CONTENIDO DEL CURSO FITOPATOLOGÍA I
HONGOS FITOPATOGENOS
SEMESTREI
JUAN DE DIOS JARABA NAVAS
REPRODUCCIÓN DE HONGOS
Los hongos pueden ser monoicos (el mismo individuo produce estructuras masculinas y
femeninas), dioicos (los sexos están separados en distintos individuos) o sexualmente
indiferenciados. Respecto a la compatibilidad, los hongos pueden ser homotálicos (un
individuo puede autofecundarse) o heterotálicos (se necesitan dos individuos distintos
para que el sexo funcione, sean homotálicos o no). La atracción sexual entre hongos se
realiza mediante estímulos químicos (feromonas).
A la hora de formarse heterocariontes, los micelios pueden ser compatibles, o presentar
incompatibilidad vegetativa. A veces es difícil distinguir sexos en los hongos, y se habla
de tipos de cruzamiento. Dichos tipos pueden estar regulados por múltiples alelos.
Respecto al heterotalismo, éste puede ser unifactorial o bipolar, cuando es controlado
por un par de loci. Si es controlado por dos pares de genes, se habla de bifactorial o
tetrapolar. Y puede haber más de dos pares...
En muchos casos, la recombinación genética se logra de forma parasexual, como se verá
al hablar de los ascomicetos.
Las células encargadas de fabricar los gametos o, en su defecto, los núcleos gaméticos, se
denominan gametangios o gametocistes. Cuando son idénticos en los dos sexos se
denominan isogametangios; en caso contrario, heterogametangios. En casos extremos,
el gametangio masculino es muy pequeño (anteridio), y el femenino es
considerablemente mayor (oogonio). La plasmogamia se logra de las siguientes maneras:
Copulación de planogametos: dos células móviles contactan y fusionan sus
citoplasmas.
Contacto gametangial o gametangia: anteridio y oogonio contactan, y el
primero cede al segundo los núcleos gaméticos mediante un tubo de fecundación.
Copulación gametangial: los gametangios se fusionan para dar lugar al zigoto,
encerrado luego en una espora de resistencia.
Espermatización: un espermacio (equivalente a un espermatozoide, pero sin
flagelos) llega al oogonio y lo fecunda.
Somatogamia: hay una fusión de hifas somáticas; curiosamente, este método tan
simple es el empleado por los hongos más complejos. También hay que tener en
cuenta que no todas las fusiones de hifas tienen un propósito sexual. De hecho,
hay hongos que presentan mecanismos de incompatibilidad vegetativa para
evitar la formación no deseada de heterocariontes.
Las esporas, tanto sexuales como no, pueden disponerse directamente sobre las hifas o
bien en cuerpos fructíferos o esporocarpos, a veces muy complejos e incluso
comestibles, como las setas y trufas.
REPRODUCCIÓN ASEXUAL
La fase asexual o imperfecta de un hongo recibe el nombre de anamorfo, mientras que
la sexual o perfecta es el teleomorfo.
La reproducción asexual, aunque no proporciona la variabilidad genética de la sexual, es
mucho más rápida; los fitopatógenos suelen emplearla para propagarse a gran velocidad
en un cultivo.
Las principales formas de reproducción asexual son:
Por simple fragmentación del micelio. Cada trozo puede dar lugar a un nuevo individuo.
Gracias a ello, la conservación rutinaria de cultivos fúngicos en laboratorio se realiza
mediante subcultivos o repiques: a partir de un simple trozo de una colonia fúngica,
podemos obtener otra.
Mediante conidios: esporas asexuales no flageladas, producidas en unas hifas
especializadas denominadas conidióforos, por gemación o por fragmentación. En este
último caso también se denominan artrósporas
Mediante esporangios: células, normalmente sostenidas por un pie, dentro de las cuales
se forman esporangiosporas asexuales. Éstas pueden ser móviles, es decir, nadan en el
agua mediante flagelos, o no.