TENDENCIAS ACTUALES EN LA ADMINISTRACIÓN DE
OPERACIONES
En los diversos sectores de actividad económica hay determinadas tendencias de
management, de gestión que vienen a ser comunes a todos ellos por cuanto
constituyen tendencia en el enfoque orientado a la consecución de los objetivos
empresariales. En este artículo tratamos la perspectiva de la dirección de
operaciones.
El director de operaciones ha de enfrentarse a un mundo en continuo cambio. Estos
movimientos son el resultado de una pluralidad de fuerzas, desde la globalización del
comercio mundial a la transmisión de ideas, productos y dinero a velocidades electrónicas.
En la figura que ilustra este artículo se muestra la dirección que ahora está tomando la
dirección de operaciones, dónde ha estado y hacia dónde está yendo. Algunos de los
desafíos que aparecen, son los siguientes:
Enfoque global: el rápido descenso de los costes de la comunicación y el transporte
ha tenido como consecuencia lógica la globalización de los mercados. Pero, al
mismo tiempo, los recursos en forma de materiales, talento y trabajo también se han
globalizado. A esta rápida globalización están contribuyendo países de todo el
mundo, que compiten en industrialización y crecimiento económico. Los directivos
de operaciones responden con innovaciones que generan y envían rápidamente
ideas, partes y bienes acabados, donde y cuando se necesitan.
Ejecución “justo a tiempo”: se dedican grandes recursos financieros al inventario,
y sin embargo el inventario impide dar una respuesta a los rápidos cambios del
mercado. Por ello, los directores de operaciones reducen sistemáticamente el
inventario a todos los niveles.
Asociación con la cadena de aprovisionamiento: al ser más cortos los ciclos
vitales del producto, y debido a la rapidez en los cambios de la tecnología del
material y del proceso, se requiere más participación de los proveedores. Éstos
suministran normalmente más de la mitad del valor del producto. Por tanto, los
directores de operaciones están haciendo asociaciones a largo plazo con aquéllos
que tienen un papel vital en el plan de suministro.
Rápido desarrollo del producto: la rápida comunicación internacional de las
noticias, el mundo del ocio y los nuevos estilos de vida están reduciendo
drásticamente la vida de los productos. Los directivos de operaciones vienen
reaccionando con tecnología de planificación y alianzas (socios) más rápidas, y con
una gestión de planificación más efectiva.
Personalización a gran escala: desde el momento en que empezamos a pensar
en el mundo como en un mercado, se hacen patentes las diferencias individuales.
Las diferencias culturales, que están compuestas de diferencias individuales,
ejercen una fuerte presión sobre la empresa, para que proporcione respuestas
satisfactorias, en un mundo cada vez más consciente de las posibilidades existentes.
Los directores de operaciones están respondiendo con procesos que sean lo
suficientemente flexibles como para satisfacer los caprichos individuales de los
consumidores. El objetivo es elaborar productos individuales donde y cuando se
necesite.
Delegación de funciones en los empleados: la explosión de conocimientos, junto
a un entorno de trabajo cada vez más tecnificado, exigen una mayor competencia.
Los directores de operaciones han reaccionado trasladando parte de la toma de
decisiones al trabajador individual.
[Link]ón de desafíos del director de operaciones.
El reto de la productividad
La creación de bienes y servicios requiere transformar los recursos en dichos bienes y
servicios. Cuánto más eficazmente realicemos esta transformación, tanto más productivos
seremos. Productividad es la proporción de outputs (bienes y servicios) dividida por los
inputs (recursos como el trabajo o el capital). El trabajo de un director de operaciones es
potenciar (mejorar) la proporción entre outputs e inputs. Mejorar la productividad significa
mejorar la eficiencia.
Esta mejora se puede conseguir de dos formas, reduciendo los inputs mientras los outputs
permanecen constantes o aumentando los outputs mientras los inputs permanecen iguales.
Las dos suponen un aumento de productividad. Desde una perspectiva económica, los
inputs son el trabajo, el capital y la gestión, que se combinan en un sistema empresarial. La
gestión es responsable de este sistema, que realiza la conversión de los inputs en outputs.
Para poder gestionar, es absolutamente necesario e imprescindible medir lo que estamos
haciendo, y esta medición supone el primer e imprescindible paso para que el director de
operaciones pueda efectuar la gestión de los recursos que la empresa pone a su disposición
para cumplir con las necesidades de servicio que los clientes piden. El esquema que
debemos tener en cuenta es el siguiente:
Medir, ¿qué hacemos?
Controlar, ¿qué desviaciones sobre los estándares tenemos?
Gestionar, ¿qué medidas debemos adoptar para corregir las desviaciones?
Hay que tener en cuenta, que aquello que no medimos no lo gestionamos, ya que es lógico
que lo primero que tenemos que saber es lo que estamos haciendo con relación a unos
estándares u objetivos que nos hayamos marcado y una vez vistas las desviaciones,
aplicamos las acciones y medidas correctoras necesarias para alcanzar los estándares u
objetivos marcados.