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Ensayo Wittgenstein

El documento resume la filosofía del lenguaje de Wittgenstein. Explica que Wittgenstein consideraba al lenguaje como fundamental para analizar la realidad y que el pensamiento está limitado por el lenguaje. También describe la teoría de Wittgenstein sobre las proposiciones, incluyendo que pueden ser verdaderas o falsas dependiendo de si describen hechos reales o posibles. Finalmente, discute las ideas cambiantes de Wittgenstein sobre un lenguaje privado.
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Ensayo Wittgenstein

El documento resume la filosofía del lenguaje de Wittgenstein. Explica que Wittgenstein consideraba al lenguaje como fundamental para analizar la realidad y que el pensamiento está limitado por el lenguaje. También describe la teoría de Wittgenstein sobre las proposiciones, incluyendo que pueden ser verdaderas o falsas dependiendo de si describen hechos reales o posibles. Finalmente, discute las ideas cambiantes de Wittgenstein sobre un lenguaje privado.
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EL LENGUAJE EN LA FILOSOFÍA DE WITTGENSTEIN


TEORIA DELCONOCIMIENTO 407001A_360
GRUPO 407001_2

JIMER ORLANDO SALDAÑA


-ALUMNO-

ROGER EMIRO LOPEZ RUIZ


-TUTOR-

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA (UNAD)


ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES, ARTE Y HUMANIDADES, (ECSAH)
GUADUAS, 23 DE MAYO DE 2017
CEAD MARIQUITA, TOLIMA
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EL LENGUAJE EN LA FILOSOFÍA DE WITTGENSTEIN

Wittgenstein pertenece al llamado “Movimiento Analítico”. Fiel a los principios básicos del

empirismo y del positivismo, el movimiento analítico se diferencia de estas corrientes por el

papel que da al lenguaje, a la investigación de sus condiciones de posibilidad, sus límites y

estructuras básicas. En el movimiento analítico se distinguen dos fases: Neopositivismo o

"positivismo lógico", y la Filosofía analítica. El llamado “primer” Wittgenstein mantuvo ideas

muy próximas al neopositivismo, al declarar imperfecto el lenguaje ordinario y defender la

necesidad de un lenguaje ideal; las nuevas ideas a las que llegó en un segundo momento (el

Wittgenstein, de las Investigaciones filosóficas) dieron lugar a la filosofía analítica. En esta

época ya no cuestiona el lenguaje ordinario, al considerarlo uno de los muchos lenguajes que

aparecen en la vida humana, como otros son el científico, el ético, el estético, e incluso el

metafísico y el religioso; cada forma de vida da lugar a un juego de lenguaje, con reglas y

objetivos propios. La obra principal del “primer” Wittgenstein, el Tractatus Logico-

Philosophicus, investiga las relaciones entre el lenguaje, el pensamiento y la realidad.

En la filosofía de Wittgenstein el lenguaje es fundamental, es la piedra angular de su obra;

la realidad pasa a ser analizada de forma lógica a través del lenguaje, dejando a la metafísica de

un lado, ya que el lenguaje describe hechos, cosas que acaecen, y puesto que el pensamiento no

puede ir más allá del lenguaje, el pensamiento sólo puede referirse al mundo a los hechos.

Nuestro pensamiento está dirigido esencialmente al conocimiento de la realidad empírica, todo

aquello que pueda estar fuera de ella (Dios, el alma, las substancias, las esencias...) son entidades

de las que no se puede hablar ni pensar. Al analizar el lenguaje nuestro autor en cuestión lo

organizó de tal manera que la proposición fuera lógicamente determinada y la clasificó. La

proposición posee una relación figurativa con la realidad, remite a otra cosa distinta de ella
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misma, pues es un modelo de la realidad. En la proposición las palabras no están dispuestas de

cualquier manera, sino de un modo preciso; a esta articulación o estructura de los distintos

elementos, Wittgenstein la denomina “forma lógica”. El lenguaje ideal sería aquél que no nos

engañase respecto de su forma lógica, aquél en el que cada sentido fuese expresado por una

palabra y cada palabra expresase un sentido. El sentido de una proposición describe la

posibilidad de darse un hecho y es independiente de su verdad. Cuando una proposición además

de tener sentido es verdadera, entonces describe no sólo un hecho posible sino un hecho real.

El conjunto de proposiciones verdaderas representa el mundo. Las proposiciones complejas

representan los hechos complejos y las atómicas o elementales los hechos atómicos o estados

de cosas. A su vez, las proposiciones elementales constan de nombres y de relaciones, gracias

a los cuales pueden referirse a objetos y expresar propiedades o relaciones. Una proposición

puede ser verdadera o falsa, pero para que lo sea primero debe tener sentido, debe tener una

forma lógica; es verdadera si existe realmente el hecho que era posible, y falsa si dicho hecho

no existe. El espacio lógico es el conjunto de hechos lógicamente posibles (no sólo los reales)

y queda delimitado por las leyes de la lógica. La forma lógica establece que una proposición

puede ser verdadera o falsa, que el hecho es posible, pero no que el hecho sea real o irreal, ni,

por lo tanto, que la proposición sea realmente verdadera o falsa. La forma lógica es también la

forma o estructura lógica de la realidad.

Wittgenstein divide las proposiciones en los siguientes tipos: proposiciones con sentido:

todas las que describen hechos, tanto las que encontramos en la vida cotidiana como las de las

ciencias naturales; son la totalidad de proposiciones empíricas; y pseudoproposiciones:

oraciones que carecen de sentido, que no dicen nada. Éstas se dividen en pseudoproposiciones

lógicas y pseudoproposiciones filosóficas. Las primeras son carentes de sentido, pero no son
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sinsentidos, y las forman las tautologías y las contradicciones: las tautologías son verdaderas

para todo mundo posible, y ello porque no hablan acerca del mundo; pero no son enunciados

informativos, no dan información que no esté ya pensada en el concepto sujeto (son analíticos),

y su verdad es una mera fidelidad a las leyes de la lógica. Parte de las tautologías son las leyes

de la lógica, leyes que no describen ningún acontecimiento real del mundo y muestran

simplemente la forma lógica que toda proposición debe poseer para tener sentido y representar

la realidad. La lógica es anterior a la experiencia de las cosas, anterior a lo que sucede en el

mundo, ya que describe meramente las propiedades formales del lenguaje y del mundo. Por otra

parte, las llamadas contradicciones (del estilo “los solteros están casados”) siempre son falsas,

son enunciados falsos para todo mundo posible: no nos hace falta comprobar cómo es o fue el

mundo para saber que son falsos, simplemente lo son como consecuencia de una exigencia

lógica. Por su parte, las pseudoproposiciones filosóficas no describen estados de cosas, no se

refieren al mundo, por lo que carecen de sentido; pero tampoco describen las estructuras

formales del lenguaje; las proposiciones filosóficas no son ni verdaderas ni falsas, son

sinsentidos. Wittgenstein considera que no existen los problemas filosóficos, que son

pseudoproblemas consecuencia de confusiones lingüísticas.

Ahora bien, Ludwig también se plantea la posibilidad de un lenguaje privado (LP), pero

antes de decir algo al respecto, debemos ser conscientes que el uso del lenguaje es plenamente

comunicativo, por ende, es social; aunque es interesante el planteamiento del LP sabemos que

es improbable y debemos comprender que el lenguaje expresa todo lo "significativo" de la

realidad. Wittgenstein escribe en su obra el tractatus: “Que el mundo es mi mundo se muestra

en que los límites del lenguaje -el lenguaje que sólo yo entiendo- significan los límites

de mi mundo» «Mundo y vida son una sola cosa» «yo soy mi mundo. -El microcosmos- “
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Por tanto, todo lo que no se exprese a través de un lenguaje bien construido (lógico) no tiene

"sentido" (no significa nada). Pero resulta que lo que no se puede expresar lingüísticamente es

la misma conexión o correspondencia entre lenguaje y realidad. Es decir, si el Lenguaje es lo

único con sentido, entonces no se puede "hablar con sentido" de la conexión entre lenguaje y

realidad. Y así el mismo Wittgenstein se da cuenta de que los "objetos" no se pueden "expresar"

en un enunciado con sentido, sino que sólo se puede "nombrar" (es decir sólo se pueden

"señalar" sin "decir" nada, de manera similar a como Kant dice que del Noumeno real sólo

cabría una "intuición intelectual", no sensible). Y sobre todo, Ludwig se da cuenta de que su

filosofía es contradictoria, pues está "hablando" de cosas "sin sentido" (pues no son

"expresables" en el lenguaje "con sentido"). Es decir, está hablando de la "conexión" entre

lenguaje y mundo, cuando había dicho que el lenguaje es el límite de lo expresable con sentido.

Nuestro pensador, mediante su compleja teoría muestra la conexión entre el lenguaje y el

mundo, haciendo fundamental nuestros sentidos, las facultades sensoriales, que permiten

entender la realidad. Basado en esto, el lenguaje es una representación de las imágenes

adquiridas de la realidad mediante las sensaciones; es aquí donde debemos pensar en cómo es

que aprendemos esas representaciones y como le damos sentido e interpretamos. Cuando

estamos en nuestra niñez, en nuestra etapa de aprendizaje temprano aprendemos a

comunicarnos, aprendemos un sistema lógico establecido de comunicación, lo interesante es

cómo cuando mencionamos por ejemplo “alegría” o “estoy feliz” nuestra mente agrupa todo el

conjunto de sensaciones previamente experimentadas que “encajan” en dicha expresión; ahora,

quisiera poner el ejemplo de una persona la cual nació sin una de sus facultades sensoriales, por

ejemplo una persona que no siente dolor, como puede interpretar dicho individuo el “dolor” si

nunca lo ha sentido.
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En este punto es imperativo decir que Ludwig en su tractatus sigue una línea solipsista (que

solo esto seguro de lo que a mí me pasa), una línea empírica personal por decirlo así, pero en su

evolución de pensamiento se dio cuenta de algunas incongruencias en su obra temprana y

desarrollo nuevos planteamientos del leguaje, el cual toma significado de acuerdo a su uso, es

decir, una palabra puede significar de acuerdo a la intención del hablante; un ejemplo sería:

“está haciendo frío”, “esa persona es fría”, en la primer frase vemos una expresión que nos

determina un estado de clima, pero en la segunda hace referencia a una persona que no es

expresiva. El lenguaje no se reduce a "describir" la realidad, sino que tiene otras muchas

funciones o "usos". El lenguaje tiene usos "desiderativos", "interrogativos", "enumerativos",

"humorísticos", funciones pragmáticas, etc. que son tan significativos como los descriptivos y

que sirven para comunicarnos. Así dirá Wittgenstein que el "significado" ya no se reduce a la

"forma lógica", sino al "uso" (aunque no siempre). Además, en contra de su primera concepción,

no se puede decir que el significado se reduzca a "definiciones ostensivas" (mostrativas, de

"señalar" el fenómeno que expresamos lingüísticamente). El lenguaje no se reduce a

"nombres" cuyo significado se aprenda "señalando" los objetos, pues hay muchas

significaciones que no son "nombres" (las conjunciones, los imperativos, etc.) y que

además precisan un contexto en el que adquiere significación.

Para terminar, se puede decir que Wittgensteín en su obra trató de explicar la realidad por

medio del lenguaje dejando a un lado la filosofía, la metafísica, ya que, según él, lo que no se

puede conocer, no se puede hablar, y si no se habla no existe. Nuestro autor en su tractatus

articula una posición solipcista, individualista, en la que trata de explicar el mundo con una

experiencia personal de cada individuo, articulando un lenguaje en común uue no otorgaba

mucha significación a las representaciones, por decirlo de alguna manera “lo que es, es”, si me
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refiero a un árbol, siempre que se mencione es un árbol; si por ejemplo comentamos la frase

“ese jugador de fútbol es un árbol”, según Witt. Sería un árbol, cuando en realidad nos referimos

a que ese jugador no se mueve casi y no hace nada; entonces en su primera obra Ludwig niega

la posibilidad de representaciones plurisignificantes. Basándose en lo anterior queda abierta la

puerta para un lenguaje privado, le cual deberá ser lógico y entendible solo para un individuo

(lo cual me parece imposible y absurdo) pero que si fuera posible tendría como base sólida un

lenguaje preexistente, lógico y común, el cual tendrá sinnúmero de significaciones. En mi

opinión la única forma de saber y descartar la teoría del lenguaje privado es tomando una mente

virgen, un niño, y dedicarse a observar sin que aquel tenga contacto alguno con otros individuos,

pero claro eso sería éticamente incorrecto y moralmente reprochable.


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BIBLIOGRAFÍA

Vera Ortiz, Sergio Iván. La filosofía del lenguaje en Wittgenstein y la cuestión del lenguaje
privado. México, D.F., MX: Red Ciencia Ergo Sum, 2006. ProQuest ebrary. Web. 23
May 2017.
Wittgenstein, Ludwig. Tractatus lógico-Philosophicus. Edición electrónica de
[Link]. Escuela de filosofía Universidad ARCIS. Recuperado de
[Link]
[Link]

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