los textos cuya brecha
comprensión, puesto que el presente y el pasado se hallan en mutua mediación, se refleja, para
La regla hermenéutica, así lo señala Catoggio (2008: 118), representa la medida en que el
todo configura la parte y, a su vez, la parte al todo, siendo esta regla fundamento del continuo
movimiento del lenguaje y de su sentido. Pero, ¿a qué se refiere Gadamer con la regla? Para el
98
filósofo alemán la regla constituye el modo de ser del acontecimiento del sentido, la idea representa
mediación actual del horizonte del intérprete, por lo tanto, la fusión de horizontes se hace
Ahora bien, esto no implica una libertad sin límites en la interpretación. En ello no
podemos reconocer una arbitrariedad del lector, al modo de una construcción absoluta del
significado.
No puede haber nunca una elaboración propia del interpretante ya que implicaría la
ceguera ante el horizonte de sentido del texto mismo y también la ruptura del principio
propio horizonte la validez del horizonte confrontado en el texto (cf. Catoggio, 2008: 118).
Gadamer sitúa esta parte de su teoría como “la forma de la experiencia negativa” en el
estamos vinculados como lo está el yo al tú”. De esta forma, la relación que tenemos con el
conjunto discursivo recibido por la historia es similar al que poseemos con otros individuos, es
un diálogo, una conversación y el texto nuestro interlocutor. Este tipo de vinculatividad es lo que
99
iluminar por completo el conjunto de prejuicios, es decir, no podemos conocer lo que no
movimiento que viene de lejos, imprimiendo mutaciones tales en él que lo hagan reconocible
como una pléyade de envíos” (p.109). La noción de texto, por otro lado, viene a demarcar el
El ser del texto es para Gadamer es un concepto esencialmente hermenéutico que tiene la
función de ser el dato de autoridad en el fenómeno de la comprensión. A esta idea dedica parte
de du obra, la autoridad es dada por la apertura del propio lector. El texto es punto
hermenéutico de identidad que limita todas las variables posibles, demarcación identitaria que no
implica el estancamiento de lecturas, sino que representa el límite entre una interpretación
ajustada al texto y una que excede los límites propios impuestos por el mismo texto. Así, la
sentido” dota del factor de comunicación de a una posible interpretación “objetiva” del texto
guiado por las normas internas propias de la estructura del texto operando como un conjunto
mismo lo que lleva a Martin Kusch (1989) a hablar de un “método” propio de la hermenéutica
gadameriana (cf. 236-240). En este análisis comparativo entre las teorías de Husserl, Heidegger y
Gadamer que este autor hace, determina en la fusión de horizontes tres rasgos característicos que
desviación de la hermenéutica ontológica de Sein und Zeit. Para este último esto
darse de una forma dialogal. El hecho de que el sentido del texto sea un acontecimiento
constituye que solo exista en cuanto que nos apropiemos de la interpretación, entonces
forma parte seguramente de la esencia del hombre poder romper, abrir, criticar y
centraremos en los siguientes puntos en abordar la aplicación de esta teoría. Sin duda,
reflexionando sobre las ideas de Gadamer nos sobreviene la problemática de la lectura de los
clásicos en el desarrollo del currículo. Asunto que nombra Gadamer y que tanto le preocupó. La
distancia temporal que actúa en la configuración del sentido cobra nuevas dimensiones cada vez
Para terminar este capítulo que ha revelado un recorrido por la visión de la teoría
textual, sino de la lectura y la escritura. Observamos que la experiencia lectora tendrá un lugar
prioritario para la teoría de la hermenéutica gadameriana. Entre Gadamer y otros autores (cf.
101
Gadamer 1991: 391, vid. v. gr. Derrida, 1989) se da también una concepción distinta de lo que es
presencia tiene como objetivo primordial dejar que los textos muestren toda su desnudez o
de Husserl, escogida como modelo logocéntrico (cf. Chantal M.; Santiago L.E., 1999: 229, vid.
de que todo lo escrito es “autoextrañamiento” del habla; y es mediante la lectura como se llega a
superar de nuevo ese extrañamiento, cuando le otorga una voz a lo leído. Leer un texto, por lo
La tradición escrita no es sólo una porción de un mundo pasado sino que es la siempre por
encima de éste [sic] en la medida en que se ha elevado a la esfera del sentido que ella misma
enuncia. Se trata de la idealidad de la palabra, que eleva a todo lo lingüístico por encima de la
determinación finita y efímera que conviene a los demás restos de lo que ha sido. Pues el portador
de la tradición no es ya tal o cual manuscrito que es un trozo del entonces, sino la continuidad de la
memoria. A través de ella la tradición se convierte en una porción del propio mundo, y lo que ella
nos comunica puede acceder por sí mismo al lenguaje. Allí donde nos alcanza una tradición escrita
no sólo se nos da a conocer algo individual sino que se nos hace presente toda una humanidad
pasada, en su relación general con el mundo. Esta es la razón por la que nuestra comprensión es
tan insegura y fragmentaria en aquellas culturas de las que no poseemos ninguna tradición escrita
sino sólo monumentos mudos; a este conocimiento del pasado no le llamamos todavía historia.
Los textos en cambio hacen hablar siempre a un todo. Trazos sin sentido que parecían extraños
hasta lo incomprensible se muestran, interpretados como escritura, como comprensibles de
repente hasta en sus menores detalles, tanto que incluso llega a poder corregirse el azar de una
trasmisión deficiente una vez que se ha comprendido el conjunto como un todo.
Es así como se plantea el verdadero cometido hermenéutico cara a los textos escritos.
Escritura es autoextrañamiento. Su superación, la lectura del texto, es pues la más alta tarea de la
comprensión. Incluso en lo que hace al simple inventario de los signos de una inscripción, sólo es
102
posible verlos y articularlos correctamente cuando se está en condiciones de volver a hacer del
texto lenguaje. Sin embargo, volvemos a recordar que esta reconducción al lenguaje produce
siempre al mismo tiempo una determinada relación hacia lo referido, hacia el asunto del que se
habla. El proceso de la comprensión se mueve aquí por entero en la esfera de sentido mediada por
la tradición lingüística. Por eso la tarea hermenéutica en relación con una inscripción sólo puede
plantearse cuando puede darse por supuesto un desciframiento correcto. Los monumentos no
escritos sólo plantean tareas hermenéuticas en un sentido lato. Ellos por sí mismos no son
comprensibles. Lo que puedan significar es un problema de interpretación, no del desciframiento y
comprensión de su literalidad.
Desde esta visión de la escritura, el sentido hermenéutico de un texto estaría sobre todo en
autorregenerarse, la lectura supone siempre una “obra abierta” en su apertura a las infinitas
posibilidades de interpretación que se dan a lo largo del tiempo histórico, ya que, así lo pensaba
Gadamer, ningún lenguaje hablado puede cumplir totalmente la norma que un texto representa.
final”, sino un producto meramente intermedio, no es un “objeto dado”, sino una “fase en el
comprensión de lo que el texto dice. Las cuestiones semióticas y las condiciones que hacen
posible la legibilidad del texto son cuestiones previas. Por lo tanto, para Gadamer la escritura no
es “lenguaje actual”: “el ser que puede ser comprendido es lenguaje”, luego la escritura per se, no
es Ser que puede ser comprendido. Existiría una brecha enorme entre el significado que es
103
transformarla en discurso, sin integrarla en su fase dialéctica, o lenguaje actual, la escritura no se
Afirma Gadamer “se hace inevitable un giro hermenéutico, que consiste en ir más allá de lo
‘presente’ (...). Así, a la écriture le corresponde la lecture. Ambas deben ir juntas. Sin embargo,
ninguna de las dos se llega a realizar jamás en el sentido de una identidad simple con la palabra
misma. Ambas son lo que son únicamente en la medida en que, permaneciendo en la Differenz,
Se preguntan Chantal M.; Santiago L.E (1999: 223) entonces, ¿qué es la escritura si no se
dirige a ser leída? Un texto no depende ya más de su autor o de su intención, asunto que lo
distancia de la tradición anterior hermenéutica, afirmarán que en toda lectura no buscamos oír en
nosotros los sonidos familiares de la voz del otro. De esta manera solamente leemos un texto
comprendiéndolo, y esto acontece cuando el texto comienza a brotar, a hablar, es decir, cuando
es leído con modulaciones apropiadas, articulaciones y énfasis (cf. Gadamer, 1991: 76). Así, la
historia efectual, dentro de la cual tiene lugar la comprensión de cualquier obra escrita. Ahora
bien, lo que estas obras dirán a los lectores o intérpretes no serán las intenciones primarias del
escritor, así, reducir el lenguaje a una escritura inmemorial significa para Gadamer simplificar o
proveniencia histórica: la metafísica occidental. Gadamer, como un nuevo Sócrates basó su teoría
en el diálogo y el juego como la actividad en la que se realiza (de ello hablaremos en apartados
quedaría “atrapado en las redes del lenguaje” de la metafísica, a Heidegger le “faltó el lenguaje”.
(Sprachnot) para pensar el Ser (cf. Chantal M.; Santiago L.E, 1999: 225). Todos ellos se enfrentan,
de alguna manera, a la conceptualidad de la metafísica. Uno dejando que el texto hable, el otro
104
jugando al juego de eludir lo ineludible. Y siempre de nuevo aparece el lenguaje como el gran
ya que, aunque sea para criticar la tradición metafísica, sólo disponemos de un lenguaje, nuestro
lenguaje que pertenece a la metafísica porque sobre él se funda. Poco sentido tiene prescindir de
los conceptos de la metafísica para hacer que se tambaleen sus propias estructuras. El propio
Derrida percibe también el problema cuando afirma que «no disponemos de ningún lenguaje de
ninguna sintaxis y de ningún léxico que sea ajeno a esta historia; no podemos enunciar ninguna
proposición destructiva que no haya tenido que deslizarse en la forma, en la lógica y los
postulados implícitos de aquello mismo que aquella querría cuestionar (…). Es difícil escapar a
epistemológica que pretenda un corte radical se inscribe siempre en el viejo tejido que una y otra
vez habrá que ir destejiendo en una acción casi infinita. No es posible, por tanto, «renunciar a esa
complicidad de la metafísica sin renunciar al mismo tiempo al trabajo crítico que dirigimos
Así, el acto de leer e interpretar acoge por parte del intérprete en su discurso las premisas
Gadamer viene a insinuar, con una cierta ironía, que su discurso, sin pretenderlo, sigue siendo
también un discurso metafísico y a la vez logocéntrico, ya que él tampoco deja las estructuras de
la propia metafísica. La estrategia de Gadamer y el logro de su teoría se centra en dar luz a una
ausencia, una fractura del continuum del pensamiento ya que para el filósofo es imposible hablar
La hermenéutica de Gadamer, por una parte, nos invita a la comprensión de las culturas
alejadas a nuestro hoy lo que facilita el enganche y entendimiento en los textos literarios alejados
al contexto actual, sin embargo, acechan algunos peligros. El peligro residiría en el propio
dominio de la mentalidad del que comprende tratando de absorber e imponer a los otros su
105
mentalidad. No obstante, Gadamer seguirá insistiendo que con esta discusión “se le está
planteando una nueva tarea al pensar, que requiere una nueva comprensión” (Gadamer, 1991:
86) o en palabras de Rorty (1996: 180): “La vid dialéctica no podría engendrar racimos de haber
un edificio en cuyas grietas pueda fructificar. Sin destructores no hay constructores. Sin normas,
no hay excepciones. Derrida (al igual que Heidegger) no habría tenido nada que escribir de no
106
PARTE II La cultura popular y audiovisual como herramientas de aprendizaje
“La creación de un lenguaje interior del que emerge la literatura, la consolidación de una
estructura mental, el cultivo del pensamiento abstracto que es esencialmente lenguaje, la lucha por
recrear continuamente en torno a los principios de verdad, justicia, libertad, belleza, generosidad,
todo eso marca el camino del progreso y de convivencia. Y esto es, a su vez, cultivo y cultura de las
palabras, revisión del inmenso legado escrito, que no es otra cosa que pensar con lo pensado,
desear con lo deseado, amar con lo amado; en definitiva, soñar los sueños de las palabras, que
duermen en el legado de la tradición escrita, de la tradición real, y que al soñarlas las despertamos y,
al tiempo que las despertamos, nos despertamos nosotros con ellas.”. (Emilio Lledó, 1994: 11)
acuerdo con este precepto derridiano, mantenía un mayor prestigio hacia la lectura pues está
siempre estaba abierta a reinterpretaciones, ya que para él, todo lo escrito se realiza para ser leído.
La supremacía de la habilidad lingüística lectora era, por lo tanto, incuestionable para el alemán.
Este debate traído a términos prácticos educativos se centrará en poner en acción nuestros
esfuerzos y mecanismos para formar alumnos como ciudadanos de la cultura escrita, uno de los
objetivos principales de la educación escolar, que a la vez pueden resumirse en formar lectores
competentes. Según la definición del Seminario della ricerca di lis en Italia, 1986 27 , ambas
habilidades son indisolubles en las ciencias de la educación literaria. Pero, ¿qué significa ser un
alguien que pueda conocer o poseer los conocimientos conceptuales de la literatura tal y como se
27Esta investigación se centra en la enseñanza literaria en Secundaria y supuso una síntesis en el inicio de la
innovación escolar en este campo desde mediados de los años ochenta, vid., G. Bertotoni del Guercio (1992):
«L'ensenyament del text literari». En: T. COLOMER (coord.): Ajudar a llegir. La formació lectora a primària i secundària.
Barcelona: Barcanova, 87-104.
107
experto en descomponer y analizar el entronizado comentario de texto, sino que, el lector
competente se define por los caminos sociales mencionados como aquel que sabe “construir
sentido” de las obras leídas (cf. Colomer, 2005: 16), absolutamente fundamental y entroncado
competencia específica y portar unos determinados conocimientos que activen esta construcción
de sentido. La escuela debe enseñar a “leer literatura” y así dotar de valor formativo en
Sin embargo, los estudios destacados en la relación entre adolescentes y lectura han dado
resultados de manera sistemática por debajo de los mínimos establecidos en distintos proyectos
sociales. Este fracaso considerado de enorme magnitud en la comunidad educativa lectora tuvo
mayor repercusión e interés por paliar el desastre a partir de 1960 (cf. Colomer, 2005: 18), año
ahora establecido para “enseñar a leer” resulta ineficaz e impropio. Los cambios, ya
arrebataron la tarea de informar y entretener la imaginación que hasta no hacía poco llevaba a
cabo la literatura. Por ello, el espacio literario debe reubicar su espacio y afrontar nuevos
problemas reajustándose al panorama actual, (buena cuenta de ello daremos en la parte segunda
de este trabajo), precisamente por ser un factor que ha incidido en el espacio entre lector y
literatura.
Otro problema paralelo a este se trasladó al corpus de lectura. Hasta la aparición de las
tradición uniforme, sin embargo, la extensión del discurso social “moderno”, su democratización
y apertura al usuario hizo reconvertir muchas de las prácticas escolares de la lectura. La crisis de
la enseñanza literaria, así lo afirman Chartier y Hébrard (2009: 54), señala el abandono de un
108
modelo o procedimiento didáctico, que hace “el motivar a los alumnos un trabajo de mucha
paciencia (…) se descubre que no es posible transmitir algo si uno no cree en su valor: los
conocimientos y procesos escolares no son objetivos”. Así, seguirá explicitando Colomer (2005:
20), un nuevo contexto de enseñanza en la escuela empezó a cambiar sus objetivos y el uso
sensible y variable respecto también a la relación entre las expectativas educativas y cambios
sociales, entre los avances teóricos y las prácticas educativas (Colomer, 1996: 14)28. Además, una
identificación secular con el acceso a la lengua escrita, por lo que la redefinición es obligatoria.
operaciones simbólicas, viene marcada por un crecimiento en el interés por el conocimiento del
lenguaje.
Indispensable para realizar un avance de la situación actual que ya hemos esbozado sería
especialmente en la crisis de los años setenta por ser la década que marcó el inicio del cambio
28
Teresa Colomer, La evolución de la enseñanza literaria. Aspectos didácticos de la lengua y literatura, 8, Zaragoza; ICE. Su
trabajo en el ámbito de la didáctica y sus numerosos libros, conferencias e investigaciones desde la Universidad de
Barcelona, la sitúan como una figura trascendental en la investigación y práctica docente de la que nos nutriremos en
nuestro estudio para clarificar dónde nos encontramos y saber de dónde venimos respecto a la evolución de la
enseñanza literaria.
109
1.1 Origen de la literatura como aprendizaje: la oralidad y la habilidad escrita
Señalan Chartier y Hébrard (1994) que, hasta la invención de la imprenta en el siglo XV,
la enseñanza literaria formó parte del proceso de enseñanza y aprendizaje de la escritura, ligada al
plano del desarrollo de la habilidad oral. Las escuelas proporcionaban un aprendizaje de copia de
clásica y también de los textos sagrados. Estas habilidades se destacan como útiles para
literatura. La imprenta supuso con el paso del tiempo la ampliación no solo de libros al alcance
de un público más amplio sino que supuso la creación de materiales específicos para el trabajo
escolar. El apego a la escritura como habilidad primordial formativa seguía su curso y los
manuales mantenían la primacía de esta: un espacio a la derecha para la copia del texto latino,
otro, a la izquierda, para anotar los comentarios del profesor, vocabulario aprendido o conceptos
relevantes. Leer textos se entendía como una tarea de análisis y glosa con fines de dominio
orientado hacia el discurso tanto hablado como escrito y la lectura de los clásicos dotaba a la
Esta actitud retórica textual como arte del discurso eficaz comenzó a reducirse al estudio
de las figuras de estilo y a sus dominios: la inventio, la dispositio, la elocutio, la memoria y la pronunciatio
se redujeron, a favor de la elocutio como forma estilística. Por lo que el entrenamiento del alumno
consistía en hacerle mejorar su discurso narrativo, satírico, dramático, oratorio o cómico también
y a la vez propiciar una calidad en los tonos correspondientes a la elocución trágica o cómica
110
La llegada de la etapa decimonónica al ámbito del aprendizaje en la literatura se vio
marcada por las crítica a esta facultad de captación retórica del texto, tachada de formalista –no
docentes sin ningún atisbo de componente creativo o artístico. Reflexión y debate abierto que
comienza en Francia (vid., Wachsbergerw, 1989: 13-24) y que en España cristalizó hacia el año
1845 con la reforma de los estudios universitarios y de enseñanza secundaria del plan Pidal29. El
estado agruparía los estudios dispersos y sería garante de la educación dispersada en seminarios,
colegios de jesuitas y cátedras… Se debatió sobre la eficacia de mantener este enfoque retórico
textual
El paso de la literatura como una actividad que pone énfasis en el proceso lector
comenzará, así lo señala Colomer (1996: 21), una andadura social a partir de la Reforma
protestante, en principio, al igual que la hermenéutica su interés surge de las sagradas escrituras, y
con el transcurso de los años, con la difusión generalizada de los libros de catequesis y libros de
piedad.
29
Vid. Julio Ruiz Berrio. El Plan Pidal de 1845: Los institutos públicos, dinamizadores de las capitales de provincia, CEE
Participación Educativa, 7, marzo 2008, p. 28-3, Universidad Complutense de Madrid. Este trabajo nos muestra una
hoja de ruta de la enseñanza secundaria antes de 1845 y la llegada del Plan Pidal. Con el triunfo de los moderados se
hace público el llamado "Plan Pidal", (D. Pedro José Pidal, Ministro de Gobernación) que se inclina decididamente
por la enseñanza como derecho estatal: "La enseñanza de la juventud no es una mercancía que pueda dejarse
entregada a la codicia de los especuladores, ni debe equipararse a las demás industrias en que domine sólo el interés
privado". La asunción por parte del Estado de la función docente se presenta como la única solución al caos
reinante. Este Real Decreto tiene fecha de 17 de septiembre de 1845.
111
Este tipo de lectura, pese a su acercamiento al texto y pese a desligarse de los artificios
tarea de difusión con carácter posesivo del conocimiento. Las explicaciones pertinentes no se
realizaban en el proceso lector sino que se reservaban para los momentos del sermón, por lo
tradicional, en el siglo XIX los decretos educativos de la época desaconsejaban leer novelas o
romances, siendo los libros prototipo para los niños en sus primeros años no solo el catecismo
sino como mucho el silabeo y algunas de las Fábulas de Samaniego (cf. Núñez, 1994: 170). Por lo
tanto prevalecía el entramado memorístico frente a la interpretación del mundo y sobre todo la
Fue a partir del siglo XVIII cuando se inició la generalización de una escuela más
masificada y abierta. El aumento del número de estudiantes vino de la mano de las distintas
órdenes religiosas y este cambio educativo dio lugar a números y nuevos instrumentos didácticos
que aún hoy en día permanecen en los sistemas educativos combinados con los instrumentos
que prestan las nuevas tecnologías, estos fueron la introducción de la pizarra o los manuales
escolares en las aulas. De los seminarios religiosos se pasó a las Escuelas Normales seglares
esto provocó la escasa escolarización de manera que a finales del siglo XIX nuestro país poseía
un 80% de analfabetos, una proporción mayor que la de la mayoría de países europeos. Así, la
1852, en Italia en el año 1859 o en Francia en 1881 (cf. Escarpit, 1981: 121-122).
112
Una vez fundamentada y poco a poco arraigada la escolarización obligatoria sería un
imparable comienzo, aunque no se vería completada hasta ya entrado el siglo XX en nuestro país.
1.3 Los inicios del siglo XX: la posesión del patrimonio histórico
Los cambios que en los inicios del siglo XX se venían fraguando, con el aumento de la
transformación de la enseñanza de la literatura actual. Afirma Colomer (1996: 5) que el fin del
clasicismo como eje educativo fue generando la esencia propia de la literatura que es patrimonio,
pasado siglo, junto a este marcado propósito de enaltecer el patrimonio cultural, hizo posible la
literatura.
La selección de los autores y obras autorizaba o sancionaba los contenidos para ofrecer
un panorama del patrimonio nacional que debía ser exaltado durante la etapa escolar. Se pasó a
usar la lectura enciclopédica que segregó la lectura funcional del aprendizaje tradicional de la
lectura. Este aspecto dio lugar a la creación de un área específica de lengua y literatura nacionales,
tanto en la enseñanza de Secundaria como en la de Primaria, recibiendo por primera vez mayor
atención en virtud de la reclamada conciencia de una educación general. La Ley Moyano de 1857
moralidad con el corpus de la literatura nacional era pretendida y buscada, lográndose entre ellas
un total acompañamiento con el tiempo. La lectura en el aula era de un solo libro realizándose de
113
implicación afectiva en la representación de la colectividad. Las actividades de escritura se
primaria no se contaba con los recursos necesarios para motivar o conducir a los alumnos a
trascender a la temática.
Con el paso del tiempo, la Educación Primaria fue apartándose de los rituales únicamente
comprensión de los textos nacionales y la experiencia estética pasaron a formar parte de los
mismos objetivos en ambas etapas, lo que supuso para los maestros incorporar la literatura y su
explicación de textos y además pasaron por un proceso de adaptación de antologías para facilitar
Los cambios en los estudios superiores se vieron de la misma manera llevados a cabo por
esa escasa minoría que accedía a dichos estudios. De esta manera, los textos clásicos cedieron su
historia literaria.
Señala Núñez (1994: 59) que el desarrollo de este proceso a mediados del siglo XIX pasó
hasta la difusión del conocido Manual de literatura de Gil de Zárate (1842-1844). De esta manera,
señala que una vez finalizada la separación humanista de ambas materias dejó de verse la oratoria
como finalidad única del estudio de la literatura. De este modo la enseñanza de la literatura pasó
a cumplir una función estable de identificación con la cultura nacional a través del traspaso
Comienza a establecerse un interés por el uso de la biblioteca; una biblioteca ideal que
30
Vid. Quintana M.J (1852): «Informe de la junta creada por la Regencia para proponer los medios de proceder al
arreglo de los diversos ramos de instrucción pública» Obras completas, B.A.E., tomo 19, Madrid: Rivadeneyra, 182,
citado por Núñez (1994: 60).
114
desde los colegios ofreciera a los alumnos una vía efectiva de aprendizaje a través de lecturas de
calidad. Señala Colomer (1996: 4) en su estudio evolutivo del aprendizaje de la literatura que las
infantiles de calidad y una de sus figuras más destacadas, Artur Martorell, señaló a Scott, Kipling,
Verne, Dickens, Daudet, Homero, Grimm, Andersen, Mark Twain, Poe y Wells entre los autores
extranjeros, además de Ruyra, Vilanova, Maragall y Verdaguer, entre los catalanes, como lecturas
apropiadas para la etapa escolar. En esta línea de selección de lecturas se encontraría la realizada
por la Institución Libre de Enseñanza para su biblioteca juvenil (cf. Martorell, 1923: 34-36, vid.
Sotomayor, 1993).
a crear bibliotecas públicas. Se baraja como dato que en la España de 1881 había 1.113
bibliotecas con un depósito de cuatro millones de volúmenes, sin embargo, se calcula que la
necesidad de la población sería de más de 60.000. La entrada del nuevo siglo supuso un cambio
progresivo de esta regeneración y fomento de hábito lector como una medida necesaria ante la
literatura universal en el corpus de lecturas lo que justifica la incorporación del análisis y animación
a la lectura de una de nuestras obras elegidas para tratar en el proyecto, El Principito, del autor
secundaria en una línea común pedagógica, la conversación y el diálogo como argumenta los
(Colomer 1996: 22), marcan un inicio de elementos actuales e innovadores para la enseñanza y
aprendizaje de la lectura. De esta manera, a lo largo de la primera mitad del siglo XX, se trabaja
en las aulas las lecturas de obras completas –elegidas por su valor moral y también estético–
junto a la explicación oral de textos literarios y los ejercicios correspondientes a la lectura según
115
criterios cronológicos. Esta dinámica cronológica y de ejercicios textuales ha formado parte de la
metodología de la lengua y literatura hasta los años sesenta, abarcando desde la etapa de Primaria
hasta la universidad.
literatura y terminó en los años setenta por separar la lectura de textos literarios de los ejercicios
de lengua. Sin embargo, la exigencia de la calidad lectora iría en aumento, así, las actividades de
esta propuesta retoman esta unión de lengua y literatura para la adquisición de la competencia
literaria y comunicativa.
reduce la presencia de los textos literarios, además de integrar las habilidades lingüísticas para la
lectura comprensiva. Estas causas son las que señala Colomer (1995: 5) como las más relevantes
en el abandono paulatino de la lectura de las novelas escolares o de obras completas, una realidad
La función de estas lecturas hubiera podido ser sustituida por la creciente producción de
libros infantiles y juveniles, pero este tipo de lectura desapareció de las aulas. En el mejor de los
diversidad de los objetivos de lectura. Otros autores sintetizan este impacto en las escuelas a
partir del desarrollo del estructuralismo y el generativismo (cf. González Nieto 1993; vid. Meix
116
enfrentarse al fracaso de sus modelos lectores.
el campo mass-media. De esta manera la literatura entró en declive y se disoció del concepto
cultural. Señala Colomer (1996: 6) que a las áreas del arte y las humanidades pareció
calidad.
estallar la idea de unas pocas referencias, ordenadas, valoradas y comunes para todos los
ciudadanos. La literatura pasó a formar parte de la idea de un bien cultural de acceso libre,
diversificado y autónomo y acentuó su valor de placer inmediato. Las bibliotecas ofrecieron una
imagen más ajustada a la nueva visión de la lectura en general, y de la literatura en particular, que
la que podía ofrecer la lectura escolar en su forma mediada, formativa y dirigida a la posesión de
un corpus único.
Pero, si tanto la práctica escolar como los cambios socioculturales condicionaron los
Como es bien sabido, la década de los setenta se caracterizó por la renovación del área de
relación con los mass media y la lectura de la imagen constituyeron nuevas preocupaciones para
los enseñantes de lengua que basaron sus clases en ejercicios comunicativos, extraídos de la
el eje de la formación escolar y, aunque los alumnos leían y escribían más que nunca (y los
117
uso y no de una finalidad formativa en sí misma. La Ley de Educación de 1970 estableció la
funcional de la lectura como forma social de acceso tanto a la lectura informativa como a la de
ficción.
también los cambios producidos en España. No podemos pasar sin resaltar el Congreso de
Cérisy-La Salle de 1969 como el inicio de la ruptura con la enseñanza de la historia literaria,
favorecida por el estructuralismo y formalismo ruso. Las actas de este congreso bajo las premisas
abría hacia la centralización del texto y su explotación como la vía en la educación literaria.31
esta manera, la literatura se establece en el país galo como una “institución” que se relaciona con
las instituciones sociales, mezclada con valoraciones marxistas que han venido a llamarse
corrientes “socio críticas”, así lo señala Colomer (1995: 6) en su estudio La evolución de la enseñanza
literaria.
Las revistas especializadas en literatura recogieron en los años sesenta y setenta estas
De este modo se fue concretando en nuestro país la renovación de las didácticas literarias
31 Véase en T. TODOROV (1965): Théorie de la littérature. Textes des formalistes russes. Paris: Seuil, la publicación más
relevante para la aplicación del método estructuralista al análisis del texto literario se encuentra en el n. º 8 de la
revista Communications, 1966, con contribuciones de Barthes, Bremond, Genette, Todorov, Eco y Greimas.
32
Se publicaron en revistas como Le Français aujourd'hui o Pratiques de autores como Adam, Halté, Petitjean,
Goldstein, Viala.
118
en la etapa de secundaria hacia el comentario de texto como una actividad dotada de nuevos
significados. A su vez los trabajos de Propp (1971) sobre relatos y cuentos fantásticos iniciaron la
literario desde el punto de vista semiótico. Destacamos la obra de Eco (1962), Obra abierta que
ahondará en la relación entre el texto y el lector y abrirá paso a la influencia de las teorías sobre la
recepción de la Escuela de Constanza que tanto en Francia como en Italia han tenido una
establecido el uso de los manuales históricos. En los años setenta se trataba de una enseñanza
situada en una escuela pragmática, regida por la crítica de I. A. Richards (1929)33 y volcada al close
Reading donde el aprendizaje de habilidades de lectura y el análisis estilístico del texto prevalecían
educación. Por esto la crisis de la enseñanza de la literatura en los países anglosajones se llevó a
cabo de una manera muy distinta que en el caso de los países latinos; en estos la ruptura
producida se había caracterizado por la recuperación del acceso al texto, la insatisfacción por la
culturales derivados del fenómeno literario. Así, en la zona anglosajona el debate se ejercía, sobre
todo, en los Estados Unidos34 país donde se observó un nuevo acercamiento humanístico a la
literatura por el que se abrió el camino a la difusión del «Movimiento centrado en la Respuesta» y
de la crítica subjetiva. En este sentido, las teorías alemanas de la recepción literaria y del lector
33
La referencia fundamental a nivel teórico fue, por una parte, la obra de Richards como expresión de la
preocupación del New Criticism y de la crítica objetiva en el campo pedagógico. Pero, por otra, la obra de Rosenblatt
(1938) que tradujo las teorías deweyianas al campo de la educación literaria y produjo un interés por la enseñanza
literaria centrada en la experiencia individual de los alumnos. Esta línea ganó defensores y a fines de los años sesenta
y supuso una sólida reacción al monopolio ejercido por el New Criticism en la escuela secundaria.
34
Véase M. L. Rosenblatt (1938): Literature as Exploration. Noble & Noble, 1968 y (1978): The Reader, the Text, the
Poem: The Transactional Theory of the Literary Work. Carbondale III: Southern Illinois University Press, Rosenblat
tradujo las teorías de Dewey al campo de la educación literaria.
119
ideal fueron encajadas perfectamente en este contexto, se incluyó el interés por los procesos
psicológicos del lector y el análisis de respuestas específicas. Termina señalando Colomer (1995:
8) que la atención a la respuesta de los lectores durante la etapa educativa y la evaluación de los
resultados han sido dos temas especialmente desarrollados en el área anglosajona. Los artículos
aparecidos en la revista especializada Research in the Teaching of English, son la prueba de este
predominio de intereses.
crisis producida por las nuevas formulaciones y perspectivas sobre el fenómeno literario dio
condujo a una menor presencia en las aulas. La comprensión de la lectura y el placer que esta
suscita pasaron a ser el eje centran en las clases, unido a esto, así lo señala Colomer (1996: 8), los
maestros mostraban una inseguridad y poca formación en los aspectos lingüísticos en unos
lingüística y de la aplicación de nuevos aparatos formales. Esta brecha propició, por una parte, la
subordinación del texto literario a los objetivos lingüísticos y, por otra, la contundente apuesta de
también la escritura.
Se comenzó a tener como objetivo claro la necesidad de hallar textos literarios más
cercanos a los intereses y a la capacidad comprensiva lectora de los alumnos y se incrementó esta
necesidad desde que la lengua literaria ya no fue vista como la cumbre de las posibilidades de
120
expresión de una lengua. De este modo, entraron en crisis los modelos programáticos de autores
y la vida y contexto histórico de los autores clásicos, abriéndose paso la idea nuclear del lector
aprendizaje de la Lengua y la Literatura hizo que se introdujeran en las aulas dos nuevos tipos de
texto, así lo señala Colomer (1995: 9): la literatura de tradición oral y la literatura infantil y juvenil.
las escuelas ampliándose más tarde a los ciclos posteriores. La tradición oral potenciaba y
carácter, así como sus posibilidades en la fase de aprendizaje de la lengua escrita, tal y como
defendían las teorías del psicoanálisis. Sostiene Janer (1982) la idea de la tradición oral incluso
en algunos casos, por las décadas de marginación cultural de las lenguas minoritarias.
fomentar el acceso libre a los libros o fragmentos de textos de los niños y niñas. Lecturas de
Señalan en sus estudios Jenkinson (1940) y Whitehead (1977) que la mejora de la competencia
lectora pasa por los intereses lectores, y la lectura independiente o de actividades iniciadoras a la
lectura, asunto que se venía ya recomendando en países como EE.UU (vid. Benton; Fox, 1985: 1-
22).
escolar en España, así como la práctica del tiempo y espacio individual de lectura. Otra actividad
referente común necesario para practicar la competencia literaria con el profesor como guía, los
121
Las actividades de escritura en la etapa de primaria y secundaria comienzan a “desacralizar” la
obra literaria, es decir, se evitan actividades de resumen, copia y paráfrasis, los escritos literarios y
se intenta aplicar actividades más creativas. Señalaremos brevemente las técnicas expresivas que
resalta Colomer (1995: 10) en su estudio y que resultan las más utilizadas para este tipo de
actividades:
de inversión de sentido.
2. Producción de textos originales cargados de estímulos para la creación: asociación libre, juegos
3. Creación textual a partir de modelos retóricos diversos: distintas modalidades expresivas, cambios
de los objetivos en dichas etapas. En la etapa de secundaria, además, se suman a esto un mayor
como denominador común dos factores: la centralización del texto y la esterilidad del eje
cronológico.
Ambos factores propician una escasa función social incapaz de interesar a los nuevos
semiótica fue avalada por la ventaja del fomento en los alumnos de una actitud de análisis textual
del bagaje literario de la comunidad y de la literatura como formación moral y estética, sino de
122
tarea, sin embargo, la llevó a gravitar en la mediación de un enseñante poseedor de saberes
técnicos.
La enseñanza en la etapa secundaria optó, pues, por el acceso al texto, pero a través de la
generalización del llamado “comentario de texto” a partir del aparato formal del estructuralismo,
de los textos de referencia, ya que lo relevante eran las obras en sí mismas y no tanto su
vinculación en un sistema literario preestablecido. Estos aspectos y el alto nivel de exigencia que
requiere la lectura de un texto, además de la multiplicidad de saberes que deben ser requeridos,
sociológica pretendía dar luz al texto desde el servicio de la descripción histórica, lingüística,
socioeconómica, etc., que incluyó a la literatura en la historia social de la cultura. Los textos
literarios pasaron a ser objeto de estudio desde factores externos o condicionados a su momento
e históricas que nada ayudan a la interpretación cultural de la vida de los alumnos. Este debate
autora (Colomer, 1995: 10), en cuatro tensiones claves en este proceso de aprendizaje que
antiguos enfoques y los nuevos generan una tensión interna entre el acceso a la lengua, la
123
predominio de la lengua en detrimento de la competencia literaria. En este último sentido
destacamos, la obra de Colombo (1985) que supone una de las formulaciones más
letteratura o storia della cultura? Un'ipotesi per la reforma– hace referencia a la extensión posible
de la enseñanza de la historia literaria hasta convertirse en una área disciplinar más amplia
que pueda abarcar la historia de la cultura. No obstante, tal y como señala Cassany (1995:
autonomía vinculada a la formación cultural, dando sentido al texto desde una “red de
relaciones”, situando al texto como una “experiencia”. Concretemos sus palabras tan
Así, se tiende a presentar el texto como objeto autónomo y, a la vez, como objeto
perteneciente a un sistema; un sistema que tiene un estatuto propio, pero interagente con
otros sistemas histórico-culturales, históricamente determinados, que evolucionan y se
influyen mutuamente. El concepto proviene, básicamente, de la semiótica cultural
desprendida y en parte desafectada, finalmente, del estructuralismo: proviene de Lotman,
Uspenski e Ivanov. Se entiende, desde esta premisa, que la única posibilidad real de dar
sentido histórico a los textos consiste en verlos dentro de una vasta red de relaciones, sin
caer en una visión historicista de tipo idealista o positivista y rehuyendo las falsas relaciones
de causa-efecto. Se trata de no reducir el texto a documento. En la traducción pedagógica de
este principio, los italianos han acudido a la propia tradición de estudios literarios (a los
Asor, Rosa, Eco, Avalli, Corti, Segre), atenta al significado, la filología, la historicidad, es
decir, el contexto. Segre se congratulaba del paso consumado desde la semiología lingüística,
que entendía el texto como operación de palabras en el lenguaje, a una semiótica de tipo
cognitivo y epistemológico, que entiende el texto como operación del lenguaje sobre el
concepto. Desde una perspectiva pedagógica, hay que congratularse también de que la
literatura se aprecie como experiencia y no sólo como función del lenguaje.
Desde esta orientación han podido formularse los objetivos mayores de la educación
literaria en la Secundaria. Desde un supuesto que busca el equilibrio entre el carácter
autónomo y el carácter abierto del texto, se trata de orientar al alumno en términos de
espacio, tiempo, géneros y destino de las obras, y de hacerle ver las varias lecturas, en el
sentido de rendimientos, a que se presta. Se trata de partir de la cultura con la intención
definida de comparar lenguajes y convenciones (por ejemplo, la narratividad en un poema y
en una canción, un cómic o un clip televisivo). Se trata, en fin, de pensar itinerarios
124
coherentes de textos, como algunos de reciente circulación en nuestro país, a través de los
cuales se pueda adquirir un conjunto de conocimientos institucionales sobre la literatura,
entendidos como instrumentos funcionales para la comprensión y la interpretación.
El conocimiento de las instituciones literarias exigiría orientar al estudiante hacia
zonas que conecten con las características psicológicas del adolescente. En este sentido, se
puede aspirar a un conocimiento de los modos como toman forma experiencias e ideas (el
mítico-fabuloso, el épico-trágico, el cómico-paródico...) y, a través de ellos, a agrupar la
materia literaria tan diversa con que los alumnos han de tratar. Algunas de las experiencias
recientes van por este camino. Por otra parte, dentro de la literatura propia y la de otros
países, contemporánea o del pasado, pueden escogerse momentos cruciales, de forma que
sea más fácil poner en relación la literatura con la vida material, la mentalidad, la estructura
antropológica, etcétera, de una época determinada. En cualquier caso, convendrá siempre
partir de la historicidad interna del texto (de la lengua, la forma, las cosas de que habla) y
confrontarlo, si se quiere, con otros textos o documentos de cultura para retornar a él con
más posibilidades de disfrutarlo conscientemente.
especialista o lector no especializado. Hay que mantener, como dice De Federicis (1985),
la gente.
hábitos de vida? ¿Qué significa formar un lector en un período escolar adolescente? Defiende
Cassany (1995: 2) que la respuesta debiera apuntar a un principio de progreso moral, vinculado al
concepto de felicidad: “Se trata de armar al alumno para una vida más plena y más libre: una vida
(las que se obtienen, por ejemplo, de los productos de masa), “la literaria parece dar más margen
a la libertad”.
De esta manera, señala Colomer (1995: 14) muchas voces se alzaron para denunciar la
125
irrelevancia educativa de un análisis que se convertía en un fin en sí mismo. Armellini (1988), se
refiere a este respecto como una función de regulación ecológica personal y de prolongación de
a la mayoría de adolescentes a realizar un análisis más allá de sus posibilidades. Una educación
literaria, asume Cassany (1995: 15), debería ofrecer la posibilidad de medirse más libremente y
creativamente con los cambios que la vida impone cotidianamente. Tal y como definimos la
competencia literaria en nuestras primer líneas de este trabajo, un uso social del proceso de
aprendizaje de la literatura que dote de recursos a los alumnos para la comprensión compleja de
3. Hábitos lectores y conocimientos literarios. Otra tensión evidente en las aulas de Secundaria
lectura libre. Dice Colomer acertadamente (1995: 15) que el comentario de texto en clase
se tradujo en tensión entre el acceso libre al texto y la explicación mediada del mismo, lo
que supone en muchos casos el abandono de los estudiantes en la hora de lectura libre y
anárquica, por otro lado “la asistencia pasiva de los estudiantes al acto de revelación
ordinaria de los docentes en las clases, mantener el equilibrio entre el comentario guiado
positivos. Así, motivar y guiar con determinadas actividades las lecturas de aula puede
una información por otra de distinto tipo, por lo que según el estudio de Colomer (1995:
15) esta circunstancia no permite desarrollar la competencia literaria, sino que se convierte
126
aislado de su contexto histórico y desposeído de su matriz literaria albergaron nuevas
fórmulas que pudieran salvar el carácter literario del texto sin convertirlo en una rareza
aulas, el texto juzgado por los alumnos desde su perspectiva actual sin entroncar las
polémicas sobre la necesidad de preservar el carácter literario del texto y de hallar una
proyección de los valores actuales y el de mantener a los alumnos en una falta total de
un fenómeno literario que tuvo y tiene un enorme impacto en las aulas: la creación de la
novela juvenil como nuevo objeto de consumo cultural. Atendiendo a esta demanda y
posible solución el docente ha cedido espacio a las novelas juveniles frente a las obras
inicio de nuestra reflexión. Señala el estudio (Colomer, 1995: 16) el predominio durante los años
80 de corrientes literarias de tipo experimental que sin duda agudizaron la tensión del debate y
los interrogantes. Este clima llevó a los docentes a trabajar colaborando activamente en las
iniciativas editoriales que pondrían su punto de mira en cubrir las necesidades de la nueva franja
35
Recordemos que New criticism o “Nueva crítica”, es una corriente de la teoría literaria del siglo XX, originada en
Estados Unidos. Propone una lectura atenta del texto, ya hemos hablado en líneas anteriores del close Reading. Así se
abogaba por atención en la lectura respetando ambigüedades y contradicciones internas del texto literario,
propiamente lingüísticas y literarias, con la voluntad de excluir los componentes históricos y psicológicos.
127
distintos países con reediciones de obras juveniles clásicas y narraciones propias de nuevos
autores. No obstante, la novedad que caracterizó este nuevo producto fue la incorporación de
temáticas adolescentes y técnicas poco convencionales hasta entonces en los libros infantiles,
fueron, las medidas adoptadas hasta mediados de los años ochenta. El señalado crecimiento de la
campos creativos y de narración como recurso del que participa el desarrollo de las habilidades
lingüísticas. Así, hablaremos de cultura participativa, concepto que aborda Jenkins (2006) en sus
numerosos estudios y con el que abriremos el apartado siguiente de este trabajo. Destaca la
como también señalaba Colomer (1995: 18) con la aparición de los libros-juego se expandió en
los noventa un nuevo concepto que inicia la alfabetización mediática potenciada con la aparición
de libro (Harry Potter de J. K. Rowling es un buen ejemplo de ello), en el que los contadores de
historias pasaron a concebir la narración como un espacio para la participación del consumidor y
128
del lector. Intentaremos acercarnos a este nuevo fenómeno de aprendizaje informal nacido en el
De esta manera, la evolución de la teoría literaria ha ampliado su interés por el texto con
texto se ha pasado a la consideración del contrato comunicativo entre el autor y el lector, con la
análisis de las leyes de construcción de la obra que permiten la función poética del lenguaje se ha
desplazado del ámbito de las reglas al ámbito de los actos comunicativos y a la función social del
discurso literario.
es vista como un conjunto de textos inmóviles, sino como un componente del sistema humano,
de sus relaciones sociales y participación que pasa por institucionalizarse mediante la enseñanza y
las escuelas y también mediante las nuevas ediciones y la crítica efectiva. La interpretación de la
realidad ejercida por la literatura, por lo tanto, fluye junto al protagonismo del lenguaje creativo.
Fundamental destacar según Colomer (1995): “La creación de imaginarios propios de los seres
humanos, no en tanto que seres individuales, sino como seres sociales, de manera que la
literatura constituye un instrumento esencial en la construcción del espacio más amplio que
entramados culturales, la literatura se presenta como un instrumento social utilizado por los
individuos para –continúa la autora– “dar sentido a la experiencia, para entender el presente, el
129
pasado y el futuro, para iluminar su propia entidad como personas y como miembros de una
colectividad. Las narraciones se utilizan para detener el constante fluir de los acontecimientos y
otorgar sentido a la experiencia”. De manera que, como dice Hardy (1977), las historias que se
explican a niños pueden entenderse como una especie de mapas culturales, vitales en su
evolución emocional y conceptual que les permiten atribuir sentido al mundo de una forma
coincidente con su cultura y sus cotidianeidad. Tal como lo formulan Cesarini y De Federicis
del funcionamiento social y la participación. La construcción del significado por parte del lector
se ha establecido como centro del aprendizaje en el que el carácter literario del texto ha
traspasado la sustancia lingüística hacia las relaciones entre el texto y el lector en el acto concreto
literatura en las aulas pasa por priorizar sobre todo qué es lo que la literatura aporta a los lectores
adolescentes actuales y cómo estos pueden aprender e interpretar el mundo que les rodea.
produciendo en la enseñanza una renovación del valor epistemológico de la literatura que camina
del individuo, asunto que hemos pretendido traer a este estudio. Termina Colomer (1995: 12)
130
apuntando la dirección hacia la que nos dirigimos en el ámbito de la enseñanza de la literatura.
Las necesidades formativas de los alumnos son ahora el punto de partida junto a la elección de
las matrices teóricas útiles para el proyecto educativo, y "no en la vulgarización de las teorías
constructivo. Etreros (1995: 51-52) defendía a este respecto los principios psicopedagógicos y las
misma:
medios populares y de difusión mediática como el cine, la música, los videojuegos y las distintas
131
Capítulo 2. La convergencia cultural como entorno de aprendizaje
educación literaria como una carencia de la misma, debemos acercarnos a un concepto que cobra
se focaliza desde los años noventa desde la experiencia cultural hasta la cultura de la participación
paralela a los avances e interrogantes que la evolución educativa literaria venía llevando a cabo en
los años 80 desde la tensión inefectiva de la lectura libre y los comentarios de textos preceptivos.
Sin duda la llegada de Internet y las redes sociales han dinamizado la participación y organizado
la inteligencia colectiva. (cf. Reig, 2012: 11; Jenkins, 2006: 21). Será la revista Wired señala a
Marshall McLuhan como abanderado de la revolución digital o al politólogo del MIT Ithiel de
Sola Pool como quien difundió el término “convergencia” en su primer libro Technologies of
Freedom (1983):
Un proceso llamado “convergencia de modos” está difuminando las líneas entre los medios,
incluso entre las comunicaciones entre dos puntos, como el correo, el teléfono y el telégrafo, y las
comunicaciones de masas, como la prensa, la radio y la televisión. Un solo medio físico (ya se trata
de cables o de ondas) puede transmitir servicios que en el pasado de proveían por caminos
separados. Inversamente un servicio provisto en el pasado o por un medio determinado (ya sea la
radio, la televisión, la prensa o la telefonía) hoy puede ofrecerse por varios medios físicos
diferentes. Por consiguiente, se está erosionando la relación de uno a uno que solía existir entre un
medio y su uso (p. 23).
132
Algunos críticos hablan de divergencia, pero Pool detectó que ambas eran las dos caras del
mismo fenómeno: “Hubo un tiempo en el que las empresas que publicaban periódicos, revistas y
libros hacían poco más; su implicación con otros medios era escasa” (Pool, 1983: 23). Esta
convergencia de los medios ha supuesto una revolución para la lectura y para el lector que
recupera la sociabilización en las redes sociales, lectores que son fans y crean un universo
Si observamos la primera franja podemos imaginar cómo las plazas de los pueblos
suponían el “saber popular”, el lugar donde recabar información y actualidad. El medio38 eran los
mercados locales como intermediarios entre la realidad y el mundo, era el ágora pública y lugar
conversaciones. Las franjas siguientes representan, radios, televisión y periódicos que creen
36
Harry Potter representa un claro ejemplo de un héroe procedente de las novelas de J. K. Rowlling que ha pasado a
convertirse en un héroe digital. El jugador posee el papel de un personaje de fantasía que se mueve a través de un
mundo imaginario y fantástico. Este personaje se encuentra presente en tres medios diferentes: la novela, la película
y el videojuego, lo que evidencia su percepción desde la convergencia mediática desde el lector-consumidor y
participativo.
37
Imagen recuperada el 30/12/16 de https://www.baekdal.com/analysis/market-of-information de Thomas
Baekdal, Where is Everyone? Aparece explicitado en las franjas anuales el aumento de los usuarios de radio y televisión
a principios de los años 90 y cómo esos usuarios se han trasladado hacia plataformas digitales con la aparición de las
Websites y las redes sociales el uso aumenta hasta 2015 desplazando a la televisión y la radio.
38
Entendemos como medio una de sus acepciones más inmediatas, aquello que media, que intermedia entre en
individuo y la sociedad.
133
durante años como medios de comunicación de masas en un mundo que se ha ido tornando
modernidad (cf. Castell, 2009: 1-22; vid. Sampedro y Hessel, 2011: 13).
Pool (1983) estaba interesado en la convergencia política, sin embargo, nuestro estudio
convergencia de los medios que nuestros alumnos consumen es provechosa para el proceso de
popular, el cine, las redes sociales y los materiales audiovisuales insertos en la cultura popular y
las dinámicas didácticas pasan por una fusión y se disuelven sus límites. Las nuevas formas de
contar historias y acceder a ellas (Jenkins, 2006: 21-22) ya no solo se establecen con la ayuda de
los medios digitales o el uso de las TIC, sino desde la convergencia entre ellos. Libros que son
juegos, videojuegos que son libros, comunidades de jugadores sobre hechos literarios en redes
sociales… La hibridación de los medios populares trasciende desde la misma cultura popular
Pero, ¿a qué nos referimos con cultura popular?, ¿dónde están sus orígenes?, ¿en qué
entre cultura popular y cultura escolar. Hemos hablado en nuestra introducción de la percepción de
un mundo plural y diverso, toda pluralidad desemboca en dos tradiciones culturales, una, la que
forma parte de la vida de las personas de una manera directa, asumida como propia. La segunda
solo tiende a vivirse de modo auténtico por algunas personas capacitadas para conectar con ella
por una educación selecta. Santos (2012) cita como ejemplo el mundo de la música o el cine, en
general el mundo de las artes, matizando y entendiendo por insertarse en la tradición, la escolar o
la popular, el formar parte de ella viviéndola, participar en ella. Asumir que la cultura escolar es
conocida por la mayoría pero no es incluida en la propia vida. Según los críticos de la
escolarización (Illich, 1971; Goodman, 1976; Reimer, 1981; Holt, 1982) gran parte de ideas
134
aprendidas en la escuela jamás son sentidas como propias, siendo el conocimiento escolar algo
ajeno, fosilizado y estático. La idea de una educación participativa fusiona ambas culturas,
perteneciente a la vida, como lo pueda ser el rock and roll. Una escuela participativa para una
sociedad participativa. Freire en sus estudios y labor pedagógica desarrolla a fondo esta idea la
alfabetización sirve para trasladar al hombre desde el papel de mero espectador del proceso de la
Los jóvenes participan e interactúan en diversos medios y con distintos lenguajes que han
formado a lo largo de la historia parte de la cultura popular, la música, el cine y las redes sociales.
cooperación se inserta en el uso de las redes sociales y los videojuegos. Trataremos ahora de
hacer un breve recorrido por el desarrollo de la imagen, pasando por el cine como expresión de
extensión que ha sido posible por la difusión cada vez más amplia de los medios de
intermediarios del acceso a la cultura están inmersos dentro de la cultura popular infantil y
39Freire retomado la consigna ilustrada de “atrévete a saber” propone una educación como práctica de la libertad
“Pensábamos en una alfabetización directa y realmente ligada a la democratización de la cultura que fuese una
introducción a esta democratización. Una alfabetización que por eso mismo, no considerase al hombre espectador
del proceso, cuya única virtud es tener paciencia para soportar el abismo entre su experiencia existencial y el
contenido que se le ofrece par a su aprendizaje , sino que lo considerase como sujeto” (cf. Freire, 1989: 100).
135
juvenil. Con el aumento de la tecnología se ha facilitado la formación de lo que Jenkins
denomina cultura participativa que desarrollaremos en el capítulo posterior (Jenkins, 2006: 209).
Antes realizaremos un breve recorrido por los escenarios comunicativos que se abrieron al
usuario con la aparición de Internet creando una nueva forma democrática de cultura popular.
Así, desde los mercados locales como centro de comunicación en el siglo XVIII hasta la
comunicación mediante herramientas social media, el cine y la televisión ocuparon un papel central
En primer lugar el cine formó parte integrante de la cultura popular con un nuevo
Un nuevo discurso audiovisual basado en imágenes y sonidos del que nos nutrimos docentes y
siglo XIX a través de las revistas, la música y el teatro. Veamos un breve recorrido de la
siglo XIX es el siglo de la prensa y las publicaciones periódicas. Su historia comienza con la crisis
de prensa a 1.347 periódicos. Evidente es que este auge de la prensa viene estrechamente unido a
los consabidos cambios políticos y sociales de la España decimonónica, al mismo tiempo que de
sus adelantos técnicos especializados. La prensa sustituye a las plazas públicas y mercados –
privilegiado por su exclusividad, que orientó, informó, educó y también divirtió al público lector
136
(cf. Cazottes, 2012: 1).
Se publican novelas por entregas, poesías, ensayos, cuentos, relatos o crónicas teatrales,
polémico en los temas políticos de la actualidad que se trataban, también transgresor en las
diversas controversias culturales o sociales. Se dan así los primeros pasos hacia la creación de un
periodismo ilustrado con la aparición de diversos periódicos, los más importantes según un
artículo de Gisèle Cazottes (2012) serían estos: Semanario Pintoresco Español (1836-1857) —o
Artes (1829-1833), Gaceta Médica de Madrid (1834-1835), Boletín de Jurisprudencia y Legislación (1836)...
sociedad moderna: El Periódico de las Damas (1822), El Té de las Damas (1827), La Moda Elegante
(1834), El Tocador (1844-1845), El Pensil del Bello Sexo (1845-1846) (vid. Rubio Cremades, 2012: 1).
de 1860, fue especialmente importante para el incremento de la cultura popular, las películas y las
proyecciones en los cines. La primera etapa es la del cine mudo, denominado así pese a
cuando la invención del cine y el apogeo de la cultura popular clavaban sus raíces en el teatro y la
música jazz. Recordemos algún dato relevante: en 1874 finalizaba la República constitucional y
1895, comenzaría la guerra de independencia de Cuba. Estamos, pues, ante una España pobre y
ascendía a más del 50% de la población (cf. Montes Fernández, 2011: 600).
137
A principios del siglo XX se representaban también en áreas comerciales y en las
vecindades de inmigrantes obras de teatro que atrajeron a números público escaso de recurso. El
de este tipo de cultura popular. El cine y la cultura popular a partir de este momento vivirían una
EE.UU. La reflexión que quiere aportar esta parte del estudio se centra en focalizar el cine como
herramientas que siempre se han asociado a la cultura popular desde sus inicios?
Jean Luc Godard escribió “Todo lo que necesitas para una película es un arma y una
chica” (Godard 1992: 8). Con esta afirmación destacó dos componentes que generalmente
entretienen en el cine de la cultura popular: sexo y violencia (Checa, 2010: 120). El cine combina
representación del mundo en el que los adolescentes, en el que nuestros alumnos se ven
reflejados. Realizaremos un breve recorrido desde sus orígenes pasando por el cine bélico de los
años cuarenta, la cultura rock de los cincuenta hasta la desintegración de los años setenta y
de enseñanza y aprendizaje.
40
Machinima es un término procedente del inglés (por “machine“, que significa máquina y “cinema“) que se refiere a
la creación de animaciones utilizando videojuegos. En un sentido amplio, cualquier pieza audiovisual de contenido
lineal como un cortometraje, serie o película hecha con escenarios, personajes o ‘motores’ de videojuegos puede ser
vista también como machinima. La clave es que la creación se dé en tiempo real.
Actualmente se usa el método de realizar la machinima en una consola y utilizando una capturadora se pasará el video
al computador y ya ahí se edita para terminar el video y compartirlo. El boom en este movimiento llegó gracias a
videojuegos como Quake en los 90, la proliferación del video digital y la llegada de Internet. Gracias a estos factores
cualquier individuo podía usar elementos dentro de los juegos (personajes, texturas, situaciones, armas, vestidos),
posicionar la cámara y rodar escenas. Este contenido podía ser rápidamente ensalzado con una buena edición y tras
añadir música, voz y efectos.
En los últimos años se han ido explorando las posibilidades ofrecidas por esta combinación de técnicas que mezclan
elementos de los videojuegos y del cine para desarrollar nuevos métodos de producción y explorar nuevos géneros.
Los Sims 2, Los Sims 3 y Los Sims 4 son unos de los juegos actuales más famosos. Visto en http://simlish4.com/
(Última visita 10/7/17).
138
2.2.2 Convergencias entre el cine y la literatura
popular de la que participan nuestros alumnos y la sociedad en general, no podemos pasar por
carácter narrativo que el cine posee desde sus inicios. Dicho carácter no pasó desapercibido
prácticamente desde sus orígenes, ya desde 1905 impulsores de la novelización de películas dan
buena cuenta de ello en Francia. La convergencia de los dos medios hace patente la fusión entre
espectador y lector ya desde principios del siglo XX. La novelización de películas, por otra parte,
supone la respuesta a la necesidad del público por saborear nuevamente historias ya conocidas.
Según el estudio citado, se trataría de una simple transposición comercial, sin voluntad de hacer
literatura41.
las distintas estéticas de todos ellos en su tradición artística y creativa. La búsqueda de historias
en el cine se remonta casi a sus inicios (1904-1905), sobre todo desde el momento en que se
demuestra que las películas con actores, con personajes y tramas novelescas, venden más que los
iniciales documentales en la historia del cine a sus comienzos. Se crea con este propósito
en 1912 la productora Famous Players; en las mismas fechas la Nordisk danesa y otras productoras
escandinavas adaptan novelas y obras dramáticas; lo mismo sucede en Italia donde se realizan
aparición del Barcinógrafo por Adrià Gual en 1913 supone la adaptación de obras clásicas del
teatro español de autores como Calderón, el Duque de Rivas, Arniches o Benavente y en años
posteriores son frecuentes las adaptaciones de obras de Jardiel Poncela o Marquina. La tesis que
defiende este estudio sostiene que existen textos “visuales”, modos narrativos y descripciones
Algunas de ellas publicadas en el país galo serían versiones noveladas de guiones como Las vacaciones de Monsieur
41
Hulot, de Jacques Tati, 1958 o Viva María de Louis Malle, 1966 (cf. Sánchez Noriega, 2004: 32).
139
que posteriormente el cine ha puesto en funcionamiento como procedimientos privilegiados de
su forma narrativa. Villanueva (1994: 422-423) resalta estas técnicas como mecanismo de
relacionado con recursos presentes en alguna narración literaria (…). En las novelas más elementales y
primitivas, las de la literatura helenística, hay ya inversiones temporales –lo que en el cine resulta ser un
flash-back hay relatos intercalados que permiten la simultaneidad como el crossing up, cross cutting,
panorámicas, primeros planos… –, todas esas argucias que críticos poco sagaces creen que los novelistas
No podemos hablar, desde luego, de la influencia del cine en la literatura antes del invento
de los hermanos Lumière, pero el llamado précinéma ha dado lugar a reflexiones sobre las
convergencias entre los lenguajes literario y fílmico, poniendo en cuestión la influencia del cine
en la literatura ya desde principios del siglo XX. La convergencia entre ambos géneros y la
evolución de la imagen hasta el cine de las superproducciones, el cómic o el videojuego, las apps,
las redes sociales… influyen en la cultura popular y son muestra del lenguaje juvenil, un modo de
El cine surge como medio de captación del movimiento y forma de narración y también
de expresión. La captación de la imagen se sitúa casi a la vez que la propia existencia del ser
humano tiene unos antecedentes lejanos en la historia. Atendiendo al estudio que Plá y Torrent
140
Profesorado trataremos de dar luz a la evolución de la imagen y el cine. Su análisis y recorrido
será interesante para situarlo como medio y recurso en el tratamiento de las actividades en el
Los primeros intentos del hombre por captar el movimiento y plasmarlo en una
manera, las primeras representaciones plásticas narrativas están presentes en el arte egipcio,
griego, asirio y romano, como es el caso de la Columna de Trajano donde se narra de forma visual
Será a partir de 1640, cuando el jesuita alemán Athanasius Kircher, aporte una minuciosa
descripción, en su libro Ars Magna Lucis et Umbrae, sobre el nuevo invento que acaba de idear: la
linterna mágica. Dicho artilugio que permite "proyectar el movimiento" significará un cambio
de lo que luego supondrá la cultura audiovisual y la historia del cine. Este aparato gozó de gran
popularidad entre las clases acomodadas y los cómicos ambulantes hasta el siglo XIX.
En los siglos XVIII y XIX la revolución científica influyó en el avance de las técnicas
iniciadas por Peter Mark Roget en 1824, fueron sistematizadas por Joseph Plateau en 1839.
Plateau estableció la cadencia de 16 imágenes por segundo para conseguir el efecto creando el
Fenaquistiscopio.
141
movimiento en fragmentos fotográficos, avanza hacia la captación del movimiento con lo que se
Fig. 3. El galope de Daisy, Muybridge, La tecnología fotográfica se sitúa como el antecedente inmediato a la aparición del cine.
La fotografía, que existía ya desde la época del Renacimiento con el uso de la cámara
oscura, marca el inicio de la aparición del séptimo arte, el culto a la imagen y el tratamiento del
En 1826, será el físico francés Joseph Nicéphore Niépce (1765-1833) el que produjo la
primera cámara moderna. La maquinaria fotográfica fue desarrollada más adelante por el pintor
francés Louis J. M. Daguerre (1787-1851). Los panoramas de Robert Baker (1788) y los dioramas
de Louis Daguerre (1822) se basaban en ilusiones ópticas conseguidas con juegos ilusorios de
iluminación. Sin embargo, el nacimiento del cine no lo podemos situar en este momento, sino
que surgirá años más tarde junto con los avances técnicos y científicos que lo hicieron posible. El
primer movimiento de fotografías fue hecho en 1877 por E. Muybridge (1830-1904), ––del que
cámaras unidas por cuerdas conectadas a los disparadores consiguió el efecto del movimiento.
Thomas Edison (1847-1931) inventó la primera cámara funcional en 1888, con la que pudo
filmar quince segundos de uno de los estornudos de su asistente. Un poco más tarde, Auguste
142
Marie Louis Nicolas Lumière (1862-1954) y su hermano Louis Jean Lumière (1864- 1948) dieron
la primera exposición de una cámara en movimiento en un café de París en 1895 (Hall, 2004).
Los historiadores marcan el origen del cine un año después de la demostración de los hermanos
Lumière (1896), cuando el francés Georges Méliès hizo una serie de películas que exploraban el
potencial narrativo del nuevo medio. En 1899, en un estudio de las afueras de París, Méliès
reconstruyó una versión de diez partes de la prueba oficial del militar francés Alfred Dreyfus y
filmó la Cenicienta (1900) en veinte escenas. Sus películas fueron mostradas internacionalmente.
El inventor americano Edwin S. Porter produjo la primera película muda americana The
Great Train Robbery, en 1903. Sólo duraba ocho minutos y fue una de las grandes influencias en el
desarrollo del cine porque se entrecortaban escenas varias veces en momentos y en sitios
diferentes para formar una narrativa unificada, culminando con una persecución misteriosa. Con
la gran producción de D. W. Griffiths The Birth of a Nation (1915), pequeños teatros aparecieron
por todas partes. El cine se había convertido en un entretenimiento de masas y en una forma de
arte. La mayoría de las películas de este tiempo eran pequeñas comedias, historias de aventuras o
Entre 1915 y 1920 grandiosos palacios de cine proliferaron por todo el mundo. La
industria del cine se movió gradualmente hacia Hollywood. Cientos de películas al año se
grababan en los estudios de Hollywood para satisfacer las ansias de un público fanático. La gran
mayoría eran westerns, comedias y elegantes melodramas románticos como Male and Female
(1919). Después de la Guerra de las Galaxias (1977), las producciones de películas se convirtieron
La transmisión de las películas mudas a las sonoras fue tan rápida que muchas películas
grabadas en 1928 y en 1929 habían comenzado sus producciones como películas mudas pero
luego se convirtieron en películas sonoras, o habladas, como la gente las llamaba. Las películas de
gánster y los musicales dominaban el panorama de los años treinta. La moda de filmar novelas
143
populares, especialmente las variedades de novelas sentimentales, alcanzaron su auge a finales de
los años treinta con producciones muy costosas, incluyendo una de las películas más famosas de
la historia del cine Lo que el viento se llevó (1939). En la misma década se intercalaban con las
novelas sentimentales las películas de terror o de fantasía, como Drácula (1931), Frankenstein
(1931) y La Momia (1932). Una de las películas de éxito de fantasía fue el musical El Mago de Oz
cine de los años cuarenta tuvo el estallido de la II Guerra Mundial y la consiguiente posguerra y
Guerra Fría, por lo que se evidencia una cercanía temática a la propaganda bélica. A la vez surge
un cine emergente en los países nórdicos, Japón y Latinoamérica. Destacamos en este periodo a
actores como Orson Welles, Luchino Visconti, Roberto Rosellini, Luis García Berlanga o Juan
Antonio Bardem.
Antes de la guerra, en 1940, George Cukor se encumbró en la historia del cine con una
de las comedias más importantes del cine, Historias de Filadelfia, con Katherine Hepburn, Cary
Grant y James Stewart. Sin embargo, tan solo un año más tarde el panorama cinematográfico
sufrió enormes cambios con el ataque Japonés a Pearl Harbor en 1941, lo que propició la entrada
de EE.UU. en la guerra. Hasta entonces, la Comisión Clark-Nye controla los films excesivamente
antifascistas, para salvaguardar la neutralidad del país, como demuestran las dificultades con las
Con la entrada de EE.UU. en la guerra se creó en 1942 el Office of War Information (OWI)
144
que fue la que produjo documentales y películas de propaganda bélica. Según aportan Torrent y
Plá (2012) fue también esta comisión la encargada de ampliar las restricciones que imponía el
Código Hays llegando a supervisar los guiones de Hollywood para aplicar cierta orientación en
los argumentos evitando la crítica a los valores familiares o militares. Los estudios de Hollywood
giran, así, hacia una producción cinematográfica de tintes y propaganda bélica. Realizadores
como John Ford, Frank Capra, William Wyler, Billy Wilder o John Houston participaron en
cortos y documentales, los motivos de la guerra y las pesquisas posibles para obtener una
victoria. Los estudios de cine de la época también dan muestra de ello. La mítica Casablanca o
Mission to Moscow (1943), que recalcaba el papel de aliados de los rusos (ambas del cineasta
Michael Curtiz) son buen reflejo de la situación propagandística de los años 40.
de ficción, como en La señora Miniver (Mrs. Miniver) realizada por William Wyler en 1942. El
aporte didáctico y moral llega al cine de los años 40 con la influencia de temas de inspiración
católica, señalamos como ejemplo de esta tendencia la más destacada es Qué verde era mi valle (How
Otro género que despunta en la década de los años 40 lo forman películas cuya trama
También en la citada Casablanca (1942) se recurre a este leitmotiv, junto con algunas de las películas
de Alfred Hitchcock como Sabotaje (Saboteur, 1942), o la aportación al cine del alemán Ernst
Lubitsch, bajo esta misma temática antinazi la comedia Ser o no ser (To Be or Not to Be, 1942).
145
Fig. 4. Fotogramas de Casablanca, Ser o no ser y Me casé con una bruja
un grupo amplio de intelectuales franceses. Destacamos a ellos destacaban René Clair, Jean
Renoir y Julien Duvivier que dirigió en 1942, Me casé con una bruja (I married a Witch) y contribuyó
Con todas estas aportaciones, los años de la guerra cierran el período de esplendor de
social. Wyler, Ford, Capra y la aparición de la figura de Orson Welles, un genio del teatro y de la
radio que llegó a la meca del cine al comienzo de la contienda son muestra fehaciente de esta
cine en una verdadera forma de arte y cultura. Welles experimentó nuevos ángulos de la cámara y
nuevos efectos y técnicas experimentales de sonido pioneras en el mundo del cine. La película
Ciudadano Kane (1941) y The Magnificent Ambersons (1942) influyeron en visión y la construcción del
cine que quedaba por realizar en los principales directores del mundo.
Fig. 5. Meshes of the Afternoon (1943) (izq.) e imagen de Maya Deren (dcha.)
146
El negocio del cine de los años cuarenta incluye en sus producciones películas de género
independiente y experimental, entre las que hay que destacar la presencia relevante de Maya
Deren. Tal y como señalan Plá y Torrent (2012), Maya Deren aporta al cine la provocación y el
películas como Meshes of the Afternoon, 1943. Una visión de futuro en el lenguaje plástico que se
2.3.1.2 El cine en los años cincuenta y sesenta: la cultura juvenil y el Rock and Roll
literatura, así como a la retroalimentación del cine y la literatura desde los propios orígenes del
economía y la cultura audiovisual. No será hasta mediados de los años cuarenta, con la aparición
en 1948 de la revista para jóvenes Life en EE.UU. cuando se inicie un cambio en la cultura
Paralelo a estas revistas juveniles, el cine canalizó las influencias de la música, las
comedias musicales y las películas como ídolos musicales. La cultura juvenil está siendo creada
por y para los adolescentes. Elvis Presley se convirtió en el rey de esta cultura, simbolizando su
actitud disrruptiva y atrevida donde la música Rock and Roll comenzaba a aparecer en la sociedad
(cf. Checa, 2010: 21). Desde 1940 se observa también el aumento de la producción de comedias
plástica. Destacamos en este sentido las comedias musicales de Vicente Minelli, autor de Sinfonía
147
de París (1951), obra en la que intervienen los bailarines Gene Kelly y Leslie Caron; y El vagón de la
anda (1953), con Fred Astaire. No podemos dejar de nombrar en esta línea la película Cantando
bajo la lluvia (1951) y My Fair Lady, el mayor éxito de la comedia moderna. Destaca Checa (2010)
la comedia musical West Side Story, distribuida en América latina bajo el nombre de Amor sin
barreras (1962), de Robert Wise, considerada la película más audaz de su género filmada hasta el
momento. Basada en Romeo y Julieta, West Side Story cambió el clasicismo shakesperiano por la
sordidez de un barrio bajo de Nueva York. Otra comedia musical destacó en el género, My Fair
Lady, su enorme éxito en el teatro fue impredecible y más aún el éxito de la adaptación
cinematográfica. El film, dirigido por George Cukor e interpretado por Audrey Hepburn y Rex
Harrison, se convirtió en una de las grandes joyas del arte cinematográfico musical.
Los años sesenta suponen un cambio, una nueva sociedad y un nuevo paradigma para la
forma de vivir y entender el mundo para los jóvenes. Lo medios, las tecnologías, los negocios y la
gente joven habían formado una nueva sociedad más plural y en continuo cambio. La moda
Según señala Checa (2010: 22) el adolescente se había convertido en “un nuevo y
poderoso agente social”. La nueva generación de gente joven –rebeldes sin causa– pasó a
del desarrollo de la cultura popular; sus integrantes denunciaban los pensamientos de los adultos
música experimental, la moda, el aspecto físico… para formar una nueva forma de cultura
popular que abanderó un incomparable cambio social. En definitiva, se estaba produciendo una
mixtificación entre la “alta” y “baja” cultura que se vio favorecida por la llegada de la televisión
148
2.3.1.3 De los años setenta a los noventa: disolución de la cultura juvenil
despareciendo del panorama social a mediados de los setenta. El nuevo nacimiento de una
cultura popular: la cultura punk, se establece como la primera subcultura de la cultura juvenil. Su
actitud y expresión pueden ser identificadas como una caricatura social y una insubordinación a
en posturas más radicales y fuera de la norma establecida en la música. De esta manera, según el
estudio de Plá y Torrent (2012) las productoras de cine importantes sobre todo en EE.UU.
fueron absorbidas por grupos multimedia con intereses en la emergente industria electrónica, la
televisión por cable, el ocio, la telefonía, o el mundo editorial. Todas ellas se estaban
convirtiendo en el medio de expresión social y cultural de los jóvenes a partir de los años setenta.
Así, en la meca del cine, los estudios y las grandes compañías como Sony-Columbia o la
Warner se aseguran la amortización de sus productos (se calcula que solo tres de cada diez
Fig. 6. Fotogramas de Fiebre del sábado noche, El último vals y Stop Making Sense
emergente en los años setenta, se inició en la producción de una serie de películas musicales
149
menores para jóvenes como Fiebre del sábado noche (Saturday Night´s Fever, John Badham, 1977).
ficción, algunas tan emblemáticas como Tiburón (Jaws, 1975), o Encuentros en la tercera fase (Close
Encounters of the Third Kind, 1977) y E.T. (1982), de Steven Spielberg. No podemos olvidarnos de
la trilogía iniciada en 1977 La guerra de las galaxias (Star Wars) de George Lucas o el universo de
terror, ciencia ficción y futurismo de Alien (1979) y Blade Runner, 1982, de Ridley Scott42. Un
genéticas como Jurassic Park (Steven Spielberg, 1993) y Gattaca (Andrew Niccol, 1997). No
podemos terminar este breve recorrido sin nombrar obras cinematográficas como Pi, fe en el caos
(Pi, Darren Aronofsky, 1998), Cube (1999) del canadiense Vincenzo Natali y sobre todo, no
podemos olvidar y señalar la aparición de Matrix (The Matrix, Larry y Andy Wachowski, 1999),
con todas ellas se abre un nuevo camino formal y técnico en la cultura audiovisual y en la cultura
popular.
dirigida por William Friedkin, El exorcista (The Exorcist, 1973) o la aportación del cine de Stanley
Kubrick que se basó en la novela de Stephen King para realizar El resplandor (The Shining, 1980).
42
Si antes hemos mencionado la importante confluencia de medios, el cine y la novela. En los años ochenta, era
habitual que las películas orientadas al público juvenil tuviesen su versión en forma de tebeo, y Blade Runner no fue
una excepción. El cómic fue lanzado en forma de novela gráfica y miniserie más tarde por Marvel.
150
La locura y la autodestrucción en una puesta de escena brillante que refleja la soledad y el
aislamiento. Con Drácula (Bram Stoker's Dracula, 1992), se mezcla el cine clásico de terror con una
visión renovadora de las historias de amor y la humanidad a través de la visión de Francis Ford
parce gozar del gusto del público. La aparición de películas de gangsters y varios directores
importantes se hicieron eco de esta tendencia. Señalamos títulos como El precio del poder (Scarface,
1983) y Los intocables de Eliot Ness (The Untouchables, 1987) de Brian De Palma, El honor de los Prizzi
En los setenta también influye en la cultura cinematográfica una visión autocrítica hacia
las consecuencias de la guerra en Vietnam y al Watergate había creado una conciencia crítica con
películas como Todos los hombres del presidente (All the President's Men, Alan J. Pakula, 1976).
Fotogramas de Taxi Driver. La mirada del cine del actor, escritor y director Woody Allen
supone una introspección a los más escondidos sentimientos y expresión del hombre en el siglo
XX. Una obra original y dialéctica que conversa con el más puro devenir de la existencia humana
y es fiel reflejo de la sociedad. Señalan Pla y Torrent (2012) películas como Annie Hall (1977)
(11), Manhattan (1978), Hannah y sus hermanas (Hannah and Her Sisters, 1986) y Delitos y faltas (Crimes
and Misdemeanors, 1988) y otras muchas que muestran la fragmentación de la cultura y el individuo
A mediados de los años ochenta influye en el cine y la cultura audiovisual la visión del
mundo de los hermanos Coen. Aparecerá Sangre fácil (Blood Simple) de los hermanos Joel y Ethan
151
interesante e independiente es el cine de Quentin Tarantino, transgresor y revolucionario con
películas como Reservoir Dogs (1991) y Pulp Fiction (1994). Cine de gánsteres adaptado con la
exposición de violencia y humor negro; un tratamiento de la imagen, sin duda, muy personal con
crecimiento del consumo y la exaltación de la libertad juvenil. Junto a esto los avances en la
las propuestas artísticas de dos cantantes en particular; Michael Jackson y Madonna, que
desafiaron las actitudes tradicionales y sexistas de la sociedad americana como ejemplo de todas
las sociedades. Señala Checa (2010) cómo Michael Jackson mezcló características femeninas y
masculinas en sus apariciones en el escenario. Más adelante marcó camino con sus discos y
videoclips Thriller (1982) que fue un éxito sin precedentes en la música, por ejemplo en los
influyen en la adolescencia de los años ochenta. Los trabajos de Madonna como Like a Virgin,
influyeron también en el mundo del videoclip y la música ofreciendo una crítica a la tradicional
década de los ochenta la más diversa y fragmentada en toda la evolución audiovisual. A finales de
los años ochenta, la cultura juvenil continuó siendo foco de entretenimiento y expresión cultural
tecnología digital. Al final de los años noventa la cultura popular se alejaba de los tradicionales
152
inteligencia compartida, abriéndose y generando otra corriente de cultura popular en la que
A partir de los años ochenta las mejoras en la tecnología llegaron a la vida del
consumidor. El abaratamiento de los costes hizo posible que la mayor parte de la sociedad
pudiera tener un ordenador en casa. Este factor es clave para el desarrollo de la comunicación y
medio de publicidad, un medio donde comunicar eficazmente al mundo entero de forma rápida
y sencilla.
Internet también conduce a redefinir los papeles de autor y lector de un texto. En las
novelas on line, por ejemplo, los lectores pueden cambiar la historia teniendo en cuenta sus
propias interpretaciones. Con Internet la información es más rápida, barata, eficiente y accesible.
Esto no quiere decir que otros medios anteriores de la cultura popular hayan desaparecido. Los
popular. El lenguaje audiovisual comparte espacio con el texto escrito y la palabra. Vimos en la
basadas en la alfabetización (entendida esta como leer y escribir) han cambiado y caminan hacia
una alfabetización digital. El cambio social corre paralelo al cambio en educación. El lenguaje de
153
la imagen y el lenguaje audiovisual han penetrado en las escuelas desde la segunda mitad del siglo
XX y están cambiando de modo sustancial como lo está haciendo nuestra cultura popular.
Partimos en este trabajo de la idea de que la cultura se vive doblemente (cultura escolar y
cultura popular); el objetivo pretendido es fusionar ambas culturas y que lo escolar recupere su
La cultura popular se ve reflejada en los medios audiovisuales como espejo del sentir y de
una forma de vivir y de sentir entre los adolescentes. Hemos observado cómo desde los orígenes
del cine los individuos y la sociedad generan con la influencia de los recursos audiovisuales una
interiorización de la información. Dicha interiorización que produce ver una película o escuchar
una canción o visualizar una obra de arte produce un aprendizaje significativo que puede resultar
Así, el cine es, de entre los recursos que posee la enseñanza, sin duda, uno de los más
completos. Señala Del Pozo (2009) que el cine en sí mismo no es un recurso didáctico, tal vez los
interpretación y los textos los que en su conjunto producen una interiorización significativa y
duradera en el aprendizaje: “con las películas ocurre como con los clásicos de la literatura, de la
pintura o de la música, que no fueron creados con intención didáctica y , sin embargo, algunas
llevan siglos siendo utilizadas con este fin con buenos resultados” (p. 445).
De esta manera, las actividades propuestas para la mejora del hábito lector de este trabajo
utilizan en algunas de sus secuencias el material audiovisual y el cine como recurso, las secuencias
154
de películas o el visionado de imágenes para algunas rutinas de pensamiento como más adelante
concretaremos.
Haber elegido el cine como uno de los recursos didácticos en el aula nos hace concretar
una serie de presupuestos o nociones básicas para que los alumnos “sepan ver las películas”.
Recordemos y signifiquemos entre ellos que el cine solo reproduce fragmentos de la realidad,
fragmentos de su propia cultura juvenil, pero, no es la realidad por lo que el profesor actúa como
Además del material que aportan los largometrajes, debemos señalar que en numerosas
ocasiones se trabaja en las aulas con secuencias, por su tiempo de duración o por su facilidad de
Cine o secuencias aportan una perspectiva interdisciplinar y significativamente útil para el trabajo
venimos desarrollando. Veamos las ventajas de este enfoque multidisciplinar para el desarrollo
como un método necesario y creciente desde esta perspectiva vital y cultural. Recientemente,
Según dicho estudio debemos distinguir entre dos dimensiones del uso didáctico del
de capacidades, habilidades y conocimientos que entran en relación con el uso del lenguaje
155
audiovisual y sus tecnologías. Es decir, la alfabetización audiovisual es favorecida tanto por el uso
actividades presentadas, el uso pretendido, (que parece más habitual según la encuesta), de los
atención por sí mismo. El 89% de los profesores encuestados expresaron que ilustrar es el
propósito principal al utilizar audiovisuales en el aula. Estos datos arrojan la necesidad de ampliar
el uso de procedimientos de creación audiovisual en las aulas escolares de nuestro país. Se usa el
cine y los materiales audiovisuales pero el profesorado parece aún reticente a involucrarse en
Pese a que el uso entendido como ilustración es el más amplio, un 55% de los
encuestados indicó utilizar los audiovisuales también con la intención de promover habilidades
audiovisuales de producción como puede ser Instagram, Vivavideo, Vimeo… suponen un avance en
este sentido pese a los escasos datos que se vislumbran de la encuesta en cuanto a su uso como
herramienta docente. En ejercicios de producción el 59% de los profesores dice que esta no es
una práctica habitual. No obstante, una proporción importante dice participar en este tipo de
actividades con sus alumnos (31%), mientras que un 10% no sabe si este tipo de actividades tiene
cabida en sus escuelas. Un camino por recorrer, sin duda, en la integración de recursos en el aula,
156
ya sea pasando por el uso del móvil en clase para dinámicas de evaluación o creación como
cambiado las escuelas deben toman parte activa de este cambio. El espíritu contemporáneo de la
representando un nuevo lenguaje para la educación. Ya hemos mencionado los factores clave: el
cotidiano de los estudiantes ha cambiado y cada vez más involucra aspectos relacionados con la
comunicación entre los centros educativos y la comunidad que les rodea; y hasta la participación
de los individuos y ciudadanos en una cultura global dominada, cada vez más, por la imagen.
del enfoque multidisciplinar, es importante señalarlo. Este último facilita aprender a los alumnos
por las conexiones con las películas, sin embargo, en el enfoque interdisciplinar “examinamos en
un enfoque curricular que de manera consciente aplica tanto la metodología como el lenguaje de
157
más de una materia” (Del Pozo, 2009: 446).
documentación cultural.
Por todo esto, el cine es un excelente vehículo de información, aporta en poco tiempo
numerosos datos y de formas muy distintas. El cine posee la capacidad de comunicar de manera
verbal y no verbal y permite reconocer distintos tipos de relación con los demás, favorece el
identificación.
tratamiento visual, la lengua, el arte, la música, sociales o filosofía. Permite junto a todas estas
La manera de situarse ante el visionado de un film o un corto debe de ser activa por parte
de los alumnos, el docente puede ayudar a que el alumno se comprometa con la actividad de una
forma personal partiendo de sus propios recuerdos o aprendizaje, la evocación de una situación,
si la película les suscita un recuerdo…el alumno al tener esta interactuación con la película puede
haber generado nuevas ideas lo que fomenta también la escritura reflexiva. Exponemos unas
breves orientaciones para el tratamiento del cine como recurso, de forma que sea posible ofrecer
158
todo su potencial a los alumnos para la mejora de la interpretación y conocimiento de los
contenidos:
Debemos tener en cuenta que el lenguaje audiovisual utiliza las luces, la sombra, el color,
cinematográfica.
enseñanza a través de textos engarzados con la cultura popular que es lo que facilita el
cine como hemos visto, casi desde sus orígenes, el cine es una muestra de la cultura en la
que los alumnos están inmersos. A partir de este análisis del contexto hay que ayudar a
los alumnos a que lleguen a sus propias conclusiones de cómo la película influye y a la
3. La producción y la expresión creativa. Los alumnos deben saber que toda película es una
producto final.
4. El valor estético y la respuesta del espectador. Una película es siempre un trabajo artístico, les
puede ayudar a fomentar su gusto estético y a observar la realidad desde una propia
percepción personal, aumentar su interés por el diseño visual y poder aplicarlo a otras
159
Capítulo 3. Conectar lugares de aprendizaje: videojuegos, redes sociales y herramientas
TIC
Víctor Hugo
concepto. Ya hemos visto cómo la inclusión en las aulas del cine o los materiales audiovisuales es
adolescente. Señala Corominas (1994: 13) que los impresores y encuadernadores necesitaron
crear primero índices, numerar las páginas y así organizar párrafos, títulos y portadas. Con esta
manera, el que adquiriese la competencia de la lectura pasaría a formar parte de un grupo de élite
en el sistema social que la nueva tecnología de la imprenta aportaba. Postman (1985: 20), por
otro lado señala que en la formación básica el lenguaje oral y la discusión dejan de ser las formas
prioritarias de adquisición del saber, para dar paso a la lectoescritura, sistema de comunicación
160
dominante en entornos académicos, ya hablamos de ello en la evolución de la enseñanza y
manera, constata Gutiérrez Martín (2000: 77) que el incremento desmesurado en la cantidad de
información y estímulos en la vida de los alumnos o adolescentes y también niños hace más
interpretar, con la que abrimos nuestro marco teórico, se une a la importancia de ejecutar una
instrumentalización de los nuevos lenguajes en la era digital. Señala también Gutiérrez Martín
cultura y la educación y a los intelectuales evitar que los contextos sociales y la evolución de la
De esta manera, el tipo de cambio que esto supone es el de una transformación cultural y
que se circunscriben.
por la pantalla digital sino que el cambio es un cambio cultural ligado a la cultura popular
161
audiovisual de los jóvenes. Un cambio de la cultura de la institución educativa. El mundo
audiovisual y las herramientas TIC introducen una nueva dimensión cultural ligada a la propia
cultura y vida de los alumnos: una perspectiva sobre el mundo y una nueva forma de conocer
En este punto se abre un factor importante en el uso del audiovisual que hemos ido
también en contextos educativos formales. Las siguientes reflexiones y aportación en este trabajo
se orientan a descifrar el panorama del uso del videojuego como herramienta educativa,
destacando de su uso la interactividad y la participación, así como estética e impacto visual en los
adolescentes.
de la aparición de los videojuegos resaltando nuestro interés sobre ellos como “puerta de
162
entrada” de los niños y jóvenes en las TIC (cf. Belli y López, 2088: 160). Mediante los
videojuegos los adolescentes adquieren capacidades en relación con las nuevas tecnologías y la
Vida de esta manera: “La idea del impacto de los medios de comunicación y las TIC, es una
metáfora básica del imaginario social contemporáneo, que usamos frecuentemente para pensar
nuestra vida social” (Gil, A. Vida, T. 2007: 38). Sin embargo dicho impacto no ha ocupado en
profundidad un estudio en las líneas de investigación, pese a los acercamientos y los nuevos
proyectos en educación, una línea que profundice en el videojuego como espacio de relación y
cine o la pintura, la escritura o la música. Señalan Belli y López (2008) que el videojuego es un
conjunto de todas esas artes constituido por componentes gráficos, por el componente lúdico
que abordaremos en apartados posteriores, pero sobre todo, porque nos permite pasar de ser
simples espectadores a convertirnos en protagonistas de la historia que se nos cuenta, y así del
aprendizaje.
considerar como el padre de los videojuegos; muchos consideran a Nolan Bushnell como el
pionero y creador de los mismos ya que con la fundación de Atari creó una industria que hasta
entonces no existía; otros se lo atribuyen a Ralph Baer por la creación de la primera videoconsola
e incluso hay quienes se lo atribuyen a Shigeru Miyamoto ya que fue el pionero en crear los
163
Fig. 9. Nought and crosses (OXO Fig. 10. "OXO" Game Demonstration (US) 1952
Como parte de su tesis doctoral, que estaba centrada en las interacciones entre seres
humanos y computadoras, creó una versión computerizada del tres en raya sobre la Electronic
Delay Storage Automatic Calculator (EDSAC), que consistía en poner a prueba y enfrentar a un
jugador humano contra la propia máquina. Este gran avance pasó muy desapercibido en su
época; de hecho, el propio Alexander Sandy Douglas no volvió a crear ningún videojuego más,
su repercusión no alcanzó mucho más éxito aparte del personal y la sorpresa de los estudiantes
de Cambridge a los que fue mostrado; entre otras cosas el EDSAC era un ordenador único que
primera aplicación real de inteligencia artificial ya que la computadora movía en reacción a los
Unos años más tarde, en 1958, William Higginbotham creó, sirviéndose de un programa
para el cálculo de trayectorias y un osciloscopio, Tennis for Two, un simulador de tenis de mesa
para entretenimiento, juego que es considerado por muchos expertos como el primer
videojuego, ya que fue diseñado específicamente para la diversión, mientras que el anterior se
164
En 1962 Steve Russell, un estudiante del MIT, dedicó seis meses a crear un juego para
computadora usando gráficos vectoriales: Spacewar. En este juego dos jugadores controlaban la
dirección y la velocidad de dos naves espaciales que luchaban entre ellas mientras evitaban ser
usar una pantalla de vídeo. Este juego se hizo muy popular entre los estudiantes del MIT y,
posteriormente, otras universidades desarrollaron a partir del código fuente original sus propias
variantes del sistema por lo que podríamos hablar del primer ejemplo de software libre de la
historia.43
Entre las personas que pudieron disfrutar de este juego se encontraba un desconocido
Nolan Bushnell que lo probó mientras realizaba sus estudios en la universidad de Utah y que
varios años después (1971) diseño su propia variante denominada Computer Space. Este
videojuego se podría considerar como el último de los primigenios y al mismo tiempo como el
primero que se lanzó comercialmente. No obstante, este juego fue un fracaso ya que la mayoría
perdía el interés por él rápidamente. Tras este tropiezo, Bushnell, su socio Ted Dabney y el
43
Código fuente original http://archive.computerhistory.org/resources/text/DEC/pdp-
1/DEC.pdp_1.102664173.pdf En este otro se puede jugar onlinehttp://www.masswerk.at/spacewar/
165
Fig. 16. Pong (1972) Fig. 17. Ted Dabney, Nolan Bushnell y Al Alcorn
Este juego, según el propio Bushnell, cumple con los requisitos necesarios para ser un
éxito, sencillez pero imposible de dominar. Una vez terminado, la primera máquina se instaló en
la Andy Capp’s tavern de Silicon Valley. Al día siguiente recibieron la primera queja por parte de
los dueños, cuando llegaron a revisarla descubrieron que en realidad la máquina no estaba
completamente lleno. El primer problema de la historia de los videojuegos fue un cajón para
monedas demasiado pequeño. A partir de ahí, Atari se convirtió en una de las empresas más
importantes del mundo y creó una industria que hasta entonces no existía.
Ese mismo año, Ralph H. Baer un ingeniero de origen alemán que huyó de su país con el
doméstica de la historia. Para jugar con ella simplemente había que conectarla al televisor y poner
sobre la pantalla del mismo un fondo que se sujetaba por electricidad electroestática o con cinta
adhesiva con lo que se creaba un campo de juego electrónico por circuito cerrado. A pesar de la
enorme revolución que significó este lanzamiento, la Odyssey apenas triunfó ya que la publicidad
de la consola hizo creer a la gente que había que comprar un televisor Magnavox para hacerla
funcionar.
166
Fig. 18. Ralph H. Baer Fig. 19. Consola Magnavox Odyssey
domésticos no llegó hasta 1975 cuando Atari lanzó su versión de pong para los hogares y arrasó
en sus ventas. Esto provocó una demanda de Magnavox a Atari por robarle sus ideas. El juicio lo
ganó Atari y debido a ello, en unos pocos meses, el mercado se saturó de nuevas consolas y
Con tanta competencia, Atari movió ficha, vendió en 1976 parte de la compañía a
Warner y un año más tarde lanzó al mercado la VCS o 2600 que se convirtió en una de las
videoconsolas más vendidas de la historia y que llegó a alcanzar casi un 80% de cuota de
mercado, aunque inicialmente fuera un fracaso de ventas, ya que en aquella época las consolas
procesadores y gráficos que se usaban en los juegos de arcade de los salones recreativos.
167
Esta consola cambió gran parte de los hábitos de entonces, el televisor dejó de ser un
medio pasivo y la gente empezó a tomar en serio el potencial de los ordenadores e incluso se
podría decir que Atari comenzó la revolución informática. Atari contrató a un gran número de
jóvenes muy inteligentes que capitanearon la compañía durante varios años y que crearon un
largo sinfín de títulos tales como Adventure, el primer videojuego de la historia en el que aparecía
Al mismo tiempo, en el otro lado del mundo, se lanzó al mercado el juego Space Invaders y
su impacto fue tal que llegó a provocar escasez de monedas en Japón, su país de origen. En plena
guerra fría y un mundo obsesionado con la ciencia y la tecnología este juego se convirtió
juegos como Asteroids y Missile Command que ayudarían al despegue definitivo de las
videoconsolas.
Como respuesta a los juegos violentos de finales de los setenta, Tori Iwatani diseñó el
que para muchos es el mejor juego arcade de todos los tiempos, PAC-MAN y su impacto fue tal
que, por primera vez, un videojuego se convirtió en una marca y los comecocos llenaron con su
imagen todo tipo de productos que abarcaban desde juguetes hasta cereales, pasta o incluso
168
Este juego hacía frente al pesimismo, simplemente le gustaba comer, era lo contrario a
los juegos de la época que consistían en disparar y disparar; el comecocos consistía en huir y
escapar.
A comienzos de los ochenta, la industria del videojuego estaba en pleno apogeo y tenía
un claro dominador, Atari, que además contaba con un gigante como Warner a sus espaldas. A
pesar de esa posición de poder, de puertas adentro la situación en Atari no era nada sencilla.
Desde la compra de la compañía por Warner, los diseñadores de videojuegos que en la anterior
etapa eran tratados como estrellas del rock y eran profundamente respetados, pasaron a ser
extremo de que cuatro de los mejores diseñadores con los que contaba entonces Atari, Alan
Miller, Larry Kaplan, David Crane y Bob Whitehead, y cuyos diseños abarcaban un 60% de la
completo las reglas del juego, Activision lo formaban los programadores estrella de Atari, en
realidad, en Atari solo se quedaron aquellos que no pudieron marcharse a Activision, con lo que
Eso se hizo patente en 1982 con su versión del PAC-MAN y por la que pagaron
100.000.000 de dólares de la época para hacerse con la exclusiva y que no era sino una mala
Fig. 23. Juego original Fig. 24. Versión para Atari 2600
169
El punto final para una de las compañías de la industria de los videojuegos, en realidad, la
compañía que creó esta industria se produjo con ET, un juego hecho con prisas y con una
lanzamiento y casi las mismas lo devolvieron al día siguiente. Se dice que tras este fracaso Atari
empaquetó las millones de copias que había mandado fabricar y las enterró en el desierto de
Alamogordo, en Nuevo México, lo cual provocó que este vertedero se convirtiese en un lugar de
peregrinaje para miles de fanáticos de la marca que buscaran las copias enterradas finalmente
halladas en el desierto de Nuevo Méjico treinta años después, poniendo fin a una leyenda.
cultivo necesario para provocar la crisis del sector que sucedió en las navidades de 1983. Durante
ese año, las ventas cayeron casi un 90% y todas esas nuevas empresas vendieron los millones de
cartuchos que tenían en su inventario a un precio irrisorio a los mayoristas con el fin de evitar la
quiebra. A su vez estos mayoristas los revendieron a los minoristas que, en total, pusieron a la
venta unas 20.000.000 de copias a un precio medio de 5$ que hicieron que esas navidades, las
ventas de nuevos videojuegos fuesen un desastre y casi provocasen la quiebra de todo el sector.
Solemos dar por sentado que los videojuegos siempre han formado parte de nuestra vida,
pero entre 1983 y 1985, las jugueterías pasaron de presentar a los videojuegos como una de sus
mayores fuentes de ingresos y los arrinconaron como otros que ya habían pasado de moda tales
como el hula hoop o las muñecas repollo. Lo que entonces no se tuvo en cuenta es que la relación
de los humanos con los videojuegos era una relación a largo plazo. Estos habían provocado un
cambio en nuestra forma de relacionarnos con las máquinas para la que ya no había vuelta atrás.
pocos. Todo cambió con el lanzamiento del Apple II. Y el concepto que traía aparejado consigo,
el user friendly.
rivalizar con los grandes ordenadores que ocupaban habitaciones enteras que tenían las grandes
empresas. Debido a ello gran variedad de compañías lanzaron sus propias versiones y los
aunque eran mucho más lentos que los cartuchos y apenas albergaban espacio en comparación
con ellos, a su favor, eran baratos y fáciles de grabar y pasar entre usuario; ello contribuyó
y pasó el diseño de los videojuegos de las empresas a la habitación de miles de fanáticos, que ya
no solo pasaban su tiempo disfrutando de los títulos del momento, sino que ahora dedicaban su
tiempo a crear sus propias historias y revolucionar de nuevo el sector. A veces incluso sin ni
siquiera gráficos, eran juegos de aventuras basados en texto tales como Zork que compensaba la
171
falta de estos con puzles e historias envolventes.
Estos juegos son los predecesores de lo que actualmente conocemos como juegos de
rol44, y en gran parte se lo debemos a Richard Garriot y a su serie de videojuegos Ultima, pioneros
en el género de aventuras y sobre cuya arquitectura se han basado gran parte de los juegos que
podemos ver hoy en día. El concepto de estos juegos consistía básicamente en sumergir al
jugador en una versión alternativa de la realidad. Además usando un concepto tan sencillo como
separar software de hardware, permitieron que se jugasen en diferentes plataformas, con lo que
crecía vertiginosamente.
simplemente recogieron los frutos plantados por las compañías de videoconsolas y que las
sustituyeron.
popular Super Mario Bros, un juego en el que Shigeru Miyamoto, creador de la obra maestra
Donkey Kong hizo que el público volviese a interesarse por las videoconsolas y sobre todo por los
juegos de arcade. Debido a las restricciones tecnológicas de la época, Miyamoto tuvo que poner
en la cabeza de Mario una gorra y en su boca un bigote ya que no tenía bytes suficientes para
44Aportaremos algún ejemplo de alguno de ellos en relación a las dinámicas útiles para el desarrollo de la escritura
creativa
172
Fig. 29. Donkey Kong Fig. 30. Super Mario Bros
Nintendo aprendió de los errores de Atari y fabricó sus propios cartuchos, a los que dotó
de chips de autenticidad para luchar contra la piratería y gracias a sus estrictos controles de
calidad redactó gran parte de las normas que hoy rigen la industria del videojuego. La gente
recuperó el interés en los juegos de videoconsola y relanzó la industria como nunca antes se
había hecho.
Uno de los juegos más famosos que surgió a partir de entonces fue el popular Street
Fighter, que se convirtió en uno de los más vendidos de toda la historia y al que siguieron
innumerables imitaciones. La más importante de ellas fue Mortal Kombat, un juego similar a aquel
pero mucho más sangriento. Cuando la prensa se hizo eco de este tipo de juegos, se generó una
gran corriente de negatividad que llegó incluso al congreso de los Estados Unidos y provocó la
creación del Entertainment Software Rating Board (ESRB) en USA y al Pan European Game
Information (PEGI) en Europa que categorizaba los juegos en función de la edad recomendada
para su uso.
revolucionó el mercado con el surgimiento de la perspectiva en primera persona e hizo vivir a los
173
Fig. 31. Doom Fig. 32. Mortal Kombat
gente se juntaba en casas de sus amigos los fines de semana llevando sus ordenadores personales
para jugar todos juntos en red; esas fiestas terminaron convirtiéndose en las grandes
convenciones donde fluía el intercambio de archivos y un primer contacto con lo que hoy
Los continuos ataques de la prensa y la mala fama que se generó alrededor de estos
videojuegos hicieron que lanzamientos como MIST, que se podría considerar como una de las
Pero si algo mostraron tanto unos como otros fue la gran distancia que existía entre los
juegos de consola y los de PC, y todo gracias al lanzamiento de una tecnología que revolucionó el
mercado: el CD-ROM, surgido en la PlayStation de Sony, una consola que llenó tanto nuevo
174
El salto al 3D cambió la forma de diseñar los videojuegos por completo y sentó las bases
de los diseños que conocemos hoy en día sobre todo el tipo de jugador que había hasta entonces
con títulos como Tomb Raider o GTA que se aprovechó de las ventajas que proporcionaba un
mundo abierto y que proporcionaba al jugador la libertad de hacer lo que quisiese o ir donde
quisiese cambiando las normas establecidas hasta entonces donde siempre se tenía que ir de un
punto a otro para completar el videojuego convenciendo al jugador con esa interactividad y
Este tipo de juegos, a pesar de su carácter violento, han fomentado que, basados en su
estructura, se hayan lanzado otros como Remission, que ayuda a niños con cáncer a superar su
tratamiento o Darfur is dying, que simula las situaciones que viven a diario los habitantes de los
campos de refugiados y que han causado un gran impacto entre los que los han jugado.
Pero si hay un tipo de videojuegos al que más juegan los aficionados, es aquel que llama a
nuestros instintos de nutrición, como el Tamagotchi, que causó autentico furor entre los
dentro de los jugadores y hace que no se pueda dejar de jugar. Este concepto avanzó
considerablemente con el lanzamiento de los Sims que se convirtió en el videojuego más vendido
de todos los tiempos atrayendo a gran cantidad de nuevos jugadores que nunca se habían
175
En 2011, los Sims se relanzaron dentro de Facebook y ello provocó que gracias a ella
Los videojuegos pasaron de un entretenimiento para niños a algo que todo el mundo
entendía y con lo que se podía interactuar. Juegos como Farm Ville lanzados también dentro de
Facebook pasaron automáticamente a ser jugados por más de 800 millones de personas en todo el
mundo.
Pero ningún género puede competir con el volumen de los llamados juegos multijugador
online, comenzando con la saga Ultima Online de 1992 que combinaba las directrices del juego de
mesa Dragones y Mazmorras con el poder de la conexión a internet y pasando a éxitos como Word
of Warcraft cuya suma total de horas jugadas asciende a más de seis millones de años.
relacionarse con gente o con tus amigos; hay parejas que se han conocido por internet y personas
Otros juegos como Project Entropia (2003) te permiten contar con un presupuesto que
tienes que invertir para conseguir tus objetivos en una economía real y donde el resto de usuarios
paga por visitar tus mundos, celebrar fiestas en ellos, etc., generando ingresos reales a partir de
un mundo virtual.
176
Fig. 39. Noticia extraída de El mundo
Por otro lado, tenemos Second Life, donde no hay recompensas, ni puntos, ni misiones
que completar; solo una representación virtual del mundo real fácilmente personalizable donde
artistas celebran sus exposiciones, grupos musicales celebran conciertos en directo y donde
Al mismo tiempo que representaciones de la vida real han cruzado la frontera al mundo
de los videojuegos, estos también la han cruzado hacia la vida real, los videojuegos se han
consumiendo y ese deseo de jugar está rediseñando la industria a nivel mundial en muchos
aspectos convirtiendo en juego prácticamente cualquier cosa, acumulando puntos por darte de
alta, rellenar encuestas, ceder datos… que luego pueden canjearse por cupones de descuento
para comprar nuevos productos provocando que todo lo que hacemos tenga un objetivo y una
177
3.2 El homo ludens y el proceso de enseñanza y aprendizaje
“El hombre que juega es, en principio, un hombre de la alegría seria (…) este está en
condiciones de crear de su vida un juego, porque sabe, que justamente esta vida es una tragedia o
un juego de comedias”.
(Hugo Rahner)
Sin duda, el avance de los videojuegos pone en aviso la importancia de ellos en la cultura
de los jóvenes. Las dinámicas del juego y del videojuego aportan grandes dosis de aprendizaje
para los alumnos, los premios, superar fases, recompensas, el tiempo… son factores de los que
Pero, ¿qué es la gamificación?, ¿y el aprendizaje basado en juegos?, ¿por qué el jugar está
intrínsecamente unido al desarrollo del ser humano? El juego es una necesidad casi primaria y
universal del hombre, con la que pretendemos armonizar cuerpo y alma de tal manera que la
el actuar como si, un juego de rol o compartir un videojuego imaginando que somos el
protagonista son actos que forman parte de la vida diaria y del aprendizaje.
homo faber, según Huizinga–, sino que vive y se expresa con la necesidad humana de extralimitarse
El juego como mecanismo de crear otras realidades alternas que confluyen y participan
búsqueda del hombre en permanente tensión y jugabilidad que actúa, piensa y vive como en el
otro lado del espejo ejecutando estas acciones situadas fuera de la vida corriente pero que pueden
absorbernos (Huizinga, 27: 1936) o al menos definirnos. El vivir, el actuar como si genera un
178
imagen tan relevante en la cultura popular de los adolescentes. Sin embargo, debemos hacer una
ambas suponen un aliciente y pueden ser incluidas incluso como métodos evaluatorios. Veamos
la jugabilidad en entornos ajenos al juego, definición que apareció por primera vez resaltada en
2008 por R. Paharia en el artículo Who coined the term “gamification”? en la Revista Quora. Surge del
mundo empresarial y se rentabiliza con las mecánicas de recompensas y puntos para captar la
Señala Sánchez Montero (2016) que la nueva forma de entender la educación parte de
Juegos sería una de ellas (ABJ o GBL en inglés) y la gamificación otra (o ludificación) siendo dos
ejemplos para comprobar que su manera de actuar en nuestro alumnado es efectiva y, además,
45 Maestro en Educación Primaria y también Técnico Superior en Administración de Sistemas informáticos. Autor
de literatura infantil, creador de juegos de mesa y formador de docentes. Ganador del Premio “El juego en la
Escuela” en 2015 y finalista en 2016. Se puede visitar su blog http://blogdemanu.hol.es (última visita 30 de abril de
2017) donde podemos encontrar múltiples recursos, juegos para fomentar las inteligencias múltiples y su conocido
juego Monster kit, basado en sus referencias sobre libros de “elige tu propia aventura” actualizado hacia la creatividad
y la lectura motivacional.
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Fig. 40. Juegos, fichas y cubo
creamos y adaptamos juegos para utilizarlos en el aula. Muestra de ello serán algunos de los
juegos de mesa que utilizaremos en las actividades finales, como un parchís para crear y estudiar
aprendizaje de las mecánicas que este posee, las casillas, lanzar el dado y seguir avanzando
cayendo en verbos que rigen complemento de régimen de la oración, por poner un ejemplo.
Por otro lado, señala Sánchez Montero (2016), la gamificación es la aplicación de las
técnicas del diseño de juegos (y videojuegos) en entornos que no son únicamente lúdicos. Se
utiliza para mejorar los procesos de aprendizaje de los alumnos, pero no pretende crear un juego
competencia literaria, de la lectura de los textos y las obras canónicas o no del corpus literario.
otro de los puntos fundamentales de nuestro trabajo que es realizar este aprendizaje en entornos
participativos. Los juegos facilitan este entorno común, participativo y colaborativo, pues
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necesitan del equipo para desarrollarse. Facilitan también, además de la motivación y la
cognitivos. El alumnado debe ser capaz de poner en práctica un amplio repertorio de procesos,
tales como: identificar, analizar, reconocer, asociar, reflexionar, razonar, deducir, inducir, decidir,
explicar, crear, etc., evitando que las situaciones de aprendizaje se centren, tan solo, en el
Sánchez Montero creó el proyecto “Un colegio de juegos” en el instituto sevillano donde
juegos:
Con este proyecto intento que el juego sea uno de los ejes del aprendizaje en nuestras aulas.
Podemos definirlo como, en líneas generales, el uso del juego como método de aprendizaje,
fomentador de la creatividad y agente socializador. El juego está presente en nuestro Plan de
Centro para mejorar y conseguir, entre otros objetivos el desarrollo de las competencias clave,
habilidades lingüísticas, el uso de las TIC, la lectura comprensiva, aprender a aprender, mejorar la
socialización entre iguales, acercamiento del mundo empresarial, entrenar la competitividad, la
cooperación, la atención a la diversidad, mejorar las inteligencias múltiples.
(Visto en http://blogdemanu.hol.es, 30 de abril de 2017).
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Señala el profesor Sánchez (2016) que no es necesario realizar un proyecto que englobe a
todo el centro, ni a todo un curso, sino que se pueden realizar actividades con juegos para activar
conscientes de la finalidad del juego usado y saber cuáles son nuestros objetivos. Cualquier juego
se puede adaptar a un objetivo concreto dentro del aula. En algunos se manifiestan de manera
más evidente que en otros por eso es muy importante saber elegir bien cuál de ellos utilizar o
diseñar.
Fig. 42. Dados con figuras e imágenes del colegio Ángeles Cuesta de Sevilla.
Ya hemos comentado la importancia de alterar las reglas para mejorar el objetivo. En los
juegos de mesa, dados o parchís pueden incorporarse normas que mejoren bien el aprendizaje;
no hace falta tomar sus instrucciones al pie de la letra ya que podemos adaptar las normas a
nuestros objetivos, recrear o inventar nuevas reglas y usos para lograr repercutir la dinámica de la
juegos atractivos para los alumnos. Además, cabe la posibilidad de crear nuestros propios juegos,
46 La revista digital “Educación 3.0” aporta una serie de herramientas prácticas que se pueden usar y se usan en los
centros educativos para introducir el juego y sus beneficios en la educación.
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Hemos aportado algún ejemplo de gamificación en el aula llevada a cabo por Manuel
Sánchez Montero en el colegio Ángeles Cuesta de Marchena, Sevilla. Estos proyectos son
muestra de algunas cosas que en este sentido se están realizando en España para introducir el
aprendizaje basado en juegos. La Revista “Educación 3.0” es otro punto de referencia para los
Recientemente se publicó un artículo que concreta de una forma práctica las herramientas más
3.3.1 Brainscape
adaptativas de colores para el móvil. Así, el uso digital para la enseñanza se une al de la
gamificación. Los temas son muy variados y hay suficiente material en español. Podemos
3.3.2 Knowre
El desarrollo de las inteligencias múltiples hace que pongamos en uso otras herramientas
que pueden ayudar a trabajar las distintas materias no solo la nuestra, en este caso la Lengua y la
Literatura. Bien sea en un proyecto interdisciplinar o como parte del desarrollo de un taller o
proyecto podemos utilizar herramientas de juego que faciliten la competencia matemática. Knowre
es una plataforma de gamificación que incluye retos, en concreto, sobre álgebra y geometría, y
que integra la innovación en estos ámbitos señalados. Primero exige una explicación por parte
del profesor y luego, a jugar para afianzar los conocimientos. Se trata de una plataforma online
http://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/herramientasgamificacioneducacion/33094.html (última
consulta, 8 de mayo de 2017).
183
Fig. 43. Ejemplos de aplicación knowre.
3.3.3 Cerebriti
Cerebriti es una aplicación de origen español que se ha difundido por todo el mundo con
gran éxito. Es una plataforma de juegos con distintas variantes de uso: por un lado, los alumnos
pueden crear sus propios juegos educativos, lo que aporta la jugabilidad y el aprendizaje de un
serious game; por otro, pueden jugar con los ya creados por otros usuarios (o por los profesores)
para afianzar y reconocer logros y conocimientos. Los juegos son muy variados y de distintos
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Minecraft: Education Edition toma su referencia del videojuego con el mismo nombre, así,
constituye un ejemplo de cómo los videojuegos pueden tener su espacio en las clases si son bien
usados para enseñar todo tipo de temas y en todas las asignaturas según los recursos que
queramos utilizar.
contenidos a los estudiantes mientras el profesor da la clase, así los van recibiendo en sus
bidireccionalidad de las clases con el uso del juego y las plataformas digitales.
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Kahoot es una de las aplicaciones que más utilidad producen a la hora de integrar juego y
evaluación. Los alumnos con el móvil pueden contestar a las preguntas del Kahoot creado por el
docente o elegido de los numerosos que existen por materias. La competitividad y el uso visual
3.3.7 Edmodo
Edmodo es lo más parecido a una red social con fines educativos, crea retos y ejercicios y
asigna pines a todos los estudiantes. La asignación de consignas por distintas facultades o logros
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Señala la Revista “Educación 3.0” que Classcraft se acerca, más que ninguna otra
plataforma, a un videojuego. Classcraft es una especie de World of Warcraft para educación con
una enorme carga de gamificación, una plataforma tremendamente visual y atractiva que permite
personajes implica la participación entre jugadores para ir sumando puntos en distintas misiones
3.3.9 CodeCombat
retos y pruebas que junto al alumno podemos resolver o bien en grupos. Según se progresa se
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ClassDojo facilita la integración de los padres en su uso. Así, existe en esta plataforma una
parte de gamificación y recursos para ello y junto con ello es también una importante plataforma
para informar a los padres de la evolución de sus hijos y sus logros y aciertos. Para el docente
posibilita la evaluación y hacer numerosos registros además de ser muy visual e intuitiva.
3.3.11 Quizlet
Una de las plataformas más útiles de flashcards o también llamadas ‘unidades de estudio,
muy exitosas gracias a la facilidad para crear tus propios packs de tarjetas como para utilizar las
que ya han sido creadas por otros usuarios. Quizlet dispone de multitud de packs que se pueden
utilizar en el aula para aprender y repasar todo tipo de conceptos y contenidos, al igual que
Kahhot puede el docente crear los suyos propios. Su uso es gratuito y facilita el juego y la
educación.
3.3.12 Toovari
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Supone una aplicación para el aprendizaje en la que podemos crear una clase para los
alumnos. Está diseñada y realizada en España y promete enseñan a través del juego con una
plataforma multijugador para que los alumnos se unan y pongan aprueba sus conocimientos.
Mezcla la evaluación y comunicación con los padres para ofrecer un entorno en red y
Nacido en Estados Unidos, The World Peace Game lleva a cabo estrategias del juego de rol.
Permite introducir a los jugadores en una simulación pero de ámbito político, dándoles la
oportunidad de explorar y hacer nuevos contactos en una comunidad que sufre una gran crisis
social, económica y ambiental, y con el peligro de entrar en una guerra inminente, lo que resulta
muy interesante. El alumno debe intentar ayudar a resolver las distintas problemáticas con el
juego de rol.
gustos y necesidades del alumno. El docente podrá configurar el universo en el que los alumnos
participarán, incluyendo la creación de las misiones y los puntos que se asignan, retos o nuevos
Érase una vez pertenece al conjunto de juegos que publica la web y editorial Edge 47
interesantes de escritura creativa través de juegos de cartas. Érase una vez es un juego de cartas
muy sencillo que favorece la escritura creativa, la imaginación y el entretenimiento. Cada jugador
coge una carta del final de la baraja (pueden aparecer frases de este tipo “…y gracias a su coraje,
fue premiada con riquezas” o “…y los enterraron juntos y todo el reino lloró su muerte”) y coge
también varias cartas de elemento. Estas cartas de elemento son las que ayudan a construir la
47 Edge fue fundada en 1999, sus comienzos fueron publicando Heavy Gear, un juego de rol y juego también de
miniaturas. En España, a principios del año 2000, Edge da el salto a los juegos especializados en cartas
coleccionables lo que supuso un éxito de ventas y de los que aquí señalaremos algunos
190
Fig. 55. Cartas de elemento
El objetivo es deshacerte de todas las cartas de tu mano y encajar un final que guste y sea
coherente a la historia creada. El resto de los jugadores de la partida tienen que dar la aprobación
al final narrado, lo que activa no solo la escritura sino la capacidad crítica y estética del resto de
compañeros que la escucha. El turno del jugador termina cuando se queda en blanco por no
saber continuar la historia, cuando se contradice o cuando otra persona usa una carta para
interrumpirle.
El Story Cubes es un juego de tiradas de dados del que pueden beneficiarse niños y
adultos. Se lanzan varios dados con caras que exhiben objetos o ideas que son interpretables de
diversas maneras. Hay varias maneras de usar estos dados, pero el objetivo final es narrar una
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Este juego mantiene unas características muy parecidas al anterior que hemos nombrado
Érase una vez, sin embargo, incorpora las peculiaridades de un juego de rol, cada jugador encarna
a un goblin al servicio del Señor Oscuro (otro jugador que cumple ese rol). Los jugadores usarán
cartas con elementos para explicarle al Señor Oscuro por qué han fallado en la misión que se les
ha encomendado, misión creada por ese jugador usando la imaginación. Cada goblin tiene tres
vidas, y cada vez que se queda en blanco o no se cumple con las explicaciones que son exigidas
Castronegro es un pueblo dividido en dos grupos de personajes, los aldeanos y los lobos.
El objetivo de los aldeanos es sobrevivir y el de los hombres lobo comerse a los aldeanos, sin
embargo, los jugadores no saben qué carta tiene cada uno. Entra en juego la figura del narrador
que es el que establece la secuencia de la historia, da paso a los personajes y elabora el argumento
que va sucediendo.
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Si en el apartado anterior hemos dado algunas claves para trabajar la habilidad de la
escritura de forma creativa y a través del juego y el juego de rol, señalaremos algunas aplicaciones
de entre las muchas que existen, que pueden ayudarnos a integrar la habilidad oral en el aula
mediante las TIC. Francisca Sánchez González aporta un estudio en el 2016 desde el Grupo de
herramientas interesantes para la oralidad y las destrezas comunicativas y que podemos integrar
en nuestras actividades de una forma activa. Estas herramientas nos permitirán trabajar la
comunicación oral de formas diferentes. Solo tendremos que decidir cuál se ajusta mejor a
3.5.1 Spraker
Señala Sánchez González (2016) que con Spreaker los alumnos podrán crear y emitir sus
propios programas de radio o realizar un podcast a través del ordenador o de sus teléfonos
móviles. Deben usar la aplicación en su móvil y registrase a través de su cuenta de, Twitter o
Google+. Existe una versión gratuita que permite trabajar hasta 30 minutos de emisión.
3.5.2 Voxopop
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Voxopop es una herramienta online gratuita con la que podemos trabajar en equipos
creando grupos de conversación para debatir sobre un tema propuesto en clase, o, comentar una
obra literaria. La herramienta funciona de forma asíncrona, así el profesor o un alumno pueden
crear una conversación inicial y el resto de los compañeros puede crearlas más tarde o hacerlo de
3.5.3 Vocaroo
Nos permite grabar on line de forma sencilla y rápida, sin tener que instalar ninguna otra
aplicación. La aplicación genera, al terminar de grabar, un código que podremos insertar en una
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3.5.4 Audioboom
Aplicación 2.0 con la que subir un audio o grabar directamente con el micrófono del
Estos recursos que mostramos son solo algunos de los numerosos que existen en la red y
los seleccionados por las editoriales para motivar el aprendizaje con las mecánicas de juego. El
docente tiene que tener claro el objetivo y la utilidad de estas herramientas, para los contenidos
transformación del aprendizaje en juego es un camino aún por recorrer y debe ser comenzado
con actividades sencillas que sean eficaces; así, usaremos los juegos tradicionales de mesa y
aplicaciones como las aportadas fáciles y eficaces que transformen en aprendizaje de capacidades
preguntas y respuestas. Más tarde con algunos de los juegos de cartas que implican habilidades
El docente tiene que establecer unas normas del juego, unas reglas que sirven para
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reforzar el objetivo del juego sin que la actividad se vuelva desproporcionada y caótica. Las
normas deben ser concisas y hay que revisarlas y adaptarlas a nuestros objetivos.
La recompensa es parte fundamental del juego. De hecho, es uno de los fundamentos del
de la clase y que sirven para valorar la adquisición de contenidos pero también los