Huertos Urbanos Orgánicos: Guía Práctica
Huertos Urbanos Orgánicos: Guía Práctica
INTRODUCCIÓN
Los huertos de autoconsumo no necesitan grandes espacios para llevarse a cabo, ya que
podemos implementarlos en lugares reducidos adaptando el cultivo a las condiciones de
nuestro hogar. La instancia de cultivar y crear huertos urbanos se puede transformar en una
fuente importante de recursos para las familias, proporcionando alimentos orgánicos, sanos,
frescos y de calidad, libres de contaminantes químicos que son perjudiciales para la salud
(AGROPPROD, 2018).
PROBLEMÁTICA
Es así como la técnica de la agricultura urbana se convierte en una opción importante para
contribuir a el sostén de la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria, además de
permitir la producción de alimentos más limpios con fertilizantes orgánicos, libres de
químicos y con unas características más saludables y amigables con el consumidor.
JUSTIFICACIÓN
Este proyecto tiene como finalidad fomentar a la cultura urbana a la reutilización de los
residuos orgánicos como inorgánicos sin contaminar el medio para emprender la práctica de
huertos orgánicos, donde los desechos orgánicos serán destinados a la elaboración de
compost, humus, bioles y biopesticidas, los cuales nos serán útiles como medio de cultivo y
para el control de plagas. De la misma manera reutilizar los desechos inorgánicos como
latas y envases plásticos así como los cartones de leche, cubetas de huevo entre otros, con
los cuales se puede sustituir las bandejas de germinación de semillas, haciendo el uso de sus
terrazas, balcones o patios como sitios destinados para la ubicación del huerto.
OBJETIVO GENERAL
OBJETIVOS ESPECIFICOS
CAPITULO 1
Un huerto orgánico urbano es un espacio de nuestra casa, local comunal o área pública
desocupada en la que con el apoyo de nuestra familia, o nuestros vecinos cultivamos
durante todo el año una diversidad de hortalizas, frutales, plantas medicinales y aromáticas,
flores y plantas decorativas, etc. para su autoconsumo y/o comercialización a pequeña
escala (Price, Merzthal Y Henk, 2008).
La producción de alimentos dentro de los confines de las ciudades: en los patios, terrazas,
huertos comunitarios y huertas de frutales, así como en espacios públicos o no
aprovechados. Incluye operaciones comerciales que producen alimentos en invernaderos y
en espacios al aire libre, pero en la mayoría de los casos se trata de una actividad en
pequeña escala y dispersa por toda la ciudad (FAO, 1996).
BENEFICIOS
Los alimentos producidos en el huerto urbano nos ayudarán a consumir más vitaminas y
minerales necesarios y libres de contaminantes que puedan repercutir en la salud de las
familias (Méndez y Rodríguez, 2014).
Los residuos orgánicos de casa pueden convertirse en abono para el huerto. Es la técnica
denominada como compostaje. Esta alternativa de gestión de los residuos biodegradables
tiene dos ventajas: reduce el impacto ambiental causado por el transporte y permite que sea
el propio productor del compost quien pueda utilizarlo, evitando la fabricación y utilización
de otros productos (Navarro, 2016).
Selección de lugar
Para la disposición de espacio se debe tomar en cuenta las características de cada planta y el
espacio que van a necesitar para su óptimo crecimiento. El espacio debe cumplir con
condiciones de luminosidad, aireación, acceso al riego y facilidades para realizar las labores
de mantenimiento y cosecha (Jardín Botánico de Bogotá, 2006)
Que reciba luz solar la mayor parte del día, ya que de no ser así se verán afectas las
plantas en su crecimiento y desarrollo.
Que disponga de agua para el riego. Aunque pueda parecer una obviedad, debes
garantizar el acceso al agua para regar el huerto con toda facilidad.
El espacio que elijas debe estar limpio de escombros, piedras, maderas, basura y malas
hierbas, es decir, el área debe estar libre de todo aquello que pueda interferir con el
desarrollo y crecimiento de las plantas, su raíz, producto y follaje.
Preparación de los contenedores
No todos los cultivos y variedades son iguales, por lo que deberán escogerse los
contenedores o macetas ideales. Esto dependerá de la extensión del espacio, el tipo de
variedad de hortaliza a sembrar en cuanto a la altura que alcanzará, el tamaño de su follaje
y la profundidad de sus raíces.
Una vez que consideres los puntos anteriores, debes planear el tipo de hortaliza que desees
cultivar. Esto depende del tipo de clima de la ciudad donde vives, de la temporada en que
realices la siembra, ya que habrá variedades más resistentes y adaptadas a cada clima, así
como de los hábitos alimentos y las necesidades de nutrición que tengas. Algunos ejemplos
pueden ser rábano, pepino, calabaza, acelga, lechuga, espinaca, jitomate, tomate, cilantro,
col, betabel, entre otras más (Méndez y Rodríguez, 2014).
Siembra directa
Consiste en sembrar la semilla en el lugar definitivo una sola vez, al cabo de 7 días
germinarán y emergerán las plantas creciendo en forma normal.
Las hortalizas que se siembran en forma directa son: zanahoria, maíz, papa, haba, arveja,
poroto, vainitas y ajo (FAO, 2011).
Este tipo de siembra se realiza primero en semilleros, pasadas unas semanas o cuando
tienen entre 3 a 4 hojas y un tamaño de planta de entre 10- 12 centímetros, se sacan del
almacigo para plantar en el terreno definitivo.
Los cultivos que se practican con este tipo de siembra son: tomate, acelga, lechuga, repollo,
coliflor, brócoli, remolacha, nabo, rábano y cebolla (FAO, 2011).
Sustrato
La primera de ellas es mediante una mezcla con una proporción de 35 % de arena, 35% de
tierra y 30 % de estiércol o estopa de coco, la cual debes cernir para obtener de resultado
una mezcla fina, lo cual le da mejores condiciones de germinado. La combinación de estos
tres ingredientes permite que el compuesto no se compacte por la porosidad de los
materiales y con ello facilita que la semilla germine con mayor facilidad lo que beneficia el
desarrollo de la raíz (Rodríguez, 2014).
La segunda opción es que comprar un sustrato especial, este lo puedes conseguir en lugares
donde venden materiales para el campo, con distintas marcas comerciales y generalmente a
un costo bajo.
Hay que tener en cuenta que este compuesto sólo sirve para la germinación de la semilla, y
no debe ser utilizada como abono para las plantas, ni como tierra para la siembra de
hortalizas.
Riego
Es muy importante que le riego se haga durante las primeras horas del día o a su vez por las
tardes, lo mejor es hacerlo después de las 5 pm. Cuando el calor del sol no es aún muy
fuerte. Hacerlo de esta forma ayuda a que la planta asimile mejor el agua y se evite la
evaporación. Regar durante las horas en que la temperatura es muy alta puede ocasionar
daños en la planta y problemas en su desarrollo.
Abonado.
El abono lo debes aplicar al suelo y a la planta, ya sea que se
aplique directamente a la raíz o de manera foliar, a las hojas. El
abono sirve para ayudar a la planta a tener los minerales y
nutrientes necesarios para alcanzar un crecimiento y desarrollo
adecuado (Rodríguez, 2014).
Deshierbe.
Con frecuencia crecen malezas dentro del huerto, por lo que la labor de
deshierbe debe realizarse de manera habitual. El deshierbe consiste en
retirar toda la maleza que crece alrededor de las plantas de hortalizas,
esto debe hacerse porque al dejar crecer las hierbas competirán con la
planta de hortaliza por el agua y los nutrientes, afectando su desarrollo
(Rodríguez, 2014).
Sostén.
Las enfermedades son causadas por lo general por hongos, bacterias o virus, y al igual que
en las personas o animales pueden causar alteraciones y malestares que pueden terminar en
la muerte si no se atiende.
En el caso de las plagas, se trata de organismos que se anidan o alojan en las plantas,
reproduciéndose o alimentándose de ellas. Al reproducirse con rapidez las plagas pueden
acabar con el follaje, los frutos o la planta completa, por lo que no se logrará tener un
producto sano de hortalizas atacadas por plagas (FAO, 2011).
Tanto las plagas como las enfermedades deben atenderse en las primeras muestras de su
aparición o preferentemente de manera preventiva. De tal forma que lo mejor es que
prepares remedios orgánicos y caseros para que los apliques de manera regular, incluso en
las plantas sanas, para prevenir que sean atacadas (Rodríguez, 2014).
Recuerda que la producción de hortalizas es cíclica, por ello es necesario que cuentes con
nueva semilla con la cual iniciar otro ciclo de cultivo. Lo más recomendable es producir la
propia semilla con el resultado del ciclo anterior del huerto, lo que da como consecuencia
disminuir el gasto de compra y mejor calidad de la semilla y producto (FAO, 2011).
Para conseguir la semilla de la hortaliza, debes seleccionar las plantas más sanas y
vigorosas, permitiendo madurar algunas de ellas hasta que arrojen flor y semilla y
conservarlas para iniciar el siguiente ciclo de cultivo. En páginas siguientes encontrarás la
manera de realizar este proceso (Rodríguez, 2014).
Asociación de cultivos.
No todas las especies de plantas requieren de los mismos nutrientes para crecer y
desarrollarse, por ende no todas competirán para aprovechar del suelo el agua, la luz y los
diversos nutrientes disponibles en el suelo. Asociar cultivos de diferentes familias, permite
que los requerimientos en nutrientes sean distintos y que las plagas no afecten a todo el
cultivo (Rodríguez, 2014).
Rotación de cultivos.
Una parte fundamental que debes considerar en la producción de hortalizas es buscar que
en el huerto se pueda realizar la rotación de cultivos, ya que ello permite alternar plantas de
distinta variedades y lograr que los nutrientes que se encuentran disponibles en el suelo no
se agoten, ya que las plantas requieren diferentes nutrientes y pueden recuperarse al
momento de la rotación de diferentes especies de hortalizas (Rodríguez, 2014).
Abonos orgánicos.
Los abonos orgánicos son sustancias que están constituidas por
desechos de origen animal, vegetal o mixto que se añaden al suelo
con el objeto de mejorar sus características físicas, biológicas y
químicas (Borrero, INFOAGRO, s.f.).
Una de las cualidades más importantes de los huertos urbanos
orgánicos, es la posibilidad de utilizar exclusivamente productos
orgánicos, es decir, que se desecha la posibilidad de utilizar agro tóxicos para el abonado y
el control de plagas. El uso de compuestos orgánicos se ve reflejado en mejor calidad de los
productos y en la salud de quienes comen las hortalizas (Borrero, INFOAGRO, s.f.).
Compost
El compost es un tipo de abono orgánico que se prepara con diferentes materiales
orgánicos, los cuales los podemos encontrar en nuestra casa o comunidad, aportando
nutrientes y mejorando la estructura del suelo. El compost convierte los desperdicios del
hogar en fertilizante y materia orgánica valiosa para los suelos.
Materiales:
• Residuos orgánicos
• Tierra orgánica (tierra común)
• Aserrín que impide la liberación de malos olores y absorbe el exceso de humedad.
• Pala
Procedimientos
1. Poner en el fondo del compostero una capa de serrín. Este impide la liberación de malos
olores, la procreación de insectos y absorbe el exceso de humedad.
2. Colocar una segunda capa con los desechos alimenticios, Las siguientes capas se
intercalan siempre con una de serrín. Antes de depositar la siguiente capa de desechos
alimenticios, es recomendable revolver y humedecer las anteriores y siempre se
finalizará con una capa de aserrín seco.
3. Debe airearse cada tercer día, para permitir la liberación de gases, producto de la
descomposición y para proporcionar oxígeno al sistema. Usar la pala para revolver.
4. Los desechos alimenticios se convertirán en compost entre los 60 y 90 días,
dependiendo de la naturaleza de los desperdicios. Esto serán, cuando el producto se
observe homogéneo (café oscuro y desmenuzado) (Azofeifa y Vargas, 2006).
Bokashi
Es un abono orgánico, rico en nutrientes necesario para el desarrollo de los cultivos; que se
obtiene a partir de la fermentación de materiales secos convenientemente mezclados.
Biol
Es un abono foliar orgánico líquido, preparado a base de estiércol fresco y otros
ingredientes orgánicos, los cuales son fermentados en recipientes herméticamente cerrados,
donde no debe ingresar aire. El biol por lo general se aplica al follaje (hojas y tallos) de las
plantas.
El biol estimula el crecimiento de las plantas y permite la protección contra las plagas y
enfermedades, además ayuda a mantener el vigor de las plantas y soportar eventos extremos
del clima. Es especialmente útil, luego de heladas y granizadas.
Insumos:
Las cantidades básicas de insumos que se utilizan para preparar biol en un bidón de 60
litros son:
• 1.5 kilos de hojas verdes de trébol, alfalfa u otra leguminosa.
• 1.5 litros de melaza o azúcar rubia diluida.
• 1 sobre de levadura (opcional).
• 1.5 litros de chicha de jora.
• 1.5 kilos de guano de gallina (opcional).
• 15 kilos de guano fresco de vaca o de cuy.
• 3/4 kilo de ceniza de leña.
• 1.5 litros de leche o suero.
• Agua hasta los 55 litros.
Preparación del biol
• El bidón de plástico se llena con agua hasta la mitad, luego se colocan todos los
materiales sin ningún orden específico, se mezcla bien usando un palo, finalmente se
completa con agua hasta los 55 litros.
• Hacer un hueco en la tapa del bidón, donde se colocará la manguera plástica de ¼ de
pulgada de diámetro, por donde saldrán los gases producidos durante la fermentación.
• Pegar la manguera con silicona.
• El otro extremo de la manguera se coloca en el fondo de una botella plástica descartable
de un litro con agua, para asegurar que no ingrese aire en el bidón.
• Se debe asegurar el sellado total del envase que contiene el biol, debe quedar un espacio
para los gases.
• Dejar que se fermente sin abrir el bidón, entre 45 a 60 días en zonas frías, y 30 días en
zonas cálidas.
• El biol se almacena en lugares frescos, en bidones o en botellas de color oscuro, para
evitar que entre la luz solar, porque puede alterar su calidad. En buenas condiciones de
almacenamiento el biol puede durar hasta 6 meses.
El biol se aplica preferentemente a las hojas y tallos mezclado con agua, el aplicarlo solo es
muy fuerte y puede quemar las plantas. También puede aplicarse directamente al cuello de
la raíz y al suelo.
Humus de lombriz
El humus aporta nutrientes al suelo (nitrógeno, fósforo y potasio), mejora su calidad física,
química y biológica; contribuyendo a incrementar la producción y productividad de los
cultivos.
Materiales y herramientas:
• Carretilla.
• Pala.
• Rastrillo.
• Zaranda.
• Cercos (para evitar el ingreso de animales domésticos).
• Cubierta.
• Insumos:
• Lombriz (roja californiana).
• Sustrato (estiércol descompuesto o compost).
• Agua.
BIOPREPARADOS
Son sustancias y mezclas de origen vegetal, animal o mineral presentes en la naturaleza que
tienen propiedades nutritivas para las plantas o repelentes y atrayentes de insectos para la
prevención y control de plagas y/o enfermedades (IPES / FAO, 2010).
Bioestimulante / enraizadores
Biofertilizantes.
Biofungicidas.
Se preparan con elementos minerales y/o partes de vegetales que poseen propiedades para
impedir el crecimiento o eliminar los hongos y mohos que provocan enfermedades en las
plantas. Se aplican mediante rociado, pulverizados o remojados, en el caso de las semillas.
El tratamiento puede realizarse de manera preventiva con el fin de proteger a la planta antes
que se enferme o curativa cuando se presentan los primeros síntomas (IPES / FAO, 2010).
b) Sistémicos. Actúan creando o dotando de defensas a las plantas por dentro. Son
absorbidos a través del follaje o de las raíces y se movilizan a toda la planta.
Bioinsecticida / Biorepelente
Los Bioinsecticidas se preparan a base de sustancias naturales con propiedades reguladoras,
de control o de eliminación de insectos considerados plagas para los cultivos (IPES / FAO,
2010).
Los Biorepelentes se preparan a base de plantas aromáticas, que actúan manteniendo los
insectos considerados plagas, alejados de las plantas. Trabajan provocando un estado de
confusión en los insectos que, naturalmente, se guían por olores que los orientan a la planta
que los alimenta (IPES / FAO, 2010).
Extractos.
Se elaboran extrayendo el líquido a las flores con propiedades insecticidas repelentes de
insectos o controladoras de enfermedades, mediante prensado. Se utilizan flores frescas, en
lo posible recién abiertas. Se cortan, humectan, empastan con la ayuda de algún mezclador
y se le extrae el líquido El extracto se debe conservar en un frasco preferentemente oscuro.
Siempre debe utilizarse diluido. Un ejemplo muy común es el extracto de Manzanilla
(Matricaria chamonilla) que protege a las plantas de hongos e insectos chupadores.
Infusiones.
Se preparan de la misma forma en la que se prepara un mate o un té de hierbas,
sumergiendo en agua hirviendo las partes tiernas de las plantas como flores y hojas para
extraer sus sustancias activas.
Purín.
Dependiendo de la forma como se preparan pueden ser de fermentación o en fermentación.
Los purines de fermentación se preparan a partir de estiércoles, plantas, hierbas o restos
vegetales que pueden ser enriquecidos con algún compuesto mineral como por ejemplo
cenizas. Los purines aportan enzimas, aminoácidos y otras sustancias al suelo y a las
plantas, aumentando la diversidad y disponibilidad de nutrientes.
Los purines pueden desprender un olor muy desagradable. Para evitar esto podemos
agregar unas gotas de extracto de flores de manzanilla (Matricaria chamomilla) o valeriana
(Valeriana offcinalis) al preparado.
Purín de Cebolla.
Sirve para controlar hongos en general y gusanos pasadores de los frutos.
a. Preparación
Machucamos o licuamos un kilo de cebolla larga en dos litros de agua, luego lo dejamos
reposar por diez días.
b. Aplicación.
Se cuela, lo diluimos en diez litros más de agua y lo aplicamos al cultivo (Restrepo, 1996).
Macerado.
Pueden prepararse con plantas o insectos. Los macerados elaborados a partir de plantas
pueden utilizar plantas frescas o secas colocadas en agua durante no más de 3 días cuidando
que no fermenten. Por su parte, los macerados elaborados a partir de insectos se basan en el
principio de inoculación de enfermedades. En este caso, el insumo o ingrediente es el
insecto que causa el problema. El proceso de fermentación actuará como caldo de cultivo
de las enfermedades o parásitos que posee el mismo y se utiliza para controlar plagas de la
misma especie con la que se elabora el preparado.
Caldos.
En la agricultura ecológica se ha utilizado esta denominación principalmente para referirse
a los caldos minerales. Es la forma de diluir en agua compuestos o elementos minerales, de
manera de hacerlos solubles y aprovechables por las plantas. En su mayor parte poseen
propiedades para actuar en el manejo de enfermedades transmitidas por hongos. El mas
conocido es el Caldo Bordalés.
CAPITULO II
HORTALIZAS
Las hortalizas se definen como plantas herbáceas cultivadas con fines de autoconsumo
como también para su comercialización en mercados internos y externos, de esta manera
tener ingresos adicionales para el hogar (VCDI – UNODC, 2017).
CLASIFICACIÓN
Las hortalizas se clasifican según la parte que es comestible y estas son:
1. Hortalizas de hoja
Se entiende por tales a todas aquellas especies de las cuales consumimos sus hojas, tanto
láminas como pecíolos.
Siembra y manejo
La siembra de la acelga puede realizarse directa o en semillero. Sin embargo normalmente
se planta desde semilla directamente al voleo o creando hileras en tu mesa de cultivo. Se
recomienda plantar 2 o 3 semillas en un surco no muy profundo y mantener una distancia
de 0,35 cm. entre ellas. Si vamos a plantar en un macetero, ponemos una planta por
macetero, las semillas de acelga germinarán en 7-9 días. (Contreras, 2016).
Riego
La acelga necesita que la rieguen 2 o 3 veces a la semana, Lo ideal es darle buena cantidad
de agua en cada riego (Contreras, 2016).
La cosecha
Traspasados los 60-70 días desde su siembra, se puede recolectar las acelgas de hojas
tiernas y luego, cada 12-15 días. Es recomendable cortar las hojas con cuchillos o navajas
bien afilados, evitando dañar el cogollo (Contreras, 2016).
Alimentación y nutrición
La acelga goza de numerosas aplicaciones medicinales y alimenticias. En ensalada con
zumo de limón fortalece el estómago y vigoriza el cerebro, así como desinflama los
nervios. Contra los cálculos biliares se tomará en ayunas un vaso de zumo de acelga con
zumo de berro en partes iguales (Acosta, 2015).
Su composición nutritiva por cada 100 g de producto fresco es: agua 91,1%, grasas 0,3%g,
fibra 0,8 g, hierro 3,2 mg, calcio 88 mg, vitamina A 6.500 UI, vitamina C 3,2 mg. Es una
planta laxante y digestiva; tras la espinaca es una de las verduras más ricas en calcio
(Acosta, 2015).
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
- Fase de semillero: Entre 17 y 20°C. Se debe garantizar una temperatura mínima de 13-
15°C para evitar la inducción floral.
- Fase de campo: Durante el primer tercio del cultivo la temperatura ideal está en torno a
16-20°C. Posteriormente se acomoda a temperaturas inferiores a estás, pero superiores
siempre a 8-10°C (Goites, 2017).
Luz
Necesita abundante luminosidad para su crecimiento.
Suelo
Requiere un suelo profundo, ya que el sistema radicular alcanza gran longitud vertical. Es
exigente en boro. El pH óptimo es de 5,8 y los límites entre 5,5 y 6,5. Es media mente
resistente a la salinidad, salvo en estado de plántula donde es más sensible (Goites, 2017).
Siembra y manejo
Riego
Se debe regar muy poco en la semana previa al trasplante. El día del trasplante se riega para
facilitar la extracción de las plántulas, de ser posible con algo de tierra adherida a las raíces.
Los primeros días del trasplante se mantendrá el riego de forma creciente y abundante
(Goites, 2017).
Aporcado.
Al llegar a los 30 centímetros de altura, la planta es sometida a un trabajo periódico de
aporcado, cuidando de que no entre tierra en el interior de los tallos. Esta práctica ayuda a
que las partes comestibles del apio se blanqueen y se vuelvan más tiernos.
La cosecha
La cosecha tiene lugar a los 180 días de la siembra, procediendo a retirar la cobertura de
tierra o las ataduras, para luego cortar el apio al ras del suelo con una herramienta bien
afilada (Goites, 2017).
Alimentación y nutrición
Es una fuente de vitaminas, sobre todo A y C. Dos tallos de apio, suministran
aproximadamente un 15% de la ingesta diaria recomendada de cada una de esas vitaminas.
Aunque el apio blanco no contiene mucha provitamina A. La vitamina C tiene propiedades
antioxidantes y protege contra diversos tipos de cáncer. El apio, contiene además, una
cantidad importante de ácido fólico (Goites, 2017).
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
Es un cultivo que se desarrolla muy bien en climas frescos, con temperaturas de15-20°C
Luz
La espinaca requiere de mucha luz, pero no soporta la luz directa los rayos del sol, ya que le
quema las hojas. Por lo tanto hay que proporcionar un poco de sombra.
Suelo
Es muy exigente en suelos ricos en humus, necesita constante humedad pero no tolera
encharcamientos. Los suelos para la espinaca deben ser profundos y bien drenados, con un
pH de 6.5 a 7.5.
Siembra y manejo
La espinaca se debe sembrar en almácigos y luego trasplantarla a terreno definitivo en
hileras de 40 cm a 25 cm entre plantas. También se puede sembrar en directo colocando
varias semillas por hoyo.
Riego
La espinaca es poco exigente en cuanto al agua. Lo ideal es regar las espinacas cada vez
que se esté por secar la tierra
La cosecha
La cosecha se realiza cuando la planta ha desarrollado más de 5 hojas y hasta que comienza
a formar las varas florales. El ciclo aproximado entre la siembra y la última cosecha puede
ser de 70 a 90 días.
Alimentación y nutrición
Las espinacas presentan una gran cantidad de agua y muy bajo contenido de proteínas,
hidratos de carbono y lípidos. Poseen un alto valor nutricional, siendo una de las verduras
más ricas en calcio, magnesio, hierro y potasio, así como en vitaminas A, C y ácido fólico.
Las espinacas son muy eficaces en tratamientos de anemias, para acelerar la reposición de
sangre después de operaciones, así como para tratar hemorragias internas (Acosta, 2015).
Variedades
La lechuga es una hortaliza formada por grandes hojas que se disponen unas sobre otras
formando en algunos casos un repollo. Las hay de diferentes formas, tamaños y colores,
habiendo lechugas verdes y rojas. Pueden tener las hojas más o menos dentadas.
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
La temperatura óptima de germinación oscila entre 18-20ºC
Luz
El cultivo de lechuga exige mucha luz (12 horas), pues se ha comprobado que la escasez de
luz provoca que las hojas sean delgadas y que en múltiples ocasiones las cabezas se suelten.
Se recomienda considerar este factor para la densidad de población adecuada y para evitar
el sombreado de plantas.
Suelo
Los suelos preferidos por la lechuga son los ligeros, arenoso-limosos, con buen drenaje,
situando el pH óptimo entre 6,7 y 7,4. En cultivos de verano, son preferibles los suelos
ricos en materia orgánica, pues hay un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos y el
crecimiento de las plantas es más rápido
Siembra y manejo
Es común realizar un semillero, se debe hacer el trasplante, a los 30 días desde la siembra,
cuando la planta cuenta con 4-5 hojas verdaderas. Se plantan en los huertos en hileras
distanciadas por 30 cm y en la misma hilera las lechugas se separan 25 cm entre ellas, en
los maceteros basta con dejar un espacio con radio de 25 cm por lechuga para lograr un
buen desarrollo de éstas.
Riego
A las lechugas les encantan los suelos húmedos, por lo cual tenemos que evitar que el suelo
en el que estén se seque. Esto nos proporcionará lechugas más tiernas y sabrosas.
La cosecha
Se cosecharían entre las 5-10 semanas posteriores en la variedad de lechuga de cogollo.
Alimentación y nutrición
Existen más de 100 tipos de lechugas con grandes propiedades medicinales, cosméticas y,
sobre todo, alimenticias y tiene la versatilidad de adaptarse a cualquier tipo de plato, como
el perfecto acompañante de carnes y pescados, legumbres, bocadillos, y base para recetas
bajas en calorías, donde aportan frescura y sabor.
Aporta apenas 18 calorías por 100 g de parte comestible y contiene: agua, celulosa,
glúcidos, lípidos y prótidos. Está bien provista de minerales, especialmente de potasio, de
calcio, de fósforo y de magnesio, así como oligoelementos (cobre, manganeso, níquel, cinc,
etc.). También es rica en vitaminas: A, del grupo B (su contenido en ácido fólico es de 21
mg), C (8 mg) y E (0,06 mg).ideal para los molestos cólicos.
Requerimientos edafoclimáticos
Temperatura
La temperatura óptima es entre 15-18º C.
Luz
El cultivo de culantro necesita una luminosidad de 5-6 horas/sol/día.
Suelo
Los suelos aptos para el culantro son francos y franco arcillosos, teniendo en cuenta que
sean bien drenados y con buena cantidad de materia orgánica, además tolera pH entre 5 y
7,5. (Wil, 2012).
Siembra y manejo
La temporada propicia para la siembra es en noviembre y diciembre. Se debe considerar
una distancia de 10 cm entre plantas y de 30 a 40 cm entre surcos; y una profundidad que
duplique el diámetro de las semillas. La planta suele germinar de 7 a 14 días (Wil, 2012).
Riego
La cosecha
Las hojas pueden empezar a consumirse desde el momento que está en el estado de
plántula. A partir de los 3 meses después de la siembra y se debe empezar por las hojas más
viejas (Wil, 2012).
Alimentación y nutrición
El cilantro ayuda a reducir las espinillas, es bueno para la conjuntivitis y los ojos cansados.
A menudo lo confundimos con el perejil, se llama también perejil chino. Esta hierba está
repleta de beneficios, tiene once componentes esenciales, una dosis altísima de vitamina A,
necesaria para los ojos y la piel y además contiene calcio (Wil, 2012).
BIBLIOGRAFÍA
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Azofeifa, R. y Vargas, L. (2006). Una forma fácil de hacer compost. Recuperado de:
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alimentaria (PESA) El Salvador.
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Rodríguez, R., (2014). Manual de huertos urbanos. Manual para cultivar hortalizas en
espacios urbanos. Agricultura urbana. Cómo hacer un huerto urbano.