0% encontró este documento útil (0 votos)
235 vistas8 páginas

Contratos Unidad 9

Este documento resume conceptos clave sobre la interpretación, calificación e integración de contratos. Explica que la interpretación consiste en determinar los derechos y obligaciones de las partes en un contrato. La calificación determina qué tipo de contrato es. La integración completa el contenido del contrato cuando las partes no lo expresaron o es incompatible con la ley. Luego, detalla principios y reglas sobre la interpretación de contratos y leyes de acuerdo al Código Civil y Comercial de Argentina.

Cargado por

Octavio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
235 vistas8 páginas

Contratos Unidad 9

Este documento resume conceptos clave sobre la interpretación, calificación e integración de contratos. Explica que la interpretación consiste en determinar los derechos y obligaciones de las partes en un contrato. La calificación determina qué tipo de contrato es. La integración completa el contenido del contrato cuando las partes no lo expresaron o es incompatible con la ley. Luego, detalla principios y reglas sobre la interpretación de contratos y leyes de acuerdo al Código Civil y Comercial de Argentina.

Cargado por

Octavio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONTRATOS – UNIDAD 9 (Interpretación – Calificación – Integración)

 La interpretación consiste en determinar el contenido de un contrato (derechos y obligaciones de las


partes).
 La calificación consiste en determinar a qué matriz contractual nominada se ajusta un determinado
vínculo contractual.
 La integración consiste en completar el contenido del contrato en aquello que no hubiera sido
expresamente considerado por las partes o que, habiéndolo sido, es incompatible con una norma
indisponible.

INTERPRETACION: CONCEPTO Y TESIS DEL CCyC

Art 961 CCyC: Buena fe. Los contratos deben celebrarse, interpretarse y ejecutarse de buena fe.
Obligan no sólo a lo que está formalmente expresado, sino a todas las consecuencias que puedan
considerarse comprendidas en ellos, con los alcances en que razonablemente se habría obligado un
contratante cuidadoso y previsor.

El principio de buena fe es medular en el derecho privado. El art 961 constituye una aplicación
específica del principio general de buena fe (art 9), que actúa como directriz.

La interpretación de los contratos es una actividad lógica que busca determinar el significado y
alcance del contenido del contrato, según lo querido por las partes en oportunidad de su celebración.
Interpretar un contrato de buena fe consiste en atribuirle el sentido y alcance que más se conforme a
un "desenvolvimiento leal" de la relación contractual, y que sea individual y socialmente útil respecto
a la realización de los intereses de las partes. Y esto deberá serlo respecto de un contenido que
también siga las reglas de buena fe pues, de lo contrario, el ordenamiento legal no lo considerará
merecedor de tutela.
La interpretación de buena fe implica una lectura menos rígida de las reglas que regulan los contratos
(ej: aquellas que hacen prevalecer la seguridad jurídica, ignorando el contexto económico y social).

1.Tesis subjetiva de interpretación: está inspirada en la teoría de la autonomía de la voluntad, y


pretende conocer y descubrir la voluntad interna de los contratantes.
2.Tesis objetiva de interpretación (CCyC): busca atribuir un significado a la “voluntad común” teniendo
en cuenta:
a. La intención real.
b. El modo en que la declaración fue entendida (porque es recepticia).
c. Los elementos externos a la voluntad, que pueden darle otro sentido (ej: la conciencia social, el
lenguaje corriente, los usos y costumbres, el estándar de buena fe objetiva, etc).

Cuando hay ambigüedad utiliza un estándar, que es el de una persona razonable colocada en la
situación de los contratantes.

Acerca de la interpretación de la ley y del contrato, las posturas pueden agruparse en tres tendencias:

1.Posición dualista: como el contrato es un precepto concreto nacido de la autonomía de la voluntad y la


ley es una norma abstracta, general y heterónoma, no pueden interpretarse de la misma manera.
Por ello, a la ley se la interpreta según cánones objetivos, y al contrato se lo interpreta según
cánones objetivos y subjetivos.
2.Posición unitaria: como el contrato es ley para las partes, hay entre ambos el mismo tipo de
interpretación.
3.Posición intermedia: no niega la tesis anterior, pero tampoco sostiene que hay una absoluta
equiparación en cuanto a la interpretación. El Código parece haber adoptado esta postura, ya que,
pese a regular de modo diferenciado la interpretación de la ley (art. 2°) de la propia de los contratos
(arts. 1061 y ss.), hay puntos de conexión que las vinculan, expresados en la recurrencia a los
principios generales (principalmente de origen constitucional).

INTERPRETACION DE LA LEY
Art 1 CCyC: Fuentes y aplicación. Los casos que este Código rige deben ser resueltos según las leyes
que resulten aplicables (el propio CCyC y las leyes complementarias), conforme con la Constitución
Nacional y los tratados de derechos humanos en los que la República sea parte. A tal efecto, se tendrá
en cuenta la finalidad de la norma. Los usos, prácticas y costumbres son vinculantes cuando las leyes
o los interesados se refieren a ellos o en situaciones no regladas legalmente, siempre que no sean
contrarios a derecho (el CCyC quitó como fuente expresa del derecho a la jurisprudencia, que estaba
prevista en la versión elaborada por la Comisión redactora. Ello no significa que la jurisprudencia no
sea fuente de derecho, sino que no es principal, porque, a veces, los precedentes hacen que el
derecho no se dinamice).

En la interpretación de la ley debe aplicarse un criterio general y evolutivo, ya que el propósito es


regular las situaciones genéricas y cambiantes. En la interpretación del contrato se trata de reglas
particulares y no evolutivas, por lo que el juez debe hacer una hermenéutica individual, y no está
autorizado a adaptar las reglas a nuevas circunstancias, salvo que exista una pretensión deducida con
ese objetivo.

Art 2 CCyC: Interpretación. La ley debe ser interpretada teniendo en cuenta sus palabras (significado
normativo de los vocablos), sus finalidades (dar preferencia a la finalidad objetiva del texto por sobre
la intención histórica, que alude al momento de la sanción), las leyes análogas, las disposiciones que
surgen de los tratados sobre derechos humanos, los principios y los valores jurídicos (“afianzar la
justicia”, “bienestar general”, “solidaridad”, etc), de modo coherente con todo el ordenamiento.

FUENTES Y EL OBJETIVO DE LA INTERPRETACION

Art 1065 CCyC: Fuentes de interpretación. Cuando el significado de las palabras (principal fuente de
interpretación) interpretado contextualmente no es suficiente, se deben tomar en consideración
(siempre que las partes no hayan determinado que la única fuente admisible sería la literalidad de sus
palabras):

a) las circunstancias en que se celebró, incluyendo las negociaciones preliminares (esas negociaciones
pueden originar documentos que proporcionen información sobre el sentido asignado a las
expresiones (ej: una carta de intención));
b) la conducta de las partes, incluso la posterior a su celebración (“principio de interpretación de hecho
o fáctica” (ej: si en un contrato se estableció un plan de financiación en cuotas, sin especificar los
plazos, y el deudor efectúa el primero a los quince días y el segundo a los treinta, sin objeción del
acreedor, se interpreta que los pagos debían ser quincenales));
c)la naturaleza y finalidad del contrato (el intérprete debe indagar en esos factores y, a partir de la
información que reúna, determinar la naturaleza del contrato y la finalidad perseguida por las partes
en ese contrato en concreto).

APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD

El art 1065 aplica a la interpretación de los contratos el principio de subsidiariedad, por el que
prevalece lo escrito y solo subsidiariamente puede recurrirse a otros elementos, cuando lo plasmado
en el papel no es suficiente (como ocurre, por ejemplo, cuando lo acordado en las negociaciones no
coincide con lo plasmado en el texto final del contrato).

REGLAS DE INTERPRETACION (Capítulo 10: Interpretación)

En este tramo del Código se trata de la interpretación de los contratos paritarios, y no de la de los
contratos por adhesión a cláusulas predispuestas o de los de consumo, que tienen sus propias reglas
de interpretación.

LA INTENCION COMUN (Regla 1 de Pothier. Se establece el “principio de ultraliteralidad”: se debe


buscar la intención común por sobre el significado de las palabras utilizadas; la excepción se
encuentra en el art 1062)
Art 1061 CCyC: Intención común. El contrato debe interpretarse conforme a la intención común de las
partes y al principio de la buena fe (art 961).

Al interpretar un contrato debe indagarse cuál fue la intención común: cuál fue la finalidad que las
partes concordaron (no se apunta a la voluntad interna de las partes, sino a la voluntad declarada, la
común).
La finalidad es un elemento vertebral de todo contrato, ya que las partes contratan (autolimitando su
libertad y comprometiendo su actividad y recursos) para el logro de un objetivo determinado, sin el
cual el vínculo carece de eficacia (por eso el art 960 afirma que "Los jueces no tienen facultades para
modificar las estipulaciones de los contratos, excepto que sea a pedido de una de las partes o en los
supuestos en que la ley prevé").
Por lo tanto, el intérprete debe colocarse en un punto de evaluación que supere el del interés
particular de cada parte para establecer cuál fue la finalidad compartida (expresa o implícita) que
determinó el consentimiento.

INTERPRETACION RESTRICTIVA (Regla 10 de Pothier)

Art 1062 CCyC: Interpretación restrictiva. Cuando por disposición legal o convencional se establece
expresamente una interpretación restrictiva, debe estarse a la literalidad de los términos utilizados al
manifestar la voluntad (excepción al “principio de ultraliteralidad”). Este artículo no es aplicable a las
obligaciones del predisponente y del proveedor en los contratos por adhesión y en los de consumo,
respectivamente (porque serían cláusulas abusivas).

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS

Art 1063 CCyC: Significado de las palabras. Las palabras empleadas en el contrato deben entenderse
en el sentido que les da el uso general, excepto que tengan un significado específico que surja de la
ley, del acuerdo de las partes o de los usos y prácticas del lugar de celebración conforme con los
criterios dispuestos para la integración del contrato.
Se aplican iguales reglas a las conductas, signos y expresiones no verbales con los que el
consentimiento se manifiesta.

Las palabras constituyen la materia del discurso jurídico; ellas expresan conceptos cuyos alcances no
siempre son ponderados de igual modo por los distintos intereses involucrados en un contrato.
La interpretación de las palabras debe hacerse según el sentido de uso general, salvo que se
determine un significado especifico surgido de:

1. La ley.
2. El acuerdo de las partes.
3. Los usos y prácticas del lugar de celebración, en cuanto sean aplicables porque hayan sido
declarados obligatorios por las partes o porque sean ampliamente conocidos y regularmente
observados en el ámbito en que se celebre el contrato, excepto que su aplicación sea irrazonable
(conf. art 964, que dispone los criterios a seguir para la integración del contrato).

LA INTERPRETACION CONTEXTUAL

Art 1064 CCyC: Interpretación contextual. Las cláusulas del contrato se interpretan las unas por medio
de las otras, y atribuyéndoles el sentido apropiado al conjunto del acto.

La interpretación contextual se aplica cuando existen dudas sobre los alcances de determinada
estipulación, porque cuando no hay dudas se aplica directamente lo que surge de la letra del contrato.

La interpretación contextual considera al contrato como una unidad coherente de sentido, de modo
que un término puede ser determinado por la utilización que de él se haya hecho en otra cláusula del
mismo contrato.

Puede ocurrir, como un efecto del “cortar y pegar”, que en la elaboración de un contrato se empleen
modelos de distintos contratos, en los que una misma palabra ha sido empleada de modo diverso;
supuesto en el que deberá descartar la interpretación contextual, para recurrir a lo pautado en el art
1065 CCyC.

EL PRINCIPIO DE CONSERVACION (Regla 2 de Pothier)

Art 1066 CCyC: Principio de conservación. Si hay duda sobre la eficacia del contrato, o de alguna de
sus cláusulas (solo en caso de duda, pues de ser clara la invalidez el juez debe declararla, aun de
oficio, en caso de afectar ella el orden público), debe interpretarse en el sentido de darles efecto. Si
esto resulta de varias interpretaciones posibles, corresponde entenderlos con el alcance más
adecuado al objeto del contrato (entendido como la finalidad).

El fundamento de este principio reposa en el criterio lógico de mantener aquello que ha sido querido
por las partes.

LA PROTECCION DE LA CONFIANZA

Art 1067 CCyC: Protección de la confianza. La interpretación debe proteger la confianza y la lealtad
que las partes se deben recíprocamente, siendo inadmisible la contradicción con una conducta
jurídicamente relevante, previa y propia del mismo sujeto.

La coherencia entre la conducta previa y los actos posteriores de un contratante es expresión del
respeto de la buena fe y por ello deben ser desestimadas las manifestaciones y conductas
autocontradictorias.

Su fundamento se asienta en la confianza objetiva y razonable que la conducta anterior de una parte
ha generado en la otra. Para que la conducta anterior sea contradictoria con la actual debe partir del
mismo sujeto y ser jurídicamente relevante: no viciada, vinculada con la misma relación jurídica y
sobre aspecto principal de esa relación, no a una cuestión accesoria.

EL PRINCIPIO “FAVOR DEBITORIS” O “FAVOR DEBILIS” Y LA EQUIDAD (norma residual)

Art 1068 CCyC: Expresiones oscuras. Cuando a pesar de las reglas contenidas en los artículos
anteriores persisten las dudas, si el contrato es a título gratuito se debe interpretar en el sentido
menos gravoso para el obligado y, si es a título oneroso, en el sentido que produzca un ajuste
equitativo de los intereses de las partes.

Art 3 Ley de Defensa al Consumidor: “…En caso de duda sobre la interpretación de los principios que
establece esta ley prevalecerá la más favorable al consumidor…”.

LA CONEXIDAD

Art 1074 CCyC: Interpretación. Los contratos conexos deben ser interpretados los unos por medio de
los otros, atribuyéndoles el sentido apropiado que surge del grupo de contratos, su función económica
y el resultado perseguido.

El principio contextual aplicable a la interpretación de los contratos en general (art 1064) se extiende
a los contratos conexos.

CONTRA PROFERENTEM (Regla 7 de Pothier)

Art 987 CCyC: Interpretación. Las cláusulas ambiguas predispuestas por una de las partes se
interpretan en sentido contrario a la parte predisponente.

Art 37 Ley de Defensa al Consumidor: “…La interpretación del contrato se hará en el sentido más
favorable para el consumidor. Cuando existan dudas sobre los alcances de su obligación, se estará a
la que sea menos gravosa…”.

Los contratos por adhesión a cláusulas predispuestas tienen sus propias directivas de interpretación,
que se hallan en el Código y en el art 37 LDC.
La modalidad de elaboración del contrato predispuesto (predisposición unilateral del contenido)
impide acudir a criterios subjetivos (como podría ser la intención común de las partes), por eso es que
se utilizan criterios predominantemente objetivos y con extremado rigor.

Como el predisponente se reserva la facultad de redactar el texto contractual, lo debe hacer de forma
tal que el destinatario (adherente) comprenda su significado utilizando esfuerzos comunes; si no es
así, es el predisponente quien debe asumir los riesgos de una defectuosa declaración.
La regla contra proferentem importa una aplicación del principio de buena fe que conduce a sancionar
a quien ha infringido el deber de expresar su declaración comprensiblemente.

LA PROTECCION AL CONSUMIDOR Y EL FAVOR LIBERTATIS

Art 1094 CCyC: Interpretación y prelación normativa. Las normas que regulan las relaciones de
consumo deben ser aplicadas e interpretadas conforme con el principio de protección del consumidor
(siempre interpretar el contrato en favor del consumidor) y el de acceso al consumo sustentable.
En caso de duda sobre la interpretación de este Código o las leyes especiales, prevalece la más
favorable al consumidor (ej: una menor onerosidad de la prestación a su cargo, ampliación del
contenido prestacional al que tiene derecho, etc).

Art 1095 CCyC: Interpretación del contrato de consumo. El contrato se interpreta en el sentido más
favorable para el consumidor (pero “in dubio pro consumidor” no significa que el consumidor tiene
siempre la razón. El Estatuto del Consumidor tiende a proteger a los consumidores, pero no a
convertirse en una herramienta para las típicas avivadas criollas). Cuando existen dudas sobre los
alcances de su obligación, se adopta la que sea menos gravosa.

LA PREVALENCIA DE LAS CLAUSULAS

Art 986 CCyC: Cláusulas particulares. Las cláusulas particulares son aquellas que, negociadas
individualmente, amplían, limitan, suprimen o interpretan una cláusula general. En caso de
incompatibilidad entre cláusulas generales y particulares, prevalecen estas últimas (la cláusula
negociada tiene preferencia porque es el resultado de la libre contratación, en cambio la cláusula
general es el resultado de la predisposición contractual).

LA DIGNIDAD: EL CASO DEL ENANO

Durante la década de los 90, en diversas ciudades de Francia tuvo mucho éxito el Lanzamiento de
Enanos; consistente en permitir que un espectador escogido al azar lanzara lo más lejos posible a un
enano vestido con un traje especial de protección.
El Ministro del Interior instó a los alcaldes de todas las ciudades francesas a que prohibieran tales
espectáculos, tomando como base el Art. 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que prohíbe
todo trato inhumano y degradante a las personas. Sin embargo, según Manuel Wackenheim (enano
protagonista de estos espectáculos), la medida de prohibición, lejos de proteger su dignidad, habían
cercenado sus sueños: pues gracias a su contrato con la empresa FUN PRODUCTIONS, había
conseguido asegurarse un sueldo decente y, por primera vez en su vida, albergaba auténticas
ambiciones personales y profesionales.
Las batallas legales de Wackenheim contra el Estado duraron años. El enano acudió al Comité de
Derechos Humanos de la ONU alegando que el Consejo de Estado ignoró el derecho al respeto de su
vida privada, su libertad de pensamiento y de libre disposición de su cuerpo, su derecho a un trabajo
libremente escogido y, sobre todo, ha desconocido su derecho al libre desarrollo de su personalidad.
En 2002, el Comité de DDHH de la ONU juzgó que la prohibición del lanzamiento de enano no era una
medida abusiva, sino necesaria para promover el orden público, incluyendo sus consideraciones sobre
la dignidad humana. Sin embargo, el lanzamiento de enano no está específicamente prohibido en
Francia.

INTERPRETACION ABARCATIVA (Regla 8 de Pothier)


Cuando en un contrato se ha expresado un caso para explicar la obligación, no se entenderá por sólo
eso haberse querido restringir la convención a ese caso, excluyendo los otros a que naturalmente se
extienda.

Por generales que sean los términos en que se haya concebido una convención, no comprende más
que las cosas por las cuales las partes contratantes han entendido contratar, y no aquellas en las que
no han pensado.

INTERNACIONALES

Clausula FOB (Free On Board; Libre a bordo, «puerto de carga convenido» ): Es una cláusula de
comercio internacional que se utiliza para operaciones de compraventa en que el transporte de la
mercancía se realiza por barco (mar o ríos). En la compraventa que incluya esta cláusula el vendedor
se obliga a poner las mercaderías sobre el buque, corriendo por su cuenta todos los gastos y
operaciones de carga. Efectuado el embarque, se consideran las mercaderías entregadas al
comprador, y los riesgos de trasporte (flete) son a su cargo.
El FOB se utiliza para carga general que no esté incluida en un contenedor (palés, bidones, cajas,
fardos, etc).

Cláusula C&F: Es la cláusula del costo y del flete. Cuando se haya pactado, las obligaciones del
vendedor son contratar y pagar el transporte hasta el punto de destino, avisar al comprador la fecha
de embarque, pagar los impuestos, responder por los daños y pérdidas de las mercaderías hasta ser
confiadas al transportador, etc. Pero el vendedor aquí no paga seguro.

Clausula CIF (Cost, Insurance and Freight; Coste, seguro y flete, «puerto de destino convenido»): es
una cláusula de comercio internacional que se utiliza en las operaciones de compraventa en que el
transporte de la mercancía se realiza por barco (mar o ríos). Cuando un artículo se tasa CIF significa
que el precio de venta incluye el coste de la mercancía, el valor del seguro y los gastos por fletes del
transporte de ellos, hasta el punto de destino.
El vendedor debe contratar el seguro en beneficio del comprador (que es quien lo paga) y de remitir
las mercaderías según el plazo y las condiciones estipuladas, pagando el flete.
Las mercaderías viajan por cuenta y riesgo del comprador, siendo a su cargo las pérdidas o deterioros
que ellas sufran, correspondiéndole la indemnización del seguro y poseyendo acción resarcitoria
contra el trasportador y terceros.

CALIFICACION

Si las partes están en desacuerdo respecto al tipo de contrato celebrado y al régimen aplicable, hay
que “calificar” el vinculo. Aunque los contratantes hubieran coincidido en la denominación del vínculo,
ello no impide la calificación del vínculo (no tiene nada que ver el “nombre” que las partes le pusieron
al contrato con la estructura jurídica que este debe respetar). El acto de calificación consiste en
determinar a qué matriz contractual nominada se ajusta el vínculo contractual (en base a los
elementos esenciales de cada tipo contractual), para establecer qué normas supletorias son
aplicables.

INTEGRACION DEL CONTRATO

La integración consiste en completar el contenido del contrato en aquello que no hubiera sido
expresamente considerado por las partes o que, habiéndolo sido, es incompatible con una norma
indisponible.
La regla general es que la integración se aplica en caso de lagunas en el reglamento contractual, lo
que ocurre cuando:

 Las partes fueron negligentes.


 Existen elementos indeterminados.
 Existen elementos determinables.

Las excepciones a esta regla general son:

1.Integración en el supuesto de nulidad parcial: planteada la nulidad de alguna cláusula, puede


mantenerse la eficacia del resto mediante la integración de ese vacío. Este aspecto es
particularmente importante en las relaciones de consumo, en las que se busca mantener el propósito
perseguido por el consumidor. Por ello se dispone que, una vez declarada la abusividad de una
cláusula, el juez puede integrar el contrato para conservarlo.
2.Integración del contenido del contrato por aplicación de normas imperativas: en este caso no se aplica
Derecho supletorio, sino imperativo, y no se persigue la voluntad de las partes, sino las valoraciones
dispuestas por el legislador.

Art 964 CCyC: Integración del contrato. El contenido del contrato se integra con:

a) las normas indisponibles, que se aplican en sustitución de las cláusulas incompatibles con ellas;
b) las normas supletorias;
c)los usos y prácticas del lugar de celebración, en cuanto sean aplicables porque hayan sido declarados
obligatorios por las partes o porque sean ampliamente conocidos y regularmente observados en el
ámbito en que se celebra el contrato, excepto que su aplicación sea irrazonable.

INTERPRETACION INTEGRADORA

Cuando los jueces se encuentran con que el ordenamiento jurídico no contiene ninguna norma general
que haya previsto el tratamiento jurídico que ha de darse al caso litigioso sobre el que tienen que
resolver, su habitual labor de búsqueda de las normas que sirven de modelo y fundamento a las
resoluciones que dictan se torna complicada.
Ante la obligación que el ordenamiento les impone de resolver conforme a Derecho, se ven forzados a
realizar una serie de operaciones inusuales para encontrar alguna norma conforme a la cual formular
la solución jurídica que se les exige. Esas operaciones dirigidas a superar los huecos o vacíos
normativos del ordenamiento, constituyen la “interpretación integradora”.

CASO SHYLOCK. LA INTERPRETACION FRAUDULENTA

Bassanio, un joven de ascendencia ilustre pero sin fortuna, pretende contraer matrimonio con Porcia,
rica heredera, para lo cual debe presentarse lo mejor posible (ropa lujosa, presentes para la novia,
flete de embarcación, esclavos, etc), siendo necesario solicitar dinero a Shylock, judío prestamista.
Quien se obliga por el préstamo es Antonio, prestigioso mercader de Venecia (con mejor solvencia
económica), amigo de Bassanio, acordando que la devolución del préstamo sería en 3 meses (lapso
que supone Antonio deben llegar los barcos con sus mercancías). Para formalizar el crédito, suscribe
un contrato ante Notario, estipulando que de no devolver la suma prestada en la fecha y lugar
convenido, el acreedor (Shylock) podrá tomar una libra de la carne del deudor (Antonio).

Como vemos, estamos ante un contrato de mutuo, con fecha cierta de devolución
de la suma entregada y una cláusula penal a favor del acreedor en caso de
incumplimiento del deudor (la libra de carne de Antonio). Desde el punto de vista
jurídico, al tratarse de un acuerdo contractual, el pacto es ley entre las partes.

Los barcos con sus mercancías no llegan en el tiempo esperado y Antonio no puede cancelar su deuda
en el plazo fijado, por lo que Shylock exige la ejecución de la cláusula penal, recurriendo al supremo
tribunal de Venecia. El petitorio de Shylock es bastante concreto: no quería el pago de la deuda, así
esta sea doblada o triplicada en su monto original (como buenamente le ofrecen los amigos de
Antonio) sino la ejecución de la cláusula penal.

El tribunal de Venecia se muestra impotente para negar el pedido de Shylock sin caer en el descrédito,
no le queda más remedio que ejecutar lo que en el contrato se encuentra pactado. Pero la cláusula
penal a favor de Shylock es inejecutable, porque colisiona con normas de orden público que protegen
la vida y la salud de las personas.

Precisamente por atentar la cláusula penal contra la vida y la salud del deudor, Baltasar/Porcia pide
como compensación económica la mitad de los bienes de Shylock a favor de Antonio (lo que hoy se
entiende como una “contrademanda” del emplazado) y la otra mitad en confiscación a favor del
estado veneciano por haber contravenido normas de orden público.

Se podría alegar en defensa de Shylock que el daño nunca se llegó a materializar,


Antonio nunca puso en peligro su vida o su salud, ya que no se ejecutó la cláusula
penal; sin embargo podemos decir que existió un daño moral.
Asimismo, Shylock pide justicia como cualquier ciudadano, con un petitorio
concreto (que se ejecute la cláusula penal) y aparentemente se atiende a su
pedido. Pero al final esa aparente apertura del Tribunal a escuchar su pedido se
trasforma en humillación y despojo (Shylock, perplejo, exclama “¿Eso dice la
ley?”). El aparato legal luego se vuelve en su contra.

Shylock cobra una dimensión trágica hacia el final, no solo pierde el juicio, sino también sus bienes, su
religión (es obligado a convertirse al cristianismo para no perderlos todos) y hasta a su propia hija,
que se fuga con un cristiano.

Existe en la obra una tensión entre el sentido de justicia y la legalidad. La justicia


entendida como caridad, compasión hacia el otro, tratando de que Shylock desista
de sus sanguinarias pretensiones. En contraposición, Shylock se basa literalmente
“en lo que dice la ley” o el convenio contractual, no importa si es justo o injusto.
Y, como vemos, al final se resuelve esa tensión entre la pretensión de Shylock y la
absolución de Antonio gracias a una “tinterillada”: no interesa quien tenga la
razón o de qué lado se encuentre la justicia, sino quien es más hábil para ganar el
proceso.
Porcia/Baltasar salva a Antonio gracias a una triquiñuela legal, bastante
discutible, algo así como buscar la coma o el punto de la ley sobre la esencia de la
misma, y si bien pudo ser por una “causa justa” (Bassanio, amigo de Antonio,
dice: “Os suplico por una sola vez que hagáis flaquear la ley… haced un pequeño
mal para realizar un gran bien”), no es menos cierto que se trata de “sacarle la
vuelta a la ley”.

También podría gustarte